AGLI

Recortes de Prensa   Jueves 3 Febrero 2000
#«Gadafi» y «Xaki»
Editorial ABC 3 Febrero 2000

#La eficacia policial puede con la leyenda
IMPRESIONES El Mundo 3 Febrero 2000

#La violencia callejera se disparó en enero, con más de dos ataques diarios
J. A. R, Madrid El País 3 Febrero 2000

#El colectivo vasco de Víctimas del Terrorismo pide ayuda a Bruselas
Bruselas EL PAÍS 3 Febrero 2000

#La irrupción de los estados centrales
HENRY KAMEN El Mundo 3 Febrero 2000

#Viena, otro fin de siglo
GABRIEL ALBIAC El Mundo 3 Febrero 2000

#Contra Haider, en el corazón de Austria
IMPRESIONES El Mundo 3 Febrero 2000

#El vals vienés
ANTONIO GALA El Mundo 3 Febrero 2000

#Una resistible ascensión
Darío Valcárcel ABC 3 Febrero 2000

#Viena infame y genial
LUIS ANTONIO DE VILLENA El Mundo 3 Febrero 2000

#La Policía francesa detiene a Gadafi, uno de los cabecillas más sanguinarios de ETA
MADRID. J. Pagola / D. Martínez ABC 3 Febrero 2000


#Xaki oculta a huidos y controla a deportados de ETA, según Garzón
J. M. L, Madrid El País 3 Febrero 2000

«Gadafi» y «Xaki» 
Editorial ABC 3 Febrero 2000

EL auto de prisión dictado por el juez Baltasar Garzón contra los principales responsables del órgano de relaciones exteriores de ETA, denominado «Xaki», es una larga y detallada exposición sobre la estructura «diplomática» de la banda terrorista. Al margen del indudable éxito que esta acción judicial supone para la lucha antiterrorista, el contenido del auto pone de relieve el control directo por ETA sobre todas las ramas del llamado Movimiento de Liberación Nacional Vasco y su extraordinaria preocupación por asegurarse una sólida presencia internacional. En consecuencia, en la misma medida en que este objetivo era prioritario para la banda, también lo eran, y son sumamente perjudiciales, los avances de la política exterior contraterrorista del Gobierno español.

Las resoluciones del juez Garzón desvelan la capacidad de ETA para cambiar de estructuras y de personas siempre que lo ha necesitado, aunque es cierto que esto sucede cada vez con mayor dificultad. Los documentos incautados, entre otros, a los etarras Mikel Egibar y José Ignacio Herrán demuestran que ETA creó sucesivos órganos para ejecutar su acción exterior, en el marco de una organización más amplia en la que Herri Batasuna tiene su apartado particular y que tarde o temprano merecerá una nueva valoración judicial. Tales órganos tenían como funciones primordiales tanto el mantenimiento de la unión de deportados, refugiados y huidos, como la réplica a la progresiva colaboración de la comunidad internacional con las autoridades españolas.

Esta colaboración internacional es la brecha que está debilitando a ETA y el camino que está llevando al Gobierno español a la máxima eficacia en la lucha contra la organización terrorista. Fruto del entendimiento con Francia, el más valioso de cuantos puede mantener España, ha sido la detención de Juan Carlos Iglesias Chouzas, más conocido por «Gadafi», considerado en medios judiciales y policiales como uno de los etarras más sanguinarios, responsable del «comando Vizcaya» desde mediados de los años ochenta hasta principios de los noventa. Cuenta con sumarios abiertos en casi todos los Juzgados Centrales de Instrucción de la Audiencia Nacional, que le hacen responsable de veinte asesinatos. La criminal veteranía de «Gadafi» y su peso específico en la banda terrorista convierten su detención en la prueba de que la acción judicial y policial contra ETA está llegando paulatinamente a los militantes tradicionalmente más protegidos, al mismo tiempo que desmantela con precisión su complejo entramado organizativo. El éxito de la acción judicial contra ETA es que está aproximando el cerco a sus máximos dirigentes actuales.

