AGLI

Recortes de Prensa   Sábado 4 Marzo 2000
#Una nueva concordia
IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA ABC 4 Marzo 2000

#Las palabras y las cosas
Javier Sádaba* La Estrella  4 Marzo 2000

#JAIME MAYOR OREJA, CANDIDATO DEL PP POR VIZCAYA: "Hay que superar el miedo reverencial al PNV"
JUAN G. IBÁÑEZ / M. GONZÁLEZ, Madrid El País  4 Marzo 2000

#Las peticiones para votar por correo suben un 45% en Euskadi
ISABEL C. MARTÍNEZ, Vitoria El País  4 Marzo 2000

#Gesto critica la utilización de las marchas pacifistas para crear división
AITOR GUENAGA, Bilbao El País  4 Marzo 2000

#Dos encapuchados atacan la caseta del apeadero de Renfe en Hernani
San Sebastián  EL PAÍS 4 Marzo 2000

#LA CAMPAÑA EN Internet: ¿Nacionalistas. es? No, gracias
TOMAS DEL CLóS. Madrid El País 4 Marzo 2000

#De la Identidad Nacional
JAVIER TUSELL El País 4 Marzo 2000

#EXPERIENCIA Y AUTODETERMINACIÓN
R.B. El País  4 Marzo 2000 

Una nueva concordia 
Por IGNACIO SÁNCHEZ CÁMARA ABC 4 Marzo 2000

LA concordia nacional —prefiero este término al de consenso— que inspiró el proceso de la Transición y que se plasmó en la Constitución sufre dos graves fisuras, de desigual profundidad. La primera es el abismo abierto entre los dos grandes partidos nacionales. No me refiero a lo desabrido y, en ocasiones, insultante del tono de la campaña electoral, sobre todo por parte socialista. Las elecciones no son juegos florales y en las más asentadas democracias los debates parlamentarios y las campañas electorales revisten tonos extremadamente duros. Lo importante es que no se traspase la frontera del insulto, que se debatan los programas respectivos y, sobre todo, que no se deslegitime al adversario. Es verdad que el Gobierno socialista en su última legislatura sufrió ataques durísimos, pero también es cierta la enormidad de los desmanes cometidos. Si se le negó en ocasiones legitimidad moral no se le negó, en general, legitimidad democrática.

Sin embargo, ahora algunos dirigentes socialistas y, especialmente, sus inmoderados e incondicionales apoyos mediáticos están rebasando esa frontera, llegando a sugerir e incluso a afirmar explícitamente que la democracia pertenece en exclusiva a la izquierda o, como se afirma en el triste manifiesto de «intelectuales», que las libertades se encuentran en peligro. Aun descontando la parte que cabe imputar a los excesos retóricos preelectorales de quien quizá se sabe perdedor, esa actitud es moralmente reprobable y democráticamente perversa. No se olvide que sin alternativa democrática no hay democracia.

Es este desafecto entre el PP y el PSOE, atribuible sobre todo al segundo, el que resulta gravemente pernicioso, y más aún cuando hay que hacer frente a la fisura provocada por los nacionalismos separatistas, especialmente el vasco. Pues si todos los nacionalismos separatistas hieren, sólo el vasco mata. Y ante él, los dos grandes partidos nacionales, y, a ser posible, también Izquierda Unida, deberían oponer una nueva concordia, la recuperación del espíritu constitucional que recuerde que la libertad es atributo de las personas y sólo derivadamente de los pueblos, y que no es posible fuera del ámbito constitucional. También en este sentido los riesgos proceden más del lado socialista que del popular. La información que publica hoy ABC lo confirma. Según ella, el asesinato por ETA de Fernando Buesa paralizó conversaciones entre el PNV y el PSOE. La organización terrorista, ante el riesgo de que esas conversaciones pudieran entrañar la ruptura del pacto de Estella, quiso «advertir» al PNV de que debía romper toda relación con los partidos españolistas. El crimen ha producido el efecto esperado y, hoy por hoy, y con los actuales dirigentes del PNV, la relación entre los dos partidos es imposible. Tan cierto es que el diálogo con el PNV es necesario como que también lo es aislarlo políticamente mientras continúe su estrategia de colaboración con EH y ETA y mientras Arzalluz prosiga su escalada verbal, acusando al PP de beneficiarse electoralmente de los crímenes e invocando argumentos racistas que harían sonrojarse a Haider. Poco es posible sin el PNV. Nada es posible con este PNV. Este es el dilema en el que estamos. Para salir de él, sólo hay un camino: la búsqueda de una nueva concordia entre el PP y el PSOE y el aislamiento político del PNV, mientras mantenga su actual estrategia y sus actuales dirigentes. No puede quejarse de ser «demonizado» quien pacta con el demonio y no parece que exista exageración al calificar como demoníaco el asesinato convertido en instrumento político. La concordia no existe hoy en un País Vasco atemorizado y escindido.

