AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 5 Julio   2000
#Limpiar Euskal Herria
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC  5 Julio 2000

#La «kale borroka» se combate con determinación política
Impresiones El Mundo 5 Julio 2000

#Acollonar al PNV
Luis María ANSON de la Real Academia Española La Razón 5 Julio 2000

#Históricas mentiras
Carlos SEMPRÚN MAURA La Razón 5 Julio 2000

#Polémica histórica
Luis Racionero La Estrella 5 Julio 2000

#En el nombre de España
Antonio PRIETO La Razón 5 Julio 2000

#Las prisas de Aznar
Pablo Sebastián La Estrella 5 Julio 2000

#Aviso desde Manila
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 5 Julio 2000

#El Gobierno vasco dará 622 millones a los medios en euskera
VITORIA. Vasco Press ABC 5 Julio 2000

#Clos tendrá bajo su control un periódico de distribución gratuita en el Metro de Barcelona
BARCELONA. Ángel Marín ABC 5 Julio 2000

#Detenido un miembro de un grupo 'Y' 
El Mundo 5 Julio 2000


 

Limpiar Euskal Herria
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC  5 Julio 2000

SALEN, al anochecer, a limpiar la ciudad de los que consideran okupas de Euskal Herria, españoles no euskaldunes, concejales del PP, militantes socialistas, periodistas molestos, militares o empresarios... Incendian el coche de uno y persiguen a patadas a otro. Trescientas veces han salido en el último medio año, según las últimas estadísticas, estos escuadristas de la raza, y ahora amenazan con intensificar las razzias durante el verano. Se dice que en agosto llegará a su apogeo el terrorismo de calle.

La han emprendido de forma especial contra Consuelo Ordóñez, hermana del concejal donostiarra asesinado, esta mujer cuya bravura no cabe en las dimensiones de Antígona, sorda a los consejos de la madre que le pide desde las costas del Mediterráneo que abandone la pelea; ni aun así desmayará un segundo en la defensa de la memoria de su hermano.

La situación del País Vasco se asemeja a otras ya sufridas en los años veinte y treinta, en los comienzos de los totalitarismos y, como en aquellos casos, los demócratas se niegan a reconocer las semejanzas en virtud de que no hay un gulag tal cual o un campo de exterminio. Sin embargo se repiten las consignas de la limpieza étnica e ideológica y los terribles resultados. Como Stalin cuando aspiraba al poder, estos líderes del nacionalismo vasco repiten «tenemos enemigos internos». Como Hitler, ordenan a los chicos de la kale borroka: «Tú matarás».

Nos ha dejado escrito Hanna Arendt: «La corriente subterránea de la Historia occidental ha llegado finalmente a la superficie. Ésta es la realidad en que vivimos. Y por ello son vanos todos los esfuerzos por escapar al horror del presente penetrando en la nostalgia de un pasado todavía intacto o en el olvido de un futuro mejor».

Nos negamos a reconocer que el Mal esté tan presente y se haya encarnado en tantas gentes y tan próximas: padres de familia, contables, curas, seres corrientes. Tenemos miedo de pertenecer a la barbarie, de alguna forma, aunque sea a través de la permisividad, de la cobardía moral, de las cesiones cumplidas, de los silencios. Nos empeñamos, por eso, en establecer las diferencias entre aquellas situaciones y éstas de ahora, ciertamente perversas pero nunca tan masivas. O ¿acaso no fue una característica del hitlerismo y del stalinismo la producción del Mal en serie, la aplicación de la tecnología industrial a la destrucción del enemigo?

Con estos y otros argumentos intentamos reducir la importancia del terrorismo callejero a sabiendas de su persistencia y de que se practica de forma solapada con la denuncia de los ciudadanos («Tú levantarás falso testimonio») y con el asesinato mismo. Tendemos a recortar el alcance del fenómeno al igual que durante años hemos procurado ocultar a las víctimas del terrorismo. En aras a veces de la paz. Aun hoy las mantenemos en silencio como si se tratase de algo peligroso.

Tengo, sin embargo, la impresión de que los resultados de la limpieza étnica son mucho más masivos de lo que creemos. ¿Cuántos son lo expulsados del País Vasco, los desarraigados de su medio natural, exiliados del interior, trasterrados en la propia España, en las costas levantinas, en destinos no queridos? Entre los torturados que se mantienen en la resistencia, como la hermana de Ordóñez y los que optaron por escapar, ¿cuántas son las víctimas de esa limpieza cotidiana, del terror callejero?

