AGLI

Recortes de Prensa   Viernes 18 Febrero 2000
#Reconstruir la política
ANTONIO GARCIA SANTESMASES El Mundo 18 Febrero 2000

#PP y PSE rechazan la fusión de dos colegios de Vitoria porque "arrincona" al castellano
PEDRO G. DE VIÑASPRE, Vitoria El País 18 Febrero 2000

#El Gobierno vasco ordena cerrar un colegio de inmigrantes para ampliar una ikastola
VITORIA. J. J. Saldaña ABC 18 Febrero 2000

#Los políticos y su miseria
Carlos HERRERA ABC 18 Febrero 2000

#El Foro de Ermua denuncia en Estrasburgo el deterioro de la democracia en Euskadi
AGENCIAS, Estrasburgo El País 18 Febrero 2000

#La presidenta del PE, contra el documento del Foro de Ermua
El Mundo 18 Febrero 2000

#La presidenta del Parlamento Europeo se adhiere a la manifestación «¡Basta ya!»
ESTRASBURGO / BILBAO. A. S. / I. S. ABC  18 Febrero 2000

#El Foro de Ermua insta a los votantes a ejercer el castigo electoral sobre el nacionalismo vasco
Estrasburgo/San Sebastián La Estrella 18 Febrero 2000

#40 encapuchados atacan la subdelegación del Gobierno en Vitoria
JOSEAN IZARRA El Mundo 18 Febrero 2000

 

Reconstruir la política
ANTONIO GARCIA SANTESMASES El Mundo 18 Febrero 2000

Ya ha pasado tiempo desde que el pacto entre el Partido Socialista e Izquierda Unida imprimió un giro decisivo a la campaña electoral. Se ha especulado acerca de los beneficiarios de este acuerdo y de sus rendimientos electorales pero se ha profundizado mucho menos en el cambio producido en la agenda política. Algo se ha dicho al hablar del paso de un debate marcado por las reivindicaciones nacionalistas a un aterrizaje en los problemas que preocupan realmente a los ciudadanos.

Esta formulación del asunto tiene, sin embargo, tal ambigüedad que puede llevar a la confusión. Es evidente que si algo preocupa a cualquier ser humano es la supervivencia. El derecho a la vida frente al terrorismo es la preocupación prioritaria. Es igualmente cierto que la pertenencia a un Estado que no está cotidianamente puesto en cuestión es la que permite asentar el debate acerca de las diferencias ideológicas con sosiego y tranquilidad. Hemos hablado mucho estos días acerca de la experiencia francesa, de la construcción de una izquierda plural que recoja el modelo del país vecino. La diferencia no está únicamente en el sistema electoral. La diferencia se encuentra en que Francia es un modelo político donde hay un acoplamiento indiscutible entre el Estado y la Nación. Esta es la gran diferencia con España donde las reivindicaciones nacionalistas hacen que permanezca abierta la discusión acerca del marco constitucional.

Esto es lo que ha ocurrido estos años. Las fuerzas nacionalistas han ido reconstruyendo su discursos y han propiciado declaraciones conjuntas en Barcelona, en Bilbao y en Santiago donde apuestan por una reformulación del marco constitucional en un sentido confederal. No es éste el momento para analizar sus propuestas específicas para el Senado, al Tribunal Constitucional, a la Agencia Tributaria o a la Administración de Justicia. El hecho es que han sabido combinar audazmente la contribución a la gobernabilidad con la puesta en cuestión del modelo global. Han demostrado al resto de las fuerzas políticas cómo es posible compatibilizar los programas mínimos de Gobierno con los programas máximos que dan sentido a las opciones que defienden. Esos programas movilizan símbolos, lealtades, emociones. Frente a ellos derecha e izquierda se han encontrado sumidas en un gran desconcierto político fruto entre otras cosas de su pérdida de tensión ideológica. Mientras la derecha y la izquierda abandonaban el duro trabajo de hacer plausibles nuevas lecturas ideológicas, los nacionalistas, especialmente los nacionalistas catalanes, sabían combinar la eficiencia en la gestión con el cultivo de un imaginario que permitiera reconstruir el pasado y proyectar el futuro. Un pasado ficticio y un futuro utópico pero ambos vinculados a un proyecto político que no se queda en el puro presente.

La derecha no ha sido capaz de contrarrestar esta ofensiva porque ideológicamente no sabe a qué atenerse. En sus filas campan socialcristianos conscientes de la secularización irreversible de la sociedad española que no tolera partidos de signo confesional. Hacer presente un proyecto basado en el humanismo cristiano chirría con la secularización y a la vez choca con los sectores neoliberales que quieren articular el proyecto político en la defensa del Estado mínimo, del mercado y en la emancipación de una economía dependiente de la política. Los socialcristianos necesitan un Estado presente en la sociedad, siquiera sea de forma subsidiaria, mientras los neoliberales quieren evitar la intervención estatal para prevenir la dependencia, la pasividad y la servidumbre.

