AGLI

Recortes de Prensa   Domingo 20 Febrero 2000
#CONTRA UNA ENFERMEDAD MORAL
EDITORIAL El Mundo 20 Febrero 2000

#Miles de vascos dicen «basta ya» a ETA pese a las amenazas y provocaciones de los batasunos
SAN SEBASTIÁN. I. Souto ABC 20 Febrero 2000

#Donosti, en voz alta
Editorial El País 20 Febrero 2000

#10.000 personas se manifiestan contra ETA entre provocaciones de los violentos
GENOVEVA GASTAMINZA, San Sebastián El País 

#Simpatizantes de ETA llenan de pintadas y apedrean la casa del escultor Ibarrola
EVA LARRAURI, Bilbao El País 20 Febrero 2000

#Los proetarras atacan el domicilio del artista Agustín Ibarrola: «Han marcado mi casa al estilo nazi, como si fuera un judío»
BILBAO. I. Souto
ABC  20 Febrero 2000

CONTRA UNA ENFERMEDAD MORAL
EDITORIAL El Mundo 20 Febrero 2000

Miles de ciudadanos, convocados por la iniciativa ciudadana ¡Basta ya!, recorrieron ayer las calles de San Sebastián pidiendo la disolución de ETA, apoyando a sus víctimas, y reclamando «el derecho a defender ideas distintas a las abertzales sin padecer agresiones ni marginación».

Nadie podrá aducir que exageran su malestar, y menos ayer, cuando, pocas horas antes, los violentos habían apedreado la casa del escultor Agustín Ibarrola, uno de los promotores, y, mientras se celebraba la marcha, los participantes fueron acosados, insultados y provocados por grupos de HB.

La presión terrorista sobre partidos y personas que representan posiciones ajenas al nacionalismo constituye un ataque organizado y constante ante el que se echa en falta una reacción vigorosa del PNV y del Gobierno vasco. No han faltado las condenas, pero sí la acción eficaz de la Ertzaintza y la protección política de las instituciones, más inclinadas a buscar mínimos rasgos de aparente alejamiento de la violencia en EH, que a defender los derechos de la ciudadanía cuando es un hecho que la violencia sigue existiendo.

Es, por ello, sintomático que el PNV considere una «deslealtad» que el ex alcalde de Vitoria, José Angel Cuerda, participara en la marcha, y que replique a documentos como el del Foro de Ermua con acusaciones de «desprestigiar al país».

Esa concepción de Euskadi como el compendio de sus ideas, esa formulación de un proyecto que antepone la satisfacción de los nacionalistas a los derechos civiles, y esa explicación de la violencia por sus hipotéticas causas políticas dan forma a una enfermedad moral contra la que es lógico que los ciudadanos salgan a la calle. Quizá el PNV no quiera reparar en ello menospreciando a los convocantes, pero la marcha de ayer muestra que el enemigo de estos abusos no es «Madrid», sino gran parte de la ciudadanía vasca.

Miles de vascos dicen «basta ya» a ETA pese a las amenazas y provocaciones de los batasunos
SAN SEBASTIÁN. I. Souto ABC 20 Febrero 2000

Miles de personas se manifestaron ayer contra ETA y contra la presión nacionalista en San Sebastián, en un clima de enfrentamiento civil, con grupos de radicales apostados en varios puntos del recorrido increpando y provocando con gritos como «Gora ETA-militarrá (Viva ETA-militar)» a los manifestantes. La Ertzaintza tuvo que intervenir en varias ocasiones para separar a manifestantes y batasunos. En algunos momentos los agentes cargaron contra los violentos, que llegaron a tirar piedras a los manifestantes. Quienes participaban en la marcha respondieron indignados a la provocación de los radicales. Les llamaron «asesinos» y contestaron a sus insultos con el slogan: «Sin pistolas no sois nada».

La marcha había sido convocada por organizaciones civiles como el Comité Vasco de Víctimas del Terrorismo, Denon Artean, el Movimiento contra la Intolerancia, la Fundación Gregorio Ordóñez, la Fundación Alzate, el foro El Salvador, el Foro de Ermua y el Grupo por la paz de Irún.

Participaron en la marcha políticos como el presidente del PP del País Vasco, Carlos Iturgaiz, y el secretario de los socialistas vascos, Nicolás Redondo, acompañados por otros dirigentes de sus partidos como los populares Leopoldo Barreda y Antonio Basagoiti, los socialistas José María Benegas o José Antonio Maturana -que llevaba la pancarta que abría la marcha- y el dirigente de UA Pablo Mosquera.

