AGLI

Recortes de Prensa    Domingo 25 Junio  2000
#Gracias, Ibarretxe
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 25 Junio 2000

#Redondo no es así
Carlos DÁVILA ABC 25 Junio 2000

#Pacto de no agresión
SANTOS JULIÁ El País 25 Junio 2000

#Nota del Editor: Síndrome de Stockholm
25 Junio 2000

#Ibarretxe
ERASMO El Mundo 25 Junio 2000

#LAS MEJORES INTENCIONES
ROBERTO BLANCO VALDÉS, catedrático de Derecho Constitucional La Voz de Galicia 25 Junio 2000

#ETA golpea con una potente explosión en un barrio de la burguesía vasca
El País 25 Junio 2000

#San Gil: «No tengo vocación de héroe, sino de servir a los ciudadanos»
SAN SEBASTIÁN. M. Calleja ABC 25 Junio 2000

#Eta anuncia acciones contra Francia y ataca a los periodistas en un documento enviado a sus pistoleros
J. M. Zuloaga - Madrid .- La Razón 25 Junio 2000

#Eta amenaza a Francia
Editorial La Razón 25 Junio 2000

#Cinco detenidos en Álava por atacar a patrullas de la Ertzaintza
A. I., San Sebastián El País 25 Junio 2000

#La enseñanza de la historia de España: Pluriculturidad e historia
BORJA DE RIQUER I PERMANYER El País 25 Junio 2000

#La enseñanza de la historia de España: Políticamente incorrecta
CELSO ALMUIÑA El País 25 Junio 2000

#La Academia aprueba por unanimidad el informe sobre los textos de Historia
MADRID. ABC 25 Junio 2000

#Vascos, gallegos, catalanes...
CAMILO VALDECANTOS El País 25 Junio 2000

 

Gracias, Ibarretxe
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 25 Junio 2000

ERA necesario que un lendakari dejara claras en Madrid las cosas que siempre han estado claras: que el PNV cree en una nación vasca anterior a España, que el pueblo vasco lleva más de siglo y medio en lucha contra el Estado, que el terrorismo es parte de esa lucha y que el final no puede ser sino la separación de Euskadi.

Con su proclama, Ibarretxe ha dejado al descubierto a esa cohorte de colaboracionistas que han sido una verdadera quinta columna de los nacionalistas en los periódicos, en las emisoras, en el Parlamento. Ya no se ampararán más en la supuesta ambigüedad del PNV. Y digo supuesta porque el PNV nunca ha ocultado, ni en campas ni en batzokis, sus principios y sus objetivos. La ambigüedad ha sido la de sus sostenedores. El PNV ha sido siempre claro, como no podía ser de otra manera en un movimiento tan elemental y primario. Lo he dicho siempre: la fuerza del PNV ha sido la debilidad de los demás: la de los españoles cansados de serlo, la de los españoles con mala conciencia de serlo, la de los españoles que por cobardía o por ignorancia no han sabido defender la idea de España y su historia, la carencia de principios democráticos de gentes que se tienen por demócratas, la de una izquierda que ha traicionado a la nación y, por lo mismo, a su propio ideario progresista.

Como hemos visto después del encuentro entre Aznar e Ibarretxe, la ambigüedad no era del PNV sino de los que han venido siendo sus valedores desde los años sesenta. Éstos se han dedicado a meter en la ciudad un caballo de Troya a sabiendas de lo que hacían. En realidad desde hace bastante tiempo hemos asistido a un espectáculo moral e intelectual repugnante: hemos instalado los nacionalismos periféricos en el centro de la ciudad, en medio del silencio de la noche, esto es, de la ausencia de toda crítica o incluso con defensas cuando algún centinela daba la voz de alarma ante el peligro. La ambigüedad no estaba en la panza del caballo sino en buena parte de los ciudadanos más preclaros; desde el punto de vista moral porque metían la guerra en casa; desde el punto de vista intelectual porque venían a buscar pedigree democrático a lo que es carlismo terminal y etnicismo.

El PNV no ha sido ambiguo nunca sino gradualista, y su acomodación ha venido marcada por la torpeza y el oportunismo de los demás. Su último paso fue el frente de Estella y lo hizo sin que ello determinara la unión de todos los constitucionalistas. Ahora Ibarretxe viene a Madrid para defender su frente con los partidarios del terrorismo. No hay ambigüedad sino avances.

¿Que harán ahora los cripto-nacionalistas? ¿Cómo defenderán al PNV y a la estrategia independentista? Los primeros que han quedado al descubierto bajo el despiadado foco de luz que ha lanzado Ibarretxe han sido los socialistas. Ante tanta claridad Chaves se ha puesto al lado de Aznar y se ha hecho la autocrítica. ¿Se decidirá el PSOE a salir de la ambigüedad para defender la única estrategia posible?

Porque ésta es bien clara: se trata de ganar la batalla de los votos y formar un gobierno de constitucionalistas en Vitoria que aplique el Estado de Derecho. Juego democrático e imperio de la ley. ¿Quién ha dicho que sólo el PNV, EA y HB quieren hacer política? Lo que sucede es que para éstos la política es hablar del camino a la independencia y para los constitucionalistas es explicar un programa de gobierno, defender las libertades y atraerse la voluntad de los ciudadanos... aunque sea con peligro de la vida. Esta es la única política que devolverá al País Vasco a la normalidad, porque sólo se puede alcanzar ésta a partir de medios normales.

Los constitucionalistas tenemos que agradecer a Ibarretxe su proclama. Después de ella no hay espacio para la ambigüedad. Todos sabemos lo que hay en la panza del caballo. Incluidos Odón Elorza, Jáuregui, Redondo, Maragall, Chaves y Bono. Así que la tarea es ardua pero clara.

Redondo no es así
Carlos DÁVILA ABC 25 Junio 2000

EL barullo socialista sería chusco si no fuera porque ahora mismo, aquí, en España, se está dilucidando una cuestión que es de las que un país soporta una vez por siglo. Con un PSOE estruendoso, roto en pedazos impegables, el Estado español (por una vez, es apropiado el término) no puede encarar la solución al problema vasco con un mínimo de garantías. Los guerristas, curiosamente, son los que en este capital asunto tienen las cosas más claras, pero poco pueden hacer —esa es la verdad— ante la monumental torpeza con que el presidente eventual Manuel Chaves está dirigiendo, a golpe de sugestiones desacertadas, la política del PSOE respecto al terrorismo, con respecto al PNV, y en sus relaciones con el PP vasco.

Nicolás Redondo nunca dirá lo que ha sufrido estos días haciendo el ridículo para no retratar, aún con mayor nitidez, la estupidez de la perentoria dirección de su partido. Se ha tragado Redondo el «marronazo» de declarar algo en lo que nunca ha creído; a saber, que el PNV se había despedido de Estella. Pero Redondo no es indisciplinado como los díscolos socialistas astures o la simpar consejera de Chaves, Magdalena Álvarez, toda una sectaria que no ha podido imponer, para uso y disfrute, la unificación de las Cajas de Ahorro. Redondo no es como ellos, y así hay que decirlo. Y tampoco es como su colega socialista Rodolfo Ares, que aún no se ha enterado, el pobre, de que lo que Ibarreche vino a decir a Madrid es que la guerra entre España y la Euskadi nacionalista lleva ya ¡ciento sesenta años! Toda una vida pegándonos unos contra otros y no nos habíamos enterado. Ha hecho falta que el extraterrestre —y no sólo de pinta— Ibarreche venga a la capital a recordárnoslo.

