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Recortes de Prensa    Domingo 28 Mayo  2000
#Pujol no es Bismarck pero si Maquiavelo
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 28 Mayo 2000

#Los proetarras vuelven a atacar una academia del diputado general de Álava
BILBAO. I. Souto ABC  28 Mayo 2000

#El Desfile y la Defensa
Pablo Sebastián La Estrella  28 Mayo 2000

Pujol no es Bismarck pero si Maquiavelo 
Por CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 28 Mayo 2000

LA polémica sobre el Desfile de las Fuerzas Armadas en Barcelona y el desenlace final en Montjuïc pueden ser calificados como unos episodios muy desafortunados desde el punto de vista de la integración cultural y política de la sociedad catalana. No sólo se han descubierto viejas heridas sino que los nacionalistas han aprovechado la ocasión para empeorarlas.

Jordi Pujol ha dejado claro que su asistencia en la tribuna ha sido puramente institucional pero que su corazón y su cabeza estaban con los manifestantes que se enfrentaban al desfile. Este político que no ha llegado a ser Bismarck, como pensaba de joven, ha sabido sacar lo mejor de sí mismo: la capacidad para el desdoblamiento y la deslealtad en aras de «su» idea nacional.

Después de veinte años al frente de gobiernos autonómicos podemos decir que Pujol no ha sido Bismarck pero sí que ha conseguido mantener hábilmente el enfrentamiento con el resto de España, que ha ido fortaleciendo la idea de Cataluña como una personalidad diferente siempre en tensión y que ha mantenido el liderazgo de todas las fuerzas nacionalistas o asimilables a estas, como son los socialistas.

Para Pujol este asunto del desfile era un hito en el camino tortuoso hacia la independencia. Una aceptación del protagonismo de las Fuerzas Armadas en la Diagonal con un despliegue militar brillante y la presencia de miles de espectadores habría podido ser interpretada como una inflexión en la conquista de los sueños soberanistas habida cuenta la trascendencia simbólica del Ejército. Pujol ha salido al paso de esta amenaza. La ha conjurado.

Tenemos que reconocer el mérito de este Bismarck fracasado o ¿acaso no es una proeza presidir un desfile que condena sin paliativos? Este mismo que preside el desfile junto a los Reyes es el mismo que ha convocado a las juventudes de su partido a manifestarse, el que incita a Terra Lliure a enfrentarse a la Policía.

Mirad a Pujol. Contempladlo en la tribuna junto a los Reyes. A nadie se le escapa lo que está pensando en esos momentos, mientras desfilan ante él los mil ochocientos hombres. Y lo sabemos porque nos lo ha dicho. Sabemos por él mismo que este es para él un ejército de ocupación, que desciende de aquel que entró en Barcelona en 1939, que su presencia ahora es una provocación, que para demostrarlo hay que ponerse un lacito blanco en el ojal de la solapa (como lo ha hecho su delfín Artur Mas) y que no ha querido decir más para no añadir problemas institucionales pero que se sepa que guarda muchas cosas en su corazón.

¿Y qué nos podría haber contado Pujol de eso que dice que guarda en su corazón? Por ejemplo que el desenlace de la Guerra Civil determinó su conciencia democrática a la tempranísima edad de nueve años (¡) y que el Ejército español ha sido para él el símbolo de la destrucción de las instituciones catalanas. Al deslegitimarlo con motivo del desfile, trataba de preservar la que a su entender es la clave de las diferencias con la idea de España: el levantamiento del 18 de julio como cosa de Madrid, de Castilla, del centralismo frente a una Cataluña democrática, moderna, diferente del «resto» mesetario, anticuado, abocado al autoritarismo. Por cierto, estos vergonzosos tópicos han contado con el asentimiento cobarde de la derecha catalana, la contribución servil de la izquierda y el silencio patético de historiadores, cronistas e intelectuales.

La preservación de la visión de la Guerra Civil como confrontación de regiones («Castilla ganó la guerra... Cataluña, sin embargo, la perdió») bien valió los abucheos de ayer. Ciertamente Pujol no es Bismarck pero sí Maquiavelo. Él sí es Maquiavelo.