La eficacia policial puede con la leyenda
IMPRESIONES El Mundo 3 Febrero 2000

Juan Carlos Iglesias, Gadafi, detenido ayer por la policía francesa, pertenecía al grupo de los etarras más escurridizos. Sin embargo, la mayor parte de este sangriento grupo ha terminado siendo apresada. Es cierto que ETA tiene capacidad, aunque decreciente, de renovar su militancia, pero no lo es menos que una acción policial eficaz y la cooperación internacional terminan consiguiendo que hasta los más hábiles para eludir la acción de la Justicia tengan que enfrentarse a ella. No basta para terminar con el problema, pero tampoco hay solución sin su trabajo en defensa de la seguridad y la libertad individuales. Por ello crece el apoyo a la gestión eficaz y respetuosa con la ley de Jaime Mayor Oreja. Si es discutible la afirmación de algunos dirigentes del PP de que la ciudadanía no demanda un cambio de Gobierno, es indiscutible que casi nadie quiere que cambie el ministro del Interior.

La violencia callejera se disparó en enero, con más de dos ataques diarios
El PSE-EE fue el partido más afectado por la 'kale borroka'
J. A. R, Madrid El País 3 Febrero 2000

La violencia callejera ejecutada por jóvenes proetarras en el País Vasco y Navarra -la llamada kale borroka- se disparó en el mes de enero que acaba de terminar. Los 82 ataques contabilizados suponen casi el triple de los registrados en diciembre pasado (hubo 30) y han sido prácticamente los mismos que los que hubo en los meses de enero (44) y febrero (25) de 1999 juntos. El Ministerio del Interior ofreció ayer un balance de la violencia callejera del primer mes del año, en el que se constata que los actos de vandalismo aumentaron "considerablemente". La media en enero fue de 2,6 acciones vandálicas al día.

El informe revela que la provincia de Vizcaya ha sido la más sacudida por los actos de violencia callejera, con 36 ataques, seguida de Guipúzcoa, con 24 y Navarra, con 22. Por el contrario, en Álava no ha habido ni un solo episodio de kale borroka.

En el reparto de ataques entre los distintos partidos políticos, el más perjudicado fue el PSE-EE, ya que, según el informe, un concejal de este partido sufrió un ataque directo, mientras otros seis militantes vieron cómo sus bienes personales fueron objetivo de los violentos y un local socialista también recibía el impacto de los cócteles mólotov. Sólo un militante del PP sufrió las iras de los radicales. El informe incluye un ataque contra HB.

Los objetivos predilectos de los violentos fueron los edificios y los bienes públicos, atacados en un total de 47 ocasiones. El mobiliario urbano fue objeto de 20 episodios de destrozo, mientras que los ferrocarriles vascos recibieron el impacto de las bombas incendiarias en cinco ocasiones, en una de las cuales los autores robaron las 80.000 pesetas de la recaudación del día. Los cuarteles de la Guardia Civil en Euskadi fueron atacados tres veces.

En cuanto a los atentados contra intereses particulares y privados, Interior tiene registrados un total de 18, de los que 13 fueron contra intereses bancarios; dos contra bienes de medios de comunicación e infraestructura de telecomunicaciones; uno contra empresas privadas, otro contra concesionarios de automóviles y otro contra intereses de compañías telefónicas.

Ataque a un banco
Precisamente ayer, un artefacto casero provocó "daños cuantiosos" en una oficina bancaria de la localidad vizcaína de Sopelana, donde quedó destrozado un cajero automático, según informó la Ertzaintza. La explosión se produjo a las 2.30 en la sucursal de La Caixa ubicada en la calle Sabino Arana del municipio de Sopelana. La deflagración destrozó el cajero automático, los cristales de la puerta de acceso y provocó daños también en el techo del local, aunque no afectó a los vehículos estacionados en la zona ni al resto del edificio.

La acción más grave de enero pasado fue el lanzamiento de 54 cócteles mólotov contra el cuartel de la Guardia Civil de Galdakao (Vizcaya), ocurrido el día 1 y en el que resultó herido un agente y sufrieron daños el acuartelamiento y varios vehículos. Ese mismo día, un grupo de radicales golpeó e insultó en Sestao (Vizcaya) al teniente de alcalde, el socialista Txema Rodríguez, en una acción en la que tuvo que intervenir la Ertzaintza, aunque los agresores huyeron sin que se practicaran detenciones.

El 4 de enero un grupo de desconocidos lanzó 13 cócteles mólotov contra el cuartel de la Guardia Civil de Durango, aunque ninguno llegó a estallar, y, dos días después, unos encapuchados incendiaron en San Sebastián una tienda de ropa propiedad de un militante socialista. Los ataques incluyeron la colocación, el 8 de enero, de un artefacto explosivo contra las puertas de acceso a varias viviendas de la localidad vizcaína de Berango, entre ellas la de un militante socialista.

