AGLI

Recortes de Prensa    Viernes 30 Junio  2000
#La Historia
Jaime CAMPMANY ABC 30 Junio 2000

#Historia de bribones
RAUL DEL POZO El Mundo 30 Junio 2000

#Estalla de nuevo la guerra de las humanidades
Lorenzo Contreras La Estrella  30 Junio 2000

#Más Historia
Ramón PI ABC 30 Junio 2000

#Caminos de Castilla
Carlos HERRERA ABC 30 Junio 2000

#Humanidades
Pablo Sebastián La Estrella 30 Junio 2000

#Se pide diálogo y serenidad
Editorial La Estrella 30 Junio 2000

#Todo es sentido común
Ignacio Villa Libertad  Digital 30 Junio 2000

#La Historia y algo más
Joaquín MARCO La Razón 30 Junio 2000

#Clío por los rastrojos
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 30 Junio 2000

#Nota del Editor: El plumero de Alejo
30 Junio 2000

#Anes matiza que sus críticas se dirigían al nacionalismo y no a todas las 'ikastolas'
S. P. DE P. / M. G, Madrid / Hong Kong El País 30 Junio 2000

#El PP pide al Gobierno que haya una supervisión previa de los libros de texto
PEDRO SIMON El Mundo 30 Junio 2000

#Aznar subraya que no se puede negar la existencia de España ni la de una Historia común
HONG KONG. Luis Ayllón enviado especial ABC 30 Junio 2000

#CALLE LOPEZ DE LACALLE
Editorial El Mundo 30 Junio 2000

#El Foro de Ermua critica al Ayuntamiento de Bilbao
El Mundo 30 Junio 2000

#Un coche explota en Vitoria sin causar víctimas
EUROPA PRESS El Mundo 30 Junio 2000

#La Policía halla material para el terrorismo callejero en una sede social de HB en San Sebastián
SAN SEBASTIÁN. I. S. ABC 30 Junio 2000

#ETA mantiene su actividad en Latinoamérica, según EEUU
El Mundo 30 Junio 2000

La Historia
Por Jaime CAMPMANY ABC 30 Junio 2000

SEGÚN los libros de texto y los profesores de algunas ikastolas de Euskadi, yo soy y pertenezco a un territorio que limita con el sur del País Vasco. En realidad, a un servidor se le podría definir como un despreciable limítrofe sureño de Javier Arzallus. Un maketo del sur que no se entendería con Adán y Eva en su lengua y que debe ser entregado a la serpiente. Los que habitamos al sur de Euskalerría somos aborígenes de un hábitat bárbaro donde el pueblo blasfemo y descreído no tiene Dios, ni fuero, ni moral, ni norma, según enseñó Sabino Arana, enviado del Cielo para delimitar y salvar a la gran patria de los vascos. Y a lo mejor ni siquiera sabe jugar al mus, ni cantar «Maitechu mía», ni bailar el aurresku, ni acude todos los años al Aberri Eguna.

Lo que pasa es que si yo digo que habito al sur del País Vasco, la mitad de los niños españoles se quedan con la boca abierta, «in albis», porque esos niños no saben dónde está el sur, ni los otros tres puntos cardinales. Les da lo mismo levante que poniente, y creen que el sol siempre sale aproximadamente por Antequera. Digo que yo habito «al sur de Euskadi» y es como si estuviera diciendo una charada o una adivinanza. En el País Vasco, en Cataluña, incluso en Galicia y en otras Comunidades se enseña la Geografía y la Historia con el propósito de desterrar de las mentes infantiles y juveniles el ser y la memoria de España, de esa «cosa» o amalgama que según Jordi Pujol es España.

A lo mejor, el problema vasco consiste solamente en que no quieren haber perdido las guerras carlistas, que es igual que si los herederos de don Rodrigo se negaran a haber perdido la batalla del Guadalete, y entonces lo mejor es no estudiar ni conocer la Historia y convertir la Geografía en un plano de la aldea o de la parroquia en medio de una mancha negra que es todo lo demás de España. Ya se sabe que había muchos católicos españoles que querían estar solos en el paraíso, y ahora hay algunas Comunidades que quieren estar solas en la Historia. Todo lo que no es su propia Historia, o no existe o es barbarie. Pero tampoco conocen su propia Historia, porque es imposible escribir la historia del País Vasco sin tener en cuenta a los limítrofes sureños. A mí, por ejemplo.

O sea, que lo malo no es que desconozcan a Felipe II; es que no conocen a Juan Sebastián Elcano, que era de Guetaria. Mal está que a los niños vascos no los pongan a leer el Quijote y que ignoren quién fue Cervantes. Pero es peor que la Comunidad publique un catálogo de los grandes escritores vascos y no incluyan a don Miguel de Unamuno, «fuerte vasco» que nació en Bilbao, ni a don Pío Baroja, que murió con la boina puesta y nació en San Sebastián. En España, hay lugares donde se deforman e inventan la Geografía y la Historia, y hay otros donde no se enseña ni la una ni la otra, gracias a la escuela que legaron los destructores de la enseñanza, los ministros socialistas, Maravall, Solana, Suárez Pertierra y Pérez Rubalcaba.

Dentro de poco, nuestros jóvenes serán como aquel famoso examinando don Lucas Prada y Regato que empezó así su disertación sobre Viriato: «Viriato. Viriato fue / un monarca anglosajón, / hijo del gran Cicerón / y de la bella Friné». No sólo nuestros bachilleres ignoran las «humanidades». No creo que hayan oído hablar mucho del teorema de Pitágoras ni del principio de Arquímedes, no digo ya de los triángulos esféricos o Gay Lussac, que les parecerá un club de monfloritas, ahora que andan todos fuera del armario. Desde la denuncia de la Academia de la Historia y de su director, Gonzalo Anes, ya no podemos meter la cabeza bajo el ala.

Historia de bribones
RAUL DEL POZO El Mundo 30 Junio 2000

Ya no es verdad que la idea de España sea tenebrosa, excluyente y centralista como el imperio de los aztecas. En el franquismo la Historia de España era un folletón excluyente, que ignoraba los idiomas vasco y catalán y que justificaba la persecución de los separatistas. Nos enseñaban en las escuelas de piña y de tiza una sucesión de batallas, y de reyes de barba florida, de héroes idealizados, que no era exacta. Aunque en aquellos mapas estaba el río Orinoco, y en estos borran el Tajo porque atraviesa Castilla, hemos descubierto el simulacro de aquéllos y de éstos. Nos hemos enterado de que muchos de los reyes eran felones, muchos de los colonizadores, genocidas, y muchos de los capitanes fantoches de kermés heroica. La Historia no es una ciencia exacta; para Marx es la crónica de la lucha de clases, para Hegel la epopeya de la libertad y la descripción de un matadero, para Nietzsche la palabra del oráculo, para los contemporáneos como José María Valverde, más el relato sobre fuerzas, clases, naciones, que una galería de genios, héroes, asesinos. Ya estamos informados de que la Historia no es la maestra de la vida y de que la escriben los vencedores, los escribanos de los príncipes y de los papas. Gibbon sostenía que la Historia no es más que el registro de los crímenes, las locuras y las equivocaciones de la humanidad. Pero todavía hay clases entre los palafreneros. Hay clases entre Plutarco, Fernández del Pulgar, Hegel, Américo Castro, Albornoz, y esos pozos de ciencia a sueldo de las trasferencias. «Yo haría una distinción muy grande entre Herodoto -dice Caro Baroja- que escribe con veracidad, y un moralista como Tácito o un clérigo con una idea patriótica de la Historia como el padre Mariana». Pero el padre Mariana al lado de uno de esos domésticos de sátrapa es Suetonio. Los que se consideran como Azaña, españoles por los cuatro costados y aceptan la revisión y la crítica de nuestra Historia radicalmente, con rigor, están asqueados de que unos falsificadores hayan sido autorizados por los políticos comarcales a engañar a los niños. El resultado ha sido 17 historias cochambrosas, racistas, a cargo de nuestros bolsillos. Primero han destruido la memoria, y luego han llenado la pizarra de aldeanismos. Han trabucado las hazañas de nuestros abuelos, han plagiado las injurias de la leyenda negra, ha provocado la animosidad y el rencor entre compatriotas. Han llenado la cabeza de los jóvenes de inexactitudes, naderías. Historia significa también ficción, fábula, mentira. Esa es la acepción que ellos han escogido. Si no tienen un César, tampoco van a tener un Plutarco; controlan eruditos de segunda al mando de tenderos, neocarlistas exaltados, integristas y bribones. En el Senado está la combatiente que se adelantó al hecho consumado. Ahora, llegan los académicos.

