AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 27 Julio   2000
#Nueva vía entre el PP y el PSOE
Editorial ABC 27 Julio 2000

#Trillo: el PNV cambia sangre por poder
Luis María ANSON de la Real Academia Española La Razón  27 Julio 2000

#Lealtad y discreción contra el principal problema del Estado
Impresiones El Mundo   27 Julio 2000

#El cubo de Bescós
Manuel VILAS ABC  27 Julio 2000

#El Gobierno toma un mal camino
Darío VALCÁRCEL ABC  27 Julio 2000

#Nota del Editor: Si el sentido común no cabe en la Constitución, pues para que sirve ?
27 Julio 2000

#El interlocutor
Editorial El País 27 Julio 2000

#La lista de ETA
GERMAN YANKE El Mundo 27 Julio 2000

#Primera entrevista Aznar-Zapatero
Lorenzo CONTRERAS La Razón 27 Julio 2000

#Uno de cada tres jóvenes se quiere ir del País Vasco por miedo
EFE Libertad Digital  27 Julio 2000

#Zapatero garantiza a Aznar la «lealtad» del PSOE en la lucha del Estado contra el terrorismo
MADRID. Luis Ayllón ABC   27 Julio 2000

#Dos llamadas en nombre de ETA avisaron de una explosión en un cajero de Vitoria
EFE El Mundo  27 Julio 2000

#ETA intenta asesinar en Durango a otro concejal del PP con una bomba-lapa
ALBERTO URIONA, Bilbao El País  27 Julio 2000

#Tensión en la concentración de Getxo
ALBERTO URIONA, El Mundo 27 Julio 2000

#Historias y descontentos
LUDOLFO PARAMIO El País 27 Julio 2000

#Prestigiosos intelectuales creen necesario reescribir la historia común de Europa
Antonio Sempere - Santander .- La Razón 27 Julio 2000

#Gracias a Mercosur el castellano será la segunda lengua brasileña, según los hispanistas
Libertad Digital  27 Julio 2000


Nueva vía entre el PP y el PSOE
Editorial ABC 27 Julio 2000

La situación en el País Vasco y la necesaria colaboración entre el Gobierno y la oposición han constituido la parte más sustantiva de la primera entrevista entre Aznar y Rodríguez Zapatero. Por fin, se establece un cauce de interlocución normal entre el presidente del Ejecutivo y el jefe de la oposición. La mera celebración de la entrevista constituye un bien que expresa la debida normalidad institucional y el establecimiento de una nueva y mejor relación, una línea abierta de colaboración, que han de redundar en beneficio para la Nación.

Pero la valoración del primer encuentro de ayer mejora aún si se considera el acuerdo fundamental entre los dos interlocutores en materia de lucha antiterrorista. El secretario general del PSOE ha garantizado al presidente del Gobierno su absoluta lealtad en este ámbito y su coincidencia en la necesidad de alterar la actual situación política del País Vasco. Ayer mismo, se produjo un nuevo atentado, felizmente frustrado, contra un concejal del PP en Durango, y el Fiscal cursaba una petición de procesamiento por pertenencia a banda armada contra dieciséis miembros de HB o de su entorno.

También ayer, en el Palacio de la Moncloa se impuso el buen sentido. Los dos principales partidos nacionales, que aglutinan a la gran mayoría del electorado, coincidieron en la necesidad de renovar el pacto de Ajuria Enea. Nada hay en esta iniciativa de búsqueda de una estrategia frentista contra el nacionalismo. Por el contrario, fue el pacto de Estella el que dio lugar a ese indeseable frentismo. Ajuria Enea representaba, y ha de seguir representando, la unidad de todos los partidos democráticos frente al terrorismo y sus cómplices. A cada partido corresponde situarse a un lado u otro de la línea. Nada impide hablar con nadie, ni siquiera con HB. Pero la legalidad constitucional y la decencia política obligan a no realizar pactos de gobierno con un grupo político que defiende o justifica la estrategia terrorista.

Este es el asunto más urgente y el que presidió la entrevista de La Moncloa. Junto a él, los dos dirigentes también trataron otros que, como la política exterior, la Justicia, las Humanidades o la inmigración, aconsejan la celebración de pactos de Estado, por tratarse de asuntos que rebasan el ámbito de las disputas partidistas. La entrevista de ayer ha de ser sólo el primer ejemplo de una nueva forma de entender las relaciones entre el PP y el PSOE. Es también la primera muestra de los beneficios que los ciudadanos pueden obtener de la superación de la larga interinidad que ha vivido el socialismo español. Al menos las relaciones entre el Gobierno y la oposición parecen haber entrado ya en una «nueva vía», demasiado tiempo postergada.

Trillo: el PNV cambia sangre por poder
Luis María ANSON de la Real Academia Española La Razón  27 Julio 2000

Admiro a Federico Trillo desde hace muchos años por su equipaje jurídico, la firmeza con que defiende sus ideas y la flexibilidad de que ha hecho alarde en la negociación política. Cierta torpeza demostrada con el desfile de Barcelona es un pasaje menor en la vida política de Trillo, si bien esta canela fina le dedicó gentilmente la crítica que se merecía.

    En la revista Tiempo, el ministro ha hecho unas sagaces declaraciones a Encarnación Valenzuela. Federico Trillo cuelga un espejo delante de la situación de las provincias vascongadas y la refleja así: «Mientras gobierne en el País Vasco con los votos de EH, el PNV está cambiando sangre por poder y quebrando cien años de trayectoria democrática». Esta frase certera condensa la política de Arzallus y su lehendakari títere, el bueno de Ibarreche, con esa carita que tiene el hombre de estudiante al que van a catear y que se acerca atribulado al tribunal.

    Trillo ha dicho además que «los Ejércitos de España han sido los garantes de la Transición y han asumido la mentalidad democrática». Y ha recordado que el Juan Sebastián Elcano fue recibido en el puerto de Guetaria hace unos meses entre el cariño del pueblo vasco que asistió al desfile de la dotación y a la rendición de honores a la bandera con general aplauso. Los vascos de Guetaria no dejaron ni a los oficiales ni a los guardiamarinas pagar un solo vaso de chacolí en ningún bar. Invitó ese pueblo sencillo y llano que, si no estuviera zarandeado por la dictadura del terror, expresaría como siempre su españolismo profundo. Bien por el ministro. Ese es el Trillo al que siempre he apoyado y admirado.

Lealtad y discreción contra el principal problema del Estado
Impresiones El Mundo   27 Julio 2000

El nuevo secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, ofreció ayer al presidente del Gobierno la lealtad y discreción de su partido en la política antiterrorista. El portavoz del Gobierno aseguró que Aznar está satisfecho del nivel de sintonía alcanzado en el tema vasco. Sabiendo lo mucho que el presidente del Gobierno valora la discreción, no es extraño que se quedara encantado con Zapatero. Es una magnífica noticia que el primer encuentro entre ambos, en el que no se pretendía alcanzar ningún acuerdo concreto, haga prever el entendimiento. Son bastantes las cuestiones en las que es preciso establecer acuerdos entre el Gobierno y la oposición pero el fundamental es la política antiterrorista. 

