AGLI

Recortes de Prensa     Martes 13 Junio   2000
#Mientras...
ALFONSO USSÍA ABC 13 Junio 2000

#Michelines
Ramón Pi ABC 13 Junio 2000

#Un PNV limpio
ANTONIO GALA El Mundo 13 Junio 2000

#La réplica de Arzalluz
MIGUEL ÁNGEL AGUILAR El País 13 Junio 2000

#La dieta de Arzalluz
FERNANDO LOPEZ AGUDIN El Mundo 13 Junio 2000

#Aznar condiciona el diálogo con el PNV a que rectifique antes de su cita con Ibarretxe
JAVIER CASQUEIRO / ANABEL DÍEZ, Madrid El País 13 Junio 2000

#ESPERANZA AGUIRRE • PRESIDENTA DEL SENADO: "Temo que la reforma del Senado sirva para colar el soberanismo"
LUIS R. AIZPEOLEA, Madrid El País 13 Junio 2000

#Isaac Montero aborda los efectos traumáticos del terrorismo
JAVIER MEMBA El Mundo 13 Junio 2000

Mientras...
Por ALFONSO USSÍA ABC 13 Junio 2000

LES dicen con alcance peyorativo «los picoletos». En la tierra vasca, apuran el desprecio y se refieren a ellos como «chacurras», es decir, «los perros». Hace pocos años, cuando una riada devastadora arrasó Bilbao, «los perros» se jugaron el pellejo para salvar la vida de los que les insultan. Alguno de aquellos vascos salvado por los guardias civiles habían brindado de alegría ante sus cuerpos asesinados. Apenas dos semanas después de la catástrofe, un guardia civil cayó fulminado de un tiro en la nuca. Era, de nuevo, «un perro». Antonio Mingote iluminó la tragedia y su dibujo fue portada de ABC. Un guardia civil, con el agua hasta la cintura, cargaba sobre los hombros a un ciudadano vasco anónimo. La leyenda que acompañaba al dibujo era escueta: «Han matado a este guardia civil».

Semanas atrás, a los guardias civiles les impidieron desfilar ante el pueblo de Barcelona. Se armó la marimorena y fue acusada de invasora y coactiva. Los políticos nacionalistas aceptaron a regañadientes la celebración del desfile del Día de las Fuerzas Armadas, pero pusieron como condición que la Guardia Civil no desfilara. Sorprendentemente la exigencia fue satisfecha. Con muy mala cara, el presidente Pujol asistió al desfile, mientras en el parque de la Ciudadela se celebraba un acto de desagravio a Cataluña con Lluis Llach y María del Mar Bonet soltando gorgoritos con caspa del sesenta y ocho. Pudiera ser que entre los asistentes al vetusto concierto de la «progresía» nacionalista oficial, estuviera alguno de los jóvenes que se ahogaron en la riada del sábado pasado. Es un supuesto, claro. El resumen, sencillo y natural como la muerte misma, es que dos guardias civiles dieron su vida por recuperar los cuerpos de dos infortunados jóvenes catalanes. Así es la Guardia Civil en conjunto, y así son los guardias civiles en su dimensión individual. Hombres y mujeres que saben que sus vidas están a disposición de las vidas de los demás, que no dudan en arriesgar todo lo que tienen por ayudar a sus semejantes, y que reciben en recompensa a su abnegación una remuneración modestísima, además del desprecio de los imbéciles. Esos guardias civiles capaces de morir por salvar a quienes les quieren asesinar son los mismos que soportan toda suerte de insultos y vejaciones. Los mismos que son obligados a no desfilar ante el pueblo que les quiere y admira para que los aplausos de los ciudadanos no nublen la estúpida sensibilidad de algunos de sus dirigentes. Mientras en Cataluña el agua enloquecida arrasaba pueblos, campos y vidas, dos guardias civiles morían por ella. Por Cataluña. Y hermosamente conscientes de ello. Pero es lo normal, y la normalidad no se agradece.