En Getxo (Vizcaya) varios desconocidos atacaron el 23 de enero, por error, la vivienda de un vecino del concejal socialista Luis Almansa Rubio con cócteles mólotov, lo que produjo un incendio que se propagó a la vivienda de Tomás Boza y María Villaverde, que no tienen relación política con el edil. El informe no refiere detenciones.

El colectivo vasco de Víctimas del Terrorismo pide ayuda a Bruselas
Bruselas EL PAÍS 3 Febrero 2000

La presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (Covite), Teresa Díaz, pidió ayer al Parlamento Europeo que denuncie la situación de abandono en la que viven sus integrantes, así como la de la sociedad vasca en general, que, dijo, "se siente amedrentada" por quienes intentan imponer con el terrorismo lo que no consiguen a través de las urnas.

Díaz, que se entrevistó con diversos europarlamentarios españoles y de otros países, propone a Bruselas una serie de iniciativas: la creación de una subcomisión que estudie el estado en el que se hallan las víctimas del terrorismo en el ámbito de la Unión Europea y "especialmente en el País Vasco por la gravedad que presenta esta región"; una declaración institucional en que la se afirme que "todos los actos terroristas son, sin paliativos, delictivos y que por ello no pueden ser exculpados, justificados o excusados con ninguna argumentación política", y una atención especial a quienes, "además de ser víctimas del terrorismo, han de padecer diariamente el desdén de sus administraciones", en su caso la vasca.

La irrupción de los estados centrales

HENRY KAMEN El Mundo 3 Febrero 2000

En el breve pero excelente libro que Juan Pablo Fusi acaba de publicar sobre la idea de España (España. La evolución de la identidad nacional, Temas de Hoy), hay inevitablemente muchas preguntas que merecen un cuidadoso examen. Sin embargo, resistiré la tentación de entrar en el debate que nos presenta, porque sería una dialéctica sin fin.

En cambio me permitiré tomar una frase de entre las páginas de su libro. El autor cita a Pérez Galdós cuando dice que «en realidad todos somos regionalistas, porque todos trabajamos en algún rincón más o menos espacioso de la tierra». Fusi emplea esta cita al comienzo del capítulo en que explica «los nacionalismos», un tema que desde hace tiempo ocupa el centro de la atención nacional. Es importante la frase que usa cuando habla de la «irrupción del regionalismo» en la vida política de España en el siglo XIX.

Como con otros muchos asuntos, es una cuestión de perspectiva. En España, a finales del siglo XIX, hubo un movimiento cultural y político muy fuerte en favor de la validez de la existencia regional. Por tanto muchos de nosotros podemos suponer, como la misma palabra «irrupción» sugiere, que el regionalismo y el nacionalismo que aparecieron en aquel periodo, eran en cierto sentido novedades. Creo que es primordial que presentemos otro aspecto del argumento.

La novedad no fue el regionalismo. El regionalismo ya se hallaba enraizado en las provincias de todos los países; el regionalismo siempre había existido, se había expresado a través de la sociedad y la cultura local. En las regiones la gente se expresaba en su propia lengua y mantenía sus propias estructuras políticas. Usaban sus propios pesos y medidas: una libra de alubias no era lo mismo en las provincias que en la capital de la nación.

Realmente, la gran novedad fue la irrupción del Estado. La ampliación del poder del Estado, la burocracia estatal, los impuestos estatales, la literatura estatal, las carreteras estatales amenazaron la vida de las regiones que reaccionaron afirmando su propia identidad. La creciente amenaza del Estado originó que algunos socialistas del siglo XIX desarrollaran una filosofía («anarquismo») en defensa de la autonomía regional.

No hablamos de bueno o de malo, ni de correcto o incorrecto, sino de dos modos diferentes de existencia, que nunca fueron incompatibles pero que siempre crearon tensiones. Aquellos que piensan que el concepto de España ha provocado tiranteces distintivas entre centralismo y regionalismo, deberían ir más allá y considerar a otros países europeos.

Francia ha sido tan lenta como España en adaptarse al poder central. Cuando en 1870, el Estado francés declaró la guerra a Alemania , algunas regiones francesas consideraron que no se hallaban involucradas en el tema e intentaron abstenerse de tomar parte en la guerra. Otras procuraron aprovechar la oportunidad para disgregarse de Francia. En algunas áreas fue muy difícil entrenar a los soldados porque no hablaban la lengua nacional, el francés, y por lo tanto no entendían las instrucciones que les daban los oficiales. Todos los grandes estados europeos han tenido y continuarán teniendo regionalismos que son mucho más antiguos que el Estado central. El caso de España no es único.

