AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 15 Julio   2000
#En tierra de nadie
Editorial El País 15 Julio 2000

#Bombas y negociaciones
Lorenzo CONTRERAS La Razón 15 Julio 2000

#Matar al muerto o los inconvenientes de haberlo matado
JAVIER MARÍAS El País 15 Julio 2000

#El ser y la nada
FERNANDO LOPEZ AGUDIN El Mundo 15 Julio 2000

#El vídeo
El Cascarrabias La Estrella 15 Julio 2000

#Cerrar el círculo autonómico
Abel Hernández La Estrella 15 Julio 2000

#LOS EMPRESARIOS VASCOS SE REBELAN CONTRA ARZALLUZ
Editorial El Mundo 15 Julio 2000

#También los empresarios
Editorial ABC 15 Julio 2000

#Los empresarios vascos apoyan el marco político frente a la apuesta independentista del PNV y expresan su preocupación porque la falta de unidad afecte al concierto económico
BILBAO. I. Souto ABC 15 Julio 2000

#El recambio del PNV para el destituido jefe de la Ertzaintza es un agente próximo a HB
Jose A. Pérez - Madrid .- La Razón 15 Julio 2000

#De San Millán a Brasil
EDUARDO MENDICUTTI El Mundo 15 Julio 2000

#La negación rencorosa
Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC 15 Julio 2000

#El PSOE arremete contra el PP con un contramanifiesto al de las Humanidades
MADRID. ABC 5 Julio 2000

#Las academias hispanoamericanas se unen para crear un diccionario de dudas
Salamanca Estrella Digital 15 Julio 2000

En tierra de nadie
Editorial El País 15 Julio 2000

EL PNV sigue intentando colocarse en una posición equidistante entre quienes le reclaman que se reintegre a la unidad básica de los demócratas y los que apoyan el pacto soberanista de Estella a pesar de la presencia en sus filas del brazo político de ETA. Volvió a hacerlo ayer en su Asamblea Nacional, que se reunió para ser informada por la ejecutiva y el lehendakari Ibarretxe de la conflictiva situación política vasca. La convocatoria coincide en el tiempo con nuevas expresiones del desafío planteado por los terroristas: la explosión del coche bomba colocado el miércoles en el corazón de Madrid y los atentados fallidos, el día 7, contra un hostelero de Ordizia, y el jueves pasado contra el vicepresidente de UPN. En este crudo escenario, situarse en medio no es garantía de acierto, sino muestra de confusión.

El anuncio de ruptura de los acuerdos que mantiene con Euskal Herritarrok en los municipios guipuzcoanos, comunicado ayer mismo, resulta compatible con la aprobación, esta misma semana, del plan de actuación de Udalbiltza, la asociación de municipios de Euskal Herria nacida del pacto de Estella. Cabe preguntarse por qué han tenido que transcurrir siete meses de ofensiva terrorista, jalonada por cinco muertos, para que el PNV comunique tajantemente a ETA y HB que antepondrá siempre la defensa de los derechos humanos "a cualquier labor conjunta". Una advertencia que coexiste con el intercambio de borradores con EH sobre la superación del "actual marco juridico-político" (el Estatuto) y con la insistencia del portavoz del partido, Joseba Egibar, en seguir explorando la senda del soberanismo. El PNV prosigue así su alejamiento por etapas de EH, pero manteniendo unos vínculos con el pacto de Estella que resultan inaceptables para los partidos democráticos. Sus dirigentes continúan amarrados psicológicamente a un esquema de "construcción nacional" que no encaja con la realidad social y política de esa Euskal Herria imaginada.

No parecen tener otra alternativa que la de ganar tiempo y esperar en tierra de nadie que los acontecimientos decidan por ellos. Es la postura del lehendakari Ibarretxe al obcecarse en promover una mesa de diálogo inviable en las actuales circunstancias, en vez de hacer frente a la situación de minoría en que se encuentra su Gobierno desde la ruptura en febrero del pacto de legislatura con EH. Un orden natural y democrático de prioridades en el País Vasco reclama en primer lugar articular una respuesta conjunta de los demócratas, como ayer pidió la patronal vasca Confebask, ante quienes hacen de la muerte y el chantaje el instrumento imprescindible de su acción política.

Bombas y negociaciones
Lorenzo CONTRERAS La Razón 15 Julio 2000

El último atentado de Eta, sin víctimas mortales, ha encontrado valoraciones tan severas como los peores cometidos últimamente por la banda terrorista. Se nota un celo especial en el Ministerio del Interior por impedir que prospere la idea de una posible opción de la banda por la acción incruenta. O sea, si Eta no ha matado esta vez no ha sido porque no lo haya buscado. Es más, habría intentado cazar a la Policía en plena operación de acordonar la zona y desactivar el coche bomba.

    Esta apuesta interpretativa por lo peor no tiene garantizado el acierto. Lo cual no significa que Eta hubiese dejado de ser lo que siempre ha sido. Sentado tal principio, convendría no descartar la posibilidad de que en esta ocasión sus intenciones hayan sido demostrar simplemente que puede volver a golpear en el corazón de Madrid aparcando ella misma, con su automóvil, en zona peatonal. El recuerdo de Hipercor acude a la mente para hacer calcular la enormidad de los daños que puede infligir.

    La posibilidad de que la banda terrorista haya querido hacer un alarde demostrativo de sus capacidades de destrucción forma parte de su «prestigio». El tiempo nos dirá si se inclina por limitar el daño a bienes materiales. Si hubiera querido ahora matar a policías, equivocándolos, el margen de error entre el preaviso y la explosión habría sido agravado. Pronto sabremos, por los hechos posteriores o venideros, cuáles son las líneas tácticas de Eta caso de haberlas modificado. De momento ahí queda el precedente de Guecho, junto a Neguri, en Bilbao, donde el preaviso etarra evitó también una posible masacre.

    El ministro Mayor Oreja ha declarado a la SER que Eta, cuando de matar se trata, se ve condicionada hoy por la necesidad de «administrar un frente nacionalista». Esto parece indicar que la política introduce un factor de complejidad en la situación. Y con ese factor, la posibilidad de que, pasado el verano, se reproduzcan los esfuerzos por intentar «negociaciones» conducentes a una nueva tregua. El papel que en esa hipótesis pueda jugar monseñor Uriarte, sucesor de monseñor Setién en el obispado de San Sebastián, no es desdeñable. El prelado donostiarra no acepta por ahora venir a Madrid para una conferencia-coloquio, a invitación del Club Diálogos para la Democracia. El éxito informativo de este foro madrileño hacía pensar que, como en recientes ocasiones con Ibarreche, Eguíbar y Redondo Terreros, su solicitud habría sido atendida. La posible negativa provisional del obispo coincidiría con el rumor incipiente de que se ve en la coyuntura delicada de volver a participar en negociaciones de paz, para las cuales necesitaría dosis de discreción que podrían peligrar en una comparecencia pública ante periodistas.
 

