AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 13  Abril  2000
#Los invasores
ANTONIO ELORZA El País  13 Abril 2000

#Arzalluz: historia de una mentira
JOSE MARIA DE JUANA El Mundo  13 Abril 2000

#El pacto de Estella seguirá reuniéndose
IMPRESIONES El Mundo  13 Abril 2000

#La cuestionada deuda de la Generalitat
X.H, Barcelona El País 13 Abril 2000

#La hoja de parra
Valentí PUIG  ABC  13 Abril 2000

#Trampas a la ley
Editorial El País  13 Abril 2000

#BNG, CC: O TODOS O NINGUNO
EDITORIAL El Mundo  13 Abril 2000

#Incidentes tras 5 arrestos por violencia callejera
M. MARISCAL El Mundo  13 Abril 2000

Los invasores
ANTONIO ELORZA El País  13 Abril 2000

Los lectores de Gara, el diario sucesor de Egin, están de suerte. Por sólo 275 pesetas como suplemento del precio habitual, pueden ir adquiriendo una a una las piezas de un ajedrez que nos recuerda la actualidad del pensamiento de Sabino Arana Goiri, con su definición de Euskadi como país invadido por España. No hay en el ajedrez abertzale piezas blancas y negras, sino euskaldunes e invasores. De momento, están a la venta la reina euskaldún, con expresión de arrobo que recuerda a Libe, la heroína sabiniana (esperemos que en el campo patriótico no haya rey, sino lehendakari o, por lo menos, un Jaun Zuria), un adusto rey invasor y un primer peón euskaldún, armado hasta los dientes y vestido como prescriben los relatos de cartón piedra del siglo XIX.

Según el anuncio del diario, "haz historia completando tu ajedrez con las piezas que te ofrecemos". ¿Hay quien dé más? El problema puede surgir si en una partida se encuentra a punto de triunfar el rey invasor. Cabe sugerir la oferta de otro suplemento de 500 pesetas, con una minúscula carga que haga saltar en tal caso al pérfido monarca por los aires, restaurando el orden, para que de veras la partida se ajuste a la historia.

La sorpresa es que en ese mismo día no eran sólo los vendedores de Gara quienes hablaban de invasión. En su arenga dominical, Xabier Arzalluz olvidaba emplear su inteligencia en reflexionar sobre lo que habría de hacer su partido al consumar el brazo legal de ETA su enésimo abandono de la Casa del Padre. Se ocupaba a su modo del atentado sufrido por el periodista Carlos Herrera, con un extenso artículo titulado "La burda mordaza": confieso que no le presté atención al hojear el periódico porque, al leer las primeras líneas, pensé que se trataba de una denuncia contra todo intento de cortar la libertad de expresión, fuera por medio del terror o de la difamación.

Desgraciadamente, no era así. Arzalluz volvía a la carga contra las opiniones críticas hacia su política y para mostrar que es el jefe, y por ello debe superar a Anasagasti, declaró que los vascos (es decir, los que profesan su versión del nacionalismo vasco) se encuentran ante un nuevo 18 de julio, una "invasión mediática y masiva". No sin antes denunciar a una serie de periodistas, nominativamente, con epítetos descalificantes, en el mismo tono y con el mismo propósito que en los años 50 lo hacían los predicadores vinculados al franquismo: "Vómitos" de uno, "barbaridades" de otros, sin que en caso alguno pusiera sobre el tapete qué motivaba la brutal descalificación.

No es cuestión polémica: el tipo de discurso empleado, en estos últimos tiempos, por el grupo dirigente del PNV, con Arzalluz y Anasagasti a la cabeza, se sitúa en la línea del que en Francia utiliza Le Pen, conjugando la hipérbole, la analogía y una inversión de los significados de raíz totalitaria. Tomemos el ejemplo ofrecido por el propio Arzalluz: calificar de invasores armados, equiparables a los militares golpistas del 36, a unos periodistas que precisamente arrostran el riesgo de ser víctimas de un terror irracional, constituye una inversión idéntica a la que operaban los voceros del nazismo cuando encubrían el exterminio de los judíos declarando que los judíos, es decir, las víctimas, eran quienes destruían a Alemania. Nadie le pone mordaza alguna a Arzalluz, y ello es bien visible, mientras que los terroristas sí intentan aplicársela, y definitivamente, a quienes les censuran en uso de la libertad de expresión. En suma, recurrir a la combinatoria de analogía e hipérbole para designar a quienes sostienen una opinión crítica, asignándoles a los símbolos utilizados una connotación de militarismo y violencia, es en las circunstancias actuales un acto consciente de encubrimiento de aquéllos que ejercen la violencia real. ¿Qué van a hacer los pobres vascos (léase nacionalistas de Lizarra) si se les caen encima la Brunete y el 18 de julio en forma de artículos de opinión?

