AGLI

Recortes de Prensa   Lunes 14 Febrero 2000
#Tres historias
JORGE M. REVERTE El País 14 Febrero 2000

#Valores 
Jorge TRIAS SAGNIER ABC 14 Febrero 2000  

#Programa, programa y ¿programa? 
Carlos DÁVILA ABC 14 Febrero 2000

#Nazis, terroristas y parlamentarios
José Luis Manzanares La Estrella 14 Febrero 2000

#Ciudadanos vascos plantan cara a la presión nacionalista con la iniciativa «¡Basta ya!»
 BILBAO. I. Souto ABC 14 Febrero 2000

#Encapuchados atacan con 'cócteles mólotov' tres cajeros en Portugalete
Bilbao EL PAÍS 14 Febrero 2000

#Pujol compara a Almunia con Vidal-Quadras por sus críticas a la política lingüística
Barcelona La Estrella 14 Febrero 2000

#¿Qué paz en Kosovo?
Editorial El País 14 Febrero 2000

Tres historias
JORGE M. REVERTE El País 14 Febrero 2000

Lo dice el presidente Aznar: "La marca España vende bien". Una curiosa manera de expresar la concepción nacionalista. Pero, al margen de cómo aplica cada cual su concepción del mundo en el que vive, todos tendemos en este país a considerar que vivimos en uno de los mejores mundos posibles. España, y las nacionalidades que conviven en su interior, van bien. Veamos.

1. El Ejido. Cientos de personas se echan a la calle para vengar en la carne de un colectivo el asesinato cometido por un individuo. Hay miles de trabajadores magrebíes en la zona, que están pagados a una media del 50% en relación con los españoles. Viven en guetos y no reciben apenas atenciones sanitarias ni escolares. Es una población de aluvión que no tiene preparación laboral y cuyo referente común es la miseria. Muchos de sus componentes han pasado por la etapa intermedia de las ciudades rodeadas de cinturones de marginación. De estos, algunos, carecen de referentes éticos y, desde luego, están al margen del respeto hacia cualquier tipo de autoridad o formas de convivencia. La mayoría son gentes pacíficas y trabajadora que desean emprender una vida más segura y elevar su nivel de educación y de vida. Han venido a tentar el paraíso.

Los habitantes de El Ejido, los autóctonos, han reaccionado de forma mayoritaria identificando al asesino (y al asesino de la semana anterior) con el colectivo de magrebíes. Si la puñalada la hubiera proporcionado un sueco rubio de 1,90 metros, no habrían puesto en marcha ningún motín de caza al rubio. Los moros son inferiores y de fácil identificación. Y la venganza contra el enemigo ancestral, una forma dulce de dar rienda suelta a lo peor de cualquier colectivo.

Los habitantes de El Ejido necesitan moros dóciles, que no tengan reivindicaciones salariales ni exijan que les sirvan en los bares. No es admisible que los moros quieran ser iguales. Les necesitan para que el precio de sus verduras no se dispare y pueda seguir compitiendo con el de las verduras de Marruecos.

Las instituciones españolas han sido incapaces de crear un sistema de acogida que sea alternativo a esta reivindicación del moro callado y barato.

Pero sabemos que nada de esto es generalizable al resto de España. Debemos estar tranquilos aunque se prevea que van a venir millones de emigrantes en los próximos años. Porque esto no es Austria.

2. Haider ¿Qué tiene que ver Haider con nosotros? Contra el líder ultraderechista austriaco se emplean sus propias declaraciones. El fondo ideológico de Haider es muy sencillo: una nación no tiene sentido si no se construye sobre presupuestos étnicos.

Los textos de Sabino Arana, padre del nacionalismo vasco, coinciden con las declaraciones de Haider, aunque las superan con mucho. Arana se permite incluso el lujo de describir a los españoles, a los maquetos, como gente afeminada, violenta, de corta estatura y propensa al crimen con navaja. Los actuales líderes del PNV no toman todos ellos al pie de la letra las observaciones de su padre ideológico. Quizás Arzalluz, el presidente del partido, elegido por unanimidad, que se deleita de cuando en cuando explicando las diferencias entre los vascos y los españoles referidas al tamaño del cráneo (Barandiarán lo estudió), el grupo sanguíneo y sus costumbres ancestrales. El lema del PNV es muy explícito: "Dios y leyes viejas". Arzalluz, de cuando en cuando, cae en la tentación de explicar el nacionalismo, la nación vasca, en función de las diferencias étnicas. El partido de Xabier Arzalluz gobierna en Euskadi, y nadie ha puesto el grito en el cielo. O sea, que tampoco por ese lado nos debemos preocupar, porque nadie se ha alarmado en Europa.

