AGLI

Recortes de Prensa    Domingo 30  Abril  2000
#Aquelarres xenófobos 
Editorial ABC 30 Abril 2000

#La abeja vasca 
ALFONSO USSÍA ABC 30 Abril 2000  

#Maragall y los rojos del PP 
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 30 Abril 2000  

#ETA presiona al PNV y EA para que se mantengan en la vía soberanista de Lizarra
G. GASTAMINZA, San Sebastián El País 30 Abril 2000

#A trabajar
Editorial El País 30 Abril 2000

#«Los de fuera», el 27 por ciento de los ciudadanos vascos, denuncian la xenofobia de Arzalluz
VITORIA. J. J. Saldaña ABC 30 Abril 2000

#Atacan con cócteles molotov una delegación de «El Diario Vasco» y el bufete de abogados de un parlamentario del PP
VITORIA. ABC 30 Abril 2000

#La RAE convocó por carta a las otras academias, afirma García de la Concha
Madrid EL PAÍS 30 Abril 2000

Aquelarres xenófobos 
Editorial ABC 30 Abril 2000

PARA muchos de los que tengan memoria de los convulsos pero al cabo fértiles años de la Transición, el recuerdo de los primeros Aberri Eguna celebrados por el PNV está indefectiblemente asociado con la imagen esperanzada de una gran concentración popular que festejaba una misma libertad recuperada por todos los españoles. Pero en sus últimas convocatorias, la fiesta del nacionalismo moderado se ha convertido en una escalofriante cita de dirigentes iluminados y visionarios, cuyas soflamas han venido a socavar aún más los pilares de la convivencia de la sociedad vasca. Tienen razón estos mismos dirigentes cuando hablan de la «demonización» del nacionalismo vasco. Demonios son, y de los peores que pudieran querer para sí los ciudadanos de un país libre y moderno, los que han venido siendo convocados, para su adoración populista y radical, en las antes abiertas y ahora tenebrosas campas del PNV.

La histérica exaltación de la raza con ridículas especulaciones sanguíneas y craneales, más propias de curanderos que de políticos cabales, o la zafia intoxicación de los caudales de la historia para destilar de ellos el elixir de una identidad nacional irreal, son algunos de los conjuros proferidos en los aquelarres de la oscura sinrazón donde se refugian hoy los líderes peneuvistas.

La reciente perorata de Arzalluz contra los inmigrantes en el País Vasco representa algo más que un torpe desvarío de un político sin ideas. Su instigación a la xenofobia, como su propaganda pseudocientífica sobre la superioridad racial, le convierten en un aprendiz de brujo contumaz. Contumaz en el sentido que el diccionario aplica a las «materias o sustancias que se estiman propias para retener y propagar los gérmenes de un contagio».

No es la primera vez que Arzalluz arremete contra «los que vienen de fuera con el voto y la maleta», pero la proclama del pasado Aberri Eguna pone de relieve que ya no se contenta con separar mediante las alambradas de espino de sus discursos segregacionistas a los vascos de primera y de segunda, según sean nacionalistas o no, según hablen o no euskera. Ahora se afana también en marcar con la estrella amarilla de su retórica de «camisa parda» a los que no tienen su origen natural en el territorio, por obstaculizar la mesiánica estrategia con la que el pueblo vasco debe alcanzar esa yerma tierra de promisión cuyas lindes vienen delimitando con sangre los criminales de ETA desde hace tres décadas.

La masiva inmigración procedente del resto de España ha convertido al País Vasco en un modelo de integración social y en la prueba del talante abierto de una población que, pese a su arraigo a la tierra, ha conocido también la necesidad de emigrar. La sociedad vasca no puede entenderse hoy sin el mestizaje de orígenes, seña de identidad que algunos olvidan a la hora de encorsetar la realidad vasca con el dogma sabiniano de la «pureza».

Las frases de Arzalluz contra los inmigrantes suenan a sarcasmo cuando se recuerda que el flujo migratorio en el País Vasco es negativo desde el año 1977. De ser un gran polo de atracción de ciudadanos del resto de España, ha pasado a ser una región de la que se marcha más gente de la que llega, por culpa del terrorismo de ETA y del clima de violencia.

Arzalluz siempre dice lo que piensa, pero no estaría de más que empezara a pensar en lo que dice. A sus irredentas diatribas, quisiéramos contraponer estas palabras: «Si hay una verdadera identidad vasca, ésa queda fuera de sanhedrines, conciliábulos y monopolios. Si hay una “identidad”, hay que buscarla en el amor. Ni más, ni menos. Amor al país en que hemos nacido o vivido. Amor a su idioma y sus costumbres, sin exclusivismo. Amor a sus grandes hombres y no sólo a un grupito de ellos. Amor también a los vecinos y a los que “no son como nosotros”. Lo demás, es decir, la coacción, el ordenancismo, la agresividad, el lanzar las patas por alto ni es signo de “identidad”, si no es entre enérgumenos alcoholizados, ni es vía para construir o reconstruir un país que pasa acaso por la mayor crisis de su Historia».

Son palabras de un sabio vasco escritas en un caserío a orillas del Bidasoa: Julio Caro Baroja, que estudió los concilios brujeriles de Zugarramurdi y que clamó contra los nuevos aquelarres xenófobos y racistas que hastían a la gran mayoría de vascos de hoy.

