AGLI

Recortes de Prensa    Viernes 12 Mayo  2000
#Un modelo de paz
ANTONIO ELORZA El País 12 Mayo 2000

#Un ultimátum de dudoso efecto
Lorenzo Contreras La Estrella 12 Mayo 2000

#Pobre Zapatero
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 12 Mayo 2000

#La Prensa y el País Vasco
José Luis Gutiérrez La Estrella 12 Mayo 2000

#Un Ermua de papel
JOSE LUIS GUTIERREZ El Mundo 12 Mayo 2000

#Por qué una «tregua olímpica»
VICTOR DE LA SERNA El Mundo 12 Mayo 2000

#Los socialistas catalanes, liderados por Maragall, se unen a los nacionalistas en su apoyo a Ibarretxe  
BARCELONA. J. Clotet BILBAO I. S. ABC  12 Mayo 2000

#Encapuchados apalean en Bilbao a un estudiante que les increpó por sus pintadas
AITOR GUENAGA, Bilbao El País 12 Mayo 2000

#Los principales periódicos suscriben el manifiesto 'No nos callarán' contra ETA
Madrid EL PAÍS 12 Mayo 2000

#Funcionarios judiciales tendrán una paga extra por usar el catalán en un plan piloto
Barcelona EL PAÍS 12 Mayo 2000

#Un paso atrás, por la paz
ALBERT MONTAGUT El Mundo 12 Mayo 2000

#ASALTO DE LOS RADICALES A LA UNIVERSIDAD DEL PAIS VASCO
El Mundo 12 Mayo 2000

#Manifiesto de la Prensa
Pablo Sebastián La Estrella 12 Mayo 2000

#Polémica por el retroceso de la literatura en selectividad
ELENA CUESTA El Mundo 12 Mayo 2000

#Proyecto roto
Editorial ABC 12 Mayo 2000

#Senado regional
Julián Marías, de la Real Academia Española ABC  12 Mayo 2000  

#Más birria aún
Alfonso Ussía ABC 12 Mayo 2000  

#La Audiencia Nacional confirma que la violencia callejera es terrorismo y rechaza que se juzgue en el País Vasco
MADRID. ABC 12 Mayo 2000

#El peligro de saber lenguas y no tener nada que decir
IMPRESIONES El Mundo 12 Mayo 2000 

Un modelo de paz
ANTONIO ELORZA El País 12 Mayo 2000

A la hora de extraer las enseñanzas políticas del asesinato de José Luis López de Lacalle, Joseba Egibar no se inmuta: "Lizarra es un modelo de paz". Lástima que ETA haya retirado "la aportación" (sic) que hizo con su tregua; sin ese pequeño inconveniente, y, por supuesto si ETA repone su "aportación", el avance hacia la paz se encuentra garantizado. Sólo falta una acción de gracias a la organización terrorista por haber sabido marcar al PNV la senda política que ha de conducir al venturoso paraíso- walhalla de los euskaldunes independientes desde Bayona hasta el Ebro. El lehendakari Ibarretxe tampoco se queda corto a la hora de servirse de un lenguaje donde las palabras dicen lo contrario de lo que parecen decir: "Es preciso que las armas callen para que Euskadi pueda lograr su normalización política". Es decir, "que las armas callen", una nueva tregua, para conseguir el objetivo de una "normalización política", sin duda la que expresan los contenidos de Lizarra, claramente diferenciada de la democracia realmente existente en la comunidad autónoma vasca a pesar del terrorismo. Pues, si en otro momento va más allá y dice que ETA "debe desaparecer", no por eso propone siquiera la suspensión del pacto mientras ETA siga asesinando.

En el fondo es terrible. El PNV y el Gobierno vasco han aprendido en dos meses a ejecutar el ritual de la condolencia, dan muy bien el pésame y saben poner caras tristes, pero se mantienen arrastrados por el río sin retorno en cuya corriente decidieron seguir en el momento crucial del asesinado de Fernando Buesa. Los documentos publicados en las últimas fechas dejan las cosas perfectamente claras. En Lizarra no se acuerda nada. Todo vino dado por el pacto secreto que en agosto suscriben ETA, el director de orquesta, PNV y EA: por el plato de lentejas de una falsa tregua, los partidos nacionalistas democráticos entregan la lealtad al Estatuto gracias al cual gobiernan, rechazan la alianza con otros partidos como el PSOE y asumen la constitución de un frente nacionalista por la independencia no ya de Euskadi, sino de la mítica Euskal Herria, con el brazo político de la organización responsable de los crímenes terroristas. Sólo hay diferencias en las tácticas, persistentes hasta hoy, pero que no impiden que el proyecto político común sobreviva a todos los avatares, incluso a la reanudación de los atentados. Los comportamientos electorales, las preferencias políticas de los ciudadanos vascos, reflejadas una y otra vez en las encuestas, de nada sirven. Perdón, sirven para algo, para definir la perspectiva de una depuración de la ciudadanía vasca, consiguiendo que sólo los auténticos vascos, los nacionalistas, decidan el futuro de Euskadi, con la exclusión de los extraños. Si a esto sumamos la permanente intimidación dictada desde ETA en el terrorismo de baja intensidad, contemplada pasivamente desde el Gobierno vasco, la conclusión no puede ser optimista: sometido a las exigencias de Lizarra, y con el aval del PNV, el Gobierno vasco es hoy un cómplice pasivo de las prácticas nacionalsocialistas y terroristas amparados por sus aliados de HB y EH, correa de transmisión política de ETA.

Ningún Gobierno democrático debe mantenerse en el poder si está en minoría parlamentaria, y mucho menos si de hecho se apoya en un pacto político cuyo contenido viola las instituciones en función de las cuales ejerce el poder y que le liga a quienes son simples instrumentos del crimen político. Nadie reprocharía al PNV que hubiera fracasado en una apuesta arriesgada por la paz si la misma al fin no logra sus propósitos; la censura tiene que ser, en cambio, inexorable si desde las instituciones que controla no se hace lo necesario para suprimir el terrorismo, aislar políticamente a sus servidores tipo HB y defender a toda costa los valores democráticos. Por no hablar de la insensata labor de dirigentes del PNV en la legitimación de la campaña emprendida por ETA contra la libertad de expresión. Claro que, por lo dicho últimamente por Arzalluz sobre emigrantes, invasores y votos no nacionalistas, tenemos al nacionalismo democrático en un nivel inferior al que en Francia muestra un Le Pen. Ni la democracia española, ni el autogobierno vasco, ni, por supuesto, la construcción nacional de Euskadi se merecen semejante disparate, que, de proseguir con los rasgos actuales, haría aconsejable que en la defensa de los derechos humanos por las vías que simboliza el juez Garzón alejásemos la vista del Cono Sur para mirar hacia nuestro norte. No es ya una cuestión de simple debate político.

Un ultimátum de dudoso efecto
Lorenzo Contreras La Estrella 12 Mayo 2000

Unas palabras de Joseba Egibar en petit comité, después de una conferencia pronunciada en Madrid en el Club Diálogos para la Democracia, han servido para titular periodísticamente con un ultimátum a EH. Según tal emplazamiento, el PNV regresaría a sus posiciones anteriores a Lizarra si la citada formación abertzale no se "desmarca" de ETA, cosa que el mismo Egibar admitió como prácticamente imposible. Lo que de esta actitud se desprende, o "han desprendido" las valoraciones periodísticas, es que el portavoz nacionalista no descarta elecciones anticipadas, en las cuales no duda que el PNV obtendría la victoria.

Una expresión tan interesante de propósitos hubiera requerido que Egibar la aislara y subrayara como cuerpo de su conferencia. Pero no hizo tal cosa. Sin embargo, cada día es más evidente que el PNV busca árnica para sus dolencias políticas, que no son pocas ni baladíes. Un dirigente nacionalista ha comentado en otra parte que el PSOE no sabe dónde se encuentra. Eso mismo cabría predicar del Partido Nacionalista Vasco. No sabe dónde está. Quiere ubicarse mejor en el concierto -o desconcierto- político. Pero necesita dar un giro de ciento ochenta grados a su trayectoria actual. Y eso es sumamente difícil.