Las cosas son así. La sociedad es siempre olvidadiza y desagradecida. En determinados casos, deplorable y vergonzosa. Pero más deplorable y vergonzosa en el proceder de sus representantes que en la actitud pasiva de la ciudadanía. El trabajo, el sacrificio y en muchas ocasiones, la heroicidad cívica de los guardias civiles se han convertido en costumbre. Lo acostumbrado no se sorprende con nada porque se da por hecho. Se puede alegar que nadie está obligado a ser guardia civil, y que esa voluntariedad reduce el mérito de su ofrecimiento constante a la sociedad. Todo lo contrario. El guardia civil sabe que su obligación es entregar todo, y su tristeza permanente el no recibir nada a cambio. No viven del humilde sueldo que perciben, sino del sentido del deber que les han enseñado. Se mantienen en pie porque un guardia civil lleva más de un siglo soportándolo todo. Les duele la incomprensión, el lugar común de los que la rechazan, los tópicos necios de una progresía más casposa que las cejas de Lenin. Ellos a lo suyo, que es trabajar por los demás. A lo suyo, que es la disciplina. A lo suyo, que es la disposición. A lo suyo, que es la modestia y la humildad asumidas. A lo suyo, que es la entrega de sus propias vidas en beneficio de las ajenas. Las cosas son así y no hay quien las mueva. Mientras los guardias civiles mueren y los políticos se lavan las manos, Josu Ternera se pasea en calzoncillos recibiendo los aplausos de los que brindan por un «chacurra» muerto. Aplausos de Izquierda Unida incluidos. Y Frutos, y Anguita y Aguilar, felices. Mientras...

Michelines
Por Ramón Pi ABC 13 Junio 2000

NUNCA acaba uno de sorprenderse. Yo confieso que una de las últimas metáforas que me esperaba, referida a los críticos del PNV, era la de ser llamados «michelines» por el presidente del Euskadi Buru Batzar, Xabier Arzalluz. En política les tengo pánico a las metáforas desde que leí el Libro Rojo de Mao y comprendí cómo se pueden verter ríos de sangre en nombre de metáforas de pajaritos y florecillas. Pero los políticos, erre que erre, dale con las metáforas. Las médicas son muy socorridas (eso de la «solución quirúrgica», o lo que las «contraindicaciones», o lo del «enfermo terminal», da mucho juego), también las hay taurinas, normalmente menos publicables, deportivas y hasta musicales, éstas bastante menos frecuentes. Pero las metabólicas o dietéticas son una novedad. Un poco surrealista, pero, ¿quién tiene la vara de medir en materia de metáforas?

El caso es que Arzalluz, en el mitin del domingo, pronunció el párrafo que transcribo de ABC: «Hoy que parece que alguien quiere que entre nosotros cunda el desánimo y la división y que tengamos miedo por lo que nos pueda hacer este señor Aznar, puede que haya gente que se asuste y se retire, pero yo os aseguro que eso son los michelines del partido, la grasa que nos sobra, porque a todos los demás lo que les causa las cosas que dice Aznar es un cabreo y una firmeza mayor, y que no se crea ese caballero y los suyos que el PNV se disuelve como un azucarillo en el agua». El titular de esta información es «Arzalluz, orgulloso de ser un problema, defiende “la liberación de Euskadi”».

El País titula: «Arzalluz asegura que no piensa dimitir y replica a Aznar que “el PNV es el problema vasco”». Esta cabecera va debajo de una gran fotografía: «Arzalluz (a la derecha) saluda al crítico Iñaki Azcuna, alcalde de Bilbao, en presencia de Josu Bergara, uno de los primeros en pedir la ruptura con EH», reza el pie. Notable fotografía, ciertamente: Arzalluz y los Michelines. En la información, Aitor Guenaga dice que «en plena crisis interna, el gesto realizado ayer por cargos como el diputado general de Vizcaya, Josu Bergara —uno de los primeros en exigir públicamente la ruptura de los pactos con EH—; el alcalde de Bilbao, Iñaki Azcuna, o el recién elegido presidente de la ejecutiva vizcaína, Iñigo Urkullu, de acudir al mitin para arropar a su líder no está exento de lecturas». Supongo que quiere decir «interpretaciones».

El Mundo está muy enfadado, y en su editorial («Tras los asesinatos, indignantes insultos») se refiere a la actitud de ETA y del PNV: «ETA suma al asesinato la mentira y el insulto. Todo su mundo está construido sobre el desprecio a los ciudadanos y a la verdad. Su único objetivo es imponer por la fuerza una doctrina repugnante y totalitaria. Nada de esto es nuevo, pero conviene reiterarlo cuando, en medio del dolor y de la ignominia, todavía se alzan voces pretendiendo que la paz exige algún acuerdo con quienes matan o les sostienen y algún rédito para la banda terrorita. ETA asesinó a José Luis López de Lacalle, y ahora pretende definirle como un hombre “bajo el disfraz de opinante de la sociedad” (...) ETA quiso asesinar a Caros Herrera y le llama ahora “periodista policía”. Los insultos no cambian la realidad y se vuelven, además, contra los asesinos».

