AGLI

Recortes de Prensa    Viernes 19 Mayo  2000
#'Made in Spain'
JUAN RAMÓN LODARES El País  19 Mayo 2000

#Un gol al idioma
Editorial ABC 19 Mayo 2000

#Hondo malestar en el PP por el respaldo de Vidal-Quadras a la desaparición del español en el Parlamento Europeo
BRUSELAS. A. Sotillo corresponsal  ABC  19 Mayo 2000

#Redondo Terreros aspira a ser «bisagra» en el conflicto vasco
IMPRESIONES El Mundo  19 Mayo 2000

#Repliegue del repliegue
Editorial El País  19 Mayo 2000

#EH salva al Gobierno vasco de sufrir su mayor derrota en materia educativa
EDUARDO AZUMENDI, Vitoria El País  19 Mayo 2000

#Un negro muro de vergüenza
Joaquín Navarro Estevan La Estrella  19 Mayo 2000

#Milósevic, o el Ku-Klux-Klan
LUIS IGNACIO PARADA ABC  19 Mayo 2000  

#El Ejército y lo políticamente correcto
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC   19 Mayo 2000

#La RAE crea una base de datos con 200 diccionarios de cinco siglos
MADRID. A. A. ABC  19 Mayo 2000

#Francisco Rico elogia 'El Quijote' como la primera novela "dicha en lenguaje doméstico"
MIGUEL MORA, Madrid El País  19 Mayo 2000





'Made in Spain'
JUAN RAMÓN LODARES El País  19 Mayo 2000

Hay asuntos raros, asuntos rarísimos y asuntos españoles: a la profesora Albert la expedientan en una universidad catalana por entregar el texto de un examen en español, y a los rectores universitarios de España les parece... que se lo tenía merecido. En el País Vasco se elimina solapadamente la enseñanza en español de los colegios, casi, a petición del público. Se han borrado de las carreteras (y de todo sitio) las generales Lérida, Baracaldo y La Coruña, que ya son las particulares Lleida, Barakaldo y A Coruña, si bien, me parece que sigue sin traducir la señal de Stop (y no es una sigla latina, es inglés). Los nacionalistas planean carnés, pasaportes, matrículas, monedas y sellos en gallego, eusquera, catalán y valenciano, por lo menos. Y un Consejo de Lenguas y Culturas del Estado que enmiende la plana al aburrido Ministerio de toda la vida.

Dentro de treinta años no habrá profesoras a las que castigar; para entonces, los académicos chinos nos habrán enseñado a escribir Pequín correctamente, no con alfabeto latino; en fin, pasarán cosas dentro de treinta años: más o menos, el plazo que se otorgan los normalizadores lingüísticos para que sus proyectos cuajen en una España plurilingüe de cinco lenguas. No sé por qué los españoles hemos desechado la oportunidad de resolver los asuntos idiomáticos razonablemente: amparando los derechos de los bilingües y dejando en paz a los que sólo hablan español. En los últimos estatutos autonómicos, en vez de reconocer los derechos de las personas, inventamos lo de las lenguas propias de tales y cuales territorios. Como si las piedras hablaran. Con tal invento hemos creado un 40% de población "bilingualizable", cuando el número real de bilingües en España apenas pasa del 18%. La aceptación sin crítica de los propósitos nacionalistas, junto al oportunismo político de quienes se empeñan en que el plurilingüismo estatutario es bello, han hecho de la circunstancia española un caso único en el mundo: cómo se disuelve jubilosamente una comunidad lingüística, que no es otra cosa que una comunidad humana y, sobre todo, es una comunidad económica.

Mañana, alguien de Salamanca considerará un engorro irse a trabajar a Barcelona porque le exigirán carné de idiomas. Pero, si la normalización no se extralimita, algunos barceloneses sí podrían ir a Salamanca. ¿Imaginan qué pensará entonces el salmantino acerca de la rica diversidad integradora y solidaria? El barcelonés no las tendrá todas consigo. Encontrará dificultades para trabajar en La Coruña o en San Sebastián. Al vigués le resultará difícil ir a Lérida, y al donostiarra, a Castellón. Quien sea de La Rioja, a menos que saque varios carnés idiomáticos, ¿cómo se establecerá en Vigo, San Sebastián, Valencia, Tarragona y Baleares (quién sabe si en Aragón y Asturias)? ¿Imaginan, cuando algunas autonomías hayan creado un tipo de trabajador autóctonoidiomático-preferible-al-forastero, qué pensaremos todos acerca de la rica diversidad integradora y solidaria? Porque, considérese fríamente: ¿qué beneficio sacará un trabajador de un sistema nacional de idiomas que le entorpecerá la entrada en comunidades vecinas el día que no tenga trabajo en la propia? ¿Será esta diversidad lingüística integradora y solidaria una fuente de paz social? ¿De entendimiento? ¿De riqueza? Quién lo sabe.

Cuando esto suceda más y mejor (ya está sucediendo: pregunten a vecinos de municipios murcianos qué han tenido que aprender para ir a trabajar a la Comunidad Valenciana), los españoles habremos hecho una gran cosa: paralizarnos entre carnés de idiomas. Dicho de otra forma: empobrecemos. Porque, en el fondo, la riqueza de una sociedad no es otra que la que generan sus socios yendo y viniendo por aquí y por allí con las menores trabas posibles, tratándose, conociéndose, negociando, dándose la mano, el pie o lo que haya que darse. Ésa es la riqueza que hace a las lenguas y culturas... y las deshace. Llevamos así miles de años. Lamento mucho tener que aguarles lo de las diversidades enriquecedoras. Yo no creo mucho en esas cosas (¿puedo decirlo?). Si están quietas y cerradas, las diversidades no enriquecen. Más bien, siembran la desconfianza entre los quietos y diversos.

