AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 11 Mayo  2000
#ETA: Sobre el lenguaje
DARÍO VALCÁRCEL ABC 11 Mayo 2000

#Otra vez los vascos
ANTONIO GALA El Mundo 11 Mayo 2000

#PNV, ¿en clave de desmarque?
Editorial La Estrella 11 Mayo 2000

#Para trampa, la de ETA; para entrampado, el PNV
IMPRESIONES El Mundo 11 Mayo 2000

#Tiempo muerto
IMANOL ZUBERO El País 11 Mayo 2000

#El malentendido
GABRIEL ALBIAC El Mundo 11 Mayo 2000

#Aflicción
ERASMO El Mundo 11 Mayo 2000

#Portillo: «Con un gobierno no nacionalista se cumpliría la ley»
MADRID. ABC  11 Mayo 2000

#Lacalle, ETA, el PNV y la prensa
VICTOR DE LA SERNA El Mundo 11 Mayo 2000

#Iturgaiz culpa al PNV de la división por los pactos «con asesinos y sus cómplices»
BILBAO. I. Souto ABC 11 Mayo 2000

#Directores de periódico suscriben el manifiesto "No nos callarán" contra ETA
EFE El Mundo 11 Mayo 2000

#Hollywood y Pujol
Editorial El País 11 Mayo 2000

ETA: Sobre el lenguaje 
Por DARÍO VALCÁRCEL ABC 11 Mayo 2000

ETA no es una banda sino un grupo armado que practica el asesinato. Fundado en 1965, empezó sus crímenes en 1968, contra el régimen de Franco. Sus primeras víctimas fueron el cabo Pardines, del servicio de tráfico de la Guardia Civil, y el comisario Melitón Manzanas, al que muchos atribuían una larga historia de torturas. Franco tenía 75 años y moriría ocho después, a punto de cumplir 83. España era una dictadura. Pero no se trataba de luchar contra el dictador sino de defender la independencia con el apoyo del asesinato. Han pasado dos décadas largas de Estado democrático. Pero ETA descubrió hace tiempo la «eficacia» incuestionable de la muerte, lo que la ha convertido en una temible, cambiante organización dedicada al terror. La utilidad penal del término «banda» choca con la vida real. Con una banda se acaba fácilmente, con ETA no.

En el ambiguo mundo de las palabras hay períodos de regresión. Por la claridad de ideas debe mencionarse el admirable artículo publicado anteayer por José Ramón Recalde en El País. José Luis López de la Calle había elegido morir en defensa de su propia coherencia, de su derecho a vivir libre hasta el final («nunca he vivido en libertad»), en defensa del «orden de Derecho»: de ahí que su muerte no sea una derrota. Desde 1965 hasta hoy, se da una larga evolución en ETA, sociedad secreta, cambiante, hecha de compartimentos estancos, de la que sabemos muy poco, aunque algo. Los apoyos no pasan ya por la Europa del Este sino por un mundo de contactos turcos, latinoamericanos, albaneses. Es posible que para llegar al final de esta sórdida historia, para mostrar la inutilidad de las muertes sea inevitable reunir una determinada cifra de cadáveres. Para el caso de que el número de atentados contribuya a probar su inutilidad, estamos a disposición de ETA en Padilla, 6, piso primero, 28006 Madrid.

IRA y los paramilitares han dado muerte a más de 3.000 irlandeses y británicos. Pero no son una banda de forajidos; tampoco lo es Hizbolá ni la antigua OLP. El lenguaje, explicó Saussure, es un instrumento imperfecto, con el que cada ser humano expresa sus sentimientos, ideas, esperanzas, temores. Su degradación es peligrosa. No deben introducirse términos valorativos haciéndolos pasar por descriptivos ni es prudente pasar propaganda disfrazada de información. Del mismo modo que Girona o San Sebastián no se integran sólo en el Estado español sino que forman parte de España, los miembros de ETA que matan a un ciudadano de Andoáin no son «violentos» sino autores de un asesinato. Esto no es erudición sino base del problema: la raíz del lenguaje, explicaba Saussure, es sincrónica —Shakespeare es tan inglés como T. S. Eliot— aunque su evolución sea diacrónica, cambiante en el curso del tiempo. El lenguaje expresa un 10 por ciento de los pensamientos y emociones individuales, y un porcentaje todavía menor de sentimientos colectivos. Ese enorme margen de ambigüedad obliga a la precisión.

