AGLI

Recortes de Prensa    Jueves 18 Mayo  2000
#El PP respalda que el español desaparezca en las relaciones del Parlamento Europeo con la Prensa 
ESTRASBURGO. Alberto Sotillo corresponsal  ABC 18 Mayo 2000  

#Uriarte III
ERASMO El Mundo 18 Mayo 2000

#ETA PRESENTA SU PROGRAMA TOTALITARIO Y EXCLUYENTE
EDITORIAL El Mundo 18 Mayo 2000

#ETA no cambia; el PNV tampoco 
Editorial ABC 18 Mayo 2000

#La Udalbitza  
JAIME CAMPMANY ABC 18 Mayo 2000  

#El desprecio
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 18 Mayo 2000

#ETA niega a los no nacionalistas el derecho a decidir sobre el futuro del País Vasco
El Mundo 18 Mayo 2000

#Los periodistas reivindican una vez más la libertad de expresión frente a la violencia terrorista
Madrid La Estrella Digital 18 Mayo 2000

#Aznar arguye un adelanto electoral porque un "amplísimo sector vasco" se siente indefenso
LUIS. R. AIZPEOLEA, Madrid El País 18 Mayo 2000



El PP respalda que el español desaparezca en las relaciones del Parlamento Europeo con la Prensa 
ESTRASBURGO. Alberto Sotillo corresponsal  ABC 18 Mayo 2000

El Parlamento Europeo prescindirá del idioma español en sus relaciones con la Prensa. La decisión se adoptará «a título de ensayo» durante seis meses, según insistió el vicepresidente de la Cámara, Aleix Vidal-Quadras, que dio el visto bueno a la misma. Éste es un significativo paso para la «guerra de lenguas» de la UE, en la que se avanza hacia la desaparición del español en aras del inglés.

El Parlamento Europeo no sólo prescindirá de la lengua de Cervantes en sus comunicados y resúmenes de debates y de votaciones, sino que reestructurará también su unidad de Prensa por sectores temáticos y nunca lingüísticos. Es decir, se prescindirá de las sensibilidades de cada país, que se sacrificarán en aras de una informe «opinión europea» que, por lo visto, es incompatible con las particularidades y la diversidad de lenguas.

EJEMPLOS DEL DISPARATE
Baste un ejemplo para comprender el disparate: un funcionario finlandés podría ocuparse de resumir el eventual debate suscitado al hilo de los costes de transición a la competencia (CTC) concedidos a las empresas eléctricas españolas, que es una cuestión de candente actualidad en nuestro país, pero que suena literalmente a chino más allá de los Pirineos. De igual manera, un español podría ocuparse de la reseña sobre las complejas sutilezas que condicionan los fondos de cohesión recibidos por Laponia, cuestión en la que no parece que sobren especialistas en nuestro país.

Esta decisión fue tomada sin recabar la opinión de la Prensa. Impuesta como un hecho consumado. Y aceptada por el vicepresidente español de la Cámara, el popular Aleix Vidal-Quadras. Se abstuvieron los otros dos vicepresidentes españoles del Parlamento, el socialista Joan Colom, y el representante de Izquierda Unida, Alonso Puerta, quien sí reconoció que tal acto implica «un riesgo para el español» y puede facilitar el camino para que el alemán se imponga también como lengua de dominio en la Unión junto al inglés y el francés.

Y es que, en un alarde de indeterminación, la Mesa de la Eurocámara acordó que los boletines se entregarán a la Prensa de forma inmediata «en la lengua en la que hayan sido redactados». Por la mecánica impuesta en la Unión, esta fórmula sólo puede significar que los comunicados vendrán redactados en francés o inglés. Aunque, al mismo tiempo, se abre la puerta para que, en su día, el alemán se las ingenie para depositar sus papeles en la lengua de Goethe. Éste es ya el régimen imperante en la Comisión Europea y, de cara a la ampliación, se perfila como un sistema inevitable tanto en la Eurocámara como en las reuniones celebradas en el Consejo por los Gobiernos de los Quince.

