AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 29  Julio   2000
#Tragicomedia del nacionalismo
Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC 29 Julio 2000

#«El miedo no declarado»
Edurne URIARTE ABC 29 Julio 2000

#Una sociedad desanimada
Editorial ABC 29 Julio 2000

#Un punto de esperanza
JAVIER ORTIZ 29 Julio 2000

#Euskobarómetro
Ramón PI ABC  29 Julio 2000

#Luz roja para Arzallus
Editorial La Razón 29 Julio 2000

#ETA, el Gobierno y los demás
Abel Hernández La Estrella 29 Julio 2000

#La sociología del miedo
Enrique de Diego Libertad Digital 29 Julio 2000

#El País Vasco, sin libertad
Lorenzo CONTRERAS La Razón 29 Julio 2000
 

#El Foro de Ermua cree «estremecedor» que un sondeo diga que el 15% de los vascos «se iría de su comunidad»
Redacción - Bilbao .- La Razón 29 Julio 2000

#ETA asesina en Tolosa al ex gobernador civil de Guipúzcoa, Juan María Jáuregui
AGENCIAS El Mundo 29 Julio 2000

#Los etarras Lorente y Pla planeaban asesinar al alcalde de Zaragoza, del PP, antes del martes
MADRID. J. Pagola / D. Martínez ABC 29 Julio 2000

#Pujol equipara la estrategia de ETA contra el PNV con la del PP contra los nacionalistas
Madrid EL PAÍS 29 Julio 2000

#Continúa el acoso de ETA al PP con el lanzamiento de cócteles molotov contra la vivienda de otro concejal en Durango
BILBAO. I. Souto ABC  29 Julio 2000

#Los dos pistoleros de Eta detenidos en Zaragoza preparaban el asesinato inmediato del alcalde
J. M. Zuloaga/P. Villaverde - Madrid/Zaragoza .- La Razón 29 Julio 2000

#El PP exige a Balza que explique las grabaciones a los vecinos de Guecho
Jose A. Pérez - Madrid .- La Razón 29 Julio 2000

#Morir matando
HERMANN TERTSCH El País 29 Julio 2000


#SÓLO SE UTILIZAN LOS TOPÓNIMOS EN CATALÁN
Cervantina 29 Julio 2000

Tragicomedia del nacionalismo
Por Ignacio SÁNCHEZ CÁMARA ABC 29 Julio 2000

El nacionalismo radical, arisco, convulso y extraviado, oscila entre la tragedia mortal y la comedia bufa, entre el asesinato y el esperpento. El otro nacionalismo, el sereno e inteligente, o no existe, o calla, o tiene miedo, o es minoritario, o reside en Cataluña y se apellida Duran. El PNV vive con una pierna a cada lado de la divisoria, pero con la cabeza, es un decir, del peor lado.

De la vertiente criminal del nacionalismo, abundan los episodios recientes. De la variante indeliberadamente cómica, también disponemos de un reciente hallazgo, deparado esta vez por la versión gallega del fenómeno. De la «exigencia» del Bloque Nacionalista Gallego de que España deje de celebrar la fiesta de Santiago (la parte se encabrita frente al todo) sorprende, en primer lugar, la tan laica como absurda pretensión de transformar una fiesta religiosa en política y reivindicativa. ¿Por qué se aferran al santoral cuando es tan generoso el calendario? ¿Por qué no se inventan una mítica conmemoración fundacional? Al fin y al cabo, al nacionalismo le faltan muchas cosas, pero no capacidad de fabulación. ¿Por qué se aferran a un santo que ni era gallego y que vino desde Palestina a evangelizar a la Península toda, con lo que exhibió un universalismo nada nacionalista?

Pero también sorprende tan intempestiva exigencia de la parte contra el todo. Se ve que junto a la izquierda libertaria también coexiste la autoritaria. Que cada cual celebre lo que le venga en gana. El aldeanismo tiene dos manifestaciones opuestas. Una pretende hacer de la aldea el universo y aspira a que el Patrón local lo sea de las galaxias. El otro, el particularista, aspira a quedárselo en exclusiva. El forastero siempre profana. Dentro de lo malo, prefiero al primero. En lugar de sentir orgullo de que España y Europa y la Cristiandad miren hacia Compostela como una segunda Roma, el BNG no quiere que Santiago rebase Ribadeo o Bayona. Santiago, cierra Galicia. En lugar de celebrar la contribución del Camino a la forja de Europa, el BNG aspira a que la ruta empiece en Sarria. El forastero contamina. Beiras es muy libre de celebrar lo que quiera, pero los demás también, y, aunque le duela, Santiago es el patrón de España. Lo que más sorprende de la mayoría de los nacionalistas es su absoluta falta de sentido del humor y su patética seriedad. Omitamos ejemplos que el lector acertará a rememorar. Al menos hay que agradecerles que, aunque sea involuntariamente, nos hagan reír, que es una de las más grandes obras de misericordia.