Incontables vascos, nacionalistas o no, sienten hoy parecido horror ante los crímenes. Cuando ETA nació en un mundo dividido de facto en dos, uno u otro lado aprovechaba cada intersticio ajeno. En estos treinta años, el progreso ha sido grande: Alain Peyreffitte cuenta en su obra sobre De Gaulle cómo la revolución estudiantil de mayo de 1968 recibió financiación en parte de Pekín, en parte de la CIA. Nacida en los años sesenta, ETA fue financiada entonces por Bulgaria, centro emisor de una rama de los servicios soviéticos (recuérdese el atentado de Alí Agca a Juan Pablo II, 1981). Pero hoy el Gobierno búlgaro es una coalición democrática mientras que la Unión Soviética ha dejado de existir. A nuestro entender, el Gobierno ha de hacer cuanto esté en su mano para llegar a la completa pacificación del País Vasco: medidas internacionales, policiales, judiciales y de negociación política, lejos de todo electoralismo. Los partidos vascos, especialmente el PNV, deben arriesgar todo, incluido el fracaso, por la consecución de esa paz. Éticamente, el camino tomado por el PNV no es bueno ni malo: en la práctica ha resultado inútil. ¿Y los ciudadanos? Algunos han sentido un nudo en la garganta al ver a la viuda de Andoáin. ¿Cuántos telediarios tardarán en olvidar?

Otra vez los vascos
ANTONIO GALA El Mundo 11 Mayo 2000

Para una elección válida, los electores han de conocer con claridad sus opciones: los vascos normales no sabían que, tras la operación de Lizarra, estaba ETA. El actual lehendakari ha perdido poder y credibilidad. Las instituciones se han menospreciado con razón, y las más altas se hallan en una imposibilidad muy favorable a ETA. El respaldo de EH, que hizo ganar a Ibarretxe, ya no existe. No sería igual el resultado de otras elecciones. Y un nuevo pacto con el brazo político de los terroristas es ahora moralmente atroz, lo diga o no el obispo. Por razones democráticas y éticas, el Parlamento debe ser disuelto.

PNV, ¿en clave de desmarque?
Editorial La Estrella 11 Mayo 2000

A partir del último asesinato de ETA en la persona del columnista de El Mundo José Luis López de Lacalle, ha sido tanta la zozobra social y política dentro del País Vasco y tan acerada la crítica exterior -lo que el nacionalismo, a fuer de victimista, califica indebidamente de "satanización"- que los teletipos se sobresaltaron ayer con unas declaraciones de Joseba Egibar, portavoz del PNV. Han sido unas palabras dichas en el Club Diálogos para la Democracia, a través de las cuales el PNV ha dado unas primeras señales destinadas, según todos los síntomas, a poner al radicalismo los puntos sobre las íes.

Joseba Egibar ha hecho una declaración, si no importante sin más, sí ciertamente significativa. Ha venido nada menos que a Madrid para decir que si HB y EH no demuestran pronto que tienen "recorrido político propio y capacidad para negociar y llegar a acuerdos que sean prevalentes ante ETA" se abrirá un nuevo escenario en el que "las fuerzas democráticas tendrán que articular su propio espacio". Al margen de la semántica retorcida, lo que dice Egibar está claro. El PNV se podría distanciar de estos grupos si no cortan la subordinación de ETA. Así hay que entenderlo sin duda.

Nos parece que estas declaraciones son relevantes no sólo porque las ha hecho en Madrid y porque representan un primer acto "contestatario" en el ámbito de Estella -cuyo pacto dice Egibar haber "inhabilitado" ETA- y porque repite una vez más lo ya dicho por el PNV de que "ETA es un estorbo para el nacionalismo vasco", sino porque se advierte que el PNV ha preparado estos días, con urgencia y con firmeza, una nueva estrategia de "llamada el orden" al radicalismo. Hay en estas palabras un discurso perfectamente pensado, como lo demuestra el hecho de que esto mismo lo dijo el propio Egibar, palabra por palabra, el pasado martes en el País Vasco. De modo que no hay que pensar en una improvisación sobre la marcha.
No hay duda de que el PNV ha percibido el aire de riesgo grave que viene de su relación con el radicalismo. Otra cosa es que haya que ver en lo dicho un anuncio de cambio radical e inmediato en la conducta del PNV en relación con los grupos radicales. Lo más aconsejable es ver en las palabras de Egibar un atisbo, un primer amago de llamar la atención de HB y de EH pero sin que a esta declaración se le deba dar el menor carácter de ultimátum. Eso sí, Egibar anima a los radicales a que no se lo piensen dos veces porque, según la literalidad de su mensaje, "no tenemos todo el tiempo del mundo". A juicio del representante nacionalista, el próximo mes de septiembre podría ser un buen plazo para que aporten una prueba de su personalidad propia al margen de ETA, justamente el mes en que el lehendakari ha de informar a la Cámara y a la sociedad vascas cómo está la situación acerca de la convivencia política interna.