Las palabras y las cosas
Javier Sádaba* La Estrella  4 Marzo 2000

El lenguaje es, probablemente, nuestra habilidad más característica; y la capacidad que nos diferencia con mayor nitidez de nuestros primates antepasados. Ha sido el lenguaje el instrumento que ha forjado, de manera especial, el progreso de la humanidad. Es ése su valor incuestionable dentro de la evolución de las especies. Pero el lenguaje, así mismo, es muchas veces una trampa, una oportunidad para la confusión. Y de este modo inventamos mundos inexistentes, fantasmas que después nos aturden o entidades que sólo se sustentan en la pura palabra. Además, cosa importante, el lenguaje sirve para enmascarar nuestros deseos e intereses.

Veamos esto último a propósito de la división, que se da como algo incuestionable, entre nacionalistas radicales y nacionalistas moderados. "Radical" y "moderado" funcionan como dos marcas claras, dos etiquetas que medirían el grado de aceptación de los nacionalismos; y, más concretamente, del nacionalismo vasco. ¿Qué se entiende por tal?. Hasta hace poco, "radical" era sinónimo de violencia, de no aceptación de las reglas de juego, de pulso a la democracia. Y también hasta hace poco, "moderado" era el que negaba la violencia, se coligaba con los partidos no nacionalistas y jugaba dentro de las reglas del estado democrático español. En un santiamén todo ha cambiado.

En el momento en el que el PNV ha desempolvado su ideología y habla de autodeterminación e incluso de independencia, se ha convertido en radical. Cuando sigue condenando la violencia (a veces sufriéndola) igual. Cuando sigue apegado a las reglas de juego del estado democrático español como antes. O, para ser más exactos, más que antes. Y es que, democráticamente, no ha utilizado los votos de Euskal Herritarrok para, por ejemplo, llevar al Parlamento Vasco propuestas sobre la citada autodeterminación o similares. A pesar de todo ello, se ha convertido de la noche a la mañana en un nacionalismo radical. Lo cual pone al descubierto hasta qué punto lo de "radical" y "moderado" no se usaba para describir, objetivamente, una realidad sino con otros fines. ¿Cuáles?. En el fondo para disimular las deficiencias democráticas de los partidos no nacionalistas (no nacionalistas vascos, claro está). Ahora lo radical es defender Lizarra. Ahora lo radical es exponer, pacíficamente, qué es lo que uno desea en la construcción de su comunidad política. O, peor aún, ahora se mezcla todo. Se mezcla violencia con exposición clara de los deseos propios. De esta manera la palabra "radical" ha operado de la siguiente forma. Primero, para estabilizar una situación que se quería mantener. Después, para dejar en la cuneta al PNV (y a EA que, uno no sabe bien por qué, casi no se la menciona cuando va incluso más lejos que el PNV en lo que a la autodeterminación atañe). Y, finalmente, para confundir a todos. Tanta es la confusión que en la cabeza de la buena gente se unen la violencia y la reivindicación de los proyectos políticos que, desde siempre, mantuvieron los nacionalistas. Con todos los altibajos del mundo. Sin duda. Pero nunca con radicalidad en sentido peyorativo. Más aún, la radicalidad, cuando se hace a pecho descubierto, con fair play y respeto al contrario, es siempre buena. Por ejemplo, sería muy buena la radicalidad democrática de todos los demócratas no nacionalistas.

