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Una         opinión crítica contra los nacionalismos

En         Defensa de los Derechos Constitucionales de los que hablamos el Idioma         Común Español
 

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Los recortes de ayer al final de la página
  
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Lenguas inútiles - Y ahora Ucrania, tomad nota idiotas!!

 

Euro and Europe doomed by Spain's inefficiency
AGLI Editor. 22 August 2012

The Spanish government has no intention to attack the intrinsic inefficiency problem, otherwise it should already have abolished the laws of  regional languages. This measure  would destroy inefficiencies affecting market, work force, education, legal, procedural, health, security systems and more. This measure has no cost, and benefits are outstanding.

Spain has seventeen regional governments partitioning the country with laws and languages. Therefore, the disassembly of the regional system, by abolishing the laws of the regional (and many local) governments and reducing the redundant government employees is also compulsory. This measure means a heavy social cost, two million people should be laid off, but the private sector could recover and start creating productive jobs. As a byproduct, professionals of politics would probably disappear (as they are the problem). 

Spain will sink the Euro and Europe unless it returns to common language and law.
AGLI Editor. 22 August 2012 

The deep problems of  Spain's economy are paving the way to the destruction of the Euro and Europe and the Spanish governments have no intention to fix their problems, otherwise the first measure with zero cost, returning to the spanish common language by abolishing all laws of  regional languages, should already have been taken. 

Basically, the inefficiencies of the governments and the unnecessary expenses are so high that no tax system can survive after the depletion of its citizens. 

Spain has a multitude of regional governments (seventeen) with many of them using different regional languages instead of the Spanish, and consequently the country is divided by laws and languages, the work force can't move unless families surrender themselves and the education of their children from their mother spanish language to the regional languages, government employees are valued more for their knowledge of the regional language than anything else, enterprises have to cope with many different and opposing laws written in different regional languages, and have to translate their operating  business systems to them. 

Therefore, should the Spanish government have any intention to fix the problem, the first measure should have been to abolish all the laws concerning regional languages, letting the Spanish be the common language. This measure  would destroy many inefficiencies affecting market, work force, education, legal, procedural, health, security systems and more. This measure has no cost, on the contrary benefits are absolute neccesity. 

The second measure should be the disassembly of the regional systems, abolishing the laws of the seventeen regional (and many local) governments and reducing the redundant and unnecessary government employees. This measure has a very heavy social cost, around two million people should be laid off, but by reducing those, unnecessary expenses, the private sector could recover and start creating productive work. As a byproduct, the superfluous class of professionals of politics would probably disappear (they are the problem).




La colección de 'El valor económico del español', un homenaje a nuestro idioma
Fundacion Telefonica 3 Marzo 2017

 

Descárgatelos gratis http://email.fundaciontelefonica.com/re?l=D0Ilily6zI5ztd4nnIh

Descárgatelos gratis

Esta ambiciosa obra analiza la importancia que tiene el español como activo de las empresas que impulsa su internacionalización en mercados donde se habla el mismo idioma.

¿Sabías que las industrias culturales en español aportan hoy más de 30.000 millones de euros anuales? ¿Y que nuestra lengua es la tercera en la Red y que el 7,9 % de los usuarios de Internet se comunican en español?

Son datos extraídos de la investigación 'El Valor Económico del Español', formada por 14 títulos, una ambiciosa investigación sobre la cuantificación económica de nuestra lengua, como una forma de lograr que apreciemos el valor cultural de este activo hablado por una comunidad formada por más de 500 millones de hispanohablantes.

Te recordamos que en nuestra web están disponibles los 14 títulos gratuitos que conforman 'El Valor Económico del Español':

Atlas de la Lengua española en el mundo. Presentación gráfica y didáctica de la situación del español dentro de la riqueza y diversidad del universo de las lenguas. En 2016 ha salido la tercera edición revisada y ampliada de la obra.

Lengua, empresa y mercado. Analiza la importancia del español como activo que impulsa la internacionalización de las empresas en mercados que hablan el mismo idioma.

El futuro del español en EE.UU: La lengua en las comunidades de migrantes hispanos. El español es la 2ª lengua más hablada en Estados Unidos gracias a que las segundas generaciones de inmigrantes la mantienen como segunda lengua tras el inglés, un hecho novedoso en la historia de este país, conocido por ser un “cementerio de lenguas”.

El español, lengua de comunicación científica. Este libro analiza los aspectos cuantitativos y cualitativos del español como lenguaje científico y tecnológico.

El español en las relaciones internacionales. Un recorrido por la presencia del español en foros y organismos internacionales y su futuro en el mundo globalizado.

Valor económico del español. Compendio de conclusiones de la primera parte de la investigación sobre la proyección del español en tanto que lengua de comunicación internacional.

El español en los flujos económicos internacionales. Más de 500 millones de hablantes hacen del español un importante ‘puente económico’ sobre el Atlántico.

Economía de las industrias culturales en español. El español como lengua global aparece como un importante motor del desarrollo de las industrias culturales.

Lengua y Tecnologías de la Información y las comunicaciones. Existen vínculos lingüísticos en el patrón geográfico de internacionalización de las operadoras de telecomunicaciones.

El español en la Red. El informe analiza la presencia de páginas web en español en la Red y las consecuencias que Internet tiene sobre la vida de las lenguas.

Emigración y Lengua. El papel del español en las migraciones internacionales. Estudia el efecto que tiene una lengua como el español en los procesos de decisión y en los resultados laborales y sociales del emigrante.

Las Cuentas del Español. Aborda uno de los aspectos cruciales de este ambicioso proyecto: la cuantificación del español en términos como el PIB o el empleo generados en la economía española en los últimos años.

La economía de la enseñanza del español como lengua extranjera. La enseñanza del español a hablantes de otras lenguas genera empleo y valor añadido.

Economía del español. Una introducción. Introducción del proyecto de investigación ‘Valor Económico del español’ que cuantifica la actividad productiva o de intercambio que la lengua aporta a la economía.


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Boletín AGLI nº25 (Nov 2011)

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Si te importa España, diez acciones indispensables
Nota del Editor 1 Noviembre 2011

  la lengua española para unificar mercado, educación, sanidad, justicia, legislación, seguridad, anulando toda la legislación sobre lenguas regionales.

 desmantelar el tinglado autonómico.