Ayer, la profesionalidad del escolta privado de Agustín Ramos, concejal del PP en Abadiño (Vizcaya), impidió el intento de ETA de asesinarle con una bomba colocada bajo su coche. Resulta incomprensible que Ramos no tuviera protección oficial, habiendo sufrido diversos ataques por parte de los profesionales de la kale borroka. Es el séptimo atentado de la banda en quince días y los representantes del PP y PSOE son objetivo primordial de los terroristas. 

Pero el entendimiento entre los dos grandes partidos no es sólo cuestión de solidaridad, sino una necesidad política para que la lucha contra ETA sea eficaz. Es precisa la lealtad y la discreción para que la actividad policial no se vea interferida por la demagogia y combine adecuadamente la urgencia con el rigor. Y es indispensable que, mediante el entendimiento del Gobierno y la oposición, ETA tenga claro que jamás logrará sus pretensiones. Las soluciones no son fáciles, pero este comienzo prometedor puede facilitar que la unidad de los partidos democráticos dé origen a una alternativa política en el País Vasco.

El cubo de Bescós
Por Manuel VILAS ABC  27 Julio 2000

Ya sé que mi forma de proceder puede ser muy discutible y muy inadecuada. Yo hago lo que me parece justo, y punto. Yo veraneo en el Pirineo de Huesca, entre otras cosas, porque soy de allí. Y al Pirineo de Huesca gusta venir a veranear también a muchos vascos, con sus BMW y sus Audis nuevos. Mi mujer dice que me voy del bolo, y se avergüenza mucho, y yo la entiendo. 

El caso es que cuando me encuentro en mi ciudad natal, Barbastro, o por los Pirineos, por Benasque, o por Roda, o por Bielsa, con coches con matrícula del País Vasco, voy directamente a sus propietarios y les hablo. Cortésmente les digo «confío en que ustedes sean votantes del PSOE o del PP, porque si lo son de algún partido nacionalista sepan ustedes que aquí no son bienvenidos. Sepan ustedes también que a mí la política no me importa demasiado, a mí lo que me importa es estar vivo, estar rabiosamente vivo para decir lo que me sale de las pelotas, o para venir al Pirineo y subirme al Aneto y comerme un bocadillo de medio kilo de jamón, o comerme un cordero al horno. En fin, que lo que me importa es estar vivo para poder venir de vacaciones a los Pirineos, como hacen ustedes ahora mismo. Así que si ustedes son votantes de algún partido nacionalista vasco, me da que voy a ir a por un cubo enorme y le voy a decir a mi amigo Bescós, que cuida vacas en el Pirineo, que me llene el cubo de mierda de vaca tierna y reciente, y acto seguido verteré la mierda de vaca por encima de sus étnicas y raciales cabezas. Siempre será mejor que sus cabezas huelan a mierda de vaca que no sangren por un agujero por el que se va la vida toda, ¿no le parece?».

Ya sé que lo mío es un poco folclórico, de lugareño intempestivo. Pero entiendo que la vida vale más que la educación. Yo amo mucho la vida como para quedarme sentado viendo la televisión. Cuando mis queridos veraneantes vascos ven aparecer al bueno de Bescós con la vaca atada a su mano de currante sin gracia étnica ni racial, entienden de qué va el asunto. Hay que ir casa por casa y coche por coche para pedir explicaciones a cada uno de los vascos, para decirles que ya no pueden votar al nacionalismo. Es necesario gritar que la vida no se toca. Al que la toca, o al que junta su voz con el que la toca, en mi pueblo, cuando viene de vacaciones a comer cordero al horno como si aquí no pasase nada, le tiramos un cubo de mierda de vaca en la cabeza, que, con ser mierda, es mucho más soportable que la sangre.

El Gobierno toma un mal camino
Por Darío VALCÁRCEL ABC  27 Julio 2000

Para Amartya Sen, el gran economista indio, hay grandes fuerzas —aspiración a la justicia, respeto a la opinión del otro— que son conquistas universales, no valores occidentales (NY Review, 20 de julio). Sen cree que hay grupos capaces de caer poco a poco en formas varias de atrocidad: las monstruosidades llegan no ya de los habitantes de Nueva Guinea-Papúa sino de Europa: Srebrenika, Sarajevo. También de IRA, de ETA. La civilización —insiste Sen— no es sólo el control de la atrocidad sino el paciente fomento de respuestas que contesten a los hombres y les hagan percibir un principio de respeto y de simpatía, en la acepción filosófica de este término.

Simpatía como preocupación por las miserias y triunfos ajenos, como antídoto contra la brutalidad con que algunos grupos tratan a otros. Amartya Sen predica la libertad de conciencia frente al odio cerril en un enorme país en el que conviven hindúes, musulmanes, cristianos, sijs, judíos, farsis, agnósticos, en un sabio Estado secular, neutral ante las creencias de mil millones de indios. La civilización es un esfuerzo constante, cotidiano: hay que dar vueltas y vueltas para que el helado no se deshaga al sol. Siempre nos amenaza la desarmonía, latente en países económicamente desarrollados. Quizá estas meditaciones del penúltimo premio Nobel de Economía puedan ser útiles también seis mil kilómetros al oeste del subcontinente indostánico.

En los últimos meses, el Gobierno ha dado un paso atrás en la lucha contra ETA, primer problema nacional. También fracasaron los anteriores, pero este Gobierno llegó a encender en los ciudadanos una esperanza, una luz en el túnel, que no era, como se supo luego, la salida. También ha fracasado el PNV, aunque es fácil convertir en chivo expiatorio a un pequeño partido regional, mientras el Gobierno, que gobierna para todos los ciudadanos, también para los del PNV, cae en una peligrosa posición partidaria. Los españoles con alguna sensatez parecen convencidos de que una sostenida presión policial es indispensable, aunque la sola presión no baste. ¿Puede dotarse a la Policía de mayores recursos? ¿Estamos ante un problema presupuestario? Si fuera así ¿no es seguro que el vicepresidente económico buscaría de inmediato la solución? ¿No estaremos más bien ante un problema de capacidad y organización? Parece claro que no tiene mucho sentido utilizar al PNV como vía de escape de las responsabilidades gubernamentales. El PNV está, con los aliados de ETA, en el Pacto de Lizarra: pero el PNV tiene derecho a equivocarse. ¿O no? En Lizarra, que se sepa, no se ha matado a nadie: es un abuso inaceptable afirmar que el PNV legitima a los que matan. ¿Coincide en Lizarra con quienes son soberanistas? ¿Y en nombre de qué puede prohibírseles? El PNV está en un error, de acuerdo. ¿Y quién puede prohibirle que yerre? ¿Por qué no reconocer que el PNV está dando pasos significativos para separarse de Lizarra? Lizarra no cabe en la Constitución, de acuerdo, pero tampoco caben los republicanos y no por eso quedan anatematizados. Si España es una democracia ¿por qué vuelve la caza de brujas?

