AGLI

Recortes de Prensa    Martes 27 Junio  2000
#Jaque mate
AURELIO ARTETA El País 27 Junio 2000

#Lacalle, premio a la tolerancia
El Mundo 27 Junio 2000

#El miedo del PNV
Editorial La Razón 27 Junio 2000

#La trampa del PNV
Juan BRAVO La Razón 27 Junio 2000 

#¿Cobarde o canalla?
ALFONSO USSÍA ABC  27 Junio 2000

#Un alcalde que insulta a la inteligencia
Impresiones El Mundo 27 Junio 2000

#El problema del póster
MANUEL HIDALGO El Mundo 27 Junio 2000

#ETA avisa
Pablo Sebastián La Estrella 27 Junio 2000

#Enfrentamiento verbal entre manifestantes del PP y del PNV en Getxo
Vitoria EL PAÍS 27 Junio 2000

#Euskadi, sin liderazgo
JAVIER ROJO El País 27 Junio 2000

#PP y PSE abandonan la Comisión de Derechos Humanos vasca
PEDRO GOROSPE, Vitoria El País 27 Junio 2000

#Los empresarios vascos responden a ETA y al PNV que la solución está dentro del Estatuto
BILBAO. Ignacio Souto ABC 27 Junio 2000

#La Academia de la Historia denuncia que las «ikastolas» fomentan el racismo
AGENCIAS El Mundo 27 Junio 2000

#«Cada vez hay menos gente en el País Vasco que se atreve a decir públicamente lo que piensa»
VITORIA. J. J. Saldaña ABC 27 Junio 2000

#Hablamos la «doble lengua»
CARLOS FRESNEDA. Corresponsal El Mundo 27 Junio 2000

Jaque mate
AURELIO ARTETA El País 27 Junio 2000

En efecto, como ha dicho Arzalluz, el PNV o el "nacionalismo democrático" es el verdadero problema vasco. Y ese problema estriba en dónde ponen ellos lo sustantivo y dónde lo adjetivo: si en su condición de demócratas o en la de nacionalistas. Todo lo demás viene por añadidura.

Dos semanas antes del asesinato de Fernando Buesa, un conocido prohombre nacionalista me resumía desesperado la situación con la confidencia de que su partido iba a "apurar el cáliz hasta el final, nos lleven [los de ETA] a donde nos lleven". Bueno, pues hasta aquí les/nos han llevado. Algunos conciudadanos ya no viven para contarlo y cada día que pasa son más los aterrorizados sólo de contarlo. Así se corrobora esa monstruosidad de quienes ante los cuerpos aún calientes de los caídos repiten monocordes que condenar su asesinato "no sirve de nada". Pues como los lamentos proferidos por el PNV no se acompañen de un cambio radical de su política, esas condenas resultan sin duda estériles, pero sólo por ser falsas.

Hasta un ciego advierte que su alianza con EH ennoblece a los bárbaros, porque ampara sus primitivas ideas y torpes propósitos, pero ensucia al resto de nacionalistas y nos hunde a todos. Yo no sé si la fórmula adecuada sería un Gobierno de concentración, como me inclino a pensar, u otra combinación de partidos que excluya a los filoterroristas. Lo que sé, como cualquiera, es que no hay Gobierno capaz de obtener legitimación mientras la gente perciba que gobierna con la anuencia o el permiso de los asesinos. Y sé también que no existe siquiera Gobierno, ni bueno ni malo, ni justo ni injusto, simplemente Gobierno, en tanto no garantice la seguridad física de sus ciudadanos mediante la persecución de los delincuentes. Lo que hoy tenemos es el cínico poder de los que amenazan sobre la impotencia inerme de los amenazados.

Pero, por urgentes que sean las medidas políticas más drásticas, resultarán del todo escasas ante la hondura del mal que, después de haber dejado crecer, ahora se trata de atajar. Basta observar los rostros descompuestos y oír las feroces consignas de los de enfrente para no engañarse sobre la gravedad de un trastorno moral colectivo que puede extenderse todavía a más de una generación. No hay otro remedio que el educativo, y será a largo plazo, pero esa terapia habría que emprenderla desde ahora mismo. Enseñar a debatir desde la tolerancia, desterrar tópicos insanos, revisar la enseñanza sectaria de la historia, sortear el relativismo cultural, proponer unos principios morales universales...; en definitiva, sustituir la formación del espíritu nacional por la formación del espíritu ciudadano, por ahí hay que empezar.

Claro que nada de eso será posible si la transformación no afecta a la estrategia nuclear del PNV. El nacionalismo moderado ya no puede sostenerse un día más en ese clamoroso contrasentido de efectos letales: la creencia en un único Pueblo vasco y, a la vez, la constatación de una variada Sociedad vasca a la que -para acomodarla a aquél- hay que doblegar como fuere. Esta Sociedad ya ha decidido que hoy no quiere ser eso que los sumos sacerdotes de ese Pueblo dicen que es. El tope electoral del conjunto de los nacionalistas no indica sólo que no pueden ir más allá en sus reivindicaciones, sino que no deben; es menos una señal de impotencia política que el límite de su legitimidad política: a falta de suficientes electores, falla la premisa mayor de su argumento. La Euskal Herria soberana que sueñan, además de imposible, es indeseable. Habrán de reconocer, si no quieren prolongar otros treinta años el sufrimiento general, que ese "ahora o nunca" que parece animarles se ha revelado infundado. Nadie puede asegurar que su meta nunca vaya a ser alcanzable, pero hasta ellos saben que por vías pacíficas y democráticas, ahora, no. El nacionalista moderado se halla justamente en la encrucijada que Weber imaginó para aquel político de vocación "que siente realmente y con toda su alma esta responsabilidad por las consecuencias..., y que al llegar a un cierto momento dice: 'No puedo hacer otra cosa, aquí me detengo".

Y, para detenerse y dar la vuelta como debieran, no sólo habrán de calcular en términos de costes y réditos partidarios: tendrán, sobre todo, que comprender. Una por una, tendrán que comprender cuanto antes el significado real de ese nacionalismo étnico que, en la medida en que lo compartan, les aproxima a los más furiosos. Y, si no aciertan a captar su entraña, que la vislumbren al menos a partir de sus terribles consecuencias. Porque no son unas consecuencias deplorables causadas, qué pena, por la intromisión de esos pocos malvados que han torcido la marcha de un sano nacionalismo; son los efectos seguidos de la lógica misma de aquel nacionalismo cuando opera en minoría; es decir, en una población cultural e ideológicamente plural. ¿De verdad que aún no lo entienden? El nacionalismo étnico celebra un Sujeto (la nación) provisto de unos derechos colectivos anteriores y superiores a los sujetos humanos y sus derechos. Y añade que ese nuestro ser nacional determina de antemano nuestro deber político. Éste es algo tan indiscutible, a lo que parece, que no se deja dilucidar mediante procesos democráticos de deliberación y decisión.

Toda nación está siempre en guerra potencial con la vecina; peor aún es cuando algunos se empeñan en forjar una nación como paso previo a erigirla en Estado, porque entonces tienen que guerrear contra sus propios convecinos remisos o disconformes. Si la nación ya fuera, los nacionales nos reconoceríamos en ella y no habría que construirla. Pero, como al parecer todavía no es, la construcción nacional exige la destrucción civil, la represión política, la sumisión personal. Ahí tienen la razón del particular ensañamiento que distingue a todo nacionalismo étnico: que, antes incluso de ocuparse de repartir el poder o la riqueza en su comunidad, se cree llamado a decretar quién debe ser miembro de esa misma comunidad.