La abeja vasca 
Por ALFONSO USSÍA ABC 30 Abril 2000

«EL Diario Vasco» de San Sebastián es uno de los grandes del periodismo español. Periódico serio enraizado y prestigioso, tantos años dirigido por Juan Mari Peña, forma parte hoy del Grupo Correo, en el que se une y complementa una extraordinaria cadena de medios de comunicación. Quiero decir con este preámbulo, que «El Diario Vasco» no ha sido jamás sensacionalista, amarillo o sectario, porque su tradición se lo impide, y además, ha hecho gala siempre de un espíritu liberal y abierto que se ha reflejado en sus artículos de Opinión a lo largo de su ejemplar existencia. De cuando en cuando, y quién no, caía en manos de los diablos de la imprenta y se sometía a la errata sorprendente y divertida, como aquella que enriqueció una noticia en el mes de julio de 1960: «Tomaron asiento en la mesa el ministro de Asuntos Exteriores y señora, el cardenal don Arcadio María Larraona, el capitán general de la VI Región Militar y señora, el Gobernador civil de Guipúzcoa y señora y el Obispo de San Sebastián y señora».

Aquel que no conozca la trayectoria de dignidad informativa de «El Diario Vasco», puede haberse asombrado con la noticia publicada a tres columnas, el pasado 18 de abril de este 2000 de nuestros gozos y angustias. No se trata de una broma. Y la información se publica porque existe base suficiente para hacerlo.

Se ha descubierto la existencia de la abeja autóctona vasca. Próximamente, en Usúrbil, se celebrarán las segundas jornadas del «Erle-Eguna» (Día de la Abeja), organizadas por la «gipuzkoako Erlazainen Elkartea», o lo que es igual, la Sociedad Guipuzcoana de la abeja, cuyo dirigente, Koldo Urrutia, ha sido el encargado de ofrecer al mundo la buena nueva, gracias al asesoramiento del científico genetista del «Institute de la Recherche Agricole» de París, Lionel Garnerie. «Se trata de que nos confirmen —ha dicho don Koldo— la existencia de los caracteres diferenciadores de la abeja vasca, con el fin de poder solicitar para la miel que producimos la denominación de origen guipuzcoano». Les adelanto que están a un paso de conseguirlo.

El proceso puede alargarse, pues aún quedan por realizarse algunos estudios morfológicos y pruebas del ADN para confirmar que las abejas vascas enviadas al centro científico francés son especies diferenciadas. No obstante, el optimismo impera en el sector y la expectación es inmensa. Sólo un borrón podría nublar la alegría diferencial. La abeja vasca —apis melífera arzallucensis— se encuentra en la zona de Oñate, y por ende sólo puede aspirar a su condición de guipuzcoana, y no como se pretende, a representar a la abeja nacionalista vasca. Una abeja ausente en seis de los siete territorios reivindicados por el pacto de Estella no tiene nada que hacer, por cuanto en Álava y Vizcaya las abejas dominantes son la ibérica —apis melífera—, y la eurosiberiana —apis melífera melífera—, que no quieren saber nada de las pretensiones excluyentes de la abeja vasca. En cualquier momento se iniciarán las tensiones y empezarán los picotazos, y la «erle borroka» —violencia de baja intensidad de las abejas autóctonas—, intentará imponer al resto de las abejas sus exigencias soberanistas. Y si Arzallus entra en el tiberio y acusa a las apis melífera y apis melífera-melífera de entrometidas e inmigrantes, le pueden poner la cara que no le va a reconocer ni San Mamés.

Hace años, se descubrió la existencia de la gallina autóctona vasca, la «goli-gorri», que se distinguía de las maquetas en el tamaño de los huevos que ponían y en la mayor calidad de la carne de sus muslos y pechugas. A tan extraordinario acontecimiento se suma hoy el del hallazgo de la abeja vasca, cuya miel es infinitamente mejor que la producida por las abejas inmigrantes.

Preocupa, no obstante, que el consumo habitual de carne de gallina «goli-gorri» y de miel de abeja autóctona vasca —o guipuzcoana— no parece la dieta más conveniente para luchar contra la alopecia. Anasagasti tiene ya, más que una ensaimada, un tortel. Arzallus se ha quedado como una bola de billar, y Eguíbar lleva el mismo camino.

Claro, que una calva nacionalista es siempre más feliz en la independencia que en la Constitución.

Maragall y los rojos del PP 
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 30 Abril 2000

NO se muy bien cuáles han sido las intenciones de Maragall al recordar que cuatro ministros del PP han sido «rojos». No sé si ha querido hacerse el inquisidor o, por el contrario, ha querido aludir a ese hecho sociológico, verdaderamente único, que ha sido el proceso político español desde la Guerra Civil: esa lentísima y fructífera evolución que fue llevando al encuentro a gentes que habían militado en bandos contrarios y que fue integrando, siempre con dificultades, es cierto, concepciones distintas, culturas contrapuestas. Antonio Buero Vallejo llego a ser el primero de nuestros dramaturgos al poco tiempo de haber salido de la cárcel.

Los ministros Piqué, Anna Birulés, Pilar del Castillo y Celia Villalobos forman parte de esa convergencia de actitudes que no debería extrañar, por lo clásica ya, a personas como Maragall. ¿Acaso no fue él capaz de deshacerse en elogios de la figura de Porcioles cuando le atribuyó la condición precursora del catalanismo actual?