El Gobierno necesita que este peligrosísimo reto no se le vaya de las manos. Todo proceso terrorista puede mejorar o puede evolucionar a peor, a mucho peor. Cuando ETA mata a un concejal malagueño —cuyo nombre se ha olvidado ya en este mundo demoníaco de la sociedad mediática— es peligroso decir que el culpable es el PNV. Los ciudadanos esperan que les digan que ETA es culpable y que se han logrado tales y cuales avances en materia policial. El PNV es todavía hoy el primer partido del País Vasco, un hecho que se quiere ocultar por razones políticas. Nada nos preocuparía tanto como que esta nota se considerara una crítica contra alguien que hoy pueda estar jugándose la vida. Pero la lucha contra el terror sólo se ha hecho siempre por una doble vía: tender puentes, abrir vías, establecer acuerdos; y mantener la presión policial. Hoy el Gobierno parece presa de un torpe enfatuamiento que le lleva a no entender el primero de los problemas españoles. Contra Amartya Sen, predica la antipatía, la fuerza contra la inteligencia.

Nota del Editor: Si el sentido común no cabe en la Constitución, pues para que sirve ?
27 Julio 2000

Este artículo, si puede llamarse así, me imagino que habrá servido para despertar a muchos lectores medio adormlados la lectura aburrida sobre la pantalla del computador: cualquiera puede errar, pero de palabra para que se pueda corregir el error, no de hecho con un asesinato, que ya no tiene arreglo. 

Comparar al PNV, socio de los asesinos, con los republicamos es un insulto fuera de lugar; si no cabemos en la Constitución  indica que la misma es un bodrio y que sólo falta la vuelta al derecho de pernada, amparada en la descendencia directa de un ser superior: adiós razón y sentido común.

El interlocutor
Editorial El País 27 Julio 2000

JOSÉ LUIS Rodríguez Zapatero, nuevo secretario general del PSOE, estrenó ayer con aplomo un nuevo papel: el de interlocutor, como líder del primer partido de la oposición, del presidente de un Gobierno conservador que cuenta con mayoría absoluta en el Parlamento. Esta capacidad de interlocución en el PSOE es algo que Aznar reclamó durante la pasada legislatura. Ahora, de forma nítida, ya la tiene.

Tras unas dudas iniciales, Aznar optó por no aplazar a septiembre este primer contacto en La Moncloa, lo que demuestra que algo ha cambiado en la capacidad de diálogo, aunque estén por demostrarse sus efectos. Afortunadamente, Zapatero no hereda, al menos por ahora, la antipatía mutua que se profesaban Aznar y Felipe González o Joaquín Almunia y que dificultaba la interlocución. Con el nuevo estilo de Zapatero, suelto, constructivo, y marcando su terreno, Gobierno y oposición deben ser capaces de dialogar a partir de ahora con normalidad. La estabilidad de la democracia española lo requiere.

Zapatero fue a La Moncloa a conocer, a escuchar, pero también a exponer sus posiciones en algunas cuestiones estratégicas, de largo plazo, como la política de inmigración, para la que los socialistas querrían un gran acuerdo nacional, "político y moral", con el objeto de alejar esta crucial cuestión de la lucha política y evitar que produzca desgarros y demagogias, lo cual es razonable a la vista del crecimiento de movimientos políticos xenófobos en otros países cercanos. Zapatero expuso su posición de que en la política inmigratoria deben participar no sólo el Gobierno y el Parlamento, sino las comunidades autónomas, los ayuntamientos, los sindicatos y las empresas.

La cuestión que se abordó con carácter más urgente fue la lucha antiterrorista, en la que Zapatero ofreció "lealtad" y "discreción". Es comprensible. Pero que el terrorismo merezca un pacto de Estado no equivale a hurtar a la ciudadanía un debate todo lo abierto posible acerca de cómo salir de esta situación. En el Congreso del PSOE en el que triunfó, Zapatero pidió al Ejecutivo explicaciones sobre la actual ola de atentados de ETA (que desde entonces ha tenido otros dos ejemplos), criticó que el ministro del Interior actúe a la vez de candidato a lehendakari y pidió un nuevo pacto entre demócratas, sólo posible cuando el PNV se separe del Pacto de Estella. Estas explicaciones siguen vigentes y el Gobierno se las debe a toda la ciudadanía, no sólo al nuevo líder de la oposición. Hasta ahora han sido demasiado parcas.

Los pactos de Estado o grandes acuerdos nacionales en materia antiterrorista, de inmigración, de política europea, estructuración del Estado u otras, no deben hurtar el debate político, por lo que deben limitarse a lo estrictamente necesario. Ayer quedó patente que hay una nueva forma de hacer oposición: menos estridente, menos negativa cuando no hay razones para ello, y que comprende que incluso en una coyuntura de mayoría absoluta, la oposición tiene mucho que hacer y que influir. Falta que cobre más contenido, para lo que hay que darle tiempo.

La lista de ETA
GERMAN YANKE El Mundo 27 Julio 2000

El corazón también tiene sus razones. Todavía no hace tres meses, ETA asesinó a un amigo muy especial para mí, José Luis López de Lacalle, cuyo recuerdo he tenido presente cada día desde entonces. Era incluso más que un amigo porque siempre tuve el convencimiento de que luchábamos -sin armas, claro- en el mismo bando. El escritor Iñaki Ezquerra me contó después que poco antes de su muerte, José Luis le había enviado uno de mis artículos manifestándole su coincidencia y recomendándole su lectura. Esa es la conspiración de los demócratas en el País Vasco.

En la manifestación de repulsa a su asesinato coincidí con Agustín Ibarrola, al que poco más tarde los proetarras atacaban su casa y su Bosque pintado. Hablé unos días más tarde con Vidal de Nicolás, presidente del Foro Ermua, recordando un acto literario en el que había leído sus poemas. Horas después era agredido en Baracaldo. Otros episodios, de antes y de ahora, se acumulan en mi memoria: una conversación con el profesor José María Portillo, para ser publicada en La Ilustración Liberal, que se convirtió en un interludio entre uno y otro ataque, el coche incendiado en Azkoitia del músico Javier Bello Portu, los que tuvieron que marcharse acosados, el miedo de los amigos ante las amenazas recibidas por Jon Juaristi y por tantos otros que tienen que vivir ahora acompañados por escoltas.

El viernes pasado me llamó por teléfono Raúl Guerra Garrido. Hacía tiempo que no hablábamos y lo hicimos, qué paradoja, de literatura. El sábado quedaba calcinada su farmacia en San Sebastián. Con Pilar Aresti no he dejado de hablar nunca y el lunes, pocos minutos después de que estallara un coche bomba junto a su casa, me decía «estoy viva, sigues teniendo una amiga». Repaso la lista, bastante más amplia que la aquí reseñada, y no puedo evitar la sensación, sobre todo desde el asesinato de Gregorio Ordóñez, de ser el testigo próximo de un grupo, plural y no organizado, al que, de modo sistemático, se quiere eliminar o echar del País Vasco. La lista de ETA parece la de mis amigos. Aunque no los conociera, sería imposible no estar a su lado.

