AGLI

Recortes de Prensa    Viernes 17  Marzo 2000
#El vigilante
ALFONSO USSÍA ABC 17 Marzo 2000

#Cosas de Cataluña
Carlos HERRERA ABC 17 Marzo 2000

#Un pacto contra las libertades
Germán Yanke Libertad Digital 17 Marzo 2000

#¿Quién causa el desprestigio de la Ertzaintza?
IMPRESIONES El Mundo 17 Marzo 2000

#ETA envía 'recordatorios' a 50 empresarios y les exige de 10 a 25 millones
AURORA INTXAUSTI, San Sebastián El País 17 Marzo 2000

#Atacada la casa del vecino de un edil del PP de Getxo con 'cócteles mólotov'
Bilbao EL PAÍS 17 Marzo 2000

#La venda de Ibarretxe
Editorial El País 17 Marzo 2000

#La Generalitat decide que no se investigue la presunta financiación ilegal de Unió
JORDI MARTINEZ Barcelona La Estrella 17 Marzo 2000

#Ha ganado la limpieza étnica
MIRA MILOSEVICH El País 17 Marzo 2000

#EEUU apuesta por la educación bilingüe
CARLOS FRESNEDA. Corresponsal El Mundo 17 Marzo 2000

#Canadá se lo pone más difícil a Quebec
XAVIER BATALLA La Vanguardia 17 Marzo 2000

#El Gobierno vasco cierra el colegio de inmigrantes de Vitoria con los votos de EH
VITORIA. J. J. Saldaña ABC 17 Marzo 2000

 

 

El vigilante 
Por ALFONSO USSÍA ABC 17 Marzo 2000

PUES estamos listos, que Dios nos coja confesados, que el cielo no se derrumbe sobre nuestras cabezas, que la Virgen del Pilar nos ampare, y la de Atocha, y la de Begoña, y la del Campo, y la del Rocío, y la de La Paloma, y la del Remedio, que es la de mi pueblo y tantísimo adoro. Hasta Santa Inés. Que no nos atraviese un rayo, que un meteorito no se nos desplome sobre el occipucio, que no tiemble la tierra, que el mar no se enfurezca, que sería demasiado, demasiado para nuestros cuerpos, demasiado para nuestras almas, demasiado para nuestros débiles corazones. Pues estamos listos.

Que no me lo invento, que lo he leído con mis cansados ojos hipermétropes, que no es figuración, ni sueño, ni pesadilla. Que Dios nos coja confesados de nuevo por si alguno no lo había hecho. Que Arzallus ha dicho que su partido, el Nacionalista Vasco, con él al frente, se dispone a vigilar la pureza democrática en las instituciones de Madrid. Que alguien me coja a esa mosca por el rabo y con el más fino de los pinceles pinte en sus alas las barbas de Sabino Arana, pelito a pelito, sin olvidar ninguno.

El único político que huye de las urnas y se mantiene por cooptación establecida, que ve una papeleta de voto y le da un síncope, que se mantiene en el poder del nacionalismo vasco como un sátrapa caribeño, nos anuncia su propósito de convertirse en el vigilante de la democracia. Que me da, que me da, que me da; que me viene, que me viene, que me viene.

Qué mal le ha sentado al mochales étnico el resultado de las elecciones generales. Sobre todo, el resultado en el País Vasco, donde el Partido Popular ha alcanzado el mismo número de escaños que el PNV, y que sumados los votos, uno por uno, han determinado una clarísima victoria de la Constitución sobre la birria de Estella. Qué mal le ha sentado al racista barrenado la reacción popular y soberana de los vascos. A pesar del beneficio que le han proporcionado los votos de los batasunos y herritarroques, Arzallus sabe que lo suyo no va bien, es más, que va fatal, que ya de su propia tierra se levantan voces valientes que le avergüenzan, que en su Bilbao sabiniano y vizcaitarra han ganado los vascos estigmatizados, representados por el odiado Mayor Oreja, Merino Santamaría y Arrue Bergareche. Que en Vitoria, han barrido los vascos perseguidos, y ahí están Alonso Aranegui y Cámara Rodríguez. Y que en San Sebastián, capital de Guipúzcoa, la «abertzale» Guipúzcoa, se han paseado papeleta a papeleta Eugenio Azpíroz y Gustavo de Arístegui. No está mal para el despreciado Iturgaiz, y todos los valientes que, junto a los del PSOE y Unidad Alavesa, han plantado cara a los violentos y canallas que con Arzallus se sientan —¿quedan sillas?— en la mesa —¿queda mesa?— de Estella. Y de Navarra, mejor no hablar. ¡Qué morrón se han pegado los nacionalistas vascos en la Navarra que sueñan robar a los navarros! Se lo recomiendo, Arzallus. A partir de ahora, a Navarra con casco.

Y cuando parecía que el cólico remitía, llegan los empresarios vascos, hasta ahora resignados a la influencia del frenético, y dicen que no hay liderazgo político en el País Vasco, que Ibarreche es poca cosita, que el camino de los nacionalistas es el peor, y dejan entrever, con sumo cuidado, que el nuevo paisaje de Euskalerría pasa por otras elecciones. Y una conversación entre dos «ertzainas», captada el pasado lunes en Vitoria. «Con esta victoria del PP nos van a obligar a llevar tricornio»; y el compañero que respondió: «pues dejaríamos de hacer el ridículo».