Por el contrario, creo que uno de los grandes bienes que por ahora tenemos es nuestra abierta uniformidad lingüística. Uniformidad que garantiza la circulación de gentes y de cosas, no sólo en España sino en América, y que por eso mismo crea riqueza genuina, calculable en cifras: ¿Dónde creen ustedes que está el meollo de los opíparos negocios que hacen empresas españolas en Hispanoamérica? ¿Por qué creen que Bill Clinton extiende la enseñanza del español en el sistema educativo estadounidense? ¿Por qué se está haciendo lo mismo en Brasil? No se hace para leer el Quijote en versión original, sino por razones de economía, negocios, comercio.

Los españoles somos distintos. No percibimos que poner trabas a una comunidad lingüística ya constituida será ponérselas a una comunidad económica. Incluso si mañana la autonomía N se hiciera país independiente, ¿tiene que interrumpir por ello las facilidades de circulación humana y económica que le brinda una lengua común, hablada comúnmente dentro de ella? Créame N : Bruselas le agradecerá que no las interrumpa. Los españoles estamos agravando en Europa un problema que Europa quiere aliviar: barreras lingüísticas. Esto es: barreras personales que podrán contribuir a empeorar problemas humanos, y económicos, como el paro, la integración de inmigrantes, las facilidades de comunicación y transporte. La estrecha vinculación entre lengua y economía hará que nuestras ricas pluralidades encarezcan bienes y servicios que resultaban simples y baratos. Es algo a lo que nos tendremos que acostumbrar en España: más lenguas, más culturas, más conflictos, más gasto, mayor inmovilidad social. Bueno es avisarlo.

¿Creen que exagero? Antes de responder, reflexionen un rato sobre lo siguiente: en España los libros de texto cuestan entre un treinta y un cuarenta por ciento más que en otros países de la Unión. El editor español debe hacer varias primeras ediciones de un libro escolar (una por lengua o currículo oficiales), lo que encarece mucho el producto. Las cadenas autonómicas de televisión le costaban al contribuyente español en 1995 el doble de lo que al contribuyente británico le costaba la BBC. Las cosas no han ido a mejor: la deuda de la televisión autonómica catalana es tal que a su director se le ha ocurrido que podría aliviarse produciendo programas... en español. Ciertas universidades necesitan presupuestos complementarios para traducir las tesis que se presentan en nuestra lengua común. Traducidas, y pagados los honorarios del traductor, se archivan y duermen el sueño de los justos (en esto último, reconozco que se parecen a cualquier tesis producida en cualquier lengua, sólo que en ciertas universidades el somnífero cuesta el doble de caro). El encontronazo entre la Generalidad catalana y Hollywood, propiciado por la "ley del catalán", estuvo a punto de dejar en la ruina el año pasado, no ya a los exhibidores de cine catalanes, sino a todos los exhibidores de cine españoles. Algunas consejerías de Educación autonómicas se gastan dinero en desalojar de sus aulas una lengua que, aprovechada por estadounidenses y japoneses, les renta importantes cantidades de dólares y yenes (esto me deja especialmente perplejo). Casos así, y muchos más, se resumen en uno ejemplar: nuestros senadores, para entenderse entre ellos, se van a gastar dinero en intérpretes... pudiendo entenderse gratis. He aquí el arquetipo de nuestra España plurilingüe.

Mañana iremos por Europa como los campeones de las lenguas, las culturas y los pueblos redimidos. Enseñaremos cómo es bueno para la paz social transformar una situación de plurilingüismo razonable, y económicamente sostenible, en otra devoradora de dinero público y potencialmente conflictiva. Con televisiones y libros caros, profesoras castigadas de cara a la pared y negocios prósperos en peligro. Europa nos escuchará. Sin comprometerse en seguirnos por una ruta tan moderna, tan Made in Spain, nos animará a continuar por ella. No en vano España es un gran destino turístico. Ése será nuestro orgullo.   Juan Ramón Lodares es profesor de Filología española en la Universidad Autónoma de Madrid.

Un gol al idioma  
Editorial ABC 19 Mayo 2000

CLAMOROSO gol acaba de meter a España en propia puerta, por toda la escuadra, el popular Alejo Vidal-Quadras, vicepresidente del Parlamento Europeo, al respaldar que el español desaparezca en las relaciones de la Cámara de Estrasburgo con los medios de comunicación, como ayer resaltó en una sabrosa crónica nuestro corresponsal. Un gol que deja a la lengua española a las puertas de su definitiva eliminación de la competición europea, en donde el inglés y el francés son ya idiomas campeones de la Unión, mientras que el alemán, introducido ya como lengua de la Comisión Europea, tiene todas las papeletas para convertirse en el tercer clasificado.

La decisión tomada el pasado miércoles por el Parlamento Europeo —con la también injustificable abstención de los otros dos vicepresidentes españoles, Joan Colom, del PSOE, y Alonso Puerta, de IU— puede parecer un grano de arena en la montaña de reglamentos burocráticos sobre cuya cima se asientan los altos órganos de la Unión. Al menos así es como debió entenderlo Alejo Vidal-Quadras al dar su brazo a torcer con semejante docilidad para que el inglés, el francés y el alemán sean los únicos idiomas en los que la Eurocámara difunda sus comunicados y resúmenes de debates y de votaciones.

Aunque el propio representante del Partido Popular se comprometiera ayer a rectificar ante el error cometido, al tiempo que minimizaba las consecuencias de esta aplicación, alegando su carácter de ensayo para los próximos seis meses, a nadie se le escapa que la exclusión «temporal y experimental» de la lengua de Cervantes en las relaciones del Parlamento de Estrasburgo con la Prensa pone en serios aprietos el futuro de nuestro idioma en las instituciones europeas, donde el alemán se está abriendo camino de forma expeditiva como lengua oficial de trabajo en la Unión, junto al inglés y el francés.

