Asociación G. para la Libertad de Idioma
AGLI

La Coruña, España

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Desde 1.988 defendiendo los derechos humanos y constitucionales
de los que hablamos el idioma español.
Si no hemos conseguido mucho, es muy probable que una parte de la culpa sea tuya.

 


Una         opinión crítica contra los nacionalismos

En         Defensa de los Derechos Constitucionales de los que hablamos el Idioma         Común Español
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Urgente Recogida de Firmas para

¡Elecciones ya! https://www.voxespana.es/elecciones-ya

 
Desde VOX exigimos que los diputados devuelvan la representación que con tanta irresponsabilidad han utilizado. Que no den un paso más en sus delirantes manejos, siempre de espaldas a los españoles.
 
Se necesitan para el 31/08/2018  50000 firmas.

Motivos para firmar:

Hay en marcha un golpe de estado, y de momento solo una parte de los golpistas están encarcelados, otros han huido y, lo más terrible, otros han vuelto a las instituciones, quedando desamparados buena parte de los ciudadanos españoles.

Hay en marcha un plan de gobierno que no tiene mayoría en el Senado, con apoyos absolutamente inestables en el Congreso, y por lo tanto un ejecutivo incapaz de hacer frente a la grave situación que vive el Estado.

Hay una ofensiva de los tentáculos políticos de ETA, algunos ocupando instituciones, que aprovecha la debilidad gubernamental para fortalecer sus planes de destrucción nacional

Hay una insostenible situación de persecución de la lengua española en varias comunidades.

Hay un escándalo permanente en lo relativo a la corrupción de los partidos y de sus líderes, algunos todavía por juzgar.

Hay una inestabilidad presupuestaria, cuestionada por Europa y moneda de cambio entre el caos de mayorías parlamentarias, que amenaza seriamente una economía endeuda hasta el extremo.

Hay una evidente desconfianza de gran parte de los españoles ante sus actuales representantes en el Congreso, una generalizado incumplimiento de los programas políticos y de las promesas públicas de los principales partidos, y un presidente de gobierno que ni siquiera es diputado.

Hay, en definitiva, una amenaza a la democracia, a la libertad, al Estado de Derecho y a la Unidad de España.

Por todo ello HAY QUE VOLVER A VOTAR

Desde VOX exigimos que los diputados devuelvan la representación que con tanta irresponsabilidad han utilizado. Que no den un paso más en sus delirantes manejos, siempre de espaldas a los españoles.


 
Los recortes de ayer al final de la página
  
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Lenguas inútiles - Y ahora Ucrania, tomad nota idiotas!!

 

Euro and Europe doomed by Spain's inefficiency
AGLI Editor. 22 August 2012

The Spanish government has no intention to attack the intrinsic inefficiency problem, otherwise it should already have abolished the laws of  regional languages. This measure  would destroy inefficiencies affecting market, work force, education, legal, procedural, health, security systems and more. This measure has no cost, and benefits are outstanding.

Spain has seventeen regional governments partitioning the country with laws and languages. Therefore, the disassembly of the regional system, by abolishing the laws of the regional (and many local) governments and reducing the redundant government employees is also compulsory. This measure means a heavy social cost, two million people should be laid off, but the private sector could recover and start creating productive jobs. As a byproduct, professionals of politics would probably disappear (as they are the problem). 

Spain will sink the Euro and Europe unless it returns to common language and law.
AGLI Editor. 22 August 2012 

The deep problems of  Spain's economy are paving the way to the destruction of the Euro and Europe and the Spanish governments have no intention to fix their problems, otherwise the first measure with zero cost, returning to the spanish common language by abolishing all laws of  regional languages, should already have been taken. 

Basically, the inefficiencies of the governments and the unnecessary expenses are so high that no tax system can survive after the depletion of its citizens. 

Spain has a multitude of regional governments (seventeen) with many of them using different regional languages instead of the Spanish, and consequently the country is divided by laws and languages, the work force can't move unless families surrender themselves and the education of their children from their mother spanish language to the regional languages, government employees are valued more for their knowledge of the regional language than anything else, enterprises have to cope with many different and opposing laws written in different regional languages, and have to translate their operating  business systems to them. 

Therefore, should the Spanish government have any intention to fix the problem, the first measure should have been to abolish all the laws concerning regional languages, letting the Spanish be the common language. This measure  would destroy many inefficiencies affecting market, work force, education, legal, procedural, health, security systems and more. This measure has no cost, on the contrary benefits are absolute neccesity. 

The second measure should be the disassembly of the regional systems, abolishing the laws of the seventeen regional (and many local) governments and reducing the redundant and unnecessary government employees. This measure has a very heavy social cost, around two million people should be laid off, but by reducing those, unnecessary expenses, the private sector could recover and start creating productive work. As a byproduct, the superfluous class of professionals of politics would probably disappear (they are the problem).


El español: una lengua viva. Informe 2016. Instituto Cervantes
http://www.cervantes.es/imagenes/File/prensa/EspanolLenguaViva16.pdf

La colección de 'El valor económico del español', un homenaje a nuestro idioma
Fundacion Telefonica 3 Marzo 2017

 

Descárgatelos gratis http://email.fundaciontelefonica.com/re?l=D0Ilily6zI5ztd4nnIh

Descárgatelos gratis

Esta ambiciosa obra analiza la importancia que tiene el español como activo de las empresas que impulsa su internacionalización en mercados donde se habla el mismo idioma.

¿Sabías que las industrias culturales en español aportan hoy más de 30.000 millones de euros anuales? ¿Y que nuestra lengua es la tercera en la Red y que el 7,9 % de los usuarios de Internet se comunican en español?

Son datos extraídos de la investigación 'El Valor Económico del Español', formada por 14 títulos, una ambiciosa investigación sobre la cuantificación económica de nuestra lengua, como una forma de lograr que apreciemos el valor cultural de este activo hablado por una comunidad formada por más de 500 millones de hispanohablantes.

Te recordamos que en nuestra web están disponibles los 14 títulos gratuitos que conforman 'El Valor Económico del Español':

Atlas de la Lengua española en el mundo. Presentación gráfica y didáctica de la situación del español dentro de la riqueza y diversidad del universo de las lenguas. En 2016 ha salido la tercera edición revisada y ampliada de la obra.

Lengua, empresa y mercado. Analiza la importancia del español como activo que impulsa la internacionalización de las empresas en mercados que hablan el mismo idioma.

El futuro del español en EE.UU: La lengua en las comunidades de migrantes hispanos. El español es la 2ª lengua más hablada en Estados Unidos gracias a que las segundas generaciones de inmigrantes la mantienen como segunda lengua tras el inglés, un hecho novedoso en la historia de este país, conocido por ser un “cementerio de lenguas”.

El español, lengua de comunicación científica. Este libro analiza los aspectos cuantitativos y cualitativos del español como lenguaje científico y tecnológico.

El español en las relaciones internacionales. Un recorrido por la presencia del español en foros y organismos internacionales y su futuro en el mundo globalizado.

Valor económico del español. Compendio de conclusiones de la primera parte de la investigación sobre la proyección del español en tanto que lengua de comunicación internacional.

El español en los flujos económicos internacionales. Más de 500 millones de hablantes hacen del español un importante ‘puente económico’ sobre el Atlántico.

Economía de las industrias culturales en español. El español como lengua global aparece como un importante motor del desarrollo de las industrias culturales.

Lengua y Tecnologías de la Información y las comunicaciones. Existen vínculos lingüísticos en el patrón geográfico de internacionalización de las operadoras de telecomunicaciones.

El español en la Red. El informe analiza la presencia de páginas web en español en la Red y las consecuencias que Internet tiene sobre la vida de las lenguas.

Emigración y Lengua. El papel del español en las migraciones internacionales. Estudia el efecto que tiene una lengua como el español en los procesos de decisión y en los resultados laborales y sociales del emigrante.

Las Cuentas del Español. Aborda uno de los aspectos cruciales de este ambicioso proyecto: la cuantificación del español en términos como el PIB o el empleo generados en la economía española en los últimos años.

La economía de la enseñanza del español como lengua extranjera. La enseñanza del español a hablantes de otras lenguas genera empleo y valor añadido.

Economía del español. Una introducción. Introducción del proyecto de investigación ‘Valor Económico del español’ que cuantifica la actividad productiva o de intercambio que la lengua aporta a la economía.


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Boletín AGLI nº25 (Nov 2011)

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Si te importa España, diez acciones indispensables
Nota del Editor 1 Noviembre 2011

  la lengua española para unificar mercado, educación, sanidad, justicia, legislación, seguridad, anulando toda la legislación sobre lenguas regionales.

 desmantelar el tinglado autonómico.

3ª  deshacerse de la enorme casta de profesionales de la política

4ª  simplificar y reducir el enorme aparato burocrático y millones de funcionarios

5ª deshacerse del intervencionismo de un estado ineficiente y depredador de los recursos de la clase media

6ª deshacerse de un estado indoctrinador y comprador de votos de unos con dinero de otros

7ª  arreglar un sistema educativo desastroso con menos medios y más responsabilidad

8ª  educar en valores humanos a una sociedad indoctrinada y adormecida

9ª liberalizar y optimizar un mercado fragmentado e ineficaz

10ª arreglar una justicia irracional, politizada, lenta, incompetente e irresponsable con menos medios y más responsabilidad

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El Nacionalismo Obligatorio en las Aulas
Por Ernesto Ladrón de Guevara y Arbina.

A LAS PERSONAS QUE HAN SACRIFICADO SU BIENESTAR PARA HACER PREVALECER LA VERDAD
(Vitoria, año 2011)
394 páginas

www.educacionynacionalismo.com

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La "normalización lingüística", una anormalidad democrática. El caso gallego
Dedicado "A todos aquellos que piensan que los idiomas se hicieron para las personas y no las personas para los idomas"
Manuel Jardón     (1.284KB, formato .pdf)  Nota: si no consigue descargar el libro completo, pulse el botón derecho de su ratón y
seleccione "Guardar destino como" en
Internet Explorer o "Guardar enlace como" en FireFox.

La normalización lingüística, una anormalidad democrática. Manuel Jardón

Por la normalización del español: El estado de la cuestion, una cuestion de Estado.
FADICE      (747KB, formato .pdf )

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Recortes de Prensa   18 julio 2018
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Del libro de Manuel Jardón

"A todos aquellos que piensan que
los idiomas se hicieron para las
personas y no las personas
para los idiomas"

La "normalización lingüística",
una anormalidad democrática
 


AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 18  Julio 2018

LAS POLÉMICAS RECETAS DEL GOBIERNO
Sánchez quiere más gasto, déficit e impuestos con la deuda pública desbocada
Javier Rodríguez ESDiario 18 Julio 2018

¿Vuelve el zapaterismo a la economía española? Las propuestas de Sánchez insisten en esa línea mientras olvidan a los verdaderos damnificados de la crisis: familias y empresas.

La política económica que pretende aplicar Pedro Sánchez ya es conocido y se resumen, a grandes rasgos, en tres pilares: más gasto público, más déficit en la Administración y nuevos impuestos. Con distintos eufemismos y justificaciones, ése es el recetario financiero del Gobierno socialista, una vuelta a una senda que, en el pasado y pese a las buenas palabras, condujo a las mayores cotas de desempleo y de cierre en masa de pequeñas empresas y comercios.

La recuperación de los tres últimos años cambia algo el paisaje con respecto al último tramo de gestión de Zapatero, el presidente que elevó a su clímax esa política que ahora Sánchez emula, pero puede ser un espejismo. Y para verlo hay que ir a los datos reales, que siguen produciendo escalofríos.

Más del billón
Y es que la deuda del conjunto de las administraciones públicas subió en 4.935 millones de euros en mayo, último mes cerrado, hasta llegar a 1,155 billones de euros, un 0,4% más que en abril, y representa en torno al 98,2% del PIB, según los datos publicados esta semana por el Banco de España.

Hacienda estudia 'perdonar' la deuda a las CCAA mientras se asfixian pymes, comercios y empresas familiares

Con este repunte en el quinto mes del año, la deuda pública retoma la senda alcista después de haberse reducido en abril en casi 10.000 millones de euros. En términos interanuales, la deuda de las administraciones públicas creció en 30.832 millones de euros, un 2,7% más que en mayo de 2017.

Tras el avance de mayo, la ratio de deuda sobre el PIB se situó en el entorno del 98,2%, por encima del objetivo marcado para este año del 96,8% del PIB. Por administraciones, gran parte del repunte de la deuda pública en mayo se debe al aumento de la deuda del Estado, que avanzó en 4.924 millones de euros, hasta superar ligeramente el billón de euros, lo que supone un incremento mensual del 0,5% y un alza interanual del 4,3%.

Todos suben la deuda
Al mismo tiempo, la deuda de las comunidades autónomas aumentó en mayo en 1.141 millones, un 0,4% más respecto al mes anterior y un 2,4% más frente a mayo de 2017, hasta situarse en 291.314 millones de euros. Por su parte, el endeudamiento de las corporaciones locales subió en 53 millones, hasta los 28.864 millones, un 0,2% más respecto a abril y un 9% inferior a hace un año.

Por último, la deuda de las administraciones de la Seguridad Social aumentó en 25 millones de euros respecto a abril, hasta los 27.387 millones, lo que supone un avance mensual del 0,09% y un repunte interanual del 59,4%, puesto que en mayo de 2017 era de 17.172 millones de euros.

El agravio con familias y empresas
Los datos son demoledores, y las recetas de Sánchez apuntan en la dirección de agravarlos, apelando a una austeridad que, en el ámbito público, nunca ha existido durante la crisis. Una vez más las cifras oficiales confirman quién ha pagado la factura y, a tenor de los anuncios, quién la va a seguir pagando.

El contraste es demoledor: las familias y empresas españolas (en un 90% pymes muy alejadas del estereotipo del IBEX) redujeron su deuda en más de 22.000 millones en 2016, último ejercicio 'auditado' por el Banco de España, el Ministerio de Economía, los organismos reguladores y los gabinetes de estudios de entidades como BBVA o Bankia.

Mientras el Estado triplicaba sus deudas y morosidad, los hogares y las empresas la reducían en miles de millones

Mientras, las Administraciones Públicas han batido otro récord histórico al llevar su endeudamiento hasta el 100.33% del PIB en el pico más alto de 2017, y a estabilizarla en torno a esa cifra ya de manera estable. O si se prefiere, hasta el 1,129 billones de euros, más de la riqueza total del país. Y no será porque las facilidades están de parte de los primeros.

En realidad, es al revés: es el Estado quien consume buena parte del crédito disponible, costoso o directamente negado para el 75% de las empresas españolas, según los informes de CESGAR, la asociación de sociedades de garantía recíproca, pocos sospechosa de animadversión al sector público del que forma parte, resumidos en un dato escalofriante: la concesión de crédito en los años de crisis, a partir de 2008, se ha desplomado hasta un 44%.

La automoción estimula el PIB pero no puede con la deuda

Esto es, si aquel año la Banca concedió unos 950.000 millones en préstamos empresariales, la cifra apenas supera los 531.000 millones en la actualidad, pese a lo cual la deuda privada ha bajado hasta un 82% del PIB frente al 115% alcanzado en las postrimerías de 2010. Todo ello dibuja un paisaje adverso que probablemente explica el cierre de cientos de miles de empresas sin, al menos, el calor o el reconocimiento social que acompaña a otros 'desahuciados', pese a que las pymes y empresas familiares dependen al menos tres cuartes partes del empleo y los ingresos fiscales del Estado.

Y el paro, quizá por ello, también ha asolado el sector pese a la evidente recuperación de los dos últimos años: durante la larga crisis, y pese a las quejas de los sindicatos de la Administración Pública, el número de puestos de trabajo dependientedel erario se ha mantenido en el entorno de los tres millones: la práctica totalidad de los despidos, pues, vienen del ámbito privado y han afectado por igual al contratado y al contratante.

Entre zancadillas
El cuadro final no admite réplicas: mucha menor financiación (hasta los Presupuestos Generales del Estado en negociación prevén un recorte de 108 millones de ayudas a las pymes), a un precio superior y con una exigencia de garantías en un contexto de brutal recesión en el que el auténtico sector empresarial español, alejado de los clichés y la demagogia que convierte a la excepción -una multinacional cotizada- en norma, ha tenido que superar la crisis sin ayudas, con zancadillas y no pocos estigmas encima.

El crédito a las pymes se ha desplomado un 44%; y la mitad de ellas ya ni siquiera intenta pedir un préstamo

Aún más, la presión fiscal no ha dejado de subir, incluso con decisiones tan estrambóticas como obligarlas a adelantar el Impuesto de Sociedades para cuadrar las cuentas públicas o, aún más dañino, la negativa a permitir el aplazamiento de cuotas a la Seguridad Social o a Hacienda pese a la normativa que supuestamente se lo concedía.

El mismo informe de la asociación de SGR resumía el drama con una cifra casi estremecedora: el 50% de las pymes ya ni se plantean intentar pedir un crédito; o no pueden aportar las garantías que les exigen o acumulan deudas con Hacienda o la Seguridad Social que no impiden endeudarse a la Administración pero cierran el crédito al sector privado e incluso le estigmatizan con listas de morosidad en las que se mezclan a defraudores con simples deudores de menor enjundia que cualquier ayuntamiento de pedanía española. Pese a ello, 2016 cerró con un crecimiento de más del 6% de la cifra total de creación de nuevas pymes.

El esfuerzo de las familias
Y el mismo esfuerzo cabe decir de las familias, la otra gran ancla durante la recesión: su deuda supone el 64% del PIB, frente al 83% de 2010, de nuevo con datos oficiales de los organismos reguladores recopilados para este artículo. Y en cifras, el cuadro es igual de elocuente: los hogares están endeudados en 713.000 millones, casi 20 puntos porcentuales menos que al finalizar el terrible 2010. Mientras, ese mismo periodo, el Estado ha multiplica por tres su propia deuda.

Así te despluman: la mitad de tu salario se va en impuestos de todos los colores

En las casas, en resumen, la recesión ha sido respondida con austeridad, imaginación y un esfuerzo que no realiza, en ningún caso, el sector público supuestamente consagrado a atender al ciudadano y no a mantenerse gracias a él.

Un último dato comparado refleja la desigual carga de esfuerzo del sector privado frente al público: en 2016 las familias y las empresas bajaron su endeudamiento en 21.895 millones de euros. En ese mismo periodo, ampliado hasta el pasado mes de marzo según el último apunte contable del Banco de España, las Administraciones Públicas lo elevaron en otros 32.500 millones.

'La Derechilla Domada'
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 18 Julio 2018

Que el mismo día y casi a la misma hora Zapatero elogiara a Soraya y atacara a Casado mientras Cospedal se unía a todos los candidatos de la primera vuelta, el 66% de los votos de los afiliados, para apoyar a Casado contra Soraya, el 34% de los votos, no es casual. Representa a la perfección el verdadero debate del PP: si se convierte en la reserva perpetua del PSOE en el Gobierno o si representa una alternativa política real a la Izquierda y los separatistas.

Lo que pasó en Bulgaria, capital Valencia, fue que Rajoy, para seguir como líder del PP, decidió que el gran partido de la Derecha sería lo que la Izquierda quisiera. Por eso, en esos mismos días que fueron la tumba ideológica y política del partido refundado por Aznar en 1990 y que consiguió, tras dos legislaturas a cara de perro, sacar de La Moncloa al todopoderoso y presuntamente imbatible Felipe González, alias Tigrekán. Por eso dijo en Elche "el que quiera irse al Partido Liberal, que se vaya, y el que quiera irse al Partido Conservador, que se vaya". Por eso, cuando María San Gil se negó a firmar la ponencia política del Congreso, filtró que, por la medicación que tomaba contra el cáncer, se había vuelto loca. Así se estrenó la comedia La Derechilla Domada, de William Shakespearecaba.

Si la nulificación del PP se personalizó en la privanza de Soraya fue porque carece de cualquier idea que no sea la de alcanzar y disfrutar el Poder, sola o en compañía del PSOE. De hecho, en las dos semanas que lleva de campaña ha sido incapaz de esbozar un programa político, ni un mísero eslogan, para que el PP, que ha perdido casi la mitad de los votos de 2011, los recupere o sea algo más que un trozo del cordón sanitario de la Izquierda contra Ciudadanos, que es a lo que se ha reducido el PP marianil pese a deberle a Rivera sus dos años últimos en el Poder y votar en contra de la moción de censura del PSOE.

Ayer, 17 de Julio, en el valeroso Alzamiento de Sánchez contra el franquismo y el régimen constitucional de 1978 (hijo del pacto de franquistas y antifranquistas), quedó claro que el PSOE no tiene otro discurso que el guerracivilista. Y ZP le entregó su guion a la figurante Soraya: el PP será la "derecha dialogante", o sea, sumisa a la Izquierda, frente a Rivera, que será la "extrema derecha franquista". Ella, feliz. El PP, cadáver.