Para empezar, es harto dudoso que haya existido el ultimátum que un sector de la prensa recoge. El señor Arzalluz y sus alabarderos no están para tales experiencias. Cambiar tan radicalmente de línea, por mucho pretexto que se invoque, equivale a una enmienda a la totalidad de su propia política. El procedimiento para evitar este canto de palinodia consistiría en marginar a ETA conservando al mismo tiempo el entendimiento con el brazo político-electoral de la banda. Eso es en circo el más difícil todavía. Arzalluz lo sabe bien, demasiado bien como para hacerse ilusiones. Conceder o atribuir a EH/HB nada menos que el propósito de una ruptura con ETA para "fugarse" con su nuevo seductor, el PNV, sería el sueño de una noche de primavera.

La gran carga declarativa que se ha creído ver en las palabras de Joseba Egibar justifica la sensata declaración de Nicolás Redondo Terreros cuando ha dicho que podríamos encontrarnos "ante un nuevo espejismo donde todos queremos ver algo más de lo que realmente hay". Lo único que en realidad demuestran las declaraciones de Egibar es que el PNV se siente en situación política desesperada. Pero de la desesperación al arreglo de las cosas va demasiado trecho. Los nacionalistas vascos son capaces de convivir con sus problemas si el precio que han de pagar para lo contrario implica declararle la guerra a ETA. Un tipo de guerra de tensiones que acabaría con el gran proyecto nacionalista de lograr la pacificación como mérito particular y fruto exclusivo de su mediación.

En Madrid, donde los nacionalistas siempre cambian de tono y alivian un gramo los contenidos de su lenguaje, Egibar ha tratado de recomponer su maltrecha figura. En un alarde que para ellos es generosidad y para los observadores no pasa seguramente de simple retórica, ha dicho que si el PNV, como ETA asegura, es el gran culpable de la ruptura de la tregua, los pistoleros de la banda, por pura lógica de ésta, deberían disparar contra los nacionalistas y no contra socialistas, militares y gente de otros estamentos. Este adelantar el pecho propio tiene el demérito de su tardanza y sobre todo de la imposibilidad de tener las debidas consecuencias. Así cualquiera. Pero, de todos modos, ofrece un significado: el PNV tiene complejo de inmunidad.

Es suma, presenta el mismo valor que la oferta vacilante de elecciones si EH no rompe con ETA. Pero aun así, ninguna presión contra el PNV puede ser mayor que la evidencia de la división que se perfila dentro de la sociedad vasca. Cada día más clara, según va avanzando la gravedad de los crímenes. El último episodio, cuando el asesinato de López de Lacalle está todavía inmediato en el recuerdo, ha sido la tentativa de matar a Txiki Benegas, una tragedia que ha evitado en este caso la existencia de guardaespaldas. Justo cuando late la pregunta sobre la desprotección que sufría López de Lacalle, hombre amenazado por ETA como pocos.

Pobre Zapatero
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 12 Mayo 2000

No estaba precisamente clara la sinuosa, cautelosa y oficiosa candidatura de Rodríguez Zapatero a la Secretaría General del PSOE, pero ahora sí que se ha enturbiado del todo. Pasqual Maragall, que representa la disolución teórica y práctica del PSOE y que como tal amenaza está siendo criticado por los oficialistas de Rosa Díez o los guerristas de Rodríguez Ibarra, ha declarado que Zapatero «es el líder que necesita el PSOE». Lo que le faltaba a Zapatero para no atreverse ni a presentar su candidatura. Con esas medias suelas no puede pisar ni un charco.

Maragall intentó primero que su candidato para la nulificación o reducción a la nada de la Secretaría General fuera el presidente de Aragón, más catalanista que aragonesista, pero la prudencia y la sombra agorera de Belloch ha llevado a Iglesias a guardar su catalanismo para la intimidad. En cuanto a Bono, que pidió indirectamente hace pocos días el apoyo del ex alcalde de Barcelona, no despierta la menor confianza en Maragall, porque un líder nacional con credibilidad como pretende ser el presidente manchego tendría que empezar por demostrarla frente a la deriva secesionista del socialismo catalán. Un Bono rehén de Maragall no podría ganar las elecciones en Castilla-La Mancha, mucho menos a nivel nacional.

Es diáfano que uno de los problemas esenciales del mensaje socialista es recuperar su condición unitaria y aglutinadora de todo lo español. Pero también está claro que en algunas federaciones la liquidación del PSOE como partido para sustituirlo por una Federación de partidos soberanos está muy avanzada y despierta demasiado la voracidad de los políticos locales, que se ven libres para hacer y deshacer clientelas sin la enojosa tutela de Madrid. Claro que sin esa dirección nacional los votos menguan de forma creciente y dramática, pero devolver a su cauce ese turbión desatado es más fácil decirlo que hacerlo.

Ultima evidencia: mientras Zaplana y Rita Barberá asistían a la apoteosis del Valencia CF a costa del Barça, el PSPV urdía una propuesta para crear una especie de asamblea de municipios de los Països Catalans a imagen y semejanza de la peligrosísima y venturosamente fracasada en el País Vasco. ¿Puede algo contribuir a empeorar más la situación del socialismo valenciano que su radicalización catalanista? Pues sí: ver en la tele al aliado estratégico de Maragall, el líder de Esquerra Republicana Carod Rovira, vitoreando a Euskadi junto a Ibarretxe, el hombre más popular en toda España después de Arzalluz. Total, que el abrazo de Maragall a Zapatero puede dejarlo como el oso al rey Favila: inédito.

La Prensa y el País Vasco
José Luis Gutiérrez La Estrella 12 Mayo 2000

Está prevista para hoy, viernes, 12 de mayo, la concentración en San Sebastián de un grupo numeroso de directores de medios informativos de toda España, que leerán un comunicado sobre la muerte de José Luis López de Lacalle, columnista de El Mundo asesinado por ETA.

Es una iniciativa acertada y todas las que se pongan en marcha en esta misma dirección serán bien recibidas por la inmensa mayoría de los ciudadanos vascos y el resto de los españoles, hartos del chantaje que supone la violencia etarra.

Pero estas cosas no son suficientes, porque el asunto es especialmente serio en lo que se refiere a la prensa y el derecho de los ciudadanos vascos a recibir libremente informaciones y opiniones.

Porque aquí hay una estrategia cuidadosamente diseñada para atacar a la prensa desde el frente nacionalista y el abertzale. Aún están frescas las opiniones vertidas por Arzalluz y Anasagasti, sus Brunetes mediáticos, sus insultos -ratas, llegó a decir un dirigente peneuvista-, por no hablar de los pronunciamientos de Arnaldo Otegi, que pide una prensa imparcial.

La prensa no tiene que ser imparcial, porque la imparcialidad no existe. Lo que tiene que ser es plural y, sobre todo, libre. Y cuando quebrante las leyes, para eso están los tribunales ordinarios. Así es como funciona un régimen democrático, y éste, con todas sus imperfecciones, lo es. Ya se ocuparán los ciudadanos libremente de elegir los medios y comentaristas que más les agraden, sin mayores deliberaciones.

Arzalluz ha decidido pasar a la ofensiva donde él cree que el miedo aún no ha amordazado las conciencias, es decir, fuera del País Vasco, donde el temor ambiental actúa de eficaz antídoto contra el libre tránsito de las palabras y las ideas. Y ha enviado, primero, a Egibar a Madrid y después a Ibarretxe a Barcelona. Es cierto que el PP, en su estrategia de provocar el adelanto electoral, puede llegar a erosionar las instituciones que dice defender, las que dimanan del Estatuto y la Constitución, como son el Gobierno vasco y el Parlamento de Gernica. Pero no nos podemos olvidar el extraño juego, el callejón sin salida en el que ellos solos se han metido.