3ª  deshacerse de la enorme casta de profesionales de la política

4ª  simplificar y reducir el enorme aparato burocrático y millones de funcionarios

5ª deshacerse del intervencionismo de un estado ineficiente y depredador de los recursos de la clase media

6ª deshacerse de un estado indoctrinador y comprador de votos de unos con dinero de otros

7ª  arreglar un sistema educativo desastroso con menos medios y más responsabilidad

8ª  educar en valores humanos a una sociedad indoctrinada y adormecida

9ª liberalizar y optimizar un mercado fragmentado e ineficaz

10ª arreglar una justicia irracional, politizada, lenta, incompetente e irresponsable con menos medios y más responsabilidad

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El Nacionalismo Obligatorio en las Aulas
Por Ernesto Ladrón de Guevara y Arbina.

A LAS PERSONAS QUE HAN SACRIFICADO SU BIENESTAR PARA HACER PREVALECER LA VERDAD
(Vitoria, año 2011)
394 páginas

www.educacionynacionalismo.com

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La "normalización lingüística", una anormalidad democrática. El caso gallego
Dedicado "A todos aquellos que piensan que los idiomas se hicieron para las personas y no las personas para los idomas"
Manuel Jardón     (1.284KB, formato .pdf)  Nota: si no consigue descargar el libro completo, pulse el botón derecho de su ratón y
seleccione "Guardar destino como" en
Internet Explorer o "Guardar enlace como" en FireFox.

Por la normalización del español: El estado de la cuestion, una cuestion de Estado.
FADICE      (747KB, formato .pdf )

Manifiestos:
POR LOS DERECHOS LINGÜÍSTICOS EN GALICIA
POR LA LIBERTAD DE ELECCIÓN DE LENGUA EN LOS CENTROS DE ENSEÑANZA DE GALICIA

Índice General

Recortes de Prensa   27 marzo 2017
Boletines
Artículos y Conferencias
Bibliografía  
 Legislación
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English
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Del libro de Manuel Jardón

"A todos aquellos que piensan que
los idiomas se hicieron para las
personas y no las personas
para los idiomas"

La "normalización lingüística",
una anormalidad democrática
El caso gallego

Recortes de prensa de ayer

       
   

 

AGLI Recortes de Prensa    Lunes 27  Marzo 2017
El Estado de Desecho
Vicente A. C. M. Periodista Digital  27 Marzo 2017

Y bien Sr. Rajoy, tras reconocer que se está liquidando en Cataluña el Estado de Derecho, supongo que usted y su Gobierno tendrán alguna responsabilidad y la pregunta es ¿Qué piensan hacer al respecto? Ya sé que usted, tras una legislatura de mayoría absoluta y gobierno por decreto, se presenta ante los españoles como el abanderado del “diálogo infinito”. Usted actúa simplemente como lo que es, un abúlico Registrador de la propiedad o Notario que se limita a “dar fe” del asunto que se le presenta, avisando a los comparecientes de que deben cumplir con las obligaciones fiscales establecidas. Pues en el tema de Cataluña y el desafío secesionista del Gobierno de la Generalidad y el Parlamento autonómico dominado por la coalición de partidos nacionalistas Junts pel Sí y de ultra izquierda anti sistema como la CUP, usted Sr. Rajoy hasta ahora se ha limitado a ser un mero Registrador y denunciante ante la Justicia.

No puede usted, Sr. Rajoy, venir ahora a los españoles y decirles que todo era una cuestión de dinero, de falta de inversiones en Cataluña, de agravios históricos y demás mentiras del victimismo nacionalista, antes moderado y ahora radicalmente secesionista, de la extinta CiU, aliada con la ultra izquierda de ERC y los anti sistemas de los CUP reconvertidos en más independentistas que ninguno. No puede usted y decir que está dispuesto a dialogar sobre la lista creciente de agravios, ahora son cuarenta, que de concederse sería ahondar en la desigualdad de trato entre las diferentes autonomías, privilegiando solo a aquellas que más reivindican fondos adicionales y acuden a inexistentes “deudas históricas”.

Porque si vamos a acudir a la “desmemoria histórica”, entonces veríamos que son precisamente otros territorios de España los que secularmente han estado abandonados por los diferentes gobiernos de la nación, contribuyendo al enriquecimiento de regiones como El País Vasco, la cuenca minera astur leonesa o Cataluña como polos de desarrollo industrial y económico. Una discriminación que tuvo su continuidad durante la dictadura franquista, en la que ninguno de los dirigentes y familias que convivieron con ese régimen, ni sus herederos, tuvieron algún remordimiento de su privilegiado estatus sobre el resto. Es precisamente esa memoria selectiva la que deslegitima cualquier reclamación de inexistentes agravios, ni siquiera en lo cultural ya que incluso su “lengua” ha sobrevivido a pesar de haber sido despreciada por considerarla entonces propia de la clase rural tachada de inculta.

No, Sr. Rajoy, usted no puede ahora venir, como un Notario, a corroborar lo que para todos los españoles es el más grave problema al que España se enfrenta y que puede terminar con la nación más antigua de Europa. Usted, Sr. Rajoy, no puede venir ahora tras esconderse bajo las togas del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo y no hacer nada porque se cumplan las sentencias, decir que en Cataluña se está liquidando el Estado de derecho. Usted, Sr. Rajoy, es el principal culpable por inacción y cobardía política, de que hayamos llegado a esta aberrante situación en la que un Parlamento autonómico, se declare en franca rebeldía y que sus responsables delincan con total impunidad legislando y dotando de fondos públicos de todos los españoles al proceso separatista para la celebración de un referéndum ilegal.

Si no es capaz de gobernar y cumplir con su deber, lo que debe hacer Sr. Rajoy es disolver las Cámaras y convocar nuevas elecciones generales. Usted no representa a la mayoría de los españoles y dudo mucho que incluso represente ya a la mayoría de aquellos que le volvieron a votar creyendo en un cambio que nunca se va a producir mientras usted y su camarilla dominen el PP. Déjese de ser un mero cronista y ejerza por una vez como gobernante. Ya sé que eso es demasiado pedir y que es predicar en el desierto. Pero ya que no se atreve a cumplir con su deber, al menos, no estorbe.

Ni España ni los españoles tenemos algún tipo de deuda que pagar a los secesionistas ni a aquellos que exigen deudas históricas. La villanía ha consistido en fomentar la desunión entre todos, y solo por la ambición de unos partidos políticos cobijo de parásitos, delincuentes de guante blanco y manos corrompidas, dispuestos a enriquecerse y copar el poder tratando a sus regiones como sus feudos y a sus ciudadanos como su gleba. Esa es la verdadera y principal causa de la liquidación del Estado de Derecho en España, del absolutismo, un breve paso por la República y una dictadura, hemos pasado a una satrapía autonómica sin un poder central ni Instituciones garantes de los principios que se establecieron en la Constitución y ese ha sido el principio del fin que ahora anuncia Mariano Rajoy Brey. Es desde luego la liquidación de lo que es sin duda un Estado de Desecho.