España, Javier Arzallus, ha hablado. Fuera los rencores del pasado, fuera las demagogias, fuera las bajadas de pantalones. Adelante el diálogo y el respeto a las minorías. Entienda bien, Arzallus. El nacionalismo vasco es una minoría que merece el mayor respeto del mundo. Pero los que llevan a esa minoría al barranco, o sea, usted y su «Burubazá» —Alfonso Guerra dixit—, no se merecen otra cosa que una monumental, sinfónica, seca, coral, patética y centradísima patada en el culo. No en el culo de los nacionalistas vascos, sino en el suyo, en el de Eguíbar, en el de Sodupe, en el de Anasagasti y en el del pobre y desconsolado Ibarreche.

Y a vigilar a sus socios, que la democracia y las instituciones no necesitan de quien huye de ellas.

Cosas de Cataluña 
Por Carlos HERRERA ABC 17 Marzo 2000

A Pujol le ha sobrevenido un ataque de realismo político. Un chaparrón de votos pródigos ha devuelto a la mesura al mismo a quien los calentones electorales habían llevado al terreno de los aspavientos. La larga lista de agravios pendientes de la marca «Catalunya» que blandía en su mano poco antes del domingo ha tenido que masticarla al compás del mismo recuento, al son del tic exagerado de quien cree que manda más de lo que manda. El padre de tanta «catalanor» sobrevenida en estos últimos años ha desestimado la propuesta de Serra y Maragall de crear un frente catalanista de autogobierno con el que hacer oposición y mantener presión constante sobre José María Aznar. El Honorable ha dicho no. Y seguramente su cuerpo recortaíto le pedía decir que sí, pero sabe que si comparte con los demás ese gran espejismo que es la Cataluña agraviada estará compartiendo su gran argumento electoral, su misma esencia, su propia sustancia. Pujol ha dicho no porque a Pujol no le gusta que otros tomen la iniciativa, porque no le gusta seguir el paso de los demás, y menos si ese es Maragall. Pero, por encima de otras consideraciones, Pujol tiene momentos de sensatez y sabe que los populares se han convertido en una fuerza política de considerable vigor en Cataluña y que encapsularla con medidas como la que ha salido de la voluntad aislacionista de Carod Rovira y la voluntad difícilmente etiquetable de Serra, le llevaría a un escenario socialmente injusto, políticamente recriminable, que no haría más que alimentar el crecimiento del partido que acaba de conseguir esa sorprendente mayoría absoluta. Vendría a ser, por demás, como dar a entender que ese «frente catalán» se establece contra los que son «menos catalanes».

Posiblemente, digo, empiecen a pasar cosas en Cataluña. De repente, como si hubiesen despertado de un sueño letárgico, de un encantamiento embrujado, van despertando muchas de las voces que sólo reconocían en privado lo que ahora empiezan a vislumbrar en público:la ciénaga dorada pierde brillo, pierde oro. Se despiertan, incluso, los casos de corrupción, al calor de unos dineros que parecen haber tomado algunos miembros de Unió Democrática de una empresa a la que subvencionó generosamente la Consellería de Treball, gestionada, precisamente, por un hombre de Unió. Vaya por Dios.

Ahora muchos lamentan la pérdida de poder económico de Barcelona en favor de Madrid. Ahora muchos lamentan que el proceso de creación intelectual esté muy por debajo de las épocas peores. Ahora muchos se lamentan del cansancio de tener que estar todos los días demostrando catalanidad sin fisuras,su identificación indiscutible con el modelo único, con esa dictadura social silenciosa que castiga y masacra al disidente. ¡Qué agotamiento! No concibo mayor suplicio que tener que pasar el día demostrando incuestionablemente lo muy catalán que se es, o lo muy gallego, o lo muy murciano. Pero esto va así.

Ayer, con motivo de la presentación del «Daaalí» en su versión catalana, declaraba Albert Boadella que Pujol había presionado directamente a Pío Cabanillas, director de RTVE, para que no emitiera una obra de este diablo en su espacio teatral de reciente inauguración. Tremendo. Nada menos que una obra de Boadella sobre otro de los demonios del Honorable: el soberbio ampurdanés Josep Plá, el que cuando vio de reojo al President en la clínica en la que agonizaba tuvo sorna para decirle simplemente «heu crescut» (has crecido).

No tenía noticia de ello, pero me parece absolutamente verosímil. Que Pujol llame por teléfono a don Pío y le diga eso de «Oiga, Cabanillas, usted tiene que demostrarme mucho todavía», que es una de sus frases favoritas, es sólo comparable a la indignación incontenida que mostró un lunes Durán i Lleida con TVE por no haber dado tratamiento informativo a la «Festa del Cargol». Bueno. Ayer me decía un colega barcelonés que esas son las cosas que no pasarían si Maragall fuese President; esas y sólo esas, le repuse yo, aunque le manifesté mis dudas. Puede que Maragall no telefonease a Cabanillas, puede, pero ya empieza con los mismos tics pujolistas a la hora de responder groseramente en las entrevistas que no le gustan o que, simplemente, no le convienen. Pero mucho más importante que ello es la pretensión frentista que le ha entrado al Gran Asimétrico, mediante la cual quiere arrebatarle el único discurso y terreno político que ha impuesto Pujol: la catalanidad políticamente correcta. Y Serra, que se va a ir después de haber disgustado seriamente a su núcleo duro de Ferraz con eso de «hemos ganado las elecciones» —¡qué torpeza!—, está también por esa labor; antes de marcharse dejaría trenzada la última equivocación de su larga carrera política, sembrada de claroscuros, de gestión municipal renovadora y enérgica, de gestión nacional desastrosa, de gestión partidista, ya vemos, ambivalente.