De modo que lo primero y lo último puesto aquí en juego es delimitar el "nosotros" y, a tal fin, depurarlo de todo elemento que se juzgue extraño. La depuración civil, o sea, la tarea de fijar quiénes son ciudadanos en plenitud de derechos y quiénes de segundo orden, conduce así a la Udalbiltza constituyente, al censo de patriotas y, en prueba de tal, al documento de identidad vasco. La depuración física equivale a la civil llevada al límite. Los Buesa, López de Lacalle, Pedrosa y tantos otros no eran (¡eran!) sólo adversarios del proyecto nacionalista; en ello mismo demostraban no ser miembros de esta tribu y, a fin de cuentas, carentes del derecho a vivir en ella. Y es que las relaciones en el seno de nuestra sociedad son así de asimétricas: si nosotros podemos acogerles a ellos en la nuestra en cuanto se desarmen, ellos jamás podrían admitirnos en la suya.

El nacionalismo moderado ha de entender, en suma, que ese credo etnicista emboca la política a la brutal dialéctica amigo-enemigo. Más aún: que esa fractura política, como tras cuestionar el ser o no ser ciudadano amenaza hasta el ser o no ser a secas, se convierte enseguida en un abismo trágico. Ya no estamos ante un conflicto negociable en que se dirime el más o menos, sino ante otro innegociable cuya opción discurre entre lo uno o lo otro y, al final, entre unos u otros. Nos han dado el jaque mate. El PNV sabrá si hay que aceptarlo o devolverlo. Aurelio Arteta es catedrático de Ética y Filosofía Política en la Universidad del País Vasco.

Lacalle, premio a la tolerancia
El Mundo 27 Junio 2000

La Fundación Socialista Maite Torrano hizo ayer entrega del tercer galardón por la tolerancia a la viuda de José Luis López de Lacalle, columnista de EL MUNDO asesinado por ETA el pasado 7 de mayo.

El galardón, que reconoce la labor de aquellas personas que trabajan a favor de la tolerancia, fue concedido de forma póstuma al miembro del Foro Ermua «por su decidida apuesta por la democracia y la defensa de la tolerancia».

Al acto, celebrado ayer en Portugalete, acudió el secretario del PSE-EE, Nicolás Redondo Terreros, que definió a Lacalle como un «hombre valiente», que representó «la más íntima voluntad de la mayoría de la sociedad vasca, sin distingos de ideología». También recordó la «postura crítica» de Lacalle frente a la política del Gobierno vasco y señaló la necesidad de «ser intolerantes con los intolerantes».

El miedo del PNV
Editorial La Razón 27 Junio 2000

Lo reflejó ya en su «Canela fina» Luis María Anson, y lo confirman ahora, con toda claridad, los cabecillas de la banda mafiosa Eta en el extenso documento enviado a sus militantes para analizar la situación tras el fin de la «tregua trampa». Si alguien tenía alguna duda, ahí están para disiparla los documentos etarras que hoy publica LA RAZÓN, en los que se cuenta cómo las amenazas, la mafiosa advertencia de que habrá «consecuencias», aconsejó a los líderes del PNV abandonar su posición «entre Eta y España» y situarse en la línea ordenada por la banda, junto a los batasunos y bajo las banderas comunes de Estella.
    Puede explicarse el miedo del PNV a ser blanco de las pistolas y el coche-bomba. Y que ello les lleve romper con su tradición democrática. Pero resulta repugnante que, al mismo tiempo, su miedo les lleve a acusar a los demócratas de «falta de diálogo» y a declararse víctimas de otra cosa que no sea su propio temor. Porque las víctimas son siempre las del otro lado, las que alzan el rostro contra el miedo y se juegan la vida (van más de 800 muertos) para defender la libertad.   

La trampa del PNV
Juan BRAVO La Razón 27 Junio 2000 

Los «pensadores» del PNV no pierden el tiempo y deben pensar que hay que sacar provecho de cualquier cosa, incluso de un atentado de Eta. A las pocas horas de que la banda hiciera estallar un coche-bomba, en pleno barrio bilbaíno de Neguri, hicieron correr la especie de que lo que realmente pretendían los pistoleros era que el empresariado vasco, muchos de cuyos representantes tienen su cuna y su domicilio actual en esa zona, presionara al presidente del Gobierno, José María Aznar, para que cambie su política respecto del «problema vasco». Habría que investigar si los «ideólogos» sabinianos tienen en su biblioteca algún tomo que recoja el pensamiento (perdón por utilizar esta palabra) y los métodos del doctor Goebbels. Pero lo preocupante, le cuentan a Juan Bravo sus amigos del Norte, algunos de los cuales se acercaron a Neguri poco después de la explosión, no es que el PNV haga su trabajo sino que tanta gente caiga en la trampa y repique la intoxicación sin reflexionar un minuto.
    Al PNV, y algunos que han recogido de manera consciente la maldad lanzada por los nacionalistas, les encantaría que los empresarios echaran la culpa del atentado a Aznar. Pero la culpa no es del presidente del Gobierno y los ciudadanos de Neguri lo expresaron bien a las claras tras la acción criminal.

¿Cobarde o canalla?
Por ALFONSO USSÍA ABC  27 Junio 2000

INGRESARON en el despacho del señor obispo, María San Gil y María José Usandizaga, concejales del Partido Popular en el Ayuntamiento de San Sebastián. Setién apenas alzó los ojos y las invitó a tomar asiento. Sus primeras palabras sonaron alentadoras. «Ustedes serán de las que leen ABC y a toda esa pandilla que escribe en ese periódico». El gran lector de ABC era Setién. (A propósito, queridos y admirados Federico Jiménez Losantos y Luis Herrero. No habléis de vetos ni censuras en los medios de comunicación. Estáis en la COPE y sabéis a lo que me refiero). María San Gil y María José Usandizaga, donostiarras y católicas, acudían al Obispado a rogar más humanidad y clemencia del señor obispo para con las víctimas de la ETA y sus familiares, y menos condescendencia y amor hacia los terroristas presos y sus familias. Ahí fue cuando soltó su sentencia: «¿Y dónde está escrito que hay que querer a los hijos por igual?». Javier Arzallus recibe en «Sabin Echea» a muchos empresarios con el ABC en la mano, al modo de un arma peligrosa. Y a uno, muy significado, le comentó: «Lo mejor de ABC es cuando aparece la esquela de un españolista rico de Guecho. Entonces me digo: uno menos». Siempre lo he pensado. Escribir en ABC es garantizarse, al menos, la lectura de los líderes nacionalistas vascos. Dos noches atrás, Javier Arzallus estuvo a punto de no necesitar del ABC para decirse a sí mismo: «Diez menos». Porque la bomba que explosionó en la calle Manuel María Smith de Las Arenas podría haber segado la vida de muchos inocentes, vascos descendientes de aquellos empresarios que crearon en Vizcaya cientos de miles de puestos de trabajo, y que hoy los mantienen y aumentan a pesar del desamparo, los riesgos y la desventura que para muchos significa permanecer en el sitio de sus mayores.

Así que había hecho trizas la bomba hogares y ánimos, cuando apareció un señor muy antipático en los informativos de una cadena de televisión rodeado de micrófonos. ¿Por qué le pondrán tantos micrófonos a ese individuo con cara de mala leche?, me pregunté intrigado. El rótulo identificativo apareció al momento. «Iñaki Zarraoa, alcalde de Guecho». Entonces me interesó oír la opinión del señor alcalde.