¿Realmente nos merecemos esto? Creo sinceramente que no y ya que la casta política se encuentra muy cómoda, debemos nosotros ser los que hagamos hacer algo al respecto. Por mi parte insisto en pedir nuevas elecciones generales y que cada quién decida.

¡Que pasen un buen día!

Rajoy y los que están "liquidando el Estado de Derecho" en Cataluña
EDITORIAL Libertad Digital  27 Marzo 2017

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha acudido este fin de semana a Cataluña a ungir como líder del PPC a Xavier García Albiol, que el pasado día 19 prefirió ir a ver un partido de baloncesto antes que a la manifestación contra el golpe de Estado que se está perpetrando desde las instituciones de Cataluña. "Todo esto", denunció Rajoy, en alusión al golpe en curso, "está liquidando el Estado de Derecho". El jefe del Ejecutivo afirmó que los separatistas violan la ley "de forma sistemática" y clamó: "Queremos que se cumpla la ley. Es terrible que en el siglo en que estamos tengamos que decir que la ley ha de cumplirse y que sin ley no hay democracia". "No pueden negarse a cumplir las sentencias, es antidemocrático (...) saben que no es de recibo".

Lo que no es de recibo es que el jefe del Poder Ejecutivo, a estas alturas, hable así. "Todo esto" está pasando porque él no cumple con su función primordial de hacer cumplir la ley. Los separatistas están "liquidando el Estado de Derecho" por la ominosa inacción del Gobierno presidido por quien así se escandaliza, que ahora parece por fin tomarse en serio lo que tanto tiempo ha estado tomándose a chacota. "Queremos que se cumpla la ley", dice sin sonrojarse quien tiene que imponer su cumplimiento, no limitarse a quererlo. "Es terrible que en el siglo en que estamos tengamos que decir que la ley ha de cumplirse"; pero más terrible y escandaloso es tener que recordar al jefe del Ejecutivo que su función no es decir sino ejecutar. "No pueden negarse a cumplir las sentencias"; pero sí pueden, porque se sienten impunes. "Saben que no es de recibo"; lo que saben es que nadie les pasará recibo alguno; lo que saben, de hecho, es que su golpe de Estado lo seguirá pagando el Estado. Ahí tiene Rajoy motivos sobrados no para la alarma sino para la vergüenza.

¿Qué se propone hacer el presidente del Gobierno para poner fin a este escándalo? Dialogar. Dialogar con los golpistas. Él da un"sí rotundo al diálogo"; pero, advierte, no para la convocatoria de un referéndum sobre la independencia de Cataluña.

Esto es de no creer, directamente. ¿El presidente del Gobierno de España alerta de que se está "liquidando el Estado de Derecho", de que los liquidadores se saltan la ley "de forma sistemática" y de que su proceso liberticida es "antidemocrático", y lo que hace es dar un "sí rotundo al diálogo"? ¿Pero qué pretende el señor Rajoy? ¿Que se le tome por un insensato? ¿Por un cobarde? ¿Por un cómplice de los peores enemigos de la Nación? No hay respuesta buena, ni augurio que no sea pésimo.

Terror y terrorismo
José Carlos Fuertes lavozlibre.com  27 Marzo 2017

Médico psiquiatra

El terrorismo no es solo una acción criminal y destructiva. Es una conducta mucho más grave, ya que pretende, matando a unos pocos, intimidar y condicionar a muchos. Ese es el gran problema sociológico, político e incluso estratégico de lo que se ha dado en llamar terrorismo.

El terrorismo yihadista es un tipo especial, diferenciado y peculiar de acción criminal producida por individuos en principio adoctrinados de tal manera que están dispuestos a entregar su vida de forma absolutamente premeditada y asumida por la causa, causa cuyas raíces más importantes son religiosas, aunque éstas no sean las únicas.

Puestas asi las cosas, pretender razonar o dialogar con terroristas es siempre extremadamente complejo, pero hacerlo con fanáticos islamistas cuyo cerebro está invadido de ideas delirantes de perjuicio y de venganza, es una quimera. Estamos ante personas que siguen otras reglas muy diferentes a las que hemos aceptado la llamada sociedad occidental. Y esas reglas absolutamente diferentes van desde lo religioso al resto de lo que podemos llamar forma de vida.

La semana pasada, un nuevo “lobo solitario” se ha “inmolado” en Londres llevándose consigo a 4 víctimas que pasaban por ahí, cualquiera hubiera servido para su macabro propósito. Para los suyos habrá ido directamente al cielo. Para el resto de los mortales se ha convertido en otro carnicero más, sembrando el terror y la barbarie.

Estamos en guerra, eso al menos es lo que han proclamado los soldados de Alá con claridad meridiana y contundencia escénica. ¡Guerra Santa! dicen, pero nosotros no nos hemos dado cuenta, o si lo hemos hecho, no estamos adoptando medidas recíprocas. Posiblemente cuando queramos ponernos a la faena, sea ya tarde.

Es muy difícil dialogar y razonar con los que no quieren, y yo creo que además no pueden, al estar inmersos en una realidad enajenada y presos de un adoctrinamiento que empieza en las familias durante la infancia y culmina cuando pasan a engrosar la lista de nuevos “mártires”.

Como lo define magistralmente Pérez Reverte: “Trabajan con su dios en una mano y el terror en la otra, para su propia clientela. Para un Islam que podría ser pacífico y liberal, que a menudo lo desea, pero que nunca puede lograrlo del todo, atrapado en sus propias contradicciones socio-teológicas”.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Teoría del golpe al Estado
Mikel Buesa Libertad Digital  27 Marzo 2017

El otro día una manifestación multitudinaria de demócratas de todas las clases –no de falangistas, como apuntó Romeva en el Parlamento de Cataluña a pesar de que, al parecer, no tiene ni un pelo de tonto, aunque le patine la mandarina– desfiló por Barcelona bajo el lema "Paremos el golpe separatista". ¡Cuánta razón tenían esos ciudadanos! Porque lo que se viene preparando por los nacionalistas catalanes es verdaderamente un golpe al Estado para adentrarse en la desmembración de España.