Hubiera merecido Serra un último golpe más brillante, menos sectario y de visión más amplia. No ha sido así.

Bien que lo siento.

Continuará...

Un pacto contra las libertades
Po
r Germán Yanke Libertad Digital 17 Marzo 2000

El PNV, con el apoyo de EH, considera un insulto que los partidos constitucionalistas voten una moción solicitando más medios para que la Ertzaintza luche contra la violencia callejera. Pero hay violencia constante, organizada, dirigida contra los adversarios políticos del nacionalismo. Y no hay resultados policiales, sino quejas de los sindicatos sobre los medios y la estrategia. Lo que hay es una vergonzosa complacencia: quiere el PNV que sea EH quien termine con ella cuando consiga lo que pretende. Y sin molestar demasiado para mantener la unidad de los nacionalistas, el Pacto de Estella. Un pacto por encima de los derechos y libertades individuales. Ibarretxe pide calma. ¡Qué espanto!

¿Quién causa el desprestigio de la Ertzaintza?
IMPRESIONES El Mundo 17 Marzo 2000

El consejero del Interior del Gobierno vasco, Javier Balza, afirmó ayer que «es inadmisible» el desprestigio al que, en su opinión, algunos partidos, con el PP a la cabeza, están sometiendo a la Policía vasca. Balza pretende que se está difundiendo una imagen distorsionada de la actuación de la Ertzaintza. Pero decir que las refriegas de la violencia callejera se suceden sin que sus responsables sean detenidos no tiene nada que ver con el deseo de dar esta o aquella imagen: es, sin más, la constatación de un hecho. Anteayer fue atacado el domicilio de un concejal del PP en Getxo (Vizcaya). ¿Cuántas detenciones se han producido? Ninguna. Hay una campaña de desprestigio contra la Ertzaintza, sí, pero hay que atribuírsela a quienes practican la kale borroka y a quienes no aciertan a ponerle coto, no a los que sufren su acción vandálica y reclaman justicia.

ETA envía 'recordatorios' a 50 empresarios y les exige de 10 a 25 millones
La patronal dice que el chantaje crea "desazón"
AURORA INTXAUSTI, San Sebastián El País 17 Marzo 2000

ETA intenta obtener dinero a través de la extorsión al entramado empresarial de Guipúzcoa y Navarra, para lo cual ha remitido al menos medio centenar de cartas a industriales. En las misivas recuerda a los empresarios que deben a la banda entre 10 y 25 millones, que ya les fueron exigidos en envíos anteriores. La patronal guipuzcoana, Adegi, confirmó ayer que la banda pretende chantajear a diversos asociados suyos, lo que ha generado "desazón y desánimo".

Las cartas, escritas en euskera con un resumen en castellano, han sido enviadas a sus destinatarios en los últimos meses y algunas de ellas fueron recibidas durante la tregua de ETA. Adegi asegura que los empresarios llevan demasiado tiempo soportando el chantaje de la organización terrorista y que esa situación "se convierte en un obstáculo insalvable para la paz, el crecimiento económico, la inversión y el empleo". La agrupación de empresarios de Guipúzcoa exige a ETA la desaparición del chantaje y la violencia y pide a las fuerzas políticas que "recobren la senda del diálogo y el consenso que la sociedad vasca está demandando y asuman que la paz es el tema prioritario de la agenda política".

El mayor porcentaje de las cartas se remitió a pequeños empresarios de Guipúzcoa, y muchas de ellas son recordatorio de otras anteriores. En ellas se insta al destinatario a que responda a la petición de la organización terrorista. En Álava y Vizcaya no hay constancia de que los industriales de esos dos territorios hayan recibido misivas de ETA reclamándoles el denominado impuesto revolucionario.

En Navarra, el presidente del Gobierno foral, Miguel Sanz, pidió ayer a los empresarios que "no se plieguen al chantaje de ETA, que hagan caso omiso de estas peticiones y lo comuniquen a las autoridades". Sanz aconsejó a quienes hayan recibido esas cartas en la comunidad foral que pongan esta situación en conocimiento de "las autoridades, de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, que tienen la responsabilidad de velar por el orden y la democracia". Y subrayó que lo que no se puede hacer es "responder de forma afirmativa, ya que ETA necesita constantemente acudir al chantaje y la extorsión para poder financiar los crímenes y los asesinatos".

Atacada la casa del vecino de un edil del PP de Getxo con 'cócteles mólotov'
Bilbao EL PAÍS 17 Marzo 2000

Un grupo de encapuchados pretendía atacar la casa del concejal del Partido Popular en Getxo (Vizcaya) Rafael Moreno, pero los cócteles mólotov afectaron a la casa de un vecino del edil, que tuvo que escapar precipitadamente junto a su esposa y sus dos hijos, de dos y cuatro años. El sabotaje se produjo a las tres y media de la madrugada de ayer en el barrio getxotarra de Algorta y el fuego afectó seriamente al inmueble.

Todas las formaciones del consistorio -regido por el peneuvista Iñaki Zarraoa-, salvo los ediles de EH, condenaron una agresión que "supone un serio obstáculo para la convivencia pacífica de nuestro pueblo", según el comunicado aprobado. El texto añade que "la resolución de los conflictos sólo puede asentarse sobre bases democráticas, desde la palabra y el diálogo". Los partidos convocaron también una concentración silenciosa para el próximo lunes bajo el lema Bakea behar dugu (Necesitamos la paz).

La portavoz de los populares en Getxo, Marisa Arrue, calificó de "estrategia terrible" el acoso contra los ediles del Partido Popular y del PSE. El concejal contra el que iba dirigido el ataque reconoció: "Es duro vivir en las actuales condiciones en las que algunos vivimos, pero más es entregar tu tierra".

