AGLI

Recortes de Prensa    Viernes 7  Abril  2000
#Excesos lingüísticos
ABC  7 Abril 2000

#Conflicto lingüístico
Editorial El País 7 Abril 2000

#El Parlamento catalán apoya el reglamento lingüístico de la Universidad de Tarragona
Barcelona EL PAÍS 7 Abril 2000

#Renovación del consenso constituyente
JAVIER PÉREZ ROYO El País 7 Abril 2000

#El aislamiento político fuerza al PNV a decir que no habrá «huida hacia adelante» de Estella
BILBAO. J. Souto ABC 7 Abril 2000

#Maragall, en contra de los «proyectos unitarios» del PSOE
IMPRESIONES El Mundo 7 Abril 2000

#El gran error del PSOE (II parte)
César Alonso de los ríos, ABC 7 Abril 2000

#EH no acude al pleno de la Cámara vasca que aprobó una iniciativa que exige a ETA su disolución
Vitoria La Estrella Digital 7 Abril 2000

#Ideas o personas
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 7 Abril 2000

#Efecto Piqué
Pablo Sebastián  La Estrella 7 Abril 2000

#Un andaluz en el mixto
J. Félix MACHUCA ABC 7 Abril 2000

#Arnaldo Otegui pierde cotización frente a Carmelo Landa
Lorenzo Contreras La Estrella 7 Abril 2000

#El PSE acusa a la televisión pública vasca de estar al servicio del Pacto de Estella
VITORIA. J. J. Saldaña ABC 7 Abril 2000

#Sólo tres niños se escolarizan en castellano en Guipúzcoa
BILBAO. I. Souto 7 Abril 2000

Excesos lingüísticos 
ABC  7 Abril 2000

LA normalidad con la que los ciudadanos de Cataluña utilizan el español y el catalán y acomodan sus usos lingüísticos al escenario, el interlocutor y las circunstancias, contrasta con el despliegue legal que en defensa del catalán se ha elaborado en los últimos años. La rigidez de la Ley de Política Lingüística, aprobada en la pasada Legislatura autonómica, ha tenido un correlato en sectores como el educativo, que han desarrollado normativas de uso interno en algunos casos tan cuestionables como la de la Universitat Rovira i Virgili, de Tarragona. Con apabullante frecuencia, el fomento del catalán se ha confundido con el desdén por los derechos individuales, pues se ha concebido erróneamente que la defensa del idioma propio consistía en el desprestigio del castellano, no menos propio en Cataluña para la inmensa mayoría de sus habitantes. La tolerancia y vitalidad social han impedido que la presión administrativa cumpliera con el no deseado objetivo de reducir los actos comunicativos en la comunidad catalana a un empobrecedor monolingüismo. Sin embargo, es relativamente frecuente que se produzcan conflictos como el surgido en la citada Universidad, dada la inflexibilidad de las normativas y de quienes las aplican. El rector, Lluís Arola, se encuentra ahora con una petición fiscal de ocho años de inhabilitación, acusado de prevaricación al haber apartado a una profesora de las labores de corrección de exámenes de la Selectividad por haber atendido las peticiones, a título individual, de estudiantes que preferían que los formularios de tales pruebas estuvieran escritos en castellano. En paralelo, un juez de lo contencioso ha puesto en cuarentena la normativa al encontrar indicios consistentes de ilegalidad.

Al margen de la veracidad de las acusaciones que pesan sobre el rector y la norma, lo beneficioso para todas las partes sería abandonar la senda judicial y demostrar la capacidad de la institución universitaria para resolver sus conflictos con la inteligencia y apertura de miras que distingue a los hombres y mujeres que la integran. Evidencia de ello habría de ser que la Universidad no fuera sólo reflejo de las costumbres sociales bilingües sino proa de las oportunidades y riqueza que proporciona ese rasgo.

Defender a estas alturas la creciente importancia del castellano como lengua franca es tan ocioso (y sugiere tantos malentendidos) como ignorar que el catalán es un idioma en cuyo fomento ha de participar no sólo la Generalitat sino el propio Estado. Se ha de descartar rotundamente que la convivencia en igualdad de ambas lenguas sea incompatible, tal como sugieren indiciariamente las leyes, normativas y decretos que se han elaborado hasta hoy. Para ello es necesario acomodar la legalidad a la sociedad y a los derechos individuales, no a la inversa.

Conflicto lingüístico
Editorial El País 7 Abril 2000

EL PUJOLISMO se halla ahora de capa caída, atado irremisiblemente al carro del PP, pero la siembra de la política lingüística inaugurada en la última legislatura está produciendo ya sus efectos. El conflicto lingüístico ha aparecido como resultado directo tanto de una nueva legislación que incorpora cuotas y sanciones como del estilo de gobierno de Pujol, insensible a los derechos individuales y proclive a una obligatoriedad del uso del catalán que se convierte en exclusión del castellano. El último caso es el de la Universidad Rovira i Virgili, de Tarragona y Reus, donde un tribunal ha suspendido algunos artículos del reglamento lingüístico interno y un juez ha procesado por prevaricación a su rector por tomar represalias contra una profesora que defendió el derecho de un estudiante a recibir el enunciado de su examen en castellano.

La gravedad de los hechos no queda disminuida por la difícil coyuntura política que atraviesa el nacionalismo conservador, desactivado en su capacidad de maniobra para evitar nuevas derrotas lingüísticas. La realidad es que la actual ley, aprobada con un consenso mucho más restringido que la anterior de 1983, se ha desarrollado en forma de reglamentos o de decretos en los bordes o claramente en los márgenes de la constitucionalidad. En el caso del cine ha sido la fuerza de las multinacionales de la producción y de la distribución la que ha obligado a una cura de humildad y de realismo al Gobierno de Pujol, cuyo consejero de Cultura, Jordi Vilajoana, ha regresado a la anterior política de promoción o discriminación positiva mediante subvenciones y convenios. Pero en la Universidad de Tarragona ya se han visto los efectos de esta mala siembra, hasta el punto de que ninguna autoridad académica ni política se ha ocupado de la defensa de los derechos individuales de los ciudadanos afectados o, aún peor, se ha atribuido la crisis a una conspiración de la extrema derecha.

