AGLI

Recortes de Prensa    Domingo 23  Abril  2000
#El PNV, contra el «proyecto» de ETA, pero junto a sus portavoces
IMPRESIONES El Mundo  23 Abril 2000

#El nuevo cáncer francés
Juan Pedro QUIÑONERO ABC  23 Abril 2000

#Los aliados «españoles» de Arzalluz
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC  23 Abril 2000

#Este penoso «Aberri Eguna»
Carlos DÁVILA ABC  23 Abril 2000

#Autocompasión nacionalista ante el Aberri Eguna
Lorenzo Contreras La Estrella  23 Abril 2000

#El alcalde de Trápaga, última víctima de la violencia en vísperas del Aberri Eguna
VITORIA. J. J. Saldaña ABC  23 Abril 2000

#Entrevista a Javier Rojo: «El nacionalismo dejará de gobernar en el País Vasco a medio plazo, después de tanto cinismo y mentiras»
BILBAO. I. S. ABC  23 Abril 2000

#Redondo acusa a la Ertzaintza de «no cumplir con su obligación»
VITORIA. J. J. S. ABC  23 Abril 2000

#Entrevista a Carlos Iturgaiz: «El Gobierno vasco y el PNV están haciendo una mascarada con HB y ETA, y no han roto con ellos»
BILBAO. I. Souto ABC  23 Abril 2000

#El Gobierno elogia ante Naciones Unidas la política lingüística de Jordi Pujol
PERE RUSIÑOL, Barcelona El País 23 Abril 2000

#Nota del Editor:
23 Abril 2000

#La RAE tacha de entrometidas a las academias regionales
SERVIMEDIA, Madrid El País  23 Abril 2000

El PNV, contra el «proyecto» de ETA, pero junto a sus portavoces
IMPRESIONES El Mundo  23 Abril 2000

El PNV condenó ayer los actos de violencia contra los domicilios de un policía nacional en Vitoria y del alcalde socialista de Trápaga (Vizcaya). Considera que son muestra de «actitudes salvajes» e «injustificables». En una declaración emitida con ocasión del Aberri Eguna, el partido de Arzalluz afirma muy solemnemente que «nunca fue ni irá con quien mata» y que no puede compartir «el proyecto de construcción de la nación vasca» con los que recurren a la violencia. Pero el hecho es que, como partido integrante y fundamental de Udalbiltza (Asamblea de Municipios Vascos), el PNV va a participar codo con codo con HB en las celebraciones de la mañana de hoy con motivo del Aberri Eguna. Así que «no irá con quien mata», pero sí con quien ostenta indisimuladamente la representación política de quien mata, lo que, en términos éticos y políticos, resulta a todas luces equivalente. La contradicción del PNV -más que patente- no ha dejado de ser subrayada por los dirigentes del PP y del PSE, que le han reprochado tratar de situarse en una especie de limbo, perfectamente equidistante de ETA y el Estado. El «proyecto de construcción nacional» de ETA pasa, en estos momentos, en todo lo que no se manifiesta a través de tiros y bombas, por el foro de Lizarra y por Udalbiltza, y el PNV está recalcitrantemente instalado en ambos, como si su presencia no fuera un modo de compartir el «proyecto» de sus socios. Hasta el propio triste panorama actual del Aberri Eguna, de cuya celebración se distancia explícitamente la representación electa de más de la mitad de la población vasca, debería hacerle ver que la vía por la que se ha metido no lleva a ningún lado.

El nuevo cáncer francés 
Juan Pedro QUIÑONERO ABC  23 Abril 2000

SENTADO el principio de la estupidez criminal del terrorismo, la prensa europea más influyente se pregunta si el centralismo del Estado francés no corre el riesgo de agravar tensiones previsiblemente incendiarias.

En París, Le Monde ha publicado un extenso informe intentándose explicar, y razonar, dentro de lo posible, los mecanismos sociales que han desembocado en la emergencia de un terrorismo bretón, criminal y ensangrentado, siguiendo el modelo etarra. Al final de ese informe, el sociólogo Ronan Le Coadic comienza por avanzar esta situación de fondo: «De entrada, hay una verdadera crisis del modelo bretón, ligada a la urbanización y a una desesperación creciente, que se traduce, en las zonas rurales, en particular, por un incremento espectacular del número de suicidios... ». A partir de ahí, Le Coadic subraya este callejón sin salida: los autonomistas moderados no consiguen hacerse oír en París, los autonomistas radicales están muy marginados, y el Estado no considera imprescindible negociar ni proponer nada nuevo, en respuesta a una nueva realidad emergente.

Liberation ha intentado hacer una suerte de radiografía de la representación política y cultural de la nueva sociedad bretona, y sus conclusiones se resumen con este titular: «Consternación de los militantes bretones». Esa consternación tiene muchos flecos. Una facción de los nacionalistas radicales ha desembocado en el terrorismo criminal. Los nacionalistas moderados se saben desbordados pero no son influyentes en París. Los partidos estatales no proponen ningún diálogo. La imagen final de ese puzzle cultural y social es una sociedad atomizada, mal representada parlamentariamente, donde los sectores sociales más integrados deben cohabitar con poderosos fragmentos sociales que tienen muchas tentaciones nihilistas porque temen, al mismo tiempo, al Estado y a la mundialización, y se hunden en su soledad suicida.

Ante esa realidad francesa, las grandes capitales europeas son poco o nada optimistas sobre la capacidad del Estado francés de modernizarse y luchar con eficacia contra esas pulsiones criminales y suicidas. En Roma, La Repubblica ha publicado un largo estudio reconstruyendo, con minuciosidad, la genealogía del nuevo terrorismo bretón, llegando a una conclusión muy simple y brutal: el independentismo bretón es una realidad desde los años treinta. París nunca ha deseado «negociar» nada. Tras más de medio siglo de vida subterránea, Francia contempla, atónita, la emergencia de un independentismo arcaizante, nihilista y criminal, que no será «extirpable» con recursos puramente policiales.