Estalla de nuevo la guerra de las humanidades
Lorenzo Contreras La Estrella  30 Junio 2000

La Academia de la Historia ha acusado a los nacionalistas, sobre todo a ellos en el funcionamiento de las respectivas comunidades autónomas, de tergiversar su materia. Lo ha  hecho en el Informe sobre los textos y cursos de historia en los centros de enseñanza media, a los que los académicos creen inspirados en "ideas nacionalistas favorecedoras del racismo y de la exclusión de los lazos comunes".

Pocos ciudadanos atentos al desarrollo de la vida política y a las noticias que sobre las llamadas "comunidades históricas" se refieren, habrán podido sentirse ahora sorpredidos y menos aún asombrados, sobre todo si recuerdan la polémica que acompañó a los esfuerzos de clarificación de este asunto durante el ministerio de Cultura que ejerció la actual presidenta del Senado, Esperanza Aguirre.

Aquel debate se saldó con fracaso y en buena parte determinó la salida de la ministra en cuanto se le presentó a José María Aznar la oportunidad de remodelar el Gobierno. Hubo un dictamen firmado por Juan Antonio Ortega Díaz Ambrona y sobre todo, por encima de la olvidada letra del informe, el recuerdo de que los nacionalistas abordaban el asunto poco menos que como un casus belli capaz de remover sus más sagrados principios.

Esta tendencia a confundir la verdad racional de un problema con una agresión política si tal verdad se sometía a tratamiento y debate hizo que, como ahora se dice, el asunto quedara "aparcado" e inerte. Con el nuevo y muy victorioso Gobierno Aznar surgido de las elecciones del 12 marzo, el presidente anunció que las Humanidades figurarían como materia temática entre los objetivos del poder. Entiéndase que esa intención se refería a su estudio como el enunciado del informe daba a entender: que un historiador se equivoque en su investigación o en la interpretación de lo investigado sería siempre menos grave que la enseñanza sistematizada de unos conocimientos imi generis para alumnos de grado medio.

Es a esa edad y en ese nivel docente cuando el estudiante se muestra más asimilador de cultura y, por consiguiente, más vulnerable a la tergiversación que la Real Academia de la Historia denuncia. Son conocimientos que quedan indeleblemente incorporados al acervo cultural del muchacho. No es una cuestión baladí o algo que pueda fácilmente superarse en nuevas inmersiones culturales que en muchos casos no vuelven a darse y que hacen del ciudadano un profundo desconocedor del pasado común en el país que habita. Ni más ni menos que eso.

Las reacciones inmediatas y hasta furibundas que el informe ha provocado demuestran la sensibilidad de los aludidos, en términos difícilmente aceptables. No vale decir, como ha hecho Carmen Laura Gil, consejera de Enseñanza de la Generalitat, que "Cataluña tiene una historia larga y profunda y podemos explicar la historia de España perfectamente desde el punto de vista de nuestra historia y no desde la óptica en la que nosotros somos tan sólo una particularidad". No vale porque ése no es el problema, y si lo fue en tiempos del franquismo, eso hace ya varias décadas que no ocurre. El problema es, por encima de las interpretaciones tendenciosas, el silencio, el ninguneo de los datos, la exclusión de secuencias enteras de la historia común, la condena de figuras egregias al ostracismo de la  ignorancia en virtud de prejuicios, apriorismos y concepción competitiva de los valores encarnados por personas e instituciones que protagonizaron ese pretérito que es preciso cuidar para saber lo que fuimos en común unos y otros, habitantes de España.

A los nacionalistas vascos y catalanes, sobre todo a ellos, les ha faltado tiempo para transformar en victímismo los términos de la polémica. Una vez más se sienten agredidos, esta vez por el efecto de la puñetera verdad.

Desde el punto de vista de la Constitución, el instrumental disponible para hacer frente a los tergiversadores es muy parco y vago. Entre las competencias exclusivas del Estado figura que el Estado "considerará el servicio de la cultura como deber y atribución esencial". Y en cuanto a las comunidades autónomas, se establece como competencia de ellas "el fomento de la cultura, de la investigación y, en su caso, de la enseñanza de la lengua de la Comunidad Autónoma". Las armas de la interpretación no tienen en la Constitución otro escaparate o panoplia.

Más Historia
Por Ramón PI ABC 30 Junio 2000

TRAS las informaciones, los editoriales, que son la expresión formal de la opinión de los periódicos. Ayer pudo ver el lector el diverso modo de ofrecer el informe de la Real Academia de la Historia acerca de cómo se enseña esta disciplina en los centros de las diferentes autonomías. Hoy tenemos la oportunidad de comprobar una vez más, si cotejamos los editoriales que aquí se recogen con las informaciones que se daban ayer, que la información tampoco es inocente. Aunque el contenido sea sustancialmente el mismo, el modo de ofrecerla, las características tipográficas con que se presente, los apoyos con que se adorne, etcétera, componen un cuadro que trata de orientar o inducir al lector en determinada dirección. Pero así es el periodismo: la realidad es poliédrica, y los puntos de vista distintos ofrecen imágenes diferentes. Tan diferentes, que las reacciones han ido desde el aplauso cerrado de algunos medios a las amenazas formuladas por el consejero de Educación de la Comunidad autónoma vasca, Inaxio Oliveri, de ir al Juzgado de guardia con una querella criminal bajo el brazo contra la Academia, su presidente y sus miembros. ABC («Así se deforma la Historia») está muy de acuerdo con el informe de la Academia, como el propio título indica: «El lector de ABC tuvo ayer y tiene hoy cabal información del calibre de los abusos denunciados por la Academia, que provocan sonrojo, indignación y una inmensa tristeza (...) El informe de la Academia de la Historia es demoledor e irrebatible: las deficiencias nacidas de la ignorancia, por un lado, y las interesadas tergiversaciones, por otro, limitan gravemente la formación intelectual y moral de nuestros estudiantes». El País («Historiar la Historia») hace un esfuerzo por conciliar posiciones. No discrepa de la Academia, pero hace un esfuerzo por comprender (no necesariamente por justificar) la actitud de determinadas autonomías: «Hay una historia de Cataluña en sí misma, en la que figura el contexto inmediato que es España, pero también una historia de España con Cataluña como agente esencial de la misma. De esta forma, la historia de las principales comunidades autónomas sería una profundización en el marco y el detalle de la historia más general de todo el país (...) Esa historia común de España nos une hasta en el enfrentamiento, y (...) la resultante de toda ella es un proyecto común en democracia, ya entre los siglos XX y XXI, al que se suma la inmensa mayoría de los españoles, incluyendo vascos y catalanes. Esa historia se puede y se debe contar a todos los españoles». «Patinazo académico» es el expresivo título del editorial de La Vanguardia: «La confrontación entre nacionalismo español y nacionalismos periféricos, que el propio informe aconsejaba superar, quedaba inevitablemente planteada a raíz de la manera como dicho estudio fue presentado y de la falta de distinciones que hace entre las diversas comunidades. La pretensión de realizar un informe con “carácter generalizado” no es de recibo y menos en materia tan sensible (...) Si la cédula fundacional de la Academia dice que su misión es “aclarar la importante verdad de los sucesos”, habrá que concluir que en esta ocasión los académicos han contribuido a todo lo contrario». Avui («Uniformar, uniformar, uniformar») también ha colocado un título expresivo a su editorial: «La vieja divisa de Julio Anguita -”Programa, programa, programa”- ha hecho fortuna. La única y triple obsesión del líder comunista se ha contagiado a otros ámbitos políticos (...) Los redactores del informe, y la instancia académica que lo avala, consideran la realidad plurinacional del Estado como una obscenidad (...) El informe de la Academia avisa de que en algunos territorios del Estado ha habido un interés tradicional por la historia, “para conformar una conciencia nacional”. Un camino “sumamente arriesgado”, porque la historia puede convertirse en “un arma al servicio de cada nacionalidad”. De eso se trata. Pero aplicado en cada caso a unos intereses. Por ejemplo, en el suyo, a los nacionales de España (...) Señores de la Academia, no nos entenderemos. Por una diferencia entre concepción “general” y “peculiar”. Lo que para ustedes es “particular y local” aquí para muchos es “general”».El Correo, que es el diario más vendido, leído e influyente del País Vasco, pone en su editorial («Historia e ignorancia») un solo pero al informe: «Es posible que las imputaciones -recogidas en un párrafo del informe- a la enseñanza de la historia en las ikastolas del País Vasco contengan un juicio indiscriminado e injusto sobre una realidad diversa (...) Pero ello no significa que la RAH haya emitido su dictamen con la intención de desprestigiar el sistema educativo vasco, el catalán o el gallego (...) La negación de una historia común de España contribuye a la tergiversación del particular pasado que protagonizaron vascos, catalanes o gallegos».

