Asociación G. para la Libertad de Idioma
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En         Defensa de los Derechos Constitucionales de los que hablamos el Idioma         Común Español
 

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Los recortes de ayer al final de la página
  
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Lenguas inútiles - Y ahora Ucrania, tomad nota idiotas!!

 

Euro and Europe doomed by Spain's inefficiency
AGLI Editor. 22 August 2012

The Spanish government has no intention to attack the intrinsic inefficiency problem, otherwise it should already have abolished the laws of  regional languages. This measure  would destroy inefficiencies affecting market, work force, education, legal, procedural, health, security systems and more. This measure has no cost, and benefits are outstanding.

Spain has seventeen regional governments partitioning the country with laws and languages. Therefore, the disassembly of the regional system, by abolishing the laws of the regional (and many local) governments and reducing the redundant government employees is also compulsory. This measure means a heavy social cost, two million people should be laid off, but the private sector could recover and start creating productive jobs. As a byproduct, professionals of politics would probably disappear (as they are the problem). 

Spain will sink the Euro and Europe unless it returns to common language and law.
AGLI Editor. 22 August 2012 

The deep problems of  Spain's economy are paving the way to the destruction of the Euro and Europe and the Spanish governments have no intention to fix their problems, otherwise the first measure with zero cost, returning to the spanish common language by abolishing all laws of  regional languages, should already have been taken. 

Basically, the inefficiencies of the governments and the unnecessary expenses are so high that no tax system can survive after the depletion of its citizens. 

Spain has a multitude of regional governments (seventeen) with many of them using different regional languages instead of the Spanish, and consequently the country is divided by laws and languages, the work force can't move unless families surrender themselves and the education of their children from their mother spanish language to the regional languages, government employees are valued more for their knowledge of the regional language than anything else, enterprises have to cope with many different and opposing laws written in different regional languages, and have to translate their operating  business systems to them. 

Therefore, should the Spanish government have any intention to fix the problem, the first measure should have been to abolish all the laws concerning regional languages, letting the Spanish be the common language. This measure  would destroy many inefficiencies affecting market, work force, education, legal, procedural, health, security systems and more. This measure has no cost, on the contrary benefits are absolute neccesity. 

The second measure should be the disassembly of the regional systems, abolishing the laws of the seventeen regional (and many local) governments and reducing the redundant and unnecessary government employees. This measure has a very heavy social cost, around two million people should be laid off, but by reducing those, unnecessary expenses, the private sector could recover and start creating productive work. As a byproduct, the superfluous class of professionals of politics would probably disappear (they are the problem).




La colección de 'El valor económico del español', un homenaje a nuestro idioma
Fundacion Telefonica 3 Marzo 2017

 

Descárgatelos gratis http://email.fundaciontelefonica.com/re?l=D0Ilily6zI5ztd4nnIh

Descárgatelos gratis

Esta ambiciosa obra analiza la importancia que tiene el español como activo de las empresas que impulsa su internacionalización en mercados donde se habla el mismo idioma.

¿Sabías que las industrias culturales en español aportan hoy más de 30.000 millones de euros anuales? ¿Y que nuestra lengua es la tercera en la Red y que el 7,9 % de los usuarios de Internet se comunican en español?

Son datos extraídos de la investigación 'El Valor Económico del Español', formada por 14 títulos, una ambiciosa investigación sobre la cuantificación económica de nuestra lengua, como una forma de lograr que apreciemos el valor cultural de este activo hablado por una comunidad formada por más de 500 millones de hispanohablantes.

Te recordamos que en nuestra web están disponibles los 14 títulos gratuitos que conforman 'El Valor Económico del Español':

Atlas de la Lengua española en el mundo. Presentación gráfica y didáctica de la situación del español dentro de la riqueza y diversidad del universo de las lenguas. En 2016 ha salido la tercera edición revisada y ampliada de la obra.

Lengua, empresa y mercado. Analiza la importancia del español como activo que impulsa la internacionalización de las empresas en mercados que hablan el mismo idioma.

El futuro del español en EE.UU: La lengua en las comunidades de migrantes hispanos. El español es la 2ª lengua más hablada en Estados Unidos gracias a que las segundas generaciones de inmigrantes la mantienen como segunda lengua tras el inglés, un hecho novedoso en la historia de este país, conocido por ser un “cementerio de lenguas”.

El español, lengua de comunicación científica. Este libro analiza los aspectos cuantitativos y cualitativos del español como lenguaje científico y tecnológico.

El español en las relaciones internacionales. Un recorrido por la presencia del español en foros y organismos internacionales y su futuro en el mundo globalizado.

Valor económico del español. Compendio de conclusiones de la primera parte de la investigación sobre la proyección del español en tanto que lengua de comunicación internacional.

El español en los flujos económicos internacionales. Más de 500 millones de hablantes hacen del español un importante ‘puente económico’ sobre el Atlántico.

Economía de las industrias culturales en español. El español como lengua global aparece como un importante motor del desarrollo de las industrias culturales.

Lengua y Tecnologías de la Información y las comunicaciones. Existen vínculos lingüísticos en el patrón geográfico de internacionalización de las operadoras de telecomunicaciones.

El español en la Red. El informe analiza la presencia de páginas web en español en la Red y las consecuencias que Internet tiene sobre la vida de las lenguas.

Emigración y Lengua. El papel del español en las migraciones internacionales. Estudia el efecto que tiene una lengua como el español en los procesos de decisión y en los resultados laborales y sociales del emigrante.

Las Cuentas del Español. Aborda uno de los aspectos cruciales de este ambicioso proyecto: la cuantificación del español en términos como el PIB o el empleo generados en la economía española en los últimos años.

La economía de la enseñanza del español como lengua extranjera. La enseñanza del español a hablantes de otras lenguas genera empleo y valor añadido.

Economía del español. Una introducción. Introducción del proyecto de investigación ‘Valor Económico del español’ que cuantifica la actividad productiva o de intercambio que la lengua aporta a la economía.


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Boletín AGLI nº25 (Nov 2011)

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Si te importa España, diez acciones indispensables
Nota del Editor 1 Noviembre 2011

  la lengua española para unificar mercado, educación, sanidad, justicia, legislación, seguridad, anulando toda la legislación sobre lenguas regionales.

 desmantelar el tinglado autonómico.

3ª  deshacerse de la enorme casta de profesionales de la política

4ª  simplificar y reducir el enorme aparato burocrático y millones de funcionarios

5ª deshacerse del intervencionismo de un estado ineficiente y depredador de los recursos de la clase media

6ª deshacerse de un estado indoctrinador y comprador de votos de unos con dinero de otros

7ª  arreglar un sistema educativo desastroso con menos medios y más responsabilidad

8ª  educar en valores humanos a una sociedad indoctrinada y adormecida

9ª liberalizar y optimizar un mercado fragmentado e ineficaz

10ª arreglar una justicia irracional, politizada, lenta, incompetente e irresponsable con menos medios y más responsabilidad

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El Nacionalismo Obligatorio en las Aulas
Por Ernesto Ladrón de Guevara y Arbina.

A LAS PERSONAS QUE HAN SACRIFICADO SU BIENESTAR PARA HACER PREVALECER LA VERDAD
(Vitoria, año 2011)
394 páginas

www.educacionynacionalismo.com

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La "normalización lingüística", una anormalidad democrática. El caso gallego
Dedicado "A todos aquellos que piensan que los idiomas se hicieron para las personas y no las personas para los idomas"
Manuel Jardón     (1.284KB, formato .pdf)  Nota: si no consigue descargar el libro completo, pulse el botón derecho de su ratón y
seleccione "Guardar destino como" en
Internet Explorer o "Guardar enlace como" en FireFox.

Por la normalización del español: El estado de la cuestion, una cuestion de Estado.
FADICE      (747KB, formato .pdf )

Manifiestos:
POR LOS DERECHOS LINGÜÍSTICOS EN GALICIA
POR LA LIBERTAD DE ELECCIÓN DE LENGUA EN LOS CENTROS DE ENSEÑANZA DE GALICIA

Índice General

Recortes de Prensa   22 julio 2017
Boletines
Artículos y Conferencias
Bibliografía  
 Legislación
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Del libro de Manuel Jardón

"A todos aquellos que piensan que
los idiomas se hicieron para las
personas y no las personas
para los idiomas"

La "normalización lingüística",
una anormalidad democrática
El caso gallego

 


 

AGLI Recortes de Prensa   Sábado 22 Julio 2017
Los inteligentes y los listos.
José Javier Esparza Gaceta.es 22 Julio 2017

La cosa se puede resumir así: alguien en La Moncloa decidió que, para hacer frente al desafío separatista, lo mejor era no hacer demasiado ruido, no enseñar mucho la bandera –para “no provocar”- y, en vez de hablar en nombre del Estado, es decir, en vez de hacer Política con mayúscula, sofocar el trance con cuatro pases en la trastienda. Resultado, a fecha de hoy: quizás el problema catalán termine –de momento- agotándose en sí mismo, pero, mientras tanto, se ha transmitido a la inmensa mayoría de los españoles una angustiosa sensación de debilidad, de fragilidad, esa triste impresión de que su Estado, su nación, España, carece de fuerza para imponerse a la voluntad de una minoría separatista.

