AGLI

Recortes de Prensa    Miércoles 24 Mayo  2000
#País Vasco: signos de diálogo
Editorial La Estrella 24 Mayo 2000

#Mi patria está en ninguna parte
JAVIER ORTIZ El Mundo 24 Mayo 2000

#La mentira
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 24 Mayo 2000

#España y Francia
Pablo Sebastián La Estrella 24 Mayo 2000

#Francia se compromete a potenciar sus medios técnicos y humanos para combatir a ETA
SANTANDER. D. Martínez / L. Ayllón ABC 24 Mayo 2000

#Los estrategas del terrorismo callejero sitúan de nuevo a la Ertzaintza en su punto de mira
ISABEL C. MARTÍNEZ, Vitoria El País 24 Mayo 2000

#Un concejal socialista amenazado dimite dos horas antes de un acto convocado en su apoyo
San Sebastián EL PAÍS 24 Mayo 2000

#Ficción
FÉLIX DE AZÚA El País 24 Mayo 2000

País Vasco: signos de diálogo
Editorial La Estrella 24 Mayo 2000

El Gobierno vasco se felicitó ayer de que "los socialistas vascos defiendan el diálogo entre todos los partidos", según la literalidad de las palabras de su portavoz, Josu Jon Imaz. Responde esta toma de posición gubernamental a la propuesta que el viernes pasado hizo, en el Parlamento de Vitoria, el Partido Socialista de Euskadi (PSE-EE). Prescindiendo de que las palabras del portavoz no reflejan del todo la propuesta socialista, la rápida reacción del Ejecutivo vasco representa la primera respuesta de interés de un partido nacionalista, en los últimos meses, a un mensaje de diálogo procedente de un partido constitucionalista -o "españolista", si se quiere- dentro del marco de las relaciones políticas vascas.

En la proposición no de ley de los socialistas vascos se insta al lehendakari, Juan José Ibarretxe, a convocar a todas las fuerzas políticas que estén dispuestas a "recuperar el diálogo político, la unidad democrática y lograr el consenso a la hora de hacer frente al terrorismo", según la explicación dada ayer también por los proponentes. Hasta aquí, la coincidencia es, por fortuna, mucha, porque tanto los proponentes como el Gobierno vasco apuestan -dicen- por el diálogo entre los partidos políticos. Pero la iniciativa socialista se amplía sugiriendo que los partidos convocados habrían de renunciar de forma expresa a la violencia como instrumento de acción política y deberían respetar las reglas del juego democrático, es decir, el Estatuto y la Constitución. Si el lehendakari aceptara con igual satisfacción estas precisiones, el diálogo político podría volver a alcanzar en Euskadi niveles importantes. Aunque lo más probable es que en torno a este extremo vayamos viendo surgir más de un problema de entendimiento.

Con todo, esta inteligente proposición socialista -a la que debería sumarse el Gobierno de Aznar- tiene su excepcional interés hoy no tanto porque convoque a la constitución de un foro de partidos vascos en busca del diálogo y el retorno a fórmulas eficaces de entendimiento democrático, cuanto por el profundo significado político que tiene la pronta respuesta nacionalista. No hay que pasar por alto que el Partido Nacionalista Vasco y Eusko Alkartasuna se han apresurado a elogiar la llamada al diálogo con los grupos constitucionalistas, en un momento en que aún permanece en el recuerdo de todos la presión ejercida por ETA sobre el nacionalismo moderado para que se aleje de las formaciones políticas que no luchen por la "construcción nacional de Euzkadi", de acuerdo con el espíritu de Estella y de los acuerdos revelados por la banda terrorista.

Da la impresión de que, por los lamentables acontecimientos derivados de las "revelaciones" hechas por ETA y sus acusaciones contra el PNV,  los nacionalistas moderados estaban metidos en una situación comprometida, deseando salir lo antes posible de las aguas pantanosas en que se estaban hundiendo por culpa de los radicales. En este sentido, la propuesta socialista le ha venido al PNV como anillo al dedo. Y esto explica que haya habido una inmediata y satisfactoria respuesta que no ha tenido otra reticencia que la de EA al decir que los socialistas no deberían haber puesto condiciones para el diálogo. Sin duda, estamos ante una nueva posibilidad de diálogo vasco, cuyas señales de esperanza son inequívocas siempre que el otro gran partido nacional, el PP, entienda que, por esta nueva vía, puede haber un encuentro fértil para la paz en el PaísVasco.

