AGLI

Recortes de Prensa   Jueves 9  Marzo 2000
#YA BASTA DE AYUDAR A ETA A MAQUILLAR SU AISLAMIENTO
EDITORIAL El Mundo 9 Marzo 2000

#ETA pide cuentas 
Editorial ABC  9 Marzo 2000

#¿Qué se elige? 
Julián Marías de la Real Academia Española ABC  9 Marzo 2000

#¡Libertad!
FRANCISCO J. LLERA RAMO El País  9 Marzo 2000

#Un mal debate
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo  9 Marzo 2000

#El decálogo de Pujol
Juan Francisco Martín Seco La Estrella  9 Marzo 2000

#Democracia vasca
PATXO UNZUETA El País  9 Marzo 2000

#Hallado en Bayona un cargamento de 30 paquetes con explosivos de ETA
VASCO PRESS El Mundo  9 Marzo 2000

#La RAE, el Cervantes y Telefónica, que aporta 300 millones, crean el «Diccionario de Dudas» panhispánico 
MADRID. Antonio Astorga ABC 9 Marzo 2000

#Telefónica se convierte en mecenas del fomento del español en el mundo
Madrid ÁNGEL MUÑOZ La Estrella 9 Marzo 2000

#Limpia, fija y da esplendor
Editorial La Estrella 9 Marzo 2000


YA BASTA DE AYUDAR A ETA A MAQUILLAR SU AISLAMIENTO
EDITORIAL El Mundo 9 Marzo 2000

El comunicado de ETA publicado ayer incluye la más desvergonzada suma de insultos que imaginar quepa. El más grave e inaudito de todos, el dedicado a Fernando Buesa, al que sus verdugos tienen el cinismo de acusar de haber apoyado su carrera política «en el odio y la opresión a Euskal Herria». Será por eso por lo que Euskal Herria lo convirtió en vice lehendakari! Al presidente navarro, Miguel Sanz, le tildan de «heredero de la Inquisición», olvidándose de que aquí nadie salvo ETA quema vivos a los que considera herejes. No se libran de sus descalificaciones ni los dirigentes nacionalistas: a Ibarretxe lo pinta como «el ' policía bueno' de comisarías y cuartelillos».

Fuera de eso, la banda terrorista aprovecha la ocasión para definir la línea política que debería seguir el conjunto del nacionalismo vasco y lanza furibundos anatemas contra el Gobierno de Vitoria, el PNV y EA por no haberse atenido a sus dictados.

El PNV y EA vienen sosteniendo desde hace año y medio que el pacto de Lizarra y todos los demás puentes de colaboración que han tenido hacia EH y HB no son sino otras tantas vías para llevar al llamado MLNV hacia el terreno de la política pacífica, en general, y a la institucional, más en concreto. El comunicado de ayer de ETA deja claro que, de un lado, no piensa abandonar las armas hasta alcanzar sus objetivos máximos y, de otro, que la política institucional, incluidos el Parlamento y el Gobierno vascos, no le interesa en absoluto. Lo dice tajantemente: «En la medida en que la estructura política de la CAV obstaculiza más que ayuda al proceso de reconstrucción de Euskal Herria, el propio Ibarretxe aparece también como un obstáculo». Al lehendakari incluso le recuerda que fue elegido para el cargo «gracias a la ayuda de la izquierda abertzale».

Para completar el panorama, el comunicado de ETA fue seguido al poco por unas declaraciones de Arnaldo Otegi, portavoz de HB, quien aseguró que suscribe las críticas de ETA y que no se plantea ningún «aterrizaje institucional». Llegó a decir incluso que, si no expresa todo lo que piensa sobre el comunicado de ETA, es para que la Audiencia Nacional no le procese por ello.

Afirma el PNV que el comunicado de ETA es «un ataque frontal directo al esquema de solución que propone Lizarra y desplaza a EH de la acción política y democrática autónoma».

El hecho es que ETA, con el amén de EH, trata ya a los firmantes de Lizarra con total desprecio, como a meros apéndices de sus actividades criminales. Si no quiere serlo, el PNV debe romper ya sus vínculos con todo ese tinglado, que sólo sirve para que los etarras maquillen su verdadero aislamiento social, que es aplastante.

ETA pide cuentas 
Editorial ABC  9 Marzo 2000

LA organización terrorista ETA ha vuelto a su liturgia tradicional del comunicado. Ayer, GARA, medio de la izquierda abertzale, publicó un extenso escrito de la banda criminal, en el que reivindica los atentados de Madrid y Vitoria. Especialmente odiosa es la justificación del asesinato de Fernando Buesa, a quien sus asesinos reprochan el haber sustentado su carrera "en el odio y la opresión a Euskal Herria". Es la vieja táctica de convertir a las víctimas en verdugos. ETA no se conforma con haber asesinado a Fernando Buesa; ahora quiere, inútilmente, rematarlo con el insulto y el ultraje a su memoria y, quizá, advertir a quienes tomen el testigo de sus postulados sobre la convivencia en el País Vasco.

