AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 4 Mayo  2000
#ETA Y PNV PACTARON LA «LEY» Y DISCREPARON EN EL «REGLAMENTO»
EDITORIAL El Mundo 4 Mayo 2000

#Euskadi
ERASMO El Mundo 4 Mayo 2000

#El papelón
Editorial El País 4 Mayo 2000

#ETA contra el PNV
Pablo Sebastián La Estrella 4 Mayo 2000

#McLuhan con boina
PATXO UNZUETA El País 4 Mayo 2000

#Contra el terror 
Editorial ABC 4 Mayo 2000

#El PP denuncia la aparición de nuevas pintadas intimidatorias contra sus ediles en Guipúzcoa
San Sebastián/Madrid La Estrella Digital 4 Mayo 2000

#El ladino 
Gonzalo Santonja Escritor ABC 4 Mayo 2000

#Fuentes sostiene que el poder del español en EE UU debe ser también económico
M. JOSÉ DÍAZ DE TUESTA, Madrid 4 Mayo 2000

ETA Y PNV PACTARON LA «LEY» Y DISCREPARON EN EL «REGLAMENTO»
EDITORIAL El Mundo 4 Mayo 2000

El PNV está en una posición tan patética que las palabras de Xabier Arzalluz prueban lo contrario de lo que pretendía: presentan la evidencia de que hubo un acuerdo entre su partido y ETA.

Arzalluz insiste en que no hubo pacto porque en el reverso del documento dado a conocer por la banda terrorista había unas consideraciones que ETA comunicó después que no aceptaba. Pero, para sostenerlo, el presidente del PNV no puede ocultar que aquéllas eran, textualmente, una propuesta «para el desarrollo de este acuerdo». Luego había acuerdo y por eso constan los sellos del PNV y EA junto al de ETA.

¿Negaba acaso el texto del reverso lo que se había sellado en el anverso? De ninguna manera. PNV y EA proponían, en síntesis, pactar de común acuerdo las estrategias y los ritmos, que la ruptura con PP y PSOE debía contener la salvedad de mantener el gobierno «de las instituciones de cada lugar», y que el alto el fuego de ETA -en el que aceptaban las «tareas de abastecimiento» y «el derecho a defenderse»- debía implicar «el respeto a los derechos humanos individuales». Pretendían también, y no es asunto menor, que el contenido del acuerdo fuera secreto. En definitiva, hubo acuerdo sobre lo fundamental y no sobre lo accesorio; hubo acuerdo sobre la ley y no lo lograron sobre el reglamento. La propia banda lo entendió así cuando, en su respuesta, señalaba que le parecía poco serio, desde el punto de vista formal, presentar «modificaciones (que) pretenden ser una lectura o desarrollo del acuerdo».

Por si fuera poco, el PNV ha ido cumpliendo, punto por punto, lo que en julio de 1998 refrendó con su sello. Y no extraña que ETA, segura de ello, remitiera una carta plagada de elogios a la «seriedad y madurez política» del PNV, que Arzalluz exhibió sin pudor ni recelo ante las bendiciones y recomendaciones de una banda terrorista.

Es precisamente esa situación la que le lleva al desvarío de buscar un demoníaco enemigo del pueblo vasco que no sea ETA. Ayer se despachó asegurando que prefería EH al Gobierno español por ser éste «franquismo con votos». Si insiste en acusaciones catastrofistas, coincidentes, por cierto, con la valoración de ETA, es por desesperación. El PP no se comporta como Arzalluz lo dibuja y, como hace ante la evidencia de su pacto con ETA, cree que repetir una falsedad puede convertirla en verdad. La única verdad es, sin embargo, que sus preferencias están con el totalitarismo. Violento y sin votos.

Euskadi
ERASMO El Mundo 4 Mayo 2000
Serial en Gara: lo firma ETA, enviada especial a algún lugar ignoto de Iparralde. Macabro vodevil, novísima versión con bicrucífera del Sé infiel y no mires con quién. Qué cruz... Arzalluz engaña a ETA, EA, PSE, PP, al Gobierno... Virtuoso del engaño, termina engañándose a sí mismo. Quiso conjurar a puñetazos el gran maremoto de Ermua, sin ponerse a cubierto. ¿Y ahora? De Gara, al garete.