Y, por supuesto, no hay incompatibilidad entre un Estado central y una identidad regional, por muchos dolores de cabeza que cause a los políticos. El problema surge sólo cuando hay nuevas e intolerables presiones, tales como la creación de ideologías o el uso de la violencia.

Dejen que les cite un caso que apareció en las noticias de hace unos días. Un grupo de guerrilleros en la frontera de Tailandia ocupó un hospital tailandés, haciendo algunas peticiones que parecían inaceptables, rápidamente el Ejército tailandés los eliminó. Aquí lejos, en Europa, estamos ensimismados en nuestros propios problemas y muchas veces no mostramos el interés suficiente por un rincón de la tierra que no es el nuestro. Sin embargo, este incidente es un caso típico de regionalismo por el que, de hecho, deberíamos preocuparnos.

Los guerrilleros proceden de una minoría dentro de Birmania, el pueblo Karén, que durante el último medio siglo y principalmente a partir del advenimiento de la dictadura militar en el país, ha tratado de afirmar sus derechos en su propia región. Es una región cristiana en un país budista, sin recursos económicos, sin acceso al mar, hostigada por el Ejército birmano. Los rebeldes protagonizaron el reciente suceso porque desean garantizarse una salida a través de la frontera con Tailandia. Ahora esta vía parece cerrada. Los Karén son gente que normalmente pedía poco más que vivir en paz en su propia región.

Hablo de este hecho, que tal vez a algunos les pueda parecer un tanto exótico, porque me unen vínculos personales con el caso. Nací y crecí en Birmania, y la niñera que me cuidó durante muchos años, era una muchacha Karén. En algún lugar entre mis antiguas fotos, quizás, todavía guardo una vieja foto de ella. En aquellos últimos días de agonía del Imperio británico, ya empezaba a despuntar el conflicto. Las minorías regionales que habían vivido en relativa tranquilidad bajo el antiguo régimen del raj (la corona británica), se percataron de que la «irrupción» del nuevo Estado independiente amenazaría su modo de vida tradicional. Tenían razón, como lo demuestra el caso de los Karén.

El regionalismo tiene sus virtudes y sus defectos, al igual que los tiene el centralismo. Pero merece la pena recordar que no es una aberración. Es más antiguo que el Estado central, y si no se trata con cuidado puede socavar el Estado. Quizás esa sea la esperanza que abrigan los rebeldes Karén cuando se enfrentan a la dictadura militar. Henry Kamen es historiador.

Viena, otro fin de siglo
GABRIEL ALBIAC El Mundo 3 Febrero 2000

De su Partido de la Libertad dice Jörg Haider que es la OLP de Austria. No es mala la metáfora. No en muchas partes más que en la exitosa banda terrorista de Arafat es detectable un tan diáfano resonar de la fobia antijudía. La consiguiente proclama de principios («el FPÖ es la OLP de Austria, es el movimiento de liberación austriaco») no deja mucho sitio a ambigüedades. Y el inconsciente colectivo de esa cosa amputada al tardomedieval Imperio Austrohúngaro a la cual se llamó República Austriaca en 1919, responde al estímulo con preciso automatismo relojero: casi un tercio de los votos. ¿De qué desea ser «liberado» por la OLP de Haider el inconsciente austriaco? De Austria: esa que jamás experimentó la identidad, a no ser bajo el impulso de las mitologías pangermanas del nazismo.

Cataclismático, el fin de la Gran Guerra hace caer la losa de las grandes despedidas en 1919. Son los adioses cuya nostalgia tiñó la poética de Von Hofmannstahl quince años antes, aún de lleno en el esplendor vienés: «Debemos despedirnos de un mundo antes de su derrumbe». Porque el mundo se derrumba: el viejo mundo aquel ahogado en su último destello, en sus más bellos fuegos de artificio. Belle époque: su nostálgica belleza y sus sombras cobrarán, en la pluma de un Schnitzler, la enigmática ambigüedad de los sueños.