Los proetarras vuelven a atacar una academia del diputado general de Álava 
BILBAO. I. Souto ABC  28 Mayo 2000

Los radicales atacaron nuevamente en la madrugada de ayer una academia de estudios propiedad del diputado general de Álava y dirigente del Partido Popular Ramón Rabanera, quien destacó el hecho de que los perseguidos son siempre los mismos en el País Vasco, los no nacionalistas. La otra academia de Rabanera fue también atacada recientemente con artefactos incendiarios.

Los hechos ocurrieron a la una y media de la madrugada, cuando tres desconocidos lanzaron tres cócteles molotov contra la academia de estudios que Ramón Rabanera tiene en la calle Manuel Iradier de Vitoria. Afortunadamente, los daños fueron en esta ocasión menos graves que cuando los radicales atacaron la otra academia del diputado general de Álava.

A consecuencia del ataque perpetrado en la madrugada de ayer, la fachada del edificio donde está ubicada la academia quedó ennegrecida, se rompió un cristal y se destrozó un toldo de un comercio cercano.

Tras el ataque, Ramón Rabanera pidió a la sociedad que exija a las autoridades que acaben con los ataques. «Se ve que los que no pensamos en clave nacionalista y defendemos la libertad en este pueblo -dijo- somos siempre perseguidos por los mismos. Aquí hay un fascismo ante el que la sociedad en su conjunto tiene que reaccionar con mayor exigencia hacia las autoridades para evitar estos hechos».

El secretario general del PP del País Vasco, Carmelo Barrio, denunció que «el acoso del entorno de ETA al PP está siendo constante y los no nacionalistas nos sentimos desasistidos por el Gobierno que preside Juan José Ibarretxe en el combate contra esta estrategia violenta».

«COMO LOS NAZIS»
Según Barrio, «este nuevo atentado callejero confirma la estrategia de acoso que el entorno de ETA está llevando a cabo contra los cargos públicos no nacionalistas y, en general, contra toda la ciudadanía de este pueblo». «Queman las casas -señaló- como hacían los nazis alemanes, pero si creen que con ello van a conseguir imponer su proyecto totalitario están muy equivocados».

En opinión del dirigente del PP, Álava representa el mejor ejemplo «de que se puede construir un País Vasco en el que quepamos todos y en el que sólo se sientan extraños aquellos que han optado por la limpieza ideológica de los que no opinan como ellos». Barrio considera que «este atentado refleja el odio y el resentimiento del entorno de ETA contra el proyecto de convivencia que estamos ofreciendo en esta ciudad y provincia».

«Lamentamos, sin embargo -añadió- que en esta lucha contra los antidemócratas no podamos contar con el apoyo de nuestro lendakari, que está más preocupado por salvar los acuerdos excluyentes que su partido tiene en el entorno de ETA que por mostrar una actitud firme y comprometida contra los salvajes que practican estos bárbaros hechos».

En este entorno, el PNV dio ayer una rueda de prensa en Bilbao para reclamar a la Mesa del Parlamento una sanción para el parlamentario del PP Ricardo Hueso, quien faltó el respeto al lendakari en el pleno celebrado el viernes en el Parlamento vasco. El PNV considera que «la actitud del señor Ricardo Hueso ha rebasado toda norma de cortesía y de educación, que no se salda con unas simples excusas en los pasillos de la Cámara».

El Desfile y la Defensa
Pablo Sebastián La Estrella  28 Mayo 2000

La crisis abierta con motivo del desfile de las Fuerzas Armadas en Barcelona nos permite abordar la doble cuestión que se plantea con el desfile en sí mismo y con la política de Defensa y Seguridad de España. La primera conclusión que sacamos es que el desfile, programado para Barcelona, no se preparó bien y, ante las quejas y protestas surgidas, en ámbitos políticos y sociales, el gobierno de Madrid no hizo sino recular para devaluar sus propios argumentos y el desfile.