El papelón
Editorial El País 4 Mayo 2000

EL PNV considera probado que ETA miente al decir que existía un pacto con los nacionalistas porque la propia ETA rechazó las matizaciones -Arzalluz habló de especificaciones- añadidas por el PNV y EA al texto principal del supuesto acuerdo a tres. Con independencia de lo que ese papel pueda probar, Arzalluz y Egibar lo tenían fácil si querían convencer de que no había tal pacto: anunciar la ruptura de la alianza con su brazo político, EH, constituida sobre la base del alto el fuego y de los puntos esenciales del virtual pacto: la constitución de un organismo de base municipal y ámbito "euskaro", como alternativa a las instituciones nacidas del Estatuto de Gernika, y la ruptura de los pactos con las fuerzas no nacionalistas.

El hecho de que ETA no incluyera ese documento en el informe publicado estos días en Gara podría ser invocado a favor del PNV. Al partido de Arzalluz le ampara en este punto una presunción favorable. Sin embargo, sigue en pie la cuestión de fondo: si se comprometió o no a aceptar la estrategia propuesta por ETA y cuyo objetivo no era la paz, sino la independencia mediante el chantaje de la pacificación. En las propias precisiones del PNV se habla del "acuerdo que hemos firmado", y la interpretación del mismo planteada a ETA -y rechazada por ésta- en ningún momento pone en cuestión su contenido. En algún punto, casi lo refuerza, como cuando establece que la alianza nacionalista en las instituciones, con exclusión de populares y socialistas, se hará efectiva en las entonces inminentes elecciones autonómicas. Y la precisión de que excepcionalmente podrá recurrirse a un cuarto socio se justifica por el objetivo de no dejar "el control de las instituciones vascas en manos no abertzales".

El secreto podía resultar funcional para ocultar el contenido no democrático de un pacto de cuya plasmación se hace depender la paz y que implica de entrada la exclusión de al menos la mitad de la población y la adopción por todos los partidos de lo esencial del programa independentista de ETA. Las puntualizaciones sobre los ritmos y modalidades de aplicación son poca cosa comparadas con lo que se acepta, y además, a cambio de una tregua que en realidad no es indefinida, sino de cuatro meses, lo que se oculta.

En 1999, el PNV rechazó la estrambótica propuesta de ETA de elecciones constituyentes saltándose la legalidad de dos Estados y la reiterada voluntad de la mayoría de los navarros, vascos franceses y ciudadanos de Euskadi. Ese rechazo es el principal aval del PNV para seguir siendo considerado un partido democrático. Pero sigue faltando la reflexión sobre qué mensajes transmitió en sus contactos con ETA para que Mikel Antza y compañía considerasen seriamente la posibilidad de que el nacionalismo democrático fuera a respaldar unas elecciones en las que se propone la "marginación de todas las fuerzas extranjeras que puedan resultar un obstáculo" para su celebración.

ETA contra el PNV
Pablo Sebastián La Estrella 4 Mayo 2000

No es la primera vez que le decimos al PNV que su mayor adversario (y no sólo terrorista) es ETA y su entorno político, que pretenden poder suplantar al PNV y EA en el liderazgo de todo el nacionalismo vasco. EH y HB en su proceso de falsa o presunta moderación esperan convertirse en la primera fuerza nacionalista de Euskadi en detrimento de PNV y EA.

Pero los dirigentes de los nacionalistas democráticos, Arzallus y Garaicoechea (este último retirado a un segundo plano), creyeron más urgente la pacificación, e intentar que el entorno político de ETA aceptara las vías políticas y que la banda entrara en un proceso  de tregua irreversible que esperaban que fuera una tregua definitiva. Sin embargo ETA rompió las dos mesas de negociación: la nacionalista porque vieron que PNV y EA no querían romper el marco institucional y constitucional español, y la de Suiza, porque el Gobierno de Madrid no daba a torcer su brazo frente a las exigencias etarras.

Lo cierto es que los dos negociadores, del nacionalismo moderado y el del Gobierno del PP, fracasaron en sus intentos de prolongar la tregua hacia la paz. Y sorprendente es que ambas iniciativas no hayan estado concertadas y que ETA se haya mofado de los dos, a la vez que los gobiernos de Madrid y Vitoria andan enzarzados en una agria y tensa discusión.

Lo ocurrido es una lección para ambos, aunque el malo de la política parezca solamente el PNV porque el aparato de propaganda central se fija más en los errores de Arzallus que en los fallos de los negociadores del Gobierno que, sobre todo y ante todo, debieron ganar tiempo. Pero también es cierto que PNV y EA se vieron en una complicada situación: pretendieron convencer a ETA de la vía política con un proceso paulatino que ETA no aceptó, exigiendo contrapartidas más espectaculares (elecciones vascas en Francia y España) que los nacionalistas moderados no aceptaron.