Las trincheras del 14 pulverizaron los ilusorios tópicos de progreso del siglo precedente. Pero en Viena pulverizaron algo más: fin del Imperio, de la nación. De sus escombros se inventó esa cosa administrativa a la cual se dio nombre de Austria. Había soñado Hofmannstahl cómo de aquel vaticinado derrumbarse del brillante mundo en el ocaso nacería una «indefinible poesía». No. Sobrevenida, la caída nada tiene de poética. Y, así, Austria en la entreguerra vive sólo el áspero desasosiego de no reconocer su propio rostro. Apenas si logrará entreverlo bajo la máscara hierática del Reich hitleriano.

Doscientos mil vieneses aclamaron a Hitler en su día de gloria. 14 de marzo. 1938. Anschluss. Hitler devuelve a Viena lo de Viena recibido tres décadas antes: el legado antisemita de Schönerer y Lueger. Austria se reconocerá en el Führer de inmediato.

En la foto -Viena, fin de marzo de 1938-, hombres acuclillados de cabeza gacha restriegan sus cepillos de raíz sobre los adoquines de la Ringstrasse: es una tarea absurda, sacar brillo al empedrado de una calzada. Pero los hombres acuclillados son judíos. Y el duro cepillo de raíz no limpia de escoria la calle; limpia a Viena de la sangre impura de estos que pronto serán humo en el muy austriaco campo de Mauthausen. Rubios uniformados ríen. Haider hoy no es distinto de aquel enfermo gozo homicida del año 1938 que enriqueció a sus ancestros.

Contra Haider, en el corazón de Austria
IMPRESIONES El Mundo 3 Febrero 2000

Más de 15.000 austriacos, convocados muy pocas horas antes a manifestarse contra el pacto que puede llevar a la extrema derecha al Gobierno, salieron ayer a las calles de Viena a manifestar su repudio a Joerg Haider y sus propuestas xenófobas. Mientras que el Gobierno belga pedía a sus ciudadanos que no vayan siquiera a esquiar a los Alpes austriacos este invierno, el Parlamento europeo -con el vistoso titubeo de los democristianos alemanes- condenó severamente el pacto con Haider. Hay en todo ello un elemento de prevención, de alarma ante una cesión a la que podrían seguir otras, como dejaba claro el eurodiputado español Aleix Vidal-Quadras: «Hay que lanzar una señal inequívoca a la opinión pública de rechazo al tigre de la intolerancia, de la xenofobia y del racismo para no añadir un error más a la larga lista de abdicaciones, renuncias y oportunismos que jalonan el pasado de Europa y que tan caro hemos pagado».

El vals vienés
ANTONIO GALA El Mundo 3 Febrero 2000

Ignoro si la UE tiene autoridad jurídica -moral, sin duda, sí- para intervenir en el Gobierno austriaco que, algo más que peligrosamente, mira a la ultraderecha. La parábola de la manzana podrida entre otras sanas sigue siendo válida. Austria ya engañó una vez: no fue arrastrada con violencia hacia el nazismo: ahí está la Historia. Y tampoco fue limpiada como lo fue Alemania. La semilla desde la tierra, no muerta, está surgiendo... Si la UE no lo impide, yo no sé quién lo hará. (La Comisión, desde luego, no.) Pero sé que, en tal caso, la UE no tiene porvenir alguno. O lo tiene malísimo.

Una resistible ascensión 
Por Darío Valcárcel ABC 3 Febrero 2000

EN el conflicto austriaco hay una advertencia a los europeos: en un continente tan sufrido, conviene enterarse de los avisos en vez de mirar al techo. Jörg Haider es un guapo, cursi, superficial, dotado para la simplificación. En Austria, hay millares como él. Pero ha ganado 52 escaños en el Parlamento de Viena. Este sujeto, en parte ciego, ha defendido a los nazis una y otra vez, aunque comprenda ahora su error táctico. Parece un hombre dispuesto a todo y probablemente lo está. Los tipos como él empiezan gritando en un mitin y acaban propinando el tiro de gracia en cualquier campo de concentración.

La punta del iceberg es la libre circulación de trabajadores. Austria es hoy una pequeña nación, pero fue hace cinco siglos cabeza de un imperio extendido desde el mar del Norte al Adriático. La corona austro-húngara se vino abajo, con estrépito y dignidad, en 1918. Austria es hoy un pequeño país de ocho millones de habitantes, décima parte de su antiguo rival, Alemania, del que es feudo económico, con 29.000 dólares de renta per cápita. Los austriacos viven obsesionados por la presión competitiva de los inmigrantes. Por las fronteras de Eslovenia, Hungría, Eslovaquia y la República Checa entran millares de autobuses cada semana, con trabajadores bien cualificados: casi todos competentes, cumplidores, honrados. Buena parte de esos pueblos formaron el antiguo imperio. Trabajaron con toda libertad en el mosaico austro-húngaro.