Todo esto es perjudicial para la convivencia en Cataluña, pero lo es también para la propia lengua catalana, porque conduce a confundir su promoción con una instrumentalización espuria al servicio de ideologías políticas. Y si es exagerado hablar de totalitarismo, no lo es calibrar estas actuaciones como semilla de una discordia de consecuencias imprevisibles.

El Parlamento catalán apoya el reglamento lingüístico de la Universidad de Tarragona
Barcelona EL PAÍS 7 Abril 2000

Todos los partidos políticos del Parlamento catalán, con la única excepción del PP, respaldaron ayer una proposición no de ley en favor del reglamento de usos lingüísticos de la Universidad Rovira i Virgili (URV), que ha sido suspendido cautelarmente por un juzgado Contencioso Administrativo de Tarragona a resultas de un recurso presentado por la plataforma Convivencia Cívica Catalana (CCC) que lidera el eurodiputado del PP Aleix Vidal-Quadras.

El texto de la proposición incide en la existencia de "una campaña estructurada" contra el citado reglamento, al que, asegura, "se ha querido combatir desde acciones judiciales y actuaciones políticas con la voluntad de constreñir los libres acuerdos del máximo órgano representativo de la comunidad universitaria de la URV". El Parlamento catalán "reconoce como concordante" el reglamento con la ley de política lingüística y de "autonomía universitaria", y "reprueba" los "intentos externos de impedir su cumplimiento".

La cámara catalana no se pronunció sobre el procesamiento por prevaricación del rector de la URV, Lluís Arola, para quien el fiscal pide ocho años de inhabilitación por haber marginado a una profesora que repartió copias de los exámenes de selectividad en castellano. CCC, sin embargo, denunció ayer la campaña de adhesiones al rector asegurando que con estas muestras de apoyo se busca "coaccionar las instancias judiciales y a los medios de información" y "sustraer del control jurisdiccional las actuaciones administrativas". "La amenaza de un poder totalitario, sin límites, porque no admite acotación nacional, es hoy real en Tarragona", añade CCC.

Renovación del consenso constituyente
JAVIER PÉREZ ROYO El País 7 Abril 2000

"Desde mi perspectiva nacionalista no puedo dejar de constatar, no sin emoción, que hoy coincidimos todos en la voluntad de poner fin a un Estado centralista; coincidimos todos en alcanzar por la vía de la autonomía un nuevo sentido de la unidad política de España". Con estas palabras sintetizó el portavoz de la minoría catalana en las Cortes constituyentes el acuerdo alcanzado acerca de la estructura del Estado. Unidad política de España a través del ejercicio del derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran. Unidad y autonomía no tienen, pues, el mismo status en la Constitución española. La unidad es el principio político del Estado. La autonomía es el instrumento a través del cual el constituyente pretende que el principio se haga real y efectivo. El principio de unidad es, por tanto, simultáneamente presupuesto del reconocimiento del derecho a la autonomía y resultado del ejercicio efectivo de tal derecho por las nacionalidades y regiones.

Ésta es la razón por la que la Constitución no pudo dejar cerrada la estructura del Estado, ya que ello sólo sería posible a partir del momento en que se hubiera ejercido el derecho a la autonomía y se hubieran constituido las comunidades autónomas. El poder constituyente remitía al poder estatuyente para acabar definiendo la estructura del Estado. Hasta que el poder estatuyente no hubiera sido ejercido no se podría saber cuál es la estructura del Estado. La Constitución, en consecuencia, no estaría completa hasta que no hubieran sido aprobados los Estatutos de Autonomía. Ahora bien, si la Constitución no cerraba la estructura del Estado, sí había algo que decidía con claridad: la unidad que se alcanzara como consecuencia del ejercicio del derecho a la autonomía tenía que ser coherente con la unidad de que se había partido como presupuesto para el reconocimiento de dicho derecho. La unidad como presupuesto no predecía la forma concreta del ejercicio del derecho a la autonomía, pero sí la circunscribía dentro de unos límites que hacían imposible un resultado que estuviera en contradicción con el punto de partida. El constituyente estableció inequívocamente la vigencia de la regla lógica de la no-contradicción entre el principio de unidad política del Estado como presupuesto del reconocimiento del derecho a la autonomía y como resultado del ejercicio del mismo.

Con base en ese consenso constituyente, se construyó el Estado de las autonomías. España se territorializó en 17 comunidades autónomas, en un plazo muy breve y de una manera pacífica y eficaz. Parecía que habíamos encontrado respuesta a ese problema endémico de nuestra vida política y constitucional de cómo hacer compatible el poder del Estado con el de las unidades territoriales de ámbito inferior. Sin embargo, a partir de las elecciones generales de 1993 y todavía más a partir de las de 1996, el consenso constituyente sobre la estructura del Estado empezó a ser puesto en cuestión. Y empezó a serlo con cada vez más intensidad. En el País Vasco de una manera clara e inequívoca. Y cada vez con más presión. Si el documento Ardanza de la primavera de 1998 todavía era ambiguo, el Pacto de Lizarra ya no lo sería. Y tampoco el pacto de Gobierno con EH en la legislatura iniciada en otoño del 98. Pero no solamente en el País Vasco. La Declaración de Barcelona de los partidos nacionalistas de Cataluña, País Vasco y Galicia apostaba por una estructura confederal del Estado, incompatible con la diseñada en la Constitución.