Pero es sorprendente que el PNV y EA firmaran medio documento con ETA cuando ETA se negaba a firmar el otro medio. Las excusas de los encuentros en un coche no sirven y más bien al contrario prueban la irresponsabilidad de meterse en esas condiciones en una negociación. ETA sacó la firma a PNV y EA y el PNV y EA no a ETA en lo que les convenía. De ahí le vienen ahora a PNV y EA los problemas ante la opinión pública, su partido y el Parlamento vasco.

Como les tiene que venir la certeza de que ETA tiene una prioridad política: acabar con el PNV, para que HB-EH sean los líderes de la política nacionalista. Asimismo, no se entiende cómo después de todo este comportamiento de ETA contra el PNV y de los crímenes de la banda en los últimos meses, el PNV sigue en el Pacto de Estella intentando explicar lo inexplicable sobre el sello, el coche y sus proyectos políticos.

Como tampoco se entiende el empeño del Gobierno del PP en destruir el PNV (mismo empeño que el de ETA), para que HB sea la primera fuerza del nacionalismo vasco. Tensando todo lo que pueden la relación con el Gobierno de Vitoria, en vez de dar una salida al PNV y buscar su regreso al marco constitucional. Dando la impresión en Madrid de que la crisis vasca es sólo vasca y no española y, por tanto, no es una responsabilidad del Gobierno nacional, en lo que se equivocan.

El PNV ya sabe que todo lo que diga o hable con ETA será publicado y tergiversado por ETA y por sus adversarios políticos, que son muchos y poderosos. ¿Y van a seguir donde están? Y el Gobierno del PP debe ser consciente de que la violencia terrorista no se arregla con la sola acción policial (y si no, ¿para qué fueron a Suiza a negociar con ETA?) y mientras las fuerzas democráticas están divididas en el País Vasco. Eso le sirvió al PP para su campaña electoral, pero ahora no les sirve sino para empeorar la galopante crisis actual. PNV y PP se han sentado a negociar con ETA, ¿por qué no negocian ahora entre ellos un pacto democrático de verdad?

McLuhan con boina
PATXO UNZUETA El País 4 Mayo 2000

¿Por qué está siempre enfadado Arzalluz? Circulan dos teorías, la más amable de las cuales, defendida por un antiguo amigo suyo, es que no se siente a gusto en su papel; que la imagen de sí mismo con la que se identifica es la del diputado que hace 20 años dejó el Parlamento para dar la batalla dentro del partido contra los sabinianos -aquel sector ultranacionalista que le llamaba renegado y comunista- y no la del Arzalluz sabiniano actual.

La agudización de su mal humor en los últimos tiempos tendría que ver con el hecho de ser consciente de estar ocultando que su partido sí estaba condicionado por un pacto secreto con ETA. Que esta organización ocultase a su vez su respuesta a las "especificaciones" del PNV revela la mala fe de ETA, pero no cambia lo fundamental porque las matizaciones del texto no cuestionan los dos puntos propuestos, sino las modalidades y ritmos de aplicación. No se trata de creer a ETA -que también miente cuando cree que le conviene, como cuando negó su participación en el atentado de la calle del Correo-, sino que así lo admite textualmente la respuesta del PNV: "Se nos ha propuesto y hemos firmado un acuerdo para dar paso a una nueva etapa" [de superación de la existencia de "dos estrategias irreconciliables"]. Y, sobre todo, que durante todos estos meses ha actuado conforme a ese guión

Al PNV le ha pasado lo que a aquel personaje de Woody Allen que peroraba con gran aplomo sobre el verdadero pensamiento de McLuhan a la puerta de un cine. Hasta que aparece Marshall McLuhan en persona y le dice: "Usted no ha entendido nada de mi trabajo, tergiversa todo mi pensamiento". Aquí había muchos que juraban por la irreversibilidad de la tregua y gastaban sarcasmos contra quienes decían que era una trampa; hasta que ha venido ETA a decir que, por supuesto, una trampa, y no un proceso de paz.