Ciertos políticos son esclavos de sus palabras y Haider es uno de ellos. Detrás del problema migratorio, este hombre esconde probablemente otras caras, aunque es quizá una figura quemada, víctima de su facundia. Ha justificado el nacionalsocialismo y el racismo y se ha declarado incompatible con una Europa abierta, ilustrada, multicultural y multiétnica, como quisieron los grandes europeos, desde Maximiliano a Voltaire. Quiere una Austria pequeña, cerrada, autoritaria y dependiente (de Alemania, claro). Muchos austriacos no quisieron nunca revisar su adhesión al Anschluss, en contraste con otros, no vamos a decir si buenos o malos: austriacos incompatibles con Hitler. Durante los últimos 50 años los socialdemócratas han dominado la escena nacional y esa constante permanencia en el poder ha acabado por anquilosarlo todo. La democracia-cristiana ha optado por dar un terrible paso. Austria carece en realidad de jefe del Estado. El presidente Klestil parece incapaz para forzar el enésimo acuerdo entre la DC y los socialdemócratas de Viktor Klima. Haider es un político hablador e ignorante, con grandes condiciones para convertirse en un monstruo, no imaginario, sino real. Conocimos millares en Berlín, en Munich, en la propia Viena, en los años previos a la solución final. ¿Por qué llegaron al poder? Porque Europa se secó.

Lo que verdaderamente puede salvar a la UE de una hecatombe ideológica es la defensa de esos activos inmateriales que movilizaron a Adenauer, a Churchill, a De Gaulle; sí, también a De Gaulle, aunque no tuviera mucha simpatía por Monnet y Schuman.

Un gran historiador francés, Charles-Olivier Carbonell, acaba de explicar lo que verdaderamente existe como cemento de unión de los europeos: las ideas, las fuerzas no materiales por las cuales hay que estar dispuestos a darlo todo. El habeas corpus, el Bill of Rights, el discurso de Tomás de Aquino, el mito de Antígona, compartidos desde Grecia a Escocia, desde Finlandia a la bahía de Cádiz. No hay determinismo geográfico: el espacio no es europeo sino que ha sido europeizado. Los derechos del hombre han crecido en EE. UU., pero han nacido en tres ciudades, Atenas, Roma, Jerusalén. «A pesar de las tiranías y de la esclavitud, Europa mantuvo siempre lo que hay de esencial en el corazón de cada hombre, aunque viviera preso en una celda: el derecho a la libertad, fundamento de todo. Esa conciencia crea el vínculo histórico y el sustrato común». Naturalmente, pesan mucho los gasoductos, los eurobonos, las redes transeuropeas y el mercado único. Pero es todavía mayor el tonelaje de las libertades reales, el Estado de derecho, la defensa armada de la paz, los derechos universales. Haider no sabe qué significa todo esto.

Viena infame y genial
LUIS ANTONIO DE VILLENA El Mundo 3 Febrero 2000

En 1995 Anaya editó el libro que con ese título -Viena infame y genial- publicara en 1992 el austriaco Joachim Riedl. Es un texto que viene que ni pintado en la actual coyuntura austriaca (neonazis camuflados de burgueses conservadores) porque explica magníficamente lo que fue la famosa Viena de principios de siglo, cuna de arte, arquitectura, pintura, filosofía y psicoanálisis (Klimt, Egon Schiele, Adolf Loos, Wittgenstein, Freud et alii) al tiempo -y esto solía decirse menos- que era la cuna y el feudo de los teóricos y primeros militantes del nazismo, así Hans Hörbiger o Walter Riehl, líder de un partido nacional y liberal que, en 1918, cambió su nombre por el de Partido Obrero Nacionalsocialista. Hitler era austriaco de nacimiento, sí, pero ello es más anecdótico que saber qué austriacos fueron -desde el siglo XIX- los mayores teóricos del germanismo puro y de lo que sería aquel nacionalsocialismo. El libro de Riedl (que tiene casi el mismo amor y rabia contra la burguesísima Austria que su compatriota Thomas Bernhard) declara sobre todo que, sin judíos, sin la pluralidad del viejo imperio Habsburgo, sin el conglomerado que Viena fue y que terminó de destruir la anexión a la Alemania hitleriana, en 1938, nunca más existirá la Austria milagrosa de aquel despertar de la centuria. Joachim Riedl ve hoy una Austria tibia y temerosa, privada de genio. Pero olvida decir (y es también de justicia) que si el nazismo nace en Austria es Alemania quien pone los tanques en marcha y las noches, antes, de los cristales rotos. Y desde luego no podía decir aún qué peligro real supone para una Europa democrática Jörg Haider, que siempre se fotografía con aires de risueño sportman, quizá por disimular los incisivos. El peligro de Haider y de los suyos no es hodierno, sino futuro, y de ahí que haya que ser más vigilantes. El xenófobo Haider actuará de momento con la mayor corrección política, porque aún no tiene el necesario poder ni la suficiente confianza. El problema serio empezará cuando logre -como los nazis de siempre- asustar a la burguesía conservadora diciendo que los inmigrantes, el libertinaje y la innecesaria libertad -por ese orden- acabarán con Austria y sus sagradas tradiciones. Entonces -horror- habrá destapado el frasco de las esencias. Y ya sabemos, que junto al frasco de las esencias siempre hay dispuesta una lanza.