Por poco tiempo, pues mi indignación me convirtió en una mala persona. Los canallas y los cobardes que amparan a ETA y a su entorno tienen la habilidad de empobrecer mis sentimientos. Me hacen sentirme como un villano que desea el mal ajeno. Cambié de canal cuando dijo que el culpable de la bomba que había explosionado en Guecho era el Gobierno de Aznar. ¿Cómo puede tolerarse tanto cinismo, tanta ceguera, tanto fanatismo, tanta cobardía, tanta villanía, tanta podredumbre y tanta estupidez? Claro, que luego he sabido que el tal Iñaki Zarraoa, comisario político del PNV en Euskal Telebista y actual alcalde de Guecho —con menos votos que el Partido Popular, dicho sea de paso—, ante el espectáculo desolador de la calle Manuel María Smith de Las Arenas, exclamó: «¡Entre unos y otros, cómo nos están dejando el país!». Unos son los que matan y los otros son los que mueren. Los nacionalistas, siguiendo las directrices perversas de Arzallus, Eguíbar y el Urcullu ése, han establecido una equivalencia de culpa entre los asesinos y los que defienden —sólo con la palabra— el derecho de vivir, pensar y votar libremente en las Vascongadas. No salió bien parado el cobarde del señor alcalde, que oyó de todo refiriéndose a su persona. Ahí termina la agresión y la amenaza contra los nacionalistas. En la palabra indignada de la ciudadanía.

Muchos de los afectados, y de los que pudieron serlo, por romanticismo, comodidad o simplemente interés, votaron al PNV en las últimas elecciones. Ya saben con quien se la están jugando. Lo terrible es que la devastación de bienes materiales y ánimos compungidos podría haber resultado sangrienta y sin remedio. Aviso para los que no pagan. Aviso para los que dudan. Aviso para los que permanecen. «Aquí se piensa como nosotros o no se tiene nada que hacer». Eso, más o menos, es lo que dijo el cínico alcalde nacionalista de Guecho, un tal Iñaki Zarraoa, con aspecto de seminarista secularizado, que nos enseñó sin esfuerzo cómo un representante público puede hablar como un cobarde o como un canalla.

Un alcalde que insulta a la inteligencia
Impresiones El Mundo 27 Junio 2000

El alcalde nacionalista de Getxo, Iñaki Zarraoa, calló cuando fue increpado en el lugar en el que acababa de explotar la última bomba de ETA. No lo hizo en una rueda de prensa posterior, perdiendo así la oportunidad de mantener una cierta apariencia de dignidad. La reacción del dirigente del PNV, flanqueado por dos miembros del Ejecutivo de Ibarretxe, no fue otra que responsabilizar al Gobierno español del fracaso del proceso de paz y situar los atentados «en el marco inmovilista» del PP. La indecencia como estrategia política: ETA mata, al parecer, porque el Gobierno no hace caso a un PNV más interesado en subrayar su imposible proyecto soberanista que en respaldar a las víctimas. Si la retahíla del conflicto preexistente es ya una conocida forma de negar la evidencia de que cada día son más las víctimas del totalitarismo violento, ahora, además, se insulta su inteligencia.

El problema del póster
MANUEL HIDALGO El Mundo 27 Junio 2000

La crisis de las ideologías es la crisis del póster. Si no tienen un póster de una figura que poner en la pared, no es que no sepan hacia dónde van, sino que no saben de dónde vienen. Aún peor, que niegan sus orígenes, que se avergüenzan de ellos, que pasan por encima de sus fundadores como se pasa sobre brasas incandescentes.

Los socialistas y los comunistas ya hace años que empezaron a decir aquella tontería de que Marx seguía siendo muy útil como creador de un método científico de análisis de la realidad. Mal asunto. Por lo visto, de Marx ya no interesaba el contenido concreto de sus propuestas sino la evanescente, y nunca bien explicada por los interesados, plantilla aplicable al diagnóstico de la realidad.

Si el ideólogo quedaba reducido a una rejilla que sobreponer a los acontecimientos, peor suerte fueron corriendo los fundadores y posteriores estrellas del movimiento. Pablo Iglesias tiene una fundación que le honra y que trabaja bajo sus auspicios, pero no es fácil escuchar de los dirigentes socialistas una frase, una cita, una máxima del creador del partido.

Lenin y Stalin, por sus tropelías variadas, han pasado al panteón de hombres ilustres que nunca se visita, y bastantes pósters y bien grandes, como Mao, tuvieron en su excesivo momento como para que alguien, visto lo peor de lo que hicieron, se afane ahora en reimprimir sus estampitas.

Los nacionalistas vascos tienen a Sabino Arana al frente nominal de una fundación, pero tampoco osan propagar sus insostenibles enseñanzas, que son, como en otros casos, poco menos que barbaridades de un abuelete majara al que se le fue la olla.

La derecha, con el don del oportunismo y del pragmatismo, ha borrado del mapa a sus ancestros, fueran tradicionalistas, absolutistas o dictatoriales, y simula con gran eficacia una especie de generación espontánea en el remolino centrista desde el acerbo de la democracia liberal que no necesita de padres fundadores, sino de una concurrencia de estudiosos suministradores de recetas prácticas al margen de cualquier concepción mesiánica o eclesial. Chicos listos.

Uno no está por las figuras fundacionales, ni por los beatos y santos de segunda y sucesivas generaciones, pero cuando se detecta la ausencia del famoso proyecto, no puede menos que pensar que no es de extrañar, pues si se niega el punto de partida no hay otra forma de señalar el punto de llegada que volver a formular (refundar) de nuevo los medios y los propósitos del viaje. Pero a ello todos se resisten con una veneración al origen que no se sustancia en nada. Ni en el póster. Descolgados todos, quedan, con marcha, Jesucristo y Ricky Martin.

ETA avisa
Pablo Sebastián La Estrella 27 Junio 2000

El último atentado de ETA, nuevos chantajes a empresarios y las nuevas advertencias de HB a los medios de comunicación son avisos que no deben caer en saco roto porque, sin duda alguna, prejuzgan una nueva y más dura oleada de atentados terroristas. Lo que debería poner en guardia a las fuerzas de seguridad estatales y vascas y acelerar un proceso de entendimiento y de diálogo entre las fuerzas democráticas, las que han vuelto a enzarzarse, otra vez y de manera inútil, en un diálogo de sordos y en acusaciones mutuas que no conducen a nada.

El atentado de Guecho no produjo numerosas víctimas porque ETA no quiso. Es decir, porque avisó momentos antes de la explosión, lo que no le quita al acto de terror atenuantes. Pero con esta importante bomba, en el corazón de una zona residencial de empresarios vascos, ETA ha querido enviar varios mensajes: que tiene medios para activar un coche-bomba causando víctimas por doquier, y que los empresarios, a los que en estos días se extorsiona, figuran entre sus más urgentes objetivos.

A igual que los medios de comunicación, a los que ayer volvieron a aludir desde HB como los corresponsables del fracaso político del llamado "proceso de paz", según la opinión de HB.

Así las cosas, en el Ministerio de Interior y en la policía autónoma vasca deberían estar hoy día más alertados que nunca y preparados para disuadir o evitar cualquier macroatentado. De la misma manera que los partidos políticos ajenos al mundo de ETA, PNV y PP especialmente, deberían sentarse en privado a buscar puntos de encuentro en vez de proseguir las acusaciones de unos contra otros. Sería muy grave que ante el riesgo de un macroatentado las fuerzas políticas democráticas aparecieran otra vez desunidas.

El PNV, que aún mantiene lazos en no pocos ayuntamientos con HB, será de nuevo acusado desde el Gobierno de Madrid de amparar y dar alas políticas a los violentos. Mientras que desde este partido se dirá que el PP no les facilita un diálogo que permita reabrir un proceso de paz. Un proceso imposible, al día de hoy, bajo el bombardeo que acabamos de ver y el que está por llegar.

Lo ocurrido ayer en la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco no tiene pies ni cabeza. Es un disparate y casi una provocación por parte de quienes convocaron ese debate y por parte de quienes lo desviaron en pos de la confrontación. Esa Comisión no está al día de hoy en condiciones de hacer nada mientras la violencia y la muerte impere en Euskadi y parte de la Comisión no condene el terror.