Pero tengo también muchos amigos en el PNV y sé muy bien que todos los de esa lista los tienen, tantos o más que yo. Hemos discutido mucho, no hay duda, pero también compartíamos otras cosas y, sobre todo, algunos principios fundamentales. ¿Por qué callan? Porque algunos callan, sin más. Y otros, que lamentan en voz alta esta barbarie totalitaria, callan, sin embargo, cuando su partido convierte a los adversarios políticos en enemigos del País Vasco y a los enemigos de la libertad en socios políticos. ¿Por qué callan?

Primera entrevista Aznar-Zapatero
Lorenzo CONTRERAS La Razón 27 Julio 2000

José María Aznar ha tenido ocasión desde ayer de iniciar el estudio del personaje que ha de oponerse a su política hasta el año 2004. José Luis Rodríguez Zapatero, nuevo secretario general del PSOE, ha visitado la Moncloa, poco menos que llamado a consulta por un Aznar expectante.

    La sensación de fragilidad que transmite el nuevo líder provisional del socialismo español va a necesitar algunas operaciones de imagen para ir disipándose. Hasta ahora Zapatero ha demostrado ser un discreto ensartador de tópicos. Merece, por supuesto, como cualquier recién llegado a un cargo de responsabilidad, un margen de confianza. Tal vez, completado ese ciclo de afianzamiento, constituya una sorpresa positiva. Y lo que ahora parece blandura y encaje en los módulos de la más elemental rutina resulte firmeza de carácter y capacidad de resolución.

    La política tiene estas cosas. Zapatero halla de todos modos garantizada la gracia con la interposición del verano. La situación empezará seguramente a complicársele a partir del próximo curso político, cuando le corresponda hacer frente al debate de los Presupuestos Generales del Estado, momento que ya vivió en su día José Borrell para iniciar su carrera de naufragios. De entrada, el nuevo secretario general del PSOE se beneficia de la acogida oficial.

    Al Gobierno le ha agradado la moderación de tono y el estilo conciliador que aquél ha mostrado, sobre todo en punto a terrorismo. Las referencias a la entrevista de la Moncloa no traslucen signos de arreglo para la ya vieja cuestión de los pactos de Estella/Lizarra como obstáculo para el entendimiento con el PNV. La voluntad socialista de superar esa vinculación entre independentistas democráticos y violentos encuentra en la política del Gobierno su más firme obstáculo.

    El Ministerio del Interior no considera compatible un diálogo en profundidad con los nacionalistas de Arzallus mientras persista ese factor clave de radicalización de su política que es el acuerdo con EH/HB para la llamada «construcción nacional de Euskadi». Y en este punto donde tendrá que contrastarse la posibilidad de concertar una verdadera política de Estado.

    La presencia de Nicolás Redondo Terreros al frente de la Secretaría de Relaciones Institucionales del PSOE abre para el Gobierno una puerta a la esperanzas de entendimientos PP-PSOE duraderos y profundos en la materia más dramática y prioritaria de cuantas ocupan la agenda del Estado. Terrorismo e inmigración son los términos del binomio que más necesita la cohesión de voluntades. Cohesión que junto a la lealtad de las partes ha sido calificada deseablemente de «nítida», por parte de Zapatero, en cuanto al terreno de los propósitos.

Uno de cada tres jóvenes se quiere ir del País Vasco por miedo
Un 15 por ciento de la población muestra disposición a abandonar el País Vasco si se le ofrecieran las mismas condiciones de vida en otro sitio. Esta actitud destaca entre los menores de 24 años (30%), los abstencionistas (21%), los no nacionalistas (19%) y los votantes del PP (18%), según los datos que muestra el Euskobarómetro realizado por la Universidad del País Vasco.
EFE Libertad Digital  27 Julio 2000

Casi la mitad de los vascos considera útil la reanudación del Pacto de Ajuria de Enea mientras haya violencia y casi seis de cada diez ciudadanos consideran positivas las movilizaciones ciudadanas contra el terrorismo. Los últimos seis meses han equilibrado las opiniones de los que apoyan una negociación Gobierno-ETA sin condiciones (45 por ciento) y los que sólo la ven aceptable si ETA deja las armas (45 por ciento), invirtiendo la tendencia del último año, de manera que los primeros se reducen en 13 puntos, mientras que los segundos avanzan 16.

Según el sondeo de la Unversidad del País Vasco, a los vascos les satisface su situación personal, familiar y económica, pero este hecho contrasta con la frustración de las expectativas creadas por la tregua de ETA y, el 50 por ciento de la población cree que la situación política es peor que antes del alto el fuego. Asimismo, casi el 50% de los vascos consideran que ETA es la única responsable de su ruptura.

En el mismo sentido, el 90% de los vascos se siente preocupado por la violencia callejera y casi la mitad de la población cree que hay falta de energía en la actuación de la Ertzaintza. Asimismo, la gran mayoría de los vascos (ocho de cada diez) opina que las actuales divisiones de los partidos políticos están provocando un incremento de la crispación social. Según el informe, los vascos se dividen en porcentajes muy cercanos entre nacionalistas (44%) y no nacionalistas (50%).

Algo más de ocho de cada diez vascos demandan un acuerdo político sobre la cuestión de la autodeterminación, casi cuatro de cada diez ciudadanos apoyan el actual marco autonómico y algo más de una cuarta parte aspira a un desarrollo hacia una organización federal del Estado, siendo ésta una opción preferente de los votantes de IU y PNV, con significativos apoyos del electorado de EA, PSE-EE, y en menor medida, PP y EH.

El responsable del informe, Llera, destacó la importancia de este hecho, ya que, a su juicio, podría ser un punto de encuentro para el consenso. Sólo el 41 por ciento de los vascos considera positiva la actuación del Gobierno vasco, lo que supone un retroceso de veintiun puntos, en el último medio año, de la valoración del Ejecutivo por los ciudadanos, según los últimos datos del Euskobarómetro elaborado por el departamento de Ciencia Política y de la Administración de la UPV.

El director del informe, Francisco José Llera, presentó los resultados del Euskobarómetro correspondiente al mes de junio, en el que se analiza la opinión de los ciudadanos vascos sobre la coyuntura social y política, y que evidencia que el Ejecutivo autónomo suspende por primera vez en su valoración.

La valoración negativa de su gestión ha aumentado en 19 puntos hasta alcanzar el porcentaje de un 34 por ciento de ciudadanos que opinan de esa forma. Según el Euskobarómetro, elaborado por el departamento de Ciencia Política y de la Administración de la UPV, también merece un suspenso la gestión del Gobierno del PP al considerarla negativa un 51 por ciento de los vascos (un 3 por ciento más que hace seis meses). Por contra, un 26 por ciento (2 puntos menos) la consideran positiva. Por otro lado, casi ocho de cada diez vascos demandan al Gobierno del PP una política penitenciaria más flexible y más de siete de cada diez ciudadanos considera equivocada la actuación del Ejecutivo central durante la tregua de ETA.

