AGLI

Recortes de Prensa    Martes 23 Mayo  2000
#El territorio del engaño
JAVIER ELORRIETA El Mundo 23 Mayo 2000

#El terrorismo inquieta a Europa
Editorial La Estrella 23 Mayo 2000

#Lío vasco 
Ramón PI ABC 23 Mayo 2000

#Nuestro mercado
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 23 Mayo 2000

#Atacada con artefactos incendiarios la casa de un edil donostiarra del PP
AURORA INTXAUSTI, San Sebastián El País 23 Mayo 2000

#La poca libertad que nos queda nos permite no escuchar estupideces de EH» 
VITORIA. J. J. Saldaña ABC 23 Mayo 2000

#Fungairiño: Si hay menos violencia en Navarra puede ser por la Policía 
MADRID. M. M. ABC 23 Mayo 2000

#Impuesto revolucionario
El Mundo 23 Mayo 2000

#Enrique, ¡defiende al Ejército!
El Conspirador La Estrella 23 Mayo 2000

#El desfile
EDUARDO HARO TECGLEN El País 23 Mayo 2000

El territorio del engaño
JAVIER ELORRIETA El Mundo 23 Mayo 2000

Estas líneas tratan de algunos engaños que, en el País Vasco, se han dado en llamar «inmovilismo», «seguidismo» y «alternativas». Porque es aquí donde a la afirmación de valores básicos se le llama «inmovilismo». A la coincidencia en la estima común de las reglas de juego democrático se la califica de «seguidismo». Y es también en Euskadi donde la firmeza en la defensa del marco de libertades y de convivencia en la pluralidad y el autogobierno, que se enmarcan en la Constitución y el Estatuto de Gernika frente al antidemocrático frentismo nacionalista, se definen como «falta de alternativas».

En el País Vasco han coexistido dos grandes soportes para la esquizofrénica política que ha generado en exclusiva el conjunto del nacionalismo vasco. Espero que, colocar la evidencia sobre el papel, sirva de aviso para navegantes externos. Uno de ellos es el miedo y el terror -patrimonio de ETA-HB- y el otro la constante perversión del lenguaje, siempre al servicio de un proyecto de imposición homogeneizadora compartido por todo el nacionalismo.

Asistimos a una grave ceremonia de la confusión. El lehendakari Ibarretxe viaja a Madrid y a Barcelona con el paradójico objetivo de cuestionar el marco que debe defender y, al mismo tiempo, desdiciéndose de su discurso y de su oferta en las últimas elecciones autonómicas. Es una manera, menos sorprendente de lo que pudiera parecer, de sumar ilegitimidad al fraude electoral en el que se sostiene en su cargo desde aquellos comicios.

Al mismo tiempo, no se suma a la manifestación de una plataforma, a uno de cuyos miembros han asesinado. ¿Qué plataforma? El Foro Ermua, un grupo de personas que defiende que son los parlamentos los principales y mas legítimos foros del debate político, que afirmaba, ya desde su principal manifiesto, que cualquier cambio político sólo puede ser avalado por los argumentos y los votos. ETA asesinó a uno de ellos y el lehendakari no quiso estar con quienes defienden la legitimidad de las instituciones democráticas y exigen que no haya ninguna transacción política con el terrorismo porque supondría la quiebra de la legalidad democrática. Constatar que desde la sociedad civil se expresa mucho mayor respeto a las instituciones que el propio lehendakari y los partidos que conforman su Gobierno sólo puede escandalizar. ¿Puede alguien dudar todavía de la profunda distancia existente en la actualidad entre los fundamentos de la democracia y la actitud política de los dirigentes del nacionalismo?

Que nadie se llame a engaño, especialmente fuera de Euskadi. A pesar de la retórica y el tópico, es obvio que Ibarretxe y su partido necesitan muchas lecciones de democracia. Porque los acontecimientos que sirven de prueba se suceden vertiginosamente.

No se puede olvidar que las manifestaciones de duelo tras los asesinatos de Fernando Buesa y Jorge Díez se utilizaron, sin acompañar a las familias, para la exaltación caudillista de Ibarretxe. Es ese el mismo contexto en el que el nacionalismo, y algunos otros obnubilados, se rasgan las vestiduras ante la lógica protesta de quienes quieren estar del lado de las víctimas de esta tormenta totalitaria, o ante las demandas, democráticamente expresadas, de que debe dimitir un gobernante sumido en el más estrepitoso fracaso que pretende refugiarse en una suerte de autogolpismo institucional consistente en cuestionar permanente y explícitamente el marco que debe defender.