Es muy peligroso que un político se considere inteligente cuando, en realidad, sólo es listo. El listo se bandea, se mueve bien, finta con soltura, salva el culo y flagela al adversario, pero sus maniobras se agotan en el corto plazo y, frecuentemente, no van más allá del propio interés. Por el contrario, el inteligente es el que sabe pelear a largo plazo y con todo el mapa en la cabeza, el que comprende el alcance general de sus acciones y entiende que sus maniobras no le comprometen sólo a él, sino al Estado en su conjunto. En España sobran listos y falta inteligencia política. Hoy como ayer. Estampa deprimente: a un tipo se le ocurre una ideíca, llega al despacho del jefe, la cuenta, sonríe astuto y cierra con un “qué listos somos, ¿eh?”. Acto seguido la ideíca se lleva a la práctica y termina creando más problemas que otra cosa. Así le ha pasado al PP con el asunto de Cataluña.

La política española, desde los tiempos de Fernando VII, suele incurrir en la mala costumbre de pensar que los problemas se arreglan mejor bajo cuerda y a oscuras que con las cartas sobre la mesa. Es una política de listos, con muy poca inteligencia. El caciqueo de la Restauración fue un ejemplo eminente y los políticos de esta segunda restauración que es el Sistema de 1978 no lo han hecho mejor. Por ejemplo, pasteleo –y muy siniestro- fue lo del PSOE con los GAL, cuando nadie habría reprochado al Gobierno de entonces actuar a cara descubierta y con la ley en la mano. Y pasteleo ha sido también lo del PP con el problema catalán, esa politiquería mezquina del micrófono oculto y el mercadeo a puerta cerrada. ¿En qué se parecen un caso y el otro? En esto: en preferir la maniobra de salón en vez de enarbolar el poder del Estado. “Qué listos somos, ¿eh?”, debió de pensar alguien en La Moncloa. Lo peor es que otro alguien de mayor rango concedió que, en efecto, “somos muy listos”. Y ahí siguen, convencidos de que son muy listos mientras el país entero se llena de lodo.

En La Moncloa no se han dado cuenta aún de que su política es, tal vez, de listos, pero es muy poco inteligente. Tampoco lo es más, por cierto, la de quienes creen –como Pedro Sánchez- que todo se arregla aumentando la lista de las concesiones, expediente que no sería más que un remedio temporal y, aún peor, un acicate para nuevas exigencias. Política inteligente será sólo la que se haga la siguiente pregunta: qué tengo que hacer para que esto haya dejado de ser un problema dentro de veinte años. Pero mira uno a los escaños de las Cortes y no ve frentes capaces de soportar semejante esfuerzo.

La solidaridad tóxica. Filántropos a nuestra costa
Manuel Molares do Val latribunadelpaisvasco 22 Julio 2017

Acaba de darse en el aeropuerto de Barcelona un ejemplo de filantropía tóxica: once de los 176 pasajeros de un avión con destino a Dakar, Senegal, se amotinaron para impedir la devolución a su país de un inmigrante indocumentado llegado poco antes en otro vuelo y que fue rechazado en la zona internacional.

Espoleados por la periodista y activista de oenegés Anna Palou Solé, que transmitía por Twitter la situación, los sublevados impidieron el vuelo durante más de hora y media.

El inmigrante fue devuelto finalmente en el avión y los filántropos retenidos en tierra tras provocar retrasos concatenados con cambio de tripulaciones y pago de hoteles e indemnizaciones a quienes esperaban en Dakar la vuelta, que se retrasó casi un día.

El enorme coste de esta solidaridad histérica, de este idealismo exhibicionista, cuyas consecuencias pensaban sus protagonistas que pagarían el Estado o la compañía aérea, seguramente terminarán abonándola ellos tras ser denunciados por incumplir distintas leyes.

Esto no es una anécdota aislada. En España crecen los grupos que viven de la bondad gratuita para ellos y onerosa para la sociedad bajo el lema de “Acoge”.

El ochenta por ciento de los fondos para inmigrantes, por ejemplo, va a su propia burocracia. El resto, a acoger y entregar sus acogidos a los servicios sociales creados para españoles necesitados, más empobrecidos con esos acogidos inesperados.

Ningún activista que vive de famosas oenegés para inmigrantes y refugiados socorre a uno solo en su casa. Exijámoselo. Si lo hicieran, decenas de millares encontrarían acomodo.

La alcaldesa de Madrid lleva dos años con una gran pancarta en el ayuntamiento “Refugees Welcome”, pero ni ella ni uno solo de sus concejales de Podemos ha llevado a un refugee a su casa: ejercen su caridad progresista cargándole los costes a los servicios más desatendidos.

Hipócritas. Explotadores de unos y otros. Deben pagar ellos, como los once filántropos barceloneses que violaron las leyes imitando la teatral insumisión de la Generalidad al Estado.

Yo te doy el Nobel...
Fernando Londoño Hoyos Libertad Digital 22 Julio 2017

… y tú me dejas la coca. Así fue el negocio entre Santos y las FARC, como ha venido a comprobarse sin género de duda. Lo que no sabía el del Nobel, o aparentaba no saberlo, era que además de la coca entregaba el país.

Dejemos a un lado lo que fueron las intrigas en la ONU para tratar de endulzar las cifras de Simci [Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos] o para manipular su publicación. ¡Para qué! A pesar de todos los pesares, esa organización refrendó lo que todos sabíamos. Colombia es un mar de coca que multiplicó sus mareas altas mientras los secuaces de Santos decían tonterías en La Habana y preparaban el acto final de una traición sin orillas.

El declarado aumento del 52% en los cultivos es una vergüenza de Colombia ante el mundo. Estamos inundando de cocaína todos los continentes, envenenando millones de personas jóvenes y haciendo pedazos este país. Mil toneladas métricas de cocaína en gramos es el peso de nuestro dolor. Apenas somos eso. Fabricantes y proveedores de esa maldición.

Conocidas las cifras, vinieron las disculpas, cuando no hay ninguna valedera, y, como siempre, las promesas. El ministro de Defensa y el vicepresidente Óscar Coca Naranjo salieron a dar por hecho el plan para erradicar cien mil hectáreas este año. Siendo ello tan fácil, ¿por qué habrían dejado producir esta catástrofe? Nada, hombre, que la coca es la contraprestación del Nobel. Nada más que eso.

Es hora de que en Colombia se tome en serio lo que nos ha pasado.

Para empezar, el país quedó convertido en una colcha de retazos. Cada región se atribuye a no importa cuál organización terrorista. De ésta se dice que es del ELN, de aquélla que de las Bacrim, o de los Urabeños, o de las disidencias de las FARC. La verdad es que mandan los bandidos en todas partes, y en todas se multiplican el delito, la violencia, la desmoralización absoluta de una nación hecha pedazos.

Es posible que los muertos sean menos, porque muertos estamos todos. Nos robaron el alma. No hay secuestrados, porque la extorsión basta y es universal. No hay enfrentamientos con el Ejército, porque el Ejército está encerrado en los cuarteles y le han dejado el amargo papel de espantapájaros inofensivo.

Este desastre político y moral llega de la mano de la más pavorosa crisis económica que hayamos padecido. Y que es otra de las vertientes del desastre. Para mantener en silencio esta tragedia, era menester comprar todas las voces. La Mesa de Unidad Nacional se repartió lo que dejaban los narcos. Así desapareció la bonanza petrolera, la mayor de nuestra historia, y así, sin dejar rastro, nos quitaron hasta el último centavo de un endeudamiento feroz, que pagarán por años las generaciones que lleguen a este desolado escenario de latrocinios y torpezas.

Resultado de este robo y de aquella entrega de la tierra a los delincuentes, viene por añadidura la decadencia dramática de la inversión, la ruina de la industria, el empobrecimiento del comercio y, por supuesto, el de la gente. El crecimiento en que vamos, del 1% trimestral, equivale a esa cifra dantesca del 32% de las familias colombianas que tienen hambre y de la mitad de los trabajadores del DANE [Departamento Administrativo Nacional de Estadística] cuya ocupación es el rebusque. A la gente que no se deja morir de hambre la llaman trabajadora informal.

Estamos a un paso de que a las calificadoras de riesgo se les acabe la paciencia y rebajen la calificación a Colombia. Y entonces sabremos lo que es amar a Dios en tierra de paganos. Pero ya empezaron los síntomas. Los bonos del Estado, que llamamos TES tan pomposamente, son los peores de América, hecha la salvedad obvia de los venezolanos. Es el primer contado de lo que se viene.

La cartera bancaria se desfondó y los intereses siguen en las nubes, síntoma de un problema atroz. Los bancos ganan plata, mucha, porque anotan en sus libros los ingresos de intereses que los deudores no pagarán nunca. Así empiezan todas las crisis financieras.

La industria ya no puede maquillar sus miserias. Ni siquiera con la nueva refinería de Cartagena esconde sus penurias. La revaluación del peso y el contrabando, obra de las FARC, terminaron por derrotarla. La construcción se vino al piso porque no hay demanda. La última medida es de una baja del 25% en las licencias. Ya ni permisos piden los constructores.

En corto plazo dejaremos de exportar petróleo y quedaremos listos para importar gasolina. Los verdes, en todas partes comunistas, acabaron con la minería legal, bien hecha, para que las FARC mantengan su negocio del oro y del coltán.

Este Nobel costó un país. La vanidad enferma de Santos está servida. Queda por saber cuánto esfuerzo costará recuperar la Patria que nos robaron en compensación.

© Firmas Press

La hepatitis B ha aumentado un 300% en tres años
Estallido de enfermedades infecciosas en Alemania por la inmigración masiva
www.latribunadelpaisvasco.com 22 Julio 2017

Según una reciente investigación publicada por el Gatestone Institute de Estados Unidos, un solicitante de asilo del Yemen, al que éste le fue denegado, y que fue acogido en una iglesia del norte de Alemania para evitar que lo deportasen, podría haber infectado a más de cincuenta niños alemanes con una cepa de tuberculosis altamente contagiosa.