Esto ha sido interpretado como una confirmación de que ETA va ahora a por el PNV: a intentar perjudicarle, golpeándole donde más le duele, para favorecer su desalojo de la casa del padre. Es una vieja idea de la generación fundacional de ETA: el nacionalismo puro de Arana había sido convertido en autonomismo por unos burgueses más atentos a sus negocios que a la libertad patria; ha llegado la hora de arrebatarles la bandera nacional para llevarla hasta sus últimas consecuencias. Esa idea, alimentada por la falta de libertades del franquismo, se reveló inoperante en la democracia, que puso de manifiesto el persistente pluralismo de la sociedad vasca. El Arzalluz de entonces comprendió, frente a los sabinianos ortodoxos, que no había solución democrática fuera de un marco autonómico en el que pudieran reconocerse tanto los nacionalistas como los vascos que no comparten esa fe.

Pero el bajonazo de ETA ha sido considerado por algunos nacionalistas y allegados la prueba definitiva de que lo que quieren los terroristas es favorecer la victoria electoral del PP. El mensaje implícito es que la estrategia de populares y socialistas de intentar la alternancia llevando a Ajuria Enea a un candidato no nacionalista supone hacer el juego a ETA. Los compañeros de ruta advierten del riesgo de que esa hipótesis favorezca la ruptura definitiva del PNV con las instituciones; que boicotee el Estatuto y se tire al monte.

Desde luego, sería grave que unas instituciones creadas para favorecer la integración de los nacionalistas sean abandonadas por ellos y ocupadas por quienes no lo son. Es un riesgo a tener en cuenta. Pero no sería democrático convertirlo en un veto a la alternancia. La experiencia de un Gobierno no nacionalista es la reválida que les queda por pasar a las instituciones vascas para acreditarse como nacionales (y no sólo nacionalistas): que los ertzainas obedezcan a un lehendakari del PP o del PSOE, y que la televisión vasca deje de tratar a esos partidos como extranjeros -"de obediencia española"- sería un avance considerable hacia la normalidad democrática. Además, el riesgo de que se vayan al monte se ve atemperado por el clientelismo. Una cosa es arengar en una campa y otra poner en riesgo la presencia de parientes, amigos y conocidos en los miles de empleos que dependen de las diputaciones y el Gobierno vasco. Álava prueba que no pasa nada por que dejen de mandar los nacionalistas. Excepto que algunos piden explicaciones, (lo que sería la otra posible razón del malhumor de Arzalluz).

Contra el terror 
Editorial ABC 4 Mayo 2000

LA defensa de los valores constitucionales, la pluralidad integradora de España y el rechazo al terrorismo fueron los argumentos principales del discurso de Don Juan Carlos, pronunciado en el solemne acto de apertura de la VII Legislatura de las Cortes Generales. Las palabras del Rey dibujaron la realidad de una España próspera, homogénea y estable, que vive «uno de esos períodos singulares en el que el viento de la Historia nos es favorable». Fue un llamamiento para el compromiso de la sociedad y de las fuerzas políticas españolas en torno a un proyecto de España acorde con la situación que nuestro país ocupa en el umbral del nuevo siglo. Don Juan Carlos recordó que este resultado se debe al esfuerzo acumulado de todos los españoles en las últimas décadas, gracias al desarrollo del sistema constitucional más estable y fructífero que ha conocido España. Una vez más, la vigencia de los principios constitucionales es reivindicada por el Rey como referencia sólida de la organización institucional y de la convivencia social de nuestro país.

En una situación de tensión nacionalista, el Rey recordó el carácter integrador de la Constitución a partir del reconocimiento generoso y sin precedentes de las diferencias culturales, históricas y políticas coexistentes en España, razón por la que configuró un Estado autonómico. Las palabras del Rey reflejan una realidad incuestionable: la de un país que ha sabido combinar, con problemas y conflictos y también con grandes aciertos, la estructura autonómica del Estado y su progresiva incorporación a la comunidad internacional, especialmente a la europea. Esos vientos de la Historia a los que se refería el Rey son los que marginan a los nacionalismos vetustos, basados en criterios étnicos o excluyentes, que no saben o no quieren convivir en el seno de las naciones democráticas y civilizadas a las que pertenecen los ciudadanos por el devenir de la Historia.