Redondo no es así, pero ha metido la pata como un percherón cojo, con esa propuesta parlamentaria de Vitoria que, lo quieran o no los socialistas, ha insuflado aire al habitual interlocutor de ETA: al PNV. Redondo no es así, no es como muchos de los suyos, y por eso no puso el grito en el cielo cuando escuchó hace unos días que Villar, el delegado del Gobierno en el País Vasco, decía algo parecido a lo impecable: que el PNV gobierna en Vitoria gracias al voto inestimable, imprescindible, de reputados asesinos. ¿O es que, bobitos que os escandalizáis, no es un criminal de tomo y lomo ese Josu Ternera, ahora parlamentario de Euskal Herritarrok? Redondo no es como estos bobitos, y por eso se niega a repetir miméticamente la cantinela que ya, sin que nadie se acuerde del mártir Pedrosa, se oye a borbotones en toda España: «Hay que ayudar al PNV a que baje del monte, no se le pueden cerrar todas las puertas». Redondo sabe que el PNV está en el monte porque le da la gana, acampado y compartiendo merienda con quienes sólo discrepan en los métodos. Ibarreche lo ha dicho claramente a la salida de La Moncloa: «El problema no es ETA, el problema somos nosotros, que estamos en guerra con vosotros desde hace ciento sesenta años».

Redondo no es así y por eso se estremece o se irrita escuchando, cada día más perturbado, las ingeniosidades que se perpetran en su desvaído partido. Redondo no es así, y se da cuenta de que aquí nos estamos jugando una gran parte de la Historia de España, subvertida por la feroz incultura de unos nacionalistas sectarios —el último, Ibarreche— que se han inventado una historia irreal, según la cual, por ejemplo, Zumalacárregui era un feroz antiespañol, o las guerras carlistas representaron una lucha terrible de la crucífera ikurriña contra la bicolor española. O sea, las memeces repetidas de un iletrado que —eso es lo peor— van cuajando en una sociedad indefensa ante tantísima propaganda. Redondo está inserto, quiere a esta sociedad, pero Redondo no es así. Sin embargo, ¡ay!, son muchos los que en su partido no se han enterado todavía de lo imposible que es, no ya pactar, sino dialogar con el nacionalismo. En este sentido la responsabilidad de Chaves es mayúscula; por eso hace falta que, cuanto antes, culmine el proceso de sucesión en el PSOE y asuma la jerarquía alguien que del problema vasco, y de todo lo que nos jugamos con él, entienda siquiera un poquito.

Pacto de no agresión
SANTOS JULIÁ El País 25 Junio 2000

No es habitual que políticos responsables acuerden mantener entrevistas para escenificar el abismo que los separa. Lo normal, más aún, lo que los ciudadanos tienen derecho a exigir de sus representantes, es que sus reuniones vengan precedidas por un clima y un trabajo que facilite la firma de acuerdos o, en su defecto, la aproximación de posiciones. No ha sido así en esta ocasión: el clima previo fue conscientemente degradado con mutuas acusaciones y todo el trabajo anterior consistió en traer de casa los textos redactados para recitarlos con mal gesto a un imposible interlocutor y hacerlo saber luego al gran público.

Tenemos todo el derecho del mundo a sentirnos estafados por semejante escenificación. Si no tenían nada que dialogar ni de qué hablar, si todo lo que estaban dispuestos a hacer consistía en recitar una vez más lo que ya sabían, lo que ya se tenían dicho y repetido, mejor hubiera sido no haber celebrado la entrevista. Constituye una gravísima falta de responsabilidad aprovechar las pocas ocasiones que aún quedan de hablarse para ahondar los abismos y dar estado público a las rupturas.

De todas formas, y aunque se trate de una conducta insólita, sus razones habrán tenido Aznar e Ibarretxe para no suspender una entrevista a todas luces improcedente. En el caso del PNV, su propósito es claro como el agua: desde el incomprensible -porque nadie ha explicado todavía su oportunidad ni los temas tratados- encuentro de Xabier Arzalluz con Felipe González, el interés del gobierno minoritario de Ibarretxe consiste en atraer al PSE con objeto de aislar al PP sin necesidad de enunciar ningún cambio de política y reafirmando sus objetivos estratégicos. Hasta dónde estén dispuestos los socialistas a ceder para volver al redil y dejar en solitario al PP lo puso muy en evidencia el hecho de no retirar su propuesta de paz cuando PNV y EA se negaron a aceptar su cuarto, y crucial, punto, el que exigía respeto a la legalidad vigente. Si aquella propuesta tenía algún sentido era el de ser aceptada o rechazada en bloque, nunca por tramos para que PNV y EA no se sintieran incómodos al votarla.

De la parte del PP, es muy posible que se haya embebido tanto en su propio discurso, y se haya ofuscado tanto por su inesperado crecimiento, que no sea capaz de percibir los escollos en que puede naufragar una política de sistemática confrontación con el PNV. El X Congreso de su agrupación de Vizcaya ha anunciado el comienzo de una nueva etapa de "sustitución democrática del nacionalismo", para lo que, naturalmente, el PP se proclama alternativa de gobierno y exige un adelanto de elecciones. Es una apuesta legítima y, para un partido hasta hoy en ascenso, plausible: muchos en el PP pueden haberse convencido de que el ciclo de hegemonía nacionalista está en declive, si no agotado, y de que tienen el gobierno de Euskadi al alcance de la mano.

¿Con quién? Porque toda la cuestión radica en el pluralismo y la fragmentación de las fuerzas políticas de Euskadi, expresión de una realidad social poco modificable a golpes de voluntarismo. Si el PNV, a pesar de su arraigo centenario en la sociedad vasca, nunca ha obtenido una mayoría absoluta, con más razón el PP dejará de pisar terreno firme si toda su estrategia se reduce a llegar en solitario al gobierno. Lo más probable es que unas elecciones adelantadas den un resultado similar al actual, quizá todavía con un ligero incremento popular a costa de la franja de votantes socialistas que castigue las confusas y cambiantes políticas de su partido. Entonces, el PP tendría que bajar de su nube para enfrentarse a la dura realidad de que nadie querría formar gobierno con él.

Contra el PNV, es imposible vislumbrar una salida al laberinto de la política vasca; como lo es buscar un atajo sin el PP. ¿Sería mucho pedir que estos dos partidos, que se definen democráticos, establecieran una especie de pacto de no agresión como primer paso antes de convocar la próxima entrevista?

Nota del Editor: Síndrome de Stockholm
25 Junio 2000

Una cosa es mezclar churras con merinas y otra incomparable con la primera, razones con terrorismo. Lamento tener que recomendar a este periodista que lea los dos artículos precedentes, pues parece que no se ha enterado de la función (no quiero pensar que se haya pasado al grupo en la nómina de los embarulladores).

Ibarretxe
ERASMO El Mundo 25 Junio 2000

Llega a Madrid, investido de carlista: Aznar, cada vez con más votos y cada vez más aislado. Y Arzalluz: Aznar usa a ETA para sacar votos. Dicen. Mas en democracia sólo está aislado el que no tiene votos y su búsqueda es la única forma legítima de cambiar las cosas, con el sufragio de las urnas frente al miedo y la atrocidad. ¿Y Chaves? Con ocho millones de los suyos, se puso estupendo.