De manera más ambigua o más decidida nos estábamos deslizando por una pendiente en la que cada vez se ponía más en cuestión el principio de unidad política del Estado como presupuesto para el ejercicio del derecho a la autonomía. Sin decirlo abiertamente y sin proponer reforma alguna de la Constitución, se estaban dando pasos en el ejercicio del derecho a la autonomía que no podían no acabar siendo contradictorios con dicho principio de unidad. Aquí, posiblemente, está una de las claves, si no "la clave" de la reacción del cuerpo electoral el 12-M: los ciudadanos de toda España han renovado el consenso constituyente sobre la estructura del Estado.

El aislamiento político fuerza al PNV a decir que no habrá «huida hacia adelante» de Estella 
BILBAO. J. Souto ABC 7 Abril 2000

Forzado por su aislamiento político, el PNV afirmó ayer, a través de un comunicado, que «no habrá huida hacia adelante» del Pacto de Estella y advirtió a EH de que la violencia es un obstáculo «infranqueable» para abordar un proceso de diálogo y negociación en el País Vasco. El partido de Xabier Arzalluz llevará la próxima semana a la reunión de Estella una petición expresa a la banda terrorista ETA para que restituya su tregua.

El partido de Xabier Arzalluz contestó ayer en términos muy duros a Euskal Herritarrok, que le acusó de dar marcha atrás en el proceso iniciado en Estella. Así, el PNV preguntó a la coalición radical si no cree que todos los ciudadanos vascos son sujeto de derechos humanos y si cree que «la construcción nacional y el uso de la violencia son incompatibles» en un comunicado en el que también responsabiliza a ETA de impedir procesos de diálogo y negociación, que el PNV considera ahora imposibles de llevar a cabo con la violencia.

El PNV considera que «tanto la ruptura del alto el fuego de ETA, y los posteriores asesinatos, como el fenómeno de la Kale Borroka (violencia callejera) y las agresiones que sufren ciudadanos, han modificado sustancialmente el clima de ilusión y de esperanza que vivía Euskal Herría».

Entiende el PNV que es indispensable la reflexión sobre estos cambios y asegura que el partido «no va a cerrar los ojos y caer en una huida hacia adelante». «No estamos dispuestos -señala el comunicado hecho público ayer por el EBB (ejecutiva nacionalista)- a engañar a la sociedad vasca». «El PNV -se afirma en el texto- cree que la persistencia en la estrategia de la violencia supone un obstáculo infranqueable para habilitar procesos de diálogo y negociación, por lo que ETA tiene que asumir su responsabilidad».

Considera el PNV que «la situación que vivimos en la actualidad requiere una clarificación y en ese sentido va dirigida la dinámica propuesta e impulsada por el PNV». «En nuestra opinión -se dice en el escrito- es ineludible la reflexión en torno a las graves consecuencias que está acarreando la decisión de ETA, tanto a compromisos y a las acciones conjuntas en torno a la defensa de los derechos humanos, la humanización del conflicto, el uso exclusivo de vías políticas y democráticas o la profundización en la construcción nacional basada en la libre adhesión».

«Desde el Partido Nacionalista Vasco -se afirma en el texto- hemos llevado con lealtad nuestras preocupaciones y reflexiones a todos los foros que se crearon para desarrollar un trabajo en común y no pensamos cambiar de actitud en este punto, considerando que el lanzamiento de acusaciones mediante los medios de comunicación constituye un ataque más al proceso de paz».

Mientras tanto, el PNV continúa el proceso para la renovación de las ejecutivas de Álava, Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra. La única incógnita reside en Álava, donde, pasado el plazo fijado para ello, no se ha presentado ningún candidato para encabezar la dirección del partido, ni siquiera el actual presidente, José María Gerenabarrena. Ahora son las asambleas locales las que tienen que presentar candidatos en un proceso que finalizará el 20 de mayo.

Emilio Guevara, quien propugnó hace unos días un cambio en la estrategia de su partido, no puede presentarse a la elección, por una cuestión de reglamento interno, ya que interrumpió su militancia y no se han cumplido dos años desde que la renovó, pero todo indica que habrá dos listas, la oficial, encabezada por el actual presidente de la ejecutiva de Álava, José María Gerenabarrena, y otra crítica, que algunas fuentes han apuntado que pudiera estar encabezada por el concejal Manuel Allende.

ADVERTENCIA DE EH
Mientras, Euskal Herritarrok advirtió al PNV y EA de que su decisión de asistir al Congreso de los Diputados no ofrece «más destino que el de ser ninguneados y vapuleados por los nacionalistas unionistas españoles», informa Vasco Press. Según EH, ambas formaciones nacionalistas «deben dar marcha atrás y rectificar».

Mediante un comunicado, la formación que encabeza Arnaldo Otegi considera «incomprensible» que tanto PNV como EA «hayan optado por dar carta de legitimidad a ese circo español» que, en su opinión, seguirá sin «reconocer los derechos del País Vasco».