Mi patria está en ninguna parte
JAVIER ORTIZ El Mundo 24 Mayo 2000

Siempre me he tomado a chirigota las proclamas de cosmopolitismo. La experiencia me ha demostrado que no hay ciudadanía del mundo que no sirva de coartada a algún nacionalismo vergonzante.

España está llena de gente que se declara «ciudadana del mundo» y que hace mofa de los pequeños nacionalismos -«impropios de estos tiempos de superación de las fronteras», etc.-, pero que arde de orgullo porque la final de la Liga de Campeones va a ser jugada hoy por «dos equipos españoles». Si fuera realmente cosmopolita, tanto le daría constatar que la van a disputar dos equipos que suelen vestir camiseta blanca.

Sé que es imposible no incurrir en alguna de las mil formas de las que se reviste el nacionalismo (que no es, a fin de cuentas, sino una derivada de la pulsión defensiva de identificación con la manada, que está inscrita en nuestro código genético animal). Por eso, y como me fastidia que a mí también me asalte esa querencia irracional de tanto en cuando, lo que hago es diversificar al máximo mis fiebres nacionales, con la esperanza de que se neutralicen entre ellas.

Así, a veces hago de nacionalista vasco. Otras, según y para qué -para la lengua, por ejemplo-, ejerzo de nacionalista catalán. En materia de música, suelo ser una mezcla de nacionalista irlandés y de separatista tejano, y a mucha honra. El fervor chovinista francés me asalta cada vez que escucho a algún español soltar esa solemne tontería de que «los franceses no nos quieren». Alguna madrugada, sumido en un ataque melancólico fadista, he sentido ganas inmensas de nacionalizarme portugués. En la noche de hoy seré nacionalista valenciano, y a tope (no en vano paso buena parte del año entre la orilla del Mediterráneo y la cima del Cabeçó d Or).

Gallego de segunda, con una cuarta de madrileño y una octava de granadino, en parte riojano, algo catalán, donostiarra al mil por cien, busco refugio sentimental en la mezcla: todo lo reivindico, y así apenas reivindico nada, y por todo se me calienta la sangre, y por casi nada me hierve. A fuerza de izar tantas banderas, han acabado por gustarme casi todas, y ninguna me importa demasiado.

Pero últimamente el truco me está fallando. Allí a donde voy, veo gente que sigue animándome al eclecticismo plurinacionalista, pero mucha, muchísima más que me empuja hacia el extrañamiento cosmopolita. La rica variedad, que tanto me atraía, está dando paso a una aburrida uniformidad. Es cada vez más lo mismo en todas partes: la misma mediocridad, la misma ropa, la misma cháchara, tiendas clónicas, la misma comida, los mismos teléfonos móviles, idénticas costumbres, el mismo hastío, la misma nadería.

Son los efectos de esa maldita peste llamada globalización, que tanto les encanta.

La mentira
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 24 Mayo 2000

Si algo enseña la Historia es que, por regla general, cuando un régimen en el poder utiliza sistemática y masivamente la mentira con respecto al pasado lo hace para enmascarar y mentir sobre el presente y para extender, aprovecharse y abusar del poder en todos los tiempos del verbo, desde el pretérito indefinido hasta el futuro perfecto. En la polémica organizada por los hipocritillas de Convergéncia con el respaldo de los hipocritones del PSC, lo malo no es lo que se oculta, lo que se falsifica y lo que se engaña sobre el presente. Lo peor es que esa mentira presente está al servicio de una mentira sistemática con respecto al pasado para inventarse una historia de Cataluña y de España que no ha existido jamás. La clave reside en presentar la Guerra Civil como una guerra extranjera que culminaría con la ocupación de una pacífica y remota Cataluña por un ejército fascista puramente español, o sea, extranjero. Pero que los nacionalistas mientan es normal: viven en la mentira, en el célebre bucle melancólico convertido en manifiesto destino burocrático, o sea, opíparo sueldo con dinero público. Lo malo, decía ayer y debo repetirlo hoy, es que la izquierda española abone una mentira que la inutiliza para siempre, que por fastidiar a la derecha se suicide como fuerza política nacional.