Maturana era el único político en primera fila, ya que portaban la pancarta que abría la manifestación representantes de las organizaciones ciudadanas convocantes, entre ellos el escultor Agustín Ibarrola, quien la noche anterior había sufrido un ataque de los radicales en su casa.

Nadie vio entre los manifestantes al que fuera alcalde de Vitoria, el nacionalista José Angel Cuerda, que respaldó a los convocantes firmando su comunicado de rechazo a ETA y de crítica a las instituciones vascas por no hacer respetar el Estado de Derecho, a pesar de las contestación que esto le supuso en su partido. Precisamenter, Iñaki Anasagasti llegó a decir que si no estaba a gusto en el PNV, podía irse.

El momento de mayor tensión se produjo al paso de la manifestación por la catedral del Buen Pastor, donde momentos antes el que fuera obispo de San Sebastián, José María Setien, había oficiado una misa de despedida. Allí se concentraron los radicales.

Una pancarta contra el PP y el PSOE -en la que se decía que esos partidos no quieren la paz- agrupaba a los radicales, que insultaban a los participantes en la marcha. Algunos batasunos decían que quienes reclaman la paz «llevan muchos años asesinando al pueblo vasco» y los manifestantes respondían al grito de «asesinos».

Fue una manifestación tensa, en la que el grito «¡Basta ya¡» expresaba el hartazgo de quienes protestaban por una situación cotidiana bajo la presión nacionalista y la amenaza de ETA sin el amparo de las instituciones vascas. Había entre los manifestantes varios familiares de víctimas de ETA y muchas personas que han vivido en primera persona el acoso de los radicales, como el periodista José María Calleja.

MANIFIESTO DE LOS CONVOCANTES
En primer término de la pancarta que encabezaba la manifestación había dos reclamaciones, la primera, libertad, la segunda, paz. Otra pancarta del Colectivo de Víctimas del terrorismo incluía en letra de imprenta apretada el nombre de todas las víctimas de ETA. «Aquí estamos, nosotros no matamos» y «Libertad, ETA, kanpora», fueron los gritos más coreados por los manifestantes.

El recorrido bajo la lluvia -que no dejó de caer durante la hora y media que duró la marcha- culminó en el punto de partida, el Boulevard donostiarra, donde Teresa Díez, del Colectivo Víctimas del Terrorismo, leyó un manifiesto en el que se concretaban los objetivos de la manifestación: «protestar por la limitación de las libertades elementales que sufren muchos ciudadanos vascos: las víctimas del terrorismo y todos aquellos que sufren ataques por decir lo que piensan y ejercer sus derechos básicos». Entienden los convocantes que «la injustificable persistencia de ETA y del terrorismo es la causa principal de esta situación intolerable» y no aceptan «que el fin del terrorismo dependa de la satisfacción de los terroristas y de sus socios».

Donosti, en voz alta
Editorial El País 20 Febrero 2000

LO PEOR que podría hacer el nacionalismo vasco democrático es creerse los pretextos que ha esgrimido para distanciarse de los objetivos de la manifestación que recorrió ayer las calles de San Sebastián. Los manifestantes expresaban claramente lo que piensan muchísimos vascos, aunque no todos se atrevan todavía a salir a la calle para decirlo en voz alta: que no hay causa alguna que justifique la existencia de ETA, y que ya está bien de que haya unos ciudadanos, los no nacionalistas, que no pueden expresar sus ideas sin el riesgo de amenazas o agresiones.

Grupos de bronquistas juveniles trataron de boicotear la marcha, según es habitual en toda manifestación no autorizada por el ámbito encapuchado de decisión. La novedad fue que esta vez no se les respondió con el silencio, sino llamándoles lo que son: cobardes que actúan al amparo de las pistolas de ETA.

Haría mal el PNV en creer a sus forofos de nuevo cuño o a los inspectores de HB cuando tratan de descalificar a los promotores de la manifestación como intelectuales del poder o antivascos. Considerar cualquiera de esas dos cosas a personas como Ibarrola, por ejemplo, víctima ayer de una nueva agresión con el pretexto de los presos, refleja una ignorancia superlativa. Como dijo ayer su mujer, ocurre que por lo general son las personas que se enfrentaron más resueltamente al franquismo quienes ahora se atreven a hacer frente a ETA. También haría mal el PNV en no ver la evidencia de que, aunque ayer se produjo una agresión contra un concejal nacionalista, lo específico de esta ofensiva de "persecución social" anunciada por ETA en uno de sus comunicados es que se dirige contra las personas caracterizadas por no compartir la fe nacionalista. Y se equivocaría, finalmente, si cae en la paranoia de interpretar como un ataque al Gobierno Vasco la exigencia de eficacia en la defensa de los ciudadanos frente a tales amenazas y agresiones.