Un 'spot' electoral de Pedro Sánchez
EDITORIAL El Mundo 18 Julio 2018

Con un mes y medio de retraso, Pedro Sánchez esbozó en el Congreso las que pretenden ser las vigas maestras de su programa de Gobierno. Debió hacerlo durante la moción de censura, tal como obliga el mandato constitucional. Pero entonces prefirió arrinconar a Rajoy, que era el pegamento de la heterogénea confluencia de partidos que le aupó a La Moncloa. Su intervención de ayer puede calificarse de evanescente, inconcreta y electoralista. Y no solo por la vaguedad de algunos de sus compromisos -hasta el arrebato de exhumar los restos de Franco lo fio a hacerlo "en breve"-, sino por el marcado carácter gestual de un paquete de medidas destinado a ganar las próximas elecciones. Justo lo que hasta ahora no ha sido capaz de hacer Pedro Sánchez.

La memoria histórica, la igualdad y la reordenación de la política impositiva fueron los ejes de su discurso. Que un presidente, en pleno siglo XXI, comience su exposición programática con la promesa de la resignificación de los símbolos de la dictadura indica hasta qué punto el PSOE sigue sin renunciar a la tentación de explotar el pasado con fines partidistas. En todo caso, lo más inquietante de sus aspiraciones estriba en el bloque económico. El hachazo fiscal -que incluye la subida de los impuestos de Sociedades y un tributo a la banca y a las tecnológicas-, el enojo desatado en el sector de la automoción (por el que Sánchez enfrió el compromiso de su ministra de Transición Ecológica para acabar con el diésel) y la relajación en la lucha contra el déficit suponen un seísmo en la política que facilitó la recuperación económica. Las dudas en una materia tan sensible disparan la incertidumbre y ahuyentan a los inversores. Es verdad que la rebaja de los objetivos de déficit insuflará oxígeno a las cuentas de las CCAA, que dispondrán de dos décimas más de margen. Sin embargo, se trata de una medida, tal como ya han admitido algunos gobiernos autonómicos socialistas, que no servirá para aliviar su angustiosa tesorería. Sánchez confirmó que no reformará el sistema de financiación autonómica, pero abrió la puerta a reestructurar la deuda autonómica. Una iniciativa que, en caso de consumarse, beneficiará a la Comunidad Valenciana pero sobre todo a Cataluña, que aglutina el 27% de la deuda de las autonomías.

En el capítulo económico, está por ver en el mercado del alquiler los efectos de elevar la prórroga forzosa en los contratos de arrendamiento de tres a cinco años. Lo que sí es seguro es que Sánchez no cumplirá su promesa de revelar el nombre de quienes se acogieron a la última amnistía fiscal. Aunque lo exigió desde la oposición, ahora alega que sería «ilegal». Para maquillarlo, afirmó que promoverá una ley que impida que vuelva a realizarse una amnistía fiscal, es decir, lo mismo que anunció Montoro. El trilerismo de Sánchez preludia una legislatura de muchos fuegos artificiales y escasas medidas de calado.

El Gobierno amenaza la economía
 La Razon 18 Julio 2018

El programa de Gobierno que ha presentado Pedro Sánchez al pleno del Congreso no aporta grandes novedades sobre lo ya conocido, salvo, tal vez, la visualización de la soledad parlamentaria de un mandatario a quien sus presuntos socios, los que le auparon a La Moncloa, no tuvieron el menor empacho en declararse oposición, siguiendo en una estrategia política elemental, si se quiere, pero que puede resultar eficaz, porque, o bien Sánchez extrema su posición hacia la izquierda, enajenándose el apoyo de los sectores socialistas más moderados, o bien mantiene las líneas rojas institucionales, que actúan como calvo de cultivo del populismo de Podemos y sus mareas, y alimentan el discurso independentista catalán.

La sesión de ayer en la Cámara Baja proporcionó los primeros indicios de lo que decimos al observar la insistencia de la extrema izquierda en llevar al Congreso las grabaciones espurias del «caso Corina», sin otra intención que la de atacar a la Institución monárquica, y la reiteración de los nacionalistas catalanes reclamando el reconocimiento del derecho de autodeterminación y exigiendo una negociación con el Estado tendente a hacerlo efectivo. Hubo, por supuesto, las consabidas reclamaciones de los podemitas para aumentar el gasto público, conscientes de que el programa económico y fiscal de Pedro Sánchez ya sobrepasa los límites de la prudencia, y se le insistió en que cumpliera antiguas promesas, como la derogación de la reforma laboral impulsada por el anterior Ejecutivo o la publicación de la lista de beneficiados por la regulación fiscal del exministro Cristóbal Montoro.

Para contrarrestarles, el presidente del Gobierno, que estuvo siempre ajustado de tono, recurrió a algunos señuelos, como anunciar la prohibición legal de las amnistías fiscales, que, de hecho, ya están prohibidas por el Tribunal Constitucional; plantear planes de empleo juvenil o apuntar a una renovación del Estatuto de Autonomía de Cataluña, que está fuera de los parámetros mentales separatistas. Y, por supuesto, recurrió a su medida «progresista» estrella de la exhumación del cadáver de Francisco Franco, pese a la patente división que crea el asunto entre los españoles.

Pero, con todo, son las subidas de impuestos y el recurso a seguir tirando del gasto público lo que supone la mayor amenaza para la estabilidad económica y el mercado de trabajo. En este sentido, no es nada habitual que la CEOE, que agrupa a los grandes empresarios españoles, haya reaccionado con tanta contundencia a los planes del Gobierno. Porque no sólo rechazan con datos y cifras las afirmaciones de la izquierda de que las empresas en España sufren menor presión fiscal que la media de la UE –según el informe de la CEOE es igual o, incluso, superior, puesto que de lo contrario las firmas extranjeras se asentarían en masa en nuestro país–, sino que alertan de las consecuencias de un incremento impositivo que afectará a la competitividad, recortará la inversión nacional y extranjera, reducirá a medio plazo la tributación y podría perjudicar la creación de empleo. La advertencia es pertinente puesto que, como reconoció el propio Pedro Sánchez, uno de los mayores desafíos que debe afrontar su Gobierno, como también lo fue para Mariano Rajoy, es la sostenibilidad de las pensiones. Reclamó el presidente un nuevo Pacto de Toledo, pero sin renunciar a sus planteamientos de que las pensiones se revaloricen de acuerdo al IPC, lo que en un escenario previsible de mayor inflación podría hacerlas inviables, y a establecer un impuesto finalista a la Banca para financiar la Seguridad Social. Medida que los expertos dudan de que sirva para cubrir el actual déficit de la pensiones. Es de esperar que el Gobierno rectifique, como ya ha hecho en otros casos, y se afane en una política expansiva y de creación de empleo.

Mis dos Españas
Régimen anterior... En eso quieren convertir ahora #el de libertades e igualdades salido de la Constitución de 1978
Antonio Burgos ABC 18 Julio 2018

Las resucitaron. No pararon hasta conseguirlo. Hablo de la inquina de Zapatero y de esta su segunda edición, corregida y aumentada, que padecemos y que responde al nombre de Sánchez. Hablo de las dos Españas. De aquel gozoso tiempo de la Transición, cuando mayores cotas de libertad real hubo en España con la UCD, sin dictaduras de lo políticamente correcto, sin exhumaciones del odio, sin abrir heridas ya cerradas. De modo que tal día como hoy, 18 de julio, era un día más del calendario, una fecha inadvertida del verano, sin la menor connotación ideológica ni la menor alusión al pasado. Cuando se hablaba de la dictadura, se decía «el Régimen anterior» y listo. No se calificaba: ni se condenaba ni se exaltaba, ninguna de las dos cosas. Era un periodo más de la Historia de España, superado, y listo. La Historia era la que estábamos construyendo entre todos, renunciando muchos a mucho con tal de que la reconciliación nacional fuese una realidad y no un lema del PCE para convocar huelgas generales siempre fracasadas en la clandestinidad de, eso, del «régimen anterior».

Régimen anterior... Veo con dolor que en eso quieren convertir ahora el régimen de libertades e igualdades salido de la Transición y de su Constitución de 1978. El Régimen de 1978 es lo que hay que destruir, y de hecho su espíritu ya lo ha sido, ante tantas injusticias con quienes hicieron posible aquel milagro. En materia de unidad nacional, de enseñanza, de valores patrios, de libertades sin imposiciones, quieren que todo el Espíritu de 1978 sea eso: «el régimen anterior». Que el único válido es este virtual nuevo régimen que en menos de 50 días cree Sánchez que ha creado... y lo más triste es que a lo mejor va a ser verdad, sin dejar títere con cabeza de todo cuanto nos permitía coexistir en concordia, empezando por la propia forma de Estado, por la Monarquía y por la persona del Rey Nuestro Señor. Sí, he dicho «el Rey Nuestro Señor», ¿passssa algo en esta tierra donde nunca passsa nada, por muchas barbaridades que se perpetren todos los días, de modo que la mejor película de terror es el próximo telediario, o la medalla del borrón y cuenta nueva, «hoy arraso con más cosas que ayer, pero con menos que mañana»? Y todo esto, de una forma insolente. Sin guardar las formas, que antes lo eran casi todo en política. Si no se guardan las leyes ni se cumple y se hace cumplir la Constitución que se ha jurado o prometido, ¿cómo vamos a exigir que se guarden las formas?

Por todo eso, ya que se trata de ver la fecha de hoy desde la tristeza de llamar «régimen anterior» al de 1978, no a la dictadura de Franco, yo también tengo mis dos Españas. Que es lo que se lleva ahora, como el tractor amarillo, del mismo color de cierto lazo que no solamente entra en La Moncloa, sino que casi le rinden honores. Mis dos Españas no son la de la izquierda y la derecha, los radicales y los liberales, los separatistas y los constitucionalistas, los de Soraya y los de Casado, los ricos y los pobres, los que pagan sus impuestos y los que los evaden y se van del Real Madrid, los verdugos y las víctimas de la ETA, los antitaurinos y los defensores de la Fiesta... No, mi división de España es mucho más elemental. «Transversal» diría, si esa palabra no fuese un horror propio de forzar la dimisión de Pérez Reverte como académico de la Española. Mis dos Españas son la de los que tienen educación y la de los que no la tienen; la de los que piden las cosas por favor y te dan las gracias y la de los que creen que todo se lo merecen por su bella cara. Más que la enseñanza, prefiero la educación. Los que te hablan de usted si no te conocen. Claro que todo esto es una antigüedad. Del «régimen anterior», naturalmente. Del surgido de la Constitución del 78 que, aprovechando la fecha de hoy, querrán muchos destruir más que nunca.

Los denostados políticos
Antonio García Fuentes Periodista Digital 18 Julio 2018

No puedo hablar nada más que del lítigar donde vivo y donde oigo a la gente hablar de los políticos; de forma generalizada aquí “hablan pestes” de ellos y no se salva partido alguno, puesto que el coste “del conjunto” cada vez es mayor; la cantidad de nepotes que “colocan” en los departamentos que controlan, igualmente los engordan cada vez más y no eliminan “lo que los anteriores colocaron”, por lo que de seguir así ni imaginar podemos qué es lo que pasará al paso de los años, con estas cargas que se traducen a cada vez más impuestos y que nos hacen pagar a la fuerza; aumentemos “la invasión de inmigrantes ilegales”, que inundan las costas del sur de España y el enorme gasto que ello conlleva; todo lo cual repudia la general población de españoles, que ni entienden y menos comprenden y por aquello tan simple que dice el dicho ancestral de la cultura… “Arregla antes tu casa y deja al vecino que arregle la suya”.

Algunos piensan que “los políticos” no nos sirven y por tanto deben desaparecer; cosa absurda puesto que los políticos son necesarios, ellos lo saben y como en mayoría carecen de escrúpulos, los resultados son los deplorables que padecemos; pero lo que es imposible, es “un gobierno sin políticos”, puesto que “la masa de borregos humanos” (y como la inmensa mayoría de mamíferos y otro animales) necesitamos guías (en el caso humano) administradores, pero no de la forma incontrolada en que hoy campan realizando el bandidaje que en general realizan, cuando no las acciones costosísimas en que nos meten y que nos hacen pagar mediante la imposición de cada vez más impuestos.

Por otra parte y disponiéndose hoy de tan “altas tecnologías” para el abaratamiento de costes de cualquier trabajo o producción; no se ha inventado (o no se quiere aplicar ello) al sistema de las administraciones públicas, que más o menos siguen como hace siglos y donde todo el que puede, simplemente hace lo que le da la gana y no responde luego, de hechos, muchos de ellos, de una gravedad de enorme calado.

Primero y principal hay que saber que cualquier administración política del tamaño que sea, no es otra cosa que… ¡Una empresa! Y como tal hay que tratarla siempre; o sea y más claro; que una empresa para que funcione, ha de tener los empleados y utillaje necesarios, o mejor dicho, mínimamente necesarios, puesto que de no ser así, nunca dará beneficios, sean de la índole que sean; por tanto cargarla de parásitos, es lastrarla y condenarla al fracaso, cosa que en la política se hace en casi todo y luego para nivelarlo, si es que se puede; se recurre “al dinero público, o sea a los impuestos a pagar por los inocentes y ya muy explotados contribuyentes”.

Por todo ello, el denominado “aparato oficial”, hay que reducirlo al mínimo posible y que sea la iniciativa privada la que asuma la mayor parte de las realizaciones; las que es claro hay que presentar con el máximo de requisitos viables y realizables y mediante verdaderos concursos públicos; y donde no existan los subterfugios o sobornos que se emplean de muchas formas más o menos claras”.

El empleo público, igualmente ha de ser estudiado de forma eficaz y para que cubra todos los puestos que el país necesite para su óptimo funcionamiento; con ello se evita la enorme carga parasitaria, que nos acumulan, con los nombramientos “a dedo” y que recaen, en gente inapropiada cuando no sumamente nefasta para la economía nacional, regional, municipal o cualquier otra oficial. Logrado ello con toda honradez, desaparecerían la plaga de “enchufados y que como sanguijuelas parasitarias, devoran todos los recursos que por el contrario, son necesarios en sectores verdaderamente útiles y productivos para el beneficio nacional de cualquier país”. También para acudir a situaciones de verdadera necesidad social.

Así y llegado el momento de las tan cacareadas elecciones, no habría que elegir nada más que primeras o primerísimas figuras de gobierno; y luego estas, que nombrasen los destinatarios apropiados para cada uno de los sectores, o departamentos sectoriales, a gobernar y administrar.

Otra aberración que hay que eliminar, es “eso de un hombre un voto y que este pueda luego ser elegido hasta jefe de gobierno”; no puede o debe ser así, puesto que los puestos deben ser llevados por individuos preparados para ello; y mientras más alto sea el cargo, más y mejor preparación hay que tener para ello; sencillamente y por ejemplo; si para realizar una instalación eléctrica, o de fontanería; o de cualquier oficio, se exigen titulaciones que hay que presentar para poder realizarlos; ¿Cómo pueden nombrarse ministros o altos cargos a gente que no sabe una papa del contenido de tan amplios conocimientos como cada departamento contiene para su buen funcionamiento? Y para ser primer ministro, hay que presentar un historial muy completo de lo que en la vida ha realizado el aspirante; y este ya ser de una edad muy respetable y nunca menor de cincuenta y cinco años; edad en que en la mayoría, “ya se les han enfriado todos, o gran parte, de los venenos y ambiciones que atormentan al ser humano a lo largo de su vida”.

De cualquier forma y manera, de la forma en que nos llevan, ya estamos viendo como estamos y cómo imaginamos vamos a terminar; viendo el panorama presente y estudiando el pasado; necesario o imprescindible el estudiar y reformar lo que ya no sirve apenas para nada, salvo para “engordar y mantener parásitos”.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y
http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes

Ábalos, el tonto (no cabe ni uno más)
Vicente Torres Periodista Digital 18 Julio 2018

Andan por ahí algunos dementes empeñados en derrotar a Franco cuando ya no puede ser, porque gracias a Garzón supimos que había muerto y así no hay modo.
Este gobierno actual, y el de Zapatero, incapaces de hacer algo bien, tratan de desviar la atención del personal. Alguna cosa sí le salió bien a Zapatero, pero debió de estar obligado a pedirle perdón a Satanás, porque no cabe duda de que lo que hizo bien lo hizo con la intención de molestar a la derecha, no de favorecer a los españoles. Pero Franco no hace milagros y menos después de muerto, así que por muchos homenajes que le rindan la catástrofe llega y cuando ocurre los ciudadanos cambian el sentido de su voto. Aunque para el caso actual también es verdad a Sánchez lo han votado pocos.
Ábalos hizo el ridículo en su debate con Rajoy, otra cosa es que de ese debate surgiera este gobierno miserable que ojalá dure poco y tenga tiempo de hundir la economía y aderezar este hundimiento con una catástrofe mayor. Con las declaraciones que ha hecho este ministro a El Mundo ha demostrado que es idiota.

La guerra civil no debió producirse nunca. Fue espantosa y cruel. Y como consecuencia de ella sufrimos una dictadura durante cuarenta largos años. Pero de haber ganado la izquierda igualmente habríamos tenido dictadura, en este caso comunista. Es decir, de la guerra no podía salir nada bueno. Y el gobierno debió hacer lo posible y lo imposible por evitarla. No fue el caso.
Algunos bobitos dan por supuesto que había un gobierno ejemplar, que echaba trigo a las palomas y ayudaba a las viejecitas a cruzar la calle. Y que la derecha feroz se alzó en armas contra ese gobierno tan candoroso y cumplidor de sus obligaciones. O bajan de la nube o no nos vamos a poder aguantar la risa.

Asaltar RTVE antes que enderezar TV3: el burdo intento fracasado del Gobierno
ESdiario 18 Julio 2018

La cacicada en RTVE ha decaído por la torpeza de los asaltantes, pero no por su rectificación. Si quieren fijar lo ojos en una televisión que manipula y ofende, tienen TV3 bien cerca.

Que en el mismo país en el que una televisión, la catalana TV3, se comporta como un costosísimo altavoz de un movimiento ilegal como el separatismo, al Gobierno le pareciera más urgente intervenir RTVE; lo dice todo de la verdadera razón de ese asalto con un infumable decreto ley.

No se trataba de garantizar la imparcialidad de un medio público, pues en ese caso la prioridad hubiera sido la Corporación catalana; sino de poner al más importante de todos ellos al servicio de un Ejecutivo conformado a retales y sin el plácet de las urnas.

Presentar el asalto a RTVE como un acto de higiene democrática mientras se mira a otro lado con TV3 es inadmisible

El frustrado intento, por la insólita incomparecencia de varios diputados imprescindible para barnizar la cacicada, es el corolario razonable de una estrategia que se presentaba como un supremo acto de higiene democrática y era, en realidad, el mayor asalto nunca visto a un bien público que por vez primera no iba a tener representantes del partido vencedor en las Elecciones Generales -el PP- ni de uno de los principales en la oposición, Ciudadanos.

Un despropósito
Todo el Consejo de Administración, ya inviable, iba a estar compuesto por personalidades del PSOE y sobre todo de Podemos, más alguno cercano al nacionalismo, algo insólito en la historia del ente público: pretender que la monopolización de RTVE con afines a un partido cuyo líder, Pablo Iglesias, ha destacado por su visión sectaria y caciquil de los medios; era la mejor salida posible, era un despropósito que ni toda la propaganda del mundo podía camuflar.

Es una buena noticia, pues, que la chusca ausencia de varios diputados haya abortado la intentona y que, ahora, no le quede más remedio al Gobierno que seguir con el trámite ordinario: un concurso público en el que, sin injerencias políticas, se decida quiénes han de estar al frente de todos los canales de televisión y radio de RTVE, sometida en los últimos años a una campaña excesiva de descrédito que, errores aparte, no se corresponde con la opinión de los ciudadanos, reflejada en el éxito de audiencia de sus espacios informativos.

Ridículo y bochorno del Gobierno en el Congreso: fracasa por un voto su plan para asaltar RTVE

Mientras, Pedro Sánchez deberá nombrar un administrador único, pues a la chapuza del asalto se le añade la de la destitución del equipo previo, con el vacío de gestión que eso se comporta. Si el presidente ha aprendido algo de esta historia, es que no se pueden adoptar decisiones de tanto calado sin respetar la norma ni las mayorías y, en ese sentido, podría empezar a rectificarse a sí mismo designado una persona, de manera provisional, con el consenso de los cuatro partidos nacionales o al menos de tres de ellos.