Un terror que se anuncia en Guecho y que está a punto de hacer su reaparición con toda su carga de muerte y desolación. El coche-bomba con cincuenta kilos de explosivos no es un simple aviso, es el preámbulo de una anunciada macabra y violenta exhibición.

Enfrentamiento verbal entre manifestantes del PP y del PNV en Getxo
Los empresarios exigen unidad frente a ETA
Vitoria EL PAÍS 27 Junio 2000

Militantes del PP y del PNV se enfrentaron anoche verbalmente en Getxo durante una concentración de protesta contra el coche bomba que hizo estallar ETA el pasado domingo en esa localidad vizcaína. Los partidos, excepto EH, habían convocado bajo el lema unitario Necesitamos la paz . Simpatizantes del PP increparon en varias ocasiones al alcalde, Iñaki Zarraoa (PNV), llamándole "sinvergüenza", "terrorista-cabrón" y "baboso", y pidieron a gritos su dimisión.

La manifestación, a la que asistieron unas doscientas personas, se desarrolló en un clima de gran tensión, bajo una intensa lluvia. Mientras que destacados representantes del PNV, EA e IU se situaron entorno a la pancarta con el lema Necesitamos la paz , simpatizantes y dirigentes del Partido Popular, entre ellos Carlos Iturgaiz y el delegado del Gobierno, Enrique Villar, así como los militantes socialistas, permanecieron en un grupo diferenciado. Seguidores del PP insultaron a gritos al alcalde de Getxo, Iñaki Zarraoa (PNV), al que llamaron "sinvergüenza", "baboso", "proetarra" y "terrorista cabrón" y le pidieron que dimita. Una vez terminada la concentración, cuando los asistentes se refugiaron de la lluvia junto al Ayuntamiento, algunos populares reprodujeron los insultos.

Posteriormente, el presidente del PP del País Vasco, Carlos Iturgaiz, acusó al alcalde de Getxo de "crear alarma social" con sus declaraciones y de "dar cobertura política al mundo de EH". Zarraoa había asegurado por la mañana, tras leer el comunicado de condena a la violencia etarra, que "el responsable único de que sigan produciéndose atentados bestiales" es ETA, pero apuntó que "el PP se ha colocado en un extremo y desde el inmovilismo tampoco conseguiremos nada".

La cifra, por el momento, de viviendas destrozadas contabilizadas por el Ayuntamiento es 11. Estas casas tienen los cristales rotos, persianas y ventanas arrancadas, marcos y puertas desvencijadas y techos desplomados. No obstante el número de domicilios con daños materiales de distinta consideración podría alcanzar el centenar.

En su reunión de ayer el Ayuntamiento hizo público un acuerdo en el que se solidariza con las familias afectadas por la explosión del coche-bomba y se ofrece a ayudarles "en lo que sea necesario". Además, los partidos firmantes, todos menos EH, se comprometen "en la defensa del pleno ejercicio de los derechos y libertades de cada uno de los ciudadanos, permanentemente amenazados por la actuación de ETA, y exigimos la paz sin condiciones como derecho irrenunciable de nuestra sociedad".

Dinamita robada en Francia
El coche-bomba que explosionó el domingo fue robado en Biarritz (Francia) el 21 de mayo y contenía más de 50 kilos de cloratita y dinamita, sustraídas a finales del pasado año en la Bretaña francesa. El artefacto era similar al dispositivo que presuntos miembros del comando Basurde de ETA transportaban en dos furgonetas, hacia Madrid, con más de una tonelada y media de explosivos, cuando fueron interceptadas por la Guardia Civil el 20 de diciembre de 1999. Fuentes de Interior del Gobierno vasco indicaron ayer que el coche, un Mercedes, tenía placas dobladas, es decir copia de una matrícula perteneciente a otro vehículo similar que aparcaba en la misma zona.

La Confederación Empresarial Vasca pidió ayer unidad a los partidos políticos y alertó del peligro de las actuaciones de ETA, que "no sólo están alejando inversiones foráneas, sino también desanimando la puesta en marcha de muchos proyectos autóctonos generadores de bienestar y riqueza". El Círculo de Empresarios Vascos se sumó a las críticas de Confebask. Reclamó de nuevo "la unidad de los partidos, la vigencia de las instituciones emanadas del Estatuto y el inmediato respaldo de un Estado de Derecho que debe amparar a sus ciudadanos con la fuerza y legitimidad de sus instituciones". Para este colectivo, es urgente que los partidos democráticos abandonen el enfrentamiento que mantienen.

Euskadi, sin liderazgo
JAVIER ROJO El País 27 Junio 2000

La historia de Euskadi de los últimos veinte años o, mejor, la del nacionalismo democrático se asemeja a una Penélope que aguardará el retorno de un Ulises redentor tejiendo y destejiendo alternativamente la madeja de la ilusión colectiva de los ciudadanos vascos. De este modo se han ido generando y frustrando expectativas en el camino hacia la resolución del problema de la violencia en Euskadi cerrando en falso una serie de ciclos que irrumpen de modo recurrente para apuntalar un desasosiego que amenaza con el encallecimiento.

Desde el rigor, un vistazo a la realidad nos muestra una sociedad crispada que adolece de falta de liderazgo y cuyos representantes más cualificados se baten en un marasmo que sólo conduce a la frustración. Las enormes contradicciones en que se halla sumido el nacionalismo, que no encuentra una síntesis entre sus postulados ideológicos y la propia praxis política, siguen hipotecando la resolución de los conflictos que trasladan una enorme zozobra a la sociedad.

El lehendakari Ibarretxe acostumbra a asomarse a la realidad desde el balcón del palacete de Ajuria Enea y nos traslada un indisimulado síndrome de altura al analizar las coordenadas sociales desde el inevitable aislamiento a que conduce tan dilatado encastillamiento en la sede de la lehendakaritza.

Tal parece como si las verjas de los palacios presidenciales sirvieran, a la par que para evitar la entrada de inoportunos visitantes, para hacer perder la perspectiva de aquello que ocurre en las calles y plazas que se extienden a lo lejos, tras las garitas de vigilancia. Solamente esa suerte de vértigo que provoca el hecho de observar la realidad no tanto de modo directo como a través de sesudos informes o estadísticas puede explicar que desde Ajuria Enea no se comprenda lo que, hoy como ayer, exige la mayoría democrática de la sociedad vasca.

La política es el arte -si puede considerarse tal- de analizar la realidad, interpretarla y dinamizar los instrumentos necesarios para cambiarla en una determinada dirección de acuerdo a unos postulados definidos por cada una de las opciones políticas que concurren en un ámbito concreto. Y no deja de llamar la atención el hecho de que ante una única y tozuda realidad se realicen tan divergentes y variopintas interpretaciones.

Al lehendakari, como presidente de todos los vascos, se le exige, más que nunca, que es necesario trazar mensajes claros y sin doblez a una sociedad que se encuentra huérfana de liderazgo. Porque no es éste un momento para la ambigüedad ni para los mensajes florentinos, sino para asumir decisiones clarificadoras que marquen pautas claras. Cuando el terrorismo campa a sus anchas, cuando se apedrea y se violenta a los ciudadanos que se manifiestan pacíficamente, se produce una quiebra del Estado de derecho que es preciso atajar. Trazar, por tanto, la línea que separa el derecho de la sinrazón es responsabilidad de todos, pero, en primer término, de quienes ostentan el más alto nivel de responsabilidad política en nuestra comunidad. Todo ello, por el contrario, contribuye a convertir en matices lo que constituye el fundamento de un Estado de derecho que no hace sino dar alas a aquéllos que sólo aspiran a socavar la unidad de quienes, lisa y llanamente, deseamos una sociedad en paz.