Ayer, Haro Tecglen: «Comprendo muy bien la molestia visual. Si hubiera un desfile del Ejército alemán por los Campos Elíseos, los franceses gritarían de horror y de vergüenza. Los catalanes recuerdan que el ejército español entró en Barcelona al final de la guerra y arrasó. Fue más duro y durante mucho más tiempo que los alemanes en Francia. Y ayudó a crear la noción de extranjero».

Lo siento por Tussellone, que a este paso será desplazado por Haro en el despacho madrileño de Artur Mas. Pero Haro lleva varios años fingiendo memorias de niño republicano. ¿Era de la República de Weimar? Porque si el ejército de Franco era «el» ejército español, ¿qué era el de la República? ¿Sólo soviético? En Barcelona entró por la Diagonal el Tercio de Montserrat. A Barcelona volvieron, no entraron, arrasaron o invadieron, los catalanes de Burgos, con Cambó a la cabeza, minuciosamente estudiados por un historiador catalán en la época en que se admitía la existencia de catalanes franquistas. ¿Qué eran los Ascaso y la Montseny: turistas en Aragón, paseantes en el Gobierno extranjero de Madrid? ¿Y todos los oficiales catalanes de su único ejército, el español, que se fusilaron unos a otros, de Goded a Escobar? ¿Y los Josep Pla, Dalí, Godó, Porcioles, Samaranch, apellidos tan poco catalanes? ¿Qué eran? ¿Fuerzas alemanas de ocupación? Mentir sobre el Holocausto puede ser delito. Y ejemplo.

España y Francia
Pablo Sebastián La Estrella 24 Mayo 2000

Las relaciones entre España y Francia no son buenas aunque parezcan normales. Entre los dos países hay distancias importantes de credibilidad y de confianza en tres campos: en el bilateral, en la Unión Europea y en el ámbito del terrorismo o el problema nacionalista, que ahora afecta a las dos naciones.

Mientras países como España y Francia (o Italia, Gran Bretaña, Bélgica) y otros que tienen problemas con los nacionalismos emergentes no se atrevan a llevar a la cumbre de la Unión Europea y a los tratados este debate para una clarificación definitiva, que no deje sitio a otro tipo de interpretaciones sobre las fronteras de los estados y los países que pueden tener algún tipo de protagonismo institucional en el marco de la UE, el debate sobre emergentes nacionalismos en el seno de la Unión quedará latente y aplazado.

Y los dirigentes de estas u otras opciones similares, como las que también están latentes en el seno de naciones del este europeo que aspiran a integrarse en el seno de la UE, podrán dirigir sus mensajes a sus electores con la suficiente ambigüedad para hacerles creer que las llamadas "naciones sin Estado" tienen posibilidades de integración política, económica y social en la UE al margen de sus respectivos estados, con la ayuda de peculiares y soñadas interpretaciones de los vigentes tratados de la Unión, al igual que algunos pretenden hacer en España con lecturas muy sui generis de la Constitución.

La presidencia de Francia que se acerca podría ser una buena oportunidad para todo ello, ahora que parece decidida a luchar contra el terrorismo vasco y que empieza a sufrir en sus carnes este fenómeno que antes -como decían los propios franceses- era sólo un asunto español. De hecho, la reforma del voto cualitativo y cuantitativo en la UE que propone París, en función del número de habitantes de cada país, castiga a las naciones menores y da mayor protagonismo a los grandes y medianos, un lugar donde se encuentra España, que podría beneficiarse de esa proporcionalidad.