La teoría de ese golpe al Estado es sutil: se presenta como una afirmación democrática, aunque no respete ninguno de los requisitos homologables para ello, y se moviliza con ímpetu sin que encuentre ningún freno rotundo a sus pretensiones. Lo primero ha sido resaltado muchas veces, pues las urnas sin la ley –es decir, sin la garantía jurídica de los derechos individuales, en especial para los disidentes, y de los procedimientos– no son democracia. Son como aquel referéndum que convocó Franco en 1966, cuando yo era todavía un joven recién salido de la adolescencia, en el que el sí masivo no tuvo oposición pública alguna, a pesar de lo cual algunos se atrevieron a decirle no a Su Excelencia. Basta para apreciarlo lo que ocurrió el 9-N, aquella consulta en la que ni hubo censo, ni requisitos de edad o nacionalidad para votar, ni escrutadores designados por sorteo, ni administración electoral, ni urnas inviolables ni nada que pudiera considerarse propio de una consulta democrática.

Y lo segundo se ha evidenciado estos días con motivo de las sentencias del TSJ catalán y del Tribunal Supremo sobre los encausados por aquel atropello. Aunque, todo hay que decirlo, éstas han estado determinadas por la renuncia del fiscal a acusar a los implicados por malversación de caudales públicos, pese a que emplearon generosamente los dineros de la Generalitat a su antojo sin base legal alguna. Ya se ve que el Estado, o más bien su Gobierno, al que el fiscal está jerárquicamente sometido, no quiso que la sangre llegara al río y procuró que todo quedara en un pellizco de monja. Eso sí, un pellizco envuelto en grandilocuentes apelaciones al cumplimiento de la ley, a eso del que la hace la paga y a otras zarandajas de similar naturaleza, todas ellas orientadas a ocultar la terrible verdad que los manifestantes de Barcelona supieron resumir en su lema: que en este país no existe la voluntad política de hacer cumplir las leyes en materia secesionista y que, por tanto, el golpe al Estado está servido, de manera que sólo hay que esperar a que sus actores decidan representarlo.

El ya expresidente del Tribunal Constitucional Francisco Pérez de los Cobos lo señaló con claridad en su discurso de despedida al resaltar que esa institución no va a poder sujetar las desobediencias conducentes a la secesión de Cataluña. No lo explicitó, pero su discurso fue un torpedo certero en la línea de flotación de la política promovida en la legislatura anterior por la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, según la cual bastaba con poner a trabajar a los jueces para detener el ímpetu secesionista. Ya lo vemos: los jueces no sólo no han sido capaces de hacerlo, sino que ahora, por voz autorizada, reconocen su impotencia. Se veía venir porque los nacionalistas no han puesto el freno a su escalada verbal y factual, acumulando actos de desobediencia al TC, coartando la libertad de los diputados disidentes en el Parlament y sumando irregularidades en el manejo de los dineros públicos. Y tal vez por eso la señora vicepresidenta ha reculado hacia eso que llama diálogo –aunque no se sepa ni con quién ni acerca de qué se conversa–, amagando, eso sí, con el empleo del artículo 155 de la Constitución si la cosa se tuerce. Un nuevo engaño, porque ese artículo no está pensado para el supuesto secesionista, cosa que sí ocurre con el 116. Pero, claro, nadie quiere asumir que, como señala la ley orgánica correspondiente,

cuando se produzca o amenace producirse una insurrección o acto de fuerza contra la soberanía o independencia de España, su integridad territorial o el ordenamiento constitucional, que no pueda resolverse por otros medios, el Gobierno (…) podrá proponer al Congreso de los Diputados la declaración de estado de sitio. [La negrilla es mía, no del Boletín Oficial del Estado].

Un Estado desarmado es, como dijo Manolo Summers en aquella memorable película de mediados de los sesenta, La niña de luto, "como un jardín sin flores o un matrimonio sin hijos", no es nada, y todo su poder se disuelve como un azucarillo. Yo lo vi en una ocasión, cuando asistí in situ a aquel memorable acontecimiento que fue el derribo del Muro de Berlín. Por eso, si con los manifestantes de Barcelona queremos parar el golpe separatista, lo primero que habrá que hacer es volver a pertrecharlo con las instituciones jurídicas, los instrumentos y la voluntad política que son necesarios para ello. Lo malo es que no sabemos muy bien quiénes serán los llamados a hacerlo, pues en la Ciudad Condal no vimos ni a García Albiol, ni a Rivera ni a otros dirigentes superiores de esos partidos a los que, hasta ahora, considerábamos defensores de la Constitución.

La trampa del pacifismo
FERNANDO PALMERO El Mundo  27 Marzo 2017

Ha escrito David Rieff que prefiere la paz a la justicia, y que por eso, para lograr la reconciliación, pongamos por caso en el País Vasco, es preferible olvidar a mantener vivo el recuerdo. Rieff, que en Elogio del olvido no habla de ETA, sí señala, sin embargo, los casos de Irlanda y el de la España de la Transición. En ambos, dice, fue preferible dejar pendiente la justicia para facilitar la paz. Pero el de Rieff, como el de todo pacifista, es un argumento tramposo.

La paz y la justicia no tienen por qué excluirse, aunque la Historia esté llena de ominosos ejemplos de lo contrario. Los pactos de silencio no buscan pacificar, sino garantizar la impunidad de los criminales. Como publicaba este periódico ayer, desde hace más de cinco años el Gobierno parece decidido a consumar el proyecto de Zapatero y Rubalcaba para ceder a las pretensiones etarras. Pero si a los asesinos se les permite salir de la cárcel y se olvidan los casi 300 atentados sin resolver, no podrá llamarse paz a lo que de ahí surja. Quizá, sí, equilibrio, estabilidad. Pero habrá que valorar si merece la pena pagar ese precio.

Alsasua: de cómo a Pablo Iglesias "se la bufan" las víctimas del terrorismo
Miguel Alba vozpopuli.es  27 Marzo 2017

Escribe Vargas Llosa, el enorme intelectual que ahora esconde el personaje de papel couché, que "a Fidel Castro no le absolverá la historia". No le falta razón. Pasados unos años, quizás incluso antes del intercambio generacional en Cuba, el juicio será sumario para este dictador que murió en la cama y mantuvo a su pueblo durante décadas bajo una combinación devastadora: la tiranía, el nacionalismo y el populismo. La historia ya es también durísima con ETA y lo es (será) con sus apoyos, algunos de los cuales comparten muchos de los ingredientes de esa receta, escenificados en el lamentable episodio de la agresión a dos guardias civiles y sus novias en Alsasua. Un episodio que ha vuelto a demostrar no sólo la inmadurez política de Podemos sino su total incapacidad para aceptar las más elementales normas que rigen en cualquier democracia consolidada. La equidistancia con la violencia es absolutamente incompatible para cualquier partido que aspire a ganarse el respeto de la ciudadanía, como paso previo al aterrizaje en Moncloa.

