AGLI

Recortes de Prensa    Viernes 14  Abril  2000
#Lizarra como fetiche
Editorial El País 14 Abril 2000

#El voto oculto del PP
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 14 Abril 2000

#PP y PSE dicen que Estella ha certificado su fracaso en la última reunión
BILBAO / VITORIA. I. Souto ABC 14 Abril 2000

#Estevill y Padrol
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 14 Abril 2000

#Carmen Iglesias: «La lengua y la historia son soportes de la convivencia»
MADRID. Trinidad de León-Sotelo   ABC 14 Abril 2000

#CiU logra el apoyo del PP al uso del catalán en el Senado
EL PAÍS, Madrid 14 Abril 2000

#Telefónica, a por la TV hispana de EE.UU.
NUEVA YORK. Alfonso Armada corresponsal ABC 14 Abril 2000

Lizarra como fetiche
Editorial El País 14 Abril 2000

HACE MÁS de cuatro meses que sabemos que las enormes cesiones políticas realizadas por el PNV y Eusko Alkartasuna a la izquierda abertzale -entre ellas, asumir su ideario irredentista, renunciando al capital político acumulado desde 1979 con la construcción de la autonomía vasca- no lograron ni la paz ni la integración política del nacionalismo radical. El cese de los atentados de ETA fue, en el verano de 1998, la precondición para que el nacionalismo entonces moderado se embarcara en la aventura de Lizarra. Pero, en noviembre pasado, ETA anunció la ruptura de la tregua y consumó sus amenazas, primero, con el asesinato del teniente coronel Pedro Antonio Blanco, y después, con los de Fernando Buesa y su escolta.

En ninguno de esos momentos salió del Pacto de Lizarra un rechazo a los atentados y una petición a ETA de que al menos restaurara la tregua, pese a que el propio acuerdo de 1998 reclama la "ausencia permanente" de violencia. Fue por este motivo por el que IU abandonó el pacto, dejándolo reducido a lo que ya era en su origen, por más que se quisiera presentar como un procedimiento para resolver el "contencioso vasco": un foro exclusivamente nacionalista que plantea la solución en clave de "construcción nacional".

La dirección del PNV está en su derecho de aferrarse a Lizarra. En enero pasado, lo justificaba en la paz, que se quebró, y en la conveniencia de integrar al nacionalismo radical de Euskal Herritarrok en el juego democrático institucional. La postura de EH de acudir al Parlamento vasco sólo cuando se traten asuntos de su interés ha sido el último mentís a la supuesta reconversión democrática del nacionalismo radical. Y de paso ha dejado al Gobierno minoritario del lehendakari Ibarretxe (27 escaños sobre 75) en una situación insostenible. Pese a todas las evidencias, y a las bofetadas de ETA cuando explica su vuelta a los asesinatos por la "tibieza" del PNV y EA, ambos partidos sostienen que la vía de Lizarra "sigue siendo válida". Volvieron a mantenerlo el miércoles, tras fracasar de nuevo en su intento de que este foro soberanista, donde organizaciones y grupúsculos de dudosa representatividad tienen el mismo peso que los partidos parlamentarios, solicitara a ETA la restauración de la tregua.

No se puede argumentar de forma creíble que la solución al "conflicto" esté en una plataforma que deja fuera a la mitad de la sociedad de Euskadi y que ni siquiera es capaz de exigirle a ETA que deje de matar. Con la reaparición en primer plano de la organización terrorista -la violencia nunca desapareció durante la tregua-, Lizarra ha quedado reducido a un fetiche, a una carcasa sin contenido. La ejecutiva de Arzalluz se aferra a él para no tener que admitir que se equivocó, que en su apuesta por apaciguar a ETA asumiendo su programa político ha introducido a su partido y al Gobierno de Ibarretxe en un camino sin salida. Sin embargo, al negarse a retroceder, se aleja cada vez más de la sociedad vasca y refuerza su dependencia de quienes siguen pensando que la violencia es útil y condicionan su cese a que el PNV y EA asuman "los compromisos adquiridos" y den pasos decididos hacia "un nuevo marco" institucional. Es decir, hacia su suicidio político.