En La Vanguardia, Juan-José López Burniol escribe un artículo titulado «Al borde del abismo». En uno de esos extractos del texto, que se intercalan en él para atraer la atención del lector, se destaca esta frase: «Asistimos a un enfrentamiento suicida entre PP y ETA que, de proseguir, provocará un conflicto civil irreparable». Asombrado, he leído despacio el artículo. Y resulta que esta frase, que, efectivamente, aparece en el texto, es parte de un razonamiento que el articulista se dedica a desmontar, que procede de «quienes, en apoyo de un proceso negociador que yo también defiendo, aplican un rígido y frío análisis igualador de ambas partes: de los que mueren y de los que matan». Y tras contar al lector ese «rígido y frío análisis», exclama: «¡Qué cómodo!, la virtud concebida como equidistancia. Pero, ¡qué desatino! (...) El PP es una fuerza política que —caiga o no simpática— acepta y defiende la Constitución y las instituciones democráticas, mientras que ETA es una banda fascista».

ABC publica una larga entrevista con Mikel Azurmendi, profesor de Antropología en el País Vasco y ex miembro de ETA. Ahí sí que están correctamente colocados los sumarios de texto: «Cientos de miles de personas, los que queremos ser libres, nos iremos de este país si las instituciones siguen como hasta ahora». «¿Cómo va a estar el Gobierno vasco en una manifestación contra ETA si está en otras con quienes nos apuntan para que nos maten?» El titular de la entrevista es: «Ha habido momentos en los que he dado la clase como si fuera la última de mi vida».

Un PNV limpio
ANTONIO GALA El Mundo 13 Junio 2000

Con Arzalluz o sin Arzalluz (hay mucha gente que prefiere sin él, pero eso es cosa del partido), el PNV ha de romper con EH, porque repugna moral y hasta físicamente la alianza con quienes matan y ensangrientan Euskadi. Es inútil el vocerío de Arzalluz contra Aznar acusándolo de querer gobernar la política del PNV. Ya está bien de un bocazas que llama michelines y grasas sobrantes a quienes no opinan igual que él en su partido. La verdad es otra. La solución es otra. Con él o sin él. El PNV, sostenga o no su tesis y su estrategia antiautonómica, ha de poder levantar la frente y señalar lo que quiera con manos no manchadas.

La réplica de Arzalluz

MIGUEL ÁNGEL AGUILAR El País 13 Junio 2000

El presidente del PNV, Xabier Arzalluz, ha replicado en caliente desde el barrio bilbaíno de Matiko a las declaraciones del presidente del Gobierno, José María Aznar, aparecidas ese mismo domingo en el diario La Vanguardia. En una intervención contundente, hecha en pie con atuendo campestre, arropado por algunas de las personalidades de su partido que se han pronunciado en tonos críticos sobre la estrategia adoptada de acuerdo con EH y paladeando las palabras, como sólo él sabe hacer, Arzalluz asegura que Aznar "se queda corto, el PNV es el problema vasco porque ETA se acabará un día, pero el nacionalismo democrático no". Que Dios le oiga, que se cumpla su pronóstico de acabamiento etarra, y que celebremos mientras su contribución democrática a reducir los plazos para la acelerada deserción de los asesinos.

Luego Arzalluz dice que la estrategia de Aznar consiste en crear desánimo en el PNV para que tengamos miedo de lo que nos puede hacer y que alguno se asuste y se retire, pero "yo os aseguro", añade erigiéndose en criterio de verdad, "que ésos son los michelines del partido, la grasa que nos sobra". Actitud bíblica ésta de Arzalluz que se apunta al profetismo, que prefiere formar parte de ese resto de Israel, de esa minoría que mantiene la fidelidad perenne a la alianza con Yahvé. O sea, que parecería como si los disidentes fueran considerados excrecencias degenerativas, entorpecedoras, deformantes. ¿Hay en Sabin Etxea algún proyecto de cirugía plástica?, ¿se extirparán los michelines?, ¿se hará el PNV la liposucción?, ¿o los señalados como discrepantes por el batasuno Carmelo Landa pasarán a ser nuevos objetivos de las armas combatientes, según temía ayer en el programa Hoy por hoy Iñaki Azcuna, alcalde de Bilbao, en sus declaraciones a Gabilondo? La solución, en el próximo número.