Pero el comunicado de ETA va más allá de la reivindicación criminal. Es también un análisis delirante, pero no despreciable, de la situación política en el País Vasco, que recoge los mismos tópicos de la ETA de siempre. El problema es que esos tópicos absurdos -la opresión española, la democracia impuesta, etc...- no sólo generan un discurso político que, debidamente maquillado, es defendido por formaciones democráticas. Son tópicos que también matan, porque sitúan la construcción nacional vasca por encima de los derechos y de las libertades de los ciudadanos; derechos y libertades que, para ETA, están reconocidos por unas leyes y unas instituciones que no son las propias de un estado vasco soberano. Obviamente, el comunicado de ETA gira en torno al objetivo de la construcción nacional de Euskal Herría y con él se atreve a medir los comportamientos del Gobierno vasco y de las formaciones nacionalistas. En definitiva, ETA, en el comunicado, está pidiendo cuentas a quienes de una u otra forma se comprometieron con sus objetivos políticos, incluyendo al más alto cargo del Gobierno vasco. Los términos en que la banda criminal se pronuncia sobre Ibarretxe son humillantes, llegando a recordarle que su cargo lo debe a los votos de la izquierda abertzale, que ETA apunta como activo propio en su balance. Semejante afirmación no puede quedar sin la respuesta contundente del "lendakari", y si no se preocupa de defender su propia dignidad, al menos que lo haga para defender la de la institución que representa.

Es el PNV, sin embargo, el destinatario principal de la crítica de ETA. Lamentablemente, la banda terrorista no le reprocha su firmeza frente a la violencia o su defensa sincera de las instituciones democráticas. ETA le reprocha, de forma inequívoca, no haber cumplido lo pactado para lograr la construcción nacional vasca. Resulta inasumible para cualquier conciencia democrática contemplar este cínico ejercicio de mando político a cargo de una banda terrorista sobre formaciones políticas que llevan años concurriendo libremente a las elecciones, integrando las instituciones democráticas y gobernando el País Vasco. El PNV, que tan sensible y escandalizado se muestra ante las críticas de los partidos democráticos, debe reflexionar sobre la situación en la que queda tras el comunicado de ETA y elegir entre mantener la sumisión de hecho a la banda criminal, a través de sus pactos con EH, o recuperar su dignidad como partido demócrata. Ninguno de sus dirigentes puede presentar el comunicado como un aval ante los demócratas, pues se trata, tristemente, de una denuncia que confirma sus compromisos políticos con la banda terrorista.

Sólo Herri Batasuna se libra del "correctivo", pero porque esta coalición está interpretando fielmente el guión marcado por ETA. Por eso el comunicado desvela sin pudor la íntima conexión con HB, al hacer suyos tanto los votos que auparon a Ibarretxe a la presidencia del Gobierno como la propuesta de abstención activa para el 12 de Marzo. Ante estas demostraciones públicas y notorias de la vinculación con ETA, nadie debería quejarse ni sorprenderse de que la justicia actúe contra Herri Batasuna, como una simple ramificación de la banda terrorista. De la misma manera que nadie, a estas alturas, debería seguir engañándose con la pregunta de con quién prefiere estar el PNV.

¿Qué se elige? 
Por Julián Marías de la Real Academia Española ABC  9 Marzo 2000

EN época de elecciones, ese rito indispensable de la democracia, se pueden producir ciertas deformaciones que perturban su sentido e inducen a error. La estructura de los partidos políticos, con disciplina más o menos rígida, listas «cerradas y bloqueadas», que limitan la libertad del elector y despersonalizan el resultado, lleva a plantear la cuestión en términos de «triunfo o derrota» de un partido sobre otros. A veces todo se reduce a mera «hostilidad», al afán destructor de un partido, al que se intenta desplazar del poder, o bien impedir su acceso al gobierno. La actitud meramente negativa lleva a total esterilidad al que la practica, y es lo primero que debería tener en cuenta el posible elector.

Aparte de este riesgo, que es el más grave, cabe una inquietante dosis de «miopía» en el proceso electoral. Se atiende exclusivamente, o al menos de forma predominante, a los intereses particulares de un grupo, profesión o, en forma extrema, a los locales. Asombra la ceguera para todo lo común y general de todos los nacionalismos, para los que no existe más que una fracción del país, que no muestran el menor interés por el conjunto, dentro del cual va a tener realidad esa fracción, radicalmente «insuficiente». Las consecuencias llegan con frecuencia a lo grotesco.

Un paso más es la preocupación por lo que se suele llamar una «ideología», que suele encubrir una alarmante escasez de ideas, que habitualmente se reduce a un rótulo o etiqueta, casi siempre sin contenido real y que en muchos casos bordea la estupidez. Los abominables términos «derecha» e «izquierda», que son, decía Ortega, «dos formas de hemiplejía moral», son indicio de abstraccción maniática, que impide toda visión razonable de las cuestiones reales.

Es cierto que el triunfo de un partido -o de una coalición de varios- lleva a una orientación política determinada, a un estilo, a un repertorio de problemas a los que se concede primacía; en suma, a una orientación de la vida pública durante un periodo que puede ser bastante largo. Si existe una memoria histórica apreciable, se puede comparar, y es un recurso decisivo para el funcionamiento de la democracia. Se han hecho diversas experiencias, con resultados próximos y comprobables, y la opción debe estar condicionada por los resultados, la satisfacción o el descontento. ¿Se desea renovar una experiencia pasada, cuyos resultados están presentes, volver a ella, o seguir en otra dirección?

Aunque el grado de personalidad de las democracias actuales sea insuficiente, a última hora se trata de personas, que encarnan y representan las diversas propuestas que el elector tiene ante sus ojos. ¿Se tiene esto suficientemente en cuenta? El poder de persuasión, la coherencia interna, el estilo, las pasiones -nobles o bajas- que se descubren, la confianza que los protagonistas de la política inspiran, todo eso debe tener influjo decisivo en un proceso electoral.