LAS MEJORES INTENCIONES
ROBERTO BLANCO VALDÉS, catedrático de Derecho Constitucional La Voz de Galicia 25 Junio 2000

Lo más relevante del documento «Un compromiso responsable co noso país» que el BNG acaba de hacer público es la intención de fondo que lo anima: la de ampliar su base electoral y llegar con su mensaje a ciudadanos que llevan muchos años instalados en el conservadurismo popular. Por lo demás, es una mezcla de frases hechas y objetivos evidentes que, salvo en algún ámbito concreto, no aporta nada sustancial al debate político autonómico: declarar que se quiere hacer del Parlamento un foro representativo de la voluntad de los gallegos, o que se pretende asegurar a toda la población el acceso a unos servicios públicos de calidad, o, en fin, que como pueblo somos tan respetables como el que más, no es decir nada sobre lo que no exista un consenso casi pleno en la sociedad gallega de comienzos del siglo XXI. Menos evidente es proclamar que el poder vigente se justifica «en la inoculación de un complejo de inferioridad y de impotencia» en el país, del que seríamos víctimas todos los gallegos, salvo, curiosamente, los que votan BNG; o que tenemos derecho a hablar nuestro idioma y a aportar nuestra cultura a toda la humanidad, lo que parece bastante indiscutible que hacemos los gallegos _desde nuestra enriquecedora pluralidad lingüística y cultural_ desde hace años con absoluta libertad. Pero no es aquí, con ser estas afirmaciones sorprendentes, donde reside la debilidad de la nueva oferta programática del Bloque: de hecho, pedir a los nacionalistas que resistan la tentación de convertir la cuestión de la identidad en un problema, pese a que no lo sea en modo alguno para la sociedad a la que se dirigen, sería tanto como pedir a un ciego que no utilizase su bastón. El problema de verdad es para el Bloque el de adecuar coherentemente lo que dice y lo que hace. Pues como en el gran filme de Bill August, Las mejores intenciones, donde las de sus protagonistas chocan constantemente con sus auténticas pasiones y su historia, también las del BNG han de sufrir la dura prueba del contraste con la una y con las otras. De hecho, no deja de resultar ciertamente paradójico que la semana en que el BNG anuncia su supuesto cambio de estrategia, sea la misma en que ha provocado una durísima polémica tras haberse negado a suscribir un documento de consenso cuya finalidad no era sólo la de condenar a los violentos _lo evidente_ sino también a quienes gobiernan apoyándose en sus cómplices.

ETA golpea con una potente explosión en un barrio de la burguesía vasca
Seis personas resultaron heridas en Neguri por la deflagración, que se divisó a un kilómetro
El País 25 Junio 2000
 
ETA reapareció ayer en Getxo (Vizcaya) haciendo estallar un potente coche bomba, un Mercedes blanco de matrícula francesa, junto a Neguri, el barrio residencial de la burguesía bilbaína. La banda advirtió a la policía, al servicio de ayuda en carretera (DYA) y al diario radical Gara con 15 minutos de antelación de la inminente deflagración, dirigida, según ETA, contra "la oligarquía financiera". Las llamas podían observarse desde más de un kilómetro de distancia. Seis personas resultaron heridas leves y sólo una mujer de 44 años tuvo que ser ingresada en un hospital. Fue dada de alta una hora después.

ETA ha vuelto esta madrugada a hacer acto de presencia. Y lo hizo de una manera poco habitual en la organización terrorista, ya que advirtió de la inminencia del atentado. A las 12.08 horas de hoy una persona telefoneaba al servicio de ayuda en carretera (DYA) para avisar de que 15 minutos después estallaría un coche bomba en la calle Manuel Smith del barrio de Las Arenas, en Getxo (Vizcaya). La Ertzaintza tuvo tiempo de acordonar la zona, lo que evitó males mayores. Pero el estruendo de la explosión fue descomunal, según relataron varios transeúntes. Al menos seis personas sufrieron cortes y diversas heridas. Tres fueron atendidas en el ambulatorio de Getxo y en el lugar del estallido de diversos cortes y una mujer de 44 años, que responde a las iniciales de Y. M. B., fue ingresada en el hospital de Cruces, en el municipio de Barakaldo. La mujer fue dada de alta una hora después.

Cientos de personas se acercaron al lugar del estallido, que se escuchó desde un kilómetro de distancia. A la misma distancia también se pudo observar una gran llamarada.

El miembro de ETA que llamó a DYA lo hizo también a la Policía Municipal de Getxo y al diario abertzale radical Gara. El etarra aseguró que la bomba iba dirigida contra la "oligarquía financiera". La zona donde estalló el vehículo -un Mercedes blanco de matrícula francesa que momentos antes de la explosión se veía excesivamente cargado- es limítrofe con Neguri, el área residencial de la burguesía vizcaína. Muy cerca vive la familia Delclaux, uno de cuyos miembros, Cosme, fue secuestrado durante meses por la organización terrorista y liberado el 1 de julio de 1997, el mismo día en que también fue liberado el funcionario de prisiones José Antonio Lara. También reside en esa zona el presidente del Círculo de Empresarios Vascos, Alfonso Basagoiti.

El alcalde de Getxo, Iñaki Zarraoa, confirmó de madrugada que ETA había avisado del inminente estallido. La brutal explosión, que afectó a los bloques de viviendas circundantes y destrozó cristales en 70 metros a la redonda, no provocó daños mayores porque la Ertzaintza tuvo tiempo de avisar a los vecinos para que bajaran las persianas.

No es habitual que ETA avise de que va cometer un atentado. En alguna ocasión en que lo ha hecho se trataba de una trampa, como sucedió en un aparcamiento público de Madrid a mediados de los años 80. Un artificiero de la policía falleció en ese atentado.

Desde que ETA rompió la tregua -lo hizo el pasado 3 de diciembre, después de que la decretara el 18 de septiembre de 1998- ha asesinado al coronel Pedro Antonio Blanco en Madrid el 21 de enero de este año -fue precisamente con un coche bomba-; un mes y un día después, otro vehículo cargado de explosivos despedazó al secretario general de los socialistas alaveses y portavoz del PSE en el Parlamento vasco, Fernando Buesa, y su escolta, el ertzaina Jorge Díez; el 7 de mayo, en Andoain (Guipúzcoa), un pistolero de ETA disparaba contra el columnista de El Mundo José Luis López de Lacalle; no había transcurrido un mes, el pasado 4 de junio, cuando la organización terrorista terminó con la vida, también disparándole en la cabeza, del concejal del PP de Durango (Vizcaya) y afiliado al sindicato nacionalista ELA, Jesús María Pedrosa.

Getxo es una de las poblaciones del País Vasco más castigada por la violencia callejera de los jóvenes simpatizantes de ETA.

Cuatro coches bomba desde el fin de la tregua
EFE, Madrid
El coche bomba que ha explotado en la madrugada de hoy en Getxo (Vizcaya) es el cuarto atentado de este tipo que se registra el pasado 3 de diciembre la banda terrorista ETA anunciara el final de la tregua que se había prolongado por espacio de 18 meses.

El primer atentado con coche bomba -que resultó mortal- se registró el 21 de enero de este año en Madrid, cuando ETA asesinó con 20 kilos de dinamita escondidos en un vehículo al teniente coronel Pedro Antonio Blanco García, quien esperaba a un compañero en la acera. La deflagración que causó heridas leves a una adolescente y provocó importantes daños materiales, fue seguida de la explosión de un segundo coche, que no tuvo consecuencias.

El 22 de febrero, tres días antes del comienzo de la campaña electoral para las elecciones generales, ETA acabó con la vida del secretario general del Partido Socialista de Euskadi (PSE-EE) en Alava, Fernando Buesa Blanco, y de su escolta, el ertzaina Jorge Díez Elorza, que murieron por la explosión en Vitoria de un coche bomba cargado con 20 kilos de explosivos.

