AGLI

Recortes de Prensa   Sábado 26 Febrero 2000
#Dos pancartas para una manifestación 
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 26 Febrero 2000

#VITORIA: MAS ALLA DE LOS LEMAS
EDITORIAL El Mundo 26 Febrero 2000 

#Frentismo 
Por Ramón PI ABC 26 Febrero 2000

#El chivo expiatorio
EDUARDO MENDICUTTI El Mundo 26 Febrero 2000 

#Todos en campaña
José Luis Gutiérrez La Estrella 26 Febrero 2000 

#El frente único contra ETA  
JAVIER ORTIZ El Mundo 26 Febrero 2000 

#Tras ETA, lo normal 
Carlos DÁVILA ABC 26 Febrero 2000

#Fractura y enseñanza
JAVIER TUSELL El País 26 Febrero 2000 

#Arzalluz
EDUARDO HARO TECGLEN El País 26 Febrero 2000 

#Nacionalistas y no nacionalistas irán separados a la manifestación de Vitoria contra ETA
ISABEL C. MARTÍNEZ, Vitoria El País 26 Febrero 2000 

#La Policía se incauta en la vivienda de Gadafi de un ordenador y abundante documentación 
MADRID. D. M. / J. P. ABC 26 Febrero 2000

#Violentos incidentes en Bayona y Barakaldo
El Mundo 26 Febrero 2000 

#Empujones e insultos a ediles del PP y del PSE en Getxo
VASCOPRESS, Bilbao El País 26 Febrero 2000 

#Simpatizantes de HB agreden a concejales del PP en Guecho 
BILBAO. I. S. ABC 26 Febrero 2000

#El Mus, el Tute y el Guía Indio
JAVIER PRADERA El País 26 Febrero 2000  

Dos pancartas para una manifestación 
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 26 Febrero 2000

PRÓDROMO le llaman los médicos al malestar que antecede y avisa de una enfermedad. En lo que se refiere al mal vasco ya no hay pródromos que valgan. La enfermedad se ha declarado y cursa con pronóstico grave. El pródromo fue, en su día, el nacionalismo que, en sí mismo, no es ni bueno ni malo, pero que tiende a germinar en anacrónicos caciquismos y en la contemplación del ombligo propio.

No existe, a pesar de la acuñación, un «problema vasco». Ni el País Vasco es un problema, ni lo son sus gentes. La enfermedad se circunscribe a una porción de ciudadanos excitados por el común denominador del soberanismo/separatismo. Una parte de ellos se dice democrática y otra asesina, secuestra y extorsiona. Frente a la primera sólo cabe actuar democráticamente: propiciando su destrucción en las urnas desde proclamas de libertad —la gran carencia del territorio— y sugiriendo a los votantes de las tres circunscripciones horizontales más atractivos de los que arrancan de Sabino Arana. Frente a los de la dinamita, la acción ha de ser, en puridad democrática y constitucional, básicamente policial. Sin cerrar ninguna vía de diálogo, pero sabiendo que, como en la fábula del escorpión y la rana, el primero terminará por clavarle el aguijón a la segunda porque «es su condición».

A partir del pacto de Estella los nacionalistas democráticos y los violentos se han confundido en un mismo magma. Asistimos ahora a los efectos de tan inquietante fusión, pero no hay que confundirse. ETA y sus sucursales de apariencia no han cambiado. La destrucción del Estado que se define en la Constitución sigue siendo su principal objetivo. Lo nuevo es el desplazamiento del PNV —EA atraviesa un período de reflexión— que, una vez más, se equivoca de enemigo.

Ese lobo que Arzalluz presume de tener cogido por el rabo no quiere saber nada de España; pero, de verdad, a quien quiere morder es al propio Arzalluz y a sus seguidores que representan, social y económicamente, lo más distante del sueño albano que les alimenta. De ahí que se equivoque Ibarretxe al ir sólo con los suyos y su pancarta en la manifestación convocada para esta tarde. Rechaza la protección de la otra pancarta, la del PP y el PSOE, que es la de una democracia en la que el nacionalismo tiene tantas opciones que le ha dado al País Vasco más autogobierno del que disfrutan, si eso es disfrutar, los estados federados en cualquier república. Ya se veía en el pródromo y se certifica con la subida de la fiebre.

VITORIA: MAS ALLA DE LOS LEMAS
EDITORIAL El Mundo 26 Febrero 2000 

La manifestación convocada por el lehendakari Ibarretxe para esta tarde en la capital vasca responde a un lema: «Necesitamos la paz. Respeto a la vida. ETA párate». La que irá por detrás, convocada por el PSOE y el PP, enarbolará otra consigna: «Basta ya. ETA no».

Siempre cabe sacar punta a las palabras, pero si hoy no va a haber una sola manifestación en Vitoria, sino dos, no es por falta de acuerdo en las consignas, sino por diferencias insalvables en la estrategia política de los unos y los otros. Mayor Oreja lo dijo ayer de un modo tajante y tal vez excesivamente simplificador: según él, no es posible manifestarse junto a quien «políticamente está con ETA». La acusación contra el PNV no podría ser más grave.

El lehendakari Ibarretxe ha vuelto a equivocarse con esta convocatoria. Sabía que el PSE-PSOE consideraba que no era oportuno convocar más manifestaciones que la del miércoles, y pese a ello -y pese a que Fernando Buesa, a fin de cuentas, era dirigente del PSE-PSOE- convocó ésta de hoy. Y lo hizo sin consultar ni con el propio PSE-PSOE ni con el PP, principal partido de la oposición en Euskadi. No les consultó ni la propia convocatoria ni el lema de la misma. Debía haberse dado cuenta de que no estaba en el mejor momento para imponerles un trágala como éste sin que se rebelaran contra él.