Sería grave si, como aseguran algunos observadores, desde el Partido Socialista hay algunos dirigentes partidarios de acuerdos más o menos discretos con el PNV para apoyar su estrategia, y ahí están las palabras de Rodríguez Ibarra ayer, diciendo que no es partidario del adelanto electoral. Eso sólo corresponde a Ibarretxe decirlo y, hasta ahora, curiosamente, dice lo mismo que Rodríguez Ibarra, que no parece tener muy en cuenta el Pacto de Estella y los últimos asesinatos, entre ellos el de su compañero Fernando Buesa o el de un hombre de la izquierda como De Lacalle, o la aparente tentativa contra Txiki Benegas.

Los Verdes del País Vasco Francés, que acaban de abandonar el Pacto de Estella, donde estaban en condición de observadores, han puesto el dedo en la llaga al señalar que ETA ha engañado a todos y que su objetivo es seguir engañando a la manipulada juventud vasca. Todo ello tiene que ver con la campaña lanzada contra la prensa, que comenzó con el paquete-bomba contra los periodistas Herrera y Zuloaga y ha seguido con la muerte del articulista de El Mundo De Lacalle.

Lo que no tiene sentido, lo que resulta indefendible, es que los máximos dirigentes del PNV, con Arzalluz, Egibar y Anasagasti a la cabeza, se conviertan con sus exabruptos en megafonía reproductora de esta infame campaña de ETA contra la prensa. A ellos corresponde dar explicaciones y rectificar con un giro de 180 grados. Lo demás es pura y vacía retórica.

Un Ermua de papel
JOSE LUIS GUTIERREZ El Mundo 12 Mayo 2000

La voz del senador Edward M. Kennedy resonó firme, metálica y convincente, en el inmenso salón del primer piso del JFK Museum de Boston, mientras su maciza silueta se recortaba sobre el enorme ventanal que se abría al skyline bostoniano. Hablaba en una masiva cena a los casi 600 congresistas que asistían al 50 Congreso Mundial del Instituto Internacional de la Prensa (IPI) del 29 de abril al 3 de mayo, recordando el medio siglo de labor del Instituto en favor de la libertad de prensa, desde que fuera fundado en Nueva York en 1950.

En este gran concilio de la libertad de expresión, el senador por Massachusetts recordó inevitablemente a su hermano, el presidente John F. Kennedy, ocasional periodista para la cadena de noticias Hearst en la Conferencia de 1945 que dio vida a Naciones Unidas. «Mi hermano se hubiera sentido como en su propia casa entre todos vosotros», señaló, mientras recordaba unas palabras del presidente asesinado en Dallas: «No hubiéramos podido llevar a cabo nuestra tarea en una sociedad libre sin una prensa muy activa».

Más allá del comprensible gesto de cortesía y el previsto elogio del huésped hacia sus invitados, la larga disertación del senador Kennedy puso tales acentos de sinceridad y convicción en sus palabras que sumió al auditorio en el más respetuoso e inusitado de los silencios. Especialmente, cuando recordó a algunos de los periodistas asesinados, perseguidos o encarcelados a lo largo y ancho del mundo por ejercer su derecho a la palabra.

El IPI, previamente, había nombrado a sus 50 héroes de la libertad de prensa con un único español entre ellos, Antonio Fontán, director del desaparecido Diario Madrid, tarea ciertamente difícil en un mundo en el que la cacería de periodistas parece ser una de las actividades favoritas de todo afán despótico. De la dificultad de tal selección da idea el hecho de que sólo el pasado año 1999 han sido 71 los periodistas asesinados en todo el mundo, acompañados por una secuela de encarcelamientos, torturas y censura.

Entre tan trágica y copiosa nómina, como único ejemplo, merece un lugar de relieve el caso de Singh Hayer, un periodista indio que quedó paralítico tras un primer atentado hasta que, en noviembre de 1998, cuando abordaba su silla de ruedas, fue asesinado a balazos por un pistolero del fundamentalismo sij.

Si el Congreso Mundial del IPI hubiera tenido lugar una semana más tarde, la lista de los 50 héroes se hubiera ampliado con una nueva y trágica incorporación: la del columnista de EL MUNDO José Luis López de Lacalle, asesinado el domingo pasado por dos pistoleros de ETA en la puerta de su casa guipuzcoana de Andoain. Si a este periódico le faltaba alguna medalla, la menos deseada sin duda, ya la tiene: la de un mártir que ha dado su vida por la libertad.

No por repetidos los actos de barbarie de ETA dejan de causar horrorizado estupor ante los ojos de quien regresa de otros lugares donde la controversia civilizada de las ideas hacen impensables semejantes atrocidades. Y casi tanto como las balas que acabaron con la vida de José Luis, las palabras, terribles, que se han escuchado procedentes del entorno nacionalista y de sus principales líderes, con Xabier Arzalluz en primer lugar, los Egibar y los Anasagasti, después.

Todo ese corolario de declaraciones de tremendas ratas, Brunete mediática, franquismo con votos y otros hallazgos de similar tenor, no sólo explicitan esa inclinación reduccionista tendente a encerrar una realidad densa y compleja en una sola frase las famosas consignas, de triste recuerdo, sino lo que aún es más grave, el primitivismo político e intelectual de quienes dan vida a tal colección de sandeces, como parte esencial de una estrategia del terror tendente a crear las condiciones ambientales precisas para el subsiguiente tiro en la nuca. Los preámbulos de Herrera y Zuloaga están en la mente de todos.

Pero acaso, esta vez, hayan cometido, además de un crimen, un error aún más grave que el que se derivó del asesinato de Miguel Angel Blanco, que dio pie a la aparición del llamado espíritu de Ermua, de cuyo Foro era fundador e integrante José Luis López de Lacalle.

La sangre de un mártir, de nuevo, ha servido para unir a los disímiles y los discrepantes, porque ante la muerte no debe haber diferencias políticas a la hora de la condena y. sobre todo. de poner los medios para evitar que vuelva a producirse otro crimen. La maltrecha causa nacionalista -y, en estos momentos, no hay lugar para esos ingenuos esquemas morfológicos de nacionalistas moderados y radicales- ha sufrido, con este asesinato, un retroceso acaso irreversible. Porque la unánime reacción de la prensa española e internacional nos ha situado, de nuevo, ante un situación similar a la de aquellos días de junio en los que millones personas se lanzaron a las calles de toda España para alzar sus manos tiznadas de blanco.

Ahora estamos ante un nuevo Ermua, pero éste de papel, donde millones de personas lucen sus manos embadurnadas con la tinta de una rotativa.

Ojalá que la sangre de José Luis no sea estéril y sirva de ejemplo de fe en la libertad no sólo a los asesinos, sino también a los dirigentes nacionalistas, que se empeñan en proseguir por un camino que no conduce a ninguna parte, salvo al abismo. Pero también a los zapadores de tantas trincheras mediáticas, enfrentados en pugnas tan artificiales como inútiles, para que abandonen conflictos tan absurdos como algunos de los vividos en el pasado reciente. La libertad, el Estado de Derecho, la controversia civilizada que se deriva de la aceptación del elemental principio de que el adversario puede tener razón o parte de razón, son principios que han de ser salvaguardados por encima de colisiones y defensa de intereses, por legítimos que sean. Que el ejemplo de José Luis sirva de acicate para todos nosotros.

Por qué una «tregua olímpica»
VICTOR DE LA SERNA El Mundo 12 Mayo 2000

Las guerras más enconadas se detenían cada cuatro años en la Grecia antigua para permitir a los atletas -entre ellos, los que un momento antes se habían enfrentado con las armas en la mano- reunirse en Olimpia y participar en sus célebres Juegos. Tal era la fuerza de la causa olímpica, una fuerza que por desdicha no se ha podido recobrar en el olimpismo renacido en 1896. Pero la expresión tregua olímpica podría bien aplicarse a la iniciativa de los directores de los principales periódicos españoles de suscribir el comunicado conjunto en el que reafirman ante ETA y sus infrahumanos sicarios que no nos van a acallar.

