AGLI

Recortes de Prensa    Martes 18  Abril  2000
#El Supremo avala el derecho de unos alumnos a recibir clases en castellano
Valencia EL PAÍS 18 Abril 2000

#Otro éxito de la colaboración antiterrorista
IMPRESIONES El Mundo 18 Abril 2000

#Fregonas
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 18 Abril 2000

#La voz del pueblo y sus razones
Gregorio Peces-Barba, catedrático de Filosofía del Derecho ABC 18 Abril 2000

#La policía francesa captura a una etarra vinculada al último 'comando Madrid'
JOSÉ LUIS BARBERÍA, París El País 18 Abril 2000

#Del talento creador al gesto político
M. MARTÍN FERRAND ABC 18 Abril 2000

#Aguirre aboga por promocionar todas las lenguas desde el Senado, con el castellano como referencia
Madrid Estrella Digital 18 Abril 2000

#La mayoría natural
M. VÁZQUEZ MONTALBÁN El País 18 Abril 2000

El Supremo avala el derecho de unos alumnos a recibir clases en castellano
Valencia EL PAÍS 18 Abril 2000

El Tribunal Supremo ha avalado una sentencia anterior del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana que reconoce el derecho de una docena de alumnos del colegio Sanchis Yago (Castellón) a estudiar en castellano en este centro.

Doce alumnos de preescolar fueron admitidos por el consejo escolar del colegio público castellonense para recibir clases en castellano el curso 94-95. Una orden de la Consejería de Educación de la Generalitat Valenciana establecía dos líneas de enseñanza para el centro castellonense, en valenciano y castellano. Sin embargo, posteriormente se suprimió la línea en castellano, razón por la cual los padres de los alumnos recurrieron la decisión.

La Sala de lo Contencioso Administrativo del Supremo ha rechazado el recurso presentado por la Generalitat en el que alega que los alumnos pudieron recibir la enseñanza en castellano en otro colegio público próximo al anterior, el Lluís Revest.

El alto tribunal recuerda que la Constitución no reconoce el derecho de los padres a que sus hijos sean educados en la lengua que hablan sus progenitores en el centro público de su elección -sólo establece el derecho a tener plaza en un centro donde puedan hacerlo-, pero puntualiza que en este caso los alumnos fueron admitidos por el consejo escolar, un derecho que "no puede quedar sin efecto".

Otro éxito de la colaboración antiterrorista
IMPRESIONES El Mundo 18 Abril 2000

Una vez más, un «control rutinario» en territorio francés ha servido para detener a un miembro de ETA. Se trata en esta ocasión de Julia Moreno Macuso, una militante «activa» que formaba parte de la estructura del comando Madrid, acusada del intento de secuestro del conde de Siruela y de la que se sospecha que participó en el asesinato del teniente coronel Pedro Antonio Blanco. Al parecer, estaba en Francia recibiendo instrucciones sobre nuevos objetivos de la banda terrorista. Independientemente de que los «controles rutinarios», como el que trató de eludir Moreno el pasado domingo, sean o no casuales, la colaboración con Francia en materia antiterrorista sigue funcionando y dando frutos. Con esta nueva detención se han podido evitar futuros crímenes de la etarra detenida y se obtendrán, sin duda, valiosas pistas sobre el peligroso y escurridizo comando Madrid.

Fregonas
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 18 Abril 2000

Hay versos que justifican una obra, incluso toda una vida, y hay adjetivos que valen por cien discursos. El de Arzalluz llamando «fregona» a Rosa Díez consigue sintetizar en un sólo vocablo arrojadizo toda la violencia simbólica y real de un cierto nacionalismo vasco que dice que no mata pero señala y, desde luego, aspira a enterrar a todos los asesinados de uno y el mismo bando. Es también la enésima prueba de cómo el barniz de presunta modernidad que la izquierda le ha prestado al nacionalismo desde la Transición es eso: puro barniz. Rascas un poco y sale inmediatamente el carca, el reaccionario patológico, que es lo contrario del conservador. Un conservador vasco, por ejemplo, aspiraría a que todos los sectores del País Vasco alcanzaran a sobrevivir y llegaran a convivir civilizadamente. Un reaccionario vasco, según el modelo de aquel ceporro siniestro llamado Sabino Arana, es el que rechaza en bloque la Ilustración, el laicismo, la democracia, el liberalismo y todo lo que en Vasconia ha introducido en los últimos doscientos cincuenta años esa máquina de hacer Historia a la que llamamos España.