Por todo ello la presidencia de Francia en la UE puede ser una buena oportunidad para que la Unión sea más operativa y clarificadora en todo. Y, también, para que tenga voz y una presencia exterior un poco más sólida y firme que avale, por ejemplo en el campo hoy debilitado del euro, su potencial unidad ante el resto del mundo, que no acaba de tener toda la credibilidad a pesar de los grandes esfuerzos que los países de la moneda única están haciendo en la concertación de sus políticas económicas y monetarias.

En el fondo de todo esto subyace una mala o poco fructífera relación de España con Francia. Parece más fluida la relación entre Madrid y Londres que entre Madrid y sus vecinos galos, lusos o marroquíes. Eso puede ser algo lógico, dados los recelos históricos de vecindad. Pero en el fondo de la cuestión aparecen problemas de la cohabitación gala (Chirac con Jospin) y de una extraña relación entre España y Francia que en lo económico, lo político (tema terrorista aquí incluido) y en lo diplomático no acaba de cuajar.

Una desconfianza que parte de los tiempos de Giscard -que se presentó como gran padrino y protector de la transición-, seguido luego de la presidencia de Mitterrand, tampoco fructífera con España, y ahora marcada por una frialdad en los tiempos de Chirac. Son conocidas algunas de las discrepancias entre Suárez y Giscard, o entre González y Mitterrand, o entre Chirac y Aznar. ¿Acaso no hay manera de avanzar en una franca y estable relación bilateral? La cumbre que ahora concluye en Cantabria y, sobre todo, la próxima presidencia europea de Francia nos van permitir otra oportunidad.

Francia se compromete a potenciar sus medios técnicos y humanos para combatir a ETA 
SANTANDER. D. Martínez / L. Ayllón ABC 24 Mayo 2000

El Gobierno español recibió ayer no sólo el respaldo de las autoridades galas en la lucha contra el terrorismo etarra, sino también su plena disposición a reforzar la cooperación en el sentido que reclama nuestro país: Francia potenciará con más medios técnicos y humanos sus servicios dedicados a combatir a ETA. Aznar destacó que ambos países «están dispuestos a entablar una nueva etapa en la lucha antiterrorista» y Chirac, la conveniencia de armonizar las legislaciones.

Tanto el presidente de la República francesa, Jacques Chirac, como el primer ministro galo, Lionel Jospin, y el jefe del Ejecutivo español, José María Aznar, calificaron la colaboración entre ambos países en materia antiterrorista de «excepcional», «ejemplar» y «excelente». Y coincidieron también en la intención de mantener este nivel de cooperación para conseguir, como puntualizó Aznar, «no sólo el debilitamiento de ETA, sino su erradicación».

UN CLARO OBJETIVO
Con este claro objetivo, uno de los principales resultados de la cumbre hispano-francesa celebrada en el palacio de la Magdalena en Santander fue el compromiso de Francia de aumentar sus recursos de personas y de medios operativos para impedir las actividades criminales de ETA, tal y como reclaman las autoridades españolas. Por su parte, las francesas se mostraron plenamente sensibles a las demandas de España porque consideran que ETA ha dejado de ser un problema exclusivamente español.

De hecho, a través de su ministro del Interior, Jean Pierre Chevenement, Francia expresó en la cumbre su preocupación por las conexiones entre la banda terrorista ETA y el Ejército Revolucionario Bretón así como por la «exportación» a territorio galo del terrorismo callejero, fenómeno que se ha visto incrementado tras la unificación de Jarrai, la rama juvenil del MLNV (Movimiento de Liberación Nacional Vasco), y su equivalente en el País Vasco francés, Gazteriak.

«No es deseable -dijo el ministro galo- que un cierto número de jóvenes entren en un callejón sin salida. Deberían pensar en ellos mismos y en servir a grandes ideales universales en lugar de pretender un nacionalismo étnico regresivo y profundamente reaccionario».

A este asunto también se refirió Chirac, quien afirmó que su país está «siguiendo muy de cerca los movimientos de los grupos vascos tanto españoles como galos» que tienen unificada su estrategia sobre un proyecto de independencia y soberanía para los territorios vasco-español y francés.