De este proceso, apasionante, lo único que no he soportado nunca ha sido la impostura. El personaje que cambia y explica su evolución nos ayuda a entender la historia; no así el que tapa su pasado y, aún más, quien se hace pasar por lo que no fue. No olvidaré por ello la sinceridad de mi admirado don Antonio Tovar cuando, en una ocasión, me contaba con aquel tono de confidencialidad que le caracterizaba sus juveniles fervores hitlerianos. «Y ahora quieren nombrarme presidente de los Derechos Humanos», me decía.

Al margen de las intenciones que haya podido tener Pascual Maragall al hacer este recuento, el hecho no es nuevo. Maragall demostraría una memoria enferma si no recordara que un compañero suyo militó junto a él en el Frente de Liberación Popular. Me refiero a Pérez Llorca. Así que a Piqué le ha antecedido ya otro rojo en la Cartera de Exteriores. También existen otros casos, como el de José Luis Leal, ex ministro de Economía, que militó en el FLP y a causa de ello se exilió en 1963. En París se radicalizó aún más y pasó a «Acción comunista». Después fue evolucionando hacia posiciones liberales y vio en UCD la ocasión histórica de hacer un cambio de régimen sin fractura alguna. Desde hace años es el presidente de la Banca Española.

Debería recordar, asimismo, Pascual Maragall cómo sus amigos Narcis Serra y Roca Junyent, compañeros de bufete, se jugaron a cara o cruz quién se iba con Pujol y quién entraba en el Partido Socialista Catalán.

En todo caso ¿cómo puede extrañarle a él que forma grupo con independentistas mientras se apoya en los votos de los que tienen el castellano como lengua materna y cuyos niños no pueden gozar del bilingüismo en la escuela? Pero a la izquierda le parecen bien todas las contradicciones de ideas y de militancias que puedan darse en su «seno». Por ejemplo se ha tomado como una prueba de la liberalidad socialista que González haya tenido a su lado en puestos muy relevantes a personas que habían estado en posiciones muy críticas para la izquierda y a otras que desde la extrema izquierda habían criticado al PCE por «revisionista» y «pequeño/burgués». Y es que lo que en otros es oportunismo, en la izquierda es apertura y liberalidad. Es una doble vara de medir de la que tendrá que curarse el PSOE a medida que vaya viendo la inutilidad de su actitud.

La inclusión de antiguos rojos en el Gobierno del PP es un signo más de la vitalidad de nuestra convivencia. Para nadie Solé Tura es el viejo redactor de «la Pirenaica» ni el creador de «Bandera Roja». Cuentan ya otras cosas. Por ejemplo aquello que decía Calvo Sotelo al hablar del separatismo. Para este era más inquietante la España «rota» que la «roja» porque esta podía ser temporal mientras la otra ya no tenía arreglo.

ETA presiona al PNV y EA para que se mantengan en la vía soberanista de Lizarra
La banda terrorista desvela los contenidos de sus reuniones secretas con los nacionalistas
G. GASTAMINZA, San Sebastián El País 30 Abril 2000

ETA reveló ayer en su diario afín Gara el contenido de las conversaciones secretas mantenidas con los nacionalistas vascos para acelerar la independencia de Euskadi. La publicación es considerada otra vuelta de tuerca a PNV y EA para que se impliquen hasta el final en la llamada vía soberanista. El acta de la reunión del 11 de julio de 1999 tomada por los etarras refleja un encuentro en el que se produjeron desavenencias y momentos de tensión, sobre todo cuando ETA propuso la idea de convocar elecciones en las tres provincias vascas, Navarra y País Vascofrancés. En medio de las divisiones que vive Euskadi, Odón Elorza, alcalde de San Sebastián, dimitió ayer de la ejecutiva del PSE por no estar de acuerdo con la política de la dirección respecto a los nacionalistas.

La organización terrorista ETA dio ayer otra vuelta de tuerca en la táctica de presión al PNV y EA que mantiene desde hace unos meses, en un intento de que los dos partidos que sostienen el Gobierno vasco se impliquen hasta el final en la vía soberanista acordada con la banda antes del Pacto de Lizarra y la declaración de tregua. Con todo lujo de detalles, y a través de su diario afín, Gara, la organización terrorista desvela el contenido de la reunión del 11 de julio pasado con representantes de ambos partidos tras la que, ante las profundas divergencias surgidas, dejó "en suspenso" el alto el fuego, que anuló cuatro meses y medio después.

La banda, como hizo en el comunicado en que rompió la tregua, sigue presentando a ambas formaciones nacionalistas como culpables de su vuelta a las armas por el parón en sus relaciones y en el proceso abierto un año antes, al negarse ambos partidos a secundar sus planteamientos.

El relato, basado en las actas elaboradas por ETA -aunque no se mencionan nombres, se sabe que estuvieron Mikel Albizu, Antza , y Vicente Goikoetxea, Willy, responsables del aparato político-, ratifica que la banda presentó a las dos formaciones su propuesta de celebrar unas elecciones para un "Parlamento de Euskal Herria" que abarcara a Euskadi, Navarra y el País Vasco francés. Ello implicaría, paralelamente, que PNV y EA renunciasen a acudir a las elecciones generales del pasado marzo.