Podemos lleva meses haciendo su elección frente a la violencia. Lo hace donde solo busca la foto (el Parlamento), donde gobierna (Carmena y el desmantelamiento de la Policía Municipal en Madrid) o donde actúa de socio de Gobierno. Navarra es un ejemplo. Apoyada en Podemos y en Bildu, Uxúe Barkos ha creado un bloque político unido con el objetivo de empujar a Navarra hacia el País Vasco, y para ello desnaturalizar las instituciones forales y socavar la Constitución española. En consecuencia se ha creado un contínuum político y social que va desde las Herriko Tabernas hasta el Palacio de Navarra, una unidad de acción caracterizada por el deterioro de la seguridad en diversas localidades. Así es como las razzias abertzales en Alsasua contra la Guardia Civil se completan con denuncias de asociaciones contra la tortura; estas denuncias, con las iniciativas y las comisiones parlamentarias impulsadas por el bloque nacionalista contra el Estado; esto, con la dirección de la Policía Foral por parte de Bildu; y por fin, con la propia Barkos afirmando que "evidentemente" linchar a unos agentes no es terrorismo, sino una pelea de borrachos. Iglesias y compañía en Podemos se alinea con este guion. Nada de agresión, sólo una bronca por unos vinos de más. Así se cierra el círculo.

Alsasua es hoy, desde la entrada del pueblo, una suerte de Nüremberg abertzale basado en el miedo y la propaganda. La mayoría de sus habitantes reitera la tesis de Barkos e Iglesias: la agresión en el bar Koxka, a tan solo 50 metros del Ayuntamiento, solo fue una bronca con algún chupito de más en plenas Ferias. La plaza del Ayuntamiento está separada del casco antiguo solo por un paso de cebra. Una raya que siempre marcó en Alsasua, según cuenta algún vecino, la línea imaginaria que divide dónde se puede pasar y dónde no. Y aquella noche, los guardias civiles transitaron por territorio comanche. El contexto y las declaraciones de las víctimas, la del teniente al que le partieron el tobillo, la de su novia apaleada, y la del otro guardia civil y su novia, repletos de magulladuras, sirvieron para que la Audiencia Nacional procesara a nueve de los agresores (esos benditos para Podemos) por un delito de terrorismo. Este linchamiento se añadía a las agresiones verbales, los desprecios y la segregación a la que somete una parte de los habitantes del pueblo a quienes representan el orden del país que les da de comer, sí, también con la fábrica de carrocerías Sunsundegui, varios talleres ferroviarios de CAF, y empresas auxiliares.

Las declaraciones de las víctimas apuntan, con datos más que suficientes, que en ese lugar sigue vivo el miedo y que no hay libertad si uno no está de acuerdo con las tesis de ETA y de quienes les apoyan y defienden. ETA ha sido derrotada por la democracia y por la razón, pero sigue habiendo feudos donde la libertad no es posible.

Y no lo es porque hay cierta clase política que sigue dando cobertura a los entornos radicales. Tras la agresión a los guardias civiles, el pueblo respondió con una multitudinaria manifestación que solicitaba la expulsión de Navarra de las Fuerzas de Seguridad del Estado y, en concreto, de la Guardia Civil. Al frente de la protesta estaban el alcalde, de Geroa Bai, junto a una de los dos concejales socialistas, que no cuentan con el respaldo de su partido; la portavoz del Gobierno navarro (también Geroa Bai); la presidenta del Parlamento de Navarra (Podemos); y los portavoces de EH Bildu, Geroa Bai y Podemos; el alcalde de Pamplona, y la presencia un tanto sorprendente del fundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, y la nada sorprendente del dirigente histórico de ETA, Tasio Erkizia. Es decir, que el Gobierno de Navarra ha tomado partido por las personas que agredieron a los dos guardias civiles y a sus parejas, presionando a la Justicia como no debe hacer nunca un poder político que representa a todos sus ciudadanos y que debe ser absolutamente respetuoso con la ley.

ETA está prácticamente desarticulada, sus principales dirigentes en la cárcel, sus zulos descubiertos y su futuro ninguno. Pero sigue pendiente el reconocimiento y la reparación del daño causado y la petición de perdón a las víctimas, a su dignidad, a sus derechos. Casi todos los vascos y los navarros, que han padecido más que ninguno la violencia de ETA, quieren pasar página y construir el futuro. Y es loable. Pero falta algo más y sobra que los herederos de ETA traten de aislar o expulsar a los que no piensan como ellos. La presencia de la presidenta del Parlamento navarro, de la portavoz del Gobierno navarro y de altos representantes de Podemos, junto a representantes de los herederos de ETA y a una concejal del PSOE, es una mala noticia para la democracia y para el futuro de la paz y la libertad en esa parte de España.

Pero, en el caso de Podemos, resulta especialmente vergonzoso y lacerante su empeño a la hora de alimentar la ambigüedad con las víctimas de ETA y su entorno, teniendo en cuenta el legado de sangre y terror tras 40 años de terrorismo. Es cierto que, entre los diputados de Podemos que no firmaron el alegato a favor de las 'víctimas', en realidad agresores, de Alsasua, no figuran ni el juez Juan Pedro Yllanes ni Juan Antonio Delgado, ex portavoz de la Asociación Unificada de Guardias Civiles. Pero ambos representan dos excepciones en un grupo político que continúa siendo refractario a mostrarse taxativo con todo aquello que emana del entorno de ETA. Sorprende, por tanto, que Iglesias y el resto de la cúpula sigan irritándose cada vez que son acusados de titubeos en esta materia. Si parafraseásemos su macarra léxico de la pasada semana frente a Rajoy, diríamos que a Iglesias "se la bufa" el terrorismo. Solo se acerca a ese drama para abrazar a verdugos implacables que han hecho una reconversión exprés a hombres de paz.