Pero el nacionalismo no tiene sólo una versión cómica. El informe sobre la situación en el País Vasco revela su faz dramática. Sólo uno de cada tres ciudadanos vascos se sienten libres para hablar de política, y siete de cada diez perciben bastante o mucho miedo para participar activamente en ella. El 15 por ciento de los vascos se muestra dispuesto a irse de la región después del final de la «tregua» de ETA. Así se construye una nación. A tiro de pistola. El éxodo vertebra mucho a los pueblos. Mírese, si no, a los judíos. Mientras tanto, el PP en el País Vasco crece y ya le pisa los talones al PNV, e Ibarretxe asume el fracaso de su estrategia, pero no la rectifica, que rectificar es de sabios. El socialista Redondo pone un poco de luz en el laberinto y defiende que en un futuro foro tendría que estar el PP y excluido EH. Ni el Gobierno ni nadie sensato lucha contra el PNV. Al contrario, la corrección de sus grandes errores es imprescindible para la salvación del País Vasco. Lo que querríamos es ver a un PNV dialogando con EH, pero no pactando en las instituciones con ellos, sino frente a ellos y junto al PP, el PSOE e IU. En caso contrario, habrá que recordar que mal puede contribuir a la solución quien forma parte esencial del problema.

«El miedo no declarado»
Por Edurne URIARTE ABC 29 Julio 2000

No hace falta ser muy inteligente para percibir que en el País Vasco hay miedo, mucho miedo. Por si algún ingenuo pudiera albergar alguna duda, ahí están los datos del euskobarómetro para sacarle de su Disneylandia particular. Siete de cada diez vascos perciben ese miedo. Y sólo un tercio se siente completamente libre para hablar de política, tercio que se reduce al 20% entre los no nacionalistas.

Tampoco hay que ser un genio para saber que hay cada vez más ciudadanos deseosos de irse del País Vasco. El euskobarómetro vuelve a constatar una realidad que asoma en múltiples conversaciones. Y la causa no es económica, como podrían apuntar algunos. Es claramente política. Porque los vascos están muy satisfechos con la situación económica vasca, que incluso perciben como más positiva que la española. Pero están muy insatisfechos, crecientemente insatisfechos, con la situación política.

Y, lo que es más grave, se sienten atemorizados y asfixiados en el ambiente político-cultural que les rodea. Tanto es así que, cuando los vascos vuelven de vacaciones, no se refieren a las maravillas que han visto o al descanso disfrutado, ni siquiera a la pereza de volver a la rutina laboral, no. Los vascos, de lo que hablan, es del hastío y del enojo que les produce volver a la insufrible realidad política de su querida tierra.

Pero hasta aquí llega el miedo declarado que, si bien es impactante por su magnitud, no lo es todo en el País Vasco. Porque luego está el miedo no declarado, el que se esconde tras el dominio que la opinión pública nacionalista ejerce sobre el conjunto de la sociedad. Porque si hay un segundo dato llamativo de la encuesta de la Universidad del País Vasco, ése es el del contraste entre la intención de voto de los vascos y sus opiniones sobre el modelo político deseable, sobre las instituciones o sobre la autodeterminación.

La mitad del fantasmagórico «pueblo vasco» al que se refiere el nacionalismo va a votar a opciones no nacionalistas en las próximas elecciones. Es más, el Partido Popular le está pisando los talones electorales al Partido Nacionalista Vasco y apunta serias posibilidades de superarle en las urnas. Y, sin embargo, nada más y nada menos que el 70 por ciento de los vascos, incluidos muchos votantes del Partido Popular, piensa que es el PNV quien va a ganar. Quizá porque los vascos ni siquiera se atreven a vislumbrar que sea un partido no nacionalista el que pueda gobernar en el País Vasco, después de muchos años socializados en la idea de la «natural» primacía de los nacionalistas.

Si de los pronósticos electorales pasamos a todos lo demás, el control nacionalista del discurso político y social se percibe con claridad. Fijémonos en lo que ocurre con el concepto de autodeterminación. Resulta que una amplia mayoría de los vascos demanda un acuerdo sobre la autodeterminación, y también una mayoría está de acuerdo en que este tema puede ser discutido en una eventual negociación con ETA. Es decir, hay una enorme penetración de los lemas nacionalistas entre los ciudadanos, ciudadanos que no parecen haberse enterado o no quieren enterarse de que la autodeterminación es tan sólo la antesala de la independencia y uno de los objetivos prioritaros del nacionalismo radical y de ETA.