Para salvaguarda de las formas y despilfarro de energías, el boletín original se traducirá después a las once lenguas de la UE. Pero si se tiene en cuenta que un traductor suele trabajar a un ritmo de dos horas por cada cara de página, puede calcularse la utilidad de ese documento para un periodista apurado. El español se quedaría para recuerdo arqueológico en los archivos del Parlamento. Los servicios del Parlamento intentarían ganar tiempo poniendo los documentos en Internet, pero las líneas telefónicas de la Cámara son tan débiles que la Red funciona un día sí y otro no, y según qué horas. Otro sarcasmo para una Eurocámara imbuida de modernidad y nueva economía.

Aunque parezca menor, esta decisión se produce sobre el telón de fondo de la encarnizada lucha que, hasta hoy, han librado España e Italia para preservar sus lenguas en la Unión. Y es que, en este club, nunca se administran los tragos amargos de un solo golpe, sino a sorbos casi imperceptibles, de forma que, al final, el purgado casi no se dé cuenta de lo que le han hecho engullir.

«GUERRA DE LAS LENGUAS»
El caso es que ya ha echado a correr la previsión de que, de cara a la ampliación, se acabará el uso de las respectivas lenguas de cada Estado y quedarán sólo el francés y el inglés. Los representantes alemanes, sin embargo, hace ya tiempo que se han movilizado con éxito. Han conseguido introducir su lengua en la Comisión y ya sólo les falta imponerse en las reuniones de los Quince y hacer cierto acto de presencia en la Eurocámara. Hasta ahora, la estrategia de España consistía en mantenerse siempre a la ofensiva frente al avance del idioma de Goethe, pues se teme que, una vez que se imponga éste, la «guerra de las lenguas» ya quede zanjada. Lo ocurrido ayer, sin embargo, puede ser un precedente, ya que es la primera gran concesión realizada por nuestro país. El primer sorbo del purgante.

Vidal-Quadras, no obstante, insistió en que se trata sólo de «un ensayo..., una experiencia de seis meses». Un ensayo para la desaparición del español en el campo de pruebas de la Prensa. Aunque remachó que, si definitivamente no gusta la decisión, siempre habría una oportunidad para dar marcha atrás. La reversibilidad de tal tipo de actos, sin embargo, sí sería hecho sin precedentes en la Unión, en la que cualquier pequeño paso es siempre el anuncio del pequeño paso siguiente que se dará en la misma dirección.

Uriarte III
ERASMO El Mundo 18 Mayo 2000

Algo misteriosamente enfermizo -¿acaso un Expediente X?- sucede en el Norte, en sus mefíticas atmósferas de azufre, pues hasta este prelado sucumbe a la enfermedad enigmática que le lleva a equiparar las balas a los adverbios y a dedicar tan poco desvelo al No matarás. Solución: poner en el arreglo la mitad del empeño que dispensa en favor del nasciturus como proyecto de vida aún no culminado.

ETA PRESENTA SU PROGRAMA TOTALITARIO Y EXCLUYENTE
EDITORIAL El Mundo 18 Mayo 2000

El discurso de ETA -esta vez en forma de acrítica entrevista en el diario Egunkaria- tiene un objetivo escalofriante: sólo se detendrá la violencia cuando PNV y EA se plieguen totalmente a su propuesta. «Pueden poner fecha», añade la banda con el estilo del chantajista.

Y, por si quedara alguna duda, expone con meridiana claridad sus condiciones: deben sumarse sin ambages a un proceso de «construcción nacional» en el que sólo podrán participar los nacionalistas, excluyendo de las decisiones sobre el futuro del País Vasco, y de una hipotética autodeterminación, a quienes no compartan la identidad nacional que ETA impone, en la que ser vasco es incompatible con ser español.