Hay, ciertamente, un mapa de Euskal Herria que no estaría mal reproducir en los textos de geografía, especialmente en los editados por sellos madrileños: es la región del dolor, y sus fronteras están definidas por las acciones de estos chicos, en absoluto marginales, más bien de familias acomodadas, euskaldunes, que salen todos los días al anochecer, en busca de sus víctimas.

La «kale borroka» se combate con determinación política
Impresiones El Mundo 5 Julio 2000

El portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, volvió a plantear ayer una vieja reivindicación del Ejecutivo que preside el lehendakari Ibarretxe: el aumento de efectivos de la Ertzaintza. Imaz recordó que el Gobierno vasco solicitó hace un mes el incremento en 500 personas de la plantilla de la Ertzaintza, que, según sus palabras, se ha quedado corta al tener que asumir crecientes labores de protección de las personas amenazadas en Euskadi. Las palabras de Imaz coinciden con las peticiones cursadas por UGT, CCOO y ErNE, los tres sindicatos de la Ertzaintza, que también han solicitado más agentes antes las perspectivas de un recrudecimiento de la kale borroka. Los sindicatos temen que la próxima celebración de las fiestas locales en las tres capitales y las principales ciudades vascas propicie incidentes violentos, como los que tuvieron lugar en Irún hace unos días. La ampliación de la plantilla de la Ertzaintza requiere la aprobación de la Junta de Seguridad, un organismo en el que participan los Gobiernos de Madrid y Vitoria. Mayor Oreja, ministro del Interior, expresó ayer sus reticencias a las demandas del Ejecutivo vasco, argumentando que la eficacia de la Ertzaintza no depende de su falta de medios. Así lo han reconocido implícitamente también los propios sindicatos, que han denunciado la nula voluntad de los responsables políticos del cuerpo de combatir la violencia callejera. Un gran número de efectivos de la Ertzaintza está dedicado en estos momentos a tareas burocráticas cuando no a misiones como aprender el euskera. Por tanto, antes de solicitar más medios, el Gobierno vasco debería demostrar su sincera voluntad de poner coto a la violencia en las calles, una actitud que ha brillado por su ausencia hasta ahora.

Acollonar al PNV
Luis María ANSON de la Real Academia Española La Razón 5 Julio 2000

Cuando se vive bajo la dictadura del miedo, bajo el imperio del terror, se enmascaran las actitudes vergonzantes en planteamientos políticos más o menos articulados. Hace unos días escribí que Ibarreche llegaba acollonado a la Moncloa y que no podía romper con Estella porque sabía que él y sus compañeros, dirigentes del PNV, se jugaban la vida en el envite. Está claro que ninguna persona decente se siente cómoda sentada al lado de asesinos. Pero hay cosas que se hacen cuando se reciben amenazas y se tiene miedo.

    En el documento ahora descubierto por Zuloaga, Etaren ekimena, la banda terrorista lo explica todo. En 1995 advirtieron a los jeltzales (dirigentes del PNV) que si seguían por el camino de la Constitución, si continuaban jugando al lado de España, Eta atentaría directamente contra ellos. Ahí está la clave de todo lo que ha ocurrido después.

    Ahora se entiende la evolución de los dirigentes del PNV ante la estupefacción o el desagrado de sus bases. Han hecho lo que han hecho y han dicho lo que han dicho para salvar sus vidas. La amenaza de 1995 fue nítida. O hacían el juego a la posición política de Eta o la banda actuaría contra ellos. Como contra los dirigentes del PP y el PSOE. Todos iguales. Todos unos cabrones españolistas. Los líderes del PNV, no todos pero tal vez la mayoría, han respondido poniendo a resguardo su propio pellejo. Están espeluznados. Que caigan concejales del PP o del PSOE y sálvese quien pueda, aunque ese grito vaya acompañado de asumir las tesis de Eta, los secuestros de Eta, los crímenes de Eta. Y, de paso, se quiebre el orden constitucional del que disfruta España desde 1978, gracias al cual salimos sin traumas de una dictadura de cuarenta años.

Históricas mentiras
Carlos SEMPRÚN MAURA La Razón 5 Julio 2000

Comparar, como lo hace Josep Fontana, director de un Instituto de Historia catalán, a Gonzalo Anes, presidente de la Real Academia de la Historia, con Roberto Conesa, comisario de la Brigada político-social franquista, constituye un nuevo ejemplo del sectarismo cerril de nuestra progresía. Pues esto es lo que ha declarado este historiador en entrevista a «El País» (2/7/00). Por cierto, a propósito de Historia, ¿cuáles fueron las responsabilidades de este señor en los intentos para destruir el «Gran Engaño» de B. Bolloten, uno de los mejores libros sobre nuestra Guerra Civil? Existen así libros que desaparecen «misteriosamente» de las librerías, como la historia del PCE de Gregorio Morán, o «Mea Cuba», de Cabrera Infante, que han tenido el mismo sino que el de Bolloten. La quema o destrucción de libros siempre ha sido un proceder de estos «defensores» de la libertad de expresión.