@miguelalbacar

P.D: Retomando la agresión, es de justicia señalar, que uno de los guardias civiles agredidos protagonizó un arriesgado rescate el invierno pasado de un autobús de familiares de ETA que a su regreso de distintas cárceles, se vieron atrapados en la nieve, y fueron salvados de las bajas temperaturas y de un serio riesgo de congelación.

Navarra, cuestión de Estado
JAVIER ESPARZA ABAURREA El Mundo  27 Marzo 2017

Las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2015 retrataron un nuevo escenario político en España. Los populismos entraron en el gobierno de algunas CCAA y alcanzaron alcaldías relevantes, generando incertidumbre al conjunto de los españoles. En Navarra, Uxue Barkos se convertía en presidenta del Gobierno pactando con EH Bildu, es decir, pactando con los herederos de la antigua Herri Batasuna, con quienes siempre han justificado y apoyado a los terroristas. Por primera vez se traspasaba la barrera ética de gobernar con los valedores de la banda terrorista ETA.

Una banda que, no lo olvidemos, no se ha disuelto ni ha pedido perdón por sus atrocidades y que tiene mucha información que aportar para ayudar a esclarecer los asesinatos que todavía quedan sin resolver.

Uxue Barkos se convertía, así, en la primera presidenta de Navarra que pasará a la Historia con el triste honor de gobernar gracias al apoyo de EH Bildu. Tampoco olvidemos que ese pacto de Gobierno incluía a Podemos y a Izquierda Ezkerra (coalición de la que forma parte Izquierda Unida), actores necesarios de lo que hoy está sucediendo en Navarra. Este hecho, que en su día pasó prácticamente desapercibido, está marcando la vida política en la Comunidad Foral. Pero, no sólo eso. Lo que ocurra en Navarra puede afectar de forma importante al conjunto nacional.

España, como nación, centra en Cataluña la mayor parte de sus preocupaciones. Hace años, Cataluña era un riesgo. Hoy, desgraciadamente, es un peligro inminente para la unidad constitucional, para la igualdad de todos los españoles y para el desarrollo económico de nuestro país. Esto es así porque en su momento no se supo dar una respuesta contundente. El tiempo está demostrando que la generosidad con los nacionalismos no ha servido para nada. El nacionalismo es insaciable por naturaleza. Siempre quiere más. Si le das un dedo, quiere la mano y luego el brazo. Hablar de los nacionalismos con permisividad, sin reconocer el riesgo real que suponen para todos los españoles es hacer un flaco favor a nuestra joven democracia. El nacionalismo, por definición, quiere arrancar y quedarse con una parte de España. Ése es su objetivo y trabajan día a día para conseguirlo. Ellos son los eternamente ofendidos.

Después de darles todo, hoy tenemos encima de la mesa el planteamiento por el independentismo catalán de un referéndum para separarse de España y tenemos también al lehendakari Urkullu hablando de un Estado vasco independiente de siete territorios, Navarra incluida. Pues bien: si en Navarra se consolida el nacionalismo vasco, España tendrá otro frente abierto, añadido al catalán. De esto no tengan duda. Por eso Navarra es cuestión de Estado y es cuestión de España.

Navarra ha sido siempre el objeto de deseo del nacionalismo vasco, la pieza fundamental para la conformación de su Euskal Herria imaginaria y su salida de España. Lamentablemente, ésa es la máxima prioridad para el Gobierno de Uxue Barkos, un Gobierno nacionalista al servicio del nacionalismo vasco.

En estos casi dos años de legislatura, la acción política del Gobierno de Navarra está centrada de una manera obsesiva en los asuntos identitarios y, en ellos, la sintonía de Barkos con EH Bildu es total.

El próximo jueves 30 de marzo se hará realidad un nuevo paso en la hoja de ruta que tienen definida para Navarra. Geroa Bai (el partido de Barkos) y EH Bildu, junto a Podemos e Izquierda Ezkerra, van a derogar la actual Ley de Símbolos de Navarra con un único objetivo: que se pueda poner la ikurriña, bandera de la Comunidad Autónoma Vasca, en los Ayuntamientos de la Comunidad Foral de Navarra. Un auténtico despropósito. Nunca antes una presidenta de una comunidad ha votado a favor de que allí donde gobierna se pueda poner la bandera oficial de otra comunidad.

Nunca, salvo que lo que pretenda es que su comunidad desaparezca como tal y se convierta en otra cosa. Desgraciadamente, ése es su objetivo. Cambiar la ley, poner las ikurriñas en los ayuntamientos y trasladar la idea de que Navarra forma parte de su Euskal Herria, tan anhelada como inventada. Los símbolos oficiales representan la realidad institucional de una comunidad. Y, aunque en Navarra tengamos una presidenta abertzale que siente la ikurriña como propia y a quien le hubiera gustado verla en el balcón de Pamplona en los pasados Sanfermines, hoy Navarra es una Comunidad Foral y española. Por lo tanto, en los edificios oficiales de Navarra deben ondear las banderas que representan esa realidad, y la ikurriña no la representa.

Pero, lamentablemente, la colocación de la ikurriña no será el último paso en esa hoja de ruta para euskaldunizar Navarra. En el debate de su investidura, Barkos hizo dos afirmaciones especialmente reveladoras de lo que iba a ser su legislatura.

"La educación será mi obsesión", dijo. Esa frase, que, en principio, podría ser suscrita por cualquier dirigente político, se revela muy peligrosa cuando se hace de la educación la utilización política que está haciendo el nacionalismo en Navarra. Sólo así se explica, por poner un ejemplo, la decisión de permitir que en los centros educativos se utilicen libros de texto que, como dictó el propio Tribunal Superior de Justicia de Navarra, no se ajustan a la normativa educativa, no respetan la realidad institucional de Navarra y ofrecen a los más jóvenes una visión distorsionada.

La presidenta Barkos también afirmó: "Soy una presidenta abertzale en una comunidad que mayoritariamente no lo es". Le faltó decir: "Y haré todo lo que pueda para que Navarra sea tan nacionalista como yo". Y vaya si lo está haciendo. Día a día, sin pausa, está marcando su impronta. Cuestiones como no asistir a la celebración del Día de la Hispanidad o dejar de invitar a los Reyes a la entrega del Premio Príncipe de Viana dan muestra de su empeño por alejarse de todo lo que suene a España.

A ello se suma el afán por imponer el euskera en la enseñanza, en la calle y en la Administración, obviando que, aunque forma parte de nuestro patrimonio cultural, no es lengua oficial de Navarra y sólo lo habla un 12,9% de los habitantes, sobre todo, de la zona norte.