Maragall, en contra de los «proyectos unitarios» del PSOE
IMPRESIONES El Mundo 7 Abril 2000

Los socialistas catalanes han explicado por qué su grupo parlamentario en el Senado, la Entesa Catalana de Progrès, votó en blanco anteayer, en vez de aceptar la consigna de voto del PSOE y apoyar la candidatura de Esperanza Aguirre a la Presidencia de la cámara alta: fue su modo de expresar públicamente -dicen- el enojo que les produjo haber sido tratados «no como un grupo, sino como un subgrupo». Los socialistas catalanes aspiraban a tener un representante en la Mesa del Senado y, al ver que su deseo no era tenido en cuenta ni siquiera por el propio PSOE, se desvincularon de los acuerdos alcanzados por éste con el PP. Varios de ellos llevaron la cosa más lejos y no apoyaron tampoco la candidatura de la socialista Pilar Novoa como secretaria tercera de la Mesa. Pasqual Maragall ha defendido la actitud de la Entesa, alegando que el PSOE debe comprender que el PSC representa -y es obvio que no habla sólo del Senado- una fuerza propia, diferente del PSOE. En consonancia con este planteamiento, Maragall invitó ayer a CiU a sumarse al PSC para elaborar mano a mano «una propuesta catalana para España» que desborde los «proyectos unitarios»... como el del PSOE. Según Maragall, Aznar ha entendido mejor la realidad plural de España que los socialistas, que corren el peligro de ser «desbordados por la izquierda» (?) por el PP. Quien no entiende las realidades plurales -la de la propia Cataluña, para empezar- es él, que excluye de su «propuesta catalana» al PP, como si los catalanes que votan a ese partido fueran alienígenas. Chaves y Redondo Terreros ya han manifestado su preocupación por este tipo de planteamientos. Tienen motivos para preocuparse: ahí hay algo más que el germen de una escisión.

El gran error del PSOE (II parte) 
César Alonso de los ríos, ABC 7 Abril 2000

LOS socialistas han pagado —aún no suficientemente— el gran error de haber desespañolizado al PSOE (PS de Galicia, de Euskadi, de Cataluña, de Andalucía, etcétera). Al renunciar a ser un referente nacional por haber dejado de creer en la Nación española, miles de electores han recurrido al PP por considerar que éste es el único partido capaz de impedir la fragmentación de España al tiempo que es capaz de preservar la real pluralidad de las autonomías. Es evidente que muchos ciudadanos, procedentes de la izquierda, han votado al PP porque no quieren que se avance hacia la destrucción del Estado y de la Nación (del Estado/Nación en suma) como parece querer el Partido Socialista.

A juzgar por sus declaraciones, algunos dirigentes socialistas comienzan a ver con claridad el precio del oportunismo y la traición a la Nación. Sólo la pérdida del poder (único lenguaje que entienden) ha sido capaz de devolverlos a la realidad.

Pero esto es sólo la primera fase. Ahora está en juego, además, la estructura misma del Partido Socialista, es decir, el partido mismo.

Los González (toda la dirección salida de Suresnes) no intuyó nunca que la renuncia del PSOE a su carácter nacional llevaba necesariamente a la fragmentación del partido. Desde hace varios años llevo insistiendo en que la renuncia a la unidad del Estado lleva a la del partido y que la demagogia territorial del partido no deja de tener consecuencias en la disciplina y la coherencia partidarias. Vengo advirtiendo que no se puede jugar impunemente a la renuncia de una concepción unitaria (no unitarista) del Estado y de la Nación y que ello no tenga un reflejo en la estructura del partido. No se puede querer una cosa para la sociedad y otra para el partido. Por otra parte, ¿acaso no habían visto estos efectos perversos en el PCE?

En su mitificación del partido y en su desprecio por la realidad «española» los dirigentes socialistas llegaron a pensar que era compatible el pluralismo nacional con un partido único y fuerte. Era el sueño leninista de unos socialdemócratas: el partido como único sostén y forma de un Estado confederal. Estos malos políticos (a excepción de personas como Paco Vázquez), mal aconsejados por torpes intelectuales orgánicos e inorgánicos, pensaron que la idea de España podía sufrir todo tipo de vejaciones y estar sometida a todo tipo de construcciones sin que ello afectara al futuro de un partido cuya entidad depende de ser o no «español».

Ahora vamos a entrar en la segunda fase del proceso: la fragmentación real del Partido Socialista. El PSC ya ha abierto la marcha. Para Maragall, para Serra, el PSC es un partido nacional catalán, no una parte del partido socialista-obrero-español. En una palabra, no tiene por qué responder a una disciplina global y a una estrategia, ni por qué responder a los intereses de España. Ya advirtió Pascual Maragall en las vísperas de la campaña electoral que el PSC no aceptaría un pacto entre el PSOE y CiU porque no estaba dispuesto a sacrificar a Cataluña en nombre de España. Así pues, los socialistas catalanes han comenzado a comportarse ya como los socios de una confederación de partidos.

Cuando se habla de una posible solución a la crisis del PSOE a algunos les parece excesivo el término refundación. Sin embargo, no hay otra solución: los socialistas tienen que volver a recuperar su condición nacional y a repensar su idea de España. Una labor titánica ante la que no valen parches. Un simple ejemplo: mientras la dirección del PS «de» Euskadi ha decidido alejarse del PNV, sus juventudes se están planteando un nuevo modelo de Estado.

EH no acude al pleno de la Cámara vasca que aprobó una iniciativa que exige a ETA su disolución
La resolución contó con los votos del PP, PSE y UA y  la abstención de PNV, EA e IU
Otegi aclara que su formación "no dará la espantada" pero sólo acudirá al Parlamento cuando lo considere oportuno
Vitoria La Estrella Digital 7 Abril 2000

El pleno del Parlamento Vasco aprobó hoy con los votos a favor del PP, PSE-EE y UA una declaración en la que exige a ETA su disolución y al Gobierno autónomo que asuma su responsabilidad como garante de los derechos y las libertades. En la votación, a la que no han asistido, como a la totalidad de la sesión plenaria, los parlamentarios de Euskal Herritarrok, se han abstenido PNV, EA e IU.

En la misma resolución, el Parlamento Vasco declara que "ninguna idea, ningún proyecto político tiene legitimidad para imponerse por medio de la violencia".