El paro (para el 72 por ciento de los ciudadanos) y la violencia (56 por ciento) constituyen las principales preocupaciones de los vascos. Los vascos comparten el optimismo por la situación económica, pero ha cundido el pesimismo por la situación política, aumentando la sensación de miedo, según explicó Llera. Siete de cada diez vascos dicen percibir bastante miedo a participar

Zapatero garantiza a Aznar la «lealtad» del PSOE en la lucha del Estado contra el terrorismo
MADRID. Luis Ayllón ABC   27 Julio 2000

El nuevo secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró ayer al presidente del Gobierno, José María Aznar la discreción y lealtad de su partido para hacer posible una política de Estado en la lucha contra el terrorismo. El primer encuentro del jefe del Ejecutivo con el líder socialista se celebró en un clima de entendimiento sobre los grandes asuntos de Estado.

Como se esperaba, la situación en el País Vasco y la lucha contra el terrorismo ocuparon buena parte de las casi dos horas de conversación que duró la entrevista de José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero en el Palacio de la Moncloa, Al finalizar la reunión, una y otra parte transmitieron a los periodistas la misma idea: hay una decisión firme de mantener el consenso en la política antiterrorista.

Asi, el nuevo líder de los socialistas señaló ante los informadores que, en ese sentido, había expresado a Aznar que su actitud es y será «inequívoca». Añadió que su partido está dispuesto a mantenerse en una posición de diálogo con el Gobierno, «desde la plena lealtad y compartiendo informaciones, análisis y estrategia».

LEALTAD Y DISCRECION
Zapatero precisó que aunque hubo «un encuentro importante» con Aznar en este terreno, es necesario profundizar en el diálogo. En cualquier caso, prometió que este asunto no será utilizado como arma arrojadiza en el debate político y repitió, una y otra vez, con énfasis, que la relación con el Gobierno en lo que se refiere al País vasco y a la lucha antiterrorista se producirá «en el marco de la lealtad y la discreción»
El Gobierno, a través de su portavoz, Pío Cabanillas, agradeció la actitud de Rodríguez Zapatero, e indicó que Aznar le había expuesto la necesidad de plantear alternativas al actual Gobierno nacionalista en el País Vasco. Según el ministro, no hay desacuerdo con los socialistas en que, ya sea desde el Partido Popular o desde el Partido Socialista de Euskadi, es preciso articular esa alternativa.
Zapatero, que compareció ante la Prensa antes que el ministro Portavoz, precisó, cuando fue preguntado por un posible acuerdo con el PP tras unas elecciones para desbancar al PNV del Gobierno Vasco, que no habían profundizado sobre esas cuestiones que, por otra parte, situó en el terreno en el que aplicar la discreción. Lo que sí hizo el secretario general de los socialistas es afirmar muy claramente que «no podrá haber diálogo ni acercamiento mientras el PNV no rectifique a fondo su estrategia vinculada al Pacto de Estella».

INTERLOCUCIÓN ESTABLE
Zapatero pronunció estas palabras después de haber escuchado una exposición clara de Aznar, poniendo las cartas sobre la mesa, acerca de lo que sucede en el País Vasco. Conocedor de esa información, el dirigente socialista parecía querer acabar con sus palabras con los vaivenes de dirigentes socialistas sobre la actitud hacia el PNV, facilitados por la falta de un liderazgo claro en el PSOE.

Precisamente, para el Gobierno se abre ahora la posibilidad de contar ya con una «interlocución duradera y estable», como comentó Pío Cabanillas.
Lo cierto es que tanto el ministro como el propio Zapatero consideraron que la reunión había sido positiva. Ambos la calificaron como «cordial y afable» y Zapatero aseguró que el clima en que se desarrolló la entrevista había sido «razonable» y el tono, «aceptable».
Hasta llegó a permitirse una broma con respecto al talante de Aznar, afirmando que está convencido de que, incluso con un diálogo más intenso, le puede ver más simpático «cosa- dijo que no es fácil, como es conocido».

Durante la conversación, que había comenzado a las cinco de la tarde y concluyó poco antes de las siete, Aznar y Zapatero se tutearon y fueron pasando de un tema a otro, volviendo, en ocasiones, sobre algunos de ellos como los relativos al terrorismo. Aunque Zapatero tenía intención de abordar ese asunto al comienzo de la conversación fue Aznar el que lo sacó en seguida, haciendo una extensa exposición de la situación.
Pío Cabanillas, cuando se le preguntó por la impresión que a Aznar le había causado Zapatero, precisó que lo que hubo es una entrevista entre el presidente del Gobierno y el secretario general del PSOE y que este partido debe ser un sujeto muy activo en la política española. Según el ministro portavoz, las dos partes se han llevado una buena impresión y consideran que era necesario que cuanto antes pudieran conversar.

NUEVOS ENCUENTROS
Tanto Aznar como Zapatero se muestran abiertos a la celebración de nuevas entrevistas en las que abordar no sólo el seguimiento de la política antiterrorista sino otros asuntos en los que se considera necesario el entendimiento entre el Gobierno y el principal partido de la oposición.

Uno de esos asuntos es el acuerdo nacional sobre inmigración que Zapatero planteó ayer a Aznar. Otros, guardan relación con lo que se podría llamar la estructura del Estado, tales como la financiación autonómica o la necesaria cohesión de las distintas comunidades autónomas y el trabajo en común.

Aznar habría planteado en este campo la necesidad de contar con una actitud responsable del PSOE en asuntos como el Plan Hidrológico Nacional o el estudio de las Humanidades, punto éste último en el que, durante la pasada legislatura, ejerció una oposición que dio al traste con las reformas planteadas por la ministra Esperanza Aguirre.
La impresión sacada en el entorno del jefe del Ejecutivo es que puede haber una mayor receptividad hacia el consenso en los grandes asuntos de Estado sin que ello suponga para el nuevo dirigente socialista renunciar a planteamientos legítimos de oposición.
Aun así, a nadie se le escapa las dificultades que para llevar adelante sus planteamientos tendrá Zapatero en el seno de su propio partido, donde las diversas corrientes que resultados derrotadas en el 35º Congreso pueden seguir queriendo mantener sus influencias.

Dos llamadas en nombre de ETA avisaron de una explosión en un cajero de Vitoria
EFE El Mundo  27 Julio 2000

VITORIA .- ¿Violencia callejera o terrorismo? No parece quedar claro pero, anoche, un artefacto estalló en Vitoria en un cajero de la Caja Vital. Diez minutos antes de la explosión, dos llamadas en nombre de ETA desde una cabina pública avisaron de lo que iba a suceder a la Ertzaintza y al diario Gara.