Una carta
ETA condicionó el abandono definitivo de las armas a que PNV y EA aceptaran su propuesta, lo que no hicieron, o que le enviaran una formulación alternativa, algo que, a juicio de la banda, tampoco hicieron. El PNV remitió una carta que, según la organización terrorista, era sólo "una especie de declaración de intenciones" y EA "ni siquiera respondió". Para ETA, ello le situó en el "dilema" de "continuar en las mismas coordenadas, pese a saber que el proceso no avanzaría y alcanzar una pseudosolución, o mantener la lucha", opción que eligió.

El periódico abertzale anuncia la publicación para hoy del detalle de las conversaciones mantenidas en el verano de 1998 entre ETA y el PNV y EA que llevaron "al acuerdo que posibilitó el alto el fuego". ETA sostiene que hubo un acuerdo expreso por el que PNV y EA se comprometieron a dar pasos para crear "una institución única y soberana" que acogiese a las tres provincias de la comunidad autónoma, Navarra y el País Vasco francés y a romper todos sus lazos con el PP y el PSOE. Los dos partidos nacionalistas niegan haber firmado nada. Un borrador de esa propuesta de ETA fue encontrada por la policía en manos de un comando (ver EL PAÍS del 1 de octubre).

El encapuchado que anunció la ruptura de la tregua esgrimía el único papel hasta ahora visto con los sellos de ETA y los de las formaciones nacionalistas al pie, como prueba del incumplimiento de ese presunto acuerdo. Esta supuesta prueba fue negada de inmediato por el presidente peneuvista, Xabier Arzalluz.

Esta revelación por ETA de las conversaciones pactadas como secretas, redunda en las explicaciones que dio al anunciar la ruptura de la tregua y buscarían recordar a PNV y EA sus compromisos adquiridos en el Pacto de Lizarra en un momento en que ambos partidos están muy presionados por la situación de minoría en que sobrevive el Gobierno del lehendakari y la actitud de continuidad en la firmeza que anuncia el nuevo Ejecutivo central.

Medios abertzales apuntan que la banda puede estar revelando así el temor a que su postura no esté siendo comprendida entre sus bases, sobre todo porque en la izquierda abertzale está extendida la convicción de que el ciclo de la violencia política ha terminado.

En esta línea abundó el portavoz del PNV, Joseba Egibar, al afirmar ayer que lo que la banda quiere es "explicarse ante su gente, porque las cosas en ETA no están claras" y justificar la ruptura de la tregua por ser "una decisión que nadie ha compartido ni comprende". Según Egibar, las actas reproducidas son "una versión de parte" y por tanto el PNV no piensa dar la suya.

Para el portavoz de EH, Arnaldo Otegi, los documentos muestran "la existencia por parte de ETA de voluntad de acuerdo". La diputada de EA, Begoña Lasagabaster, dijo que ETA "conoce perfectamente la alternativa presentada" por su partido.

PSOE y PP confirman su sospecha de "pactos secretos"
EL PAÍS, Bilbao
Socialistas y populares vascos recibieron ayer la publicación en Gara de los documentos de ETA como una confirmación de lo que han venido manteniendo sobre la existencia de pactos entre la banda y PNV y EA.

El secretario general del PSE, Nicolás Redondo Terreros, declaró que lo publicado muestra que "el PNV ha querido mentir a todo el mundo: al Gobierno de la nación, a los partidos políticos...".

Redondo ve también en la publicación una forma de presión etarra sobre el PNV y cree "evidente" que las negociaciones entre los nacionalistas y ETA querían "quebrar" a los no nacionalistas .

E l secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio, exigió "claridad" a las dos formaciones nacionalistas y explicaciones sobre los "pactos secretos" que puedan tener con ETA o HB para que la sociedad pueda conocer su posición. "Si no fuese por lo trágico que es, sería un culebrón", dijo Barrio. Y Redondo: "Si no hubiera muertos por medio sería un mal sainete".

Una reunión tensa, con un duro debate y repleta de desavenencias
G. G, San Sebastián 
El acta tomada por el escribiente de ETA de la reunión celebrada con PNV y EA el 11 de julio del pasado año refleja que en las dos sesiones de este encuentro no hubo apenas coincidencias. Todo lo contrario, sobre la mesa se pusieron grandes desavenencias y se produjeron, incluso, muchos momentos de tensión.

Estos se intensificaron en la segunda parte, cuando ETA propuso a sus interlocutores la ya conocida idea de convocar elecciones en las tres provincias de la comunidad autónoma, Navarra y el País Vasco francés. El PNV tachó la propuesta de "invención de laboratorio, utopía, fuera de la realidad, fantasía y metedura de pata", calificativos que, siempre según ETA, no fueron suficientemente "razonados". El PNV reclamó entonces la presencia de HB para que no se discutiera sólo esto entre los dos partidos y la banda armada y defendió "otros planteamientos que, partiendo del marco vigente, pueden desarrollar la construcción nacional". EA dijo que "la propuesta era como para firmarla el mismo día, pero que eso no valdría porque habría mucho que hablar sobre su puesta en práctica".

Tres puntos
ETA accedió a una "moratoria" hasta septiembre para que concretaran una propuesta alternativa. Sólo el PNV respondió en tres puntos: se comprometía a defender un estatus de nación para Euskadi; partiendo del derecho de autodeterminación, impulsaría un proceso político y social para los ciudadanos de las provincias vascas que "concretaría la organización interna y la relación con otros estados y, a partir de este momento histórico, se afianzaría el estatus político y el nivel de poder"; por último, el resultado de este proceso debería recibir "el apoyo democrático de la mayoría, y los espacios que hoy cuestionan el futuro de la sociedad vasca deberán respetar este resultado". Esta carta es calificada por ETA de "declaración de intenciones" porque el PNV "se veía obligado a presentar algo".