Pero todo esto, con ser importante, es relativamente secundario. Tras unas elecciones, una nación, en nuestro caso España, emprende una trayectoria, que ciertamente se puede modificar o rectificar, pero que da una figura determinada al país en que se va a vivir. Hay que preguntarse si coincide o no, y en qué medida, con lo que entendemos por esa realidad de que estamos hechos y con la cual vamos a realizar nuestras vidas personales. Nos vamos a sentir «cómodos» en esa configuración, o acaso vamos a experimentar la extraña e inquietante situación de que aquello es «ajeno» o se está enajenando.

Al mirar hacia adelante, al anticipar el futuro, ¿sentimos un horizonte abierto, un camino que deseamos seguir, que puede ser «nuestro», o sentimos temor de entrar en «tierra extraña»?

Esto es lo decisivo, lo que verdaderamente se elige, más allá de los intereses particulares, de las cuestiones que directamente nos afectan. Mucho más que todas ellas nos concierne la figura total de nuestra nación, el «argumento» que va a tener, que nos parece prometedor e ilusionante o suscita temor o repulsión.

Todo lo demás, que hay que tener en cuenta, queda en segundo plano, porque esa figura global es la que va a condicionar todos los demás aspectos y les va a conferir un sentido al que podemos sumarnos con entusiasmo y tranquilidad de conciencia, o con inquietud y sospecha de error.

Y todavía hay que añadir una consideración más, delicada y de la máxima importancia. Es lícita la adscripción a un partido, la preferencia por uno o por otro, la diversidad de valoraciones. Con tal de que no se olvide la significación de la palabra «partido», que exige la pluralidad. El «partido único», tan frecuente en nuestro tiempo, que ha dominado en medio mundo y sigue imperando en gran parte del mundo actual, es mucho peor que la ausencia de partidos, la máxima perversión de la democracia, su suplantación desde dentro, su escarnio intrínseco.

Quiero decir que el que pertenece a un partido o lo prefiere a otros tiene que saber que convive con personas que tienen distintas preferencias, que tienen derecho a que su opinión cuente y tenga un grado aceptable de validez. Hay que asegurar la convivencia con los demás, con todos los que comparten el país común. Por tanto, es condición inexcusable la «apertura», la condición no excluyente. Un partido que pretende eliminar a los demás, que intenta dejarlos fuera de la convivencia, es por eso mismo rechazable.

El criterio que debe dominar es que el partido a quien se pretende dar el poder, en cuyas manos se va a poner la vida colectiva, no signifique la marginación de los demás, la subordinación a una condición precaria.

Es frecuente, y en principio deseable, que un partido tenga que contar con otros, apoyarse en ellos. Las mayorías «absolutas» tienen evidentes riesgos, sobre todo si el que las consigue tiene cierta propensión a sentirse «partido único» y depositario permanente, acaso definitivo, del poder. Puede ser deseable que el partido que gobierna se apoye en otros, tenga socios. Con una condición, sin la cual todo eso se invalida: que no sean «socios desleales». Si lo son, si van «a lo suyo», si no tienen interés por el conjunto, por la totalidad de que están hechos, el resultado puede ser precario o desastroso.

No es fácil esa noble y necesaria tarea que es la política. Hay que pensar si se quiere tener alguna probabilidad de acertar. Lo que se elige, en nuestro caso, es España. No para siempre, pero sí para todos, con una orientación siempre modificable pero que hay que ensayar con decencia y eficacia, con los ojos abiertos a una totalidad milenaria y que debe seguir cambiando con esa mezcla esencial de coherencia e innovación.

¡Libertad!
FRANCISCO J. LLERA RAMO El País  9 Marzo 2000

Sí, "¡libertad!" ha sido el grito más coreado en la manifestación de la plataforma Basta Ya en San Sebastián, y también en el entierro-homenaje de Fernando Buesa en Vitoria. Éste ha sido también el principal argumento político del propio Fernando en el último pleno del Parlamento vasco, constituyéndose en testamento político de una excelente e impecable trayectoria. La libertad y sus correlatos de pluralidad, tolerancia, respeto y seguridad son las condiciones de posibilidad de una democracia saludable; si faltan es porque una parte de esa sociedad carece de tales derechos y porque la otra parte se apropia abusiva o ilegítimamente de los recursos políticos que asigna la ciudadanía. Éste es el grave problema que aqueja a la política vasca: la falta de libertad de una parte importante de sus ciudadanos, que, obviamente, no son los presos, que están donde están por los graves delitos que han cometido y que no tienen justificación ni atenuante.

Lo dicen los propios ciudadanos de forma recurrente. Según nuestras encuestas, más del 90% de los vascos cree que hoy en Euskadi se pueden defender todos los programas políticos sin necesidad de recurrir a la violencia, el 84% de los vascos considera grave el problema del terrorismo de los sabotajes cotidianos, el 53% percibe que existe miedo a participar activamente en política, un 45% no se considera suficientemente protegido por sus fuerzas de orden público ante tal violencia y sólo el 39% dice sentirse plenamente libre para hablar de política con todo el mundo. Quienes así piensan son precisamente los liberticidas, es decir, los violentos y sus amigos. Hay, por tanto, un gravísimo déficit de libertad en Euskadi, que es el que explica las explosiones cívicas esporádicas como las de las últimas semanas. Claro que hay riesgo de enfrentamiento físico. Digo físico y no civil, porque creo que este último apelativo oculta la realidad al poner en el mismo nivel a los agresores sistemáticos que lo buscan desde hace tiempo y a los agredidos que explotan porque se hartan de su falta de protección y se desesperan ante la realidad de ver cómo su libertad se ahoga y su ciudadanía se va degradando progresivamente.