Y, por supuesto, cuando a los vascos se les pregunta por su identidad, siempre salen empapados de vasquidad, implacablemente limpios de cualquier sospecha de españolidad. Son sobre todo muy vascos, y algunos hasta se permiten ser algo españoles. Eso sí, siempre que haya quedado muy clara su fundamental esencia vasca.

En este contexto de dominio de la opinión pública nacionalista y en este contexto de miedo creciente, lo más llamativo es que nada más y nada menos que la mitad de los vascos se vayan electoralmente hacia opciones no nacionalistas, y que estas opciones no hagan más que crecer. No sólo llamativo, es un milagro político.

Es la paradoja final de una sociedad sin normalizar políticamente y que no se normalizará mientras que a los ciudadanos no nacionalistas se les siga negando, no sólo su derecho a vivir en libertad, sino también su pleno derecho a definir y a dirigir el futuro político de su tierra.

Una sociedad desanimada
Editorial ABC 29 Julio 2000

El Euskobarómetro de primavera, encuesta que realiza la Universidad del País Vasco, es el reflejo de una sociedad atemorizada y amenazada, que corre el riesgo de una descapitalización humana de graves consecuencias. Según los datos de la encuesta, el 15 por ciento de los ciudadanos se irían del País Vasco si dispusiera de las mismas condiciones que ahora tiene. Es decir, que no se van porque no pueden, predisposición que se centra sobre todo en ciudadanos no nacionalistas, jóvenes menores de treinta años y universitarios. Esta actitud revela un progresivo desarraigo, motivado fundamentalmente por el miedo y la decepción en torno a la política. La sociedad vasca sufre un pesimismo radical que se refleja en el temor a hablar de o a participar en política y en la valoración negativa del Gobierno vasco, al que apoya un 21 por ciento menos de ciudadanos que en la anterior encuesta.

En esta encuesta nadie sale ganando. Pero sí es preciso que alguien empiece a asumir sus responsabilidades, porque este desprendimiento del ánimo ciudadano se produce cuando el nacionalismo gobernante mantiene sus estrategias conjuntas con la izquierda proetarra. No debe extrañar a nadie que los ciudadanos vascos flaqueen si comprueban que ETA vuelve a una violencia desbocada y, a pesar de esto, la estabilidad de las principales instituciones democráticas vascas —Gobierno y Parlamento— siguen controladas a distancia por Herri Batasuna, en definitiva, por ETA. El naufragio del Gobierno de Ibarretxe es absoluto y el lendakari debería saber cuáles son las consecuencias democráticas de situaciones como ésta. Lo lamentable es que la primera reacción oficial del nacionalismo vuelve a ser el desprecio y el cinismo, como los que ha exhibido Anasagasti al decir que los que se quieren ir «será gente que escucha las tertulias de radio». La mezquindad moral de este razonamiento demuestra la insolidaridad de los dirigentes nacionalistas con quienes sufren el miedo y la violencia. Así es imposible que el PNV ofrezca a la sociedad vasca un proyecto mínimamente ilusionante e integrador. Por el contrario, sólo consigue hundirse más en la ciénaga del pacto de Estella y aumentar su responsabilidad directa en la fractura social y política del País Vasco.

La segunda entrega del Euskobarómetro, que ayer se hizo pública, traslada los datos anteriores a una voluntad política de cambio en el rumbo del gobierno de las instituciones vascas. Paralelamente a la pérdida de apoyos al Ejecutivo vasco, por primera vez una encuesta refleja una mayoría parlamentaria no nacionalista, debido al aumento sostenido del Partido Popular, que alcanzaría los 20 diputados, y al retroceso de las formaciones del pacto de Estella. Pero el recelo de la mayoría de los ciudadanos a un adelanto electoral, aunque éste sea lo más lógico en la situación actual del País Vasco, reclama una actitud prudente en el Partido Popular, que debe mantener y reforzar una política de integración con las demás fuerzas constitucionalistas y con los sectores más moderados del nacionalismo vasco, sin los cuales no se explicarían algunos resultados de la encuesta. De esta forma se consolidará la necesaria alternativa de gobierno en el País Vasco, superando los motivos coyunturales que puedan subyacer en las nuevas intenciones electorales.