Afirma Ibarretxe que está pasando «uno de los momentos más difíciles del último año y medio». No nos cuesta nada creerle. Pero debería ser consciente de por qué lo pasa. El optó por romper toda colaboración con EH. ¿Por qué no hace lo propio su partido, a todos los niveles? La respuesta la proporcionó ayer Joseba Egibar: «Hay una variable electoral que ningún sondeo va a captar, y es el comportamiento que vaya a tener el electorado de EH». El PNV aspira a sacar un fuerte rédito electoral de la abstención de EH, y eso explica su recalcitrante empeño en nadar entre dos aguas.

Su problema es que el oleaje está subiendo de un lado y de otro. Que no descarte ahogarse.

Frentismo 
Por Ramón PI ABC 26 Febrero 2000

HABÍA la natural expectación ante lo que pudiera decir Xabier Arzalluz en relación con el doble asesinato del martes en Vitoria. La reacción del lehendakari Juan José Ibarretxe de dar por terminado el acuerdo parlamentario con Euskal Herritarrok no pareció suficiente a ningún medio de comunicación ni ningún partido político (que no fuera de la órbita del nacionalismo independentista, claro), y se estaba a la espera de la reacción del PNV y de su presidente. Y Arzalluz habló. Leyó una estupefaciente nota del Partido Nacionalista Vasco, en la que se dice que el atentado es un ataque contra «el contenido de la Declaración de Lizarra y contra todo lo que hemos intentado construir durante este año y medio», que la reacción popular en el funeral de Fernando Buesa fue un montaje electoral del PP, que los eslóganes coreados por la gente se habían compuesto en el Cesid, que en un Ministerio de Madrid «quieren que se vuelva a la época en que los Guerrilleros de Cristo Rey campaban a sus anchas», y que todo esto obedece a una estrategia que «pretende identificar en el mismo plano al terrorismo con la dirección nacionalista y con el lehendakari». La campaña electoral, que empezó ayer a las cero horas, lo hizo con la vista vuelta hacia el País Vasco.

La primera reacción para muchos, después del pasmo, fue la risa. Ricardo y Nacho, los «chistosos» de El Mundo, publican una doble viñeta en la que Ibarretxe se dirige a un Arzalluz tocado con bicornio y con la mano oculta bajo la solapa, como los locos de los tebeos: «Vale, Arzalluz, yo retiro lo de que te veo un poco alterado, pero tú deja de llamarme Josefina». Pero el asunto es serio, porque el presidente del PNV no está en un manicomio, sino dirigiendo un partido político de verdad. Por eso el mismo periódico le dedica su primer editorial («La cúpula del PNV, en la paranoia del fracasado»), y dice que «la reacción paranoide de Arzalluz y sus adictos es típica de quienes, incapaces de admitir la posibilidad de haberse equivocado, sólo pueden concebir sus reveses como fruto de una conspiración. Tras el error, el despropósito. Sólo tienen una salida digna: la dimisión».

ABC no sólo se toma el asunto completamente en serio, sino con indignación manifiesta. Su editorial («No es sólo Arzalluz») es muy duro, y extiende al resto de la dirección del PNV la responsabilidad del error del partido nacionalista de haber «sellado a sangre y fuego su hermandad con Euskal Herritarrok»: «Arzalluz no está solo (...) Los dirigentes nacionalistas que aprobaron el comunicado hecho público por Arzalluz, son coautores —no cómplices ni rehenes de su líder— de la barbarie moral y política que representa el presidente del PNV, porque lo mantienen con su apoyo y lo alientan con su silencio». Ya en su portada, ABC pone el acento en el aspecto moral del episodio: «PP y PSOE denuncian la indignidad de Arzalluz».

Cada día se hace más patente la división entre miembros prominentes del PNV. Reproduje hace un par de días unos párrafos del artículo que publicaba en El Correo Joseba Arregi, y hoy dejo constancia de lo que contesta a El Periódico el ex alcalde de Vitoria José Ángel Cuerda: «Aunque sea muy duro decirlo, se esperaba en todo caso alguna acción lejos de Euskadi. Pero ha quedado claro que Lizarra y Udalbiltza, que eran instrumentos para lograr el final de ETA, han fracasado. Este planteamiento sólo ha generado frentismo. El PNV debe modificar su estrategia, y en esa línea el lehendakari ya ha roto el pacto con EH. Ahora toca dialogar, como siempre, pero será difícil hablar con los socialistas. Ibarretxe lo tiene difícil, se ha quedado sin los socios de ahora y sin los de antes».

Frentismo, frentista, palabras no académicas que, sin embargo, en el Seco del uso del español aparecen documentadas precisamente con ejemplos tomados de alusiones de Prensa sobre el País Vasco en 1991. Éste es el fantasma verdadero, que se percibe desde hace ya un decenio, y que Jon Juaristi, en una entrevista en El Mundo, concreta de manera bien explícita: «El PNV queda aquí como el cornudo de la comedia. Ellos avalaron a ETA, la “buena voluntad de ETA”, según ellos. Han conseguido, también, elevar bastante la irritación de los no nacionalistas. Y es de una forma deliberada, porque el proyecto de ETA y de HB es llegar a una guerra civil. De hecho, el imaginario de Otegi en sus últimas declaraciones es irlandés. Él cree que está en el Ulster, que hay dos comunidades enfrentadas. Están buscando el enfrentamiento, y mucho me temo que, si lo buscan así, lo van a encontrar. Los ciudadanos vascos, los demócratas, en estos momentos están irritadísimos. Es una situación de ira difícilmente contenible (...) En el País Vasco tiene que darse una transición democrática, que todavía no se ha dado porque el nacionalismo lo ha impedido. Estamos en estos momentos bajo una dictadura socialnacionalista».