Sin purgas
Otra cosa no se entendería, como tampoco despreciar de nuevo la opinión de los trabajadores de RTVE, que si bien no debe ser la única ni la más importante, sí ha de estar entre las más escuchadas y atendidas por el conocimiento interno que supone y como antídoto contra las purgas y caprichos que ya se preparaban. Algo que el próximo Administrador, obviamente, ha de evitar: su primera misión, si no la única mientras se dirime el concurso, es evitar las limpiezas internas, las persecuciones ideológicas y el sectarismo de una televisión que, efectivamente, es de todos.

Europa: ¿suicidio o Europeicidio?
L'enfant terrible Gaceta.es 18 Julio 2018

Hace semanas que predije que Francia llegaría a la final del mundial porque tiene una buena selección en su mayoría afro-francesa y porque su victoria tenía un simbolismo evidente y sería muy bien vista por las elites dominantes aunque para ello, como hemos podido ver, hubiese necesidad de una falta y un penalti inexistentes. Dos goles regalados con una sola ocasión real en la 1ª parte que obligó a los croatas a abrirse al coladero que fue la 2ª parte. Así se las ponían a Luis XIV…Faltaba por ver quién sería el oponente: si los ingleses del Brexit o los croatas. Estos, procedentes de un pequeño paisito de 4 millones de habitantes, dieron la campanada y se enfrentaron al gigante de 67 millones a los que se suman los ingentes recursos humanos de la “francophonie”. También, su victoria hubiera tenido un valor simbólico muy grande y, dado que era uno de los pocos equipos 100% europeos, era deseada por casi todos, como la del pequeño David contra el fuerte Goliat, pero no pudo ser.

Croacia está en el este europeo en una zona que sufrió la opresión del comunismo y que es muy celosa de su idiosincrasia cultural y religiosa y de su recién adquirida soberanía respecto a la artificial Yugoslavia. Aunque estrictamente no pertenece al pelotón de cabeza disidente en la UE liderado por Hungría, Polonia, y el llamado Grupo de Visegrado al que ahora se han unido países centrales como Austria e Italia, hay muchos más países en esta orbita como Eslovenia, Serbia, Croacia, etc. que, aunque no lo digan expresamente, tienen una enorme preocupación por la inmigración masiva que llegó, y podría volver a llegar, por la vía de los Balcanes. Sin embargo en la prensa pública y privada de Francia, de Europa Occidental, del mundo que antes se consideraba “libre”, se insiste unánime y machaconamente que todo el que se opone a la inmigración es populista e incluso xenófobo, racista, intolerante, de extrema derecha y otros epítetos. La única excepción son, quizás, los EE.UU de Trump a quien también se crucifica por la misma razón.

Inmigracionistas versus identitarios
Reconozcámoslo, las luchas políticas del futuro ya no serán entre unos trasnochados e inservibles conceptos de izquierda y derecha, sino entre inmigracionistas e identitarios. Los primeros son en su mayoría “globalistas” y partidarios de un gobierno mundial y los segundos oscilan entre distintas tendencias: desde los que se centran en la raza o en la religión hasta los que nos preocupa más la identidad y la civilización europea en su conjunto.

Hoy “el régimen” europeo casi universal es una social democracia con un sociocapitalismo económico que arranca al pueblo (no a las elites cada vez más prósperas) prácticamente la mitad de sus ingresos (me río de los diezmos y primicias dela Edad Media) y una democracia liberal nominal en lo político que esconde la clamorosa dictadura de lo “políticamente correcto” que sigue a los gurús de la “Escuela de Frankfurt” y otros. Todo el que opina en contrario es excomulgado por la nueva Inquisición de los Medios. Y todos los partidos de los plurales y casi idénticos bipartidismos del sistema, financiados por los bancos y por la corrupción se atienen a ese guion con escasas variaciones en asuntos menores (anticlericalismo, ideología de género, ecología, eutanasia, revisionismo del pasado, etc. o no) pero que agitan la controversia y distraen la atención. Es algo así como la pelea de Coca Cola contra Pepsi Cola para hacer olvidar que hay otras bebidas más sanas.

Lo que está en juego no es la xenofobia ni el populismo de algunos oportunistas que quieren llegar al poder o mantenerse en él como sea, excitando bajas pasiones, como nos cuentan, sino algo mucho más profundo. Como decía ya hace años Le Pen, el viejo, en nuestra selección de fútbol no hay apenas franceses de “souche” es decir autóctonos. Hoy día en este mundial, 14 jugadores, es decir la gran mayoría tienen raíces africanas. Su éxito tan deseado por el Establishment, confirmaría las ventajas del mundo mestizo, multicultural, sincrético en lo religioso y sin raíces firmes que han diseñado hace tiempo, al menos desde el Plan Kalergi de 1924 y están ejecutando desde hace décadas. Y lo más fuerte es que nos lo han dicho abiertamente y con antelación como hacen con casi todos sus planes. El gran objetivo no es obtener un hombre mejor, sino un hombre desarraigado que tenga en lo físico algo de asiático, de blanco, de magrebí y de subsahariano, y en lo espiritual algo de budista, de musulmán y de cristiano en los miles de sectas que florecerán. Alguien que no tenga signos de identificación y referencia claros con ningún valor estable y que se mueva por impulsos erráticos y manipulables, a la carta sin referencias ni en lo religioso ni en lo cultural y por lo tanto sea muy fácilmente manipulable desde el poder. Es curioso que en un reciente mapa europeo de cobertura de los mensajes del Movimiento Europeo, la más antigua y principal delas organizaciones que promueven la integración europea, 19 sobre 55 personas representadas visibles son mestizos, o claramente africanos.

“ Un líder populista” frente a los “líderes de opinión oficiales”
Así de sencillo, así de difícil. Pues ya hay reacción y ésta cada vez será más violenta. Al final se volverá a lo religioso pues es el instinto más fuerte y antiguo del hombre después del de la autopreservación. Como dijo Garaudy, el siglo XXI será religioso o no será. También predijo que la inmigración sería una de las nuevas religiones… El líder de este grupo opositor, el húngaro Orbán, cada vez más aclamado y vilipendiado a un tiempo, citando predicciones de expertos, ha advertido que se espera que más de 60 millones de personas vengan de África a Europa en los próximos años empujando la población musulmana europea por encima del 20% para 2030. Ya lo vaticinó Gadafi que tenía muchos defectos, pero no era tonto: “conquistaremos Europa con el vientre de nuestras mujeres”. “La islamización de Europa es real -recalca Orban- no olvidemos que los que llegan, en su gran mayoría musulmanes, han sido educados en otra religión y otra cultura radicalmente diferente. Esto es crucial porque la identidad de Europa se enraízan en el Cristianismo y la UE no se preocupa para nada de defenderla”.

Y el problema es doble: Por una parte cualitativo, es decir, la falta de integración, el rechazo incluso de aceptar los nuevos valores de un amplio sector de los recién llegados, problema que nadie puede decir que no se preveía pues ya se observaba en Molenbeek o en las banlieux parisinas hace más de 30 años. Por otra cuantitativo ya que lo que a la larga tendrá más impacto y de lo que apenas se habla no es el número de los que llegan, sino su tasa de fertilidad y la de los que ya están, que es muy superior a la de los viejos europeos. Los musulmanes son adoctrinados por sus imanes para tener descendencia y financiados generosamente para ello por los Estados de acogida….

Y en el otro lado están los Estados más poderosos liderados por las lumières de la France, toujours la France liderada por un joven ex empleado de Rothschild que proclama inevitable la inmigración y la globalización en la línea propagandísticamente favorable que viene siendo marcada desde hace décadas por “filósofos” como Bernard-Henri Lévy o consejeros áulicos como Attali. Los resultados son a la vista: pésimas soluciones para problemas que entonces eran fácilmente abordables han conducido al país a una crisis social, política, demográfica y económica evidente para todo el que quiera verla. Demográficamente hay una escisión creciente entre “autoctones et alloctones”, con un 12% de inmigrantes que no incluye a los descendientes de inmigrantes recientes y de primera generación y, aunque hay un rebrote de la natalidad con una tasa de fertilidad de 1,9 superior a la de países de su entorno, lo que no se dice es que ésta se produce entre hijos de inmigrantes y el nombre más puesto a los bebes en muchas áreas es Mohamed (que, por cierto, ya es el más frecuente en el Reino Unido). Y cuando hay un altercado con la policía, hay zonas de no-go donde esta no puede prácticamente entrar y muchas revueltas violentas con quemas de vehículos y destrucción de mobiliario público que afloran periódicamente en barrios o ciudades conflictivas como Marsella o las banlieux. A ello se pueden añadir atentados terroristas de los más violentos como el de Niza o simbólicos como los de Charlie Hebdo o el Padre Hamel degollado en su propia iglesia.

Y Macron diciendo que no quiere soluciones fáciles o inhumanas (en plata: que no hay que hacer volver a casi nadie) y que la inmigración masiva es un fenómeno irreversible si queremos mantener nuestro crecimiento en los próximos años (¿a qué precio?); y Merkel que prefiere hacer caer su coalición que renunciar a sus queridos inmigrantes; y el histriónico Sánchez acogiendo al Aquarius y otros barcos y a los inmigrantes que rechace Alemania y hubieran entrado por España que cada vez serán más por el efecto llamada, etc…

Cumbres que no llevan a buen puerto
Hace unos días se volvió a discutir en una acalorada cumbre de la UE sobre el tema de la inmigración masiva a Europa sobre todo la que ahora viene en barcos y pateras. Ya no se habla de “refugiados” ahora se trata sin tapujos de inmigrantes. Se siguen haciendo campañas a favor de los refugiados tipo la foto del niño ahogado o los recientes videos sensibleros de la Cruz Roja pero nadie, en esas Cumbres, acusa a los genocidas que causaron esas guerras y que no están tan lejos de nosotros (aunque hay que recalcar que no somos nosotros).

Lo que tienen que hacer los países responsables es acoger a esas pobres personas in situ , no con zonas de acogida en territorio europeo del que luego nunca se ira nadie como ya sabemos por larga experiencia. Y si las tuviéramos aquí, solo podrían ser aceptables para países en guerra, para sirios perseguidos y en peligro demostrado por sus ideas o su religión y por periodos concretos y con fecha de retorno. Y terminar esas guerras salvajes que solo benefician a unos pocos, impidiendo Estados fallidos como Libia que ahora facilitan, como también predijo Gadafi si le hacían caer, el tráfico de personas del sur, el flujo de la nueva esclavitud. Reforzar de verdad Frontex y requisar en destino o destruir en puerto de origen y antes de recoger su carga humana (como ya han hecho subrepticiamente algunos comandos) los nuevos barcos negreros, pues ya sabemos a quién pertenecen y quienes financian las ONG que recogen la mercancía humana so capa de hacerlo por humanitarismo y que son cómplices en este vergonzoso tráfico humano. Curioso que el Aquarius sea fletado “con fines humanitarios” por una ONG financiada por Soros y por Medecins sans frontières, ONG fundada por Kouchner, quien llegó a ser Ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de Sarkozy que mandó derrocar y “ejecutar” a Gadafi…

Y, sobre todo, todos tenemos la obligación moral de reparar el daño causado y reconstruir esos países destruidos. Pero sobre todo la tienen los países que causaron y se beneficiaron de las guerras de Irak, Libia, Yemen, Siria… que ya sabemos todos quienes son y los riquísimos países limítrofes como Arabia y Catar, cuyo impresentable jeque llegó a decir que no quería refugiados sirios porque ya tenía suficientes esclavos…

La Presidencia austriaca, cuyo MAE ya es tildado en los “Medios” de ser de extrema derecha, trata de impedir los coladeros existentes propiciados por Merkel y Macron, sintiendo su patria amenazada de cerca por la ruta balcánica en caso de que se reabra. De hecho ya han cerrado en ocasiones sus fronteras a este flujo en perjuicio de vecinos más pequeños como Eslovenia. En Italia, Salvini tal vez no sea el troglodita fascista que nos pintan y simplemente quiera salvar la bella idiosincrasia de su viejo país. La CSU bávara y el Ministro federal de Interior alemán Seehofer ya le han plantado cara a Merkel pues ven peligrar las próximas elecciones y avistan que la gente ya ha experimentado en Colonia y otros lugares de los que no se habla las consecuencias de la llegada masiva hace un par de años de más de un millón de “refugiados”. Y que se aperciben de que muchos de ellos son falsos, pues no eran ni sirios, ni venían por motivos de persecución religiosa o ideológica sino económicos y que pueden incluir miles de terroristas a “latentes”. Por supuesto, ante tamaña osadía los Medios piden ya su dimisión.

La gran escisión entre los nuevos imperios de oriente y occidente
En fin, las reuniones de estos días y de los años venideros, pese a posibles apariencias de acuerdos, solo mostrarán la profunda escisión que se vive en la UE y que llevará inexorablemente al desmembramiento de nuestra vieja y amada Europa. Y esta fractura, cada vez más pronunciada, puede llevar con mucha facilidad a una nueva escisión de Europa en dos partes, como la que hubo los antiguos Imperio romano de occidente y de oriente, e incluso a posible(s) guerra(s) inter partes o, lo que es casi peor, a guerras intra partes o guerras civiles-. Y detrás de los orientales, está Putin, en sintonía con su defensa de la tradición, la religión, la cultura, la raza y la antigua creencia eslava en la Tercera Roma (que sobrevive à las otras dos que cayeron por su corrupción y que para los rusos es Moscú).

A tenor de sus últimas invectivas en contra de la UE, podría parecer que Trump podría dejarle las manos libres en lo que sería un vuelco estratégico gigantesco, peligrosísimo y grotesco, pero justificable en su cabeza de businessman con el fin de eliminar un rival económico

Pero, ¿cuál es la Europa que debemos unir y defender y cuál es su némesis?
Para luchar por Europa debemos pensar muy cuidadosamente en qué entendemos por Europa. Cuando éramos niños se nos enseñaba que era una pequeña península del gran bloque euroasiático que iba desde el Atlántico a los Urales, o para los más expansionistas, de Lisboa a Vladivostok. Pero la geografía no era lo importante sino las vigorosas raíces de Europa que conformaban su savia existencial: el pensamiento político y filosófico griego, el derecho y la organización del Imperium de Roma y la espiritualidad cristiana en que, ora en su formulación católica u ortodoxa, siempre buscaba nuestro progreso espiritual en evolución hacia lo más sagrado, pero manteniéndose siempre fiel a sí misma y a su Tradición. Y creo que era una buena definición. Todos estos cimientos podían tener sus luces y sus sombras, por cierto, éstas últimas mucho más pequeñas que las que proyectaban otras religiones irracionales y fanáticas y otros imperios despóticos y asiáticos, africanos o americanos. Pero los conceptos de libertad de conciencia y de investigación, de igualdad ontológica entre todos los hombres y de solidaridad con el prójimo son todos hallazgos del genio europeo cristiano.

¿Con que nos encontramos hoy? Con un pensamiento “posmoderno” impuesto por las nuevas oligarquías sectarias que se ha dado en llamar lo “políticamente correcto” que reniega expresamente de sus raíces cristianas y que me temo tiene también alergia a la racionalidad griega y a la posibilidad de cualquier tipo de revival de la organización romana como podría llegar a ser la propia UE (por eso tantos esfuerzos para destruirla desde dentro y desde fuera). Hoy se considera que cualquier tipo de apego a la religión, a la

patria o la gens es premoderno y aun nocivo y que solo existen como dogma los llamados “derechos humanos” que se van ampliando según la conveniencia de nuevos tipos de experimentación o “ingeniería social”. En realidad, para ellos no existe la naturaleza humana, todo es pura cultura y por lo tanto revisable y adaptable según criterios subjetivos y relativistas. Eso sí, se magnifican las figura del ciudadano y del Estado cuando aquel queda como una modesta partícula manipulable frente a éste, e incluso el propio Estado queda ya sin casi fuerza frente a los poderes de la llamada “globalización”. Y ésta, no tiene, pese a lo que se dice para engañarnos, nada de casual o de fatalista. Es ciudadano todo aquel que vive en un territorio, ya esté radicado en él por cientos de generaciones o haya venido hace poco de otro continente, ya comparta su cultura, ya la rechace o incluso la odie.

Y todo el que contradiga este estado de cosas, que viene desarrollándose en abierto desde principios del siglo XXI y , en realidad, desde poco más de una generación (que no es nada en términos históricos, pero sí lo es si se impone a la fuerza), es denostado con los peores epítetos: racista, xenófobo, nazi, populista, fascista, radical, integrista, antidemócrata… Nunca he entendido por qué querer preservar la propia casa y a la propia familia implica odiar a los vecinos o por que querer ser amigo o ayudar a éstos cuando vienen mal dadas, implica invitarles a vivir permanentemente en nuestro domicilio. Se puede admirar amar a los africanos o a los chinos y a su cultura, pongamos por caso, sin querer que millones de estos vengan a vivir a nuestro continente pues sería como mezclar agua y aceite, ambos buenos, pero inmiscibles. Dice el viejo refrán: cada uno en su casa y Dios en las de todos…

Baby boom, baby crunch, baby exchange
Sin embargo, repito, casi todos los líderes centrales europeos, que curiosamente no suelen tener hijos, se han posicionado claramente a favor de la inmigración como estrategia demográfica de recambio para Europa : si al baby boom sucedió el baby crunch ahora ha llegado el baby exchange. De las familias numerosas de verdad de hace medio siglo se pasó en un inaudito (por lo rápido históricamente) clima de propaganda y hedonismo a las uniones sin hijos y ahora a los hijos de familias extranjeras. Esto es lo más parecido que podemos encontrar a las conocidas causas de la caída de una Roma estéril ante los bárbaros que la habían ido ocupando paulatinamente.

Pero si en la mayoría de los países del norte se ha formado ya una oposición política en esta materia que ha llegado a ser el detonante real del BREXIT, en otros no. En España, a diferencia de otros países donde hay debate intelectual como Francia donde tenemos grandes escritores como Zemmour o Houllebeck que nos advierten sobre los riesgos que se ciernen sobre nosotros, todos los grandes partidos parlamentarios, sin excepción, están a favor de la inmigración masiva con base sobre supuestas necesidades económicas, vitales o de ayuda humanitaria.

¿Por qué entonces esta ansia de traer inmigrantes extranjeros tan distintos de nosotros que nunca se van a integrar, que en bastantes caos, no vienen a trabajar sino a vivir de la “sopa boba” que les dan los buenistas y nuestros querido líderes y que, desengañémonos, no van a pagar nuestras pensiones? (antes nos aplicarán a la fuerza una eutanasia que tan estúpidamente vamos a aprobar) ¿Por qué traer mano de obra de tan baja cualificación sin fomentar el empleo local ni dar a los nacionales sueldos dignos, permitiendo que nuestro mejores y más preparados jóvenes emigren? La mayor riqueza de un país es su población y su mayor bienestar y felicidad depende de la formación que se les da a sus jóvenes para que estos luego lo reviertan con el servicio y cuidado a sus mayores y a su nación. ¿Por qué entonces no fomentamos la natalidad en fuerte caída desde al menos hace 40 años? Cualquier profesor de demografía sabe que estos procesos si se abordan tarde son irreversible pero son lentos y se perciben con la suficiente antelación como para poder actuar en consecuencia. Y sin embargo , cuando ya el baby boom lógicamente causado por la carnicería de la Segunda Guerra Mundial había llegado a su fin, se continuó con la propaganda machacona en todos los Medios de la política “correcta” de los dos hijos como máximo por familia. ¿Por qué? ¿Y por qué se enmascaró esta disminución de población a largo plazo con unas cifras de estabilización de población artificiales gracias a la mayor longevidad y a la llegada por la puerta de atrás y durante décadas de inmigrantes cuando se podía haber vuelto a promocionar la natalidad? ¿Por qué ahora que se puede aún actuar ya que, gracias a la nueva robótica y a la mayor productividad, una disminución de la población no es necesariamente mortal, no se aborda este problema y se fomenta el rejuvenecimiento endógeno en lugar de decirnos como Macron que el problema no tiene solución y debemos traer población de fuera? Se habla ya de “decrecimiento económico sostenible” ¿Por qué no “decrecimiento de población sostenible”? ¿Se ha planteado alguien en serio porque debemos seguir creciendo a toda costa si resulta que por otra parte los mismos Medios nos dicen que no hay suficientes planetas para ello?