El nacionalismo, en el colmo del descaro, intenta trasladar a la opinión pública que cualquier protesta o expresión de hartazgo cívicamente realizada crispa más que la propia vileza del acuerdo frentista suscrito con los que practican el terror y el brazo político que lo sustenta.

La falta de disimulo con que se muestran políticamente más indignados por la protesta pacífica ciudadana que con la mismísima práctica del terror y el asesinato, sólo aumenta el sarcasmo y la degeneración moral en la que el señor Ibarretxe y los dirigentes del PNV se han introducido desde la gran conspiración contra la democracia y las libertades suscrita por ETA en nombre de la construcción nacionalista. Se conspiró a espaldas de la ciudadanía y se arrastró a todo el nacionalismo al Pacto de Estella, una especie de frente político militar con el brazo armado amenazando desde el alto el fuego, un letargo que ya ha dejado de serlo.

En el País Vasco, hoy día, no solamente se evidencia la absoluta incompetencia de un lehendakari que parece no saber que lo es: el máximo representante del Estado en una comunidad autónoma, que preside gracias a que hay un marco de libertades y autogobierno amparado por la Constitución y el Estatuto. Además, Ibarretxe está a la cabeza del único Gobierno en el mundo democrático que, estando en minoría, ha sido votado y se mantiene en el poder por el apoyo de un grupo político abiertamente fascista y filoterrorista. La ilegitimidad democrática es, a todas luces, pasmosa.

Por lo tanto, más que comparecencias en el Parlamento Vasco, lo exigible, tanto a Ibarretxe como a los dirigentes de su partido, es, simple y llanamente, la inmediata convocatoria de elecciones. Como no es menos exigible el abandono de la política de frentismo nacionalista. Se reclaman «alternativas» cuando no se quiere aceptar la única posible, aquella por la que el PNV nunca ha apostado con consecuencia: la unidad de los demócratas, el aislamiento político del euskofascio de ETA-HB y la defensa del marco de libertades, autogobierno y convivencia que amparan la Constitución y el Estatuto en nuestro Estado de Derecho.

No sólo es única; es la cabal y democrática fórmula que se ha estado escamoteando por muchos nacionalistas y bastantes despistados que apelan a constantes anacronismos políticos tendentes a contentar un concepto patrimonialista de las comunidades autónomas, propiedad de los partidos-régimen nacionalistas.

Los nacionalistas defienden lo que consideran su finca y, con sus tics autoritarios, parecen haber contagiado a los despistados. Un contagio que se expresa en nuevas apelaciones a «diálogos sin límites» en los que no se envuelve otra cosa que transaccionar, al margen de las urnas y de las reglas democráticas, proyectos de parte jamás ofertados electoralmente y de imposible articulación. Pero, con solemne memez, algunos los califican de «derechos incuestionables» y otros, el euskofascio local, como «democracia vasca» (¿orgánica?).

La unidad de los demócratas para defender los derechos humanos y las libertades es el único modo de conseguir la superación y la anulación del terrorismo sin el precio político que insinúa el conjunto del nacionalismo. Ceder en esto supondría la quiebra democrática y la permanente división del país, que es el objetivo que ETA adjudica al conjunto del nacionalismo para disputarle al PNV la hegemonía del mismo. La defensa de las instituciones del Estado de Derecho es la única fórmula que, asumiendo la dignidad política, aporta garantías para alcanzar un futuro normalizado y en libertad para la ciudadanía vasca.

Que el nacionalismo vasco no quiera verlo entra en el saldo de su alucinante deriva. Que no lo vean otros, desde fuera del País Vasco, añade una ignorancia supina a sus complejos. 
Javier Elorrieta es escritor y parlamentario independiente del Grupo Socialista del Parlamento Vasco.

El terrorismo inquieta a Europa
Editorial La Estrella 23 Mayo 2000

Hoy, Santander es escenario de la cumbre anual hispano-francesa. El presidente francés, Jaques Chirac, y el jefe del Gobierno, Lionel Jospin, están en la capital cántabra para hablar de fortalecimiento de las relaciones mutuas -que se pregonan excelentes por ambas partes-, reformas comunitarias y, sobre todo, colaboración en la lucha antiterrrorista. Antes de salir de París, la delegación francesa tuvo ocasión de expresar su sentimiento por la intensificación en España de la violencia terrorista, y su afín el vandalismo callejero, con palabras que no dan lugar a la menor duda sobre las intenciones de nuestros vecinos: "Francia reafirma su apoyo inquebrantable a España en esta lucha contra el terrorismo".