El chivo expiatorio
EDUARDO MENDICUTTI El Mundo 26 Febrero 2000 

No voy a defender al PNV. También yo creo que, en el mejor de los casos, se está equivocando gravemente y que, por mucho que vuelva a hacer hoy -en su manifestación en Vitoria- solemne y quiero creer que sincera declaración de repudio del terrorismo etarra, siempre acaba situándose más cerca de ETA que de sus víctimas. Pero, en cualquier caso, está claro que los atentados terroristas no los comete el PNV, que a Fernando Buesa y a Jorge Díez no los ha matado Arzalluz, que al nacionalismo democrático, por mucho que nos ofenda su actitud y por rupestre y ridículo que nos parezca, no podemos convertirlo en el chivo expiatorio de nuestra dolorosa impotencia frente a los terroristas.

Me enteré del atentado mortal contra Buesa y su escolta por la radio del taxi en el que yo iba en ese momento. Y me dejó desconcertado la avalancha de reproches inmediatos al PNV, en general, y a Arzalluz en particular. Comentaristas, tertulianos, políticos, oyentes que llamaban a la emisora, se apresuraban a estirar el dedo acusador contra el PNV, hasta el punto de que cualquier extranjero desinformado que escuchase aquella catarata de diatribas habría sacado la conclusión de que aquel demoniaco señor Arzalluz había ordenado poner la bomba. Era como si todo el mundo hubiera encontrado de pronto un clavo ardiendo al que agarrarse. Y a ese clavo ardiendo siguen agarrados, días después, políticos, comentaristas, tertulianos, gente de la calle.

Al PNV tenemos derecho a exigirle que deje de poner lo vasco por encima incluso de la sangre de inocentes, pero no nos engañemos: si el PNV rompiese de una vez y de verdad todo trato con ETA y con HB, no por eso el terrorismo etarra desaparecería. Sin duda, también, es ya más que dudoso que desaparezca si el PNV se mantiene en esa tierra de nadie que, al final, acaba siempre convirtiéndose en tierra de ellos, pero la gran tragedia que llevamos tanto tiempo soportando no se soluciona dejando de mirar de frente al terrorismo. ETA es la que asesina. De nada sirve mirar con furia para otra parte.

Da la impresión de que todos comprendemos ya que se nos han acabado las palabras. Después de cada atentado, todos decimos, acuciados por el dolor y la rabia, las consabidas cosas que parecen ir amontonándose en un callejón sin salida. Hacen falta palabras nuevas, ideas nuevas. Pero no contra el PNV, sino contra ETA.

Todos en campaña
José Luis Gutiérrez La Estrella 26 Febrero 2000 

Se ha iniciado ya el gran ritual, la gran berrea electoral, la campaña de las elecciones más enigmáticas de toda la historia de la democracia española. Ni siquiera aquellas del 15 de Junio de 1977 tenía tanto morbo y misterio.

Para que no falte de nada, ETA ha entrado en campaña contrariando a Xabier Arzalluz, el gran damnificado -después de las pobres, desventuradas víctimas– del gran bombazo de Vitoria. Ha entrado el presidente vitalicio del PNV en momentos difíciles, al ver cómo su lehendakari con mando a distancia, el señor Ibarretxe, es abucheado en la capital alavesa, sede del Gobierno vasco, y es forzado a abandonar la catedral por una puerta trasera.

Arzalluz es en estos momentos la gran víctima de la situación, acompañado por su escudero abertzale que es Eguibar, que ni siquiera se dignó a detenerse ante el féretro de su colega del Parlamento para dar el pésame a familiares y compañeros del asesinado.

Ha comenzado la campaña, señores, y ya el sentido común, la verdad, la realidad serenamente enjuiciada se baten en retirada y todos comparecen ante el gran zoco electoral aireando la mercancía, con su griterío de papeletas y programas en abigarrada mezcolanza.

Nadie sabe nada de nada, ni nadie es lo que parece, todos o casi todos ocultan algún terminal escondido que transmite propaganda, posicionamientos u ocultas intenciones. Es la gran apoteosis electoral y pronto los ecos de los cadáveres se dispersarán y así hasta la próxima. Sólo el paso inexorable del tiempo envejece a los hombres, las ideas y las patrañas.

Las encuestas, como se sabe, cada una por su lado y todas bastante poco fiables, al albergar ese abrumador 30/40 por ciento de un no sabe no contesta de la zona oculta. Cualquiera se aventura a formular un pronóstico...

Es la gran fiesta de la democracia en la que, teóricamente, quien parte como discreto favorito es el señor del bigote, José María Aznar, el hombre tranquilo, imperturbable, peligroso, al que nada ni nadie quita el sueño, una vez vacunado contra los sobresaltos con el gran sobresalto de su atentado, los cuarenta kilos de goma dos que ni siquiera logró despeinerle.

