AGLI

Recortes de Prensa   Miércoles 8  Marzo 2000
#El ismo nacional
Ignacio Ruiz Quintano ABC 8 Marzo 2000

#ETA no se abstiene
Editorial El País  8 Marzo 2000

#Libertad para votar
Editorial ABC  8 Marzo 2000

#¿De qué manera busca el PNV los votos de Herri Batasuna?
IMPRESIONES El Mundo  8 Marzo 2000

#Atentado
ERASMO El Mundo  8 Marzo 2000

#Al margen del 12 de marzo
César Alonso de los Ríos ABC  8 Marzo 2000

#Contra la violencia y contra los dogmas
GERMAN YANKE El Mundo  8 Marzo 2000

#Suicidio gallego
FEDERIO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo  8 Marzo 2000

#CiU y ETA bloquean condicionalmente la política de Estado
Lorenzo Contreras La Estrella  8 Marzo 2000

#Mandará Pujol
El Conspirador La Estrella  8 Marzo 2000

#El plazo del voto por correo se amplía tras el atentado para eludir coacciones de ETA y EH
BILBAO. I. Souto ABC  8 Marzo 2000

#ETA utilizó en Intxaurrondo casi 40 kilos de dinamita, el doble que en el atentado de Buesa
A. GUENAGA / J. A. RODRÍGUEZ, Bilbao / Madrid El País  8 Marzo 2000

#Todos los partidos, excepto EH, se manifiestan unidos para condenar la violencia terrorista
A. GUENAGA / J. A. RODRÍGUEZ, Bilbao / Madrid El País  8 Marzo 2000


El ismo nacional 
Por Ignacio Ruiz Quintano ABC 8 Marzo 2000

EL nacionalismo enriquece el costumbrismo, pero envilece la convivencia. La gente puede suponer que el nacionalismo es un ismo que ha debido de existir siempre, pero, en realidad, ni se originó como ismo, es decir, como idea, ni existió antes del Renacimiento. Según el esquema clásico, una nacionalidad es un grupo deseoso de hacerse con el control de la conducta de sus miembros; si la nacionalidad obtiene el poder de respaldar sus aspiraciones, se hace nación; y si la nación consigue la soberanía, es un Estado. El Estado nacional no destrozó la unidad de civilización romana con las ideas, sino con la pólvora, aunque Arzalluz dice ahora que una nación se hace con la raza y el lenguaje.

Al margen de lo del lenguaje, que como base de la nacionalidad fue un descubrimiento nada menos que jacobino, al hablar de nacionalismo hablamos de creencias, no de ideas. Y como buen «modisto de la filosofía», como lo llamó Vasconcelos, Ortega distinguía dos dominios: el de las ideas y el de las creencias. Las creencias están en la raíz del alma, y cambian mucho menos que las ideas. De hecho, no cambian, y por eso ha podido decirse que lo que define a una comunidad es su creencia en algo falso. Bien mirado, cualquiera puede creer en algo verdadero, pero hay que ser nacionalista para creer en un mito nacional. Descifrar el mito nacional tampoco aclara nada, ya que, como demostró Lévi-Strauss, todo desciframiento de un mito es otro mito.

El mito nacional vive de la creencia en la excelencia superior de un grupo cuyos miembros han de someter su inteligencia a las «boutades» que pronunciaron en el pasado unos hombres mayormente ignorantes, llámense Sabino Arana o Pompeyo Gener. La nación viene a convertirse así en un club exclusivo basado en el sentimiento, ya que la razón no puede determinar la calidad de miembro de club exclusivo. Allá ellos, si no fuera porque las falsas creencias, para asentarse, precisan del fanatismo, y el fanatismo suele ser incompatible con la democracia.

La palabra «democracia» tiene hoy tantas definiciones como sentimientos favorables asociados a ella, pero, a la hora de la verdad, significa lo que decidimos que signifique. En una palabra, la democracia es una declaración de principios. «Estos son mis principios —dijo Groucho en un rapto de posmodernidad—. Si no le gustan, tengo otros.» Un demócrata es, pues, un hombre que cambia de opinión, de lo que se deduce que puede haber tantos demócratas como hombres. Pero un nacionalista es un hombre que cree, y sólo hay dos modelos de creyente: el religioso y el nacionalista. No en vano Bernard Shaw hizo que los católicos quemaran a su santa Juana por protestante, y los ingleses, por nacionalista.

Convencionalmente, los creyentes nacionalistas suelen dividirse en moderados y radicales. Los radicales son quienes, por su afición a perseguir a los desarraigados, menean el nogal, en tanto que los moderados se limitan a recoger las nueces de la nacionalidad. Se dirá que, en el fondo, es más el ruido que las nueces, pero el ruido siempre da miedo.

Miedo, por ejemplo, a que algunos radicales, viéndose en minoría, abatan a tiros a un número suficiente de desarraigados para convertirse en mayoría. Y la única manera de superar el terror es practicar el valor. A este propósito, la tradición árabe proporciona un cuento verdaderamente edificante. El de un rey que, al saber que la Peste se avecinaba a su pueblo, montó su caballo y fue a la gran puerta de la muralla para impedir que entrara a hacer estragos. Ella le dijo que Dios la había enviado para llevarse cuatro mil almas. El rey condescendió con una condición: «Está bien. Pero sólo cuatro mil. De haber más muertos, te mato.» Desde una torre el rey iba contando los cadáveres, que rebasaban por miles la cifra convenida. Y esperó a la Peste en la puerta de la ciudad, donde, furioso, le reprochó haber matado a cuarenta mil personas. A punto de ser decapitada, la Peste aclaró: «Yo sólo me he llevado a cuatro mil de acuerdo con mi promesa; a los demás, los mató el Miedo».