La carcundia de Arzalluz se manifiesta en una nostalgia patológica por todo lo pasado, siempre que sea propio. Felices tiempos los de los caseríos sin luz, donde sólo se hablaba euskara y sólo se oía el tañido de las campanas del Angelus. Era el paraíso políglota del que habla Lodares, aquellos tiempos en los que cada tribu hablaba su sola lengua a solas y que, naturalmente, no existieron jamás. La Torre de Babel no es un mito. El mito es lo de antes de la Torre de Babel, esa época en la que no habría existido la confusión de las lenguas, las razas, los pueblos y las profesiones. Mito es lo que los nacionalistas oponen a la Razón y a los derechos individuales. Porque entre los derechos individuales en una sociedad moderna, liberal y democrática, sobresale el ascenso social. También el de las fregonas.

No es que a Arzalluz le moleste que haya fregonas, que seguramente ha tenido siempre en casa o ha observado a hurtadillas en las escaleras, sino que las fregonas lleguen a eurodiputadas. Ese tipo de adjetivación que implica el desprecio del trabajo manual es típico de los hidalguillos de chalé adosado, de esa pequeña burguesía fascistoide, siempre nacionalista, que se inventa un mundo rural intensamente verde y suavísimamente perfumado de boñiga al que adora con una sola condición: que los destripaterrones no abandonen el sagrado terruño y disputen los cargos públicos a los señoritos de la capital.

Cuando Arzallus pretende insultar a Rosa Díez llamándola fregona, es injusto con Rosa Díez y, sobre todo, con las fregonas. Si no fuera por ellas, ¿quién limpiaría la sangre del País Vasco?

La voz del pueblo y sus razones 
Por Gregorio Peces-Barba, catedrático de Filosofía del Derecho ABC 18 Abril 2000

CON una distancia suficiente para aquietar los sentimientos y para pretender un análisis frío y lo más neutral que cabe en un militante socialista, que cree en esos viejos pero actuales ideales y en su valor para organizar, con justicia, a las sociedades actuales, me parece una obligación valorar los resultados electorales del 12 de marzo y la contundente victoria del Partido Popular.

En mi opinión, el voto de los ciudadanos ha sido enormemente afinado, ilustrado y sofisticado, y me confirma una vez más el valor de la democracia, que es insustituible para otorgar legitimidad a un Gobierno.

Si indagamos en las causas es evidente que, en primer lugar, tenemos que señalar la valoración positiva de la política del PP en estos cuatro años y la irrelevancia que se ha dado a algunos elementos negativos de corrupción, aún marginales, de la ocupación de medios de comunicación a través de Telefónica, una empresa privatizada que mantiene a los dirigentes nombrados por el Gobierno antes de la privatización, y de algunos fallos en materias importantes como Justicia y Fomento. Los ciudadanos han considerado mayoritariamente que el balance era claramente favorable al presidente Aznar. Es indudable también que ha pesado la buena campaña que ha dirigido, con inteligencia, Mariano Rajoy.

Inmediatamente después creo que, en el voto de los ciudadanos, han estado muy presentes los errores, las imágenes distorsionadas y las malas campañas realizadas por el PSOE, por IU y por los nacionalistas vascos y catalanes.

En el PSOE no creo que haya sido mala la acción personal del candidato Joaquín Almunia. Al contrario, ha transmitido seriedad, decencia y fortaleza intelectual y moral. Sin embargo, su imagen no ha podido desprenderse de la sensación de perdedor en las primarias, ni de la impresión, claramente infundada, de que pudo intervenir en la dimisión de José Borrell. Ahora estamos buscando un dirigente capaz de ganar las próximas elecciones y la figura de Almunia puede ser el modelo, aunque ha estado en el mal lugar en el mal momento, con lo que ha desgastado su propia posibilidad. Conociendo su altruísmo y su entrega al partido, lo sentirá más por el interés general que por su propio interés, del que ha dado muestras de estar muy alejado.

