AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 3   2000
#Acciones "contundentes" de Terra Lliure
LALI CAMBRA, Tarragona El País  3 Julio 2000

#El honor de los vascos
FRANCISCO J. LAPORTA El País 3 Julio 2000

#La «mesa-trampa»
Iñaki EZKERRA La Razón 3 Julio 2000

#Fracaso del Pacto de Estella
Mª Enriqueta BENITO Portavoz de UA en el Parlamento Vasco La Razón 3 Julio 2000

#Querellarse contra la Academia
Luis GONZÁLEZ SEARA La Razón 3 Julio 2000

#La enseñanza en las «ikastolas»
José Antonio SÁNCHEZ La Razón  3 Julio 2000

#Mitología, utopía, historia
Por CÁNDIDO ABC  3 Julio 2000

#¿Y la RAE?
ANTONIO BURGOS El Mundo  3 Julio 2000

#Proetarras lanzan un cóctel molotov a dos ciudadanos que les plantaron cara en Irún
VITORIA. J. J. Saldaña ABC  3 Julio 2000

#EL HEREDERO DE PUJOL
Editorial El Mundo  3 Julio 2000

#Egibar y los que «aniquilan» de verdad
Impresiones El Mundo  3 Julio 2000

#El terrorismo urbano aumenta en un 30,7% respecto al año pasado
Madrid EL PAÍS  3 Julio 2000

#Pujol modera su discurso nacionalista y descarta un pacto con Esquerra en Cataluña
JOSEP GARRIGA, Barcelona El País  3 Julio 2000

#«Mata a ese fascista español»
RAFAEL HERRERO El Mundo  3 Julio 2000

#Atentan contra el domicilio de Consuelo Ordóñez
L. D. / EFE Libertad Digital  3 Julio 2000

#Do you speak French?
ANDRÉS ORTEGA El País  3 Julio 2000

#Los historiadores se desmarcan de la política
SUSANA PÉREZ DE PABLOS, Madrid El País  3 Julio 2000

#Los profesores aseguran que los alumnos no comprenden bien los procesos históricos
JUANJ.GÓMEZ, Madrid El País  3 Julio 2000

#Aguirre recuerda las competencias del Estado sobre la educación
SERVIMEDIA, Madrid El País  3 Julio 2000

Acciones "contundentes" de Terra Lliure
LALI CAMBRA, Tarragona El País  3 Julio 2000

"El pueblo catalán, espantado por el 23-F, caliente por la LOAPA y exaltado por el Manifiesto (de los intelectuales contra el catalán), respondió a este clima hostil con la fundación de la Crida a la Solidaritat en defensa de la lengua y cultura catalanas, que a partir de aquel momento inicia campañas de protesta ante cualquier agresión al catalán y nació el grupo Terra Lliure, que protagonizó, por la misma causa, acciones más contundentes". (Catalunya contemporània. Editorial Castellnou, 1995. Página 78).

Éste es uno de los textos que cita Pedro Antonio Heras, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad Rovira i Virgili (URV), de Tarragona, que ha invertido quince meses en revisar 389 libros de texto de primaria y secundaria de las comunidades autónomas catalana, vasca y gallega. Heras asegura que en estas comunidades la historia se enseña sin ordenamiento cronológico, con textos segmentados y ocultando hechos. "Hay parcialidad, falseamiento y tergiversación. La historia se utiliza como un arma de construcción nacional", asegura.

Oro en Montserrat
Otro de los textos que cita es Nirvana (Barcanova, 1999), de Pere Formiguera, lectura recomendada a alumnos de 3º de ESO. El libro explica que bajo la montaña de Montserrat se ha descubierto un inmenso filón de oro que ha permitido a los catalanes declararse independientes. El Barça gana muchas veces la Copa de Europa y la Liga la juega contra el Manresa, porque el Real Madrid ha descendido a Tercera División.

Heras ha recogido también las citas textuales de las obras de Sabino Arana en los libros de Historia del País Vasco. En el manual de la editorial Erein, de 1998, página 150, se puede leer: "En Cataluña todo elemento procedente del resto de España lo catalanizan y les place a sus naturales que hasta los municipales aragoneses y castellanos de Barcelona hablen catalán: aquí padecemos muy mucho cuando vemos la firma de un Pérez al pie de unos versos euskéricos, oímos hablar nuestra lengua a un cochero riojano, a un lencero pasiego o a un gitano (...), tanto están obligados los bizkaínos a hablar su lengua nacional como a no enseñársela a los maketos o españoles. No hablar este o el otro idioma, sino la diferencia del lenguaje, es el gran medio de preservarnos del contagio de los españoles y evitar el cruzamiento de las dos razas".

El libro de texto, explica Heras, no se pronuncia sobre los conceptos seleccionados, como tampoco lo hace Gizarte Zientziak 3, de la editorial Elkar, cuando cita a Arana: "Todos los maketos, grandes y pequeños, burgueses y trabajadores, sabios e ignorantes, buenos y malos, son enemigos de nuestra patria".

El honor de los vascos
FRANCISCO J. LAPORTA El País 3 Julio 2000

Apenas se empiezan a conocer datos sobre la situación de la libertad de cátedra en el País Vasco se impone por sí misma la evidencia de que tal libertad está gravemente amenazada. En todos los grados de la educación. A la intimidación permanente de profesores de universidad (ahí está como ejemplo la sañuda persecución del historiador Txema Portillo y sus compañeros del claustro de Vitoria) se ha añadido desde hace tiempo la presión constante en escuelas y colegios, una presión que incluye también las consabidas quemas de automóviles. Hasta entre algunos profesores de ikastolas con un proyecto educativo muy definidamente vasco se han dado coacciones de esta naturaleza.

Es obvio que esta situación no se circunscribe sólo a la libertad de los docentes. Como se ha puesto de manifiesto una vez más con la reciente muerte de un periodista y de un concejal, se trata de una serie de episodios que alcanzan a las más importantes libertades civiles y políticas de cualquier ciudadano. Lo más notable de esta situación es que se produce en unas condiciones inéditas en la historia de nuestro constitucionalismo. En efecto, hasta ahora podía afirmarse que en el País Vasco las libertades habían sufrido los mismos avatares y desdichas que en el resto de los territorios sometidos a nuestras leyes y constituciones. Cuando estuvieron reconocidas se ejercieron pacíficamente en todos lados; cuando fueron perseguidas legalmente todos tuvieron que sufrirlo. Ahora no. Por primera vez se produce una inversión singular: mientras que en los textos legales las libertades están reconocidas y garantizadas, en la vida social cotidiana de los territorios vascos se impone por el contrario una atmósfera de amenazas y coacciones que consigue desactivar la vigencia de las leyes. Esto es algo de una excepcional gravedad cuyo significado parece necesario analizar porque dibuja una situación extraña y nueva que pone en cuestión el funcionamiento mismo del sistema de garantías.

Se ha insistido mucho en que cuando nos las tenemos que ver con la libertad de cátedra, la libertad de expresión y pensamiento u otras libertades, no sólo estamos ante meros derechos individuales de unos u otros al ejercicio de una actividad sino ante ciertos valores colectivos que tales libertades realizan en la comunidad. La libertad de prensa, por ejemplo, no es sólo la libertad de este o aquel periodista sino una condición del libre flujo de información necesario en la sociedad democrática. La libertad docente no sólo es un privilegio de los profesores sino una condición del progreso de la ciencia y de la averiguación de la verdad. El corolario de esto es que quienes logran interceptar de hecho el alcance de esas libertades no sólo están limitando a este o aquel ciudadano; están poniendo en peligro bienes que pertenecen a toda la comunidad.

Para calibrar lo que significan estos abusos y vejaciones hay que tener presente que también con ellos se pone en juego uno de esos valores, individual y colectivo, del que apenas se habla y que sin embargo constituye a mi juicio el núcleo fundamental de la cuestión. Uno de los primeros defensores explícitos de la libertad de cátedra, Carl Theodor Welcker, argüía en 1840 de esta manera: "Se pueden emprender y aprobar transformaciones revolucionarias, pero no se encontrará ninguna que socave más las bases morales del honor y de la civilización de la patria alemana que la que quiera convertir las cátedras, que han de estar al servicio de la verdad eterna y de la justicia, en órganos dependientes del poder, de sus cambiantes opiniones políticas, de sus intereses y de sus pasiones". Sí, en efecto, parecerá extraño, pero se trata de eso, del honor, de las bases morales del honor de un pueblo. Coartar las libertades mediante la instauración de una violencia difusa e impredecible cercena el honor de los individuos y de los pueblos. Creo que no se ha llamado lo bastante la atención sobre este extremo fundamental.

En un trabajo ya clásico, el filósofo inglés J. O. Urmson escribía que héroes son precisamente aquellos seres humanos que "cumplen sus deberes en contextos en los que el miedo llevaría a la mayoría a no hacerlo". Lo que me importa ahora de esta definición no es que ayude a determinar la medida del heroísmo. Lo que hemos de percibir en ella es la relación que establece entre el miedo y la integridad moral. Porque esa relación es la que define la afrenta que se hace a un pueblo cuando se establece en él la realidad cotidiana de una violencia arbitraria e imprevisible. Para examinarla es mejor que evitemos deslumbrarnos por el héroe que se sobrepone al miedo y que nos detengamos un poco a observar con respeto a todos aquellos que vencidos por él abandonan el cumplimiento de algunos de sus deberes morales. No es difícil verlos todos los días en el País Vasco: son aquellos que afirman no saber nada, no haber visto nada, los que miran a otro lado, los que prefieren callar, los que cambian de conversación o cancelan el tema con un subterfugio. Esos que disimuladamente hurtan el rostro a las cámaras. Los que viven su barrio con temores y recelos porque nunca se sabe. Aquellos que, sean o no nacionalistas, piensan que tendrían que hacer algo o decir algo que no hacen ni dicen. Los colegas que callan en la reunión de la universidad, los vecinos que evitan una opinión, una manifestación o un pésame. Son decenas de miles, seguramente la mayoría: los hemos visto muchas veces y no nos cuesta trabajo alguno entenderlos y respetarlos porque sabemos que a nadie le es moralmente exigible arrostrar ese peligro sordo y castrante que flota en su ambiente. No son, pues, inmorales. No hacen aquello que no deben hacer. Tienen una justificación fundada para preferir el anonimato y el silencio.