¿Por qué nos alarmamos con Haider?

3. Barcelona. Este asunto, desde luego, no tiene nada que ver con los otros. Hace unos meses, un grupo de reventadores impidió que en la Universidad se dieran unas charlas por Jon Juaristi y Aleix Vidal-Quadras. Iban a hablar de nacionalismo. Desde luego, dado su historial, hasta el más lerdo sabía que no estaban a favor. Los reventadores consiguieron su objetivo, y se produjo una polémica. Hasta intervinieron algunos senadores que justificaron la actitud de los reventadores, y muchos demócratas expresaron su protesta porque no se hubiera dejado hablar a los que disentían del nacionalismo.

Hace unos días, gracias a la presión de muchas personas de convicciones democráticas, la conferencia se pudo llevar a cabo. Sólo que el lugar elegido fue un hotel. No se celebró en la Universidad, y no ha pasado nada. En ninguna dependencia de ninguna Universidad catalana se pudo celebrar esa conferencia. Y no estamos alarmados. No sucede nada. Para eso están los hoteles cuando falla la Universidad. En eso se nota que vivimos en un país libre.

Sólo que hay varias universidades en Cataluña que no han sido capaces de organizar esa conferencia.

Pero aquí no pasa nada. Hay otros problemas. Eso era crear disfunciones en la polémica diaria, en los asuntos que preocupan a los ciudadanos. Como sucedió el día en que en Cataluña no se produjeron manifestaciones contra ETA por su última hazaña.

No pasa nada. La marca España vende bien en cualquier parte. La marca de cualquier parte de España.

Jorge M. Reverte es escritor y periodista.

Valores 
Por Jorge TRIAS SAGNIER ABC 14 Febrero 2000

NO me voy a referir a los valores bursátiles o al inesperado y brillante pacto entre el BBVA y Telefónica, pendiente sólo de que el acuerdo no se considere contrario a la libre competencia. Me refiero, evidentemente, a los valores que inspiran el ordenamiento jurídico, que, según el artículo 1.1 de la C.E., son: libertad, justicia, igualdad y pluralismo político. Cualquier situación que incida sobre esos valores habrá que examinarla con lupa, incluso al microscopio. La reciente operación de dos de las más grandes empresas españolas tendrá, por lo tanto, que estudiarse desde esas lentes, ya que la Ley de Defensa de la Competencia, que desarrolla parte del artículo 38 de la Constitución, pretende garantizar uno de esos valores superiores del ordenamiento jurídico aplicado a la libertad de empresa.

Hoy quiero volver a referirme, en cambio, a esos valores que podrían verse seriamente amenazados por la ascensión en la Europa comunitaria de un partido neonazi. La Europa común no sólo nació como un espacio de libre mercado, sino con la superior finalidad de hacer efectivos esos valores superiores que veinte años después recogió nuestra Constitución como propios. Me sorprendió, pues, la tibieza del democristiano catalán Durán i Lleida ante el expediente de expulsión del PP austriaco y, sobre todo, su desaforada salida de tono comentando el impecable recordatorio que le hizo el diputado popular español Robles Fraga. Ante la crítica, con la que se estará o no de acuerdo, de que determinadas expresiones nacionalistas conducen inexorablemente al fascismo, no se le ocurrió otra cosa a Durán que recordar que, en la campaña europea de 1994, una candidata popular había evaluado de forma positiva la política social, las pensiones y unas cuantas cosas más del franquismo.

Con los valores no cabe la tibieza. El nacionalismo de Haider y algunos nacionalismos étnicos europeos son preocupantes ya que atentan directamente contra esos valores superiores que inspiraron el Tratado de Roma y el de Amsterdam. Sobre otras cuestiones, sobre las autopistas franquistas, sobre los planes de desarrollo, sobre el sistema bancario bajo el que se construyó, entre otras, la pujante en su día Banca Catalana, sobre si todo eso fue bueno o malo para Cataluña y para España, puede opinarse, y nada tiene que ver con la defensa de los valores y con la indisimulada tibieza de Durán. Si los valores hubiese que defenderlos desde la pía prudencia, hoy Europa no existiría. Existe porque hay personas como Aznar o Guterres que anteponen los valores a la estrategia.