Las formaciones que se abstuvieron manifestaron su  su apoyo a la exigencia a la organización terrorista, pero rechazaron lo que consideraron una crítica al Ejecutivo.

Los catorce diputados con los que cuenta Euskal Herritarrok en el Parlamento Vasco no asistieron hoy al pleno que celebra la Cámara vasca, por primera vez en una sesión ordinaria esta legislatura. Esta ausencia se produce un día después de que el PNV hiciera público un comunicado en el que advierte de que "la persistencia en la estrategia de violencia supone un obstáculo infranqueable para habilitar procesos de diálogo y negociación, por lo que ETA tiene que asumir su responsabilidad".

El portavoz de EH, Arnaldo Otegi,  aseguró hoy en San Sebastián que su formación "no dará la espantada" del Parlamento Vasco, tras la ruptura por parte del lehendakari del acuerdo de gobernabilidad suscrito con la formación radical, pero aclaró que tan sólo acudirá puntualmente a este foro.   

El dirigente de EH recordó que no ha sido esta plataforma electoral la responsable de la ruptura "unilateral" del acuerdo que mantenía en el Parlamento Vasco con PNV y EA, y anunció que, en adelante, su único compromiso será "con la sociedad vasca", por lo que acudirá a este foro cuando lo consideren oportuno y se debatan asuntos recogidos en el documento denominado "Acuerdo Nacional" que presentaron en las pasadas elecciones autonómicas.  

Ideas o personas
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 7 Abril 2000

Difícil, muy difícil elección la que se le presenta a José María Aznar sobre el futuro ministerial de Josep Piqué. Si lo conserva en el Gobierno, mantendrá su apuesta de una implantación del PP en Cataluña más o menos pactada con el nacionalismo. A corto plazo, más, y a largo plazo, menos, tirando a nada, porque el futuro del PP, tanto en Cataluña como en el País Vasco, Galicia, Comunidad Valenciana y Canarias, pasa por ser una alternativa permanente y no un complemento ocasional al nacionalismo de centro derecha. Hasta en las cerradas molleras de algunos centristas de los de hace 20 años ha debido calar ya la evidencia de que la gran oposición política en el futuro no se sitúa entre la Derecha y la Izquierda, es decir, entre un liberalismo moderado y una socialdemocracia limitada, sino entre los partidos que tienen una cierta idea de España, un proyecto de continuidad histórico y social dentro de la europeización de nuestro país, y los que pretenden su balcanización como Estado y el despiece de la nación española como concepto político y realidad operativa. Hay menos distancia, y será menor si el PSOE remedia su desorientación actual, entre un votante del PP y un votante del PSOE que entre un votante de cualquiera de los dos grandes partidos nacionales y el que vota a Pujol, Arzalluz o Beiras. La izquierda tiene ahí una clave ideológica por despejar, su opción nacional, que es el origen de muchos de sus problemas políticos y organizativos. Tusellone, en una sábana desternillante en El País, la anima a continuar en su política de diálogo, es decir, de sumisión ideológica al nacionalismo frente al «españolismo» del PP. Ya sabe, pues, la Izquierda lo que tiene que hacer si quiere perseverar en su ruina.

Pero el problema del PP en Cataluña, precipitado por los errores de la Fiscalía en el tratamiento del caso Piqué, responde a las mismas causas de fondo. Sólo con unas organizaciones asentadas territorialmente en torno a un programa claro puede un gran partido nacional prosperar en ciudades y autonomías con presencia u omnipresencia de un nacionalismo de su cuerda, más a la izquierda o más a la derecha. Y como empieza a verse con toda claridad en el País Vasco, lo que une a los dos grandes partidos nacionales por el centro, es mucho más que lo que los separa. Digo a los partidos, no a los que aspiran a la Moncloa o a la poltrona ministerial, que son dos cosas distintas y en muchas ocasiones, opuestas. Aznar puede fiarse de la fuerza de la mayoría absoluta y de la maleabilidad judicial. No sé si un desacierto ético puede ser todavía un acierto político. Pero sería más fácil, en caso de problema judicial, sustituir a un Vidal Cuadras por otro de su cuerda ideológica que a un Piqué por otro que, en realidad, no puede ser sino Piqué. Ideas o personas: es el problema.

Efecto Piqué
Pablo Sebastián  La Estrella 7 Abril 2000

La intervención del fiscal general del Estado, Jesús Cardenal, relevando del cargo al fiscal natural que seguía en el Supremo el caso Ercros y la posible imputación del aforado Josep Piqué en un delito de alzamiento de bienes ha desatado una natural tormenta política que pone en evidencia la larga mano del Gobierno en el poder judicial, utilizando la Fiscalía General para impedir que Piqué pueda ser investigado en este alto tribunal.

Sin duda, un hecho grave que Cardenal no ha sabido explicar con su presunta aclaración, en la que vino a afirmar que relevó al fiscal Vargas del caso cuando éste cambió de opinión, a la vista de los últimos hechos y documentos aparecidos, y propuso que el Supremo investigara a Piqué.

Para empezar, ¿por qué Cardenal había estado haciendo un seguimiento especial de este caso? ¿Por casualidad se reúne con todos los fiscales de todas las causas que pasan por el Supremo? No. Se ocupó del caso Piqué por instrucciones del Gobierno, suponemos que de Aznar vía la ministra en funciones (puede que por poco tiempo) de Justicia, Margarita Mariscal. Y todo le parecía muy bien hasta que el fiscal Vargas, a la vista de nuevas pruebas e indicios llegados a su poder, decidió proponer al Supremo no imputar a Piqué pero sí que abriera una investigación.