Estas dos posiciones podrían articularse internamente dentro del Partido Popular si en España los partidos propiciaran la creación de grandes plataformas de tipo ideológico. No es el caso. Tras la experiencia de la UCD la derecha huye como de la peste del conflicto político interno y de las disensiones. Prefiere máquinas bien engrasadas que secunden al líder y que transiten hacia un centro político indefinido e indeterminado.

La izquierda ha respondido hasta ahora de la misma manera. A lo largo de toda la legislatura ha propiciado un consenso en las grandes materias políticas y un cortejo a los nacionalistas. Estos se han instalado en el centro del debate político marcando los pactos de hoy y las discusiones de mañana. Mientras tanto la discusión que en Europa suscitaban la globalización, la crisis del Estado social, la reducción del tiempo de trabajo o los derechos de ciudadanía para los inmigrantes, no tenía el eco que se percibía en otras latitudes.

Era sorprendente ver en el Congreso de los Diputados la expectación que provocaban las intervenciones de los portavoces del PNV y de CiU, y el absoluto desinterés con el que eran recibidas las palabras del portavoz de Izquierda Unida. Tanto se ha hablado esto días de Julio Anguita que es de justicia decir que si algún pecado cometió fue el de tener razón antes de tiempo. Si alguien intentaba llevar a la tribuna del Congreso la disociación entre los principios constitucionales y la nueva realidad económica era el líder de Izquierda Unida. Sus palabras no arraigaban porque obsesionados por la crisis del Estado Nación no éramos capaces de pensar en el desmantelamiento del Estado social. El Partido Popular despachaba sus intervenciones aplicando siempre la misma fórmula: respetaba pero no compartía esa posición. El resto miraba hacia otro lado pensando que ése no era el tema de discusión.

¿Logrará la izquierda cambiar esta cultura política? Para hacerlo hay que ir mucho más allá de un programa puramente electoral. Si se trata únicamente de maximizar votos y de aumentar los escaños para llegar a La Moncloa no habremos avanzado nada. Hay que aprovechar esta coyuntura para reconstruir las bases del debate político. Dentro de Izquierda Unida han convivido posiciones favorables a una refundación del ideario comunista. No son, sin embargo, las que han prevalecido en el Congreso de los Diputados. Anguita ha hecho en el Parlamento un discurso de defensa del Estado social, crítico con la actual construcción europea, favorable a un nuevo internacionalismo, que es perfectamente homologable a las tesis del socialismo de izquierda en Europa. No se hablaba allí del comunismo sino de la aplicación de la Constitución del 78 y de la vigencia de la Declaración de Derechos Humanos de Naciones Unidas. Con una voluntad distinta se hubiera podido producir el acercamiento entre el PSOE e Izquierda Unida mucho antes. Baste recordar el ofrecimiento en el debate de la nación del 98 cuando Borrell había ganado las primarias.

No fue así porque se siguió pensando que las victorias se daban en el centro y los aliados naturales eran los partidos nacionalistas. Al final se ha logrado ese acuerdo que muchos reclamábamos hace tiempo y es el momento de reconstruir el debate político. Ni la izquierda ni la derecha pueden dejar el mundo de los valores y de los sentimientos en manos únicamente de las fuerzas nacionalistas. Estas tienen todo el derecho a reconstruir el pasado y a proyectar el futuro. Frente a esa situación, liberales y socialistas no podemos quedarnos paralizados sin conocer nuestra historia y sin ser capaces de imaginar un futuro distinto. Cuando no se ocupa uno de su propia historia al final se transmite a las nuevas generaciones una visión distorsionada de la realidad donde el único conflicto que vivieron los españoles fue la tensión entre el centro y la periferia. Arrojados por la borda el legado republicano, el socialismo humanista y el laicismo no se encuentran puntos de arraigo con el pasado. Fascinados con el pensamiento único y con el consenso en política económica y en política exterior no aparecen los diseños creativos de futuro. Se está únicamente en el gestionar lo que hay mientras dure. Así no se puede continuar. Si este acuerdo entre el PSOE e Izquierda Unida sirve para que derecha e izquierda se pongan las pilas ideológicas y expliciten sus coincidencias y sus diferencias habremos dado un gran paso adelante. Nuestro país necesita reavivar la política, la elección política, la preferencia entre proyectos que no tienen la pretensión de tener la última palabra sobre todos los asuntos que afectan al ser humano pero que, al menos, deben tener la valentía de saber articular su palabra sobre algunos de ellos. No les podemos pedir a las ideologías que sean todo pero tampoco podemos aceptar que queden en nada. Sin ellas no hay política que merezca la pena.  Antonio García-Santesmases es portavoz de Izquierda Socialista.