En estos momentos, lo más importante no son, sin embargo, las interpretaciones, sino la constatación de un hecho innegable: el PNV por primera vez en los años que van de Pacto de Estella decide subrayar públicamente su distanciamiento respecto de conductas y actuaciones radicales y marcar distancias con el mundo de los entornos de ETA. 

Para trampa, la de ETA; para entrampado, el PNV
IMPRESIONES El Mundo 11 Mayo 2000

Joseba Egibar participó ayer en Madrid en un coloquio en el que justificó la estrategia del PNV con disparatados argumentos que, tras el impacto social del crimen que acabó con la vida de José Luis López de Lacalle, suenan a sarcasmo. Dijo el portavoz nacionalista vasco que, con la ruptura de la tregua, «ETA ha caído en la trampa de Aznar y le ha dado la razón a Mayor Oreja». Y añadió que al PP le precupa una «Euskadi en paz» porque tendría que hacer frente a la independencia. Sin duda. ¿Quién puede ignorar que los cientos de kilos de explosivo que ETA colocó ante el coche de Aznar para matarle fueron, en realidad, una trampa del interesado para aumentar su popularidad? El PNV llega con facilidad al disparate cuando intenta justificar lo injustificable. Los nacionalistas vascos retuercen la realidad hasta hacerla irreconocible con tal de no reconocer el grave error que supone mantener el Pacto de Lizarra, a pesar de la salvaje escalada terrorista. Y suenan bochornosamente huecas las apelaciones que realiza Egibar a sus socios de EH para que marquen distancias con ETA y se inclinen por la acción política. Todo ello no es más que palabrería. El PNV sabe perfectamente lo que tiene que hacer para recuperar la cordura y hacer honor a unas siglas centenarias. Joseba Egibar se confunde de siglas. La única trampa es la que ha puesto ETA y quien ha caído es el PNV, que ha supeditado totalmente su estrategia política a la de quienes ejercen la violencia. Y aún tienen la desverguenza de descalificar a los manifestantes que en Bilbao, convocados por el Foro de Ermua, protestaron contra el último atentado diciendo que iban contra el Gobierno vasco. En suma, un disparate tras otro.

Tiempo muerto
IMANOL ZUBERO El País 11 Mayo 2000

...Que no es lo mismo que matar el tiempo. Paradójicamente, el tiempo muerto es un tiempo pleno de actividad, un tiempo que permite la continuación de la historia cambiando lo necesario para evitar, cuando es necesario, el continuismo, que acaba siempre por agotar las posibilidades de la realidad. Nada hay más falso que considerar la petición de tiempo muerto como una demanda de suspensión de la historia. Yo pido tiempo muerto a todos los dirigentes políticos, analistas y comunicadores. Lo pido porque entre todos estamos matando el tiempo social necesario para afrontar la peor situación que jamás ha vivido nuestro País Vasco.

He vuelto a escuchar que ETA y su entorno difuso no actúan contra los nacionalistas vascos, que sus víctimas se cuentan exclusivamente entre los no nacionalistas. Es muy cierto. Pero esta constatación, que debería exigir de todos, y en particular de los nacionalistas, un profundo ejercicio de solidaridad práctica, de empatía profunda, sirve de muy poco para analizar y para hacer la política vasca. ¿O es que el asesinato de políticos nacionalistas convertiría en acertado el Acuerdo de Lizarra? ¿O es que la perversa negativa a secundar las convocatorias institucionales contra la violencia se ve legitimada por el hecho de que la banda terrorista asesine a no nacionalistas? He escuchado también (lo decía alguien a quien personalmente aprecio) que los librepensadores en este país están sólo entre quienes apoyan las tesis de las llamadas fuerzas constitucionalistas justo el mismo día en que el presidente Aznar se despeñaba por las grietas del anticonstitucionalismo al cuestionar la legitimidad democrática de las instituciones vascas. También he escuchado a un excelente analista de los riesgos del nacionalismo político afirmar que si el PNV vuelve a ganar unas elecciones centenares de personas como él deberían abandonar el País Vasco. Hemos visto carteles con la leyenda "ETA dispara a quienes Arzalluz calumnia. Egibar y Anasagasti apuntan". ¡Tiempo!