La venda de Ibarretxe
Editorial El País 17 Marzo 2000

EL 'LEHENDAKARI' sigue tapándose los ojos; haciendo como que no sabe que está gobernando con el apoyo de poco más de un tercio de los diputados del Parlamento vasco. No quiere adelantar las elecciones, lo que parece razonable, pero tampoco toma otra decisión que no sea la de ganar tiempo con nuevas rondas de conversaciones.

Ibarretxe se comprometió a gobernar para todos los vascos, pero es evidente su falta de autonomía respecto a las estrategias de su partido, el PNV: una formación que nunca cede nada, que exige siempre a los demás que hagan concesiones. Quiere seguir gobernando y administrando el presupuesto, aprobado con los votos de Euskal Herritarrok antes de la ruptura, pero quiere también mantener su alianza rupturista de Lizarra, y que sean los partidos no nacionalistas quienes se sumen a ella, aceptando como evidencias sus particulares ideas y creencias (ámbito vasco de decisión, territorialidad de Euskal Herria, etcétera).

La situación invita a pensar que es el PNV quien ahora necesita una pista de aterrizaje para que descienda de las nubes, pero de las declaraciones de sus líderes más bien parece desprenderse que son ellos quienes se la ofrecen a los demás. No sólo interpretan los resultados como un triunfo del nacionalismo, sino que invitan a Mayor Oreja a seguir "atizándonos, porque eso nos da votos", y desafían a la oposición a presentar una moción de censura contra Ibarretxe, y a que "digan si tienen alguna alternativa" a Lizarra, como si la defensa del Estatuto de Gernika y la Constitución no lo fuera.

El lehendakari aplazó la toma de cualquier decisión hasta después de las legislativas. Esperaba algún mensaje de las urnas que le orientase. Por ejemplo, unos resultados que permitieran a Almunia aspirar a La Moncloa con apoyos nacionalistas, lo que tal vez ablandase la posición de los socialistas vascos respecto a la exigencia de abandono de Lizarra. Pero no ha ocurrido, y sigue sin tomar otra iniciativa que la de seguir esperando. Es cierto que una convocatoria electoral recién salidos de las legislativas sería vista con escasas simpatías. Pero suena ventajista ese emplazamiento a los demás a que tomen la iniciativa de una moción de censura, contando con que la oposición será más responsable que quien lanza el desafío.

Ibarretxe pide continuamente calma, sin darse cuenta de que es su impasibilidad lo que más crispa a los numerosos vascos que no comparten su fe. Tal vez sea mejor no disolver ahora; pero es al lehendakari, que sólo cuenta con 27 votos en un Parlamento de 75, al que corresponde construir una mayoría no sometida al chantaje de los terroristas y capaz de gobernar de forma estable.

La Generalitat decide que no se investigue la presunta financiación ilegal de Unió
El caso puede afectar a las aspiraciones sucesorias de Duran
ERC pide que el líder de UDC comparezca voluntariamente ante el Parlamento catalán para explicar la desviación de subvenciones
JORDI MARTINEZ Barcelona La Estrella 17 Marzo 2000

La Generalitat de Catalunya ha decidido que no es necesario investigar el supuesto caso de financiación ilegal que salpica a uno de los partidos en el gobierno, Unió Democràtica, ni comparecer por el momento en el 'Parlament'. La Administración autonómica considera que las explicaciones debe darlas este partido que, supuestamente, recibió "decenas de millones" de una empresa dedicada a impartir cursos de formación ocupacional para parados.

El portavoz del Gobierno, Artur Mas, volvió a expresar ayer en rueda de prensa la "plena confianza en las explicaciones que están dando los dirigentes de Unió", como ya hizo Jordi Pujol en la víspera en declaraciones a los periodistas en los pasillos del Parlamento autonómico.

Mas descartó, en este sentido, que el Departamento de Trabajo tenga que abrir una investigación interna a pesar de que es precisamente esta consejería -dirigida por Unió desde hace más de 20 años- la que otorga las subvenciones para los cursos de formación ocupacional. La Administración autonómica gestiona unos 20.000 millones de pesetas al año en este tipo de ayudas, el 45% de las cuales procede de la Unión Europea.

El consejero alegó también que la Intervención Delegada de la Generalitat había auditado varios ejercicios y que sólo había encontrado "algunas irregularidades administrativas". Artur Mas recordó también que la Sindicatura de Comptes -equivalente al Tribunal de Cuentas- ha requerido también documentación sobre el caso.

Mas puso como ejemplo de buena gestión que el propio departamento obligó al empresario Fidel Pallarols, acusado de haber pagado las comisiones, a devolver 65 millones de pesetas tras haber comprobado que no se realizaron todos los cursos para los cuales se solicitó subvención. El consejero olvidó, sin embargo, que el mismo departamento dio el año pasado al citado empresario otros 250 millones a pesar de que ya se habían detectado irregularidades.

El caso dio ayer un nuevo salto informativo después de que 'El Periódico' publicara que el empresario investigado grabó en vídeo o en cinta magnetofónica los cobros que miembros de Unió hicieron en la sede de la compañía o los contactos que mantuvo con algunos de ellos en su despacho.

El diario barcelonés publica incluso una serie de fotografías de un militante democristiano de Vilassar de Mar (Barcelona), Santiago Vallvé, al que se observa cobrando dinero del empresario andorrano. El propio afiliado ha admitido que recibió 500.000 pesetas en seis pagos mensuales.