Caminos de Castilla
Por Carlos HERRERA ABC 30 Junio 2000

VENGO de un corto viaje por las soledades; me han visto pasar algunos campos ensabanados de amarillo; he pasado los restos de una hogaza por el fondo de una olla donde algún día se cocinó el origen de una Nación.

Vengo de Castilla; y de León (que a decir de los lugareños «León tuvo Reyes antes que Castilla Leyes»). Vengo abrumado por el mercurio denso de su pasado y por el medido equipaje en el que viaja su orgullo, tan legítimo él, tan disimulado. Varios días de paseo castellano me han devuelto al románico exhibido en ermitas inesperadas, al gótico sobrio que aparece en las citas catedralicias, al golpe seco de su acento y a la mirada larga de sus paisajes. Me ha devuelto a la gente, a esa gente de aquí que lleva siglo vistiendo a la tierra con su inconfundible aire de vieja dama desheredada y digna, silenciosa y vertical. Y vengo como si, de repente, hubiera despertado de un sueño turbador. Castilla se abre a los ojos del peregrino y éste descubre una grandeza de espacios que va más allá de la línea del horizonte. Me ha pasado en Tierra de Campos, donde no hay límite a los ojos, y, por lo tanto, a los sueños. Y me ha venido a pasar en León, donde la Basílica de San Isidoro, la Sixtina del románico, me ha enseñado que la historia común de las Españas nace antes, bastante antes, de que una reina y un rey cohabitaran una noche inolvidable. Y, con todo, me he puesto a eso de la Historia, de su enseñanza y de los dictámenes académicos que tanto polvorín barato ha despertado en la colección de mediocres que maneja alguna de las Consejerías de Educación de nuestros gobiernos autónomos. Sorprende —siempre desde estas tierras— que una lección bastarda de la historia pueda conmover tanto a tantos profesores supuestamente letrados y que éstos sean capaces de transmitirla a sus jóvenes alumnos como si tal cosa.

Paseando por esta Castilla, por este León, se pregunta uno por qué una tierra que ha brindado su esencia a la propia construcción de la Nación, no reivindique insolentemente su derecho de célula primigenia. Si atendemos a argumentos meramente científicos, Castilla podría perfectamente reivindicar la palabra Nación y el concepto de «Pasado Histórico Con Derecho A Prebenda Y Consideración Especial». Creó un imperio, descubrió un continente, ganó unas pocas de guerras, perdió otras, y maduró un idioma que, hoy en día, hablan doscientos o trescientos millones de personas. O más, que no lo sé. Castilla era una nación y otros lugares, tan maravillosos como queridos, eran meras aldeas. Pero se ve que Castilla le dio la esencia a España y vino a pasarle como a la madre que se desangra en los partos cuando no se corta a tiempo el cordón umbilical. Y sigue en sus silencios y en sus cosas, en sus problemas de territorio disperso y extenso, en sus cuitas capitalinas y en su pasado comunero inopinadamente indigesto.

Unos cuantos académicos han dictaminado que los muchachos españoles no estudian debidamente los hechos acaecidos en esa España que fue parida desde las entrañas de estos mismos maizales. Unos cuantos políticos pequeños que rozan el analfabetismo funcional ponen su grito en el cielo al que no miran y proponen, incluso, acciones judiciales. Entretanto, miro los trigales persistentes de esta tierra, las horas de aurora incierta, el olor pronto a verano fresco, el perezoso despertar de estos pueblos sembrados a voleo, y pienso en la historia que fue y que no acabó de ser, en la que no conocen nuestros hijos, españoles ellos a pesar del manoseo indecente de unos cuantos, en la que no conocerán en los libros de texto que revisan y censuran cada uno de los responsables de educación —o de re-educación— de nuestros cantones. Pienso en si los niños españoles saben o sabrán de cómo el Camino de Santiago explica el origen de Europa, de cómo dejaron surco en ermitas e iglesias los Caballeros del Temple o los benditos hijos de San Benito, Benedictinos pues, que plantaron entre el pasado de estos trigales el sublime y sencillo gesto del románico.

Puede, incluso, que no lo lleguen a saber ni los niños castellanos.

Los andaluces, los canarios, los catalanes o los vascos ni decir tiene. Sus propios jefecillos tampoco; me juego cualquiera de los lentos amaneceres con los que me asombré a la salida de Frómista o de Carrión, de Villasirga, de Belorado o de Castrojeriz; me juego el silencio hablador de la mirada de tantos hijos de estos lares, su pausada brusquedad, su temple extraordinario, su grandeza discreta sobre la que parecen haber echado un echarpe bordado de indiferencia; me juego las palabras de Pablo, mesonero de Palencia, cuando me decía que el Camino estaba hecho para aquellos que sabían escuchar esa voz que, desde dentro y cuando más aprieta el cansancio, te dice ¡Camina! ¡Anda! ¡No te pares! Me juego ese sentimiento abrumado, mezcla de tantas cosas, a que una generación, o varias, de españoles de nuevo cuño vivirán ajenos al espectáculo delirantemente hermoso de esta Castilla silente.

Ellos se lo perderán, desgraciadamente. Todos nos lo perderemos.

Humanidades
Pablo Sebastián La Estrella 30 Junio 2000

A Esperanza Aguirre le costó el cargo de ministra de Cultura y Educación su empeño por defender una legislación sobre las humanidades o la homologación de la enseñanza en España en contra de las posiciones de Jordi Pujol. Entonces el Gobierno de José María Aznar bajó la cabeza, como en su día lo hicieron ante Jordi Pujol los gobiernos en minoría de Felipe González.

Pero ahora, después de los años perdidos y de las concesiones hechas por el Gobierno central a los nacionalistas en ciertos asuntos que tienen que ver con los derechos fundamentales y las libertades de las personas (la enseñanza y la lengua), derechos y libertades que de manera aparente garantiza la Constitución, ahora algunos se rasgan las vestiduras por las noticias que llegan sobre la manipulación de la Historia o la manipulación de los jóvenes estudiantes en las escuelas de ciertas comunidades autónomas.