¿Falacias o justificaciones?
Veamos más en detalle las distintas posiciones políticas que justifican este fenómeno: Para la derecha (posiblemente incluida Merkel), los inmigrantes constituyen mano de obra barata y fácil de explotar, un nuevo proletariado;

Lo primero que te dirán los de izquierdas es que se trata de una compensación histórica por lo malos que fuimos explotando a estos pueblos durante el colonialismo (incluso a países que no tuvieron colonias). Se culpabiliza a la gente por el mero hecho de ser europeo. Se olvidan de que la poca civilización real que tenían la mayoría de estos pueblos y de que las únicas normas, transportes y lenguas que los unen fueron legados europeos pese a todos los abusos que se le puedan achacar a un Leopoldo de Bélgica o a un Rhodes. Pero nosotros no somos Leopoldo. También dicen los progresistas que tenemos que diluir nuestra etnia (la raza ya no existe y la palabra se ha proscrito excepto para los animales que todavía no se diferencian por “grupos étnicos”) y cultura por ser demasiado altanera. Y traer otras religiones porque somos laicos.. Olvidan que para ejercicios de modestia no nos hace falta autoflagelarnos ni esa que en Francia se llama “haïne de soi” (odio de sí mismo) ya que Europa ha pasado hace tiempo a ser una mera comparsa en el juego geoestratégico, donde casi todo se juega en el Pacifico. Europa es aun fuente de irradiación de cultura y motivo de envidia por un nivel de vida que todavía subsiste aunque nos estamos empeñando muy concienzudamente en demoler, pero ya no solo es un enano político sino también un enano económico. Y aquellos jugadores de talla mediana deben de empezar a darse cuenta que si no nos unimos serán muy insignificantes. Esperemos que también en el terreno simbólico, la reciente derrota y salida del mundial a manos de Corea del Sur haga reflexionar a los soberbios alemanes…

Asimismo, muchos de los que esgrimen todos estos absurdos y anacrónicos complejos de culpa añaden otro deber de retribución histórica ya que nosotros somos un continente de emigrantes y que se nos acogió cuando exportamos personas a causa de guerras y hambrunas. Esto es otro sofisma: los emigrantes europeos iban sin ningún tipo de protección social a trabajar durísimo (y el que no lo hacía simplemente desaparecía), marchaban a un continente en expansión y con muchos recursos naturales donde se requería abundantes recursos humanos, eran mano de obra normalmente muy solicitada por su bagaje técnico, cultural y ético, con frecuencia superior al local, se integraban bien por lengua y religión y deseaban ser uno más del país de acogida donde en muchos casos fueron grandes patriotas incluso en contra de los intereses sus respectivas madres patrias. La situación de la inmigración actual y potencial en

Europa no se parece en nada a la de los emigrantes europeos a América en los siglos XIX y XX. Y, además, muchas emigraciones a otros continentes fueron exiguas o con retorno. Los ingleses controlaban magistralmente la india con un puñado de unos pocos miles de funcionarios sin necesidad de emigrar hacia ella en masa y la mayoría retornaron a su patria. Y en Australia encontraron un continente prácticamente vacío.

La razón fundamental es, como siempre, aquella de la que no te hablan. Como decía hace poco Felipe González el socialismo político está moribundo y por eso sus retoños buscan nuevos nichos de votantes en minorías vocingleras que se imponen sorpresivamente a la mayoría pasiva y les dan una razón de ser como son el feminismo radical, el aborto, el combate de la islamofobia que paradójicamente se combina con la cristianofobia, la lucha contra la violencia de género, la ecología, la ideología de género y el apoyo al lobby LGTB, el inmigracionismo, etc. Parecen pocos, pero advirtamos que no lo son pues si se combinan muchas minorías pueden dar una mayoría y cambiar toda una sociedad. Sobre todo con la inmigración que, una vez que se les dé alegremente el voto ciudadano a todos los niveles como seguramente se hará, puede pasar en pocos años de minoría a mayoría dando en un principio nuevas victorias a una rediviva izquierda y dando de paso un demoledor giro de 180⁰ a toda nuestra sociedad que no va a ser precisamente muy proclive a tolerar ni el feminismo ni los temas de género, ni la libertad de opinión o religiosa…..

Entonces, ¿si no hay ninguna razón ni moral, ni económica, ni política, ni religiosa, ni tan siquiera demográfica o lógica para acoger y estimular este aluvión de barcos y pateras, de pseudo-refuguiados e inmigrantes que llegan masivamente por millones en esta última década por tierra, mar y aire hasta llevarnos a un enfrentamiento entre europeos que les quieren traer a toda costa y otros que no; si este movimiento, para alguien con cierta información y luces, no parece tener nada de espontaneo sino que más bien parece programado y suculentamente financiado , no ya por abstrusas mafias sino por bien engrasadas carteras de supuestos mecenas, por qué aceptamos que esté pasando todo esto tan aceleradamente? ¿Somos todos borregos, ciegos e imbéciles?

Conclusión: la nueva pirámide social
La tesis de este articulo, en resumen, es que precisamente aquellos que lideran políticamente los centros neurálgicos de la UE y que se llenan la boca diciéndose europeos son precisamente los encargados de destruir nuestra amada Europa. Y lo peor de todo es que este proceso deriva de un diseño inteligente y oculto pues como decía un alto responsable de inmigración de un gobierno europeo: “hay que sacar este asunto del debate público pues la gente no entiende y si se debate el tema en abierto y se le dan datos se puede hacer xenófoba”. Por datos se refería a las subvenciones que se dan a familia de inmigrantes para piso, escolaridad y RGI en muchos caso para no hacer nada (y, para los perceptores especialmente listos, cuadruplicando las pensiones mínimas de cotizantes pobres o de viudas o viudos), los índices de criminalidad entre la población inmigrante que generalmente triplican en proporción a los de la población autóctona, porcentaje que aumenta aún más en los delitos de género (pero no se dice y los cambios legislativos y en la carga probatoria que se amparan en estos crímenes afectan y lastran a todos los hombres con independencia de su origen), etc.

La mayor fractura que se plantea hoy en Europa no es entre izquierda y derecha (puesto que económica y políticamente casi ya no difieren en nada) o entre pobres y ricos (pues los ricos dominan todo) ni entre demócratas y totalitarios (pues la democracia en su forma actual ha degenerado en plutocracia y ésta sí que lo controla todo a nivel planetario) sino como ya hemos dicho entre “inmigracionistas” o “globalistas” e “identitarios” o “soberanistas” y de rebote entre Este y Oeste. Y los progresistas de todo pelaje, y quienes les dirigen, han desechado al Dios de nuestros antepasados, la Patria de nuestros padres, la Vida de nuestros descendientes y la Familia que nos protege y han encontrado en la inmigración una bandera de enganche potente: Para aquellos rebeldes sin causa que puedan engañar, pero sobre todo para los propios inmigrantes que vengan y sus descendientes con los que tal vez consigan que puedan sobrevivir ideologías totalemnte desacreditadas entre gente culta y próspera pero no para masas informes pobremente educadas. Los arquitectos de la pirámide solo quieren la piedra noble de sillería para la cúspide. Abajo, como soporte, la mampostería y la grava.

Les aseguro que si Senegal hubiera llegado a la final, yo hubiera apoyado a la selección de este bello país africano contra cualquiera europea por tratarse de un equipo atractivo, de pocos recursos y nuevo. Lo mismo celebré la “machada” de la simpática y luchadora Corea eliminando a la correosa Alemania.

Pero es difícil tener simpatía por esta selección francófona de mercenarios que nos quieren imponer como modelo.

OKDIARIO entrevista a Juan Chicharro
El presidente de la Fundación Franco: “¿Ilegalizarnos? En el 36 estarían dándonos el paseíllo”
María Jamardo okdiario  18 Julio 2018

El actual presidente de la Fundación Francisco Franco, el general de división Juan Chicharro Ortega, fue ayudante de Campo del rey Juan Carlos y se encuentra en la reserva desde 2010. Profundamente crítico con el Gobierno de Pedro Sánchez, al que califica de “provocador”, cree que los gestos del Ejecutivo socialista y la propuesta de reforma de la Ley de Memoria Histórica -aprobada bajo el mandato de su predecesor, José Luis Rodríguez Zapatero- buscan “borrar todo vestigio de la España Nacional”.

Chicharro habla con OKDIARIO de la polémica que envuelve el Valle de los Caídos tras la llegada de Sánchez y las informaciones más comentadas de sus propósitos con el mausoleo: exhumación de los restos del dictador, ilegalización de la Fundación que preside y las sorprendentes imágenes del pasado fin de semana en las que varios miles de nostálgicos acudieron a un evento religioso y aclamaron al bisnieto más mediático de Franco, Luis Alfonso de Borbón:

PREGUNTA: ¿Usted ha llamado provocador al Sr. Sánchez?
RESPUESTA: Le he llamado provocador porque no sé muy bien qué pretende con todo esto. A mí me da la sensación de que es un aventajado discípulo del escritor izquierdista estadounidense Noam Chomsky que decía que cuando un Gobierno no sabe muy bien lo que hacer, desvía la atención del pueblo hacia asuntos marginales. Se ha lanzado a un jardín sin flores con el tema de la exhumación y ahora se han dado cuenta de lo complejo que es. Lo llamo profanación porque de acuerdo a la ley actual es imposible que se produzca la exhumación.

P: Pues este martes insistía desde la tribuna del Congreso. Se mantiene en su postura y dice que será en breve…
R: El Sr. Sánchez debería leerse al partido socialista de Felipe González cuando decía que un Gobierno ecuánime nunca puede renunciar a la historia de su pueblo y menos aún desde posiciones de mezquindad o de rencor. Sánchez ha roto con su propio partido y nos quiere llevar a una ingeniería política que anula la Transición. Sus socios de investidura le exigen -basta leer la Ley de Memoria Democrática presentada por Podemos e Izquierda Unida- volar la cruz del Valle de los Caídos, eso es en definitiva lo que quieren. Cuando hablan de resignificar el Valle -que es un mausoleo cristiano de víctimas de los dos bandos- ¿es que lo van a convertir en una especie de parque temático tipo Disneyworld? No vamos a pasar por ahí. Nos vamos a defender y estamos preparados para hacerlo.

P: El panorama jurídico es complejo para el actual Gobierno ¿cómo están las cosas y qué pretenden hacer al respecto?
R: Se lo voy a responder en términos militares, porque yo soy militar: nosotros planeamos nuestras maniobras ante las hipótesis mas probables que pueda articular el Gobierno, pero también planteamos la seguridad ante la posibilidad más peligrosa de lo que pueda hacer. En el contexto actual no pueden exhumarse a Franco sin el permiso de la familia -como ustedes han publicado, la familia se opone y lo ha hecho constar notarialmente- y además la tumba se sitúa entre el altar mayor y el coro de la basílica del Valle, y esa zona, y el Gobierno ya lo sabe, sólo rige el derecho canónico. Por lo tanto sólo puede decidir el abad prior o el Papa.

P: ¿Están al tanto de las intenciones de Sánchez en Roma? ¿A usted le consta que este Gobierno se haya puesto en contacto con el Vaticano?
R: No me consta. Supongo que lo habrá hecho, bien directamente o bien a través de la Iglesia española. El Gobierno a través de la Conferencia Episcopal habrá intentado ponerse en contacto con Roma y veremos qué es lo que Roma hace al respecto. Franco es Caballero de la Orden Suprema de Cristo. Franco fue benefactor de la Iglesia católica. De no haber sido así la Iglesia católica española estaría hoy en las catacumbas. Roma va a tener que pensárselo muy bien. No está la Santa Sede para tomar decisiones que provoquen desafección en los españoles cuando las iglesias están cada vez más vacías. El Gobierno insiste en que lo va a hacer inmediatamente… en contra de la ley yo creo que no va a hacer nada.

P: El pasado fin de semana hemos visto unas imágenes en el Valle de los Caídos que han sorprendido y escandalizado a muchos. ¿Cuál es la postura de la Fundación Francisco Franco al respecto?
R: La Fundación es ajena a la convocatoria. Nos sumamos a título particular desde el principio, no asociativo, cuando se empezó a movilizar a través de redes sociales el acto religioso, que es de lo que se trataba. Cualquiera que haya estado allí sabe que tanto al principio como al final de la misa los benedictinos pidieron que no se utilizase ni el espacio de la basílica ni del conjunto del Valle para ninguna manifestación política.

P: ¿Qué significado tiene la presencia de Luis Alfonso de Borbón en el acto?
R: Luis Alfonso de Borbón acudió a rezar. Sucedió lo habitual cuando hay tal aglomeración de gente -por cierto, para los que esperaban a unos cuantos retrógrados trasnochados, el 75% eran jóvenes que no saben ni quién era Franco pero sí lo que significa Franco- que se produjeron gestos y escenas que, en mi modesta opinión, y aunque sentimentalmente me gusten, fueron una desconsideración con el objetivo de la convocatoria y la petición de los monjes.

P: Sorprende que mientras su madre y sus tíos, los nietos de Franco, guardan silencio y se mantienen en la discreción, su bisnieto acudiese y se mostrase tan sonriente. Hubo quienes le dijeron que era el verdadero rey…
R: Hay que conocerle. Luis Alfonso de Borbón es muy buena persona. Él fue allí sin pretensiones y a la salida se vio sorprendido y desbordado. No tuvo mucha más opción que saludar y sonreír. No dijo nada. Yo ya he dicho bien claro que para mí y para la Fundación nuestro rey se llama Felipe VI.

P: Hay otros aspectos de la propuesta de reforma de la Ley de Memoria Histórica muy polémicos ¿quiere la Comisión de la Verdad borrar una parte del pasado y divulgar unas determinadas ideas?
R: Por completo. Esa Comisión de la Verdad no sucede ni en la Unión Soviética. La verdad es la que es y habrá que dejársela a los historiadores que son los que interpretan los hechos. No se puede imponer una verdad por ley y mucho menos trasladarla a los colegios y a la infancia. Desde la URSS sólo se ha hecho algo similar en Venezuela.

P: Las ayudas públicas que han recibido bajo el Gobierno de Aznar tampoco han pasado desapercibidas. ¿Es cierto que han recibido subvenciones para ensalzar la figura del dictador?
R: No es exactamente así. Los fines de la Fundación están perfectamente registrados. Es una fundación de tipo histórico como hay otras muchas de otras sensibilidades distintas. Hemos recibido ayudas entre los años 2000 y 2003 se recibió un importe de cerca de 149.000 € para microfilmar y digitalizar los legajos y documentos personales de Franco que tenemos guardados y que su familia nos cedió. Nunca más hemos recibido nada. La polémica viene por un sobrante de ese dinero que se utilizó en otras cosas. Efectivamente hay 834 € restantes que se habían presupuestado por parte del Ministerio de Cultura y que la subdirectora general de archivos estatales nos autorizó a que gastásemos en otro tipo de material y así lo hicimos, legalmente como consta en las cuentas que presentamos en el protectorado de fundaciones.

P: ¿Se sienten ustedes discriminados y perseguidos en comparación con otras fundaciones que ensalzan, por ejemplo, ideas o a líderes comunistas?
R: Paseando por la última Feria del Libro en el Retiro me acerqué al stand de la Fundación Federico Engels. Se hacía proselitismo puro de Marx, Lenin, Trotsky, Stalin y todo el comunismo internacional. Lo primero que pensé fue que si nuestra Fundación hubiese instalado uno habría durado 2 minutos. Y también sobre el coste de mantener ese espacio que no es precisamente barato. La Fundación Sabino Arana -que es supremacista y racista- o la Fundación Largo Caballero -que ensalza la figura del Lenin español, uno de los responsables de la Guerra Civil española- reciben subvenciones públicas y nadie dice nada de esto. La mentira se ha impuesto y por eso van a por nosotros que somos los débiles.

P: ¿Les preocupa que puedan llegar a materializar la también comprometida ilegalización de la Fundación Francisco Franco?
R: Es muy revelador lo que ha hecho Pedro Sánchez en un mes al frente del Gobierno por decreto y sin contar con el Congreso. Esto no es que sea una dictadura, pero es un sistema dictatorial. ¿Y sabe lo que hacen las dictaduras o los sistemas cuasi dictatoriales? Ilegalizar a los que no piensan como ellos, después los meten en la cárcel y gracias a que estamos en 2018 porque en 1936 a nosotros estarían dándonos el paseíllo. Nos quieren ilegalizar, ¿qué clase de democracia es esta en la que unos sí y otros no?. Yo estoy muy tranquilo. Para ilegalizar la Fundación Francisco Franco van a tener que vulnerar hasta 6 artículos de la Constitución. Estamos preparados para todo, con muy buenos abogados y sobre todo muy buena voluntad y muchos apoyos.

Educación para el adoctrinamiento
Santiago Navajas  Libertad Digital 18 Julio 2018

Cada vez que llegan los socialdemócratas al poder lo primero que hacen es asaltar la televisión y la educación estatales (mal llamada "públicas"). Y es que para la izquierda siempre ha sido el Ministerio de la Propaganda el más importante (lo suelen dividir, orwellianamente, en "Ministerio de Cultura" y "Ministerio de Educación"). En su última novela, Sumisión, Michel Houellebecq plantea que un hipotético partido islamista francés que consiguiese entrar en un gobierno de coalición exigiría antes de nada el Ministerio de Educación. Y es que la educación y la televisión se consideran las principales formas de "moldear las conciencias" o de "formar el espíritu nacional" para los que consideran las ideología una forma de "sharia".

La obsesión uniformizadora, hegemónica y absolutista de la izquierda se pone de manifiesto en la inquina que le tiene a los padres y a las familias. Desde Platón a Engels, las familias han sido considerados los principales focos de resistencia contra el poder del Estado, que se pretende omnipotente. Siguiendo dicha tradición, en lugar de los padres naturales, los socialistas quieren que sean los "papás" estatales (ahora en la versión feministoide de las "mamás" Calvo y Celaá) los que pretenden "educarnos" según los dogmas de la "famiglia" socialdemócrata. Este es el corolario político de su complejo de superioridad moral. Los socialistas tratan de instrumentalizar Educación para la Ciudadanía para convertirla en un adoctrinamiento en Socialismo y ahora, además, en Feminismo de Género. En sus orígenes con Zapatero, Peces Barba pretendía impartir "cursos especiales" para cambiar los "sesgos ideológicos" de los profesores de Filosofía no afectos a la "Causa". En el actual gobierno de Sánchez, la ministra de Justicia Dolores Delgado pretende "reformar las mentes" de los jueces. Ya ni disimulan la vocación del "lavado de cerebros".

Y es que los socialistas, los nacionalistas y los feministas de género conciben la asignatura no como una auténtica Educación en los Valores Fundamentales y en las reglas básicas de cortesía para una convivencia ilustrada sino en un contrapeso para la demonizada educación en los centros concertados y privados católicos. Los socialistas tienen tradicionalmente unos prejuicios anticlericales y anticristianos que les llevan a instrumentalizar esta asignatura porque consideran que la educación estatal/pública es suya como la concertada piensan que es de la Iglesia. Pervierten de esta forma el significado de los "público".

Una Educación para la Ciudadanía auténticamente ilustrada enseñaría a decir "no, papá" solo en el caso de que papá no tuviera razón. Sin embargo, lo que en realidad pretenden imponer los socialistas es un "sí, papá Estado", sustituyendo un paternalismo familiar por otro estatal. Precisamente la diversidad de los valores familiares ejerce un contrapoder a la formidable maquinaria adoctrinadora del Estado a través de todos los medios de comunicación que están en última instancia bajo su poder. Y también el sistema educativo

Es una vergüenza democrática que las familias que no pueden permitirse una educación privada tengan que soportar el adoctrinamiento socialdemócrata masivo al que son sometidos en el sistema estatal/público. Por ello los socialistas tratan de asfixiar las escuelas concertadas, eliminar las escuelas diferenciadas, prohibir la "homeschooling" (Richard Feynman no podría haber educado a sus hijos en casa de haber sido español). La pesadilla de una "escuela única" es su sueño

Todo ello, claro, genera además un pingüe industria de "cursos de Formación" de la que se benefician todas las Fundaciones, Universidades, Editoriales y Conferencias adscritos al régimen socialdemócrata-nacionalista-femidegénero. Todo esta ideología pedagógica descansa en la concepción romántica de que no hay verdad, objetividad y libertad sino que solo hay un conjunto de "relatos" que se imponen no por la fuerza de los argumentos y las razones sino de las emociones y mitos: de Hölderlin a Schiller pasando por Hegel.

Una Educación en Valores auténticamente filosófica y no adoctrinadora enseña a decir pensar de manera autónoma, ni a favor ni en contra de nada ni de nadie a priori. En una democracia no todas las leyes nos liberan y no todas las costumbres y tradiciones nos esclavizan. Ese es un asentado prejuicio socialdemócrata. Lo que nos libera es el pensamiento autónomo contra todo tipo de leyes, costumbres y tradiciones irracionales.

Sería muy interesante por otra parte calibrar qué tipo de familias adoctrinan más a sus hijos. Intuitivamente me da la impresión que las de izquierdas. Resulta un poco vergonzoso el espectáculo de los niños "manifestantes" protestando contra Trump o en Cataluña ondeando la bandera de los golpistas.