Este escándalo de desviación de subvenciones
puede entorpecer las aspiraciones de Duran i
Lleida de sustituir a Pujol al frente de CiU

El asunto -similar al 'caso Aycart' que provocó la dimisión del ministro de Trabajo, Manuel Pimentel- llega en mal momento para Josep Antoni Duran i Lleida porque puede afectar a sus aspiraciones sucesorias. Entre la contabilidad incautada por la policía, se observan pagos a uno de sus hombres de confianza: el actual secretario de organización y cuarto de la lista al Congreso de CiU en las pasadas elecciones, Josep Sánchez Llibre.

Duran evitó el pasado miércoles hacer declaraciones a los periodistas en los pasillos del Parlamento catalán y, tras el recelo inicial, fue el propio Jordi Pujol quien dio la cara. Unió Democràtica ha anunciado que realizara una investigación interna para esclarecer el caso. Los democristianos consideran de momento que, si hubo pagos, no fue al partido ni a sus dirigentes sino a simples militantes o a responsables del sector crítico.

Comparecencia de Duran
Mientras tanto, el portavoz de ERC en el 'Parlament', Josep Huguet, pidió ayer a Duran i Lleida que comparezca voluntariamente ante la Cámara catalana para dar explicaciones sobre esta presunta desviación de subvenciones de la Generalitat. Esta petición se produce un día después de que PSC, ERC e IC-V solicitaran la creación de una comisión de investigación en el 'Parlament' sobre este caso.

Huguet aseguró, en declaraciones a los periodistas recogidas por Efe, que "sería conveniente" que Duran tomara esta iniciativa y recomendó también al nuevo conseller de Trabajo, Lluís Franco, que "empiece con buen pie y levante la alfombra", en relación al llamado 'caso Pallerols'.

Josep Huguet admitió que si la comparecencia ante el Parlament no la solicita el mismo Duran es difícil que esta propuesta prospere, ya que se necesita una mayoría parlamentaria para la misma y, de momento, tanto CiU como el PP no han apoyado la creación de la comisión de investigación en el 'Parlament' sobre el caso.

El sindicato CC OO de Cataluña se sumó a la iniciativa de PSC, ERC e IC-V al pedir ayer al Parlamento catalán que investigue la presunta desviación de subvenciones de la Generalitat para cursos ocupacionales hacia UDC y que tome medidas para garantizar la transparencia y la eficacia en el uso de los fondos públicos de ocupación.

Ha ganado la limpieza étnica
MIRA MILOSEVICH El País 17 Marzo 2000

El 24 de marzo se cumplirá un año desde el comienzo del bombardeo de Yugoslavia por la OTAN. Tras 78 días de ataques aéreos pudo frenarse la limpieza étnica contra los albaneses, planificada por el Gobierno serbio y realizada por el Ejército yugoslavo y los paramilitares. Desde que concluyó la intervención de la OTAN (9 de junio de 1999), las partes involucradas en el conflicto no hacen otra cosa que empeñarse en demostrar que cada una de ellas ha vencido. La OTAN, que ha ganado la guerra contra Yugoslavia; Milosevic, que ha obtenido la victoria moral; los albaneses, que son los nuevos amos de Kosovo; los serbios, que no se van a marchar; la administración de la ONU, que puede garantizar la paz y, a largo plazo, la convivencia entre serbios y albaneses. Pero algo huele a podrido en estas victorias.

La OTAN ganó la guerra (o, como se llamaba púdicamente, "la intervención militar") contra Yugoslavia bombardeando no sólo los puntos militares. Consiguió desmoralizar a los serbios atacando objetivos civiles: vías de comunicación, puentes, fábricas, infraestructuras, medios de comunicación. La victoria moral de Milosevic consiste, según él, en que, gracias a su resistencia durante 78 días, impidió que se cumpliera el capítulo VII de los acuerdos de Rambouillet, que implicaba el libre desplazamiento de las tropas de la OTAN en todo el territorio yugoslavo. Por supuesto, el presidente serbio quiso maquillar su derrota (y la pérdida de Kosovo) exigiendo públicamente la retirada de las "tropas extranjeras". O, mejor dicho, supo arreglárselas, como siempre, perdiendo para ganar. Así como Sadam Husein salió fortalecido ante su población en la guerra del Golfo, Milosevic utilizó el bombardeo de la Alianza como prueba suprema de que uno de los pilares de su poder, ya utilizado en tiempos de la separación de Croacia y Eslovenia -el mito de la conspiración universal contra Serbia-, tenía bases reales. El bombardeo dio argumentos a la falacia de que la comunidad internacional apoya a los enemigos de los serbios y de que, bajo la fachada de defensa de los derechos humanos, subyace la pura agresión militar.

Los albaneses son, en efecto, los nuevos amos de Kosovo. Tienen el derecho de despedir a los serbios de sus trabajos, y hasta de decidir quiénes pueden comer pan diariamente y quiénes no. Las fuerzas de la comunidad internacional han desmilitarizado al Ejército de Liberación de Kosovo, pero no han logrado desarmar a sus miembros, lo que, en las presentes circunstancias, cuando no hay ningún orden reconocido y ninguna ley vigente, significa en la práctica que quienes no quieren respetar la teórica legalidad de la ONU pueden imponer una legalidad paralela a través de las armas. Y así ocurre. Hay que ser muy cínico para explicar las matanzas de gitanos, serbios y albaneses disconformes con el nacionalismo radical del ELK como hechos de venganza nueve meses después de la capitulación serbia. O hay que estar muy ciego para no advertir que el programa nacional de los albaneses de Kosovo persigue construir, si no la Gran Albania (lo que por ahora es una posibilidad que sólo ha recibido la denegación explícita de Madeleine Albright), al menos un Kosovo étnicamente puro. Aceptar la venganza como coartada de la creación de un Kosovo semejante sería lo mismo que dar por buenas las justificaciones que alegaban los nacionalistas serbios ante las atrocidades criminales cometidas por sus paramilitares contra la población albanesa. Ellos entonces disculpaban los crímenes con el argumento mítico de que Kosovo era tierra sagrada de Serbia y que no se podía permitir que los albaneses se la arrebatasen. Hoy existe un riesgo simétrico: aceptar que Kosovo es tierra albanesa redimida por la sangre de los mártires.