Por eso, la justicia en España, y en Euskadi en particular, ha de asumir su responsabilidad, porque no puede quedar en evidencia cada vez que un ciudadano comprometido con los valores de la paz y de la tolerancia llega a sentirse en la más completa indefensión observando que quienes practican la violencia terrorista en Euskadi no sólo pueden ocupar cargos públicos y apalear concejales, sino que se permiten mofarse del propio sistema estando de parte de los violentos, compartiendo la miseria de la violencia. Esto solamente puede producir perplejidad e indignación en una sociedad que presume de democrática.

Este cúmulo de situaciones nos lleva a echar en falta el liderazgo de quien tiene la más alta responsabilidad política de la comunidad. Los ciudadanos eligen a sus representantes y sitúan a sus líderes para que definan puntos claros de referencia. Y, cuando escuchamos al lehendakari, no acabamos de saber si precisamos un diccionario para no iniciados o si en realidad no hay nada que leer entre líneas o simplemente es rehén de su propia ideología. Este ensimismamiento, que no es sino política de avestruz, revela una tremenda falta de ideas, de valentía, de liderazgo y de coraje político para definir los mimbres necesarios para tejer un cesto que hace agua desaforadamente.

Es preciso aportar soluciones urgentes. Y no cabe ninguna duda de que Euskadi se está convirtiendo en el país de los discursos por antonomasia. La imaginería y el eslogan han sustituido a los principios y a la creatividad. El sometimiento a que los violentos tratan de conducir a la sociedad civil está llevando al desasosiego más generalizado. Por ello, el Gobierno vasco ha de asumir toda su responsabilidad para liderar con firmeza una sociedad que hoy se encuentra al pairo de las coyunturas. No se puede trasladar la carga de la defensa de los valores democráticos, por dejación, a los colectivos sociales, practicando un autismo político que no deja de producir sonrojo y también vergüenza.

Definamos los instrumentos, tracemos el camino y asumamos todos nuestra cuota de responsabilidad. Pero no persistamos en esta ironía que relega a los ciudadanos a la más absoluta orfandad de liderazgo y de esperanza. Quizás sea éste un mensaje pesimista pero real; no es éste el momento para la música celestial, pese a que muchos de los más cualificados dirigentes políticos nacionalistas no hayan reparado en ello. Hoy se hace urgente el cambio político en Euskadi, no podemos resignarnos ante tanto despropósito. El nacionalismo ha tenido más de veinte años, tiempo suficiente para dar solución a los problemas, y ha fracasado.

Puede que el hecho de otear Euskadi desde una atalaya como hace el nacionalismo pueda proporcionar una visión global del país. Pero no estaría de más que el lehendakari huyera de pontificar con elementos de juicio más propios de cenáculos de batzoki que del hecho de pulsar la realidad social de Euskadi y de sus gentes un poquito más a pie de obra. Tal vez de este modo obtendría nuevos datos. No tan patrióticos quizás, pero con seguridad más sustanciales.

Javier Rojo es vicepresidente segundo del Senado y senador del PSE por Álava.

PP y PSE abandonan la Comisión de Derechos Humanos vasca
El partido de Ibarretxe aprueba una campaña en favor del acercamiento de presos de ETA
PEDRO GOROSPE, Vitoria El País 27 Junio 2000

Los partidos vascos volvieron ayer a las andadas después de la corta tregua política que supuso la aprobación del plan de paz de los socialistas. PP y PSE abandonaron la Comisión de Derechos Humanos en medio de un debate sobre los presos de ETA. Los socialistas anunciaron que no volverán. El PNV aprobó, con la oposición de EA y la abstención de EH, una propuesta para que el presidente Juan María Atutxa pida por carta a todos los colectivos vascos su adhesión con el acercamiento de presos. PSE, PP y UA acusaron al PNV, de situarse junto a los "verdugos" y lejos de las "víctimas".

La Comisión arrancó con problemas. Un minuto antes de iniciar el debate, PP y PSE-EE solicitaron la retirada de los puntos referidos a los presos, porque no se ajustaban al reglamento parlamentario. Estos partidos pidieron un informe jurídico que analice el funcionamiento global de la Comisión, sobre todo después de que el propio letrado definiera la tramitación de la propuesta del PNV como "arreglamentaria" ya que los partidos no habían tenido tiempo de enmendarla. Los socialistas anunciaron entonces que no acudirán a este órgano mientras "se incumpla el reglamento", y el PP explicó que tomarán medidas pero después de conocer el resultado del informe.

Para cuando empezó el debate de la iniciativa del PNV de impulsar una campaña institucional para recoger adhesiones a favor del acercamiento de los presos, la tensión había subido varios enteros. Los portavoces de PP y PSE-EE en este órgano, Carlos Urkijo y Rodolfo Ares, se negaron a participar en la votación. El presidente de la Comisión les retiró la palabra a ambos después de advertirles varias veces "que se atengan al contenido de las propuestas".

Demasiada prisa
"Nos parece tremendo e intolerable que después de cinco asesinatos y lo sucedido este fin de semana en Getxo, el PNV mantenga este comportamiento. ¿Por qué tanta prisa en defender a presos condenados por asesinar o colaborar en el asesinato y no en cambio para romper con EH?", preguntó el socialista Rodolfo Ares. "Es inaceptable que el PNV escenifique su alejamiento con respecto a EH después de un asesinato y, una vez que se enfríe la repulsa social, olvide lo dicho y mantenga acuerdos institucionales y políticos con HB", criticó al finalizar la Comisión.

El portavoz del PP, Carlos Urkijo, también fue muy duro. "El PNV se preocupa más por los verdugos, por asesinos condenados, que por las víctimas. Algunos grupos tienen interés en culminar el curso político ratificándose en el Pacto de Lizarra", dijo en referencia a los nacionalistas.

Burda mentira
José Antonio Rubalkaba, del PNV, negó las críticas y acusaciones del PSE y del PP: "Nosotros no damos ninguna cobertura a los verdugos, eso es una burda mentira, y ustedes sí apoyaron durante cuarenta años una dictadura. Simplemente somos tolerantes y defendemos los derechos de todas las personas".

Rubalkaba criticó a populares y socialistas cuando abandonaron la Comisión y les comparó con la actuación de HB en anteriores legislaturas: "Antes se iban otros cuando no querían escuchar ciertas cosas".

La marcha del PP y del PSE dejó vía libre al PNV, a pesar de que EA, su socio de Gobierno, se opuso a la encuesta de la presidencia del Parlamento. EH simplemente se abstuvo por entender que el presidente del Parlamento Vasco, Juan María Atutxa, no es la persona adecuada para llevar a cabo una campaña a favor del acercamiento de los presos. En esas condiciones, el PNV sacó adelante la propuesta, pero sólo con sus votos.

Aparte de ese acuerdo, la Comisión también aprobó, con los votos de los nacionalistas PNV EA y EH otra propuesta para volver a pedir una reunión con los ministros de Interior de España y Francia, el presidente del Consejo General del Poder Judicial y el presidente del Comité de Prevención de la Tortura, para comunicarles personalmente los acuerdos sobre los presos adoptados por el legislativo vasco, y pedir al director de Instituciones Penitenciarias un informe con la ubicación actual de los presos de la banda terrorista.

Además solicitaron la excarcelación de los etarras que hayan cumplido tres cuartas partes de su condena.

Aznar utiliza el último atentado para ironizar contra Arzalluz
M. GONZÁLEZ, Pekín
"Puede que [los terroristas] hayan llegado a la conclusión de que eso que se llama la democracia vasca que se quiere construir no necesita empresarios". El presidente del Gobierno, José María Aznar, se refirió ayer con estas palabras irónicas al último atentado de ETA, el de Getxo, tras recordar que "por el sitio donde pusieron 50 kilos de bombas pasa una parte importante de la historia industrial del País Vasco; es decir, de su prosperidad", en alusión a que importantes familias de la burguesía vasca residen en esa zona.