*Catedrático de Ética de la Universidad Autónoma de Madrid

JAIME MAYOR OREJA, CANDIDATO DEL PP POR VIZCAYA: "Hay que superar el miedo reverencial al PNV"
JUAN G. IBÁÑEZ / M. GONZÁLEZ, Madrid El País  4 Marzo 2000

Ha sido el ministro mejor valorado por los ciudadanos en estos cuatro años, según los sondeos. Y el más denostado por el nacionalismo vasco. El conductor de la lucha antiterrorista va con decisión hacia el choque frontal, y electoral, con el PNV.

Pregunta. Fernando Buesa ha sido asesinado hace días, y continúa sin cesar la violencia callejera contra los no nacionalistas, en particular socialistas. ¿Teme que antes de las elecciones haya otro atentado de ETA?

Respuesta. El Ministerio del Interior siempre tiene la obligación de trabajar en el escenario más desfavorable. Lo dijimos al comienzo de la campaña electoral y lo seguimos diciendo ahora: de ETA sólo cabe esperar lo peor.

¿Cuál es la explicación de la actitud del PNV? ¿Cree que el PNV se está agarrando a la convicción de que habrá otra tregua de ETA tras las elecciones?

El PNV no está actuando en función de lo que vaya a hacer ETA, sino conforme a su estrategia compartida con ETA y su entorno, desde el segundo semestre de 1998. Hoy, el principal dirigente político de ETA presume de que ha llevado al PNV a una posición de ruptura. El PNV ni se ha atrevido ni se va a atrever a rectificar ese pacto, aunque ya haya visto que ETA le maltrata. La tragedia es que la maldad de ETA no tiene límite.

¿Usted no ve signos, incluso en algunas propuestas de Ibarretxe, de que el PNV cuenta con que haya otra tregua?

Los últimos hechos desmienten cualquier posición optimista respecto a ETA. Lo que ha venido a decir es: "Si vosotros, los del PNV, teníais la tentación de sustituirme a mí y a EH en estas elecciones aprovechando la abstención, voy a demostrar que estoy muy presente". En la estrategia de la ruptura el capitán es ETA, porque es su vocación.

¿ETA le ha querido decir al PNV que no se deslice ahora por la senda de un entendimiento con los socialistas?

La elección de Fernando Buesa como víctima es cruel, macabra, dirigida a hacer el máximo daño posible, al PSE, al Gobierno y también al PNV.

Y ¿de quién es la responsabilidad del daño que produce la división entre los demócratas en la misma manifestación de protesta por la muerte de Buesa?

No creo que lo que ha pasado estos días esté determinado por la división social, sino que muestra que ETA hace todo el daño que puede y que el partido que gobierna el País Vasco es incapaz de dar la respuesta que necesita una acción terrorista como la que ha habido. No hay equidistancia en las responsabilidades. Sólo una opción política ha movido ficha y ha hecho que la situación sea peor. Antes que la apelación a la unidad hay que desenmascarar la estrategia en la que está el nacionalismo. El riesgo no es de fractura social, sino de aceptación del chantaje y la mentira.

El cocinero vasco Martín Berasategui dijo hace poco en estas páginas que le resulta increíble que durante la tregua nadie haya sido capaz de cocinar un menú "largo y estrecho", con un poco de todo, para avanzar hacia el fin de la violencia. Y concluía que a quien eso le ocurre es "un mal cocinero".

No es que haya habido malos cocineros, es que no ha habido oportunidad para la paz. Cuando ETA vio que en las elecciones municipales el frente nacionalista no tenía los resultados que le habían pronosticado rompe toda posibilidad de diálogo. La disyuntiva es: se acepta la autodeterminación, a plazos o ya, o se sabe decir no a la pretensión de la autodeterminación, sea a plazos o ya. ETA y el nacionalismo pretendían aprovechar la tregua para imponer la autodeterminación.

Que usted sea rival electoral del PNV, ¿favorece o perjudica la sintonía que debería tener el PNV con el ministro del Interior para luchar contra ETA?