Ya en 1937, el académico serbio Vasa Cubrilovic estaba obsesionado con la pureza de Kosovo. En su ensayo La expulsión de los arnautas [albaneses] proponía algunos métodos para depurar la provincia de población no eslava. Otro académico, Dobrica Cosic, a finales de los años ochenta, preconizaba una solución más "equitativa": inspirándose en la lógica de los derechos colectivos, sugería dividir el territorio kosovar entre serbios y albaneses, lo que, en su opinión, constituía el único medio para que ambos pueblos pudieran disfrutar de sus derechos nacionales. La parte norte, donde se halla el Campo de los Mirlos, los monasterios medievales y la riqueza minera, correspondería a los serbios, y la parte sur, más extensa pero más pobre, a los albaneses. Sin embargo, Milosevic nunca aceptó la partición de la provincia. Tenía otros planes, más convenientes para sus ambiciones políticas personales. Edificó su poder sobre el tópico de la insoportable situación de los serbios en Kosovo, amenazados por la presión de un nacionalismo albanés que había surgido con fuerza en 1981, tras la muerte de Tito. La propaganda nacionalista sobre dicha situación le permitió presentarse como el hombre providencial que podía salvar Kosovo, pero tuvo también un efecto paradójico: convenció a los serbios kosovares de que la situación era verdaderamente intolerable y, a despecho de todas las promesas de Milosevic, les empujó a emigrar. A pesar de ello (y de la huida masiva que siguió a la capitulación) quedan aún serbios que quieren permanecer allí, aunque la situación sea más difícil que nunca. Están dispuestos a resistir hasta el final por diversas razones: por rabia, por odio, por tozudez, pero, sobre todo, porque saben que no tienen a donde ir. Saben de sobra que los refugiados serbios de la Krajina croata y de Bosnia no han tenido una buena acogida en Serbia. Ha pasado mucho tiempo desde que los serbios de Kosovo saludaban al presidente serbio con gritos de "Slobo, slobodo" ("Slobo, libertad"). Ya saben que la libertad que prometía Slobo -convertir a los serbios en los únicos amos de Kosovo- requería muchos cadáveres. Demasiados. Primero, las víctimas eran los albaneses; luego, los verdugos se convirtieron en víctimas.

Es difícil de creer, pero, a estas alturas, Bernard Kouchner, el representante especial de la ONU en Kosovo, todavía no sabe cuáles son los objetivos políticos de su misión. Él mismo considera como "inaceptable" que, después de nueve meses, no funcione todavía un mínimo aparato judicial en la región . "Los serbios de Kosovo somos animales en extinción", decía una serbia a la enviada especial de EL PAÍS, referiéndose a la persecución que sufren los serbios por parte de los nuevos dueños del territorio. Parece como si toda la población kosovar, serbios y albaneses, fueran simples cobayas de un estúpido experimento: cómo crear y garantizar el "estado de naturaleza" hobbesiano en presencia de la ONU. No sólo es que tal situación sea "inaceptable", como dice Kouchner. Es que es imperdonable. Porque hoy, en Kosovo, después de nueve meses de "paz", siguen imperando las reglas de la limpieza étnica. Ésta fue la causa que provocó la intervención de la OTAN contra Yugoslavia y llevó la ruina al pueblo serbio, envenenado por la política etnocéntrica de su Gobierno. Vuelve ahora con el derecho de venganza que se han tomado los albaneses contra los serbios y con el derecho que asimismo se atribuyen de matar a todos los que no sean albaneses, como ha ocurrido con los gitanos. Mientras en Kosovo no exista otra ley que la de la etnia, no sólo será imposible reconstruir la convivencia, sino que no se podrá garantizar siquiera la coexistencia. Kosovo no escapa a la definición que le han dado los nacionalistas que luchan por los derechos colectivos de sus respectivos pueblos. La justicia exige reconocer derechos y deberes individuales. No existe la justicia étnica. Mientras Kosovo no sea tierra de ciudadanos con idénticos derechos y obligaciones, estará dividido entre dos tribus enemigas, entre los "limpios" y los "sucios", lo que, en el lenguaje de los conflictos interétnicos, significa humanos (nosotros) e inhumanos (los otros). Por ahora depende de qué lado estemos del puente del río Ibar, en Mitrovica. Porque los sucios son siempre los otros. Mira Milosevich es socióloga serbia residente en España.

EDUCACION / LOS HISPANOS SERAN LA PRINCIPAL MINORIA EN EL AÑO 2005
EEUU apuesta por la educación bilingüe
El secretario de Educación recomienda usar el español al mismo nivel que el inglés
CARLOS FRESNEDA. Corresponsal El Mundo 17 Marzo 2000

NUEVA YORK.- El secretario de Educación, Richard Riley, ha reconocido que Estados Unidos camina irreversiblemente hacia el bilingüismo y urgió a las escuelas norteamericanas a que enseñen indistintamente en inglés y en español.