El insólito voto favorable de Vidal-Quadras penaliza al español en una pugna en la que asisten a nuestro idioma razones de envergadura para convertirse con pleno derecho en una de las lenguas de dominio de la Europa unida. Razones que parecen escapar al buen sentido de Vidal-Quadras, pese al cargo que ocupa y pese a su reconocida batalla por la defensa del español ante la política lingüística de la Generalitat de Cataluña.

A favor del papel del español en las instituciones europeas no cuenta solamente —aunque bastaría con ello— el que se trate de la segunda lengua en Occidente, con todos los efectos que ello conlleva de índole política, económica y cultural, sobre todo ante el cada vez más prometedor esfuerzo de colaboración de la Europa unida con los países de Iberoamérica. Es también el protagonismo que España ha cobrado en la construcción europea, reconocido en todas las instancias internacionales, lo que justifica que el español deba gozar de un rango principal entre los engranajes comunicativos de la Unión, desde las reuniones de la Comisión Europea hasta el último comunicado de la Eurocámara.

Nuestros representantes en Europa deberían mostrarse más vigilantes ante una cuestión que no se reduce a una simple «guerra de lenguas» en la Babel comunitaria para dilucidar, como si de unos juegos florales se tratara, si los ya de propio intraducibles documentos comunitarios suenan mejor en la lengua de Shakespeare, Victor Hugo, Goethe o Calderón.

Bajar la guardia en lo relativo al uso del español en Bruselas o Estrasburgo, como ocurrió el miércoles en la Cámara, supone debilitar un frente clave para la defensa de nuestro idioma en el mundo. De poco servirán los presupuestos y organismos públicos destinados a la difusión del español en el universo orbe si dejamos que en Europa, considerada ya como nuestra propia casa, nuestra lengua sea arrinconada de los salones comunitarios en el ángulo oscuro, como el arpa que cantó el poeta... en el idioma contra el que mansamente votó el otrora batallador Vidal-Quadras.

Hondo malestar en el PP por el respaldo de Vidal-Quadras a la desaparición del español en el Parlamento Europeo
BRUSELAS. A. Sotillo corresponsal  ABC  19 Mayo 2000

Tras dar su visto bueno a la desaparición del español en las relaciones del Parlamento Europeo con la Prensa, el vicepresidente de la Cámara, el popular Aleix Vidal-Quadras, justificó ayer su decisión con el argumento de que se trata de un experimento con el uso de la lengua de Cervantes que sólo durará seis meses. La decisión de Vidal-Quadras despertó un hondo malestar en el seno del PP.

En un comunicado publicado ayer, Vidal-Quadras subrayó el «carácter temporal y experimental» de la reforma de los servicios de Prensa de la Cámara. Y puntualizó que, «a la luz de los resultados obtenidos, se procederá a mantenerlo o a establecer el procedimiento actual». Queda por tanto abierta la puerta para enmendar la decisión. Si bien, al mismo tiempo, el vicepresidente popular de la Cámara justificó la adopción de esta reforma por el «deseo de articular una opinión pública europea global», que corrija «la tendencia de las opiniones públicas de los Estados miembros a interpretar y percibir las actividades de las instituciones de la Unión bajo un prisma exclusivamente nacional».

Y es que la reforma consiste fundamentalmente en reestructurar el actual servicio de Prensa del Parlamento Europeo en sectores temáticos y no lingüísticos para dar un enfoque homogéneo y pasteurizado de la información, que prescinda de las actuales sensibilidades nacionales. Algo así como convertir un retrato de Arcimboldo en un gazpacho. Los boletines de Prensa se difundirán de forma inmediata «en la lengua en que hayan sido redactados» –francés, inglés o alemán son los idiomas habitualmente empleados en la UE cada vez que se prescinde de los demás. Después, un servicio de traductores se encargará de su versión a las demás lenguas de la Unión. Pero el ritmo habitual de traducción es de una carilla cada dos horas.

«VERSIONES EN TIEMPO ÚTIL»
No obstante, la Dirección General de Información del Parlamento Europeo difundió ayer un comunicado en el que insiste en que «los medios de comunicación deberán disponer de las once versiones lingüísticas de los comunicados de Prensa en tiempo útil para su labor y en todo caso nunca más tarde de la hora a la que esos comunicados han venido publicándose hasta ahora».

El comunicado no explica cómo se conseguirá que un boletín primero escrito en una lengua y después traducido a otras diez vaya a estar disponible al mismo tiempo que el redactado en el idioma original del autor. Pero, en todo caso, muestra ya una cierta disposición a intentar corregir los efectos de la reforma ante el escándalo suscitado por la misma.

La insistencia en que se trata de un experimento reversible y la promesa de que será posible el milagro de redactar un comunicado en once lenguas en el mismo tiempo que se tarda en escribirlo en una sola muestran ya una incipiente voluntad de rectificación en los propósitos originales.

Y es que ayer era también palpable el malestar existente en el Partido Popular por la decisión adoptada por Vidal-Quadras. Responsables del PP insisten en que se trata de una decisión adoptada sólo por Vidal-Quadras y que, en todo caso, el Partido no se ha movido ni un milímetro de su tradicional posición de defensa del español como idioma oficial de trabajo en la UE y de su determinación a seguir dando esta batalla por el mismo. El paso dado por Vidal-Quadras, que es diputado nuevo en esta plaza, fue una sorpresa para varios de sus compañeros de partido, quienes, por lo demás, tampoco estaban al tanto de una acción que se ha cocinado de espaldas a la opinión pública. La decisión del vicepresidente de la Cámara podría entrar en contradicción con el compromiso de defensa del español en la UE. Pero, por ahora, quieren darle un margen de confianza hasta ver cómo queda el enjuague final.

ESCASA TRANSPARENCIA
El plan consistía en acometer el experimento como un hecho consumado. Y si éste ha trascendido, no ha sido desde luego por vocación de transparencia de sus autores y responsables, que ni han consultado ni parecían muy dispuestos a anunciarlo. Es más, un funcionario de la Eurocámara que osó criticar la medida ha sido ya objeto de impertinentes insinuaciones por parte de unos servicios del Parlamento que parecen estar perdiendo los nervios por esta historia.