    El informe de la Academia podrá tener sus fallos, puede que deba completarse, incluso corregirse, pero no es lo esencial. Lo esencial es saber si su grito de alarma ante una enseñanza de la Historia en las Comunidades autónomas, que constituye una leyenda misteriosa, sin relación con la realidad histórica, ¿es verídico o no?

Evidentemente que lo es, y los vociferantes críticos de la Academia ni siquiera lo ponen en duda, ni defienden la calidad de esa enseñanza. Faltos de argumentos y faltos de propuestas ante la profunda crisis de la enseñanza, y no sólo de la Historia, que se vive en España -pero lo mismo ocurre en Francia-, por ejemplo, nuestros progres y los nacionalistas, unidos en esta ocasión, lanzan anatemas y construyen amalgamas, acusando a la Academia, al Gobierno, al PP, y hasta al mismísimo Aznar, de querer volver a la enseñanza chovinista y exaltadora de la raza, de tiempos de la dictadura franquista. Ésa es otra mentira propagandística, nadie pretende volver a eso, pero eso se utiliza para maldecir del gobierno. 

Fontana, por ejemplo, cita el antisemitismo de aquellos libros de texto del periodo franquista. Es cierto, ya me había llamado la atención antaño, y eso demuestra, con cierta tradición antisemita española, la influencia de la Falange, tocada en ciertos sectores, de ideología nazi, en la enseñanza. ¿Alguien piensa seriamente que en el año 2000, se pretende restablecer el antisemitismo en los libros de Historia? ¡Amos anda! Lo mismo en relación con la visión simplista, heroica, sin matices, y a fin de cuentas falsa, de nuestra Guerra Civil, presentada como Cruzada, que se enseñaba antaño. Y ¿cómo enseñar la historia de la conquista de las Américas, sin hablar de todo, la epopeya guerrera, sangrienta a menudo, el tráfico de esclavos, la búsqueda de oro, pero también algo que, por ejemplo, Octavio Paz ha analizado en su libro «Sor Juana Inés de la Cruz o Las trampas de la fe», y que podría calificarse, sin rubor, de cultura y civilización en la Nueva España? Y en este contexto negar, o ni siquiera citar, el papel personal de la Reina Isabel la Católica, criticable, como todo debería poder serlo, pero evidente, sería una estafa. 

Muchas interpretaciones son admisibles, pero a partir de los hechos. La Historia no se limita al capricho de los reyes, aunque sus caprichos o sus iniciativas existieron y tuvieron su influencia en el mundo real. También existió lo que hoy llamamos la sociedad civil, la modernización de las tecnologías agrícolas, primero, industriales después, el papel de la Iglesia, el desarrollo del comercio y de la economía en general, la vida cultural y artística, con sus ideales y sus fanatismos, los descubrimientos científicos, etcétera, todo cuenta, todo ha dejado su huella, todo debe ser analizado y comentado y el debate está abierto. 

Pues es lo contrario lo que ocurre en las Autonomías; en lugar de enseñar la Historia, los hechos, sus consecuencias y sus interpretaciones posteriores, se ha instaurado algo que se asemeja a la lectura de tebeos, con sus buenos y sus malos, sin matices, y con un contenido xenófobo y, a menudo, racista. Esto sí que procede de la óptica franquista, inquisitorial, a la que se añaden ribetes que pueden calificarse de estalinistas, porque en lo que pueda contar en Cataluña y Galicia, la progresía es así. Claro, yo también hubiera preferido que la protesta surgiera de los propios vascos, catalanes y gallegos, no de los párvulos que no saben y no pueden, sino de sus padres, sus hermanos mayores, sus periodistas, sus intelectuales, y hasta de sus historiadores. 

El hecho de que ninguna voz proteste contra la mentira me resulta bastante sintomático del clima de intolerancia -y de terror en el País Vasco-, que reina en esas Comunidades. Ya que no ha ocurrido así, no vamos a lamentar que la Real Academia lance un grito de alarma y que desde el Gobierno se intente mejorar las cosas. Estos problemas ya le costaron su cargo a Esperanza Aguirre, fue una injusticia, pero así fue. Vamos a ver qué pasa ahora. Evidentemente, un tema tan esencial para cualquier país como éste de la enseñanza en general, no puede limitarse al marco exclusivo de un Ministerio, y en el caso concreto de la mentira como dogma en las escuelas autonómicas, urge un debate abierto, basado en hechos, en el análisis de los libros de texto, con ejemplos concretos que abundan, un debate sin censuras, con el objetivo de llegar a algo que se acercara al máximo de la verdad. ¡Ay, qué he dicho! La verdad, me van a reprochar, no existe, cada cual tiene la suya. Pues no, la verdad es la verdad, aunque varíen sus interpretaciones y los hombres sean propensos a mentir, la verdad existe y se puede demostrar, pero nunca imponer. 