Lo grave de este asunto, que está empañando el despegue de la mayoría absoluta de Aznar y que podría condicionar la formación del Gobierno, está en que crece por todas partes. O, dicho de otra manera, por distintos juzgados de Madrid y de Barcelona (y veremos si también de París o de otras ciudades europeas). ESTRELLA DIGITAL informa hoy que la fiscalía anticorrupción está a punto de pedir al Supremo la imputación de Piqué, a la vista de las pruebas y documentos que lo relacionan con toda la crisis y entramado de Ercros y las andanzas de Javier de la Rosa, de quien Piqué fue estrecho colaborador.

No estamos diciendo que el ministro portavoz se encuentre, al día de hoy, bajo la peor de las sospechas judiciales. Pero sí decimos que hay muchos datos (sumarios con casi 18.000 folios, e informes de expertos y de empresas) donde como poco Piqué, en calidad de administrador cualificado de las sociedades afectadas, puede tener de manera directa o indirectamente algún tipo de responsabilidad, no sabemos de qué nivel.

A ver si la intervención a la desesperada del fiscal Cardenal -que no prejuzga la que será una primera decisión del Supremo sobre todas estas  diligencias previas- va a quedar en el peor de los ridículos si empiezan a llegar a esta Corte otras peticiones de actuación de dicha Sala Segunda contra el hoy aforado Piqué y al final se pone en marcha un largo procedimiento donde jurídica y políticamente se van a ver implicados Piqué, el fiscal general, el fiscal jefe Aranda, la ministra Mariscal y el propio Aznar.

Desconocemos qué está haciendo en este u otros asuntos similares la fiscalía anticorrupción. Pero quizás, ante las noticias de que piensa actuar pronto "contra Piqué", la Sala Segunda del Supremo que estudia el caso actual debería pedir al fiscal anticorrupción que le aporte todo lo que pueda y conozca en relación con la misma investigación.

A la vez, el ministro Piqué debería actuar en consecuencia y clarificar de una vez por todas su posición, que ha empeorado por la más que sospechosa actuación del fiscal general. Antes de las pasadas elecciones generales, la prensa del entorno del PP habló del "efecto Piqué" o del impulso que el ministro portavoz daría en Cataluña a la candidatura del PP por Barcelona, como luego ocurrió. Esto recuerda en cierta manera lo del "efecto Borrell", que también subió como la espuma y que se vio apartado del liderazgo del PSOE por un escándalo que le afectaba de manera colateral, o familiar.

Es cierto que el Grupo Prisa (más próximo al PSOE) lleva meses con la caza de Piqué (un ministro al que le imputan una discriminación de corte empresarial), y hace semanas se dijo que ya tenían a su alcance "la presa". Pero se pensaba, entonces, más en la actuación del fiscal Villarejo (anticorrupción) que en el fiscal Vargas del Supremo. La noticia de la sustitución de este último manu militari ha encendido de nuevo la sospecha y ha puesto en marcha una dinámica políticamente infernal. Un rosario de iniciativas políticas y puede que judiciales que nos anuncien que este caso no hizo nada más que comenzar, y esta vez de verdad. Piqué debería sopesar el precio de su escapada mientras se aclara la verdad, con el talante y el mismo cuidado con el que suponemos que lo está sopesando Aznar.

Un andaluz en el mixto 
Por J. Félix MACHUCA ABC 7 Abril 2000

QUE a un sevillano del barrio del Museo lo quieran los malagueños no es un asunto barato. El cainismo andaluz ha convertido a sus provincias en duelistas permanentes que esgrimen los agravios, más o menos fundados, para sobrevivir, la mayoría de las veces, a su propia mediocridad. En este escenario, de western duro, ha aparecido un tipo, ya les digo, sevillano y del barrio del Museo, que ha conseguido que lo quieran más allá de sus fronteras provinciales. Este hombre se llama José Núñez, es andalucista, y desde hace unos días portavoz de ese grillero de lenguas vernáculas e ideas novecentistas que es el actual Grupo Mixto.

Núñez ha llegado hasta Madrid en el ave electoral gaditano. Los gaditanos no tienen Ave, como tampoco los malagueños, pese a que esta provincia es la capital del turismo mediterráneo y aporta sus buenos duros a las arcas del Estado. Núñez ha llegado a Madrid en ese ave gaditano de las últimas elecciones que lo aupó, con seguridad y a toda marcha, al puesto que en Sevilla no tenía nada claro. A partir de ahora tendrán el gusto de conocerlo y descubrirlo, como le ha pasado a muchos de sus paisanos andaluces, allá en todo lo alto, a la vera de Labordeta y el resto de la pandilla mixta.

Es curioso que para este profesor de Arquitectura, fichado para la política por Rojas Marcos, brillante urbanista y piropeado gestor del Turismo y el Deporte andaluz tras su paso por la Consejería del ramo de la Junta sureña, el destino le haya jugado con esta carta inesperada. El objetivo de Núñez y de los andalucistas no era otro que el de llevar la voz de Andalucía hasta ese salón de los ecos y las resonancias políticas que es el Congreso de los Diputados. Núñez era la mejor apuesta de su partido para hacer escuchar la voz de un nacionalismo que es tan andaluz como español, dupla esta que no aguanta un análisis cartesiano, pero que desde la singularidad de este profundo sur español se conjuga a las mil maravillas.

Los números de la política, los aritméticos que no los otros, lo han obligado a convertirse en portavoz de un grupo donde lo nacionalista constitucional y el terruño soberanista compartirán sus bancos más próximos para defender ideas muy alejadas. ¿Qué es lo que puede hacer Núñez en una reunión tan tumultuosa? Sin duda, proyectar la serenidad que siempre ha esgrimido como una de sus virtudes políticas más acendradas. A Núñez se le nota una barbaridad su paso por la Escuela de Arquitectura. La política es, de alguna forma tan dura como esa disciplina técnica, tanto que podría definírsela como la escuela de la «arquitortura». En ese medio hostil, complicado y duro es donde mejor puede dar la talla este tipo que es, ante todo, un hombre tranquilo pero sobrado de carácter.