Recordemos cómo el clima generado por el asesinato de Calvo Sotelo fue la puntilla a la II República, cuyo final dramático es una lección histórica de primer orden. Pero recordemos también las consecuencias de las connivencias, falta de coraje y principios democráticos y oscurantismo político que llevaron a Hitler al poder, y a Europa, al mayor desastre de su historia. Creo que, a pesar de las distancias, hay lecciones que deberíamos haber aprendido. La más importante es que hay que saber escuchar y responder a la rebelión cívica, que lleva años fraguándose en Euskadi no sólo para que ésta no nos lleve por delante, sino, y sobre todo, para sanear nuestra democracia y liberarla de la perversión moral que amenaza con arruinarla. La perversión provocada por la violencia y su subcultura de intolerancia y exclusivismo, bien alimentados por asfixiantes estructuras de control social y selección ideológica.

No es casual ni extraño que, al grito profundo de libertad, los ciudadanos añadiesen otros referidos a los asesinos y, sobre todo, los que exigían responsabilidades a nuestros gobernantes. Los ciudadanos tienen claro que las responsabilidades criminales de los terroristas se sustancian en los tribunales y que es inútil exigirles responsabilidades políticas a los que se pronuncian políticamente como matones antisistema. Sin embargo, saben, sin necesidad de estudiar ciencias políticas, que en nuestra democracia representativa la exigencia de responsabilidad política a nuestros gobernantes es fundamental. Y esto es lo que hacían pidiendo la dimisión de Ibarretxe y su Gobierno y exigiéndole responsabilidades al PNV. No caigamos en la idea de que era la simple reacción que buscaba un "chivo expiatorio". Claro que no le hacían responsable del asesinato, pero sí de apoyar su Gobierno y, sobre todo, su estrategia política en la ilegitimidad antisistema de los que avalan políticamente a los asesinos, niegan los derechos ciudadanos y ahogan la libertad de una parte, siempre la misma, de esta ciudadanía. Yo mismo he escrito en estas páginas que los votos solos no convierten en legítima a una fuerza política y que no es legítimo pactar con una fuerza ilegítima, por mucho que la aritmética parlamentaria cuadre. Es como meter el zorro en el gallinero, cuyas consecuencias son fáciles de imaginar, porque son de sentido común.

Es la primera vez que en la Europa de posguerra se hace un Gobierno de esta naturaleza. Basta con fijarse en las reacciones en toda Europa y en las movilizaciones en el interior del país tras el nuevo Gobierno austriaco. Heider es un populista autoritario y xenófobo y, aunque tenga muchos votos (también Hitler los tuvo), es, de momento, un partido antisistema e ilegítimo, a pesar de que no mate ni base su estrategia política en la violencia. No podemos seguir engañándonos. Lo nuestro es mucho más grave, porque tras el voluntarismo de la reconversión de los violentos a las vías democráticas se esconde un grave error político que amenaza con deslegitimar nuestra democracia, producir una profunda perversión moral en una parte importante de nuestra sociedad y provocar una explosión social. ¿Puede haber mayor perversión xenofóbica que la que excluye a la mitad de la ciudadanía de la plena pertenencia a la comunidad política que sustenta a las instituciones? ¿Puede haber mayor irresponsabilidad política que la del dirigente o gobernante que se atreve a deslegitimar el actual marco estatutario, fuente de la propia legitimidad institucional que administra y de la que se ha beneficiado casi en exclusiva durante veinte años? Las consecuencias son obvias: los violentos, como no podía ser de otra manera, han vuelto a las andadas, se han crecido y han reforzado su política antisistema. En efecto, hoy la división entre los demócratas es evidente, la fractura social la experimenta cotidianamente la mayor parte de nuestros ciudadanos y tenemos un Gobierno sin autoridad política suficiente para una situación tan grave.

En Euskadi, el principal responsable político, por muchas razones, es el PNV y su dirección. Y es muy grave que, no por casualidad, el de "¡libertad!" fuera el único grito que Arzalluz no oyera o no quisiera escuchar. Eso sí, sacó a relucir unos supuestos panfletos, aportados por su Cesid particular (¿no estaremos en un Estado policial, verdad?), evocando el yugo y las flechas. Pero, en su proverbial capacidad para la insidia, descuidó la hipótesis, nada inverosímil, de que bien podría haberlos ideado la carlistada de sus alevines o sus propios servicios de contraespionaje, que, hasta la fecha, son los únicos que sacan a pasear tal simbología por las calles de Euskadi. Da la casualidad de que esa descalificación antifranquista, con la que busca deslegitimar radicalmente al resto de los demócratas, alimenta un peligrosísimo etnicismo ideológico, que es el principal y más rancio y anacrónico argumento de sus amigos, los violentos. Lo cierto es que, unos y otros, buscan cerrar filas mediante el viejo recurso totalitario al enemigo exterior, cometiendo la grave inmoralidad de presentarse ante la ciudadanía como víctimas cuando la sangre de las auténticas víctimas está aún caliente. El señor Arzalluz se basta solo para demonizarse y, aunque no tengo especial predilección por los idearios escatológico-apocalípticos, como sé que son los suyos, creo que se está metiendo de lleno en su propio infierno. La verdad es que esto no sería preocupante si no fuera porque está contribuyendo a que sea la propia política vasca la que se convierta en un laberinto infernal.

Es la hora de la libertad para rebelarse con fuerza, reivindicándola y ejerciéndola en todos los sitios, y es la hora de la responsabilidad para recuperar, antes que nada, los principios democráticos y la unidad de los demócratas. Pero la política vasca tiene que dar un giro de 180 grados. Hemos cerrado un ciclo político y tiene que empezar otro nuevo en el que ya nada puede ser igual que lo que hemos vivido hasta ahora. Sin la plena garantía de la libertad no habrá Gobierno legítimo.