El hombre, que fue acogido en una iglesia de Bündsdorf entre enero y mayo de 2017, tuvo contacto frecuente con los niños —algunos de sólo tres años— que asistían a un centro de día en el edificio. Ingresó en un hospital de Rendsburg en junio y posteriormente fue diagnosticado con tuberculosis, una enfermedad de la que los alemanes no habían vuelto a tener consciencia hasta hace poco.

Las autoridades sanitarias locales dicen, según el texto del Gatestone Institute, que además de a los niños, a padres y profesores, y también a los feligreses, se les están haciendo pruebas para comprobar si tienen la enfermedad, que se podría desarrollar meses e incluso años después del contacto con ella.

Soeren Kern, responsable del reportaje titulado “Alemania: Las enfermedades infecciosas se propagan con el asentamiento de los migrantes”, explica que “el temor a la tuberculosis ha vuelto a poner el foco en el creciente riesgo de enfermedades infecciosas en Alemania desde que la canciller Angela Merkel permitió la entrada a unos dos millones de migrantes de África, Asia y Oriente Medio”.

El Informe Anual sobre Epidemiología de Enfermedades Infecciosas —que se publicó el 12 de julio de 2017 y provee datos sobre el estatus de más de cincuenta enfermedades infecciosas en Alemania durante 2016— ofrece el primer vistazo sobre las consecuencias para la salud pública del influjo masivo de migrantes a finales de 2015.

El informe revela un aumento de incidencias en Alemania de conjuntivitis por adenovirus, botulismo, varicela, cólera, criptosporidiosis, fiebre del dengue, equinococosis, E. coli enterohemorrágica, giardiasis, gripe hemofílica, hantavirus, hepatitis, fiebre hemorrágica, VIH/sida, lepra, fiebre recurrente transmitida por piojo, malaria, sarampión, enfermedad meningocócica, meningoencefalitis, paperas, paratifoidea, rubeola, shigelosis, sífilis, toxoplasmosis, triquinosis, tuberculosis, tularemia, tifus y tos ferina.

“Alemania —al menos hasta ahora— se ha librado del peor escenario: la mayoría de las enfermedades tropicales y exóticas que trajeron al país los migrantes han sido contenidas; no hay grandes estallidos entre la población general. Las enfermedades más comunes, en cambio, de las cuales muchas están directa o indirectamente vinculadas con la migración masiva, van en aumento”, según el informe.

El informe de Kern revela también que “la incidencia de la hepatitis B, por ejemplo, ha aumentado un 300% en los últimos tres años, según el RKI. La cifra de casos reportados en Alemania fue de 3.006 en 2016, hasta 755 casos más que en 2014. Se dice que la mayoría de los casos están relacionados con migrantes no vacunados de Afganistán, Irak y Siria. La incidencia del sarampión en Alemania se disparó a más del 450% entre 2014 y 2015, mientras que el número de casos de varicela, meningitis, paperas, rubeola y tos ferina también aumentaron. Los migrantes también representan al menos un 40% de los nuevos casos de VIH/sida identificados en Alemania desde 2015, según otro informe distinto del RKI”.

Y añade: “Las estadísticas del RKI podrían ser sólo la punta del iceberg. El número de casos reportados de tuberculosis, por ejemplo, fue de 5.915 en 2016, con 4.488 casos más que en 2014, un aumento del 30% durante ese periodo. Algunos médicos creen, sin embargo, que el número real de casos de tuberculosis es mucho mayor y han acusado al RKI de minimizar la amenaza para tratar de evitar sentimientos contra la inmigración”.

En el pico más alto de la crisis migratoria, en octubre de 2015, Michael Melter, el médico jefe del Hospital Universitario de Regensburg, informó de que los migrantes estaban llegando al hospital con enfermedades apenas vistas en Alemania. "Había trastornos que no había visto en veinte o veinticinco años —dijo— y de hecho muchos de mis colegas más jóvenes ni siquiera los habían visto jamás".

Marc Schreiner, director de relaciones internacionales en la Federación de Hospitales de Alemania (Deutschen Krankenhausgesellschaft) reflejó las preocupaciones de Melter: “En las clínicas, está siendo cada vez más común encontrarse con pacientes cuyas enfermedades se consideraban erradicadas en Alemania, como la sarna. Estas enfermedades deben ser diagnosticadas de forma fiable, lo cual es muy difícil. Christoph Lange, experto en tuberculosis en el Centro de Investigación Borstel, dijo que los médicos alemanes no estaban familiarizados con muchas de las enfermedades importadas por los migrantes: "Sería útil que las enfermedades tropicales u otras enfermedades que son raras en nuestra vida sirvieran más para la formación de los médicos".

La Sociedad Alemana para la Gastroenterología y las Enfermedades Digestivas y Metabólicas celebró recientemente un simposio de cinco días en Hamburgo para ayudar a los médicos a diagnosticar enfermedades que apenas se han visto en Alemania. Entre ellas:

• Fiebre recurrente transmitida por piojo (FRTP): En los últimos dos años, al menos 48 personas en Alemania fueron diagnosticadas con FRTP, una enfermedad que no se había visto en el país antes de la crisis migratoria de 2015, según un informe del RKI. La enfermedad, que se transmite por los piojos en la ropa, ha preponderado entre los migrantes del este de África que han viajado durante meses para llegar a Alemania con un solo conjunto de ropa. "Todos nos habíamos olvidado del FRTP", dijo Hans Jäger, médico residente en Múnich. "Tiene una tasa de mortandad de hasta el 40% si no se detecta y se trata con antibióticos. Los síntomas son parecidos a los de la malaria: fiebre, dolor de cabeza y sarpullidos".

• Fiebre de Lassa: En febrero de 2016, un paciente infectado en Togo (oeste de África), fue tratado y murió en Alemania. Tras su muerte, se confirmó una infección por el virus de Lassa en otra persona que había tenido contacto profesional con el cadáver del difunto. La persona fue tratada en un lugar aislado y sobrevivió a la enfermedad. Esta fue la primera transmisión documentada del virus de Lassa en Alemania.

• Fiebre del dengue: Casi mil personas fueron diagnosticadas con la fiebre del dengue, una enfermedad tropical transmitida por mosquitos, en Alemania en 2016. Esta cifra es un 25% superior a la de 2014, cuando fueron diagnosticadas 755 personas con la enfermedad.

• Malaria: El número de personas diagnosticadas con la malaria se disparó en 2014 (1.007) y 2015 (1.063), pero descendió ligeramente en 2016 (970). La mayoría de los afectados contrajeron la enfermedad en África, en particular en Camerún, Ghana, Nigeria y Togo.

• Equinococosis: Entre 2014 y 2016, más de 200 personas en Alemania han sido diagnosticadas con equinococosis, una infección provocada por tenia. Esto representa un aumento de en torno al 30%. Los afectados contrajeron la enfermedad en Afganistán, Bulgaria, Grecia, Kosovo, Irak, Macedonia, Marruecos, Siria y Turquía.

• Difteria: Entre 2014 y 2016, más de 30 personas en Alemania han sido diagnosticadas con difteria. Los afectados contrajeron la enfermedad en Etiopía, Eritrea, Libia, Sri Lanka y Tailandia.

• Sarna: Entre 2013 y 2016, la cifra de personas diagnosticadas con sarna en Renania del Norte-Westfalia se disparó a casi un 3.000% de casos más.

Entretanto, explica Soeren Kern, Alemania está sumida en un brote de sarampión que las autoridades sanitarias han vinculado a la inmigración de Rumanía. Alrededor de 700 personas en Alemania han sido diagnosticadas con sarampión en los seis primeros meses de 2017, frente a los 323 casos en todo 2016, según el Robert Koch Institute. El brote de sarampión se ha extendido a los dieciséis estados federales de Alemania excepto uno, Mecklemburgo-Pomerania Occidental, un estado con un nivel muy bajo de población migrante.

Recientemente, y en una entrevista publicada en La Tribuna del País Vasco, Luis Enrique Martín Otero, coronel coordinador de la Red Española de Laboratorios de Alerta Biológica (Re-Lab) ya alertaba de que, sin ningún lugar a dudas, los procesos migratorios intensos que se están viviendo en Europa, suponen un importante riesgo biológico. “Hay que tener en cuenta que no hay ningún control sobre estos movimientos. No existe una coordinación entre los diferentes países y Europa no está preparada para recibir estas cantidades de inmigrantes que, además, llegan, generalmente, en unas condiciones sanitarias muy preocupantes. Creo que es muy importante garantizar y proporcionar el derecho de asilo, pero hay que identificar, controlar y saber qué enfermedades traen muchas de estas personas. Realmente, dentro de un tiempo puede haber una explosión de enfermedades contagiosas porque no hemos estado preparados para recibir a esta ingente cantidad de inmigrantes”.

PODRÁ VOLVER A CIRCULAR
La Audiencia ampara el autobús del HO que combate el adoctrinamiento LGTB
La Gaceta  22 Julio 2017

La Audiencia Provincial de Madrid ha dictado un auto en el que revoca la medida cautelar que impidió al autobús de Hazte Oír circular por las calles de Madrid el pasado mes de marzo con los lemas “Los niños tienen pene. Las niñas tiene vulva. Que no te engañen. Si naces hombre eres hombre. Si naces mujer, seguirán siéndolo”.

Le ampara la libertad de expresión, como acaba de subrayar la Audiencia Provincial al invocar una sentencia del Constitucional -“la libertad de expresión comprende la libertad de crítica”-.