En Londres, el Daily Telegraph quizá sea el primer periódico que, más allá de España, insistió, muy pronto, el mes de diciembre pasado, en el gran «pacto del terror» entre ETA y el Ejército Revolucionario Bretón (ERB). A partir de ahí, el Telegraph insiste en otra de las facetas, mal exploradas, todavía, de ese pacto: la lucha armada contra la mundialización... en Francia, la extrema derecha y la extrema izquierda coinciden en su hostilidad radical contra todas las manifestaciones de la mundialización. Al extremo criminal de esa hostilidad, el ERB es un síntoma de profundo arcaísmo criminal. En ese marco, el Times ha recordado la coincidencia, en el tiempo, de las muy distintas «cruzadas» contra la mundialización, en las que participan muchos grupúsculos ultras franceses, y de un grupúsculo terrorista que confunde las hamburgueserías, donde solo se vende pan y carne franceses, con el «infierno» del eterno «satán» estadounidense.

En Alemania, la poderosa experiencia local, autonómica y regional percibe con callado pavor el hipercentralismo jacobino francés. En Hamburgo, el semanario Der Spiegel comienza por subrayar el paralelismo del «combate» terrorista y anti-mundialista, con imprevisibles violencias contra las hamburgueserias de origen empresarial norteamericano.

En Franckfort, la influyente Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ) comienza por insistir en la «angustia» que comienza a extenderse por muy diversos fragmentos de la sociedad francesa, mal representada en un Estado centralizado y burocratizado en extremo. Al final de una larga y melancólica crónica, la FAZ recuerda que la experiencia autonómica española, los distintos «modelos» escocés e irlandés, ofrecen, cada cual, en distinta medida, alternativas liberalizadoras que, dentro de sus límites, parecen más eficaces que el centralismo burocrático, a ultranza, del modelo francés. Sin establecer innecesarios paralelismos, la FAZ concluye afirmando que, a su modo de ver, solo el Estado francés, en Europa, se niega a reconocer los fenómenos culturales regionales, ignorando una parte esencial de Francia, con unas consecuencias previsiblemente dramáticas.

Los aliados «españoles» de Arzalluz 
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC  23 Abril 2000

ELIJO este día del Aberri Eguna para señalar un factor que a mi entender ha sido fundamental para que la dirección del PNV se haya metido en un trágico callejón sin salida. Voy a referirme a los aliados que han inducido a Xabier Arzalluz y al PNV a hacerse una falsa idea de la relación de fuerzas real que existía en la sociedad española respecto a la cuestión vasca y de esta manera le han llevado a poner en marcha una estrategia errónea.

En realidad el sentido del proceso autonómico ha podido permitir a los nacionalistas que éste era algo coyuntural y artificioso que terminaría por desembocar en alguna fórmula independentista. Pero, al margen de la ambigüedad del proceso, ha habido fuertes corrientes de opinión, políticos influyentes, partidos o sectores de partidos que, con su actitud escasamente coherente con una política nacional española, han animado a los nacionalistas a plantearse la construcción nacional vasca.

Gracias a éstos, los abertzales vascos tenían muchas razones para pensar que la relación de fuerzas les era favorable. Los constitucionalistas no eran capaces de plantear una estrategia común, tan sólo parecían afectados por el terror, entendían la democracia como un campo abierto a todo tipo de fórmulas estatales, cedían constantemente en los terrenos culturales y apenas si mostraban solidaridad con los «españolistas» que vivían en el País Vasco.

En estas circunstancias, ¿cómo no pensar en términos de programa máximo? En el fondo, la anomia española, la carencia de reflejos defensivos a no ser para el terror daban la imagen de una sociedad no sólo dispuesta a la violación sino deseosa de ella. Me estoy refiriendo a la actitud de condescendencia, casi de laxitud, que han tenido tradicionalmente los partidos respecto a la forma del Estado y a su pasividad ante los crímenes terroristas hasta el asesinato de Miguel Ángel Blanco y el nacimiento del espíritu de Ermua.

Los signos que podían desprenderse de la actitud de los «españoles» durante tanto tiempo venían a animar a los abertzales vascos, demócratas o no, partidarios o no del juego institucional, a proseguir en su escalada superadora del Estatuto. Podía hablarse de una reserva mental de muchos españoles respecto a la validez definitiva del Estatuto. Cabía deducir que no se opondrían a otra fórmula si ésta venía acompañada del fin del terrorismo.

Durante mucho tiempo los abertzales no encontraban más que una resistencia limitada a las acciones terroristas, casi nunca relativa a las ideas, nunca vinculada a una defensa de la idea de España. Durante años y años podía «vivir» la debilidad «española» frente a su coraje patriótico y podían contrastar los complejos «nacionales» de los españoles frente a su seguridad étnica y social y cultural.

En esta labor de desorientación han tenido una gran importancia intelectuales y políticos, como Herrero de Miñón, Ernest Lluch, Jordi Solé Tura, Madrazo, Eguiguren... A ellos y a otros muchos miles y miles debería pasarles la factura el PNV por haberle ayudado a entrar en este callejón sin salida en el que se encuentra.

A estas alturas se puede ver que el peor aliado de los nacionalistas ha sido la ausencia de una conciencia nacional española. Cuando, al fin, ésta ha resucitado (gracias a la política del Partido Popular) ya estaban metidos de hoz y coz en la estrategia del pacto de Estella. Así que han sido los representantes de la moral débil quienes han favorecido la solución extremista y quienes han animado a Arzalluz a plantear esa construcción fantasmal de Euskal Herría que jamás se llevará a la realidad.

Este penoso «Aberri Eguna» 
Carlos DÁVILA ABC  23 Abril 2000

CUANDO los conejos disparan a los cazadores, una de dos: o éstos se dejan rumiar por aquéllos, o es que la caza no existe: se trata de un simulacro de feria. Y es lo que está sucediendo aquí. Ocurre que el PNV ha montado un chiringuito al que sólo invita a sus amigos. Los que no lo son resultan insultados; aún más: quedan fuera porque molestan a los feriantes. Y todavía pasa algo aún peor: los extrañados aparecen como leprosos o, en el mejor de los casos, como sucios sujetos que echan las pulgas al perro. Ésta no es una larga metáfora, es lo que piensa —o dice— Arzalluz: la víctima tiene la culpa de ser asesinada. Los pobres dirigentes, o menos dirigentes, simples concejales, del PP y del PSOE, están esperando, según la apreciación del presidente del EBB, a que los maten, así sus jefes (Iturgaiz, Redondo, Alonso, Rosa Díez...), podrán «lanzarse a degüello» contra el incapaz Ibarretxe.