Otras desavenencias: cuando ETA asegura que ha cumplido al cien por cien "su parte" del acuerdo firmado, en referencia a la tregua, mientras que los partidos "no han roto con España", el PNV respondió que "los que han recibido el impuesto revolucionario no han vivido una situación de tregua y que sus derechos humanos han sido conculcados".

En el momento en que ETA anunció que el acuerdo quedaba "en el aire" y, por tanto, "todos los compromisos en suspenso", nueva alusión a la tregua, el PNV dijo que "no acepta el diktat de nadie y tampoco el soporte de ETA al proceso". ETA contestó que para evitarlo había que "avanzar en iniciativas".

A trabajar
Editorial El País 30 Abril 2000

SE ACABÓ el recreo. Con la toma de posesión de los ministros y su retrato de grupo, casi todos con corbata azul clara, como la utilizada por Aznar en su jura ante el Rey, acabó el tiempo de marcha neutralizada. El Gobierno se estrenó con una decisión más simbólica que novedosa: la aprobación de un plan de empleo que ha terminado de ultimar uno de los tres ministros que continúan en el cargo, pero que ya estaba incluido en los Presupuestos vigentes. Un signo de política social con el que Aznar quiere acreditar la imagen centrista que ha elegido.

Los cuatro años de crecimiento sostenido de la economía han permitido al Gobierno del PP sanear las cuentas y compaginar los objetivos parcialmente contradictorios de reducción del déficit, bajada de impuestos y mantenimiento de las prestaciones sociales. Los recursos generados por la liquidación del patrimonio empresarial del Estado han redondeado las cifras. Según los expertos, este ciclo virtuoso puede prolongarse en buena parte de la legislatura. Aznar tiene campo para seguir compensando los aspectos más conservadores de su política con elementos de gestión social que le garanticen la suficiente cohesión y se traduzcan también en votos. En el debate de investidura prometió el equilibrio presupuestario para 2001 y un acercamiento al pleno empleo, a alcanzar en la década. Colocando el listón en esa doble expectativa, condiciona su política económica y establece una referencia para la evaluación de la gestión gubernamental.

Con el horizonte económico y político despejado, y sin hipotecas nacionalistas, Aznar se convierte en principal responsable, para bien y para mal, de todo lo que se haga. Máxime cuando ya se ha encargado, con su personal estilo, de dosificar los poderes de cada cual, para que nadie, ni siquiera Rato, pueda pensar que su poder tenga otro fundamento que la voluntad del presidente. El nuevo equipo se enfrenta a viejos y nuevos problemas. Algunos vienen arrastrándose de legislaturas anteriores, como la justicia, la cuestión del agua o las reformas de la Ley Electoral y del Reglamento del Congreso. Son temas que pondrán a prueba las promesas de consenso y diálogo dirigidas a la oposición y a las otras administraciones.

Quizás por la confianza que da la mayoría absoluta, Aznar ha decidido correr el riesgo de poner a Piqué en Exteriores. Hay países con sensibilidades políticas más puritanas que pueden sorprenderse de que España esté representada por un político cuyo pasado empresarial presenta sombras judiciales aún no despejadas. La imagen de España quedaría seriamente comprometida si el desenlace del caso Ercros fuera desfavorable a Piqué. Pero por encima de todo está el hecho de que la política exterior debe ser, por definición, un territorio de consenso entre los dos principales partidos, y el nuevo ministro no presenta las mejores credenciales.

El desaire de Álvarez Cascos en su despedida a todos los vicepresidentes que le han precedido demuestra las dificultades de algunos políticos del PP para terminar de ajustarse a un perfil centrista. Bueno es que de su nueva cartera se haya desgajado un área tan sensible como las telecomunicaciones, aunque la nueva ministra del ramo tendrá que hacer esfuerzos suplementarios para deslindar sus decisiones de los intereses que defendía hasta el viernes en Retevisión.

El desarrollo de un modelo privatizador de la sanidad y la reforma del sistema educativo han sido dos de los propósitos de mayor contenido ideológico del PP, quizás los dos terrenos en que su política se diferenciaba más, al menos en teoría, de la del PSOE. Para afrontar esas tareas, Aznar ha escogido a dos mujeres que descubrieron la política en las ilusiones de la izquierda. Desde Educación y Cultura, Pilar del Castillo tendrá que enfrentarse al reto de hacer compatible la descentralización de la enseñanza con la recuperación, a través de la escuela, de unos valores y una memoria compartidos. Sin ellos no hay cohesión nacional posible y tampoco Estado autonómico viable.

Promocionando a ministros como Rajoy, Matas, Villalobos o el propio Piqué, Aznar prepara el terreno para futuras batallas en las autonomías que no gobierna el PP o en las que es necesario el relevo, como Galicia. Y a la hora de reformar el sistema de financiación autonómica, el modelo de Zaplana marcará la iniciativa. La debilidad de Pujol en su propio terreno permite al PP mantener una relación privilegiada con el nacionalismo catalán e ilustrar en la práctica que no aplica la misma medida a quienes son leales con las instituciones que a los que no lo son. La permanencia de Mayor Oreja en Interior significa un aval a la política de firmeza contra ETA, pero también contra quienes tratan de obtener ventajas políticas de la violencia. La idea de que el PNV sólo modificará su posición si pierde poder cimenta un acuerdo implícito con los socialistas vascos para la alternancia.