La explosión, ocurrida sobre las 12.15 de la noche, provocó daños materiales en un cajero en el número 25 de la calle Juntas Generales en el barrio vitoriano de Lakua, sin que se produjeran heridos.

El artefacto, compuesto por cerca de un kilogramo y medio de un explosivo aún por determinar, estaba colocado en la puerta de la sucursal dentro de fiambrera de plástico y contaba con un temporizador como sistema de activación. La onda expansiva causó daños en los primeros pisos del edificio en el que se encuentra el cajero.

Este es el segundo ataque contra un cajero de la Caja Vital en Vitoria en quince días. El primero se atribuyó a ETA, tras descubrirse que estaba compuesto por kilogramo y medio de titadine, un tipo de dinamita, explosivo que no es utilizado en la llamada «kale borroka».

Por el momento no se ha facilitado la composición y características del artefacto explosivo utilizado esta madrugada, aunque los daños causados fueron menores que hace quince días.

En aquella ocasión también un comunicante anónimo advirtió, en nombre de ETA, de la explosión minutos antes que se produjera.

ETA intenta asesinar en Durango a otro concejal del PP con una bomba-lapa
El escolta vio el artefacto, avisó a la Ertzaintza y salvó la vida al edil de Abadiño Agustín Ramos
ALBERTO URIONA, Bilbao El País  27 Julio 2000

La rutina diaria que cumplió su escolta le salvó la vida. ETA había preparado una bomba-lapa con dos kilos de dinamita para el único concejal del PP en la localidad vizcaína de Abadiño, Agustín Ramos Vallejo, pero no contó con las medidas de prevención del guardaespaldas que acompaña al edil: miró los bajos del coche, vio algo sospechoso y avisó a una patrulla de la Ertzaintza que pasaba por la zona. Es el octavo atentado cometido por ETA en mes y medio, y el cuarto contra un representante del PP. Todo sucedió a pocos metros de donde fue asesinado Jesús María Pedrosa, del PP.

Agustín Ramos Vallejo, de 57 años y jubilado por un problema de incapacidad física, estaba a punto de salir de su domicilio de Durango, a cinco kilómetros de Abadiño. El edil vive en una calle adyacente a la de José Antonio Abasolo, donde la organización terrorista había preparado el atentado. Eran las 8.45 horas pero no llegó a salir de su casa: recibió la llamada de su escolta que había inspeccionado, como todos los días, su vehículo, un Seat Ibiza negro matriculado en Bilbao. Éste vio algo sospechoso en los bajos y lo comunicó a una patrulla de la Ertzaintza que pasaba por la zona.

Acto seguido, los vecinos de la calle José Antonio Abasolo fueron desalojados de inmediato. "Eran las nueve menos cuarto y nos ha pillado dormidos. He tenido que bajar a una señora de 89 años que está en nuestra casa y que no se enteraba. Vaya susto", explicaba una vecina del edificio frente al que luego la policía explosionaría el coche de Ramos Vallejo.

Una hora después, con un amplia área acordonada, la Unidad de Desactivación de la Ertzaintza hizo explosionar el artefacto, que contenía dos kilos de dinamita, y estaba situado en los bajos del coche, según informó el Departamento vasco de Interior. La deflagración hizo saltar un trozo del chasis a veinte metros de distancia hasta alcanzar las vías del ferrocarril Bilbao-San Sebastián que pasa justo al lado. Dos comercios sufrieron importantes desperfectos en sus escaparates, varios vehículos aparcados quedaron seriamente afectados y los daños alcanzaron a varios pisos, de la zona, con cristales rotos, persianas dobladas e incluso algún trozo de fachada arrancado.

La violencia de la deflagración colocó el vehículo del concejal prácticamente encima del coche aparcado a su lado. Tras la explosión, los equipos de investigación realizaron un meticuloso análisis de la zona y hasta pasadas las 11.30 horas no se retiró el vehículo de Ramos Vallejo. En un principio, la Ertzaintza barajó la posibilidad de que el objetivo de ETA fuera una concejal socialista de Durango, que reside en la calle José Antonio Abasolo.

El concejal del PP Agustín Ramos Vallejo permaneció casi todo el día de ayer en su domicilio. "Estaba muy asustado. Lo de que le quemaran el coche lo atribuía a una cosa de chavales, pero ahora ya ha visto que van a por su vida", afirmó ayer el alcalde de Abadiño, Javier Uriarte (PNV), quien durante la mañana habló en dos ocasiones con el edil.

El Ayuntamiento de Abadiño, de cerca de 7.000 habitantes, donde gobiernan sin ningún pacto escrito PNV y EH, aprobó una declaración de condena "firme" del intento de atentado y exigió a ETA "que respete la voluntad democrática". El texto fue firmado por PNV, PSE y un grupo independiente (Ramos Vallejo, único edil del PP, no acudió a la reunión), mientras que EH se abstuvo.

Agustín Ramos dice que seguirá en el cargo
El edil informó por teléfono al alcalde de Abadiño del fallido atentado
A. U., Bilbao
El alcalde de Abadiño, el peneuvista Javier Uriarte, se mostraba perplejo ayer: "No pensábamos que nos iba a pasar a nosotros, en un pueblo tan pequeño, y a un hombre como Agustín, que es dialogante y, aunque viva en otro municipio, trabaja firmemente por el pueblo".

Uriarte fue avisado del intento de atentado por el propio concejal del PP, que lleva cinco años en la corporación municipal. "Eran las nueve y veinte. Estaba llorando y muy asustado. Me ha dicho que el escolta le ha avisado y que se ha quedado en casa, que tenía un montón de gente en el portal y que no iba a salir". El alcalde volvió a conversar a media mañana con Agustín Ramos Vallejo y con su esposa, "que estaba más nerviosa aún". "A Agustín he intentado distraerle y, como es cazador como yo, le he dicho que he estado en Burgos y que tenemos que ir a por codornices. Hemos hablado quince minutos y ya se le veía más tranquilo", dijo. Añadió que Ramos le comunicó que va a seguir como concejal: "Me decía que se ha dado cuenta de que van a por su vida".

Uriarte destacó la buena relación entre los 13 ediles del Ayuntamiento de Abadiño, donde, como en la mayoría de los municipios pequeños, la relación es cordial y apenas traslucen las discrepancias políticas. "Aquí, después de los plenos, nos vamos todos a tomar potes y nos juntamos en comidas". Al principio de la legislatura, la comisión de gobierno estaba integrada por PNV, EH, PSE y un grupo independiente, que finalmente se ha quedado reducido a cuatro peneuvistas y los tres ediles abertzales.

En la reunión de la junta de portavoces, según relató el alcalde, el concejal Kepa Bengoa (EH) comentó "que cuando vea a Agustín le iba a abrazar y a llorar con él. Además, ha dicho que si supiera que mañana ETA desaparece, firmaría el comunicado de condena". Sin embargo, Bengoa declaró, tras negarse su grupo a sumarse a la condena, que "estos sucesos nos llenan de angustia, pero no nos llevan a la desesperación. Las condenas estériles apenas sirven para nada".