El voto oculto del PP 
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 14 Abril 2000

ALGUNOS comentaristas políticos, acorralados por los últimos hechos (sería excesivo decir por la Historia) se dedicaron a denunciar durante la campaña electoral el apoyo indirecto de ciertos intelectuales —periodistas algunos de ellos— a la candidatura de José María Aznar. En su beligerancia les definieron con una expresión no del todo infeliz: «Los comunistas del PP». No iban del todo descaminados. Mala fe al margen, ponían de relieve un hecho nuevo y de una innegable trascendencia política: antiguos militantes de izquierda convergían con el centro derecha en demasiadas cosas: en la política social pactada con los sindicatos, en la eficiencia económica y en la necesidad de enfrentarse a los nacionalismos desde posiciones muy claras.

Esta aproximación al PP por parte de gentes de «la izquierda de toda la vida» representaba un salto respecto a lo que se había llamado «estrategia de la pinza» cada vez que se había dado un entendimiento entre UCD y el PCE o en tiempos más cercanos entre el PP e Izquierda Unida. Ahora se trataba de otra cosa. Sencillamente, gentes de izquierda, con una gran experiencia a sus espaldas, con una bien demostrada coherencia política... venían a defender las posiciones «populares». Es, en efecto, una situación nueva que revela una desacralización de las siglas, el desdibujamiento de las fronteras electorales.

Con la expresión «comunistas del PP» los celadores del PSOE pretendían desvirtuar el estilo laico y moderno de estas posiciones. Temerosos, no podían aceptar que eran la expresión de una cierta normalidad y de un proceso si no masivo muy significativo. Había que tildar de pintorescas y extravagantes lo que se intuía como una corriente de opinión en el mundo tradicional de la izquierda.

Los resultados electorales vinieron a confirmar los temores de aquéllos. Según las primeras estimaciones de los expertos, varios centenares de miles de antiguos votantes socialistas y comunistas se habían pasado al PP en esta ocasión. Con ello se desplomaban las insinuaciones inquisitoriales que se habían lanzado contra los «comunistas del PP». No se trataba de unos cuantos conversos ni de unos cuantos vendidos. El PSOE y sus celadores se resistían a aceptar que se viniera abajo su hegemonía y su capacidad de seducción ante una izquierda siempre disponible, obligada siempre a entregarse a los partidos de izquierda. No podían entender la pérdida de la centralidad que les había dado siempre la ventaja de ser la referencia exclusiva entre los dos extremos del electorado. Si ya en 1966 José María Aznar les había robado su función de charnela con los nacionalistas, ahora el PP —la derechona, los dóberman, el último asiento del autoritarismo— les desplazaba en las preferencias de ciertos núcleos de gran prestigio en la izquierda.

No hace falta esperar a la cuantificación definitiva de este trasvase de votos para interpretarlo correctamente. Ni el PSOE ni sus perros guardianes deberían reducir a dimensiones psicologistas o a hechos patológicos individuales lo que es sencillamente el resultado de la crisis de la propia izquierda. Servil al mercado e ineficaz, ¿por qué iba a mantener las preferencias de quienes quieren ahora una adaptación inteligente, transparente y eficaz al sistema? Ven en el PP una capacidad de defensa de las posibilidades más progresivas del sistema.

No otro ha sido el sentido del discurso de Antonio Gutiérrez en su despedida de la dirección de Comisiones Obreras. Pero el momento más revelador del drama de la izquierda en estos momentos fue cuando Agustín Moreno llamó «españolista» a Gutiérrez por haber defendido éste la necesidad de recuperar la idea de nación.

Todo hace presumir que el voto oculto del PP lo será cada vez menos.

PP y PSE dicen que Estella ha certificado su fracaso en la última reunión 
BILBAO / VITORIA. I. Souto ABC 14 Abril 2000

El presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz, y el secretario institucional del PSE, Jesús Eguiguren, coincidieron ayer en destacar que la última reunión del pacto de Estella certificó su fracaso y dejó claro que ese foro no es una vía para la paz, tal como fue presentado en su día por los nacionalistas.