Matar al muerto o los inconvenientes de haberlo matado
JAVIER MARÍAS El País 15 Julio 2000

Muchos se han escandalizado con razón, y algunos sólo con excesiva y ornamental retórica, al conocer la noticia de que, tras el asesinato por parte de ETA del concejal del Partido Popular José María Pedrosa, el teléfono de su casa siguiera "en activo" para sus asesinos o para los simpatizantes de éstos, que lo hicieron sonar en numerosas ocasiones para soltarle a quien respondiera -la viuda, una hija- frases sañudas y crueles dirigidas al muerto: "José María, jódete", "Pedrosa, ya estás muerto", vilezas por el estilo. Se ha recordado que no es la primera vez que esto sucede: ocurrió -aún ocurre- tras el asesinato de Gregorio Ordóñez y de otros. Asimismo llamadas, o bien pintadas callejeras del mismo tenor, incluso me parece que algunas tumbas de víctimas de ETA han sido profanadas en más de una ocasión.

Más allá de la indignación que causan estas muestras de inquina y de sadismo hacia las familias de los asesinados, convendría pararse un momento a ver también lo que significan, porque despacharlas con una furibunda condena ("son inhumanos"; y no es verdad: son humanos) o con desprecio, y relegarlas al capítulo del anecdotario macabro y el recochineo, es una manera de restarles importancia, y a mi parecer tienen mucha, sobre todo por lo que revelan. Y que fueran "voces jóvenes", como se ha dicho, las que lanzaran esos insultos telefónicos póstumos no es razón suficiente para atribuirlos rutinariamente a un supuesto espíritu gamberro y a la irresponsabilidad absoluta. En primer lugar, porque esta vejación de un muerto no es la única ni un hecho aislado, como hemos visto; en segundo, porque es bien patente que ciertos jóvenes del País Vasco no se distinguen precisamente por actuar con espontaneidad irresponsable ni por impulsos imprevistos. Todo lo contrario, sus voces dan la impresión de estar no sólo muy previstas, sino adiestradas y "unanimizadas". En tercer lugar, tampoco hay ninguna certeza de que los autores de las llamadas no fueran los asesinos mismos o quienes les dan las órdenes; en el menor de los casos -y eso sí que es seguro- se trataba de quienes los inducen, aplauden, espolean y jalean, sea con gritos, pintadas, acusaciones, votos o declaraciones.

¿Qué sentido tiene vejar a los muertos? ¿Qué se busca con ello? En principio parecería que las profanaciones de sus tumbas, la destrucción de sus lápidas, los insultos a sus memorias, el regodeo ante sus muertes violentas, fueran algo más bien dirigido contra los vivos o los todavía vivos, y que tuvieran como propósito echar sal en el dolor de los parientes y amigos de los asesinados más que sobre ellos mismos, que ya de nada enterarse pueden, ni añadirse padecimientos. Y sin embargo algo más hay: no puede ser del todo azaroso o "formulario" que esas llamadas al número del concejal Pedrosa fueran para él (nadie dijo, por ejemplo, claramente a su viuda: "Nos hemos cargado a tu marido, jódete", sino que el destinatario de las frases siempre fue el muerto), como asimismo significa algo que el vandalismo contra las sepulturas se lleve a cabo en mitad de la noche y sin testigos para sufrir con su contemplación, tanto si son nazis contra muertos judíos, como serbios contra muertos bosnios, como filoetarras contra asesinados por sus ídolos. Los vivos verán tal vez el destrozo y las humillantes pintadas al día siguiente; o quizá no, y sean sólo informados; quizá sólo sepan pero no vean, y en todo caso, como mucho, asistirán a los resultados de la profanación, no al acto mismo. Este tipo de ensañamiento con los muertos va por tanto -por absurdo que parezca a finales del siglo XX, y en Occidente- principalmente contra ellos, y no equivale en modo alguno a la verbal, antes frecuente y hoy un poco anticuada ofensa que nuestra lengua alberga, consistente en decirle a alguien "¡me cago en tus muertos!", aquí sí con el inequívoco ánimo de provocar y sacar al vivo de sus casillas, de afrentarlo en lo que antiguamente se consideraba "lo más sagrado". Es éste, de hecho, un agravio abstracto y simbólico. La mayoría de quienes a lo largo de la historia hayan pronunciado esa frase no tendrían la menor idea de quiénes eran o habían sido los muertos en cuestión, los del otro, aquellos en los que se cagaban; y lo más probable es que no tuvieran nada personal contra tales difuntos, pues de ellos lo ignorarían todo, y si recurrían a la en el fondo vacía fórmula era sólo con la intención de causarle al otro el mayor daño y pena posibles, pues el otro sí sabría muy bien, uno a uno, a quiénes el injuriador se estaría refiriendo. Lo que para éste sería un conjunto abstracto sin rostros ni nombres, para el injuriado sería una serie de individualidades muy queridas, con nombres, rostros e historias.

No es a esto, así pues, a lo que se parecen las llamadas padecidas por la viuda del concejal Pedrosa. Lo que esas voces o esas pintadas están diciendo son en realidad dos cosas, o acaso sea la misma en dos formulaciones distintas. Dicen, por un lado, que no les basta con haber matado al muerto, que eso no es ni ha sido suficiente, y que lo "malo" de haberle matado es no poder matarlo ya, o no poder matarlo otra vez, y quizá otra y otra y otra vez. Ese tipo de asesino o de asesino in pectore, atención, es de una índole especial, y desde luego no ofrece en modo alguno el perfil de lo que sería el asesino por motivos políticos. Los conniventes, los comprensivos con los crímenes de ETA, los que creen que "no sirve de nada" ni siquiera condenarlos, nos recuerdan continuamente que, ojo, en el País Vasco existe un "conflicto político", y esos mismos intentan presentar cada vez más los asesinatos, los secuestros, las palizas, las extorsiones, como "manifestaciones" de ese conflicto, equiparables a los accidentes de carretera o a las catástrofes naturales. Así, el conflicto "se manifestaría" él solo de estas variadas maneras, y se va inoculando la disparatada pero persistente idea de que nadie "comete" los crímenes, se trata sólo de "manifestaciones" de algo incontrolable y superior como los bramantes cielos, las riadas o los terremotos.