El tercer atentado de este tipo tuvo lugar el 6 de marzo -seis días antes de las elecciones generales- cuando un coche bomba con 40 kilos de explosivos estalló al paso de un vehículo de la Guardia Civil en el barrio donostiarra de Intxaurrondo. Una agente resultó herida grave y otro guardia civil y seis civiles sufrieron heridas de menor consideración. Numerosas viviendas registraron desperfectos por la deflagración.

Las bombas también han sido empleadas contra varios periodistas. El pasado 27 de marzo, la Policía desactivó en Sevilla un artefacto explosivo enviado al periodista Carlos Herrera. El artefacto consistía en una caja de puros, en cuyo interior había 250 gramos de dinamita. El 25 de abril el periodista Jesús María Zuloaga, especializado en información sobre terrorismo, recibió en la sede madrileña del diario La Razón un paquete bomba, que fue detectado por los servicios de seguridad.

Además de estos atentados con bomba que ETA ha cometido tras romper la tregua durante el año 2000, la banda terrorista ya intentó antes realizar otros que no pudo llevar a efecto.

El 20 de diciembre de 1999 la Guardia Civil detuvo cerca de Calatayud (Zaragoza) a José María Novoa Arroniz, que conducía una furgoneta cargada con 950 kilos de explosivos que debía estallar en Madrid a las 19.56 horas de un día que no pudo ser determinado. Dos días después fue localizada en Alhama de Aragón (Zaragoza) una segunda furgoneta bomba, con 738 kilos de explosivos, también programada para estallar a las 19.56 horas y supuestamente conducida por Igor Martínez. Esta actuación dio lugar a la desarticulación del comando Basurde, cuya tercera componente fue identificada como Alicia Sáenz de la Cuesta, quien al parecer conducía el coche que precedía a las furgonetas y las avisaba de la presencia de la Guardia Civil.

El 3 de enero, la Policía detuvo en Basauri (Vizcaya) a Guillermo Merino y Jon Urretabizkaia, miembros del comando Vizcaya, cuando pretendían atentar contra una patrulla de la Guardia Civil. El presunto jefe del comando, Patxi Rementería, escapó y el coche que iban a utilizar en el atentado fue hallado el 12 de enero en Otxandio (Vizcaya), con 20 kilos de explosivo en su interior.

San Gil: «No tengo vocación de héroe, sino de servir a los ciudadanos»
SAN SEBASTIÁN. M. Calleja ABC 25 Junio 2000

María San Gil comenzó su carrera política en 1991, de la mano de Gregorio Ordóñez. El asesinato del dirigente del Partido Popular vasco, lejos de retraerla, la empujó a seguir luchando por los intereses de los ciudadanos y por la libertad en su tierra. A sus 35 años, esta donostiarra es teniente de alcalde en el ayuntamiento de San Sebastián y nueva presidenta del PP en Guipúzcoa.

-¿Cómo es la vida de un concejal del PP en Guipúzcoa?
-Muy complicada, porque no puedes definirlo como vida. Tienes que salir de casa a horas distintas, cambias las trayectorias cuando vas por la calle... Es muy difícil. Es todo menos cotidiano. Vives pendiente de no bajar la guardia ni un momento por lo que pueda pasar.

-¿Vive con miedo?
-¿Sí, yo confieso que vivo con miedo. De hecho, creo que si no tuviera miedo estaría loca. Si sabes que puedes sufrir un atentado, eso te genera un miedo. El mérito que tenemos es saber vivir con ese miedo y conseguir hacer un trabajo lo mejor posible, gestionar un presupuesto, llevar un ayuntamiento... cada uno en sus ocupaciones. Ahora, si un día no puedo más, me marcharé. Si mi familia me lo pide, daría marcha atrás, pero mientras tanto, a pelear.

-¿Hay que tener madera de héroe?Ç
-No. Es algo que a mí nunca me ha gustado. Nuestra vocación no es la de ser héroes, sino la de servir a nuestros ciudadanos. No queremos pasar a la historia por ser héroes. Hay gente que abandona, algo que es muy legítimo, pero también hay gente que aguantamos más, porque estamos totalmente convencidos de que alguien tiene que dar la batalla en estos momentos, defender algo tan increíble como la libertad de cada uno de nosotros.

-¿Se sienten seguros en el País Vasco?
-Sí, pero no te voy a contar nada de seguridad, porque entonces no es seguridad.

-¿Hasta cuándo va a durar esta situación?
-Espero que poco. Soy optimista por naturaleza y espero que el PNV rectifique y se dé cuenta del abismo en el que nos hemos metido, que se dé cuenta del error que ha cometido y que convoque elecciones, porque creo que se ha terminado el ciclo nacionalista, como se terminan los demás ciclos políticos. Eso es democracia, la alternancia, que es buena y sana, eso da la sensación de que una sociedad está viva. El PP es ahora la alternativa real de Gobierno.

-¿Y cuentan con el Partido Socialista para esa alternativa?
-Desde luego nosotros estamos dispuestos, luego veremos quién quiere hacer ese viaje con nosotros. El PP está preparado para eso. Tenemos que transmitir a la sociedad el convencimiento interno que tenemos de que somos buenos gestores. Somos un partido maduro, capaz de gobernar este país, que necesita un revulsivo político. El PSOE está dando palos de ciego, no tiene una línea clara, y eso contribuye a que el ciudadano se sienta completamente confuso. No tiene un discurso claro e inequívoco. Ellos renuncian a ser alternativa, porque quizás no se sienten como partido capaces de asumir el Gobierno de este país. No pelean por ello.

-¿Ve algún signo de cambio en el PNV?
-Yo sé que en el PNV hay voces internas que están reclamando un giro absoluto y un cambio de personas que lideren el partido. Pero la estructura superior no quiere cambiar, están empecinados en sus ideas y no van a reconocer el error en el que están metidos. Notan que su ciclo de poder absoluto ha terminado. Llevan al país no se sabe dónde, camino del precipicio. Este país está desgobernado para algunos. El lendakari no es el lendakari de todos. Están empecinados en su construcción nacional y en sus pactos con HB.

-Después del fracaso de la entrevista de Aznar con Ibarretxe muchos se preguntan: ¿y ahora qué?
-La solución es la alternativa de Gobierno en este país. Ellos son los máximos responsables de lo que pasa. Los que se han movido han sido ellos. Hace dos años, estábamos todos unidos contra la violencia. El que se ha movido ha sido el PNV, que se ha echado en manos de ETA. Me da pena que los vascos tengamos la sensación de que si no nos gobierna un partido nacionalista nadie va a defender nuestros intereses. Nada más lejos de eso. Nadie me podrá decir que porque no tenga siete apellidos vascos y no tenga el perfil 4 de euskera no quiera a mi tierra, porque la pelea y la lucha diaria que nosotros hacemos por defender nuestra tierra es mucho mayor que la que pueda hacer Arzalluz.

-¿Cómo sería un Gobierno del PP en el País Vasco?
-Sería magnífico, como lo está siendo en la Diputación de Alava y en el ayuntamiento. Un gobierno tranquilo, sosegado. Se afrontaría el terrorismo de otra manera. No habría soluciones milagrosas, pero sí se quitaría dinero para Udalbiltza y habría mucho más sentido común y más gobierno de todos y para todos.