La sección segunda de la Audiencia, formada por los magistrados Carmen Compaired, Rosario Esteban y Eduardo de Urbano, considera que los mensajes del autobús de la asociación son “dudosamente delictivos”. “Existen serias dudas de que los hechos en que se apoya -la medida cautelar- puedan ser considerados delito”, abunda el tribunal en el fundamento jurídico del auto.

En este sentido, se recuerda la Sentencia del Tribunal Constitucional 235/2007 de 7 de noviembre en la que se especifica que “nuestro ordenamiento constitucional no permite la tipificación como delito de la mera transmisión de ideas“.

En todo caso, los magistrados subrayan que decir, como se reflejaba en el autobús, “No permitas que manipulen a tus hijos en el colegio infórmate con el libro que no quieren que leas” no puede considerarse “un atentado a la juventud y la infancia”, porque responde al derecho constitucional de los padres a formar a los hijos “de acuerdo con sus propias convicciones”.

Al conocer la sentencia de la Asamblea de Madrid, el presidente de Hazte Oír, Ignacio Arsuaga, ha señalado que “el pronunciamiento judicial demuestra que el autobús de HO ha sido perseguido por algunos políticos porque sacábamos a la luz lo que ellos querían esconder: su perverso plan de adoctrinar sexualmente a los niños en once comunidades autónomas”. “Admitir la persecución de ideas que molestan no es democrático”.

Por otro lado, los magistrados advierten, respecto a la denuncia del Ayuntamiento de Madrid que propició una medida cautelar para que el autobús no circulara, que “admitir la persecución de ideas que molestan a algunos o bastantes no es democrático”. El auto también recuerda que “las ideas, como tales, no deben ser perseguidas penalmente, en especial cuando no se focalizan específicamente sobre ningún grupo determinado”

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El próximo regalo, la siguiente humillación
EDITORIAL Libertad Digital 22 Julio 2017

A nadie deberían sorprender la propuesta que esta semana hizo José Luis Ábalos sobre una posible quita del Estado a la deuda que la Generalidad catalana tiene con todos los españoles. Ni es nuevo en el PSOE: los socialistas llevan años dándole la razón a los nacionalistas sobre lo injusto del sistema de financiación y lo insostenible de su deuda. Ni han estado solos los socialistas en este tema. El propio Cristóbal Montoro abría la puerta el pasado marzo a la posibilidad de inaugurar el nuevo sistema de financiación autonómica con la condonación de parte de lo adeudado a la Administración Central por los gobiernos autonómicos.

Quizás pueda decirse que el número 2 del PSOE de Pedro Sánchez eligió especialmente mal el momento para volver a poner el tema sobre la mesa, apenas unos días después de que este mismo Gobierno autonómico anuncie cómo se desarrollará el golpe de Estado que el nacionalismo lleva años preparando. Pero más allá de la cuestión de las fechas, no hay mucho más que sus rivales políticos puedan decir.

Porque a pesar de las protestas, de las rectificaciones, de los desmentidos y de los gritos en el cielo, todo apunta a que la quita de la deuda será el próximo regalo con el que nuestros políticos cortejarán al nacionalismo catalán. Tampoco sería de extrañar. Desgraciadamente, ha sido la dinámica habitual de nuestra democracia en las últimas cuatro décadas.Cada desafío del secesionismo ha sido respondido con una concesión. Cada argumento falaz, con un silencio (cuando no con la aquiescencia). Cada desprecio, con una genuflexión.

El sistema de financiación autonómica es manifiestamente mejorable. Pero ni mucho menos eso justifica las quejas del nacionalismo catalán. Todas y cada una de las reformas de ese sistema han sido pactadas de forma bilateral, en un proceso siempre oscuro y de espaldas al interés general, entre el Gobierno central y los partidos independentistas: primero la CiU de Pujol con González y Aznar, y luego la ERC del tripartito con Zapatero. Sus protagonistas ahora fingen olvidarlo, pero el actual modelo surgió de una negociación en Moncloa entre Zapatero, Montilla y Puigcercós de la que los líderes nacionalistas salieron eufóricos, presumiendo de haber obtenido la aprobación de todas sus exigencias. Por eso son todavía más sangrantes los sucesivos privilegios que se les han ido entregando a los que quieren romper nuestro país: han sido ellos los que han diseñado el modelo que ahora tachan de imposición. Los fundamentos de la financiación regional, esa que el nacionalismo define como "Madrid ens roba", son obra de CiU y ERC con la complicidad de PSOE y PP.

No hace falta recordar la evidencia, pero la deuda de la Generalidad no se debe a la infrafinanciación, sino al derroche. Miren si no las cuentas de la Comunidad de Madrid, la gran perjudicada de ese pésimo sistema de financiación autonómica: esta región es la prueba palpable de que mantener el equilibrio presupuestario es cuestión de voluntad política y de las consecuencias positivas para la economía que tiene un Gobierno que maneja su presupuesto de forma responsable.

Si en Cataluña (y en otras regiones, el nacionalismo no tiene la exclusiva de la falta de rigor presupuestario) ignoran las reglas impuestas por el Gobierno central es en buena parte por el convencimiento de que nadie en La Moncloa les exigirá cumplir con sus obligaciones legales. Es lógico que lo piensen, porque nunca ha ocurrido. En 2012, algunos ingenuos (sí, también Libertad Digital) creyeron que la aprobación de la Ley de Estabilidad Presupuestaria marcaría un antes y un después en el despilfarro de las autonomías. La norma era un claro paso adelante y facultaba al Gobierno con las herramientas necesarias para controlar a los ejecutivos regionales irresponsables. Sólo hacía falta voluntad política, justo lo que casi siempre ha faltado en nuestro país.

Ahora ya sabemos que no sirvió de casi nada. Las autonomías han seguido derrochando. Los nacionalistas han mantenido su desprecio a las leyes que en teoría les obligan. Los independentistas pagarán su referéndum con el dinero que los españoles les hemos prestado. Y una vez que el revuelo se haya calmado un poco, la deuda será perdonada, con el aplauso entusiasta de muchos otros presidentes autonómicos.

Premiar los comportamientos irresponsables es la peor forma posible de comenzar un nuevo sistema de financiación. Será el próximo regalo de unos políticos que todavía no se han enterado que al secesionismo no se le combate con concesiones, sino con firmeza. Para los españoles, será una nueva humillación.

La independencia, sin apoyo ciudadano y sin dinero de todos
EDITORIAL El Mundo 22 Julio 2017

Las purgas impulsadas por Puigdemont no han servido para levantar los ánimos en las filas soberanistas, alicaídas por unas pretensiones que chocan cada vez más con la realidad. Así, la brecha entre quienes rechazan la independencia de Cataluña y quienes la apoyan ha vuelto a agrandarse, según el barómetro del Centro de Estudios de Opinión (CEO) conocido ayer. Sólo el 41,1% de los ciudadanos respaldaría un divorcio del resto de España, el porcentaje más bajo desde 2012, frente al 49,4%, partidario de la situación actual. Ese dato por sí solo acentúa la sinrazón de los dirigentes nacionalistas, empeñados en conducir a Cataluña a un callejón sin salida.

En todo caso, el referéndum del 1 de octubre no puede celebrarse porque contraviene el ordenamiento constitucional. Y el Gobierno español aprobó ayer una importante medida para frenarlo. Hacienda cortará de inmediato las entregas del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) si la Generalitat emplea dinero público para la organización de la consulta ilegal. El Ejecutivo de Rajoy exigirá una justificación semanal de los gastos e ingresos del Govern, a través del certificado que habrán de presentar diversos cargos.

No se trata de una amenaza, sino de una resolución cargada de lógica y razón. El Tribunal Constitucional tumbó las partidas de los Presupuestos de la Generalitat para el referéndum. Y es obligación del Gobierno, que debe velar por el interés general y el cumplimiento de la legalidad, que no se destine ni un céntimo de fondos públicos a un objetivo que pretende desmantelar el Estado de derecho. Hay que recordar que el FLA ha sido la bombona de oxígeno que lleva permitiendo a las autoridades catalanas hacer frente a sus pagos estos últimos años, tanto los más duros de la crisis como los de la recuperación. Se trata de un préstamo del Gobierno central a aquellas autonomías, como Cataluña, que no pueden colocar deuda en los mercados. Pero, lógicamente, la ayuda tiene sus condiciones y está dirigida a sufragar servicios públicos, no a costear planes ilegales.

Desde 2012, Cataluña ha recibido del FLA más de 63.000 millones de euros; y, sólo en lo que llevamos de 2017, el desembolso ya supera los 3.600. Si el Estado cerrara este grifo, la Generalitat no tendría dinero ni para pagar las nóminas de los funcionarios públicos, ni para hacer frente a cuestiones tan básicas como el gasto farmacéutico. De modo que Moncloa cumple su obligación de estar vigilante, pero cabe esperar del gabinete de Puigdemont sensatez, cordura y que no ponga en riesgo el bienestar de los ciudadanos catalanes, una responsabilidad exclusivamente suya.

Como decíamos, la huida hacia adelante y la radicalización de los partidos nacionalistas están haciendo caer el apoyo social al independentismo. Pero es cierto que la encuesta del CEO refleja que estas formaciones siguen concitando una muy importante intención de voto, si bien peligra la mayoría absoluta con la que hoy cuentan JxSí y la CUP, ya que los antisistema podrían perder hasta cuatro escaños. La bajada destacable de Ciudadanos, la tibia subida del PSC y el mantenimiento de un PP en horas bajas en Cataluña, confirman que los partidos constitucionalistas siguen sin ser capaces en esta Comunidad de movilizar a la gran masa de ciudadanos que no quieren saber nada de veleidades independentistas. Esa es hoy por hoy una gran asignatura política pendiente y exige una acción de los partidos mencionados mucho más decidida. El PSC, hasta hace no mucho una de las grandes fuerzas en el territorio, sigue pagando sus acomplejadas veleidades soberanistas y la adopción de un discurso totalmente ajeno a sus propios votantes. La normalización en Cataluña pasa también porque los socialistas retornen a sus principios, como los defendidos ayer en el Ayuntamiento de Tarragona con una moción anti-referéndum -respaldada por PPy Ciudadanos- que no lograron boicotear los independentistas.