El hecho de que el PNV y EA no consiguieran que el pacto de Estella pidiera a ETA una nueva tregua, al negarse a ello EH, dejó una vez más en evidencia, en opinión del presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz, que la estrategia de Estella no sirve para la paz, ni para la normalización del País Vasco y que ha fracasado. Entiende Iturgaiz que «por muchos papeles que presente el PNV -en referencia al texto debatido en el foro de Estella en el que se pide a ETA una nueva tregua-, este partido sólo tendría credibilidad si rompiese con el frente de Estella».

En el mismo sentido, el secretario institucional del PSE, Jesús Eguiguren, mostró su preocupación por el hecho de que los nacionalistas estén tratando de hacer compatible el mantenimiento del terrorismo con la continuidad del frente nacionalista. «La valoración del Partido Socialista -dijo- es de enorme preocupación porque hasta ahora el nacionalismo ha tratado de justificar el acuerdo de Estella basándose en que era una iniciativa por la paz y para garantizar el final del terrorismo y ahora hemos podido comprobar que están tratando de hacer compatible el mantenimiento de la actividad terrorista con la continuidad del frente nacionalista o de la unidad nacionalista».

Consideró «grave» el hecho de que «PNV y EA se estén olvidando de gobernar como les corresponde y en su lugar se dediquen simplemente a sus acuerdos y a sus pactos con HB».

MAYOR: «NO SUSCITA ESPERANZA»
En opinión de Eguiguren, Estella «en lugar de ser una fórmula para conseguir la paz y la convivencia en Euskadi, es una fórmula para la “construcción nacional” o para el debate y la discrepancia entre los propios nacionalistas». «Antes se nos decía que todo eso se hacía por la paz -añadió-, pero ahora estamos viendo que para algunos es compatible la existencia del terrorismo con la colaboración entre nacionalistas en ese afán de “construcción nacional”». Asimismo, dijo que en el PSOE, más que discrepancias sobre la situación vasca, hay un «exceso de opiniones» y recalcó que «en estos temas el que tiene que opinar es el Partido Socialista de Euskadi y su dirección».

El ministro del Interior en funciones, Jaime Mayor Oreja, afirmó que la última reunión de Estella «no ha ofrecido novedad alguna», porque «se sigue estando en manos de ETA, se sigue dando a la banda un protagonismo que no se merece» y «se sigue sin romper como se debe con quienes todavía sostienen el terror y la violencia». Por ello, dijo que la última reunión «no suscita esperanza», puesto que «quienes estaban cautivos de una estrategia asentada en el terror continúan cautivos».

Mientras, el portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, dijo que «tenemos que dejar de hablar de Estella en términos de acuerdo o de proyecto político», aunque, según señaló, «en su momento supuso una importante contribución a un periodo que vivió la sociedad vasca. Agregó que tras la última reunión de Estella queda claro que no es posible llegar a acuerdos mientras haya violencia.

Estevill y Padrol
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 14 Abril 2000

En una de sus clásicas aportaciones a la gobernabilidad de la estabilidad y a la fatalidad de la corruptibilidad, Pujol acaba de enviar al Congreso de los Diputados, no sabemos si en calidad de embajador o de rehén, a Heribert Padrol, hombre fuerte de Hacienda en Barcelona durante los últimos años y que pocos días antes de las elecciones se destapó como pujolista de toda la vida. Muy pujolista tiene que ser para ocupar nada menos que el número 2 por Barcelona en las listas de Convergència i Unió. Pero el aterrizaje de este personaje en la política cogió al Gobierno, especialmente al área económica, totalmente por sorpresa. Tanto se sorprendieron Rato y Costa al enterarse del destape de Heribert, como familiarmente suele llamarle todo el mundo en la Agencia Tributaria, tanto fue su cabreo por haberlo mantenido contra viento y marea tras el escándalo Huguet-Aguiar, sin saber ni sospechar que era un submarino del Honorable, que ahora lo han vetado como interlocutor en esos diálogos de carmelitas entre descalzos y calzados, léase aznaristas y pujolistas, previos a la investidura de Aznar.