Eta anuncia acciones contra Francia y ataca a los periodistas en un documento enviado a sus pistoleros
El escrito, de cien folios, dice que «España es una potencia económica y militar a nivel mundial» y anuncia la próxima desaparición de Herri Batasuna

«Hay que hacer pagar caro a Francia y España el mantenimiento de esa política de castigo (hacia los presos), hasta que su mantenimiento les resulte imposible». Esta afirmación está contenida en una comunicación que la banda ha enviado a sus militantes y en la que se fijan las «líneas de actuación» para el futuro próximo. El documento es una prueba más de la preminencia de los pistoleros sobre su brazo político ya que en él se anuncia la desaparición de HB, que «no es el principal referente político de toda Euskal Herria» y sus sustitución por otra «organización independentista, revolucionaria y euskaldun». La banda acusa a los periodistas de «ocultar la opresión armada» que, según ellos, viene sufriendo todo el País Vasco.
J. M. Zuloaga - Madrid .- La Razón 25 Junio 2000

En el análisis que hacen los terroristas, se reconoce que España, al igual que Francia, son socios muy importantes dentro de Europa y «más aún, son dos potencias económicas y militares a nivel mundial».
    Los cabecillas hacen su particular análisis de la «situación general». Entre lo que ellos consideran aspectos positivos, incluyen la existencia en el País Vasco de un «grupo humano organizado [se refieren a las organizaciones proetarras], con un proyecto político de liberación cada vez más concreto (...) que responde por primera vez y de forma clara a toda Euskal Herria». Según Eta, «ha quedado en evidencia la implicación política de los Estados francés y español en la opresión de nuestro pueblo» y que «los instrumentos político administrativos divisorios que se crearon para mantener la opresión están desactivados». Asimismo, creen que «la burguesía autonomista, regionalista e incluso abertzale ve su espacio en peligro como consecuencia de un rápido proceso de absorción. Y, en consecuencia, se abre la posibilidad de que apueste por un espacio vasco fuerte».
    Entre los aspectos negativos, señalan, además del citado reconocimiento de la importancia internacional de nuestro país y Francia, que «España puede encontrar en Europa su función en tanto que puente de desarrollo hacia África, Centroamérica o Sudamérica. Con toda la importancia que le supone dentro de la Unión Europea» y que «esta última variable puede suponer un nuevo atractivo para que la burguesía vasca se inserte en España y Francia, pues ante el miedo de lo que puedan perder en una lucha de liberación, la atracción de las ganancias que puedan obtener con España (y con Francia) puede ser mayor».
    Los cabecillas etarras admiten que «Euskal Herria está en crisis (...) que traerá cambios, desgarros, ampollas y problemas de comprensión», que dicho en boca de pistoleros hace albergar pocas dudas sobre sus intenciones en los próximos meses, según comentarios de expertos antiterroristas que han leído este documento.
    En la comunicación a sus militantes, la banda se marca tres líneas de actuación. La primera se refiere a la «reconstrucción de Euskal Herria». En este apartado se enfatiza la importancia de la llamada «Udalbiltza» (Asamblea de Ayuntamientos Vascos) como «institución nacional» y «embrión muy importante» para dicha reconstrucción.
    Por lo que respecta a la participación de Herri Batasuna en las instituciones salidas de elecciones democráticas, como el Parlamento vasco y los ayuntamientos y diputaciones, se señala que siempre ha sido «no normalizada» y que debe continuar siendo «condicionada». Sin embargo, precisan que «lo que se propone la izquierda abertzale es, partiendo de la territorialidad, conseguir que el derecho de autodeterminación se ponga en práctica en toda Euskal Herria por medio de sus instituciones propias».
    La segunda línea de actuación, se refiere a la opresión que, según los delincuentes que llevan asesinadas a más de 800 personas, sufre Euskal Herria. En este apartado, la banda va a seguir, a su vez, dos líneas: La desaparición de la política de dispersión de los presos terroristas, y «todo lo que se deriva de ella»; y contra las Fuerzas Armadas asentadas en Euskal Herria.
    Los cabecillas de la banda afirman que «hay que hacer pagar caro a Francia y España el mantenimiento de esa política de castigo [contra los presos], hasta hacer que su mantenimiento les resulte imposible». «Puesto que la existencia de presos políticos o de prisioneros de guerra es consecuencia del conflicto que vive Euskal Herria, su liberación deberá situarse en unos parámetros de solución del conflicto», agregan. 

Medios de comunicación
Eta no olvida en su análisis a los medios de comunicación, a los que culpa de que la opinión pública no conozca la «opresión armada» que, según ellos, sufre el País Vasco.Y anuncian: «Si bien en Euskal Herria hay una gran sensibilización contra algunas fuerzas de ocupación, otras quedan ocultas y dentro de la normalidad. Ahí hay una gran tarea por hacer».La tercera línea de actuación es la de «solución negociada del conflicto» que Eta basa en el desarrollo del pacto entre separatistas firmado en Estella.
    La preminencia que la banda tiene sobre Herri Batasuna queda demostrada una vez más ya que el «debate» que sobre el futuro de la izquierda abertzale mantienen en la actualidad los proetarras parece ordenado por los cabecillas autores del documento.
    A este respecto, se señala que «HB no es el principal referente político de la izquierda abertzale» ya que su marco de actuación se circunscribe a España por lo que es imprescindible «un núcleo estratégico y referencial en favor de la independencia y el socialismo en Euskal Herria, una organización independentista, revolucionaria, nacional y euskaldun, una organización vanguardista y al mismo tiempo promotora de la ruptura respecto a la opresión española y francesa y respecto al modelo social de opresión».    

Los cabecillas acusaron a los nacionalistas de no cumplir lo pactado
El documento que la banda criminal ha hecho llegar a sus militantes, de casi cien folios de extensión, se titula «ETAren ekimena» (La iniciativa de Eta») y en él los cabecillas explican su versión de lo ocurrido desde que, a mediados de 1998, establecieron negociaciones con el PNV y EA que, tras la firma por los partidos nacionalistas de un acuerdo en el que, entre otras cosas, se comprometían a romper con España y a la independencia del País Vasco, culminaron en el supuesto «alto el fuego» que la banda anunció en septiembre de ese año. Los jefes de los pistoleros explican lo ocurrido en las negociaciones y dan detalles de las distintas reuniones mantenidas, incluida la que celebraron con representantes del Gobierno en mayo del año pasado en una ciudad de Suiza. Las razones por las que la banda rompió la «tregua-trampa», según sus propias palabras, están contenidas en los comunicados que la organización criminal ha emitido y en el resumen que de este documento publicó un diario del entorno proetarra a finales del pasado mes de abril y en los primeros días de mayo. Los pistoleros consideraron que los nacionalistas no habían cumplido sus compromisos.

Eta amenaza a Francia
Editorial La Razón 25 Junio 2000

  La dirección de la banda mafiosa etarra ha transmitido a sus pistoleros su particular análisis de la situación que se creó tras la ruptura de la, según su propia confesión, «tregua trampa». Se trata de un documento de cien folios, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, en el que los cabecillas anuncian, entre otras cosas, que «hay que hacer pagar caro a Francia y España el mantenimiento de la política de castigo hacia los presos hasta que les resulte imposible». La República francesa, cuya colaboración antiterrorista es creciente, aparece de nuevo en el punto de mira de los asesinos, que, asimismo, arremeten contra los medios de comunicación, a los que se acusa de «ocultar la opresión» que, según ellos, sufre el País Vasco».
    La importancia de este análisis, que forma parte de otros documentos que la banda ya se preocupó en su día de hacer públicos, estriba en que de nuevo se demuestra que Eta es la que lleva la batuta y marca los tiempo del separatismo vasco, y que el PNV y EA han sido meras marionetas en sus manos, como en su momento lo fueron otros socios de Estella.
    La banda considera imprescindible el mantenimiento de la llamada «asamblea de municipios», incluida en el Pacto de Estella, el mismo acuerdo que el PNV se resiste a abandonar y que es, todavía hoy, la frontera que separa a los partidos nacionalistas de los que defienden la Constitución y el Estatuto. Sin duda llama la atención que en el documento Eta se haya percatado del nuevo papel de España en el Mundo y de su creciente importancia en la UE. Hasta tal punto es así que considera un auténtico peligro que la gran oportunidad que se abre hoy para los españoles se convierta en un nuevo atractivo y «la burguesía vasca se inserte en España y Francia» y abandone el proyecto soberanista atraída por la buenas perspectivas de futuro y el miedo al aislamiento.
    Un documento, en suma, muy revelador que confirma que Mayor Oreja acierta en su análisis de lo que ocurre en el País Vasco y que debería bastar para acabar con la dudas y los acercamientos para «dialogar» en la «mesa trampa» con la que el PNV tienta a los socialistas vascos.