Al mismo tiempo, la banda terrorista quiere que los nacionalistas establezcan un filtro que convierta a los inmigrantes en ciudadanos vascos. En un gesto de aparente condescendencia, ETA asegura que los inmigrantes podrán mantener su cultura, pero siempre a título particular porque, como ciudadanos, tendrían que respetar «los derechos de Euskal Herria», que son los que ETA determina. Aunque sólo sea por la crudeza, este prograna totalitario supone un paso más que las referencias de Arzalluz sobre la inmigración como causa de que el nacionalismo no sea mayoritario o que las condiciones que las juventudes de EA quieren establecer para que los no nacidos en el País Vasco tengan voz en el diseño de su futuro.

Es lógico que, en esas coordenadas, no le preocupe a ETA que el PP o el PSOE gobiernen en la comunidad autónoma. Quienes pretendan mantener su españolidad o defender un proyecto ajeno a los desvaríos de ETA no tiene voz ni voto, y mucho menos lo que llaman «veto», aunque sean mayoría en las urnas. Sobre todo cuando al programa totalitario se añade el terrorismo. Si el futuro se dibuja como una sucesión de pogromos contra quienes no se sometan a sus dictados, el presente no es menos aterrador: «Nosotros no utilizamos la lucha armada contra PNV y EA, sino contra los enemigos de Euskal Herria».

Estos partidos aseguraron ayer que el cese de la violencia está sólo en manos de ETA. No basta. Incluso condenándola, no basta con discutir si ha sido ETA o han sido ellos los desleales a un proceso pactado en secreto. Tampoco bastan los llamamientos voluntaristas a un nuevo alto el fuego. O se suman a la defensa de las libertades y al combate contra el terror totalitario con los instrumentos del Estado de Derecho o seguirán siendo parte del problema.

ETA no cambia; el PNV tampoco 
Editorial ABC 18 Mayo 2000

SI algo resulta evidente tras la entrevista con dos dirigentes etarras publicada ayer por «Eukaldunon Egunkaria» es el protagonismo central de ETA en el seno del nacionalismo vasco. Las razones por las que la organización terrorista ha llegado a esta situación de fuerza estratégica están en los pactos y entendimientos con el PNV y EA. Ambos partidos cedieron en agosto de 1998 al trueque de tregua por soberanía y ahora ETA, que no anuncia la tregua tan esperada por Ibarretxe, les ofrece algo parecido, aunque con graves matices, porque descarga en el PNV y EA la posibilidad de poner fin definitivamente a la actividad terrorista («lucha armada», en el lenguaje etarra). El precio es aceptar la unión efectiva de todos los nacionalistas en torno a la construcción nacional, con plazos y contenidos. Para suavizar el envite, ETA modula su tono en diversos pasajes de la entrevista. La banda terrorista elogia ampliamente el pacto de Estella y Udalbiltza —Asamblea de Electos— y llama a sus principales firmantes, PNV y EA, a seguir en ambos compromisos «para construir la nueva casa con los instrumentos que existen en la actualidad». También hay reproches a ambos partidos, los ya conocidos con la publicación de los documentos de la tregua y en otros comunicados de ETA. Pero para no asustar más de lo debido con esos reproches y desmontar el argumento del miedo, la banda terrorista deja claro —a quien aún no lo supiera— que ni PNV ni EA son objetivos de su acción terrorista.

Resulta lógico que al PNV no le guste que ETA le haga responsable por omisión de la violencia terrorista, como demuestra la encendida reacción de Anasagasti, muy molesto con el tono empleado por los etarras. Otra cosa es que, superada la reacción inmediata, los nacionalistas lleguen a rechazar de plano y definitivamente las últimas propuestas que le ha hecho ETA, precedidas por otras muy similares de HB en boca de Otegi. En definitiva, esas propuestas son coherentes con el tinglado soberanista en el que siguen PNV y EA, montado a raíz del acuerdo con ETA. Ambos partidos siguen en el pacto de Estella y se mantienen en la Asamblea de Electos —Udalbiltza—, cuyas reuniones quedaron aplazadas sine die. Hace tiempo que el nacionalismo vasco incorporó el discurso de ETA como un elemento más de su dinámica política. Por esta razón sus reacciones a las críticas etarras se asimilan con moderada indignación, siempre seguida de la reafirmación de los principios de Estella.