Se hacen quinielas y Almunia, el hombre, hace lo que puede con seriedad digna de mejor causa y con el apoyo muy matizado de algunos de sus teóricos correligionarios que esperan que se estrelle para desalojarle del poder en el partido y propiciar la vuelta, el regreso de El Deseado.

Así están las cosas, con el País Vasco como gran estrella temática , con otros acompañantes como la huelga de la construcción, Renfe, El Egido, el caso Lasa y Zabala, Pinochet, el BBVA y Telefónica, los medios, las inevitables acusaciones de manipulación contra Televisión Española, la mujer, el aborto, las cuentas de viajes del alcalde de Madrid, el ministro portavoz Josep Piqué y sus cosas de Ertoil, toda esa mercadería de escándalos de última hora que desaparecerán como por ensalmo el día 13 de marzo. Pasen y vean, no se fíen demasiado de nadie, escuchen razonalmente escépticos y voten cuando toque. El día 12 del mes que viene.

El frente único contra ETA  
JAVIER ORTIZ El Mundo 26 Febrero 2000 

Una de las razones que me incitan a maldecir con la mayor rotundidad el terrorismo de ETA es que, al enfrentarme a él, me encuentro, quiera que no, con compañías odiosas e indeseables.

La existencia del terrorismo genera una gran división social: de un lado se sitúan aquellos que lo practican, lo apoyan o lo justifican; del otro, quienes lo rechazan. Por unas u otras razones; tanto da.

Ahí reside el problema: en ese «tanto da».

A nadie le cabe duda de que el general Rodríguez Galindo está en contra de ETA. Lo mismo que Rafael Vera, José Barrionuevo y Felipe González. Y que Bayo y Dorado. Y que Roldán. Y que Rodríguez Menéndez. Todos ellos son radicalmente anti-etarras: vaya que sí.

Ahora Rosa Díez aparece como adalid del campo anti-terrorista, festejada por todos los medios. Pero yo no olvido que es la misma Rosa Díez que dijo sin inmutarse hace unos años: «Algunos autos de la Audiencia Nacional matan más que las bombas de ETA». Curiosa jerarquía, la suya.

¿Estará toda esa gente en mi bando? ¿Estaré tal vez yo en el suyo? Hago lo posible por evitarlo. Respeto cualquier decisión que tomen los demás, pero, en lo que a mí respecta, jamás he acudido ni acudiré a ninguna manifestación en la que pueda toparme con la desagradable sorpresa de que a mi lado camina uno de los culpables del sádico asesinato de Lasa y Zabala, o del de García Goena, o del secuestro de Segundo Marey.

Suele decirse que la política hace extraños compañeros de cama. No me vale ni como excusa: uno se acuesta con quien le da la gana; y, si no queda otra cama, duerme en el suelo. O vela.

Las opciones morales han de primar sobre las políticas.

Pero la contradicción surge en el momento en que dos opciones morales del mismo signo chocan entre sí y se anulan mutuamente. Porque tan imperativo ético es el que nos mueve a oponernos al terrorismo de ETA como el que nos obliga a rechazar el terrorismo de Estado.

¿Lleva esa consideración a adoptar una posición «ambigua» o a pretender situarse en «tierra de nadie», como algunos pretenden? No lo sé. Sé, eso sí, que nunca me ha echado para atrás tener que mojarme, siempre que fuera en aguas pasablemente limpias.

También sé que, si el llamado Estado de Derecho hubiera dado prueba de la coherencia y el coraje de los que tanto presume y hubiera condenado al ostracismo político y expulsado de la vida pública a todos cuantos tuvieron -o tienen aún- relación con los GAL, ahora este problema no se plantearía.

javier.ortiz@el-mundo.es

Tras ETA, lo normal 
Carlos DÁVILA ABC 26 Febrero 2000

Y lo normal es que ETA nos vuelva a dar un susto de muerte. Que así son sus sustos. Contenida nuestra hipersensibilidad ante la última ocurrencia humorística del PNV (tomarla de otra forma sería un reto a la lógica), ha comenzado la campaña como siempre: con mítines dirigidos más a los espectadores de televisión que a los «hooligans» trasladados, que van, sencillamente, a aplaudir, como antes se hacía en los estrenos teatrales.

En este país todo es normal, incluso en campaña electoral, salvo ETA. Vuelve el adusto Martínez Noval donde solía: contra Piqué, a dar vueltas sobre el pasado industrial del candidato de Barcelona.

Tiene Martínez Noval el ingenio de un dinosaurio con alzheimer. Para el Partido Socialista los casos no se resuelven ni siquiera por la vía judicial. Que la Junta Electoral Central le propina un palmetazo a la estupenda oradora Rosa Conde, pues nada, es que la Junta está equivocada y hay que seguir, dale que te dale, a pensar que lo que el PSOE hacía en televisión lo hace ahora el PP.

Que Piqué ha quedado exonerado de cualquier responsabilidad en Ercros, Ertoil y cualquier «Er» que se ponga en el camino, pues da igual, Martínez Noval, con su arrolladora simpatía habitual, vuelve a la carga, mientras sus compañeros de partido se olvidan de asuntos tan enormemente espinosos como el contrato-basura que el Gobierno felipista cedió cuando se vendió Enagas o cuando estaba a punto de vender ¿por una sola peseta? a Lufthansa la compañía Iberia. Ahora, felizmente reflotada por un presidente que no es precisamente del PP, sino -recuerdo para Arzalluz, Egibar y demás bobalicones- hijo de un Irala, hombre siempre del PNV.