Pero el límite de cuánto unos padres están legitimados para tratar de "programar" a sus hijos ( en cuanto a religión, política o equipo de fútbol) es difuso. Desde luego sospechen cuando en una familia hay una coincidencia del 100% en religión, política y equipación futbolística.

La Guerra Civil contada a la Comisión de la Verdad
Pedro Corral  Libertad Digital 18 Julio 2018

A muchos de quienes investigamos sobre la contienda, de la que se cumplen 82 años, nos mueve el sincero interés por saber más de aquel periodo de drama o tragedia de España que vivimos a través de la experiencia de nuestros ancestros.

La Guerra Civil española, una contienda fratricida
El recuerdo de la contienda nos ha quedado a muchos como una heredad que recibes y sobre la que te preguntas qué hacer con ella: si dejarla baldía o si cultivarla. Yo soy de los que me decidí a cultivarla para que de ella germinara una lección imperecedera. La lección de que nunca más el odio y la violencia entre españoles.

Esta lección es la que debe prevalecer ante el recuerdo de la contienda para que ésta no sea un elemento de enfrentamiento, ni mucho menos de persecución y castigo penal del que piensa diferente como ahora propone la nueva ley guerracivilista de Pedro Sánchez, sino un medio de rendir homenaje a todos los españoles que se vieron alentados, empujados o forzados a ser protagonistas de la peor de las contiendas, la fratricida. Recordarlos a todos, como decía Julián Zugazagoitia, a los que vistieron unos u otros uniformes y aun a los que no los vistieron. Recordarlos como compatriotas que pagaron el precio de ser hijos de su tiempo.

A todos se nos ha cruzado en un momento de nuestra vida la Guerra Civil. En mi caso, se cruza en mi infancia, en mi casa, a través del relato del destino de mi tío Manolo Cossío, primo carnal de mis padres.

Hijo de mi tío abuelo Paco Cossío, escritor y periodista, director de El Norte de Castilla, y de mí tía abuela Mercedes Corral, Manolo Cossío murió hace ochenta y un años en la batalla de Brunete. Se alistó voluntario con 18 años en la Bandera de Falange de Castilla y junto con unos doscientos compañeros le tocó en suerte defender el pueblo de Quijorna ante la ofensiva republicana al oeste de Madrid, en julio de 1937.

En Quijorna, resistieron durante cuatro días los ataques de la 46.º División republicana, la de el Campesino, con más de 6.000 hombres. Al final, Quijorna cayó y Manolo murió al pie de su ametralladora en la posición del cementerio.

Podrán imaginar que el cuadro que desde niño yo había pintado de la suerte de Manolo tenía un poco de Murieron con las botas puestas y de Beau Geste. A un lado aguerridos y fanáticos falangistas resistiendo entre las ruinas de Quijorna, del otro lado aguerridos y no menos fanáticos comunistas asaltando esas mismas ruinas.

Pero, con el tiempo, los tonos épicos de aquel cuadro se fueron desvaneciendo. Primero, leyendo Manolo, el libro que Paco Cossío dedicó a la muerte de su hijo, que otro Paco, Paco Umbral, definió alguna vez como una de las mejores elegías de la literatura española. Mi tío Antonio, que guardaba el manuscrito de Paco Cossío, decía que estaba cruzado de nubes de tinta, de la caligrafía emborronada por las lágrimas.

En aquel libro, Paco Cossío reconocía que su hijo se había ido voluntario a luchar como muchos jóvenes de Valladolid pero sin saber por qué, sin saber qué era el falangismo ni el comunismo, por ardor juvenil, porque era lo que hacían sus amigos. Nada de fanatismo.

Del otro lado, las tonalidades épicas se diluyeron definitivamente con la lectura de Soldado de poca fortuna el libro en el que Javier y Jorge Reverte reconstruyen la peripecia de su padre, Jesús Martínez Tessier, en la Guerra Civil, a partir de sus escritos.

Martínez Tessier, que tenía poco más de 20 años cuando estalla la guerra, era un joven de derechas, pero que le toca en suerte ser alistado en Madrid en la división de el Campesino, la misma que entre el 6 y el 9 de julio de 1937 se iba a estrellar contra las ametralladoras de Manolo Cossío y sus compañeros en Quijorna.

Allí descubrí entonces un cuadro muy distinto al que de niño me habían pintado sobre Manolo Cossío. Vi a un joven de familia de derechas, sin ideas claras de por qué estaba allí, empuñando una ametralladora, y rociando con ellas de balas la carrera atropellada de otro joven de familia de derechas, reclutado a la fuerza en la división del comunista Valentín González, que buscaba sobrevivir a su poca fortuna en los campos calcinados de Quijorna.

La Guerra Civil que nadie nos había querido contar: la de los españoles que desertaron de las filas de uno y otro bando para no empuñar un fusil contra sus hermanos

Allí estaba, en ese pequeño universo delimitado por la tierra de nadie, entre dos vidas paralelas arrastradas a la locura y la barbarie, el agujero negro sobre el que yo habría de descender años después para buscar la Guerra Civil que nadie nos había querido contar: la de los españoles que desertaron de las filas de uno y otro bando para no empuñar un fusil contra sus hermanos.

Es la Guerra Civil sin el lastre ni los disfraces de la propaganda y las versiones militantes. Ahora acabamos de enterarnos que incluso un libro que todos pensamos que era el primer monumento a la objetividad en la historiografía de la Guerra Civil, la obra de Hugh Thomas, también le inocularon la versión militante a través de las censuras prorepublicanas de la traducción de Ruedo Ibérico.

¿Qué cuerdas, qué arneses, qué mosquetones necesitaba para descender por ese agujero negro, donde imaginaba que quizá podría descubrir una Guerra Civil a salvo de la ley de gravedad ideológica bajo la cual ha vivido aplastada la realidad más profunda de nuestra contienda?

La documentación de los archivos, simple y llanamente. Las cartas desesperadas de los combatientes escritas en las trincheras; los partes escalofriantes, redactados a la luz de un candil en el puesto de mando de batallón, brigada o regimiento, dando noticia de los desertores o automutilados ejecutados ese día en la unidad; las órdenes severas dictadas desde la cómoda retaguardia para atajar la desmoralización de hombres sometidos a la dureza de los combates, el hambre, el frío, la enfermedad; los decretos y acuerdos de gobiernos, juntas de defensa, consejos y ministerios para estimular el compromiso de la población de cada zona contendiente ante la constatación de que el ímpetu bélico se había desinflado después de los primeros días, como Lamarque dejó extraordinariamente descrito en su inmortal Sin novedad en el frente sobre la retaguardia alemana en la Primera Guerra Mundial.

¿Por qué en España iba a ser distinto? Herbert Matthews, corresponsal de The New York Times en la España republicana, lo dijo muchos años después de la contienda: solo el 10% de la población de cada bando mantuvo el esfuerzo bélico en la Guerra Civil española.

Admirados siempre de la excelencia artística de la propaganda bélica en nuestra guerra, sobre todo en el caso republicano, se nos ha olvidado siempre hacernos la pregunta esencial: ¿por qué hubo tanta profusión de propaganda, por qué fue necesaria tanta propaganda?

Porque la propaganda es la demostración del esfuerzo titánico de ambos bandos por estimular en la población de cada zona un espíritu bélico del que careció a lo largo de toda la guerra.

Fue así desde el principio. La guerra no produjo la movilización masiva de los españoles. La guerra les cayó a los españoles como una gran emboscada, como decía Miguel Delibes. En Las guerra de nuestros antepasados, Delibes le hace decir a uno de sus personaje, el Bisa, superviviente de la tercera guerra carlista, que las guerras no se organizan, las guerras se lían, porque sí, se arman como puede armarse un nublado sin saberse dónde ni por qué.

Lo dicen los grandes historiadores: nadie esperaba que la sublevación y la respuesta revolucionaria en julio de 1936 fuera acabar en una guerra de casi tres años de duración.

La constatación de que ha empezado una guerra es muy clara en los dos bandos: cuando se abren las cajas de recluta. Los sublevados llaman al primer reemplazo en agosto de 1936, y a otros catorce a lo largo de toda la guerra. Los republicanos esperan al mes siguiente, septiembre del 36, para empezar a llamar a reclutas (movilizaran 26 quintas en toda la guerra), por la resistencia de los anarquistas a refundar el ejército regular y después de constatar el fracaso de la creación de un ejército voluntario para defender la zona leal al Gobierno.

Muchos jóvenes fueron voluntarios sin saber qué era el falangismo ni el comunismo, por ardor juvenil, porque era lo que hacían sus amigos. Nada de fanatismo

Primera constatación de la falsedad de la visión militante de la contienda: los dos bandos tienen que reclutar a la fuerza a sus efectivos porque los voluntarios, en contra de lo que transmitieron sus propias propagandas, son escasísimos. El terror impuesto en ambas retaguardias es la mejor arma para convencer a los llamados a filas para que cumplan sus nuevas obligaciones militares.

Las cifras cantan: 100.000 voluntarios en la zona sublevada y 120.000 en la republicana. La fecha es octubre de 1936. Sin contar que algunas unidades de milicias se inflaba el número de efectivos para así cobrar más dinero del Gobierno en concepto de soldadas y manutención.

A modo de inventario de esa Guerra Civil que nadie quiere contar, dejo las siguientes consideraciones para conocimiento de la proyectada Comisión de la Verdad que bulle en la mente de Pedro Sánchez con su nueva Ley de Memoria Histórica, aunque espero fervientemente que nunca prospere tal orwelliano instrumento contra las libertades del artículo 20 de la Constitución:

-Los cálculos de mi libro Desertores. Los españoles que no quisieron la Guerra Civil arrojan que, de los cinco millones de españoles potencialmente movilizables por los dos bandos durante la Guerra Civil, solo acudieron al llamamiento a filas la mitad: 2,5 millones. Concuerdan con la afirmación de Ramón Salas Larrazábal de que en la Guerra Civil el 45% de los españoles movilizables no acudió a la llamada a filas, afirmación, sin embargo, que el propio autor no aplicó en sus cálculos.

-La inmensa mayoría de los españoles combatió en la Guerra Civil por la única razón de tener la edad de ser llamado a filas, sin que sintieran como propios los fanatismos extremistas que habían destruido la convivencia durante la República.

-La inmensa mayoría de los españoles no tuvo libertad para elegir bando: se adscribió a uno u otro por lealtad geográfica, según hubiera triunfado o no el golpe en su territorio.

-La recluta forzosa obligó a españoles de derechas a combatir en el Ejército Popular, y al contrario, a españoles de izquierdas a luchar en el Ejército de Franco.

-La Guerra Civil, en consecuencia, no fue solamente una guerra entre dos bandos: fue una guerra de todos contra todos, o mejor dicho, como me apuntó sabiamente un viejo lector que la había vivido, fue una guerra de sálvese quien pueda.

-La indiferencia o la ignorancia de la mayoría de los combatientes forzosos en relación con las dos causas en liza fue un motivo de preocupación para ambos bandos porque significaba falta de moral y compromiso en sus filas.

-Los dos bandos activaron medidas de control, espionaje y castigo extremadamente severas contra cualquier elemento de ideas contrarias. En el ejército de Franco se dieron instrucciones para fusilar en el acto a aquel soldado que en una acción de combate disparara a destiempo, descubriendo las posiciones propias, en caso de que tuviera orígenes izquierdistas. El bando republicano llevó a una persecución paranoica y cruentísima en algunas unidades de mando comunista contra los anarquistas. Responsables de la CNT llegaron a escribir a Negrín a mediados de 1938 para que acabara con los asesinatos de sus militantes dentro del Ejército Popular. Para estos españoles masacrados dentro de sus propias filas nunca ha habido "memoria histórica".

-En esa guerra de todos contra todos, se extremaron los castigos contra los desertores y automutilados. En algunas unidades, las bajas producidas por los centinelas al disparar a compañeros que intentaban desertar eran más numerosas que las bajas producidas por el enemigo. Las ejecuciones de automutilados estaban a la orden del día. En el Ejército de Franco, durante la batalla del Ebro, se les castigaba a ocupar las posiciones de mayor peligro si se habían disparado a una pierna, o a servir de enlace entre las posiciones de primera línea en medio del combate si se habían herido en una mano. En el mismo escenario del Ebro, antes de la batalla, la profusión de venéreas en las tropas llevó a los mandos republicanos a declarar como inutilización voluntaria, y por tanto, castigada con pena de muerte, a quienes se infectaran por tercera vez, por la certeza de que buscaban premeditadamente el contagio en los burdeles de retaguardia para no tener que participar en la batalla. Tampoco para estos españoles olvidados ha habido nunca "memoria histórica": son demasiado incómodos de recordar.

-La resistencia a la llamada a filas se produjo antes de que se cumpliera un año de la guerra. De la quinta del 37, movilizada por ambos bandos en el primer semestre de 1937, sólo acudieron al llamamiento la mitad de los reclutas en cada bando. Ante esa constatación, el 18 de junio de ese mismo año, sorprendentemente en la misma fecha, los dos bandos endurecen las penas contra los desertores y prófugos de filas.

-Antes de que se cumplieran el final de 1936, los dos bandos ya habían prohibido la salida de los españoles más jóvenes, ante la evidencia de que los familiares los estaban sacando de España con familiares en América sobre todo, para evitar que les llegara el momento de ser llamados a filas.

-Las continuas, casi obsesivas, revisiones de los considerados inútiles por discapacidad o enfermedad, así como de los llamados "insustituibles" en las industrias y servicios de retaguardia, demuestran la desconfianza de republicanos y franquistas hacia estas fórmulas para no cumplir con las obligaciones militares.

-El endurecimiento paulatino del castigo contra desertores y prófugos de la llamada filas demuestra que fue un fenómeno creciente y preocupante para los dos bandos. En ese castigo se incluía la detención de los familiares del desertor y la incautación de todos sus bienes, en el bando franquista. En el bando republicano, se llegó a la detención del padre o el hermano mayor del desertor para que ocupara su puesto en las trincheras. En caso de que el desertor no tuviera padre o hermano mayor se detenía a su madre o a sus hermanas para cocinar, lavar o coser la ropa a los oficiales en los puestos de mando de las unidades de primera línea.

Esta es parte de la Guerra Civil que nadie quiere contar, despojada de la gravedad propagandística y militante con la que desde hace 80 años nos la han hecho digerir. Nadie niega el compromiso idealista y militante en muchos de los combatientes de la contienda. Allí están, con numerosos, con miles de ejemplos, que no se pueden borrar.

Que no se pueden borrar, como se ha borrado, durante ochenta años, el recuerdo de tantos españoles que antepusieron su libertad individual a cualquier otra consideración. Aunque sean considerados cobardes, fueron protagonistas de actos de valentía incuestionables. Aunque sean considerados traidores, dieron muestras de una extraordinaria lealtad a sí mismos y a sus más íntimos.

Quiero cerrar este artículo con el recuerdo de unos españoles que para mí han tenido siempre una significación muy especial. Son también los grandes olvidados entre los olvidados de la Guerra Civil.

Me refiero a los más de 50.000 compatriotas a los que el destinó forzó a luchar en dos Guerras Civiles: la que lucharon en cada uno de los dos bandos.

Españoles reclutados por los "hunos", hechos prisioneros por los "hotros" y reenviados al frente como soldados de "segunda mano". ¿Cómo les clasificará la futura Comisión de la Verdad? ¿Fueron españoles de los "buenos" o de los "malos"? ¿Merecerán el reconocimiento por su tiempo de servicio en filas con los republicanos, pero a la vez el oprobio por el tiempo que sirvieron a los franquistas?

Para mí son los que mejor ejemplifican el absurdo de la Guerra Civil: españoles que hasta tal punto fueron arrastrados a una contienda que acabaron como combatientes forzosos de ambos bandos.

Hoy, cuando cada vez quedan menos supervivientes de quienes protagonizaron o sufrieron la Guerra Civil, debemos hacernos merecedores de su ejemplo de concordia y reconciliación. Si los que vivieron la Guerra Civil fueron capaces de perdonar, despreciar ese legado es un suicidio como nación.

Pedro Corral es periodista, escritor y Concejal del PP en el Ayuntamiento de Madrid

Arrimadas, mujer coraje
José Bastida  Libertad Digital 18 Julio 2018

El nivel de insulto, vejación verbal y barbarie de la manada "catanazi" llegó a su máxima expresión en la reciente visita que hizo Inés Arrimadas, líder de Ciudadanos, a Canet de Mar, localidad barcelonesa de 15.000 habitantes cuya alcaldesa prohibió un acto del partido en el pueblo. La misma situación de intolerancia, intimidación y linchamiento en grado de tentativa pasó antes en Vic hace unas semanas. Estos hechos contra la líder "ciudadana", reiterados en toda Cataluña, son constitutivos de delitos graves contra el honor y el libre ejercicio de la libertad de expresión y opinión política.

En consecuencia, el Estado debería actuar para garantizar los derechos de una mujer coraje que, además, ha ganado las últimas elecciones con 1.102.099 votos. Pero la Fiscalía no actúa de oficio, ni tampoco los poderes del Estado se manifiestan para restaurar la democracia y la convivencia. Por su parte, los colectivos llamados feministas que son, en esencia, sectas de extrema izquierda o pijerío progre socialista, permanecen insensibles al acoso criminal a una mujer valiente y luchadora por las libertades.

Esta misma situación pasó en Vascongadas con otras mujeres coraje como María San Gil o la exalcaldesa de Lizarza Regina Otaola, ahora exiliada. El PP las abandonó a su suerte; como hizo en Galicia, donde una persona que pelea por la libertad lingüística y contra el adoctrinamiento, Gloria Lago, es víctima de las manadas nacionalistas desde hace muchos años. Feijóo nunca ha tenido un gesto de apoyo a esta mujer coraje y a su organización Galicia Bilingüe. Más bien al contrario. Todos los partidos establecidos en la falsa y cínica "pax autonómica" odian que estas activistas denuncien la situación de falta de libertades. A todos ellos y a sus manadas les incordian las denuncias porque atentan contra su estatus de clase extractiva al amparo de un poder sectario y liberticida.

La banalidad del mal se impone en muchas zonas donde, sencillamente, no rige el Estado de derecho. Ayuntamientos gobernados por antisistemas de ideología supremacista y nacionalcomunista imponen con sus huestes de matones el terror psicológico y la llamada "violencia de baja intensidad", que así definen estos delincuentes los acosos para no crear situaciones que los puedan incriminar en delitos penales. También utilizan el lenguaje para desvirtuar el testimonio reivindicativo; y al manipularlo intentan convertir a la víctima en provocadora, tal como hacen los catanazis y socialistas con la líder de Ciudadanos.

En pleno siglo XXI, España se ha convertido en un territorio de taifas, dominado por mafias políticas de ideología totalitaria y tribal, instaladas y alimentadas por el presupuesto, que rechazan una sociedad abierta y emprendedora. Mujeres como Arrimadas desempeñan un papel histórico en la lucha por las libertades civiles frente a un Estado y poder autonómico decadentes e irracionales. Afirmaba el poeta Giacomo Leopardi que "a los que hablan del mal se los trata peor que a los que lo hacen".


******************* Sección "bilingüe" ***********************

El abogado de Puigdemont pide a Sánchez que desactive a Vox
Liberal Enfurruñada okdiario 18 Julio 2018

El abogado de Puigdemont, Jaume Alonso-Cuevillas, es catedrático de Derecho Procesal y fue decano del Colegio de Abogados de Barcelona. Comparte esta labor con el abogado chileno Gonzalo Boye, que fue condenado a 14 años de cárcel por colaborar con ETA. El pasado día 11 de julio en el programa El Món de la emisora RAC1, Cuevillas dijo que Pedro Sánchez debe ordenar a los fiscales que rebajen la acusación contra Puigdemont a desobediencia, así como “desactivar a Vox”, ya que el Estado tiene “mecanismos para poderlo hacer”. Se podría “investigar a Vox”, fue su respuesta cuando el periodista le preguntó cómo podría el Gobierno desactivar a Vox. “El Gobierno es quien domina los mecanismos del Estado, tiene muchas herramientas para hacer muchas cosas”, explicó el abogado de Puigdemont. Le faltó añadir… “y que parezca un accidente”.

No hace falta ser catedrático de derecho ni decano del Colegio de Abogados para que estas declaraciones nos suenen a mafia siciliana. Esa investigación teledirigida con el objetivo de “desactivar” a una formación política es algo absolutamente descabellado. El artículo 6 de nuestra Constitución establece que, en el ejercicio de su actividad, los partidos políticos “son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley”. Los tribunales Supremo, Constitucional y el Europeo de Derechos Humanos prohíben expresamente las investigaciones prospectivas dirigidas a la búsqueda genérica de infracciones. Sólo cuando existan indicios de delito resulta admisible la apertura de investigaciones que deben estar controladas por la autoridad judicial. Solamente en las dictaduras no existe esta garantía básica en cualquier Estado de derecho. Estas inadmisibles declaraciones del abogado de Puigdemont deberían haber sido recogidas y criticadas por toda la prensa y por todos los partidos políticos de España pero, lamentablemente, apenas han tenido repercusión. ¿Hay miedo a que se hable de Vox?