ETA no se abstiene
Editorial El País  8 Marzo 2000

SÓLO LA suerte impidió que hubiera víctimas mortales en el atentado del lunes en San Sebastián. La proximidad electoral no es un factor de inhibición para ETA. Desde 1977 ha asesinado a 67 personas en el mes inmediatamente anterior a los comicios. A muchas de ellas, en plena campaña electoral.

ETA no mide el éxito o fracaso político en las urnas, sino en el control de la calle y en su capacidad para condicionar los acontecimientos. Pero su brazo político, HB, sí necesita los votos para mantener su presencia, y de ahí que desde 1987 ETA redujera el número de atentados electorales y los alejara algunos días de la jornada de reflexión. Desde 1977 hasta 1987 hubo 52 muertos en vísperas electorales frente a 15 en la década posterior.

Esta vez no existe ese factor de cálculo porque el brazo político no participa en las elecciones. Lo hace ETA matando, y la dirección de HB no va a levantar la voz para plantear objeciones. Su consigna de "dar la voz al pueblo" revela así su radical impostura: la única voz que decide es la de ETA. Al pueblo se le coacciona a bombazos para que decida lo que ETA ha decidido que debe decidir. El resultado: un 70% de los vascos piensa que no existe libertad para defender determinadas ideas políticas. A quienes las defienden públicamente se les quema el coche, la casa, el negocio, y se les amenaza de muerte. A veces se les asesina.

La persistencia de la violencia y esa falta de libertad constituyen la prueba del fracaso de la estrategia frentista del nacionalismo democrático. Sin embargo, no acaban de sacar las conclusiones de ese fracaso, y dan la impresión de estar a la espera de que ocurra algo el 12-M que les oriente sobre el camino a seguir. Por ejemplo, unos resultados que les permitan atraer al PSOE a algún compromiso para aislar al PP, relegitimando una especie de Lizarra 2.

Sería suicida que los socialistas aceptasen entrar en ese juego, pero el PP debe ser más cuidadoso en sus emplazamientos y exigencias a los demás. Por una parte, porque Aznar tiene responsabilidades en la deriva del PNV, que ha sido su aliado durante tres cuartas partes de la legislatura para aquello que le convenía, excluyendo la única cuestión que justificaba ese pacto a los ojos del resto de los ciudadanos: el acuerdo contra ETA. El estruendo de los mítines que hacen bandera de la firmeza contra el terrorismo apenas deja espacio para la autocrítica. Por otra, porque el hecho de que el ministro del Interior sea a la vez candidato aconsejaría extremar la prudencia a la hora de sacar de los atentados consecuencias políticas que afecten a otros partidos democráticos.

Libertad para votar 
Editorial ABC  8 Marzo 2000

DESPUÉS de varias jornadas de «kale borroka» contra concejales vascos del PP y del PSOE y del atentado que el lunes pudo causar una masacre ante las puertas del cuartel donostiarra de Intxaurrondo, se impone por sí sola una pregunta: ¿está en condiciones el Gobierno de Juan José Ibarretxe de garantizar la libertad de voto de los ciudadanos vascos el próximo día 12? El temor a que esta escalada de violencia se intensifique a medida que se acerca la jornada electoral es fundado y legítimo. La responsabilidad del Gobierno de Vitoria es adoptar todas las medidas precisas para asegurar el derecho de los electores a votar libremente a quien quieran y para poner a disposición de la Justicia a todo aquel que coarte ese derecho. Los partidos no nacionalistas han constatado un aumento espectacular del voto por correo, consecuencia del miedo a la violencia de los grupos proetarras y también, esto es lo importante, de la férrea voluntad de unos ciudadanos que quieren sacudirse el yugo de la coacción.

A Ibarretxe y a su consejero de Interior les corresponde hacer cuanto esté en su mano para que el resultado de las elecciones del próximo domingo sea fiel reflejo y expresión libre de la voluntad de los vascos. Si las cosas siguen como hasta ahora, se corre el riesgo cierto de que ese resultado electoral esté distorsionado en determinadas zonas del País Vasco, por la simple razón de que en ellas, bajo la influencia del radicalismo abertzale, no hay suficiente libertad para los no nacionalistas. Es la Ertzaintza la que debe proteger a todos los ciudadanos por igual, de manera efectiva, tarea en la que, si es preciso, ha de contar con la colaboración de las Fuerzas de Seguridad del Estado. No faltará quien vea en esta posible colaboración de cuerpos policiales una manifestación de desconfianza, incluso una invasión de competencias privativas del Ejecutivo vasco. Pero este análisis, además de falso desde el punto de vista legal y político, sería ruinoso para el sistema democrático porque antepondría los intereses de carácter político a la protección de lo más esencial en la democracia, que es la libertad de cada ciudadano para votar. Y no hay nada más importante para un Gobierno democrático que un ciudadano libre.

Estas carencias de la vida política y social vasca se han acentuado justo cuando un amplio sector de la sociedad ha decidido salir a la calle para dar la réplica a la hegemonía oficial del nacionalismo. La concentración del «¡Basta ya!» en San Sebastián o las protestas en Vitoria tras el asesinato de Fernando Buesa y Jorge Díez midieron la temperatura de una movilización sin precedentes de la sociedad no nacionalista, que puede empezar a recoger sus frutos el próximo día 12. Si alguna conclusión puede extraerse de los acontecimientos de las últimas semanas es que una parte muy importante de la ciudadanía vasca no quiere seguir viviendo resignada en esa especie de fatalismo histórico que hace poco menos que impensable un gobierno no nacionalista para el País Vasco. Quizá se estén viviendo los primeros síntomas de un cambio en este planteamiento, de una expectativa legítima de que la sociedad vasca promueva otras fórmulas de gobierno, porque la alternancia también ha de regir en el País Vasco.