Acabamos de honrar la memoria de las últimas víctimas mortales de la barbarie. Jorge y Fernando, que en paz descanséis, porque en las calles de Vitoria hemos podido ver de nuevo cómo está viva la semilla democrática que todos habéis sembrado con tanta generosidad. Nati, Carlos, Sara, Marta..., sois un ejemplo de dignidad y coraje de esta lucha por la libertad, que tiene que encabezar, una vez más, precisamente la juventud. Sabéis que tenéis el cariño y la solidaridad de la mayoría de los ciudadanos, aunque, por desgracia, no os podamos devolver lo que más queríais.

Francisco J. Llera Ramo es catedrático de Ciencia Política de la UPV/EHU, autor de Los vascos y la política y director del Euskobarómetro.

Un mal debate
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo  9 Marzo 2000

Me parece lamentable que la política antiterrorista se convierta en materia electoral o, por lo menos, de conflicto mitinero en estas postrimerías de la campaña.

Es deprimente comprobar la estupidez y la ceguera implacables con que los dos grandes partidos nacionales acaban siempre sacándole las castañas del fuego al PNV a base de atizarse castañas entre ellos, como si finalmente fuera el partido de Arzalluz y no la alternativa, necesariamente conjunta, de los partidos constitucionales lo que podría en un futuro romper el encantamiento etarra de los peneuvistas y desbloquear el gran contencioso vasco, que es la marginación política de la mitad de la población, a la que se veda de hecho el acceso al Poder si no es con la carabina -y perdón por una metáfora tan adecuada- del nacionalismo como garantía de legitimidad. Mientras PP y PSOE no hagan arraigar la idea de que lo ilegítimo es el nacionalismo por su condición excluyente, racista y discriminadora, no habrá mucho que hacer. Entierros, comunicados y más entierros.

Es cierto que el PSOE, muy castigado por la violencia callejera y al que ha apuntado de forma muy especial la banda etarra por considerarlo el eslabón más débil de la cadena constitucional, ha dado síntomas de alarmante debilidad, de inseguridad estratégica y de funambulismo político. Es verdad que incluso después del primer asesinato etarra tras el fin del alto el fuego, Eguiguren, que es el Madrazo de Ferraz, anduvo en conversaciones no ya con el PNV sino con HB, que es el fielato verdadero del nacionalismo una vez que Arzalluz ha aceptado su subordinación política a ETA.

Pero si todo eso es cierto, no lo es menos que la lógica terrorista colocará inevitablemente al PSOE del lado del PP y frente al PNV. Y si ésa es la perspectiva, ¿por qué elevar el diapasón poniendo a la vista las debilidades del que es rival único para La Moncloa pero socio necesario en Alava y aliado preciso en Vizcaya y Alava? Mayor Oreja repite muy a menudo que la lucha contra el nacionalismo, incluido naturalmente el terrorista, es sobre todo un ejercicio de paciencia. No veo por qué se puede tener paciencia en la estrategia política a largo plazo del PP, que es la de la supervivencia nacional y constitucional de España, y no se puede tener un poco de calma y de tranquilidad con un partido que precisa también no sólo de paciencia y clarividencia sino incluso de humor y tranquilidad, aliñados con un punto de hipocresía. El PSOE juega a dos barajas, cierto. Pero pierde. Y si se levantara de la mesa, adiós partida.

El decálogo de Pujol
Juan Francisco Martín Seco La Estrella  9 Marzo 2000

Convergencia i Unión ha hecho público su decálogo. No son diez mandamientos sino doce, pero según la Real Academia, aunque sea así se puede continuar denominando decálogo. Decálogo para gobernar, porque CiU está bastante segura que va a gobernar, como lo viene haciendo en los últimos ocho años. Con el PP o con el PSOE, da lo mismo. La actual ley electoral le sitúa en un lugar inmejorable para hacerlo. Y coloca la gobernabilidad del Estado en una situación muy delicada, aparte de la injusticia que representa que los votos de CiU valgan, por ejemplo, el doble que los de IU.

Pujol viene repitiendo que garantiza la gobernabilidad, pero lejos de esto lo que se produce es una quiebra gravísima en el equilibrio interregional, al gobernar desde los intereses particulares de una Comunidad y en perjuicio del resto. No es extraño que cunda el ejemplo y cada vez sean más los partidos regionalistas o nacionalistas que se presentan, y que sus resultados sean progresivamente mejores.

El decálogo de Pujol, al margen de alguna promesa electoralistas de tipo social para envolver el regalo -por otra parte increíble, puesto que la política de CiU ha tendido siempre hacia las posiciones más conservadoras- , también puede resumirse en dos mandamientos: más competencias y más dinero para Cataluña. El concepto del déficit fiscal que emplea -Cataluña gana más de lo que recibe- resulta contradictorio e incompatible con la esencia del Estado social, pieza básica de nuestra Constitución.

El Estado social implica aceptar que los beneficios y la renta constituyen inputs sociales, lo que por otra parte es evidente. Todo beneficio se obtiene en un entorno social. Toda la economía está interrelacionada. Nadie gana dinero en solitario. Implica, además, asumir que la distribución de la renta que realiza el mercado no es ni adecuada ni equitativa y, por ende, precisa de corrección. La política redistributiva del Estado no despoja a nadie de lo suyo, sino que se dirige a determinar "lo suyo" de acuerdo con criterios sociales, políticos y democráticos que no son precisamente los del mercado.