La cuestión es que, detrás de tales denuncias, deleznables en su inconsistencia, se encuentra la muerte. Arzalluz y Anasagasti lo saben, pero no se inmutan por ello. La disociación de las reglas de juego habituales en las democracias es cada vez mayor, como también ocurre con la pretensión de Ibarretxe de seguir gobernando a pesar de haber quedado en minoría. Cosas de la "democracia vasca". Claro que, para Arzalluz e Ibarretxe, Euskadi va muy bien.

Arzalluz: historia de una mentira
JOSE MARIA DE JUANA El Mundo  13 Abril 2000

No hay como insistir en la mentira para que ésta adquiera condición de axioma. Los vascos bien que sabemos de estas cosas y más ahora en la que nos están inventando cada día nuevas páginas de una historia global de Euskadi, dando concepto de Estado a lo que nunca fue. Pero no importa, a fuerza de inventar Historia, para muchos ya es real la existencia de un pueblo, con sentido de tal, anterior incluso a la llegada de los romanos a la Península Ibérica. De historia auténtica y antropología se han encargado de estudiar eminentes historiadores y antropólogos. Entre estos, Julio Caro Baroja a quien se le ponían los pelos como escarpias cada vez que leía algunas de las muchas barbaridades que escribían, y siguen escribiendo, algunos seudohistoriadores que tan bien son jaleados por los políticos nacionalistas.

Ahora se ha deslizado otra mentira que al ser repetida insistentemente puede convertirse en algo real. El responsable de la misma es Xabier Arzalluz. Puedo salir al paso de la misma, dada mi condición de redactor jefe del programa Buenos Días que dirige Carlos Herrera, mi buen amigo y compañero, en Radio Nacional de España.

Arzalluz escribía el pasado domingo en Deia que en la tertulia de Carlos se le llamó «hijo de puta». Mentira. Los hechos no fueron así y además, tuvieron lugar en horas distintas a la de tertulia política que a diario se celebra entre las nueve y las diez de la mañana.

Todos los días, a media mañana, un colaborador del programa escribe y lee unos versos alusivos a la realidad diaria. Y al hablar de uno de los atentados mortales de ETA tras la ruptura de la tregua, nuestro colaborador llamó «hijos de puta» a los miembros de la banda asesina ETA, y no a Xabier Arzalluz. Lo que sí hizo el colaborador fue llamar a Arzalluz «tonto del culo». Que no es lo mismo, aunque sí sea insultante.

Pero es que, en cualquier caso, al día siguiente, el propio colaborador pidió perdón por el exabrupto pronunciado. Y por lo que se lee ahora en Deia, el propio director de RNE le escribió al Sr. Arzalluz ofreciéndole excusas. El problema es que para el presidente del PNV, Carlos Herrera es, nada menos, que enemigo del pueblo vasco. Y al llegar a este punto no puedo menos que sublevarme.

Quien firma estas líneas es vasco. Por parte de madre mis apellidos son Mayoz, Cortajarena, Gurruchaga, Beldarrain, en este orden y siguen unos cuantos más hasta perderse en el infinito. Por parte de padre mis raíces son maquetas, de Castilla la Vieja, de la humilde Palencia. Pero mi padre, a quien siempre llamé aitá, llegó a Vasconia cuando terminaba la primera década del siglo XX. Falleció en 1974. Es decir, vivió en San Sebastián, más de las tres cuartas partes de su vida y el hombre, aun recordando sus raíces castellanas, se hizo vasco, amó a una vasca, tuvo hijos vascos y falleció en Donosti. ¿Se puede decir que mi padre no era vasco? No, ni mucho menos. ¿Alguien puede atreverse a decir que yo no soy vasco?

Pero siendo vasco no tengo por qué estar de acuerdo con los postulados políticos del PNV. Juzgo que su política es total y radicalmente desacertada. Lo mismo pensamos miles y miles de vascos que negamos nuestro voto y apoyo a las opciones nacionalistas. Da la casualidad de que somos mayoría.