La ruptura de la tregua de ETA, los cuatro asesinatos que siguieron en Madrid, Vitoria y San Sebastián, las agresiones interminables de Jarrai, y la tensa polémica interna derivada de las acusaciones de ETA al PNV con su servidumbre de connivencia con la banda terrorista, han sido el bochornoso pórtico de estas semanas pasadas -hasta ayer mismo con la emboscada a la Policía Autónoma Vasca en Vitoria- a la cumbre de hoy. Un marco, como se ve, apropiado para que Francia y España sigan fortaleciendo su alianza contra el terror que en Francia preocupa hoy -a diferencia de otros tiempos, con Giscard y Miterrand, sin ir más lejos, en que Francia hacía la vista gorda-,  por la presencia en el sur de los terroristas vascos de Iparralde, que prestan apoyo a ETA y viceversa, por la actuación en el norte de los pistoleros bretones, igualmente colaboradores de ETA, y por la siempre previsible existencia de los terroristas corsos, hoy en fase de letargo por supuesta extenuación.

Por estas circunstancias y por la casuística diaria de los cócteles molotov por las calles y ciudades vascas, la cumbre está en su elemento, lo que contribuirá, sin duda, a que los interlocutores tengan estímulo e inspiración suficiente en su quehacer antiterrorista. Al callar las armas en Irlanda, el País Vasco se ha convertido en el foco de máxima violencia y tensión política de Europa occidental, como se prueba a diario.

Sin embargo, la inquietud antiterrorista no se circunscribe sólo al área hispanofracesa. En estos momentos, Bélgica y España avanzan igualmente en la colaboración antiterrorista y en el seno de la Unión Europea es creciente la preocupación política por trazar una estructura firme, de base policial y jurídica, destinada a poner dificultades a las actividades terroristas propias y a las que puedan proceder de países exteriores. En este sentido, ya ha comenzado en la ciudad egipcia de Alejadría la segunda Conferencia de Parlamentos Euromediterráneos, cuyo tema central es el proceso de paz en el Oriente Próximo, con muy especial atención a la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado.

Lío vasco 
Por Ramón PI ABC 23 Mayo 2000

LOS diarios de ayer reflejaban una actualidad poliédrica, en la que no se da una noticia que prevalezca sobre las demás. En circunstancias así, las reuniones preparatorias de la primera página pueden ser de dos clases: o algo tediosas (la falta de noticias muy relevantes desmotiva mucho, como ahora se dice), o bien son el escenario de la pugna de los responsables de las distintas secciones para llevarse el gato al agua con su material. También tiene muchas posibilidades alguna exclusiva, aunque no sea muy importante, y entonces suele magnificarse hasta alcanzar honores de portada que, en otras circunstancias, no habría obtenido. Es el caso, por ejemplo, de la exclusiva de El Mundo que abre su edición de ayer: «Un error judicial permite que Roldán recupere bienes por valor de 100 millones. La Justicia no se preocupó de renovar el embargo de tres chalés y una plaza de garaje, por lo que han vuelto a quedar a su disposición». Hay que ver lo lejos que queda Roldán; parece un personaje irreal, como sacado de una novela mala. Y, sin embargo, ahí está, en primera página. Cosas del periodismo.

Pero si nos adentramos en el interior de los periódicos, nos encontramos con noticias que no son, quizás, de portada, pero que aparecen en todos los medios porque responden al seguimiento de procesos largos, complicados y objetivamente importantes. Es el caso del lío vasco. Ayer se supo algo que todos los diarios de circulación nacional publicaron con titulares fuertes: «Dirigentes de EH exigen el fin del terrorismo y defienden las vías políticas» (ABC). «Dirigentes de EH crean una corriente y piden a ETA que abandone la violencia» (El Mundo). «Los críticos de HB forman una corriente para acabar con la subordinación a ETA». Diario 16 escogió esta noticia precisamente para su portada: «Críticos de HB se desmarcan de ETA y apuestan por la vía política». Por el contrario, la excepción la constituye La Vanguardia, que no da la noticia, y no sé por qué.