Estos planteamientos no sólo tienen aplicación al ámbito personal, sino también al territorial. Seria absurdo afirmar que Botín o las hermanas Koplovitz tienen un déficit fiscal. Pues igual de absurdo es que Cataluña o Madrid lo proclamen.

Democracia vasca
PATXO UNZUETA El País  9 Marzo 2000

La "falta de valentía y decisión" que ETA reprocha al PNV y EA en su comunicado de ayer se habría manifestado en su negativa a secundar su propuesta de boicotear las legislativas y convocar unas elecciones constituyentes conjuntas en el Euskadi, Navarra y País vasco-francés. Dice ETA que esa negativa fue "la razón del abandono de la tregua". A la dirección del PNV, tales propuestas le parecieron en su día "estrambóticas", y esa negativa es hoy su mayor aval democrático, aunque no acabe de sacar las consecuencias políticas que se derivan de ella.

Reivindicaba Iñaki Anasagasti el pasado domingo, en Deia, la tradición intervencionista de su partido en la política española, prefigurada ya por Sabino Arana en el último año de su vida, y plasmada en la participación en todas las elecciones legislativas celebradas desde 1917. Es decir, desde el año en que el sector mayoritario del nacionalismo vasco dio el giro definitivo hacia la intervención en la política española -obteniendo en las legislativas de febrero de 1918 siete diputados y tres senadores- y hacia la formulación de sus aspiraciones en clave autonómica.

Desde entonces, la defensa de la vía autonómica y la participación electoral han circulado en paralelo, y sólo los sectores minoritarios que han impugnado lo primero se han opuesto a lo segundo. Ahora hay una situación especial, porque el PNV ha aprobado una línea de superación del autonomismo, aunque sin renunciar del todo al Estatuto, pero sigue defendiendo la presencia en el Parlamento español. ETA intenta forzar la ruptura: "Hay que poner en práctica la desobediencia a través de la abstención activa" porque la elección de las autoridades españolas "no nos compete". La alternativa es "construir la democracia vasca", desde unas elecciones conjuntas en toda Euskal Herria.

No explica ETA quién, y con qué legitimidad, convocaría esas elecciones en Navarra y Francia, donde el nacionalismo es muy minoritario. Pero sí adelanta algunas pistas de lo que pueda ser esa democracia vasca. Entre otras cosas, los criterios para determinar quiénes son ciudadanos vascos de pleno derecho. El lugar de nacimiento es indiferente, pero todo el que quiera ser considerado ciudadano vasco "debe respetar ante todo y necesariamente los derechos de Euskal Herria". Ello excluye a los "miembros de las fuerzas armadas españolas y francesas y a los funcionarios de una administración extranjera". No es una improvisación. En un artículo publicado este mes en la revista Claves, Carlos M. Gorriarán ofrece algunas de las elucubraciones aparecidas en el boletín interno de ETA sobre el censo de (verdaderos) vascos. Ésta no es una mera cuestión "de territorialidad" -vasco es el avecindado en Euskadi, según el Estatuto de Gernika- sino de "nacionalidad"; habría que negársela "a las fuerzas opresoras y a los lacayos de los Estados español y francés". "La Asamblea de Municipios o las diputaciones podrían abrir el debate sobre la nacionalidad (...) todos los que quieran ser votantes tendrán que pedir el derecho al voto". Es decir, que en la construcción nacional sólo podrán participar los interesados en ella: los patriotas.

Un influyente miembro de HB que participó como asesor en las conversaciones de Argel relativizaba a comienzos de los 80 el papel de unas elecciones que "igualan el voto de quien se juega hasta su vida por Euskadi con el de quien no arriesga por ella ni una uña". No es un criterio racista, pero sí heráldico de los derechos civiles: vasco-vasco es el que se adhiere al proyecto nacionalista. El que no se adhiera, como Buesa, puede ser asesinado, según explicó ayer ETA.

Hacia 1917, los nacionalistas más inteligentes comprendieron que Euskadi era plural, tanto en el aspecto étnico -el 80 % de los vascos tiene al menos un abuelo nacido fuera de Euskal Herria- como en el político, y adoptaron el autonomismo como forma de hacer compatibles sus ideales y el criterio democrático. Lo ocurrido ahora no es que un cambio ideológico haya forzado un giro en la política nacionalista, sino, al revés, que una alteración instrumental en la política de alianzas para atraer a HB ha provocado un cambio de política y hasta ideológico (abandono de la democracia cristiana) en el PNV. Se comprende su estupor a la vista de los resultados, tal como ayer los resumía la propia ETA: efectivamente, la opción no es entre autonomía e independencia, sino entre democracia y fascismo.

Hallado en Bayona un cargamento de 30 paquetes con explosivos de ETA
La vivienda en la que se almacenaba podría ser un taller de preparación de artefactos
VASCO PRESS El Mundo  9 Marzo 2000

BAYONA
.- Agentes de la policía judicial francesa han encontrado esta mañana una casa situada en una localidad próxima a Bayona en la que ETA guardaba explosivos, según han informado a la agencia "Vasco Press" fuentes relacionadas con la investigación.

En la vivienda, ubicada en Guiche, localidad situada a unos 20 kilómetros de Bayona, se han encontrado 30 paquetes de clorato de sodio, diversos mecanismos de iniciación de artefactos explosivos y otros componentes para la fabricación de bombas.

También se han encontrado cajas que todavía no se han abierto porque se está a la espera de que lleguen los especialistas en desactivación de explosivos para que intervengan.

La casa podría ser utilizada como taller de confección de artefactos por parte de ETA, según las primeras impresiones policiales, aunque este extremo todavía no ha sido confirmado oficialmente.