En todo caso, la ruptura de la unidad de dirección ha permitido caminos chocantes y distanciados de nuestra ideología, como la alianza con Esquerra Republicana de Catalunya, cuyos candidatos al Congreso y al Senado han defendido un modelo independentista que nos ha castigado seriamente entre nuestros votantes catalanes y del resto de España. Una política poco meditada de catalanización de las Baleares, del Gobierno de coalición en esta Comunidad Autónoma ha producido también unos resultados catastróficos. Una campaña a la contra, con referencias permanentes al PP y una sensación de desorden organizativo y de falta de iniciativas propias ha hecho el resto para perder casi dos millones de votos. El PP ha presentado la imagen de defensa de la Constitución y de barrera frente a los excesos nacionalistas, que es nuestra posición desde siempre, mientras que nosotros hemos aparecido más confusos y divididos en esa materia. Los ciudadanos querían claridad y contundencia y no la han encontrado en nosotros.

Izquierda Unida no ha sabido detener su imparable caída, ha aparecido conservadora, carente de generosidad, con pocas ideas y muchos tópicos. Ni siquiera ha sido capaz de devolver nuestro esfuerzo al apoyarles en las candidaturas al Senado, y han desaprovechado votos al Congreso que sólo hubieran sido útiles para los candidatos del PSOE. En esas condiciones, el pacto PSOE-IU sólo ha servido para unir a la derecha frente al peligro «rojo». Ambos hemos mantenido muchas viejas ideas banales e incluso hemos cometido errores y anunciado falsos peligros que sólo han servido para desacreditarnos. Firmé el manifiesto de los intelectuales apoyando el pacto sin haberlo leído, pensando que se mantendría en la racionalidad y que se evitarían los excesos. Lamenté mi confianza cuando supe que en él se decía que el PP era un peligro para el futuro de la democracia. Además de ser falso, era una simpleza vacía y ofensiva para un adversario político. A los ciudadanos, cada vez más preparados, esos sofismas sólo pueden producirles rechazo e indignación, la misma que yo sentí aunque no puedo perdonarme a mí mismo por haber firmado a la ligera. Sólo puedo decir que lo siento.

Los nacionalistas, con sus excesos y sus desmesuras, llenaron las urnas de papeletas para el PP. Los nacionalistas vascos, en esa alianza contra natura con HB y con EH, con su incapacidad para frenar la violencia callejera y con la impresión generalizada que produce su política de que pretenden obtener ventajas políticas con la violencia, esas que no son capaces de obtener en las urnas, han generado rechazo e indignación en el País Vasco y en el resto de España. Su amarga victoria no puede ocultar que se encuentran en fase terminal si no rectifican y no apartan a los dirigentes que les llevan a la catástrofe.

Por su parte, los nacionalistas catalanes se han perdido por su arrogancia y por su creencia, no confirmada, de que el PP les necesitaría para gobernar en Madrid. Sus excesos, al reclamar cuatrocientos mil millones de pesetas y la transferencia de la Agencia Tributaria, han sido sancionados contundentemente por los votantes, que han concentrado su voto en el PP, para evitar ese «chantaje permanente» y esa voracidad ilimitada.

Ambos deben comprender que la Constitución, enormemente generosa con el hecho diferencial, no permite más pasos en esa dirección y que sus agravios son palabrería. En estas elecciones, los ciudadanos han sabido distinguir los ecos de las voces y han hecho una seria llamada de atención a una pendiente peligrosa que no están dispuestos a reconocer. Los que no reaccionen serán superados por la realidad y serán cada vez más marginales.

Los únicos nacionalistas que están comprendiendo estos signos de los tiempos son los gallegos que han ido adaptando su modelo a las reglas de la Constitución, pero que no han crecido lo suficiente porque les han alcanzado los errores de sus compañeros de la Declaración de Barcelona. Si continúan en esa línea de racionalidad, la convergencia con el PSOE será cada vez más profunda y puede llegar, a medio o largo plazo, a una integración que beneficiaría a ambos y que superaría la competencia que ahora mantienen. Para eso, será necesario que el PSOE gallego acalle a algunas voces que cada día demuestran que no han entendido nada.

Y ahora la iniciativa está en el PP. Sus compromisos, sus responsabilidades y sus posibilidades son enormes con la mayoría absoluta, pero éste es otro tema que habrá que tratar en su momento. De momento, es obligado felicitarles y desearles que acierten, al servicio del interés general.