Cinco detenidos en Álava por atacar a patrullas de la Ertzaintza
Cuatro policías autonómicos sufrieron contusiones
A. I., San Sebastián El País 25 Junio 2000

Cuatro agentes de la Ertzaintza contusionados, tres entidades bancarias incendiadas y cinco jóvenes detenidos fue el resultado de los incidentes que protagonizaron ayer en Salvatierra (Álava) grupos violentos de encapuchados. El municipio, que festeja las fiestas locales de San Juan, padeció una noche de sabotajes y una mañana cargada de incidentes callejeros. Los detenidos pasarán hoy a disposición judicial.

Una decena de jóvenes con los rostros cubiertos atacaron con cócteles mólotov tres entidades bancarias destruyendo las instalaciones de una, causando importantes desperfectos en otra e incendiando el cajero de la tercera. Los saboteadores rompieron con mazas los cristales de las tres sucursales bancarias, y posteriormente arrojaron al interior varios artefactos con líquido inflamable. Las entidades de ahorro que sufrieron desperfectos son Caja Vital Kutxa, Banco de Vitoria y BSCH. Las llamas y el humo provocado por el sabotaje ocasionaron desperfectos en la fachada del edificio situado encima de la sucursal, que quedó ennegrecido, y en el escaparate de una perfumería.

Este primer suceso se produjo durante la madrugada y a las 9.00 un grupo de jóvenes se concentró en la calle de Dulantxi, frente a una discoteca, y comenzó a cruzar contenedores de basura en la calzada. La patrulla de la Ertzaintza que se acercó al lugar para disolver a los alborotadores fue atacada con piedras y cócteles mólotov. Hubo un detenido.

Otros cuatro más fueron localizados en el Casco Viejo mientras, según la Ertzaintza, estaban lanzando diverso material incendiario contra las patrullas que controlaban la zona. A consecuencia de este incidente cuatro agentes de la policía autónoma vasca sufrieron diversas contusiones y dos vehículos policiales sufrieron desperfectos.

Los detenidos, cuatro hombres y una mujer y con edades entre los 18 y 30 años, están acusados de protagonizar desórdenes públicos y provocar contusiones a cuatro funcionarios policiales. Todos ellos son vecinos de Salvatierra salvo J. M. O. G., de 30 años, que reside en Ermua (Vizcaya). Una vez que presten declaración ante la Ertzaintza serán trasladados al juzgado para testificar ante el juez de guardia. A últimas horas de ayer permanecían en dependencias policiales la mujer que responde a las iniciales A. C. M. y cuatro varones, C. D., de 18 años; J. C. C. C., de 21; E. R. B., de 23 años, y J. M. O. G.

Libros de ETA
Por otra parte, en San Sebastián, miles de simpatizantes de Euskal Herritarrok se manifestaron por las calles de la ciudad para pedir "democracia para Euskal Herria". Los manifestantes corearon consignas en favor de los presos y de la organización terrorista ETA. La concentración finalizó con un acto político en el que intervino el portavoz de EH, Arnaldo Otegi.

Al inicio de la concentración se depositaron en el suelo cajas con libros en los que ETA hace un análisis de la situación política, explica al detalle el acuerdo al que llegó con PNV y EA para suspender su actividad terrorista y los diferentes documentos que se cruzaron entre unos y otros. El libro, con tapas azules, lleva el anagrama de ETA.

La enseñanza de la historia de España: Pluriculturidad e historia
BORJA DE RIQUER I PERMANYER El País 25 Junio 2000

Es sabido que los actuales planes de estudio de Primaria, ESO y Bachillerato tienen notables déficits en sus planteamientos formativos y parece evidente que es insuficiente la presencia de las materias básicas de Humanidades, y en especial de la Historia. Ahora bien, dado que las competencias educativas están traspasadas a las comunidades autonómicas, cualquier iniciativa ministerial sobre la programación y sus contenidos debe negociarse y consensuarse con ellas. Las pretensiones homogenizadoras de los contenidos pueden esconder una voluntad intervencionista y el resurgir de ciertas visiones unitaristas que creíamos periclitadas. Porque, en el fondo, parece que en esta cuestión la principal preocupación de algunos se centra en un intento de desautorizar las visiones sobre la pluralidad de identidades y culturas existente en España, pluralidad que la Constitución de 1978 reconoce y que la mayoría de los Estatutos de autonomía defienden y fomentan.

En mi opinión deben diferenciarse tres niveles, aunque están muy relacionados entre sí. Sin duda, en donde aparecen explicitadas las mayores discrepancias es en el debate ciudadano que se refleja en los medios de comunicación. Hemos leído apasionados alegatos que presentan la cuestión de las identidades en España como una especie de "drama hamletiano", y también argumentaciones que tienden a despreciar, o ignorar, la importancia de esta temática.

Frente a ello hay que hacer constar que es mucho más sereno, aunque trascienda poco a la sociedad, el debate entre los historiadores, que tiende a ir superando las secuelas heredadas de los planteamientos del pasado. Aunque debe reconocerse que aún persisten sectores anclados en interpretaciones que parecen más propias de otros tiempos. Así, sólo hay que leer algunas de las colaboraciones publicadas en España, Reflexiones sobre el ser de España (Real Academia de la Historia, 1997) y contrastarlas, por ejemplo, con las ideas innovadoras que aparecen en el libro Historia y sistema educativo (Ayer, nº 30, 1998).

Finalmente, con respecto al papel de los profesionales de la enseñanza la cuestión no está tanto en discutir sobre cuántos temas, y qué temas, se deben enseñar en cada curso sino en qué tipo de historia, y con qué contenidos debe trasmitirse a los alumnos. Hoy el debate entre los enseñantes está centrado en la dimensión didáctica de la historia y su valor formativo, dado que los contenidos dependen en gran medida de la función que se le atribuye. La enseñanza de la historia en el contexto de la globalización y en el actual marco constitucional español debe ser congruente con esta doble situación, la de la inserción en un mundo cada vez más interconectado y en una realidad pluricultural como la hispánica.

Cada generación de historiadores se encuentra ante el reto de elaborar su propia interpretación histórica a partir de su particular situación y del contexto social, cultural y político en el que vive. Si defendemos la idea de que la historia y su enseñanza pueden servir para forjar y difundir valores de futuro, ello no debe basarse en afirmaciones esencialistas sobre el pasado, como si fuesen unos principios inamovibles. Debemos partir de la propia realidad del presente, del marco político constitucional del Estado de las autonomías y aceptar que hay una pluralidad de identidades, y que España hoy es pluricultural precisamente porque es plurinacional.