Aparecen además resonancias evangélicas en el remedo presentado por Arzalluz de esa súplica de la noche triste de Getsemaní al señalar que "Mayor Oreja está rezando para que Dios aleje de él ese cáliz". ¿Por qué habría de ser un cáliz de muerte como el del huerto de los olivos la hipotética investidura de Jaime Mayor Oreja como lehendakari del Gobierno vasco? ¿Acaso puede dudarse de que Arzalluz, con su irrenunciable compromiso democrático, sería el primero en impedir semejante pronóstico? Después Arzalluz examina el supuesto de la candidatura de Mayor Oreja que hace coincidir con la decisión de HB de no presentarse a las elecciones vascas. "Sacaremos un montón de votos", dice, "y seremos el primer partido con más diferencia, aunque será difícil que sumemos más votos que PP y PSE juntos". Entonces Arzalluz aclara: "Me gustaría más que [Aznar] viniera a por nosotros porque ve en peligro la unidad de España, pero no, viene por sus votos, y eso es lo triste". Subyace aquí una idea que presenta como bajeza consustancial la búsqueda de votos. Pero la pugna por los votos que se resuelve en las elecciones es el sistema aceptado de confrontación pacífica para saldar las diferencias entre los partidos y graduar su legitimidad en el acceso al Gobierno de las instituciones. Mientras que la pugna por la unidad de España nos devuelve al campo del esencialismo, donde con tanto desparparjo se mueven algunos.

En resumen, como escribe Juan Aranzadi en el prólogo a la nueva edición revisada de su Milenarismo vasco (Ediciones Taurus, Madrid 2000), quizá no esté de más recordar a muchos periodistas y políticos que parecen convencidos de que en Euskadi las cosas están peor que nunca algunos rasgos de una época engañosamente cercana: el Estatuto de Autonomía del País Vasco se aprobó en referéndum en octubre de 1979, el primer Parlamento vasco se eligió en marzo de 1980, la sustitución de efectivos de las Fuerzas de Orden Público "españolas" por una Policía "vasca" que combatiera el terrorismo de ETA todavía no se vislumbraba. En el 81 tuvo lugar el golpe del 23-F y ETA estaba en el punto culminante de su "capacidad operativa" (232 atentados y 80 muertos en 1979; 219 atentados y 100 muertos en 1980; 219 atentados y 33 muertos en 1981; 254 atentados y 39 muertos en 1982) y gozaba aún de un considerable apoyo popular y de un grado de "comprensión" y de disculpa aún más desoladoramente notable. Continuará.

La dieta de Arzalluz
FERNANDO LOPEZ AGUDIN El Mundo 13 Junio 2000

Arroparon a Arzalluz, mientras el líder nacionalista exponía su teoría dietética sobre el exceso de sobrepeso de su propio partido. Callaron como mudos, cuando todos los presentes sabían que los michelines denunciados eran ellos mismos. Veinticuatro horas después, tras ser señalados por un concierto de dedos populares y batasunos, salen del silencio para no darse por aludidos.

Antes, una de sus mejores plumas había dejado escrito que la última intervención de Aznar fue «innecesaria, inoportuna e inconveniente». Las palabras elusivas de Bergara, Arregi y Cuerda, junto con los tres adjetivos mencionados del colaborador de Ardanza, José Luis Zubizarreta, indican que la dieta de Arzalluz ni siquiera tendrá necesidad de ser aplicada a sus destinatarios. Se aplican ellos mismos un régimen de adelgazamiento sin que se vean obligados a pasar por el gimnasio.

No es el primer problema de obesidad, por emplear la metáfora de moda en Euskadi, que vive un partido político vasco. De cara a un largo y cálido verano, donde el escenario variará sustancialmente de telón de fondo, parece como si todas las formaciones, con excepción del Partido Popular, estuvieran dispuestas a someterse a un drástico plan dietético. No hay más que leer el texto de la corriente crítica «Aralar», para entender que Herri Batasuna se dispone a eliminar a sus propios obesos que no marcan el paso de la oca de la autoridad militar competente.

