AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 16  Marzo 2000
#La lección
FERNANDO SAVATER El País 16 Marzo 2000

#El Triunfo de la derecha
Juan Francisco Martín Seco La Estrella 16 Marzo 2000

#El TSJC sentencia que Pujol vulneró el derecho a la libertad de expresión en el caso de la COPE
MADRID. F. Álvarez ABC 16 Marzo 2000

#Empresarios guipúzcoanos confirman el chantaje de ETA exigiéndoles dinero
La Estrella 16 Marzo 2000

La lección
FERNANDO SAVATER El País 16 Marzo 2000

Al día siguiente de las elecciones, editorialistas y tertulianos oficiosamente bienintencionados se han apresurado a recordar al partido vencedor que van a gobernar en un país plurinacional, por lo que harán bien en conservar sus alianzas con las fuerzas periféricas y centrífugas..., aunque no les sea en puridad necesario dada su mayoría absoluta de escaños. Al gran general que volvía triunfador o al emperador en plena gloria los sabios romanos le imponían la compañía de un amonestador encargado de reiterarle: "¡Recuerda que eres mortal!"; al victorioso PP y al arrollador José María Aznar les han salido enseguida celosos amonestadores que insisten: "¡Recuerda que eres plural!". No es que me parezca mal, porque los políticos endiosados por los votos suelen confundir la mayoría absoluta parlamentaria con el absolutismo en la mayoría de los temas parlamentarios, como ya alguna que otra vez hemos visto. Pero echo en falta predicadores complementarios que repitan a los antedichos partidos periférico-centrífugos: "¡Recordad que este estado es plural porque es uno, no a pesar de ser uno! ¡No olvidéis que la mayoría abrumadora de los españoles ha vuelto a votar -y con todo derecho, por cierto, en su ámbito válido de decisión democrática- tanto por la unidad plural como por la pluralidad unida!". Porque mala es sin duda la arrogancia del que no quiere ver más que a España en todas partes, pero no es mejor la de quien se niega a verla ni poco ni mucho aunque se lo reclame más de la mitad de su propio vecindario: no desde Madrid, como suele decirse, sino desde el piso de al lado..

En la estrepitosa derrota del PSOE, que sobran razones para lamentar, han influido sin duda múltiples causas. Me parece evidente que una de las más decisivas ha sido su incapacidad para presentarse ante todos los votantes como un partido tan comprometido en la defensa de la unidad del país como claramente lo está en la de su pluralismo. Por el contrario, en demasiadas ocasiones dio la impresión de creer que el uno era más importante que la otra o, aún peor, que reivindicar la pluralidad (aunque fuese desde planteamientos nacionalistas que la exigen a escala de Estado para mejor excluirla en casa) era siempre progresista, mientras que cualquier reclamación explícita de unidad estatal y simbólica era propia de émulos de Queipo de Llano a Ramiro de Maeztu.

Hasta el último día hemos visto a genios de la estrategia electoral intentando convencer al votante de que ellos venían a purgar a este país de ese azote atroz de pluralistas que es Mayor Oreja. Grave error. Cuando el progresista dotado de sentido común -que abunda bastante más de lo que creen los políticos- oye decir cosas por el estilo a una nulidad irrecuperable como Javier Madrazo o a un bocazas pirotécnico como Beiras, se limita a reírse. Pero si tales opiniones vienen de la izquierda en la que uno trata de confiar, el enfado es mucho mayor y bien puede volverse deserción ante las urnas. Y no olvidemos que son tales desertores los que han hundido al PSOE, no única ni principalmente los votantes del PP.

En España sólo el facherío anhela salir diariamente a la calle envuelto en la bandera rojigualda; pero, en cambio, hay mucha gente que quiere que no la obliguen a esconderse ante ella so pretexto de no parecer reaccionaria. Es la misma gente -progresista, de izquierda, con todos los papeles antifranquistas en regla y los deberes anti-GAL aprobados con notable alto- que considera que, en tanto inventamos alguna entidad supranacional mejor, el estado existente ofrece más refugio al ciudadano agobiado por las megafusiones globalizadoras que el permanente tira-y-afloja disgregador rentabilizado por ciertos nacionalistas. Y si eso lo piensan los veteranos del antifranquismo, imagínense los más jóvenes, que, además, forman la mayoría.

Éstos quieren tener un país como los demás europeos, todo lo plural que sea debido, pero inequívocamente afirmado por encima de particularismos históricamente tramposos y políticamente chantajistas, sin necesidad de avergonzarse por ello ni de afiliarse a la extrema derecha. A todos éstos, el PSOE -y no por culpa de Almunia, justo es decirlo- les ha resultado demasiado vacilante, confuso y acomodaticio. El Partido Socialista francés gobierna Francia porque es razonablemente socialista, pero también inequívocamente francés: si se hubiera presentado a las elecciones como una federación de los socialistas bretones, limosinos, normandos, provenzales, etcétera, hubiera obtenido probablemente menos votos que Le Pen.