Critico al PNV pero no al pueblo vasco, que es otra cosa. Y lo mismo le ocurre a Carlos Herrera. Carlos ama Euskadi. Ha viajado mucho por nuestra tierra y yo he tenido la suerte, no ya de acompañarle sino de ser su guía y anfitrión. Por eso puedo decir con propiedad que Carlos jamás ha criticado a los vascos. Sí lo ha hecho, a los políticos nacionalistas vascos que prefieren seguir obcecados en unos planteamientos que no los aprueba ni su propio pueblo, y ahí están los resultados en las últimas llamadas a las urnas.

Carlos Herrera tiene muchos amigos en Euskadi y, sobre todo, en Guipúzcoa. Con él he disfrutado en los últimos años en distintas sidrerías de Astigarraga, apreciando calidades en el txotx. Con él participé en una cena fantástica en una bodega de txakolí en Guetaria, días antes del atentado que pudo costarle la vida.

Con Carlos he recorrido los valles de Azkoitia, cuna de Arzalluz. Con Carlos he frecuentado los mejores manjares de los buenos restaurantes de Azpeitia y su comarca, tierra que tan bien conoce Arzalluz de cuando se preparaba para ser ordenado jesuita en Loyola. Con Carlos he disfrutado en la Parte Vieja donostiarra. En todos estos lugares le reconocen y le saludan. Y esa gente que le muestra amistad y cariño son vascos también, como Arzalluz, como yo mismo.

¿Cómo puede decir Xabier Arzalluz que Carlos es un enemigo del pueblo vasco? ¿No será enemigo del pueblo vasco el propio Arzalluz que está llevando a los suyos, a los que aún creen en él, a un callejón sin salida visible, como no rectifique en poco tiempo?

Sea serio Sr. Arzalluz y no confunda. Y lo más importante, no mienta. A Vd. nadie le llamó «hijo de puta» en Radio Nacional de España. Esta es la verdad.

José María de Juana es periodista y redactor jefe del programa «Buenos días» de RNE.

El pacto de Estella seguirá reuniéndose
IMPRESIONES El Mundo  13 Abril 2000

Acabó ayer la reunión de la Comisión Permanente del Pacto de Estella sin que sus integrantes llegaran a ningún acuerdo concreto. El documento contra la violencia que presentaron el PNV y EA fue rechazado de plano por EH. Pese a ello, y en sucesivas comparecencias ante los medios de comunicación -que hubieran resultado cómicas de no tratarse de un asunto tan trágico-, los portavoces del PNV, EA y EH coincidieron en subrayar que el foro en cuestión conserva «toda su vigencia y validez». Puestos a encontrar aspectos positivos, coincidieron en que el debate vivido en la reunión había sido «profundo e intenso», aunque admitieron que había puesto de manifiesto las graves diferencias existentes entre las distintas organizaciones integrantes del Pacto. Sólo estuvieron de acuerdo en una cosa: seguir reuniéndose. ¡Todo un futuro de esperanza para la sociedad vasca!

La cuestionada deuda de la Generalitat
X.H, Barcelona El País 13 Abril 2000

El endeudamiento de la Generalitat de Cataluña se ha convertido en el gran reproche de la izquierda al gobierno nacionalista catalán. El portavoz socialista, Pasqual Maragall, cuestionó ayer duramente el endeudamiento de la Generalitat, "que a finales del año 2.000 superará los 2,2 billones de pesetas, es decir un volumen similar al del Presupuesto que se nos propone aprobar". El PSC mantiene, por ejemplo, que la sanidad catalana tiene un déficit total acumulado de 436.000 millones de pesetas.

El consejero de Economía de la Generalitat, Artur Mas, defendió en el debate que el endeudamiento total de la Generalitat es de 1,3 billones, sin contar los organismos autónomos dependientes de la Administración y eludió dar la cifra consolidada del total.

Las fuerzas políticas de izquierda acusan al gobierno Pujol de desviar deuda hacia los entes autónomos dependientes de la Administración autonómica para cumplir con los compromisos de déficit fijados por la UE. " Se ha situado un 45% del nuevo endeudamiento (33.536 millones) en empresas públicas que no consolidan. Continúa, pues, el proceso de centrifugación de la deuda que venimos denunciando año tras año", dijo Maragall.