Fui la persona que siendo diputado por Álava dio el impulso para que se llegara a un acuerdo con el PNV sobre el Concierto Económico, dentro de la Constitución y el Estatuto. Cuando el PNV se sale de esos derroteros, ni el Gobierno ni yo podemos ser neutrales, tenemos que defender el marco democrático. Y hay que superar el miedo físico a ETA y el miedo reverencial al PNV. La etapa marcada por esos miedos ha muerto. Lo que estamos viviendo es la consiguiente sensación de vértigo.

¿No fue un error sellar un pacto parlamentario con el PNV que excluía el tema donde era más importante su colaboración, en la lucha contra la violencia?

La situación política cambió en el segundo semestre de 1998, cuando el PNV pactó con ETA. Hasta ese año, todos los Gobiernos han buscado el encuentro con el PNV. Y no es un error.

Si el 12 de marzo se encuentran en una situación parecida a la de 1996, ¿volverán a recurrir al PNV?

No quiero los votos del PNV para una investidura mientras tenga un pacto con ET A.

Felipe González ha dicho esta semana que le hizo llegar el aviso de que ETA iba a declarar una tregua, usted dijo que era una intoxicación y luego se enteró de la noticia mientras veía un partido de fútbol.

Nada, nada. Esas historietas están fuera de lugar. Lo grave no es que el Gobierno se enterara 24 horas antes o después, lo grave es que hubiese creído que era un proceso de paz en vez de una ofensiva nacionalista asentada en la autodeterminación. El Gobierno sí ha querido un proceso de paz, y ETA no ha querido.

¿Qué retocaría de la Ley de Extranjería un nuevo Gobierno del PP?

Lo que dijo, y fue aprobado, en el debate del Senado. La inmigración va a afectar de manera vital a la convivencia en las próximas décadas. Tenemos que recuperar un acuerdo social y político sobre esta cuestión. Es un disparate convertirlo en pelea partidista. Es indispensable confiar en el Gobierno, que pueda ordenar los flujos migratorios, que no haya una regularización permanente, que podamos arbitrar fórmulas de integración social, siempre desde la prudencia. No podemos tener la ley de inmigración más progresista de la Unión Europea. Ni tampoco tiene que ser la más retrógrada.

Cuando han tenido un conflicto de orden público por brotes racistas han pedido consenso a los partidos, pero cuando el Gobierno tuvo consenso en el Congreso para aprobar la Ley de Extranjería, lo desechó.

En la inmigración no hay consenso sin la posición del Gobierno.

En el consenso del Congreso estaba el partido del Gobierno.

vamos a ver. El Gobierno fue opinando sucesivamente, diciendo que había desacuerdos en ese texto. Lo que es un disparate es hacer una ley de inmigración sin el acuerdo del Gobierno.

En un asunto tan importante, como dice, ¿por qué se permite que el alcalde de El Ejido pueda obstruir un acuerdo de las administraciones públicas y de los inmigrantes y diga que la culpa la tienen las ONG por hablar de derechos a los inmigrantes?

La opinión del alcalde ha sido objeto de polémica. Pero nosotros estamos para buscar soluciones, no para enjuiciar opiniones. El Gobierno ha tratado de responder rápidamente a una situación difícil. Lo último que cabe aceptar en España son posiciones xenófobas, pero hay que dar soluciones a los problemas que han llevado a reacciones como las que se han producido.

¿Cómo ve el ministro del Interior que el PP acuse al PSOE de "radicalizarse" y a los andaluces les diga que el PP es "la revolución que Andalucía necesita?".

En Vizcaya, mi circunscripción, yo a los socialistas no les veo como adversarios. Sólo veo en ellos a personas que lo pasan mal, y que tienen mi solidaridad.

Las peticiones para votar por correo suben un 45% en Euskadi
ISABEL C. MARTÍNEZ, Vitoria El País  4 Marzo 2000

El recurso al voto por correo en el País Vasco se perfila como el refugio de un buen número de personas, temerosas de emitir el suyo en la correspondiente mesa electoral ante la llamada a la abstención efectuada por Herri Batasuna (HB). Los datos provisionales al cierre del plazo, a falta de contabilizar pequeñas localidades, indican que en las tres provincias vascas son 37.958 las personas que han solicitado la documentación, un 44,7% más de las 26.228 que hicieron lo propio en las generales de 1996. En el conjunto de España, por el contrario, ha bajado en un 22,3%.