El informe de la Real Academia de la Historia puede que no sea científico y no haya estado muy afortunado al generalizar su dictamen, por ejemplo, sobre las ikastolas. El presidente de la Academia, Gonzalo Anes, ha reconocido ayer algunos errores en el informe. Pero este informe ha puesto sobre la mesa un debate que está ahí, que sigue pendiente y que permanece en la base cultural del problema sobre la articulación del Estado y de las relaciones entre los distintos pueblos de España.

La ministra de Cultura, Pilar del Castillo, dice que éste es un asunto que hay que consensuar, pero no hay quien la saque de esa posición o declaración testimonial. Y nada parece indicar que vaya a conseguir, salvo en Galicia, hacer progresar su intento de pacto de un marco general de la enseñanza de las Humanidades. El propio Aznar declaró ayer desde China que le parece absurdo el debate sobre quienes fueron los Reyes Católicos, pero su potencial socio parlamentario Jordi Pujol está considerando esta nueva intentona –a igual que el PNV– de poner en marcha la homologación de Humanidades como una nueva bandera política de reivindicación nacionalista, o nacional.

Se pide diálogo y serenidad
Editorial La Estrella 30 Junio 2000
S
i para algo ha servido el informe de la Real Academia de la Historia denunciando tergiversaciones de la historia común, ha sido para poner al día las conciencias políticas en materia de sensibilidad nacional, para reconocer serios errores por el centro y por la periferia, y para acordar la necesidad de dialogar a fondo todos con todos. Que la Academia denunciante no haya hecho un informe preciso y riguroso sobre asunto tan delicado, no es descartable; que la Historia ya está suficientemente manipulada a lo largo de sí misma de modo que no hace falta que algunos nacionalismos vengan a demostrarlo, también; que la dispersión de competencias en materia de Humanidades está produciendo en España una lamentable desorientación, otro tanto de lo mismo; pero que desde determinadas autonomías se reacione con histerias y con agresividad, eso es ya capítulo aparte.

Para evitar esta derivación enojosa en asunto tan importante, las primeras reacciones de relieve aparte de las salidas de tono y de los ataques vehementes aislados contra los académicos de la "docta casa" coinciden en apreciar que la Historia no tiene en España un tratamiento adecuado. Sobre todo, los editores de libros uno de los sectores más autorizados para expresar opiniones de peso en la cuestión han ratificado la preocupación general sobre el asunto y han pedido a los responsables generosos esfuerzos para conducir este problema sobre cauces de entendimiento para dar con los puntos necesarios de coincidencia, que los hay.
Es criterio general que, con independencia de las denuncias académicas y de su justeza y oportunidad, los escolares y bachilleres españoles evidencian lagunas de formación en materia de Historia francamente graves, según se ha puesto de relieve estos días pasados, con pruebas palmarias publicadas en reportajes y sondeos de todos los medios de comunicación al hacerse pública la escandalosa revelación del fracaso escolar. Si a las deficiencias en la formación del actual plan de Enseñanza hay que añadir ahora las deficiencias en los textos de Historia, las repercusiones pueden resultar catastróficas en el futuro.
La inquietud, por tanto, está justificada. Y en este clima tan escasamente favorable es muy útil que con motivo del III Congreso de Editores de España, que se viene celebrando en Bilbao, se haya hecho una aportación al diálogo sobre la Historia y al fomento de su enseñanza.
Desde esta tribuna se han hecho significativas observaciones sobre el hecho de que la necesidad de recoger las peculiaridades culturales de las distintas partes de España no debe ser obstáculo alguno para que se "conserve el carácter universal de los conocimientos que son parte del acervo común de la humnidad y que no son específicos de nadie", según el presidente de la Asociación de Editores de Libros  de Enseñanza, Mauricio Santos.

Todo es sentido común
Por Ignacio Villa Libertad  Digital 30 Junio 2000

Estamos ante una polémica inútil y que se está utilizando políticamente de forma descarada. La enseñanza correcta de la Historia de España es la historia común que no se puede ocultar a una generación de niños. ¿Acaso algunos de los que ahora se llevan las manos a la cabeza tiene un trauma infantil por haber estudiado a Felipe II o a Carlos III? El estudio serio de la historia de España beneficia a todos. Y, además, es compatible con el estudio de las historias locales, muchas veces incluidas en la historia general de España y otras veces construidas deprisa y corriendo de forma ficticia.

Desde Hong Kong, José María Aznar ha catalogado de estupidez esta polémica surgida a raíz del informe de la Real Academia de la Historia y ha pedido sentido común ante aquellos que sólo buscan un sentido político. Y es que, al final, es sencillamente eso: sentido común. Se busca el enriquecimiento personal e intelectual de una generación. Se pretende que no queden atrofiados por el conocimiento de una historia localista, sesgada y, muchas veces, artificial. Sólo se pide sentido común.

La Historia y algo más
Joaquín MARCO La Razón 30 Junio 2000

La Academia de la Historia -o parte de ella- acaba de poner panza arriba uno de los problemas de los planes de enseñanza de las Humanidades y del resto de materias con la mera lectura de algunos manuales que utilizan los estudiantes. Sin embargo, sabemos que el problema es más profundo y no sólo atañe a cómo se enseña la Historia de una España, todavía entendida como problema. Alcanza otros ámbitos: la filosofía, la literatura, las lenguas clásicas y modernas, la historia del arte, la música; es decir, cuanto se califica como Humanidades, Letras o como quiera llamarse. Afecta no sólo al material didáctico que pueda utilizarse, sino al método, a los planes, a la formación didáctica del profesorado, a las veleidades políticas de las Comunidades, a un problema secular de la enseñanza en este país y que, de vez en cuando, se convierte en serpiente de verano. Sin embargo, no deja de ser relevante que se ponga en cuestión el valor científico de la enseñanza de la Historia, como si la de las Matemáticas tuviera que permanecer fuera del debate y la de la Biología no constituyese ahora mismo una materia que cabalga sobre la Medicina y la Ética. Y es que la Historia, haya sido o no objeto de manipulación, no debiera de permanecer alejada de un propósito más general, el de la formación humanista y objetiva del alumno que debe ser, a la vez, respetuosa con las particularidades sin menoscabo de la universalización de los conocimientos. En un mundo interconectado, sin fronteras en la zona euro, desaparece el término España o se borra de un plumazo la enseñanza de la historia literaria, entendiéndola como de otros tiempos.

    La Real Academia Española hubiera debido hacerse escuchar también cuando la Literatura -no sólo la española- desaparece del Bachillerato con ambigûedades, cuando se despoja al alumno de cualquier referencia histórica que habría de permitirle reconocer un texto medieval y otro del Siglo de Oro y otro moderno, sustituidos todos, por la mera «comprensión» del fragmento de un periódico. Si se entiende como científico el estudio de la lengua o lenguas propias, porque resulta práctico, debiera tomarse también en consideración que la Literatura es una forma expresiva del lenguaje que descubre en cada etapa histórica las complejas inquietudes estéticas del ser humano. Los planes de estudio pueden reformarse. Pero resultará más complicado reformar la mentalidad de quienes ejercen la docencia en comunidades históricas con pretensiones independentistas. La libertad de cátedra, de la que se alardea, acaba en una entelequia. De la clase política dirigente emanan no diría que consignas, aunque sí planteamientos considerados como correctos. El fracaso de la reforma educativa procede no sólo de los contenidos, también de la concepción de una forma de vida sin esfuerzo, de la carencia de ideales, de la incompetencia de algunos, de la inexistencia de un espíritu de superación y de la escasez económica, fruto de la poca consideración social que merece la labor de los enseñantes. Éste puede entenderse como comienzo o final de trayecto.   

Clío por los rastrojos
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 30 Junio 2000

  La airada reacción de los nacionalistas catalanes, vascos y gallegos ante el informe de la Real Academia de la Historia sobre la enseñanza de esta disciplina demuestra claramente que el diagnóstico ha dado en la diana. Es un hecho conocido hace mucho tiempo que en determinadas Comunidades se utilizan las aulas como centros de adoctrinamiento ideológico. En Cataluña las gentes todavía se acuerdan de la propuesta del Consejero Joan Guitart de obligar a los niños a cantar Els Segadors al iniciar su jornada diaria, iniciativa que naturalmente naufragó entre la rechifla general.