Al margen de otros análisis, el Euskobarómetro es un emplazamiento directo al nacionalismo vasco para que entienda y asuma el daño que está causando a la sociedad vasca. Las posibilidades de que sus dirigentes hagan un ejercicio de autocrítica son muy escasas, por no decir nulas, vista su capacidad para desviar sus propias responsabilidades a los demás. Es evidente que la actitud sombría de la ciudadanía vasca crece con cada atentado de ETA y con la extensión de la «kale borroka», pero cada vez es mayor la influencia de la profunda degradación ética en que está sumida la política nacionalista por sus pactos con HB.

Un punto de esperanza
JAVIER ORTIZ 29 Julio 2000

La mitad de los votantes de Euskal Herritarrok están hasta las mismas narices de la kale borroka. Ese es, sin duda, para mí, el dato más significativo de los que recoge el último euskobarómetro realizado por el Departamento de Sociología de la Universidad del País Vasco. El más significativo y también el más esperanzador.

No sé cómo se imaginan ustedes que son los votantes de EH, pero yo, que conozco a unos cuantos, les puedo asegurar que, en amplia proporción, son gente que usa cajeros automáticos y teléfonos públicos, y que no le importa nada que funcionen. Son hombres y mujeres que, cuando se suben a un autobús urbano, alientan el firme deseo de que nadie lo incendie, por lo menos mientras ellos se hallen en su interior. Y que, si bien les produce una notable perplejidad que haya vascos que militen en el PP o en el PSOE, no creen que eso justifique que se les destroce la casa o se les queme el coche. Menos aún que los maten. Es más, la mayoría de ellos está en contra de la pena de muerte.

No digo que no haya votantes de EH que se alegren de esas cosas. Por supuesto que los hay. Algunos incluso las hacen. Lo que sostengo es que son una minoría. No ya en el conjunto de la sociedad vasca -que por supuesto- sino también dentro de EH.

¿Y, si son tan pocos, por qué los otros no los corren por la pradera?

Interesante pregunta.

No lo hacen, en primer término, precisamente porque son gente poco dada a la violencia. Decía Al Capone que, en el póquer, cuatro reyes y un revólver valen siempre más que cuatro ases. En cualquier disputa, quien está dispuesto a resolverla a tortas y tiene además los medios de hacerlo cuenta con todas las probabilidades de ganar.

Pero ése no es todo el problema. La cosa es más complicada.

Hay en EH y en sus aledaños mucha gente -mucha- que, si bien está en contra de los métodos violentos de lucha, sean los de la kale borroka o los de ETA, teme que, si se rompe el llamado MLNV, se hunda, y que con él se vayan al guano todas las posibilidades de avanzar hacia las metas políticas que propugnan desde hace ya más de cuatro décadas. Como me decía un conocido abertzale: «Toda la cuestión está en ser capaces de encontrar el modo de no tirar al niño con el agua sucia».

Por eso, porque surge en medio de tantas prevenciones y de tantos miedos, resulta tan estimable que la mitad de los votantes de EH admitan ya públicamente que están hartos de la kale borroka.

No soy optimista. Pero ese dato es interesante. Indica que quizá no estemos condenados a seguir siempre en las mismas.
http://www.mundofree.com/javier_ortiz/

Euskobarómetro
Por Ramón PI ABC  29 Julio 2000

La palabra que encabeza estas líneas es un palabro con todas las de la ley: voz compuesta de un término inexistente (eusko) y de una metáfora (barómetro, que en sentido propio se refiere a la presión atmosférica), que quiere significar «sondeo sociológico periódico entre pobladores del País Vasco». El jueves se presentó el último eslabón de la cadena de sondeos semestrales que la Universidad del País Vasco realiza, y los cambios que se aprecian en las actitudes de los ciudadanos vascos han llamado la atención muy poderosamente a los principales periódicos españoles. Y no hay para menos: «El 15% de los vascos se iría de Euskadi porque no ve salida», titula con gran alarde tipográfico La Vanguardia en su portada de ayer. Un titular parecido al principal de la portada de Diario 16: «El 15% de los vascos está dispuesto a irse de Euskadi». Para completar el cuadro sombrío, El País titula a cuatro columnas en su primera página: «Siete de cada diez ciudadanos vascos tienen miedo a participar en política». El cuadro que presentan estos titulares recuerda al precedente nazi de una forma hiriente. No son compatibles la democracia y esta clase de miedo.