Redondo Terreros aspira a ser «bisagra» en el conflicto vasco
IMPRESIONES El Mundo  19 Mayo 2000

El secretario general de los socialistas vascos, Nicolás Redondo Terreros, se marca dos objetivos. De un lado, quiere sellar con el PP -y dice que ya están en ello- un pacto de Estado que cierre el paso a cualquier veleidad independentista: forzando al PNV, que insiste en su vocación de-

mocrática, a situarse ante la realidad de una mayoría social vasca que no tiene ningún interés en emprender aventuras independentistas, y obligando por las mismas a ETA a olvidarse de estrategias de ese género que tengan al PNV como colaborador necesario. Pero, de otro lado, Redondo Terreros quiere también contribuir a restablecer el diálogo perdido -y en este momento difícilmente concebible- entre el PNV y el PP, sentándolos en algún tipo de foro común que, a su juicio, no puede ser ya el Pacto de Ajuria Enea, que considera obsoleto. Sin poner de ningún modo en cuestión la buena voluntad del secretario general de los socialistas vascos, que nos parece palmaria, quizá sería bueno que aclarara si, de cara a llevar adelante esa política en dos frentes, cuenta con el consenso, no ya del PP y del PNV, sino de su propio partido. Porque hay destacados socialistas vascos que no ven con buenos ojos sus iniciativas de cara al PP -está bien reciente la espantá del alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, que lo acusó de «seguidista»-, en tanto otros miran con franca desconfianza su interés por tender puentes al PNV, mientras éste mantenga no ya su actual orientación general, sino a sus generales orientadores actuales. Es el gran problema que tiene meterse a hacer de bisagra: es fácil pillarse los dedos.

Repliegue del repliegue
Editorial El País  19 Mayo 2000

LA POLÍTICA vasca es una montaña rusa. Dijo algo Egibar que se interpretó como el inicio de un repliegue, y por la brecha abierta penetró el lehendakari para advertir que Lizarra había quedado invalidado por la ruptura de la tregua. Con ese aval, otros nacionalistas más audaces elevaron el tono para decir que Lizarra había sido un engaño y se anunció que PNV y EA congelaban su participación en Udalbiltza, la alternativa institucional de los soberanistas. Así estaba la cosa cuando ha irrumpido ETA para decir que es ella quien manda, lo que ha sentado mal a los otros.

El lenguaje de los encapuchados es provocador cuando amonestan al lehendakari por "identificar tregua con paz"; cínico cuando consideran insuficientes los 400 millones destinados por las instituciones a financiar Udalbiltza, organismo destinado a liquidar esas instituciones; abiertamente surrealista cuando dicen que ellos se empeñan en plantear el debate en el terreno político (¿porque asesinan a políticos?) mientras que los partidos se empecinan en hacerlo en el terreno militar (¿por pedir el fin de la violencia?); perverso cuando aseguran que la lucha armada no va contra los nacionalistas, a la vez que responsabilizan a éstos de su reactivación contra los no nacionalistas.

Otro mensaje es que a ETA no le preocupa la hipótesis de un lehendakari del PP porque ello demostraría la inutilidad del marco autonómico y abriría los ojos a los nacionalistas: toda una confesión de su idea de democracia; las instituciones sirven si garantizan lo que ellos quieren. Su idea de nación se refleja en la consideración de que cada ciudadano deberá elegir entre la nacionalidad vasca, española o francesa, y en la advertencia de que para poder ser ciudadano de pleno derecho los inmigrantes tendrán que comprometerse a respetar "los derechos de Euskal Herria".

Egibar rechazó de inmediato ese tono impositivo. A continuación aclaró que el PNV no piensa abandonar Udalbiltza y que se le entendió mal en lo de adelantar las elecciones; incluso aseguró que tienen diseñado un plan para culminar la legislatura. Al mismo tiempo mantienen los contactos con HB para consensuar un marco político que supere el autonómico. Ayer se conoció que la propuesta presentada por EH a sus interlocutores plantea la elaboración de un censo de Euskal Herria, que se realizaría mediante adhesión personal en los ayuntamientos.

Todo ello refleja las dificultades del mundo nacionalista para iniciar un repliegue. El PNV se cortó la retirada al aprobar en su asamblea una línea soberanista que implica una política de frente nacional en alianza con el nacionalismo no democrático (y el rechazo de cualquier pacto con PP o PSOE). Por eso trata de conseguir una tregua de ETA, al precio que sea. Pero también ETA se cortó el camino de vuelta al afirmar públicamente que la suya fue una tregua trampa que no buscaba la paz, sino la independencia.

Según uno de los portavoces de EH, ningún demócrata podría rechazar los contenidos de la entrevista de ETA. Pero de esos contenidos y de su desarrollo a través de la propuesta de EH se puede decir cualquier cosa excepto que sean democráticos. La idea de que en la construcción nacional sólo deben participar los interesados en ella, es decir, los patriotas que se inscriban en el censo, es una variante de limpieza étnico-ideológica que trata de someter el pluralismo social a la unanimidad nacionalista. Anasagasti dijo ayer que un proceso que excluya a los no nacionalistas no será de construcción, sino de destrucción nacional. Pero de las manifestaciones de Egibar, y sobre todo de la decisión de permanecer en Lizarra y Udalbiltza, se deduce que hay resistencias a sacar las conclusiones que se deducen de ese rechazo.

Los nacionalistas niegan que el planteamiento de Lizarra y su proyección en Udalbiltza sea excluyente, alegando que todas las formaciones están invitadas a participar en él. Sin embargo, ETA ha dejado claro que lo que pretende es chantajear a los no nacionalistas para que avalen con su presencia lo ya decidido por los nacionalistas: la sustitución de las instituciones autonómicas por un marco más favorable a sus intereses o ideología. Y si para ello es necesario hacer un censo a la medida, se hace. Eso nada tiene que ver con la democracia. Así están las cosas.