Es tan estúpido el razonamiento que si no fuera cierto que los conejos, las posibles víctimas, corren peligro ante los socios del nocivo dúo Arzalluz-Ibarretxe, habría que —según es frase en el País Vasco— «hacer risas» con la ocurrencia de este orate de última hora, preso de la voluntad y las pistolas de ETA y sus secuaces. Hoy el PNV celebra, «corderada» incluida, una fiesta patriótica en la que ya no falta de nada: ni la compañía de los «chicos» despistados que matan para resistir al imperio, ni el sondeo que los subvencionados del Gobierno de Vitoria han cocinado para demostrar lo contrario a lo que se expresa en las urnas; a saber, que el País Vasco no es que apueste por la autodeterminación, es que es francamente secesionista.

Este «Aberri Eguna» del domingo de Resurrección es sencillamente una reunión masiva de amiguetes en la que no cabe nadie siquiera mínimamente disidente: Guevara, al que Arzalluz destroza con peores palabras aún que a Rosa Díez; Unzueta, que ha recobrado inútilmente la voz; Atucha, que asiste con pavor a la locura a la que le conduce su partido; el silente ex lehendakari Ardanza, que —dicen quienes han estado recientemente con él— «no da crédito» a lo que está pasando. Todos ellos están a punto de convertirse en conmilitones de los gestores de la campaña de acoso que dicen sufrir Arzalluz e Ibarretxe. Da igual que hoy conmemoren el festejo y recuerden a aquel Sabino Arana que también, si no hubiera causado tanto daño, produciría en este año final del siglo XX más pena que risa. O al revés.

Pero a Arzalluz, por más que diga, sólo le queda esto: el mutis vergonzoso de los que aún no se atreven a discutir (Bancos y empresarios incluidos); la fiel infantería que está todavía por creer en el «desiderátum» nacionalista; los funcionarios que, cada día más, temen perder sus sinecuras si el PNV deja de gobernar; el acompañamiento de los pupilos de Garaicoechea, que no toleran a Arzalluz, pero disfrutan de sus migajas y, sobre todo, Euskal Herritarrok, Herri Batasuna y ETA, que todo es lo mismo, los bestias que acongojan a un PNV que, en todo caso, no se merece acabar atorado en el surco criminal que traza la banda terrorista. Fuera de todo este conglomerado a Arzalluz no le queda nada. Aunque sí un poco más: le quedan sus lacayos que escriben e incitan a disparar por él. Al final son unos perfectos miserables.

¡Y ojalá que ETA no mate! Porque, si lo hace, el nacionalismo ya ha encontrado el culpable. Un historiador del nazismo escribía que «Hitler no sólo era malo porque mataba, era peor porque se orinaba en sus víctimas». Estos días no hay quien tenga estómago para hablar con las familias de las recientes víctimas de ETA (el jefe militar Blanco, Fernando Buesa, por ejemplo), pero, ¿qué podrán sentir al conocer que Arzalluz les convierte en asesinos de ETA? El dolor es poco, la repugnancia, insuficiente. Este «Aberri Eguna» de hoy, que ya celebra el PNV con quien siempre quiso estar, es un extraordinario error de la clase dirigente nacionalista. ETA les va a exigir más minuto a minuto, hasta el punto de que, como señalaba el cronista, con todos los «off the record» posibles, un peneuvista de toda la vida, espantado ahora por el rumbo de su partido: «Hay que temerse que ETA nos pida que acabemos como empezamos: fundando la banda». El horror que causa la afirmación no admite más palabras.

Autocompasión nacionalista ante el Aberri Eguna
Lorenzo Contreras La Estrella  23 Abril 2000

Por mucho que Javier Arzallus critique a quienes, según dice, están a la espera de nuevos actos de terrorismo para "lanzarse a degüello contra el lehendakari" no puede negar que hay razones para montar esa ofensiva, ya que Ibarretxe representa, en cuanto jefe del Gobierno vasco, la máxima responsabilidad de un sector político capaz de sostener el repudio de los crímenes y al mismo tiempo el pacto con el brazo político de quienes los cometen. Desde que firmó en Estella/Lizarra el acuerdo con HB/EH para la 'construcción nacional', el PNV, partido de Ibarretxe, no ha dejado de intentar que ETA abandone la violencia terrorista. Pero esa actitud no es suficiente para justificar el mantenimiento de los acuerdos. Cuando alguien se equivoca en sus pactos y averigua que los ha suscrito con un criminal, lo que procede por coherencia y por lógica es que los rescinda. Mantenerlos es contaminarse. No vale condenar tan sólo. Porque como fuerza política legal y democrática no hace otra cosa que legitimar a los asesinos, mientras éstos se encubran bajo la apariencia de un partido pacífico que al mismo tiempo no condena las acciones criminales.

El Aberri Eguna (Día de la Patria Vasca) del domingo no promete otra cosa que un agravamiento de las actitudes. Los pactos soberanistas del PNV y EA salen reafirmados cada vez que se producen estas celebraciones. Es igual que los actos conmemorativos se desarrollen por separado. Lo importante es lo que se dice. Y también lo que no se dice. Sobre todo, en este último caso, cuando se emplea la vía tácita para dar validez al clásico axioma qui tacet consentire videtur, cuya traducción vulgar es que quien calla otorga, si no procede utilizar el silencio.

Hay razones para deducir de las alarmas de Arzallus un evidente temor a nuevos atentados de ETA. El presidente del PNV se pone la venda antes de la herida. Es éste un razonamiento tan precario que no se comprende cómo una persona inteligente intenta destruir los argumentos políticos de quienes sufren más directamente las consecuencias de los crímenes. Esas argumentaciones son una manera lógica de quejarse, de gritar contra la barbarie, de objetar a los nacionalistas democráticos representados en Vitoria por Ibarretxe, qué diablos hacen en tan malas compañías.