En el meollo de todo está la negación de España, la existencia de España, pues que se lamente o se celebre, existe. Será una historia llena de ruido, pero intentemos juntos que no esté contada por un idiota. Esto, más o menos, lo escribió Shakespeare, quien, como todo el mundo sabe, era vasco...

Polémica histórica
Luis Racionero La Estrella 5 Julio 2000

Se tenga la opinión que se quiera, de lo que no cabe duda es de que la Historia de España, en este caso tiene todavía mucha importancia. Si no fuese así, no se la prestarían ni los académicos, ni los políticos, ni menos aún los medios de comunicación.

Qué tiene la Historia que enciende las pasiones y genera polémica, por qué una ciencia social que se quiere discreta y objetiva salta al primer plano de lo subjetivo y polémico? Porque en la Historia está, o por lo menos así lo cree la gente, la legitimación de los nacionalismos. Si los reyes godos fundamentan la monarquía española aunque yo creo que fueron más importantes los obispos y concilios de Toledo, los condes de Barcelona o de Urgel legitiman la nación catalana, como Gelmírez la gallega; de los vascos no conozco el personaje equivalente.

Pues bien, en la época de Franco la Historia oficial se pasó de rosca con los reyes godos, Covadonga y Guzmán el Bueno, hasta el punto de que salíamos del bachillerato sin saber quién era Ibn-Hazam, Jehuda Levy o el conde Tallaferro. Mi estudio autodidacta de la historia de Cataluña, especialmente de los Pirineos en el año 1000 y de la época de cátaros y trobadores, me llevó a escribir la novela histórica Cercamon para contar esa historia desconocida en España y en la propia Cataluña.

De modo que me considero un poco legitimado para pedir que el péndulo vuelva al centro: ni el extremo franquista donde Cataluña no existe, ni el extremo nacionalista donde España son "los territorios limítrofes". Si ya demostró Toynbee que la historia de Inglaterra es ininteligible sin la de Francia, cuanto más la de España sin sus nacionalidades integrantes, y del mismo modo que España no se entiende sin Europa, Cataluña no se entiende sin España. ¿Por qué excluir?, vamos a tener una historia de Cataluña, Galicia, Andalucía, etc., más una de España, más la de Europa y la del mundo, tal como la redactaron Toynbee o McNeil.

Tampoco entiendo que un historiador catalán considere que la Real Academia de la Historia no está legitimada para opinar sobre la enseñanza de la Historia en las escuela. Si la Academia no lo está, ¿quién lo estará?, y según esa lógica, ¿quién o qué legitima a ese historiador para juzgar sobre la legitimidad de la Academia? No creo que su filiación marxista sea precisamente un aval, o pertenecer a la estrecha escuela cuantitativa del precio del trigo en el siglo XIV en Olot.

Seamos sensatos y demos una historia equilibrada de lo que ha sido España: una unidad en la diversidad, un convivir o desvivirse de judíos, moros y cristianos, de catalanes, andaluces y gallegos, de desiertos y bosques, nómadas y sedentarios, aventureros y comerciantes, místicos o pícaros. ¿Cómo renunciar a tan maravillosa diversidad?

En el nombre de España
Antonio PRIETO La Razón 5 Julio 2000

Mi buen Melanio me recuerda que en el Cortegiano de Castiglione, tan tenido como norma de conducta renacentista, se aconsejaba no hablar, o escribir, «sempre in gravità» sino también «di motti e di burle», según el tiempo. Me lo recuerda a cuenta de la gravedad con la que se ha citado el nombre de España por algunos, entendiéndolo como designación centrista o castellana, y teniendo Melanio en sus manos un viejo libro de John Dos Passos, Rocinante vuelve al camino. De este texto, Melanio me sacaba cómo el novelista norteamericano escribía, ante la variedad española, que «la unidad de población difícilmente puede esperarse» en nuestra nación o que el individualismo está en todas las ideas españolas, con la «convicción de que sólo el alma individual es real». 