Pero si exploramos con delicadeza el interior de sus mentes tendremos seguramente ocasión de ver algo importante. A pesar de todo, tampoco ellos pueden evitar experimentar un malestar. Quizás hasta se perciban a sí mismos como un poco sucios. No lo viven como una culpa, que no tienen, sino como una humillación. La humillación de verse forzados por el miedo a simular que ignoran una situación que les impide cumplir sus deberes morales. Seguramente con ello sienten una suerte de ausencia de honor. No, por supuesto, de aquel viejo honor calderoniano meramente exterior y retórico sino del honor como sentimiento de la propia estimación, como reflejo del respeto por sí mismo, como conciencia de la propia dignidad. Ese honor interior cuya presencia establece desde siempre el fundamento de la personalidad moral.

Esa tenue pero persistente sensación de indignidad, de la que sólo se liberaron temporalmente cuando la famosa "tregua", es el cáncer que está corroyendo lentamente al pueblo vasco porque determina la cancelación de su crecimiento moral como pueblo y desvirtúa cualquier decisión colectiva que pueda tomar. Ése es el verdadero "problema vasco": que la violencia instalada en su ambiente es la negación más radical de sus posibilidades como pueblo; precisamente la negación más patente del derecho de autodeterminación. Porque alguien interceptado por el miedo simplemente no puede decidir por sí, no puede determinarse. Caminarán, individual o colectivamente, hacia una u otra decisión, pero nunca será una decisión que ellos hayan tomado, sino una decisión que perciban en parte como ajena, como impuesta, como producto de sus miedos mucho más que como producto de su propia dignidad como individuos o como pueblo. Y será por tanto siempre una decisión falsa, postiza, es decir, una decisión que acaba en una salida estéril. Cualquiera que sea. Incluso si alguna vez toda esta larga y tortuosa pesadilla desembocara en la independencia del pueblo vasco como comunidad política, sería una salida que llevará en sí misma la semilla de su propia negación. Porque esa independencia no será algo que el pueblo vasco haya decidido y conseguido, sino algo que le ha sucedido, algo que le ha sido otorgado o impuesto mientras estaba lastrado por el miedo. Por ello, la verdadera razón para pedir con firmeza que cesen la violencia y las armas no es, como suele repetirse una y otra vez, la "paz". La paz sólo es el resultado externo de la no-violencia. La verdadera razón es interna, y es el honor de los vascos, una condición moral ineludible si se desea que estén en condiciones de decidir sobre su propio destino. Porque la violencia no sólo niega la paz, la violencia niega sobre todo la posibilidad de elegir el propio camino en libertad, y por ello niega, paradójicamente, aquello que alardea de pretender, el derecho de autodeterminación de los vascos.

Francisco Laporta es catedrático de Filosofía del Derecho en la UAM.

La «mesa-trampa»
Iñaki EZKERRA La Razón 3 Julio 2000

Cuando Carlos Iturgaiz hizo suyo un editorial de este mismo periódico diciendo que el foro de partidos en el que se había metido el PSE-EE con el PNV era una «mesa-trampa», probablemente no sospechaba el alcance de sus palabras. Él debía pensar que se trataba de una encerrona vulgar y corriente bien para ganar tiempo y darle oxígeno a la Legislatura vasca, bien para marear, quemar y acorralar al PP si se sentaba a esa mesa con el asunto del acercamiento de los presos de Eta o con cualquiera de las mil puertas traseras de la independencia: el Plan Ardanza, el Plan Herrero de Miñón, la vía Ollora, la autovía de Elkarri (o sea Leizarán 2), la autopista de Estella, la carretera de Eguiguren, el atajillo Benegas... Lo que no podía sospechar ni Iturgaiz ni nadie es que esa mesa-trampa a la que le querían invitar los socialistas era una trampa que éstos se habían hecho a sí mismos y contra sí mismos, lo cual no tiene precedentes en la historia política.

    La velocidad a la que corren las malas noticias en Euskadi y a la que se superponen unas sobre otras ha hecho que pase casi desapercibido el final escasamente glorioso y más bien ridículo de esa mesa-trampa que hizo nuestras delicias durante una semana entera y que era una «mesa de partidos» en el estricto sentido de la expresión, o sea por los pelos, ya que los partidos que la componían eran dos exclusivamente. Uno cree, sin embargo, que la mesa-trampa no debe marcharse así, tan a hurtadillas. No debemos dejar que se largue por la puerta trasera de la actualidad sin despedirse siquiera. La mesa-trampa no debe quedar impune. Y, para impedirlo, uno quiere dedicarle estas modestas líneas de sentido homenaje.

    En efecto, estamos ante un caso inédito. Hasta ahora las trampas las urdían los políticos para hacer caer a sus rivales ideológicos. Lo que no se había dado hasta ahora es la trampa diseñada contra el propio tramposo, una mesa-trampa como ésta, que no ha durado una semana y en la que los socialistas vascos han trabajado con encomiable entusiasmo a fin de autopropinarse un batacazo innecesario. Nadie les había pedido tan divertido sacrificio. Nadie echaba en falta esa trampa con efecto autolesivo. Nadie (ni su mayor enemigo) se hubiera atrevido a pedirles, a esperar tanto de ellos y contra ellos. La mesa-trampa ha sido una jugada maestra del socialismo vasco. Con ella ha conseguido engañar a todos aunque no se sepa exactamente para qué sirve el engaño y aunque éste le perjudique a ese partido en exclusiva. Han conseguido lo que no ha conseguido nadie: engañarse y cazarse a sí mismos.

    La verdad es que dentro y fuera de Euskadi, el PSOE se ha convertido en todo un experto a la hora de montar este tipo de iniciativas que se anuncian a bombo y platillo y de las cuales no se vuelve a saber nunca más. Está ya demasiado vista la historia de los cuatro caretos del aparato que se sacan la foto con la excusa de un proyecto lleno de expectativas que se volatiliza en ese mismo instante con los flashes de las cámaras y como si se tratara de un truco de magia Borrás. Antes que la mesa-trampa, el PSOE ideó, por su cuenta y sin ninguna ayuda nacionalista (hay que reconocérselo), las primarias-trampa, que sólo servían para evidenciar los chanchullos internos, o los candidatos-trampa, que iban a salvar el partido y siempre se terminaban desmintiendo como tales candidatos: Borrell, Alberdi, Totorica en el País Vasco...

    No es que uno lamente que haya fracasado la mesa-trampa dichosa. Por una vez falla lo que es bueno que falle. Simplemente es que uno se queda decepcionado de que se esfume de repente algo que se venía anunciando, perpetrando y temiendo desde hace años. Kant decía que la risa nace de contemplar «la súbita reducción a la nada de una gigantesca expectativa». Según esa sentencia, en Euskadi no deberíamos parar de reír. Esa definición da la clave de todo el mal llamado problema vasco. A esa definición responde perfectamente también la tregua-trampa de Eta y el pacto-trampa de Estella. En realidad a estas alturas ya no se sabe quiénes contagian a quiénes las desastrosas maniobras, los estilos torpes, las chapuzas, si los nacionalistas a los socialistas o a la inversa.

    La mesa-trampa representa un paso decisivo en el marrullerismo de nuestra vida política, una importante idiotez ultratáctica. Es la propia banalización del tacticismo político frente a la cuestión terrorista. Es la demostración más palpable y espectacular de que la maquinación por la maquinación no sirve para nada sino, a lo sumo, para que al maquinador se le vea el plumero de la carencia de discurso propio y de ideología. Es un desliz del cual el PSOE debería aprender alguna lección. De disgustar a buena parte de sus votantes con el llamado «giro vasquista», ese partido pasó a disgustar a todo su electorado con los bandazos a favor de ese giro y en contra. Con la mesa-trampa ya ni siquiera ha disgustado a nadie. Ya sólo ha desconcertado. Ya sólo ha inspirado pena y risa.

    No es que uno quisiera que la mesa-trampa tomara cuerpo. Sencillamente, éste es un ejemplo bien gráfico de una manera improvisada y chapucera de hacer, de juntarse cuatro para una foto ya caducada antes de que se publique, de rizar el rizo de la propia incompetencia. En realidad, la mesa-trampa es todo un símbolo de la política vasca poblada de partidos-trampa para la democracia (el PNV y EA); de michelines-trampa (Atutxa, Arregi o Azkuna, el alcalde que le negó una calle, en Bilbao, a José Luis López de Lacalle); de plataformas-trampa, como ésa de Rosa Díez en la cual sus miembros, más que apoyarla a ella, tratan de apoyarse en ella; de políticos-trampa como los del PSE-EE, que se hacen trampa a sí mismos y consiguen algo que nadie se esperaba: perder todavía más votos.

Fracaso del Pacto de Estella
Mª Enriqueta BENITO Portavoz de UA en el Parlamento Vasco La Razón 3 Julio 2000

El acuerdo entre nacionalistas que pretendió hacer un trueque con EH para cumplir el chantaje de Eta de cambiar paz por soberanía, y limitar las libertades a cambio de conseguir una tregua indefinida ha supuesto un enorme fraude que los ciudadanos supieron corresponder en las urnas respaldando las tesis constitucionalistas. Los nacionalistas han dado cobertura a las acciones violentas de la kale borroka, exculpando a los afines de Eta y mirando para otro lado cuando éstos atacaban a bienes y personas.

    La sociedad vasca ha dicho ¡basta ya¡ con la única voz que dispone para cambiar las Instituciones: el 12 de marzo en las urnas. Pero también tiene otras voces que se han expresado con contundencia y se expresaron cuando asesinaron al teniente coronel en Madrid, o cuando segaron la vida de Fernando Buesa y Jorge Díez o cuando han asesinado la voz de la libertad en la persona de José Luis López de Lacalle o cuando han acabado con el concejal Jesús María Pedrosa.

    Sin embargo, los nacionalistas siguen empecinados en no salir del acuerdo de Estella, quizás por no revelar lo evidente: que han fracasado. Siguen empeñados en sus tesis independentistas y señalan con el dedo a los que después los terroristas se encargan de extorsionar.

    Los nacionalistas han dado un paso tibio con respecto a Udalbiltza pues sólo aplazan una reunión. Pero qué pasa con Estella, si como dicen ellos la declaración de Lizarra-Garazi está hecha única y exclusivamente en clave democrática, dónde queda la democracia cuando se asesina y se conculcan derechos. ¿Se puede compartir espacio democrático con quien no condena y, por el contrario, jalea a Eta para que siga en su empeño?