La vivienda había sido alquilada hace un año por Conchita Iglesias Alvarez, la compañera sentimental del dirigente de ETA José Javier Arizkuren Ruiz, "Kantauri", detenida el pasado 2 de febrero en Tarnos. En la operación policial ha sido detenido un ciudadano francés, propietario de la casa.

La RAE, el Cervantes y Telefónica, que aporta 300 millones, crean el «Diccionario de Dudas» panhispánico 
MADRID. Antonio Astorga ABC 9 Marzo 2000

Como adelantó ABC, el programa «Scriptorium» del Instituto Cervantes, que dirige Fernando Rodríguez Lafuente, edificará el primer gran «Diccionario de Dudas» panhispánico, que lanzan la Real Academia, Telefónica y el Cervantes. Ayer, Víctor García de la Concha, Juan Villalonga y Rodríguez Lafuente firmaron el convenio que pone al día el español en Internet. Telefónica aporta 300 millones.

El español, una lengua de andariegos e inmigrantes que ha creado la novela moderna (sostiene Carlos Fuentes) es el futuro. Y así lo (a)firmaron ayer el presidente de Telefónica, Juan Villalonga, institución que se erige en mecenas del servicio «Español al Día» ( www.rae.es ) en Internet y del «Diccionario de dudas» —con 300 millones de pesetas de 2000 a 2002—; el director del Instituto Cervantes, Fernando R. Lafuente y el de la RAE, Víctor García de la Concha. Era natural, subrayó el director de la Docta Casa, que la Academia y las Academias que en 1999 se encontraron con Microsoft (acuerdo por el que el Diccionario de la RAE se convierte en producto regulador básico de todos sus productos) lo hicieran ahora con Telefónica: «Era natural porque como me señalaba uno de sus directivos si Telefónica está presente en todos esos países es por la Lengua».

LA RED INTERACADÉMICA
El «Convenio marco» dotará a 14 Academias hispanoamericanas que aún no disponen de ella de infraestructura informática y comunicaciones para la creación de una red interamericana. Mantendrá y actualizará el servicio «Español al día», que recibe ya más de centenar y medio de consultas de todo el mundo ( www.rae.es ) y el Departamento de Invetigación más Desarrollo de Telefónica colaborará con el Banco de Datos de la RAE, que supera ya los 225 millones de registros.

Página destacada merece el «Diccionario normativo de dudas». Los directores y representantes de las 21 Academias Correspondientes de América, el Instituto Cervantes y la RAE sentaron ayer las bases y perfilaron los detalles de la primera obra panhispánica de consulta cuyo versión básica verá la luz dentro de tres años en Internet y en forma de libro. Este Diccionario no pretende ser un atlas y registrar todas las variantes lingüísticas del universo hispanohablante. Se examinarán las dudas que a diario se plantean los usuarios del «español estándar», el que empleamos cuando sentimos la necesidad de expresarnos con corrección». ¿Qué quiere fijar este Diccionario? La RAE no lo concibe como un depósito cerrado sino como un observatorio atento a la evolución del español. Se preocuparán de los extranjerismos que cada día irrumpen en el mundo hispanohablante y, de manera consensuada, se tratará de ofrecer una respuesta inmediata. Se procurarán normalizar los aspectos gráficos de la Lengua Española: los referidos a la adaptación o transcripción de voces procedentes de otras lenguas. Las propuestas que prosperen de este Diccionario serán registradas en el Diccionario de la RAE, la Gramática o la Ortografía. Para elaborar la obra se cuenta con los medios que laboran en la corrección lingüística y se tiene muy en cuenta el Libro de Estilo de ABC.

EL PLAN DEL CERVANTES
El «Diccionario de Dudas» se construirá desde el programa «Scriptorium» (intranet, en el argot informático), que el Cervantes ( www.cervantes.es ) puso en marcha para la corrección de textos internos en sus 35 centros. Ayer, Fernando R. Lafuente anunciaba, desde el portal temático por excelencia de la lengua y la cultura en español —que se renovará y hará interactivo—, un ambicioso plan estratégico para la promoción del español y sus contenidos en Internet, que se realizará junto a Telefónica. Varias fases aguardan: a) diagnóstico del español en la sociedad de la información; b) prospección sobre las industrias culturales; c) análisis lingüístico, filológico, educativo y comunicativo. El Cervantes creará la Oficina del Español en la Sociedad de la Información.

El presidente de Telefónica instó a las autoridades políticas, a las académicas, a las instituciones culturales y a la sociedad civil a «tratar de que el idioma español esté presente en Internet de una forma directamente proporcial a su importancia en el mundo». Y apostilló que el «Diccionario de dudas» y el «español al día» colocan a nuestro idioma en las primera posiciones de salida en la carrera de las nuevas tecnologías: «Si antes se decía “lo que no sale en televisión no existe”, a partir de un futuro próximo habrá que cambiar el sujeto de esta oración por “lo que no esté presente en Internet”», concluyó el presidente de Telefónica.