Una política equilibrada necesita una oposición solvente. El panorama en este sentido es más bien desolador. La formación del nuevo Gobierno ha coincidido con la sentencia del caso Lasa-Zabala, episodio siniestro de los años de gobierno socialista. Pero, contra lo que algunos parecieron creer, es menos gravoso asumir el coste de las sentencias que la expectativa de una cadena de juicios pendientes. La tarea primera para el PSOE, y también para Izquierda Unida, es recuperar la credibilidad perdida. Para ello deberá renunciar a la superstición de las ocurrencias geniales y también a la autocomplaciente teoría de que han perdido por errores circunstanciales de campaña. Las elecciones se ganan o pierden por lo que se hace o deja de hacer desde la oposición y el Gobierno durante cuatro años. También para los socialistas ha llegado el momento de remangarse: hay que trabajar más, como entre 1977 y 1982. Para reconquistar la credibilidad no basta con decir lo contrario que el Gobierno y con negarle legitimidad. Esa táctica sirvió al PP entre 1993 y 1996 porque el Gobierno de entonces ya estaba muy debilitado. Recuperar la credibilidad implica dejar de jugar siempre al corto plazo. Como en fútbol, hay que tener paciencia para encontrar el hueco.

«Los de fuera», el 27 por ciento de los ciudadanos vascos, denuncian la xenofobia de Arzalluz  
VITORIA. J. J. Saldaña ABC 30 Abril 2000

La última descalificación del presidente del PNV, Xabier Arzalluz, dirigida contra los emigrantes, afecta nada menos que al 27 por ciento de la población vasca, es decir, a una de cada cuatro personas que habita en esa tierra, según consta en las estadísticas oficiales pertenecientes a 1996. No obstante, esa cifra de inmigrantes ascendería hasta el 45 por ciento en el caso de los habitantes de Álava, según datos actuales que manejan los centros regionales establecidos en esa provincia.

Estos centros, a través de sus representantes exigen a Arzalluz una disculpa pública, y recuerdan que ésta no ha sido la primera vez que tratan de «echarnos» a pesar de haber contribuido de manera fundamental al desarrollo del País Vasco.

De los 2.098.055 de habitantes que tiene esta Comunidad autónoma. el 63 por ciento ha nacido allí, es decir, 1.512.914 ciudadanos, según el último estudio de población realizado por el Eustat (Instituto Vasco de Estadística), en 1996. Álava es el territorio con un mayor porcentaje de habitantes nacidos en otras Autonomías, con un 32,2 por ciento de inmigrantes según ese mismo estudio. Sin embargo, este porcentaje asciende hasta el 45 por ciento, según los datos que manejan las casas regionales, lo que se acercaría a casi la mitad de la población de este territorio, que tiene 281.821 habitantes, de los que la mayoría se concentra en la capital.

Los datos de un estudio publicado por la Diputación de Álava demuestra la heterogeneidad alavesa y su trayectoria como ejemplo de integración al indicar que ya en 1975, el 58 por ciento de la población vitoriana procedía de la emigración.

En Vizcaya y en Guipúzcoa, el volumen de emigrantes también es importante, aunque el porcentaje entre los nacidos en la Comunidad vasca y los de otras, también llamados despectivamente «maketos», desciende de forma considerable con respecto a Álava. Así, en Guipúzcoa, la cifra casi desciende en diez puntos y se sitúa en el 24,4 por ciento, mientras que en Vizcaya, debido a la concetración de emigrantes en Bilbao, en la margen izquierda de la ría y en localidades como Ermua, el porcentaje se incrementa hasta el 28,8 por ciento, según el censo de 1996 del Eustat.

La mayor parte de los 585.141 habitantes del País Vasco que no nacieron en esa Comunidad provienen, según los datos citados, de las provincias castellano-leonesas, de Extremadura y de Galicia, y le siguen Andalucía y Navarra. Hay que señalar, que en 1996 también se censaron 19.066 extranjeros en el País Vasco, la mayoría de ellos en Vizcaya.

OBSTÁCULO A LA INDEPENDENCIA
Aunque no es habitual que los centros regionales se posicionen en el plano político, la afirmación que realizó el presidente del PNV, Xabier Arzalluz, el pasado domingo, durante el acto político del Aberri Eguna (día de la patria vasca), ha sido «la gota que colmó el vaso», según los portavoces de algunas de estas asociaciones. Arzalluz señaló que «si no hubiera sido por la inmigración, habríamos podido hacer un referéndum y ganarlo tranquilamente».

Responsables de estos centros regionales repartidos por el País Vasco accedieron a hablar con ABC, a título personal, y algunos de forma anónima, ante la falta de libertad existente en el País Vasco y por el hecho de que, igual que sucede en el resto de España, estos centros son organismos culturales y plurales.

Para este colectivo, la matización de Arzalluz, a través de una «carta abierta» contra el director de un medio de comunicación, señalando que sus palabras sobre los emigrantes fueron «manipuladas», y que la referencia que hizo a la masiva inmigración de la etapa franquista fue «un simple dato histórico, sin ningún sentido despectivo», no es suficiente ante el actual clima social, y por no ser ésta la primera vez que se sienten «insultados y despreciados».