La subida es particularmente llamativa en Guipúzcoa, el territorio de más implantación de los radicales, donde se incrementan las peticiones en un 55,8%: 12.640 frente a 8.110 en 1996. Herri Batasuna tiene su mayor implantación en esta provincia y en las poblaciones menores de 10.000 habitantes, donde más fácil se hace el control. En Vizcaya y en Álava la subida está en torno al 40% y en Navarra baja, como el resto de España, aunque sólo un 2,2%.

Todos los partidos se han volcado en la promoción del voto por correo. En principio, la llamada abstencionista de los radicales causaría más daño a los partidos de ámbito nacional, pero el PNV y EA han constatado que también a ellos les afecta, en particular en esos núcleos menores de Guipúzcoa y en los feudos de HB, donde votantes nacionalistas moderados podían hasta ahora hacerse pasar por simpatizantes radicales.

El efecto coactivo de la apuesta por la abstención de HB, reforzado por la ruptura de la tregua de ETA y el recrudecimiento de la violencia callejera estaba garantizado. Para neutralizarlo, las campañas institucionales, otras veces más centradas en promocionar la participación, se han orientado esta vez, con especial profusión en el País Vasco, a señalar, con un lenguaje aséptico -"si no puedes ir a votar el día 12..."- el recurso al voto por correo.

Gesto critica la utilización de las marchas pacifistas para crear división
AITOR GUENAGA, Bilbao El País  4 Marzo 2000

Gesto por la Paz pretendió ayer dar una lección a todos los partidos vascos con sus críticas a la "absurda" fotografía de división que trasladaron las formaciones en la manifestación de Vitoria en repulsa por el último atentado de ETA. Los pacifistas, que el sábado desfilaron entre el bloque del lehendakari, Juan José Ibarretxe, y el de populares y socialistas, mostraron su "honda preocupación" por el uso partidista de la manifestación y por su utilización para la división política. Los pacifistas criticaron a los políticos por obligar a los ciudadanos a tener que elegir entre dos marchas que coincidían en lo básico: decir no a ETA.

"Entendemos que las diferencias políticas son perfectamente legítimas, pero la movilización social contra la violencia no es el espacio adecuado para dirimirlas". Con estas palabras, los pacifistas de Gesto censuraron la actitud de los partidos que lideraron los dos bloques de Vitoria.

Los miembros de la permanente de Gesto, Ibai Arbide y Mikel Urkiola, leyeron un manifiesto en el que los pacifistas denuncian la "división absurda" que se vivió en esa manifestación, donde el único partido que optó por desmarcarse de ambas convocatorias, con un espíritu similar al de Gesto, fue Ezker Batua (EB-IU).

Un cartel presidía la rueda de prensa: "Qué país queremos construir si contra el asesinato no vamos juntos". Un lema muy parecido al que portaron en la manifestación del sábado significados miembros de Gesto. Y ayer abundaron en esa idea al asegurar que con ese planteamiento querían expresar simple pero nítidamente su rechazo a ETA "sin ningún matiz político".

Autocrítica
Aunque en privado dirigentes de algunas formaciones presentes el sábado en Vitoria han realizado una autocrítica, el hecho de encontrarnos en plena campaña electoral ha impedido que esas posturas críticas hayan visto la luz.

Gesto conoce estos planteamientos y ayer animó a los agentes políticos a reconocer públicamente "la incomodidad que sintieron, junto a miles de ciudadanos, por la escenificación de aquel desencuentro". Con todo, los gestos realizados esta semana por los peneuvistas al acudir a dos concentraciones convocadas por el PSE-EE para denunciar sendos actos de violencia callejera puede interpretarse en la línea de limitar la crispación y la fractura política y social en Euskadi.

"Las convocatorias en pro de la paz deberían tener un carácter lo más universal posible (...) y para ello es necesario un consenso básico y un diálogo entre los partidos que, actualmente y por desgracia, parece estar fuera de sus agendas".