PP y PSE rechazan la fusión de dos colegios de Vitoria porque "arrincona" al castellano
La mitad de los alumnos de ambos centros son de origen magrebí
PEDRO G. DE VIÑASPRE, Vitoria El País 18 Febrero 2000

El alcalde de Vitoria y el diputado general de Álava, los populares Alfonso Alonso y Ramón Rabanera, junto a cargos del PSE y UA del Ayuntamiento y la Diputación, respaldaron ayer la concentración en la capital alavesa de un centenar de padres y profesores del colegio público Santa María -de modelo A, es decir, enseñanza en castellano con el euskera como asignatura- que se oponen a ser absorbidos por otro centro público de las mismas características, el Ramón Bajo, situado en el Casco Viejo, a menos de 500 metros de distancia.

Los padres, que se niegan a abandonar el centro y han amenazado con matricular a sus hijos en otros colegios, lanzaron gritos contra el consejero de Educación Inaxio Oliveri (EA) y el delegado de Educación en Álava, Josu Gangoiti. Entre los carteles contra el traslado figuraba una pancarta que rezaba Hoy El Ejido, mañana Vitoria. Estos dos colegios acogen un porcentaje de alumnos de origen extranjero, en su mayoría magrebí, muy alto; más del 50% entre ambos casos. Ambos centros cuentan con programas ejemplares en el ámbito de la integración y son referencias fuera del País Vasco en este terreno.

Desde que se planteó el conflicto, los padres y profesores de Santa María han lanzado insinuaciones sobre esta cuestión y la siempre sensible en Euskadi política lingüística para reforzar su pretensión que permanecer en el centro. Los políticos las han expresado más abiertamente. Para el alcalde Alfonso Alonso, que ya ha mantenido un encuentro con Oliveri para pedirle explicaciones, la medida sólo pretende "arrinconar" el modelo A dentro de la ciudad. El PSE ha anunciado que presentará hoy una moción en el pleno municipal, que con toda seguridad saldrá adelante con los votos de PP y UA, en la que se exige que se mantengan los dos colegios.

El proyecto de unir ambos centros está impulsado por el Departamento de Educación del Gobierno vasco, basándose en el escaso y decreciente número de alumnos de ambos centros: 86 el colegio Santa María y 55 el Ramón Bajo. Según el citado departamento de Educación, con la fusión se mantendría tanto el modelo de enseñanza como el número de profesores que tienen los dos centros.

El Gobierno vasco ordena cerrar un colegio de inmigrantes para ampliar una ikastola 
VITORIA. J. J. Saldaña ABC 18 Febrero 2000

Con el lema «Hoy El Ejido, mañana... ¿Vitoria?», padres y alumnos del
colegio Santa María, al que asisten niños de entre tres y doce años, se movilizaron ayer contra el cierre de este centro de enseñanza en castellano, y cuyas instalaciones son anexas a las de una ikastola que, según el alcalde, se quiere ampliar. El 66 por ciento de sus estudiantes son extranjeros, en su mayoría marroquíes.

En sus cien años de historia, el colegio Santa María destaca desde hace ya mucho tiempo por ser un modelo de integración racial. Buena prueba de ello es que, en la actualidad, un total de 86 niños cursan estudios en este centro y, de ellos, 36 son españoles y los cincuenta restantes extranjeros; es decir, el 66 por ciento. Aunque predominan los niños de padres marroquíes, este colegio de educación infantil y primaria acoge a estudiantes argelinos y también procedentes de muchos rincones de latinoamérica, como Colombia, Venezuela, Cuba, Argentina, además de angoleños, rumanos e, incluso, albano-kosovares.

«¡A MÍ NO ME MUEVEN!»
Con gritos de «¡A mí no me mueven de mi colegio!» y «¡Queremos seguir en Santa María», medio centenar de alumnos y padres, respaldados por cargos públicos del Partido Popular y del PSOE, que hoy llevarán al pleno municipal una moción instando al Gobierno vasco al mantenimiento de este centro, se concentraron frente al colegio. La fachada del inmueble, que comparte con la ikastola Bambi, había sido cubierta con pancartas en las que se podía leer el lema «Hoy El Ejido, mañana... ¿Vitoria?», y algunas citas de Bertold Brecht.

El pasado mes de diciembre la Consejería de Educación del Gobierno vasco comunicó al director de este centro del modelo A (enseñanza en castellano), Calos López, que se iba a proceder al cierre del mismo y a su fusión con el de Ramón Bajo, que también imparte sus clases en castellano. La notificación por escrito no llegó hasta hace un mes, y desde el primer momento la práctica totalidad de los padres se opone a la medida por considerar que el traslado resultará perjudicial para sus hijos. Y es que el colegio de Santa María ha sido distinguido por entidades como la Caja Vital o el Ayuntamiento, que facilita al centro una profesora de árabe, por ser un modelo de integración racial.

Este centro educativo, situado en el cruce de las céntricas calles de Ramiro de Maeztu y Beato Tomás de Zumárraga, dispone de una veintena de aulas, un coliseo y un centro recreativo con canchas al aire libre. El nuevo centro, el de Ramón Bajo, al que también asiste un alto porcentaje de extranjeros, está situado en el Casco Viejo de la capital vitoriana, y carece de instalaciones deportivas, entre otras desventajas.