EH salva al Gobierno vasco de sufrir su mayor derrota en materia educativa
EDUARDO AZUMENDI, Vitoria El País  19 Mayo 2000

El Gobierno vasco, formado por PNV y EA, se salvó ayer gracias al apoyo de Euskal Herritarrok (EH) de sufrir en el Parlamento de Vitoria la que hubiera sido su mayor derrota en materia educativa en las dos últimas legislaturas. El apoyo de EH fue decisivo para que no saliera adelante la proposición no de ley presentada por el PSE, y transaccionada con PP, UA e IU en la comisión de Educación de la Cámara, en la que se exigía una profunda modificación del mapa escolar. Este documento permite a los padres planificar el itinerario que van a seguir sus hijos (los colegios a los que tendrán que acudir según la zona en la que vivan) desde que tengan edad escolar (a partir de 3 años) hasta que finalicen la enseñanza obligatoria (16 años) y postobligatoria (19 años). Este instrumento de planificación educativa fue elaborado por el actual consejero de Educación, Inaxio Oliveri (EA), y aprobado por decreto en 1995. En aquella época, el PSE también formaba parte del Gobierno vasco.

Sólo uno de los dos parlamentarios con los que cuenta EH en la comisión estuvo presente en el debate (que duró más de una hora), aunque no quiso intervenir. El otro diputado, el portavoz de EH en el Parlamento, Kepa Gordejuela, acudió cinco minutos antes de que se efectuara la votación.

La oposición se alineó en la exigencia de que el mapa escolar se reforme porque tal y como está diseñado ahora no da satisfacción a los padres a la hora de ejercer su libertad de elección del modelo lingüístico en el que quieren que estudien sus hijos. En Euskadi hay tres modelos: el A (enseñanza en castellano con el euskera como asignatura), el B (el 50% de las asignaturas se dan en euskera y el otro 50% en castellano) y el D (enseñanza exclusivamente en euskera con el castellano como asignatura). Según la oposición, el mapa prima a los centros educativos que ofertan el modelo lingüístico D, marginando a la periferia de las ciudades a los colegios con modelo A. De esta forma, Educación buscaría, en opinión de la oposición, disuadir a los padres de elegir la enseñanza en castellano. PNV y EA se defendieron argumentando que cuando los padres se quejan de que no hay plazas de modelo A en su zona, se reubica a los niños en las mejores condiciones.

Un negro muro de vergüenza
Joaquín Navarro Estevan La Estrella  19 Mayo 2000

Quienes esperaban que la mayoría absoluta del PP atenuase su dogmatismo y su intransigencia en el contencioso vasco estarán sorprendidos de que, lejos de producirse ese cambio favorable al dilálogo y a la normalización, la radicalidad haya subido enteros. Al parecer, el Gobierno Aznar no encuentra otro camino que el de la imposición. El PNV tiene que romper con Lizarra-Estella y con la izquierda abertzale y el Gobierno vasco tiene que convocar elecciones anticipadas.

Así de tajante. Si aquellas rupturas no se producen es porque el nacionalismo moderado es rehén de ETA y sigue la política que marcan los etarras. Porque Aznar, Mayor y compañía no tienen la menor duda: EH-HB son correa de transmisión de ETA. No hay más. No existen sectores contrarios a la actividad y permanencia de ETA en la izquierda abertzale. No existen núcleos que, dentro de la misma, exigen la eliminación de la violencia etarra.

Si Ibarretxe no disuelve el Parlamento convocando elecciones anticipadas es porque no desea solucionar el conflicto y prefiere, de acuerdo con Arzalluz o a las órdenes de Arzalluz, mantener un vergonzoso pacto soterrado de apoyo parlamentario con EH. No existen matices; no hay perspectivas diferentes. Todo lo que no sea convocar elecciones es maniobrero y fraudulento.

Que el presidente del Gobierno español exija reiterada y agresivamente al presidente del Gobierno vasco que convoque elecciones anticipadas es casi fascinante. "Usted convoque elcciones porque se lo digo yo y porque el resultado de esas elecciones puede ser favorable para los míos y perjudicial para los suyos". Toda una exhibición de pedagogía política y democrática. ¿Por qué no se plantea una moción de censura contra Ibarretxe y su Gobierno? Aznar y los suyos responden muy serios: "Porque la perderíamos". Es decir: si tuviesen alguna posiblidad de que prosperase la censura, la formularían. Como no la tienen, pues no. ¿Acaso no les merecería la pena un debate parlamentario riguroso al socaire de la moción de censura? Al parecer, prefieren hacerlo unilateralmente, a través de los medios, en intervenciones institucionales y en soflamas parlamentarias en el Congreso de los Diputados.

El pasado martes, tras la reunión del Comité Ejecutivo del PP, Aznar reiteró la necesidad de elecciones anticipadas en el País Vasco y opinó que los últimos movimientos del PNV para intentar retomar el diálogo político forman parte de una estrategia "para ganar tiempo y dividir a los socialistas". Ésta es la política de diálogo y mano tendida del presidente del Gobierno español. Al día siguiente, al contestar en el Congreso una pregunta del portavoz socialista Martínez Noval, mostró una radicalidad aún mayor: las instituciones vascas se están deteriorando gravemente por la actitud del PNV, EA y el Gobierno vasco de no romper con la izquierda abertzale -aliada de ETA- y de no convocar elecciones anticipadas. El Estatuto y la Constitución son el único marco posible de diálogo y paz institucional. Hay que romper con Estella.

Manuel Chaves no dijo ninguna tontería cuando acusó al Gobierno Aznar y al PP de estar tratando de rentabilizar políticamente la mala situación que se vive en el País Vasco. Las declaraciones de Chaves han sido satanizadas por Javier Arenas, para quien la opinión del presidente de la Comisión Política pesoísta o la actitud crítica de Ramón Jáuregui o la discrepancia de Odón Elorza no significan nada en el seno del PSOE.