La guerra mediática no ha sido, por fortuna, cruenta como la que esos sedicentes gudaris se empeñan en librar. Pero es evidente que una dura competencia, que unas profundas divergencias periodísticas, editoriales e ideológicas marcan la actividad de la prensa en España desde hace años. Unos periódicos han tildado a otros de gubernamentales (del PSOE o del PP, según el momento...) o de felipistas. La lucha por la audiencia se une a severas críticas por los intereses extraperiodísticos de las empresas editoras. A veces, ese enfrentamiento se ha dirimido en un marco internacional: durante la asamblea del Instituto Internacional de Prensa (IPI) en Granada, hace dos años, la supuesta ofensiva del Gobierno de Aznar contra el Grupo Prisa suscitó manifestaciones contrapuestas por parte de periodistas españoles.

La competencia descarnada es la sal de una prensa libre, aunque hay que reconocer que en España el ambiente se ha vuelto a veces irrespirable. Por eso es tan extraordinario el gesto de solidaridad y unidad de los directores de El País, de ABC, de El Correo, de El Periódico de Catalunya, de La Vanguardia, de EL MUNDO y de los demás grandes diarios españoles. El motivo es que el asesinato de José Luis López de Lacalle, símbolo del pluralismo y de la libertad, es el único argumento que para los profesionales de la información puede superar las discrepancias y las competencias: quien pueda acallar una voz las puede acallar todas.

La libertad de expresión es, recuerda hoy ese manifiesto, indivisible. Deben gozar de ella los adversarios, los enemigos, hasta los partidarios de los asesinos de José Luis: decía Noam Chomsky que «si no creemos en la libertad de expresión para las personas a las que despreciamos, no creemos en ella en absoluto».

Y en torno a esa libertad se tenía que crear de inmediato esta tregua olímpica. Porque es la libertad de todos.

Los socialistas catalanes, liderados por Maragall, se unen a los nacionalistas en su apoyo a Ibarretxe   
BARCELONA. J. Clotet BILBAO I. S. ABC  12 Mayo 2000

La visita institucional del lendakari Juan José Ibarretxe a Cataluña movilizó ayer a la clase política y obligó a los servicios de protocolo del Parlament a mantener un difícil equilibrio con el fin de evitar que el PP escenificase su desacuerdo con el presidente del Gobierno vasco. Todos los partidos, a excepción del PP, ovacionaron al lendakari, mientras los diputados de ERC gritaron «Gora Euskadi».

Todas las fuerzas del arco parlamentario catalán, a excepción del PP, se volcaron ayer en la visita institucional del lendakari a la Cámara autonómica, en una recepción que desde las primeras horas de la mañana había levantado una gran expectación. En este sentido, la gran mayoría de diputados se levantó de sus escaños para aplaudir a Ibarretxe, mientras los representantes del PP permanecían en sus asientos. Únicamente tres diputados socialistas (Manuela de Madre, Miquel Iceta y Joan Ferran), así como el diputado de IC-V José Luis López Bulla, secundaron la actitud del grupo popular.

El grupo socialista, liderado por Pasqual Maragall, se sumó así al acto de apoyo al lendakari, aunque el desmarque de tres de sus diputados demostró que algunos socialistas son más cercanos al PSE, abiertametne enfrentado al gobierno vasco, al lendakari y al PNV.

ERC GRITA «GORA EUSKADI»
Al finalizar las ovaciones, el secretario general de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Josep Lluís Carod-Rovira, gritó «Gora Euskadi», lo que fue coreado con un «gora» por parte de los otros once diputados independentistas. Posteriormente, Ibarretxe fue recibido por los líderes de todos los partidos, a excepción del PP.

Tras la recepción oficial al presidente vasco, el presidente del PP catalán, Alberto Fernández, acusó al lendakari de querer «trasladar a Cataluña los argumentos del PNV, que quiere justificar lo injustificable: gobernar con un partido que apoya a ETA». En cuanto a la actitud del grupo popular, Alberto Fernández alegó que «hemos expresado nuestro respeto institucional y nuestra discrepancia política» al lendakari.

Por su parte, el secretario general de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, defendió la acción de su grupo como un «acto de apoyo democrático» al lendakari, «en un momento de criminalización del nacionalismo democrático».

La visita del líder nacionalista se produce en el marco de uno de los peores momentos en las relaciones entre CiU y el PNV. En este sentido, la ruptura de la tregua de ETA ha situado a la coalición nacionalista catalana en una situación difícil, ya que siempre ha manifestado un apoyo sin fisuras a los peneuvistas. El propio Pujol, tras el asesinato de De la Calle, insinuó que el PNV debería revisar sus relaciones políticas con Herri Batasuna (HB). Por esta razón, Pujol evitó ayer encontrarse con el dirigente vasco en el Parlament.

Por la noche, no obstante, Ibarretxe fue recibido en la residencia oficial del presidente de la Generalitat, donde ambos líderes cenaron en privado. Pujol destacó las relaciones de cordialidad que tradicionalmente han unido a ambas comunidades «con el País Vasco en general, y sobre todo con la gente que defiende la identidad vasca por caminos democráticos y pacíficos».

MARAGALL, EN «DEIA»
Por otra parte, el líder del PSC, Pasqual Maragall, en un artículo que recogió el diario «Deia», titulado «País Vasco, un proceso propio», afirma que «el Gobierno español tiene la responsabilidad indeclinable de acompañar este proceso \ propio de los ciudadanos de Euskadi».

El alcalde de San Sebastián, el socialista Odón Elorza, respaldó al lendakari Ibarretxe en las convocatorias de condena al asesinato de José Luis López de La Calle y, en un ejercicio de disidencia, no acudió a la manifestación del Foro Ermua en Bilbao, apoyada oficialmente por su propio partido. A finales de abril, Odón Elorza dimitió como miembro de la ejecutiva del PSE por la colaboración de socialistas y populares en el País Vasco, a pesar de que es él, como le recordó el secretario general de los socialistas vascos, Nicolás Redondo, quien tiene un acuerdo de gobierno con los populares en San Sebastián.

Odón Elorza ha manifestado recientemente que coincide con los planteamientos de Pasqual Maragall, por considerar que el debate sobre el modelo de Estado no está cerrado. Su pacto con el PP en San Sebastián funciona sin tensiones, pero Elorza preferiría haber pactado con el PNV. De hecho, su intento se vio frustrado tras el apoyo del PSOE al PP como lista más votada en el Ayuntamiento de Vitoria y la Diputación de Álava.

Encapuchados apalean en Bilbao a un estudiante que les increpó por sus pintadas
Los asaltantes llenaron una facultad de lemas por los presos etarras
AITOR GUENAGA, Bilbao El País 12 Mayo 2000

Encapuchados y armados con barras y aerosoles, nueve personas llenaron ayer de pintadas contra el PP, el PSOE y la política de dispersión de los presos de ETA la Facultad de Económicas de Sarriko, en Bilbao. Los asaltantes, lejos de detenerse ante las protestas de alumnos y profesores del centro público, la emprendieron a golpes y patadas contra un estudiante de 26 años, que acabó en una clínica con una brecha que necesitó siete puntos de sutura, según la policía. La comunidad universitaria y el Gobierno vasco condenaron el "asalto fascista".

"¿Que han apaleado a un estudiante dentro de la Universidad?". "Lo que oyes y han llenado de pintadas toda la facultad por los presos, ¡hasta en el suelo han dejado su huella estos tíos!". La conversación entre tres estudiantes de la Facultad de Económicas Sarriko se produjo tras el ataque contra un alumno.

Sobre las 10.00, un comando de encapuchados, que portaban barras contundentes y aerosoles, recorrió casi todos los pasillos de la facultad dejando a su paso decenas de pintadas de color negro. Los encapuchados alternaron los lemas en favor de la amnistía y de la vuelta de los presos de ETA a casa con otros en los que tildaban a socialistas y populares de "carceleros". El guarda jurado, al percatarse del ataque, "fue tras ellos pero, desde una de las escaleras le rociaron con un spray", aseguró su compañero. El guarda fue neutralizado. Durante el día sólo hay un guarda de seguridad, mientras que por la noche hay dos, precisó un responsable de seguridad.