Pero para que ese cambio se produzca es preciso trasladar a las urnas el respaldo a las formaciones políticas que son destinatarias naturales de la esperanza de los ciudadanos que han dicho basta ya. Son los ciudadanos que han demostrado, en las peores condiciones, que son capaces de convivir con los nacionalistas, de vivir la autonomía del País Vasco, su historia y su futuro, con la misma intensidad que éstos, sin necesidad de excluirse del proyecto común de España. Son los ciudadanos que se aferran, por encima de su ideología política, a la Constitución y al Estatuto como cimientos de la convivencia. Son los ciudadanos que quieren que el nacionalismo sea, en pie de igualdad, una ideología más de la contienda política vasca, sin la sombra tutelar de la violencia terrorista. Los partidos políticos que no secunden sinceramente, sin ambigüedades, el esfuerzo de estos ciudadanos por cambiar el rumbo de su país estarán cometiendo contra ellos una deslealtad histórica.

¿De qué manera busca el PNV los votos de Herri Batasuna?
IMPRESIONES El Mundo  8 Marzo 2000

Han transcurrido más de 24 horas desde el último atentado de ETA sin que haya habido una reacción oficial del PNV. A la vileza de Otegi, que lamenta que haya habido «heridos vascos», sólo se contrapone que, al menos Anasagasti, va descubriendo «la razón por la que EH no va a las elecciones». Pero es difícil entender qué «acontecimientos» espera aún el PNV para «tomar medidas» cuando está claro que, con la anuencia de HB, el calendario de ETA no contiene sino muerte. Ni la obstinación en no reconocer sus errores explica la resistencia del PNV a romper con los socios de los terroristas. La condena sin efectos políticos, la dureza de Ibarretxe limitada a un enésimo llamamiento al «diálogo» y la espera infinita del PNV sólo pueden entenderse bajo dos premisas. La primera, que antepone la nación vasca a las libertades de cada uno de los ciudadanos. Mayor Oreja, de forma quizá excesivamente rotunda, dice que PNV y ETA se reparten los papeles. La segunda, que busca, ante la propuesta de abstención, el voto de un sector de EH, el que se resiste a la violencia pero mantiene un discurso radical. Arzalluz no debería insistir en la falacia de que el PP busca «los votos de la sangre». Y no debería hacerlo tanto por imperativo de la inteligencia como para evitar una comparación evidente. En este escenario de violencia de ETA y abstención de EH, el gran beneficiario electoral, como lo demuestran los sondeos, es el PNV. Y se diría que el discurso continuista de este partido busca ese rédito. La única forma de deshacer la sospecha sería abandonar el Pacto de Estella y en las instituciones en que todavía se mantiene, y volver al lugar en el que están las víctimas y los demócratas. La sospecha, hasta el momento, no se ha disipado.

Atentado
ERASMO El Mundo  8 Marzo 2000

Los presidentes USA se jactan electoralmente del melting pot racial que pastorean, centenar y medio de razas y lenguas que trenzan su neoengreimiento nacionalista en torno la grandeur de la NASA, el rock o Wall St. Mas el ensimismado etnocentrismo de Arzalluz es prefascista y encamina hacia las granjas de hombres para preservar especie y RH. Y a noches de cristales rotos como la del lunes

Al margen del 12 de marzo 
Por César Alonso de los Ríos ABC  8 Marzo 2000

UNA mayoría absoluta o «suficiente» del PP en estas elecciones podrá normalizar las relaciones entre los Gobierno central y catalán pero no podrá impedir la inquietante formación de un gobierno vasco mantenido por el PNV, EH y PSE. Ni el asesinato del senador Buesa ni el atentado de Intxaurrondo han conseguido devolver la lucidez a los socialistas vascos. Todo parece indicar que hemos entrado en una confrontación entre las dos concepciones de España que tienen el PP y el PSOE.

Con ser grave el abismo entre el PNV y los partidos democráticos, aún lo son más las divergencias del PSOE y el PP en relación con el papel que deben tener los nacionalismos en la solución del problema territorial de España y más concretamente del vasco. Para los socialistas el PNV debe seguir siendo reconocido como el partido central, ahora flanqueado por Euskal Herritarrok de la que va a recibir los votos que le van a proporcionar posiblemente dos nuevos escaños. Porque una de las cláusulas del pacto de Estella ha sido el reparto de trabajo entre EH y el PNV: mientras éste sigue en el juego institucional, aquél se abstiene, fiel al principio del ámbito vasco.

En esta nueva fase de entendimiento entre el PNV y el PSE, los socialistas parecen dispuestos a aceptar la estrategia de aquél, con tal de apartar al PP de la solución vasca o, dicho de otro modo, aunque ésta haya que hacerla al margen de una concepción nacional española.

Ciertamente, en público el PSE critica los compromisos del partido de Arzalluz pero en privado está manteniendo conversaciones que deberán llevarle a la participación en el gobierno vasco. De este modo el Partido Socialista de Euskadi viene a comportarse como el PSC o el PSG aun cuando la fortuna de cada uno de ellos sea bien distinta.

Se confirma así la línea tradicional de la izquierda española que desde hace mucho tiempo vengo denunciando como la clave de nuestra tragedia: la ausencia de una conciencia nacional que, en la práctica, podríamos definir como el abandono de una solución constitucional. En esta situación, ¿qué posibilidades le quedan al PP? Como digo, ni siquiera la mayoría absoluta de éste vendría a impedir el peligro que denuncio aunque sea positivo para encontrar un entendimiento con los nacionalistas catalanes.

Se ve ahora con perspectiva el sueño que significó el Pacto de Ajuria Enea: los partidos constitucionalistas llegaron a creer que estaban controlando el avance del nacionalismo vasco a través del PNV y de EA, cuando en realidad se había disparado la idea de la construcción nacional vasca: en la educación, en el lenguaje, en el entramado institucional, en el imaginario colectivo en general. Así que la salida de los nacionalistas moderados del pacto dejó boquiabiertos a los constitucionalistas: éste no es mi PNV, se vino a decir. Fue a partir de entonces cuando comenzaron las divergencias entre el PP y el PSOE. Mientras para el primero los objetivos nacionalistas son en sí mismos inaceptables, el PSOE sigue aferrado a sus tesis tradicionales sobre la naturaleza democrática del PNV y de su papel central en la sociedad vasca, esto es, sigue atribuyéndole un papel irreemplazable en la construcción del País Vasco.