    A pesar de la indignación de políticos, intelectuales orgánicos y compañeros de viaje del mundo nacionalista, los ilustres académicos dicen verdades como puños. Cualquier ciudadano puede leer los textos utilizados en Cataluña y en el País Vasco y comprobar por sí mismo las tergiversaciones, omisiones, interpretaciones sesgadas, y puras y simples falsificaciones que nuestro pasado colectivo sufre a manos de editoriales y autores adscritos a los correspondientes regímenes con vocación de partido único. Aquí si que no hay demasiado margen para la polémica porque la prueba del delito está a disposición de todo el mundo. Los padres y madres de alumnos de ESO interesados en comprobar la exactitud del contenido del informe de la Academia, pueden hojear los libros de sus hijos o pedirles sus apuntes de clase y sentar su propio juicio. Este es el valor impagable de la llamada de atención de la docta institución, su capacidad de despertar conciencias y de suscitar el interés de la sociedad por un problema tan acuciante y de efectos tan letales. Los nacionalistas pueden chillar cuanto quieran al haber sido descubiertos. En este ámbito se les ha acabado la impunidad y a partir de ahora la opinión pública, debidamente alertada, va a exigir a los Gobiernos autonómicos y a la Alta Inspección del Ministerio de Educación y Cultura una correcta enseñanza de la Historia, rigurosa, objetiva, ecuánime y fiel a los hechos.

    La actual ministra practica magistralmente la técnica del fortiter in re suaviter in modo y, además, está respaldada por una sólida mayoría absoluta. Por consiguiente, las probabilidades de éxito son esta vez mucho mayores. Será interesante ver la actitud del Partido Socialista, ahora que el resultado de las últimas elecciones generales ha mostrado inequívocamente donde están las convicciones del electorado en lo que se refiere a la idea de España como Nación plural. Si la principal fuerza de la oposición vuelve a olvidar su condición de gran partido nacional y los deseos de sus votantes, se cumplirá el dicho clásico de que los dioses ciegan a aquellos a los que quieren perder.

    Esperemos que nadie se equivoque de nuevo de dioses a los que rendir culto ni de musas a las que contentar. Clío, en particular, ya está más que harta de que el fanatismo de unos y la pusilanimidad de otros la ultrajen sobre los rastrojos de la ignorancia y del error.

Nota del Editor: El plumero de Alejo
30 Junio 2000

En estas páginas siempre hacemos un sitio para las razonadas opiniones de nuestro amigo Alejo, pero esto no implica que le hayamos concedido patente de corso respecto a la omisión de Galicia, donde el PP, gente de su partido, aplica el rodillo normalizador. Cualquier ciudadano no puede leer los textos utilizados en Cataluña y en el País Vasco (y en Galicia) porque no están escritos en el idioma común español. El lector puede consultar el punto 7 del informe de la Academia de la Historia (recortes del 28Jun2000) para ver que en Galicia, el PP se comporta como cualquier otra autonomía nacionalista con idioma "propio". Y si el informe lo hubiesen elaborado otras academias, también aparecería malparada, sólo basta echar un vistazo al libro de FADICE "La normalización lingüística: el estado de la cuestión, una cuestión de estado", o el libro del desgraciadamente desaparecido Manuel Jardón "La Normalización lingüística: una anormalidad democrática, El Caso Gallego".

Anes matiza que sus críticas se dirigían al nacionalismo y no a todas las 'ikastolas'
Aznar considera una "estupidez" abrir un debate político sobre el informe de la historia
S. P. DE P. / M. G, Madrid / Hong Kong El País 30 Junio 2000

Las durísimas acusaciones procedentes del País Vasco, Cataluña y Galicia a la Real Academia de la Historia por su informe, que acusa a las comunidades de tergiversar la enseñanza de la historia y a las ikastolas de fomentar el racismo, llevaron ayer al director de esta institución, Gonzalo Anes, a matizar que "las críticas del texto no se refieren a las ikastolas sino a las ideas nacionalistas", y a reconocer que no se tenía que haber generalizado a todas las ikastolas, incluidas las de primaria. José María Aznar calificó ayer de "estupidez" abrir un debate político en torno al informe y dijo que debe imperar el sentido común.

Las duras reacciones políticas al informe de la Academia de la Historia han sorprendido a esta institución, dijo a este periódico Gonzalo Anes. El director de la Academia explicó que "se tenía que haber dicho lo mismo con otras palabras sin que se sintieran heridas tantas personas". El apartado decía: "A los centros de enseñanza media del País Vasco asisten alumnos formados en las ikastolas, en las que la historia que se enseña es de contenido parcial y tendencioso, inspirado en ideas nacionalistas favorecedoras del racismo y de la exclusión de cuanto signifiquen lazos comunes".

Anes insistió en que la intención no era acusar a todas las ikastolas de racismo, "especialmente a la primaria, que no eran objeto de estudio, puesto que el informe analizó exclusivamente libros de textos de enseñanza secundaria (ESO y bachillerato)".

El director de la Academia aseguró que no ha recibido presiones políticas al elaborar el informe, que no se desdice en absoluto del análisis realizado, que por esta iniciativa ha recibido numerosas llamadas de felicitación y que "éste no es un asunto cerrado porque la Academia pretende seguir recogiendo información y profundizando en el estudio de la enseñanza de la historia".

El presidente del Gobierno, José María Aznar, no quiso opinar sobre el informe, pero en una conversación informal con los periodistas que le acompañan en su gira asiática, en la que alegó que no lo ha leído y que muchos de quienes lo critican tampoco lo han hecho, subrayó que el sentido común lleva a que todos los escolares españoles puedan estudiar la historia de España, independientemente de la comunidad autónoma en la que residan.

Asombro de Aznar
Según Aznar, estudiar la historia de España no es incompatible con estudiar también la del País Vasco, Galicia o Cataluña, aunque algunos pretendan lo contrario. Para Aznar, son los mismos que pretenden politizar este asunto y que han anunciado incluso la presentación de una querella, lo que le parece asombroso.

Los directores de la Real Academia de la Lengua Española, Víctor García de la Concha, y de la Real Academia de las Ciencias, Ángel Martín Municio, se adhirieron al informe de los académicos de la historia. Según García de la Concha, los documentos que elabora la Academia de la Historia "se realizan con gran rigor", por lo que hay que tomarlos muy en serio, algo que también afirmó Martín Municio, quien añadió que no es un estudio "hecho a la ligera o gratuito".

El director de la Biblioteca Nacional, Jon Juaristi, también defendió el informe, que considera "razonado y razonable". Juaristi señaló que "hay que poner freno a la manipulación política, a la falsificación deliberada de la historia y a su enseñanza como propaganda".

También el delegado del Gobierno en el País Vasco, Enrique Villar, hizo referencia a esta cuestión, en declaraciones a Catalunya Informació, y aseguró que las ikastolas "son el germen de la violencia urbana en el País Vasco".

La presidenta del Senado y ex ministra de Educación, Esperanza Aguirre, dijo: "El dictamen da la razón a algo por lo que luché cuando fui ministra". Aguirre añadió que el Gobierno debe garantizar "que haya una serie de contenidos mínimos comunes que tengan que conocer todos los niños españoles, cualquiera que sea el lugar del territorio en el que estén".

El presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga, advirtió de que el informe de la Real Academia de la Historia sobre la enseñanza de esta disciplina no debe ser tomado como "un artículo de fe", informa Xosé Hermida. Fraga compartió las críticas del informe a los contenidos de algunos programas de las ikastolas -"ha habido un intento claro de deformar la historia", señaló-, pero matizó que los casos de Galicia y Cataluña son "diferentes".