¡ Que no llueve, que es mierda !
Nota del Editor 22 Julio 2017

Es denigrante que el des-gobierno de lo que queda de España utilice el tribunal anti-constitucional para resolver problemas que debería haber impedido o haber resuelto por los procedimientos tana sencillos y obligatorios como hacer cumplir la ley a los causantes. Al tribunal anti-constitucional solo le falta que le cambien el tejado del pretendido museo de restauraciones artísticas o algo parecido por una carpa para convertirse en un circo de verdad, con los leones en el dentista.

Es denigrante que el des-gobierno de lo que queda de España utilice la intervención regional para hacernos creer el van a conseguir cambiar algo, cuando tal función lleva cuarenta años mirando para otro lado.

En casa del Tres per Cent
Santiago González El Mundo 22 Julio 2017

Tanta ensoñación de tanques por la Diagonal y cuando tienen un apunte no dicen ni mú. Docena y media de guardias civiles se plantaron ayer en el Parlamento de Cataluña y el Palacio de la Generalidad. "Se han personado" decía delicadamente La Vanguardia. "Visitaron", podrían haber dicho.

La ocasión permitiría una gran paráfrasis lorquiana, si no fuera porque a los visitados les tocaba el papel de los gitanos: "El Palau libre de miedo/ multiplicaba sus puertas,/ dieciocho guardias civiles/ entran a saco por ellas./ Los relojes se pararon/ y hasta el coñá en las botellas/ se disfrazó de noviembre/ para no infundir sospechas". Quizá fuera más propio dejarse llevar por la analogía tonta: guardias civiles en el Parlament, ¡un tejerazo! Si no fuera por la inversión de los papeles: en la cámara catalana los golpistas estaban dentro.

No ha habido protestas, ya digo. La Generalidad vistió de tamboriler del Bruc al pobre Turull y difundió la versión de que había impedido la entrada de los guardias, lo que no era cierto, por más que las televisiones amigas lo difundieron con mucha convicción. En todo caso hay que censurar la falta de estilo de los guardias. En lugar de ir con tricornio, llegaron en plan casual, en camiseta y embozados con pañuelos. Seguramente no se alarmó nadie porque parecían parlamentarios de la CUP.

Hace ya más de 42 años que Jordi Pujol, en compañía de otros, como se diría en prosa judicial, fundó Convergència en el monasterio de Montserrat. Había tradición. En diciembre de 1970 se habían concentrado allí 300 intelectuales y artistas para protestar contra el proceso de Burgos. Hacía casi el doble, 81, que "en el 18 de julio/ en el patio de un convento/ el Partido Comunista/ funda el Quinto Regimiento". La idea de acogerse a sagrado ha gozado siempre de mucho arraigo, hay una cierta metáfora de útero materno en lo de Montserrat.

Debo confesar que en el primer contacto con la noticia me dije: "¡anda, el 155 ya está aquí!" pero no había tal. La épica, como la barca del amor de Maiakovski siempre se estrella contra la vida cotidiana. No era la sedición, sino la mangancia, aquel secreto a voces que Maragall le cantó a Mas en el Parlamento: "Vostés tenen un problema i aquest problema es diu tres per cent", y ahora tiene imputado a su mano derecha, o sea, Germà Gordó.

Ese artículo cuya aplicación no les cabe en la cabeza a Margarita Robles ni a Aitor Esteban, no prevé la sustitución de los mossos por guardiaciviles. Uno entiende que si los guardias llegan a presentarse ayer con uniforme, el aguerrido Turull se habría escurrido por las alcantarillas, como Dencàs y la tropa de Companys el 6 de octubre del 34. El 155 no da para tanto, sino para poner a los mossos bajo las órdenes del delegado de Gobierno, pero cuando el golpista Puigdemont ha puesto al frente de la Policía a alguien que va a hacerle cumplir órdenes ilegales ha llegado la hora. Rajoy no debería preocuparse por tener que explicárselo a Pere Sàntxes (© Dolça Catalunya). No lo va a entender, pero llegado caso, ya se lo explicarán los electores.

Victimismo e independencia
MANUEL MANDIANES El Mundo 22 Julio 2017

Los catalanes son planificadores, combativos y reflexivos -el seny catalán es famoso en el mundo entero-; están convencidos de que el rigor, la moderación y la seriedad les hacen distintos a los ciudadanos de otras regiones de España. Pero el amor del pueblo catalán a su autonomía y a su cultura, muy concretamente a su lengua, es una cosa, y la manipulación que los políticos hacen de ello, otra muy distinta. La sociedad catalana es moderna, líquida, pluricultural;no la puede definir ningún tópico. Como cualquier sociedad avanzada y abierta, está tratando de recuperar tradiciones, fiestas y ritos que había dejado caer en desuso por poco acordes con los tiempos que corren.

La sociedad catalana es emprendedora, clasista, tradicionalista, poco reivindicativa. La tradición anarquista es la excepción que confirma la regla: una vía de escape. La burguesía, organizadora de partidos de izquierda para tener las riendas de los movimientos sociales en la mano, no perdonará jamás la osadía de un charnego que se atrevió a apearla de puestos de mando.

Sólo viviendo en Cataluña, o conociendo su intrahistoria, se puede dar la importancia que tiene a un hecho que aparentemente no la tiene. Días atrás, TV3, la televisión autonómica, criticó al Barça. «Esto no nos sorprendería si viniera de la caverna mediática de la capital de España, pero es increíble que lo haya hecho uno de los nuestros», venía a decir el comunicado posterior del club. Una pelea entre el Barça y TV3 es una prueba irrefutable de las peleas internas del catalanismo. «Esto es más imperdonable que lo que hizo Pujol», escuché decir. Echaron a Núñez de la presidencia del Barça para convertir el club en el buque insignia del nacionalismo. Los radicales independentistas no han perdonado a los directivos del Barça que hayan andado a la greña y se hayan despellejado. Atacar a Messi, símbolo de la pureza y excelencia del Barça, era como atacar a Cataluña. Muchos telespectadores del resto de España se admiraban y escandalizaban cuando veían a una multitud enfervorecida vitorear al argentino al salir de los juzgados donde tuvo que presentarse por defraudar a Hacienda.

Pujol, a pesar de la corrupción de la que él y su familia son protagonistas en los últimos años, para muchos sectores sigue siendo un símbolo, un mártir. El hecho de que fuera encarcelado durante algún tiempo en el franquismo le dotó de una aureola de mártir que «además redimía a la burguesía catalana de la mala conciencia de haber prestado apoyo a Franco durante 40 años», según Borrás Betriu. Buena parte del pueblo catalán sigue a sus líderes aunque sean caprichosos y arcaicos, aunque sus decisiones sean arbitrarias y agresivas, y sus mensajes sean de una simplicidad y pobreza de vergüenza. En Cataluña, como en otros muchos lugares, la impunidad fue uno de los privilegios que disfrutaron sus gobernantes. De ahí el escándalo y el rechazo que produjo el atrevimiento de parte de la sociedad civil cuando se levantó y se manifestó contra el discurso oficial independentista de sus líderes.

Montserrat es el otro símbolo intocable del catalanismo. Para muchos ciudadanos, el abad de este monasterio, además de un monje, es un símbolo y un abanderado del catalanismo; por eso la jerarquía de la Iglesia en Cataluña no le dice nada cuando hace proclamas nacionalistas. Buena parte de la izquierda catalana es anticlerical y anti-religiosa, como toda la izquierda española, pero tanto la izquierda como la derecha catalanas son devotas de la esencia del catalanismo que simboliza Montserrat y la Moreneta.

Cataluña tiene otros símbolos que trata de dar a conocer en todo el mundo, lo que es admirable, tales como la sardana, la bandera o los castellers, pero que se pueden considerar menores ante los demás. Pero, además, Cataluña se apropia y se convierte en defensora de símbolos que le son comunes con otros pueblos, como por ejemplo la dieta mediterránea, y prohÍbe otros que puedan acercarla e identificarla con pueblos de los que quiere distanciarse, como los toros.

La sociedad debe venerarlos y rendir tributo a estos símbolos. Si estos símbolos son personas, debe de imitarlos y, si llegara la hora, ser comprensiva con sus debilidades, porque no pueden cometer errores. Atacar, criticar, ridiculizar a cualquier uno de ellos es atacar a Cataluña. El corruptor, el malvado es quien intenta juzgarlos. Vitorear a Messi cuando sale de los juzgados, disculpar a Pujol, estar de acuerdo y elogiar las declaraciones del Abad de Montserrat, aunque se sea ateo, es lógico y coherente porque son actos de defensa de Cataluña y de aquello que la diferencia del resto de España. Los símbolos y los mitos no se corrompen, no tienen que rendir cuentas.

Los catalanistas no pueden admitir ningún comentario irreverente sobre su identidad, aunque sea agudo e hijo de una rabia justa. Los independentistas son como una familia, no critican ni permiten que nadie critique nada de aquello que ellos entienden que hace parte de lo que los identifica. Todo pueblo que busca independizarse necesita magnificar sus diferencias con los pueblos de los que quiere separarse y necesita reforzar su cohesión interna para defenderse de los ataques de sus enemigos, los pueblos que no les permiten ser independientes.