El Gobierno español está plenamente convencido de que, en la actualidad, dentro de la colaboración antiterrorista se abre a partir de ahora una «nueva etapa». Así lo definió José María Aznar.

PRÓXIMO ENCUENTRO
Por ello, en la reunión que mantuvo el ministro español del Interior, Jaime Mayor Oreja, con su colega galo se profundizó en la necesidad de que las autoridades francesas refuercen sus capacidades operativas contra las actividades de los terroristas etarras.

Para concretar la mejor forma de llevar a cabo ese reforzamiento, en breves fechas el secretario de Estado de Seguridad, Pedro Morenés, y los directores generales de la Policía y de la Guardia Civil, Juan Cotino y Santiago López Valdivielso, se reunirán en París con sus homólogos franceses. A esta reunión, España llevará previsiblemente un plan conjunto que la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía están elaborando para hacer más eficaz la lucha contra ETA.

«IR A MÁS»
Ayer, Jaime Mayor Oreja, aún calificando de «ejemplar» la cooperación entre los dos países en materia antiterrorista, puntualizó que «siempre se tiene que ir a más», ya que «estamos -dijo- ante una nueva situación que exige una respuesta más importante y relevante».

El ministro del Interior español consideró necesario potenciar la lucha antiterrorista debido a que «nos encontramos ante una ofensiva por parte de ETA contra España y Francia».

Pero, además de la cooperación policial, en la cumbre de Santander ambas delegaciones coincidieron en reforzar esta colaboración también en el campo judicial. De ahí que Jacques Chirac, resaltara la conveniencia de alcanzar una armonización legislativa «para ser más eficaces» en la lucha antiterrorista.

COOPERACIÓN SIN RESERVAS
El presidente de la República francesa afirmó que este asunto había sido tratado en la reunión bilateral; sin embargo, fuentes gubernamentales españolas consultadas por este periódico precisaron que posiblemente se estaba refiriendo a una armonización legislativa en el seno de la Unión Europea, con el objetivo de que los terroristas no se vean beneficiados por la existencia de diferentes legislaciones dentro de la Unión Europea.

En definitiva, la disposición de Francia a colaborar con España queda resumida con la siguiente frase de su presidente: «Nuestra cooperación es sin reserva alguna, y así lo va a ser».

Los estrategas del terrorismo callejero sitúan de nuevo a la Ertzaintza en su punto de mira
El Gobierno vasco acusa de "ocultación de información" al Ministerio del Interior
ISABEL C. MARTÍNEZ, Vitoria El País 24 Mayo 2000

Los estrategas del entorno de ETA que controlan el vandalismo callejero han incluido de nuevo a la Ertzaintza entre sus objetivos. Las últimas detenciones de jóvenes implicados en actos de kale borroka han soliviantado a los independentistas radicales, que ayer mismo denunciaron la "estrategia represiva" de la Ertzaintza y la tacharon de "perro sumiso" y polícía política". La consejería de Interior alertó la semana pasada a sus agentes sobre ataques inminentes, sospecha que se confirmó el domingo con la emboscada tendida por encapuchados en San Sebastián, en la que resultaron heridos ocho ertzainas.

Representantes de las Gestoras Pro-Amnistía, de la nueva organización juvenil radical Haika y de la propia Mesa Nacional de HB señalaron ayer que la actuación de la Ertzaintza y "el proceso vasco" son totalmente incompatibles. En nombre del primero de esos organismos, Julen Zelarain señaló que si la policía vasca no modifica su postura se convertirá en un problema para el pueblo vasco, "con todas sus consecuencias". Zelarain acusó a la Ertzaintza de haberse colocado en la "vía represiva" y al Departamento de Interior de haber cedido a las presiones "mediáticas".

La representante de Haika, Aiora Epelde, precisó que la Ertzaintza "intensifica el conflicto", la tachó de "perro sumiso", señaló que las detenciones practicadas obedecen a objetivos políticos y dijo que el PNV tiene una responsabilidad directa en la situación.