Los firmantes de la Declaración de Barcelona (PNV, CiU y BNG) han anunciado que presentarán un estudio contra el informe de la Academia de la Historia sobre la enseñanza de esta materia en las comunidades con lengua propia. Estos partidos analizaron el informe y lo criticaron "tanto por su forma de presentación como por su contenido y por la finalidad que persigue".

Entre las críticas manifestadas figuran la del portavoz del Bloque Nacionalista Galego (BNG), Xosé Manuel Beiras, que lo calificó de "ultranacionalista, chauvinista y xenófobo", y la del parlamentario de Izquierda Unida Felipe Alcaraz, que mostró su temor de que sea un intento de montar "una bronca centralista" y de cuestionar con ella el Estado de las autonomías".

Los editores abogaron por la apertura del diálogo y un debate serio para que los sistemas educativos "encuentren puntos de coincidencia", según manifestó el presidente de la Asociación Nacional de Editores de Libros de Enseñanza, Mauricio Santos.

Acusación de juego sucio
MIKEL MUEZ, Pamplona
Las ikastolas consideran que la Real Academia de la Historia se ha prestado a un "juego sucio" impropio de una entidad científica a través de un informe "burdo y sesgado" en el que se realizan acusaciones de racismo y exclusión que son "falsas" y "carentes de toda objetividad". En una comparecencia de prensa, los máximos responsables de la Confederación de Ikastolas de Euskal Herria, la entidad que agrupa a los centros privados del País Vasco y Navarra que enseñan en euskera, mostraron numerosos libros de texto y materiales audiovisuales de contenidos históricos en los que, según indicaron, se demuestra que España como término conceptual tiene un extenso tratamiento en las unidades temáticas de la red de ikastolas.

Sus contenidos, añadieron, no sólo relacionan a Euskadi y Navarra, respetando la personalidad de esta última, con la historia de España, sino que la integran en un planteamiento internacional global que les ha permitido disfrutar del Sello Europeo de Calidad, que ninguna otra editorial ni modelo educativo poseen.

Los responsables de la Confederación de Ikastolas de Euskal Herria y de Navarra presentaron un manifiesto en el que critican con dureza el "desfase" de los académicos al ignorar que "la enseñanza de la historia en la educación secundaria no existe". Las ikastolas aseguran que la Real Academia "no se ha leído o no ha tenido en cuenta la LOGSE", que integró la materia en el área de las Ciencias Sociales de la ESO y le dio una proyección "claramente antagónica a la historia imperial de reyes, emperadores, cruzados... hazañas bélicas que poco o nada tienen de educativas".

Los dirigentes de la Confederación de Ikastolas aseguraron que la Real Academia no ha revisado ni uno solo de los libros en lengua vasca usados por sus miles de alumnos, sino que ha elaborado sus apreciaciones basándose en un libro de una editorial ajena, escrito en castellano y que no es usado por sus ikastolas.

Los directivos de la red de ikastolas recordaron que en la última evaluación del sistema las comunidades con mejores resultados han sido Euskadi, Navarra, Cataluña y Madrid.

Los expertos del PP dicen que la 'euskaldunización' vulnera derechos
JAVIER CASQUEIRO, Madrid
La ponencia Educación y euskera, que hoy aprobará el X Congreso del PP de Álava -tras su inauguración por la ministra de Educación, Pilar del Castillo- y que formará parte del programa de su candidato a lehendakari, se ceba en las críticas a la euskaldunización emprendida hace años por el Gobierno nacionalista vasco. Los populares concluyen que la "discriminación positiva" a favor del euskera justifica medidas que "vulneran derechos básicos de los ciudadanos" en el trato a los alumnos, la ubicación de los centros, el traslado de los profesores castellanoparlantes y el adelanto de su jubilación.

Los expertos del PP reclaman al Gobierno que ponga fin al "localismo cerrado" en la enseñanza "para evitar el intrusismo político acientífico y sectario" que "tergiversa, omite o manipula" la historia de España y la del País Vasco. Y exigen un apoyo gradual y moderado al euskera a partir de la lengua materna.

El PP parte en su documento de que el fin último de la educación "no será la construcción de la nación vasca, sino la formación integral de la persona como miembro de una comunidad". Y cita como inspiración a expertos como Rafael Rodríguez Tapia, Juan Antonio Ortega y Díaz-Ambrona, César Alonso de los Ríos y Aurelio Arteta.

"Clamor docente"
Los populares consideran un auténtico "clamor docente" la necesidad de reformar el "carácter exageradamente comprensivo" [no selectivo por rendimientos] del segundo ciclo de la ESO, y realizan un análisis descarnado del sistema.

Sobre los centros en el País Vasco, recalcan que "la política de confrontación se ha instalado como uno de los elementos permanentes de actividad y de conflicto". Pero las mayores críticas son para los contenidos de humanidades y la situación de los profesores.

Sobre el profesorado se afirma que "ha sido la víctima de este acelerado proceso de euskaldunización" que ha creado "auténticos dramas personales" y que se ha convertido "en una importante causa de absentismo laboral debido a bajas por depresión". Y se cuantifica ese problema en más de 3.000 maestros que han abandonado la comunidad en los últimos 15 años, traslado que en el curso 98/99 exigieron 1.750 profesores de secundaria y que se concedió sólo a 51.

El PSOE no se libra de invectivas. El texto concluye que "la regulación de las enseñanzas mínimas procede de la época de los gobiernos socialistas y su principal característica es la incorrección y la vaguedad de sus propuestas". El PP pide una revisión rigurosa de esas enseñanzas mínimas y de los libros de texto con "propaganda política de signo nacionalista".

El PP pide al Gobierno que haya una supervisión previa de los libros de texto
Exige que los docentes no sean obligados a saber euskara a partir de los 45 años
PEDRO SIMON El Mundo 30 Junio 2000

MADRID.- Levantando la voz en medio de la polémica de la Historia, el Partido Popular de Alava le pedirá hoy al Gobierno que someta a una supervisión previa los libros de texto con el fin de determinar cuáles son adecuados para la enseñanza en el País Vasco.

Según ha podido saber EL MUNDO, el grupo aprobará en la presente jornada una contundente resolución sobre euskaldunización, durante la celebración de su X Congreso.

El documento recoge que «es necesario revisar la normativa y la competencia» sobre los manuales. El objetivo declarado: «Evitar aquellos contenidos espúreos que no tienen que ver con la asignatura en la que se incluyen».

Todo se hará público con la ministra de Educación y Cultura delante (Pilar del Castillo ha sido invitada a inaugurar las jornadas). La resolución considera que el «Gobierno de la Nación, o quien éste determine, debe dar el visto bueno o la aprobación a los libros de texto que, además de tratar las cuestiones de manera científica y rigurosa, cumplan con sus contenidos de las enseñanzas mínimas cuya competencia de regularización corresponde al propio Gobierno de la Nación».

El polémico requerimiento llega un día después de que los editores se hayan quejado de la censura previa que ejercitan las comunidades autónomas sobre los textos. Y, a buen seguro, desatará una lluvia de críticas.

Sin euskara

Aunque el PP de Alava considera que los libros «no aprobados no han de considerarse prohibidos», pedirá que tengan algún distintivo para que padres, profesores y alumnos sepan que no cuentan con el visto bueno del Gobierno.

De aceptarse la solicitud del grupo popular, se suprimiría la fórmula actual de elección de manuales (el claustro del centro es el que los elige) y se recuperaría un sistema ancestral. Esto es, ningún libro tendría la garantía oficial si no pasa una doble prueba: una lección magistral y un índice de contenidos.

El documento dispara a la línea de flotación del nacionalismo vasco y le guiña un ojo a la enseñanza en castellano. Si, actualmente, los docentes han de conocer algo de euskera para poder impartir clase, el PP propone que se exima de este requisito a los profesores mayores de 45 años.