Nada es, sin embargo, tan contrario a esa pretendida asepsia o indeliberación como, justamente, el deseo de matar al muerto y la instisfacción por haber logrado matarlo. En un conflicto en verdad político, como en una guerra (y eso es en parte el mayor horror de las guerras, pero también lo que no las convierte acaso en lo más horrible de todo), en teoría ni siquiera hay personas, sino tan sólo objetivos. Y una vez abatido un objetivo cualquiera, lo último que hará el soldado será pararse a escupir sobre su cadáver. No le interesa; es más, no puede permitírselo, porque equivale a distraerse, a perder el tiempo y la concentración, y en una guerra hay que ir enseguida por el siguiente objetivo. En un conflicto en verdad político, como en una guerra, los muertos son en principio tan abstractos como aquellos en los que el antiguo injuriador español tenía la mala costumbre de cagarse verbalmente.

No son así tratados los asesinados por ETA, excepto si son víctimas indiscriminadas, por la explosión de una bomba en un supermercado. Entonces sí son abstractas. Pero la segunda cosa que esas llamadas o pintadas a que vengo refiriéndome dicen (o la segunda formulación de una misma cosa), viene a ser el reconocimiento de no haber podido matar al muerto pese a haberlo hecho en efecto, físicamente. Las muertes "elegidas" de ETA no son ya estratégicas (como las de las guerras), ni tampoco son de las que, una vez cumplidas, aplacan el odio, la ira, la rabia. El odio y la ira permanecen tras los asesinatos. Como antes dije, quienes efectúan esas llamadas -o las comparten mentalmente- parecen admitir que el asesinato que celebran ofrece el inconveniente de que ya es pasado, de que ya no puede repetirse, de no pertenecer ya más al futuro, a la esfera de lo que se desea y se acaricia y se anhela. Creo que conviene no perder este dato de vista, aunque asumirlo suponga asumir también que la "solución" del llamado "conflicto vasco" es todavía más difícil e improbable que si este conflicto fuera en verdad de índole tan sólo política. El insaciable deseo de matar al muerto, y además al muerto conocido y concreto, con su rostro, su nombre y su historia, está más bien en la tradición de la vendetta mafiosa, de las escabechinas familiares o de clanes, de las cruzadas fanáticas, de los odios tribales (y me temo que de las guerras civiles, por la cercanía del enemigo). Los que participan en estos enfrentamientos no se sienten nunca aplacados -o sólo al cabo de los siglos- por las muertes que producen, o que "obtienen". Quizá no sea tan extraño si consideramos que a un escritor como el fundador Sabino Arana, los nacionalistas vascos lo tienen sólo "en la nevera" (¿lo tienen?), cuando su equivalente en cualquier otro sitio estaría sepultado bajo siete llaves y abochornaría a sus paisanos. Y ese escritor escribió, por ejemplo: "...el español no sabe andar, o si es apuesto, es de tipo femenil;... es flojo y torpe;... es corto de inteligencia y carece de maña para los trabajos más sencillos;... es perezoso y vago;... nada emprende, a nada se atreve, para nada vale;... no ha nacido más que para ser vasallo y siervo;... es avaro aun para sus hermanos;... es bajo hasta el colmo, y aunque se encuentre sano, prefiere vivir a cuenta del prójimo antes que trabajar;... apenas se lava una vez en su vida y se muda una vez al año;... o no sabe una palabra de religión, o es fanático, o es impío;... si sólo le oís rebuznar, podéis estar satisfechos, pues el asno no profiere voces indecentes ni blasfemias;... entre ellos el adulterio es frecuente, así en las clases elevadas como en las humildes;... el noventa y cinco por ciento de los crímenes que se perpetran en Bizkaya se deben a mano española, y de cuatro de los cinco restantes son autores bizkainos españolizados".

Me temo que esta última estadística debe de haber cambiado. Es más, en estos asesinatos de ahora, tan puros, hay un elemento que hace la situación distinta, asimismo, de la de las guerras mafiosas, familiares o de clanes, fanáticas, tribales, civiles, porque todas ellas se fundan y se alimentan de una espiral imparable de golpe por golpe, o aún peor, de diez por uno y así hasta la náusea. Pero aquí sólo golpea un lado, una banda, sin que por el otro haya la misma réplica (como en otro tipo de guerras, ahora que caigo: las racistas de exterminación o expulsión). Quién sabe si no será eso lo que más irrite al verdugo y lo lleve a querer matar de nuevo a los muertos que ya se ha cobrado. Quién sabe si lo que busca es que sus asesinatos sean tenidos más en cuenta y sean por fin "reales", al haber contrapartida, si fueran respondidos con otros tantos del enemigo. Cuanto más tiempo pasa y más uno lo piensa, cuánto debió de complacer el GAL a algunos dirigentes nacionalistas: a los más fríos, a los más políticos, a aquellos que han conseguido que al menos algunos muertos sí les resulten abstractos: los propios, que se hacen esperar demasiado y no acaban de llegar. Javier Marías es escritor.

El ser y la nada
FERNANDO LOPEZ AGUDIN El Mundo 15 Julio 2000

Nada más adecuado que un título existencialista para describir la crisis existencial que vive Arzalluz desde que en enero pasado el congreso del Partido Nacionalista Vasco aprobara la ponencia política Ser para decidir.

Pese a que en el semestre transcurrido su decisión y existencia se encuentra más bloqueada que nunca; ayer, una asamblea interna, meramente consultiva, dio un paso adelante al estudiar la propuesta, basada en un soberanismo sin violencia, que concreta aquella ponencia. Es, por seguir con el léxico sartriano, el ser para la nada. Si Iturgaiz y Redondo rechazan el precio de la mínima soberanía por el silencio de las armas, Otegi y la autoridad militar competente exigen el precio de la máxima soberanía por el silencio de las armas. Estamos donde estábamos antes de la última tregua. Entre el ser de las pistolas y la nada de la política.

De nada sirve que Arzalluz arremeta sartrianamente, contra tirios constitucionalistas y troyanos batasunos, al grito de «el infierno son los otros». Un buen católico como él sabe que sólo existe el limbo en el cielo. No tiene más que mirar lo que ocurre en su propia casa, con la llamada al orden a un prestigioso militante crítico como es José Angel Cuerda, o leer su propia prensa, donde un empresario tan proclive al nacionalismo, como Alfonso Basagoiti, pide que el putrefacto cadáver de Lizarra sea enterrado cuanto antes.

Ayer mismo, coincidiendo con la lectura de su texto soberanista, todo el empresariado vasco exigía el respeto al actual marco jurídicopolítico. No lo hará. Hasta finales de septiembre ha dado el visto bueno a la última tentativa de quienes, como Egibar y el sindicalista Elorrieta, tratan de resucitar el muerto de Lizarra como un Lázaro sin revólveres.

Probablemente, la concreción práctica de la teoría del Ser para decidir sea el papel de discusión, prevista para este verano, con los generales de la dialéctica de los puños y las pistolas. Espera sin esperanza alguna la respuesta castrense, dado que Otegi se limita a ser el correo de esa novia de la muerte que es Soledad Iparraguirre. Mientras tanto, se pudren el sol del estío los insepultos restos mortales de Lizarra.