En el recrudecimiento de la agresividad hacia la policía vasca late también el descontento del mundo radical por la congelación desde el PNV y EA de las iniciativas unitarias nacionalistas nacidas de Lizarra, Udalbiltza y la plataforma de apoyo a los presos, Batera. El periódico abertzale Gara publicó ayer que una llamada anónima al diario advirtió al PNV que la Ertzaintza sufriría "en sus propias carnes" la violencia callejera si el partido no abandona su "actitud tibia".

Ataque inminente
El Departamento vasco de Interior llegó recientemente a la conclusión de que la policía vasca vuelve a estar entre los objetivos de los saboteadores. Según confirmaron fuentes de Interior a EL PAÍS, el pasado jueves día 18 se remitió a todas las comisarías una circular, que ayer dio a conocer El Correo, advirtiendo de la inminencia de ataques contra comisarías, vehículos y bienes, agentes o familiares de éstos, sedes de sindicatos policiales o representantes de ellos. Las fuentes consultadas explicaron que este convencimiento se basa en "datos obtenidos de diversas investigaciones".

Las primeras nuevas advertencias a la policía vasca datan de finales de marzo, cuando agentes de ese cuerpo entraron en una sede de HB en San Sebastián, donde se incautaron de material incendiario. Desde el pasado 3 de abril la Ertzaintza ha detenido a 24 personas de las 49 que han declarado en la Audiencia Nacional en el mismo periodo. Diez de ellas lo hicieron voluntariamente al saberse buscadas por actos de violencia callejera.

Durante una jornada de huelga convocada a principios de este mes en Hernani (Guipúzcoa) los manifestantes dirigieron en euskera gritos de "vosotros también sois perros" a los efectivos encargados del orden, a quienes los grupos radicales empezaron de nuevo a mencionar en sus comparecencias públicas, equiparando su labor con la de las fuerzas de seguridad del Estado.

El Gobierno vasco condenó en su reunión de ayer los actos de violencia del fin de semana, y expresamente el ataque al domicilio de un concejal del PP en San Sebastián y al bosque pintado de Oma, obra de Agustín Ibarrola. Su portavoz, Josu Jon Imaz, pidió a la sociedad vasca que preste "ayuda y solidaridad" a quienes "de modo injusto" se han convertido en objetivo del acoso radical.

Por otra parte, el ejecutivo autonómico decidió reclamar del Gobierno y en particular al ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, explicaciones "oficiales y formales" sobre lo que calificó de "ocultación de información" a la policía vasca. Imaz se refirió a la acusación formulada el jueves por el consejero de Interior, Javier Balza, en el Parlamento vasco, sobre ocultación de un listado de jueces amenazados por ETA, y a la información, publicada por este periódico, el domingo según la cual Interior hurtó a la consejería vasca información sustancial sobre políticos alaveses, entre ellos Fernando Buesa, hallada en diciembre en poder del comando Basurde de ETA.

El portavoz insistió en que no hay descoordinación entre cuerpos policiales, sino "ocultación" por parte de Interior, que incumple los protocolos de la Junta de Seguridad. El conflicto será abordado hoy en la reunión que mantendrán en Madrid el secretario de Estado para la Seguridad, Pedro Morenés, y el viceconsejero vasco, Mikel Legarda.

Un concejal socialista amenazado dimite dos horas antes de un acto convocado en su apoyo
San Sebastián EL PAÍS 24 Mayo 2000

El único concejal del PSE-EE en el Ayuntamiento de Bergara, Álvaro Esparza, presentó ayer su dimisión dos horas antes de celebrarse una reunión convocada en esta localidad guipuzcoana por los 14 parlamentarios socialistas vascos para solidarizarse con él tras las últimas amenazas que ha recibido de los violentos.