La policía francesa captura a una etarra vinculada al último 'comando Madrid'
Julia Moreno Macuso siguió en 1999 al conde de Siruela en la capital para secuestrarle
JOSÉ LUIS BARBERÍA, París El País 18 Abril 2000

La Gendarmería francesa detuvo el domingo por la tarde en la localidad de Hagetmau, en la región de Las Landas, a Julia Moreno Macuso, Bombi, de 26 años, identificada el pasado año como miembro del comando Madrid de ETA. La captura se produjo tras una persecución, después de que la etarra sufriera un accidente de tráfico e intentase robar otro coche a punta de pistola. Según el ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, la detenida es "parte relevante" del comando Madrid y pudo participar en el asesinato del teniente coronel Pedro Antonio Blanco, el pasado 21 de enero.

La importancia de la detención de la etarra radica en el conocimiento que pueda tener de la infraestructura de ETA en la capital de España pues, a pesar de sucesivas caídas, ésta continúa intacta en su mayor parte desde hace años. Julia Moreno Macuso fue identificada en julio de 1999, junto con Javier Abaunza Martínez, como uno de los etarras que siguieron en Madrid al conde de Siruela, hijo de la duquesa de Alba, con el objetivo de recabar información para secuestrarlo, pese a que estaba en vigor la tregua de ETA.

Ayer, mientras Bombi era interrogada en la comisaría de Bayona, la policía intentaba descifrar una agenda hallada en su poder y muy deteriorada, ya que se ha mojado y la tinta ha emborronado sus páginas.

Según fuentes de la lucha antiterrorista, la presencia de la etarra fue advertida hacia las 18.00 del domingo por una patrulla de la Gendarmería, mientras paseaba por la plaza de Hagetmau, a unos 60 kilómetros de Pau. Posteriormente, se marchó a bordo de un Renault Clío blanco y, al cruzarse con un coche policial, dio un brusco giro y huyó saltándose una señal de dirección prohibida. La persecución concluyó cuando el turismo de la terrorista se salió de la carretera y se estrelló contra una casa. Todavía intentó robar otro coche a punta de pistola para continuar la huida, pero los gendarmes la detuvieron sin que opusiera resistencia.

Doble accidente
Julia Moreno llevaba una pistola de 9 milímetros de calibre y documentación falsa a nombre de una vecina de Madrid, así como una mochila con ropa mojada y un juego de llaves. Éstas correspondían a un Peugeot 306, con matrículas falsas, que el sábado fue encontrado en el interior de una balsa en Sore, al norte de Las Landas, y había sido robado el 10 de febrero en la localidad de Montrejeau.

La policía cree que Bombi sufrió un accidente y el mismo sábado robó cerca de Burdeos el coche en el que viajaba cuando fue detenida. Los investigadores trabajan con la hipótesis de que la etarra se dirigía hacia España, tras haber recibido instrucciones de los jefes de la banda sobre futuros objetivos. Ello podría significar que Moreno Macuso seguía formando parte del comando Madrid y podría haber participado en su último atentado, el asesinato del teniente coronel Pedro Antonio Blanco, con el que ETA puso fin a 19 meses sin atentados. El Ministerio del Interior difundió el pasado 2 de diciembre un cartel en el que aparecía su rostro entre los de los etarras sospechosos de encontrarse en España.

Otras fuentes, sin embargo, señalaban ayer que lo más probable es que Bombi huyese a Francia tras su identificación, en julio de 1999, y estuviese integrada ahora en el aparato logístico de la banda, lo que no restaría importancia a su captura.

Nacida en 1973 en Pamplona, la vinculación de Julia Moreno con ETA se remonta al menos a diciembre de 1994, cuando se dio a la fuga tras la desarticulación del comando Nafarroa, de cuya infraestructura formaba parte, igual que su madre, Julia Macuso Zabala. En abril de 1997, la policía la identificó como uno de los inquilinos del piso de la calle Polibea de Madrid que los terroristas abandonaron precipitadamente tras la explosión accidental de un artefacto. También se encontraron huellas suyas en el piso que dicho comando ocupaba en la calle Álvarez de Castro. En julio de 1999, a partir de la documentación encontrada en un zulo de ETA en Boucau (País Vasco francés), se confirmó su participación en los seguimientos realizados en Madrid a principios de ese año al conde de Siruela.