    El lehendakari Ibarretxe ha afirmado que Estella es un instrumento que queda invalidado si hay violencia. Por lo tanto fracasó, pero no sólo la violencia invalida Estella sino que también invalida este foro el que sólo están presentes partidos nacionalistas y más de la mitad de la ciudadanía no está representada.

    El lehendakari debe buscar lo que tiene delante suyo hace mucho tiempo: un espacio donde los demócratas puedan sentarse para recuperar la unidad de acción del conjunto de los partidos, teniendo muy claro que no se puede utilizar la violencia con fines políticos y que el referente que tenemos que dar a la sociedad es la de la unidad para combatir con rotundidad la violencia, el terrorismo y a los violentos. Ese Foro no debe inventarse, se llama Ajuria-Enea y sus contenidos están vigentes y en todo caso revisables.

    En pocas ocasiones en la historia de nuestro país las libertades han estado tan comprometidas como en el momento presente. Eta sigue amenazando y ejecutando con sus acciones terroristas, y la espada de Damocles sigue sobre las cabezas de los vascos, los terroristas de la acción callejera siguen campando a sus anchas mientras jueces timoratos sentencian contra ertzainas insultados o liberan con sospechosa prevaricación a quien ha dejado como prueba del delito sus dedos al lanzar artefactos explosivos. Es decir, la Justicia se halla secuestrada por el miedo, como muchos otros colectivos vitales para el funcionamiento de la sociedad vasca.

    Por ello resulta una emergencia vital para el funcionamiento y el progreso de Euskadi que el lehendakari recomponga el Pacto de Ajuria Enea.

    No hay otro camino. La solución a la violencia no es ceder o complacer al chantajista sino restablecer el Estado de Derecho.

Querellarse contra la Academia
Luis GONZÁLEZ SEARA La Razón 3 Julio 2000

  Algún ente vernáculo de la Autonomía vasca ha dicho que se van a querellar contra la Academia de la Historia, por haber ésta puesto de manifiesto lo que puede comprobar cualquiera: la tergiversación, ocultación e ignorancia de la historia de España que se muestra en un gran número de los libros de texto que deben estudiar los escolares de muchas Comunidades Autónomas, empezando por la del País Vasco. 

Dicen los portavoces del ente que la Academia les tilda de racistas, xenófobos y otras cuantas cosas más. La Academia no les tilda de nada: se limita a constatar la xenofobia o la ignorancia presentes en los libros de texto que circulan con el beneplácito, al menos, de las autoridades del País Vasco. Pero, además, para descubrir la xenofobia y la ignorancia histórica allí reinantes, ni siquiera hace falta ver cómo se reflejan en los libros de texto: basta escuchar un discurso de Arzallus o una declaración del mismísimo lendakari, que acaba de decir que Euskadi existe mucho antes que el Estado español, frase que, por sí sola, revela océanos inmensos de ignorancia y de confusión mental. Euskadi, como organización y forma política sólo existe, en el mejor de los casos, desde los días de la Segunda República Española, y el Estado español se remonta, al menos, hasta los días de los Reyes Católicos, si se quieren utilizr las categorías vigentes en la historia y en la ciencia política europeas. 

Si hablamos en términos más culturales, en la época del Imperio Romano ya existía una cosa que se llamaba Hispania, es decir, España, cuyos habitantes cultos se comunicaban entre sí con una lingua franca llamada latín, mientras en lo que ahora es el País Vasco no existía Euskadi alguna, sino una serie de tribus y pequeños pueblos que ni siquiera coincidían en un idioma entendible para los habitantes de valles vecinos. Mezclar los conceptos y las realidades políticas de hoy con las mitologías, leyendas y falsificaciones ideológicas del pasado, para que se ajusten a un discurso descabellado y falto de la menor consistencia, sólo conduce a que, en cualquier momento, cualquier Academia le deje a uno en evidencia. 

Y, en ese caso, resulta ridículo enrabietarse contra la Academia pues, como reza un viejo dicho, arrojar la cara importa, que el espejo no hay por qué. Cuenta Talleyrand en sus Memorias que, en los días gloriosos de Napoleón en Erfurt y Weimar, rodeado de grandes intelectuales como Goethe y Wielland, el emperador manifestó su escasa simpatía por Tácito, al que acusaba de detractor de la humanidad, debelador de los crímenes imperiales y cronista de las causas judiciales de Roma. Wielland salió en defensa del historiador: «V. M. dice que al leer a Tácito sólo ve a delatores, asesinos y bandidos; pero, Sire, eso era precisamente el Imperio Romano gobernado por los personajes que describe la pluma de Tácito». Antes de querellarse contra la Academia, los portavoces del ente vernáculo deberían leer a Tácito. Ayuda a recuperar el tiempo perdido.

La enseñanza en las «ikastolas»
José Antonio SÁNCHEZ La Razón  3 Julio 2000

La Real Academia de la Historia ha presentado recientemente un informe sobre la enseñanza de la historia en los colegios españoles, informe que ha levantado una gran polvareda política y periodística. Que a estas alturas algunos se hayan sorprendido por la denuncia de la Real Academia, es algo que produce asombro, pasmo y estupor. Que en determinadas Comunidades Autónomas se manipula y tergiversa los acontecimientos históricos españoles es algo evidente, conocido y obvio. Pero lo que más nos sorprende de todo es la sorpresa que ha provocado el informe. Parece como si acabáramos de descubrir el Mediterráneo. Es verdad, como dice el informe de la Alta Institución, que la educación en las «ikastolas» se inspira en ideas que favorecen el racismo, pero nada de esto es nuevo, ya que hace muchos años que se puso en práctica la medición del cráneo de los escolares como mérito para superar el acceso a determinadas «ikastolas». Tampoco la estupidez del Rh es nueva.

    Lo grave de la educación en algunas zonas de España no es sólo lo que no se enseña, sino lo que se enseña. Claro que muchos niños españoles nada saben de la Reina María de Molina, pero algunos son ilustrados sobre las formas de fabricación del «cóctel molotov». Los periódicos han publicado hasta la saciedad que en algunas «ikastolas» se enseña a odiar a España, a fabricar explosivos y las más refinadas técnicas de secuestro. Pero nadie ha dicho nada ni nadie ha hecho nada.

    Hace años, en el País Vasco, y con financiación pública, se organizó unos cursillos de verano. Un niño español, que osó hablar en español en España, fue castigado a cargar una mochila llena de piedras y a portar en su cuello un cartel con la leyenda «soy español». ¿Se acuerdan? Nadie hizo nada. La Fiscalía del Estado (antes del Reino) miró para otro lado y sólo protestaron los padres del niño español que fue castigado por hablar español en España.

    En materia de enseñanza no hay tiempo pasado, sino tiempo perdido. Parte de una generación, perteneciente a la clase económica más débil, ha sido castigada a soportar la esclavitud de la ignorancia por una clase política pequeña y mediocre que ha estado enviando a sus hijos a lugares donde la enseñanza no ha sido planificada por ellos. Alguien, tarde o temprano, tendrá que responder por semejante despropósito.

    La Real Academia ha cumplido, aunque muy tarde, su misión. Todo lo dicho en su informe era ya conocido y ahora sólo resta que los poderes públicos pongan las cosas en su sitio para evitar que la mentira y la manipulación conviertan culturalmente en débiles a una parte importante de los estudiantes españoles. Algunos mediocres, escocidos por las verdades del informe de los académicos, han reaccionado como se esperaba de ellos, con el insulto y con la elocuencia del mulo.

    La Academia tiene razón, pero mucho nos tememos que todo siga igual.

Mitología, utopía, historia
Por CÁNDIDO ABC  3 Julio 2000

LA modulación se da en la interpretación y cada uno interpreta la historia según su parecer. Y si hablamos de tres culturas, la cristiana, la judía y la musulmana, ¿por qué no podemos hablar de tres historias, o de cinco, o de diecisiete? ¿Que así serían diecisiete transformaciones metafóricas de la historia que no darían siquiera literatura, sino política? «Lo» político y no «lo» histórico es la expresión elocuente de la identidad, el «ego sum qui sum» de los entes autonómicos en su marcha hacia entes absolutos. Yo soy el que soy, o sea, un superego, y además un superego «sui generis». Nunca me he sentido tan sistemáticamente siendo el que soy en mi mismidad como la vez que vi un mapa enorme de Asturias, para mí el verdadero mapamundi, en el que, por ejemplo, el río Nalón parecía el Mississippi. Y estoy hablando de un pueblo cuyo talento crítico, y no es porque yo lo diga, lo dice Salvador de Madariaga, le salva casi siempre de profesar tonterías colectivas. 

La Academia de la Historia habla de las «imágenes míticas» que pueden derivarse de una «Historia de España homogénea», peligro tan cierto como el de las imágenes utópicas que dan no ya una Historia de España heterogénea, sino las historias de unas regiones políticas que niegan el hecho general, anterior y decisivo para su formación como es el de la Historia de España. 

En los tiempos sin emociones políticas del franquismo, la única diferencia entre vascos y andaluces era, supongo, la cocina, y a partir de ese reduccionismo la homogeneidad venía impuesta. Eso daba la «imagen mítica» del español inmodulado, lo cual suscitó en la historia más de una rebelión en Castilla, en Andalucía, en Cataluña o en Aragón. Pero de la mitología hemos pasado a la utopía. De negar la existencia del vasco y del catalán como tales, para que existiera únicamente el español, se ha pasado a negar la realidad histórica en la que se forjaron los vascos y los catalanes, la realidad de España, infundiendo emoción política a una realidad medio inventada, es decir, a una irrealidad. 

Y así llegamos al «no lugar de la utopía», lo que no quiere decir que el sentido intencional de la utopía no pueda, a redropelo de los hechos, modificar la realidad. Oscar Wilde, un maestro de la perfección pequeña, escribió que «un mapa del mundo que no incluya el país de la Utopía no merece siquiera un vistazo». Si la utopía no tiene lugar, no tiene sitio por definición, habrá que buscárselo escribiendo libros de historia. Así como el mito es una fe y una emoción, una irracionalidad, la utopía tiende a las demostraciones lógicas. Es pensamiento, como lo era el de Tomás Moro en su «Utopía» de 1516. 