En coherencia con estos principios, el Monarca proclamó la absoluta incompatibilidad del terrorismo con la sociedad democrática y pidió la unidad de todos para rechazarlo «sin fisuras». En este sentido, el mensaje del Rey apeló a los valores esenciales que todo demócrata debe sentir como propios, al margen de su ideología. La paz social y el respeto a los derechos humanos son las premisas de cualquier análisis sobre la violencia terrorista y sólo pueden conducir a su repudio total. En el discurso de Don Juan Carlos no hubo reproches ni críticas; sólo un mensaje claro de conciliación y de cordura política con el que nadie debía sentirse molesto o reprendido. Por esta razón no se entiende el mal gesto de los nacionalistas vascos, que no aplaudieron al término del discurso de Su Majestad. Será debido quizá a la inercia de sus simbólicas y absurdas actitudes ante las instituciones que encarnan la soberanía y la unidad nacionales. O será debido, ahora más que nunca, a la mala conciencia por la crispación y el frentismo que han generado en la sociedad vasca. Sea cual sea la causa, estas manifestaciones sólo abundan en el aislamiento en el que se han colocado los nacionalistas vascos, descolgados de un ciclo de la Historia que acabará reduciéndolos a la representación de un nacionalismo irreconocible en la sociedad moderna.

Se abrió ayer una legislatura fundamental para el salto histórico de España hacia la modernización interior y la plena integración en los principales centros políticos y económicos de la comunidad internacional. Por eso pidió el Rey a los parlamentarios un esfuerzo permanente para atender «a las necesidades que la sociedad española genera». La Constitución ha creado las condiciones necesarias para que ningún español, esté donde esté y piense como piense, se sienta extraño a este proyecto. Oponerse al desarrollo vital de una nación plural y unida al mismo tiempo, defendiendo la fragmentación y no la pluralidad, la exclusión y no la integración, es apostar por el fracaso.

El PP denuncia la aparición de nuevas pintadas intimidatorias contra sus ediles en Guipúzcoa
Los 'violentos' boicotean una librería de San Sebastián vinculada a ex dirigentes socialistas que se ha convertido en blanco de ataques
San Sebastián/Madrid La Estrella Digital 4 Mayo 2000

El Partido Popular de Guipúzcoa denunció ayer la aparición de nuevas pintadas insultantes e intimidatorias contra dos de sus ediles en esta provincia, Charo Dorda, de Hondarribia, y Pedro Gandásegui, de Pasaia. De la misma forma, una librería de San Sebastián, perteneciente a ex dirigentes socialistas también ha sido objeto de carteles amenazantes.  

El PP difundió un comunicado en el que explica la aparición de pintadas   contra la edil popular de este consistorio Charo Dorda, en la que se lee "Dorda, zorra. Presoak Etxera" (los presos a casa), y contra el edil de Pasaia Pedro Gandásegui, que incluían las siglas del PP dentro de una diana.    

El senador del Partido Popular de Guipúzcoa, Gonzalo Quiroga, opinó que "los radicales han estado esperando el regreso de las vacaciones de los cargos electos para, inmediatamente, reanudar sus amenazas e insultos", lo que demuestra que "los violentos vigilan de cerca a los representantes populares para continuar con su campaña de acoso e intimidación".   

"Quedan patentes de esta manera las enormes dificultades con las que se encuentran los electos de las formaciones no nacionalistas para desarrollar libre y normalmente la labor para la que han sido democráticamente elegidos por el pueblo vasco", agregó el senador. 

Boicot a una librería de dirigentes socialistas
Las amenazas también han ido a parar a las filas socialistas. De esta forma, ayer aparecieron en San Sebastián varios carteles anónimos, en los que se lee el lema "Boicot a la librería Lagun", vinculada a ex dirigentes socialistas y que ha sido atacada en multitud de ocasiones por los violentos.    

La librería Lagun, situada en la plaza de la Constitución, es propiedad de María Teresa Castells, esposa del ex consejero socialista José Ramón Rekalde, y en ella trabaja como empleado Ignacio Latierro, ex parlamentario del PSE/EE.  Lagun lleva 30 años abierta y, sólo en 1996, sufrió más de 20 sabotajes.

Manifiesto contra la violencia
Paralelamente, el Consejo de la Diputación de Guipúzcoa, formado por PNV y EA, ha aprobado un manifiesto en el que afirma que "absolutamente nadie puede ser perseguido por sus ideas" y que la institución foral tiene como "eje fundamental de su acción política" la "defensa firme de derecho a la vida y a vivir en paz".     

La portavoz de la Diputación, Koruko Aizarna,  indicó que fuera del orden del día se aprobó por unanimidad una declaración institucional de "condena sin paliativos" a las agresiones sufridas por la juntera y edil socialista Izaskun Gómez y su marido, cuya cafetería en Hernani (Guipúzcoa) ha sido atacada tres veces en los últimos días por grupos de violentos.   

En dicho texto, se traslada su solidaridad y ánimo a todas las personas "que son víctimas de la violencia" y se afirma que los ciudadanos tienen el "deber de respetarse y construir una sociedad basada en la tolerancia y convivencia".   