Álvaro Esparza entregó a la una de la tarde en la secretaría del Consistorio un escrito donde hace constar su dimisión del cargo de concejal. La decisión está motivada por razones "ajenas a su voluntad", según declaró ayer a la agencia Europa Press. Esparza ha confesado que la semana pasada sufrió "la tercera amenaza en el plazo de cinco meses por parte del entorno de ETA". Su nombre ha aparecido en varias pintadas que realizaron los radicales en Bergara, un municipio de unos 15.000 habitantes gobernado por la coalición nacionalista PNV-EA.

Los 14 parlamentarios socialistas en la Cámara vasca decidieron, como muestra de solidaridad, celebrar ayer una "reunión itinerante" en la sede del PSE-EE en la localidad guipuzcoana. Antes de comenzar el acto, los parlamentarios se encontraron con que Álvaro Esparza ya había presentado su dimisión como edil.

Esparza declaró que se marcha porque no se respeta su trabajo en el Ayuntamiento "habiendo sido elegido por el pueblo de Bergara en sufragio universal, que es el mayor acto democrático". Asimismo, denunció "la falta de democracia y de libertad para desarrollar el trabajo de concejal".

El concejal socialista agradeció tanto a sus compañeros del PNV como de EA en el Ayuntamiento de Bergara el comportamiento que han mantenido hacia su persona mientras ha recibido las amenazas.

Numerosos representantes electos socialistas del País Vasco están recibiendo en las últimas fechas un creciente acoso, en forma de amenazas y ataques directos, por parte de simpatizantes de ETA. Álvaro Esparza es el primer concejal vasco que renuncia a su cargo desde que se anunció el fin de la tregua. El PSE-EE aseguró ayer que no realizará ningún pronunciamiento público sobre esta decisión hasta que conozca las motivaciones que le han llevado a dimitir.

Ficción
FÉLIX DE AZÚA El País 24 Mayo 2000

La literatura va a desaparecer de los exámenes de selectividad catalanes y, como es lógico, los estudios de literatura del bachillerato catalán pasarán a ser una actividad superfetatoria. Ante el futuro eclipse de las letras, algunos escritores ironizan. Con simpático cinismo, Quim Monzó pide que, además, se prohiba la lectura en el Principado. Otros están que trinan. Bru de Sala, nacionalista templado, acusa al régimen de Pujol de analfabetismo rampante. Yo no diría tanto. ¿Por qué razón debería un adolescente leer literatura no deportiva?

Y respondo: porque hay que aprender a narrarse a sí mismo. Usted, lector mío, es una novela. Coja una foto suya de hace diez años y otra de hace veinte, luego pídale a mamá la de la primera comunión. Compárelas y busque alguna relación entre las imágenes. ¿Cree que aquel niño, el adolescente posterior y el actual contribuyente forman una unidad? ¿Son la misma "persona"? ¿No será más bien un "protagonista", o sea, un nombre propio?

Entre el niño de seis años, el adulto de veinte y el maduro de cuarenta no veo yo otro nexo que la memoria. Recordamos haber sido aquel niño y luego el adolescente, a pesar de que entre ambos apenas hay nada en común, ni física ni intelectualmente. Ese recuerdo llamado "una vida" no es sino un relato, tan ficticio como cualquier novela, pero igualmente verosímil. Estamos hechos con "la materia de los sueños", es decir, con un torrente de palabras que embalsa en algunos momentos decisivos y poéticos.

Descartes, Shakespeare y Cervantes nos enseñaron a ser "yo", ellos inventaron el modo moderno de narrar "una vida". Y sólo podemos ser nosotros mismos mediante un relato que resulte verosímil y comprensible para los demás. Vivimos nuestra propia novela y la escribimos cada día.

Cuando la literatura ya no exista, habrá desaparecido también un modo de representar a los humanos y otra construcción lo sustituirá. Muchos jóvenes actuales, por ejemplo, ya se imaginan a sí mismos en forma de video-clip, con el inquietante aspecto de un actor sin memoria ni herencia, que avanza a saltos con aullido publicitario y furia electrónica. No es ni mejor ni peor que lo viejo, sólo es un nuevo escenario para el inútil e inevitable deseo de ser sólidos, permanentes, perdurables, uno.

 

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