Esa exigencia se plasmó el viernes en una proposición aprobada por el parlamento vasco, en ausencia de los representantes de Euskal Herritarrok. Desde medios nacionalistas se pedía ayer "reflexión" a los de Otegi por haber facilitado esa victoria al "frente españolista" y se les exhortaba a reintegrarse al pacto nacionalista. Sin embargo, se supone que ese pacto está "suspendido" desde la ruptura de la tregua.

Alguien parece no querer enterarse de que no todos los vascos son nacionalistas, y que sin los votos del partido que sigue sin condenar la violencia tienen mayoría en el parlamento vasco: 32 frente a 27 de PNV y EA. Así, en el Parlamento de Vitoria y en las calles de San Sebastián se ha hecho visible estos días que Euskadi es más plural de lo que pretenden algunos, y que cada día van a ser menos los que callen frente a los intentos de imposición de unos y la falsa equidistancia de otros.

10.000 personas se manifiestan contra ETA entre provocaciones de los violentos
Tensión al pasar la marcha ante la catedral donde Setién se despedía de sus feligreses

GENOVEVA GASTAMINZA, San Sebastián El País 

Varios miles de personas (unas 10.000, según la Ertzaintza y los convocantes) desafiaron ayer la persistente lluvia y el auténtico aguacero de provocaciones de grupos de independentistas radicales para recorrer San Sebastián en una marcha contra ETA y por las libertades convocada por la Iniciativa Ciudadana ¡Basta Ya! La manifestación se inició con enfrentamientos verbales, insultos y empujones entre los manifestantes y grupos de proetarras. La tensión no cesó a lo largo del recorrido y se recrudeció al pasar ante la catedral del Buen Pastor, en cuyo interior el lehendakari, Juan José Ibarretxe, y consejeros del Gobierno vasco asistían a la misma de despedida del obispo José María Setién.

Una lluvia gruesa y constante y el enrarecimiento del clima político que había precedido a la convocatoria, realizada con la abierta oposición de los nacionalistas, permitían augurar el resultado que finalmente registró la marcha, que discurrió entre constantes provocaciones y enfrentamientos verbales. Desde la mañana, el centro de la ciudad estuvo repleto de panfletos en los que, junto a la efigie de Franco, figuraban los lemas "Arriba España. Arriba Ermua"; el anverso decía "muerte al vasco".

Sin embargo, miles de personas se sumaron a la marcha, bajo el lema Por la paz, ETA kanpora [fuera]. Los proetarras se habían apostado en los cruces de calles estratégicos del recorrido para lanzar gritos en favor de la organización terrorista y de sus presos, que eran respondidos de forma automática desde las filas de la manifestación.

El primer incidente se produjo en el Boulevard, al comienzo de la marcha, cuando medio centenar de radicales gritaron en favor de ETA y la amnistía. Una patrulla de la Ertzaintza no pudo impedir que se produjeran choques, empujones e insultos. Gritos de "fuera ETA", "asesinos", "nazis" y "no sois vascos" lanzados desde las filas de los manifestantes -entre ellos destacó el dirigente de Unidad Alavesa y parlamentario Pablo Mosquera- eran respondidos por los provocadores con frases como "fascistas españoles", "españoles, hijos de puta", "iros de Pancorbo [paso entre Álava y Burgos] para abajo" y vivas a ETA. El choque más grave se produjo entonces, cuando un grupo de manifestantes arremetió contra los portadores de una pancarta pidiendo la amnistía y en la refriega rompieron la luna de una tienda.

Los enfrentamientos verbales se recrudecieron cuando la marcha pasó ante la catedral del Buen Pastor, en cuyo interior el ex obispo de San Sebastián celebraba una misa de despedida. "Sal Setién, sal aquí" o "Ibarretxe no se moja", gritaron al pasar. Desde la cabecera de la manifestación se repetían los gritos de: "ETA kanpora" o "sin pistolas no sois nadie".

En la marcha, entre otros, iban el escritor Jon Juaristi, el escultor Agustín Ibarrola -cuyo caserío fue apedreado por los proetarras en la noche del viernes-, así como víctimas del terrorismo, entre ellas Ana Iríbar, viuda del asesinado concejal del PP Gregorio Ordoñez, y profesores universitarios amenazados. Entre los manifestantes desfilaron políticos como la comisaria europea y ex ministra Loyola de Palacio; el presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz, con numerosos cargos de su partido, y el delegado del Gobierno, Enrique Villar. También secundaron la marcha dirigentes socialistas como Ramón Jáuregui, Txiki Benegas, Nicolás Redondo Terreros o Fernado Buesa. Discretamente, hizo también el recorrido Juan María Bandrés con familiares y amigos. El ex alcalde de Vitoria, del PNV, José Angel Cuerda, fue el único político nacionalista presente.