Arzalluz es la cuadratura del círculo en su propio partido. Pretende ser la síntesis entre los que buscan reanimarlo y los que anhelan enterrarlo. Pero el Partido Nacionalista Vasco es como una tijera con sus dos hojas cada vez más separadas. Populares y batasunos tiran de cada una de ellas para que se quiebre el eje. Cada asesinato, cada coche bomba, cada extorsión, las va tensando. Unos y otros se reparten ya la vieja piel de este centenario partido.

No cabe seguir con el cadáver de Lizarra atado a su propia espalda. Su descomposición empieza a descomponer a quien lo carga. Tampoco cabe su reanimación artificial. Parasitaría a los reanimadores. El Ser para decidir pudo ser ayer el ser y la decisión; hoy no es más que el ser y la nada, y mañana podría terminar siendo la nada sin el ser.

El vídeo
El Cascarrabias La Estrella 15 Julio 2000

Por primera vez hemos visto un vídeo de los terroristas de ETA en acción. No se les ve la cara, pero sí las maneras y los andares de la fuga huyendo de la explosión. Dejaron la mecha de la bomba encendida y se fueron de puntillas y con prisas para no despertar a los mendigos ni alertar a los trabajadores que empezaban a llegar a los almacenes. Luego llegó la explosión y ellos ya estaban, como "valientes" a buen recaudo. Como siempre golpe de terror a traición.

Cerrar el círculo autonómico
Abel Hernández La Estrella 15 Julio 2000

El Gobierno de Aznar pretende cerrar en esta legislatura el círculo autonómico derivado de la Constitución del 78. Al menos en las comunidades más asimétricas -País Vasco, Cataluña...-, que han alcanzado un más alto grado de autogobierno. Las conjunciones nacionalistas, como la famosa y, hasta ahora, poco efectiva "Declaración de Barcelona", han servido para reafirmar el propósito de poner coto de una vez a las fuerzas centrífugas. El brote soberanista de Estella, con el PNV sometido a las pretensiones de ETA, ha avivado la idea central de establecer límites a la disgregación.

Los nacionalistas vascos, catalanes, gallegos, etc. se quedan sin razón de ser o con muy poco que hacer si se fija el techo definitivo de autogobierno en sus respectivas comunidades. De ahí su feroz resistencia a cualquier intento uniformador -o incluso federalista- del Gobierno español. Rechazan de entrada, incluso sin leerla, la "Declaración de San Millán de la Cogolla" sobre el estudio de las humanidades y no digamos el informe de la Academia de la Historia sobre el mismo tema. Y presentan toda iniciativa de Madrid en este campo, por sensata que sea, como una demostración del carácter centralista del viejo nacionalismo español representado por el Partido Popular.

Esta batalla política soterrada, con múltiples manifestaciones y derivaciones constantes -por ejemplo, en los últimos días el Gobierno ha rechazado la reclamación de Jordi Pujol de que sean las autonomías las que fijen sus cupos de emigrantes y la pretensión de los firmantes de la "Declaración de Barcelona" de que los gobiernos autonómicos tengan representación en el Consejo de Ministros de la Unión Europea- es una de las claves para entender lo que pasa hoy en España, una España que los más orteguianos consideran desvertebrada.

No faltan las voces críticas desde las cercanías intelectuales del PSOE que llegan a denunciar que Aznar ha emprendido una nueva Reconquista frente a la morisma, con las restricciones de  la inmigración, y frente a los reinos de taifas de los nacionalistas. En el Partido Socialista hay en esto división de opiniones, como se verá en el inminente congreso: mientras unos coinciden básicamente con Aznar y con la mayor parte de la ciudadanía, o sea de los votantes, otros están muy próximos a la tesis de los nacionalismos periféricos.

La vanguardia de este gran conflicto de fondo sucede en el País Vasco, donde ETA con sus actuaciones monstruosas deja sin argumentos a los soberanistas de Arzalluz, cada vez más contestados desde dentro y desde fuera. La ruptura de relaciones entre el Partido Popular y el Partido Nacionalista Vasco no hace más que agudizar este conflicto. El Gobierno de Aznar aspira a eliminar del poder, por medio de las urnas, al PNV, condición que se considera imprescindible para cerrar de una vez el círculo del autogobierno en el País Vasco, con las revisiones que haga falta.

En Cataluña el pulso se lleva a cabo con guantes de seda; pero el presidente Aznar viene advirtiéndole a Pujol que él tiene ahora mayoría absoluta y que el frágil pacto que mantienen se rompería si CiU no renuncia a pactar
también con ERC, poniendo una vela a Dios y otra al diablo. Jordi Pujol se mantiene en la ambigüedad, que es su terreno preferido. La lucha se desarrolla entre sonrisas y acumulando mala leche. El desenlace aún no ha llegado, pero Aznar confía en su fuerza y en sus razones.

LOS EMPRESARIOS VASCOS SE REBELAN CONTRA ARZALLUZ
Editorial El Mundo 15 Julio 2000

La progresiva radicalización del PNV plasmada en sus acuerdos con EH no sólo ha abierto una vía de críticas internas contra la estrategia diseñada por Arzalluz, sino que ha colmado el vaso de la paciencia de los propios empresarios vascos, tradicionalmente simpatizantes del nacionalismo moderado que representaba este partido. La patronal Confebask envió ayer un inequívoco mensaje al PNV para que renuncie a sus tesis soberanistas y respete la legalidad estatutaria. Consideran los empresarios vascos que la defensa del actual marco jurídico-político es la condición necesaria para desbloquear la crisis en la que ha encallado el Gobierno vasco.

La declaración en términos tan contunde15 Julio 2000e un sector como el empresariado, tan poco partidario de hacer política en la plaza pública, demuestra hasta qué punto el PNV ha perdido sus tradicionales puntos de referencia desde que se metió en la boca del lobo de Estella. Y pone de manifiesto el grave error que está cometiendo la dirección nacionalista al empecinarse en continuar en un pacto sin sentido con EH. Esta misma semana, el presidente del Círculo de empresarios, Alfonso Basagoiti -un hombre muy próximo al PNV- dijo que la salida a la actual situación pasa por el relevo de Arzalluz y Egibar al frente del partido.

El hartazgo de los empresarios se ha hecho público y notorio en una situación especialmente difícil para ellos. ETA los ha situado últimamente en su principal punto de mira. Primero, colocando un coche-bomba en el corazón de Neguri para amedrentar a las grandes familias de la burguesía y después intentando asesinar a un pequeño empresario de Ordizia. Todo ello sumado a que los empresarios están recibiendo masivamente cartas de ETA solicitando el impuesto revolucionario.