Tristemente, a día de hoy, en Navarra tenemos un Gobierno que, hace tan sólo unas semanas, organizó un acto de reconocimiento y reparación a las víctimas por actos de motivación política provocados por grupos de extrema derecha o funcionarios públicos, al que invitó a familiares de miembros de ETA que murieron con las armas en la mano en el transcurso de confrontaciones directas con la Policía.

Capítulo aparte merece la relación del Gobierno de Barkos con las víctimas del terrorismo de ETA en Navarra, colectivo que, en un comunicado conjunto, además de mostrar su rechazo y desconfianza ante un Gobierno integrado por EH Bildu, le acusaron de mentir y de sentirse utilizadas. Mayor bajeza no cabe.

Pese a ser un comunidad pequeña, Navarra, por su historia, por su trayectoria y por su situación, es un enclave vital para la unidad de España y ha sido siempre una pieza esencial en el tablero nacional. No en vano, el escudo de Navarra ocupa uno de los cuarteles del escudo de España. Desde la lealtad institucional con nuestro país, los navarros hemos defendido nuestro modelo diferencial. Un modelo solidario con el conjunto de los españoles, que ha contribuido a construir nuestra nación. Un modelo que ha ido modificándose con el tiempo para actualizarse, pero que ha mantenido su esencia. Una forma de relación reconocida por la historia y por la Constitución española.

Hoy en Navarra se está viviendo una situación que, me temo, está pasando desapercibida para buena parte de la sociedad española. No sería bueno para los navarros, pero tampoco para el conjunto de los españoles, que se reprodujera lo que se está viviendo en Cataluña.

Javier Esparza Abaurrea es presidente de UPN.

El drama vasco
Vicente Torres Periodista Digital  27 Marzo 2017

Tardará mucho tiempo en desaparecer. Basta con leer el reportaje de Emilia Landaluce titulado El relato de ‘Patria no cala en Hernani, para comprender la angustia que deben de sentir muchos vascos, aunque también es verdad, que haya distintos tipos de angustia en el País Vasco.

Para dejar las cosas claras, informo que no refiero a la angustia de esos vascos que han sabido mantener su condición humana y que miran con pena el entorno degradado, sino a la de esos otros que se han envilecido quizá en mayor medida que aquellos nazis a los que hoy condena todo el mundo, puesto que tratan de justificarse a sí mismos y eso es imposible.

Los nazis tuvieron más suerte, puesto que tras la derrota de Hitler no tuvieron otra opción que reconocer sus errores y esa es la única de poder superar un pasado infame. Los cómplices de ETA, en cualquiera de sus variantes, creen que tienen la posibilidad de hilvanar un discurso que los absuelva, cosa que en el fondo no se creen ni ellos. Si fuera posible, serían capaces de leer la novela de Fernando Aramburu. Pero no. Les resulta doloroso cualquier relato que se ajuste a lo que ocurrió.

Mucho antes que el citado libro, se publicó otro, Vidas rotas, que no debería faltar en ningún hogar vasco, tampoco en ninguno del resto de España, pero sobre todo debería estar en los vascos, porque la banda etarra es una excrecencia nauseabunda de la sociedad vasca. El mal está en todas partes, pero la sociedad vasca dio cobijo a una idea tan nefasta que dio paso a un grupo criminal fue apoyado y lo sigue siendo por una parte importante del pueblo vasco. Es una vergüenza que tardarán mucho en poderla borrar, a pesar de que El buzón de Joseba es una invitación a que lo intenten. No se dan cuenta.

Company presidirá el PP de Baleares tras defender la inmersión lingüística en catalán
OKDIARIO  27 Marzo 2017

El ex conseller de Medio Ambiente del Govern balear Gabriel Company será el próximo presidente del PP de Baleares, al imponerse a la candidatura de José Ramón Bauzà, quien presidió el Ejecutivo autonómico durante el pasado mandato.

Según los datos oficiales del escrutinio, Company ha obtenido el 71,82% de los votos en el Congreso regional del partido, mientras que José Ramón Bauzá ha recibido el 27,2%. En el cónclave popular ha participado sólo el 32,5% de los 22.736 afiliados que el PP tiene en Baleares. Se han contabilizado 7.388 válidos.

Como ha informado OKDIARIO, el principal padrino político de Company es Gabriel Cañellas, quien tuvo que dimitir como presidente del Govern balear a causa del escándalo de corrupción del Túnel de Sóller.

Ya en la jornada del sábado, las tesis de Biel Company se impusieron al salir derrotada una enmienda que defendía el derecho de los padres a elegir la lengua en la que se educan sus hijos.

El nuevo líder del PP balear defiende la inmersión lingüística en catalán y ha renegado del modelo de educación trilingüe que José Ramón Bauzá impulsó desde el Govern en la pasada legislatura.

Company ha hecho su primera intervención como presidente del PP de Baleares sólo en catalán, cuando en campaña utilizaba catalán y castellano. Aseguró que quiere “sumar voluntades y no restar” y que su objetivo es fortalecer el partido para ganar las elecciones autonómicas de 2019.

“Hemos de recuperar la unidad”, ha reivindicado. “Es fácil escribirlo sobre un papel o incluso decirlo aquí arriba pero no es fácil practicarlo y lo tenemos que practicar. Es lo que os pido hoy a todos y cada uno de vosotros, estuvierais defendiendo una candidatura u otra”, ha pedido.

Company ha agradecido su felicitación a Bauzá y le ha dicho que “ahora se trata de seguir trabajando por el Partido Popular”. “El partido está por encima de cualquier personalismo, es hora de sumar voluntades porque aquí cabemos todos pero nadie es imprescindible”, ha añadido.

Historia de los símbolos nacionales
Que viva España, a pesar de su bandera
Javier Moreno Luzón y Xosé Núñez escriben una historia de las identidades nacionales y los nacionalismos, desde el siglo XIX a la España actual: 'Los colores de la patria'.
Peio H. Riaño elespanol  27 Marzo 2017

En una bandera cabe una nación. Ese es el problema, que lo parece. En un himno también, pero uno sin letra es un chaparrón para los patriotas y un alivio para los que no. Dos colores y una música sin letra sintetizan una comunidad imaginaria, que aspira a la unidad inquebrantable, aunque haya muestras de todo lo contrario. Muy pocos colores para tantas comunidades: máxima concentración, mínima garantía y enfrentamiento inmediato.