Programa, programa y ¿programa? 
Por Carlos DÁVILA ABC 14 Febrero 2000

YA resulta como constancia de las primeras algaradas de campaña, que aquella pejiguería del entrañable ex cardiópata Julio Anguita: «Programa, programa, programa», es el partido de la jornada. El PP ha empezado a presentar el suyo, y el PSOE lo disimula a trancas y barrancas porque, cada vez que el candidato Almunia enseña una partecita, Maragall, con Narciso Serra de apoderado taurino, se le rebela. Una semana después del matrimonio de conveniencia (Pujol cuando quiere maneja como nadie las expresiones castellanas), a los contrayentes Almunia y Frutos no se les ha vuelto a ver juntos. Para el PSOE, no obstante, eso no es lo peor; lo malo es que no anda del brazo de Frutos, pero tampoco del de los socialistas catalanes que se oponen al grito de «¡Cierra España!», que, como suprema oferta al PP, el secretario general socialista ha formulado como todo lo suyo, sin ton ni son, entre la incredulidad y la abulia general.

Dado que, como anunció Almunia: «Hemos elegido la izquierda», lo más propio, el mejor ejercicio de sindéresis, es ir «donde los empresarios», como hablan en Bilbao, y prometer la desregulación de la economía. Es tan estrafalario el intento como el de aquel ex ministro de la UCD que prometió un puente en un pueblo en el que no había río. Hubo un asistente al acto de Almunia que aseguró a la salida: «¿Y habla de “desregulación” y ha firmado las treinta y cinco horas?» Es sólo una pequeña muestra de que lo más provechoso que le puede ocurrir al PSOE en este mes es no enseñar el programa. El programa es una contradicción —también una protesta interna— continua y los eslóganes se le han quedado viejos. A estas fechas, ya empieza a saber el público en general que Villalonga, el riquísimo amigo de Aznar, aparte de que, como vive en Miami, no cena los sábados en La Moncloa, se está olvidando a toda prisa de devolver al presidente del Gobierno los cromos que le prestó de Di Stéfano en los pupitres de El Pilar. Ahora las preguntas de moda son: ¿Es Ybarra el amigo de Aznar? ¿Lo es, acaso, el nacionalista Uriarte? El PSOE estaba tan obsesionado en establecer el parangón Villalonga-Conde, o hasta Luis Roldán, si viniera el caso, que no se ha fijado que en el parqué financiero español el único que se habla, de común, con Rodrigo Rato, es Francisco González, el codueño reciente del BBVA y el coamo recentísimo de Telefónica. Pero, claro, se comprende la dificultad de Pérez Rubalcaba para ir denunciando, de mitin en mitin, a «González como el amigo de Aznar». Incluso los voluntariosos tardomaduros que asisten a las concentraciones del PSOE, entenderían otra cosa de la delación.

El PSOE camufla su programa y el PP lo presenta oficialmente el miércoles con una dificultad inicial: que algunos de los puntos más estimulantes dependen de que él no dependa. Y no estamos en una canción; estamos en que si no gobierna sin las ataduras medievales del nacionalismo no podrá, por ejemplo, regenerar, como es imprescindible, el Consejo General del Poder Judicial, por la vía de aligerar en ese órgano la influencia decisiva de los partidos políticos. Tampoco conseguirá llevar a los ayuntamientos, al patrón de la lista más votada, si precisa del aliento diario de estos convergentes alicaídos que revelan las encuestas. Al PP le van a perdonar con seguridad sus electores más exigentes, los que saben y contestan, que durante estos pasados años haya arrumbado su promesa de restaurar España con reformas como la de la Ley Electoral o la de financiación de los partidos, pero Aznar sabe que la clemencia de esta vez es únicamente una prórroga. Es como esos curas antiguos que a la segunda que te confesaban del mismo pecado (adivinen cuál era), te reñían: «A la siguiente le mando al párroco y ése te pone un cilicio». Pues algo así. Desde este punto de vista se puede entrever que el programa del PSOE no existe y cuando existe, mejor que no lo digan, y el del PP está bien pero precisa de vivir sólo para practicarlo. Dicho todo lo cual —afirmaría Fraga— puede deducirse que esta ilusión primeriza de que los programas sean, por primera vez, el verdadero objeto de la campaña, puede quedarse en agua de borrajas. Casi como el apaño PSOE-IU. A este respecto, un apunte final. Dice un militante de IU: «Esto empieza a ponerse peligroso; se han dado cuenta de que nos hemos quedado con su cartera».