¿Diáspora por motivos lingüisticos? Se calcula que, desde 1985, más de 3000 maestros han abandonado el País Vasco. En el curso 98/99, pidieron traslado a otras comunidades 1750 enseñantes de secundaria (sólo lo consiguieron 51).

«Los centros no son foros políticos y deben quedar al margen del enfrentamiento político diario. Sin embargo, hoy en el País Vasco, existen muchos centros donde la política de confrontación se ha instalado como uno de los elementos permanentes de actividad y de conflicto», refleja el texto del PP.

De forma explícita, el partido del Gobierno propone limitar el «ámbito de autonomía pedagógica» de los colegios para que no prosperen lo que califican como «curriculum oculto» de exclusivo sesgo nacionalista.

El paisaje dibujado va cubierto de nubarrones. El PP dice que hay dos varas de medir. Y que la más corta es la que toca al castellano: diferente trato a los alumnos de uno y otro modelo (incluso en la ubicación de los centros), diferente consideración a la hora de concertar aulas en institutos privados según el modelo lingüístico, traslados de profesores castellanoparlantes, propuestas para adelantar su edad de jubilación... El combate político se traslada al ring de la enseñanza. Continuará.

Aznar subraya que no se puede negar la existencia de España ni la de una Historia común
HONG KONG. Luis Ayllón enviado especial ABC 30 Junio 2000

El presidente del Gobierno, José María Aznar, ofreció ayer desde Asia su más profundo respaldo al informe académico sobre la enseñanza de la Historia en España y subrayó que no se puede negar la existencia de España ni la existencia de una Historia común. Al dictamen se adhirieron también el director de la RAE, Víctor García de la Concha, y Jon Juaristi, director de la Biblioteca Nacional.

Aunque el presidente del Gobierno, José María Aznar, que se encuentra realizando una visita oficial a China y Filipinas, no ha tenido ocasión de leer el informe de la Real Academia de la Historia sobre la enseñanza de la asignatura en España, estimó que no es de sentido común que los niños de algunas Comunidades Autónomas no puedan conocer la Historia de su país. Para Aznar, la intención de algunos de presentar una querella contra la Academia de la Historia, por afirmar que en los libros de texto de las Autonomías históricas no se enseña la Historia de España, resulta asombroso. Según el jefe del Ejecutivo, que reconoce que la enseñanza de las Humanidades es un problema en todos los países donde, en ocasiones, hay un exceso de tecnologización, no se puede negar la existencia de España ni la existencia de una Historia común, de la misma forma que no se puede afirmar que el Ebro es un río catalán, que es un río aragonés o riojano o castellano, sino que es todo ello a la vez.

NO ES UNA CUESTIÓN POLÍTICA
Por tanto, según comentarios hechos a los periodistas que le siguen en su viaje por Asia, tiene claro que explicar donde nace el Ebro, por dónde pasa y dónde desemboca o decir quién era Alfonso V el Magnánimo o el general Prim no es hacer política. Aznar cree que la mayoría de la gente está de acuerdo en que es estúpido hacer un debate político sobre este asunto, y piensa que sólo será una cuestión política para quien tenga interés en que lo sea, porque para los demás es algo de sentido común. Además, estima que conocer la Historia de España no es incompatible con que los niños de una Comunidad Autónoma conozcan también la Historia de esa Comunidad y aseguró que el Ejecutivo no encargó el informe.

El director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, se adhirió ayer «respetuosamente» al informe de la Real Academia de la Historia, informa I. Souto desde Bilbao, aunque dijo desconocer los detalles del mismo. García de la Concha aseguró que los documentos que elabora la Academia «hermana» se realizan con «gran rigor», por lo que consideró que será «muy serio, matizado y sopesado». En opinión del director de la Real Academia Española, la Historia puede ser «manipulada, al tratarse de una materia de creación». Por su parte, el presidente de Planeta, José Manuel Lara Bosch, consideró ayer necesario despolitizar el debate sobre la enseñanza de la Historia en las Comunidades Autónomas y calificó de complicado el tema porque, a su juicio, «no se le puede pedir a las Comunidades Autónomas con idiosincracia propia de siglos —dijo— que ignoren su historia y tampoco es bueno que los ciudadanos carezcan de conocimientos comunes sobre una historia común».

Coincide Lara con el informe de la Real Academia de la Historia en el sentido de que se nota una debilidad del conocimiento histórico sobre el conjunto de España y entre los ciudadanos de una Comunidad Autónoma respecto a la historia de las otras comunidades, pero defiende también la posición de las Autonomías, considerando «difícil explicar en un Estado monolingüe lo que es una Autonomía bilingüe».

JUARISTI: «EL TEXTO ES FIEL»
El director de la Biblioteca Nacional, Jon Juaristi, declaró a RNE que el informe de la Real Academia de la Historia le parece «bastante razonado y razonable» y señaló que las denuncias de que en las ikastolas se enseña una Historia que favorece el racismo y la exclusión «responden a lo que realmente está sucediendo en la enseñanza en el País Vasco y en otras Autonomías». Juaristi señaló: «Yo he sido profesor y además, he pasado durante los comienzos de la Transición, prácticamente por todos los niveles de la enseñanza. He visto el deterioro en la enseñanza de la Historia y de las Humanidades muy de cerca, la enseñanza primaria y media hasta la propia Universidad y creo que ha habido una manipulación política, claramente de lo que debía ser los contenidos a transmitir».

A su juicio, es necesario abordar «claramente un proceso de reformar de la enseñanza de las Humanidades de una forma bastante radical, yendo a la raíz de los problemas y de los defectos en la actual situación humanista». Y recalca Jon Juaristi que «no se puede oponer la enseñanza de las lenguas propias de las comunidades a la enseñanzan de la lengua española. En los últimos años, en el País Vasco, ha habido un desprecio incluso por la letra del Estatuto que señala la oficialidad de las dos lenguas. Allí donde se ha podido, o donde han podido los nacionalistas han impuesto un monolingüismo oficial».

CALLE LOPEZ DE LACALLE
Editorial El Mundo 30 Junio 2000

Los concejales del PNV, de EA y de EH unieron anteayer sus votos para rechazar la propuesta conjunta del PSOE y el PP para que la Alcaldía de Bilbao dedicara una calle de la ciudad a la memoria del periodista José Luis López de Lacalle, asesinado por ETA.

La excusa esgrimida por el alcalde de la capital vizcaina, el peneuvista Iñaki Azkuna, es que López de Lacalle no mantuvo «ninguna vinculación especial» con Bilbao. Resulta difícil imaginar una explicación más traída por los pelos. El Doctor Fleming, el Dos de Mayo, Goya, Luis Luciano Bonaparte, Maurice Ravel, los Reyes Católicos... y hasta Nuestra Señora de Montserrat dan su nombre a calles, plazas y avenidas bilbaínas. Es difícil creer que todos ellos estuvieran mucho más vinculados que López de Lacalle a la villa del Nervión. Por lo demás, sólo un aldeano vocacional puede pretender que todas las calles de su ciudad deban estar dedicadas en exclusiva al culto endogámico de las glorias y los fastos locales.

No menos chocante resulta el otro seudoargumento en el que se refugian los miembros del concejo bilbaíno que no han querido honrar la memoria del periodista de EL MUNDO asesinado por ETA el pasado 6 de mayo: dicen que quieren evitar que la sociedad vasca se divida todavía más. ¿Creen tal vez que, si hacen como que no supieran que hay algunos vascos que matan a quienes no están de acuerdo con ellos, van a ayudar en algo a la pacificación? ¿Consideran quizá que dejando de homenajear a las víctimas van a mitigar en algo la sórdida determinación de los verdugos?

No hay modo más eficaz de defender la tolerancia que enfrentarse a los intolerantes, ni mejor vía de defensa de la paz que la neta denuncia de los señores de la guerra. Pero el PNV y EA aún no se han enterado de ello. O no han querido enterarse.