Ridiculizan y se ríen de los símbolos españoles, pero no permiten que nadie se ría, ridiculice o los ponga en el punto de mira los catalanes. Los escritores e intelectuales que se han atrevido a hacerlo se han ido o han acabado siendo expulsados de Cataluña. Muchos intelectuales catalanes, si leen algo a sabiendas de que está en contra de su manera de pensar, lo hacen exclusivamente para denigrarlo, no para confrontarse con otras ideas. Olvidan o hacen que olvidan que no es posible entender el mundo si se observa sólo desde un punto de vista. Tal vez se trata de un simple caso de intolerancia e incompatibilidad con el pensamiento libre. «La verdadera cuestión no es de dónde salen las ideas sino a dónde van», escribe Beatty.

«Cuando, viviendo en Cataluña, iba por el resto de España, todos me miraban con cara de besugo al decirles que lo del oasis catalán era un cuento», me dijo alguien. Es muy difícil hacer pedagogía en Cataluña. Los radicales independentistas no ven, no escuchan ni leen más medios de comunicación que lo suyo, aquellos que son tan radicales como ellos mismos. Es mucho más fácil ignorar y negar que conocer y refutar con argumentos. Simple y sencilla alergia a la tolerancia y al conocimiento.

Cuando los mecanismos de autodefensa no producen inmediatamente los efectos deseados, el pueblo que busca la independencia cae en el victimismo.

Manuel Mandianes es antropólogo del CSIC y escritor. Su último libro publicado es El fútbol (no)es así (Sotelo Blanco).

Carta lacrada a Pablo Iglesias (5)
José García Domínguez Libertad Digital 22 Julio 2017

Caro Pablo:

En la carta de la semana pasada, lo recordarás, ya te puse en guardia ante la llamada Renaixença, ese tocomocho intelectual que constituye la piedra Rosetta del relato romántico sobre la recuperación de la lengua a principios del siglo XIX merced a una pretendida toma de conciencia identitaria por parte de la entonces emergente burguesía catalana, el cuento patriótico que todos los escolares catalanes aprenden e interiorizan en los colegios desde bien niños. Las mitologías nacionalistas, como tú conoces mucho mejor que yo, suelen ser muy similares entre sí, casi calcadas las unas de las otras podría decirse.

Y ese remitir los orígenes primeros de la toma de conciencia nacional a movimientos literarios que, a través de la vindicación de la lengua, lograrían liberar de su adormecida postración al genuino espíritu del pueblo constituye algo muy común a todos los nacionalismos europeos, los que surgieron como setas a principios del XIX. Llámese la pequeña nación oprimida Cataluña, Galicia, Serbia, Chequia, Grecia o Irlanda, que eso es lo de menos, la periodificación mitológica que establecen los nacionalistas sobre sus propios orígenes responde siempre a una misma sucesión de secuencias.

En una primera fase, la germinal, un grupo de poetas y prosistas imbuidos de los más elevados sentimientos patrios darían forma a una corriente estética empeñada en purificar la lengua propia, postulado su uso exclusivo como vehículo de expresión individual y colectiva.

En la segunda, ese primer empeño gramático y sentimental adoptaría la forma ya madura de un movimiento político llamado a promover la plena soberanía territorial mediante la creación de un Estado propio.

La tercera, en fin, sería la de la consumación plena de ese proyecto nacional segregado. Así, al igual que en la religión hindú la Tierra es sostenida por los lomos de cuatro elefantes gigantes que, a su vez, apoyan sus patas sobre el descomunal caparazón de una tortuga superlativa, el proyectado golpe contra la Constitución que la Generalitat tiene previsto cometer el próximo octubre se sustenta todo él en la legitimación mítica que le ofrece el cuento decimonónico de la Renaixença. Ya ves, Pablo, que, aunque lo parezca a primera vista, este que nos ocupa no es un asunto baladí. Pero el problema del cuento es que no es más que eso, un cuento.

Las ciudades, Pablo, son libros que se leen con los pies. Y si lees con un poco de atención –y de olfato político–, la Barcelona del famoso Ensanche que ideó el ingeniero Cerdá, o sea la Barcelona de la burguesía triunfante de principios del XIX, la misma que derribó las murallas de la ciudad medieval, descubrirás las primeras grietas de sentido lógico en el relato nacionalista, ese de la pretendida Renaixença. Repara, Pablo, en la carga simbólica de los nombres con los que aquella presunta burguesía catalanista decidió bautizar las principales arterias, las más nobles, de su nueva y flamante urbe. Porque algunas se llamaban, y todavía se siguen llamando, Consejo de Ciento, Diputación, Roger de Flor o Gran Vía de las Cortes Catalanas, pero otras, y no menos importantes que las primeras, responden por Bruc, Tetuán, Numancia, Pelayo (¡Pelayo!), Caspe… ¿Toda una élite dirigente imbuida de un incipiente sentimiento antiespañol que elige bautizar Pelayo y Caspe a dos de las principales calles de su recién estrenada capital?

Convendrás conmigo, Pablo, que esa historia, la del nomenclátor de Barcelona, no hay por dónde cogerla en clave nacionalista catalana. Catalana no, pero española sí. A fin de cuentas, esa sopa menestra, la mezcla de referencias espaciales que remiten a personajes, instituciones y episodios memorables tanto de la historia de Cataluña como de la del resto de España tenía un objetivo político evidente: incorporar elementos específicamente locales, esto es catalanes, al gran retablo iconográfico del nacionalismo español en construcción. Aunque tu afluente Pisarello seguramente no tenga ni la más remota idea del asunto, las calles Lepanto o Bruc se llaman así por el destacado papel que los catalanes tuvieron en esos hitos de la historia nacional de España, no por ninguna otra razón. Sí, Pablo, sí: el callejero del Ensanche de Barcelona, ese supremo orgullo arquitectónico de la burguesía catalana de la primera mitad del XIX, es, si bien lo miras, un repertorio de puro nacionalismo español. Mas volvamos a la lengua, el asunto que aquí nos convoca.

¿No te parece, como mínimo, extraño que el muy acelerado proceso de castellanización de las clases acomodadas y dirigentes de la Cataluña de principios de siglo coincida en el tiempo con la instauración de los Juegos Florales, esto es, con la supuesta recuperación del catalán como lengua nacional? ¿Y no te parece más raro aún que los mismos burgueses, políticos e intelectuales que promovieron los Juegos Florales fueran también ellos mismos los primeros que se estaban pasando en masa al castellano, tanto en su forma oral como en la escrita, en sus actividades públicas cotidianas?

Esa aparente contradicción, convendrás conmigo, resulta más difícil aún de explicar que lo de Don Pelayo. Repara, por ejemplo, en que la Taula de Canvi de Barcelona, que por cierto fue el primer banco público de Europa (se fundó en 1401), nombre que a ti tal vez te recuerde el de una revista homónima del PSUC, aquella en la que ejerció su magisterio Manolo Vázquez Montalbán, quien tanto influyera en tu etapa de formación como intelectual y académico, continuó utilizando el catalán para elaborar sus libros de contabilidad hasta fecha tan tardía como 1838. Pero ese de los libros era un ritual casi litúrgico.

Los honrados burgueses que llevaban aquellas anotaciones en la lengua tradicional ya se habían pasado al castellano, y de forma entusiasta, en sus tratos comerciales y demás actividades sociales diarias. ¿A ti te parece pertinente, Pablo, que todavía se pueda seguir tildando de renaixença a algo así? La verdad, o sea lo en Cataluña innombrable, Pablo, es que una burguesía, la catalana, comprometida de forma decidida, activa y entusiasta con un nacionalismo, el español, estuvo por aquel entonces dispuesta a renunciar de grado a su lengua propia en beneficio del proyecto nacional ibérico, que, por cierto, también aspiraba a dirigir. Esa, Pablo, es la dura verdad que los catalanistas contemporáneos no pueden admitir.

La Renaixença, como ves, es el timo de la estampita nacionalista. La próxima semana te lo ampliaré.
Tuyo afectísimo.

La táctica del quilombo
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 22 Julio 2017

El lenguaje coloquial de los españoles ha incorporado varias palabras del argot argentino, en general malsonantes. Por ejemplo, boludo y pelotudo, por gilipollas, y escrache por acoso público. Sobresale, entre ellas, quilombo, por desorden o caos. Los quilombos eran antiguamente, en el sur de Brasil, asentamientos de esclavos negros emancipados o fugitivos, pero en Argentina el término se convirtió en sinónimo de prostíbulo. Finalmente, su significado se redujo a una parte del todo: el desorden o caos que impera en esos establecimientos… y en espacios presuntamente más decorosos de la sociedad. Con esta última acepción, muy gráfica, lo empleamos ahora en Argentina y España. El peronismo allá y el secesionismo, el populismo y el antisistema acá degeneran en sendos quilombos.

Todos se equivocaban
Esto viene a cuento del guirigay que se ha montado en torno a la participación, sí pero no, de Catalunya en Comú en el referéndum, que no es tal, del 1-O, con presencia de la señora Colau siempre que no opte por estar ausente, agradeciendo el apoyo que Pablo Iglesias promete darle durante un lapso suficientemente amplio para cambiar de opinión cuantas veces le convenga a mitad de camino.

Los reproches de los secesionistas que se sienten defraudados a pesar de que consiguieron, por ahora, el apoyo de los comunes y podemitas al ficticio derecho a decidir demuestra que lo que realmente esperaban lograr era el voto disciplinado a favor de la independencia. Y las críticas de los constitucionalistas son producto de la ingenuidad que les hizo pensar que los comunes se sentían auténticamente solidarios con los indignados y con la buena gente de toda España, sin fronteras interiores ni maniqueísmos endogámicos.