Finalizada la marcha, la portavoz del Colectivo de Víctimas del Terrorismo de Euskadi, Teresa Diaz Bada y el cantante Imanol leyeron en castellano y euskera, respectivamente, un texto en el que los convocantes lamentaron que el Gobierno vasco "haya rehusado asistir a esta manifestación, que no reclama otra cosa que el fin de ETA sin condiciones, el respeto al Estado de derecho y la libertad para todos, nacionalistas y no nacionalistas".

Simpatizantes de ETA llenan de pintadas y apedrean la casa del escultor Ibarrola
"Han marcado mi casa como hacían los nazis con los judíos", dice el artista
EVA LARRAURI, Bilbao El País 20 Febrero 2000

El ruido de una lluvia de piedras sobre el tejado de su caserío, en el valle de Oma, a unos 10 kilómetros de Gernika (Vizcaya), sobresaltó al artista Agustín Ibarrola, miembro del Foro de Ermua, y a su esposa, Mari Luz, en la noche del viernes. Sobre las once de la noche descubrieron que los autores de la agresión también habían realizado pintadas a favor de los presos de ETA en las paredes de su casa.

Junto a la puerta exterior del estudio de Ibarrola y en la pared de piedra que rodea el caserío, situado en un pequeño núcleo de viviendas rurales aisladas en el corazón del valle, se podían ayer leer pintadas en las que se hacía alusión a la huelga de hambre en Francia del preso de ETA Daniel Derguy. Entre otras frases, escritas en euskera, las pintadas consideraban "asesinados" a una persona fallecida en accidente de tráfico cuando volvía de visitar a un recluso de la banda y a un ex refugiado en México que murió de cáncer en su casa en Guipúzcoa el pasado día 14.

Ibarrola aseguró que su casa había sido atacada con nocturnidad y marcada "como hacían los nazis con los judíos". El apedreamiento se produjo sobre las 11 de la noche del viernes, poco después de que Ibarrola y su esposa llegaran a su domicilio de regreso de la visita realizada al Parlamento de Estrasburgo junto a otro miembros del Foro de Ermua para entrevistarse con su presidenta. "No ha habido daños físicos, no consiguieron romper nada con las pedradas, pero el susto ha sido terrible", aseguró ayer Mari Luz Ibarrola. "El ruido de las pedradas fue terrible. Nos dejó paralizados. Han hecho las pintadas a escondidas cuando ya estábamos dentro de casa y luego han huido", añadió.

La agresión no hizo desistir a Ibarrola de su intención de participar en la manifestación convocada ayer en San Sebastián por la plataforma ¡Basta ya! para exigir la desaparición de ETA y el respeto de las libertades ciudadanas en el País Vasco. "Incidentes como el vivido en nuestra casa recuerdan a otros tiempos, en los que había que luchar por la libertad y para poder ir a las urnas y duele mucho. Parece que sólo pueden hablar los políticos y que los ciudadanos tenemos que medir nuestras palabras", dijo.

Más atentados
El apedreamiento de la casa de Ibarrola no fue el único episodio violento en el País Vasco. En Álava, el concejal del PNV de Iruña de Oca, Alfredo Aberásturi, sufrió heridas leves al explotar en la puerta de su casa una bomba casera similar a las que utilizan los radicales en sus acciones de sabotaje, informa Eduardo Azumendi.

Aberásturi sufrió algunas heridas leves en los brazos y en la cara. El atentado se produjo a las siete y veinte de la mañana en el domicilio del concejal, situado en Trespuentes (a 15 kilómetros de Vitoria), muy cerca de Nanclares de Oca, sede del Ayuntamiento de Iruña de Oca. Unos desconocidos se acercaron hasta la verja que rodea la vivienda y colocaron en ella un artefacto explosivo de fabricación casera compuesto por una pequeña bombona, líquido inflamable y varios cartuchos de escopeta, según informó la Ertzaintza. La bomba estalló cuando Aberásturi se encontraba dentro de su casa. Salió al escuchar la detonación y, al acercarse al lugar del incendio, varios cartuchos de escopeta hicieron explosión. Algunos perdigones alcanzaron al concejal.

Por otra parte, grupos radicales incendiaron en la noche de ayer una cabina telefónica y un cajero automático en Oiartzun (Guipúzcoa). Otros dos cajeros, situados en Eibar y Mondragón, también fueron atacados.