Los protagonistas principales de este movimiento son Patxi Zabaleta e Iñaki Aldekoa, destacados históricos de Herri Batasuna en Navarra. El grupo, según Diario 16, es de nueve militantes, todos ellos navarros, que han dado a conocer un documento en el que, efectivamente, se desmarcan de la estrategia de violencia de ETA, pero no por eso se acercan a los planteamientos de los llamados «constitucionalistas»: «Una victoria militar de ETA —dice el documento, entre otras cosas— no es hoy posible ni deseable (...) ETA no puede ganar esa confrontación ni puede ser policialmente aniquilada ni debe aspirar a imponer ninguna salida salvo la exigencia de dar la voz al pueblo (...) La solución policial que tantas veces se invoca desde los poderes mediáticos y políticos de Madrid es, a estas alturas, inaceptable además de imposible».

El lío vasco suministró el domingo, además de esta noticia, información acerca del enésimo incendio de un autobús a cargo de unos cuantos tiernos infantes alevines de asesino, y también unas declaraciones de la presidenta de Eusko Alkartasuna, Begoña Errazti, a la agencia Servimedia, que los diarios destacan mucho también, porque «reconoce que intenta conseguir otra tregua de ETA mientras el PNV lo niega» (El Mundo). No es que el PNV niegue que EA intenta otra tregua de ETA, sino que niega estar haciéndolo el propio PNV. El País ofrece esta información en un «suelto» de apoyo, en el que destaca algunas frases de Errazti: «Estamos en una situación que exige diálogo y en la que es necesario aclarar las cosas»; «conversaciones con ETA ha habido y habrá en tanto en cuanto no se solucione el problema»; «estamos en una situación que exige diálogo, y, por tanto, hay que tenerlo con todos».

En El País dedica Álvaro Delgado-Gal su columna («El demonio de Tasmania») al lío vasco. Eso del demonio de Tasmania, dice, «es un nombre que acabo de inventarme con propósitos puramente mnemotécnicos». El argumento del demonio de Tasmania, que inquieta al columnista, es que «ETA, el Demonio de Tasmania, sólo podrá ser amansado si se concede la autodeterminación, o algo por el estilo. Por qué el argumento no es de recibo salta a la vista: suspender los procedimientos democráticos para evitar tales o cuales males puede ser prudente, incluso racional, pero no es democrático. Por definición, es antidemocrático». Pero lo que inquieta de verdad a Delgado-Gal es un segundo Demonio de Tasmania, mucho más peligroso: el PNV: «Hay que mantener al PNV en el poder, puesto que su paso a la oposición llevaría aparejada su ruptura con la democracia y un lío de mil demonios... de Tasmania». El columnista rechaza de plano este sofisma, y defiende que el PNV se sujete a las normas democráticas... «y aquí paz, y después, gloria. No quiero decir con ello que las elecciones sean la única alternativa (...) Busco recordar tan sólo que la lógica elemental rige incluso para la política».

Nuestro mercado
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 23 Mayo 2000

La última intervención de Antonio Gutiérrez al frente de Comisiones Obreras fue un canto o una reivindicación de España como hecho y heredad laboral. Y esa parte de su discurso es una de las argumentaciones más sólidas que pueden hacerse para la renovación de la izquierda, porque precisamente el hecho nacional español, más o menos sentimentalizado, es la base objetiva de toda política pasada, presente y futura de solidaridad o reparto. Sólo unos trabajadores descastados, unos burócratas del izquierdismo que se han olvidado del trabajador real pueden haber olvidado que España ha sido desde que viene siendo, o sea, muchísimo tiempo, un arreglo entre hermanos para nacer, sobrevivir, tratar de prosperar y, al cabo, morir juntos, «hijos del mismo sol y tributarios del mismo arroyo», como dijo Azaña en su último discurso en España. Ahora vienen también los empresarios a denunciar alarmados que la estructura autonómica del actual Estado español (empeorada por el Tribunal Constitucional) rompe la unidad del mercado español en beneficio de las nuevas aduanas y peajes autonómicos que están haciendo de España algo económicamente intransitable. Lo cual es malo para el negocio pero aún peor para la libertad. Todo lo que va contra la libertad, siempre que sea en un Estado de Derecho, va contra la prosperidad económica.