Su capítulo sobre Baroja, lo inicia Dos Passos: «Así como Bernard Shaw no quiere que le llamen inglés, Pío Baroja no quiere que le llamen español». Con lo que si abundamos un poco en lo escrito por Dos Passos y en las discusiones que se dan hoy sobre las Historias de España, según el lugar, parece ser que el nombre de España, sólo tiene valor colectivo cuando lo gritan los enardecidos aficionados al fútbol, lo cual está amenazado por el pobre papel que interpretan internacionalmente nuestros futbolistas.

    Pero el nombre de España existe, al igual que su historia, que cabe interpretarla pero no deformarla acomodándola a individualismos. Por lo pronto, España no es una denominación que inventara el centralismo castellano. Aunque sea hermoso que, como aposición, a la «France dulce» de la Chanson de Roland, por dos veces el Cantar de Mío Cid registre «Castiella la gentil», que el Fernán González recogerá para «Espanna la gentyl...»

Hace años, en 1975, Manuel Alvar publicaba un libro, Teoría lingûística de las regiones que se abría con el epígrafe «Extranjería de español», con el recuerdo inicial de unos artículos de Paul Aebischer, Américo Castro y J. A. Maravall, todos ellos acordes en apreciar la palabra «español» como extranjera o provenzalismo en castellano. Documentándose en los fueros jacetanos, Alvar mostraba que a quienes bajaban hacia el valle del Ebro, hombres de la llanura, sus vecino languedocianos les dieron el nombre de español, que no era sino un calificativo que después se convertiría en gentilicio, apoyándose en lo que la terminación -ol propiciaba a las designaciones gentilicias. De ahí, con el asentamiento muy diverso de los francos, que español se extendiera a todo lo que vendría a distinguir a España.

    La historia continuó avanzando y no deja de ser objetivamente grandeza que, en un determinado e intenso tiempo, España, más allá del espacio físico, designara a la Península Ibérica. Lo expresa altamente el gran poema de Camoens, Os Lusiadas, al cantar «Eis aquí se descobre a nobre Espanha/ Como cabeça ali de Europa toda...», y en un momento en el que los grandes poetas lusos, como Gil Vicente, Sa de Miranda o el mismo Camoens escriben parte de sus versos en castellano. El provenzal España, nacionalizado como gentil, se agranda a Península Ibérica y continúa con un sentido de valor que fecunda el iberismo. Aun dentro de la rivalidad entre lusos y castellanos (Camoens había escrito: «Castelhano... Restituidor de Espanha e senhor de la») Tirso de Molina escribirá dentro de una aspirada unidad en su Antona García: «Si a las portuguesas quinas... los castillos y leones se juntan,/ ¿qué imperio puede/ contrastarnos? ¿Qué nación/ ha de haber que no nos tiemble?» Aclararé que quien firmará este artículo no es ni castellano ni leonés, sino alguien que se acercó objetivamente a la historia. Y que incluso comprende que algunos políticos desdeñen tribalmente el nombre de España, tachándolo de invención centralista, porque es muy humano y ganancial preferir ser cabeza de ratón a cola de león. Desconociendo, incluso, que un gran poeta catalán, contra el pesimismo noventayochista, escribió la espléndida «Oda a Espanya». El poeta, también atendido por Dos Passos en su Rocinante, se llamó Joan Maragall, y dejó póstuma una tragedia homérica, Nausica, sobre cuyo manuscrito realizó Carles Riva su tesis doctoral en julio de 1938.

Las prisas de Aznar
Pablo Sebastián La Estrella 5 Julio 2000

El presidente del Gobierno se ha convertido en el primer ejecutivo de su Gabinete, como por otra parte parece lógico, pero con un ímpetu especial. El presidente está disfrutando de la nueva mayoría absoluta y parece convencido, razones no le faltan, de que el triunfo electoral le pertenece personalmente en gran parte (no debe olvidar la gran ayuda del PSOE), motivo por el cual está ejerciendo el poder de una manera muy a la española, que es la presidencialista. Pero hay algo, además de todo esto, que influye de forma determinante en su intervención en la toma de decisiones: las prisas.

Aznar tiene prisa porque, entre otras cosas, se comprometió a dejar el poder en el 2004 y quiere que, en esta legislatura, su obra política y su ambición quede lo más acabada posible y con la mayor cuenta de resultados exitosos. De ahí, también, que Aznar apriete a los suyos y espere que las cosas se hagan a su manera y a buena velocidad.

Su "intervencionismo" directo en los ámbitos político y económico está dejando un cierto mal sabor de boca a algunos de sus más notorios ministros. Pero Aznar tiene prisa, sabe que el PSOE está en plena crisis y quiere aprovechar esta situación para avanzar todo lo que pueda en lo político, económico y social, por lo menos antes antes de que se reconstruya la oposición.