En mayo de 1996, el juez Baltasar Garzón dictó una orden internacional de detención contra esta terrorista por pertenencia a banda armada.

Mayor Oreja cree que Bombi ha participado en atentados recientes
EL PAÍS, Cádiz
El ministro de Interior en funciones, Jaime Mayor Oreja, calificó ayer a Julia Moreno Macuso como una "militante muy activa" de ETA que "conoce bien la infraestructura del comando Madrid".

Aunque no quiso pronunciarse sobre su participación en el asesinato del teniente coronel Pedro Antonio Blanco, señaló que todos los indicios apuntan a que "ha estado ejecutando acciones en fechas muy recientes". Recordó que se confirmó su presencia en los pisos utilizados por los terroristas en la capital de España en 1997 y que el verano pasado intervino también en el seguimiento de algunas personalidades, por lo que "es evidente su presencia en el comando Madrid" de ETA, del que sería una "parte relevante".

En Cádiz, donde se encontraba de visita, el ministro se felicitó por la detención. "Al final no hay acciones impunes y la ley cae implacable sobre los que intentan eludirla, pese a la macabra satisfacción de algunos ambientes próximos a ETA por la ausencia de pistas por el último atentado", dijo.

El responsable español de Interior se puso ayer en contacto con su colega francés, Jean Pierre Chevenément, "para agradecerle una vez más la intensa y fructífera colaboración contra ETA", según indicaron fuentes de su departamento. También informó sobre el desarrollo de la operación al presidente José María Aznar.

Respecto a la posibilidad de que haya nuevas detenciones, Mayor Oreja expresó su confianza en que la Gendarmería del país vecino ponga "todo el calor que sin duda merece una actuación tan brillante". La policía sospecha desde hace tiempo que ETA cuenta con un taller clandestino en una zona delimitada por Las Landas, Bayona y Pau, no lejos de donde fue detenida Julia Moreno. Allí prepararía los coches-bomba que posteriormente envía a España.

Del talento creador al gesto político 
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 18 Abril 2000

RAMÓN Casas, Miguel Utrillo, Santiago Rusiñol y cuantos bebían cerveza, Europa y modernidad, a fin del siglo pasado, en la tertulia barcelonesa de «Els 4 Gats», además de promover todo un movimiento estético fijaron los cimientos para que, ya a principios del XX, Enric Prat de la Riba pudiera sentar las bases del nuevo catalanismo con «La nacionalitat catalana». A ello contribuyeron también Jacinto Verdaguer y Ángel Guimerá, Isaac Albeniz y Enrique Granados, Luis Doménech i Montaner, Josep Garner y Eugenio D'Ors. Incluso el Orfeó Catalá. La inmensa legión de escritores, músicos, arquitectos, pintores y todo tipo de creadores que, en esos años, sintieron Cataluña e individualizaron su cultura con la única e insustituible herramienta del talento.

Hoy, un siglo después, resulta más difícil ser un verdadero catalanista. No digamos, desde el rigor, ejercer el nacionalismo. Cataluña, como parte de España, ha conseguido en plenitud una autonomía cultural, previa a la política, que define el alma de una tierra y perfila a quienes en ella viven. El afán de suma, en esos territorios, suele empujar al esperpento y ante la vista tenemos uno con dimensión suficiente para engordar el inacabable catálogo de los despropósitos nacionalistas.

Está previsto, dentro del plan itinerante que se le quiere dar al acontecimiento, que el próximo 27 de mayo se celebre el Día de las Fuerzas Armadas con un desfile militar en Barcelona. Los partidos nacionalistas han puesto, por ello, el grito en el cielo. Para ERC, el que los tanques vuelvan a entrar por la Diagonal «no es un buen recuerdo para la sociedad catalana». Para IC-V, el acto constituirá un anacronismo sólo útil «para demostrar la inversión del PP en armamento». CiU, por su parte, ha presentado en el Congreso una proposición no de ley para que se cambie esa celebración, con «exhibiciones armamentísticas» por un homenaje a los militares que han participado en misiones de paz y son «símbolo de la (...) contribución de las Fuerzas Armadas a la cultura de la paz».