Tanto el diputado general de Álava, Ramón Rabanera, como el alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso, destacaron la importancia de esta convivencia multirracial y las políticas de integración puestas en marcha, rechazando que Vitoria se pueda convertir en otro El Ejido. «El colegio Santa María es un ejemplo de apuesta por la integración y, por eso, no podemos dar ni un paso atrás en esta labor. La comparación con El Ejido no tiene sentido», afirmó el alcalde, que denunció el intento de la Consejería de Eduación del Gobierno Vasco de «arrinconar» la enseñanza en castellano, el modelo A, al reducir al mínimo su oferta en el centro de la capital.

«CONTRA EL AYUNTAMIENTO»
Además, el acalde insinuó que detrás de esta medida está la ampliaciación de la ikastola Bambi: «La consejería de Educación tiene que saber que si toma esta decisión, lo hace contra la voluntad del Ayuntamiento, de los padres y de los profesores», afirmó Alfonso Alonso.

Por su parte, el concejal socialista Juan Carlos Alonso declaró a ABC que «cuando se está preguntando en El Ejido en qué se falló, no puede ser que aquí se quiera acabar con este modelo de integración en vez de asumirlo como modelo. Sólo los necios confunden valor y precio», subrayó. Mientras, la oposición ha pedido la comparecencia en el Parlamento del consejero de Educación, Ignacio Oliveri, para que explique la medida.

Desde la asociación de padres, el colombiano Eduardo Gómez rechazaba el argumento de falta de natalidad aducido por la Consejería de Educación para proceder al cierre del colegio. «Lo que aquí sucede no se puede ver desde esta óptica. Nos sentimos seriamente perjudicados al dejarnos sin espacio para una educación libre y que enriquezca a la sociedad desde la integración multirracial».

Los políticos y su miseria 
Por Carlos HERRERA ABC 18 Febrero 2000

TIENEN los políticos un concepto patrimonial de los medios de comunicación públicos que rebasa, con mucho, lo tolerable. Yo creo que, en el fondo, lo tienen de todos los medios, públicos y privados, pero de los segundos se muerden la lengua antes de manifestar con aspavientos, como sucede, su disconformidad sobre los contenidos y los profesionales que los confeccionan. Ya sabemos que presionar, presionan en todos: en los públicos a través de los paniaguados de sus Consejos de Administración y en los privados a través de sus relaciones con los propietarios de los mismos. Cuando a un político no le gusta un periodista lo más habitual es que lo quieran suprimir, y en esa batalla consuman todas sus energías. Lo visto y oído anteayer en rueda de Prensa conjunta de partidos como PSOE, PNV, IU, BNG, CiU, da una idea de lo que estoy diciendo. Por supuesto que no excluyo al PP de ese grupo, también los populares han demostrado cómo se las gastan cuando están en la oposición. El martes supimos que la Junta Electoral Central había desestimado los recursos, ocho, que diferentes grupos han presentado contra TVE, especialmente este último en el que han querido involucrar a la empresa Sofres que es la que se encarga, mejor o peor, de las mediciones de audiencia en las televisiones. Ha sido su director quien ha manifestado que no se dedican a saber cuánto sale cada político en TV, y que en ningún momento ha tenido nada que ver con ese informe. Bueno, pues como si no hubiera pasado nada, los autores no se han inmutado, han seguido con su cancioncilla. Miren: no vale la pena insistir en que cuando sale un Gobierno en televisión, eso no puede contar como tiempo electoral. Si eso fuera así, deberíamos compensar a la oposición, la que sea, emitiendo vídeos de cómo acuestan a sus niños o como compran en los mercados. Un Gobierno ocupa tiempo informativo porque hace más cosas, lógicamente, que un partido en la oposición. Eso, que parece de cajón, no entra en las cabezas de los políticos, que siguen utilizando los medios públicos como ariete electoralista. ¡Con todo lo que tienen que callar! Ahora hemos entrado en la sal gruesa, en las palabras gordas, en eso de «Pío Cabanillas es un tonto útil», en el abandono de las sutilezas. Este columnista ha tenido que oír cómo un individuo de la hechura de González de Chávarri le llama «fascista», sin ir más lejos. Después de que el PNV amenazara con interponerme una querella criminal por unos comentarios vertidos por un colaborador en mi programa de radio, no me molestó lo más mínimo pedir las correspondientes disculpas por si alguien se había sentido ofendido; espero, pues, que este tal González rectifique y retire ese evidente insulto.