De igual manera, el presidente considera que el nacionalismo vasco y catalán están en debilidad y cree que éste puede ser un momento histórico para España y para él, si consigue darle la vuelta a la situación. Pasar, por ejemplo, de la más que ambiciosa Declaración de Barcelona, que CiU empieza a desinflar, a convertir la coalición que lidera Pujol en un aliado político e ideológico del Gobierno, intentando que renuncien a su proyecto "confederal" en favor de una integración catalana en el Gobierno central.

Los tiempos de debilidad de los gobiernos de Madrid han cambiado y son los nacionalistas los que están en baja o en apuros. CiU gobernando por los pelos en Cataluña, con la ayuda del PP;  y el PNV en minoría, dependiendo de EH, y en plena crisis por haberles pillado el final de la tregua de ETA dentro del Pacto de Estella. En el País Vasco Aznar querría imponer un Gobierno "españolista", PSOE-PP, incluso cediéndoles a los socialistas la presidencia.

Pero este desafío, que forma parte de su actual y vieja convicción, de que se le puede dar la vuelta al calcetín nacionalista, no parece contar con el apoyo del PSOE, que ve, en todo esto, no sólo la primacía del PP como el que defiende de manera más frontal el nacionalismo español, sino que, además, consagraría a Aznar como político y primer referente de la unidad nacional.

El declive de los nacionalismos –que hoy día compiten en el mismo espacio electoral del PP– le daría a los "populares" un plus electoral tanto en los campos autonómicos como nacional, al deshacer en cierta manera la CEDA o la división del voto de centro derecha que hoy día prima al PSOE en los territorios nacionalistas.

También en este territorio Aznar tiene prisas, antes de que se configure la sucesión de Pujol y de que su presunto mejor aliado de Unió, Duran Lleida, quede relegado para siempre. De la misma manera que Aznar teme que el PNV se recupere de su crisis interna y establezca un nuevo Gobierno tripartito a la antigua usanza con EA y PSOE.

Por todo esto y porque tiene a favor el viento de la economía, que también hay que aprovechar, Aznar tiene prisas y no se para en barras ni en nada ni en nadie. De ahí que no sean prudentes y sí arriesgadas algunas de sus actuaciones e intervenciones. Pero mientras no tenga oposición ni nadie en el Gobierno, o en el PP, se atreva a pedirle prudencia o a pararle los pies, Aznar no sólo no parará sino que, al contrario, aumentará su velocidad. Un riesgo que, visto desde el poder, tiene un encanto muy especial.

Aviso desde Manila
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 5 Julio 2000

Analizada fríamente, la situación  de Jordi Pujol no es precisamente envidiable. Sin capacidad efectiva de maniobra en las Cortes Generales, con una mayoría precaria en el Parlamento de Cataluña, carente de un sucesor con cara y ojos dentro de su partido mientras Durán i Lleida se prepara pacientemente para alzarse con el santo y la limosna, crecido el Partido Popular y desarbolado el Partido Socialista, y con el tiempo corriendo inexorablemente en su contra, la etapa final de la dilatada carrera política del Gran Inmersor no se augura gloriosa. Moisés progresivamente achacoso, no sólo no ve acercarse la Tierra Prometida, sino que la contempla cada vez más esquiva.

    Una tentación natural sería la de tensar la relación con su poderoso socio, encastillarse en el Parc de la Ciutadella en alianza con el independentismo radical y batir el tambor de guerra en Madrid intentando conseguir con amenazas de desestabilización lo que los votos no le han dado. Además, eso es lo que con toda seguridad le pide el cuerpo. Sin embargo, tragándose la rabia y la frustración muestra su rostro moderado y razonable, casi humilde en sus planteamientos. Aznar le ha lanzado desde Filipinas un dardo hiriente por lo irrebatible al recordarle su debilidad y recomendarle que sea consciente de ella. El hasta hace poco todopoderoso Ubú se ha tragado la ofensa y ha contestado en tono templado reclamando para si el espacio de centro en Cataluña, sabedor de que su éxito se ha basado siempre en el engaño, en la utilización magistral de formas suaves para avanzar gradual e implacablemente hacia objetivos últimos. Así capeó tres mayorías absolutas consecutivas de Felipe González y ahora utiliza la misma técnica. Se muestra manso y conformado con su suerte, evita el choque frontal, exhibe bonhomía y socarrona cordialidad haciendo que el adversario se confíe y le haga ciertas concesiones incluso sin necesidad. Replegado, astuto, artero, espera el momento para volver a saltar al cuello del Gobierno central en cuanto se presente la ocasión propicia.