Así como el PNV explica sus compromisos con EH por la necesidad de «convertir» a los radicales, incluso a ETA, los socialistas justificarán su participación en un gobierno con el PNV y EH como una tarea de integración de los nacionalismos. Tendrá razón Javier Madrazo cuando pida que se le reconozca como un adelantado.

Contra la violencia y contra los dogmas
GERMAN YANKE El Mundo  8 Marzo 2000

Si el futuro del País Vasco es democrático, lo que por el momento hay que poner en duda, no estará determinado por los coches bomba. Pero tampoco por una pretendida ciencia, a la que sólo acceden determinados connoisseurs, ni por una suerte de esencia de la Historia que se enarbola como dogma y sólo es un espantajo.

Si el futuro es democrático dependerá de la voluntad de los ciudadanos y de su capacidad de establecer consensos para respetar la libertad y los derechos humanos. O para reaccionar eficazmente contra quienes los vulneren. No hay, por tanto, conflicto alguno que suponga la ruptura entre un país idílico, que habría que restaurar, y un desgraciado escenario posterior. Y tampoco hay sabios que, por su denominación de origen o sus amistades bien lubricadas, deban determinar el futuro para evitar equivocaciones.

Estas pretensiones, totalitarias y despóticas, suelen conllevar cierta anestesia, que a algunos aleja de sus responsabilidades, pero no superan la tontería y, además, acrecientan los peligros. Lo que hay, en el País Vasco y en cualquier otro lugar, son conflictos, muchos, variados y contradictorios, mudables. Y se resuelven, siempre temporalmente, con el correcto funcionamiento de las instituciones democráticas. Y lo que hay también, en el País Vasco y en el resto del mundo, son opiniones e intereses diversos que conforman la pluralidad. Abundan en Euskadi, sin embargo, los que, incapaces de explicarlos razonablemente, los revisten con el ropaje de la patria y con las bragas intelectuales del supuesto entomólogo social.

Que ETA prefiere sus especialistas (los que tutelan el camino y señalan cuál es la dirección correcta) a la democracia, era y es una obviedad. También que anida en su proyecto una suerte de doctrina según la cual la Historia es estática y debe ser interpretada e impuesta por aquellos. Con ideas así, puede utilizar la violencia y el chantaje sin reparos, obligar a los ciudadanos a actuar de una determinada manera, causar daño para conseguir lo que, en plena euforia totalitaria, presenta como el bien supremo.

Hay otros que reniegan de la violencia, lo que es consolador pero no suficiente. Para que el futuro sea democrático habrá que examinar si los dogmas excluyentes son aceptados. Porque si no lo son, no caben pactos ni componendas. Y éste si que es uno de los graves conflictos que soporta el País Vasco.

Suicidio gallego
FEDERIO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo  8 Marzo 2000

Aunque no se sepa quién va a ganar la lotería de La Moncloa del 2004, parece claro que el PSOE va a perder en Galicia no sólo estas elecciones sino las dos o tres siguientes, en el caso de que no camine irreversiblemente hacia su extinción.

Hay absoluta unanimidad en el pronóstico de una catástrofe que será cualquier cosa menos sorprendente, y que, por desgracia, no afectará sólo a los socialistas gallegos sino a todo el sistema político español.

Si la alternativa al PP, dueño de toda la derecha y el centro electorales, amén de la fidelidad nacional española, es esa mezcla de batasunos y convergentes cobijados bajo las siglas del BNG, ya tenemos otra parte de España desestabilizada para una larga temporada.

El mecanismo por el que el PSOE de Galicia ha decidido inmolarse en beneficio del partido de Beiras constituye una mezcla insuperable de corrupción y estupidez.

Empezó por la corrupción, por un afán desmesurado de poder a toda costa, en aquella moción de censura contra Fernández Albor que terminó en la ruina del insípido Laxe y el tránsfuga Barreiro. Continuó por la estupidez de los Presedo y Touriño que no encontraron otra alternativa que oponer a Fraga que una identificación estúpida con el nacionalismo, a pesar de que Francisco Vázquez ha demostrado cumplidamente que una clara mayoría de Galicia sólo se agrupa tras las siglas del PSOE si el partido de Pablo Iglesias, nacido como Franco en El Ferrol, se aparta todo lo posible de la sombra de Beiras, el eucalipto del Finisterre.

Y, finalmente, concluyó con el suicidio en las últimas elecciones municipales entregándole al BNG las alcaldías de las grandes ciudades gallegas, pese a que en ellas el PP haya rozado la mayoría absoluta.

El resumen de la corrupción política, la estupidez intelectual y el suicidio estratégico es ese gorigori que entonan todas las encuestas.

Si el PSOE cree que la alternativa a Fraga es Beiras, entonces habrá que elegir entre Fraga y Beiras. Lo único inútil será votar al PSOE. Elemental.

Además de un oportunismo contraproducente, lo que padece el PSOE en Galicia es achaque general de los dos grandes partidos nacionales. Sólo en el País Vasco, y porque les obligan a tiro limpio, el PP y el PSOE han sido capaces de entender que el nacionalismo no es nunca socio complementario sino alternativa excluyente.

Y que si con populares y socialistas cabe el reemplazo periódico, con el nacionalismo sólo hay camino de ida, nunca de vuelta. Si el PSOE no es un partido nacional, sobra en Galicia. Como el PP en Cataluña.