No cabe duda de que la burguesía acomodada que tradicionalmente ha respaldado al PNV cree, como muchos otros sectores sociales, que es una locura gobernar con el respaldo de EH, un partido que sirve de soporte a los asesinatos de ETA. Y la conclusión es que Arzalluz está cada vez más solo. Sin embargo, lejos de rectificar, la Asamblea Nacional del PNV hizo oídos sordos a este clamor interno y externo. En su reunión de ayer, decidió seguir adelante en su colaboración -más o menos intensa- con EH. Que es como seguir abrazado a un muerto.

¿Está usted de acuerdo con estas opiniones? Aporte sus ideas en el foro abierto sobre cada editorial en la dirección: www.elmundo.es/diario/opinion  Discuta sobre el editorial

También los empresarios
Editorial ABC 15 Julio 2000

La portada de ABC recogía ayer el siguiente título: «Rechazo general a la actitud del PNV y a su pacto de hierro con EH». Horas después, los empresarios vascos corroboraban esta tesis. La política soberanista del Partido Nacionalista Vasco recibió un duro golpe con el discurso pronunciado por Román Knorr en la reunión anual del Consejo General de la patronal vasca, Confebask, de la que aquél es presidente. Knorr apeló a la defensa «inquebrantable y sin fisuras» del marco jurídico vigente en el País Vasco, como condición para superar la crisis política que atenaza a esta comunidad. El mensaje de Confebask, que agrupa a las organizaciones empresariales vascas, se produce cuando ETA ha desatado una campaña de intimidación para lograr el pago del «impuesto revolucionario». Los atentados de Guecho y Ordicia fueron dos avisos inequívocos de que la banda terrorista no admite morosidad en el cobro de sus extorsiones. Pero también han sido los antecedentes necesarios para que la clase empresarial vasca, renuente por lo general a definiciones políticas, se decante de forma clara a favor de la convivencia política en el ámbito de la Constitución y del Estatuto.

La dinámica de los acontecimientos está desnudando la burda ambigüedad del nacionalismo vasco, cuyo descrédito social y político es imparable. Sólo los dirigentes del PNV y de EA se creen que sus pactos con la izquierda proetarra pueden seguir confundiendo a los ciudadanos vascos para que los perciban como una solución del llamado «conflicto». Lo que subyace en las palabras de Román Knorr es el mismo análisis que otras formaciones sociales y políticas vascas vienen haciendo desde hace mucho tiempo: que la política del PNV y del Gobierno de Ibarretxe únicamente persigue la consolidación del nacionalismo como doctrina hegemónica en el País Vasco, ignorando la pluralidad ideológica de su sociedad. Por esto, el resultado de las alianzas nacionalistas ha sido una fractura sin precedentes en la sociedad y en la convivencia política, de lo que sólo es responsable la coalición independentista gestada en el pacto con ETA de agosto de 1998. El habitual distanciamiento de los empresarios vascos por los avatares políticos tenía que llegar a su fin, no sólo por su preocupación ante la próxima renovación del Concierto Económico, sino también porque la anormalidad de la situación en el País Vasco no es sólo política, es fundamentalmente institucional y ciudadana. Las instituciones democráticas básicas de la autonomía, el Parlamento y el Gobierno, han quedado laminados por la debilidad e incompetencia de Ibarretxe, entregado al apoyo coyuntural y caprichoso de Euskal Herritarrok. Pero lo más grave, como apuntó ayer Román Knorr, es que en el País Vasco una parte importante de la sociedad vive en estado permanente de amenaza y temor, que afecta también a los empresarios. Así es imposible desarrollar una vida normal en la empresa, en la Universidad, en la política o, simplemente, en la calle.

Una interpretación estrictamente democrática de lo que sucede en el País Vasco hace ineludible la celebración anticipada de elecciones. Es posible que un proceso electoral no sea la solución para esta crisis; pero sin elecciones no hay remedio alguno. Ibarretxe está agotado como jefe del Ejecutivo; su última propuesta de diálogo, oportunista y vacía de contenidos, ha sido rechazada de plano por PSOE y PP. El Parlamento vasco carece de mayorías estables para sostener una mínima actividad legislativa y debe renovar la proyección de una voluntad popular que se expresó en 1998 bajo el reclamo de una paz trucada. El PNV, como partido mayoritario, ha abdicado sus responsabilidades institucionales para entregarse con furor al secesionismo y ya muestra indicios de una veta intolerante al apuntar a José Angel Cuerda, ex alcalde de Vitoria, con la amenaza de las sanciones por discrepar. Sólo en un ámbito en el que las reglas de la democracia estén distorsionadas puede dudarse de que las elecciones anticipadas sean la solución políticamente natural a una crisis tan radical. La definición de los empresarios vascos es, por tanto, una buena noticia.

Los empresarios vascos apoyan el marco político frente a la apuesta independentista del PNV y expresan su preocupación porque la falta de unidad afecte al concierto económico
BILBAO. I. Souto ABC 15 Julio 2000

Horas antes de que la ejecutiva del PNV presentara a la asamblea nacional de ese partido un proyecto de superación del actual marco jurídico vasco, en el que el PNV pretende trabajar de forma conjunta con EH y EA, el Consejo general de Confebask, la patronal vasca, reclamaba a los partidos políticos vascos «una defensa inquebrantable y sin fisuras del actual marco jurídico y legal».

Sin criticar ninguna opción política, el presidente de Confebask, Román Knörr, mostró ayer claramente su disconformidad con la intención de los partidos nacionalistas de poner en marcha un proyecto conjunto para la superación del actual marco jurídico vasco, un proyecto que dejaría a un lado a una parte de la sociedad vasca. En opinión del dirigente empresarial, el País Vasco se construye «entre todos y para todos \ o no se construye».

LA RESPONSABILIDAD DEL PNV
Knörr dijo en una rueda de prensa celebrada en Bilbao que «ha costado muchos años y mucho esfuerzo levantar consensos, vertebrar esta sociedad y dotarla de instrumentos de participación y de encuentro como para que ahora todo ello se eche por la borda» y pidió asimismo apoyo a las instituciones que emanan del actual marco constitucional y estatutario.

La patronal vasca, que mantiene buenas relaciones con el PNV, no quiso entrar a valorar el proyecto de cambio de marco político que se trató ayer mismo en la asamblea nacional de ese partido, del que el dirigente empresarial dijo que tiene una importante responsabilidad dentro de la Comunidad Autónoma, si bien insistió en que «desde una organización plural como Confebask, lo que se defiende es la legalidad vigente y el marco estatutario».

«Nos hemos dotado de una normativa, de un Estatuto, y ese es nuestro marco —manifestó Knörr— y otra cosa distinta es que la sociedad determine algo diferente, y para eso están las elecciones».