Conforme pasan los días, las semanas y los meses el PNV, sobre todo él, pierde imagen internacional, es decir, cae crecientemente en el desprestigio y en el vacío. Piénsese en los pasos que ETA empieza a dar peligrosamente en territorio francés, su antiguo santuario frente a España, ahora convertido en socio de Madrid por la cuenta que le trae. Las acciones en Bretaña, donde ha empezado a funcionar la dinamita que los bretones robaron con ayuda de ETA (o viceversa), suponen nada menos que la garantía de una reacción policial francesa. Y en el país vecino sucederá lo mismo que en España, es decir, a la hora de analizar la situación se caerá en la argumentación de que los socios nacionalistas de los amigos de ETA representan el respaldo político de los enemigos de Francia, los incitadores de los separatismos galos, los cómplices de quienes ponen las bombas.

La mayor colaboración de la gendarmería francesa con la policía española experimentará por lógica todavía más incremento. La tenaza hispano-francesa dará importantes resultados, aunque no logren evitar sangrientas acciones etarras.

La detención de la activista Julia Moreno Macuso ha sido significativa por tratarse de un miembro del comando Madrid. Su proximidad a España, ya que fue detenida en la región de Las Landas, hace pensar en algo de lo que ETA prepara, que no debe ser poco. Y en medio de todo ello, los nacionalistas vascos seguirán exponiendo públicamente sus sentimientos de autocompasión. Cualquier actitud excepto la más adecuada al sentido común, que reclama el abandono de las tesis soberanistas y territoriales de la llamada Euskal Herria. Este Aberri Eguna seguramente va a dar motivos para una preocupada meditación. El PNV de Arzallus sigue bajo su disciplina y no promete una evolución hacia la cordura.

El alcalde de Trápaga, última víctima de la violencia en vísperas del Aberri Eguna 
VITORIA. J. J. Saldaña ABC  23 Abril 2000

Los episodios de violencia callejera en el País Vasco se han repetido también durante la Semana Santa, en vísperas de la celebración del llamado Aberri Eguna («Día de la Patria vasca»). En la madrugada del sábado, un grupo de desconocidos atacó la vivienda del alcalde socialista de Trápaga; en la madrugada del Viernes Santo, el objetivo fue la vivienda de un policía nacional en Vitoria.

El segundo de los dos atentados ocurridos en apenas veinticuatro horas, en vísperas del Aberri Eguna, se produjo a las cuatro y media de la madrugada del sábado, momento en el que el alcalde socialista de Trápaga (Vizcaya), Jesús González Sagredo, se encontraba durmiendo junto a su familia en su domicilio, un segundo piso de la calle Ramón Durañona de dicha localidad.

Un grupo de desconocidos lanzó contra la vivienda cinco «cócteles-molotov» que estallaron en el balcón, la puerta y la ventana de la cocina, y originaron un pequeño incendio que fue sofocado por los bomberos. Ningún miembro de la familia del alcalde sufrió daños, aunque el ataque ocasionó desperfectos considerables en la cocina, la sala de estudio y en la terraza del domicilio. En esta ocasión no fue necesario desalojar el inmueble.

La Ertzaintza no ha practicado de momento ninguna detención en relación a estos hechos.

Un día antes, en la madrugada del Viernes Santo, varios desconocidos colocaron ante la vivienda de un miembro del Cuerpo Nacional de Policía, en Vitoria, un artefacto de alta potencia y de fabricación casera, compuesto por una caja metálica que contenía amonal, pólvora y metralla, materiales utilizados habitualmente por ETA en sus atentados.

El explosivo fue colocado en el rellano del sexto piso del número dos de la calle Puerto de Barazar, donde reside el agente de la Policía Nacional, que en ese momento se encontraba de servicio en la comisaría. Su hermano también se encontraba ausente, por lo que en el piso sólo estaba el perro.

A consecuencia de la deflagración, que tuvo lugar a las dos menos cuarto de la madrugada, los vecinos de los pisos cuarto y octavo tuvieron que ser desalojados durante horas para realizar las labores de desescombro y arreglar los accesos a sus respectivas viviendas.

Aunque el artefacto explosionó en el sexto piso, los daños afectaron a todo el inmueble, desde el primero hasta piso octavo, y el ascensor quedó inutilizado.

El delegado del Gobierno en el País Vasco, Enrique Villar, indicó que las características de la bomba son muy similares a las del artefacto utilizado el pasado mes de febrero contra otro agente del mismo cuerpo policial. Villar afirmó que es posible que en la capital alavesa opere un grupo organizado dedicado a cometer sabotajes.

Entrevista a Javier Rojo: «El nacionalismo dejará de gobernar en el País Vasco a medio plazo, después de tanto cinismo y mentiras» 
BILBAO. I. S. ABC  23 Abril 2000

El dirigente socialista alavés Javier Rojo, que ha tomado el relevo de Fernando Buesa, asesinado por ETA, considera que «los nacionalistas han fracasado» porque el pueblo vasco ha dado la espalda a su radicalidad y afirma que «ya va siendo hora de que pasen una temporada en la oposición», después de tantos años de «cinismo y de mentiras».

Cree que la experiencia del entendimiento entre el PSE y el PP que permite gobernar a los populares en el Ayuntamiento de Vitoria y en la Diputación de Álava es el camino para la alternancia en el Gobierno vasco. «Lo que no quiere la sociedad vasca -asegura- es más nacionalismo, como ha quedado demostrado en las últimas elecciones».

—¿Qué piensa de la situación en la que celebra el nacionalismo vasco el Aberri Eguna, unido a pesar de que PNV y EA no consiguieron que EH pidiera a ETA una nueva tregua?

—El Aberri Eguna debiera ser la celebración de todos los vascos, pero, evidentemente, el nacionalismo se ha adueñado, una vez más, de un día como éste y es la fiesta de los nacionalistas. Si PNV y EA recapacitasen, se darían cuenta de que su estrategia está equivocada, que nos lleva a toda la sociedad al fracaso, porque conviven los nacionalistas llamados democráticos y aquellos que no creen ni en las instituciones, ni en la democracia, sino que se aprovechan de ella y la utilizan, como es el caso de HB o EH. Por tanto, hay que desenmascarar de una vez por todas al nacionalismo y decirle a la sociedad vasca que ya basta de tantas mentiras y de tanta falsedad y, evidentemente, de tanta hipocresía. El día del Aberri Eguna debiera ser de recapacitación para los nacionalistas y de darse cuenta de que llevan una política equivocada, que no solamente les afecta a ellos, sino que está metiendo a la sociedad vasca en una situación muy complicada.