Mientras los nacionalistas y ETA insisten en estos enjuagues imposibles, los partidos constitucionalistas siguen apostando por la fórmula que dicta el sentido común: la unidad democrática, la firmeza y el sostenimiento de una política gubernamental que, basada en el rigor y los principios, es la única adecuada para la higiene democrática, la salvaguarda de los derechos humanos y la unidad constitucional de España.

La Udalbitza  
Por JAIME CAMPMANY ABC 18 Mayo 2000

ESPAÑA sin problema. Bueno, eso quisiéramos la inmensa mayoría de los españoles. Pero el problema existe. Es un problema inventado por una minoría, atizado con violencia por una parte y alimentado con irracionalidad por otra. Será inventado y absurdo, pero haberlo, haylo. El problema de España se llama País Vasco. No pasa día sin que esa inmensa mayoría de españoles que tienen «problemas», los problemas normales de cada día, pero que no inventan ningún «problema», tengan que enterarse, dolerse y desesperarse con el desarrollo, la insistencia y el encono del problema del País Vasco. Muertes, atentados, desórdenes, declaraciones disparatadas, actitudes violentas de obra y de palabra logran convertir en problema la convivencia normal y pacífica.

Se trata de un proceso diabólico en el que una banda de asesinos, de un lado, y un grupo de fanáticos, del mismo lado, intentan alterar por todos los medios la voluntad soberana de todo un pueblo. Y se trata de una patología demencial colectiva, delirante y frenética, que ataca a una parte mínima del pueblo vasco, no digamos del pueblo español, y que intenta imponerse por el terror y por la explotación de una infantil vanidad emparentada con el racismo y la xenofobia. El reciente llamamiento al enganche de los jóvenes en banderines de criminalidad y de violencia se añade a la larga serie de asesinatos para darnos una idea real y exacta de la perversidad del ideal y los objetivos de la banda etarra.

Si a esa consideración se suman la ceguera y el empecinamiento incomprensible del nacionalismo democrático por compartir ese ideal y esos objetivos, con un rechazo tímido y convencional de sus métodos violentos, obtendremos una visión casi completa del «problema» vasco. Sólo falta para ello la consideración de un fenómeno mucho más incomprensible todavía, y es la repetida, la tenaz, aunque a veces vacilante, fidelidad de una parte del electorado a esos partidos que negocian y pactan con el terrorismo, y que comparten con sus ejecutores aspiraciones y objetivos. Casi la mitad del pueblo vasco vota a esos partidos y soporta a esos líderes, y ahí radica la parte más delicada, triste y desconcertante del «problema».

He de confesar que escribo del «problema» vasco, el problema de España, con cansancio y con un desánimo que debo vencer cada día. Porque escribir del País Vasco es como sufrir el tormento de Sísifo. La esperanza se nos cae cada noche y hay que empezar a levantarla de nuevo cada mañana. ¿Es que no será posible que alguien aplique un poco de racionalidad y de buen sentido, de cordura elemental, a la resolución del «problema»? Cada día nos asalta la perpetración de un crimen inútil o de una palabra ociosa. ¿A qué viene ahora eso de la Uldalbitza? O eso es un proyecto fantasmal o es un intento de hacer pedazos la Constitución española y el Estatuto vasco, es decir, un disparate peligroso.

Introducir en la estructura constitucional de España un elemento de extorsión y de división como puede ser una asamblea de municipios, que será forzosamente parcial, supone un nuevo y colectivo atentado contra la paz y la normalidad del País Vasco. Y el tira y afloja del PNV y de EA en relación con ese proyecto típica y abiertamente separatista es otra forma de ambigüedad calculada y culpable. Eso es un desafío arrogante a los poderes del Estado, un nuevo acoso a la unidad de la Nación y otro ataque a la soberanía indivisible del pueblo español. Y de paso, y de ello debieran ser conscientes los partidos nacionalistas, supone descargar hachazo tras hachazo sobre la convivencia en el País Vasco, abriendo en él una brecha sangrienta.