Hay que denunciar el escasísimo ingenio que demuestran la mayoría de las «cabezas pensantes» que venden a los partidos sus excepcionales memeces. Darse una vuelta por Andalucía es un buen ejemplo de lo que aquí se dice. Claro está: todos los candidatos, desde Chaves, más aburrido que nunca, a Pacheco, el sempiterno alcalde de Jerez, prometen convertirse de nuevo en salvadores de una región que, pese a las numerosas subvenciones, continúa en un estado muy preocupante de postración.

Fractura y enseñanza
JAVIER TUSELL El País 26 Febrero 2000 

Sabemos desde siempre que cualquier atentado descoloca a cualquier observador y mucho más a los más cercanos. ¿Cómo puede suceder de otra manera si en condiciones normales la amenaza terrorista provoca tomas de posición que parecen descargas de adrenalina? La división del Foro Ermua a la hora de redactar manifiestos antes del asesinato ha sido, en este sentido, significativa.

Peor resulta, sin embargo, que las posiciones se adopten en caliente tras un atentado terrorista y en plena campaña electoral. En general, ETA en estas ocasiones ha optado por utilizar una violencia inicial para dejar luego que los afines reclamaran el voto; no sabemos ahora lo que hará, en su abyección y su alambicamiento estratégico, cuando pide la abstención. Lo evidente es que existe un peligro inmediato de que la repercusión de los atentados domine por completo la campaña electoral, aumente la fractura existente en la política vasca y española sobre esta materia e impida extraer cualquier enseñanza de lo sucedido en este último año y medio.

Se comprende que después de un atentado exista un vehemente deseo de emplear la palabra no sólo para condenarlo, sino para borrarlo, como si eso fuera posible. Pero no es así y las declaraciones crean una dinámica propia que aumenta la distancia entre quienes debieran responder de la única forma que resulta concebible, es decir, con la esperanza de que los culpables sean detenidos y condenados. Cuando se suspenden actos políticos porque se ha producido un atentado se convierte en patente no sólo la fragilidad de una clase política, incapaz de controlar el uso de la palabra, sino la dependencia, incluso en el calendario diario, de quienes utilizan la violencia.

Si existe un mensaje claro de la sociedad española en torno al terrorismo es la necesidad de que los partidos superen sus diferencias; si no lo hacen, la propia fractura social a la que ellos han contribuido se incrementará, y bien puede suceder, por ejemplo, que los resultados electorales que llevan hacia la confrontación en los extremos de la sociedad vasca se ratifiquen, consoliden o incluso lleven a una polarización absoluta desplazando al resto.

Tras el asesinato de Buesa ha habido un momento en que Aznar ha estado a la altura de las circunstancias y ha demostrado el talante que le corresponde a un presidente de Gobierno en circunstancias difíciles. Pero le ha durado poco: es difícil imaginar a Suárez o Calvo Sotelo acusando al PNV de cinismo, cobardía o complicidad en un momento como éste, pero hay que reconocer que también lo han hecho analistas de izquierda. Lo más grave, sin duda, ha sido la reacción del PNV. No vale siquiera decir que ETA ha disparado contra el pacto de Estella, cuando es evidente que lo ha matado. No tiene presentación interpretar como el resultado de una oscura maniobra del Cesid una protesta que puede haber sido desorientada y excesiva, pero que parece a todas luces auténtica. Sobre todo, esa queja resulta abrumadoramente minúscula ante la trágica realidad de la vuelta al punto de partida en la violencia. Y lo afirma quien ha escrito con frecuencia en los últimos tiempos contra los ataques desmesurados al nacionalismo.

Según muchos, la enseñanza de estos últimos meses es que la tregua fue una trampa. Es muy posible que así fuera desde el principio para ETA, pero el conjunto de los vascos no lo vio de este modo y esto puede tener una vertiente positiva. Hoy se impone la triste realidad de que en el entorno de los terroristas no son visibles ni preparación ni estado de ánimo intelectual o moral para colaborar en la paz. Urge, por lo tanto, pasar página porque estamos en otro momento político. Con los nacionalismos democráticos se podrá debatir cuanto se quiera, siempre procurando evitar una fractura política irreversible. Lo necesario es ahora que el Estado y las instituciones autonómicas testimonien esa eficacia policial que Buesa reclamaba en el último de sus discursos. Atutxa dijo que se había disparado contra todos los vascos, y tiene toda la razón. Cuando algo así sucede no tiene sentido que se enzarcen durante toda una campaña electoral los agredidos, sino que hay que confiar en lo que deben hacer las fuerzas de seguridad.

Arzalluz
EDUARDO HARO TECGLEN El País 26 Febrero 2000 

De pronto todas las culpas de lo que pasa caen sobre Arzalluz. Es uno de los políticos más nefastos de España, que tan destacados produce, pero me parece que este giro de ayer es una de las trampas internas de la campaña electoral. La culpabilidad es directa y clara de los asesinos y de quienes les votan y eligen no lo imposible, que eso siempre vale la pena, sino lo inútil, lo arcaico. Hay maneras de negar valor a lo actual y enfrentarse con formas de explotación y de deshumanización, pero la más absurda parece el nacionalismo. No estoy dispuesto a adoptar el europeo después de haber abandonado el español; aun así, parece más lógico el que tiende a grandes agrupaciones que el que favorece segmentos.