Los mismos que aplauden la independencia de criterio de Joseba Arregi, José Ángel Cuerda o Emilio Guevara ridiculizan a Odón Elorza por hacer exactamente lo mismo que los anteriores: decidir en conciencia que hay llamamientos valiosos en sí mismos, sin importar quién los haga. Desde el propio PSE se ha llegado a la ignominia de dar a entender que las recientes declaraciones del alcalde de San Sebastián a favor de un diálogo con el PNV son la reacción timorata de alguien que intenta ponerse a cubierto de las agresiones y amenazas que están sufriendo los partidos y las organizaciones no nacionalistas.

Es verdad que desde el PNV se actúa igual (la balanza, siempre la balanza), aplaudiendo al que discrepa en la otra orilla, cuidando con mimo a personajes cada vez más vacuos y cargantes presentes a todas horas en la radio pública vasca, mientras se ningunea a los discrepantes de su propia casa. Pero me preocupa sobremanera la estrategia de siembra de vientos en la que se han enrocado las fuerzas no nacionalistas, aplaudida por analistas que, surgidos de la nada, están alcanzando las más altas cotas de la miseria y que alimentan una creciente espiral de ruido, una subasta en la que se compite por ver quién eleva más el tono de la crítica, despreocupándose de cuál sea el fondo de la misma. Me preocupa esta actitud de las fuerzas no nacionalistas precisamente porque aspiran a la alternancia en el poder en el País Vasco. El PP, con especial virulencia, y el PSE, con una fidelidad digna de mejor causa, han decidido que no van a dialogar con el PNV (ni siquiera si éste abandona Lizarra) ni van a manifestarse contra ETA junto a Juan José Ibarretxe. ¿Qué ocurrirá cuando en Ajuria Enea se instale un lehendakari no nacionalista?

Yo ruego a quien corresponda que decrete un tiempo muerto. Un tiempo muerto que nos permita despegarnos de tantos meses de enfangamiento. Pues lo que estamos haciendo desde hace más de un año es matar el tiempo, que es matar la vida, que es matar la esperanza, que es, en fin, matar la historia y sus posibilidades. Imanol Zubero es sociólogo y cofundador de Gesto por la Paz.

El malentendido
GABRIEL ALBIAC El Mundo 11 Mayo 2000

Hitler oculta a Stalin. Durante medio siglo. Tres generaciones europeas naufragarán en el malentendido. O en el fraude. Tanto cuanto por lo consumado en Auschwitz -tanto, al menos-, odio al nazismo por el Gulag soviético que proliferó, invisible, al cobijo y coartada de su sombra. Vagos susurros de una multitud sufriente llegaban, como glaciales fantasmas, hasta la sedada Europa. Ecos de Siberia. Hechos de interferencias, inaudibles. Conciso en su redoble recurrente, un mantra de cinco sílabas los borraba: Stalingrado. Sedientos, como siempre, de esa épica que la vida niega, los hombres se aferran a las palabras para fingir la historia que no hicieron. Pierden así, junto a la historia que no vuelve, su presente.

ETA fue, hacia final de los setenta y en la sumisa España de la dictadura, el mismo bálsamo imaginario que Stalin fuera para los impotentes europeos de inicio de los cuarenta. Y, en la oscura impotencia de los tan marginales antifranquistas españoles, la voladura de Carrero Blanco vale como doméstica mitología en el lugar del majestuoso horizonte en blanco y negro de aquel Stalingrado como de Eisenstein, todo nieve y tanques. Seduce igual; a la escala minúscula con que nos dotó la historia. E igual engaña. Tristes placeres vicarios.