El desprecio
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 18 Mayo 2000

Pujol presidirá el desfile de las Fuerzas Armadas en Barcelona, si bien ha dicho y requetedicho que no lo hace ni a gusto ni por gusto. Además, ha obligado a Trillo a cambiar el itinerario, llevando a los soldados por las cuestas de Montjuïch, que es como si en Madrid cambiaran el desfile de La Castellana a la estación de esquí más próxima. Se supone que entre los árboles, las emboscadas de los llamados pacifistas y los problemas del motor quedarán más protegidos del inclemente sol. Pero, sobre todo, Barcelona quedará protegida de la inclemencia de poder contemplar, horror, un desfile de las Fuerzas Armadas, que es algo que a los nacionalistas, como todo lo que suena a España, les suena fatal. Las Olimpiadas eran lo menos parecido a un desfile militar y la familia Pujol Ferrusola montó exactamente igual el numerito del Freedom for Catalonia.

Así que nada de ancestral aversión a ejércitos antiguos, ni de Olivares ni de Felipe V. Un siglo después de Almansa, en el Bruch y en Gerona, los catalanes lucharon fieramente contra Napoleón en la Guerra de la Independencia, de la independencia de España, conviene recordar. Y durante todo el siglo XIX encabezaron todas las iniciativas políticas para combatir el liberalismo en general y al progresismo en particular, también en toda España. El carlismo no era un precedente del nacionalismo antiespañol. Era un movimiento integrista españolísimo, nostalgia del antiguo régimen y de la España antigua. Y los liberales, progresistas y moderados, sólo se atrajeron a medias a la carlistada catalana cuando aceptaron un proteccionismo comercial para toda España, para que las fábricas catalanas compensaran el mercado americano con el interior cautivo. Pero el atropello y la falsificación del pasado no implica tener que aceptar también los desaires del presente. Supongo que Eduardo Serra, siempre tan profesional, le ha dejado ese regalito a Trillo, pero el nuevo ministro se ha comportado de forma lamentable acudiendo a recibir órdenes y quejas del presidente de la Generalidad. No debió aceptar ni unas ni otras. Las Fuerzas Armadas representan a todos los españoles, dentro y fuera de nuestro país. Y por ser de todos los ciudadanos, los políticos no pueden tratarlas como una parcela de actividad particular.

Si Pujol no quería presidir el desfile no debió hacerlo o no debió decirlo. Y antes de cambiar el itinerario debió cancelarse. No hay por qué humillar a quien no lo merece. Y ni las Fuerzas Armadas ni el pueblo al que pertenecen y sirven, o sea, el común de los españoles, tienen por qué aceptar lo inaceptable. A una coz de Pujol no se le puede contestar con un ramito de violetas.

Advierte de que en el proceso político sólo podrán participar quienes se sientan vascos - Considera que un inmigrante se convertirá en ciudadano vasco cuando respete los derechos de Euskal Herria  
ETA niega a los no nacionalistas el derecho a decidir sobre el futuro del País Vasco
El Mundo 18 Mayo 2000

BILBAO.- La organización terrorista ETA niega a los ciudadanos no nacionalistas el derecho a participar en el hipotético proceso soberanista para decidir el futuro del País Vasco. Así se desprende de la entrevista publicada ayer en el diario abertzale Euskaldunon Egunkaria, en la que ETA asegura que cada ciudadano del País Vasco deberá elegir entre tener la nacionalidad «española, francesa o vasca» y que un inmigrante sólo podrá convertirse en ciudadano vasco cuando «respete los derechos de Euskal Herria».

En la entrevista, realizada a dos encapuchados, y que por el contexto parece muy reciente, ETA revela también que en la actualidad sigue manteniendo contactos con PNV y EA, así como «con otros muchos agentes políticos, sindicales y sociales».

ETA insiste en hacer recaer sobre PNV y EA -en forma de una mayor implicación y compromiso con la construcción nacional- la responsabilidad del avance del «proceso» y, en consecuencia, del «cese de la lucha armada».