TIEMPOS DE CAMBIO
—El nacionalismo llega a este Aberri Eguna más radicalizado que hace un año, tras una asamblea del PNV que ha apostado por la soberanía. ¿Hacia dónde cree que lleva esto al País Vasco?

—Hay que ser optimistas. A mí me parece que el fracaso del nacionalismo no es el de todos los vascos; que PNV y EA se han radicalizado porque a mayor fracaso, más radicalidad, pero soy optimista porque me doy cuenta de que en Euskadi vienen tiempos de cambio y evidentemente el nacionalismo en el medio plazo dejará de gobernar en nuestro país. Llevamos 22 años de gobierno nacionalista, por tanto, ya va siendo hora de que pasen una temporada en la oposición y dejen a otros dirigir el país de otra manera. Por tanto, los que no nos sentimos nacionalistas debemos ser optimistas y pensar un poco en los resultados electorales próximos, analizando también los anteriores. Eso es lo que hay que pensar. Aquí quien ha fracasado y quien está en el fracaso es el nacionalismo, pero el nacionalismo no representa más que una cuota de la Comunidad y de la sociedad vasca, pero no toda. Por tanto, creo que a medio plazo en Euskadi se producirá un cambio. El cambio que, en definitiva, quiere la sociedad, y que tanto miedo le da al señor Ibarretxe que no quiere ni voto de confianza, ni elecciones, ni quiere absolutamente nada más que tiempo, para ver si se aglutinan en torno a un pacto nacionalista que de alguna forma pueda ganar las elecciones, pero ni aún así. Creo que el nacionalismo en el medio plazo no va a conseguir nada, porque son demasiadas ofensas, demasiado fracaso, demasiado cinismo y demasiadas mentiras las que nos han venido dando durante tantos años. Afortunadamente hoy la sociedad está más madura y sabe que es lo que no quiere: más nacionalismo, como se ha demostrado en las últimas elecciones.

—En las instituciones alavesas se ha producido ya la alternancia al nacionalismo, ¿cree que eso va a servir de punta de lanza?

—En Álava hemos abierto un camino y hemos demostrado, primero, que hacemos política para todos, no como ellos, que sólo hacen política para ellos. Hemos demostrado que las instituciones alavesas no están gobernadas por nacionalistas y, sin embargo, la sociedad avanza, progresa y funciona perfectamente y no en clave no nacionalista, sino que estamos funcionando para todos. Esto abre nuevos caminos y esperanzas y, en ese sentido, creo que en Álava lo que hemos hecho ha sido ponernos como punta de lanza del cambio que viene y que tan nervioso, evidentemente, pone al nacionalismo.

—¿No habrá dificultades de entendimiento entre PP y PSE para impulsar juntos esa alternativa?

—Soy de los que creen que tanto el PP como el PSE no deberían de estar en la política de frente. El nacionalismo ha hecho una política frentista contra la otra parte de la Comunidad. Lo que PP y PSE deberíamos hacer es una política más de acuerdos con todos y para todos, incorporando también al nacionalismo democrático moderado, justamente para no hacer lo que han hecho ellos: excluir. La Comunidad vasca la tenemos que construir entre todos, dejando claro que quien tiene que liderarla en los próximos años son los no nacionalistas.

—¿Ha sido el radicalismo de los nacionalistas lo que ha impulsado electoralmente a los partidos constitucionalistas?

—Creo que el pueblo vasco es un pueblo tolerante en su mayoría, que apuesta por el diálogo y por la pluralidad. Ese es nuestro pueblo y los frentes no le gustan a la mayoría de los vascos y, en este caso, el PNV está radicalmente equivocado al haber pactado con Herri Batasuna, que representa en lo político lo que representan los violentos y los terroristas. Unos disparan y otros ordenan. Esto es así, porque al final HB está en ese mundo, mientras no se demuestre lo contrario. Un partido político que no denuncia la violencia, que no se pone de parte de los que sufren, evidentemente, de una forma o de otra está con los violentos, y lo que me preocupa es la posición del nacionalismo llamado democrático, que está en omisión, mirando para otro lado. Lo que tienen que hacer es mirarnos a la otra parte y que vean todo lo que estamos sufriendo y lo que estamos padeciendo frente a ellos que andan por la vida tan felices y contentos, porque saben que a ellos nunca les va a pasar nada.

INTOXICACIÓN DE ATUTXA
—¿Por qué cree que el presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa, hablaba esta semana de indicios de acuerdo con los socialistas?

—Eso ha sido una intoxicación por parte del señor Atutxa. Si dice que hay socialistas que quieren apoyar al gobierno de Ibarretxe, que diga los nombres y los apellidos de esos socialistas y, sino, que no intoxique, porque el señor Atutxa pone la cara amable del nacionalismo, pero al final está en el mismo barco que Arzalluz y Egibar, y nosotros no vamos a coincidir en ese barco con el nacionalismo llamado democrático. Si quieren, que convoquen elecciones o que se sometan a un voto de confianza en el Parlamento. Pero, por favor, que no nos intoxiquen y que no nos confundan, que estamos perfectamente orientados. Si Atutxa discrepa de lo que dice Arzalluz, que lo diga, pero que no nos vengan con estos mareos y con estas opiniones que lo único que tratan es de confundir a la opinión pública.

«Estella es el fracaso de las trincheras» 
- ¿Cree que el PNV se avendría a ir a remolque de un proyecto que dirigieran PP y PSE?