La bronca sin más puede parecer rentable, pero no lo es. Todos los que firman esos comunicados airados, tienen vergüenzas al sol. El PSOE ha escrito grandes páginas al respecto, y los nacionalistas han convertido sus televisiones en auténticas fincas privadas en las que las informaciones se tornan, en más de una ocasión, en pavorosas. Y en cuanto a IU sólo podemos decir que no sabemos cómo se comportaría al frente de un medio público ya que no manda en ninguna parte, pero podemos hacernos una idea simplemente observando el comportamiento de sus representantes en los ya mentados Consejos de Administración. Si la pauta de la información que daría IU es la que pretende marcar Rodolfo Ruiz Ligero, consejero viajante y/o viajero de RTVE, ya nos podríamos echar a temblar. Semejante lumbrera ha propuesto que en tiempo electoral se supriman las tertulias políticas de RNE. ¡Toma ya! Debo decir en su descargo que no sólo lo ha propuesto él: le acompaña en la idea el representante del PNV, que, como pueden imaginar, es una prestigiosísima compañía de viaje. Podría IU vigilar más seriamente a quien coloca en determinados puestos: recuerdo, sin ir más lejos, la representante de esa coalición en la RTVA, una tal Paca Moya, que a su manifiesto desconocimiento del medio se unió su facilidad para decir tonterías asombrosas, entre otras cosas sobre programas que no sabía ni cómo se hacían. Pero no se preocupen, hay para todos: algún consejero del PP, de esos que ahora dan palmaditas en la espalda, se dedicó a hacerme la vida imposible cuando estaba en un medio público perteneciente a una Administración gobernada por los socialistas. ¡Qué le vamos a hacer!

La cosa está estos días en que el fondo del Telediario se parece a los carteles del PP. Deberían saber en este exquisito PSOE que ese diseño de plató lo realizó una empresa privada que resultó ganadora de un concurso público realizado al efecto hará algo más de un año. Si alguien tiene que quitar la valla es el PP, no TVE, no González Ferrari, que supongo estará deseando que acabe esta dichosa campaña para no tener que arrancarse de la espalda los venablos que le dedican a diario. Paciencia, hijo, paciencia.

Porque lo cierto es eso: acabará la campaña dentro de veintitrés días y ya todos se dedicarán a otra cosa. Sin embargo, ninguno de estos vociferantes, actuales o anteriores, se pondrán a revisar el estatuto y el modelo de televisiones públicas, que es lo que deberían hacer si tuvieran más vergüenza de la que tienen. Pero eso tal vez sea pedir demasiado.

El Foro de Ermua denuncia en Estrasburgo el deterioro de la democracia en Euskadi
El PNV dice que es parte de la campaña del PP
AGENCIAS, Estrasburgo El País 18 Febrero 2000

Representantes del Foro de Ermua entregaron ayer a la presidenta del Parlamento europeo, Nicole Fontaine, la denominada Declaración de Estrasburgo, en la que denuncian el deterioro de las libertades públicas en el País Vasco a causa "del neonazismo y la violencia política". Los nacionalistas arremetieron contra esta iniciativa, que a juicio del PNV forma "parte de la campaña del PP". Eusko Alkartasuna anunció incluso acciones judiciales contra el Foro de Ermua.

Para el Foro de Ermua la vulneración de los derechos humanos es permanente en el País Vasco y los ciudadanos "no encuentran el amparo institucional propio de un Estado democrático". Por ello, denuncian ante la Unión Europea (UE) "este absurdo propiciado por el auge agresivo de los nacionalismos étnicos y minoritarios en Europa" y pide al Parlamento europeo que condene la política del Ejecutivo vasco.

En la Declaración el Foro expone su origen a raíz de la conmoción social que generó en España el asesinato por ETA del concejal del PP Miguel Angel Blanco en julio de 1997, y considera al nacionalismo vasco "más peligroso que el de la ultraderecha austriaca". También destacan que los nacionalistas vascos "no tardaron mucho tiempo en defender la misma reivindicación en la que los terroristas justificaron su crimen: el traslado de los presos etarras a cárceles próximas al País Vasco". Señalan que los nacionalistas vascos, pese a gozar de una amplia autonomía, "usan la coacción para crear una nación independiente con territorios de España y Francia" como recoge el Pacto de Estella.

En su documento, el Foro asegura que este pacto consiste en la "propuesta de un trueque en el que se intercambiaría soberanía nacional a cambio de paz". El Foro afirma que el PNV, que gobierna en el País Vasco desde hace 20 años, vuelve a ocultar así a sus electores su proyecto político independentista. A juicio del Foro, el Gobierno de Euskadi "identifica a toda la sociedad vasca con su ideología nacionalista" y observa que su punto de partida es la existencia de lo que denominan el "contencioso vasco".

Advierten de que en el País Vasco no existe un enfrentamiento entre dos nacionalismos, el vasco y el español, "sino una división de la sociedad vasca en dos segmentos". Los no nacionalistas, explican, no constituyen un grupo homogéneo sino "una sociedad plural que acepta la democracia representativa como la mejor forma de Gobierno". En contraposición, los nacionalistas se adscriben a modelos comunitarios en los que priman los "valores culturales patrios" frente a la libertad individual.