En cuanto al Partido Socialista, el sobrepeso de Odón Elorza fue eliminado de la dirección del socialismo vasco y esos kilos de más, que representan la figura de Eguiguren, se han salvado de la quema generalizada de grasa tras las cuatro horas de reunión que mantuvieron recientemente González y Arzalluz.

Los restantes grupos minoritarios están ya acostumbrados a estas curas de adelgazamiento. Paradójicamente, las últimas palabras de Aznar contribuyen extraordinariamente a que la dieta de Arzalluz no necesite ni siquiera ser llevada a la práctica. Pese a que no favorecen el debate interno en el PNV, ni tampoco varían la correlación de fuerzas electorales a juzgar por los datos coincidentes de varias encuestas, fueron ratificadas ayer por la Ejecutiva del PP. Ratificación que, seguramente, volverá a producirse estos días con ocasión de la visita oficial de Putin. Probablemente, estas reiteraciones encuentren su sentido en la seguridad de que serán los actuales partidarios de la dialéctica de los puños y las pistolas quienes obligarán a que la dieta de Arzalluz sea algo más que una teoría. Con nuevos asesinatos, la hora del gimnasio será tan ineludible como la posibilidad de que las piruetas quiebren su columna vertebral.

Aznar condiciona el diálogo con el PNV a que rectifique antes de su cita con Ibarretxe
Chaves critica que el presidente diera "mandobles a todos los partidos" en una reciente entrevista
JAVIER CASQUEIRO / ANABEL DÍEZ, Madrid El País 13 Junio 2000

El PP concede tanta trascendencia a la entrevista de José María Aznar con el lehendakari, Juan José Ibarretxe, que ha dado hasta ese día, el 22 de junio, de plazo para que el PNV "cambie el rumbo" de sus alianzas soberanistas con Euskal Herritarrok (EH), rectifique y retorne al consenso democrático. A partir de ese momento se abriría un diálogo entre ambos partidos. Javier Arenas confesó ayer que, con esa esperanza estratégica, el PP ya no pide el anticipo electoral. Manuel Chaves, líder del PSOE, reafirmó ayer su apoyo total al Gobierno frente a ETA, pero criticó en otros terrenos el comportamiento de Aznar.

"Aznar se ha reafirmado hoy [por ayer] en que ante esta situación que se vive en el País Vasco y que alienta el PNV sólo cabe ir a por todas, sin términos medios". Así resumió uno de los dirigentes más importantes del PP y del Gobierno el sentido de la intervención de Aznar ante la Junta Directiva Nacional de su partido. Aznar reiteró así, con otro tono, sus argumentos de la declaración institucional del jueves.

El líder del PP aclaró a sus dirigentes que "ya no valen las excusas ni los complejos al escudarse en que la situación en Euskadi es compleja". Y apostó por promover sin reparos ni temores a un candidato a lehendakari del PP como la única alternativa de Gobierno.

Tras reiterar la necesidad de "un cambio de rumbo en la política vasca" del PNV, Aznar emplazó a la formación nacionalista a elegir entre "continuar el proyecto independentista de ETA" o "reincorporarse a la Constitución y el Estatuto". Y advirtió: "Sin gestos ni detalles". En el PP están a la espera de conocer, sin demasiado convencimiento, cómo se suceden las anunciadas rupturas de alianzas del PNV con Eusko Alkartasuna (EA) y EH en algunos ayuntamientos vascos.

El secretario general del PP, Javier Arenas, que informó sobre el discurso a puerta cerrada de Aznar, relató otra vez las "condiciones" que el Gobierno pone al PNV: recuperar el consenso de los demócratas en torno al Estatuto; comprometerse inequívocamente con los derechos y libertades de todos los vascos; afrontar la inestabilidad dando respuesta a los problemas reales; y reafirmar la lealtad institucional.

Arenas no quiso ser más explícito sobre los plazos con que cuenta el PNV para maniobrar, ni sobre cómo afrontará el PP en el futuro tanto sus relaciones con la formación nacionalista como con el PSOE. Arenas sí dejo claro que la entrevista entre Aznar e Ibarretxe "será muy importante" para clarificar todas esas incógnitas, lo que confirió a esa reunión un carácter de emplazamiento. El propio Aznar, dentro de la reunión, destacó la relevancia de la cita, que se celebrará el jueves 22 de junio, tras más de seis meses sin contactos directos entre el jefe del Ejecutivo y el lehendakari.