Aparte de imaginarme las carcajadas de los catalanistas del «noucentisme» y el «modernisme» ante tan poco sólidos escrúpulos, meros brindis al sol para unos tendidos vaciados por los hechos, creo que hay que coincidir con el alcalde Joan Clos, que aprovecha el caso para recordar la constitucionalidad del acontecimiento, y con Josep Piqué que valora la celebración de ese Día en Barcelona como un «honor y un orgullo». La dificultad reside en que es fácil combatir las ideas, pero imposible enfrentarse a los complejos. Algunos, de tanto querer ser vanguardia se esconden en las alcanforadas trincheras de la retaguardia.

Aguirre aboga por promocionar todas las lenguas desde el Senado, con el castellano como referencia
Advierte a CiU de que deben ser los grupos parlamentarios los que aprueben la modificación en materia lingüística que propone
Madrid Estrella Digital 18 Abril 2000

La presidenta del Senado, Esperanza Aguirre, destacó ayer que no sólo es necesario "preservar todas las lenguas oficiales españolas distintas al castellano sino promocionarlas en lo posible". Aguirre se refirió así a la moción presentada la semana pasada por el grupo de CiU en el Senado para que se utilicen las lenguas oficiales españolas en todas las sesiones de la Cámara Alta.

Aguirre destacó además que, al margen de esta apuesta decidida por la protección de todas las lenguas del país, tiene la obligación como presidenta del Senado de "arbitrar cualquier iniciativa que presente una minoría".

No obstante, Aguirre matizó que en este asunto también hay que tener en cuenta que la esencia del Parlamento es el diálogo y, precisamente, esta labor parlamentaria "está apoyada por una lengua común, el castellano, que hablamos no sólo nosotros, sino 400 millones de personas", y añadió que "todos tenemos el deber de conocer este idioma y el derecho de utilizar".

La presidenta de la Cámara insistió en que son los grupos parlamentarios los que tendrán que ponerse de acuerdo si quieren llevar a cabo esta modificación reglamentaria ya que, según dijo, "sólo me corresponde apoyar las iniciativas de todos los grupos".

Esperanza Aguirre hizo estas declaraciones al término de su participación en la lectura de la Biblia, un acto organizado por la ONG 'Mensajeros de la Paz'.

La mayoría natural
M. VÁZQUEZ MONTALBÁN El País 18 Abril 2000

A todos los efectos, para los medios de comunicación realmente existentes, en España sólo existen los votantes del PP. Los que no votaron PP han desaparecido en el triángulo de las Bermudas de las intenciones inútiles y si es lógico que los populares y asociados elucubren en esa dirección, no lo es que los vencidos o sus compañeros de viaje acepten el planteamiento. Mientras el PP proclama que no será víctima de la soberbia de la mayoría absoluta, entroniza a Aznar en Sevilla como si fuera el hijo primogénito del Cid por un prodigio de la ingeniería genética. Mientras altos dirigentes del partido ganador emiten un parte de paz en el que dan por terminada al mismo tiempo la guerra civil, la lucha de clases y la división entre derechas e izquierdas, los movimientos de apropiación debida e indebida de medios de comunicación prosiguen y el PP está en condiciones instrumentales de imponer el discurso casi único, y, si quiere, convertirse en El Gran Hermano. Mientras Aznar trata de abrazar a CiU proponiéndole un lugar en el cielo a la derecha de Dios Padre, ese abrazo se convierte en el del oso, porque ya ha declarado Piqué que CiU debe adaptarse a la nueva situación en la que sus escaños no son necesarios y que entre esas adaptaciones figura la de la normalización lingüística. Si a CiU la asfixia abrazándola, al PNV lo tiene de cara a la pared hasta que se porte bien y abjure de sus errores lizarrianos, a la espera de que sigan cayendo votos vascos en las urnas del PP y algún día Mayor Oreja pueda ser lehendakari, con el notable alivio de los que pudieran temer que llegara al cargo el general Rodríguez Galindo.