VICTIMAS DE LA «KALE BORROKA»
Es más, miembros de algunas de estas asociaciones reconocieron a ABC que tras las declaraciones de Arzalluz, personas de este colectivo les han expresado su temor a ser víctimas de la «kale borroka», una violencia indiscrimada que, desde hace meses, persigue a los que en el País Vasco soportan el «cartel» de los que no son nacionalistas.

Tras destacar lo especial del actual momento político que vive el País Vasco, uno a uno recordaron como el presidente del PNV ha limitado en sus mítines la condición de vasco a la «pureza de la raza» con su famosa distinción del «RH negativo», o también con frases racistas como la de que prefería a «un negro que hable euskera, a un euskaldún que no lo hable». Pero, sobre todo, este colectivo no puede olvidar el artículo de alto contenido xenófobo, publicado en «El diario de Álava», por el ex diputado alavés del PNV, Carlos Caballero, en el que llamó «ratas» a los españoles para explicar el «espíritu de Ermua» que surgió tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco por ETA.

«OLEADA DE RATAS DE ESPAÑA»
«En la Edad Media vino a un pueblo de Euskadi llamado Ermua una oleada de ratas procedentes de España». Así, comenzaba el artículo que, ante el malestar social que suscitó, obligó al portavoz parlamentario del PNV, Iñaki Anasagasti, a desautorizar públicamente a este diputado del PNV que, antes del Pacto de Estella, ya se destacaba por propugnar el independentismo a través de Internet, en la línea del ala «dura» del PNV que personifican Arzalluz y Egibar.

Hasta el momento, sólo el parlamentario del PNV, Joseba Arregi, ha sido capaz de mostrar abiertamente, aunque a título personal, su discrepancia con la acusación de Arzalluz contra los inmigrantes, a los que considera un obstáculo a la independencia. En un artículo de opinión, Arregi se autodefine como «emigrante» por entender que «lo importante» no es el territorio, ni la sangre, ni ser natural de un lugar determinado, sino estar dotado de libertad y de derechos. Arregi reafirma su condición de nacionalista pero «de los que quieren no materializar una nación históricamente predeterminada, homogénea y pura, si no cívica y en la que nos reconozcamos todos en nuestras diferencias».

RUPTURA DE LAZOS CON ARZALLUZ
El malestar suscitado por Arzalluz entre los emigrantes y los hijos de emigrantes puede llevar a que los centros regionales declaren «rotas» las relaciones con el presidente del PNV, ya que muchos de sus miembros no tienen dudas de que pronunció de forma intencionada esas palabras y que lo hizo para «ofender, desprestigiar y hacernos daño».

La ruptura por la que apuestan, a título personal, representantes de los centros castellano-leoneses, extremeño, gallego o andaluz que son las Comunidades oriundas de la mayoría de los cerca de 600.000 emigrantes que viven en el País Vasco, no se hace extensiva al Ejecutivo vasco por su condición de representar a todos los ciudadanos.

El presidente del centro castellano-leonés de Llodio (Álava), Juan Antonio Jorrin, indicó que «a este señor -por Arzalluz- hace mucho tiempo que le he dejado de prestar atención», lo que no es obstáculo en su relación con el lendakari Ibarretxe «con el que me llevo de maravilla y hemos andando en bicicleta juntos».

«QUE VUELVA A SER UN PARAÍSO»
Este castellano-leonés, que reside en Santurce, destacó que «ésta tierra se ha creado con gente de fuera que se dejó y se partió las narices para trabajar por Euskadi, y ahora emigrantes e hijos de emigrantes luchamos para que esta tierra, que fue un paraíso, vuelva a serlo otra vez. Si en vez de apedillarme Jorrin, me apellidara «Jorringoitia» ni se imagina lo que podría llegar a hacer», señaló.

Jorrin reivindica, sin renegar de sus orígenes castellanos, su condición de euskaldún «esta tierra nos acogió, aunque nos llamaran “maketos” y “coreanos”. Llevamos mucho tiempo aquí y nuestros hijos hablan euskera a la perfección y nos duele mucho que nos digan esas cosas». El presidente del centro castellano-leonés recordó, como anécdota, que durante un encuentro que mantuvieron con niños de una ikastola, éstos les preguntaron que si tuvieran que abandonar el País Vasco a dónde irían. «Uno de nosotros les contestó que me dolería mucho tener que abandonar Euskadi porque,aunque no he nacido aquí, ésta es mi tierra. Si tuviera que abandonar Euskadi -prosiguió- me iría a mi pueblo, pero lo haría como vino mi padre del suyo, llorando».

Por su parte, el presidente del Centro de Andalucía de Vitoria, José Merino, dijo que en el caso de Arzalluz, «lo mejor es no hacerle caso porque sabemos que aprovecha estos actos para desprestigiar, ofender y despreciar a la gente y lo único que consigue es crisparla». Lamentó que «ahora estamos recibiendo los palos» mientras que en campaña electoral «nos llamaron a todas las casas regionales de Vitoria para preguntarnos nuestra opinión porque, segun ellos, éramos muy importantes».

En su opinión, Arzalluz «no estuvo acertado» y afirmó que «tendría que pedir disculpas a las casas regionales a través de una nota o de algún medio de comunicación, si de verdad no quiso decir eso, aunque estoy convencido de que lo dijo con toda la intención del mundo para herirnos, para hacernos daño. Veremos -dijo- que actitud toman las casas regionales respecto a él y a su partido».