Yo no sé si mañana a José María Aznar le saldrá de dentro el castellano viejo y se pasará al nacionalismo excluyente (las vociferaciones aberrantes en la calle de Génova durante la noche triunfal no fueron suyas, sino de los ultrasur pijos del PP, que obviamente tampoco faltan); lo único que puedo decir es que, hoy por hoy, no es cierto que sostenga un españolismo esencialista en el sentido en que lo es por ejemplo el documento programático aprobado en enero por la asamblea general del PNV. He leído atentamente su discurso sobre el País Vasco pronunciado en la sociedad El Sitio de Bilbao y lo suscribo de la cruz a la fecha. Si no lo pone en práctica podremos demandárselo, pero es ridículo que por retórica electoral algunos líderes socialistas lo hayan considerado una posición "extremista", como si fuese comparable al nacionalismo étnico o como si ellos pudieran presentar un programa alternativo mejor.

Lo que ha sido fatal para el PSOE no es el "seguidismo" al PP en aquello que el PP plantea bien, sino la falta de iniciativas estimulantes para corregir las muchas otras cosas en las que el partido gubernamental mantiene posiciones netamente retrógadas. Cuando intenté decir esto mismo hace unas semanas en un artículo titulado La izquierda cuca, alguien me reprochó coincidir en algunas de mis apreciaciones con lo que decía Abc. Es una refutación tan convincente como la de quien se niega a comprar un reloj puntual alegando que también los relojes parados señalan dos veces al día la hora exacta...

La lección de estas elecciones es importante para la izquierda no porque la decrete innecesaria y superflua, sino precisamente porque revela con claridad lo que le falta y le sobra para volver a ser aceptada mayoritariamente como preferible a la derecha. Y yo creo que lo es, en cuestiones de cohesión social, de educación pública, de inmigración, de sanidad, de solidaridad internacional contra la miseria y contra las dictaduras, de respeto al pluralismo informativo, de protección de los derechos individuales en materia de costumbres, del resguardo de una sociedad laica. Por eso creo que debe llegar a serlo también sin equívocos en la propuesta de un modelo de Estado constitucional tan escrupuloso en el mantenimiento de la convivencia unitaria como en el rechazo de cualquier uniformidad injusta y estéril.
Fernando Savater
es catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense.

El Triunfo de la derecha
Juan Francisco Martín Seco La Estrella 16 Marzo 2000

Con las elecciones suele ocurrir algo parecido a lo que sucede con la evolución de la economía. Las predicciones resultan difíciles, pero el posterior análisis de lo acaecido se convierte en una operación mucho más factible. Nadie hubiese apostado por una mayoría tan aplastante del PP. Entre otros motivos porque las encuestas no lo manifestaban así. No obstante, una vez conocidos los resultados, se pueden encontrar múltiples razones que lo explican:

1-     Los valores, ideas y planteamientos de derechas, hacía ya mucho tiempo que se habían impuesto, quizás de la mano del propio PSOE, en la sociedad española.

2-    La ficción entre derechas e izquierdas, basada en concepciones puramente nominalistas, se mantuvo mientras el partido socialista estuvo en el poder, pero se diluyó tan pronto como gobernó el PP y los ciudadanos tomaron conciencia de que no existían entre sus políticas diferencias apreciables.

3-   El gobierno del PP, durante estos cuatro años, ha procurado adoptar el menor número posible de medidas antipopulares. En buena parte, tampoco las ha precisado, al poder vivir de las rentas de aquellas que había tomado el PSOE.

4-    En un mundo ideológicamente plano los ciudadanos votan a corto plazo, es decir, fijándose exclusivamente en los beneficios inmediatos que uno u otro partido les oferta. El PP convirtió la campaña en una subasta de promesas tangibles y concretas; muchas de ellas quizás demagógicas, pero en un debate dominado por el eslogan, carente de profundización ideológica, atrajeron sin duda a muchos votantes.

5-   Todo partido en el gobierno posee un plus a la hora de ganar unas elecciones. La experiencia, no sólo en España sino también en Europa, nos enseña que cada vez más los gobiernos, sean centrales o de otro tipo, se perpetúan en el poder y el cambio sólo se produce. bien cuando se cometen determinados errores o bien cuando aparecen en el universo político o económico dificultades o graves problemas.

6-    El gobierno del PP ha contado con una coyuntura económica favorable, lo que le ha posibilitado exhibir como logros de su política lo que era más bien efecto de la situación económica internacional.

7-   Ante una gran parte del país, que mira con recelo la fuerza centrífuga desintegradora que zarandea al Estado y que está hipersensibilizada con el fenómeno terrorista, el PP se ha presentado como la única garantía de vertebración, y como la formación política con una postura más firme ante el separatismo vasco.

El TSJC sentencia que Pujol vulneró el derecho a la libertad de expresión en el caso de la COPE 
MADRID. F. Álvarez ABC 16 Marzo 2000

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha sentenciado que Jordi Pujol vulneró un derecho fundamental como es el de la libertad de expresión con su decisión de ordenar el cierre de las frecuencias de la Cadena COPE en Cataluña. El fallo definitivo se hará público en los próximos días. Mientras, altos responsables de la Generalitat intentan alcanzar un acuerdo extrajudicial con la COPE.