En un tono más flexible, la organización terrorista afirma que PNV y EA ya tienen su nueva propuesta soberanista y asegura no tener «prisa» si «las condiciones y el rumbo, el camino y los objetivos están claros» e, incluso, habla de un periodo de «transición» y se muestra dispuesta a «utilizar el marco actual para construir uno nuevo». Hasta ahora siempre había rechazado el Estatuto y las instituciones que de él se derivan.

Estas son algunas de las declaraciones de los encapuchados:

Análisis de las propuestas.- «Para empezar hay que decir que, por el momento, sólo hay una sobre la mesa. Se lo dijimos claramente a PNV y EA: no estamos cerrados con nuestra propuesta; no creemos que poseamos la verdad absoluta. Estamos dispuestos a recibir cualquier propuesta que vaya en la misma dirección. Y decimos "en la misma dirección" porque todos estuvimos de acuerdo en ello. En teoría, por lo menos, todos estuvimos de acuerdo a la hora de definir la última estación. La parte buena de nuestra propuesta es que realiza un diseño completo: comprende la situación actual, toma en cuenta la pluralidad de la sociedad vasca, ofrece medios y tiempo para cambiar las cosas y, a la vez, ofrece la posibilidad de desarrollar ese camino».

«Sigue abierto ese proceso que recibieron con toda ilusión ETA, PNV, EA, la izquierda abertzale, los grupos sociales, los ciudadanos de a pie y todo el mundo. Y lo que pide ese proceso es alcanzar una definición y un consenso. Que encontraremos obstáculos y que tendremos que cambiar el ritmo, en eso todos estamos de acuerdo. Acordaremos los ritmos, adecuaciones y demás. Nosotros no tenemos prisa, si están claros la dirección, el recorrido y los objetivos. Tenemos la convicción de que el proceso está bien dirigido en el punto en el que lo hemos situado».

La lucha armada.- «Lo que está claro es que la lucha armada no es la clave del desacuerdo. Porque tienen fórmulas para desactivarla. Si alguien ha definido el camino hacia un nuevo escenario esa ha sido la izquierda abertzale».

Inmigrante o ciudadano vasco.- «El marco nuevo que planteamos no es la independencia. Pero Euskal Herria tendrá suficientes medios para salir adelante como pueblo y los ciudadanos que se consideren vascos tendrán un marco de referencia y la posibilidad de conseguir algún día la independencia».

«Cualquiera que se considere ciudadano vasco, cualquiera que sea su origen, tendrá el derecho de participar en el proceso. Eso quiere decir que cada uno deberá decidir si es francés o español, o si elige tener la ciudadanía vasca, ya que un ciudadano vasco será emigrante hasta que él decida lo contrario. Porque será ciudadano vasco cuando quiera, concretamente, desde el momento en que acepte los derechos que tiene Euskal Herria. Un emigrante podrá conservar y desarrollar la cultura, lengua, religión o ideología que desee, pero no para imponerlas al resto de los ciudadanos del país. Hemos demostrado durante la historia que, aunque estemos oprimidos y en una mala situación, estamos abiertos al mundo. Y tenemosque apostar por una sociedad progresista, por nuestro abertzalismo es integrador».

El freno del PNV y EA.- «La responsabilidad política de que el proceso político no siga adelante es de PNV y EA. Pero nosotros no dirigimos la lucha armada contra PNV y EA, sino contra los enemigos de Euskal Herria».

«[PNV y EA] saben que es mentira [que las acciones armadas impidan la colaboración entre abertzales], la colaboración entre los abertzales la impide otra causa, esto es, la falta de definición de PNV y EA a la hora de concretar el proceso. O bloquear Udalbitza. No trabajar en Batera [organización de apoyo a los presos]... eso es, no ponerse manos a la obra. Pisar el freno impide la colaboración».

El próximo alto el fuego.- «La cuestión no es saber cómo será el próximo alto el fuego, si parcial, definitivo, indefinido o qué. Lo necesario es saber qué tipo de proceso llevaremos a cabo para superar el conflicto político de Euskal Herria; y en referencia a ello se tomará la decisión. ETA ha reflexionado y tiene dicho cuándo será el definitivo. Aunque sea curioso, ETA pone encima de la mesa la discusión política, y los partidos políticos, en cambio, la discusión militar».