Confebask reclamó ayer a políticos e instituciones que aborden «con urgencia» soluciones ante la situación que vive el País Vasco, que calificó de «inquietante», y en la que «los derechos y libertades de numerosos ciudadanos, entre ellos los empresarios, están seriamente amenazados y, lo más preocupante de todo, nadie es capaz de ofrecer alternativas que puedan ser aceptadas por el conjunto».

Durante su intervención, Knörr demandó diálogo y unidad a los partidos democráticos y les instó a reconducir «con urgencia» la actual situación «para evitar la fragmentación, el desánimo y el hartazgo de la sociedad». A su juicio, el riesgo de división social actualmente «es elevado».

El dirigente empresarial puso de manifiesto que «nadie en solitario va a poder arreglar la situación y que la propia pluralidad de los vascos exige de sus representantes un mayor interés por encontrarse en algún punto, sea éste el que sea».

Pidió la patronal vasca respeto a los derechos y libertades de todos los ciudadanos vascos, así como que los partidos trabajen juntos contra el terrorismo, rompiendo una incomunicación que, en su opinión, «se revela ya insostenible».

Knörr señaló que no es labor de Confebask dar «recetas» pero indicó que, como parte de la sociedad y por ser afectados directos del problema, los empresarios «no podemos dejar de asistir con sorpresa, tristeza y preocupación a lo que está ocurriendo, ni tampoco dejar de demandar a quienes sí deben buscar esas recetas que aporten soluciones».

Los empresarios, que se definen como «un conjunto plural e independiente que no sabe de etiquetas ni de estrategias o posicionamientos políticos», rechazaron la fractura de la Comunidad Autónoma en nacionalistas y no nacionalistas y en soberanistas y constitucionalistas.

En su opinión, la tensión entre una y otra parte de los vascos tiene como beneficiarios a ETA y a todo lo que le acompaña: «violencia, intolerancia, división y muerte».

«A GRITOS»
Knörr evidenció que la sociedad «pide a gritos» y «sin que desgraciadamente se la escuche» que los partidos pongan el bien común por encima del interés partidista y advirtió de que «la política vasca no puede seguir edificándose sobre el agravio y la agresión permanente, so pena de llevarnos a un callejón sin salida».

Preocupa a la patronal vasca que el enfrentamiento político acabe haciéndose fuerte en otros ámbitos que afectan al conjunto de la sociedad vasca y pide que no afecte a la renovación del concierto económico, en la que quieren participar presentando su proyecto a las administraciones del Estado y vasca.

Los empresarios vascos destacaron que, pese a la grave situación política, el momento económico de la Comunidad Autónoma es bueno, con una previsión de nuevos empleos que permitirá colocar la tasa de desempleo a finales de año en el 13 por ciento, la menor desde los comienzos de la década de los años ochenta.

El recambio del PNV para el destituido jefe de la Ertzaintza es un agente próximo a HB
Muneta, relevado ayer, era criticado por sus propios agentes y alabado por los proetarras
José Ramón Lecertúa, que según todas las fuentes consultadas por LA RAZÓN será el próximo jefe de la Ertzaintza en sustitución del relevado Iñaki Muneta, es un agente vinculado a HB por los propios agentes y que ha protagonizado varios incidentes desde su anterior puesto en la Policía vasca. Mientras, numerosos sectores de la Ertzaintza han acogido con satisfacción la destitución de Muneta, de cuyo nombramiento no pocos sindicatos de la policía vasca renegaron en numerosas ocasiones. Bajo el mando de Muneta se multiplicaron las acusaciones internas de inactividad ante la «kale borroka».
Jose A. Pérez - Madrid .- La Razón 15 Julio 2000

José Ramón Lecertúa es, según todas las fuentes consultadas por este periódico, el nuevo jefe de operaciones de la Ertzaintza. Las mencionadas fuentes aseguraron que Lecertúa será el nuevo responsable de la policía autonómica y que su actual puesto será ocupado por el hasta ahora responsable de los antiguos AVCS -la policía política del PNV-, Gervasio Gabilondo.

    La llegada de Lecertúa se produce tras la destitución de Iñaki Muneta, que ha sido degradado por el propio consejero Balza a su antiguo puesto de jefe de comisaría en Gecho tras un rosario de denuncias internas y externas hacia la actividad de la Policía vasca bajo su mando.

    Lecertúa es un policía considerado muy próximo a los postulados de HB y al «ala más dura» del PNV, que ha protagonizado varios incidentes desde sus anteriores puestos. Dos de sus hermanos, Juan Carlos y Miguel Ángel, se mueven en el entorno radical de HB. Concretamente, al primero de ellos expertos antiterroristas le localizan dentro de la banda ETA y al segundo en el entorno de Jarrai como protagonista de diversas algaradas callejeras. Precisamente, uno de los incidentes más recordados en relación con Lecertúa se produjo en una ocasión por el intento de localización de su hermano Miguel Ángel por ser supuesto autor de diversas algaradas callejeras.

    Cuando Lecertúa ocupaba el puesto de jefe territorial de la Ertzaintza en Guipúzcoa, y pese a que tenía acceso a todos los datos de las comisarías de la provincia, lo que hacía muy fácil la localización de su hermano, la Policía vasca tuvo grandes problemas para dar con el paradero de éste.

    Otro de los episodios que se recuerdan en relación con el futuro jefe de la Ertzaintza es el de los famosos nombramientos «a dedo» de la primera promoción de policías autónomos. En aquella ocasión diversas fuentes policiales señalaron que se había producido un «reparto de poder» entre PNV, PSE y HB a la hora de «seleccionar» a los agentes de esa primera promoción, de tal modo que cada partido «sugirió» unos nombres para que fuese aceptados como miembros del Cuerpo. Según las fuentes policiales consultadas, el nombre de Lecertúa fue dado por HB, aunque no existe ningún documento que pruebe este extremo.

    En otra ocasión, Lecertúa también se rodeó de polémica debido a que, a raíz de un atentado, y también como jefe territorial de Guipúzcoa, se denunció el hecho de que impidiese a una juez de guardia que saliese del lugar del atentado cuando ésta intentaba que la Policía Nacional se personase en el lugar de los hechos para recoger pistas sobre el asesinato producto de la acción terrorista.

    El hecho de que familiares directos de Lecertúa estén relacionados con el mundo abertzale también ha sacado a la luz otros aspectos. Por ejemplo, el futuro jefe de la Ertzaintza fue señalado en su día por diversas fuentes como una de las personas que pudo haber mantenido algún contacto con la banda ETA, precisamente a través de su hermano Juan Carlos.

    Mientras, el cese de Iñaki Muneta ha sido acogido por los sectores sindicales de la Ertzaintza con considerable satisfacción. El hasta ahora jefe de operaciones de la Policía vasca había sido muy criticado por sus propios compañeros desde su nombramiento, al considerar que no era una persona capacitada para desempeñar el puesto que ocupaba.