CiU y ETA bloquean condicionalmente la política de Estado
Lorenzo Contreras La Estrella  8 Marzo 2000

A menos de una semana de las elecciones generales llegan dos noticias desalentadoras: CiU hace saber que su precio para apoyar al Gobierno resultante -popular o socialista- se llama cuatrocientos mil millones de pesetas, entre otras reclamaciones, y, por su parte, ETA da a entender con su nuevo atentado de Inchaurrondo que su ciclo de intervención en las elecciones, interfiriendo su campaña, no se ha cerrado.

El bloqueo condicional de la situación política en España se hace evidente en ambos casos. Los nacionalistas catalanes quieren resolver los excesos de su déficit fiscal y tener su propia Agencia Tributaria o la exclusiva de la gestión de dicha Agencia en Cataluña. La dirección etarra pone precio a la paz con nuevos muertos sobre la mesa, evidenciando lo poco o nada que les motiva la "amenaza" de que el PNV rompa los pactos con EH o incluso los acuerdos de Estella/Lizarra.

CiU vende electoralmente su eterno "chantaje" a la vista del electorado catalán. Sabe que esa consideración peyorativa de sus exigencias y sistema de precios escandaliza tanto en Madrid como suscita aplauso en el Principado. El sentido pragmático del catalán medio garantiza una buena recepción de las actitudes que condicionan la llamada "gobernabilidad".

ETA vuelve a la carga contra la Guardia Civil, a la que tenía algún tanto olvidada después de las "acciones" contra políticos y militares. No debe resultarle fácil el clásico goteo, cuando no masacre de miembros de la Benemérita. El balance de actuaciones de una y otra organización arrojaba hasta ahora, durante los últimos años, un saldo favorable a la segunda. La penetración de la Guardia Civil en el entramado investigador de los movimientos de ETA  en Francia ha dado importantes frutos para la seguridad española.

La presión pacífica de CiU y la criminal de ETA perfilan las dos grandes hipotecas que sobre el Gobierno central gravitan en las situaciones comprometidas para Madrid. Y comprometida es toda elección que se precie, sea general, autonómica o europea.

Hablar de bloqueo en la situación española, tanto desde el punto de vista de los nacionalismos como en lo referente al activismo asesino de ETA, equivale a señalar algo innegable. Los efectos de una elección general, por ejemplo, vienen marcando en cada periodo una fatal deriva. En España los Gobiernos centrales tienen cada vez más limitadas sus competencias, no por cambios institucionales, sino como resultado de los votos. Barcelona, la Generalidad, aprendió desde la entrada en vigor de su Estatuto que no hacía falta reformar la Constitución para lograr ventajas importantes. Ninguno de los veintidós puntos del artículo 148 de la Constitución contempla para nada competencias fiscales de las comunidades autónomas. Ya se sabe que las ha ido consiguiendo con posteridad, sobre todo a partir de la gestión del 15 por 100 del IRPF que los nacionalistas arrancaron de la última Administración socialista. Pero es que el artículo 149, que establece las "competencias exclusivas" del Estado confiere a éste en su punto 14º la gestión de la Hacienda general y la Deuda del Estado. Seguramente por ese aspecto "general" de la Hacienda, los catalanes muestran alguna flexibilidad cuando "dan opción" a que la Agencia Tributaria sea sólo traspasada en su gestión y no duplicada en su Comunidad.

Lo que tampoco ignoran -faltaría más- es que el artículo 150 apartado segundo, que Miguel Roca supo arrancar en la elaboración de la Constitución, contempla la posibilidad de transferir o delegar a las Comunidades Autónomas "facultades correspondientes a materias de titularidad estatal que por su propia naturaleza sean susceptibles de transferencia o delegación". Y a propósito del panorama o escenario que produzcan o determinen las elecciones generales del 12 de marzo, los nacionalistas catalanes madrugan ahora con la elaboración de sus "doce condiciones" para facilitar la investidura del candidato ganador en el Congreso de los Diputados. Hay un inciso taxativo: "El déficit fiscal de Cataluña deberá reducirse en un mínimo de 400.000 millones de pesetas".

Mandará Pujol
El Conspirador La Estrella  8 Marzo 2000

Salvo que uno de los dos grandes de la campaña electoral, el  PP o PSOE más IU, pase la barrera de los 165 diputados (lo que permitiría a la derecha gobernar con Coalición Canaria y PNV, sin la necesidad de Pujol, o a la izquierda pactar con PNV, CC y BNG), salvo que algo de esto ocurra, la bisagra natural para gobierno, es CiU. Lo que significa que seguirá mandando Pujol en la política nacional.
Lo que tendría mucho de bueno si eso produce una integración del nacionalismo catalán en la verdadera gobernabilidad de España (con o sin presencia de CiU en el Consejo de Ministros). Y otro tanto de malo si Pujol mantiene su técnica del palo y la zanahoria, o de cobrar todos y cada uno de los apoyos de CiU a la famosa gobernabilidad. De ahí que los analistas de los recientes sondeos dicen: el único que tiene segura la victoria es Pujol.

La tensión entre Arzallus y Aznar, o entre PNV y PP, se vería desinflada si el PP necesita el apoyo del PNV para gobernar. Bien porque no tienen votos suficientes con CiU, bien porque quieren aumentar su mayoría, bien porque quieren evitar a Pujol. Los pactos para el control del poder no le suelen hacer asco a nada ni a nadie. Al fin y al cabo se lo juegan todo: el poder político, el mediático y financiero.