Pero como en el fondo de toda utopía hay una idea mítica, conforme escribe Manuel García-Pelayo («Las transformaciones del Estado contemporáneo») las imágenes utópicas de la nación vasca, de la nación catalana o gallega y de todas las demás pasan a ser «imágenes míticas», de manera que la pretensión de verdad mental (utopía) se transforma en una verdad vital (mito) indisolublemente unida a la existencia de un grupo. Y ya estamos donde estábamos, en los severos tiempos a los que se ha referido Pujol, sólo que hoy el centralismo mental es el de los entes autonómicos. Ahora bien, un sistema de creencias, verdaderas o falsas, forman parte también de la civilización que las contiene con la misma legitimidad que el arte o la agricultura que le son propios. Nadie hubiera sido quien para decirle al hombre de Altamira que su pintura era genial pero que él era un estúpido por adorar al sol, o a los árboles, si es que los adoraba. Era su civilización al completo. Y así como aquel antepasado no era aún lo bastante maduro para pasar sus supersticiones al folklore, ahora vemos a algunos contemporáneos que pasan el folklore a la historia. 

Lo malo es el empastelamiento, la confusión entre historia y estrategia, más cuando los textos van dirigidos a la enseñanza. Sería tendencioso negar el derecho de las personas a darle sentido a las cosas. Lo tendencioso es negar que las cosas son como son, al margen del sentido que les podamos dar. La Academia vino a decir que una cosa es que mires por una ventanilla u otra del tren, y otra muy distinta que te inventes una guía de ferrocarriles para que el maquinista te lleve por donde tú quieres.

¿Y la RAE?
ANTONIO BURGOS El Mundo  3 Julio 2000

Muy bueno lo suyo, don Gonzalo Anes, pero aquí me tiene usted, sentado a la puerta de mi casa, como un moro (perdón, un norteafricano), esperando que pase el cadáver de la lengua española, a ver si don Víctor García de la Concha le escribe un gorigori como usted ha entonado el réquiem mozartiano por la enseñanza de la Historia. Muy bien lo que ha dicho la Real Academia de la Historia, pero, en este puerto de arrebatacapas de la cultura, ¿la Real Academia Española no tiene nada que decir? No me refiero sólo a los libros de texto de Lengua y Literatura, sino a la sumisión reverencial con que, en los medios hablados y escritos, la española está con respecto a las otras lenguas peninsulares. Pones el telediario de TVE y haces un curso de inmersión lingüística en catalán, vascuence y gallego. A la fuerza hemos aprendido a decir Generalitat, Udalbiltza, Parlament, ertzaina, Girona, Xunta, ikastola. Los mismos telediarios que no dicen ni escriben Milano o Freiburg, sino Milán o Friburgo, nos enseñan que Fuenterrabía es Ondarribia; Estella, Lizarra; Lérida, Lleida; y La Coruña, A Coruña.

En correspondencia, me decía yo, cuando hablen en catalán o en vasco y escriban en sus periódicos, los topónimos y títulos de instituciones nacionales los pondrán en español. No sé en ese Boletín Oficial de la Sangre llamado Gara, pero en los diarios en catalán que acabo de ver en Internet, le tienen a la lengua española el mismo respeto aproximadamente que en Puerto Banús a una patera. Yo me creía que como el telediario de La 1 dice Generalitat, el Avui iba a poner Canarias. Pero no: es Illes Canàries. Y que como la prensa de Madrid pone Convergencia i Unió, con i latina, en El Periódico en catalán pondría Zaragoza. Pero no: es Saragossa. Así que nosotros diciendo Gobernació y Parlament hasta con fonética catalana y ellos, del tirón, Ministeri d' Afers Estrangers y Congrès dels Diputats. Nosotros llamando honorable a Pujol (que ya es llamar), y Aznar allí es el cap del Govern. Yo, venga a escribir Catalunya, como si mi teclado no tuviera eñe, y allí ponen el nombre de mi tierra completamente Cifesa y pandereta: Andalusia. Con ese. Arsa y toma y olé.

Esto, señor García de la Concha, ¿no es sumisión vergonzante del español? Iba a decir que la situación del español en la propia España no es para tirar cohetes. Pero, hablando de cohetes, me acaban de anunciar desde Navarra (Nafarroa, vamos) que van a comenzar las fiestas sanfermineras y que el disparo del Txupinazo será el día 6, a las 12 del mediodía. Yo había leído en Hemingway y en García Serrano que aquello era el chupinazo. Por lo visto, estaba completamente equivocado. Ya saben: ahora es Txupinazo. Ah, y no vayan a decir eso tan españolista de Pamplona. A Iruña hemos de ir con una media y un calcetín. Ante el silencio de la RAE.    De katxondeo.      www.antonioburgos.com

Proetarras lanzan un cóctel molotov a dos ciudadanos que les plantaron cara en Irún
VITORIA. J. J. Saldaña ABC  3 Julio 2000

Dos personas sufrieron ayer heridas leves al enfrentarse en Irún a un grupo de encapuchados que acababa de prender fuego a varios contenedores y había lanzado cohetes a sendas patrullas de la Ertzaintza y de la Policía Local. Mientras, en Oyarzun, los junteros del PP abandonaron el pleno de las Juntas de Guipúzcoa al negarse el alcalde, de EH, a retirar un cartel a favor de los presos etarras.

Los altercados se iniciaron a las once y veinte de la noche del sábado en la plaza Urdanibia de Irún, localidad que se encuentra en fiestas. Los proetarras, que cubrían sus rostros con capuchas, cruzaron varios contenedores de basura en la calle y les prendieron fuego. Algunos de los vecinos que vieron los altercados avisaron a la policía y al lugar se trasladaron una patrulla de la Ertzaintza y otra de la guardia urbana. Cuando llegaron los efectivos policiales, los radicales lanzaron varios cohetes pirotécnicos, que no causaron daños personales ni materiales.

Cuando el grupo de encapuchados emprendió su huida por una de las calles adyacentes al lugar de los disturbios, se encontró con dos personas, hermanos de unos cincuenta años, que les recriminaron su actitud. En ese momento, los encapuchados les arrojaron un cóctelmolotov que les causó diversas heridas de carácter leve de las que fueron tratados en un centro hospitalario. Después de la huida de los proetarras, los vecinos avisaron a la Ertzaintza de la existencia de una caja en el río, con 20 cóctelesmotolov en su interior, que fueron llevados a dependencias policiales.

Desde el PP de Guipúzcoa, su presidenta, María San Gil, condenó el ataque contra los dos vecinos de Irún y reclamó al PNV que rompa «con quienes los respaldan». En un comunicado de prensa, San Gil sostiene que estos hechos suponen «la constatación de que todos los ciudadanos sufrimos la amenaza de quienes quieren imponer a toda la sociedad su régimen de terror e imposición».

Asimismo, la dirigente del PP denuncia que «los vascos estamos asistiendo al azote de la violencia callejera que cada fin de semana nos impide la convivencia pacífica sin que nada cambie en la actitud de algunos partidos». En este sentido, pidió al PNV que rompa con EH en todas las instituciones vascas, ya que «Ibarretxe debe ser el lendakari de todos los vascos y anteponer la paz a cualquier otra reivindicación política», algo «que no está haciendo».

POLÉMICA SESIÓN
Por otra parte, los junteros del PP de Guipúzcoa abandonaron ayer el pleno itinerante de las Juntas Generales, celebrado este año en Oyarzun, después de que el alcalde de esta localidad, Xabier Iragorri, de EH, no accediera a retirar de la sala un cartel a favor de los presos etarras. Mientras los ocho junteros del PP abandonaban el pleno, los catorce de EH se levantaron y aplaudieron al alcalde. El juntero del PP, Iñigo Manrique, sostuvo que su grupo había abandonado la sala porque «nos negamos a estar presididos ni por ETA, ni por EH».

Mientras, medio centenar de personas, entre ellas varios junteros de EH, se concentraba a las puertas del Ayuntamiento con una pancarta en la que se podía leer, en euskera: «Por los derechos de los presos. Respetad la palabra de Euskal Herria». Los concentrados aguardaron a la salida de los junteros del PP y del PSOE a los que increparon con gritos como «PP-PSOE asesinos».

El diputado general de Guipúzcoa, Román Sudupe, del PNV, aseguró que se sentía «satisfecho» por el desarrollo de la sesión y precisó que la petición del PP de retirar el cartel correspondía al presidente de las Juntas, Iñaki Alkiza, de EA, quien, a su vez, indicó que «respetaba» la decisión del alcalde de Oyarzun.

EL HEREDERO DE PUJOL
Editorial El Mundo  3 Julio 2000

El entorno más cercano a Jordi Pujol está dejando las cosas claras en cuanto al futuro de CDC. El conseller de Economía de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, recibe, durante estos días, los apoyos suficientes como para que nadie discuta quién será el sustituto de Pujol.

Nunca hasta ahora las declaraciones habían sido tan concretas. Sobre todo, porque vienen de parte de los hijos del propio Pujol, por un lado, y de sus más directos adversarios dentro del propio partido, por otro. Pero en esta cuestión, quien más tiene que posicionarse es el propio Pujol. El president puede convertirse en el peor enemigo del sustituto elegido. Debe dejar las cosas claras y ser concreto cuando se le pregunte al respecto. Está en juego el futuro de un partido, Convergència, forjado a imagen y semejanza de su líder, y sustentado durante más de 20 años en su figura.

El otro enemigo está en las filas de su compañero de viaje, Unió. Duran Lleida no está tomando partido, sorprendido por la rapidez de los acontecimientos. El caso Pallarols, que afectó al departamento de Trabajo donde Unió tenía una importante influencia, le fuerza a mantenerse en silencio, de momento. Esta indefinición provoca que nadie hable, ni por asomo, de la unificación de los dos partidos en un futuro.

Artur Mas, de convertirse en el secretario general de CDC, sería el más directo militante del partido de Pujol a presentarse como candidato a la Presidencia de la Generalitat. Sería la segunda vez que Mas y Maragall se enfrentarían en una contienda electoral. Esta es una de las mejores referencias del, durante mucho tiempo, delfín de Pujol: su pasado municipalista como concejal en el Ayuntamiento de Barcelona. Cercanía con la población y habilidad en la gestión son las dos cualidades que Pujol ha encontrado en su hombre. 