Los periodistas, objetivos de ETA
Por otra parte, los periodistas figuran entre los futuros objetivos de la banda terrorista ETA, según se desprende de la agenda que la presunta etarra Julia Moreno Macuso "Bombi" llevaba cuando fue arrestada el pasado día 16 de abril en la región francesa de Las Landas.

Según publicaba ayer el diario "La Razón", en la agenda, cuyas páginas estaban mojadas y algunas anotaciones semiborradas, había una serie de referencias genéricas a futuros objetivos de la banda terrorista.

Dichas anotaciones, según la información del diario, incluían militares, policías, guardias civiles, periodistas, políticos, infraestructuras, jueces y fiscales, médicos funcionarios (probablemente de Instituciones Penitenciarias), empresarios y traficantes.   

El ladino 
Gonzalo Santonja Escritor ABC 4 Mayo 2000

IMPOSIBLE la hora y desapacible la noche, metida hasta el zanjón de las amenazas de tormenta en vientos encontrados de aguas díscolas y zozobras no tan sólo de inclemencias meteorológicas, el azar, ese bendito azar que siempre es objetivo y piadoso (lo apuntó André Bretón, papa negro en la cofradía inverosímil del surrealismo) nos dispensó la fortuna de un taxi, alto regalo de aquellos cielos ya lóbregos, en el dédalo de uno de esos escasos barrios antiguos extrañamente intactos en el Tel Aviv de los ejecutivos.

Levantamos al unísono los brazos y, así apercibido, paró el hombre, que bajó la ventanilla y asomó la cabeza, más bien desganado. En inglés, y melifluamente, le solicitamos la caridad de una carrera, petición que escuchó como de malísima gana, farfullándonos luego, a guisa de respuesta poco amable, ni sabe qué en una especie de jerigonza por completo indescifrable (al parecer, turco, pero no un turco cualquiera, aunque la verdad es que nos hubiese dado lo mismo, sino un turco dialectal y masticado, cuya única función consiste en que los seres humanos jamás se entiendan), mientras hacía signos inequívocos de que se disponía a partir y ahí se las compongan, abandonados, inmisericordemente abandonados, a la seguridad dolorosa de una pulmonía por lo menos triple y hasta con arabescos de ahogo.

Juan Carlos Vidal, el activo y diligente director del Instituto Cervantes en Israel, profeta de nuestro idioma en aquellas bíblicas tierras, vino a decirme, con gestos resignados, que tal son las cosas cuando se barajan de bastos, hermano, paciencia y a por la madrugada, que tú dices que tanto te gusta; luego pondrán las calles, Dios sabrá cuándo. Y a mí, que siempre pienso en los clásicos, se me escapó entonces aquella famosa sentencia de Federico Trillo, directamente inspirada en un inédito de Shakespeare, según me comentó en secreto un especialista acreditadísimo, o sea, «manda güevos», Juan Carlos, ¿no alentará por aquí, a falta de sinagoga, la esperanza siquiera de algún cafetín musulmán?

La lámpara de Aladino fue aquello, la lámpara de Aladino refulgente y renovada; al abracadabra, su santo y seña. El taxista, ya en acelerados trámites para la huida sin musitar ni el adiós, frenó en seco, al instante mudado de torvo en amable, ángel de exquisiteces, querubín de la amabilidad. «¿Conoces ladino?», nos preguntó con proclamada alegría.

El hombre, o el ángel, procedía de Polonia, pero la familia de su mujer hundía sus siempre acariciadas y nunca perdidas raíces en las penumbras de Cuéllar, «un lugar de Castilla la Vieja, creo», mito vigente en la saga tremenda de su diáspora, y pues hablamos su lengua, con tenaz dulzura impuesta por la esposa en el ámbito de la casa, allí le teníamos para cuanto se nos ofreciera y gustásemos.

La primera parada, de celebración, fue en un cafetín, pero en un cafetín bien entrañable, refugio de ladinos sin sueño; la segunda, de respeto, en otro, aún con menos ganas de dormir y, si cabe, de mayores alicientes; la tercera, de la tercera, en fin, porque nunca existen dos sin tres, prefiero olvidarme. Llegamos al hotel a las tantísimas y bien remojados, como temíamos, aunque no por fuera, sobre el fin de la tormenta y el comienzo del amanecer, incendiado el mar, con estribaciones de nubes borrachas al fondo de la línea del horizonte, zánganas y desvaídas las olas, como si únicamente aspirasen a cerciorarse de la verdad de la playa.