Por su parte, ETA reitera que si PNV y EA no rompen con las fuerzas "españolistas" y no arrojan el Estatuto y la Constitución por la borda para encaminarse en derechura hacia la soberanía y la independencia vasca, nada hay que hacer. Seguir "defendiendo" con las armas los derechos de Euskadi e intentar tutelar al máximo de lo posible cualquier proceso de construcción nacional. O todos los nacionalistas juntos rompen con lo existente y se dedican a utilizar todos los instrumentos con los que cuentan para construir Euskal Herria "o nos quedamos todos sin instrumentos", dicen los etarras en su entrevista del martes en Euskaldunon Egunkaria. Ojalá se queden ellos sin sus únicos instrumentos, que son las armas.

El PP y el Gobierno español exigen al PNV y al Gobierno vasco que rompan con la izquierda abertzale y con Estella. ETA les exige que rompan con las fuerzas españolistas, con el Estatuto y con la Constitución. Si esas rupturas no se producen, cuanto peor, mejor. La lógica de la guerra. La espiral del terror y la represión. El camino hacia ninguna parte.

EH y EA han planteado sendas propuestas de "transición democrática" a la solución del contencioso vasco. Los primeros simplifican el problema: PNV y EA deben decidir si están a favor de la "vía soberanista" u optan por la "alternativa españolista". Aquella vía supone profundizar en la colaboración abertzale y avanzar hacia un marco de soluciones en libertad y democracia. Pero es incompatible con cualquier alternativa "españolista". Así de simple es el problema para EH. No hay misterios. Para aclarar los que haya, el Papa en Fátima.

Por su parte, EA plantea que las fuerzas políticas vascas incorporen a sus programas políticos un procedimiento común hacia la construcción nacional. De esta forma, las elecciones autonómicas serían un referéndum de autodeterminación. El PNV ha mostrado su respeto por esta última opción.

Planteamientos radicales, irreales, utópicos o ucrónicos? Puede ser. Lo que nunca debe ser son los "trágalas", las imposiciones y los dogmatismos. Lo que no puede ser, en ningún caso, es que el asesinato y la violencia sean instrumentos de actuación política. La sangre asesinada es un negro muro de vergüenza que aleja cualquier esperanza de paz.

Milósevic, o el Ku-Klux-Klan  
Por LUIS IGNACIO PARADA ABC  19 Mayo 2000

«DESPUÉS de haber visto la televisión de Belgrado puedo comprender por qué los serbios de Bosnia llegaron a creer que se arriesgaban a ser víctimas de las fuerzas fundamentalistas islámicas: era como si la totalidad de la televisión norteamericana estuviese controlada por el Ku-Klux-Klan». Lo escribió en 1994, Noel Malcolm, de la New York University. Por su parte, el antiguo embajador en Belgrado, Warren Zimmermann, recuerda en sus Memorias: «El virus de la televisión extendió a través de toda Yugoslavia el odio interétnico como una epidemia. Una generación entera de serbios, bosnios y musulmanes fue estimulada por las imágenes de la televisión para detestar a sus vecinos». Esa televisión es la única que puede emitir en Serbia después de que Milósevic ordenara ayer el cierre de Studio B, una cadena libre que cometía el «delito de lesa patria» de informar de las actividades de la oposición.

El mundo civilizado lamenta hoy este atentado contra la libertad de expresión y los derechos de un pueblo oprimido. Pero ese lamento no puede ocultar la responsabilidad de haber aceptado en 1991 una división precipitada de la ex Yugoslavia dirigida por el ultranacionalismo. Para Richard Holbrooke fue «el error colectivo más grande llevado a cabo por Occidente desde los años 30 en materia de seguridad». En efecto, tras la caída del Muro de Berlín y la victoria militar de los aliados en el Golfo, Alemania se equivocó al reconocer la independencia de Eslovenia y Croacia. Eso desencadenó las guerras de Eslovenia, Croacia y Bosnia. Los acuerdos de Dayton de 1995 impusieron una paz frágil. Y la intervención militar de la OTAN en 1998 —que consiguió dar fin a un genocidio de diez años que se saldó con cerca de 100.000 muertos y más de 400.000 exiliados— no ha logrado imponer un marco democrático en Serbia y en Kosovo. Con la prensa, la radio y la televisión libres silenciadas, Milósevic es un Ku-Klux-Klan que difunde por los medios oficiales el virus del odio interétnico. parada@abc.es

El Ejército y lo políticamente correcto  
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC   19 Mayo 2000

LAS imágenes del ministro Trillo con Jordi Pujol y el alcalde Clos no han sido precisamente las de un vencedor. Las versiones de las conversaciones entre el ministro de Defensa y las autoridades catalanas han revelado unas relaciones tan rígidas que todavía no acaba de entenderse por qué se le ocurrió a alguien esta «brillante» idea del desfile de las Fuerzas Armadas en Barcelona. En todo caso, merece la pena hacer algunas consideraciones en torno a la cuestión. No nos privemos, al menos, del disfrute de la inteligencia.

Y para comenzar deslindemos las posiciones del «stablishment» catalán de toda connotación pacifista. Es claro que los ascos de Pujol a las Fuerzas Armadas no están reñidos con la posibilidad de bombardear, por ejemplo, Belgrado. ¿Qué decir de los socialistas? Tan dispuestos siempre a militar en la vanguardia armada por la paz...

Vayamos, por tanto, a las razones que nos permitan explicar este rechazo al Ejército que forma parte del hecho diferencial catalán.

Es claro, en primer lugar, que el victimismo histórico requiere una derrota militar de origen. Quiere decirse que, al margen de la realidad, el nacionalismo ha necesidado siempre esta herida de fondo, esta causa. Así que ésta existe en la medida en que resulta necesaria en la actualidad. Se recrea, se revive. Mil-setecientos-catorce justifica las actitudes de hoy.