Sin abandonar el sarcasmo, Aznar destacó que en Getxo gobiernan precisamente el PNV y EH y, parafraseando a Xabier Arzalluz, el líder peneuvista, se preguntó "si eso no será avanzar con la Brunete mediática " hacia "el establecimiento de un estado de excepción de manera irreparable en el País Vasco" o "si es resultado de la alarma social que existe en el País Vasco, porque, según algunos, la crea el Gobierno; no los atentados, sino el Gobierno y los partidos democráticos y constitucionalistas".

Arzalluz fue objeto también de su siguiente invectiva: "Si uno escucha decir que, cuando se mandan 150 kilos de bombas a Madrid, el ministro del Interior está deseando que exploten... Pues [entonces] ayer pasamos un día de gozo fantástico viendo cómo estallaban 50 kilos en Las Arenas".

Ya en tono más serio, Aznar reafirmó su propósito de seguir luchando contra el terrorismo, "en compromiso con las libertades, la democracia, las instituciones y el Estado de derecho, por muchas extravagancias que tengamos que oír".

También se mostró duro con el lehendakari , Juan José Ibarretxe, con quien se entrevistó en La Moncloa el pasado jueves. Tras reiterar que el Gobierno "siempre va a mantener abierta la puerta del diálogo institucional", agregó: "Otra cosa es cómo interpreten o quieran aprovecharse algunos de ese diálogo institucional".

Los empresarios vascos responden a ETA y al PNV que la solución está dentro del Estatuto
BILBAO. Ignacio Souto ABC 27 Junio 2000

Los empresarios vascos condenaron ayer el atentado de ETA mediante un coche-bomba en en el barrio de Ondategui en Las Arenas, de la localidad vizcaína de Guecho, donde reside buena parte de la burguesía vasca. Al mismo tiempo, rechazaron la actitud del PNV y señalaron que la solución para la pacificación del País Vasco pasa por la unión de los demócratas y está dentro de la Constitución y del Estatuto de Guernica.

Los empresarios vascos reclamaron ayer al PNV una solución a la «insostenible situación de extrema violencia» y falta de libertad ciudadana que vive el País Vasco, y reiteraron su petición de unidad de los partidos democráticos dentro del marco de la Constitución y del Estatuto de Guernica. El último atentado de ETA ha causado un hondo impacto no sólo en la clase empresarial, contra quien iba dirigido el atentado, sino en el conjunto de la sociedad, consciente de la catástrofe que pudieron haber provocado los más de 50 kilos de cloratita reforzada con dinamita que contenía el coche bomba colocado en Las Arenas.

El Círculo de Empresarios Vascos, presidido por Alfonso Basagoiti, cuyo domicilio fue uno de los que resultaron afectados por el atentado, consideró ayer que «el incesante ataque a la libertad de los vascos que ejerce ETA se apoya en una estrategia terrorista cuyo objetivo es y ha sido siempre la desestabilización de nuestro marco institucional y la división de los demócratas».

Por ello, esta asociación reclamó de nuevo la unidad de los partidos, la vigencia de las instituciones emanadas del Estatuto de Guernica y el inmediato respaldo de un Estado de Derecho para «propiciar una mayor cohesión y un mayor amparo político e institucional al conjunto de una sociedad vasca que ni puede, ni debe, seguir sometida al régimen del terror que impone ETA».

CONFEBASK PIDE FIRMEZA
No es la primera vez que el Círculo de Empresarios Vascos, grupo que reúne a los presidentes de las grandes empresas vascas, reclama al PNV y también al presidente del Gobierno, José María Aznar, diálogo entre los partidos democráticos y una salida a una situación que considera insostenible en el País Vasco. También la Confederación Empresarial Vasca (Confebask), la asociación oficial de los empresarios, había exigido soluciones al Gobierno vasco.

Confebask urgió ayer a los partidos democráticos a que «desde la unidad, canalicen de forma positiva sus energías para defender los derechos y libertades de los ciudadanos y den salida y respuestas a una situación cada día más insostenible». La patronal vasca consideró el último atentado un «intento de amedrentamiento» por parte de la banda armada y pidió «firmeza» a los empresarios y al conjunto de la sociedad vasca.

«La fortaleza y la firmeza de esta sociedad —señaló Confebask—, su unidad y su afán de superación son el mejor instrumento con el que contamos para enfrentarnos a la violencia y a quienes la practican o justifican».

La asociación empresarial vasca lamentó lo que las actuaciones de ETA hacen a la sociedad vasca y a su economía, no sólo alejando las inversiones foráneas, sino también desanimando la puesta en marcha de muchos proyectos autóctonos generadores de bienestar y de riqueza colectivos e impidiendo que el País Vasco alcance aún unas cotas mayores de crecimiento y de empleo.

PERSISTE LA DESUNIÓN
Los políticos no respondieron ayer, sin embargo, al llamamiento de los empresarios y continuó el cruce de acusaciones. El alcalde de Guecho, Iñaki Zarraoa, del PNV, consideró que el Partido Popular es quien tiene «los recursos» para llevar adelante la propuesta de pacificación que los nacionalistas plantearon en su día, mientras que la portavoz del Grupo Popular en Guecho, Marisa Arrúe, acusó al alcalde de «compadrear con los verdugos», al considerar que no ha condenado «tajantemente la brutal acción de ETA». Por su parte, Joseba Markaida, del PSE de Guecho, consideró que «los nacionalismos vascos y español están en guerra en Euskadi y con ello generan menos democracia».

El obispo de Bilbao, monseñor Uriarte, reclamó también ayer que «las autoridades diseñen juntas» un camino de paz y consideró que «este tipo de acciones tienden a amedrentar a los ciudadanos y a limitar el ejercicio de la libertad». También los sacerdotes de la Iglesia de Las Mercedes, en Las Arenas, denunciaron que atentados como el de la madrugada del domingo crean un clima «de falta de libertad para la convivencia».

Ayer tarde se celebró ante el Ayuntamiento de Getxo una concentración, bajo el lema «Bakea behar dugu -Necesitamos la paz», convocada por todos los partidos representados en el consistorio -salvo EH- a la que asistieron representantes de todas las formaciones y del Gobierno vasco, entre ellos la vicelendakari Idoia Zenarruzabeitia y el presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa. La Junta de Portavoces aprobó una declaración en la que se condena «firmemente» el atentado y que contó con la adhesión del lendakari y del Gobierno regional.

La Academia de la Historia denuncia que las «ikastolas» fomentan el racismo
Aprecia «tergiversaciones interesadas» en los textos de Enseñanza media - Revela que hay libros de texto donde la palabra España no aparece en ningún momento
AGENCIAS El Mundo 27 Junio 2000

MADRID .- «Ignorancia, tergiversaciones interesadas, lagunas manifiestas y fomento del nacionalismo racista». Estas son las conclusiones de un informe de la Real Academia de la Historia sobre la enseñanza de esta asignatura en la ESO y en el Bachillerato. La Academia ha mostrado su preocupación sobre el «grave» desconocimiento del pasado común, sobre todo en País Vasco, Navarra, Galicia y Cataluña.

«A los centros de Enseñanza Media del País Vasco asisten alumnos formados en las 'ikastolas', en las que la Historia que se enseña es de contenido parcial y tendencioso, inspirado en interpretaciones míticas del nacionalismo, favorecedoras del racismo y de la exclusión de lo que signifique lazos comunes», señala el informe, en el que han participado más de 300 académicos de todas las regiones.