López de Lacalle no tendrá una calle en Bilbao. Da igual. Tiene una inmensa alameda en el corazón de la mayoría de los bilbaínos.

¿Está usted de acuerdo con estas opiniones? Aporte sus ideas en el foro abierto sobre cada editorial en la dirección: www.elmundo.es/diario/opinion

El Foro de Ermua critica al Ayuntamiento de Bilbao
El Mundo 30 Junio 2000

El presidente del Foro de Ermua, Vidal de Nicolás, tachó ayer de «estúpido» el rechazo del Ayuntamiento de Bilbao, con los votos del PNV, EA, EH e Iniciativa Ciudadana Vasca, de una propuesta del PSOE y el PP para dedicar una calle al periodista José Luis López de Lacalle, asesinado por ETA.

Vidal de Nicolás manifestó a Europa Press que esta decisión forma parte de la estrategia del «nacionalismo excluyente» del País Vasco, y rechazó el argumento sostenido por el regidor bilbaíno, el peneuvista Iñaki Azkuna, de que el columnista de EL MUNDO no pertenecía a la ciudad. Para el presidente del Foro de Ermua, del que era miembro López de Lacalle, esta razón «no tiene sentido» porque, del mismo modo, no deberían haberse dado el nombre de El Cano o López de Haro a calles de este municipio, pues éstos tampoco nacieron en Bilbao.

Vidal de Nicolás rechazó asimismo las razones esgrimidas por otros concejales sobre la posible crispación que una decisión de este tipo podría traer consigo: «La crispación está ya instalada. Estamos viviendo una situación anómala en todo el País Vasco, aquí ya no empeora nada, está todo empeorado a los niveles máximos».

Un coche explota en Vitoria sin causar víctimas
El vehículo pertenecía a Telefónica
EUROPA PRESS El Mundo 30 Junio 2000

VITORIA .- Un Opel Kadett de Telefónica ha quedado destruido esta tarde en Vitoria al explotar un artefacto explosivo casero que arrojaron unos desconocidos relacionados con la violencia callejera abertzale. El sabotaje no ha causado daños personales, según ha informado la Ertzaintza.

La detonación se ha producido a las tres menos veinte de la tarde a la altura de del número 56 de la calle Conde Donvela de la capital alavesa y ha afectado también a un vehículo aparcado junto al de Telefónica, objeto del sabotaje.

La Policía vasca ha acordonado la zona y miembros de la Unidad de Explosivos proceden a estudiar los restos del artefacto para conocer su composición.

La Policía halla material para el terrorismo callejero en una sede social de HB en San Sebastián
SAN SEBASTIÁN. I. S. ABC 30 Junio 2000

La Policía Nacional registró en la madrugada de ayer en la Parte Vieja de San Sebastián una «herriko taberna», sociedad vinculada a Herri Batasuna, y se incautó de un ordenador, su disco duro, documentación diversa de EH y Haika, así como de material utilizado por los grupos «Y» de apoyo a ETA en actos de violencia callejera. También se hallaron pegatinas con el anagrama de la banda y carteles con dianas de los empleados para amenazar a políticos.

El registro a la sede social de Herri Batasuna, «Herria», situada en la calle Juan de Bilbao de la Parte Vieja de San Sebastián, comenzó a la una de la madrugada de ayer, cuando una docena de agentes del Cuerpo Nacional de Policía se personó en la «herriko taberna» en cumplimiento de la orden extendida por la juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios. En el mandamiento se señalaba que el registro obedecía al observarse relación entre esta sede social y la comisión de «presuntos delitos de terrorismo, incendios y estragos». Según manifestó ayer uno de los dependientes del bar, los agentes se personaron cuando él procedía a cerrar el local y una persona se le acercó ordenándole abrir el local en nombre de la Policía.

Una vez en el interior de la sociedad, los funcionarios policiales comenzaron el registro y en una sala, en la que estaban almacenadas cajas con bebidas, hallaron dos cócteles molotov, cinco cohetes pirotécnicos, dos botellas con gasolina y capuchas, material utilizado por los grupos «Y» de apoyo a ETA para realizar acciones de terrorismo callejero. En otra dependencia, los agentes se incautaron de documentos «políticos» de EH, un ordenador, su disco duro y varios disquetes, cuyo contenido está siendo analizado y del que la Policía, según fuentes consultadas, espera obtener «datos importantes». Asimismo, se han encontrado documentos de Haika, organización juvenil resultado de la fusión de Jarrai y de su correspondiente francés Gazteriak.

Además de varias facturas de la sociedad, en el local también se hallaron pancartas y panfletos con el anagrama de ETA y otros sobre la situación de los etarras presos y «refugiados», así como carteles con dianas de los que utilizan los elementos de la «kale borroka» para amenazar a políticos.

El registro en esta sede social de HB es consecuencia de la operación realizada por la Policía el pasado 14 de junio en San Sebastián y Rentería en la que fueron detenidos Garikoitz Mendizábal, Beñat Etxart, Gorka Iruretagoyena, Lartaun Rodríguez Aldanondo, Josean Astigarraga, Aitor Abanda y Aitor Donezain Artola. Según la declaración de varios de los capturados, la sociedad «Herria» la utilizaban, además de para almacenar material destinado a sabotajes, para cambiarse de ropa antes y después de llevarlos a cabo. De edades comprendidas entre los 18 y 21 años, la Policía les atribuyó haber participado en 55 actos violentos desde 1996. La juez Palacios ordenó el ingreso en prisión de cuatro de los arrestados y decretó la libertad bajo fianza de Abanda e Iruretagoyena. Mendizábal quedó en libertad sin cargos.

ANTECEDENTES DEL LOCAL
Esta no es la primera vez que este local, vinculado a HB, ha sido objeto de intervenciones policiales. En alguna ocasión, agentes de la Ertzaintza han irrumpido en él durante la persecución de sospechosos de haber protagonizado algaradas callejeras, pero los agentes en el momento de entrar en el bar se encontraban con que los perseguidos estaban en la barra tomando una consumición con los vasos medio vacíos para aparentar, de esta forma, que llevaban ya tiempo en el establecimiento. Igualmente, hace unos diez años, esta «herriko taberna» fue registrada dentro de una operación preventiva contra el tráfico de drogas y se hallaron pequeñas cantidades de sustancias estupefacientes destinadas al consumo.

Por las mismas fechas, esta sociedad fue denuncia por funcionarios de la Policía al detectarse que en el local había colgadas fotografías de agentes tomadas durante intervenciones policiales. Uno de los que aparecía en una de estas instantáneas resultó herido en un atentado.

El concejal de EH en el Ayuntamiento de San Sebastián Josetxo Ibazeta dijo que la operación forma parte de la «estrategia de criminalización impulsada» por el Ministerio del Interior contra la izquierda abertzale.

ETA mantiene su actividad en Latinoamérica, según EEUU
El Mundo 30 Junio 2000

WASHINGTON.- La banda terrorista ETA mantiene su presencia en Latinoamérica, donde adiestra y respalda a muchas organizaciones izquierdistas y terroristas, según afirmó ayer el presidente del Panel de Vigilancia contra el Terrorismo de la Cámara Baja de EEUU, el republicano Jim Saxton.

Este panel del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes escuchó ayer la opinión de cinco expertos estadounidenses sobre la amenaza terrorista en Latinoamérica, en la que se citó la corrupción, el narcotráfico, el crimen organizado, la guerrilla y los fallos de la democracia, como algunos de los fenómenos que alientan «ese flagelo».

Saxton, de Nueva Jersey, señaló que aunque ETA «históricamente se mantiene más activa en Europa, está también presente en América Latina y facilita adiestramiento y respaldo a muchos izquierdistas y a organizaciones terroristas nacionales».

Además, agregó que otras entidades terroristas como Hizbulá trabajan en la recaudación de fondos, lavado de dinero, tráfico de drogas y de armas en este continente.

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