Si las encuestas aciertan y el PP se acerca o pasa los 165 escaños, Aznar podrá escoger sus compañeros de viaje o de gobierno, con o sin Pujol. Con 162 tendría segura su oportunidad. Mientras que PSOE e IU necesitan sumar entre ambos un mínimo de 158 escaños para intentar un pacto con PNV, BNG, CC y minorías. Aunque las matemáticas, que lo aguantan todo, permiten si quisiera Pujol que PSOE o PP puedan gobernar. Correo al Conspirador

El plazo del voto por correo se amplía tras el atentado para eludir coacciones de ETA y EH 
BILBAO. I. Souto ABC  8 Marzo 2000

El atentado con coche-bomba perpetrado por ETA en el centro de San Sebastián, en el que varios ciudadanos resultaron heridos, forma parte de la campaña del miedo con la que la banda pretende apoyar la opción abstencionista de EH. Los vascos perciben el riesgo, que ha querido ETA que sientan, de que otro coche-bomba puede explotar en cualquier lugar el día de las elecciones.

Hace una semana en Vitoria, además de lamentar la muerte del dirigente socialista Fernando Buesa y del ertzaina Javier Díez, los universitarios fueron conscientes del riesgo que corrieron. También el lunes en San Sebastián pudo haber ocurrido «una masacre», como destacó ayer el presidente de los populares vascos, Carlos Iturgaiz. Tras estos dos atentados, los vascos tienen la sensación de que la detonación de coches-bomba va a continuar. Se extiende así el miedo a acudir a votar que se apuntaba tímidamente hace unos días. De ello es prueba el hecho de que en estos comicios ha aumentado sensiblemente la solicitud de voto por correo en el País Vasco.

De forma simultánea a la estrategia del coche-bomba, el portavoz de EH, Arnaldo Otegi, calificaba ayer las próximas elecciones de «injerencia en el proceso de construcción nacional». En una conferencia pronunciada en la Universidad de Lejona, Otegi señaló que «el camino hacia un nuevo escenario político no debe realizarse mirando los ordenamientos jurídicos español y francés, ni mediante un pacto con Madrid o con París», sino teniendo en cuenta las «fuerzas propias». «Si ese es el camino -sentenció-, y creemos que lo es porque hay bastantes condiciones en este pueblo para recorrerlo, las elecciones españolas son una injerencia en ese proceso».

Desde el PNV, Iñaki Anasagasti se preguntaba ayer, en un acto electoral en Baracaldo, si lo que pretende ETA es asustar, poner en dificultades a los nacionalistas vascos o que el Gobierno central cambie de actitud. En su opinión, la banda terrorista no va a conseguir ninguna de las tres cosas, aunque intente «monopolizar -dijo- la campaña electoral».

Anasagasti anunció movimientos del PNV, porque «lo que no va a hacer este partido -dijo- es permanecer quieto en una butaca y esperar al siguiente atentado». «Nosotros le estamos solicitando a EH -señaló el dirigente nacionalista- que de una vez tenga coraje político y le diga a ETA que desaparezca». El candidato del PNV al Congreso dijo además que ahora tiene la «tentación de pensar que ETA es simple y llanamente una máquina de muerte».

El presidente del PP del País Vasco, Carlos Iturgaiz, hace mucho que piensa algo parecido. Ayer señaló en San Sebastián que lo que pretendía ETA «una vez más» es cometer «una masacre y una salvajada» e hizo un llamamiento al PNV para que «rompa de una vez por todas» los «pactos» que tiene «con ETA y con HB». El dirigente del PP vasco consideró que la respuesta al atentado de San Sebastián por parte de los demócratas debe ser la asistencia masiva a las urnas y añadió que «no se puede estar mirando hacia otro lado».

El PNV no tomó ninguna decisión política, al menos pública, después del tercer atentado de ETA tras la ruptura de la tregua, y tampoco el Gobierno vasco. En el entorno etarra, el sindicato radical LAB expresó su preocupación por los «efectos» que el atentado de San Sebastián tuvo «sobre personas que no tienen nada que ver con el conflicto». En el mismo sentido, Otegi recordó que «ha habido ciudadanos y ciudadanas vascas que han sufrido las consecuencias de esa acción y en estos momentos nuestros sentimientos están con ellos y esperamos su pronta recuperación». No hubo cambio alguno en la reacción de EH, que no condenó el atentado y que lo consideró una «manifestación violenta del conflicto político que vive nuestro país con el Estado español y el Estado francés», además de calificar la situación de «drama político y humano».

VOTO POR CORREO
Precisamente ayer, la Junta Electoral Central acordó ampliar hasta las 14.00 horas del próximo viernes el plazo para que los votantes que lo hayan solicitado remitan a las mesas electorales el voto por correo. Según el calendario establecido por la Junta al convocarse los comicios, el plazo finalizaba hoy, pero a petición del PP se ha decidido autorizar su ampliación. Así, hasta las dos de la tarde del viernes, los electores podrán acudir a las oficinas de Correos para enviar su voto certificado.

ETA utilizó en Intxaurrondo casi 40 kilos de dinamita, el doble que en el atentado de Buesa
Interior achaca la autoría a un 'comando Donosti' formado por dos grupos, uno de ellos itinerante
A. GUENAGA / J. A. RODRÍGUEZ, Bilbao / Madrid El País  8 Marzo 2000

El comando Donosti de ETA colocó cerca de 40 kilos de la dinamita robada en septiembre pasado en Plevin (en la Bretaña francesa) en el coche bomba que hizo estallar en la noche del lunes en el barrio de Intxaurrondo (San Sebastián) al paso de una patrulla de la Guardia Civil. ETA ha recuperado con esta acción uno de sus grupos más activos, que sufrió la última desarticulación parcial en marzo de 1999 con la detención de dos liberados (a sueldo). La cantidad de explosivo utilizada en este atentado es el doble de la empleada para asesinar, el pasado día 22, al dirigente socialista vasco Fernando Buesa y a su escolta.

Los terroristas que participaron en el atentado contra el coche patrulla de la Guardia Civil fueron al menos tres, según fuentes de la investigación. Dos de ellos se encontraban con el mando a distancia que hizo explosionar la carga de dinamita y un tercero, que portaba un móvil, estaba en las inmediaciones para controlar la llegada del furgón blindado del instituto armado.