Hace unos días gritaban todos contra la idea del culpable indirecto cuando se iniciaban las acusaciones contra Aznar por no haber trabajado sobre la tregua; ahora que el Gobierno, con ayuda del partido socialista que tanto le apoya en la campaña, ha conseguido librarse de esa sospecha tan clara, lanza el mismo juego contra Arzalluz, y con una argumentación: hay que oponerse a cualquier trato con el enemigo, y decidir que la tregua nunca existió -contra toda evidencia: pero las evidencias hoy son entes pálidos y anoréxicos- es mejor que asumir ciertas premisas políticas, llevar a HB al campo de lo legal, gestionar las condiciones para el final del crimen. Esto es contrario a mi lógica, y me parecen más aceptables los negociadores que los que ofrecen una solución policial y no la encuentran; y lanzan el grito de Tarzán sin ser capaces de desgarrar al cocodrilo.

La condición de nefasto de Arzalluz, y de quienes le siguen y le votan, está en que razonan sobre la nada el fantasma del nacionalismo. A partir de una idea de raza y de una suposición de explotación española, de la cual formó gran parte la explotación vasca y no es distinta a la que sufren otros ciudadanos. Parece que la creación artificial de este nacionalismo basado en la oligofrenia -es metáfora- de Sabino Arana puede ser la base del nacionalismo militante, pero esta militancia, o milicia, o suposición de militarismo y de pena de muerte trabaja por sí sola.

O se trata directamente con ella, o por mediación de la desgracia nacional llamada Arzalluz, o tendremos que esperar el próximo cadáver para repetir, como en una vieja película, como en un disco rayado, las mismas palabras.

Nacionalistas y no nacionalistas irán separados a la manifestación de Vitoria contra ETA
El 'lehendakari' exhorta a acudir hoy a la marcha "de buena fe y sin buscar polémicas"
ISABEL C. MARTÍNEZ, Vitoria El País 26 Febrero 2000 

Vitoria vivirá esta tarde una manifestación contra ETA convocada por el lehendakari, Juan José Ibarretxe, pero dividida en dos bloques a causa del desacuerdo entre Ajuria Enea y el PSE-EE por el lema y la interpretación de la marcha. Si nada lo remedia a última hora, los ciudadanos se verán obligados a decidir con cuál de los dos grupos, con diferentes pancartas, lemas y posiblemente gritos y consignas, marchan. Gesto por la Paz advirtió ayer de los riesgos de un llamamiento efectuado en esas condiciones y dijo que acudirá, en silencio, "con unos y con otros".

Salvo remedio de última hora, la manifestación de esta tarde en Vitoria se convertirá, tal y como dijo ayer Gesto por la Paz, "en el escenario más patético de la absurda división" de los partidos vascos. El semblante y el tono del lehendakari, Juan José Ibarretxe, al leer ayer su manifiesto llamando a la participación reflejaban que es consciente de los riesgos.

La convocatoria tiene el apoyo de todos los partidos, salvo HB, y de todas las instituciones vascas, de los principales sindicatos -ELA, CCOO y UGT-, de la patronal Confebask y del Círculo de Empresarios, de Gesto por la Paz, la plataforma Basta ya y numerosos organismos sociales.

Pero los socialistas, disconformes con el lema Necesitamos la paz. Respeto a la vida. ETA para, no pactado con ellos y que juzgan insuficiente, no marcharán al lado del lehendakari, sino tras su propia pancarta y lema: Basta ya, ETA no. Le acompañarán el PP y los gobernantes de esta formación en el Ayuntamiento de Vitoria y la Diputación de Álava.

Esta división suscita el temor a un retraimiento en la respuesta social, más aún cuando la ciudadanía ya ha estado en la calle desde la misma tarde de los asesinatos. Gesto por la Paz recriminó a los políticos por poner a los ciudadanos en el brete de tener que decidir tras qué pancarta se colocan.

Ibarretxe advirtió de que no polemizaría sobre eslóganes ni interpretaciones de la manifestación y defendió el elegido por el Gobierno vasco por estimar que aglutina a la mayoría de la ciudadanía. Asimismo, hizo un llamamiento para que los ciudadanos acudan esta tarde "de buena fe y sin buscar polémicas".

A los políticos les pidió responsabilidad ante "los momentos más difíciles del último año y medio", que dijo encarar con fortaleza y serenidad. También les solicitó que no enturbien el ambiente y que los mensajes a la sociedad se envíen "sin gritos" y "sin odio".

Sin mencionar las peticiones de dimisión que ha oído, aludió también a las críticas recibidas: "Sepan [quienes las han efectuado] que cuentan con mi más sincero respeto", dijo.

En Pamplona, los nacionalistas vascos apoyan la manifestación promovida por el Parlamento navarro bajo el lema Paz y Libertad. Bakea eta Askatasuna. ETA no, que no aceptaron a finales del pasado mes de enero tras el asesinato del teniente coronel Pedro Antonio Blanco.

En el inicio de su campaña electoral, Joseba Egibar (PNV), emplazó al electorado de HB para que reflexione y reconsidere la consigna de abstenerse.

La Policía se incauta en la vivienda de Gadafi de un ordenador y abundante documentación 
MADRID. D. M. / J. P. ABC 26 Febrero 2000

La Policía Judicial francesa registró ayer, tras su localización, el piso en el que desde principios de año se ocultaban Juan Carlos Iglesias Chouzas «Gadafi» y Concepción Iglesias, situado en Bayona, cerca de Tarnos, donde fueron detenidos el pasado 2 de febrero. En su interior había un ordenador, disquetes, informes estratégicos, documentación de identidad falsa, dinero y ropa de ambos etarras.