En el pacto tácito y siniestro, nunca roto del todo, de la izquierda y el nacionalismo al comienzo de la Transición está la raíz de muchos problemas actuales, muy especialmente de los de la izquierda. Porque es natural que los separatistas traten de romper España como hecho económico, aunque el catalanismo nazca en el XIX precisamente bajo la bandera del proteccionismo, para que un mercado español cautivo y atrapado por la política sustituyera a las américas perdidas como puerto de mercancías caras y malas. El viraje proteccionista de la Restauración, al que se cree padre de todos los proteccionismos modernos, hasta la autarquía y el autonomismo, no empieza realmente con Cánovas, como explica Seco Serrano en su reciente libro sobre Martínez de la Rosa, O'Donnell y la derecha española liberal-conservadora o centrista, la mejor y más actual. El proteccionismo empieza cuando los primeros catalanistas fuerzan al liberalismo progresista a renunciar a la libertad de comercio, uno de sus principios inconmovibles desde Mendizábal y Espartero hasta el catalán Juan Prim, uno de los grandes mitos del Ejército español aunque no desfile en Barcelona. Pues bien, si algo ha hecho más pobre a la España pobre ha sido mantener artificialmente rica a la España rica. Contra ese mercado cautivo deben unirse, como en Jorge Manrique, «los que viben por sus manos/ e los ricos».

Atacada con artefactos incendiarios la casa de un edil donostiarra del PP
Los violentos queman un autobús urbano en Rentería
AURORA INTXAUSTI, San Sebastián El País 23 Mayo 2000

Los grupos que protagonizan la violencia callejera en el País Vasco intentaron destruir en la noche del domingo la vivienda de Ramón Gómez, concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de San Sebastián -arrojaron contra ella varios artefactos incendiarios- y quemaron un autobús en Rentería valorado en unos 30 millones de pesetas. Éste ha sido el segundo atentado contra la casa de Gómez: el comando Donosti, de ETA, colocó en abril de 1998 una bomba en su puerta.

Ramón Gómez estaba preparado para un ataque semejante. No en vano ya se había atentado contra su vivienda en otra ocasión. Por eso, nada más escuchar el estallido del primer cóctel mólotov y ver las llamas, el edil donostiarra salió al balcón con un extintor para sofocar el fuego. Eran las 0.30 horas de la madrugada del lunes.

En ese instante los violentos lanzaron otro. Por fortuna, Gómez pudo esquivarlo y rápidamente entró en el salón y cerró la terraza. Su familia y él aún tuvieron que soportar que otros cuatro artefactos incendiarios más alcanzasen la fachada. El balcón y su puerta, así como la cristalera, sufrieron daños.

La portavoz del PP en el Ayuntamiento de San Sebastián, María San Gil, aseguró ayer que la familia Gómez se siente "fatal" porque no es la primera vez que padece un ataque por parte de los violentos y recalcó que es "aberrante" que los ediles de su partido tengan que vivir "con el extintor en la mano por miedo a que en cualquier momento les tiren un cóctel ".

En ese sentido, San Gil se ofreció a explicar personalmente al departamento de Interior del Gobierno vasco la situación de "amedrantamiento" en que están sumidos los concejales populares en Euskadi. En realidad, tanto ellos como los socialistas vienen padeciendo en los últimos meses el permanente acoso de los jóvenes radicales.

Por otro lado, en Rentería (Guipúzcoa), media docena de encapuchados obligaron a las 22.20 horas del domingo al conductor de un autobús urbano y a su única pasajera en ese momento a descender segundos antes de prenderle fuego. Las pérdidas económicas ascienden a unos 30 millones de pesetas, según la compañía Herri Bus.

Los agresores rompieron a pedradas los cristales del vehículo y rociaron con líquido inflamable su interior, lo que provocó que las llamas se propagaran con gran rapidez y lo dejasen completamente calcinado. El incendio alcanzó a seis coches más, aparcados cerca, y ennegreció las fachadas de los inmuebles más próximos.

El delegado del Gobierno, Enrique Villar, inaugurará hoy la oficina del Inem de Ondarroa (Vizcaya) saboteada en el pasado mes de marzo. La reparación de sus instalaciones y de su sistema informático ha costado 20 millones de pesetas.

Todos los grupos municipales, salvo EH, condenan el atentado
A. I, San Sebastián
La Junta de Portavoces del Ayuntamiento de San Sebastián condenó ayer con el apoyo de todos los grupos políticos, excepto Euskal Herritarrok (EH), el atentado contra la vivienda de Ramón Gómez, edil del PP, que, resaltó, genera "una confrontación y una intimidación asfixiante en la sociedad".