Nazis, terroristas y parlamentarios
José Luis Manzanares La Estrella 14 Febrero 2000

La presencia de los seguidores de Haider en el Gobierno austríaco, compartiéndolo con los conservadores, ha alarmado a los demócratas y ha suscitado reacciones muy críticas en el seno de la Unión Europea. El recuerdo de Hitler nos ha sensibilizado contra cualquier atisbo de resurrección nacionalsocialista. En ese contexto, las dudas se vuelven en contra de un reo que, a partir de determinados gestos sospechosos, está obligado a demostrar su inocencia. Siempre es mejor prevenir que curar. Los tratamientos con retraso suelen ser costosos y no remedian todos los daños.

La derrota de aquella Alemania se produjo demasiado tarde para las víctimas de holocausto y la guerra se cobró decenas de millones de muertos. No sobran, pues, ni la vigilancia continua ni las advertencias puntuales para cortar de raíz cualquier vuelta al pasado. Sucede, no obstante, que el asesinato del adversario político, el desprecio hacia otros pueblos y la consagración urbi et orbi de la única doctrina verdadera pueden darse en espacios relativamente pequeños, sin que por ello se altere la identidad sustancial del fenómeno. Quiere decirse que tras compartir la preocupación por el futuro de Austria, quizá podamos ser más conscientes de lo que ocurre ya dentro de nuestras fronteras.

En Carintia, el feudo de Haider durante muchos años, no hay bandas que pretendan imponer su ideario mediante el terror y el crimen organizado, y no parece que nadie haya necesitado marchar a otras tierras para salvar su vida. Es en España -en nuestra propia casa- donde ocurre todo eso y donde ostentan cargos públicos quienes justifican o disculpan las más graves atrocidades perpetradas contra los derechos fundamentales del hombre, o con otras palabras, contra la línea de flotación de la Europa democrática.

Es aquí donde el esperpento se ha convertido en realidad. Un condenado por delitos de terrorismo o pertenencia a banda armada puede ser el encargado institucional de defender a las víctimas. España continúa siendo diferente. Tan diferente y tan suya, que los llamados a evitar semejante monstruosidad son precisamente los más proclives a la lamentación pública sin más consecuencias. Una situación, al menos, curiosa, porque la tarea respondería a un clamor popular. Si no queremos que el actual estado de cosas se perpetúe, modifíquense las leyes, empezando por la de Régimen Electoral General. En otro caso, sería preferible bajar el tono de las declaraciones, pues la repulsa oral no se compagina bien con el aquietamiento y la pasividad.

Naturalmente, las iniciativas para terminar con este lastimoso panorama podrían tropezar con la oposición de algún grupo político y naufragar antes de llegar a puerto. Sin embargo, aún así, subsiste el deber de intentarlo. Sólo de esa forma sabremos quiénes se toman en serio la dignidad de las instituciones y quiénes prefieren -ahora con luz y taquígrafos- mantener el escarnio con unos argumentos sometidos al juicio de la opinión pública. Un tema de interés para los próximos comicios.

Ciudadanos vascos plantan cara a la presión nacionalista con la iniciativa «¡Basta ya!»  
BILBAO. I. Souto ABC 14 Febrero 2000

Diferentes asociaciones pacifistas vascas se han unido en un manifiesto en el que denuncian, por un lado, las presiones de las que son objeto los no nacionalistas por parte de los nacionalistas y, por otro, el «desamparo» institucional que padecen muchos vascos ante las acciones de ETA y sus cómplices. Los firmantes del escrito instan a las instituciones vascas a que «cumplan con su obligación, haciendo respetar el Estado de Derecho».
 

Asociaciones ciudadanas vascas que impulsan la respuesta al terrorismo etarra, como el Comité vasco de víctimas del terrorismo, Denon Artean, Movimiento contra la intolerancia, Fundación Gregorio Ordóñez, Fundación Alzate, Foro el Salvador y Foro Ermua, se han unido para redactar un manifiesto en el que reclaman amparo institucional para las víctimas de ETA y de los encapuchados artífices de lo que se denomina «violencia callejera» y el cese de la impunidad para los asesinos y los vándalos.