Egibar y los que «aniquilan» de verdad
Impresiones El Mundo  3 Julio 2000

El portavoz del PNV, Joseba Egibar, defendió ayer la necesidad de suscribir un «acuerdo mínimo básico» entre quienes «quieren a Euskadi» para hacer frente a los que pretenden «la aniquilación del nacionalismo». Primer problema: su empeño en identificar el amor al País Vasco con el nacionalismo. Es exclusivismo puro. Segundo: cuando habla de «aniquilación», lo hace en un sentido figurado -él sabe de sobra que nadie defiende, ni de lejos, que se extermine físicamente a los nacionalistas vascos-, pero se olvida de que algunos de los que, según él, «quieren a Euskadi», sí pretenden la aniquilación física de los que no comulgan con el ideario nacionalista. Anteayer, en Irún, un hombre que reprochó a los violentos sus excesos fue atacado al grito de «¡Hay que matar a ese fascista español!». Su hermano, que salió en su defensa, también fue agredido. Eso sí que es voluntad de aniquilación. Literalísima.

El terrorismo urbano aumenta en un 30,7% respecto al año pasado
298 acciones violentas en el primer semestre
Madrid EL PAÍS  3 Julio 2000

El terrorismo callejero en el País Vasco y Navarra, con alguna manifestación aislada en Cantabria, se ha incrementado en un 30,7% durante el primer semestre de 2000 -hasta el 29 de junio- en relación con el mismo periodo de 1999. En concreto, se ha pasado de 228 acciones vandálicas a 298. El año precedente, la mayor parte del cual -hasta noviembre- coincidió con el alto el fuego de ETA, se produjeron 390 en total.

La kale borroka, lucha callejera o terrorismo urbano se ha incrementado sustancialmente en el primer semestre de 2000 respecto al de 1999: de 228 acciones a 298, un 30,7% más. Es cierto, no obstante, que la mayor parte del año pasado -hasta noviembre- coincidió con el alto el fuego declarado por ETA en septiembre de 1998, circunstancia que quizá influyese en los grupos radicales.

Según datos de Interior, esta práctica violenta se intensificó en 1995, cuando hubo 924 casos. Hasta entonces habían oscilado entre los 130 de 1987 y los 500 de 1992. En 1996 se estableció el récord: 1.135. Una cifra que se redujo a 971 en 1997 y a 489 en 1998.

Ahora, sin embargo, la kale borroka tiende a intensificarse. ETA ha cometido cinco asesinatos desde su vuelta a las armas: los de Pedro Antonio Blanco, teniente coronel del Ejército, en enero; Fernando Buesa, dirigente socialista, y Jorge Díez, el ertzaina que le escoltaba, en febrero; José Luis López de Lacalle, fundador del Foro Ermua y columnista de El Mundo, en mayo, y Jesús María Pedrosa, concejal popular, en junio. Paralelamente, sus colaboradores ciudadanos han llevado a cabo desde enero 298 atentados.

Vizcaya, con 107 episodios, es la provincia vasca que más ha sufrido el terrorismo urbano en estos meses. Le sigue Guipúzcoa, con 96. Curiosamente, Navarra, con 62, supera a Álava, la menos nacionalista, con 32. Cantabria también ha padecido uno. Enero, con 84, ha sido el mes más conflictivo, por delante de mayo, 53; abril, 46; febrero, 44; marzo, 39, y junio, 32.

Atentados más relevantes
Los más importantes han sido por orden cronológico los siguientes: en enero, el lanzamiento de 54 cócteles mólotov contra el cuartel de la Guardia Civil de Galdakao (Vizcaya), el de 13 contra el de Durango (Vizcaya), el de nueve contra la Comandancia de San Sebastián y el de cinco contra la vivienda de un policía nacional en Villava (Navarra), así como los ataques contra las de la portavoz socialista y un agente en Lejona (Vizcaya) y, por error, la de un vecino de un edil también del PSE en Getxo (Vizcaya); el incendio de la estación de Portugalete (Vizcaya) y la paliza a un joven que arrancó en San Sebastián un cartel pro huelga general.

En febrero también se atentó contra la casa de López de Lacalle, más tarde asesinado, y fue apedreada la del artista Agustín Ibarrola. Además, un concejal del PNV resultó herido leve por la explosión de un artefacto y la Subdelegación del Gobierno en Vitoria fue asimismo blanco de los cócteles.

El marido de una edil del PP en Basauri (Vizcaya) sufrió lesiones en marzo en una acción contra su domicilio. Otros atacados fueron el de los padres de un periodista de El Correo , en Bilbao; el de una hermana de un ex concejal socialista, en Amorebieta (Vizcaya), y el de un vecino de uno del PP en Getxo. También se lanzaron 40 cócteles contra la Guardia Civil en Bilbao.

En abril, una juntera del PSE en Hernani (Guipúzcoa) sufrió hasta tres ataques: en uno fue detenida una persona que pretendía quemar el coche de su esposo y en los otros se arrojaron pinturas y piedras contra su cafetería. Además, un vecino de un policía de Villava fue herido en un atentado.

En mayo, por fin, el bar del marido de la juntera fue destruido. Además, se dañó árboles del bosque pintado de Ibarrola y se tiraron artefactos contra la residencia de una militante del PP en San Sebastián.

Por último, en junio, se incendió una oficina de Hacienda en Rentería (Guipúzcoa) y en Las Arenas (Vizcaya), donde ETA puso un coche bomba en un barrio mayoritariamente de empresarios, se lanzaron cócteles contra una sede de El Correo . Asimismo, se colocaron explosivos en la Comandancia de Marina de Bilbao.

Pujol modera su discurso nacionalista y descarta un pacto con Esquerra en Cataluña
El presidente tranquiliza a sus socios de Unió al afirmar que CDC no se moverá del centro
JOSEP GARRIGA, Barcelona El País  3 Julio 2000

Convergència Democràtica (CDC) no va a escorarse a posiciones ideológicas que le hagan perder su centralidad política en Cataluña. Así lo advirtió ayer el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, para quien está claro que ni el sector más soberanista de su partido, ni el PP ni los socialistas catalanes con sus envites conseguirán que CDC tome decisiones que vayan en contra de su talante, o sea, aliarse con los independentistas de Esquerra y adoptar planteamientos más nacionalistas. "No vamos a tirarnos a la piscina" ni a "hacer de saltimbanqui", subrayó. El discurso centrista también le sirvió a Pujol para tranquilizar a sus socios de Unió, inquietos por el giro soberanista que puede tomar CDC con Artur Mas a la cabeza.

En pleno debate precongresual y ante las numerosas familias ideológicas que afloran en su formación, Pujol empleó la mayor parte de su discurso de clausura de la XI Escuela de Verano en defender a ultranza el proyecto de Convergència, cuyo éxito, a su juicio, se debe a que el partido siempre ha ocupado el centro político e ideológico en Cataluña. Por ello, sería una equivocación modificar el rumbo. "Lo importante", manifestó Pujol, "es no perder el camino, sobre todo cuando el camino que hemos recorrido es el adecuado. La dirección ha sido buena".

Las palabras del presidente catalán tenían como únicos destinatarios a quienes apuestan por que Convergència acentúe su perfil más nacionalista y opte en Cataluña por Esquerra Republicana (ERC) como socio parlamentario, alejándose del PP.

En clave interna, Pujol daba así un toque de alerta al sector más nacionalista de su partido, que poco a poco no sólo va copando las estructuras de poder de CDC y del Gobierno de la Generalitat, sino también la designación de delegados para el congreso de noviembre. "No nos tenemos que dejar arrastrar hacia ciertas polémicas nominalistas", subrayó Pujol.

Proyecto de España
Ayer mismo se conocía un documento firmado por el colectivo Sinapsi en el que se defiende una estrategia soberanista que supere el actual marco constitucional y estatutario. "Nuestra prioridad no es la España plurinacional, sino la Cataluña nacional; no podemos sucumbir reiteradamente ante el interés general", se afirma. El documento está firmado, entre otros, por el diputado Carles Campuzano y la consejera catalana de Enseñanza, Carme Laura Gil.

Aunque Pujol no citó este documento, sí replicó indirectamente a su contenido cuando defendió la conveniencia de que Convergència participe en la gobernabilidad de España. "Nuestro proyecto no se termina aquí [en Cataluña], porque existe el proyecto de España, en el que queremos estar e involucrarnos, aunque existan diferencias respecto a la idea de España y a la que tienen ellos de Cataluña".

El presidente repitió por activa y por pasiva que Convergència se mantendrá en el centro político. Por tanto, no habrá pacto con ERC a pesar de los diferentes envites. "No vamos a hacer de saltimbanqui", respondió Pujol al líder de los socialistas catalanes, Pasqual Maragall, que esta semana en el Parlamento catalán le apremió a "gobernar, aunque sea con ERC". Y el líder de CDC remató la idea: "No nos tiraremos a la piscina. Cuando lo tengamos que hacer ya lo haremos, pero no porque nos empujen los otros, que son los que quieren ocupar nuestro espacio". Otra respuesta sin ambages al líder de ERC, Josep Lluís Carod Rovira, quien en los últimos días le ha instado a abrir negociaciones para alcanzar un pacto de legislatura.

En opinión de Jordi Pujol, Convergència debe centrarse en lo que ha sido su devenir político durante 20 años: practicar una política dirigida a las personas, incrementando el bienestar colectivo y procurando el progreso de Cataluña, según dijo. Incluso anteponiéndolo a "crear conciencia nacional". Todo ello sin renunciar a las reivindicaciones de mayor autogobierno y de una mejora del sistema de financiación.

El tono moderado y políticamente de centro que Pujol empleó en su discurso sirvió también para tranquilizar a sus socios democristianos de Unió, que de manera reiterada han expresado sus dudas sobre el salto soberanista que ha dado CDC. El presidente catalán, que se mostró optimista respecto a la continuidad de la coalición de Convergència i Unió, señaló: "Estamos bien orientados [CiU] para continuar ocupando el centro nacionalista catalán, no sólo en el sentido político y social, sino también en el de los intereses del máximo posible de catalanes situados en posiciones no extremistas".

El presidente catalán evitará la confrontación con el PP
J. G, Barcelona
Jordi Pujol pronunció ayer, en la clausura de la XI Escuela de Verano de Convergència, uno de sus discursos más moderados de los últimos meses y evitó entrar al trapo de las últimas declaraciones de José María Aznar en Manila en las que pedía al presidente catalán que asumiera "con naturalidad" la mayoría absoluta del Partido Popular y reconociera su minoría en el Parlamento catalán. Pujol dijo que su partido evitará la confrontación con el PP.