Todos se equivocaban. A los comunes les importa un rábano tanto la independencia de Cataluña como la suerte de los indignados y de la buena gente. Su objetivo es conquistar el poder. Y el quilombo es la táctica que tienen programada para conquistarlo allí donde las condiciones les sean más propicias: puede ser en una republiqueta chavista torticeramente independizada, en un cantón confederado o en un bantustán autónomo dentro de una España convulsa y plurinacional. Por ahora lo detentan en Barcelona, maridados con los saltimbanquis del PSC, y así nos va.

Plan B para el 2-O
Lo proclaman sin complejos. Tanto Ada Colau y Xavier Domènech desde Barcelona como Pablo Iglesias desde Madrid se ciscan en el referéndum porque consideran que no será vinculante ni tendrá reconocimiento internacional, pero convocan a la movilización de masas, en la que prometen participar activamente con sus huestes, y a la que darán "todas las facilidades", porque esta es una de las vías que llevan a su desiderátum: el quilombo. ERC y la CUP también calientan motores para sumarse a la operación tripartita chavista que previsiblemente figura en el plan B para el 2-O.

En la Barcelona gobernada por BComú esta prefigurado el quilombo que nos reservan estos iluminados. En una reunión entre autoridades del Ayuntamiento y representantes de las asociaciones empresariales locales vinculadas con el comercio, la restauración y el turismo, estos lamentaron percibir "un sentimiento de criminalización y culpa hacia el sector económico y empresarial de la ciudad" (Ramón Suñé, "El sector empresarial se rebela", suplemento "Vivir", LV, 29/6). Estos burgueses deberán buscar otros valedores en los partidos respetuosos de la ley, porque sus amigos tradicionales del PDECat han sido abducidos por el contubernio de talibanes al que se subordinaron.

Silencio cómplice
Esto empezó en mayo del 2008, cuando el paleobolchevique Jordi Borja y la militante radical Ada Colau se conocieron en la presentación de un libro de la italiana Rossana Rossanda, comunista heterodoxa convertida en revolucionaria ortodoxa. Colau quedó bajo la tutela ideológica de Borja, y a ellos se sumaron el profesor especialista en protestas Gerardo Pisarello y el abogado de okupas Jaume Asens (Enric González, "El padrino maragallista de Ada Colau", El Mundo, 3/5/2015).

Colau, Pisarello y Asens llevan la batuta en el Ayuntamiento hostil, como vemos, al "sector económico y empresarial de la ciudad". También los encontramos unidos en el libro La bestia sin bozal. En defensa del derecho de protesta (Catarata, 2014). La bestia, faltaría más, es el Estado, y la carencia de bozal lo convierte en represor de los –a juicio de los autores– oprimidos protagonistas de las protestas.

Pisarello y Asens son los autores y Ada Colau la prologuista, agradecida a quienes le enseñaron que el Derecho es cosa de todas y todos. Que cuando en ocasiones nos lo esconden en un lenguaje excesivamente técnico, y lo reservan a supuestos especialistas, suele ser para otorgar una carta de legitimidad a abusos claros del poder, para dar cobertura a relaciones de explotación y desigualdad.

En paz descanse el Derecho.
La lectura del libro no deja ningún resquicio de duda acerca de lo que se proponen quienes aplican la táctica del quilombo. Por un lado, los autores se desentienden, con un silencio cómplice, de la ofensiva mortífera del yihadismo y el terrorismo islámico. Este solo figura como pretexto menospreciable para "imponer una peligrosa legislación de excepción" (pág. 22). Por otro, recuerdan que en el siglo XX existieron el nazismo, el fascismo y "otras dictaduras" (pág. 15), pero en ninguna parte citan a la Unión Soviética, China, Cuba o Venezuela, auténticas bestias sin bozal que los planificadores del quilombo admiran. (Ver su elogio en G. Pisarello, Procesos constituyentes. Caminos para la ruptura democrática, Trotta, 2014). Eso sí, ponen como modelo la Constitución ecuatoriana pergeñada por el chavista Rafael Correa (pág. 178).

Pruebas al canto
Los autores no dan tregua a la sociedad civilizada y abren el paraguas del garantismo para amparar a los gamberros, okupas, escrachadores, manteros, lateros y demás marginales incívicos. La "bestia" que quieren amordazar: jueces, Ejército, Guardia Civil, Policía Nacional, Mossos d´Esquadra, Guardia Urbana. Todos quienes nos protegen de mafiosos y yihadistas.

Pruebas al canto. Los autores justifican la violencia (no el asesinato, sí la kale borroka) (pág. 19):

Incluso cuando el ejercicio de una crítica o de un acto de protesta implica violencia, es preciso analizar con detenimiento de qué tipo de violencia se trata. La violencia contra las cosas –romper un cristal, quemar un contenedor– no puede, por muy censurable que parezca, equipararse con la violencia contra las personas. Y dentro de esta última, no es lo mismo lanzar una piedra a un cargo electo, produciéndole heridas que requieran curas médicas, que arrojarle un huevo o una tarta; el asedio al Parlamento de Cataluña (15/6/2011) (pág. 62):

Las tensiones con algunos diputados, que incluían pintadas en chaquetas y el robo de algunas llaves (…) se cuestionaban como actos de "violencia moral de alcance intimidatorio". (…) Había acciones que aisladamente serían constitutivas de delitos menores o incluso faltas, como escupir o insultar; el saqueo de supermercados como el Mercadona de Écija, en presencia del alcalde del pueblo ácrata de Marinaleda Juan Manuel Sánchez Gordillo (7/3/2012) (pág. 83):

La medida (sic) no carecía de sentido. Mercadona es uno de los supermercados que junto a otras seis cadenas –Carrefour, Eroski, Alcampo, El Corte Inglés, Euromadi e IFA– controla el 75 por ciento de los distribuidores de comida.

Las justificaciones del escrache agotan la imaginación de los autores, así que sintetizo lo que en realidad es una apología del acoso público al margen de la ley (pág. 186):

Como toda manifestación o reunión en un lugar de tránsito público, el escrache ocasionaba cierto grado de desorden en la vida cotidiana. Pero en ausencia de casos de violencia o intimidación grave, resultaba claro que se trataba de un derecho protegido constitucional e internacionalmente.

Las justificaciones de la ocupación de espacios públicos, institutos de enseñanza, empresas y viviendas particulares son tan generosas e indiscriminadas que se convierten en un alegato revolucionario contra el derecho de propiedad (págs. 146 y sigs.).

Élites rapaces
Los ideólogos y ejecutores de esta operación descarada contra la sociedad, donde hasta hace poco tiempo había imperado el respeto a la ley y el orden, están en su salsa gracias al clima de desobediencia y fragmentación que generan los alzados secesionistas. Estos han emprendido una lucha fratricida que deja el terreno despejado a los aventureros del movimiento antisistema. Unos, los mamporreros de la CUP, sacan el mayor provecho posible al poder que les ceden sus socios, y los otros, los de Catalunya en Comú, exprimen a las clases emprendedoras de una Barcelona maltratada por el pleito entre las élites rapaces del secesionismo. Mientras tanto, ERC sobrevuela el espacio convulsionado, saboreando por anticipado los frutos que el quilombo pondrá a sus pies.

Ha llegado la hora de que la sociedad civil catalana, emprendedora y culta, asome la cabeza por encima del lodazal en que la han hundido esas élites rapaces y los vándalos, y recupere el poder institucional que le garantiza la Constitución de España.

Los autoengaños del procés
David Jiménez Torres El Espanol 22 Julio 2017

Entre los muchos elementos inquietantes del procés se encuentra la capacidad de autoengaño del unionismo en el resto de España. No me refiero solamente a la insistencia de cierta izquierda en que el independentismo solo es una reacción contra el PP, y que bastará con echar a Rajoy de la Moncloa y ceder algo de calderilla nominalista y competencial para que el independentismo se diluya (los demás seguimos esperando una explicación acerca de por qué, entonces, el independentismo no se esfumó para siempre con Zapatero).

Me refiero más bien a la tendencia de numerosos sectores unionistas (de nuevo, y creo que esto es importante: habitualmente fuera de Cataluña) a creer que cada nueva encrucijada del procés es una señal de su inminente fin; ese ansiado momento en el que el resto de españoles nos podremos volver a ocupar de lo nuestro sin haber tenido que sacrificar nada más que los límites de nuestro aburrimiento.

Esta capacidad para el autoengaño ha salido a pasear en varias ocasiones: las imputaciones de los Pujol, la ruptura entre Convergència y Unió, el presunto fracaso del 9-N y el consiguiente reguero de inhabilitaciones, la derrota en votos de los independentistas en las elecciones autonómicas, los pactos con la CUP y la dimisión de Artur Mas, las revelaciones del caso 3%, el hundimiento del PDeCAT en las encuestas… así hasta la semana pasada, cuando nos enteramos de las luchas internas en la Generalitat a causa de las consecuencias penales y económicas que tendrá firmar los documentos del 1-O. O hasta ayer mismo, con la encuesta que mostraba una ligera bajada en el apoyo a la independencia.

En todos los casos, la noticia ha sido recibida en ciertos sectores como la señal inequívoca de que esto se está acabando y que nos encontramos a un par de telediarios de la esperada rueda de prensa en la que los indepes admitirán que sí, que los otros tenían razón, que esto no conduce a ninguna parte y que ellos recogen la estelada y se vuelven a casa.