    LA RAZÓN ha podido saber que en diversas reuniones mantenidas por el consejero Javier Balza y representantes de los sindicatos de la Ertzaintza estas quejas hacia Muneta y la labor que venía desempeñanando fueron expresadas en más de una ocasión con especial énfasis.   

Ministerio
Otras fuentes del propio Departamento de Interior del Gobierno vasco consultadas ayer por este periódico señalaron que, tras la destitución de Muneta, podría estar el propio Ministerio del Interior.

El consejero Javier Balza anunció esta misma semana que se abría un nuevo período de colaboración con el Ministerio que incluía el futuro intercambio de documentación sobre actividades terroristas. Las mencionadas fuentes señalan que desde el propio Ministerio se habría hecho llegar la «sugerencia» de que, para ellos, habría que empezar por cambiar a la persona encargada de las operaciones de la Policía vasca, Iñaki Muneta, que no ha destacado precisamente por la colaboración en materia antiterrorista con las Fuerzas de Seguridad del Estado. Este extremo, sin embargo, no ha sido confirmado por el propio Ministerio.

    De hecho, bajo el mando de Muneta, se han producido importantes denuncias de los propios agentes del Cuerpo autonómico criticando duramente la inactividad de la Policía vasca ante la creciente violencia callejera. LA RAZÓN publicó en su día, por ejemplo, la denuncia de cuatro ertzainas que aseguraban que en el Cuerpo de la Policía vasca se habían dado órdenes expresas de no intervenir ante la «kale borroka» o se les avisaba y organizaba tarde para que no pudiesen llegar a evitar los incidentes provocados por los proetarras.

    A estas denuncias, se sumaron las alabanzas de los propios proetarras a Muneta que, por medio de las Juventudes del Movimiento de Liberación Nacional Vasco y ante las críticas de los sindicatos policiales hacia el trabajo del ex jefe de la Ertzaintza, hicieron una encendida defensa de éste.

De San Millán a Brasil
EDUARDO MENDICUTTI El Mundo 15 Julio 2000

Con el castellano por bandera, las huestes del presidente Aznar se fueron a San Millán de la Cogolla y los Reyes se han ido a Brasil. Las aguerridas huestes populares acudieron a escarbar en el yacimiento severo de la lengua, y los Reyes se han llevado la lengua a un alegre viaje casadero, un vistoso periplo de promoción conyugal, como aquellos cruceros que organizaba la reina Federica para encontrarles a sus hijas buenos pretendientes. La verdad, no hay color: lo de Brasil es mucho más entretenido y estimulante.

Esa excursión a San Millán de la Cogolla les quedó a las emprendedoras huestes de Aznar bastante rancia, las cosas como son. La defensa de la lengua es sin duda una causa noble y conveniente, y el solemne manifiesto que hilvanaron en el cogollo de San Millán quedó aseado y políticamente correcto, pero la escenografía, la iluminación, el vestuario, el tufillo eran dignos de una mala película histórica de Cifesa, sin el encanto de las malas películas de Cifesa, claro. San Millán de la Cogolla es seguramente un lugar grato y vigoroso, pero el espíritu de Aznar y los suyos lo convirtieron de repente en un decorado de cartón piedra, y en un decorado semejante era inevitable que todos los reunidos lucieran adustos a pesar de su jovialidad, avejentados a pesar de su juventud. Muy formales, eso sí. Todos llevaban del brazo, efectivamente, al castellano viejo: todos daban la impresión de estar ayudando a un pobre anciano a cruzar la calle.

En cambio, del brazo de los Reyes, por Brasil, nuestra lengua tiene algo de muchacha en edad de merecer, la lozanía de una debutante bulliciosa y sin melindres, el apetito saludable y despejado de una criatura joven y algo descocada. Estos días, los Reyes andan por Brasil apoyando la iniciativa del Gobierno brasileño de introducir el castellano en las escuelas como segunda lengua. Del brazo de los Reyes, brindándose en matrimonio a una población tan hermosa y variopinta como la brasileña, nuestra lengua parece una chiquilla impaciente por probar nuevas experiencias, una lolita deseosa de perder de nuevo la virginidad, una vivaz aventurera sin miedo a la promiscuidad, al mestizaje, a la androginia, al libertinaje soleado y feliz. Nadie puede negar que en San Millán el castellano tiene muchísimo pasado, pero es evidente que en Brasil nuestra lengua tiene muchísimo futuro. Así que apostemos por Brasil: yo siempre quiero lo mejor para mi lengua.

La negación rencorosa
Por Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC 15 Julio 2000

En el actual debate sobre la enseñanza de las Humanidades urge evitar dos tentaciones: la politización y la confusión. Para ello es necesario distinguir dos aspectos que muchas veces aparecen mezclados o confundidos: las deficiencias alarmantes de la formación humanística que reciben nuestros estudiantes, por un lado, y la tergiversación de la Historia perpetrada, con fines políticos interesados, por algunos Gobiernos autonómicos, dirigidos por partidos nacionalistas, por otro.

De lo primero sobran testimonios y evidencias. Sólo quien no quiere ver, no lo ve. Cosechamos ahora los frutos de los viejos errores sembrados. Pensaban y piensan que la excelencia y la disciplina son elitistas y antidemocráticas, cuando son el fundamento de toda auténtica educación. Pensaban y piensan que la educación se basa en el desarrollo de la libre espontaneidad, cuando educar es conducir hacia un ideal. Pensaban y piensan que aprender es jugar, cuando es trabajo y esfuerzo. Pensaban y piensan que el suspenso es un agravio intolerable y el aprobado un derecho universal, cuando el reconocimiento del fracaso es el único camino posible hacia el éxito.

Un nuevo plan para la enseñanza de las Humanidades ha sido presentado al Ministerio por un grupo de expertos encabezado por el catedrático Francisco Rodríguez Adrados. Entre sus, más que razonables, urgentes propuestas están las de eliminar asignaturas opcionales, aumentar el Bachillerato a tres o cuatro años y crear en la ESO un curso de cultura clásica y otro de iniciación lingüística.

En este ámbito es tanto y tan profundo el descontento que cabe pensar que al final se imponga el buen sentido y sean vencidos los viejos tópicos y las antiguas falacias. No se trata de beatería humanística, que también la hay, ni de aversión a las técnicas y a las ciencias más útiles. No estamos en tiempos de Jovellanos. Hoy, el peligro es que dejemos de saber quiénes somos. Nada menos.

Pero peor viene la mano para solucionar el segundo problema, el de la politización y la tergiversación. Porque aquí no se trata sólo de graves errores pedagógicos sino de la imposición de un proyecto político de naturaleza totalitaria. Es la estrategia de los negadores de España, mucho más conocidos por lo que niegan que por lo que afirman. Y no se olvide que, para Goethe, el diablo es el espíritu negador, el que nunca dice «sí» y siempre dice «no».