Reunión con el Gobierno.- «Es muy importante señalar que ETA no acudió a esa reunión [con representantes del Gobierno español] como representante de Euskal Herria. Puesto que ese Gobierno hizo la petición, acudió como una organización política que practica la lucha armada y que en ese momento se encontraba en alto el fuego».

«Udalbiltza». «El resultado de desarrollar una entidad como Udalbiltza traerá una estructuración institucional de Euskal Herria.- Y si esa estructuración institucional se lleva a su fin, si se construye el sujeto para desarrollar la palabra de Euskal Herria, más que la atenuación de la lucha armada, tendremos muy cerca la paz verdadera. En esta entrevista hemos reiterado más de una vez que existen todas las posibilidades para llevar el proceso hasta su fin. Y la primera opción ha sido la creación de Udalbiltza y el potencial que tiene su desarrollo».

Los periodistas reivindican una vez más la libertad de expresión frente a la violencia terrorista
Representantes de medios y sindicatos recordaron a Zuloaga, Herrera y Lacalle, informadores amenazados por ETA
Madrid La Estrella Digital 18 Mayo 2000

Destacados periodistas y representantes de los medios de comunicación, la política y los sindicatos reiteraron ayer la reivindicación de la libertad de expresión y el respeto a la vida de los periodistas ante los atentados sufridos por éstos en las últimas fechas y que ha costado la vida a uno de ellos, José Luis López de Lacalle, a manos de ETA.

En el acto celebrado en Madrid y convocado por el Círculo de Bellas Artes, la Federación de Servicios de UGT y la Agrupación de Periodistas de UGT, la Federación de Comunicación y Transporte de CCOO, la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE),
el Colegio de Periodistas de Catalunya y el Sindicato de Periodistas de Catalunya, se leyó el manifiesto "No Nos Callarán" dado a conocer el pasado 12 de mayo en San Sebastián.

El manifiesto leído ayer por el periodista y director del espacio Hora 25 de la Cadena SER, Carlos Llamas, fue promovido por los directores del El País, El Mundo y ABC, Jesús Ceberio, Pedro J. Ramírez y José Antonio Zarzalejos, respectivamente, y a él se han adherido numerosos diarios y decenas de periodistas y medios de comunicación.

En el acto de ayer estuvieron presentes, entre otros, Javier Gimeno, presidente ejecutivo de Onda Cero; el presidente de la Agencia EFE, Miguel Ángel Gozalo, el director de Radio Nacional de España (RNE), Diego Armario; el portavoz del PP, Rafael Hernando, y el portavoz del grupo parlamentario del PP, Luis de Grandes; el coordinador de la presidencia de IU, Víctor Ríos, y el presidente de la FAPE, Alejandro Fernández Pombo, así como el ex ministro y responsable de la candidatura de Rosa Díez a la Secretaría General del PSOE, Luis Atienza.

Periodistas asesinados por ETA
En una breve intervención, junto a otros dirigentes sindicales, Pombo dijo que "hoy todos somos Zuloaga, Herrera o Lacalle" en referencia a los periodistas amenazados por ETA, y agregó que "no puede haber una sociedad libre sin una prensa libre".

Al finalizar el acto, que llevaba por lema 'La Libertad de Expresión No Se Discute... La Vida Tampoco', se leyó un telegrama de la diputada socialista Rosa Díez, quien desde Estrasburgo recordó haberse manifestado por la libertad en numerosas ocasiones acompañada por Lacalle, y otro del director de El Periódico de Catalunya, Antonio Franco, quien calificó el asesinato de Lacalle de "vil chantaje".

A José Luis López de Lacalle "le han asesinado por no callarse, por defender públicamente lo que pensaba y por interpelar al mundo de ETA exigiéndole argumentos, razones que los terroristas son incapaces de dar", afirma el manifiesto.