Gesto agradeció también las palabras de los hermanos de Fernando Buesa y de la novia de Jorge Díez, el ertzaina asesinado por ETA, unos "testimonios notables, reveladores de una fuerza y entereza que han roto con la tensa tónica dominante durante" los últimos días.

Dos encapuchados atacan la caseta del apeadero de Renfe en Hernani
San Sebastián  EL PAÍS 4 Marzo 2000

Dos encapuchados prendieron ayer fuego a la caseta del apeadero de Renfe en la localidad guipuzcoana de Hernani, después de obligar al encargado a entregarles las 50.000 pesetas de recaudación de la jornada, según informó la Ertzaintza (policía vasca). El suceso ocurrió pasadas las cuatro de la tarde, cuando dos encapuchados se colocaron uno junto a la ventana y otro en la puerta del local perteneciente a la compañía ferroviaria y amenazaron al encargado con prender fuego a la caseta, con él dentro, si no les entregaba el dinero que contenía la caja registradora.

Tras hacerse con las 50.000 pesetas, los individuos rociaron el lugar con líquido inflamable y le prendieron fuego. Antes de salir, cerraron la puerta del local, que el empleado había abandonado previamente. Las llamas causaron daños de importancia, ya que el interior del local quedó prácticamente calcinado.

Además, tres encapuchados quemaron una instalación eléctrica de la cooperativa Eroski en Elorrio (Vizcaya). Los atacantes incendiaron en la medianoche del jueves la caseta del generador eléctrico, provocando daños materiales en la instalación, que no afectaron al suministro eléctrico del almacén.

LA CAMPAÑA EN Internet: ¿Nacionalistas. es? No, gracias
TOMAS DEL CLóS. Madrid El País (edición impresa) 4 Marzo 2000

Mientras que el PP, PSOE e IU tienen sus páginas en Internet bajo el dominio .es (que significa España), los partidos nacionalistas buscan otras fórmulas que eviten la citada terminación de sus direcciones digitales.

El BNG, por ejemplo, con una de las webs mejor orientadas en el suministro de textos y documentos, recurre a .org.

El PNV luce el .com y a Convergéncia se llega a través de una dirección terminada en .org. A la página electoral de la coalición CiU también se llega bajo el dominio .org.

Sin embargo, el otro socio de la coalición, Unió, tiene su página registrada bajo .es. El candidato de CiU, Xavier Trías, incluye entre los puntos programáticos vinculados a Internet la reclamación de la tarifa plana y un dominio .ct para Cataluña.

La propiedad de los dominios a veces causa problemas cuando el partido o la institución se los encuentran previamente registrados. Generalitat.com, por ejemplo, no remite al Gobierno autónomo catalán o valenciano, sino a una empresa de ferias virtuales.

Mientras eaj-pnv.com dirige a los internautas a las páginas del Partido Nacionalista Vasco, pnv. com es la dirección de una empresa extranjera que, entre otras actividades, se dedica al alquiler de camiones. El caso más llamativo es el de partidopopular.com. Al acceder a la página, sólo hay un rótulo, donde se advierte que “este dominio está en venta”. Su propietario, quizá para animar al PP a su compra, añade al diseño una rosa, símbolo del partido rival en estas elecciones.

CiU tiene similares problemas con convergencia.com. Si se teclea la dirección, el internauta llega a una página donde se subasta el citado dominio.

Otro problema que se plantea en la red es el de estar en una buena posición en los buscadores. Un caso inédito es el de las Juventudes Socialistas, que figuran en el buscador de Olé de Terra en primer lugar destacado en el capítulo de España /Políticos. Este buscador ha introducido el pago para figurar en los tres primeros lugares de la búsqueda, situación privilegiada que queda destacada al acceder a la página de resultados.