La Policía francesa detiene a Gadafi, uno de los cabecillas más sanguinarios de ETA 
MADRID. J. Pagola / D. Martínez ABC 3 Febrero 2000

La Policía francesa detuvo ayer cerca de Bayona a uno de los terroristas más sanguinarios de ETA: Juan Carlos Iglesias Chouzas «Gadafi», que acumula un su historial criminal una veintena de asesinatos. El terrorista acudía a una cita con la etarra Concepción Iglesias, que hacia labores de enlace y a la que los agentes galos seguían desde hacía, al menos, dos años. La mujer también fue capturada.

La detención de Iglesias Chouzas es consecuencia de los seguimientos que la Policía francesa venía realizando desde hacia años en torno a Concepción Iglesias, compañera sentimental del ex cabecilla etarra José Javier Arizcuren Ruiz «Kantauri», arrestado en París el pasado mes de marzo. Los agentes que la vigilaban comprobaron cómo a media mañana de ayer la etarra, acompañada de su hijo de corta edad, abandonaba Burdeos para dirigirse a Tarnes, localidad situada a unos quince kilómetros de Bayona. Una vez allí, la mujer, que estaba fichada por sus labores de enlace dentro de la banda, se dirigió a una hamburguesería de un centro comercial. En este lugar, se reunió con un individuo moreno, cuya identidad era una incógnita para los agentes. Por este motivo, los responsables policiales decidieron mantener el operativo hasta comprobar si a la cita acudían más personas o si estos dos individuos podían llevarles a algún otro objetivo.

No obstante, el desconocido sospechó que estaban siendo vigilados, por lo que hizo un ademán de abandonar la zona. Ante este movimiento, la Policía decidió intervenir para proceder a la detención de Concepción Iglesias y de su acompañante. Al etarra se le ocupó una pistola, que no llegó a utilizar, así como documentación falsa a nombre de un ciudadano español y un carné de agente de las Fuerzas de Seguridad españolas. A la terrorista se le intervino documentación falsa francesa.

Tras la captura, la Policía halló en el aparcamiento de la hamburguesería un Renault-19, utilizado por la etarra, que había sido robado en Las Landas.

Los agentes no tardaron mucho en confirmar que el desconocido era Juan Carlos Iglesias Chouzas, uno de los etarras más sanguinarios de la banda. Por ello, a los policías no les extrañó las medidas de seguridad que adoptaba este individuo, ya que, junto a José Luis Urrusolo, ha sido el terrorista que en más ocasiones ha conseguido eludir los cercos policiales a los que se le han sometido.

Iglesias Chouzas tendrá que responder en Francia por los delitos de tenencia ilegal de armas y documentación falsa, además de por asociación de malhechores, antes de que pueda ser extraditado por la veintena de asesinatos que se le imputan. Concepción Iglesias está acusada, de momento, de realizar labores de enlace entre la dirección de ETA y el «comando» que planeó asesinar al Rey en 1996, en Palma de Mallorca.

Las investigaciones corren a cargo de los Reseignements Generaux (servicios secretos), que hicieron los seguimientos, y de la VI División de la Policía Judicial, que en la tarde de ayer trataba de localizar el piso que utilizaba «Gadafi» para ocultarse. La última vez que se tuvo alguna pista sobre éste fue el pasado 25 de octubre cuando fue detenida Belén González Peñalba. Tras su arresto se comprobó que iba a mantener cerca de Pau una cita con Gadafi.