De esta forma, el líder de Convergència recurrió a eufemismos y críticas veladas para responder los ataques de los conservadores, pero siempre en tono conciliador: "No se nos escapan las dificultades, pero es evidente que no podemos renunciar a nuestras demandas [nacionalistas], sin embargo, lo tenemos que hacer sin dejar arrastrarnos a situaciones de confrontación que sean las estrictamente necesarias". No obstante, cuando fue preguntado por las últimas discrepancias (desfile militar; decreto de libertad de horarios y descuentos en los libros de texto; decreto de humanidades, informe sobre la enseñanza de historia) el presidente de CDC comentó: "No voy a contestar estas declaraciones. Pero por lo que puedan tener de fondo, para mí tienen mucha importancia".

Los representantes de Unió Democràtica de Catalunya (UDC), el partido coaligado a la formación que preside Pujol, criticaron a Aznar. El portavoz, Jordi Casas, le recordó que "el único objetivo que CiU tuvo en la pasada legislatura, cuando el PP no tenía mayoría absoluta, fue garantizar la estabilidad política".

El presidente del PP catalán, Alberto Fernández Díaz, replicó a CiU que lo que crea tensiones en sus relaciones no es "la inexistente prepotencia" de su partido, sino "la debilidad y fragilidad" de la coalición y su "grave problema de adaptación al nuevo escenario político", marcado por la dependencia del PP en el Parlamento catalán.

«Mata a ese fascista español»
Un grupo de radicales apalea y lanza cócteles molotov contra dos hermanos que les sorprendieron con material de «kale borroka»
RAFAEL HERRERO El Mundo  3 Julio 2000
SAN SEBASTIAN.- Un grupo de 15 jóvenes encapuchados agredió con cócteles molotov en la noche del sábado a dos vecinos de Irún que les increparon cuando observaron que portaban material de violencia callejera. Ambos sufrieron quemaduras de carácter leve al ser alcanzados por un cóctel molotov, y uno de ellos requirió además varios puntos de sutura en la cabeza.

Los radicales golpearon a uno de los hermanos en la cabeza con un tubo y le propinaron puñetazos y patadas cuando se encontraba en el suelo. Además, el herido fue alcanzado por un cóctel molotov que uno de los agresores lanzó al comprobar que otra persona acudía en su auxilio. El artefacto afectó también a este segundo hombre, hermano del agredido, quien también sufrió heridas leves. Ambos residen en Irún y cuentan con alrededor de 50 años de edad.

Según relataron a este diario testigos presenciales de los hechos, la agresión se registró alrededor de las 23.20 horas del sábado, mientras un nutrido grupo de vecinos se encontraba en las inmediaciones de la ermita de Santa Elena de Irún presenciando los fuegos artificiales que ponían el punto final a las fiestas de esta localidad.

Ante estas personas pasaron alrededor de 15 encapuchados que protegían sus manos con guantes y que se dirigieron a la parte trasera de la ermita. Los encapuchados se aprovisionaron de material de kale borroka, en concreto varias lanzaderas y «dos o tres cajas llenas de cócteles molotov».

«Un hombre que estaba allí, al verlos, les preguntó que a dónde iban con eso y la respuesta fue un golpe en la cabeza con un tubo de los que usan como lanzadera», afirma un testigo presencial.

El hombre agredido, cuya identidad no fue facilitada por la Ertzaintza, cayó al suelo mientras los encapuchados le propinaban patadas y puñetazos. «Estaban todos en silencio, menos uno que gritaba "!mátalo, mata a este fascista español¡"».

Un hermano de la víctima acudió a defenderla, momento en el que cayó entre ellos un cóctel molotov que provocó que la ropa de ambos comenzara a arder. El que había recibido el golpe en la cabeza se encontraba inconsciente, por lo que ha recibido las mayores quemaduras. «Había bastante gente y rápidamente lograron apagar el fuego del que estaba en el suelo, que además estaba sangrando por la cabeza», recuerda angustiado el testigo. Esto no evitó que la víctima sufra quemaduras en un pie, el pecho y una mano.

La otra persona afectada logró sofocar por sí misma el fuego de su ropa. «En ese momento, uno de los encapuchados que llevaba una caja se cayó al suelo y, como le iban a coger, tiró otro cóctel», relata otra personas que se encontraba en el lugar. Este segundo artefacto volvió a prender en la ropa del hermano del primer agredido, aunque de nuevo logró apagar el fuego rápidamente.

Mientras los encapuchados emprendían la huida, un tercer hombre se enfrentó a ellos y llegó a propinar una patada a uno de los radicales, que le respondió con un nuevo cóctel, aunque éste no llegó a arder.

Los encapuchados abandonaron el lugar, pero dejaron allí una caja que contenía cerca de 20 artefactos incendiarios. Los vecinos arrojaron la caja a un canal. Al caer, algunos de los cócteles explotaron, provocando «una llamarada impresionante», según describió un testigo presencial.

En ese momento, los familiares del herido más grave lo condujeron en un vehículo particular hasta el hospital comarcal del Bidasoa, donde le atendieron de sus quemaduras y le practicaron varios puntos de sutura en la cabeza. Los médicos atendieron también a su hermano, cuyas quemaduras revestían menor gravedad. Los dos fueron dados de alta en la madrugada de ayer.

Con anterioridad a la agresión, los encapuchados cruzaron contenedores de basura y se enfrentaron a una patrulla de la Policía Local y otra de la Ertzaintza, a las que lanzaron cohetes pirotécnicos. La policía no practicó ninguna detención.

La presidenta del PP de Gipuzkoa, María San Gil, condenó el ataque y reclamó al PNV que rompa «con quienes los respaldan». En un comunicado de prensa, San Gil aseguró que estos hechos suponen «la constatación de que todos los ciudadanos sufrimos la amenaza de quienes quieren imponer a toda la sociedad su régimen de terror». «Los vascos estamos asistiendo al azote de la violencia callejera que cada fin de semana nos impide la convivencia pacífica, sin que nada cambie en la actitud de algunos partidos», criticó San Gil.

Atentan contra el domicilio de Consuelo Ordóñez
La hermana del primer concejal vasco asesinado por ETA, Gregorio Ordóñez, ha advertido que "no tiene ni la más remota gana de abandonar el País Vasco". Según un informe del ministerio del Interior, el terrorismo urbano aumentó en Euskadi un 30,7% respecto al año pasado. Entretanto, el PNV escenifica, este lunes, su cuarta ruptura con EH en un ayuntamiento de Vizcaya.
L. D. / EFE Libertad Digital  3 Julio 2000

Un grupo de desconocidos arrojaron esta madrugada cócteles incendiarios contra el domicilio de Consuelo Ordóñez, hermana del dirigente y primer concejal del PP asesinado por ETA, Gregorio Ordóñez.

Según informó la Ertzaintza, el domicilio de Consuelo Ordóñez no sufrió daños por el ataque, ya que los artefactos impactaron en la fachada, produciendo manchas por la combustión en las paredes y algún balcón.

El ataque se produjo a las 12:30 en la vivienda de la hermana de Gregorio Ordóñez, en la calle Baratzategi de San Sebastián.

La hermana del primer concejal del PP asesinado por ETA advirtió a quienes han atacado su domicilio con cócteles molotov, que si pretenden que abandone el País Vasco "pueden esperar sentados", porque no tiene "ni la más remota gana de hacerlo".

Informe sobre terrorismo urbano.
El terrorismo callejero en el País Vasco y Navarra, con alguna manifestación aislada en Cantabria, se ha incrementado en un 30,7% durante el primer semestre de 2000 -hasta el 29 de junio- en relación con el mismo periodo de 1999. En concreto, se ha pasado de 228 acciones vandálicas a 298.

Según datos del ministerio del Interior, citados por el diario El País, la "kale borroka" tiende a intensificarse después de que ETA volviera a las armas.

Vizcaya, con 107 episodios violentos, es la provincia vasca que más ha sufrido el terrorismo urbano en estos meses. Le sigue Guipúzcoa, con 96. Curiosamente, Navarra con 62, supera a Álava, la menos violenta, con 32.

El PNV rompe con EH en Balmaseda.
El pleno del Ayuntamiento vizcaíno de Balmaseda debate este lunes una moción del PNV sobre el rechazo a la violencia que provocará, previsiblemete, la ruptura del pacto de Gobierno que esta formación mantiene con EH. La coalición abertzale, como ya sucedió en los Consistorios de Durango, Basauri y Arrigorriaga, no tiene intención asumir el documento.

En el texto se pide a Euskal Herritarrok la condena expresa de la violencia, se hace un llamamiento al diálogo y se insta a ETA a abandonar la lucha armada.

El PNV tiene previsto plantear la misma moción en el municipio vizcaíno de Berriz, esta próxima semana o la siguiente, donde, con toda probabilidad, se producirá la ruptura del equipo de Gobierno municipal formado por PNV y EH.

Además de estas dos localidades, queda pendiente de abordar la revisión de acuerdos en otras nueve: Bermeo (EA), Sopuerta (EA), Urretxu (EA), Legazpia (EA), Ordizia (PNV), Arrasate (PNV), Okondo (EA), Araia (PNV) y Llodio (EA).

Respecto a los Ayuntamientos gobernados por el PNV en Guipúzcoa, el portavoz de la formación, Joseba Egibar, ha explicado que se está analizando la situación particular de cada ayuntamiento allí donde hay pactos con EH. Egibar ha lanzado duras acusaciones este domingo contra populares y socialistas.

En su opinión, estos dos partidos no han presentado ninguna propuesta de solución de paz para Euskadi, porque piensan que los problemas "se van a resolver con el desalojo del nacionalismo intentando aniquilarnos políticamente como ya lo intentó Franco".

Do you speak French?
ANDRÉS ORTEGA El País  3 Julio 2000

La lengua, además de factor de comunicación, también es factor de poder. El francés, la lengua diplomática durante tiempo, había dominado la vida comunitaria desde el nacimiento de la CECA (Comunidad Económica del Carbón y del Acero). Ahora su uso está rápidamente desapareciendo de las instituciones de la Unión Europea no como lengua oficial, sino como lengua de trabajo. En las salas de reuniones, y en las de prensa de la Comisión o del Consejo de Ministros hoy se habla casi exclusivamente inglés. Son escasas las preguntas en francés, y más aún las respuestas.