La verdad es que la idea de las Fuerzas Armadas y la adhesión a éstas se compagina difícilmente con los sueños nacionalistas. No son compatibles. La mera existencia de aquéllas es disuasoria. ¿Cómo aplaudirlas? Por lo mismo el rechazo a las Fuerzas Armadas es un reconocimiento implícito de la vigencia de unos sueños. Mire usted, señor Trillo, no nos prive de los festines oníricos. Además, ¿cómo explicar la desazón vital, el difícil «encaje en el Estado» y ese hamletismo tan necesario para la personalidad de muchos catalanes si la sociedad catalana se pusiera a aplaudir al Ejército español? Mejor no hacer la prueba.

Si la vigencia real de 1714 es discutible (al menos en el grado y en la intensidad en que se dice) es del todo inaceptable la versión que se da en Cataluña a la Guerra Civil del 36. Es presentada como una confrontación regional, de la que Cataluña habría sido víctima y otras regiones, impulsoras y ganadoras. Esta inclusión de Cataluña entera en una de las dos Españas, en la vencida y para nada en la vencedora, es una invención que va ganando terreno a pesar de la perversión histórica que supone y a pesar de la cercanía de los hechos.

Según esta visión el Ejército español habría sido algo extraño a Cataluña. Al no reconocer que una parte de ésta estuvo comprometida con el Alzamiento de Franco tampoco se reconoce como propia una parte de ese Ejército. De este modo la desgracia de la Guerra Civil sería achacable a otras regiones, pero nunca a Cataluña, al fin y al cabo involucrada a su pesar. Lo admirable de esta invención es haber conseguido el consenso en el ocultamiento de la verdad, haber podido descargarse de la culpa que lleva consigo toda guerra civil y haber fomentado la autoestima.

Por fin, el rechazo al Ejército se basa en la consideración de éste como una realidad a la que se ha excluido del proceso democratizador global y a la que se le niega la legitimación que se concede a todas las restantes instituciones del Estado a partir de aquél. Los nacionalistas, y gran parte de la izquierda catalana, no consideran políticamente correcto al Ejército. Porque, ¿cómo podría mantenerse el sueño nacionalista si desaparecieran ciertos símbolos provocadores de aquél?

La RAE crea una base de datos con 200 diccionarios de cinco siglos  
MADRID. A. A. ABC  19 Mayo 2000

La Real Academia Española presentará en otoño una de las joyas de su corona: el nuevo tesoro lexicográfico de la Lengua Española. Una base de datos, en formato informático, integrada por cerca de dos centenares de diccionarios que van del siglo XV a nuestros días y que captura las diferentes variedades dialectales del español. Así lo expuso anoche el director de la RAE, Víctor García de la Concha, en el Día de la Fundación Pro Real Academia Española. García de la Concha detalló los acuerdos firmados con Microsoft, Telefónica y el Instituto Cervantes para expandir nuestro idioma en Internet; los 250 millones de registros léxicos en el Banco de Datos del Español, la puesta en marcha del Diccionario Normativo de Dudas y la culminación de la XXII edición del Diccionario de la RAE, que se presentará en otoño de 2001. Será una obra «muy remozada, enriquecida de americanismos y con nuevos registros del español de hoy».

Luis Ángel Rojo, presidente de la Fundación Pro Real Academia —constituida en 1993 con el impulso de Don Juan Carlos— explicó que el patrimonio de la Fundación supera los 2.000 millones de pesetas y que ya cuenta con más de 1.700 miembros benefactores. «Nuestro objetivo es mejorar y colaborar en los trabajos emprendidos por la RAE».

El académico Francisco Rico desveló los «descuidos lingüísticos» que ha descubierto en el Quijote: frases confusas —«Pidió las llaves a la sobrina del aposento» por «Pidió a la sobrina las llaves del aposento»—; ambigüedades no deseadas —«Esta es cadena de galeotes, gente forzada del rey, que va a las galeras»—; inesperados cambios de sujeto, saltos de un complemento a otro...«No nos engañemos —señaló Rico—, la prosa de Cervantes en lugares como los citados (y en tantísimos más) hoy no sería de recibo». Cervantes, —cree Rico—, amó muchos modos de literatura (los suyos) y desdeñó en cuerpo y alma otros. Tenía la literatura en un concepto no poco alto, pero no sacralizado y le complacía ensayar nuevos caminos, pero sin experimentalismos, consciente de cuáles eran los límites de los «libros de entretenimiento». Creía Cervantes en una literatura de la verdad, de la experiencias y de la vida. Para Rico, el realismo profundo del Quijote está en el lenguaje con que se cuenta. Cervantes revoluciona la ficción concibiéndola en la prosa doméstica de la vida. Y concluye: «Pidió las llaves como pudo pedir las zapatillas».

Francisco Rico elogia 'El Quijote' como la primera novela "dicha en lenguaje doméstico"
La Real Academia Española rinde cuenta de sus proyectos a la Fundación pro RAE
MIGUEL MORA, Madrid El País  19 Mayo 2000

Cervantes no escribió El Quijote; lo dijo, lo narró de una forma natural, muchas veces incorrecta gramaticalmente, usando un lenguaje limpio, doméstico, rutinario. Ésa fue su gran revolución realista, que Lope y su tiempo no pudieron entender. Así lo dijo ayer Francisco Rico en la Academia ante los patronos y benefactores de la Fundación pro RAE. Fue una conferencia provocadora y estimulante que sirvió para animar este acto anual en el que la Academia explica sus proyectos a la fundación que aporta el 60% de los fondos con los que se fija y se limpia el idioma.