La tarea primordial de los historiadores y de los enseñantes es historiar y hacer comprender las causas que han producido esta diversidad de identidades, y analizarlas como un valor positivo, sin caer en planteamientos maniqueos o excluyentes. Se debe poner énfasis en la riqueza que supone que en España haya una variedad de culturas, de lenguas, de itinerarios históricos y de identidades, y que éstas son solidarias en muchas cosas, pero que también están orgullosas de su especificidad. El discurso histórico a divulgar en las aulas debe basarse en el conocimiento de todas las identidades, en la aceptación de la diversidad y en los principios de la cultura cívica de la variedad positiva. Porque se trata de aprender del pasado para, sin renunciar a la propia identidad, avanzar en la necesidad de la comprensión y convivencia hispánica, europea y mundial, destacando que tanto los elementos cívicos comunes como los propios e identitarios pueden y deben ser compatibles. Educar a los estudiantes del nuevo milenio exige más que nunca educar en el respeto de las diferentes identidades. La Europa del futuro será multicultural, razón de más para empezar por plantear ese respeto y reconocimiento puertas adentro. Todo esto exige, lógicamente, que unos abandonen el lastre del trasnochado esencialismo y otros se quiten de encima el no menos anacrónico complejo jacobino. Borja de Riquer i Permanyer es catedrático de Historia Contemporánea de la Universitat Autònoma de Barcelona.

La enseñanza de la historia de España: Políticamente incorrecta
CELSO ALMUIÑA El País 25 Junio 2000

Hagamos votos para que no se vuelva a repetir el esterilizante debate del proyecto de Reforma de las Humanidades que en su momento puso en marcha la ministra de Educación Esperanza Aguirre. La cuestión es de tal importancia y magnitud como para centrarse en lo que realmente interesa: cómo conseguir la mejor formación básica de los españoles.

Al margen de anécdotas, más o menos significativas, a veces auténticos esperpentos, hay al menos dos aspectos a los que se debiera prestar cierta atención: el de los conocimientos y el de las interpretaciones. Que los alumnos saben poca historia puede ser verdad. Es verdad. Pero esto es únicamente una parte del problema, puesto que nos estamos moviendo en el plano de los contenidos conceptuales; incluso dentro de esta dimensión habría que atender a los procedimientos, habilidades y actitudes a desarrollar e inculcar en el alumno. No es sólo una cuestión de cuánto, sino especialmente de cómo y para qué.

En cuanto a los objetivos a conseguir, punto clave de cualquier currículo, me parece que se debe atender a dos vertientes de la misma cuestión. En cuanto al marco legal, las formulaciones curriculares deben ser claras y precisas, y tratar de engarzar muy bien los dos planos complementarios que los integran por ley: el general (55%) y el autonómico (45%). En la praxis, la que en definitiva cuenta, se incurre en la enseñanza de la historia, a mi modo de ver, en las siguientes deficiencias y/o desviaciones: selección arbitraria de los núcleos temáticos, según cada seminario y/o profesor; falta de explicaciones integradas dentro de la historia general (española) y, por lo tanto, con visiones totalmente circulares o ensimismadas (autistas), tantas como comunidades autónomas (17); planteamientos maniqueístas de buenos y malos, donde sobran juicios gratuitos, cuando no peligrosos, y faltan explicaciones; interpretaciones victimistas en función no se sabe bien de qué pendientes agravios históricos, etcétera. Y todo ello en función del objetivo, más o menos declarado, de formar "nuevas conciencias nacionales" (nacionalistas), para lo cual, en algunos casos, se lleva hasta tal extremo el "hecho diferencial" que se terminan sembrando, y algunos cultivando, sentimientos marcadamente xenófobos, con un desprecio olímpico de lo común y de lo que nos une. El lema parece ser: ¡viva la diferencia! o ¡sólo los diferentes tienen razón!

No sólo se trata de formular objetivos y programar el continuum histórico con mayor o menor detalle, sin saltos arbitrarios y/o aleatorios; hay que prestar especial atención a los "criterios de evaluación", puesto que son decisivos, tanto a la hora de comprobar el grado de conocimientos (instrucción) como de lo que realmente se le ha enseñando u ocultado al alumno. Decir que una enseñanza va a ser más o menos memorística por el número de epígrafes del programa -aparte de hacer un salto mortal del plano didáctico al explicativo- supone desconocer el papel decisivo de los criterios de evaluación, los que en definitiva determinan el grado (profundización) y sobre todo la orientación que se le quiere imprimir a los currículos.

Más que en la programación concreta (epígrafes) es en los fines y en la consiguiente comprobación de resultados donde habría que ser objetivos (desapasionados) y escrupulosos, dentro, lógicamente, del respeto a la diversidad y particularidades del objeto estudiado (Historia de España), al tiempo que, desde un punto de vista científico y didáctico, a la libertad explicativa, pedagógica y didáctica de los correspondientes seminarios y profesorado; pero todo ello dentro de una programación general con unos denominadores comunes claros, aunque flexibles.

Sin duda, cada uno de estos aspectos necesitaría un amplio debate, puesto que de lo que se trata es de dar una visión integrada del conjunto (Historia de España), al tiempo que dialéctica de cada una de las diversas partes que la componen. Sujeto plural o compuesto, pero, en definitiva, un único sujeto llamado España, sobre el cual no debieran de proyectarse visiones futuristas (proyectismo utópico) donde, más que el estudio del pasado, lo que realmente se busca es instrumentalizar la enseñanza histórica con el fin de ponerla al servicio de lo que cada comunidad autónoma y/o grupo (partido) pretende para el futuro del Estado español, lo cual termina mutilando y/o hipertrofiando aquellas partes e interpretaciones que mejor se acomodan a los respectivos objetivos políticos, respetables en cuanto sean democráticos, pero en absoluto científicos desde el análisis histórico.

Los historiadores, sin duda, nos equivocamos mucho. Por lo tanto debemos profesar humildad científica en cuanto a que estamos ante una ciencia en continua construcción, lo cual no significa comulgar con un "presentismo" chato, en lo que han venido a parar bastantes reconvertidos con todo el equipo, los cuales, de acuerdo con la correspondiente escuela norteamericana, parece que vienen a comulgar con que la historia es pura "invención" de los historiadores y, por ende, hay tantas historias como historiadores; de lo que se viene a concluir que la "creación" del espontáneo de turno es tan digna de credibilidad como la del más reputado historiador.

El resultado, fruto del más descarado "creacionismo", es que la historia es una "proyección sobre la pantalla del pasado de nuestros anhelos y frustraciones del presente". De ser así, para qué hacer investigación histórica, mejor dedicarse a la novela histórica o a hacer propaganda, puesto que en definitiva lo que interesa de esa nueva concepción histórica no es la verdad (aunque sea con minúscula), sino la defensa de una "buena causa". Es el fin lo que justifica al pretendido historiador. Se trata de defender una buena causa y con eficacia. Sin embargo, los historiadores sabemos que a lo largo de la historia se han defendido multitud de buenas causas: Inquisición, imperialismo, totalitarismos (izquierdas y derechas). ¿Es el nacionalismo soberanista la buena causa a defender?

Desde este planteamiento, los historiadores estaríamos justificando al fetiche de turno, del cual vendríamos a ser simples voceros o propagandistas. En definitiva, una historia "políticamente correcta" al servicio, una vez más, de los grupos y/o clases dominantes, o por decirlo incluso más drásticamente: "Las clases dirigentes inventan siempre el pasado" (J. Herralde).