    Pero el calendario es implacable y sus días se acaban. Tal como están las cosas, la hegemonía del PP no durará menos de ocho años y de nada le servirá esta vez su ladino disimulo. Cuando las tornas cambien, él ya no estará en condiciones de aprovecharlas. De hecho, la repetición de su táctica habitual demuestra que no es capaz de asumir su finitud física y política. Vive el epílogo de su mando sumergido en el autoengaño porque le resulta imposible imaginar un mundo en el que su palabra no sea ley, en el que su papel sea irrelevante. Incluso a mí, a quien envió al exilio sin piedad para satisfacer un rencor rastrero, me da en estos momentos una cierta pena. El ocaso de los dioses, estén hechos de mármol o, como en el caso de Pujol, de barro de figurilla de pesebre, desprende inevitablemente una tristeza melancólica que nos pone a todos ante nuestra propia contingencia.

    Desde Manila ha llegado un aviso que ha sonado a epitafio.

El Gobierno vasco dará 622 millones a los medios en euskera
VITORIA. Vasco Press ABC 5 Julio 2000

El Gobierno vasco aprobó ayer una partida de 622 millones de pesetas para ayudar económicamente a los medios de comunicación en euskera con el fin de favorecer la consolidación y el afianzamiento de la utilización de la lengua vasca en dichos medios.

Estas ayudas se derivan de la Ley del Euskera, que reconoce a los ciudadanos el derecho a ser informados también en euskera e insta al Gobierno Vasco a adoptar las medidas necesarias para favorecer una mayor presencia de la lengua vasca en los medios de comunicación.

Las ayudas previstas para la prensa escrita ascienden a 485 millones de pesetas. Para acceder a estas ayudas los medios deberán autofinanciarse como mínimo en un 30 por ciento, cumplir con los requisitos legales correspondientes en materia de Depósito Legal y ISSN y una serie de requisitos específicos, dependiendo del tipo de cabecera, sobre tiradas, periodicidad y número de páginas.

Otra partida de ayudas, esta vez de 100 millones de pesetas, tendrá por objetivo fomentar la presencia del euskera en radios y televisiones locales. Las empresas que quieran acogerse a las mismas deberán emitir durante todo el año un mínimo de su programación en lengua vasca (25 horas semanales para las radios y 10 horas para TV).

Finalmente, los titulares de las empresas editoras de prensa escrita, radiodifusión y televisión, y en su caso proyectos específicos, podrán acogerse a las ayudas de 37 millones de pesetas destinada a la consolidación de grupos multimedia o a la promoción del uso de nuevas tecnologías en los medios de comunicación en euskera y para la presencia de medios en lengua vasca en nuevos soportes tecnológicos.

EL PP NO APOYA EL ESTATUTO
En la misma rueda de prensa, el portavoz del Gobierno Vasco, Josu Jon Imaz, interpretó el anuncio del ministro de Administraciones Públicas, Jesús Posadas, de que las transferencias a la Comunidad Autónoma del País Vasco serán escasas como una muestra palpable de que «el Partido Popular carece de un verdadero proyecto político para la sociedad vasca».

Para Imaz resulta «curioso» que el PP afirme de forma reiterada que defiende la Constitución y el Estatuto de Autonomía y, al mismo tiempo, reconozca que éste «no se va a desarrollar en su integridad». «Su voluntad de desarrollar el Estatuto es nula», añadió el responsable vasco.

Clos tendrá bajo su control un periódico de distribución gratuita en el Metro de Barcelona
BARCELONA. Ángel Marín ABC 5 Julio 2000

El Ayuntamiento de Barcelona se reserva «la estrategia editorial» del diario que se repartirá gratuitamente en el Metro, al ser necesario el visto bueno de la Alcaldía, ocupada ahora por el socialista Joan Clos, para nombrar al director y al presidente del consejo editorial. El diario deberá contar con veinte páginas en color y «una tirada mínima» de cien mil ejemplares.

El próximo día 31 de julio se dará a conocer el nombre de la empresa adjudicataria «del servicio» de edición y distribución gratuita de un diario «en el recinto interior de la red del Metro de Barcelona», aunque Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) podría «variar» esta fecha a su discreción, según el pliego de «condiciones particulares» de este concurso público. En las condiciones de adjudicación consta que el Ayuntamiento se reserva la estrategia editorial de la publicación, así como la determinación de los espacios dedicados a la información política y publicidad electoral. También el nombramiento del director y del presidente del consejo editorial requerirán de la autorización municipal.