Otra de las líneas de investigación se dirige a establecer el papel que Iglesias Chouzas tenía ahora en ETA. Tras su regreso de México, en mayo de 1995, se sospechó que había entrado en Francia para incorporarse a la dirección. No obstante, no había datos concluyentes que confirmaran que estuviera al mando de alguno de los «aparatos», salvo que sus huellas aparecían en algunas cartas bomba que ETA envió desde París a empresarios vascos. Tras la captura de Kantauri, hay algunas pruebas que apuntan a que Gadafi hacía labores repartidas entre el «aparato militar» y el de «logística», este último lo compartiría con Fermín Martínez Vergara «Demonio».

El ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, calificó de muy importante esta detención al tratarse de un elemento relevante de la banda.

Xaki oculta a huidos y controla a deportados de ETA, según Garzón
La asociación fue registrada legalmente
J. M. L, Madrid El País 3 Febrero 2000

El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón señala en el auto de prisión de los ocho miembros del aparato de relaciones internacionales de ETA que la organización terrorista utiliza la Asociación Europea Xaki, constituida legalmente y presentada en rueda de prensa en Bilbao en julio de 1996, para "brindar cobertura y ocultamiento" a los miembros de la banda y para "controlar" a los militantes diseminados por distintos países.

La Asociación Europea Xaki, al margen de sus objetivos estatutarios y bajo las directrices de ETA, ha desarrollado, a través del colectivo Elkano, actividades de control sobre el colectivo de deportados y refugiados en cada país donde se encuentran o ha facilitado la huida de los deportados de sus lugares de confinamiento y su traslado a terceros países o su reubicación en territorio francés.

Una de sus principales actividades ha sido la dotación a miembros de ETA de documentación falsa (pasaportes), lo que ha permitido la impunidad de muchos de sus militantes.

Según Garzón, Xaki también ha actuado para contrarrestar las peticiones de extradición de las autoridades judiciales españolas o para deslegitimar el ordenamiento jurídico español en el extranjero presentándolo como escasamente garantista.También ha contribuido al sostenimiento de militantes de ETA en otros países a través de labores de intermediación y gestión delegada.

El juez Garzón considera a los ocho detenidos militantes y no meros colaboradores de la organización terrorista, y explica que los cargos obrantes en la causa proceden de documentos intervenidos a José María Dorronsoro en 1993; a José Ignacio Herranz Bilbao y a José Javier Arizkuren Ruiz en 1999 y de la declaración de Mikel Egibar en marzo de 1999, así como de la documentación intervenida en diversos registros domiciliarios.

Garzón decretó la prisión incondicional para cinco de los detenidos e impuso fianzas a los otros tres. Según el auto de prisión, Miriam Campos Alonso es la responsable de Relaciones Exteriores de Xaki, y como tal realizó un viaje a Uruguay para entrevistarse con dos etarras. En su domicilio se intervinieron soportes informáticos encriptados relativos a la organización.

Mikel Gotzon Korta Carrión, responsable de Xaki para América Latina, ha visitado media docena de países suramericanos y recibe instrucciones para el colectivo a través de disquetes.

Iñigo Elkoro Ayastuy, Betilo, responsable de Derechos de los Pueblos y los Ciudadanos de Xaki y antiguo abogado de presos etarras integrado en las Gestoras Pro Amnistía, ha realizado viajes a México y Cabo Verde.

Designado por ETA
Gorka Martínez Bilbao, antiguo miembro de la Mesa Nacional de HB, condenado a siete años de cárcel por el Tribunal Supremo y excarcelado por el Constitucional, fue designado directamente por ETA como antiguo responsable de relaciones internacionales de HB y actualmente forma parte de la estructura de Xaki.

Sabin del Bado González aparece incriminado al haber utilizado su tarjeta de crédito para pagar billetes de avión a México de dos miembros de Xaki. Ha sido miembro de la oficina en Bruselas y su función sería la de "tesorero efectivo" de Xaki.

El juez ha fijado una fianza de dos millones para eludir la prisión a José Ramón Antxia, Tucán, responsable de la comisión de Deportados y al que "ETA le felicita por sus informes"; de dos millones a Mikel Gotzon Resa Ajamil, socio constituyente de Xaki, y de un millón para María Rosario Buñuel Pérez, Txaro, que realizó actividades para la venta de una casa de HB en Nicaragua para contribuir al sostenimiento de militantes etarras en la clandestinidad.

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