Los ochenta: Ikurriñas Vs Rojigualdas
Así cuarenta años, desde que resucitase el conflicto nacionalista, en la llamada guerra de banderas y que emergía cada verano, con las fiestas patronales, en los balcones de ayuntamientos como Tolosa, Pasaia, Ordizia o Rentería. Quemas de rojigualdas, enfrentamientos entre policías de paisanos y manifestantes a favor de la exclusividad de la ikurriña contra los emblemas de las “fuerzas de ocupación” del País Vasco.

Sin embargo, los historiadores aseguran que el conflicto “apenas consiguió distorsionar el consenso básico a los símbolos nacionales, que culminó en 1992”, tal y como explican los autores del libro Los colores de la patria (Tecnos), Javier Moreno Luzón y Xosé Núñez. Han escrito una historia de las identidades nacionales y los nacionalismos, desde el siglo XIX a la España actual, a partir de los símbolos. Aclaran la debilidad simbólica de este país y sus estandartes oficiales, incapaces de “doblegar la competencia de los símbolos de los nacionalismos alternativos al español”.

Lejos de sentenciar si eso es virtud o defecto, los investigadores señalan que tanto unos como otros se han transformado en meros objetos de consumo patriótico. El toro de Osborne calado sobre la bandera rojigualda es buen ejemplo o esa ikurriña gigante extendida en el chupinazo de los sanfermines de 2013.

Los noventa: renacionaliza tu vida
“Los símbolos moldean identidades nacionales”, aseguran. Son cemento armado para nacionalizar las poblaciones “y permiten legitimar regímenes y movimientos políticos nacionalistas, dotándolos de un arsenal de imágenes fácilmente reconocibles”. Conclusión: los símbolos oficiales son la expresión visual y sonora del Estado. Y su definición es tan precisa que “no admite variantes locales o individuales”. Sin embargo, ninguna bandera es la patria misma, a pesar de que se trate de confundir con ella para multiplicar los poderes del símbolo. “¿Qué problema es que haya una bandera de 290 metros en Madrid?”, se preguntaba José María Aznar, en 2002, a propósito de la española, izada en la plaza de Colón, de Madrid.

Parecía que la España de las autonomías frenaría la destrucción de la unidad española, pero se puso en marcha una “nueva dinámica de enfrentamiento entre el nacionalismo español y los nacionalistas vascos, catalanes y gallegos”. Uno de los ejes fue la creación, por parte de los conservadores, de liturgias conmemorativas que promovieran la emoción patriótica, había que “fomentar los ceremoniales nacionalistas de masas”, porque servían, en opinión del periodista Enrique de Diego Villagrán, “para cohesionar a sectores sociales diversos aportándoles un sentido comunitario de convivencia común”.

Resultado de la renacionalización: colisión frontal con los procesos de construcción nacional alternativa en Cataluña y País Vasco. El PP también parecía harto de la Transición, que con tanto consenso se había descuidado el terreno simbólico. “Según estos círculos, el españolismo estaba históricamente acomplejado y aquejado de bulimia por no poseer, entre otras cosas, emblemas positivos que exhibir con orgullo, en el pasado y en el presente”.

Era la hora de revitalizar los símbolos nacionales, y si medían 290 metros y 35 kilos, mejor; se crearon centros de estudios políticos y constitucionales que revisaron los orígenes de la bandera, su escudo y su himno, como una expresión de “patriotismo democrático”; hubo un intento de dotar a la Marcha real de letra oficial, y Aznar pidió a un grupo de poetas e intelectuales (Luis Alberto de Cuenca, Abelardo Linares, Jon Juaristi, Ramiro Fonte) un borrador, que no fraguó; y se miró hacia otro lado -para sortear conflictos con sus socios parlamentarios- cuando tocaba hacer cumplir la ley a los ayuntamientos que se negaban a izar la bandera constitucional.

Nuevo siglo, viejo tricolor
Los símbolos de filiación republicana habían caído en un progresivo olvido. La tricolor parecía haberse muerto, hasta que los movimientos por la recuperación de la memoria histórica acudieron a ella. “En el debate público sobre la materia creció una visión idealizada del período de la Segunda República”, cuentan los autores de Los colores de la patria. En esa relectura y renovado impulso republicano fue de gran ayuda la crisis institucional de la familia real. Los escándalos de la Corona y la veloz pérdida de legitimidad de Juan Carlos I dieron pábulo a un nuevo ámbito de expansión de la bandera roja, amarilla y morada.

“La exhibición de la tricolor, enarbolada ahora de modo entusiasta por veteranos activistas sindicales y jóvenes desencantados, significa varias cosas a la vez: deseo de radical regeneración democrática, simpatía por una imprecisa revolución social o hastío y protesta frente a las deficiencias del sistema político”, cuentan Luzón y Núñez.

Patriotas 'low cost'
Desde camisetas hasta gorras y banderolas en los todo a cien. “La nación se transformaba por esa vía en un artículo de consumo” y se “banalizaban” sus contenidos. Los símbolos de bajo coste son más permeables y difusos, son “símbolos informales y sin aparentes reminiscencias políticas, y por supuesto sin connotaciones negativas heredadas del franquismo”. La victoria en el Mundial de fútbol de 2010 abrió las puertas a un “patriotismo alegre” y despreocupado de los traumas de los hijos de la dictadura y la Transición, cuya culminación sucede en la celebración del triunfo, con Manolo Escobar cantando Y viva España, coreado por jugadores y público.

Hasta Joaquín Sabina se lanzó a ponerle letra al himno y el resultado encantó a Ciudadanos, que la aprovecharía con fines electoralistas. Decía así: “Ciudadanos,/ en guerra por la paz/ y la diosa razón/ mano en el corazón./ Ciudadanos,/ ni súbditos ni amos/ ni resignación/ ni carne de cañón”. Sin embargo, a estas alturas no parecen existir alternativas a la música oficial que representen las diversas sensibilidades nacionales dentro del territorio.

Los historiadores advierten que la utilización simbólica de los colores de la patria no deja de crecer, animadas principalmente por las políticas excluyentes y la persecución estatal de los símbolos de opciones contrarias a las gobernantes. “No ayudaron, sino todo lo contrario, a encontrar emblemas nacionales compartidos. Sólo después de cinco décadas y media de legislación represiva, en los años ochenta y noventa se alcanzó un cierto equilibrio en este campo, que se ha roto con la crecida nacionalista”. La guerra entre nacionalistas continúa y ambas partes incendian los colores de una patria desteñida.
 


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