El director de la RAH, Gonzalo Anes, ha subrayado que estos hechos constituyen un «grave peligro», ya que en ningún otro país, «ni siquiera en Estados Unidos», la «Historia se utiliza para crear nacionalismos».

«Si en otros países de Europa la Historia está tan desatendida como en España, en ninguno la ignorancia sobre el pasado se utiliza con la finalidad política de tergiversar y de oponer», indica el documento.

España, una palabra incómoda
El director de la Academia ha señalado que se ha constatado que hay libros en los que la palabra España no aparece en ningún momento. «Hay libros donde se tiende a rechazar la palabra España, simplemente porque resulta incómoda, e incluso donde se llega a aludir como el 'territorio limítrofe'», ha afirmado Anes.

Como muestra de esas lagunas, los académicos recogen unos texto de ESO del País Vasco y Galicia, donde la Segunda República, la Guerra Civil y el régimen de Franco, hasta 1975, se resumen en 22 líneas, que ocupan una página del libro, en la que hay también una fotografía del «Guernica» de Picasso y otra del encuentro Franco-Hitler en Hendaya.

Según este estudio, al examinar los textos han comprobado que en algunos la visión general de la historia de los alumnos de ESO queda cortada por saltos «en el vacío», como el de pasar del estudio del mundo antiguo al moderno, sin hacer la menor mención de la época medieval.

Los académicos consideran que lo más procupante no son las lagunas detectadas, sino las tergiversaciones, porque mientras que la falta de conocimiento se puede cubrir con el tiempo, resulta mucho más difícil corregir algo que se ha aprendido como cierto.

Por todo ello, la RAH concluye que es «muy conveniente» que se preste mayor atención al estudio de la Historia común, respetando las peculiaridades, y sin afectar a otras materias, y espera que la nueva ministra tome nota.

«Cada vez hay menos gente en el País Vasco que se atreve a decir públicamente lo que piensa»
VITORIA. J. J. Saldaña ABC 27 Junio 2000  

El 2 de mayo de 1874 se levanta el último cerco carlista a Bilbao y, un año después, las milicias liberales que ayudaron a la defensa de la ciudad, se constituyen como sociedad civil. Desde entonces hasta la actualidad, «El Sitio» -salvo desde julio del 37 hasta el 79, que estuvo clausurada por el franquismo- sigue siendo un referente en la defensa de los valores liberales en España y «meca» de políticos e intelectuales.

Detrás de «El Sitio» se esconden 125 años de historia, y más de 400 socios comprometidos en una asociación apolítica, plural y cultural en la que conviven en armonía las tesis nacionalistas y constitucionalistas. El historiador y escritor, José Manuel Azcona Pastor, con un pie en Bilbao y otro en Madrid por motivos profesionales, preside esta tribuna que acogió en su día a Manuel Azaña, Federico García Lorca, Ramiro de Maeztu y a José Ortega y Gasset, entre otros, y, más recientemente, a Camilo José Cela y al presidente del Gobierno, José María Aznar, el pasado mes de febrero, con motivo de su CXXV aniversario. Este año la sociedad concedió el premio libertades a la hija del Fernando Buesa, asesinado por ETA.

APORTACIÓN A LA PAZ
_¿Cuáles son esos valores de «El Sitio» que todavía hace falta defender?

_El Sitio ha sido y es un foro de debate, de encuentro. Considero el debate como una obligación moral e intelectual, sobre todo en el País Vasco donde los problemas deben resolverse con la palabra. Invitamos a todo el mundo por principio y dejamos hablar a todo aquel que sustente lo que tenga que decir con la fuerza de la palabra. Tratamos de hacer nuestra aportación a esa paz que tanto deseamos en el País Vasco.

_¿Esperaba una reacción tan negativa de los nacionalistas a la presencia de Aznar?

_He de decir que todavía llaman de suramérica para decirme que vieron la conferencia que pronunció Aznar en el palacio Euskalduna. La reacción me pareció desproporcionada, y me dolió que se aprovechara una lucha política entre partidos para atacar a una sociedad con este lustre.

_En el País Vasco, ¿existe libertad para debatir, para hablar?

_Cada vez hay menos gente que se atreva a decir públicamente lo que realmente piensa. No me estoy refiriendo sólo a la carta que te puedan enviar o a que aparezcas en una lista de ETA, sino al acoso que alguien puede sentir en su pueblo, en su entorno. Teóricamente no se puede decir que hay una falta de libertad de expresión pero, en la práctica, hay muchas personas que hacen auto censura o se callan, sobre todo tras el atentado de López de la Calle. Mucha gente que antes luchaba con la pluma, ahora se lo piensa dos veces y es normal.

_¿En dónde se encuentra la frontera entre el mensaje nacionalista anti español y la anulación del adversario?

_Hay un nacionalismo absolutamente moderado que tiene sus raíces históricas en la propia configuración del PNV. Allá por 1895, el PNV abrió dos líneas: una moderada, encabezada por Ramón de la Sota, que tampoco renunciaba o rechazaba de plano lo español. Hay que tener en cuenta que el mercado potencial de la industria, del comercio vasco, ha sido siempre España.Y, luego , había otra que encabezaba el hermano del fundador del PNV, Luis de Arana, más radical y que es la que impera en la actualidad. Pienso que, en la actualidad, las cosas no han cambiado mucho. Hay un nacionalismo absolutamente sereno y no excluyente, y luego, como es público y notorio, hay un nacionalismo que lucha frontalmente contra España. Con el primero de los modelos, las cosas pueden ser muy razonablemente entendidas; con el segundo, las cosas son más complicadas por su exclusión. No aceptan la existencia política de los otro y, por tanto, las cosas se complican.

POSICIONES ANTAGÓNICAS
_¿Está en peligro el Estado de Derecho en el País Vasco?

_En principio, no. Ahora si esas tesis de estructuración política de Euskal Herria procedentes de los sectores más radicales de la izquierda abertzale vasca triunfasen, evidentemente en ese caso el Estado de Derecho correría peligro en la medida en que son dos concepciones rotundamente antagónicas. Con la actual conjunción de fuerzas, el Estado de Derecho se mantiene. Hay ahora una conjunción de fuerzas tan absolutamente pareja, con una sociedad tan absolutamente plural, que es difícil que ninguna de las dos opciones venza de manera absoluta por las urnas. Aún uniéndose todas las opciones nacionalistas, como ha sucedido, podrán conseguir tener una presencia total o absolutamente fuerte que hiciera bascular a la sociedad civil hacia un modelo de estructuración del territorio en clave rotundamente nacionalista.

_Ante la vuelta a los asesinatos, ¿debería el PNV, partido en el Gobierno, romper con Estella, con HB?

_Considero que las fuerzas políticas que condenan la violencia de ETA deberían estar unidas. Cuando se hace el pacto de Estella, la situación era distinta ya que había un alto el fuego. Desde esa perspectiva, no niego que hubiese buena voluntad de configurar un proceso de paz aunque, eso sí, en clave nacionalista. Ahora bien, en la actualidad, creo que esa vía de Estella está bastante paralizada. Independientemente de que hay que estar ahí o no, ya que no milito en ningún partido, de lo que sí se trata es de una vía lenta y donde no hay que estar.

UNA INVENCIÓN
_Como historiador, ¿comparte como una reivindicación el derecho de los vascos a decidir sobre nuestro futuro?