La épica tiene eso. En un doble, vertiginoso, movimiento, oculta nuestra miseria para mejor consumarla. Mezquino, en su aceptada servidumbre ante Alemania, el retórico demócrata europeo delegó su placer en aquel otro, lejano y cinematográfico, que sabía morir en las heladas estepas. Mezquino, el unánime siervo voluntario del Caudillo que fue el pueblo español dio con un sucedáneo de alma en aquellos marcianos que hablaban una lengua rara y les daban de tiros a los torturadores. Stalin fue prótesis placentera de una Europa castrada. ETA lo fue de una España aún más. ¡Bandera roja sobre el Reichstag! ¡Carrero voló, voló, voló...! Al abrigo de ese turbio placer de lo no hecho -ni la demócrata Europa supo liquidar a Hitler, ni en España nadie tocarle un pelo a Franco-, decidimos ser ciegos. 44 años de ceguera compró Stalingrado. El vuelo de Carrero todavía nos aplasta.

A inicios de 1944, un deslumbrante escritor fascista daba cuerpo literario a la paradoja: Hitler era un pobre tipo que soñaba ser Stalin; Stalin, un Hitler libre de la debilidad de proclamarlo. Su muy demócrata editor retuvo el Diario del suicidado Drieu durante 48 años. Medio siglo, para aceptar lo obvio: que nacionalismo socialista y socialismo nacionalista son sinónimos.

ETA forjó su leyenda a la sombra del franquismo. En su lengua, también. En la simiesca común mitología que es la patria. Hace más de treinta años. Sobre nuestra cobardía se alzó el gran malentendido.

Aflicción
ERASMO El Mundo 11 Mayo 2000

El dispositivo escenográfico de Arzalluz es recurrente. Huevos en cada cesta o como los teros, los pájaros del Martín Fierro: en un lao ponen los gritos/ en otro ponen los huevos. La mano derecha que empuña el arma, ajena a las elegantes volutas que traza en el aire la mano izquierda, adorno impúdico del discurso de condena. Nunca el verbo de pésame fue tan previsto, ortopédico y ocioso.

Portillo: «Con un gobierno no nacionalista se cumpliría la ley» 
MADRID. ABC  11 Mayo 2000

El portavoz del Foro de Ermua, José María del Portillo, aseguró ayer en declaraciones a Antena 3 que un gobierno no nacionalista haría cumplir la ley. Portillo sostuvo que «un cambio en la dirección del PNV es fundamental para que volvamos a una situación de unidad de quienes piensan en términos democráticos frente a quienes se quieren cargar la democracia». «El PNV —añadió— es perfectamente sustituible y, además, debería ser sustituido».

Puso como ejemplo los casos de la Diputación de Álava y del Ayuntamiento de Vitoria como ejemplos de instituciones no gobernadas por nacionalistas: «No ha sucedido nada. Muy al contrario, funcionan perfectamente». «¿En qué notaríamos que no hay un gobierno nacionalista? —se preguntó—. Probablemente —se respondió— en que se cumpliría la ley y en que la bandera española estaría ondeando también en Ajuria Enea». Portillo indicó que la responsabilidad del PNV radica en que «ha pactado con ETA de espaldas a la sociedad vasca y en que mantiene Lizarra con filoterroristas aun a sabiendas de que ha fracasado».

Lacalle, ETA, el PNV y la prensa
VICTOR DE LA SERNA El Mundo 11 Mayo 2000

Es mucho pedir a los lobotomizados sicarios de ETA que comprendan la trascendencia social y política -de la ética ni hablamos, claro- de sus asesinatos; probablemente es mucho pedírselo incluso a Arnaldo Otegi, ese cashero con faz triangular y ojillos fijos de marciano, que repite como un robot esas atrocidades que le dicta quién sabe qué compañero extraterrestre: al asesinar al indefenso José Luis López de Lacalle, ETA «lo que busca es señalar sus apreciaciones sobre el papel de los medios de comunicación en el conflicto».

Pero el PNV, metido a semicómplice semiincómodo desde que hace dos años semipactó con los etarras, quizá sí que comprenda lo que en la opinión pública española y en la europea está sucediendo después de este último crimen.