El cierre de las emisoras de la Cadena COPE en Cataluña, ordenado por Jordi Pujol el pasado mes de mayo de 1999, vulneró un derecho fundamental como es el de la libertad de expresión, tratando de imponer restricciones a la actividad propia de esta emisora como todo medio de comunicación, esto es, su derecho a informar. Esta es la principal conclusión que se desprende de la sentencia que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha dictado y que hará pública en los próximos días, según fuentes conocedoras del fallo del Tribunal catalán. La sentencia, que permite seguir emitiendo a COPE, será recurrible ante el Tribunal Supremo.

En virtud de la decisión del Gobierno de la Generalitat, la COPE perdía sus frecuencias de Frecuencia Modulada en Tarragona, Manresa y, prácticamente, en Barcelona. Por contra, el Grupo Godó (editor del diario «La Vanguardia») obtenía en el polémico reparto 10 nuevas emisoras, entre ellas dos de la COPE por las que pretendía empezar a emitir actualmente. Ahora, once meses después, el TSJC ha decidido que la acción emprendida por la Generalitat vulnera un derecho fundamental.

PUJOL: «SIN LIBERTAD PARA MENTIR»
Por aquel entonces, el presidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, advirtió tajante que «hay libertad de expresión y mucha, pero se tiene que utilizar bien y no para decir mentiras», en referencia a las críticas que la Cadena COPE realizó por la retirada de tres de sus frecuencias en Cataluña, que la emisora de radio calificó de «ataque a la libertad de expresión». Pujol aseguró en todo momento que la resolución del concurso de renovación y asignación de frecuencias era «correcta y justa».

Fuentes próximas al Gobierno de la Generalitat explicaron ayer a ABC que en los últimos días se habían acelerado los contactos con los responsables de la emisora privada de radio con el fin de alcanzar un acuerdo extrajudicial antes de que se hiciera pública la próxima sentencia del TSJC.

Fuentes de la COPE, por su parte, aseguraron ayer que por el momento no conocen nada al respecto de la decisión del TSJC pero que «están seguros de que son ellos y no Pujol quienes llevan la razón desde un principio. La libertad de expresión es algo demasiado delicado como para permitirse el lujo de jugar con ella. En cualquier caso, con el auto dictado el pasado martes por el mismo Tribunal, nos sentimos satisfechos, porque nos hace ser optimistas respecto al futuro. Teníamos confianza en que finalmente se conseguiría evitar el atropello que pretendía Pujol».

«LÍNEA EDITORIAL»
La COPE, además, se remonta al pasado mes de mayo, cuando señalaba que «parece evidente que la verdadera motivación de la decisión de la Generalitat de Cataluña para la retirada de licencias se encuentra en la discrepancia con la línea editorial». El Consejo de Administración de la Cadena COPE manifestó que la decisión de Pujol «vulnera la Constitución» y que «por ese motivo, más allá de repercusiones de orden empresarial y laboral, lamenta la vulneración del derecho fundamental a la libertad de expresión que supone la decisión, y el que sea realizado precisamente por una autoridad legalmente constituida».

El Consejo de Administración de la COPE ya mostró su confianza en que la Justicia se encargaría de «restaurar tal vulneración» e hizo hincapié en que «compró esas emisoras por habérselas vendido la Fundación Catalana de Comunicación, entidad estrechamente vinculada al partido político Convergencia Democrática, actualmente en el Gobierno de Cataluña. Esta compra, realizada a instancias de las autoridades de Convergencia, supuso un grave quebranto económico para COPE, por la deficiente situación en que se encontraban y se llevó a cabo por prestar un servicio a la radiodifusión de Cataluña».

La orden de cierre decretada por Pujol suscitó inmediatas reacciones, como la del arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, quien once meses atrás manifestó que la decisión de la Generalitat de Cataluña «ha sido un error muy grande. Aunque a uno no le guste todo siempre, hay que aceptar la diferencia y escuchar otras opiniones». Amigo apuntó que «la libertad de expresión y la pluralidad aseguran siempre un gran enriquecimiento».

Empresarios guipúzcoanos confirman el chantaje de ETA exigiéndoles dinero
La Estrella 16 Marzo 2000

13:06  La Asociación de Empresarios de Guipúzcoa (ADEGI) confirmó hoy mediante una nota los recientes intentos de chantaje que han sufrido diversos empresarios guipuzcoanos a los que ETA intenta extorsionar a través del denominado "impuesto revolucionario". Los empresarios piden además a los partidos que asuman que la paz es tema prioritario en la agenda política. Indica, además, que este chantaje se ha venido manteniendo incluso durante el período de tregua, como ya ha denunciado en repetidas ocasiones, y asegura que esta situación "no hace sino generar desazón y desánimo en la clase empresarial que lleva demasiado tiempo soportando esta situación, que se convierte en un obstáculo insalvable para la paz, el crecimiento económico, la inversión y el empleo". Adegi exige la desaparición de todo tipo de chantaje y violencia y hace un llamamiento a todas las fuerzas políticas para que "recobren la senda del diálogo y el consenso que la sociedad vasca está demandando, y asuman que la paz es el tema prioritario de la agenda política".

 

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