Las investigaciones abiertas por la Policía francesa tras la detención, el pasado día 2, de Juan Carlos Iglesias Chouzas «Gadafi» y Concepción Iglesias ha dado como resultado la localización de la vivienda unifamiliar que ocupaban, situada en la calle Faurie, cerca del Hospital Saint Leon de Bayona.

En el registro, que comenzó a últimas horas de la mañana y se prolongó hasta media tarde, los agentes francesas encontraron un ordenador, varios disquetes así como abundante documentación «política» y estratégica de ETA que está siendo analizada por los expertos.

ROPA Y DINERO
Además, se incautaron de documentación de identidad falsa, francesa y española, tanto a nombre de Iglesias Chouzas como de Concepción Iglesias. En la vivienda había también ropa que usaba Gadafi y Concepción Iglesias, compañera sentimental de José Javier Arizcuren Ruiz «Kantauri».

También se ha hallado cerca de diez mil francos franceses y una suma inferior en moneda española. Sin embargo, no se han encontrado armas ni explosivos. Esta vivienda había sido alquilada a principios de este año por Concepción Iglesias que había utilizado para los correspondientes trámites documentación falsa.

Los expertos antiterroristas creen que desde que llegó de México, en mayo de 1996, hasta su detención, el pasado 2 de febrero, Gadafi ocupaba un puesto en el «aparato logístico» de ETA, encargado, entre otros cometidos, de la adquisición de armas y explosivos. Podría estar relacionado directamente, por este motivo, con el robo de la dinamita en el polvorín de Plévin, en Bretaña.

DINAMITA PARA LOS «COMANDOS»
Se da la circunstancia de que todos los «comandos» de los que se tiene algún tipo de conocimiento tras la ruptura de la «tregua», ésto es, la «caravana de la muerte» que intentaba introducir en Madrid dos furgonetas-bomba, el «comando Vizcaya» de Patxi Rementería, parcialmente desarticulado en enero, el «comando Madrid» y el grupo que asesinó a Fernando Buesa y a su escolta Jorge Díez, habían sido provistos de esa dinamita procedente de Bretaña.

EN «LOGÍSTICA» CON «DEMONIO»
Esta circunstancia pone de manifiesto, según los expertos en la lucha antiterrorista, que la banda quiere aprovechar la dinamita, ya que tiene fecha de caducidad, pero también podría reflejar que ETA carece actualmente o no tiene operativa, porque piensa que está «quemada», su fábrica de explosivos y el «Gran Zulo» conocido como «Z-40», donde lo almacenaba.

Esta responsabilidad al frente del «aparato logístico» la habría compartido Juan Carlos Iglesias Chouzas en los últimos meses con el etarra Fermín Martínez Vergara «Demonio». La Policía Judicial gala cree que el registro del piso utilizado por Gadafi podría arrojar pistas interesantes.

La anterior vivienda de ETA encontrada por los agentes galos fue la que utilizaba la etarra Belén González Peñalva «Carmen» cerca de Pau. En su interior había, entre otros objetos, una amplia lista de posibles objetivos de ETA.

Precisamente, en el momento de ser detenida González Peñalba se disponía a acudir a una cita con Juan Carlos Iglesias Chouzas. Ello revela que los dirigentes de ETA, aunque puedan pasar largo tiempo en otras zonas del vecino país, se trasladan habitualmente al sur de Francia.

Juan Carlos Iglesias Chouzas, a quien se le relaciona con casi una veintena de asesinatos como integrante del «comando Vizcaya», deberá hacer frente a la Justicia francesa antes de ser extraditado a España, ya que en el momento de su detención portaba una pistola y documentación falsa. Además, podría ser acusado de asociación de malhechores, que le supondría una condenado a diez años de cárcel. Una vez en España deberá responder por su participación en asesinatos tan espeluznantes como el del niño de dos años Fabio Moreno.

COLABORACIÓN DE FRANCIA
Fuentes del Ministerio del Interior han subrayado el hecho de que la localización del escondite de Gadafi ha sido fruto de la investigación de la Policía francesa lo que, en su opinión, supone una muestra más de la decidida implicación de las autoridades galas en la lucha contra ETA que ven ya, sin reservas, como un problema propio.

Asimismo, reiteran la importancia de esta detención, no sólo por el sanguinario historial que pesa sobre sus espaldas y por su condición de cabecilla de la banda, sino también porque se trata de un terrorista que había conseguido en varias ocasiones eludir el cerco policial, en parte por su obsesión por las medidas de autoprotección que le había llevado a tener «pisos de seguridad» de cuya ubicación sólo él tenía conocimiento.

Con la detención de Juan Carlos Iglesias han sido puestos a disposición de la Justicia los terroristas más sanguinarios del «comando Vizcaya» que, en base a sus macabros «méritos», habían pasado después a ocupar cargos de jefes en el organigrama de ETA. Así, Carmen Guisasola «Gorda», que perteneció a otro «talde», y a la que se le relaciona con una treintena de asesinatos, fue detenida en noviembre de 1990 cuando había pasado a ser responsable de los grupos «legales». Próximamente será extraditada a España tras haber cumplido condena en Francia. Otro etarra del «comando Vizcaya», Julián Achurra «Pototo», en el momento de su detención, en julio de 1996, era jefe del «aparato logístico».

Violentos incidentes en Bayona y Barakaldo
El Mundo 26 Febrero 2000 

BAYONA/BARAKALDO.- Grupos de jóvenes radicales protagonizaron anoche violentos incidentes en Bayona (Francia) y en Barakaldo (Vizcaya), mientras en Getxo, simpatizantes de EH insultaron y agredieron a los concejales del PP durante el pleno del Ayuntamiento.