De alguna manera, su garbeitos por Madrid, lo han alejado de ese patio de vecinos mal allegados en que se ha convertido el Partido Andalucista. La lucha interna de sus compañeros le ha provocado cierto desengaño moral y, aunque más de uno ha pensado en él como posible salvador y hombre de consenso, a Núñez no se le ve mucho por la labor de pringarse en una pelea que ni la quiere, ni la buscó, ni la comprende. Resulta irónico que este hombre que le dio tres vueltas al cuenta kilómetros del coche oficial de la Consejería recorriéndose de abajo arriba y de arriba abajo toda Andalucía, para aunar los intereses contrapuestos de un gremio tan individualista como el turístico andaluz, no haya querido montarse en la motillo de su partido para separar a pachequistas y orteguistas, a lo peor porque sabrá que si se escapa alguna mano abierta su rostro tendría todas las papeletas para llevársela

La fractura andalucista es de tibia y peroné. Una entrada la de Pacheco en la noche electoral propia de un central de segunda regional con todos los trienios de un segador. El partido se ha convertido en un reino de Taifas donde el alcalde de Jerez, Pedro Pacheco, y el actual secretario general del partido, Antonio Ortega, intentan despellejarse en público y en privado con mayor o menor delicadeza, según la procedencia y la firma del «gañafote». En esta pelea de contrarios, a Núñez se le ha visto recientemente en una fotografía con Rojas Marcos y otros elegidos para auspiciar una especie de comité de integración que aúne voluntades en el partido y haga fumar la pipa de la paz a los embravecidos disidentes

Nuevamente vemos a Núñez en labores de consenso, en trabajos donde la esgrima de la palabra y de los argumentos pesen más que los relinchos de los caballos jerezanos. En cierta forma, y de manera apresurada, este es uno de los rasgos más sobresalientes del nuevo portavoz del Grupo Mixto en el Congreso de los Diputados: un hombre sereno, dialogante, abierto y sensato, muy sensato. Si a un sevillano del Museo acabaron estimándolo los malagueños de El Palo, se me antoja muy poco probable que no dé todo el juego que se espera de él en ese grupo canijito y mixto donde correrán ideas que nunca compartirá. No lo olviden, Núñez es andalucista porque es español. Y cree en nuestra singularidad, pero nunca en la desigualdad que paren las exclusividades.

Arnaldo Otegui pierde cotización frente a Carmelo Landa
Lorenzo Contreras La Estrella 7 Abril 2000

Llegan impresiones sobre el mundo abertzale que confirman la existencia de una división en el seno de ese movimiento filoetarra vasco. Y esas impresiones dicen que Arnaldo Otegui pierde terreno o influencia frente a Carmelo Landa. O sea, el portavoz de EH ve reducido su campo de actuación por la presencia del miembro de la antigua Mesa de HB, cuyos componentes estuvieron encarcelados. 

Ya en su día, cuando éstos fueron excarcelados por decisión del Tribunal Constitucional, se habló de los inconvenientes que surgirían con la duplicación de direcciones, la antigua y la nueva. Carmelo Landa es todavía un nombre importante de la nomenclatura batasuna, partidario de la línea dura en la lucha contra lo que ellos llaman el Estado español. Otegui está donde está no sólo porque hubo que sustituir a la Mesa batasuna 'entrullada', sino también porque empezaba a producirse en el seno del mundo proetarra una tendencia a la participación política activa o más activa que la meramente dedicada a la negatividad de la protesta. Recuérdese que Euskal Herritarrok acepta en sus filas a ciertos desplazados o medio 'amortizados' personajes del universo batasuno. Con lo cual se produce por vez primera entre los proetarras una clara diferenciación entre duros y menos duros, entre partidarios de la política rupturista y los amistados con la idea del mayor acercamiento a las instituciones legales enmarcadas en el Estatuto de Gernika.

Naturalmente eso no significa que las retóricas aparentes hayan cambiado. Cuando hay que abstenerse de condenar un asesinato todos, herritarrokes y batasunos, adoptan la misma actitud. Luego, internamente, surgen las diferencias. Otegui, 'fabricado' para una nueva etapa, comprueba la vuelta a tiempos rigurosamente sujetos a la tradición de la violencia. Su decepción tiene que parecerse a la del PNV, a la de Arzalluz, por ejemplo. Unidos unos a otros por el 'espíritu' de Estella/Lizarra, se ven rebasados por la interpretación radical de los conceptos de territorialidad y soberanía, esos dos mitos del independentismo rampante. Radicalismo impuesto por ETA, sin modulaciones por parte de EH.

Algo fermenta dentro de todo ese conglomerado que ETA armoniza a la fuerza con los dictados de la metralleta y la bomba. El tiempo nos dirá, entre atentado y atentado, cuánto puede durar el papel asignado a Otegui.

La exasperación del PNV, con sus evidentes divisiones internas, compatible con el no menos evidente 'primado' de Xavier Arzalluz, marca otro dato de la realidad nacionalista. Allí cabe el milagro de que situaciones personales insostenibles sean capaces de sostenerse de manera ilimitada. Es el caso del lehendakari Ibarretxe, el hombre que en un club de opinión madrileño se atrevió a pronosticar, poco antes de las elecciones generales, que después del 12 de marzo "empezaría a amanecer". Daba a entender que una distensión iba a producirse, pero los hechos tienden a indicar lo contrario.

Es verdad que desde la antigua dirección de HB, no desde EH, se insta a la gente de Jarrai para que haga un 'seguimiento' del periodismo profesional, lo cual es tanto como ir completando una lista negra de periodistas y de medios. No valen bromas. Lo ocurrido con Carlos Herrera vale por todo un tratado de elocuencia.