Los terroristas colocaron 40 kilos de dinamita y una cantidad indeterminada de metralla en el interior de una olla (para proyectar la onda expansiva como si fuese un cañón) colocada en el maletero del coche bomba, que estaba mal aparcado en una zona en curva, ocupando uno de los dos carriles del paseo de Zarategi.

El botón del mando a distancia fue apretado en el momento en el que los activistas comprobaron visualmente que los patrulleros se encontraban en paralelo al coche bomba. Sin embargo, un error de perspectiva hizo que la explosión alcanzara principalmente a la parte trasera del Nissan Patrol AWD, que quedó totalmente destrozada y abierta, mientras que el mayor blindaje de la cabina de conductor y copiloto absorbió el impacto y apenas se deformó.

Una vez producida la deflagración, uno de los testigos presenciales se acercó a un presunto terrorista que tenía el teléfono móvil e intentó persuadirlo para que lo utilizara para dar la alarma a la policía y a los servicios de emergencia. El supuesto activista aseguró que tenía cosas más importantes que hacer, echó a andar de manera apresurada, se metió en un coche y abandonó el lugar del atentado.

La carga -el doble de la empleada para segar la vida del parlamentario socialista vasco y el ertzaina Jorge Díez- pretendía reventar el blindaje de la patrulla, cuya resistencia evitó una tragedia en la recta final de la campaña electoral. Ninguno de los siete heridos, salvo la agente del instituto armado que permanece en estado grave, revestía ayer gravedad. Además, el hecho de que la explosión se produjera en un espacio muy abierto pudo contribuir a difuminar la proyección de la onda expansiva.

Coche robado en febrero
El coche bomba utilizado en el atentado por el comando Donosti, grupo al que Policía y Ertzaintza (policía vasca) atribuyen la autoría de los hechos, fue robado en la localidad vizcaína de Amorebieta en la noche del 19 al 20 de febrero, luego fue guardado en un garaje seguro y trasladado a Guipúzcoa, según informaron ayer fuentes del instituto armado. El coche utilizado en el crimen de Buesa sufrió una peripecia similar, ya que fue robado en Tolosa (Guipúzcoa) y trasladado luego a Vitoria. El modelo explosionado el lunes era un Renault19 al que posteriormente los etarras le colocaron una matrícula falsa de San Sebastián, duplicada de un vehículo similar.

El ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, confirmó desde la mañana que lo más probable es que la dinamita empleada en el atentado formara parte del cargamento de 8.000 kilos robado el 28 de septiembre de 1999 en Bretaña por un comando conjunto formado por terroristas de ETA y del grupo independentista armado autodenominado Ejército Revolucionario Bretón.

Parte de la dinamita fue posteriormente recuperada en distintas acciones en Francia y en España, aunque ETA ha conseguido repartir una parte. Algo más de 100 kilos de ese explosivo ya han sido utilizados en los tres últimos atentados y en el que pretendía realizar el comando Vizcaya a principios de año, también contra una patrulla de la Guardia Civil en la capital vizcaína.

"La banda hizo una serie de lotes con el explosivo que ha logrado repartir entre sus comandos operativos", aseguró ayer el director general de la Guardia Civil, Santiago López Valdivielso. El consejero de Interior, Javier Balza, que se desplazó ayer hasta la residencia Nuestra Señora de Aránzazu, donde se encontraban internados los agentes heridos, confirmó que los expertos en explosivos de la policía vasca creen que el explosivo procedía del robo de Bretaña.

Según todos los indicios que manejan los diferentes cuerpos policiales, ETA ha conseguido reorganizar el comando Donosti. La hipótesis que va tomando fuerza, y que ya fue avanzada por el Ministerio del Interior tras el atentado de Vitoria, es la de que ETA mantiene dos taldes en Guipúzcoa, uno de ellos estable y un segundo grupo con carácter itinerante que, presumiblemente, fue el responsable del asesinato de Buesa en la capital alavesa.

La última desarticulación parcial de este comando la realizó la Policía el 10 de marzo pasado cuando se detuvo a los dos presuntos liberados Sergio Polo y Kepa Etxeberria y a casi una docena de laguntzailes (colaboradores) que había sido reclutados por la banda.

La agente herida sufrió otro atentado
La agente de la Guardia Civil herida en el atentado de San Sebastián, Eva P. R., de 28 años, salió ilesa de otra acción terrorista cometida hace algo más de tres años, cuando una granada anticarro lanzada contra el cuartel de Intxaurrondo impactó a unos seis metros del lugar en el que ella estaba.

Dicho atentado etarra fue cometido el 18 de diciembre de 1996, día en el que la banda lanzó ocho granadas contra la sede de la 513ª Comandancia de la Guardia Civil. Según fuentes del instituto armado, una de las granadas impactó en el suelo, a unos seis metros de la agente, que ese día se encontraba fuera de servicio.

Los proyectiles, que no causaron heridos ni daños materiales de importancia, fueron disparados desde tubos-lanzadera colocados en un aparcamiento cercano a un campo de fútbol -separado del cuartel por una autopista-, y sólo dos de ellos penetraron en el cuartel.

Eva P. R. es la herida más grave del atentado perpetrado la noche del lunes en las inmediaciones de Intxaurrondo. Presenta "múltiples contusiones, traumatismo torácico grave, broncoespasmo por inhalación de humo y traumatismo en un tobillo". Según el último parte médico facilitado ayer, su estado es grave, "aunque se encuentra bien", por lo que podría ser dada de alta en las próximas 48 horas y abandonar el hospital.