Algunos de los alumnos y profesores que se encontraban en clase salieron para intentar parar el sabotaje. "PP y PSOE, lo vais a pagar", rezaba en euskera una de las pintadas en el sótano del edificio. No hubo que esperar mucho. Escondidos tras las capuchas, los asaltantes se volvieron contra las personas que les recriminaban. Uno de ellos agarró a un estudiante, le tiró al suelo y la emprendió a patadas y golpes con la barra que portaba. El joven estudiante fue atendido en una clínica de los golpes y recibió siete puntos de sutura en la cabeza. De inmediato, a la carrera, como había entrado, el comando se esfumó. La respuesta de la comunidad universitaria no se hizo esperar. Alumnos y profesores se concentraron en silencio en el exterior. El rector de la UPV, Manuel Montero, se trasladó a la facultad donde, junto con la decana, Aurora Alonso, denunciaron la "coacción, intimidación y chantaje". La facultad suspendió las clases y exigió a las autoridades civiles y académicas que tomen "urgentemente" las medidas necesarias para garantizar la seguridad. El Departamento de Educación del Gobierno vasco condenó el asalto, de "claras connotaciones fascistas", al igual que las asociaciones de alumnos, salvo Ikasle Abertzaleak, vinculada a la izquierda abertzale.

Los principales periódicos suscriben el manifiesto 'No nos callarán' contra ETA
Madrid EL PAÍS 12 Mayo 2000

El asesinato de José Luis López de Lacalle, uno de los fundadores del Foro Ermua y columnista del diario El Mundo, ha originado numerosas reacciones de rechazo y condena en el mundo periodístico. Los directores de los principales periódicos españoles darán a conocer hoy en San Sebastián el manifiesto No nos callarán, con el que pretenden reafirmar "su compromiso con la libertad de expresión ante los intentos de amedrentamiento y la campaña de hostigamiento que sufren los profesionales de la información por parte de ETA y su entorno".

La iniciativa, surgida alrededor de los directores de Abc, José Antonio Zarzalejos, El Mundo, Pedro J. Ramírez, y EL PAÍS, Jesús Ceberio , ha reunido en un primer momento a medios de comunicación de muy diversas orientaciones y distintos ámbitos geográficos, tales como La Vanguardia, El Periódico de Catalunya, El Correo Español-El Pueblo Vasco, La Voz de Galicia, El Diario Vasco, La Nueva España, El Heraldo de Aragón, Las Provincias, Diario de Navarra, Levante, Diario de Cádiz, Diario 16 y La Razón.

No obstante, el documento elaborado queda abierto, según sus impulsores y promotores, "a todos los medios de comunicación, en cualquier formato -prensa diaria, radio, televisión, revistas, periódicos electrónicos, etcétera- y a todos los periodistas que deseen sumarse a la iniciativa".

Los firmantes, que con esta iniciativa encabezan la representación de sus respectivos periódicos y de sus redacciones, leerán el manifiesto en un acto que se celebrará esta tarde, a las 14.00 horas, en el Palacio de Congresos Kursaal, de la capital guipuzcoana. En el acto podrán participar todos los profesionales de la información que lo deseen.

Previamente, los promotores del manifiesto visitarán la tumba de López de Lacalle en el cementerio de Andoain, donde le rendirán un homenaje póstumo.

Funcionarios judiciales tendrán una paga extra por usar el catalán en un plan piloto
Barcelona EL PAÍS 12 Mayo 2000

El Departamento de Justicia de la Generalitat de Cataluña anunció ayer que pagará una retribución especial a los funcionarios de los 40 juzgados catalanes incluidos en una prueba piloto que consistirá en trabajar durante seis meses totalmente en lengua catalana. La consejera de Justicia, Núria de Gispert, explicó en Girona que "al finalizar los seis meses de ejecución del plan piloto, valorando las dificultades y si se ha podido cumplir el objetivo de hacerlo todo en catalán, se retribuirá el trabajo que les habrá supuesto redactar el informe mensual y por el esfuerzo que, lógicamente, se les pide para poder ejercerlo".

Este informe mensual que tendrá que redactar cada uno de los 40 juzgados en los que se desarrolle el plan piloto deberá analizar las facilidades y dificultades del uso del catalán.

Esta prueba piloto se llevará a cabo a partir del mes de septiembre, siempre que el juez y el secretario judicial tengan la voluntad de hacerlo y que un mínimo del 50% de los funcionarios tenga conocimiento suficiente del catalán. El equipo de normalizados lingüísticos de la Generalitat considera que el 35% de las oficinas judiciales de Cataluña podrían trabajar íntegramente en catalán.

Un paso atrás, por la paz
ALBERT MONTAGUT El Mundo 12 Mayo 2000

Hacía días que el lehendakari no pasaba calor. Para el máximo representante de los ciudadanos vascos el frío de la muerte ha sustituido al frío invernal. Para Euskadi la primavera nació sin vida y este verano apenas va a existir.

Durante unas horas, Juan José Ibarretxe abandonó ayer el asfixiante ambiente de Euskadi para sumergirse en el húmedo y soleado clima catalán. «¡Qué calorazo!», exclamó cuando los consellers Xavier Pomés y Andreu Mas Colell le saludaron en el Colegio de Abogados de Barcelona.

Por primera vez, en mucho tiempo Ibarretxe sintió ayer el calor físico y, más importante, recordó lo que significa el calor humano. Fue ese calor el que le dispensaron durante toda la jornada centenares de personas que confían en que la paz, la deseada bakea, llegue de nuevo al País Vasco.

Cuando llegó a Barcelona el lehendakari llevaba mucho tiempo contra las cuerdas del cuadrilátero político y su visita a Catalunya fue un descanso entre asaltos. La jornada barcelonesa de Ibarretxe fue un respiro, a pesar de que el Partido Popular catalán y sus Nuevas Generaciones le recordaron una y otra vez su disgusto y desacuerdo con la política de su partido y su exigencia de que abandone el Pacto de Lizarra. «Mira con quién andas y te diré quién eres -Esaidazu norekin zabiltzan eta nor zaren esango dizut-», se leía en una pancarta popular que obligó a Ibarretxe a volver a la arena por unos minutos y pronunciar un titular: «El PP está boicoteando las instituciones vascas».

El problema vasco está en vía muerta. La afirmación adquiere mayor relieve cuando se pronuncia desde Cataluña. Desde aquí, el análisis del conflicto es mucho más claro y se constata que existe un abismo incluso entre quienes están a favor de la democracia y la libertad y en contra del terrorismo. Ayer se vio claramente en Barcelona. Mientras el PP boicoteaba a Ibarretxe sonó un «Gora Euskadi» de Carod-Rovira en el Parlament, el Agur Jaunak en pleno Eixample y la imagen de amistad del president y el lehendakari llegaba hasta el último rincón de este país.

Heribert Barrera, un luchador histórico y acérrimo republicano, lo explicó con contundencia a este diario: «Si Cataluña quiere ayudar a Euskadi debe luchar contra el intento de minimizar el nacionalismo; sin nuestro apoyo al Gobierno legítimo vasco no podrá haber paz».

Este país necesita recobrar el rumbo que han torcido las balas y la violencia. El PP y el PNV deben dar un paso atrás para ver la postal. Y la postal que se puede observar es trágica. Parece claro que retroceder un poco para ganar perspectiva puede ser la única solución para dar el gran salto que permita a Euskadi recobrar el calor que ayer volvió a sentir el lehendakari.

ASALTO DE LOS RADICALES A LA UNIVERSIDAD DEL PAIS VASCO
El Mundo 12 Mayo 2000

Un alumno del campus de Sarriko (Bilbao) de la Universidad del País Vasco fue agredido ayer por unos encapuchados a los que increpó por efectuar pintadas en las paredes de la Facultad de Económicas. Los hechos ocurrieron a las 10 de la mañana, cuando un grupo de estudiantes vio a nueve encapuchados realizar pintadas. Uno de los alumnos, que les llamó la atención, fue agredido con varias patadas y rociado con aerosol. En respuesta se llevó a cabo una concentración silenciosa a la entrada de la Facultad, donde se suspendieron las clases. En las pintadas, como se ve en la imagen, se leía «Txapas, gose greban», que significa «Txapas, en huelga de hambre», lema en favor de uno de los alumnos del centro que está en la cárcel.