- No les quedará más remedio. A mí me parece que el nacionalismo llamado democrático tendría que asumir con criterios democráticos lo que está sucediendo y lo que está sucediendo, evidentemente, es de cambio. Parece que el nacionalismo democrático debiera de sumar con los no nacionalistas para construir una comunidad para todos y no solamente para una parte. Me parece que ha quedado demostrado que el pacto de Lizarra es un fracaso, es el fracaso de las trincheras, del enfrentamiento con la otra parte. El acuerdo de los nacionalistas es un fracaso rotundo y, ante esto, nosotros, la parte de la comunidad que verdaderamente padece y sufre la política de los nacionalistas, que somos los no nacionalistas, el PP y el PSE, como no queremos eso para nosotros, no lo queremos para nadie, por eso queremos sumar con el nacionalismo democrático, pero, ahora bien, tenemos que liderar esta comunidad los no nacionalistas y el PNV tendrá que darse cuenta que o hace eso o tendrá que resignarse a ir a la oposición y yo sinceramente creo que la comunidad vasca la tenemos que construir entre todos, cosa que ellos, evidentemente, no han hecho.

Redondo acusa a la Ertzaintza de «no cumplir con su obligación» 
VITORIA. J. J. S. ABC  23 Abril 2000

Todos los partidos, salvo EH, condenaron el ataque con «cócteles-molotov» perpetrado contra la vivienda del alcalde de Trápaga (Vizcaya), el socialista Jesús González Sagredo, y contra la colocación de un potente artefacto explosivo, compuesto por material utilizado habitualmente por ETA, ante la vivienda de un policía nacional en Vitoria en vísperas del Aberri Eguna.

La última víctima de la violencia proetarra, el alcalde de Trápaga, se mostró convencido de que los inductores del atentado contra él y su familia son vecinos del municipio, «aunque los autores materiales seguramente vienen de otro sitio». González declaró ser presa de «sentimientos enfrentados» y de «rabia contenida» porque «los inductores, los que han señalado cuál es mi vivienda, dónde están mis ventanas, son conocidos del municipio».

Por su parte, el secretario regional de los socialistas, Nicolás Redondo Terreros, tras visitar el domicilio, exigió al Gobierno vasco seguridad para los que no piensan igual que los nacionalistas, y al PNV que abandone la línea del pacto de Estella y recapacite ya que hoy celebrará el Aberri Eguna \ junto con el concejal de HB que señaló con el dedo al edil socialista y los que han lanzado los «cócteles-molotov». Redondo denunció que los jefes de la Ertzaintza «no están cumpliendo con sus obligaciones de dar seguridad a los ciudadanos de este país que piensan de forma diferente a ellos».

Asimismo, el secretario regional del PP, Carmelo Barrio, denunció que los autores de este atentado festejarán hoy el Aberri Eguna con el resto de fuerzas nacionalistas.

«RESPETO A LA VIDA»
Esta acción también fue objeto de condena por la Asociación de Municipios Vascos (Eudel) que a través de su presidente Karmelo Sainz de la Maza, del PNV, mantuvo que «no hay camino hacia la paz sin el respeto a la vida y a la libertad».

Mientras, el presidente del PNV en Vizcaya, Javier Atutxa, condenó estas acciones violentas «claramente organizadas y dirigidas contra una determinada línea política» y advirtió que su partido «no podrá desarrollar ningún proyecto con quienes utilizan, promueven o amparan la violencia».

EA e IU coincidieron en destacar que estos incidentes parecen diseñados por los enemigos de la construcción nacional.

Entrevista a Carlos Iturgaiz: «El Gobierno vasco y el PNV están haciendo una mascarada con HB y ETA, y no han roto con ellos» 
BILBAO. I. Souto ABC  23 Abril 2000

El presidente del PP del País Vasco, Carlos Iturgaiz, considera que los nacionalistas han perdido peso electoral porque «tienen un proyecto del siglo XIX» y los vascos quieren un proyecto político que haga avanzar al País Vasco hacia el futuro. En opinión de Iturgaiz, «el Gobierno vasco y el PNV están haciendo una mascarada con HB y con ETA y no han roto absolutamente nada con ellos».

— ¿Qué significa para el PP el Día de la Patria Vasca?

—Es una fiesta de nacionalistas para nacionalistas y por nacionalistas y, además, lo único que hacen en ella es atacar a todo lo que significa España y a todos aquellos vascos que nos sentimos españoles. Pretenden romper los cordones umbilicales que existen entre el País Vasco y España, pero se vuelven a equivocar si creen que con fiestas de tinte excluyente, separatista, que lo único que pretenden es la crispación, van a compartir más proyecto en este país.

—¿Qué circunstancia marca, en su opinión, la celebración de este año?

—Ellos han decidido hacer un Aberri Eguna conjunto a través de los ayuntamientos, a pesar de que luego cada partido político va a hacer su Aberri Eguna en distintos municipios, pero está claro que los nacionalistas siguen todavía intentando estar en un mismo proyecto, que es el proyecto de construcción nacional. Ahora, los nacionalistas tienen que estar preocupados, sobre todo en este Aberri Eguna, cuando la mayoría de la sociedad vasca ha dado la espalda al frente de Estella, a esos planteamientos de construcción nacional que lo único que hacen es separar y dividir a los vascos, y sobre todo, la ciudadanía vasca ha demostrado y ha decidido decirle en las urnas que somos una sociedad plural y no una sociedad de nacionalistas y exclusivistas como pretenden los nacionalistas.

—¿A qué cree que se debe la pérdida del apoyo electoral de los partidos nacionalistas?

—A que viven en un proyecto del siglo XIX y no del siglo XXI, a que los procesos en la Unión Europea van a consolidar un proyecto único y no proyectos de división, proyectos rupturistas, como pretenden los nacionalistas. El PNV no se ha dado cuenta de que aquí lo que se necesita primero es un proyecto político que haga avanzar al País Vasco hacia el futuro y que se pueda construir el País Vasco entre todos, entre los que se sienten nacionalistas y los que no. Por el contrario, lo que pretende ETA, que es nacionalista, es acabar con todo aquello que no es nacionalista en este país, incluso que desaparezcamos físicamente, no sólo políticamente, y el PNV está dando cobertura política a los objetivos de ETA y Estella en su línea fundamental de dar mas comodidad a los nacionalistas y más incomodidad a los no nacionalistas.

EL APOYO DE EH A IBARRETXE
—¿Le sorprende que EH siga apoyando a Ibarretxe en el Parlamento vasco?