Arenas admitió que el PP ya no reclama públicamente el anticipo de las elecciones autonómicas vascas "para dar una oportunidad al cambio" del PNV "y a los demócratas vascos y españoles". Pero, tras puntualizar que su partido no abdica de esa reivindicación, descubrió algo más los verdaderos planes del PP cuando no quiso responder qué harían si tras el encuentro con Ibarretxe el PNV sigue en su rumbo actual: "Anticipar esas respuestas es pésimo para la estrategia si se tiene esperanza en que las cosas puedan cambiar". Y concluyó: "Si el PNV cambia, se abre un diálogo político para afrontar los problemas juntos, y ahí me quedo". También añadió que el PP no entendería otra posición del PSOE que la marcada por Nicolás Redondo Terreros.

Movimiento Nacional
El PSOE, por su parte, no contribuirá a alentar el actual "enfrentamiento entre el PNV y el Gobierno" tras la réplica del presidente del PNV, Xabier Arzalluz, a unas declaraciones de Aznar a La Vanguardia, según señaló ayer el presidente de la Comisión Política, Manuel Chaves. "Puede dar la impresión de que el problema entre el PP y el PNV tiene que ver con un conflicto personal", opinó el líder del PSOE tras la reunión de esa gestora.

Pero Chaves no se privó de cuestionar, en terrenos distintos al de la lucha antiterrorista, la utilización que el jefe del Ejecutivo está haciendo de su mayoría absoluta: "Aznar confunde a veces la mayoría absoluta con el Movimiento Nacional y no es así como debe guiarse un gobernante moderado y prudente".

Una prueba de que Aznar tiene esa concepción de la política está precisamente en la entrevista publicada el domingo por el rotativo catalán, en l a que el presidente se dedicó "a dar mandobles a todos los partidos", en opinión de Chaves.

Los socialistas, en cualquier caso, decidieron ayer practicar la moderación sobre la situación en Euskadi después de que durante el fin de semana el presidente andaluz criticase la dureza de Aznar con el PNV. En un tono que denotaba el o cansancio que provoca en los socialistas tener que explicar su posición en este asunto, Chaves reprochó al PNV y al PP su enconamiento, y proclamó de nuevo: "En la lucha contra el terrorismo, el PSOE está con el Gobierno, sin fisuras". El mensaje al PNV también es invariable: "Ruptura total con el Pacto de Lizarra y recomposición de la unidad de los partidos democráticos".

El PP centra sus ataques en Arzalluz y libra al 'lehendakari'
J.C, Madrid
El PP ha optado por dirigir a partir de ahora sus mayores ataques contra el presidente del PNV, Xabier Arzalluz, y liberar un poco de esa presión al lehendakari, Juan José Ibarretxe, que se entrevistará la semana que viene con José María Aznar en La Moncloa. El secretario general del PP, Javier Arenas, se ejercitó ayer en esta labor de cierta diplomacia política al descalificar con nombres y apellidos las últimas invectivas de Arzalluz contra los críticos de su propio partido, a los que el domingo equiparó con "los michelines y las grasas que sobran" en el PNV.

Arenas entiende que Arzalluz, "cada día que pasa, aleja a su partido de la sociedad vasca". El dirigente popular interpretó esa metáfora del político nacionalista sobre las grasas como "una desconsideración hacia sus compañeros" y como una "reacción poco inteligente".

Durante el transcurso de la Junta Directiva Nacional que ayer celebró el PP, Aznar no quiso mencionar en ningún caso por su nombre ni a Arzalluz ni al portavoz peneuvista, Joseba Egibar, ni tampoco a Ibarretxe. Sí dejó sentado, de nuevo, que con esa cúpula dirigente el PNV difícilmente cambiará su rumbo soberanista, frase que luego reitero Arenas.

El papel de ariete contra Arzalluz lo volvió a escenificar ayer el presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz, que aprovechó el foro interno de los populares para cosechar una "gran ovación" al denigrar "la baja catadura moral" del presidente del PNV. Iturgaiz levantó aún más aplausos cuando lamentó que el único "pecado" cometido por el último concejal del PP asesinado por ETA, Jesús María Pedrosa, fue haber querido vivir de una forma rutinaria, sin escoltas y sin variar sus itinerarios todos los días, como un ciudadano normal.