El predominio del inglés en la UE responde a un cambio súbito, producido en unos pocos años. Curiosamente esta victoria no ha llegado de la mano de una política deliberada de Londres en las instituciones comunitarias, sino de la última ampliación a Suecia, Finlandia y Austria, que se han traído el inglés debajo del brazo. Éstos son países en los que la población mejor conoce el inglés como lengua extranjera. El 100% de los alumnos de secundaria suecos y finlandeses y el 99% de los austriacos pueden expresarse en inglés. Con la próxima ampliación al Este, el dominio del inglés -¿o habría que decir, cada vez más, del americano, o de una lengua que hablan los extranjeros y que poco se parece a la de Shakespeare?- se va a acentuar, pues en esos países el ruso, el idioma de la reciente ocupación, se está olvidando deprisa y el alemán sigue, aunque bastante detrás.

En este contexto hay que explicarse la propuesta del presidente francés, Jacques Chirac, de hacer obligatoria la enseñanza de tres idiomas extranjeros en todas las escuelas primarias de los países de la UE. Es una forma de evitar que el alemán retroceda en Francia como lengua extranjera, pero también de que el francés siga perdiendo terreno en el conjunto de la Unión. A estos temores, y a la voluntad de afianzarse con el peso que le corresponde a Alemania en la UE, responden también los gestos, a veces bruscos, de los alemanes para imponer su lengua como una de las tres de trabajo, junto al inglés y el francés.

Ladeado queda el español, aunque su batalla ha de ser distinta, proyectada no como lingua franca, que es el inglés, pero sí como segunda lengua internacional, gracias a América Latina, aunque aún vaya muy retrasado en su penetración de Internet. Sin embargo, sería un error que España copiara a Francia en la UE en la defensa de su idioma. El francés languidece. El español no. Aunque algún problema tiene. Según una encuesta del último Eurobarómetro (publicada en abril pasado), el español (sólo el 16%) figura en cuarto lugar como lengua más útil de conocer (además de la materna), tras el inglés (70%), el francés (37%) y el alemán (23%).

En todo caso, las lenguas extranjeras tienden a enseñarse en Europa a una edad cada vez más precoz, en torno a los 10 años, pero crecientemente desde los seis o incluso los tres. Según un estudio publicado por Le Figaro, naturalmente el idioma que más se aprende es el inglés, de un modo general. Como segunda lengua extranjera en la educación secundaria francesa, el español (38%), casi sin esfuerzo, ha superado al alemán (28%), y de ahí las preocupaciones franco-alemanas. 

De todas formas, los mandatarios que componen el Consejo Europeo siguen algo parcos en sus conocimientos de idiomas extranjeros, aunque han mejorado con respecto a la generación anterior. Blair habla francés; Chirac, inglés, y hay algo más de posibilidades de comunicación. Pero en esta Unión Europea de Quince hay 11 lenguas oficiales, además de unas cuantas más maternas. Si entran los 12 o, contando a Turquía, 13 Estados que están en la lista de candidatos, el número de lenguas oficiales de la UE se doblará. ¿Realmente se puede hacer federalismo, incluso una Unión más avanzada con 22 lenguas en las instituciones de la futura Unión? La democracia lo exigiría. La eficacia lo impide. aortega@elpaís.es

Los historiadores se desmarcan de la política
Critican la lucha política desencadenada y la metodología del informe de la Academia de la Historia
SUSANA PÉREZ DE PABLOS, Madrid El País  3 Julio 2000

La extraordinaria polémica desatada por el informe de la Real Academia de la Historia sobre el contenido de los libros de texto de esta materia dirigidos a los alumnos de la ESO y el bachillerato acalló la pasada semana las opiniones de otros historiadores y profesores de instituto. Estos profesionales reclaman un debate más profundo en el que se les dé voz para plantear una posible reforma y actualización de estas enseñanzas. Los historiadores señalan la necesidad de revitalizar los currículos para despertar un mayor interés en los alumnos sobre los procesos históricos. Los profesores lo achacan a la falta de concreción de los programas y piden más horas de historia en la enseñanza secundaria a costa de las optativas.

Los historiadores hacen un llamamiento a la serenidad para abordar la situación de la enseñanza de la historia en más profundidad y despegarse del debate político suscitado en los últimos días. Al revés que la Academia de la Historia, que ha expuesto su radiografía de los problemas pero no ha querido entrar en cómo solucionarlos, muchos historiadores coinciden en que la propuesta de una futura reforma de los contenidos y horas de historia debe partir de los profesionales y esquivar así las pugnas políticas interesadas. Ésta es una muestra de las opiniones de los historiadores, representados por seis profesionales de diversas comunidades autónomas:

PREGUNTAS:
1
¿Está de acuerdo con las conclusiones de la Academia de la historia?
2
¿Cuál es el problema más relevante de la enseñanza de la historia?
3
¿Qué aspectos habría que cambiar de la enseñanza de la historia y cómo?
4
¿Se debería reformar los contenidos mínimos de la enseñanza de la historia? ¿Cómo?

JULIO BALDEÓN
Catedrático de Historia o Medieval de la Univ. de Valladolid

1. Se han sacado a relucir algunos aspectos marginales. En conjunto, el informe es la consecuencia de las aportaciones de más de 100 personas. No se le ha negado a nadie la posibilidad de intervenir. El resultado se debe ahora debatir pero entre los profesionales.

2. En los niveles secundarios deja mucho que desear. Pero es algo que viene de atrás, que ya resaltamos algunos en los años 80. Ha habido tanta preocupación por cómo se enseña que se ha olvidado qué se enseña. La constitución del Estado de las Autonomías también ha contribuido a crear un panorama muy variado. Falta una base común real para el 55% de contenidos mínimos que fija el ministerio.

3. y 4. Habría que fortalecer los contenidos mínimos. Algunas editoriales grandes ya lo hacen y también ciertos profesores. Pero hay que garantizarlo para todos con el objetivo de que no se pierda la perspectiva. Hay una historia de España sin la que no se entienden otras cosas. Y no se trata de volver a la lista de los Reyes Godos.

ALBERT BALCELLS
Pte. de la sección de Historia del Institut d´ Estudis Catalans

1. Hay partes correctas al lado de exabruptos que desmerecen el informe, como cuando atribuye a las ikastolas una educación racista sin pruebas. Si la Academia quería despolitizar el tema, lo ha acabado de politizar. Si se hubiese mandado a todos los miembros numerarios de la Academia antes de aprobarlo -los dos catalanes, Joan Vernet y Miquel Batllori, no fueron informados- su director, Gonzalo Anes, se hubiera ahorrado explicaciones. Los académicos correspondientes catalanes que yo conozco no tenían ni idea del asunto. Aunque el informe no denuncia casos de Cataluña, el recelo que alimenta hacia las comunidades con entidad nacional le afecta.

2. Vivimos en una sociedad presentista donde sólo se valora el corto plazo futuro. Para atraer la atención de los jóvenes hay que humanizar la historia con rostros y ejemplos concretos porque la abstracción les desmotiva.

3. En el caso de Cataluña no existe ningún estudio reciente sobre si han mejorado las nociones elementales de historia de Cataluña y de España. Yo no he percibido mejoras en la preparación previa de mis alumnos, pero espero apreciarla pronto.

4. Los cambios constantes en la legislación no mejoran la pedagogía. Más vale esperar a comprobar el resultado de las últimas reformas. Durante la anterior polémica sobre las humanidades, una encuesta televisiva a alumnos de un instituto de Madrid revelaba que tienen la misma concepción monolítica de España que en tiempos del franquismo. Esto alimenta una conciencia nacionalista española falseada, que no contribuye a la cohesión del reino.

MANUEL MONTERO
Rector de la Universidad del País Vasco. Cated. de Historia Contemp.

1. Con algunas impresiones puedo estar de acuerdo, como la crítica al exceso de localismos y la escasa explicación de procesos históricos. Globalmente, no estoy de acuerdo. En lo que se refiere al País Vasco, no se han aproximado en absoluto a la realidad. Se ha proporcionado un cliché inexacto que no obedece a ningún análisis de la realidad. Es inexacto afirmar que en él se enseña racismo y exclusión. Rotundamente, no. Los profesores de los institutos y las ikastolas son buenos profesionales. Habrá casos excepcionales, pero el porcentaje no es mayor que en otros lugares. No todo vale como arma política.

2. Se está produciendo un problema general a partir de intentos de legitimar el hecho diferencial: fragmentación, localismos, pérdida de la noción general. Es un problema que se produce con más o menos intensidad en prácticamente todas las comunidades.

3. Se trata de explicar los procesos históricos como tales. Insistir algo en los aspectos cronológicos, abandonar bastante los metodológicos-pedagógicos y conseguir que sirva para comprender procesos, proporcionar elementos críticos y conocer la sociedad en un determinado tiempo.

4. Se deben reformar. Pero no se tiene que partir de prejuicios ideológicos sino de presupuestos actuales de historiografía, de cuestiones políticas, sociales y económicas. Que no sea una reforma del tipo de la que se propuso de las humanidades . El modelo a seguir debe ayudar a avanzar y no a volver atrás. Que sea delicado no quiere decir que no se deba hacer.

SANTOS JULIÁ
Catedrático de Historia del Pensamiento de la UNED

1. El informe es una irresponsabilidad y una ocasión perdida. Carece de rigor científico. No se puede levantar sospechas sin decir en qué se basa el juicio que se está haciendo. No se dice quién vende y utiliza los libros ni se prueban las acusaciones. No se puede intervenir así en un debate. En algunos aspectos tiene razón y otras cosas que sugiere son discutibles, como si es adecuado que se enseñe junto con las ciencias sociales y la geografía. El contacto de la historia con las ciencias sociales ha redundado a favor de la historia porque desprendida era una historia de acontecimientos políticos trabada por la vida de los personajes que ostentaban algún poder de Estado. Era ciega a los procesos de cambios sociales o a la vida diaria. Además, los profesores salen hoy mejor formados que nunca. Asisten a muchos cursos en los que intervienen con gran interés. Es absurdo dar la impresión de que aquí nadie sabe nada.

2. y 3. No se puede prescindir de la edad del estudiante. Pretender hacer una historia cronológica en la que esa relación de hechos sea la llave fundamental del conocimiento histórico para unas edades en las que el concepto del tiempo no está dominado no es coherente. Hay que enseñarles con iniciativas como las que ya promovía la Institución Libre de Enseñanza de sacarles del aula para que comprendan en su espacio familiar las huellas de la historia.