Pues hablemos de Vox. El partido presidido por Santiago Abascal ejerce de acusación popular en todos los procedimientos judiciales contra los independentistas, en los Tribunales Supremo, Superior de Justicia de Cataluña y juzgados de Barcelona. Son la acusación contra el ex presidente Puigdemont y sus ex consejeros, la Mesa del Parlamento, el mayor de los Mozos de Escuadra, Trapero y los líderes de Asamblea Nacional Catalana y Òmnium Cultural, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart. Y también se ha querellado contra el jefe de los Mozos, Ferrán López, y otros altos mandos de la policía autonómica por no cumplir con el mandato judicial de impedir la celebración de la consulta independentista. Según Ortega Smith, abogado y secretario general de VOX: “Gracias a esa acusación popular se han aportado la mayoría de las pruebas que luego han servido para parar el golpe de Estado en Cataluña; nada hubiera sido posible sin la querella de Vox”.

Abascal fue presidente de Nuevas Generaciones del PP del País Vasco, concejal en Llodio (Álava), diputado del Parlamento Vasco y fundador de la Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES). En 2013 se dio de baja del PP acusando a Rajoy de no actuar contra la corrupción así como de “traicionar” sus “ideas y valores”. Siempre había sido crítico con la política antiterrorista de Rajoy y con su postura frente a los nacionalismos. Unos meses después, fundó VOX, partido que se ha presentado a las generales de 2015 y 2016 así como al Parlamento Europeo en 2014, sin lograr ningún escaño, si bien las últimas encuestas coinciden en que en las próximas elecciones entrará en las instituciones. Su personación como acusación popular contra los golpistas catalanes les está haciendo mucho daño y por eso los quieren “desactivar”. No podemos permitir que los silencien usando técnicas mafiosas. Vox es ya imprescindible.

El apaciguamiento y la nueva ocultación del golpe en Cataluña
EDITORIAL  Libertad Digital 18 Julio 2018

Ya vimos cómo las formaciones secesionistas catalanas respondieron hace escasas semanas a la oferta de negociación del gobierno de Sánchez y a su nauseabundo anuncio de traslado de los golpistas presos a cárceles catalanas: sometiendo a votación parlamentaria una resolución ilegal en la que se defendía "los resultados del referéndum del 1 de octubre" y en la que se proclamaba la "firme voluntad de llevar a cabo las actuaciones necesarias previstas y aprobadas por este Parlament para alcanzar y culminar democráticamente la independencia de Cataluña, frente a las actuaciones del Estado, mediante el Tribunal Constitucional, el Tribunal Supremo, la Audiencia Nacional y la Fiscalía".

Bien está que el Tribunal Constitucional haya declarado ilegal este martes este nueva resolución golpista; pero no deja de ser preocupante que no se quiera ver el delito de desobediencia o cuanto menos de prevaricación que el presidente del parlamento regional de Cataluña ha perpetrado al someter a votación una resolución que de forma tan abierta y confesa "reitera los objetivos políticos de la resolución del 9 de noviembre sobre el inicio del proceso político en Cataluña" –resolución que ya fue anulada en su día por el Tribunal Constitucional- y en la que también se reivindica un referéndum ilegal como el del 1 de octubre.

Con todo, si grave es la ocultación de los delitos ya perpetrados en esta fase del golpe de Estado catalán bajo liderazgo de Joquim Torra, más nauseabunda es la ocultación por parte del gobierno español del clima de agresiones, escarches y amenazas que padecen los no nacionalistas en Cataluña. No otra cosa ha hecho el presidente del gobierno español al negar la fractura social y las agresiones a políticos y ciudadanos no nacionalistas y al acusar a la formación de Albert Rivera de vivir "muy cómodos" en Cataluña.

Lo más patético de todo es que este intento de edulcorar la situación en Cataluña por parte del gobierno no ha hecho otra cosa que animar a los golpistas que este martes han sido muy claros en el Congreso al amenazar con la desobediencia si Sánchez no se aviene a negociar la celebración de una nueva y no menos ilegal consulta secesionista. Eso, por no hablar de la rotunda negativa del gobierno de Torra a asistir al Consejo de Política Fiscal y Financiera convocado por la ministra de Hacienda.

Pedro Sánchez, como digno sucesor de Mariano Rajoy y de Soraya Sainz de Santamaría al frente del gobierno, podrá empecinarse todo lo que quiera en la política del diálogo y del apaciguamiento frente al secesionismo catalán; pero es evidente que esta funesta política tendrá los mismos funestos resultados que la llevada a cabo por sus antecesores.

Pedro Sánchez:¿osadía inconsciente o traición?
Vicente A. C. M. Periodista Digital 18 Julio 2018

SÁNCHEZ PROPONE VOTAR UN NUEVO ESTATUTO PARA CATALUÑA / LOS GOLPISTAS AMENAZAN CON QUITAR SU APOYO A SÁNCHEZ SI NO SE AVANZA EN LA INDEPENDENCIA.

El Presidente del Gobierno por moción de censura, Pero Sánchez, propone que se vote un nuevo Estatuto para Cataluña como forma de solucionar las aspiraciones independentistas de aquellos que no dudaron en dar un golpe de Estado de forma unilateral. Es decir, Pedro Sánchez sin contar nada más que con el apoyo de los bastardos golpistas, el de los nacionalistas y proetarras vascos y el del partido anti español PODEMOS, quiere imponer esa mayoría sumando sus 84 escaños en un PSOE que ya no podría caer más bajo en su intento por permanecer en el poder sin haber obtenido la legitimidad de las urnas. Una usurpación ilegítima con la que pretende terminar una legislatura que no dudó en dinamitar tras esa victoria en la moción de censura y ese apoyo bastardo, ruin y traidor de los enemigos de España.

La idea de Pedro Sánchez es devolver el Estatuto al estado previo antes de que el Tribunal Constitucional lo modificase tras las denuncias interpuestas por el PP. Es decir, incluir de nuevo aquellos artículos y párrafos suprimidos por el TC por considerar que no eran constitucionales. Esta aberración demuestra hasta qué punto está dispuesto el PSOE a transigir, incluso aceptando violar sentencias judiciales, con tal de satisfacer las exigencias de los golpistas a cambio de su apoyo. Pero ni siquiera esto es suficiente, ya que los golpistas solo pretenden dar legitimidad a este proceso independentista mediante un referéndum pactado y vinculante. No les basta mantenerse en el sistema estatutario, por muy pleno que sea, solo optan por conseguir l plena independencia de España.

Y es verdad que el Estatuto de autonomía fue admitido por el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero, que en unas declaraciones osadas, sectarias e inapropiadas prometió aquello que no podía cumplir, nada menos le dio al entonces Presidente del Gobierno de la Generalidad, Pascual Maragall, que “Apoyaré la reforma del Estatuto que apruebe el Parlamento catalán”. Una promesa que se tomaron muy en serio incluyendo esos artículos que ponían a la comunidad autónoma en condiciones prácticamente de Estado independiente asociado, en una especie de fuero con cupo vasco, disponiendo de estructuras de Estado en igualdad de condiciones que España. También es verdad que el nuevo Estatuto fue sometido a la tramitación y aprobación en el Parlamento autonómico y en el Parlamento español y finalmente sometido a referéndum en la comunidad autónoma, donde la participación fue baja, pero el apoyo fue mayoritario. Habría que acudir a la hemeroteca para recordar y refrescar qué es lo que el Tribunal Constitucional consideró inaceptable por no atenerse a la Constitución. La sentencia 30/2010 de 28 de junio de 2010 se resume en lo siguiente:

“1º Carecen de eficacia jurídica interpretativa las referencias del preámbulo del Estatuto de Cataluña a "Cataluña como nación" y a "la realidad nacional de Cataluña".

2º Son inconstitucionales y, por lo tanto, nulos: la expresión "y preferente" del apartado 1 del art. 6; el apartado 4 del art. 76; el inciso "con carácter exclusivo" del apartado 1 del art. 78; el art. 97; los apartados 2, letras a), b), c), d) y e), y 3 del art. 98; los incisos "y con la participación del Consejo de Justicia de Cataluña" de los apartados 5 y 6 del art. 95; el inciso "por el Presidente o Presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que lo preside, y" del apartado 1 del art. 99; el apartado 1 del art. 100; el inciso "o al Consejo de Justicia de Cataluña" del apartado 1 y el apartado 2 del art. 101; el inciso "como principios o mínimo común normativo en normas con rango de ley, excepto en los supuestos que se determinen de acuerdo con la Constitución y el presente Estatuto" del art. 111; el inciso "los principios, reglas y estándares mínimos que establezcan" del apartado 2 del art. 120; el inciso "los principios, reglas y estándares mínimos fijados en" del apartado 2 del art. 126; el inciso "siempre y cuando lleven a cabo un esfuerzo fiscal también similar" del apartado 3 del art. 206; y el inciso "puede incluir la capacidad legislativa para establecer y regular los tributos propios de los gobiernos locales e" del apartado 2 del art. 218.

3º No son inconstitucionales, siempre que se interpreten en los términos establecidos en el correspondiente fundamento jurídico que se indica, los siguientes preceptos: el art. 5 (FJ 10); el apartado 2 del art. 6 [FJ 14 b)]; el apartado 1 del art. 8 (FJ 12); el apartado 5 del art. 33 (FJ 21); el art. 34 (FJ 22); el apartado 1 y el primer enunciado del apartado 2 del art. 35 (FJ 24); el apartado 5 del art. 50 (FJ 23); el art. 90 (FJ 40); los apartados 3 y 4 del art. 91 (FJ 41); el apartado 2 del art. 95 (FJ 44); el art. 110 (FJ 59); el art. 112 (FJ 61); el art. 122 (FJ 69); el apartado 3 del art. 127 (FJ 73); el art. 129 (FJ 76); el art. 138 (FJ 83); el apartado 3 del art. 174 (FJ 111); el art. 180 (FJ 113); el apartado 1 del art.183 (FJ 115); el apartado 5 del art. 206 (FJ 134); los apartados 1 y 2, letras a), b) y d) del art. 210 (FJ 135); el apartado 1, letra d), del art. 222 y el apartado 1, letra i), del art. 223 (FJ 147); el apartado 1 de la disposición adicional tercera (FJ 138); y las disposiciones adicionales octava, novena y décima (FJ 137).

4º Desestimar el recurso de inconstitucionalidad en todo lo demás.”

Por lo prolijo de la sentencia, les animo a informarse de su amplio contenido (491 páginas del BOE) y los espléndidos resúmenes que en su día se realizaron, ya que justifican los actuales posicionamientos y la excusa perfecta de los golpistas para justificar sus actos de sedición.

Una sentencia que recoge votos particulares de jueces del Tribunal pero que inciden en lo fundamental del Estatuto recurrido, la de que Cataluña no es una Nación en el sentido jurídico y constitucional que se le quería dar y que tanto Zapatero, como ahora Pablo Iglesias y PODEMOS y Pedro Sánchez y este nuevo PSOE quieren imponernos al considerar que España es un “Estado plurinacional” con “pueblos” diferenciados con derechos para decidir sobre su futuro. Y aquí es donde los que defendemos el orden constitucional debemos poner “pie en pared” y enfrentarnos a esta aberrante visión de la realidad de la sociedad española la que se pretende robar su soberanía para satisfacer la ansías y ambiciones independentistas de unas minorías que someten a sus sociedades en sus comunidades autónomas.

Pedro Sánchez cometerá alta traición si transige con las exigencias de los golpistas catalanes cuyas amenazas han sonado en el Congreso de los Diputados. No se puede pretender gobernar con el apoyo bastardo de quien quiere destruir nuestra nación, porque sería ser cómplice de la traición al pueblo español. Pedro Sánchez intenta permanecer los próximos dos años sin legitimidad alguna para ello ya que ha aprovechado una coyuntura prevista para algo diferente para asentarse en el poder e imponer su sectaria visión de gobierno. Es una especie de “okupa” molesto que va a dejar el inmueble hecho unos zorros cuando los ciudadanos terminen por desahuciarle en unas elecciones que tarde o temprano se van a tener que celebrar. Y esperemos que no sea demasiado tarde para España.

¡¡ELECCIONES GENERALES YA!!
¡Que pasen si pueden un buen día!

El día en que Pedro Sánchez se vistió de Kant
Querer no es siempre poder. Y, de hecho, la tensión entre el voluntarismo y la realidad marca la política. El presidente Sánchez comienza a bañarse en 'realpolitik'
aúl Arias)
Carlos Sánchez El Confidencial 18 Julio 2018

El voluntarismo político tiene buena prensa. Probablemente, porque en la tensión entre la razón práctica —la voluntad— y la razón teórica —el entendimiento— prima el componente moral o ético, inherente a la condición humana. Mientras que la voluntad es capaz de negar la existencia de leyes objetivas, como la ley de la gravedad, la razón teórica se construye a través de la inteligencia. Siempre más fría y condicionada por criterios científicos basados, precisamente, en la razón teórica.

El voluntarismo es, de hecho, hijo de la razón práctica, toda vez que pretende cambiar la realidad sin tener en cuenta las leyes propias de su funcionamiento. Esto ocurre, por ejemplo, cuando un candidato a presidente del Gobierno promete algo que no puede cumplir. Es decir, tira de voluntarismo para ganar votos frente el entendimiento, que le sugiere que existen determinadas acciones que no se pueden llevar a cabo por la existencia, precisamente, de leyes objetivas. Por ejemplo, las que tienen que ver con la economía, que ningún político puede manejar de manera libérrima.

Ayer, Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno, reflejó esta tensión entre el querer y el poder de forma magistral. Cuando estaba en la oposición reclamó al ministro Montoro —y el portavoz del PP, Rafael Hernando, se lo recordó con todo lujo de detalles— que el Gobierno publicara la lista de los beneficiados de la amnistía fiscal. Pero ayer, respondiendo al líder de Ciudadanos, reconoció que aquello fue un acto de puro voluntarismo. “Lo que no voy a hacer, señor Rivera, es prevaricar”, dijo en al menos dos ocasiones.

Hernando: ''Vive inmerso, señor Sánchez, en un proceso de culto a su personalidad''

Sánchez alegó el artículo 9.3 de la Constitución, que garantiza el principio de legalidad, la jerarquía normativa, la publicidad de las normas, la irretroactividad de las disposiciones sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales, la seguridad jurídica, la responsabilidad y la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos. Es decir, una panoplia de garantías que Sánchez no podía desconocer hace poco tiempo habida cuenta de su alta responsabilidad, por lo que hay que pensar que tiró de voluntarismo. O lo que es lo mismo, de razón práctica cuando hizo la propuesta de que se conociera la identidad de los amnistiados.

También debió hacerlo cuando reclamaba —así ganó las segundas primarias en su partido— que España era una 'nación de naciones', el viejo discurso de Anselmo Carretero, con notable influencia sobre Rodríguez Zapatero. Sánchez, desde que ganó aquella elección, no ha vuelto a decir ni una palabra sobre ese concepto plurinacional, y tampoco ayer, pese a las reiteradas invitaciones de nacionalistas vascos y catalanes, que se quieren cobrar alguna pieza en términos territoriales. Los vascos andan actualizando el viejo Estatuto de Gernika (con el respaldo de Bildu) y los catalanes no saben muy bien por dónde tirar. Entre otras cosas, porque tampoco conocen lo que pretende Sánchez más allá de la política de apaciguamiento.

La piel de toro
Esto sugiere que, de nuevo, el voluntarismo político cocinado durante años en la oposición ha vuelto a imponerse a la razón teórica, dependiente de leyes intangibles, pero tan contundentes como la propia realidad. Como las dos toneladas que cobijan al dictador, que, por el momento, chocan contra la realidad legal, como las medallas del torturador Billy el Niño. Si bien, en el caso de Sánchez, existe una realidad muy visible: intentar hacer cambios significativos en la compleja piel de toro con solo 84 diputados, apenas el 24% del Congreso de los Diputados.

El hecho de que un partido se adapte a la realidad, sin embargo, no hay que verlo como catástrofe. La historia ha enseñado que el voluntarismo político ha conducido en múltiples ocasiones a fracasos sonoros y a procesos de enorme frustración social.

El voluntarismo tiene un fuerte componente mesiánico incapaz, la inmensa mayoría de las veces, de modificar la realidad

Sin duda, porque el voluntarismo tiene un fuerte componente mesiánico incapaz, la inmensa mayoría de las veces, de modificar la realidad. Algo que puede explicar la nueva 'realpolitik' del presidente Sánchez, que no solo ha dejado ya de hablar de nación de naciones o de desvelar la identidad de los amnistiados, sino que ha enterrado la derogación de la reforma laboral sin causar estupor en sus filas. Puro voluntarismo. Evidentemente, pegado a las leyes de la realidad, tan intangibles como contumaces.

Probablemente, como las leyes que afectan a los miles de millones de euros (nadie sabe la cantidad) que pretende recaudar Hacienda con la subida de impuestos, y que, según se dice (puro voluntarismo), no afectará ni a los autónomos, ni a las pymes ni a los trabajadores, lo que sugiere (si fuera verdad) que unos pocos se van a hartar de pagar impuestos.

Los que hoy sabemos de los voluntaristas anteriores —léase Montoro— es que nunca se cumplieron los objetivos. Probablemente, porque despreciar la razón teórica —el entendimiento— no es una buena cosa, aunque pegarse a la realidad no dé votos.

Frentepopulismo
Eduardo Uriate / FPL ESdiario_com 18 Julio 2018

Sin un pacto estable y absoluto entre los constitucionalistas, la destrucción de la integridad territorial de España está garantizada. El desprecio al Rey y el acercamiento a Torra asustan.

Si algo tuvieron presente los protagonistas de la Transición es que se debía evitar la bipolarización política, con la agresividad que ese hecho implicaba, que llevó al traste a la II República. La II República fracasó porque casi desde su inicio la convivencia política estaba siendo destruida al ser concebida por amplios sectores de la izquierda como un proceso revolucionario abierto para acabar con los oponentes. Por otro lado, alfonsinos y tradicionalistas nunca la quisieron y conspiraron desde el primer momento contra ella.

Los que vinieron de la clandestinidad y del exilio impuesto por la dictadura a protagonizar la Transición evitaron cualquier fórmula que recordara aquel frente popular que se embarcó en un enfrentamiento revolucionario contra la derecha. Es más, un avispado Felipe González supo desarmar de su aspecto más agresivo a su partido renunciando al marxismo -y con ello a la lucha de clases- con el inconveniente de liberar a su ideología sindicalista del atisbo de cierta racionalidad política que el marxismo pudiera otorgarle, pero que facilitó al PSOE llegar a la Moncloa y constituir un gobierno de centro político cuya tarea fue claramente socialdemócrata.

Sánchez llega al poder por el apoyo de todos los que están por la disolución del Estado, bien por una formulación antisistema o por una secesionista

Con menos enunciados socialistas e izquierdistas que nunca González supo dotar de un basamento socialdemócrata al Estado. La derecha lo respetó, y Zapatero no lo profundizó en nada, sino que se empeñó en dispersar y disolver ese Estado, obra de su predecesor, tarea que en la actualidad pudiera retomar Sánchez presionado por los apoyos recibidos para su acceso a la Moncloa.

Ni Felipe ni Carrillo quisieron oír hablar del pasado frentepopulista, ni siquiera del Caudillo. Había que superar el pasado si queríamos dotarnos de convivencia política. Sólo quedó en manos de ETA el discurso del franquismo y la necesidad de actuar frente al poder violentamente, como si la situación política no estuviese cambiando en un sentido democrático a pasos agigantados.

Los otros nacionalismos durante la Transición mantuvieron con sordina su fundamento victimista -el España nos oprime- que desempolvado en la actualidad les impele hacia la independencia, presentada sin tapujos por todo el nacionalismo catalán, por todo el nacionalismo vasco y asumida por Podemos.

La disolución
Es evidente que la forma en la que ha llegado el actual presidente Sánchez al poder es por el apoyo de todos los que están por la disolución del actual Estado, bien por una formulación antisistema, Podemos, como por una formulación secesionista, los nacionalismos periféricos. El pecado original de la presidencia de Sánchez.

Hoy ya se observa por parte de éste la necesidad de recompensar y mantener esos apoyos a Podemos y a nacionalistas si quiere seguir en la Moncloa. Pero es posible plantear esta duda: ¿lo hace forzado por la necesidad de apoyo, o lo hace porque el socialismo en el que Sánchez cree coparticipa en gran medida en las metas antisistema de Podemos o, incluso, asume, o no es consciente de su gravedad, los planteamientos secesionistas?