De ahí que, para tratar de evitar intromisiones manipuladoras, si efectivamente el marco general debe venir dado por normas superiores (Constitución, estatutos, leyes generales), la elaboración y el desarrollo de los currículos debe estar en manos exclusivamente de los profesionales (historiadores). Afirmación válida, obviamente, para cualquier otra materia: Geografía, Historia de Arte, Literatura, Geología o Matemáticas. Celso Almuiña es profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Valladolid.

La Academia aprueba por unanimidad el informe sobre los textos de Historia
MADRID. ABC 25 Junio 2000

El pasado viernes, en la habitual sesión que ese día se celebra en la Real Academia de la Historia, fue aprobado por unanimidad el informe que la institución ha estudiado durante dos años. Aunque no es vinculante para el Gobierno, la ministra de Educación y Cultura, Pilar del Castillo, conocerá mañana el documento, que ABC adelantó a sus lectores el pasado mes de mayo.  

La Real Academia de la Historia aprobó por unanimidad en su sesión habitual de los viernes un informe en el que califican de «muy preocupante» la situación de la enseñanza de la Historia en la educación secundaria, una conclusión a la que han llegado tras analizar los libros de texto que se estudian en las distintas autonomías. Como adelantó ABC, los académicos preparaban este informe debido a «la escandalosa ignorancia» con la que muchos estudiantes llegan a la Universidad.

El informe, fruto de una investigación que los académicos han elaborado en los dos últimos años sobre los libros de texto de Historia en las distintas Comunidades Autónomas, será entregado mañana a la ministra de Educación y Cultura. Aunque no es vinculante para el Gobierno, Pilar del Castillo ya ha anunciado que este texto se tendrá en cuenta a la hora de revisar el plan de enseñanza de Humanidades. Académicos numerarios y correspondientes de las distintas Comunidades Autónomas han detectado «lagunas, falsificaciones y tergiversaciones» en los libros de enseñanza. Algunos de estos fallos se han detectado en los libros de Historia de determinadas autonomías y pueden responder a «finalidades políticas para hacer creer fábulas» a los estudiantes. Como ya reveló este periódico, el informe pone de manifiesto cómo los planes de estudios ignoran nuestro pasado común.

Según la información que ABC publicó recientemente, los académicos constatan en el informe la vigencia «de unos planes de estudio donde la asignatura no tiene cabida o la tiene parcialmente», critican «la escasa consistencia» del estudio de la historia anterior a la época contemporánea, y la visión parcial y vaga que los alumnos tienen del proceso histórico español». Consideran también que en algunos casos, «el recorrido a lo largo de la historia que realizan los alumnos de la ESO experimenta verdaderos saltos en el vacío, como pasar del mundo antiguo al moderno, sin hacer la menor mención a la época medieval». El director de la Academia, Gonzalo Anes, asegura que la institución pretende velar por el rigor histórico.

Una parte del problema estriba, según el estudio llevado a cabo por los académicos, en el abuso del «sociologismo pedagógico» y de la «contemporaneidad» que agrietaron la enseñanza de la Historia en Europa en los años setenta y ochenta. Esas corrientes primaban el cómo enseñar sobre el qué enseñar y reducían el proceso histórico prácticamente a los acontecimientos del último siglo. Ponían en cuestión, en definitiva, la enseñanza tradicional basada en los hechos y la cronología. Pero estos planteamientos, que en Francia, Alemania e Inglaterra ya han quedado plenamente superados, fueron acuñados en la Logse española y todavía perviven en nuestro sistema de enseñanza.

Algo que subrayan los miembros de la Real Academia de la Historia es la urgencia de romper el círculo vicioso establecido entre la supuesta pugna nacionalismo españolista-nacionalismos periféricos. Hay que rechazar de plano la confontración entre lo español y lo peculiar de las Comunidades Autónomas.

Vascos, gallegos, catalanes...
CAMILO VALDECANTOS El País 25 Junio 2000

El pasado día 13, el Congreso votó a Enrique Múgica como Defensor del Pueblo.

En la edición del día 14, EL PAÍS ofreció la noticia, en la sección de España, destacando en el titular que la elección se hizo "por amplia mayoría".

El antetítulo aclaraba que "le apoyaron PP, PSOE, CiU y CC, y se opusieron vascos y gallegos".

Roberto L. Blanco Valdés, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago, se ha dirigido al Defensor para mostrar su desasosiego ante lo que interpreta como un uso abusivo de estos términos al equipararlos a nacionalistas vascos, gallegos o, en su caso, catalanes.

Blanco Valdés explica, con indudable ironía, que, en un primer momento y tras leer el antetítulo, se extrañó de que "los diputados gallegos del PSOE y del PP (22 de los 25 que Galicia envía al Congreso) hubieran votado de forma diferente a su partido".

Tras comprobar, en el texto de la noticia, que tanto unos como otros habían apoyado a Múgica, el lector razona que sólo tuvo dos alternativas para interpretar el titular: o el desconocimiento de que "en Galicia el 78% del total de los votantes lo hacen por el PSOE y el PP", o bien que la noticia daba por hecho que "sólo son votantes gallegos, en Galicia, los que lo hacen por el BNG".

Blanco Valdés concluye que "tanto una como otra interpretación resulta profundamente desasosegante para quien, siendo gallego desde hace 42 años, no vota, sin embargo, y al igual que la inmensa mayoría de los electores de Galicia, al BNG".

Hay una primera explicación, profesional, que debe ofrecerse al lector: la tiranía insoslayable del espacio de los titulares. Tal y como está redactado hace imposible incluir la palabra nacionalistas para anteponerla a vascos y gallegos. No hay otro propósito en ese titular que no sea economizar palabras para componer un texto coherente.

Se da por hecho que los lectores sobreentienden el sustantivo nacionalista al escribir el adjetivo de la nacionalidad correspondiente.

Pero la queja del catedrático gallego merece ser atendida, en un momento en que las pretensiones nacionalistas, especialmente algunas, preocupan seriamente a la sociedad y, sin duda, a muchos lectores del periódico.

El lenguaje no es inocente nunca y su utilización, en cualquier periódico de influencia, debe ser rigurosa para evitar, aunque sea involuntariamente, la difusión, más o menos subliminal, de ideas que atentan contra principios básicos constitucionales y, aun antes, de mera convivencia.

La pretensión de cualquier nacionalismo, apenas disimulada, consiste en identificar su planteamiento parcial, con la totalidad de la población del territorio donde se desenvuelve, dando por hecho que lo vasco, lo catalán o lo gallego son entidades simétricas y coincidentes con el nacionalismo que predican y hasta el punto de tachar como antivascos, o anticatalanes, a cualquiera que formule un reproche frontal al nacionalismo correspondiente.

Llevar al subconsciente colectivo la identificación de la parte nacionalista con el todo de la región, o país, o nación, es un ejercicio que debe evitarse, acudiendo, simplemente, al rigor periodístico. El único valor que debe contemplarse en esta columna.

Para abonar la necesidad de ese rigor bastarían los datos electorales, tal y como los maneja el lector en su referencia expresa a Galicia.

Como argumento de autoridad puede tomarse la opinión de un nacionalista vasco democrático, poco dudoso de sus convicciones. Joseba Arregui, en el libro Ser nacionalista, afirma que "plantear el nacionalismo como construcción de algo nuevo no significa abandonar nada de lo que existe, sino incorporar todos los elementos que existen con una única condición: el abandono de la pretensión de representar en exclusiva a toda la sociedad vasca".....

Los lectores pueden escribir al Defensor del Lector por carta o correo electrónico (defensor@elpais.es), o telefonearle al número 91 337 78 36.

 

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