Los proetarras atacan el domicilio del artista Agustín Ibarrola: «Han marcado mi casa al estilo nazi, como si fuera un judío»  
BILBAO. I. Souto ABC  20 Febrero 2000

Firmar el comunicado de apoyo a la manifestación de ayer en San Sebastián le ha costado a Agustín Ibarrola un ataque contra su casa, lo que confirma su denuncia de que no hay libertad para expresarse sin temor a represalias en el País Vasco. Este escultor vasco llama la atención sobre el hecho de que, antes del ataque, había sido señalado «con la palabra y con el dedo» por políticos nacionalistas.

«Los métodos que han seguido son métodos clásicamente nazis. Han señalado mi casa, primero, algunos políticos del nacionalismo con sus palabras, con sus conceptos, apuntando con la palabra y con el dedo y otros la han señalado ya con las pintadas y a pedradas y después no se sabe lo que puede suceder».

«Confío que la sociedad vasca reaccione y reclame su derecho a vivir un mundo de convivencia en igualdad de condiciones con los demás, que no haya un intento de crear una sociedad nacionalista con pensamiento único que vaya a destruir al conjunto de la sociedad vasca y que vaya a destruir en definitiva la vida democrática».

Así se expresaba ayer Ibarrola a preguntas de ABC.

SOCIEDAD PLURAL
-¿Pediría más seguridad frente a los encapuchados?

-Por lo visto aquí hay tanta seguridad que pueden permitirse el lujo de distraerse de vez en cuando para que los nazis de este país se diviertan un poco.

-¿Qué opina de la tensión en las calles de San Sebastián, con radicales increpando a los manifestantes?

-Creo que la manifestación ha tratado de romper con el miedo precisamente que se tiene en particular al terrorismo, pero también al nacionalismo que directa e indirectamente protege al terrorismo; creo que estamos rompiendo con el miedo y creo que estamos facilitando el reconocimiento de que existe una sociedad plural aquí que tiene derecho a expresar sus ideas y a estar en la calle.

DERECHO A NO SER NACIONALISTA
-¿Considera que puede pasarse de la división social al enfrentamiento civil en el País Vasco?

-Eso se trataría de evitar, que la comunidad nacionalista tenga la tentación de creer que no hay una sociedad rica, que hay una parte grande de esta sociedad que no es nacionalista y que no tiene por tanto derecho a existir en este país y a tener la vida natural que debe de existir en este país, porque ahora no es posible la relación entre nosotros en igualdad de condiciones.

-¿Qué piensa de los radicales que gritan a favor de ETA, mientras una manifestación ciudadana reclama la paz?

-Tienen todas las facilidades para contramanifestarse, porque desde quienes tendrían que ejercer la seguridad ciudadana nadie les llama la atención, por lo tanto, tendrán todas las facilidades para contramanifestarse en cualquier circunstancia.

-¿Que le preocupa más en este momento?

-Como artista me preocupa que, por tener una actitud ciudadana no partidista, constantemente se sustituya la personalidad de mi compromiso ciudadano por mi condición de artista. Muchas veces mis exposiciones quedan axfisiadas, ahogadas por el tipo de sucesos como el que ocurrió en mi casa.

MANIFESTACIÓN EN SAN SEBASTIÁN
Ya durante la manifestación celebrada en San Sebastián para pedir la disolución de ETA, el escultor Agustín Ibarrola afirmó que puede «sentir lo que sintieron los judíos y todas las víctimas de esta tierra».

Para el escultor, «en el País Vasco no habrá diálogo, como muchas veces se habla en nombre de la paz, si previamente no se hace posible que ese diálogo pueda darse en las calles, en las plazas, en el trabajo, en la vida cotidiana de este país», informa Europa Press.

ATENTADO CONTRA EL PNV
El concejal del PNV de Nanclares (Álava), Alfredo Aberasturi Salazar, resultó herido leve como consecuencia de la explosión de un artefacto casero en las inmediaciones de su vivienda. El edil nacionalista no necesitó ser trasladado a un céntro médico, informa Vasco Press.

El atentado se produjo a las siete y veinte de la mañana en la zona de Trespuentes, de Nanclares de Oca, en donde reside Aberasturi Salazar. Al parecer, unos desconocidos colocaron un artefacto explosivo de fabricación casera compuesto por una bombona de camping-gas, líquido inflamable y varios cartuchos de escopeta, según fuentes policiales. El artefacto estaba colocado en la verja que rodea el jardín de su vivienda.

En el momento en el que estalló el artefacto, el concejal salió de su casa extrañado por el ruido. En ese instante, hicieron explosión los cartuchos de escopeta, alcanzando varios de sus perdigones al edil.

 

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