¿Bebe en las nuevas aguas del pensamiento bolivariano, o de estos socialismos libertarios modernos, las razones para las concesiones que empiezan a advertirse, hasta el punto de que es él realmente el caudillo de este vuelco antisistema a la vez disgregador en lo territorial? Es difícil de entender que Sánchez, sin asumir parte del discurso populista y comprender los excesos de los nacionalismos periféricos, estuviera dispuesto a presidir un Estado con el apoyo de los que lo quieren destruir.

La República tuvo con el partido socialista un serio problema, porque éste, salvo insignes excepciones individuales, no era republicano. La monarquía constitucional actual puede tener el mismo, que el PSOE siga sin ser republicano.

España nunca ha sido una Nación de naciones
Todavía, en tiempos de Felipe, aquellos que se creían marxistas tenían un vínculo discursivo, por débil que fuera, con la racionalidad que debe regir la política, incluso con el republicanismo: la necesidad de la ley como elemento de igualdad, de convivencia y libertad.

Después, hija del pragmatismo más ramplón, y del peso de la cultura anarcosindicalista hegemónica en toda su historia, el socialismo español se hizo vulnerable a cualquier ideología radical que surgiera en la primera crisis social que se avecinara. El problema no es sólo español, pero mientras las otras socialdemocracias europeas se están amoldando a las nuevas circunstancias, o formulando algunos de los que fueran sus líderes nuevas alternativas políticas dentro del sistema, la española solamente se radicaliza.

Una izquierda poco democrática considera oportuno resucitar a Franco para erigir la dialéctica del conflicto, coincidiendo con los nacionalismos periféricos

Sacar a relucir a Franco en estos momentos tiene que ver con la visión política de nuestro actual presidente. Aunque la exhumación de los restos de Franco de Cuelgamuros pudiera tratarse de un “macguffin”, una maniobra de despiste y entretenimiento, supone algo más.

De la misma manera que ETA no ha dejado de acusar de franquista a esta falsa democracia, y hoy lo hace también todo el nacionalismo catalán. La exhumación de Franco supone la restauración de la España imposible, de la sociedad caóticamente enfrentada los unos a los otros. Además, supone sacar a Franco de un mausoleo arquitectónicamente fascista, un monumento monstruoso de imposible reconversión en un memorial a todos los abatidos en la guerra que sucedió a la República, porque es el mausoleo pensado por Franco. Franco puede convertirse en el tapón del sumidero que una vez retirado nos arrastre al agujero de la tragedia.

Una izquierda antidemocrática considera oportuno resucitar a Franco para erigir la dialéctica del conflicto, coincidiendo con los nacionalismos periféricos y, para lo que es más grave, condenar el encuentro de la Transición y su Constitución, como desde hace tiempo viene bullendo en amplios sectores del socialismo.

El cadáver de Franco sirve para una reacción política, al que sus auténticos enemigos, como suele ocurrir en buena lid, dejamos descansar en paz. No es que Franco no se merezca estar allí, lo pasean para recordar los orígenes espurios de la Transición, la Constitución y la Monarquía.

Nunca fue el PP, como se escuda el socialismo español en un comportamiento antipatriótico, el causante de la radicalización nacionalista

Es decir, para mucho izquierdista de salón del momento actual tendríamos que haber pasado por una dramática ruptura y una nueva guerra durante la etapa de la Transición, donde no quedara ni uno de derechas, para alcanzar una auténtica democracia. Todavía estamos a tiempo.

El esperpento, género español
Escribí hace meses que lo que mandamos a Rusia no se podía llamar selección nacional. Ha resultado ser más bien un caos plurinacional. Hasta los belgas, país donde no sin cierta razón dicen que el único belga es el Rey, demuestran un juego mucho más cohesionado que el nuestro, y son una selección.

Es muy posible que el Rey de España, con este Gobierno, acabe siendo el único español, y no es un comentario jocoso. Que el presidente del Gobierno reciba a Torra en plena campaña agitativa de éste contra el Jefe del Estado no le deja en buen lugar al Rey falto del apoyo institucional que debe recibir. Sospecho que este Gobierno no va salir en su favor en todo su mandato.

El mirar hacia otra parte ante las provocaciones nacionalistas no le va a deparar nada positivo a Sánchez, como tampoco le trajo nada positivo su pasividad a Rajoy. Pero lo que ocurre, para el empeoramiento de la situación del actual presidente, es que los nacionalistas parten de un pedestal ya conquistado que Sánchez no sabe reducir, sino que lo fomenta a base de concesiones. Los gestos de Sánchez hacia los nacionalistas, como los de su predecesor Zapatero, en vez de aplacar su escalada secesionista la animan.

No es culpa del PP
Nunca fue el PP, como calumniosamente se escuda el socialismo español en un comportamiento antipatriótico, el causante de la radicalización nacionalista. Aberrante patraña, ni el recurso de inconstitucionalidad presentado por el PP ante el nuevo Estatuto, ni los rechazos gubernamentales a sus reivindicaciones, como la de un Concierto catalán, provocaron el surgimiento del independentismo.

Sencillamente, fueron los nacionalistas, el pujolismo concretamente, los que se sintieron ofendidos por el tripartito catalán, que les robaba lo que creían suyo, e iniciaron la escalada de un independentismo que era residual en Cataluña. Pero si a la crítica del nacionalismo se sumo la socialista, culpabilizando a la derecha española de la deriva soberanista del nacionalismo catalán, exhibiendo ante el nacionalismo una brecha profunda en la cohesión constitucional, no cabe duda que la reivindicación secesionista iba a disponer de un exponente multiplicador, tanto en su credibilidad como en su legitimidad política.

Los recursos de inconstitucionalidad presentados por el Gobierno del PP están siendo retirados por el Gobierno de Sánchez. Por lo visto promocionaban la separación de Cataluña, el que acaba de presentar el Gobierno de Sánchez seguro que la limita. Sectarismo que conduce a una absoluta incapacidad de visión de Estado.

La aplicación del artículo 155 ante la crisis secesionista en Cataluña estaba condenada al fracaso ante la inexistencia de cohesión constitucional entre sus defensores

Como una concesión se acercan los presos de ETA a Euskadi. Los detenidos por rebelión a Cataluña a unas cárceles gestionadas por unas autoridades que siguen proponiendo la rebelión, y les consideran héroes injustamente oprimidos por el Estado Español. Puigdemont acabará dotado de un servicio presidencial proporcionado por la Generalitat, chófer, policías de escolta, funcionarios, locales etc.

Esperpéntica situación que no ha provocado ningún comentario en la Moncloa. Para que luego vaya la justicia española a solicitar su extradición, aunque pudiera ocurrir que el juez Llanera acabe procesando a esos funcionarios por auxilio a un prófugo. Mientras, los líderes políticos en la Moncloa y Barcelona siguen tan campantes, uno haciendo ver que todo es normal, los otros cada vez más crecidos en esta campaña de acoso a un presidente de Gobierno en franca debilidad. Al fin y al cabo, lo han puesto ellos.

Hacia otro Frente Popular
La ministra de Educación anuncia la aplicación de una signatura sobre valores cívicos. Días después se potencia mediante un decreto ley la elección de un consejo de RTVE más sectaria de toda su historia, poniendo en crisis el principio constitucional de dotar de una administración plural a este ente.

La ministra debiera abrir una asignatura sobre el esperpento en la literatura, y en la política, española. Empezando por destacar la contradicción entre el anuncio de tan encomiable asignatura y el comportamiento tan sectario de su propio Gobierno, en el caso de la televisión, el diálogo con los golpistas, en el caso del nacionalismo catalán, y la conversión en victoria para el mundo del nacionalismo radical vasco del acercamiento de presos de ETA al País Vasco. Todo puede ser después de que Zapatero inaugurare un espíritu y una cultura de ONG, es decir, no gubernamental, para regir el Gobierno.

Efectivamente, es necesaria una asignatura sobre valores cívicos, si es posible que se amplíe a los valores republicanos y los fundamentos de la política democrática, porque la misma frase de la ministra, «la legalidad va por un camino y la política por otro, y a nosotros nos corresponde hacer política», pudiera entenderse como una declaración en favor de la arbitrariedad desde el poder, cuando la libertad, incluida más que ninguna la del Gobierno, consiste en poder hacer lo que está permitido por las leyes en palabras de Montesquieu. Es evidente que necesitamos esa asignatura.

Si existe solución política para Cataluña
Existe solución política para Cataluña pero no es la ejercitada hasta la fecha ni por el PP ni el PSOE. Ambos han basado su estrategia de alcanzar el poder en extralimitar su mutuo enfrentamiento y contradicciones hasta tal punto de hacer irreconocible cualquier espacio común constitucional. A la vez, ambos han necesitado de las formaciones nacionalistas para conseguir el poder y se han convertido, en este régimen partitocrático, en feudatarios de esos nacionalismos.

Es cierto que los nacionalismos moderados han acabado traicionando la Transición, que, una vez conseguidos los techos autonómicos, o se han sentido ultrajados como es el caso del pujolismo, decidieron romper con las reglas que ellos mismos promocionaron, pero es tan cierto como lo anterior que tanto el PP como el PSOE estaban dispuestos a concesiones, incluso inconstitucionales -caso del monolingüismo en el sistema educativo catalán o el nuevo Estatuto catalán- con tal de alcanzar el poder o quitárselo al adversario.
El nacionalpopulismo, la pinza que acosa a España

En esta exacerbada contradicción entre el PSOE y el PP es muy difícil mantener la mínima cohesión política y el sistema inicia su desmoronamiento por obra de sus detentadores. Consecuencia de ello es el descuartizamiento territorial, los nacionalismos periféricos, como la desafección al sistema, Podemos, desafección iniciada y asumida parcialmente por el PSOE.

Estado con tal grieta que es difícil imaginar no fuera ésta el origen y la causante de provocar tal cantidad de desafectos. Y toda esta pésima conclusión sin que hayamos dedicado una sola palabra, en un país de picaros sin Reforma religiosa, al hecho que más escandaliza a la gente: la corrupción.

Sánchez, con sus sólo 84 escaños, y la inexistencia de un discurso común por parte de las fuerzas de la Constitución, nos arrastra a la destrucción territorial

Tenía razón Aitor Esteban en el debate de la moción de censura a Rajoy cuando echaba en cara la inexistencia de cohesión constitucional y ellos, el grupo nacionalista vasco, tenía que resolver el problema. Lo denunció en palabras claras, la distancia entre el PP y el PSOE hacia desaparecer España como nación.

Por ello, a años vista, se entiende que soluciones políticas como la canadiense, la promovida por la llamada ley de la claridad, fuera imposible de llevar a cabo, no sólo por el rechazo de los nacionalistas, que se negarían a aceptar cualquier proceso plebiscitario sobre la independencia pactado con el Gobierno central, sino por el hecho de que el enfrentamiento entre el PSOE y el PP hace imposible cualquier solución política de estado. Ni siquiera el Pacto Antiterrorista entre el PP y el PSOE funcionó, antes de firmarse ya estaban algunos miembros del PSOE negociando con ETA a espaldas del PP.

La solución
La solución de Cataluña empieza por la solución de la relación política, la vuelta a la política, sólo posible si se comparte un espacio político común, entre el PSOE y el PP, y hoy también con la inclusión de Ciudadanos. El inicio a la solución territorial supone un espacio común constitucional entre las fuerzas constitucionalistas, auspiciado por la cultura del republicanismo.

En ese encuentro estaría la solución al secesionismo de los nacionalismos periféricos. Absolutamente imprescindible, porque hasta entonces sólo se pueden poner parches, o falsas soluciones, a un problema que cada día que pasa se va gangrenando. La aplicación del artículo 155 ante la crisis secesionista en Cataluña estaba condenada al fracaso ante la inexistencia de cohesión constitucional entre sus defensores.

En este brutal enfrentamiento entre los detentadores del sistema, se convierten ellos mismos en la víctima propiciatoria ante cualquier crisis política. La primera víctima política de la aplicación del 155 no ha sido el nacionalismo secesionista radical sino el Gobierno Rajoy. Convertido el PP y su Gobierno en el polo de la contradicción entre el secesionismo y la legalidad constitucional no ha dudado el PSOE en buscar el apoyo de los que están en contra de la Constitución para defenestrar a Rajoy.

Es cierto que la causa son los abundantes casos de corrupción que padece el PP, pero difícilmente Sánchez hubiera encontrado esos apoyos de no existir el enfrentamiento del nacionalismo catalán contra la derecha tras limitar ésta desde el Gobierno el proceso independentista. En otro momento no hubiera conseguido esos apoyos por muchos casos de corrupción que soportara el PP. Sin la contradicción originada por el 155 Sánchez no hubiera llegado a presidente. Otra cuestión es si Rajoy no hubiera hecho mejor convocando elecciones antes de perder una moción de censura.

A ello se suma unos presos convertidos en héroes, los fugados de la justicia en dirigentes del proceso, la justicia española maltratada por diferentes socios europeos

El problema del secesionismo catalán prosigue en estos momentos tan vivo como antes del 155, porque una medida de esta naturaleza excepcional, aplicada con tanta tibieza y limitada hasta el resultado de unas elecciones inmediatas, no podía más que acrecentar el victimismo separatista, y devolver, en tan corto plazo de tiempo, la situación más compleja.

Dejó la crisis como estaba, pero la vuelta a la normalidad legal descubrió unas instituciones catalanas dominadas por el secesionismo en una situación de rebeldía descarada y con un nivel de presión ante el Gobierno, y ataque al Rey, muy superior al que ejerciera con anterioridad a la declaración de independencia, que ha vuelto a reiterar.

A ello se suma unos presos convertidos en héroes, los fugados de la justicia en dirigentes del proceso, la justicia española desatendida y maltratada por diferentes socios europeos, y el Gobierno español que osó aplicar el 155 descabalgado del poder. Peor resultado sólo hubiera sido la declaración de independencia por el nacionalismo catalán.

El 155
Una medida de excepción como el artículo 155 en plena rebelión de un territorio o se aplica con toda su contundencia, como fue el caso de la suspensión de la autonomía de Irlanda del Norte por el gobierno laborista británico, o es mejor no aplicarla. Ha sido tal el margen de actuación de los partidos rebeldes y de las instituciones nacionalistas catalanas, que el liviano acto formal y superficial de intervención de la autonomía catalana lo único que provocó es su actual rearme.

Es cierto que todos los partidos constitucionalistas pecaron de melifluos, temían a las consecuencias de esta medida por la falsa concepción de que la política es sólo diálogo. Véase si el republicanismo francés no sabe ejercer su autoridad mediante la fuerza cuando se le presenta un problema de esta naturaleza como es el caso corso.

O se aplica la suspensión de la autonomía ante la gravedad de la rebelión, o búsquese la negociación para la independencia, porque es evidente que la debilidad política de Sánchez, con sus sólo 84 escaños, pero, sobre todo, la inexistencia de un discurso nacional común por parte de las fuerzas llamadas constitucionalistas, nos arrastra a la destrucción territorial de España.

Aplíquese la política efectiva, pero téngase en cuenta que la suspensión de la autonomía rebelde es una medida política. No identifiquemos exclusivamente la concesión y el desistimiento del Gobierno ante los nacionalistas con medidas políticas. Las medidas políticas son ante todo aquellas que se dirigen a promover la convivencia, no a fomentar los nacionalismos.

Tres fuerzas
Si existe solución política al separatismo, en este caso catalán, si evitamos en primer lugar la maldición orteguiana de la conllevanza del problema, y empezamos a descubrir que el origen de éste se encuentra en la inexistencia de un discurso nacional común por parte de las fuerzas constitucionalistas, y un sentido republicano común de defensa de la legalidad con firmeza y decisión.

Si se mantiene los vicios originados en el bipartidismo, en esta partitocracia sectaria y antipatriótica, sencillamente, no hay solución. O buscan entre las tres fuerzas constitucionales una letra común para nuestro himno o cantaremos todos los himnos periféricos que se inventen, pero eso sólo da para ir de romería.

El separatismo le pasa factura a Sánchez, pero pagan los españoles
ESdiario 18 Julio 2018

El separatismo y Podemos han dejado claro al presidente por qué le auparon al puesto y ahora le pasan una factura que España no puede asumir ni pagar pero ya está pagando de algún modo.

Todos los grupos políticos que permitieron a Pedro Sánchez convertirse en presidente del Gobierno, tras dos derrotas históricas en las urnas que evidencia un inquietante antagonismo entre la opinión de la ciudadanía y las decisiones del Parlamento, le recordaron ayer en qué condiciones y para qué lo habían hecho en un asunto tan crucial como Cataluña.

Sánchez sustituyó a Rajoy gracias a Podemos, ERC, PdeCat, PNV y Bildu; y los cinco le exigieron en la tribuna del Congreso que pagara ahora una factura inasumible para España: o aceptar la independencia de Cataluña o impulsar un referéndum legal que le permitiera a los catalanes, y solo a ellos, tomar una decisión al respecto.

¿Contra la oposición?
Frente a tan meridiana exigencia, y las argumentadas críticas que PP y Ciudadanos esgrimieron para reprochar al presidente que sus anhelos personales hayan situada al separatismo en esa situación de ventaja; Sánchez invirtió más tiempo en arramblar contra la oposición que en explicar cómo iba a salir ahora del laberinto en el que él mismo se había metido.

Por mucho que Sánchez hable de diálogo, sus socios le recuerdan que le pusieron ahí para facilitar sus planes al independentismo

Y lo hizo apelando, una vez más, al "diálogo" y al "talante", dos conceptos siempre razonables que se convierten en meras excusas en este caso para intentar dignificar algo indigno: por mucho que se repitan esas palabras, la realidad no encaja en ellas por una poderosa razón. Y es que al nacionalismo, como se encarga de aclarar cada día incluso en sede oficial, no le basta: quiere hechos, y los quiere en una dirección que hace dos meses parecía inviable por la alianza constitucional de PP, PSOE y C's resumida en el artículo 155.

Que el soberanismo exija un imposible y que, por tanto, el Gobierno no pueda -ni seguramente quiera- concedérselo, no le resta importancia ni gravedad a la situación ni aminora la responsabilidad de Sánchez en este asunto: no se trata solo de impedir que prospere un proyecto de secesión inviable, algo de lo que ya se ocupa la Constitución como símbolo de la soberanía de todos los españoles; sino de dejar de regar al nacionalismo que, en palabras del propio presidente hoy olvidadas, está marcado por la xenofobia y el supremacismo.

Que el soberanismo no pueda lograr su fin no significa que no esté ganando el relato por la actitud de Sánchez

La insólita decisión del líder socialista de apoyarse en estos partidos para obtener lo que le negaron las urnas alimenta su discurso, invierte la carga de culpabilidad, ensancha su base social y sitúa a España como perdedora de un debate que, aunque no prospere ya, sigue y seguirá más vivo que nunca.

La 'okupación'
Tienen razón el PP y Ciudadanos, durísimos en sus intervenciones con Albert Rivera y Rafael Hernando, en describir la presencia en Moncloa de Sánchez como una especie de okupación sustentada en partidos que le ayudaron con el único fin de tener más fácil conseguir sus objetivos. Y eso, aunque no le guste escucharlo al Gobierno, es indecente.

‘Demolition man’
Javier Barraycoa Gaceta.es 18 Julio 2018

Para acabar de rematar la autodemolición, una de las grandes asociaciones civiles que teóricamente representan el españolismo y el constitucionalismo en Cataluña, no paran de reclamar un acercamiento a la ANC y Omnium cultural.

“Demolition Man” es posiblemente una de las peores películas de acción de la historia del cine comercial, protagonizada por Silvester Stallone y director desconocido. Por salvar la película, decir que nos presentó al gran público a una jovencita Sandra Bullock. Algo es algo.. Y estas son las líneas que merece por mi parte esta película.

Aunque el título tiene su qué. La prueba que los catalanes somos españoles es nuestro gusto por el deporte nacional: demolerlo todo, a lo Stallone. Pongamos dos ejemplos, uno nacional y otro regional. Por suerte o desgracia, se está cumpliendo las prospectivas que quedaron plasmadas sobre el futuro de la actual dinastía reinante en un libro que titulé “Doble Abdicación”.

De momento la familia Borbón sufre dos acosos y derribos, uno externo y otro interno. El frente externo se inauguraba, escribía un servidor, cuando el pacto de “inviolabilidad” de la figura de Juan Carlos de Borbón, se quebraba y llevaba a su abdicación.