Lacalle no era un joven como Miguel Angel Blanco, ni a su asesinato se agrega la aterradora, la lacerante mofa del secuestro previo. Pero era un periodista que decía las verdades como puños con toda sencillez, era un luchador antifranquista con cinco años de honrosa cárcel bajo la dictadura. Y eso ha causado en los medios y en la opinión de aquí y de Europa el mayor impacto desde la cruel muerte del joven concejal. Y, ¡atención!, esta vez los editorialistas foráneos empiezan a dar a entender que el PNV se ha pasado a la acera de enfrente. Un momento crucial, un cambio de rumbo.

Ayer se citaba en estas páginas a Le Monde («criminal complicidad pasiva de todos los medios nacionalistas vascos») y a The Guardian («el único efecto político de esta matanza insensata ha sido el de reforzar la determinación del pueblo español de derrotar al terrorismo»). Añadamos hoy al alemán Die Welt: «Queda patente la total absurdidad del separatismo vasco».

¿Lo escuchan en los batzokis?

Iturgaiz culpa al PNV de la división por los pactos «con asesinos y sus cómplices» 
BILBAO. I. Souto ABC 11 Mayo 2000

El presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz, responsabilizó ayer al PNV de la división y la fractura que vive en estos momentos esa comunidad autónoma por los pactos con «los asesinos y sus cómplices». Iturgaiz preguntó al lendakari, Juan José Ibarretxe, «si va a seguir con los brazos cruzados esperando el próximo furgón fúnebre» y señaló que quienes se manifestaron contra ETA en Bilbao se sintieron «huérfanos de lendakari».

Carlos Iturgaiz expresó ayer su satisfacción por la manifestación que convirtió el día anterior Bilbao en «un grito silencioso contra el fascismo de ETA y a favor de la libertad» y criticó la ausencia de los nacionalistas. «El Gobierno vasco y la cúpula del PNV —dijo— prefirieron ser nacionalistas antes que demócratas porque no quieren ver un país plural, sino que quieren ver la exclusión de muchos ciudadanos en este país».

Consideró Iturgaiz que el espíritu de Ermua sigue siendo hoy un gran referente para la mayoría de los vascos porque representa el deseo «de tolerancia, el respeto a la pluralidad y la denuncia firme de todas aquellas acciones que van en contra de la convivencia pacífica en esta tierra y del derecho a la vida».

PIDE FIRMEZA AL PNV
El presidente del PP vasco pidió firmeza democrática al PNV: «Lo que es grave en este país —dijo— es el comportamiento del Gobierno vasco, porque no podríamos ni imaginar que el Gobierno de España estuviese socorrido en determinadas votaciones por una organización terrorista, por los cómplices de esa organización terrorista o por una banda de narcotraficantes».

No obstante, el PP se mostró dispuesto a hablar con el lendakari Ibarretxe si rectificaba su actual estrategia. «En el momento en que Ibarretxe y su partido político —señaló—rompan con el mundo de ETA, de HB, de los asesinos y sus cómplices, en el momento el que Ibarretxe y su partido se instale otra vez junto con los demás partidos democráticos en la centralidad, en la moderación, en construir un país de todos y para todos, donde la mayor reseña sea la pluralidad, ahí se abrirán otra vez vías de entendimiento, como han estado abiertas cuando estaba el PNV en el pacto de Ajuria Enea».

Responsabilizó Iturgaiz al PNV de la división del País Vasco. «Quien ha propiciado que pueda existir división y fractura en este país tiene nombres y apellidos —manifestó—, aquellos que pactaron con ETA y HB, con los asesinos y los cómplices de los asesinos». Consideró asimismo el dirigente del PP que «la defensa numantina que los nacionalistas realizan del Pacto de Estella demuestra que no les importa la sociedad vasca».

Preguntado por la política del PP, si estuviera al frente del Gobierno vasco, para poner fin a la violencia de ETA, dijo que sería la contraria a la del PNV, «que no quiere una derrota judicial, ni policial, ni social de ETA». «Si el Gobierno fuese del PP —añadió— habría firmeza democrática y no habría cobertura política a los asesinos. Además estoy convencido que con todas esas medidas se puede ganar a ETA».

Directores de periódico suscriben el manifiesto "No nos callarán" contra ETA
El texto, que mañana se presentará en San Sebastián, ha sido respaldado por los directores de los principales medios escritos españoles
EFE El Mundo 11 Mayo 2000

MADRID .- Directores de 16 periódicos españoles presentarán mañana en San Sebastián un manifiesto para reafirmar «su compromiso con la libertad de expresión ante los intentos de amedrentamiento y la campaña de hostigamiento que sufren los profesionales de la información por parte de ETA y su entorno».