En la localidad vascofrancesa se produjeron violentos enfrentamientos entre la policía y los participantes en una manifestación en apoyo del preso etarra Daniel Derguy, que lleva 61 días en huelga de hambre.

Los incidentes se produjeron al término de la concentración, que reunió a cerca de 1.000 personas según la policía, y se saldaron con varios heridos y abundantes daños materiales, ya que algunos de los participantes en la protesta montaron barricadas y quemaron algunos vehículos.

Los enfrentamientos comenzaron, según la policía, cuando un centenar de jóvenes atacó, una vez concluida la concentración, los locales del Partido Socialista [en el Gobierno], que estaba protegido por agentes antidisturbios. Un policía y dos manifestante tuvieron que ser evacuados con heridas poco después de las 21.00 horas y, al menos, uno fue detenido.

Mientras, en Barakaldo, una treintena de encapuchados quemaron a las 9.50 horas de ayer tres entidades financieras y una oficina de correos.

Según informaron testigos presenciales, los radicales atacaron, primero, con cócteles molotov una sucursal de La Caixa, situada en la calle Pormetxera, y, después, en la Plaza de los Fueros, el Banco Central Hispano, una oficina de Correos y el Banco de Comercio, que quedó totalmente destruido por el fuego. En estos incidentes no se practicó ninguna detención. Eso sí, cuatro familias tuvieron que ser desalojadas de sus casas, situadas sobre las entidades atacadas.

Por la mañana, en el Ayuntamiento de Getxo, un grupo de personas que portaba pancartas a favor de los presos etarras insultó a los concejales del PP cuando éstos abandonaron el pleno al sentirse «violentados y provocados», según dijo la portavoz popular, Marisa Arrúe. Uno de los ediles recibió una patada en una pierna.

Empujones e insultos a ediles del PP y del PSE en Getxo
VASCOPRESS, Bilbao El País 26 Febrero 2000 

Los concejales del Partido Popular y del Partido Socialista de Euzkadi en el Ayuntamiento de Getxo fueron insultados, zarandeados y en algún caso agredidos por simpatizantes radicales ayer al mediodía cuando intentaban abandonar el pleno municipal en protesta por el despliegue de pancartas favorables a los presos de ETA, según portavoces de esos partidos. El pleno fue suspendido, y luego reanudado a puerta cerrada.

Los incidentes comenzaron, al parecer, durante la tramitación de las mociones, mientras se daba lectura a una de PNV, EA y EH en relación con la muerte en accidente de tráfico de Rubén Garate cuando volvía de visitar a un miembro de ETA en una cárcel. Entre el público se levantó un grupo de personas con pancartas en favor de los presos de ETA y en contra de su dispersión.

Los concejales del PP y del PSE solicitaron al alcalde, Iñaki Zarraoa (PNV), que ordenase la retirada de dichas pancartas y que desalojara a los manifestantes, petición que inicialmente no fue aceptada por el alcalde. Los concejales populares y socialistas decidieron abandonar la sala de plenos. Cuando iniciaban la salida, el grupo de radicales les empujaron e insultaron. Uno de los ediles del PP recibió una patada.

El alcalde interrumpió la sesión y mandó desalojar a los portadores de las pancartas. Después, pidió a los concejales del PP y del PSE que regresaran al pleno. Para garantizar la seguridad decretó que la sesión fuera a puerta cerrada.

El concejal socialista Luis Almansa ha criticado al alcalde, Iñaki Zarraoa, al que ha responsabilizado de tener una actitud "bastante permisiva con ese tipo de reivindicaciones que, tal y como está la situación, es claramente una provocación y una amenaza. Y el alcalde es permisivo con eso". Almansa ve en lo ocurrido un reflejo de la situación en Euskadi.

Simpatizantes de HB agreden a concejales del PP en Guecho 
BILBAO. I. S. ABC 26 Febrero 2000

Simpatizantes de Herri Batasuna agredieron ayer a concejales del PP durante el transcurso de la sesión plenaria del Ayuntamiento de la localidad vizcaína de Guecho y la portavoz del Grupo Popular en este municipio, Marisa Arrúe, denunció que los hechos se produjeron en presencia del alcalde del PNV, Iñaki Zarraoa, quien no intervino para evitar los incidentes.

Arrúe consideró que «el PNV, con su alcalde a la cabeza, ha permitido que se vulneren los derechos humanos y las libertades de los representantes populares, elegidos democráticamente y curiosamente pertenencientes a los partidos no nacionalistas».

Arrúe relató que los concejales de su partido no sólo fueron agredidos e insultados, sino que fueron invitados por el alcalde a salir por la puerta de atrás del salón de plenos. Según el PP, «el alcalde Zarraoa se sitúa de nuevo y con claridad en favor de las actuaciones de quienes continuamente coartan la libertad de expresión y la convivencia democrática entre las personas por medios exclusivamente de represión, sabotaje, amedrantamiento y chantaje».

El Mus, el Tute y el Guía Indio
M. Onaindía y su ensayo cultural, político y moral sobre el País Vasco.  
ENSAYO. GUÍA PARA ORIENTARSE EN EL LABERINTO VASCO  
MARIO ONAINDIA. TEMAS DE HOY. MADRID, 2000, 254 PAGINAS. 2.400 PESETAS  
JAVIER PRADERA El País 26 Febrero 2000  

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