Artur Mas prevé que, con los presupuestos que se están discutiendo para el año 2000, en términos netos, el endeudamiento aumente en 20.562 millones, "lo que no es nada en términos históricos". En cambio, Pasqual Maragall considera que el aumento de endeudamiento será de unos 74.000 millones.

Mas descartó que sean ciertas las acusaciones de los partidos de izquierda, según los cuales se está produciendo un "ahogo" financiero de la Generalitat y presumió en el debate de haber reducido en un 1% el peso de la deuda sobre el PIB catalán (hasta un 7,6% en el año 2.000) y también de soportar un menor coste por los intereses de la deuda que el del Gobierno central (5,5% frente a 6,1%).

La hoja de parra 
Valentí PUIG  ABC  13 Abril 2000

LA senda presupuestaria de la Generalitat queda encarrilada por el entendimiento entre CiU y el PP aunque, como casi siempre sucede en estos casos, el pujolismo estuvo a punto de disimular las partes pudibundas del acuerdo con fintas de última hora. Ocurría ayer en los pasillos del Parlamento autonómico de Cataluña cuando, después de que el PP diera su apoyo nítido a los presupuestos, Convergència anduvo chalaneando con Pasqual Maragall sobre las cuotas del poder audiovisual, a riesgo de truncar un consenso parlamentario que se había preservado hasta ahora para dirimir en cuestiones tan erizadas como la concesión de frecuencias de radio o la composición y designación del consejo de la radiotelevisión autonómica. Al final, la situación se recondujo a las posiciones anteriores de consenso y Maragall se quedó sin ejercer de árbitro en un terreno que le cautiva de forma peculiar.

Así aparecía CiU en el Parlamento autonómico de Cataluña, asaeteada por una oposición que le echaba en cara su pacto gratis con el PP para el voto de investidura, sin acordarse de que en otros tiempos criticaba a Pujol por razones inversas: haber puesto un precio al pacto del Majestic en la anterior legislatura. Es tarea de la oposición dedicarse a estos menesteres, con el resultado de un gobierno de CiU que mira para otro lado y se cubre con la hoja de parra de ademanes «in extremis», del mismo modo que ayer se mostró abierto a acuerdos con Esquerra Republicana o incluso a lograr un consenso a la catalana para la propuesta de financiación autonómica antes de negociarla con el nuevo Gobierno de Aznar. Esos son los trabajos y los días en los umbrales del post-catalanismo.

Como en la película «La senda de los elefantes», siempre hay que tener en cuenta que una memoria agraviada vuelve al lugar del crimen. Acoplar la naturaleza reivindicativa del nacionalismo catalán con la gobernación de España requiere diafanidad pero nadie querría dejar de disponer de sus propias zonas de sombra. Eso requiere acotar lo acordable y dejar aparcadas las cuestiones en discordia. La predisposición parece casi óptima en los sectores ejecutivos de Convergència y más todavía en Unió, con lo que incluso una revisión del Decreto de Humanidades, defenestrado en su día, parece factible, si se le modula convenientemente. Una vez más, es bueno tener a mano una hoja de parra.

Tal vez a la larga resulte que se obtienen mayores beneficios de un «sí gratis» que de la tensión coreografiada. Es la lluvia fina en el terreno de la concertación por contraste con los chubascos y polvaredas del victimismo. CiU está tanteando ese nuevo territorio, tierra de nadie para el nacionalismo y paisaje natural para el resto de los mortales. Si sus logros constituyen una mutación de lo virtual en real, no es improbable que le haya llegado la hora de consultar esa realidad y adaptarse a su conformación social y política.

La trama de los apoyos de CiU en la Carrera de San Jerónimo pudiera alcanzar dimensiones florentinas pero para eso están los Parlamentos, para que la política se transforme en cristalizaciones de «finezza» en lugar de asemejarse a una algarabía sin partitura. En realidad, no pocos dirigentes de CiU suponen que los próximos cuatro años pueden ser considerablemente positivos para la economía de España. Lo mismo piensa el empresariado catalán. En circunstancias de tal índole, se negocia con la realidad y no con el destino. Esa es la cruz y la cruz del pactismo, en las encrucijadas de Internet y de la economía global, en un momento en que la sensación de muchos es que Barcelona pierde puntos frente a Madrid.