Manifiesto de la Prensa
Pablo Sebastián La Estrella 12 Mayo 2000

Los directores de los diarios de Madrid, ABC, El Mundo y El País han tomado la iniciativa, seguida por la casi totalidad de los medios y los periodistas españoles, de elaborar una manifiesto contra ETA -"No nos callarán"-, en respuesta al chantaje que se desprende del asesinato de José Luis López de Lacalle y en homenaje póstumo a este demócrata que luchó con la palabra contra la violencia y el terror y por la Democracia y la Libertad.

Se trata de una excelente iniciativa, que nosotros suscribimos y apoyamos en ESTRELLA DIGITAL, que hoy será presentada en San Sebastián, para que no quede menor duda de las consecuencias que en el mundo de la información ha producido el último crimen de ETA.

Una respuesta tan unánime como contundente que no dejará el menor resquicio a equívocos ni trasmitirá tibieza o sensación de pasos atrás, como a lo mejor lo pretendía ETA con su crimen como lo explicó, sin pudor, el portavoz de EH, Arnaldo Otegui, cuando dijo que este asesinato era la manera de ETA de poner sobre "la mesa" su opinión sobre el comportamiento de ciertos medios y periodistas en relación con la cuestión vasca. Es decir, ETA pone el cadáver de un demócrata sobre un ataúd ("la mesa") para que los escritores, analistas e informadores entiendan cómo castiga la banda la libertad de expresión.

José Luis López de Lacalle representaba la Democracia (la lucha contra el franquismo y la cárcel), la libertad de expresión y el espíritu de Ermua. Era una voz con credibilidad y por ello fue seleccionado por sus asesinos. Querían dar un castigo "ejemplar" metiendo el miedo en el cuerpo de la Cultura y de la Información.

Se han vuelto a equivocar. No sólo no han conseguido, como hoy se verá en San Sebastián, lo que pretendían, sino que además han unido a los medios y a los periodistas por encima de sus diferencias, en unos momentos en los que la división y las discrepancias imperaban en la profesión periodística, entre editores, medios y destacados profesionales de la información.

Ojalá que el ejemplo dialogante y democrático de López de Lacalle y el atentado criminal que le ha segado la vida, además de la firme unidad de la prensa frente al terror y la decisión imparable de no callar, pueda ser el inicio de una nueva etapa en le periodismo español, ajena y lejana de las discrepancias que hemos vivido en los últimos años, porque medios, profesionales y editores se alejaron -o nos alejaron- de la simple función de la Prensa. Se mezcló, en ocasiones, la función social e informativa de la Prensa con la política y otros intereses, aunque nunca, como ahora, surgió la menor discrepancia a la hora de denunciar el fascismo terrorista.

En algunas ocasiones, en los pasados años y meses, la prensa española se alejó de tiempos más brillantes y decisivos para la Democracia y la Libertad, como fueron los primeros años de la Transición. Un tiempo pasado que sí fue, en su globalidad, mejor y que tendremos que recuperar lo antes posible, tras la estela y la memoria de López de Lacalle y ante el burdo desafío de ETA que hoy no sólo no causa miedo, sino que provoca en la Prensa la unidad y su decisión de no callar ante la amenaza del terror.


Polémica por el retroceso de la literatura en selectividad
ELENA CUESTA El Mundo 12 Mayo 2000

CATALUÑA / LOS RECTORES CATALANES, CONTRA LA SUPUESTA DECISION DE LA GENERALITAT DE SUPRIMIR LAS PRUEBAS

BARCELONA.- La Generalitat mantiene en las pruebas de selectividad cuestiones sobre literatura, según el departamento de Universitats, Recerca i Societat de la Informació. Las mismas fuentes también señalaron que la prueba de Historia de la Literatura no existe como tal desde hace años y que ésta se incluye en el comentario de texto de la prueba de lengua (tanto catalana como castellana) que es común y obligatoria para todos los estudiantes.

Así contesta el Gobierno catalán a una noticia aparecida en La Vanguardia según la cual «los bachilleres catalanes llegan a la universidad sin que se les haya obligado a estudiar literatura» porque la Generalitat prescinde de la Historia de la Literatura como materia exigible de selectividad. La diferencia que se establece entre la nueva prueba y la que se había realizado en años anteriores, cuando existía el COU, es que el texto debía servir al estudiante para explicar en la pregunta de Historia de la Literatura las corrientes literarias y sus obras emblemáticas.

Pero la Generalitat, con el decreto del Gobierno central en la mano, prefiere priorizar la capacidad de expresión del estudiante que su capacidad memorística sobre las corrientes literarias. «Desde hace años esto no se hace porque es prioritario que los alumnos aprendan a expresarse», comentaron las mismas fuentes. Así, a partir de este año, las preguntas se ciñen más a cuestiones sobre las características del género literario.

Según el nuevo decreto de la selectividad aprobado por el Gobierno en octubre, la prueba de lengua castellana, que se basa en un comentario de texto, consta de tres partes, una de ellas relacionada a cuestiones de lengua y literatura vinculadas al texto. En cuanto a la prueba de lengua catalana, el decreto expone que el contenido «será establecido por la Administración educativa competente». Estas pruebas las elabora la Generalitat con comisiones de expertos y profesores de secundaria.

Carme-Laura Gil, consejera de Educación de la Generalitat, sorprendida por la noticia aparecida en rotativo catalán, aseguró que está en contra de excluir de las pruebas de la selectividad de este año la prueba de Historia de la Literatura. «No me parece bien, estoy en contra», señaló la consejera en declaraciones a Catalunya Ràdio. La consejera de Educación manifestó que el curso que viene hablará «con la universidad sobre cómo se formulan las pruebas y pondremos manos a la obra para que no nos vuelva a pasar esto». La consejera también descargó su responsabilidad en los responsables de las pruebas de selectividad. «Esto es una decisión que se toma desde la selectividad, no desde el departamento de Educación». De todas formas, las reacciones no se han hecho esperar y los rectores de la Universidad Autónoma de Barcelona, Carles Solà, y de la Universidad Politécnica de Cataluña, Jaume Pagès, manifestaron su repulsa a la decisión de la Generalitat de suprimir las pruebas sobre lengua y literatura catalana y castellana.

Proyecto roto 
Editorial ABC 12 Mayo 2000

EL guirigay y la falta de liderazgo que han seguido a la derrota electoral no sólo se cobran el indeseable saldo de una oposición desvertebrada y errática, sino que están conduciendo a la ruptura del proyecto nacional del PSOE. Y esto último, en la actual hora de España, es aún peor que lo primero. Si malo es una oposición desnortada y débil, peor es una oposición carente de un proyecto nacional unitario.

Juan Carlos Rodríguez Ibarra lo declaró ayer con su contundente claridad acostumbrada. El partido vive sumido en el desbarajuste y en una situación disparatada. El presidente de la Junta de Extremadura prácticamente descalificó a la actual gestora, a la que acusó de intentar colocar de contrabando unas primarias, y afirmó que al nuevo secretario general habrá que darle como mínimo diez años para que pueda volver a poner un poco de orden en el marasmo. El debate interno y la lucha por el poder son naturales, si se mantienen dentro de ciertos límites. El problema principal del PSOE no es ese. El problema es que la superación de la crisis de liderazgo no admite dilaciones porque está empezando a resquebrajarse la unidad del partido en torno a su adhesión al proyecto de la España constitucional. Una vez más se comprueba que no convocar un Congreso Extraordinario después de la dimisión de Almunia fue un grave error político.