Pero basta echar un vistazo a la querella de la Fiscalía Anticorrupción en el caso de los amigos de Borrell, para comprobar que lo de la Agencia Tributaria en Barcelona no lo resuelven las elecciones, ni siquiera el Honorable Pujol. El fiscal acusa nada menos que a 19 personas -inspectores incluidos- por un abanico amplísimo de delitos que oscilan entre la prevaricación y la extorsión, el cohecho y el atraco. Nadie en su sano juicio podrá repetir ahora lo que una y otra vez dijeron Rato y Costa a los medios: «Se trata de dos casos aislados de hace 10 años». Más bien se trataba de dos casos artificialmente aislados de los infinitos casos de corrupción que desde hace 10 años largos hermosean la brillante ejecutoria pública del Fisco en Cataluña.

Como existe el tenebroso precedente del juez Estevill, elevado a los altares judiciales del CGPJ por Convergència y, poco después, condenado por los mismos casos de prevaricación de que se le acusaba antes de su colocación institucional, el observador despistado puede albergar la sospecha de que Pujol ha recurrido al aforamiento para proteger a su hombre en Hacienda, el simpático Heribert, el todopoderoso Padrol, de la indiscreta acción de la Justicia. Si no estuviéramos acostumbrados a que los aforados no lo son sólo de oficio, como senadores o diputados, sino que hay diputados cuyo oficio parece ser únicamente el de aforados, para evitar la enojosa actuación de los tribunales ordinarios sobre sus turbias andanzas o para evitársela a sus jefes políticos, lo de Padrol no sonaría tan mal. Pero estamos ya muy escarmentados, muy toreados, muy soliviantados. Señoras, señores, estamos del aforamiento hasta los códigos.

Carmen Iglesias: «La lengua y la historia son soportes de la convivencia»  
MADRID. Trinidad de León-Sotelo   ABC 14 Abril 2000

Carmen Iglesias recibió ayer como un premio, un honor y un reto el hecho de haber sido elegida miembro de la Real Academia Española. Historiadora y especialista en Ciencias Sociales es la cuarta mujer que llega a la Española y la primera en ser académica por partida doble, ya que fue elegida por unanimidad miembro de la Real Academia de la Historia el año 1989.

Cumpliendo sus funciones como académica de la Historia estaba ayer Carmen Iglesias cuando recibió la gratísima noticia de su elección como miembro de la Real Academia de la Historia. La historiadora y especialista en Ciencias Sociales empezó el día de ayer de una manera muy literaria: acudió al Círculo de Bellas Artes a leer unos párrafos del Quijote para participar en el homenaje que la institución rinde a Cervantes estos días. Por la tarde acudió a la Real Academia de la Historia para la que fue elegida por unanimidad en 1989 con motivo de la clausura del ciclo «De los Austrias a los Borbones» del que ha sido coordinadora. El acto contó con un asistente de excepción S.A.R. Don Felipe de Borbón de quien Iglesias ha sido profesora de Historia. La nueva académica de la Española recibió, nada más conocer la noticia, la cariñosa felicitación del Príncipe de Asturias. No faltaron enhorabuenas de amigos íntimos -alguno había viajado expresamente a Madrid- que acudieron a la Academia de la Historia para estar cerca de una de las intelectuales más prestigiosas de este país en un momento de felicidad.

UNA ILUSIÓN ENORME
Personas allegadas a Carmen comentaban ayer que parecía tranquila, una serenidad que ella sabe mantener, aunque la procesión vaya por dentro. Ha hecho una carrera tan brillante que habría provocado la vanidad en cualquiera, pero ella se confiesa la misma que antes de tantos éxitos. Ahora bien, puntualiza: «Cuando me planteo una lucha me gusta ganarla».

—¿Qué siente ante el nuevo reconocimiento?

—Es un honor y un premio que de alguna forma supera cuanto pude imaginar sobre mi futuro. No me hubiera atrevido a pensar en una cota tan alta. Mi agradecimiento y mi sorpresa fueron grandes cuando me dijeron que iban a presentarme como candidata. Dentro de mí se creó una ilusión enorme.