Aquella misma tarde, en proceso de restauración, trabé la hebra, como diría Delibes, con el dueño del enésimo cafetín, humeante la taza de elixires reparadores. Me habló de su vieja y querida judería sefardita de Esmirna, y abierta plaza de pública tertulia uno de sus clientes, que se sumó con gusto a la conversación, sacó a relucir el recuerdo de la de Salónica, al parecer la más culta de todas, inmolada por entero en el Holocausto, la crónica de cuya prodigiosa vida y crudelísima muerte anda a la espera de ese cronista que se atreva a fijarla, remontando las olas del destierro para investigar sus siglos de mantenida gloria y penetrar, por último, los fatídicos días de un apocalipsis que, siendo el suyo, también lo fue nuestro, decisivamente amputados allí y entonces de un espléndido capítulo vivo de la cultura tradicional.

No hace falta tocar a júbilo, mas cierto y bien cierto resulta que el ladino, como dicen en Israel, donde el término sefardita ampara comunidades de judíos instalados en otras lenguas, da muestras de haber contenido la caída libérrima de pasados años y aún apunta signos, bastante elocuentes, de recuperación manifiesta, espero y deseo que definitivamente acabada su particular travesía del desierto, cuando el espíritu pionero dominante imponía el hebreo en busca de factores que otorgasen cohesión a una sociedad hilvanada de urgencia.

El punto de inflexión habría que situarlo en marzo del noventa y seis. El Gobierno israelita creó entonces un organismo autónomo, la Autoridad Nacional, reconociendo así al ladino rango de lengua judía, y eso determinó que la minoría instalada en dicha cultura (cerca de trescientas mil personas) accediera al estatuto de la oficialidad, con financiación para cursos universitarios, grupos de teatro, publicaciones, conciertos, exposiciones y jornadas de estudio.

Entre los logros iniciales de verdad notables, se impone destacar el de la recopilación de un diccionario básico, con más de quince mil entradas, a la vez emocionante y lleno de sugerencias. Sigue adelante un programa diario de radio, ininterumpidamente mantenido desde 1948 por Moshé Saul, y en trámites se encuentra la publicación de su primera Gramática. Acabo de indicar que no hay razones -todavía- para tocar a júbilo, mas también parece cierto que han cesado las llamadas a funeral. Además, y como decía el clásico, comienzo quieren las cosas.

Claro, no todo son altruísmos: el Estado de Israel habría cobrado conciencia, según apuntan algunos, de la excepcional importancia del español, a través del ladino si es menester, como vehículo de penetración y para consolidar su influencia en Hispanoamérica, pero al fin y al cabo tal es la vida y suicida sería no aprovecharlo. Supongo que eso determinará, quiérase o no, la modernización del judeoespañol, al cabo de largas centurias de aislamiento sólidamente incorporado al impetuoso océano plural de una lengua sin fronteras y en continuado proceso de crecimiento.

Así lo entienden en Israel, por ejemplo, los editores de la revista «Aurora», «decana de la prensa israelí en castellano», que ha rebasado de largo la frontera de los veintisiete años y los dos mil números de existencia. Hay discusiones, por descontado, y no faltan los problemas, especialmente enredado el del sistema de escritura. La realidad del idioma, como diría Galileo, «eppur si muove». También en Israel hacia delante.

Fuentes sostiene que el poder del español en EE UU debe ser también económico
Un foro destaca la necesidad de recuperar la memoria cultural latina
M. JOSÉ DÍAZ DE TUESTA, Madrid 4 Mayo 2000

La edad de oro que está viviendo el español en EE UU, donde ha pasado de ser una lengua de esclavos y pobres a un idioma culto y con pedigrí, acabará de consolidarse cuando aumente su poder para hacer dinero. De momento, los negocios creados por hispanos han crecido de 57.000 en 1987 a 210.000 en 1999 y generan 348.000 millones de dólares (más de 62 billones de pesetas) al año, según datos que aportó ayer el escritor mexicano Carlos Fuentes en el foro El español en Estados Unidos.

"Les voy a dar un dato que me llena de alegría: la salsa mexicana se vende más en EE UU que esa abominación que se llama ketchup", dijo con una mueca de satisfacción Carlos Fuentes, como ejemplo del poder financiero que está adquiriendo el español en Norteamérica.