Durante años el “monarca campechano”, el “salvador de la democracia” el 23-F, era intocable por los medios de comunicación. Así se le pagaba la “desmemoria histórica” de haber jurado las Leyes del Movimiento, para posteriormente sancionar la Constitución del 78. Desde mis desbocadas hipótesis, en ese libro dejaba entrever que a Don Juan Carlos le permitirían ver en la Jefatura de Estado a su hijo, pero que llegaran sus nietos ya no estaba tan claro. De hecho, la Constitución española tiene todavía armada la espoleta que puede hacerla saltar por los aires: la reglamentación de la sucesión en la Jefatura del Estado, que en el redactado actual sólo quedaba explicitada para Don Felipe. Lo demás es terreno desconocido. Como el melón constitucional se tendrá que abrir, sí o sí, el arco parlamentario –secuestrado por las fuerzas nacionalistas- pedirá un retoque federalista de la Constitución para solucionar “definitivamente” el encaje de los nacionalismos periféricos (¡qué horror de expresión, por Dios!).

Se empieza a esbozar el cumplimiento de la profecía de Pujol ante la famosa Comisión en el Parlament de Catalunya: “si se agitan unas ramas caerán los nidos, y luego todo el árbol”.

Y así se encauzará a los Borbón y Borbón en unas marismas movedizas a las que solo podrían sobrevivir manteniendo una imagen institucional sólida y cohesionada. Pero hasta la dinastía liberal reinante parece haber decidido autodemolerse. Las tensiones Leticia Ortíz-Doña Sofía, son semejantes a una confrontación entre el Liverpool y el Manchester. Desde que Juan Carlos adquirió por derecho propio el título de “Mata elefantes” (hay fotos que matan) que sustituyó al de “Rey campechano” su popularidad cayó como las acciones de Abengoa. En ese momento, la abdicación fue decretada por poderes que le superaban. La esperanza es que la juventud de Felipe salvara los muebles. Pero el actual jefe de Estado tiene una destroyer en Palacio llamada Letizia.

Para colmo, los morritos de Corinna han cantado la parrala. Lo que todos sabíamos, una de las psicópatas más interesantes del ámbito cortesano lo ha dado a conocer: Jordi Pujol y Don Juan Carlos utilizaban el mismo testaferro en Suiza, el intrigante Arturo Fasana. Se empieza a esbozar el cumplimiento de la profecía de Pujol ante la famosa Comisión en el Parlament de Catalunya: “si se agitan unas ramas caerán los nidos, y luego todo el árbol”.

Las ramas entrelazadas del encargado de garantizar la unidad de España, y el ambicioso empeñado en destruirla, es una ejemplo claro del carácter autodemoledor de la política española. El caso Pujol nos remite a Cataluña como otro ejemplo de autodemolición hispánica. Puigdemont es como la sarna, se resiste a desaparecer. Para ello es capaz de diseñar la voladura del pujolismo y los restos de la vieja CiU. En estos momentos, las viejecitas separatistas que siguen tejiendo a destajo bufandas amarillas en los locales parroquiales de la Cataluña interior, ya no entienden nada. Puigdemont no quiere ser presidente del PDeCAT. ¿Milagro?, ¿un político sin pretensiones? No, estrategia. El PDeCAT está sufriendo una OPA. Puigdemont lo quiere integrar en lo que era una mera marca electoral: Junts per Catalunya. Por si acaso, dos de sus adláteres ya han registrado sendos nuevos partidos o marcas electorales: Junts per la República y “Movimiento 1 de Octubre” (no se emocionen, no tiene nada que ver con el día de Caudillo).

Estas acciones han puesto en marcha todo tipo de rumores, desde la precipitación de nuevas elecciones autonómicas por parte de Puigdemont, para demoler los restos del PDeCAT (de facto ya ha acercado a su vera al viejo núcleo dirigente y más radical). Igualmente llevaría a un escenario terrible al separatismo donde cuatro partidos optarían por el monopolio del independentismo. A eso hay que sumar las semiternas ambigüedades de los Comunes, y del PSC. Y, cómo no, Arrimadas empieza a desgastarse en las encuestas. Su discurso es repetitivo y empieza a aburrir y el PP mejor no mentarlo.

Para acabar de rematar la autodemolición, una de las grandes asociaciones civiles que teóricamente representan el españolismo y el constitucionalismo en Cataluña, no paran de reclamar un acercamiento a la ANC y Omnium cultural. Estupefacción en la resistencia catalana antinacionalista. Hay que rebajar tensiones, argumentan sin darse cuenta que provocan hipertensión en todos los que habían confiado en ellos. Y por si fuera poco han adoptado un nuevo mantra: el acercamiento de golpistas a Cataluña es positivo y parte de la normalización democrática. Insólito, pero esto es lo que tienen los procesos de autodemolición.

Insoportable impunidad de ETA
ANA VELASCO VIDAL-ABARCA El Mundo

Los asesinos de ETA van a salir de la cárcel. Todos, sin excepción. Y será muy pronto. Y lo aceptaremos. Unos con resignación, otros con indiferencia y algunos con alegría. Así ha ocurrido desde que se produjo la primera de las impunidades, cuando en octubre de 1977 se promulgó la Ley de Amnistía. Una Ley que eliminó la responsabilidad penal de 71 asesinatos terroristas. Desde el del recordado estos días José Pardines, cuyo asesino es homenajeado y considerado un héroe por miles de personas, hasta los del presidente de la Diputación de Vizcaya, Augusto Unceta Barrenechea, y los dos guardias civiles que le escoltaban, Antonio Rivera Navarrón y Ángel Hernández Fernández-Segura, asesinados justo al día siguiente de que el Consejo de Ministros ratificase el proyecto de aquella Ley.

En un intervalo de nueve años fueron asesinados 16 Guardias Civiles, 17 policías, dos alcaldes, cuatro taxistas, un cocinero, dos camareros, obreros, mecánicos, industriales como Javier Ibarra, cuyo secuestro y muerte fueron el culmen de la crueldad, conductores de autobús, una maestra, un panadero, un ama de casa, un estudiante y así hasta completar la macabra lista de los 71 primeros crímenes impunes de ETA, entre los que se encuentra también el de un presidente de Gobierno, que muchos celebraron con alborozo.

Aquellos crímenes no fueron óbice para que el Congreso aprobase por 296 votos favorables, dos en contra, 18 abstenciones y un voto nulo, la ley que decía que quedaban amnistiados "todos los actos de intencionalidad política, cualquiera que fuese su resultado", una forma eufemística de incluir los delitos de sangre, los 71 asesinatos cometidos hasta aquel momento por ETA que a ojos de la ley dejaron de existir. En total, fueron amnistiados 1.232 etarras, de los cuales 676 se reintegraron en la banda. Los más sanguinarios, los más mortíferos, los peores criminales que sembraron España de muerte y dolor en los años 80 y 90 fueron etarras amnistiados que pudieron seguir matando gracias a la inconsciencia de los políticos de entonces. La Historia lo tendrá que reconocer, antes o después. Algunos de los que salieron entonces de la cárcel fueron Francisco Múgica Garmendia, que posteriormente fue autor de 22 atentados que causaron 37 asesinatos; Santi Potros, autor de la matanza de Hipercor, que 41 años después vuelve a verse beneficiado por las medidas de gracia de un Estado ansioso de perdonar a sus peores verdugos; el Carnicero de Mondragón, que mató a 17 personas después de ser amnistiado y que ahora está en la calle gracias a la derogación de la Doctrina Parot y tantos otros cuya sola mención repugna.

Unos años y varios cientos de muertos más tarde, en 1982 se volvió a decidir que para luchar contra el terrorismo la mejor fórmula era ofrecer impunidad a cambio de desmovilización. Se pactó literalmente paz por presos y regreso de huidos sin contrapartidas políticas. Trescientos terroristas volvieron a sus casas sin responder por sus delitos. A los que estaban pendientes de juicio se les ponía en libertad provisional bajo fianza y, posteriormente, se les concedía la absolución o el sobreseimiento; a los ya juzgados y encarcelados, el Gobierno les concedió indultos individuales -fueron 44- y los huidos fuera de España se presentaron ante el juez de la Audiencia Nacional que los tenía procesados y que los dejó en libertad, sin cargos. Con aquellos pactos oscuros se retorció el Estado de derecho, se engañó a los españoles y se privó a numerosas víctimas del amparo de la justicia. ETA, implacable, siguió matando.

A lo largo de los años, desde el principio de la democracia -salvo en algunos cortos periodos- se han manchado las togas con el polvo del camino y se ha utilizado la política penitenciaria en las negociaciones que se han entablado con los terroristas siempre que ellos han querido. ¿Cuántos han sido excarcelados prematuramente por causas ajenas a la estricta justicia? ¿Por qué se les ha trasladado tantas veces el mensaje de que el cumplimiento de las condenas es una cuestión flexible? Ellos tomaron nota, desde el principio. Sabían que doblegaban voluntades, que la responsabilidad por sus crímenes era negociable y que podían conseguir la impunidad. No sólo de los más de 300 asesinatos que no se ha logrado resolver aún, sino gracias al entreguismo de gobernantes débiles que no creían -no creen- en la capacidad de la democracia para derrotarles con ley y justicia, sin trampas, mentiras ni claudicaciones.

Por eso, durante décadas, se han buscado todo tipo de subterfugios para tratar de lograr un final del terrorismo a cambio de concesiones políticas y de impunidad. Han salido presos enfermos, en huelga de hambre, los que tenían buena conducta o los que se sacaban títulos universitarios con la inestimable colaboración de la Universidad del País Vasco. Más de un centenar siguen huidos de la justicia, aunque pronto les avisarán desde la Administración de que si quieren pueden volver porque sus delitos habrán prescrito oportunamente.

La impunidad ha sido una constante, una baza ofrecida a unos delincuentes que no han sido tratados como tales individualmente, sino como miembros de una organización poderosa, capaz de marcar al Estado lo que tiene que hacer. La pasmosa derogación en 2013 de la Doctrina Parot, utilizando al Tribunal Europeo de Derechos Humanos como coartada, fue la penúltima hazaña que lograron.

Quedan 224 terroristas en las cárceles españolas. Hace siete años eran 559, pero el tiempo pasa deprisa, las Vías Nanclares, la derogación de la Doctrina Parot y los terceros grados han hecho su labor, como también la harán pronto los acercamientos, previos a las excarcelaciones definitivas exigidas por el PNV, ese partido tan leal a los intereses de España y tan sensible con las víctimas. Y cuando los últimos que quedan cumpliendo condena salgan, ahí estarán sus amigos para darles la bienvenida como merecen. Les homenajearán con ovaciones, aurreskus, banderas y, por supuesto, con un inmenso agradecimiento. En los últimos seis meses han recibido así a 99.

El consenso es generalizado. Si queremos "paz y convivencia", tenemos que aceptar que hay que dar un trato privilegiado a quien menos lo merece. Aceptamos con pragmatismo que los sembraron el terror y mataron para destruirnos como sociedad y como Nación, paseen impunes por sus pueblos y vayan a los mítines de sus partidos políticos a ser jaleados y a reivindicarse a sí mismos. Con la satisfacción del deber cumplido. Los muertos "están en el hoyo", como acuñaron los proetarras mientras increpaban a familiares de víctimas y ellos en sus casas, con sus familias. Nos dicen que éste es el mejor final. Después de todo el pasado no se puede cambiar, ¿O sí? Y hay que mirar hacia el futuro. Aún les queda mucho trabajo por hacer. Desde las instituciones, por supuesto.

Ana Velasco Vidal-Abarca es víctima del terrorismo y patrona de la Fundación Villacisneros.

Varapalo del TSJ al Consell por el decreto que impone el uso valenciano en la Administración
EL MUNDO. Valencia 18 Julio 2018

La Sala considera que la norma ignora la realidad plurilingüe de la Comunidad Valenciana reconocida en el Estatuto de Autonomía

El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) ha declarado la nulidad parcial del Decreto 6/2017 de la Generalitat Valenciana que regula el uso del castellano y del valenciano en la Administración pública autonómica.

La Sala de lo Contencioso Administrativo del Alto Tribunal valenciano estima parcialmente el recurso interpuesto por dos diputados del Grupo Popular y anula 11 artículos y una disposición final que daban un uso destacado al valenciano sobre el castellano en aspectos como las notificaciones en los trámites administrativos, la rotulación de edificios y dependencias públicas, la comunicación entre los empleados públicos y la de éstos con los ciudadanos, las publicaciones y publicidad institucional, los contratos con proveedores, así como en la la rotulación de carreteras, caminos y otras dependiencias y servicios de interés público que depende de entidades locales. Sobre algunos de estos artículos ya había emitido informe desfavorable el Consejo Jurídico Consultivo.

Los magistrados de la Sección Cuarta validan el resto de la norma cuya nulidad íntegra reclamaban los recurrentes, que mantenían que la discriminación positiva a favor del valenciano no garantizaba el derecho de los ciudadanos a relacionarse con la Administración en la lengua oficial de su elección.

El Tribunal considera contrario a Derecho el artículo que impone al personal de la Administración de la Generalitat que atiende a la ciudadanía la obligación de iniciar en valenciano la comunicación con los particulares. Siendo las dos lenguas oficiales medio normal de comunicación, "imponer de manera general y en toda circunstancia y sin justificación conocida", el uso de una contraviene el Estatuto de Autonomía, la Ley de Uso y Enseñanza del Valenciano y la doctrina del Tribunal Constitucional, que considera inconstitucional que el uso preferente de una lengua sea impuesto por la norma en detrimento de la otra lengua oficial.

Comunicaciones y notificaciones de expedientes
Los magistrados de la Sala de lo Contencioso del TSJ consideran que los documentos o expedientes emitidos por la Generalitat en valenciano sólo tienen validez dentro de la Comunidad Autónoma. Esto implica que para que tengan eficacia en otras regiones han de ser traducidos al castellano también cuando van dirigidos a aquellas autonomías que la Generalitat denomina del "mismo ámbito lingüístico" que la valenciana, es decir Cataluña y Baleares, porque el valenciano no es lengua cooficial en las mismas.

Tras analizar la jurisprudencia del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional, la Sala concluye que el decreto impugnado contraviene el Estatuto de Autonomía y la Ley de Uso y Enseñanza del Valenciano que pretende desarrollar, motivo por el cual declara nulos aquellos artículos del decreto que pretenden validar el uso del valenciano en los trámites con otras comunidades a las que se alude como "pertenecientes al mismo ámbito lingüistico".

"Con independencia de la naturaleza, concepto o consideración que se pueda mantener sobre el valenciano y/o catalán, aun en la tesis de que una y otra lengua cooficial en las comunidades autónomas de Cataluña, Baleares y Valencia forman parte del mismo sistema lingüístico, que conforman una comunidad lingüística y ámbito lingüístico, que desde el punto de vista de la filología, valenciano y catalán sean la misma lengua, o incluso aunque se admitiera sin matices que científicamente son lo mismo valenciano y catalán y no lenguas similares- esta Sala no se define en ese punto- se juzga que el decreto impugnado contraviene el sistema de fuentes determinado en la Constitución, aparte de no respetar el principio de jerarquía dentro del subsistema normativo autonómico valenciano".

El TSJCV avala la norma del Consell en lo que afecta al resto de aspectos relacionados con las notificaciones por cuanto, en contra de lo sostenido por el PP, sí garantiza el derecho de los ciudadanos a elegir la lengua cooficial de las comunicaciones con la Administración, tanto en los procedimientos iniciados de oficio como en los iniciados a solicitud del interesado.

De modo que, según subraya el Tribunal, tal solicitud de la persona interesada para que se redacten los escritos en castellano se entiende implícita en el caso de que el procedimiento se haya incoado a petición del particular con una solicitud cumplimentada en castellano; y en los procedimientos incoados de oficio, a partir de la presentación de algún escrito en esa misma lengua cooficial.

Lo mismo ocurre con los certificados. No es ilegal expedirlos por defecto en valenciano, salvo que el solicitante pida que se hagan en castellano.

Rotulación informativa
La sentencia también considera ilegal la regulación que hace el decreto de la Generalitat sobre el idioma a utilizar en los rótulos informativos de oficinas e instalaciones de la Administración de la Generalitat. El uso exclusivo del valenciano para las zonas valencianoparlantes y la posibilidad de emplear ambas lenguas para los territorios de predominio lingüístico castellano "no preserva el equilibrio entre las dos lenguas oficiales", señalan los magistrados que apelan a las sentencias del Constitucional para recordar que "no existe el deber de conocer el valenciano y sí el castellano".

"El precepto es ilegal por dos razones: no preserva el equilibrio entre las dos lenguas oficiales, con la consecuencia de que no se dispensa el mismo trato a los ciudadanos castellanohablantes que a los valencianohablantes; no se olvide que no existe el deber de conocer el valenciano y sí el castellano, como se recuerda en las sentencias constitucionales citadas", razonan los magistrados.

El Tribunal, en una sentencia notificada hoy a las partes, tampoco considera ajustado a Derecho el artículo que establece que las actuaciones administrativas internas, las que se entablan fundamentalmente entre empleados públicos, se redacten exclusivamente en valenciano como prevé la norma aprobada por el Consell, por cuanto no todos tienen la obligación de conocer el valenciano.

Sobre este punto, la sentencia señala que "las actuaciones internas se entablan fundamentalmente entre empleados públicos, sin que una gran parte de ellos tenga legalmente la obligación de conocer el valenciano, menos hasta el punto de poder comunicarse por escrito en dicha lengua".

Al respecto, el Tribunal explica que la norma anulada parcialmente ignora la realidad plurilingüe de la Comunidad Valenciana reconocida en el Estatuto de Autonomía, en la que existen territorios predominantemente castellanoparlantes, con dependencias y servicios de carácter administrativo de la Generalitat. El artículo declarado nulo impone que "las actuaciones internas, también en esos casos, porque nada se salva en el precepto, se redactarán en valenciano".

Según la sentencia, "la protección y recuperación del valenciano, como medida de fomento para su uso en todas las actividades administrativas son objetivos del todo consecuentes con el carácter de lengua propia de la Comunidad Valenciana" según el artículo 6 del Estatuto de Autonomía. "Faltaría más", apostillan los magistrados, que, matizan que esto "ha de acometerse en el marco estatutario y legal conforme a la doctrina del Tribunal Constitucional y a la jurisprudencia del Tribunal Supremo, que niegan la viabilidad jurídica de que lleve consigo proscribir el castellano, porque ha de permitirse utilizar también esa lengua oficial y normal en todas las administraciones públicas".

Los magistrados también anulan parcialmente el artículo que establece que las publicaciones periódicas de la Generalitat y la publicidad institucional se redactarán en valenciano. Tras recordar "la inexistencia de un deber de conocer el valenciano", la Sala concluye que "la previsión de que sólo obligatoriamente hayan de redactarse en valenciano los folletos, carteles y avisos de cáracter informativo o divulgativo en cualquier soporte y, en general, todas las publicaciones, conculca el régimen de cooficialidad que deriva de la Constitución, del Estatuto de Autonomía y de la Ley de Uso y Enseñanza del Valenciano".

Igualmente discriminatorio es el artículo que impone el empleo del valenciano a los licitadores que opten a los concursos públicos. "Esto supone desconocer que la opción lingüística no solo viene reconocida a la ciudadanía", sino que "también alcanza a los contratistas o aspirantes a serlo, domiciliados dentro o fuera del territorio autonómico". Establecer el valenciano entre los requisitos de los pliegos de condiciones de los concursos públicos carece de "cobertura legal" porque la regulación de la materia relativa a contratos del sector público es una competencia estatal; no autonómica.

El Tribunal también declara nulo el artículo que establece el valenciano como la lengua que se ha de utilizar en la señalización de carreteras, caminos, estaciones de autobuses y dependencias de interés público que depende de las entidades locales. El precepto, según la sentencia, es contrario a Derecho porque, con el resto de administraciones con sede en la Comunidad y con otras Administraciones públicas, establece que la señalización en el territorio han de serlo en valenciano mientras que en los territorios de predominio castellano no se establece la regla de que deba hacerse, al menos en castellano. Esto "supone un trato inmotivadamente desigual y en perjuicio de los territorios de predominio lingüístico castellano sobre los de predominio valenciano".

Artículos sin reproche
La Sala rechaza el recurso del PP en aquellos extremos en los que pretendía la nulidad de otros artículos como el que regula la lengua que se utiliza en las relaciones con las instituciones estatutarias y con las entidades locales valencianas. El hecho de que las primeras, las comunicaciones con instituciones estatutarias, se haga en valenciano "no merece reproche de juridicidad"; la misma consideración es aplicable a las comunicaciones con el resto de administraciones con sede en la Comunidad y con otras Administraciones públicas.

Con respecto a las segundas, el hecho de que las comunicaciones con entidades locales de territorios de predominio lingüístico castellano se redacten también en valenciano, "es una medida de fomento" de esta última lengua "perfectamente ajustada" a la Constitución y al Estatuto de Autonomía.
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