Las excusas y concesiones que el ministro de Defensa hizo durante su visita a Barcelona han empeorado la situación y dado una imagen de debilidad. El intento de disfrazar al Ejército de hermanitas de la caridad, con sus misiones de paz y sus amigas ONG no sirven sino para dar pie a quienes desde el pacifismo abogan por la eliminación de los ejércitos. Aunque en el caso de Barcelona todo esto ha sido aderezado con una protesta contra el "ejército español" por parte de los sectores nacionalistas de partidos liberales que se dicen europeistas y atlánticos, y que luego sucumben a las presiones de sus bases mas pintorescas.

En el caso de CiU y del propio Pujol todo lo ocurrido no hace sino poner en evidencia la debilidad del gobierno de la Generalitat, que está pendiente de un hilo. Bastaría con que uno o dos diputados rompiera el marco actual para poner en peligro la presidencia de Pujol. Los pactos oscilantes de CiU en Barcelona y Madrid les han conducido a esta frágil y equívoca situación. Lo hemos visto con motivo de los enfrentamientos recientes entre Convergencia y sus socios de Unió.

De manera que toda esa aureola que se pone asimismo Pujol como gobernante responsable ha quedado esta vez bajo mínimos, porque se sabe que él ha justificado, y puede que alentado, las protestas contra el desfile.

Por otra parte, si el Gobierno sigue insistiendo, de acuerdo con la propaganda de las últimas guerras del Golfo y de Kosovo, en la idea de que los ejércitos están integrados por médicos y ONGs y no por armas y tropas de defensa y ataque, la repulsa social irá en aumento. De la misma manera que este gobierno -a igual que los de González que  hicieron trampas y mentiras, como vimos en la OTAN- debe clarificar, en el Parlamento, su política de Defensa y Seguridad.

Hace semanas la prensa más próxima a Aznar anunciaba que el Gobierno iba a negociar la salida de los americanos de Rota. Pues bien, parece que los americanos le han leído la cartilla a Aznar y ahora no sólo no se van de la base sino que van a aumentar su presencia, a cambio de posibles favores al protagonismo de Aznar en instituciones internacionales. Cambiamos, pues, soberanía por fotos.

Rota y otras bases y puntos militares de apoyo americanos en territorio español, que son más de los que la gente se piensa, están incluidos dentro del tratado bilateral firmado por Franco con los Estado Unidos, a cambio del reconocimiento del régimen anterior, y reconducidos por Suárez, González, Calvo Sotelo (éste los reforzó con la entrada en la OTAN), y por Aznar (que nos ha metido en la guerra "pacífica" de Kosovo).

Un acuerdo bilateral con USA, que no tiene sentido en el capítulo militar dada la relación multilateral que España mantiene con Washington en el seno de la OTAN. ¿Por qué la doble relación? De la misma manera que no tienen sentido la presencia de la base británica de Gibraltar. Pero los negociadores españoles siempre ceden y se someten a los intereses de  los grandes en todos estos aspectos. Con el agravante de que Rota y Gibraltar son bases por las que circulan armas nucleares (lo acabamos de ver recientemente en la Roca), con alto riesgo para la población de España.

Nos parece bien el ejército profesional y una moderna y dotada política de defensa y seguridad en el marco de la UE y de la OTAN. Pero todo esto debe de estar dotado de un plan de estrategia serio y no absurdo y multiplicado con acuerdos bilaterales en parte del territorio español donde, por más que se digan bases conjuntas, manda y ordena el ejército americano y, además, al margen de la OTAN.

Pedir que el Parlamento debata de verdad estas cuestiones es casi tanto como pedir que debata el problema de los nacionalismo o del terrorismo de ETA. Todo esto queda para el cuarto oscuro del consenso y los pactos secretos, ajenos a la soberanía nacional. Al pueblo sólo se le dan desfiles y cornetas, y en algunos casos de manera forzada o vergonzante. No es de extrañar que, en estas condiciones, el ministro Trillo diga que no habrá mas desfiles. O que las tropas de España tengan que desfilar por los Campos Elíseos porque, por lo que se ve, está prohibido que desfilen por la Diagonal. ¿Así se defiende desde la política la soberanía y la integridad territorial?

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