La estrategia de Aznar ha sido más bien impecable porque ha mantenido la palabra de solicitar la colaboración de CiU aún habiendo logrado la mayoría absoluta. Entre otras cosas, anula así un argumento del catalanismo radical: una mayoría absoluta del PP iba a significar el ostracismo de Cataluña o la congelación del Mar Báltico, un símil que Pujol solía utilizar pero que hoy parece más bien un recurso retórico para tertulias de casino comarcal.

El pujolismo logra resultados, pero no siempre por el camino más corto. A veces sus escenificaciones sobrepasan el ámbito acordado por los autores del libreto. Pujol es como aquellos actores de la vieja escuela que siempre improvisan unas líneas de última hora, para desesperación de los autores del guión.

En estos casos, unos actores son más previsibles que otros y lo cierto es que la dramaturgia improvisada de Pujol tiene un amplio entorno de precedentes. Desde luego, cuando puede, avisa, pero a veces sale de entre bastidores inopinadamente y una vez más le roba la escena a quien pretenda ser el galán de la representación. Incluso así, siempre hay un público que le aplaude.

Trampas a la ley
Editorial El País  13 Abril 2000

EL PARTIDO Popular hizo valer ayer su mayoría absoluta en la Mesa del Congreso para aplicar la parte ancha del embudo a sus socios de Coalición Canaria (CC), y la estrecha, al Bloque Nacionalista Galego (BNG). Ambas formaciones trataban de forzar el reglamento de la Cámara para que se repitiese un apaño ya practicado en anteriores legislaturas para poder contar con grupo parlamentario propio, pese a no cumplir las condiciones establecidas. El artificio propuesto por CC fue aceptado y rechazado el que planteaba el BNG, pese a la similitud de ambos.

Coalición Canaria ya consiguió en las dos últimas legislaturas que el PP le prestase el diputado que le faltaba para cumplir una de las condiciones necesarias para formar grupo propio. Con la precaución, sin embargo, de que ese diputado volante procediera primero del PAR, con el que entonces estaba asociado, y luego de UPN, bajo cuyas siglas se presenta el PP en Navarra. Esa astucia buscaba esquivar la prohibición expresamente establecida por el reglamento de que diputados que pertenezcan a un mismo partido puedan formar parte de dos grupos diferentes. Ahora se afina más, asignando a CC no uno, sino los tres de UPN, para atenerse más estrictamente a la letra de la norma.

Aunque ya hubo dictámenes de letrados que llamaron la atención sobre el fraude de ley que implicaban esas artimañas, nadie protestó seriamente por la interpretación laxa que finalmente prosperó en la Mesa del Congreso. Seguramente porque nadie quería aparecer como responsable de que los nacionalistas canarios se quedasen sin grupo.

Ese antecedente ha sido esgrimido ahora por el BNG -al que faltan no uno, sino dos diputados- para reclamar grupo propio con el refuerzo de sendos parlamentarios prestados por CiU y el PNV. Todo ello en el marco de un impresentable tráfico de favores políticos: el voto favorable a la investidura de Aznar, en el caso de CC; el préstamo de un senador del Bloque para que el PNV pueda completar grupo en la Cámara alta, etcétera.

La política es negociación, lo que implica flexibilidad, pero también respeto a las reglas del juego. Si la experiencia lo aconseja, habría que modificar el reglamento, no saltárselo. Especialmente cuando se trata de un salto selectivo: es de una hipocresía manifiesta considerar de naturaleza diferente la trampa utilizada en cada caso para negar a unos lo que se permite a otros. Y hacerlo a golpe de mayoría constituye un pésimo síntoma.

BNG, CC: O TODOS O NINGUNO
EDITORIAL El Mundo  13 Abril 2000

La Mesa del Congreso rechazó ayer la pretensión del BNG de constituir un grupo parlamentario propio. Los dos representantes del PSOE, el de IU y el de CiU apoyaron la petición de los nacionalistas gallegos, pero el voto de los cinco miembros del PP inclinó la balanza del lado contrario.