Pero la realidad ha sido más bien la contraria: el independentismo parece haber salido de cada nueva encrucijada, si no reforzado, sí radicalizado y más decidido que nunca a desafiar tanto al Estado como a la vergüenza. Es posible que en cada uno de aquellos pasos se hayan dejado algún apoyo, pero por lo pronto la dinámica sigue pareciendo firmemente favorable a la huida hacia delante. Y quizá habría que preguntarse por qué esto es así.

Siempre que aparece una nueva señal de la presunta autocombustión del procés pienso en un par de profesores de universidades públicas catalanas con los que he coincidido en congresos y seminarios. Cuando se les pregunta acerca de sus estudiantes, responden que todos (e inmediatamente recalcan: to-dos) los chavales que llegan a sus clases cada otoño son independentistas. La encuesta es absolutamente acientífica, y seguramente cae en el error de atribuir más representatividad al que hace ostentación de su independentismo de la que verdaderamente tiene; ahí están chavales valientes como los de SCC para mostrar que la disidencia no solo es posible, sino que además existe.

Pero en cualquier caso el testimonio de los profesores señala algo que los autoengañados con el procés parecen dejar de lado: que la verdadera máquina de fabricar independentistas es esa alquimia de políticas educativas, bombardeo mediático y socialización identitaria a la que se ha dado vía libre durante décadas, y que no va a detenerse porque dimita un conseller o porque Mas pase un par de años inhabilitado.

Ernest Gellner señaló en Naciones y nacionalismo que el nacionalismo no es el proceso que despierta a naciones que yacían latentes, sino el que las crea donde antes no existían; y quizá vayan por ahí los tiros de nuestro mayor autoengaño. Seguimos hablando de la nación como algo que existe o no, que se reconoce o no, que tiene una justificación histórica o no, porque nos es más sencillo que afrontar la cuestión de quién controla y cómo se utilizan los mecanismos que la forjan.

El artículo de Gregorio Morán que ha censurado el director de La Vanguardia
El escritor y periodista dice que en Cataluña están en manos de “un personal que bordea la ley”, y lo hacen con el ánimo de incumplirla. Además, califica a Joaquin Forn de ”talibán de la barretina”.
E.E. El Espanol 22 Julio 2017

La dirección de La Vanguardia cumplió con el aviso a Gregorio Morán: su columna de hoy, titulada Los medios del Movimiento Nacional, ha sido retirada de la edición. Una llamada advirtió al escritor y periodista, autor de El cura y los mandarines (Akal), de la decisión pero no le explicaron los motivos, tal y como reconocía Morán a este periódico.

El texto no publicado arranca con un reconocimiento al hartazgo de la situación en Cataluña, a la que no pensaba dedicar una línea veraniega. Sin embargo, los artículos de Màrius Carol, Xavier Vidal-Folch e Isabel Coixet le hicieron cambiar de opinión: “Los artículos son un llamamiento a de la responsabilidad y dejan una agridulce sensación de que estamos en un callejón de difícil salida a la que nos han llevado los talibanes que nos gobiernan y sus jaleadores, ¡que no supimos desenmascarar a tiempo!”.

Al director de La Vanguardia, Màrius Carol, le dedica su atención: “Conozco a Màrius Carol desde hace años; fuimos amigos durante algún tiempo y luego dejamos de serlo. Punto. Me es indiferente que sea el director de este periódico, porque a lo que voy es a que su artículo del sábado -Turbulencias- me conmovió y al tiempo me llenó de zozobra”, escribe Morán en los primeros párrafos del texto al que este periódico ha tenido acceso.

Advierte el escritor que cuando el tiempo pase, nadie querrá asumir nada “y repetirán, como en antiguas épocas, “yo era un disidente que nadie quería hacer caso”. Por eso cree que “los muchachos de la CUP, más ignorantes que jóvenes, han cometido la patochada que les define. Un cartel de Franco para desprestigiar a quienes rechazan el referéndum. No hay dictador en la historia de España que haya convocado tantos referéndums como Franco y con un avasallador parecido con este en cuanto a las manipulaciones”.

Humildad contra pujolismo
Pide “humildad”, pide abandonar “de una maldita vez el pujolismo de los delincuentes de altura” y que se admita que “somos un tranvía con aspiraciones de tren bala japonés”.

Uno de los párrafos más duros es el que dedica a Joaquin Forn, nuevo jefe de los Mossos d'Esquadra, al que define como “aquel que rompe la legalidad cuando le peta en función de sus intereses políticos”. Y cuenta que lo hizo en los Juegos Olímpicos del 92, en la pitada al rey, en la campaña “Freedom for Catalunya”… “Es decir, que a partir de ahora, quien controlará los Mossos d'esquadra es un tipo dentro de toda sospecha, que no cumplirá la legalidad que no le exijan los ilegales. No quisiera incluir aquí su amplio currículo como talibán de la barretina”.

Según explica Gregorio Morán, en Cataluña están en manos de “un personal que bordea la ley”, y lo hacen con el ánimo de incumplirla para imponer la suya: “Que no es otra cosa que ir a la ruptura y provocar un conflicto no sólo cívico sino violento. Necesitan algún muerto que sirva de símbolo a la asonada”. Asegura que el lema escondido entre los “conspiradores de esta farsa” es: “Un muerto salvaría a Cataluña”.

Sueldos independentistas
Le recuerdan estos días a los del franquismo, en los que estabas con el poder o contra el poder. “Y aquí entramos los plumillas”, escribe. Cuenta que los fondos destinados a diarios como Ara, Punt Diari, TV3, que superan Canal Sur de Andalucía o el canal de Madrid, “cantidades de todos modos exorbitantes que pagamos todos los ciudadanos, desde Cádiz a Girona, y donde sobreviven 7 directivos de TV3 con salarios superiores a los 100.000 euros, podrán parecer una nadería frente a las estafas reiteradas del PP, pero describen un paisaje. Cobrando eso, ¡cómo no voy a ser independentista!”.

Y tras recordar, cargado de ironía, que los Pujol hicieron tanto por los catalanes “que se convirtieron en comisionistas”, se despide: “Nos vamos al carajo, señoras y caballeros, pero la diferencia entre Patria y Patrimonio se mantendrá intacta. Es lo que suele ocurrir con este tipo de contrarrevoluciones pletóricas de banderas, que siempre están pensando en el mañana. El presente siempre queda para los sicarios y los tontos inútiles”.

Duro texto del diario norteamericano
‘Politico’ denuncia ‘señalamiento al discrepante’ en Cataluña
Rafael Núñez Huesca Gaceta.es 22 Julio 2017

El diario ‘Politico’ se ha erigido en los últimos años como un medio de referencia en los EEUU. El pasado mes de enero señalaba al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, como una de “las 12 personas que (posiblemente) arruinarán 2017”. Desató la ira del mundo separatista, que señaló a su autor y lo acosó en las redes sociales, acusándole entre otras cosas de “aficionado del Real Madrid”.

El éxito de estigmatizar a los catalanes libre de nacionalismo
Esta semana el diario norteamericano, de sensibilidad progresista, ha vuelto a abordar el desafío separatista que tiene en vilo al país. Trata la Cataluña silenciada por el nacionalismo, (‘Catalonia’s muted anti-independence voices’) y denuncia que “los que se pronuncian sobre el tema dicen que la fuerte reacción que tienen al respecto hace difícil el poder debatir sobre la posible separación con España”. Politico señala que la fórmula de señalamiento al discrepante funciona, y funciona bien: “el éxito nacionalista de marcar a la gente que se les opone como “derechistas” o peor también funciona. Ha ayudado a marginar a los grupos anti-independencia, y los ha mantenido divididos. Por ejemplo, ayudando a que la izquierda de Cataluña no se una al frente común unionista”.

¿Violencia? Existe
En este sentido Politico explica que “un pequeño número de personas ha cruzado la línea” de la violencia. Y pone ejemplos: “Las sedes de grupos políticos que se oponen a la separación han sido ensuciadas con grafitis y heces. En la ciudad de Lérida colgaron posters con políticos unionistas declarados ‘enemigos del pueblo’”. Y se cita también el caso de los estudiantes de Societat Civil Catalana agredidos en la Universitat Autònoma de Barcelona: “Un grupo mucho más numeroso de estudiantes (…) los rodeó y les gritó “fascistas fuera de la universidad”. La bandera española de la carpa fue derribada y quemada”.

La terrible analogía España-Franco
El diario recoge, entre otros, el testimonio del exministro socialista Josep Borrell: “Si no estás a favor de la independencia, eres un traidor y un fascista; eso es lo menos que te llaman”. En la Cataluña alejada de los grandes nucleos urbanos, dice, la situación es mucho peor: “si vas a una aldea en el interior y no eres pro-independencia es mejor que te calles.”

Otro ministro, también catalán, Josep Piqué, explica una comparación que lleva empleándose por parte del mundo nacionalista desde hace décadas: “Como la dictadura de Francisco Franco reprimió la lengua y la cultura catalanas, todos los que se oponen a la independencia se etiquetan como partidarios de Franco”. Es por ello que pide insistir en que “la analogía entre las opiniones anti-independencia y el franquismo no tiene nada que ver con la realidad”.

Una sociedad partida por la mitad
La pieza concluye advirtiendo del riesgo de fractura social, que para el alcalde socialista de Lérida Àngel Ros, ya se está produciendo: “El proceso independentista ha creado una brecha en la sociedad catalana (…) Eso no existía en el pasado”.

Con todo, Politico concluye que, efectivamente, “la sociedad catalana está dividida en relación a la independencia, pues las últimas cifras sitúan a los partidarios de la misma en un 44,3% y los que se oponen a la división de España en un 48,5%”.


 


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