—No, porque el Gobierno vasco y el PNV están haciendo una mascarada con el mundo de HB y con el mundo de ETA. No han roto absolutamente nada. HB sigue socorriendo al PNV y la recompensa del PNV es no salirse de Estella, seguir sometido a lo que manda, dirige y ordena ETA en Estella y eso se ha visto en su última reunión, donde PNV y EA iban con un documento para pedir a ETA una tregua y ese documento ha ido a parar al baúl de los recuerdos. No le interesa al PNV en estos momentos romper con HB y ETA porque Arzalluz quiere compartir un proyecto con ellos y no con los no nacionalistas, y entonces su proyecto compartido con esos que llama patriotas descarriados, con aquellos que le mueven el árbol para que Arzalluz recoja los frutos, le viene bien a la estrategia de los Arzalluz, de los Egibar y de los Ibarretxe. No viene bien a la estrategia de tantos votantes moderados del PNV o de dirigentes nacionalistas que critican esa estrategia rupturista de Arzalluz, Egibar e Ibarretxe, pero está claro que cada vez Arzalluz se quiere radicalizar más. Como una vez me dijo un dirigente nacionalista, quiere acabar como Telesforo Monzón, terminar su vida política totalmente radicalizado porque ve que está llegando al final y no ha conseguido los logros que se había propuesto.

—¿Cree que ha sido un paso atrás la decisión de EH de no acudir con regularidad al Parlamento?

—La realidad es que va a acudir, como acudió al último pleno, cada vez que tenga que apoyar al PNV mientras Ibarretxe le haga los deberes y el PNV haga los deberes que quieren ETA y HB, mientras el PNV siga en Estella. Mientras el PNV siga sometido a lo que ordena ETA en lo referente a la construcción nacional, HB va a ir a sacarle las castañas del fuego al señor Ibarretxe, que es el lendakari con los votos de ETA, de Josu Ternera. Yo no quisiera por nada del mundo ser lendakari con esos votos, pero a Ibarretxe y al PNV no les importa.

—El PP ha roto el diálogo con Ibarretxe, ¿en qué circunstancias lo reiniciaría?

—Cuando haya un diálogo sincero, un diálogo que no esté sometido, ni esté atrapado por lo que manda ETA en el frente de Estella, y un diálogo que veamos nosotros por parte del lendakari que sea un diálogo claro que quiera dirigirse a nosotros el lendakari de todos los vascos y no el del frente de Estella, porque hoy está claro que al lendakari le mueven los hilos desde el frente de Estella. No hablaremos con él mientras no represente a todos los vascos, mientras sea un lendakari de unos vascos y no de todos, mientras ciudadanos vascos víctimas del terrorismo se tengan que ir a Bruselas a denunciar la política del lendakari Ibarretxe y de su gobierno, porque aquí no les hacen ni caso.

—¿Qué hay que denunciar de esa política?

—El lendakari y su gobierno tenían que hacer todo lo posible porque los ciudadanos vivamos con libertad en el País Vasco, para erradicar la violencia callejera, y no lo hacen. Además, el PNV y este gobierno está gastando el dinero de todos los vascos en proyectos de ETA y de HB como Udalbiltza (la asamblea de municipios y cargos electos), Treviño, o las iniciativas de euskaldunización que quiere HB. Esas son unas muestras de cómo este es un gobierno excluyente al que le mueven los hilos a través del frente de Estella.

LA ALTERNATIVA DEL PP
—Se está estudiando la alternativa del PP al gobierno de Ibarretxe.

—Ya es una realidad en Álava, donde está gobernando el PP en la Diputación y en el Ayuntamiento de Vitoria. Ya han dicho los electores en las urnas que la radicalidad de este nacionalismo no la desean los vascos y que quieren un proyecto que comparta más entre todos y que haya un marco de convivencia entre los vascos y eso lo puede dar el PP y el PSE y si HB se hubiese presentado a las elecciones del 12 de marzo, hoy estaríamos hablando de que el partido más votado sería el PP. Aún no habiéndose presentado HB tenemos los mismos escaños que el PNV en el Congreso, siete, y hemos sido la fuerza más votada en las tres capitales vascas. Por tanto, la alternativa existe y el PNV e Ibarretxe en el Gobierno se aferran al poder y tienen miedo democrático.

—Sin embargo, no van a convocarse, por el momento, elecciones anticipadas.

—Lo que está ocurriendo en el País Vasco, esta grave crisis institucional, ocurre en otra Comunidad autónoma o en otro país y ya hubiéramos ido a unas elecciones autonómicas, incluso el propio Ardanza disolvió el Parlamento cuando no tuvo apoyos y convocó elecciones, pero a Ibarretxe el PNV no le permite convocar elecciones porque no es un lendakari autónomo.

El Gobierno elogia ante Naciones Unidas la política lingüística de Jordi Pujol
Una entidad ligada al eurodiputado del PP Vidal-Quadras había protestado ante la ONU
PERE RUSIÑOL, Barcelona El País 23 Abril 2000

El entendimiento entre Convergència i Unió (CiU) y el Gobierno del Partido Popular (PP) bate récords. El Ejecutivo, a través de un informe del Ministerio para las Administraciones Públicas, se ha deshecho en elogios hacia la política lingüística de la Generalitat ante el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas. Un comité de este organismo de la ONU, con sede en Ginebra, ha estudiado durante el pasado mes de marzo la supuesta discriminación de los castellanohablantes en Cataluña a partir de una petición de Asociación por la Tolerancia.

Asociación por la Tolerancia, entidad cívica de Barcelona que combate la política lingüística de la Generalitat, acudió al Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (CEDR), un organismo adscrito al Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, para que examinase la supuesta persecución de la lengua castellana en Cataluña. Pero la asociación se encontró con un escollo imprevisto: el Gobierno español, que ha defendido con ahínco la política lingüística de la Generalitat ante este organismo.

Tanto en el informe elaborado a requerimiento de Naciones Unidas como en las comparecencias en Ginebra de altos cargos del Ejecutivo, la posición ha sido siempre la misma: las medidas adoptadas por la Generalitat no lesionan ningún derecho de los castellanohablantes y se han aplicado "con gran cuidado".