Mientras la nave de Ferraz va a la deriva, Pascual Maragall y Odón Elorza están rompiendo el proyecto nacional de su partido. Se están comportando como si fueran más nacionalistas que socialistas. Los aplausos tributados por los diputados del PSC a Ibarretxe en el Parlamento catalán, en contraste con la actitud de silencio distante del PP, entrañan un desafío a la dirección de su partido y a su proyecto para España. ¿Olvidan Maragall y sus secuaces criptonacionalistas que el Gobierno de Ibarretxe se sustenta en los votos de quienes justifican los crímenes de los que asesinaron a su compañero Buesa? ¿A qué extraño y espurio sistema de lealtades obedecen los socialistas catalanes? La adhesión a Ibarretxe forma parte del mismo talante que lleva a Maragall a aliarse con Esquerra Republicana en el Senado y a concederle todas las prebendas posibles. Pero desgraciadamente no se trata de un caso único en el seno del PSOE. Es el mismo despropósito que condujo a los pactos con grupos nacionalistas de dudoso encaje constitucional en regiones como Galicia o Baleares. ¿Cómo se compadecen estas alianzas con las palabras de dirigentes como, entre otros muchos, Bono, Ibarra, Díez o Rodríguez Zapatero? Este caos ideológico y estratégico es malo para el futuro del PSOE, pero también lo es para España.

Es también el mismo síndrome que padece Odón Elorza, que prefiere el pacto con el PNV en contra del criterio de la dirección y de la inmensa mayoría de los militantes de su partido. Con estas actitudes contrasta ejemplarmente la defensa de Rosa Díez de la necesidad de que el PSOE articule su regeneración a partir de la recuperación de un proyecto nacional para España.

El problema es que la situación del partido, que ayer diagnosticó certeramente Ibarra, no impide la consumación de estos auténticos desmanes. Y lo malo es que, salvo algunas declaraciones sensatas, no parece atisbarse la solución. La necesaria renovación difícilmente puede proceder de la recuperación de la vieja galería de notables, demasiado conocidos, ni tampoco de la proliferación de pequeños autopostulantes que apenas concitan mínimas adhesiones. Una cosa es el debate interno y la designación normal de un nuevo secretario general y otra muy distinta que cuando llegue ese necesario y urgente momento, el proyecto nacional del PSOE se encuentre dinamitado. La gestora tiene competencias para poner un poco de orden e impedir actitudes como las de Maragall y Elorza, opuestas a la tradición socialista y a la voluntad de la mayoría de sus militantes.

Senado regional 
Por Julián Marías, de la Real Academia Española ABC  12 Mayo 2000

DESDE hace algún tiempo, se habla con frecuencia de la reforma del Senado. La Constitución dejó limitado su papel, lo subordinó enteramente al Congreso, que decide definitivamente; «es una Cámara que puede hacer perder un mes en algunas ocasiones», dije entonces. Se podrían hacer otros reparos, pero lo que ahora parece interesar es convertir al Senado en una Cámara regional o, como a veces se dice impropiamente, «territorial».

Hace muchos años, creo que veintitrés, dediqué reflexión a este asunto y escribí sobre él. Comenté entonces algunos escritos del admirable barcelonés Antonio de Capmany y Montpalau (1742-1813), entusiasta de las regiones y que encontraba gravísima su desaparición legal en Francia y su sustitución por los departamentos. Creía que esto disolvía la estructura real de la sociedad y sobre todo su representación. Encontraba incomparable el grado de realidad de las regiones tradicionales y el de los pequeños y relativamente artificiales departamentos.

Estaba sustancialmente de acuerdo con Capmany, y creía que sus argumentos eran aplicables a España. En 1808, en plena invasión napoleónica, veía la salvación en la soberanía nacional, en que España, una y diversa, tome en sus manos su destino. Justamente con su articulación en regiones: Aragoneses, Valencianos, Murcianos, Andaluces, Asturianos, Gallegos, Extremeños, Catalanes, Castellanos, etcétera.

En 1977 veía yo dos peligros: uno, el «centralismo» regional, el manejo de una región entera por su capital y la interferencia de unas regiones en otras; en segundo lugar, que no puede haber más instituciones «interregionales» que las nacionales, las del conjunto. Un error peligroso es el establecimieno de magistraturas regionales aisladas, sin referencia a la Nación como tal. Por esto proponía la creación de un Senado regional.

En lugar de haber senadores por Soria, Córdoba, Gerona, Guipúzcoa, Huesca o Pontevedra, podría haber, directamente, senadores por Castilla, Andalucía, el País Vasco, Aragón o Galicia. El Senado, institución nacional, sería a la vez regional, el gran instrumento de representación de las regiones juntas como tales. Allí, en uno de los escenarios de la política española, estarían presentes las regiones con sus problemas, sus descontentos, sus deseos, sus voluntades colectivas, sus personalidades, en suma. Sería el órgano de la convivencia regional, la articulación real de España como sistema de sus autonomías.

Y al lado de esto en el plano -todavía más importante- de la sociedad, la multiplicación de instituciones culturales, deportivas, económicas. La utilización de los recursos comunes de cada región para restablecer su historia, sus monumentos, sus tradiciones, su artesanía, todo lo que da realidad y no la reduce a un nombre vacío.

Lo decisivo son los proyectos, los programas. No consigo descubrirlos en las propuestas «regionales», y cuanto más «nacionalistas», menos. Es menester mostrar todo lo que una región autónoma puede hacer, y que no es posible sin autonomía: esta es la verdadera justificación. Autonomía «por» añejos motivos históricos no siempre claros o por oscuros rencores o frustraciones, es una cosa; autonomía «para» proyectos interesantes para la perfección de cada región y de España entera, es otra.

Creo que España se embarcaría con entusiasmo en un sistema de autonomías que significara la división del trabajo nacional, la diversificación de las funciones reales, la utilización conjunta y diferenciada de los recursos; en suma, la articulación de las empresas españolas. Una colección de egoísmos o resentimientos, un impulso suicida hacia el particularismo, no puede de verdad interesar a nadie. La utilización libre de la orquesta española, regida por una leve batuta y, sobre todo, por una partitura múltiple y compleja, convergente en una sinfonía, puede ser, ni más ni menos, nuestro proyecto histórico para este final del siglo XX.

Estas ideas fueron pensadas y publicadas durante la discusión y redacción de la Constitución. He querido recordarlas ahora que ha vuelto a plantearse este delicado asunto, y los políticos van a enfrentarse con él. Se trata, a mi juicio, de la necesidad de pensar antes de hacer, de no afrontar soluciones y fórmulas sin tener presente la realidad, sus conexiones y sus posibles consecuencias. Si prevalecen criterios parciales, reducidos a los intereses -reales o imaginados- de cada región o comunidad aislada, se habrá destruido la posible eficacia de la transformación del Senado.

Habría que empezar por la revalorización del Senado. Una fracción del cuerpo político lo ha visto siempre con malos ojos, y prefiere su inexistencia; por eso ha tratado en la actualidad de «disminuirlo» o atenuarlo, de borrar sus diferencias con el Congreso, de amortiguar su función. Yo creo que el Senado, si de verdad existe, es una institución preciosa, y uno de los errores de la República fue su supresión, que hubo de contribuir a su desequilirio interno y su evidente fragilidad.

A lo largo de la historia, los Senados han tenido caracteres propios, desde la condición requerida para formar parte de ellos -la edad que indica su nombre, aunque las cosas han cambiado mucho- hasta el procedimiento de designación o elección. Todo eso merecería revisarse.

Por otra parte, hay que tener presente con todo rigor que España es ahora un Estado de Autonomías, con pluralidad interna, que nada tiene que ver con el federalismo, sino más bien es lo contrario. Un Estado unitario nada tiene de «centralista», porque no hay un centro que decide, sino que esta función corresponde al conjunto, a la totalidad con su propia estructura.

El mayor error, sin embargo, consistiría en olvidar que la misión de un Senado regional es la convergencia, convivencia y personalidad de las regiones todas, que para eso se reúnen en un Senado. Si algo tiene que estar excluido es el particularismo, el tomar las partes como «todos» suficientes e insolidarios. Tentación frecuente en la historia española, cuyo ejemplo más claro e ilustre es el de los Reinos de Taifas, paralelo en el tiempo a la serie ininterrumpida de las «incorporaciones» de la España cristiana, que culminó en la final, la de Castilla y Aragón, que significó el término definitivo del dominio musulmán y el comienzo de la expansión y la hegemonía de España durante dos siglos.

Esto hace pensar en la consecuencia de eficacia que pueden tener las concepciones políticas, adónde pueden llevar. Y por eso creo conveniente pensar antes de tomar decisiones, imaginar a qué porvenir nos conduce lo que hacemos, con reflexión o sin ella, en el momento presente.