El guardia S. G. A., de 39 años, con heridas múltiples de metralla, fue dado de alta a primeras horas de la tarde de ayer, por lo que de los siete heridos únicamente permanecen tres hospitalizados. Se trata de la citada agente de la Guardia Civil y de los vecinos de San Sebastián M. A. S. R., de 22 años, quien padece traumatismo en brazo izquierdo y herida por elemento metálico o metralla" (que ya le ha sido extraído), y Maitane A., de 20 años, que sufre "lesiones faciales, úlceras corneales y traumatismos en tórax y hombro".

Todos los partidos, excepto EH, se manifiestan unidos para condenar la violencia terrorista
Cerca de un millar de personas se congregaron, con la ausencia del lehendakari, en el lugar del atentado de ETA en San Sebastián
El PP vasco y el PSE-EE suspendieron los actos de su campaña electoral previstos para la tarde de ayer en repulsa por el atentado
San Sebastián/Bilbao La Estrella  8 Marzo 2000

Cerca de un millar de personas y representantes de todos los partidos vascos, con la ausencia de EH y del lehendakari Juan José Ibarretxe, se concentraron ayer unidos en el lugar del último atentado de ETA para expresar su repulsa al terrorismo. Tanto el PP como el PSE-EE suspendieron todos sus actos electorales previstos para la tarde de ayer en muestra de condena del atentado, que causó siete heridos, de los que ya sólo dos permanecen ingresados en centros hospitalarios.

Todos los representantes institucionales se concentraron unidos, convocados por el Ayuntamiento de San Sebastián y la Diputación de Guipúzcoa, a las 19.30 horas de ayer en el paseo de Zarategi del barrio donostiarra de Intxaurrondo, donde el lunes hizo explosión un coche bomba al paso de un vehículo de la Guardia Civil, lo que provocó heridas a dos agentes de este cuerpo y a otros seis civiles.

A diferencia de la división que se registró en la manifestación convocada en Vitoria en repulsa del atentado del dirigente socialista Fernando Buesa y su escolta Jorge Díez, en la concentración de ayer los líderes de los diferentes partidos vascos permanecieron juntos en un único grupo.

Al acto asistieron el portavoz del Gobierno Vasco, Josu Jon Imaz; los consejeros Inaxio Oliveri y Mari Carmen Garmendia; el diputado general de Guipúzcoa, Román Sudupe, el presidente de las Juntas Generales de Guipúzcoa, Iñaki Alkiza, así como los alcaldes de San Sebastián, Odón Elorza, Rentería, Miguel Buen, e Irún, Alberto Buen.

El secretario general de los socialistas vascos, Nicolás Redondo; el presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz; la candidata de EA, Begoña Lasagabaster; y el coordinador general de IU/EB, Javier Madrazo, fueron algunos de los líderes políticos asistentes a la concentración.

Aparte de destacados dirigentes políticos, también participaron
colectivos pacifistas como Denon Artean y Movimiento contra
la Intolerancia y se vieron carteles con el lema 'Basta ya'

También acudieron el subdelegado del Gobierno en Guipúzcoa, Eduardo Ameijide, dirigentes socialistas como José Borrell y Txiki Benegas, Manuel Huertas y Jesús Eguiguren, representantes del PP como Gustavo Arístegui y Gonzalo Quiroga, así como junteros, diputados forales y concejales de San Sebastián de distintos partidos.

Un cuarto de hora antes de comenzar la concentración, cientos de personas se habían reunido ya junto al lugar del atentado, y ocuparon parte de la calzada, hasta formar un círculo.

Los representantes pacifistas de colectivos como Denon Artean y el Movimiento contra la Intolerancia desplegaron una gran pancarta con el lema "ETA ez, ETA no", mientras que algunos de los participantes exhibieron carteles con el lema "Basta ya".

Los congregados permanecieron en silencio en el lugar durante unos veinte minutos y se disolvieron con un prolongado aplauso.

Dos heridos dados de alta
Dos de los cuatro heridos en el atentado que en la mañana de ayer permanecían ingresados en diferentes hospitales de la capital guipuzcoana fueron dados de alta a lo largo del día.

Según informaron fuentes sanitarias, uno de los guardias civiles heridos, S.G.A., de 39 años y que presentaba múltiples lesiones por metralla, fue dado de alta hacia las 11,00 horas de la clínica de El Pilar.

Por otro lado, el civil M.A.S.R., de 22 años, que sufría traumatismo en el brazo izquierdo con heridas inciso contusas producidas por elemento metálico, abandonó el hospital de Aránzazu a primera hora de la tarde.

En el mismo centro sanitario continúa ingresada la agente de la Guardia Civil Eva P.R., de 28 años, quien presenta múltiples contusiones, traumatismo torácico grave, broncoespasmo por inhalación de humo y traumatismo en el tobillo, y aunque está "grave" evoluciona favorablemente y permanecerá en observación las próximas 24 ó 48 horas.

La otra mujer que continúa ingresada en la Policlínica de Guipúzcoa es la joven Maitane A., de 20 años, quien viajaba en el Renault Megane amarillo que circulaba tras el Nissan Patrol de la Guardia Civil, y presenta lesiones faciales en la cara, úlceras corneales y traumatismos en tórax y hombro.

Suspensión de la campaña
El PP del País Vasco y el PSE-EE decidieron suspender todos los actos electorales que tenía previsto celebrar en la tarde de ayer, como muestra de repulsa del último atentado de ETA.

En cambio, los dirigentes de ambos partidos acudieron a la concentración celebrada en el lugar donde se cometió el atentado, una protesta que fue convocada por el ayuntamiento donostiarra y la Diputación de Guipúzcoa.

El principal acto electoral de la tarde de ayer del PP en Euskadi era un mitin en la localidad vizcaína de Santurce con su cabeza de lista al Congreso por Vizcaya y ministro de Interior, Jaime Mayor Oreja.

Por parte de los socialistas vascos, su principal acto electoral era un mitin en la localidad vizcaína de Sestao, en el que iban a intervenir José Borrell, Nicolás Redondo y José María Benegas.

 

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