Rodeado por un par de decenas de colegas y por un centenar de patronos y miembros benefactores (hay 1.600 en total), Francisco Rico dejó ayer de piedra a la pétrea casa de las palabras al empezar su conferencia con esta frase: "Miguel de Cervantes nunca habría ganado el Premio Cervantes ni ingresado en la RAE". Un arranque provocador, sin duda, que fue contestado al final con ironía por Víctor García de la Concha, director de la Academia, que agradeció a Rico la lección diciendo: "Cervantes la hubiera seguido divertido, pero es seguro que si la RAE hubiera existido entonces no habría tenido diferencias con él. Primero, porque él estuvo en el Parnaso y, segundo, porque la Academia, como se vio en el caso de Pío Baroja cuando entró aquí en zapatillas, de zapatillas o con zapatillas, siempre acoge bien a los que andan a vueltas con la gramática".

Lo de las zapatillas venía a cuento porque Rico había acabado su conferencia con estas palabras: "Cervantes revoluciona la ficción concibiéndola no en el estilo artificial de la literatura, sino en la prosa doméstica de la vida. Pidió las llaves como pudo pedir las zapatillas". Este final tan cómico venía a su vez a cuento porque Rico había titulado su discurso Pidió las llaves a la sobrina del aposento, un ejemplo entre cientos de una frase del Quijote que hoy día sería considerada ambigua, incorrecta o simplemente ignorante, lo cual explica también, por su parte, el arranque furioso que negaba a Cervantes cualquier posibilidad de ganar el Cervantes. Un poco confuso, pero todo, en realidad, fácil de entender.

Valentía
Rico reivindica la valentía de Cervantes, su capacidad para escapar de las normas de la escritura y para captar el lenguaje vivo de la calle, creando así un realismo nuevo que inventa la novela moderna. Las numerosas incorrecciones lingüísticas, que Lope y otros popes de la época juzgaban como la obra de un poeta malo, trasnochado, estrafalario, capaz de perpetrar "versos que parecían huevos estrellados mal hechos", son, para Rico, una enorme aportación de Cervantes a la ficción en prosa, su forma de atrapar la experiencia común metiéndola en la literatura, el mejor modelo de su mirada "familiar, corriente y moliente".

Esa frase, Pidió las llaves a la sobrina del aposento, encierra para Rico toda la ambigüedad no deseada del Quijote, pero también muestra la compleja actitud de Cervantes ante la literatura, que "creó, amó y desdeñó en igual medida". Cervantes quiso ser original en un mundo literario estricto y canónico, y, sin sacralizar lo literario, ensayó nuevos caminos sin salirse de su doble ambición: cumplir con sus ideales estéticos a la italiana y lograr publicar libros de entretenimiento. Todo eso, dice Rico, convierte a Cervantes en un disidente, en un proscrito que no encontró colega que le escribiera los poemas laudatorios que entonces eran los prólogos, y que huyó de "la literatura de la literatura, la literatura como ostentación de un saber cuyo prototipo eran las aulas de los jesuitas".

Al revés, Cervantes creía en una literatura de la verdad, de la experiencia y de la vida, una literatura abundante en casos estupendos, no ajena siquiera al prodigio, pero atenida fundamentalmente al criterio de la verosimilitud; una literatura amena y ejemplar escrita "a la llana", para que "el melancólico se mueva a risa, el risueño la acreciente, el simple no se enfade, el discreto se admire de la invención, el grave no la desprecie ni el prudente deje de alabarla".

Por eso Cervantes no dudó en volcar la lengua hablada en El Quijote, un libro que para Rico no está tanto escrito cuanto dicho: "Cervantes no utilizaba sino rarísimamente los signos de puntuación, ni dividía el texto en párrafos: dejaba correr la pluma como si fuera la voz, sin reparar en las pautas que a nosotros nos impiden poner sobre el papel lo que no se puede puntuar. El discurso le brotaba libérrimamente como en la charla diaria: con una orientación, con un horizonte de temas que tocar, pero sin prever unos moldes que le den siquiera una primera forma; cambiando de rumbo y de acento cada vez que una ocurrencia cruza por la cabeza; introduciendo las palabras a medida que se presentan al espíritu y según la jerarquía con que se presentan, no según las categorías gramaticales y retóricas características de la escritura, ni menos aún de la imprenta". O sea, que pidió las llaves como pudo haber pedido las zapatillas.

Hacia el consenso y el mundo virtual
Era la última sesión de Juan Ángel Rojo, presidente de la Fundación pro Real Academia, constituida en 1993 bajo la presidencia de honor del Rey y con el apoyo económico de empresas públicas y privadas. Los estatutos dicen que el presidente debe ser el gobernador del Banco de España, y Rojo termina su mandato en julio de este año. Por eso el acto tuvo cierto carácter sentimental, que el gobernador trató de bajar de tono hablando de números. La fundación tiene a día de hoy unos fondos de más de 2.000 millones de pesetas frente a los cerca de 1.000 reunidos en 1993. En estos siete años la fundación ha aportado a la Academia 725 millones, y este año serán 125.

Víctor García de la Concha agradeció la ayuda de Rojo y su dedicación y luego rindió cuentas de los proyectos y objetivos para los próximos años. La consigna, ya se sabe, es estrechar lazos con las 21 academias americanas y adaptarse a las nuevas tecnologías.

El mejor símbolo de lo primero es la Ortografía, que ha vendido ya 300.000 ejemplares y de la que el presidente Zedillo ha decidido editar un millón de copias en México para que las usen los maestros de primaria.

Al mismo tiempo, De la Concha destaca el crecimiento del Banco de Datos del Español, que cuenta ya con 140 millones de registros de los 150 previstos. Parece que se terminará este año. Para el otoño de 2000 se prevé también que esté listo el nuevo Tesoro lexicográfico de la lengua española, que se editará en formato digital (DVD) y contendrá cerca de 200 diccionarios, desde el de Nebrija hasta los de hoy.

Por cierto, que la Academia ultima ya la 22ª edición del Diccionario de la RAE, que está previsto presentar en el otoño de 2001 durante el Congreso de Valladolid, que sucede en el tiempo al de Zacatecas. Será una edición "muy remozada, con muchos más americanismos y bastante más español de hoy".

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