Riley dio su total apoyo al incipiente movimiento de la «educación dual», que pone el inglés y el español a la misma altura y combina el uso de ambos indiomas en distintas asignaturas.

Hoy por hoy, existen ya 260 colegios «duales», y la Administración norteamericana pretende incentivar a los distritos escolares para llegar a los mil de aquí a cinco años. «Los hispanos serán la primera minoría en nuestro país en el año 2005», dijo Riley.

«Dentro de medio siglo, uno de cada cuatro norteamericanos será de origen hispano, y casi la mitad de los jóvenes tendrán la oportunidad de hablar español. En el mundo de la economía global hacia el que caminamos, el dominio de una segunda lengua va a ser decisivo y va a abrir muchísimas puertas a nuestros estudiantes».

Las palabras de Riley han creado el lógico entusiasmo entre la minoría hispana, pero también han servido para poner en guardia a los abanderados del English-only, el movimiento que pretende oficializar y «blindar» el inglés frente al acoso imparable del español en los Estados Unidos.

«Es absurdo imponer la 'educación dual', sobre todo en escuelas en las que la mayoría de los estudiantes hablan tan sólo en un idioma», replicó Tim Schultz, uno de los líderes más notorios del English-only. «Esta nación tiene aún una asignatura pendiente, y es la de garantizar que todos los niños dominen el inglés».

Las escuelas de enseñanza «dual» han proliferado sobre todo en estados de amplia presencia hispana, como California y Florida. Los profesores se manejan habitualmente en los dos idiomas, al igual que los niños, capacitados para recibir, por ejemplo, las Matemáticas en inglés y las Ciencias en español.

«Ha llegado el momento de reconocer a la enseñanza de idiomas la importancia que realmente tiene», insistió por su parte Richard Riley.

QUERELLA CONSTITUCIONAL EN EL PAÍS NORTEAMERICANO
Canadá se lo pone más difícil a Quebec

El Parlamento aprueba una ley que endurece las condiciones para la secesión
La Cámara Baja de Ottawa ha aprobado un proyecto de ley que endurece las condiciones para la independencia de Quebec. El Gobierno canadiense será quien decida si la pregunta en el referéndum es clara y si el porcentaje de votos es suficiente. Los soberanistas tachan la ley de "antidemocrática"
XAVIER BATALLA La Vanguardia 17 Marzo 2000

BARCELONA. - La interminable querella constitucional canadiense ha entrado en una nueva fase caliente. La Cámara Baja del Parlamento federal aprobó el pasado miércoles un proyecto de ley que endurece de forma sustancial las condiciones de una eventual separación de Quebec, la provincia francófona que ya ha celebrado, aunque sin éxito, dos referendos, en 1980 y 1995, para proclamar su soberanía si hubiera obtenido el 50 por ciento más uno de los votos emitidos.

El proyecto de ley, C-20 o "ley de la claridad", establece que el Gobierno federal tendrá que decidir si la pregunta que se someta a votación es clara y si el porcentaje de votos a favor de la independencia es suficiente. El proyecto de ley, que ha sido aprobado en tercera y última lectura por 208 diputados contra 55, deberá ser ratificado ahora por el Senado, aunque la Cámara Alta, como máximo, sólo podrá introducir enmiendas o retrasar la entrada en vigor de la nueva ley.

La nueva legislación, que ha superado la fase de la Cámara Baja después de una decidida actitud obstruccionista de los diputados del Bloque Quebequés, el partido de los secesionistas quebequeses en el Parlamento federal, ha desatado una fuerte contestación entre las filas soberanistas. El Gobierno de Quebec, encabezado por Lucien Bouchard, es contrario a la nueva ley por cuanto considera que la cuestión no es jurídica, sino política. Daniel Turp, diputado soberanista, rechazó el miércoles el proyecto de ley por considerarlo "antidemocrático".

En su última tentativa de retrasar la aprobación, el Bloque Quebequés, partido hermano del Partido Quebequés, llegó a presentar 411 enmiendas, lo que obligó a la Cámara Baja a reunirse día y noche entre los pasados lunes y miércoles. Finalmente, todas las enmiendas fueron rechazadas, ya que los soberanistas sólo consiguieron el apoyo de cuatro diputados del Partido Conservador y dos de los Nuevos Demócratas (socialdemócratas).

El controvertido proyecto de ley responde a una iniciativa del Gobierno federal encabezado por Jean Chrétien, liberal y quebequés federalista, ante la insistencia del Partido Quebequés, mayoritario en el Parlamento de la provincia francófona, de convocar un tercer referéndum sobre la soberanía de la provincia antes del año 2003.

En 1998, tres años después de que los soberanistas perdieran por la mínima su segundo referéndum, el Tribunal Supremo dictaminó que el Gobierno federal de Ottawa debería negociar con los secesionistas los términos de la independencia (reparto y compensaciones) si una mayoría clara del electorado quebequés se expresara favorable a un deseo de independencia formulado a través de una pregunta clara, sin ambigüedades. Ottawa interpretó esta sentencia como favorable a su causa, por cuanto el Gobierno de Chrétien considera que ni las preguntas que se han sometido hasta ahora a referéndum han sido claras, ni que el 50 por ciento más uno de los votos, como pretenden los soberanistas, es una mayoría para decidir la independencia.