La sociedad vasca, que en julio de 1997 expresó su hartazgo de la violencia terrorista, mantiene su poder de reacción ante situaciones que los políticos que gobiernan las instituciones vascas consideran normales, pero que no lo son para el colectivo social de la Comunidad autónoma.

«!Basta ya!» vuelve a ser el grito de la sociedad vasca y así se titula el manifiesto de esta iniciativa ciudadana que considera que «en la actualidad muchos ciudadanos del País Vasco sufren la limitación de sus libertades más elementales: no pueden decir lo que piensan o ejercer sus derechos sin asumir serios riesgos personales».

Constata esta iniciativa ciudadana que la mayoría de las personas que se encuentran en esa situación de limitación de libertades no son nacionalistas y «se han opuesto a las pretensiones de ETA», por lo que «deben soportar las agresiones».

Son muchas las personas, según denuncian estos colectivos, que han sido asesinadas o han tenido que «exiliarse» y son centenares las que sufren amenazas y ataques en la calle, en sus puestos de trabajo y en sus propios domicilios.

Especialmente grave considera esta iniciativa ciudadana que «las víctimas de estos ataques intolerables tampoco encuentren en las instituciones vascas el necesario apoyo que éstas deben darles, mientras que los agresores -aseguran- disfrutan de una asombrosa impunidad».

«Muchos ciudadanos están desamparados -señalan estos colectivos-, injusticia que no sólo limita su libertad personal, sino que deteriora la convivencia y los derechos elementales de todos los vascos». En opinión de esta iniciativa ciudadana, «no resulta exagerado afirmar que ETA y sus cómplices pretenden erradicar toda disidencia recurriendo a medios inhumanos».

Para oponerse a esta situación, y con el ánimo de defender activamente las libertades elementales, el Comité Vasco de Víctimas del Terrorismo, Denon Artean, el Movimiento contra la intolerancia, la Fundación Gregorio Ordóñez, la Fundación Alzate, el Foro El Salvador y el Foro Ermua llaman a los ciudadanos a manifestarse el próximo día 19 de feberero en San Sebastián.

FIN DE LA IMPUNIDAD
En su convocatoria, bajo el lema «Por la libertad, ETA kanporá (fuera)», estas asociaciones reclaman el derecho a defender ideas distintas a las «abertzales» sin padecer agresiones ni marginación; apoyo para todas las víctimas del terrorismo y de la violencia; el fin de la impunidad de los autores de esos actos criminales y que las instituciones democráticas vascas cumplan con su obligación, haciendo respetar el Estado de Derecho.

Entre los cuarenta firmantes del manifiesto de estas asociaciones ciudadanas se encuentran el filósofo Fernando Savater, el escritor Jon Juaristi, los historiadores Fernando García de Cortázar y Juan Pablo Fusi, el director de cine Imanol Uribe, el productor de cine Elías Querejeta, el escultor Agustín Ibarola, el músico Luis de Pablo, los políticos Rosa Díez, María San Gil y José Ángel Cuerda y el director de ABC, José Antonio Zarzalejos.

El profesor de la Universidad del País Vasco Fernando García de Cortázar dijo a ABC que esta iniciativa surge por el recrudecimiento de la violencia, que está multiplicando el número de víctimas del acoso a los no nacionalistas y también porque se considera «agotado el ciclo en el que se reclamaba la paz en general y se cree que ha llegado el momento de poner el énfasis en la libertad y en los derechos elementales».

Encapuchados atacan con 'cócteles mólotov' tres cajeros en Portugalete
Incendiada una estación eléctrica en Ordizia
Bilbao EL PAÍS 14 Febrero 2000

Los grupos callejeros afines a ETA tampoco descansaron el pasado fin de semana. Un grupo de unos 20 encapuchados provocó disturbios el sábado por la noche en Portugalete (Vizcaya) que culminaron con el lanzamiento de cócteles mólotov contra los cajeros automáticos de tres bancos. Horas después, pasada la medianoche, varios desconocidos provocaron un incendio en una estación eléctrica de Ordizia (Guipúzcoa).

La Ertzaintza no realizó ninguna detención relacionada con estos incidentes.

Los disturbios de Portugalete no se limitaron a la quema de tres cajeros, los de sendas sucursales del BBVA, BSCH y del Banco Guipuzcoano. Todos ellos quedaron calcinados. Como suele ocurrir en buena parte de las acciones de la llamada kale borroka (lucha callejera), la veintena de encapuchados también levantó varias barricadas con neumáticos a los que prendió fuego, cruzó un autobús y un coche (sin llegar a incendiarlos) en sendas calles de la localidad vizcaína, según informaron fuentes de la Ertzaintza.