En el texto aprobado se destaca que este nuevo acto de violencia "supone un ataque a las más elementales normas democráticas y un absoluto desprecio a los derechos humanos" y se añade que "no existe ninguna justificación para estos hechos, que dificultan gravemente la convivencia y generan un clima de confrontación e intimidación asfixiante en la sociedad vasca".

Los portavoces expresan su solidaridad con Gómez y los ocho agentes de la Ertzaintza heridos de carácter leve el pasado sábado en el Boulevard de San Sebastián en un enfrentamiento con un grupo de unos 30 encapuchados.

La edil popular María San Gil, después de suscribir el acuerdo, abandonó la reunión cuando el representante de EH, Josetxo Ibazeta, leyó un escrito de su grupo en el que no se condena el ataque a su compañero de corporación, sino que se reitera su apuesta por "una solución dialogada al conflicto" basada en "el respeto a la decisión libremente expresada de los ciudadanos vascos", es decir a la autodeterminación.

Más carteles amenazantes
El PP también denunció ayer la aparición de carteles amenazantes en el barrio bilbaíno de Rekalde y en Galdakao (Vizcaya) contra sus portavoces municipales, Antonio Basagoiti y Nerea Llanos. En ellos se les responsabiliza de la actual política penitenciaria y se les amenaza con que "pagarán" su colaboración con el Gobierno central. Familiares y simpatizantes de ETA reclaman el traslado de los presos de la banda terrorista a cárceles de Euskadi o de su entorno.

El portavoz del PP vasco, Leopoldo Barreda, entiende que estas acciones sólo pretenden dificultar el trabajo y la responsabilidad que tienen sus cargos electos en el País Vasco.

La poca libertad que nos queda nos permite no escuchar estupideces de EH» 
VITORIA. J. J. Saldaña ABC 23 Mayo 2000

La portavoz del PP en el Ayuntamiento de San Sebastián, María San Gil, abandonó ayer la Junta de Portavoces del Ayuntamiento cuando el representante de EH se disponía a leer el texto alternativo que había preparado a la moción de condena que el Consitorio había preparado tras el nuevo ataque a la vivienda del concejal del PP Ramón Gómez.

Los radicales reanudan la campaña de amedrantamiento contra los cargos públicos no nacionalistas, tras los graves incidentes registrados durante el fin de semana. Esta vez fue atacada la vivienda del concejal de deportes del PP en San Sebastián, Ramón Gómez, que ha denunciado los hechos ante la Ertzaintza. Ademas, cinco encapuchados calcinaron un autobús en Rentería, ocasionado daños a otros seis vehículos, y poniendo en peligro a los habitantes de un inmueble que fue desalojada por precaución ante la magnitud del incendio.

El ataque se produjo a 12.30 de la noche en el barrio donostiarra de Bidebieta 2, cuando varios jóvenes lanzaron siete «cócteles-molotov» contra la vivienda del concejal de deportes. Según fuentes del PP. Ramón Gómez y su familia consiguieron sofocar el fuego antes de que llegaran al lugar la Ertzaintza y los bomberos. El ataque causó daños materiales en el balcón y la cristalera del salón.

Este es el segundo ataque perpetrado por los radicales contra la vivienda de Ramón Gómez, que ya fue objeto de un atentado hace unos años cuando desconocidos colocaron en la puerta del inmueble un artefacto que provocó daños materiales.

Todos los grupos del Ayuntamiento de San Sebastián, salvo EH, condenaron el sabotaje contra la casa del edil popular. La Junta de Portavoces hizo público una nota de repulsa en la que aseguran que «no existe justificación alguna para estos hechos que dificultan gravemente la convivencia». La portavoz del PP en el consistorio, María San Gil, que abandonó la reunión porque "el pequeño grado de libertad que nos queda nos permite no oír estupideces» de EH para no condenar este nuevo ataque, denunció la «absoluta falta de libertad» en la que viven los no nacionalistas en el País vasco.

San Gil se confesó «aburrida» de tener que estar denunciando y hablando todos los días de lo mismo, y se ofreció a dar todo tipo de explicaciones al consejero de Interior, Javier Balza, sobre la situación en la que viven «para que no diga en ningún momento que carecen de datos o de información sobre lo que está ocurriendo», indicó. «Yo me presto voluntariamente _dijo_ a dar todo tipo de información de cuál es la situación de falta de libertad absoluta y amedrantamiento al que estamos sometidos algunos representantes populares de este país».