4. Tendría que haber organismos federales que tuvieran una actuación respecto a estos asuntos. En teoría existen pero apenas tienen capacidad de actuación. Pretender hoy intervenir sin un proceso previo de negociación no conduce a nada.

RAMÓN VILLARES
Cated. de la Universidad de Santiago. Pte. de la Asociación de Historia Contemporánea

1. Con unas sí y con otras no. Estoy de acuerdo con los comentarios sobre la disolución de la historia en el ámbito de las ciencias sociales. Ha habido un excesivo afán pedagogista. No estoy de acuerdo con el método seguido. No explica cómo han sido recabados los informes. El punto débil del informe es la aplicación de las reflexiones, que en sí son sostenibles. En general, es sesgado y poco sólido. Entre los historiadores se podría hacer un estudio sensato, una especie de libro blanco.

2. La incentivación a los alumnos. Lograr que tengan interés por la historia. Es un problema de fondo muy grande que tiene que ver con una dictadura de lo efímero, la pérdida de la memoria histórica.

3. Dos cosas. Buscar una interpretación de la historia de acuerdo con el pluralismo cultural en el que estamos, que es algo que no se puede cambiar por decreto. Y compensar más en los textos los periodos previos al mundo contemporáneo. Lo importante del debate es qué enseñar y no tanto cuánto enseñar.

4. Sería poco acertado remover todo esto. Es mejor dedicar esfuerzos a hacer despacio un buen análisis sobre qué historia hay que enseñar. Se cree que a través de la historia se pueden combatir ciertos excesos nacionalistas, que se deberían combatir políticamente. El sistema educativo ya tiene muchos problemas en toda Europa.

JAVIER TUSELL
Cated. de Historia Contemporánea de la UNED

1. Estoy totalmente de acuerdo en la columna vertebral del informe. Hay que leer entero. Se está insistiendo en cuatro líneas desafortunadas, las relativas a las ikastolas , en las que no se prueba nada. No se puede generalizar y las acusaciones de racismo que se hacen son francamente graves, en otros países serían delictivas.

2. Destacaría dos. El primero, el problema de cómo explicar la historia, el metodológico. La historia es una ciencia en sí misma y no sólo un aspecto de las ciencias sociales. Es un problema que tienen otros países. El segundo, el problema de la identidad nacional. Parte de los españoles tienen una identidad nacional distinta que los demás.

3. En bachillerato nada, porque está bien que esté basado en la historia contemporánea. Incrementaría los contenidos en la ESO para que existan suficientes de historia de España y universal, manteniendo lo que se estudia de cada comunidad. Tenemos un sistema perverso con el que se pueden estudiar 20 páginas de la historia de Galicia y 20 líneas de la de España desde 1931. Pero no hay mala intención en ello. Los historiadores, y no los políticos tienen que hacer una propuesta de cómo explicar la historia.

4. Sí, entre todos los historiadores. Se debería constituir una comisión que propusiera los cambios.

Los profesores aseguran que los alumnos no comprenden bien los procesos históricos
Piden más horas de clase y una reorganización de los contenidos que enseñan a los estudiantes
JUANJ.GÓMEZ, Madrid El País  3 Julio 2000

Los profesores de historia de la enseñanza secundaria no creen que las tergiversaciones y lagunas en los manuales denunciadas por la Real Academia de la Historia sean un problema importante. Apenas conocen ejemplos, y en todo caso apelan a su profesionalidad para corregir errores o manipulaciones. Sin embargo, coinciden en que hay que reorganizar los contenidos, que son demasiado amplios, así como unificar criterios para cada nivel, ganar horas para historia y otras materias básicas a costa preferentemente de las optativas, o controlar el exceso de historia contemporánea en detrimento de otros periodos. En general, están de acuerdo con la Academia en que el exceso de didáctica afecta a los contenidos. Éstas son sus opiniones:

PREGUNTAS:
1
¿Está de acuerdo con las conclusiones dela Academia de la historia?
2
¿Cuál es el problema más relevante de la enseñanza de la historia?
3
Qué aspectos habría que cambiar de la enseñanza de la historia y cómo?
4
¿Se tendrían que aumentar el número de horas de historia? ¿A costa de qué materias?

ROSER REYNAL
Cataluña
1. La academia debería matizar y concretar mucho más.
2. El bajo nivel de los alumnos de la ESO y la dificultad de los estudiantes de bachillerato para relacionar los hechos históricos.
3. Adecuar los contenidos a la capacidad de los alumnos en cada nivel educativo.
4. Hacen falta cuatro horas semanales, los alumnos no necesitan tantas horas de optativas.

DANIEL BRAVO
Galicia

1. Hay un equilibrio razonable entre geografía e historia de Galicia y de España, pero cada centro tiene libertad para elegir.
2. La excesiva focalización en lo local y la tendencia a explicar los procesos generales y olvidar los acontecimientos históricos.
3. Los contenidos tienen que ganar terreno a la metodología. En secundaria sobra el colorea, recorta y pega.
4. No es un problema de horas, sino de enfoque.

JOSÉ MANUEL PALOMO
Andalucía

1. La historia de Andalucía que se estudia no es excluyente, ni excesivamente localista. No veo un exceso de didáctica.
2. Les cuesta entender la historia como una sucesión de causas y efectos. En bachillerato asumen como verdad absoluta lo que diga el libro o el profesor, sin sentido crítico.
3. La historia debe ser menos académica y enseñar a pensar sobre los procesos históricos.
4. Hacen falta cuatro horas, sobre todo en segundo de bachillerato. Lo ideal sería reducir el número de horas de optativas.

ROBERTO SALMERÓN
Madrid

1. Me parece bien que la Academia se pronuncie y plantee los problemas, pero otra cosa es que establezca ella las soluciones.
2. La vastedad de los programas, el exceso de eurocentrismo y la tendencia al localismo.
3. Hacen falta buenas síntesis de los procesos generales completos. Hay que acelerar el proceso para que todos los profesores de ESO sean licenciados en historia.

4. Hacen falta más horas de historia, geografía y del resto de materias básicas: lengua, matemáticas. En ESO hay tres horas de historia, sólo una hora más que las que se dedican a música, plástica o tecnología. En primer ciclo de ESO hay hasta 12 asignaturas.

CONCEPCIÓN FERNÁNDEZ DEBORA
Madrid

1. Si los ejemplos de manipulación son verdad, lo encuentro lamentable.
2. Se puede acabar la secundaria sin haber estudiado la prehistoria, la historia antigua, la media y la moderna.
3. Falta coordinación entre el primer y el segundo ciclo de ESO para que en los programas de historia haya continuidad.
4. Sí, sobre todo en bachillerato. Hay demasiadas optativas. No se puede cargar a los alumnos con más horas de clase, así que habría que consolidar mejor las materias básicas y prescindir de materias optativas. Todo es formativo, pero el resultado de tener tantas asignaturas es que los alumnos no saben suficiente historia, lengua y matemáticas.

CARMEN MARTÍNEZ
Cantabria

1. Es cierto que se puede influir mucho en los alumnos y que hay demasiada didáctica.
2. El bajo nivel de comprensión de los chavales. Les cuesta entender las consecuencias de los hechos históricos.
3. Las editoriales deben unificar sus contenidos. En primero de bachillerato se estudia lo mismo que en cuarto de ESO.
4. En segundo de bachillerato se dedican cuatro horas a las optativas y tres a historia, que es obligatoria en selectividad.

ALICIA DE ANDRÉS
Comunidad Valenciana

1. Es cierto que es una asignatura muy expuesta a la subjetividad, sobre todo en algunas comunidades autónomas. Se busca demasiado el aspecto lúdico.
2. Los alumnos son poco receptivos ante una asignatura a la que no ven una utilidad práctica.
3. Los temarios son demasiado diversos. Si el profesor no se la explica por su cuenta, el alumno se pierde toda la historia anterior al siglo XX. Explicarlo todo a partir de lo próximo a veces implica no llegar más allá.
4. Tres horas en ESO son pocas. En bachillerato, cuatro están bien, pero si fueran cinco, mejor.

Aguirre recuerda las competencias del Estado sobre la educación
SERVIMEDIA, Madrid El País  3 Julio 2000

La presidenta del Senado y ex ministra de Educación, Esperanza Aguirre, se pronunció ayer sobre la polémica suscitada tras la difusión del informe de la Real Academia de la Historia (RAH) y advirtió a las comunidades autónomas con competencias en educación de que no olviden que la actual legislación establece la obligación del Estado central de determinar las enseñanzas mínimas comunes que deben impartirse en cualquier centro educativo de España.

Para Aguirre, lo que señala ahora la RAH no difiere, en lo sustancial, de lo que aseguraba el informe de 1998 redactado por una comisión de expertos que ella misma, como ministra responsable entonces, presentó públicamente. "No me ha sorprendido el informe", dijo. "Ya en 1996, en la sesión de apertura de la Academia, llamé la atención sobre el hecho de que la historia como tal había desaparecido prácticamente de los programas de la enseñanza media en España". "La verdad", agregó la presidenta del Senado, "es que este informe me ha dado la razón".

Aguirre considera que cuando ocupaba el Ministerio de Educación ya denunció "el problema de los localismos, de la inexistencia de las cuestiones comunes que todos los españoles tienen que aprender, como comunes son muchas cosas que aprendemos con los europeos o con los estudiantes de todo el mundo". El excesivo hincapié en las cuestiones puramente localistas, piensa, "se hace muchas veces en detrimento de la cultura general, que es de lo que debemos huir en la enseñanza secundaria".

"Las cosas de palacio van despacio", dijo Aguirre sobre la posibilidad de que el PP consiga sacar adelante durante esta legislatura una nueva versión del real decreto de humanidades. "El debate realizado hasta ahora sobre las humanidades ha sido enormemente positivo para toda la sociedad española", añadió, "y a este respecto hay que decir que ya hubo un consenso general sobre el dictamen de 1998". Aguirre está "convencida" de que la actual ministra, Pilar del Castillo, "tiene un espíritu de llegar a acuerdos y de que las administraciones educativas de las distintas comunidades autónomas van a ser respetuosas con las competencias que el Gobierno tiene atribuidas por ley".

 

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