—¿Cómo llega una historiadora a la Española?

—Tengo una biografía en la que las Ciencias Sociales son determinantes ya que en el Departamento de Historia de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, Valdeavellano, Maravall, y Díez del Corral que fueron mis maestros, tenían una gran preocupación porque la economía, la sociología, la psicología, la antropología fueran referentes para una mayor profundización en la historia, que no debe ser sólo una relación de hechos y fechas. Debe enriquecerse con las Ciencias Sociales.

—¿Cuál será su aportación a la Española?

—Lo que me pidan. Se trata de una institución de tanta importancia y el cuidado y la conservación del idioma es algo tan esencial que estoy dispuesta a trabajar mucho. Me encanta el trabajo en estas instituciones.

—Usted es ya académica por partida doble y directora del Centro de Estudios Constitucionales. ¿No le asusta tanta tarea?

—No. Es bastante usual que se pertenezca a dos Academias y el trabajo es una cuestión de organización y de gusto. Quita tiempo para distracciones personales, pero no me importa.

—¿Qué le diría a los que piensan que estas instituciones, ya con 300 años, son cosa del pasado?

—Hay mucho que hacer y a la vista está que se hace...

—En efecto, usted llega a una que de ser un senado ilustre se ha convertido en un centro informatizado de primera muy útil para la defensa y conservación del español.

—Por supuesto. La lengua y la historia son soportes de la convivencia.Estas Academias han sabido adaptarse al paso del tiempo demostrando que son necesarias. Son lugares de trabajo que tienen tras de sí una historia brillante y beneficiosa. Pensar en la RAE es pensar en 400 millones de personas que no sólo lo hablan sino que lo pueden entender, porque cada vez hay más idiomas fraccionados que cambian tanto de un lugar a otro que quienes lo tienen por suyo no se entienden entre sí. Recuerdo como hablaban español los campesinos afectados por el huracán Mitch. ¡Que sintaxis y riqueza de vocabulario! Es fantástico que una institución contribuya a mantener la unidad de la lengua que, por supuesto, se enriquece con la pluralidad de los modismos.

BABEL NOS ENRIQUECE
—¿Somos los hablantes conscientes de la importancia del idioma?

—En general no se es muy consciente, porque lo tenemos por algo natural, pero toda lengua supone esfuerzo y un mantenimiento a través de las generaciones, de un proceso de socialización. El idioma es lo que nos define como humanos. En la historia del pensamiento hay una utopía que defiende un único idioma común para toda la humanidad. En esta cuestión, estoy en la línea de Steiner que opinaba que Babel supone el enriquecimiento del mundo a través de las lenguas y del esfuerzo para traducir y traducirnos unos a otros.

—¿En qué se basa lo del único idioma?

—Rousseau, por ejemplo, en «El origen del lenguaje» se queja de la pérdida de una supuesta transparencia original alterada por la existencia de varios lenguajes, porque las personas podemos pensar una cosa y decir otra. Yo diría que hay, efectivamente, una opacidad entre lo que pensamos, decimos, queremos decir y el que escucha interpreta. Esos malentendidos producen, sí, opacidades que para Rousseau son causa de muchos males. Sin embargo, para Steiner son el origen de la creación. Al hablar nos estamos entendiendo e inventando. Para Steiner el hombre puede crear mundos que no están en este mundo. En su opinión, el hombre es «el único animal que puede levantar falsos», es decir, crear realidades donde no las hay. Las palabras muchas veces no son realidad, pero la crean.

Carmen Iglesias afirma que se siente a gusto en el mundo académico, porque es en “el del estudio donde me siento más segura y soy más feliz»

Carmen Iglesias es mujer que ha abierto campo para muchas mujeres, que ha echado abajo puertas que se negaban a abrirse para ellas. Vayan dos ejemplos: es la primera mujer Consejera Nata del Consejo de Estado desde la fundación de este organismo en 1521; es la primera mujer que logra ser académica por partida doble. En la Española es la cuarta mujer en tres siglos de historia. En la actualidad sólo cuenta con Ana María Matute.