Por otra parte, cinco encapuchados quemaron en la localidad guipuzcoana de Rentería un autobús de la línea pública Herribus a las diez y veinte de la noche del domingo. El vehículo fue atacado por cinco individuos con piedras y, tras hacer descender de su interior al conductor y al viajero que se encontraban en su interior, le prendieron fuego. El autobús quedó calcinado y el fuego afectó a seis turismos.

Fungairiño: Si hay menos violencia en Navarra puede ser por la Policía 
MADRID. M. M. ABC 23 Mayo 2000

El fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Eduardo Fungairiño, admitió ayer que «la lucha callejera en Navarra siempre ha sido de menor entidad» que en el País Vasco y lo atribuyó «bien a que haya menos aceptación hacia el terrorismo, bien a que la represión policial sea más eficaz».

Fungairiño acabó haciendo estas manifestaciones después de haber negado que en la última memoria de la Fiscalía se incluya un apartado en el que se reseña la mejora de la lucha contra los «grupos Y» de ETA en la Comunidad navarra —donde actúa la Policía Nacional— a diferencia de lo que sucede con el País Vasco, donde opera la Ertzaintza.

Una agencia de noticias difundió el pasado domingo que se pronostica una próxima desaparición del terrorismo callejero en Navarra —no así en el País Vasco— en vista de la represión policial de este fenómeno y atribuía tal afirmación un «informe interno» de la Audiencia Nacional. El presidente de este órgano, Clemente Auger, negó taxativamente que el Tribunal sea el autor del informe.

Estaba previsto que la Prensa tuviese acceso a la memoria de la Fiscalía ayer, pero su difusión se aplazó.

Impuesto revolucionario
El Mundo 23 Mayo 2000

ETA ha lanzado en los últimos días una gran campaña de extorsión contra empresarios vascos para obligarles a pagar el «impuesto revolucionario». Según informa hoy Diario 16, el contenido de las misivas de la banda terrorista es el siguiente: «Pasados dos largos años desde que recibió la petición de aportación económica por parte de ETA, y sin que haya realizado la más mínima gestión para satisfacer dicha deuda, le hacemos saber que Ud. y sus bienes son considerados a partir de ahora objetivo operativo de ETA, quien decidirá cómo y cuándo actuar. Sólo el pago de la deuda que tiene con nosotros [especifica la cantidad de pesetas] hará reversible dicha decisión».

Enrique, ¡defiende al Ejército!
El Conspirador La Estrella 23 Mayo 2000

El Ejército está para defender a España y a los españoles, pero ¿quién defiende al Ejército? Pues Enrique Múgica, el Defensor del Pueblo, porque es el pueblo el que integra el Ejército español. Lo del desfile militar de Barcelona está acabando en una opereta y ya veremos si no va a mayores, a la vista del jolgorio antimilitar y antiespañol con el que lo más juvenil y pintoresco del nacionalismo catalán está festejando semejante ocasión.

Pujol, visto está, tira la piedra, esconde la mano, muele trigo sin cesar, baja la cabeza y afirma que Jorge Fernández del PP no sabe hablar y por eso dice esas cosas sobre maniobras bastardas. ¡Vaya por Dios! a Fernández le quedan pocas horas en el cargo, visto lo que hizo Aznar con Vidal Cuadras, por rechistar.

A Vidal el aznarismo cazador le ha imputado, con una buena parte de razón, su desidia a la hora de defender el idioma español para su uso en las instituciones europeas. Eso está mal, señor Vidal, pero ustedes convendrán conmigo que no es lo mismo, ni mucho menos, el uso del español en las instituciones europeas que en Cataluña, es decir, en España, que es lo que defendía Vidal, y por eso Aznar mandó que le cortaran de un tajo, y con el alfanje de plomo del negro Al-Lubiya, esa cabeza, muy a la derecha y muy anti-Fidel, pero bastante bien provista de ideas y argumentos como es la cabeza de Vidal.

Enrique Múgica, que sí estuvo en Suresnes (no se pierdan hoy el dibujo de Martinmorales sobre este asunto donde un viejo militante del PSOE dice a González: "Yo no estuve en Suresnes, la Policía no me dejó salir de España. El régimen de Franco a mí sí me encarcelaba"), Enrique, repito, va a tener mucho trabajo. Y puede que tengan que ir pronto  a Barcelona a defender al Ejército. Luego correr al Estrecho a salvar a los náufragos de las pateras, y de ahí y sin parar a viajar por España en defensa del Pueblo de verdad. Menudo trabajo -mili- te has buscado, Enrique.