Asimismo el Foro de Ermua hace hincapié en que el rechazo del terrorismo en la sociedad nacionalista "no va acompañado de una condena moral de la violencia" y asegura que existe "comprensión hacia sus ejecutores".

"Bajeza moral"
El candidato del PNV por Vizcaya, Iñaki Anasagasti, calificó de "bajeza moral inusitada" la denuncia ante la UE. "Acudir a instancias europeas para tratar de lograr la enemistad de toda Europa hacia un Gobierno democrático que se apoya en dos partidos democráticos, como PNV y EA, y que tengan el tupé de decir que hay una conexión con el nazismo, cuando si alguien ha sufrido persecución por parte del nazi-franquismo es el PNV, clama al cielo la suciedad y bajeza de esta campaña", reprochó Anasagasti quien añadió que esa denuncia forma parte de la campaña electoral del PP.

El eurodiputado de EA, Gorka Knörr, aprovecho su turno de votación en el Parlamento de Estrasburgo para rechazar la denuncia del Foro de Ermua y anunció que en breve su partido emprenderá acciones judiciales contra el Foro de Ermua por vincular al nacionalismo vasco con la ideología nazi.

Adhesión de Fontaine a la convocatoria de ¡Basta ya!
La presidenta del Parlamento Europeo, Nicole Fontaine, manifestó ayer su adhesión personal a la manifestación que bajo el lema ¡Basta ya! se celebrará mañana en San Sebastián en contra del terrorismo y quienes lo apoyan. En el transcurso de una reunión con representantes del Foro de Ermua. Fontaine se comprometió a remitir un mensaje de adhesión a título personal a la manifestación.

"La sociedad civil tiene un importante papel en la defensa de la democracia y el progreso hacia la paz". A su juicio, el trabajo de las asociaciones vascas por la paz "es a veces un poco ingrato" y les pidió que mantengan su valor. "Estamos con ustedes", les dijo. Respecto a la solicitud de condena al Gobierno vasco Fonaine opinó que se puede "encontrar una gran mayoría e incluso unanimidad en el Parlamento para apoyar estas peticiones".

Frente al apoyo de la presidenta del Parlamento europeo, Gesto por la Paz ha anunciado que no apoya la manifestación convocada por la plataforma ¡Basta ya!. Gesto por la Paz manifestó su "respeto" por ese acto si bien consideran que algunos aspectos de esa convocatoria se distancian de los valores que defienden. "La perversión no está en las ideas sino en las formas violentas que se utilizan para su defensa", arguyen.

La presidenta del PE, contra el documento del Foro de Ermua
PNV, EH y EA acusan a esta asociación de ir contra el nacionalismo y no contra ETA
El Mundo 18 Febrero 2000

BILBAO.- La presidenta del Parlamento Europeo, Nicole Lafontaine, señaló ayer que «no asume en ninguno de sus términos» el documento elaborado por el Foro de Ermua, en el que se acusa al Gobierno vasco de promover un nuevo «nazismo» en Euskadi y de impulsar una nación soberana desde el «terror colectivo».

De este modo, Lafontaine dio portazo a una iniciativa que durante el día de ayer provocó una gran oleada de críticas y denuncias por parte de los partidos nacionalistas vascos y, al mismo tiempo, cerraba de forma expresa las diferentes interpretaciones que se habían realizado con motivo de la reunión mantenida en Bruselas entre una delegación del Foro de Ermua y ella misma.

La presidenta del Parlamento Europeo mantiene su adhesión, siempre personal, a la manifestación, si bien, mediante un comunicado escueto emitido en la tarde de ayer, subrayaba su negativa a los términos del documento.

En este sentido, la convocatoria de manifestación para este sábado en Donostia y el documento del Foro de Ermua suscitaron durante la jornada de ayer un gran malestar entre las formaciones nacionalistas vascas y en el propio lehendakari, Juan José Ibarretxe.

Coincidieron en calificar de «antinacionalistas» estas iniciativas. PNV, EH y EA mostraron su malestar al considerar que están encaminadas más bien a criticar al nacionalismo como opción política que a combatir la propia acción terrorista de ETA.

El candidato del PNV al Congreso, Iñaki Anasagasti, indicó que, a su juicio, afirmar que los no nacionalistas no pueden expresar sus ideas libremente es algo que no se corresponde con la realidad. Anasagasti ve en esta manifestación una convocatoria «en contra del PNV».

El portavoz de EH, Arnaldo Otegi, afirmó que la manifestación convocada para este sábado contra ETA y a favor de los derechos y libertades de los no nacionalistas, parte de «intelectuales orgánicos» que, ante «la escasez de su producción intelectual», pretenden «conseguir la fama diciendo la burrada más grande posible contra el nacionalismo vasco».

El eurodiputado y secretario general de Eusko Alkartasuna, Gorka Knörr, anunció que su partido estudia emprender acciones judiciales contra el Foro de Ermua.