_Nunca ha existido un estado vasco independiente. El único atisbo de unión vino por Navarra en tiempos de Sancho el Mayor en 1035. Cualquier persona que tenga una mínima veleidad historicista-científica, no de taberna, sabe que nunca ha existido un estado vasco independiente. Desde esta perspectiva, lo demás es invención. Euskadi como configuración fue una invención de Sabino Arana, que se inventó la patria de los vascos. Es más, los culturalistas del fuerismo nunca renunciaron a la patria española. Hay una utilización muchas veces sesgada de la historia que hace ver que Euskadi ha existido desde prácticamente el neolítico, y esto es falso. La concepción de Euskadi como estado independiente que lucha y que odia a España nace con Sabino Arana a partir de 1895.

_ ¿Servía viable una mesa de partidos sin el PP? ¿Cuáles han de ser las condiciones previas?

_Todo es viable en democracia, pero creo que tendrían que estar todos. Ver las manifestaciones de repulsa a los asesinatos, y que los partidos democráticos no sean capaces de llegar a un acuerdo me produce una profunda tristeza. Bastante fraccionada está la sociedad vasca para que en cuestiones importantes esté dividida. Pienso que debería hacerse un esfuerzo.

_Ante esta situación, ¿qué puede aportar El Sitio?

_Tenemos una gran legitimidad para abordar estas cuestiones porque no sólo hemos sido una sociedad vilipendiada por el franquismo, sino que además estamos todavía sin sede. Nuestras armas son las tribunas y la legitimidad que nos dan 125 años de historia. Y nuestra intención es expandir a la sociedad civil ideas de tolerancia y de paz.

Hablamos la «doble lengua»
Hispanos y «anglos» se inician a la vez en el bilingüismo en los colegios «duales»

CARLOS FRESNEDA. Corresponsal El Mundo 27 Junio 2000

NUEVA YORK.- Estela Morales pertenece a esa generación que arrastró durante décadas el estigma del spik: hispanos mutilados lingüísticamente dentro y fuera de los hogares. Hablar español estaba mal visto en la calle, y los padres pensaban que aprender exclusivamente inglés era la mejor forma de asegurarle al niño o a la niña el assimilation process.

Los vientos vienen ahora del sur, y Estela vela por que los chavales hispanos -y también los gringos- se manejen en español con tanta fluidez como en inglés. «Los padres americanos se han dado cuenta de que una segunda lengua enriquece a los niños, y muchos quieren que sus hijos empiecen a aprender español en la guardería», se explica Estela, puertorriqueña, una de las responsables neoyorquinas del programa dual language o lengua doble.

Más de 400 escuelas en todo el país -56 de ellas, en Nueva York- han abrazado este innovador sistema de educación bilingüe que sienta a los dos idiomas en el mismo pupitre.

Las jornadas escolares se dividen por la mitad: unas asignaturas se imparten en inglés; otras, en español (también funcionan colegios duales de ruso, japonés o chino). Entre los estudiantes, los hay que dominan mejor una lengua que otra. El desnivel entre los dos idiomas se va poco a poco recortando hasta lograr eso que llaman language equity, la igualdad lingüística.

«La inmersión dual es la enseñanza del futuro», se atreve a pronosticar el secretario de Educación, Richard Ridley. «En el mundo global hacia el que caminamos, dominar perfectamente dos idiomas será decisivo y va a abrir muchísimas puertas a nuestros estudiantes».

Satisfacción oficial

El programa de lengua doble -también conocido como TWI (Two-Way Immersion)- ha superado por fin el examen al cabo de dos décadas funcionando en plan experimental. Tan satisfecho está el Departamento de Educación con los resultados que pretende incentivar a los distritos escolares y multiplicar por tres el número de colegios duales de aquí al 2005.

Y puestos a elegir un segundo idioma, claro, los padres norteamericanos de origen anglo no lo dudan por un momento: a los niños conviene familiarizarlos con el español desde la cuna, si es posible. Las niñeras hispanas no tienen competencia. En las guarderías, otro tanto: a las profesoras bilingües se las rifan, y a muchas les exigen que hablen «preferentemente español» a los pequeños, a petición de sus propios padres.

«Con los niños trabajamos en lengua doble desde los dos años y medio», se explica Chiquie Estrada, la simpática guatemalteca que dirige la Escuela Montessori de Montopolis en Austin, Texas. «En la educación bilingüe convencional siempre hay un idioma que sale perdiendo. Aquí no. Aquí tenemos aulas donde sólo se habla español o sólo se habla inglés. Cada lengua tiene un color asignado (rojo, el español; azul, el inglés). Los niños, con tres años, entienden ya casi todo lo que se les dice en los dos idiomas. Y a los cuatro, o incluso antes, empiezan a reproducirlos y a diferenciarlos muy claramente».

«La opresión del latino se ha practicado aquí durante tanto tiempo...», se lamenta Chiquie. «Cuando introdujimos el programa, lo hicimos con la intención de reforzar el español a los hijos de los inmigrantes, para que no perdieran su idioma. Ahora es cuando los padres gringos traen a sus hijitos, porque saben lo provechoso que será para ellos aprender español».

El sistema Adapt de la Escuela Montessori de Austin lo ideó un anglo, Steve Jackson, que empezó con esto de la educación dual hace ya 20 años. A Jackson lo encontramos algo más al sur, en San Antonio, implantando su sistema en los colegios públicos. «Hablar un solo idioma es una tremenda limitación», afirma. «Eso han tardado mucho en entenderlo los padres americanos y las propias instituciones. Yo no tengo ninguna duda: en el futuro, este país será multicultural y multilingüe».

El PS 84 de Harlem, uno de los colegios públicos neoyorquinos donde los niños aprenden con lenguaje doble, es un ejemplodel mestizaje cultural hacia el que caminan los EEUU. Niños negros, hispanos y blancos conviven bajo el mismo techo y parten su jornada escolar en dos: las primeras tres horas en inglés, las otras tres en español.

«Los resultados académicos también son mejores enseñando en las dos lenguas», volvemos con Estela Morales, la docente puertorriqueña. «Hablar dos idiomas ensancha el horizonte cognitivo de los niños, les da mayor facilidad para la formación de conceptos y para la resolución de problemas. Y sobre todo les enriquece culturalmente, les ayuda a aceptar la diversidad y a ser más tolerantes».

«Hacer cosas que otros no pueden»
Diana Ruiz y Ana Martínez tienen 13 años, comparten ascendentes salvadoreños y se manejan por igual en español que en inglés. Hubo un tiempo en que no fue así: Diana, que nació en El Salvador, llegó al colegio sin hablar casi inglés; Ana, nacida en EEUU, traía un nivel muy bajo de español. Las dos niñas empezaron al mismo tiempo un innovador programa de lenguaje doble, bautizado con el nombre de Amigos: 15 años funcionando con notable éxito en Cambridge, Massachussets.

Las clases se dividen en dos grupos: los Spanish Amigos (para hispanohablantes como Diana) y los English Amigos (para angloparlantes como Ana). La separación inicial se va haciendo cada vez más difusa conforme los niños van aprendiendo el otro idioma.

Las jornadas se dividen en dos mitades: sólo en inglés y sólo en español, con profesores distintos. Dentro y fuera de clase, los Spanish Amigos y los English Amigos refuerzan de algún modo lo aprendido en las aulas. El cambalache lingüístico es un intercambio vital: los niños se familiarizan desde edades muy tempranas con las dos culturas y aprenden a derribar las barreras sociales y raciales.

Pese a las dudas iniciales, la experiencia del programa Amigos demuestra que los alumnos angloparlantes progresan a buen ritmo en su idioma nativo y que los hispanohablantes aprenden el inglés casi con la misma rapidez que en los programas de inmersión total. Con la grandísima ventaja, claro, del segundo idioma... «Mi madre sabe que si soy capaz de dominar por igual el inglés y el español, tendré mejores oportunidades para encontrar trabajo», reconoce Diana. «Hablando y escribiendo español, además de inglés, seguro que soy capaz de hacer cosas que otros no pueden», admite Ana.

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