Uriarte aseguró que, tras el verano, exigirá una posición clara a los ediles de EH "porque, después de lo que ha pasado, no se puede seguir así con ellos".

El coche de la víctima había sido incendiado en tres ocasiones
A. U., Bilbao
El concejal del PP en Abadiño ha sufrido, con el de ayer, tres atentados contra su vehículo particular en los últimos tres años. "Ha tenido que cambiar de coche varias veces", comentaba un vecino, entre los muchos durangueses que estaban tras el cordón policial. De hecho, el último vehículo, destrozado ayer, apenas tenía un año de existencia.

Agustín Ramos ya padeció el día de Navidad de 1990 la acción de los violentos. Un artefacto de fabricación casera colocado en su coche particular fue neutralizado por agentes de la Ertzaintza. Casi dos meses después, el 19 de febrero, la Policía Autónoma retiró de los bajos de su vehículo, que estaba estacionado en la misma zona que la de ayer, otro artefacto compuesto por un bidón de gasolina y un artefacto pirotécnico. El artilugio estaba dentro de una mochila y la deflagración pretendía provocar la combustión del líquido inflamable y, posteriormente, del vehículo. En aquella ocasión una persona se apercibió de la existencia del paquete sospechoso y dio aviso a la Policía Municipal, que, a su vez, lo comunicó a la Ertzaintza.

El ataque frustrado contra Ramos se produce en unos días en los que se han sucedido las acciones violentas contra concejales del PP. El domingo pasado, la agresión se produjo contra los caballos del edil en Llodio, Santiago Abascal, que aparecieron con pintadas insultantes contra este partido. El lunes, en el barrio de Neguri en Getxo, ETA hizo explotar un coche bomba frente a la casa de la senadora Pilar Aresti, que causó grandes daños en 40 viviendas.

La acción terrorista contra Agustín Ramos se ha producido en Durango, el municipio en el que ETA asesinó el pasado 4 de junio al edil Jesús María Pedrosa, lo que supuso un cambio de actitud del PNV y ha desencadenado desde entonces la progresiva ruptura de los peneuvistas de sus pactos con EH en los ayuntamientos del País Vasco.

Tensión en la concentración de Getxo
ALBERTO URIONA, El Mundo 27 Julio 2000

BILBAO.- La concentración en repulsa por el atentado perpetrado el pasado lunes contra la vivienda de la senadora del PP Pilar Aresti se desarrolló ayer ante el Ayuntamiento de Getxo en un am-

biente de tensión y crispación ante la presencia en la misma del alcalde del municipio, Iñaki Zarraoa, del PNV.

Antes de que comenzase lo que estaba previsto que fuese una concentración silenciosa de 15 minutos, los partidarios y detractores de Zarraoa mantuvieron algún enfrentamiento verbal que tuvo que ser zanjado por efectivos de la Ertzaintza.

Los manifestantes contrarios a la presencia del primer edil de la localidad gritaron constantes consignas pidiendo su dimisión y acusándole de «cómplice» de los atentados, mientras que los militantes nacionalistas congregados le dispensaban consignas de ánimo como «Zarraoa adelante» y «el pueblo está contigo».

Entre los asistentes al acto, convocado por el Ayuntamiento, se encontraban la propia Pilar Aresti; el portavoz del PP en el País Vasco, Leopoldo Barreda, y el delegado del Gobierno, Enrique Villar.

También asistieron, entre otros, el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna; el presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa; el secretario general de Eusko Alkartasuna, Gorka Knnör, y el ex lehendakari José Antonio Ardanza.

Historias y descontentos
LUDOLFO PARAMIO El País 27 Julio 2000

En política existen objetivos que no es necesario ni quizá posible alcanzar, pero que resulta rentable plantear enfáticamente. Algo así podría estar sucediendo con los debates sobre la fragmentación y tergiversación en la enseñanza de la historia de España o sobre la necesidad de mejorar la enseñanza del castellano y las humanidades. La preocupación del gobierno del PP por estas cuestiones se interpreta como reflejo de una mentalidad centralista o nacionalista, o bien de una obsesión uniformizadora. Es muy posible que todo esto exista, pero también convendría observar el otro aspecto del problema: al dar estas batallas puede que nuestros gobernantes no tengan ya una gran convicción en la posibilidad de ganarlas, pero estén seguros de que les resulta rentable plantearlas.

La razón para ello sería que en España, y también dentro de las nacionalidades históricas, existen muchas personas que sienten como una pérdida la derivación de la enseñanza de la historia hacia un excesivo localismo, o la falta de cultura humanística entre las generaciones más jóvenes. Más aún: entre quienes se oponen a los partidos nacionalistas en el País Vasco o Cataluña está muy extendida la convicción de que la ideología nacionalista se reproduce a través de una falsificación de la historia y una erosión deliberada de las tradiciones literarias y culturales españolas. Esta convicción puede ser injusta o inexacta, pero tiene fuerza entre amplios sectores sociales, y no sólo en Madrid.

Cuando el gobierno se propone recuperar una historia común para todos los españoles, o mejorar la enseñanza del castellano, no se limita por tanto a expresar sus preferencias ideológicas particulares, sino que responde a un descontento muy extendido. Independientemente de que a la hora de la verdad esta ofensiva cultural pueda ofrecer resultados concretos, es muy probable que por el mero hecho de lanzarla el gobierno esté asentando sus apoyos sociales y ampliándolos, especialmente entre los ciudadanos que durante los últimos años han tenido la sensación de que la oposición no posee un proyecto común para España, o de que un malentendido progresismo ha conducido a un deterioro de la enseñanza que se manifiesta de forma clara en el terreno cultural y en la educación para la convivencia.

La raíz de los sentimientos a los que se remite el mensaje del PP no se encuentra necesariamente en la política. Los cambios sociales de los últimos veinte años han creado un fuerte descontento cultural en amplios sectores de lo que podríamos llamar la generación del 68, y un alto riesgo de desconexión con las generaciones más jóvenes. No nos resulta fácil aceptar el predominio de la cultura audiovisual, el menor interés por la lectura como fuente de ideas nuevas, la moral de la competición y la obsesión por el dinero. Y sentimos que los niños y los jóvenes no tienen los conocimientos adecuados porque no saben algunas cosas que nosotros sabíamos -o creemos ahora que sabíamos- cuando teníamos su edad.

Todas las simplificaciones son peligrosas, y sería exagerado decir que esos tópicos no tienen nada de verdad. Pero parece razonable sospechar que también expresan los viejos y previsibles problemas de desconexión generacional en momentos de cambio social rápido. Y cuando no es fácil entenderse con los jóvenes es grande la tentación de culpar al sistema educativo, o, mejor dicho, a los responsables de que éste no cumpla los objetivos que nosotros desearíamos. A unos pedagogos teóricos que habrían arruinado las escuelas en nombre de abstracciones incomprensibles, desincentivando a los profesores y llevándoles a hacer dejación de su responsabilidad de enseñar y educar a los niños. O a unos políticos que en función de sus intereses fomentarían una historia localista y fragmentaria, permitiendo que se perdiera la gran tradición humanista y cultural de España.