La empresa municipal Transportes Metropolitanos de Barcelona, que preside el primer teniente de alcalde, el socialista Xavier Casas, ha demostrado poco interés por hacer pública esta operación a través de anuncios o informaciones en los medios de comunicación. Hasta ahora este concurso público para repartir un diario gratuito en las estaciones del suburbano barcelonés ha llevado con notable sigilo tanto la elaboración de las condiciones como el proceso de concesión, sin que hasta el momento haya tenido a bien informar sobre las ofertas presentadas.

EL CONSEJO EDITORIAL
El pliego de condiciones del concurso, al que ha tenido acceso ABC, indica que el diario del Metro será de información general «imparcial, objetivo y no editorializado» y la publicidad no podrá pasar del 40 por ciento de las páginas del periódico. Sin embargo, advierte que la publicación «no podrá atentar contra los intereses de TMB, así como de las Administraciones Públicas con competencia en el servicio público del transporte metropolitano».

El director del diario «precisará» de la aprobación de la empresa municipal, que también estará presente en el consejo editorial. Además, el presidente de este consejo editorial habrá de contar «necesariamente» con el visto bueno de TMB «para velar por la absoluta independencia y neutralidad del contenido informativo del diario». «Con respeto a las campañas políticas y electorales -continúa el documento-, el Metro de Barcelona decidirá, en cada momento, la estrategia a seguir referente a los espacios destinados para las mencionadas campañas», En la práctica, el equipo de gobierno municipal podrá decidir, por ejemplo, si se acepta un anuncio electoral de la oposición. El periódico se distribuirá gratuitamente entre los usuarios del Metro, de lunes a viernes y desde las 6.00 hasta la 10.00 horas, y se editará en catalán y en castellano. El pliego de condiciones establece «una tirada mínima» de cien mil ejemplares y el reparto se realizará mediante «contenedores específicos» que se instalarán en los pasillos, vestíbulos y andenes de las estaciones del suburbano barcelonés.

La empresa del Metro «dispondrá» diariamente, como mínimo, de una página para informar a sus empleados y a los usuarios, así como de la información cultural de la ciudad.

EL PAGO DE «UN CANON» A TMB
La empresa a la que se adjudique el diario del Metro de Barcelona habrá de pagar «un canon» a la empresa municipal TMB. Según el pliego de condiciones particulares de esta licitación, las compañías interesadas en este servicio «habrán de formular una propuesta económica que garantice a la empresa Ferrocarril Metropolitano de Barcelona S. A. unos ingresos mínimos anuales de cien millones de pesetas».

La mesa de contratación -presidida por el consejero delegado de TMB, Emilio López Bailón- valorará las ofertas recibidas y elevará al presidente del consejo de administración de Ferrocarril Metropolitano de barcelona SA, Xavier Casas, la propuesta de adjudicación «debidamente razonada o llegado el caso, la de declarar desierto el concurso» y el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento «decidirá sobre la adjudicación». Según el pliego de condiciones del concurso, podrán concurrir aquellas «empresas de primer orden y reconocido prestigio, con experiencia acreditada en proyectos similares y especialmente en empresas de transporte público».

Detenido un miembro de un grupo 'Y' 
El Mundo 5 Julio 2000

GIRONA.- La Policía Nacional detuvo ayer, en Girona, a Francisco Javier Sádaba Merino, uno de los condenados por el incendio de un autobús urbano en la localidad vizcaína de Basauri, que produjo graves quemaduras a su conductor, quien permanecía huido de la Justicia desde la semana pasada.

La detención se enmarca dentro de la Operación Verano 2000 y se produjo en el interior de un tren que viajaba desde Barcelona con destino a París. El joven, de 22 años de edad, había participado junto a otros cinco miembros de un grupo Y de ETA en el atentado, perpetrado en septiembre de 1996. La Audiencia Nacional los condenó en junio a penas de ocho y 17 años de cárcel.

La orden de busca y captura de Sádaba Merino y de los otros jóvenes fue dictada 24 horas después de que ninguno de los condenados compareciera a la vistilla que estudiaría su ingreso en prisión.

La detención tuvo lugar cuando Sádaba Merino trataba de eludir un control policial en la provincia de Girona. Su actitud despertó las sospechas de los agentes, que procedieron a su identificación.

Otra de las participantes en el incendio del autobús, María Rey, condenada a ocho años de prisión, fue localizada por fuerzas policiales en su domicilio de Basauri la semana pasada.

Así pues, permanecen huidos José Luis López Gómez, Zigor Orbe e Iñigo Vallejo, condenados a 17 años de cárcel cada uno, y Leire Etxebarria, con una pena impuesta de ocho, por complicidad.

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