Unos 200 asistentes escuchaban ayer en Casa de América, durante el foro El español en Estados Unidos, organizado por la Fundación Santillana y la Universidad de Brown, en colaboración con el Instituto Cervantes, el catálogo de buenas noticias sobre la implantación del español en EE UU. El 61% de los universitarios, futuros economistas, abogados, médicos..., que estudian una lengua extranjera, elige el español. Otra: marcas como Coca-cola y Kellog's (ese alimento con el que desayunan la mayoría de los estadounidenses) marcan ya su etiquetado en inglés y español. O que los dos candidatos a la Casa Blanca ("que farfullan español", dijo Fuentes) no pierden de vista el voto hispano y sobre todo el negocio que mueve. "Es ya la minoría con más poder adquisitivo, por delante de la negra, y el que quiera hacer negocios tendrá que hablar en español", destacó el catedrático de Literatura Latinoamericana Julio Ortega. Y si no que se lo pregunten a los emigrantes de Miami (eso sí, montados en el dólar), que todo lo negocian en español.

"Si nos acercamos con explicaciones intelectuales, filosóficas, políticas, históricas..., vamos a ser recibidos con el gesto torcido, porque lo que entienden bien en EE UU es el mercado", apuntó el escritor y académico Juan Luis Cebrián. Algo que ha entendido muy bien Bill Gates, añadió Cebrián. "Él vino a España y firmó un acuerdo con la Real Academia Española".

Obstáculos
Ejemplo de escritor transoceánico, Carlos Fuentes (de origen canario, nacido en México y criado en EE UU) contó un ejemplo del salto cuantitativo y cualitativo del español. Durante una conferencia en Nueva York en los años setenta pidió que le hicieran las preguntas en español. Y allí no se movió ni una hoja. "¿Por qué no me preguntan?", exclamó. "Y una chica, muy valiente, me dijo: 'porque es una lengua de esclavos'. Y, fíjense, ahora esa lengua la hablan hoy más de 31 millones de norteamericanos, entre los que se encuentran Al Gore y George Bush".

Carlos Fuentes añadió que allí se editan 1.300 publicaciones en la lengua cervantina; existen 240 semanarios en español y 24 diarios que leen al día un millón de estadounidenses. "Publicaciones que llevan su mensaje no sólo a los consumidores potenciales, sino a portadores de cultura. No separemos, pues, el evento económico de la latinidad, pues sobre la unión de ambos descansa el crecimiento y la comprensión del español", dijo el escritor.

Pero, advirtiendo del peligro de una mirada autocomplaciente sobre el éxito de la lengua española, la catedrática de Literatura Latinoamericana en el Dartmouth College, Beatriz Pastor, reveló que la segunda y tercera generación de hispanos están perdiendo su lengua de origen. "No podemos echarnos a dormir, porque la verdadera explosión del español sigue llegando de las oleadas de emigrantes y además contamos aún con cierta intolerancia del estadounidense hacia todo aquél que no hable su lengua", añadió.

Juan Luis Cebrián partió de una anécdota como ejemplo de agresión al español y para reflejar otro de sus obstáculos, como es el de la identidad de lo latino. Durante un viaje con la compañía Airlines le ofrecieron dos versiones de una película: una en español y otra en castellano. Resultó que la del castellano era en español y la del español, "era en un español neutro que sólo lo hablan en Hollywood y en Airlines".

Chistes en 'spanglish'
Sobre esa mezcla que a veces parece imposible al unir palabras en español e inglés hubo voces dispares en el foro El español en Estados Unidos, que hoy concluye. "Nos debe de preocupar, porque puede ser peligroso. Los chistes, los juegos y hasta la filosofía dependen de las barreras entre un código y otro, y utilizando el spanglish pueden perder su efecto. "¿Se imaginan un chiste en spanglish?, no tendría su gracia. Y si las lenguas pierden su autonomía y su perfil se pierde el juego y la frescura", dijo Doris Sommer, catedrática de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Harvard.

Para el académico Juan Luis Cebrián, más peligrosos son los anglicismos que el spanglish, que él considera un dialecto que acabará siendo una lengua: "No debemos asustarnos por incorporarlo al español. Peor son esos vocablos como airbag o hot-dog, un nombre absurdo para una salchicha a la plancha. Pero la respuesta a estos peligros no debería venir de los gobiernos, sino de las universidades y de la calle".

No hay un solo spanglish, sino muchos, dijo la catedrática de Literatura Latinoamericana en el Darmouth College, Beatriz Pastor. "Pero no debe de preocuparnos, la única diferencia con otras jergas es la rapidez con la que circula", dijo.

 

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