—¿Qué significa para usted como mujer formar parte de la Española?

—Para mí, como persona, supone un honor, un reto y cierta culminación de una carrera.

—Pero, ¿no cree que hay mujeres de valía que no han sido tenidas en cuenta?

— Rindo homenaje a algunas que deberían haber estado en la Academia como Emilia Pardo Bazán, Gertrudis Gómez de Avellaneda y Concha Espina, entre otras.

Recuerda Iglesias el trato recibido por doña Emilia cuando batalló por entrar en la Española.Juan Valera escribió un opúsculo «Las mujeres y las Academias», que firmó bajo el seudónimo de Eleutoro Fylogino. Estaba convencido de que las mujeres no servirían más que para perturbar a los señores académicos, Echó mano de la ironía y escribió: «Si un académico se fijase en la contemplación de la hermosura animada y semoviente ¿no se distraería de las reglas de la prosodia y la sintaxis?»

CiU logra el apoyo del PP al uso del catalán en el Senado
EL PAÍS, Madrid 14 Abril 2000

El portavoz de CiU en el Senado, Francesc Marimón, anunció ayer que el PP apoya "globalmente" la moción presentada por su grupo el lunes pasado para permitir el uso de las tres lenguas cooficiales con el castellano en la Cámara alta, mediante una modificación de su reglamento. Marimón se entrevistó con la presidenta del Senado, Esperanza Aguirre, y con el portavoz popular, Esteban González Pons, quienes le mostraron su "buena predisposición" y le manifestaron que el PP votaría a favor de ese cambio de la normativa.

En la actualidad, sólo se permite el uso del catalán, el gallego y el vasco en la Cámara alta en la Comisión General de las Comunidades Autónomas, en el marco del debate sobre el estado de las autonomías. Según el senador, Aguirre incluso le sugirió que, si se da el consenso necesario, la reforma del reglamento podría aprobarse antes del verano. Eso sí, González Pons advirtió de la necesidad de llegar a acuerdos sobre cómo se articularán los debates en varias lenguas para hacerlos "ágiles".

El portavoz de los nacionalistas catalanes explicó que no pretende convertir el Senado en un remedo del Parlamento Europeo, con una infraestructura de traducción simultánea y demás medios técnicos, sino "aplicar las diferentes lenguas del Estado español con normalidad, en cualquiera de los ámbitos parlamentarios que se den en el Senado". Marimón comentó que su moción cuenta también con el respaldo de los senadores de Entesa Catalana y, previsiblemente, del PNV y el Bloque Nacionalista Galego. "Falta conocer qué piensa el PSOE", indicó.

Telefónica, a por la TV hispana de EE.UU. 
NUEVA YORK. Alfonso Armada corresponsal ABC 14 Abril 2000

Telefónica Media, que decidió en el último momento aplazar su Oferta Pública de Acciones la semana pasada, sigue teniendo a Estados Unidos como uno de sus principales polos de expansión.

Tras la salida al aire de Terra, que aspira a convertirse en el principal portal en español de Internet, la principal empresa española ha iniciado conversaciones con Univisión y Telemundo, los dos gigantes de la televisión en español de Estados Unidos. Telefónica Media pretende tener una presencia clara en diez países hispanoamericanos y en el mercado hispanohablante de Estados Unidos en un período de tres años.

Telefónica Media está negociando en la actualidad con 18 compañías de comunicación, como el grupo argentino Clarín, en una estrategia que vislumbra todo el continente americano como el lugar natural de expansión de la compañía, lo que explica que haya decidido instalar en Miami su centro de operaciones. Univisión, la principal cadena de televisión en español de Estados Unidos, cuenta con 13 canales propios y 700 empresas de cable asociadas.

Con capital mexicano, venezolano y estadounidense, su expansión sigue en paralelo al incremento de la población hispana de Estados Unidos, que si en 1990 recogía un censo de 22,3 millones, la cifra ronda actualmente los 32 millones. Muy por encima de sus rivales, principalmente Telemundo.

 

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