El subdirector general de Cooperación para las Comunidades Europeas, José María Pérez Medina, adscrito al Ministerio para las Administraciones Públicas, compareció el mes pasado en dos ocasiones ante el CEDR. En las sesiones del 13 y 14 de marzo de este año -cuando el PP disponía ya de mayoría absoluta-, Pérez Medina defendió el sistema de inmersión, que considera al catalán como lengua vehicular en la enseñanza, y aseguró que otro sistema hubiera "llevado al establecimiento de dos comunidades separadas" y, por tanto, se habría incrementado "el riesgo de conflicto".

El informe del Gobierno afirma que las más de 3.000 quejas planteadas en 1998 ante el Defensor del Pueblo con motivo de la política lingüística procedían de una "campaña orquestrada" y pide que se tomen "con precaución" las apreciaciones de la Asociación por la Tolerancia. La entidad pertenece a Convivencia Cívica Catalana, presidida por el eurodiputado del PP Alejo Vidal-Quadras.

Pese a la vehemente defensa de la política lingüística de la Generalitat que ha hecho el Gobierno español, el CEDR reclama en sus conclusiones que el Gobierno español vele para que las medidas emprendidas para conseguir la normalización del catalán no supongan ninguna discriminación.

El PP votó 'no' a la ley del catalán
P. R. C, Barcelona
El Partido Popular votó en contra de la Ley de Política Lingüística aprobada en el Parlamento catalán en diciembre de 1997, y los diputados catalanes tuvieron todo el apoyo del Gobierno y de la cúpula nacional de su partido. El vicepresidente primero del Gobierno y entonces hombre fuerte del PP, Francisco Álvarez Cascos, aseguró sobre dicha ley: "Es contraria al espíritu de libertad y de convivencia que debe presidir las reglas del juego en una comunidad bilingüe". El entonces presidente del grupo popular en el Parlament, Josep Curto, advirtió que la ley coarta la libertad de los castellanohablantes.

No obstante, el PP ha ido moderando su postura a medida que mejoraba el entendimiento entre CiU y el PP en el Congreso. A pesar de que sus dirigentes siguen mostrándose contrarios a la ley, no han tomado ninguna iniciativa al respecto, ni parlamentaria ni judicial. Ha sido Convivencia Cívica Catalana, una plataforma presidida por el eurodiputado del PP Alejo Vidal-Quadras, la que ha llevado a los tribunales todas las medidas que la desarrollan.

Nota del Editor: 
23 Abril 2000
Esperemos que el próximo lunes aparezca el correspondiente desmentido del Ministerio para las Administraciones Públicas, de otro modo, se confirmará el diagnóstico para "centroman" de síndrome de Stockholm.
(Para los lectores que no vean el guiñol de Canal+ TV : "centroman" es el actual presidente del gobierno)

La RAE tacha de entrometidas a las academias regionales
Polémica autonómica en torno a los topónimos en castellano
SERVIMEDIA, Madrid El País  23 Abril 2000

La Real Academia Española (RAE) acogió el viernes con sorpresa las críticas vertidas por las academias catalana, gallega y vasca sobre la inclusión en el libro de Ortografía de la lengua española que edita la RAE de una serie de topónimos con una grafía "inadecuada". La RAE rechaza esa intromisión y dice que es "como tratar de gobernarle la casa al vecino", según su vicedirector, Gregorio Salvador.

El pasado jueves, representantes de las academias catalana, vasca y gallega, a través de la Euskaltzaindia, dieron a conocer un comunicado en el que mostraban su disconformidad con algunos de los topónimos incluidos en la Ortografía de la lengua española. El vicesecretario gerente de la academia vasca, José Luis Lizundia, explicó que los autores de este libro "no han tenido en cuenta la nueva situación, el actual Estado de las autonomías", y han incluido algunas denominaciones "absurdas". Pone como ejemplos la traducción de Sant Boi de Llobregat por San Baudilio de Llobregat, "a pesar de que la denominación no se utiliza ni tan siquiera por los vecinos castellanohablantes de esa localidad", de Cataluña, o la de los pueblos de Azkoitia y Barakaldo que figuran como Azcoitia y Baracaldo.

"Realmente, lo que tenga que decir la academia gallega, catalana y vasca, que se ocupan de esas tres lenguas, acerca de lo que decida la academia de otra lengua, es como tratar de gobernarle la casa al vecino", afirmó Salvador. En este sentido, argumentó que lo que ha hecho la RAE es una ortografía de la lengua española y que aunque haya una serie de topónimos que en la lengua autonómica tengan una denominación, lo cierto es que los topónimos de esas regiones tienen un nombre "general, antiguo, histórico y documentado en la lengua española".

Sin vuelta de hoja
Por eso, aseveró, "la cosa no tiene vuelta de hoja". Puso como ejemplo el hecho de que Baracaldo se escriba con "c" (como ha hecho la RAE) o con "k", como pide la Euskaltzaindia. "Lleva 20 años utilizándose con 'k', y con 'c' lleva 10 siglos. Ésta es la cuestión".

Asimismo, añadió, "la oficialidad allí es una oficialidad regional, mientras que la ortografía española es una ortografía de 20 naciones. "En España podría estimarse la posibilidad de oficializar un tipo de ortografía u otro, pero no les vamos a hacer escribir Baracaldo con 'k' a los argentinos o a los mexicanos", concluyó. Los representantes de las academias catalana, vasca y gallega (Institut d'Estudis Catalans, Euskaltzaindia y Real Academia Galega) se reunirán el día 28 en Bilbao para hacer "un análisis crítico" de algunos de los topónimos incluidos en el libro de la Ortografía de la lengua española, editado el año pasado por la RAE.

Consideran que la RAE, que ha traducido al castellano un buen número de topónimos de Cataluña, el País Vasco y Galicia, "está propiciando el uso de denominaciones que no tienen tradición alguna" o "ha optado por una grafía del todo inadecuada". Por último, señalan que tienen previsto "pronunciarse sobre la idoneidad de determinados topónimos y denominaciones" de diversas ciudades, pueblos y otras entidades de población una vez concluida la reunión.

 

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