Como era de esperar, el PP con respecto a la mayoría absoluta dice lo que no hace, la ejerce y la ejercerá con todas sus consecuencias, pero sin las torpezas formales y rituales que exhibió el PSOE en los tiempos de prepotencia. Al fin y al cabo el PSOE se encontró al frente de una mayoría que la derecha consideró contra natura y por entonces, Fraga reclamaba el retorno del poder a la mayoría natural. Ya está aquí. Y parte importante de los millones de españoles que no votaron al PP esperan que las izquierdas convencionales, PSOE e IU, emitan señales inteligibles de que han comprendido lo que ha pasado y sobre todo de que han comprendido su parte de culpa en el desastre, sin necesidad de recurrir a una autoflagelación que se percibe ya como un ritual recurrente al que la izquierda se entrega cuando no tiene nada que aportar como alternativa. Las derechas no han pedido disculpas por trescientos años de capitalismo sangriento universalizado, con poderes de excepción fascistas incluidos, y las izquierdas no pasa día sin que pidan perdón incluso por haber nacido o por haber comprendido tarde la llamada nueva economía que es cada vez más una tecnología lúgubre y socialmente descerebrada.

Es de temer que los socialistas salgan de su congreso con la consigna expresa de navegar por Internet hasta dar con el Santo Grial oculto en el castillo más céntrico, centrista y centrado y que Izquierda Unida se reafirme en sus propósitos de izquierda transformadora, a la espera de que se conforme un nuevo sujeto histórico de cambio que reclame o necesite objetivamente esa transformación. Es imparable el viaje de la postsocialdemocracia hacia el centro si quiere ganar la batalla en el mercado electoral cuando se desgasta la derecha tras ocho, doce años de gobierno y es precario, residual, el instrumental cognoscitivo y activo del postcomunismo para convertirse en agente fundamental para la conformación de una nueva teoría y práctica de la izquierda transformadora. Por otra parte son formaciones políticas realmente existentes, con sus quinquenios históricos y morales y hay que dejarles envejecer con dignidad y representar con dignidad todavía a millones de votantes.

Para los ansiosos de política de izquierdas que no esperen demasiado de la operatividad de una y otra familia, una estrategia lúcida sería votar a socialistas o postcomunistas, según las preferencias o las fidelidades de la memoria, pero desarrollar política social de izquierda a través de redes de resistencia crítica de la gama de las enunciadas por Carlos Taibo en su artículo La izquierda de la izquierda (EL PAÍS, 7 de abril de 2000). Buena parte de esos movimientos sociales que tratan de paliar los déficit civilizatorios causados por el capitalismo son meramente asistenciales pero otras ONG y entidades similares no tendrán otro remedio que crear conciencia social crítica a partir de su conocimiento de los males objetivos del mundo. No hay que negar el papel del convencional frente institucional democrático, pero tampoco que la dinámica del cambio no pasa hoy por los parlamentos, evidencia acentuada por la progresiva pérdida de autonomía del poder político y dentro del poder político, sobre todo, de las cámaras de representación. Sin ninguna utopía por bandera, simplemente con la lista de déficit civilizatorios con la que hemos entrado en el siglo XXI, la presión social debe intervenir sobre el juego institucional democrático adocenado o paralizado pero insustituible. Se trataría de una estrategia de la tensión organizada policéntricamente, las vanguardias de la sociedad civil como grupos de presión con la finalidad de crear consciencia social y obligaciones institucionales. De la misma manera que las nuevas conciencias críticas emancipatorias nacieron extramuros de los partidos de izquierda y a lo largo de cien años, desde el feminismo al antirracismo, han tenido que ser metabolizadas por la izquierda convencional, las reivindicaciones de las redes críticas irán connotando las contradicciones internas de la globalización, la dialéctica de fondo entre globalizadores y globalizados.

En las llamadas democracias formales es posible la interacción entre las instituciones y la presión social ejercida desde la sociedad civil hasta que los poderes fácticos consideren que es más rentable la represión que la concesión o adaptación. No es una regla histórica hipotética, sino repetidamente comprobable, antes incluso de que se inventara el socialismo científico. Pretendo decir que antes de que lleguemos al desiderátum de una mayoría natural de globalizados unidos y jamás vencidos, vamos a vivir tiempos de zozobra e incluso de retrocesos democráticos implícitos y explícitos. Entre los implícitos, que las mayorías absolutas políticas se refuercen con las mayorías absolutas mediáticas, de cara a la globalización del lavado de cerebro. Y entre los explícitos, que se reparta leña, mucha leña, contra los insumisos de nuevo formato que no se limiten a navegar por las redes informáticas para felicitarse mutuamente por tanta modernidad.

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