Más birria aún
Por Alfonso Ussía ABC 12 Mayo 2000

SE veía venir. Aquello no fue un pacto, ni un acuerdo ni nada. Fue una pataleta de perdedores que no supieron encajar una derrota. Y se juntaron para fastidiar al ganador y hacerle una butifarra a los electores baleares. Se montaron un Gobierno que es lo más parecido al número trece de la «Rúe» del Percebe. El PSOE, en su afán obsesivo de desplazar al Partido Popular, buscó coincidencias con grupos políticos exóticos y anticonstitucionales. Pagó la factura y de qué manera. El Pacto Balear, que ya de por sí fue una birria desde su nacimiento, se hizo aún más esperpéntico tras las elecciones de marzo, en las que el Partido Popular arrasó en las Islas Baleares. Ocurre cuando se meten a vivir en la misma jaula un zorro, una gallina, un mandril, un lobo y una vaca. La más grande, la vaca, pero también la más tonta. Todavía más si la vaca no sabe a ciencia cierta qué narices hace en esa jaula.
El Gobierno balear está formado en la actualidad por cinco partidos. Esas cinco formaciones juntas no lograron en las últimas elecciones arrebatar la mayoría absoluta al Partido Popular, detalle que sería de agradecer tuvieran en cuenta algunos de sus firmantes. El PSOE, que en las islas está dividido en dos tendencias. La nacionalista y la constitucionalista. A la nacionalista pertenece el actual presidente, Francesc Antich, de marcada derivación hacia el catalanismo a ultranza y la consecución de los «Países Catalanes». El consejo comunista Eberhard Grosske no encaja con sus compañeros —quizá por la dificultad que encierra pronunciar su nombre en la intimidad—, y se lleva a matar con el consejero de Turismo, que en Mallorca tiene tanta importancia como el presidente de la Autonomía. Los Verdes van a lo suyo, que nunca se ha sabido lo que es. Provienen de un «puzzle» de agrupaciones y reuniones de amigos, entre las que destaca una cosa que se llama GOB —Grupo Ornitológico Balear—, de muy escasa consistencia científica y originarios del amplio sector del «ecologismo sandía», muy verde por fuera y muy rojo por dentro. A su aire van también los nacionalistas del PSM, y a contracorriente de todos los de Unión Mallorquina, la formación liderada por María Antonia Munar, que es una señora a tener muy en cuenta. Se topan Montgomery y Rommel con María Antonia Munar en el desierto, y se rinden los dos. La señora Munar es, junto a Joaquín Almunia, la responsable máxima de la birria. Ahora añora su anterior pacto de Gobierno con el Partido Popular y desea hacer astillas de su chapuza.

Claro que los pequeños partidos y grupos políticos locales no han hecho otra cosa que aprovecharse de la empanada mental que presenta el PSOE en casi todas las regiones de España. Nadie ha comprendido —especialmente entre los socialistas—, los pactos alcanzados en Galicia con el Bloque Nacionalista Gallego. Esos deslices, que acaban en morrones estéticos, no pasan inadvertidos por las mentes de los electores, y los resultados últimos así lo han confirmado.

El comunista Eberhard Grosske, célebre exclusivamente por su heroica decisión de retirar de su despacho la fotografía del Rey, representa a una porción mínima, casi ridícula, de la población balear. No obstante, se mueve como si administrara la mayoría absoluta de las voluntades populares. Defecto muy de ellos, que cada día que pasa cuentan con menos votos, menos ideas, menos futuro y más pasado. Pero no puede terminar bien lo que empezó tan mal. Y todo va a saltar por los aires cuando a la señora Munar se le hinchen definitivamente las narices, que ya están en proceso de abultamiento progresivo. Gobernar a espaldas de la voluntad popular es poco rentable para el prestigio y menos admisible para la estética democrática. Son consejeros del Gobierno, actualmente, representantes del casi nada, y así no puede funcionar la máquina.

Cuanto antes se desinfle el globito, mejor para todos. Mejor, incluso, para quienes vuelan en el globito por encima de sus ciudadanos. Esa señora Munar, tan mandona y enfadada, está a punto de terminar con su birria inventada. Porque al día de hoy, la birria del PSOE, de la señora Munar, de los nacionalistas, los comunistas y los verdes huele peor que el cuarto de baño de «Gran Hermano».

La Audiencia Nacional confirma que la violencia callejera es terrorismo y rechaza que se juzgue en el País Vasco  
MADRID. ABC 12 Mayo 2000

La Audiencia Nacional ha rechazado la petición hecha la pasada semana por el abogado Iñigo Iruin en relación con los casos de violencia callejera en el País Vasco, que penalmente se encuadran en los delitos de terrorismo. Iruin sostiene que no se trata de acciones terroristas y que, por lo tanto, la competencia para su enjuiciamiento debería corresponder a los Juzgados y Tribunales vascos, y no la Audiencia Nacional.

La Audiencia Nacional, según informa Europa Press, cree que si bien este tipo de casos no se acomodan al concepto clásico de terrorismo, es «indudable» su vocación de violencia política.

La resolución, en la que se anuncia el voto particular discrepante del magistrado Ricardo de Prada, recomienda que se «pondere cuidadosamente» la aplicación de medidas antiterroristas excepcionales como la ampliación del plazo de detención, la violabilidad del domicilio y el secreto de las comunicaciones en este tipo de casos.

El Tribunal analiza el fondo de la cuestión que se centra, según la solicitud del abogado Iruin, en el artículo 577 del Código Penal. El letrado sostiene que este tipo penal (que recoge acciones como homicidios, lesiones, secuestros, amenazas, incendio o estragos) es aplicado a personas no integradas en grupos terroristas

La Sala afirma, por el contrario, que ese precepto amplía el delito de terrorismo y que el elemento que debe tenerse en cuenta es «en especial si el acento se pone en la finalidad de subvertir el orden constitucional», característica esta específica de la actividad terrorista.

Por otra parte, algunos jueces y fiscales de la Audiencia Nacional mantuvieron el miércoles una reunión informal con sus colegas francesas Laurence Le Vert e Irene Stoller, la juez y la fiscal especializadas en delitos de terrorismo.

Fuentes de la Audiencia Nacional indicaron que la reunión, continuación de la mantenida en marzo en París y en la que el tono fue absolutamente cordial, se centró en la necesidad de agilizar los procesos de extradición para que los delincuentes puedan ser trasladados cuanto antes al país que los reclama.

El peligro de saber lenguas y no tener nada que decir
IMPRESIONES El Mundo 12 Mayo 2000 

La deficiente regulación del examen de Selectividad, como ocurre en Cataluña, puede desembocar en una grave penuria educativa. Así, la decisión de la Generalitat de prescindir de la historia de la literatura como materia exigible, está llevando a que muchos centros la eliminen de las ramas científicas o técnicas del Bachillerato. Se trata de concentrar las horas lectivas en las materias útiles para la Selectividad con el peligro de que, aún consiguiendo el acceso a la Universidad, se deje de lado una formación integral en la que la literatura tiene, sin duda, un papel fundamental para el conocimiento de la historia y, en general, de la civilización que representa. Si ya en los Bachilleratos de Humanidades y Sociales las horas dedicadas a la literatura son a todas luces escasas, los alumnos de las demás ramas pueden iniciar sus estudios universitarios con una supina ignorancia de los autores y obras esenciales de la literatura universal y de su propio entorno cultural. El problema no es sólo catalán porque su primera causa está en la legislación educativa, ya que la LOGSE plantea un currículo que, por extenso, se convierte necesariamente en superficial. Resulta patético que la preocupación de los profesores sea, al término del Bachillerato, la ortografía de sus alumnos para el examen de Selectividad y no conocimientos que deberían ser básicos. En Cataluña, en donde se añade el bilingüismo, tanto la regulación de la prueba como la falta de listas de lecturas obligatorias, agravan el problema. Si no se remedia, serán cada vez más los alumnos que, además de saber lenguas con carencias, no tengan nada que decir.

 

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