Según las tarifas que suministra el propio Olé, esta pole position en el citado apartado cuesta 2.500 pesetas al mes. Algunos sitios socialistas en Internet se ha organizado en un anillo para poder remitirse mutuamente los internautas

De la Identidad Nacional
Ensayo histórico de Juan Pablo Fusi sobre el concepto de España.
ENSAYO. ESPAÑA. LA EVOLUCION DE LA IDENTIDAD NACIONAL
JUAN PABLO Fusi. TEMAS DE HOY. MADRID, 2000
309 PÁGINAS. 2.800 PESETAS
JAVIER TUSELL El País (edición impresa) 4 Marzo 2000

No hace falta presentar a Juan Pablo Fusi como uno de nuestros grandes historiadores del siglo XX español. Nacida en torno a los interrogantes creados por el pasado de su País Vasco natal, su abundante obra es imprescindible para interpretar el conjunto de la española en ese siglo. En los últimos años, ha escrito dos manuales muy meditados y llenos de sugerencias. Con este libro se puede decir que testimonia la madurez de quien se atreve con el ensayo histórico, es decir, una obra que no es de investigación propiamente dicha ni de interpretación divulgativa. Trata nada menos que sobre una cuestión crucial de nuestra historia que no hace tanto tiempo fue objeto de encendida disputa periodistica y que afecta a nuestra convivencia presente. La identidad nacional - plural o única, nacida antes o después-  es objeto de interés para los historiadores, pero para nosotros todavía de mayor importancia dado el debate acerca de un eventual cambio de la organización territorial del Estado.

España parte de unas asunciones en las que los historiadores coincidimos: la identidad nacional permanente no existe; España es una variable europea y la nación aparece propiamente a fines del siglo XVIII. Bastaria que eso se aceptara para que el grueso de este debate, que ha tenido lugar en el año y medio pasado, perdiera parte de su acritud política. El libro de Fusi es especialmente brillante en la glosa que hace de esa condición europea de España, lo que contribuye a despojar a nuestro pasado del tono dramático que tuvo para los ensayistas de comienzos de siglo. Otros dos capitulos - los relativos al XVIII y al XIX - resultan también muy logrados. A Fusi le corresponde el mérito de haber sido uno de los primeros en abordar estos temas, y todos los historiadores le debemos estar agradecidos.

Otros aspectos del libro son susceptibles de mayor discusión. Aunque Fusi establece el origen de la nación en el momento histórico indicado, concede un espacio desmesurado a la edad moderna por más que resulte convincente el panorama de homogeneidad cultural que ofrece para esos siglos. Pero en esas páginas, la palabra nación es utilizada en un sentido ambivalente o poco claro: además, el caso español se asimila al de Francia y el Reino Unido sin indicar por qué, entonces, estos tres gérmenes de naciones siguieron rumbos diversos a partir de la época moderna. Creo que al tratar de la gestación de la identidad nacional española habria que dejar más claro que ésta se vio siempre acompañada, también en los siglos XVI y XVII, pero sobre todo luego, por una paralela e inequivoca conciencia de pluralidad. Sobre esto han escrito muchos historiadores (Jover, Elliott, Lluch, Riquer, Fradera, yo mismo...) y hubiera convenido discutir sus opiniones. En general, creo que Fusi da, quizá, demasiada importancia a la debilidad del Estado español del XIX como elemento que explica la emergencia de los nacionalismos periféricos. Pero, con todos los inconvenientes (incluso incidir en aspectos de sobra conocidos), éste es sin duda un libro importante, que sirve de base de discusión y que quita justificación a mucho ensayismo agrio y desmelenado, poco propicio a la convivencia. 

EXPERIENCIA Y AUTODETERMINACIÓN
REVISTA. CUADERNOS DE ALZATE
DIRECTOR: J. J. SOLOZÁBAL. NÚMERO 21
FUNDACION PABLO IGLESIAS. MADRID
225 PÁGINAS. 1.000 PESETAS
R.B. El País (edición impresa)  4 Marzo 2000 

La autodeterminación, ¿es un derecho o un programa discutible? ¿Es tan fundamental su reconocimiento como para justificar la lucha armada en su nombre? ¿Es la base para una alternativa más democrática que la autonomía? Javier Corcuera, Patxo Unzueta, Edurne Uriarte, J. M. Bilbao, Eva Pons y J. J. Solozábal escriben sobre estas cuestiones que relacionan democracia y autodeterminación, con especial referencia al País Vasco, a la luz de la teoría, la experiencia histórica y la comparación con situaciones como la de Quebec.

 

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