Nadie denigró a Juan José Ibarretxe en el máximo órgano de dirección del Partido Popular. Arenas intentó ser tan cuidadoso que cuando se le preguntó por la autoridad real con que cuenta el lehendakari dentro del PNV ante la próxima cita con Aznar en La Moncloa prefirió no contestar. Eso sí, dejó claro que sí tenía una opinión.

ESPERANZA AGUIRRE • PRESIDENTA DEL SENADO: "Temo que la reforma del Senado sirva para colar el soberanismo"
LUIS R. AIZPEOLEA, Madrid El País 13 Junio 2000

La presidenta del Senado, Esperanza Aguirre, ha visto afectado el comienzo de su segundo mandato por el retorno de la banda terrorista ETA a los asesinatos. Ministra de Educación y Cultura en el primer Gobierno de José María Aznar, fue designada presidenta del Senado en enero de 1999 y reelegida el pasado abril. Aguirre, madrileña de 48 años, nieta de vascos y vinculada a San Sebastián (Guipúzcoa), ha acudido a todos los funerales por las cinco víctimas mortales de ETA desde la ruptura de la tregua, en representación de la Cámara alta. Respecto a la reforma de esta institución, Aguirre teme que cambiar la Constitución para convertir el Senado en Cámara territorial abra la puerta precisamente al soberanismo y la autodeterminación.

Pregunta. Tras el quinto asesinato de ETA, el del concejal del PP Jesús María Pedrosa, asistimos a una reacción en el PNV. ¿Cómo la valora?

Respuesta. En personas representativas del PNV han comenzado a verse gestos, pero siguen sin romper con HB. Desgraciadamente siguen vinculados a unos señores que no sólo no condenan la violencia sino que, además, señalan a los terroristas quiénes son sus enemigos.

¿Pero no cree que hay atisbos de esperanza de un cambio en la estrategia del PNV?

Hay algún atisbo de esperanza. Pero el problema de fondo que tiene que resolver el PNV es optar entre el soberanismo de ETA y la defensa de los derechos y libertades de los ciudadanos. No hay término medio en esta disyuntiva para el PNV: o prima unos supuestos derechos colectivos o defiende los derechos individuales. Dicho de otra forma, o totalitarismo o democracia.

¿En qué posición se sitúa el Grupo del PNV en el Senado?

Es un grupo plural. Hay numerosos senadores del PNV que no comparten la alianza con los que no condenan la violencia, pero algunos comparten la línea de la actual dirección.

¿Confía en que puede haber energías en el PNV para cambiar de orientación y abandonar la estrategia soberanista, compartida con HB?

Creo que, al final, la razón se impondrá. En el País Vasco está explotando el ansia de libertad. En las manifestaciones se está sustituyendo el lema de paz por el de libertad. Creo que el PNV necesita un aldabonazo o una sacudida social para que reaccione. Se necesita reavivar el espíritu de Ermua , que la sociedad vasca reaccione para que el PNV lleve su ruptura con la estrategia soberanista que comparte con los amigos de los terroristas hasta sus últimas consecuencias.

José María Aznar, en el debate de investidura propuso que esta legislatura resuelva el problema de identidad del Senado y zanje su reforma. Pero también dijo que no quería que la reforma afectara a la Constitución. ¿Hay miedo en el Gobierno?

Comparto el temor a que por la puerta de una reforma del Senado que sirva para mejorar su representación territorial se puedan colar el soberanismo y la autodeterminación.

¿Qué modelo de reforma del Senado defiende usted?

En este momento se presentan dos modelos diferentes, que como presidenta tengo la misión de acercar en la ponencia de reforma. Un sector de senadores, de la Entesa catalana y una parte del PSOE, cree conveniente un Senado, como el Bundesrat alemán, de representantes de los gobiernos autonómicos. Pero otro sector, que representa la mayoría del Senado, el PP, cree que el actual modelo, de mezcla de Cámara parlamentaria y de representación territorial, es el válido.

El hecho es que un amplio sector de opinión no ve claro cuál es el papel del Senado y cree que es una Cámara inoperante.

A la ciudadanía le cuesta trabajo entender por qué no sólo en España, sino en la mayoría de los países occidentales, se necesitan dos órganos para una sola función. Acaba de celebrarse una reunión en París de los senados del mundo, y se ha puesto de manifiesto que el número de segundas Cámaras crece. Después de la II Guerra Mundial había 45 países con dos Cámaras, y ahora hay 67. La explicación es que la función legislativa es muy compleja.