Ojalá fuera tan sencillo. La exaltación del yo, y el rechazo cultural a la disciplina y al esfuerzo, ya le parecían preocupantes a Daniel Bell en 1976, y durante la última década no ha cesado de crecer la alarma sobre el rendimiento escolar en Estados Unidos -por no hablar de la violencia en las escuelas-, en circunstancias que tienen muy poco que ver con las nuestras. Parece lógico pensar que los cambios sociales de las últimas décadas han traído factores desestabilizadores de la familia y la educación tradicionales, y que el lenguaje incomprensible de los teóricos de la pedagogía no tiene nada que ver con esto. Si por otro lado crece el papel de la cultura audiovisual, y a la vez se expanden los conocimientos técnicos, parece casi inevitable que disminuya el peso de la cultura humanística tradicional.

Eso no quiere decir que sea un error tratar de dar más espacio a la literatura y las humanidades en el curriculum, o que haya que resignarse ante la indisciplina o el bajo rendimiento de los escolares. Pero seguramente es posible enfrentarse a los problemas sin recurrir a la retórica de la intransigencia y sin afirmar que estamos, una vez más, ante una catástrofe irreversible. Pero esto significa, a la inversa, que puede ser un error recurrir a argumentos ideológicos para criticar y rechazar en bloque el discurso del gobierno en el campo de la enseñanza de la historia o de las humanidades.

No porque la derecha española carezca de ideología o presuma de haber superado su denso pasado, sino porque a su discurso generalizador es preciso contraponer hechos y matizaciones. Mostrar que constituye una exageración interesada de anécdotas, que fomenta el alarmismo en respuesta a unas inquietudes sociales más vinculadas a los cambios de nuestra época que a los defectos a menudo imaginarios del sistema educativo. Porque para mejorar la educación y la enseñanza en serio habrá que comenzar por identificar los verdaderos problemas, y no dejarse cegar por obsesiones y falsas generalidades.

Ludolfo Paramio es profesor de investigación en la Unidad de Políticas Comparadas del CSIC.

Prestigiosos intelectuales creen necesario reescribir la historia común de Europa
La Fundación Botín y otras tres de Francia, Italia y Alemania presentan un manifiesto
Cuando las secuelas suscitadas por el informe de la Academia de la Historia todavía no se han apagado en nuestro país, intelectuales de cuatro prestigiosas fundaciones culturales europeas debaten en la UIMP de Santander el futuro de Europa, y han llegado a la conclusión de que es necesario escribir una nueva historia del continente europeo, dándole prioridad por encima de la «moda» de las historias locales o regionales. El curso «Las fronteras de Europa: de Ronda a San Petersburgo» ya tiene sus frutos.
Antonio Sempere - Santander .- La Razón 27 Julio 2000

Durante los próximos dos años, las fundaciones Hugot, del Collège de Francia; Giorgio Cini, de Venecia; el Wissenchftskolleg de Berlín, y la Marcelino Botín iniciarán una serie de seminarios para reescribir la historia común de Europa. Las cuatro fundaciones presentaron ayer en Santander un manifiesto que no deja lugar a dudas sobre la urgente necesidad de rehacer la historia europea frente a la mundialización, cuya reacción en muchos casos es la propuesta de historias regionales, olvidando que toda historia es interpretable desde contextos más complejos.

    Ante esta situación, los participantes en el seminario «Las fronteras de Europa: de Ronda a San Petesburgo», Francisco Jarauta, Michel Zink, Carlo Ossola, Lea Ritter Santini, Alexander K. Gavrilov, Massimo Cacciari o Joachim Nettelbeck, propusieron integrar el proyecto de las historias locales junto a una historia de Europa como un encuentro cosmopolita de lenguas, culturas y tradiciones. El objetivo es generar una conciencia común de los pueblos europeos.

    Jarauta, director del seminario, argumentó esta decición. «Hay una constatación de fenómenos paralelos en distintos países: la regionalización de las historias y la forma de contarlas. Esta tendencia funciona como defensa a los procesos de globalización, que la homologan y uniformizan. El debate, tal como se plantea, es antiguo pero insuficiente. De ahí que pretendamos que este proyecto de nueva historia de Europa se implante en los bachilleratos».

    Carlos Ossola, profesor del Collège de Francia, explicó ayer que la lengua no coincide con la historia de cada pueblo. «La corte era un encuentro de todas las lenguas. En ella el diplomático hablaba francés y el músico en italiano. No tenemos unos lugares, sino unas civilizaciones. La historia local es una defensa inútil, no una conquista. Es una defensa que mira intramuros, pero lo que es necesario es mirar extramuros, hacia otros horizontes».

    Federico Ysart, de la Fundación Marcelino Botín, indicó que «existe un problema común con una gran relevancia política; la enseñanza de la Historia». Y añadió que «el informe de la Academia reveló buena parte de sus carencias, de ahí que este acuerdo que hemos adoptado en Santander pueda tener una gran trascendencia sobre la opinión pública de todo el continente», concluyendo con un elocuente: «Superemos la dialéctica de la historia local con una suprahistoria europea».   

Recordando los viajes de Rilke
La razón de ser del seminario dirigido por Francisco Jarauta estriba en definir los mapas e intentar las nuevas coordenadas de Europa. Una misión que ha aglutinado por primera vez en una misma mesa a representantes de las más prestigiosas fundaciones y universidades europeas, procedentes de italia, Alemania, Francia y España, así como Alexander Gavrilov, director de la Biblioteca de San Petersburgo, entre otros destacados intelectuales, filósofos, sociólogos y pensadores europeos. El título está inspirado en el viaje de Rilke a España y sus dos viajes a Rusia, para encontrarse con Tolstoi y visitar San Petersburgo.

Gracias a Mercosur el castellano será la segunda lengua brasileña, según los hispanistas
Libertad Digital  27 Julio 2000

Los hispanistas e historiadores brasileños han asegurado que las relaciones comerciales creadas por Mercosur le han dado la oportunidad al idioma español de asentarse como la segunda lengua de Brasil. Según el presidente del Instituto Geográfico e Histórico Brasilero, Arno Wehling, "en la actualidad existe una base objetiva para apoyar esta postura, en especial en las zonas de Brasil más próximas a los países de habla hispana".

Para conseguir el asentamiento de la lengua española en ese país es necesario intensificar la presencia de las universidades hispanas, explicó Wehling, quien participa en los cursos de verano en la Universidad de Salamanca. Por un lado, hay muy pocos profesores que puedan enseñar español y, por otro, el inglés ocupa una posición muy significativa después del portugués, agregó.

No obstante, la fuerza del inglés en Brasil no representa un obstáculo para el castellano, según el hispanista. Aunque será muy difícil desplazar al inglés "puede existir una convivencia con el castellano y con una importancia similar de las dos", indicó.

 

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