La presidenta del Parlamento Europeo se adhiere a la manifestación «¡Basta ya!» 
ESTRASBURGO / BILBAO. A. S. / I. S. ABC  18 Febrero 2000

La presidenta del Parlamento Europeo, Nicole Fontaine, expresó ayer su adhesión personal a la manifestación convocada por el colectivo «¡Basta ya» para mañana en San Sebastián contra el terrorismo etarra y sus cómplices. Fontaine hizo este anuncio en el transcurso de una reunión que tuvo ayer con representantes del Foro de Ermua.

Representantes del Foro de Ermua se entrevistaron, entre otros, con la presidenta del Parlamento Europeo, Nicole Fontaine, con el juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, Pastor Ridruejo, y con el comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Álvaro Gil Robles. Fueron acompañados por el portavoz del PP, Gerardo Galeote, el de IU, Alonso Puerta, y la eurodiputada socialista, Bárbara Dührkop. Rosa Díez, jefa del grupo de los socialistas españoles en la Eurocámara, estuvo ausente.

Los representantes del Foro de Ermua entregaron a Fontaine una declaración en la que afirman que «el cáncer nazi-fascista amenaza con hacer metástasis en las reclamaciones secesionistas de las minorías étnicas y lingüísticas en la UE cuando éstas anteponen sus aspiraciones a las libertades del ciudadano». Éste, señalaron, es un autoritarismo «más peligroso que el de la ultraderecha austríaca en el sentido de que éste aún no ha producido víctimas como lo ha hecho el de ETA».

El escrito afirma que «los nacionalistas vascos contribuyeron a la elaboración del Estatuto» del País Vasco, pero que «ahora han hecho suyo el programa de ETA» al suscribir la declaración de Estella, que «consiste en la propuesta de un trueque: soberanía nacional vasca a cambio de paz». El Foro de Ermua pidió que «el Parlamento Europeo condene la política del Gobierno vasco incluida tanto por el Pacto de Estella como por el pacto de legislatura con EH»; solicitó el amparo moral y explícito de la UE ante la falta de libertades públicas; y requirió del Parlamento y la Comisión Europea que «insten al Gobierno vasco a que haga valer los derechos y libertades de la ciudadanía vasca protegidos en la Constitución española y recogidos en el Tratado de la UE, así como que avalen explícitamente al Gobierno de España a hacer cumplir la legalidad». En la tarde de ayer, Fontaine hizo pública una nota en la que se desmarcaba de los puntos de vista recogidos en el escrito del Foro de Ermua.

Los partidos nacionalistas arremetieron ayer contra los promotores de «¡Basta ya¡». El consejero de Educación del Gobierno vasco, Ignacio Oliveri, de EA, consideró que la denuncia presentada por el Foro Ermua contra el Gobierno vasco ante la UE demuestra un «antinacionalismo profundo». El PNV, EA y EH criticaron al párroco de Maruru-Jatabe, Jaime Larrínaga, presidente del Foro del Salvador, que también suscribe la iniciativa «¡Basta ya¡», diciendo que su actitud «no concuerda con los valores de tolerancia que la Iglesia vasca asume y defiende».

José Ángel Cuerda, del PNV, que ha expresado su apoyo a la manifestación, en declaraciones a «El Correo», afirmó que «los no nacionalistas viven atemorizados y con menos libertades que los nacionalistas».

El Foro de Ermua insta a los votantes a ejercer el castigo electoral sobre el nacionalismo vasco
Fontaine se desvincula de la declaración contra la violencia, aunque apoya "a título personal" la manifestación de mañana
Estrasburgo/San Sebastián La Estrella 18 Febrero 2000

El presidente del Foro de Ermua, Vidal de Nicolás, abogó ayer en Estrasburgo por una operación de castigo electoral "a quienes nos han estado amedrentando, engañando y sobre todo anestesiando la conciencia ciudadana", en alusión al nacionalismo "llamado democrático", al que acusó de intentar "hacernos creer en una paz con concesiones por parte de todos". Por su parte, la presidenta del PE, Nicole Fontaine, precisó que no asume la declaración que le entregaron los representantes del Foro de Ermua, aunque mantiene su apoyo "personal" a la manifestación contra el terrorismo del próximo sábado en San Sebastián.

La delegación ya se reunió el miércoles con el presidente de la Comisión de Peticiones de la Eurocámara, el italiano Vitaliano Gemelli, quien, según explicó el presidente del Foro, "comparó la situación en el País Vasco con la de las Brigadas Rojas en Italia durante los años de plomo, cuando se vivía en una ruleta rusa, en la que nadie sabía a quien iban a matar". Además, Gemelli expresó a la delegación la necesidad de establecer unas normas de convivencia mínimas sin las cuales no hay democracia posible.

Según de Nicolás, el objetivo del Foro de Ermua en Estrasburgo es llamar la atención, tener el mayor eco posible, "al denunciar una situación totalmente anómala, patológica desde el punto de vista político, puesto que no se da ninguna de las circunstancias que nos permita decir que somos un país democrático".