Durante los incidentes se registró un breve apagón en la zona. El fluido eléctrico fue restablecido poco después.

El ataque contra una estación eléctrica en Ordizia causó daños en el cableado y en el transformador de la instalación, según fuentes de la policía vasca. El incendio no afectó en ningún momento al fluido eléctrico. Los grupos del entorno de ETA protagonizaron otros ataques durante el fin de semana: el incendio de un concesionario de Citroën en Amorebieta (Vizcaya) y el del coche particular de un miembro del Cuerpo Nacional de Policía en Irún (Guipúzcoa).

Destrucción
Varios dirigentes políticos se pronunciaron ayer contra los más recientes ataques. El candidato del PP al Congreso por Guipúzcoa, Eugenio Azpíroz, advirtió ayer al PNV de que "sus socios de la llamada "construcción nacional " [en referencia a Euskal Herritarrok] únicamente traen destrucción a Euskadi". Azpíroz señaló que, mientras las acciones vandálicas continúan, desde HB "no se oye ni una protesta contra las acciones violentas".

El responsable de Promoción Económica de la Diputación de Vizcaya, Tontxu Campos (EA), señaló en un comunicado que este tipo de acciones "no hacen sino destruir empleo y evitan la creación de riqueza". Campos expresó la repulsa de su partido por estos actos vandálicos.

El secretario general de los socialistas vascos, Nicolás Redondo, reclamó al Gobierno vasco que ofrezca un plan de seguridad a los atacados.

Pujol compara a Almunia con Vidal-Quadras por sus críticas a la política lingüística
El líder de CiU asegura que "no pactaremos" ni con los populares ni con los socialistas "sino con nuestro programa"
JORDI MARTINEZ
Barcelona La Estrella 14 Febrero 2000

El líder de CiU comparó ayer al secretario general del PSOE, Joaquín Almunia, con un "Vidal-Quadras cualquiera" después de que éste lanzara su propuesta de un gran pacto entre socialistas y populares en materia autonómica. Pujol hizo estas afirmaciones durante el mítin de presentación de los candidatos de la coalición nacionalista para las próximas elecciones del 12 de marzo.

Almunia expresó su deseo el pasado viernes, en un acto celebrado en la Fundación Ortega y Gasset (Madrid), de "recuperar el consenso" con el PP respecto al desarrollo del Estado de las Autonomías y criticó asimismo las políticas lingüísticas de algunos gobiernos autónomos -en alusión a Cataluña y País Vasco- que, a su juicio, "restringen los derechos de los castellanohablantes".

El líder del PSOE ha hecho con estas manifestaciones, en todo caso, un flaco favor a los socialistas catalanes y ha dado argumentos electorales a CiU en el inicio de la precampaña para los comicios del 12-M. Pujol, en efecto, no desaprovechó ayer la ocasión para devolver la pelota al secretario general del PSOE en el acto de presentación de los candidatos de la coalición al Congreso y al Senado celebrado en Barcelona.

El político catalán acusó directamente a Joaquín Almunia de comportarse como "un Vidal-Quadras cualquiera", en alusión al ex presidente del PP catalán, por sus recelos ante la política lingüística de la Generalitat. Jordi Pujol sacó la lista de agravios y recordó que el Gobierno socialista "ya recurrió en 1983 la Ley de Política Lingüística" y que tampoco "se han puesto nunca de nuestro lado para mejorar la financiación autonómica".

Ataques a PP y PSOE
El dirigente nacionalista repartió sus reproches ente el PSOE y el PP a los que censuró por, en su opinión, "no haber entendido nunca a Cataluña" y de "intentar ahogarnos" en referencia al sistema de financiación autonómico. Los dos principales objetivos de CiU para la próxima legislatura son, precisamente, un nuevo pacto fiscal y mayores cotas de autogobierno.

Pujol criticó tanto al PP como al PSOE y aseguró
que "no nos gusta ninguno de los dos" y que "no
pactaremos" con ellos "sino con nuestro programa"

Jordi Pujol ha intentado distanciarse tanto de socialistas como de populares después de que el pacto entre PSOE e IU haya situado a CiU, al menos desde un punto de vista mediático, como una formación política más próxima al Partido Popular. Pero el dirigente nacionalista ha insistido en que "no nos gusta ninguno de los dos" y que "no pactaremos ni con el PSOE ni con el PP, sino con nuestro programa".