Es decir, que usted defiende que el Senado no sea una exclusiva Cámara de representación territorial como propone el PSOE.

Creo que la identidad del Senado como Cámara parlamentaria es clara. Es una Cámara de segunda lectura, de control del Gobierno y de creación de comisiones especiales. Debe mejorar en su papel de control del Gobierno.

¿Y en su función territorial?

Tiene que empezar por revivir el papel de la Comisión General de Comunidades Autónomas, con debates de interés público como la financiación sanitaria, autonómica, local o el agua, y con la participación de las comunidades autónomas. Creo también que este año debe celebrarse el debate sobre el estado de las autonomías, pero con un formato más ágil. Y, en cuanto a la reforma del Senado, debe adaptarse al desarrollo del Estado de las autonomías. No creo que la Cámara deba ser federal.

Isaac Montero aborda los efectos traumáticos del terrorismo
«La fuga del mar» es una «novela total con fondo político», dice Enrique Múgica
JAVIER MEMBA El Mundo 13 Junio 2000

MADRID.- La fuga del mar (El Taller de Mario Muchnik), nueva novela de Isaac Montero, tiene su origen en dos momentos: «El primero fue un día que Miguel Rubio me contó que estaba abordando un guión sobre un empresario secuestrado por ETA, que ha pagado el rescate, y, a poco de ser liberado ve un atentado; el segundo, cuando, después de una conversación que mantuve sobre la situación allá arriba, vi la imagen de una mujer madura que se despertaba sobresaltada de la siesta, tras tener noticia de un atentado», dijo Montero durante la presentación de su última obra, que aborda los efectos traumáticos del terrorismo.

Dicha siesta, proyectada sobre toda la sociedad española, «una siesta que rompe el estruendo del crimen, para despertar con congoja y acomodar las consecuencias y seguir hasta la próxima» constituye uno de los principales asuntos de la obra. «La literatura es un instrumento de la realidad, un espejo que nos colocamos ante nosotros mismos porque hay cosas que sólo se pueden ver ante los espejos», recordó.

Para Jon Juaristi, director de la Biblioteca Nacional la novela alude «a la complicidad de una parte de la sociedad española en el terrorismo etarra. Aquí la metáfora se queda corta. En el desarrollo de ésta han confluido responsabilidades directas: la ambigüedad descarada de los partidos nacionalistas; la de las fuerzas democráticas que la permitieron, aplicando sumisamente los programas nacionalistas; la de los empresarios que pagaron; la de los obispos que la bendijeron; la de la progresía que sigue creyendo que hay una tercera vía entre ETA y el Estado de Derecho». «De la justeza del análisis de Isaac Montero poco tengo que decir», continuó. «Su gran mérito es plantear una definición tácita y fraternal del patriotismo. No podemos admitir que varios centenares de españoles, que quieren vivir en paz, sean entregados a la borrachera racista de ETA».

Para Enrique Múgica, La fuga del mar no es una novela política, sino «una novela total con fondo político, como la gran novelística española. Sus personajes van caminando hacia el agobio porque ésta es una novela de seres vivos con problemas acuciantes». Para Múgica, siendo «Montero un defensor de la libertad, entiende que el problema político más grave que padece este país es el terrorismo».

Finalmente, el poeta Luis García Montero sostuvo que esta nueva entrega de Isaac Montero «no es en absoluto una crónica periodística sobre un problema de actualidad, es un verdadero ejercicio de creación literaria». García Montero, que hizo especial hincapié en otras cuestiones del texto -«la edad, las relaciones entre padres e hijos, el papel de la mujer en nuestro tiempo, el dinero»-, se refirió a la fuerte carga psicológica de las descripciones, yendo a coincidir con sus predecesores en que La fuga del mar trata sobre «el sueño con el que buena parte de la sociedad española ha intentado cerrar los ojos ante problemas que le afectaban hasta la muerte. Lleva el terrorismo a la cama, a la alcoba».

El poeta, que situó esta nueva entrega del novelista en la línea de suscripciones anteriores -Los documentos secretos, Pájaro en una tormenta, Ladrón de lunas-, manifestó que esta novela «plantea perspectivas muy interesantes desde la solidaridad con unos ciudadanos que quieren vivir en paz frente a unos fascistas».  

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