Telefónica se convierte en mecenas del fomento del español en el mundo
La Real Academia recibe el apoyo económico de la compañía para potenciar el idioma también en Internet
El Diccionario de dudas será una obra de constante actualización

Las Claves
Telefónica trabajará en el desarrollo y mantenimiento del servicio 'Español al día'
La colaboración de la compañía también incluirá el esperado 'Diccionario de dudas'
Sustentará las redes de comunicación de las 21 academias hispanohablantes

Los Datos
Telefónica aportará 300 millones de pesetas a la Fundación Pro Real Academia Española
En los próximos años se reforzará la colaboración entre Telefónica y la RAE
La RAE busca apoyos en las nuevas tecnologías y ya cuenta con la compañía española y Microsoft

Madrid ÁNGEL MUÑOZ La Estrella 9 Marzo 2000

Telefónica será el gran patrocinador de la lengua española tras la firma ayer de un convenio de colaboración con la Real Academia. Como dijo Juan Villalonga en la 'sede' mundial del castellano, el salón principal de la RAE, en un futuro próximo "lo que no esté presente en Internet no existe" por lo que el crecimiento del español en la red es vital ante la fuerza del inglés. Por su parte, el director de la Academia, Víctor García de la Concha, no dudó en recordar que la razón por la que Telefónica está en Hispanoamérica es "la lengua".

La compañía global de comunicaciones sufragará los gastos de dos grandes proyectos presentes y futuros de la RAE: Desarrollo y mantenimiento del servicio 'Español al día' y la elaboración del 'Diccionario normativo de dudas', tanto en su versión de papel como en la de Internet.

La compañía irá publicando en Internet avances de su contenido sin esperar a que termine la redacción total del 'Diccionario de dudas', prevista para el 2002. Este proyecto se lleva a cabo junto con el Instituto Cervantes, cuyo responsable, Fernando Rodríguez Lafuente, llegó a un acuerdo con la RAE para su reelaboración.

Además Telefónica se compromete a conectar informativamente las 14 academias del español que aún carecen de las necesarias infraestructuras de comunicaciones. La compañía sustentará los sistemas de telecomunicaciones de las 21 academias que hay en el planeta hispanohablante.

Juan Villalonga: Las Academias se
ponen ahora al frente de la revolución
lingüística más importante de toda
nuestra historia

Telefónica aportará 300 millones de pesetas a la Fundación Pro Real Academia Española a lo largo de tres años y la colaboración se verá incrementada en el futuro en todo lo relacionado con la difusión y desarrollo de la lengua española en el mundo.

Juan Villalonga recordó en su discurso previo al acto de la firma, al que acudieron los embajadores de los países hispanohablantes y los directores de sus Academias, que "estamos a las puertas de un cambio radical de la capacidad y actitud del usuario frente a la tecnología; los niños se educarán con estas nuevas tecnologías desde edades muy tempranas, con una soltura asombrosa y los centros educativos y los educadores deberán estar a la altura de los tiempos". A su juicio las Academias se ponen ahora "al frente de la revolución lingüística más importante de toda nuestra historia".

Si hace unos meses la Real Academia Española llegaba a un acuerdo con Microsoft, "era natural" que ahora se encontrara con Telefónica, "la empresa española de comunicaciones con mayor implantación en el mundo hispanohablante", dijo Víctor García de la Concha antes de firmar el convenio con Juan Villalonga.

Limpia, fija y da esplendor
Editorial La Estrella 9 Marzo 2000

Hoy es el día en que, fuera del trasiego incesante de noticias políticas y electoralistas -cuando no simplemente electoreras- la actualidad española reseña en tipografía de primer orden la firma de uno de los proyectos más importantes que se han podido suscribir en favor de la lengua española y de su difusión en todo el mundo. La Real Academia de la Lengua y Telefónica se han comprometido a colaborar para fortalecer las bases normativas de nuestra lengua, promocionarla a través del ámbito universal de Internet, y ponerla a la par del inglés en la primacía de uso lingüístico de esta red en la proporción que a cada idioma le corresponda. Es una manera de poner la lengua española en igualdad de condiciones respecto del inglés que, desde hace años, disfruta de la primacía en Internet. 

Prescindiendo del ornato académico y social que los organizadores dieron ayer a la firma del acuerdo entre ambas instituciones, con la presencia de gala  de los más altos directivos de las respectivas casas, con sus dicursos de solemnidad y sus desbordantes entusiasmos de rigor, bajo los titulares de la noticia queda todo un acontecimiento puramente español para la vida práctica de medio universo, sobre cuya importancia de futuro y cuyas repercusiones en la proyección del español no se pueden hacer más que previsiones muy positivas.
Varios cientos de millones del patrocinador van a servir para que la Real Academia de la Lengua mantenga y desarrolle en Internet, que es ya la gran plataforma universal de las comunicaciones, tanto su servicio "El Español al día" como su "Diccionario normativo de Dudas", un verdadero patrimonio docente para uso de millones de internautas que se sirven en el mundo de nuestro idioma. De esta manera, los usuarios de la lengua española podrán acudir a la red para pulir su idioma, con lo que, indirectamente, se irán eliminando, sin duda, la influencias perniciosas de los extranjerismos inyectados en el español por la fuerza ejercida hasta ahora por el inglés. No hace falta ser muy optimista en el vaticinio para prever que la presencia de nuestra lengua en Internet frenará en adelante la desproporcionada e injusta hegemonía del inglés.

Es un extraordinario acierto que desde la empresa privada se sumen iniciativas y apoyos para "limpiar, fijar y dar esplendor" a la lengua, sobre todo en momentos como los actuales en que sumarse a las innovaciones tecnológicas es vital para que el español tenga la dimensión real que corresponde a su uso en el mundo. El patrocinador, Juan Villalonga, dio en su discurso la clave del sentido de este acuerdo: "En el futuro, lo que no esté presente en Internet no existirá". Es de esperar que, tras este acuerdo digno del mayor encomio, en el seno del Gobierno cunda el ejemplo y se sumen presupuestos para, a través del Instituto Cervantes, contribuir igualmente a la extensión y solidez de nuestra lengua.

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