Pujol, además, ha hecho un llamamiento a la movilización de militantes y simpatizantes para las próximas elecciones, sobre todo después de los descensos de Convergència i Unió en las convocatorias de 1999: las municipales y europeas de junio y las autonómicas de octubre.

El líder convergente tampoco ha escatimado críticas para el popular Josep Piqué, que fue un alto cargo de la Generalitat a mediados de los 80, y para el socialista Pasqual Maragall de los que ha asegurado que ambos están "al servicio" de Madrid.

Nacionalismo español
El cabeza de lista de CiU, Xavier Trias, también ha centrado su intervención en los ataques tanto al PP como al PSOE de los que ha asegurado que practican el "nacionalismo español más excluyente".

Josep Antoni Duran i Lleida ha afirmado, por su parte, que "Almunia sabe que no puede gobernar con Frutos, sino que tendrá que hacerlo con CiU" en una entrevista publicada ayer por el diario en catalán Avui. El líder de Unió ha insistido que "a la hora de la verdad, el PSOE llamará a nuestra puerta" y ha dejado abierta, una vez más, la puerta a la participación de ministros de CiU en el Gobierno central porque a pesar de que "aún no se dan las condiciones algún día será posible y necesario".

¿Qué paz en Kosovo?
Editorial El País 14 Febrero 2000

EL DETERIORO progresivo en Kosovo, donde las revanchas interétnicas se multiplican y ayer resultaron heridos de bala dos soldados franceses y muerto un francotirador albanés en la explosiva localidad de Mitrovica, muestra claramente que una cosa es ganar una guerra y otra bien distinta imponer la paz en un lugar en el que convergen odios inextinguibles. Las tropas de la OTAN (ahora, 50.000 soldados) y los administradores civiles de Naciones Unidas se hicieron cargo del territorio en junio pasado, después de que los aviones aliados forzaran la retirada del Ejército y la policía de Milosevic y el final del exterminio decretado por Belgrado contra la mayoría albanesa. Comenzó entonces el éxodo de muchísimos de los 200.000 serbios que vivían en Kosovo por miedo a las represalias de los albanokosovares que regresaban.

Desde que dejaron de caer las bombas de la OTAN Kosovo se ha visto asolado por la venganza y el asesinato, en su mayoría de serbios, que viven ahora en guetos donde antes eran dueños. Un reciente informe de la OSCE habla de un "patrón sistemático" de centenares de ataques durante el pasado medio año, muchos de ellos organizados y con serios indicios de haber sido perpetrados por miembros del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), la guerrilla independentista que había sido formalmente disuelta. Los asesinatos y la violencia -que Milosevic explota en Belgrado- muchas veces no son tanto desquites con nombre propio cuanto consecuencia de robos o instrumentos para conseguir una vivienda, el bien más preciado para los albanokosovares vueltos con lo puesto. Son excepción los líderes albaneses que denuncian esta espiral de sangre a la inversa.

La situación, que por momentos escapa de las manos del plenipotenciario de la ONU, Bernard Kouchner, tiene que ver una vez más con la inconsistencia de la comunidad internacional, sobre todo la UE y EE UU. Las potencias vencedoras de la guerra no aplican la misma determinación a construir la paz. En la provincia sigue sin existir nada parecido a una administración que funcione. Y ni el dinero prometido e imprescindible para la reconstrucción (más de mil millones de dólares este año) ni la esencial policía internacional para poner orden llegan más que con cuentagotas. De los 6.000 policías anunciados por los aliados están en la provincia menos de la tercera parte; y a la OTAN no está en disposición de cumplir satisfactoriamente tareas de reconstrucción para las que no está entrenada. Con palabras no se restablece la electricidad, ni se garantiza la seguridad pública, ni se revive una economía devastada o se preparan unas elecciones representativas.

Las promesas rotas en Kosovo forman parte de una constelación tan amplia como irreal de expectativas sobre el territorio. Es iluso pretender armonía multiétnica -que no hubo en ningún momento- en un lugar donde siguen descubriéndose fosas comunes y mientras miles de civiles albanokosovares siguen en las cárceles de Milosevic. Pero no es imposible, y debe exigirse a la OTAN y a la ONU después de siete meses, garantizar unas mínimas condiciones de coexistencia civilizada entre comunidades.

 

Recortes de Prensa   Página Inicial