"Hay que movilizar a la opinión pública, alertar a este espacio magnífico que es el Consejo de Europa, donde están reunidos todos los pueblos que quieren vivir Europa en libertad, en democracia y sobre la base de la tolerancia", subrayó. El presidente del Foro lamentó el enorme déficit en lo que se refiere a las instituciones, "que se están gobernando sólo para la mitad de los vascos, los vascos nacionalistas".

En esta línea, De Nicolás criticó la "política falaz del nacionalismo, una política basada en asegurar que el problema vasco es un problema de sentarse a la mesa, de dialogar, cuando no puede haber mesa ni diálogo, porque fácticamente el terrorismo está en la calle todos los días a través de la estrategia de la 'kale borroka'".

Fontaine se desliga de la declaración
Por otro lado, Nicole Fontaine admite que durante la reunión que mantuvo en Estrasburgo con la delegación del Foro de Ermua, sus representantes le entregaron un texto titulado "Declaración de Estrasburgo" sobre el que precisa que "no asume ninguno de sus términos".

La presidenta se desligó así de la declaración que bajo el lema "Sobre el neonazismo y la violencia política en el País Vasco", pide la condena del Gobierno vasco por su pacto de legislatura con Euskal Herritarrok (EH) y el "amparo moral y explícito de la Unión Europea (UE)" ante la falta de libertades públicas en el País Vasco.

La divulgación de esa declaración llevó a Fontaine a emitir el comunicado precisando su postura después de que el eurodiputado de Eusko Alkartasuna, Gorka Knorr, protestara en el pleno de la Asamblea comunitaria.

Si bien Fontaine se desvinculó con el comunicado de la declaración del Foro de Ermua no modificó el gesto de apoyo "a título personal" a la manifestación de mañana que hizo en el transcurso de la reunión con representantes del Foro.

"Antinacionalismo profundo"
Por su parte, el consejero vasco de Educación, Inaxio Oliveri, afirmó ayer que el documento que el Foro de Ermua ha presentado ante el Parlamento Europeo para que condene la política del Ejecutivo vasco, refleja un "antinacionalismo profundo".

En opinión del consejero, este documento demuestra "una incapacidad de análisis de acercamiento a la realidad social" y carece de criterios objetivos, "que deberían ser los elementos de análisis de gente que a veces aparece autodenominándose como intelectuales". "Es una posición antidemocrática y totalitaria, y creo que no ayuda en absoluto a un proceso de pacificación o de normalización política, ni a un proceso de reconciliación social, que es lo que este país necesita", concluyó.

40 encapuchados atacan la subdelegación del Gobierno en Vitoria
En una operación coordinada, también lanzaron cócteles contra una comisaría
JOSEAN IZARRA El Mundo 18 Febrero 2000

VITORIA.- Cerca de 40 encapuchados atacaron sobre las 23,05 horas de ayer la Subdelegación del Gobierno central en Vitoria y la comisaría de la Ertzaintza situada en el mismo edificio con 31 cócteles molotov.

La acción del grupo provocó desperfectos materiales en este edificio, situado en el centro de la capital alavesa, y requirió que uno de los guardias civiles que custodiaban el edificio realizara tres disparos con su arma reglamentaria para repeler la agresión. Ninguno de los violentos había sido detenido al cierre de esta edición.

El grupo de saboteadores se aproximó al edificio situado en la calle Olaguibel de Vitoria a pie y cubiertas sus caras con capuchas, algunas de ellas de color blanco, según testigos presenciales. Los jóvenes, entre 18 y 26 años, descendieron del Casco Viejo de Vitoria y con total impunidad se acercaron al edificio que alberga la sede de la Subdelegación del Gobierno español en el País Vasco y la comisaría de la Policía Nacional en esta ciudad.

El medio centenar de saboteadores se dirigió en primer lugar al edificio de la Subdelegación contra el que lanzaron un total de quince cócteles molotov. Según las primeras investigaciones realizadas por miembros de la Policía Nacional, doce de estos artefactos impactaron contra la puerta de entrada a la Subdelegación, detrás de la cual se hallaban dos números de la Guardia Civil que custodiaban el edificio.

Otros tres cócteles impactaron contra el balcón de un despacho en el que en ese instante se encontraban trabajando cuatro personas adscritas a diferentes servicios de la Subdelegación del Gobierno y otro chocó contra una de las ventanas del edificio.

El ataque de los encapuchados provocó la reacción de los agentes y uno de ellos, abriendo ligeramente una de las hojas de la puerta blindada, realizó tres disparos al aire de intimidación con su arma reglamentaria.

El grupo de violentos lanzó un total de 16 cócteles molotov contra la comisaría de la Policía Nacional que, más alejada de la zona central de la calle, evitó parte de los impactos y sólo sufrió el deterioro exterior en una de sus columnas.

El grupo de alboratadores se dispersó por varias calles del centro de la ciudad sin que se registraran detenciones.

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