Los negadores de España, entre otras patologías, malentendieron la naturaleza del mensaje regeneracionista de quienes amaban tanto a España que sufrían por sus males. Ejercían el patriotismo del dolor y del descontento, pero nacido del más profundo amor a España. Julián Marías ha distinguido entre el «descontento creador» y la «negación rencorosa». Los negadores de España exhiben las más altas dosis de esta última. Detrás de toda enfermedad del espíritu, de todo disparate cultural, suele cobijarse la sombra de un intelectual resentido, o de varios. Representa en la fauna humana una de sus más torvas variantes. Al parecer, Ortega y Gasset dijo a sus alumnos en cierta ocasión estas palabras: «Siempre que vean ustedes algo monstruoso, platos de ternera sin ternera, cuchillos sin hoja ni mango, busquen ustedes alrededor y encontrarán seguramente un intelectual resentido». Pues bien, en la obra destructora de estos indigentes negadores de España, sólo alcanzo a vislumbrar la obra de algún intelectual resentido proseguida con entusiasmo por los paladines de la negación rencorosa. Y destruir es, por desgracia, mucho más fácil que construir. Aunque no se trate de un castillo de naipes. Una cosa es enseñar Historia y otra formar súbditos ignorantes.

El PSOE arremete contra el PP con un contramanifiesto al de las Humanidades
MADRID. ABC 5 Julio 2000

El PSOE envió ayer a las principales organizaciones de la comunidad educativa un «contramanifiesto» a la declaración sobre la enseñanza de las Humanidades que aprobó el PP el pasado lunes en San Millán de la Cogolla (La Rioja). Por su parte, la Generalitat anunció ayer que explicará la Historia desde la óptica catalana aunque se apruebe el Decreto.

El documento, de doce puntos, critica con dureza al PP tanto por el contenido de la declaración como por la forma en que la hizo pública. Asegura que el PP presentó la declaración «con la parafernalia y escenificación mediática a la que viene acostumbrándonos, con el uso y el abuso de los dineros públicos para estos fines».

En cuanto al fondo, el PSOE reconoce inicialmente que el manifiesto contiene «elementos positivos de rectificación de las viejas posiciones del PP», sobre todo respecto a la LOGSE. Sin embargo, denuncia que el documento está caracterizado por «la ambigüedad, el reduccionismo, la simplicación y los tópicos insustanciales».

También se queja de la importancia que concede el PP a las asignaturas de Humanidades, dejando en un segundo plan las materias de ciencias. El «contramanifiesto» es especialmente crítico con la declaración de San Millán por no incluir un compromiso financiero que garantice la aplicación de los cambios que supondrá el reforzamiento de determinadas asignaturas. Como colofón, el PSOE dice que está abierto al consenso a partir del dictamen que elaboró en 1998 la comisión de expertos presidida por Juan Antonio Ortega y Díaz-Ambrona. Asegura que esta actitud abierta al diálogo contrasta con el manifiesto del PP, que «se presenta cerrado en la búsqueda de adhesiones»: «Ni una sola palabra que insinúe su posible modificación, mejora, crítica o complemento».

LA «ÓPTICA» CATALANA
Por su parte, la consejera de Educación de la Generalitat, Carme Laura Gil, anunció ayer que si el Gobierno aprueba el Decreto de reforma de las Humanidades, la Generalitat lo aplicará, pero sin renunciar a explicar la Historia desde la óptica de Cataluña. Gil señaló que el manifiesto del PP sobre la enseñanza humanística expresa su «ideología neoespañolista» y advirtió a la ministra de Educación y Cultura, Pilar del Castillo, que el programa del PP «no se puede imponer por ley aunque se tenga mayoría absoluta porque las cuestiones que afectan a la enseñanza requieren un consenso amplio», aunque la conseJera confía en que «la inteligencia de la ministra le hará reconsiderar su posición inicial».

Las academias hispanoamericanas se unen para crear un diccionario de dudas
Se calcula que en diciembre ya se podrá acceder a una parte del nuevo diccionario
Salamanca Estrella Digital 15 Julio 2000

La Real Academia Española de la Lengua se ha embarcado, junto a sus homólogas hispanoamericanas, en la elaboración de un Diccionario Normativo de Dudas dado el gran volumen de consultas que el organismo recibe a través de su página en Internet provenientes de todo el mundo hispanohablante. Una comisión formada por siete academias representantes de las demás, encargada de coordinar el trabajo, celebrará una primera reunión sobre los primeros materiales que se han elaborado de forma que en diciembre ya se podrá acceder a una parte del diccionario.

Así lo anunció ayer en Salamanca el director de la Real Academia Española de la Lengua, Víctor García de la Concha, quien calculó que diariamente llegan alrededor de 150 consultas y que, "como una gran parte de ellas son coincidentes", el diccionario tratará de dar una respuesta unitaria por parte de todas las academias a esas dudas comunes.

García de la Concha, que clausuró el curso "Cuestiones lingüísticas de actualidad" celebrado durante esta semana en la Universidad de Salamanca, dijo a los periodistas que las dudas más frecuentes son las de carácter gramatical aunque también las hay de carácter léxico y ortográfico.
  
El consenso entre las academias es "fácil y en estos momentos muy fluido" ya que el español es una lengua unida y las variantes que existen son fundamentalmente léxicas, es decir, "de uso y no de estructura" por lo que "son complementarias y enriquecen".

Víctor García de la Concha lamentó que la presencia
del español en Internet "no es proporcional a la que tiene
en el mundo del estudio, la técnica o los negocios"

Sobre la presencia del español en Internet, lamentó que "no es proporcional a la que tiene en el mundo del estudio, la técnica o los negocios".

García de la Concha se refirió a otros proyectos comunes de la Real Academia Española con las hispanoamericanas que persiguen "la perfección de los códigos lingüísticos que rigen el funcionamiento de lengua (diccionario, gramática y ortografía).

A este respecto informó de que se ha elaborado "una nueva planta del diccionario que regirá la próxima edición y cuya presentación fechó a mediados octubre de 2001, en el Congreso Internacional de la Lengua que tendrá lugar en Valladolid.

Las academias también están trabajando en una
nueva edición de la gramática oficial del español

El director, que pronunció en el curso la conferencia "La Real Academia Española y la norma lingüística", reveló que las academias también están trabajando en una nueva edición de la gramática oficial del español, ya que la última edición es la de 1931.

Para García de la Concha, la norma lingüística se establece sobre la base de lo que es el "uso normal que de ella hacen de los hispanohablantes de formación media-culta".

"Cuando un hecho gramatical se convierte en un hecho de costumbre de ese conjunto de personas, la Real Academia Española y las hispanoamericanas consagran lo que es normal como norma lingüística", explicó.

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