Además, el ministro de Defensa, Federico Trillo, te lo agradecerá porque el hombre está atribulado por esta cita y semejante responsabilidad. Lo que no sabemos bien es qué y quiénes van a desfilar, porque de ser cierto que el desfile sólo cuesta 13 millones de pesetas como le han respondido a un diputado de CiU, Carles Campuzano (que no ve la viga del déficit monstruoso de la Generalitat y que se pregunta por los gastos del desfile catalán), si esto es así y es verdad, será un desfile bien escaso, de poco porte, sin cañones, que diría Gila, lleno de ONG, damas de la Cruz Roja, señoras de la lucha contra el cáncer, el carnero de la Legión y poco más.

Pero ¿qué se puede organizar con 13 millones de pelas en Barcelona? Entre los diputados de Pujol (los que se olvidan que CiU apoyó la entrada de España en la guerra de Kosovo, la próxima vez vamos a enviar los "mossos de esquadra") y las juventudes traviesas del nacionalismo, cuyo coste y movilización alguien va a pagar, se van a gastar en contra del desfile más que España en el desfile. Como Múgica no asuma pronto el cargo y ponga un poco de sentido común en todo esto, todo esto va a acabar bastante mal. En fin, menos mal que se aproxima Artur Mas como el "hereu" de Pujol, o como su víctima propiciatoria por enseñar la gaita (la ambición) antes de que se vaya el "president", Pujol es un riesgo real. Miren a Fraga, ahora dice que se quedará unos añitos más. Y Fraga gaitas las tiene por millares y saben desfilar. Correo al Conspirador

El desfile
EDUARDO HARO TECGLEN El País 23 Mayo 2000

Lo que creo entender de la indignación barcelonesa por el desfile militar que se les viene encima es que no pretenden la supresión del Ejército, sino su invisibilidad. Por lo menos, en su ciudad: si el desfile se celebrase en Madrid, no les importaría nada: aunque supusiera el mismo tipo de amenaza constitucional para los nacionalistas, la misma organización armada que defenderá la unidad española contra cualquier intento de rotura. "Los ojos cavados en tierra dura; en tierra, para no ver", deseaba Antonio Machado en un tiempo en que "mas valdría no verlo", como dice la locución española. Comprendo muy bien la molestia visual. Si hubiera un desfile del Ejército alemán por los Campos Elíseos, los franceses gritarían de horror y de vergüenza. Los catalanes recuerdan que el Ejército español entró en Barcelona al final de la guerra, y arrasó. Fue más duro y durante mucho más tiempo que los alemanes en Francia. Y ayudó a crear la noción de extranjero.

Hace poco un nacionalista de Bilbao me decía que no podía olvidar que los que le bombardearon eran los españoles. "¿Quién cree usted que me bombardeaba a mí?", le contesté. En realidad a los dos nos bombardeaban los alemanes, los italianos. O sea, el fascismo. Eran los mismos que organizan el desfile de ahora. Creo que basta con ver quiénes defienden el desfile por la Diagonal y comprender dónde está el impulso: Fraga abrupto, Trillo disfrazado, Aznar astuto: y los editorialistas que les sirven. Los mismos que dicen que la guerra ha terminado, y con ella la división de las dos Españas. Los que dicen que ahora la guerra es humanitaria y el Ejército, pacificador. Son más antiguos que los otros a los que quieren desbordar por el lado invisible de la modernidad: son los que copian el "Our task is peace", como lema del Ejército nutricio de Estados Unidos. Aún recuerdo el entusiasmo con que los franceses denominaban a su última acción colonial en Argelia como "pacificación".

Pero vuelvo a lo esencial: el problema no es que el Ejército desfile, no es su frívolo espectáculo de bandas y pasos y cabras con la Legión, es el fondo. Es el recuerdo de los pronunciamientos, de los fusilamientos, de las represiones; de la guerra civil y de la OTAN. Es el Ejército en sí. Y cómo en el Estado de hoy, en la España de hoy, Monarquía, Ejército, Iglesia y capital forman la aterradora coalición de tantos siglos. Con la diferencia de que ya no hay una política de oposición, de corrección, de enfrentamiento. Por lo menos, en el Parlamento.

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