Para Merino, no hay duda de que «tanto el País Vasco como Cataluña crecieron gracias a la gente que vino de fuera», y advirtió de la falta de libertad para hablar en el País Vasco y del riesgo de que «a cualquiera de nosotros que haga una declaración como presidente de un colectivo le envíen un paquete, no precisamente de flores y bombones como ha pasado con un periodista esta semana».

«AJENOS A LA POLÍTICA»
Asimismo, un ex directivo del Centro regional gallego de Bilbao, que prefirió mantenerse en el anónimato, indicó que «las casas regionales nunca han entrado en política». pero ante la acusación de que «tanto los emigrantes como nuestros hijos tengamos la culpa de que esto no se independice, sólo digo que si algún apoyo tenía por nuestra parte este dirigente del PNV se queda sin él».

Desde el centro de Extremadura de San Sebastián, uno de sus responsables Luis Herrero recalcó que «tenemos como norma no definirnos sobre propuestas de adhesión a presos de ETA, ni otros temas» pero, que su apreciación personal, es que Arzalluz «ha meado fuera del tiesto».

Atacan con cócteles molotov una delegación de «El Diario Vasco» y el bufete de abogados de un parlamentario del PP  
VITORIA. ABC 30 Abril 2000

La violencia callejera volvió a ser la protagonista, una madrugada más, en el País Vasco. Por un lado, varios desconocidos atacaron con cócteles molotov, un bufete de abogados propiedad del parlamentario del PP Antonio Salazar, ubicado en la calle Ariznavarra, en Vitoria, informa Efe.

Los hechos ocurrieron cuando varios desconocidos lanzaron, contra la fachada del edificio donde se encuentra el citado bufete, varios cócteles molotov, aunque no causaron daños materiales.

Por otra parte, la delegación de «El Diario Vasco» en la localidad guipuzcoana de Tolosa también sufrió la visita de los violentos, los cuales arrojaron un cóctel molotov que causo un pequeño incendio en el balcón del inmueble, aunque no hubo que lamentar daños personales ni, apenas, materiales.

Por último, un repetidor de la compañía telefónica Euskatel instalado en la localidad guipuzcoana de Rentería, también fue objeto del ataque de un grupo de desconocidos que lo rociaron de gasolina, prendiéndole fuego a continuación.

El secretario general del Partido Popular, Javier Arenas, condenó ayer los actos de violencia callejera ocurridos en el País Vasco, e instó al PNV a que «tome ya una posición definitiva sobre si está del lado de aquellos que quieren disfrutar de su libertad y de sus derechos, o de quienes todos los días están condicionando e impidiendo que ciudadanos disfruten de su libertad simplemente porque piensan distinto», informa Ep.

Por su parte, el secretario general de PP vasco, Carmelo Barrio, dijo a Efe que «el fascismo que representa HB y su entorno, todos los días, en este país, hace mella y se manifiesta contra todos los que no somos nacionalistas». Barrio opinó que es «increíble que existan partidos que mantengan acuerdos con formaciones que se alegran de la violencia», Asimismo, el secretario general de Unidad Alavesa, Pablo Mosquera, mostró su solidaridad con el afectado y condenó esta nueva acción de violencia.

La RAE convocó por carta a las otras academias, afirma García de la Concha
Madrid EL PAÍS 30 Abril 2000

El director de la Real Academia Española (RAE), Víctor García de la Concha, declaró ayer que la institución que dirige envió una extensa carta a las otras academias españolas sugiriendo una reunión para tratar, "en el plano lingüístico y al margen de la política, las diferencias de criterio". García de la Concha hizo estas declaraciones desde Puerto Rico, adonde ha viajado con motivo de la inauguración de la nueva sede de la Academia de la Lengua de este país. El director de la RAE expresó su sorpresa al conocer que las academias gallega, vasca y catalana de la lengua reclaman una reunión con la Real Academia Española y no se refieran a la carta que les fue enviada.

Según declaró a Efe García de la Concha, en la carta sugería la celebración de una reunión conjunta para estudiar las diferencias de criterio respecto al registro de la denominación castellana de topónimos que tienen designación oficial en otra lengua del Estado.

Representantes de las academias de las lenguas catalana, gallega y vasca instaron el viernes a la Real Academia Española a estudiar "conjuntamente" y "con criterios científicos" sus diferentes puntos de vista sobre los topónimos (nombres de lugares) y le recordaron que "el marco jurídico vigente establece que la forma legítima y normativa de los topónimos es la autóctona". Las tres academias expresaron su malestar por que la RAE incluyese topónimos castellanos de localidades de esas tres comunidades en el apéndice de la Ortografía sin consultarles.

Víctor García de la Concha llegó el viernes a Puerto Rico, donde permanecerá hasta el próximo martes. García de la Concha, que ayer visitó la Academia Puertorriqueña de la Lengua, pronunciará hoy una conferencia en la Universidad de Puerto Rico sobre Las academias de la lengua ante el sigloXXI. El director de la RAE también visitará hoy el Instituto de Cultura Puertorriqueña, donde almorzará con un grupo de académicos. García de la Concha partirá el martes con destino a Santo Domingo, donde participará en la Feria Internacional del Libro, asistirá a debates, participará en programas de televisión y se reunirá en una sesión de trabajo con un grupo de miembros de la Academia Dominicana.

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