"Le mataron por escribir en los periódicos, con la esperanza de que ese cobarde escarmiento sirviera de aviso a toda la profesión y, muy en particular, a quienes discuten a ETA el derecho que se ha arrogado de decidir qué se puede decir y qué no se puede decir", añade el texto, que ayer volvió a leer Llamas.

Aznar arguye un adelanto electoral porque un "amplísimo sector vasco" se siente indefenso
El jefe del Gobierno rechaza los argumentos del PSOE para no pedir elecciones en Euskadi
LUIS. R. AIZPEOLEA, Madrid El País 18 Mayo 2000

José María Aznar aseguró ayer en el pleno del Congreso que un "amplísimo sector de la sociedad vasca" se siente indefenso en "su seguridad y su libertad" ante las instituciones del Gobierno de Vitoria. Con esta grave acusación al Ejecutivo que preside el lehendakari, Juan José Ibarretxe, justificó su insistente petición para que disuelva el Parlamento vasco y anticipe las elecciones. Fue la respuesta al reproche que le dirigió el portavoz del PSOE, Luis Martínez Noval, ya que, a su juicio, la petición insistente de Aznar "crea un conflicto institucional", en una sociedad ya muy crispada por el terrorismo.

El presidente del Gobierno y el portavoz del PSOE debatieron ayer sobre su estrategia en el País Vasco con relación al PNV en la primera sesión de control del Ejecutivo en el Congreso, pero se cuidaron mucho de abrir fisuras de las que pudieran beneficiarse los violentos. Fue un debate de buen tono, en el que no faltó la reiterada oferta de colaboración de Martínez Noval, en nombre del PSOE, a Aznar, en la lucha antiterrorista. El jefe de Ejecutivo contribuyó a la distensión al no atacar al portavoz del PSOE tras el reproche que le dirigió por exigir reiteradamente al lehendakari el adelanto electoral.

Aznar, en su breve y contundente intervención, se limitó a justificar uno de sus ejes estratégicos en la política vasca: el adelanto electoral. Y lo hizo con un duro ataque al PNV y al comportamiento del Gobierno vasco. El presidente aseguró que un "amplísimo sector de la sociedad vasca no siente como punto de referencia de su seguridad y su libertad a las instituciones vascas" porque el grupo en el que se apoya el Ejecutivo vasco, el PNV (junto a EA), "ha cedido la duración de una legislatura, la vida de un Gobierno y el funcionamiento de las instituciones a las decisiones de ETA y su entorno".

Para el jefe del Ejecutivo, por tanto, lo más urgente en Euskadi es "parar el deterioro institucional" y eso no se logra "con apelaciones voluntaristas que no tienen reflejo" como "bien lo saben los dirigentes del PSOE". Fue una alusión al comportamiento del PNV, tras las elecciones autonómicas, que hizo un amago de negociación con el PSOE cuando tenía cerrado un acuerdo con ETA para formar un Gobierno con EA y EH.

Romper el pacto
Tampoco le sirve a Aznar la decisión del PNV de paralizar las instituciones derivadas del Pacto de Estella (Lizarra) porque " la raíz del problema está en el pacto entre el PNV y ETA", recogido en el Pacto de Estella que supone "la exclusión, la ruptura del Estatuto y la convivencia y porque es un pacto con una banda terrorista. Tiene que romperse el pacto".

El presidente aseguró que no le convencieron los argumentos de Martínez Noval. Éste propuso, en su intervención previa, un cambio estratégico respecto al PNV, consistente en que tanto el PP como el PSOE trabajen por atraer al partido de Xabier Arzalluz a la unidad democrática y al Estatuto de Gernika, y sin exigir a Ibarretxe el adelanto electoral. El portavoz socialista le dijo a Aznar que su insistente petición de adelanto electoral a Ibarretxe suena a "conflicto institucional". Agregó que había que evitarlo para no añadir "más crispación" en Euskadi, donde "el clima político se encona y donde existe un riesgo de enfrentamiento social", mientras "la desesperanza crece, aumenta la polarización y, además, el Gobierno adolece de una preocupante inestabilidad".

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