El PP ha apoyado su negativa en el artículo 23.1 del Reglamento de la Cámara, el cual precisa que, para que un partido autonómico pueda formar grupo parlamentario propio, debe contar con cinco diputados y con el apoyo de al menos el 15% del cuerpo electoral de las circunscripciones en las que presentó candidaturas. El BNG sólo tiene tres diputados, pero el PNV y CiU le prestaron uno cada uno para alcanzar el cupo. La mayoría popular ha entendido que esos dos diputados prestados ya habían sido computados por sus organizaciones respectivas para alcanzar su propio porcentaje de votos, por lo que no podían cumplir la misma función en beneficio del BNG. A cambio, el PP votó a favor de que Coalición Canaria tenga grupo parlamentario propio, porque a sus cuatro diputados se le han sumado los tres de UPN, que resultan superfluos para el PP.

Los demás partidos consideran, con razón, que esta línea argumental no es más que una argucia reglamentista que el PP ha utilizado para disfrazar lo que de hecho es una arbitrariedad, impuesta gracias al tan denostado rodillo de la mayoría absoluta.

La norma debe ser igual para todos, aliados o rivales de quien ocupa el poder. Si se ha decidido incluir en el Reglamento del Congreso que sólo los partidos o coaliciones que cuenten con al menos cinco diputados puedan constituir un grupo parlamentario propio, hay que exigir ese requisito a rajatabla a todos. Y si se cree que la norma es demasiado estricta -que no lo es, en absoluto-, modifíquenla, pero también en beneficio de todos.

El mismo PP que reclama en el caso del BNG «un cumplimiento exhaustivo» del Reglamento ha pactado con el PSOE retrasar la constitución de las comisiones parlamentarias más allá del plazo que fija el Reglamento. Es obvio que ha abusado de su poder de arbitrariedad para ayudar a sus afines y perjudicar a los hostiles.

Incidentes tras 5 arrestos por violencia callejera
M. MARISCAL El Mundo  13 Abril 2000

SAN SEBASTIAN.- Pocas horas después de que la Policía Nacional detuviera en Rentería y Oyarzun a cinco jóvenes por su presunta pertenencia a un grupo Y de apoyo a ETA, unos encapuchados incendiaron ayer el coche del director de una ikastola de San Sebastián, tras romper la ventanilla trasera e introducir en su interior una botella de líquido inflamable.

Según fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Guipúzcoa, en virtud de diligencias previas del Juzgado Central número 6 de la Audiencia Nacional, las detenciones se llevaron a cabo entre las 00.00 horas y las 02.00 horas por parte de miembros adscritos a la Unidad Provincial de Información de la Comisaría de San Sebastián.

Los cinco jóvenes arrestados están acusados de ser presuntos miembros de un talde Y de apoyo a la banda terrorista. En el transcurso de la operación policial, se procedió al registro de los domicilios de los detenidos.

La identidad de los arrestados corresponde a Garikoitz Gastesi, de 19 años, Egoitz Urbe, de 20, Oroitz Gurrutxaga, de 18, Mikel Lujanbio, de 19, y Gorka Urbieta, de 19, según informó Gestoras pro Amnistía.

Este colectivo considera que las detenciones demuestran «la nula disposición del Gobierno del PP a afrontar el contencioso político en clave democrática», y mostró su «absoluta preocupación por el trato que puedan padecer» los cinco jóvenes durante el periodo de incomunicación. Pocas horas más tarde, hacia las 10:15 horas, varios desconocidos arrojaron líquido inflamable al interior de un Citroen Xsara aparcado en la avenida Manuel Lardizabal, en el interior de la ikastola Liceo Santo Tomás.

Este ataque se produce después de que el 24 de marzo varios jóvenes con el rostro cubierto accedieran al edificio de Secundaria de este centro educativo, pintaran los pasillos e insultaran a los profesores que intentaron detenerlos.

El incidente se registró en una jornada de huelga estudiantil convocada por Jarrai, que esta ikastola privada decidió no secundar tras una reunión. Santos Sarasola, director del Liceo Santo Tomás, relacionó ayer ambos sucesos y los situó en el contexto de un conjunto de ataques «recibidos durante este curso escolar con el pretexto de hacernos modificar el Reglamento de Funcionamiento Interno».

Este documento contempla un Consejo Pedagógico compuesto por seis representantes de los profesores, otros seis de los padres y un número similar de los alumnos. Ellos estudian las convocatorias de huelga y deciden si secundarlas o no.

Sarasola advirtió de que tan sólo reconocen las movilizaciones que parten de partidos políticos y sindicatos.

El director incluyó entre las centrales sindicales a Ikasle Abertzaleak porque los considera «representantes de un sector de alumnos».

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