Los puentes siguen rotos. No hay comunicación política digna de tal nombre entre formaciones atenidas a la legalidad y las que la conculcan o la bordean. Incluso quiebran las formas mínimas. Una anécdota producida en el marco parlamentario da idea de la cantidad de distancia que se está verificando. En los pasillos del Congreso de los Diputados, en la jornada de constitución de las nuevas Cortes, se cruzaron José María Aznar e Iñaki Anasagasti, pero la cosa no pasó de la mera aproximación física, porque ni siquiera se saludaron. Anasagasti es el portavoz del PNV en la Cámara Baja. Testigos presenciales aseguran que el presidente ni le miró.

El PSE acusa a la televisión pública vasca de estar al servicio del Pacto de Estella 
VITORIA. J. J. Saldaña ABC 7 Abril 2000

Los socialistas vascos sumaron a la acusación del PP de que la televisión vasca, ETB, se ha convertido en el «altavoz de Estella» y señalaron que algunos de sus informativos «rayan la apología del terrorismo». El portavoz del Grupo Socialista, Rodolfo Ares, afirmó que el PNV utiliza a ETB como «instrumento de homogeneización» y que la televisión vasca «está hoy más al servicio de la construcción nacional que del Estatuto».

Según Rodoldo Ares, la televisión y la radio públicas (EITB) «se están utilizando al servicio de un partido, el PNV, y de un ideario, el nacionalismo» frente a los criterios de independencia y pluralidad que debían regirlos». Los socialistas, que centraron ayer sus críticas en la televisión, acusaron a la dirección de EITB de dar un «escandaloso» tratamiento informativo a los partidos no nacionalistas, de incumplir los principios de la televisión autonómica y de tratar de ocultar a la Cámara los gastos de explotación y de inversión en el actual ejercicio. Ante esta situación, los socialistas han pedido al director general del Ente, Andoni Ortuzar, del PNV, que acuda al Parlamento y explique su política informativa porque «ETB está hoy más al servicio de la construcción nacional que del Estatuto», dijo Ares, que no descartó pedir su dimisión.

Además, a juicio del PSOE, la falta de objetividad e imparcialidad de ETB en su «servilismo» al nacionalismo ha llegado hasta el punto de rayar el delito. «La mezcla de opinión e información» que se produce, especialmente, según indicó Ares, en los informativos del mediodía en castellano «en los que se recogen informaciones de EH o de organizaciones de su entorno, puede estar rayando la apología del terrorismo cuando en esas informaciones se justifica, se ampara y se defiende la violencia callejera o las acciones de ETA».

SOSPECHOSA VALORACIÓN
Como ejemplo, los socialistas presentaron, en rueda de prensa, cinco vídeos de diversos informativos, entre ellos, el del pasado 19 de febrero, que estuvo «cargado» de noticias con la manifestación unitaria de PP, PSOE y UA bajo el eslógan «Basta ya» en San Sebastián que los proetarras intentaron reventar; la despedida de monseñor Setién; la dimisión como ministro de Trabajo de Pimental y el ataque a la casa de Ibarrola. Según Ares, ETB trató de «justificar los incidentes y descalificar a los manifestantes», ya que abrió la noticia de la marcha con unos pasquines que habían aparecido en el centro de San Sebastián coincidiendo con la movilización en los que se leían, en uno de sus lados, «arriba España, arriba Ermua», y en el otro, «muerte al vasco», y luego se dio paso al grupo de contramanifestantes. Ese día la noticia más importante del «Teleberri» fue la despedida de Setién y en el informativo apareció, en dos ocasiones, el presidente del PNV, Xabier Arzalluz. La primera de ellas descalificando la portada de ABC, referente a la marcha del obispo de San Sebastián. La dimisión de Pimental y el ataque a Ibarrola fueron la quinta noticia del «Teleberri».

Aunque aportó datos propios, Rodolfo Ares hizo un amplio resumen del contenido del estudio realizado por el PP sobre la distribución de tiempos en los informativos del canal en castellano durante el pasado año -informe publicado por ABC el lunes- para demostrar el desigual y desproporcionado tratamiento de algunos líderes como el batasuno Arnaldo Otegi. «Es un escándalo el que se siga primando la presencia de los líderes del PNV, pero también de EH», afirmó.

La respuesta por parte de EITB no se hizo esperar. El director general del ente, Andoni Ortuzar, descalificó estas acusaciones que sólo pretenden «politizar» los medios de comunicación públicos, y añadió que él no caerá en esa «provocación».

Sólo tres niños se escolarizan en castellano en Guipúzcoa 
BILBAO. I. Souto 7 Abril 2000

El modelo lingüístico A, de enseñanza en castellano, es una especie en vías de extinción en Guipúzcoa, donde sólo tres niños han solicitado plaza para iniciar su escolarización en colegios públicos, a los tres años, en dicha lengua, según informó ayer el Consejero de Educación, Ignacio Oliveri, quien negó que exista discriminación respecto a los alumnos que estudian en euskera, denuncia en la que coinciden PP y PSE y que ha llevado a los socialistas a pedir la revisión del mapa escolar.

Según el consejero vasco de Educación, «hay una apuesta clara de la sociedad vasca por un bilingüismo real; es decir, por el conocimiento y uso de los idiomas oficiales, y esto señala que la normalización lingüística en la sociedad vasca es algo muy extendido».

El próximo curso, el 75 por ciento de los alumnos de la enseñanza obligatoria en el País Vasco han elegido los modelos lingüísticos B (bilingüe) y D (euskera). Sin embargo, la mayoría opta por colegios concertados o privados.

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