"El 50 por ciento más uno de los votos no es suficiente y no habrá negociación si la pregunta es ambigua", afirmó Stéphane Dion, ministro federal de Asuntos Intergubernamentales, en una entrevista concedida a este corresponsal a finales del pasado año. La última vez que los soberanistas convocaron un referéndum, el 30 de octubre de 1995, la pregunta fue la siguiente: "¿Acepta usted que Quebec sea soberano después de haber ofrecido formalmente a Canadá una nueva asociación económica y política en el marco del proyecto de ley sobre el futuro de Quebec y del acuerdo firmado el 12 de junio?". En 1995, los soberanistas fueron derrotados por apenas 50.000 votos populares.

Según lo dispuesto por la "ley de la claridad", la pregunta que se quiera someter a referéndum deberá ser examinada por el Parlamento canadiense "en un plazo de 30 días". El Gobierno decidirá entonces si la pregunta es o no explícita. Para Ottawa debe quedar claro que "hay un deseo explícito" de la población de ser un Estado independiente.

Antes de la votación definitiva del pasado miércoles, Stéphane Dion, considerado por los secesionistas como su "bestia negra", afirmó ante la Cámara: "Cada ciudadano canadiense tendrá la garantía de que jamás el Gobierno de Canadá negociará la separación de una provincia a menos de que la población de esa provincia haya expresado su voluntad de dejar de ser parte de Canadá". Y Dion añadió: "(Los soberanistas) saben que no convencerán a los quebequeses de que la secesión es la mejor solución".

Si la pregunta formulada por los soberanistas pasara el examen parlamentario, entonces se votaría en referéndum, y si la respuesta fuera favorable a la soberanía, el resultado volvería entonces al Parlamento de Ottawa, en el que el Partido Liberal goza de la mayoría absoluta, para que éste decida si el respaldo al sí es suficiente, según lo dictaminado por el Tribunal Supremo canadiense en agosto de 1998, cuando el Gobierno de Ottawa le preguntó si la Constitución de Canadá permite la independencia de una de sus provincias y si las leyes internacionales ampararían una eventual secesión.

Para decidir si el porcentaje de votos a favor de la secesión es o no "una mayoría clara", el Gobierno federal revisaría tanto "el tamaño de la mayoría" como "el porcentaje de votantes que participen en el referéndum", así como "cualesquiera otras circunstancias que se considere relevantes". En este cajón se incluirían "las opiniones de los partidos políticos "con representación parlamentaria en Quebec".

El Gobierno vasco cierra el colegio de inmigrantes de Vitoria con los votos de EH 
VITORIA. J. J. Saldaña ABC 17 Marzo 2000

El consejero de Educación del Gobierno vasco, Inaxio Oliveri, confirmó el
cierre del colegio Santa María de Vitoria, sin haberse reunido con los padres y alumnos, en su mayoría mogrebíes. Los partidos no nacionalistas no lograron hacerle cambiar y tampoco que les garantizara que el colegio -que imparte enseñanza en castellano-, no se convertirá en una «ikastola».

Oliveri confimó ayer ante la comisión de Educación del Parlamento vasco que los 92 alumnos del colegio público Santa María, deberán cursar sus estudios en el de Ramón Bajo con 50 alumnos, sin patio, ni gimnasio propio porque el colegio se cerrará tal y como decidió en noviembre su departamento ante el actual mapa lingüístico y su plan de reordenación de centros.

Sin haber celebrado la reunión que le han solicitado los padres, en su mayoría, inmigrantes, el consejero de Educación rechazó, a petición del PP y de Unidad Alavesa, tomar en consideración la propuesta de la Asociación de Padres de Alumnos de posponer en tres años el cierre de este colegio para demostrar que el número de las matrículas seguiría en aumento. Contra viento y marea, Oliveri se opuso a reconsiderar la decisión de fusionar los dos centros de enseñanza en castellano, y la desaparición del de Santa María, al considerar su cierre una «medida lógica» de planificación del sistema educativo. Esta decisión, que cuenta con la frontal oposición de padres, profesores, alumnos, sindicatos, e instituciones alavesas, y, según se comprobó ayer, con la de todos los grupos políticos no nacionalistas de la Cámara, «no es un capricho de la Consejería -sostuvo Oliveri- sino una pura acción de planificación» dirigida a mejorar la atención pedagógica del alumnado y a una mejor planificación de los recursos.

Finalmente, a pesar de las críticas de todos los grupos de la oposición -salvo EH- a las explicaciones de Oliveri por no ser ni convincentes, ni razonables, la comisión de Educación rechazó con los votos del PNV, EA y de los batasunos las dos proposiciones no de ley, una del PP y otra del PSOE, a favor del mantenimiento de ambos centros.

El parlamentario del PP, Iñaki Oyarzabal, acusó a Oliveri de actuar «manu militari» en la fusión de este centro, y buscar por encima de todo «primar a las “ikastolas” y fulminar el modelo de enseñanza en castellano». Oyarzabal expresó su temor de que en tres años tampoco quede en pie el centro de Ramón Bajo, porque ante la negativa de los padres a trasladar las matrículas a este colegio, (el 60 por ciento no lo ha hecho) éste será el único centro público de enseñanza en castellano que quede en esa zona de Vitoria, y también lo querrán cerrar, escudándose en el bajo número de matrículas.

EL CENTRO PARA LA «IKASTOLA»
Mientras, la portavoz foralista, Enriqueta Benito, criticó también la prepotencia y la soberbia de Oliveri y mostró su preocupación porque el objetivo de este proceso de fusión sea «que ese centro se quede exclusivamente para la “ikastola” Bambi». Desde IU, Javier Madrazo indicó que carece de toda lógica no replantearse esta situación.

 

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