La idea, surgida de la iniciativa de José Antonio Zarzalejos (ABC), Jesús Ceberio (El País) y Pedro J. Ramírez (EL MUNDO), ha reunido en un primer momento «a medios de diversas orientaciones» y distintos ámbitos geográficos.

Entre los directores que suscriben el documento se encuentran José Antich, de 'La Vanguardia'; Luis Ventoso, de 'Diario 16'; Joaquín Vila, de 'La Razón'; Francisco Pérez Puche, de 'Las Provincias'; Antonio Bruned Monpeón, de 'El Heraldo de Aragón'; Isidoro Nicieza, de 'La Nueva España'; José Gabriel Múgica, de 'El Diario Vasco'; Ernesto Sánchez Pombo, de 'La Voz de Galicia'; Angel Arnedo, de 'El Correo Español'; Antonio Franco, de 'El Periódico de Catalunya'; Julio Martínez Torres, de 'Diario de Navarra'; Pedro Muelas Navarrete, de 'Levante' y José Joaquín León, de 'Diario de Cádiz'.

El manifiesto, titulado «No nos callarán», queda abierto, según una nota emitida por los impulsores, «a todos los medios de comunicación, en cualquier formato (prensa diaria, radio, televisión, revistas, periódicos electrónicos, etc) y a todos los periodistas que deseen sumarse a la iniciativa».

Los firmantes, que con esta iniciativa encabezan la representación de sus respectivos periódicos y de sus redacciones, leerán el manifiesto en un acto que se celebrará mañana en el Kursaal de San Sebastián, y en el que podrán participar todos los profesionales del mundo de la información que así lo deseen.

Tras la lectura conjunta del manifiesto, a cargo de la decena larga de directores que lo han promovido, el documento podrá ser suscrito allí mismo por los asistentes a la convocatoria.

Previamente, los promotores del manifiesto visitarán la tumba de José Luis López de Lacalle en el cementerio de Andoain, donde le rendirán un homenaje póstumo.

Hollywood y Pujol
Editorial El País 11 Mayo 2000

LO QUE tenía que suceder ha sucedido. El Gobierno catalán retirará el decreto sobre el doblaje de cine, que imponía un catálogo de cuotas y de sanciones con el propósito de garantizar la igualdad de trato de las lenguas catalana y castellana en el mercado de exhibición cinematográfica. La intención era legítima, pero los medios escogidos eran irrealistas y perjudiciales para el propio fomento de la lengua catalana en el cine y también para el funcionamiento del mercado en unas mínimas condiciones de libertad. El Gobierno de Pujol ha rectificado así el camino emprendido en la anterior legislatura, cuando forzó la aprobación de una nueva ley lingüística y se propuso desarrollarla mediante decretos que contemplaban cuotas obligatorias y multas a quienes no las observaran.

El decreto sobre cine fue acogido de uñas por las grandes productoras de Hollywood, que llegaron a amenazar con abandonar el mercado catalán. El texto legal ya recibió un primer castigo cuando dos de sus artículos sobre sanciones fueron suspendidos cautelarmente por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en febrero de 1999, apenas un mes antes de la fecha en que debía entrar en vigor. Ahora, la Generalitat ha iniciado el viraje que muchos le aconsejaban: retirará el decreto y las majors accederán voluntariamente a colaborar en la política de exhibición en ambas lenguas, aunque sin explicitar compromisos concretos. Algo que queda bien lejos de la pretensión de que el 25% de salas se viesen obligadas a ofrecer películas dobladas al catalán.

La rectificación era imprescindible. La vía razonable para el florecimiento del catalán es el consenso y la incentivación, jamás la discriminación negativa. El verdadero objetivo de una política lingüística en países democráticos pluriculturales es el enriquecimiento mutuo y no la pueril competencia quisquillosa con una lengua presuntamente adversaria: además de inútil, esa estrategia ahora fracasada amenazaba con erosionar derechos individuales. De los ciudadanos catalanes. Si se aplica este enfoque a otros ámbitos -como el universitario- en el que empiezan a surgir tensiones, se ahorrarán pérdidas de tiempo y se evitará más de un ridículo.

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