«Miedo en Euskadi» es el título del editorial de La Vanguardia: «Hay miedo en Euskadi. Ésta es la conclusión más evidente del sondeo sociológico, el Euskobarómetro, llevado a cabo por la Universidad del País Vasco (...) La simple constatación de que un 15 por ciento de los vascos dejaría aquella tierra si tuviera la seguridad de encontrar similares condiciones de vida en otro lugar -similares excluyendo la violencia, naturalmente- es un dato que sólo puede producir alarma y desazón. Pero los vascos dicen también que están seriamente insatisfechos con la gestión del Gobierno que encabeza Juan José Ibarretxe, cuyo índice de confianza ha caído de manera espectacular en los últimos seis meses (...) No son sólo los atentados lo que solivianta y atemoriza, es también la llamada lucha callejera, pues constituye otra forma de ensuciar la convivencia y de crear un estado de opinión dominado por el miedo a expresarse públicamente y a manifestarse políticamente (...) ETA no dejará de actuar como lo hace (...) pero la sociedad debe reaccionar con energía y la clase política democrática debe impulsar esta reacción».

El País («Miedo vasco») analiza el euskobarómetro: «Los vascos viven en una situación de esquizofrenia: satisfechos por cómo les van las cosas en el terreno económico, personal y familiar y profundamente frustrados y pesimistas por la forma en que se desarrollan los acontecimientos políticos (...) El diagnóstico (...) no puede ser más preocupante (...) Los vascos sienten ahora más miedo que hace algunos meses -el 70% confiesa su temor a participar en política o a hablar de ella en público-, y una mayoría percibe que la situación política es peor que antes de la tregua». Nótese: no que durante la tregua, sino que antes de la tregua, cuando ETA también asesinaba, extorsionaba y secuestraba. Termina El País: «Y lo más preocupante de todo: los vascos -ocho de cada 10- comienzan a percibir que las disputas y los desencuentros entre las fuerzas políticas contribuyen a crear tensión y divisiones en la sociedad».

«ETA está echando a los vascos», titula Diario 16 su editorial: «La situación en esta comunidad es cada vez más insostenible, en primer lugar para sus propios habitantes. Siete de cada diez personas allí residentes admiten que tienen miedo a participar en política. Un verdadero escándalo que pone en cuestión los propios cimientos de la democracia (...) Los únicos responsables de esta situación, también lo reconocen por mayoría los encuestados, son los terroristas». El Mundo, en un pequeño editorial («Los vascos suspenden la gestión de Ibarretxe y tienen miedo»), dice que «por primera vez, la opinión pública suspende al Gobierno vasco. La valoración negativa de su gestión ha aumentado en 19 puntos en el último medio año, cifra que debería mover a reflexión al PNV sobre su estrategia (...) Decir, como dijo Anasagasti, que son “gente que escucha mucho las tertulias” es una boutade indigna de un responsable político».

ABC dedica una «brevería» («Deseos de evasión») al euskobarómetro: «Son datos de una extremada importancia, tanto porque los vascos no habían mostrado hasta ahora su predisposición a una movilidad territorial, como porque a la sangría demográfica que ya tiene se unen ahora datos más que elocuentes (...) No debe el lendakari dejar pasar por alto que la mitad de los vascos consideraría útil la reanudación del Pacto de Ajuria Enea mientras haya violencia, siendo ésta la opinión mayoritaria no sólo entre el electorado del PP y del PSE-EE, sino también entre el del PNV (55 por ciento). Los deseos de grandes evasiones son propios de una sociedad enferma. El lendakari Ibarretxe debe tomar nota».

Luz roja para Arzallus
Editorial La Razón 29 Julio 2000

La última encuesta de la Universidad del País Vasco, el denominado «euskobarómetro», ha hecho saltar todas las alarmas en el PNV y confirma que si hoy se celebrasen las elecciones autonómicas anticipadas, como se pide desde que se descubrió el engaño de la tregua-trampa y el pacto secreto de nacionalistas y etarras en Estella, el PNV quedaría fuera del Gobierno de Vitoria ante el retroceso de sus socios proetarras y de EA. Por el contrario, el PP aparece como el gran triunfador. Sigue su ascenso en la intención de voto y quedaría a un escaño del partido de Arzallus.

    La dura reacción del PNV, intentado restar valor a la encuesta y desprestigiarla, es el mejor indicador de que la Universidad del País Vasco ha dado en el clavo y que los resultados coinciden con el cambio de mentalidad que se abre paso en la sociedad vasca.

    El hecho de que la mayoría de los encuestados, el 70 por ciento, admita tener miedo de hablar o participar activamente en política, confiere aún más valor a la intención voto creciente para el Partido Popular. Si, además, se suma a este dato relevante otro igualmente significativo que indica que el 15 por ciento de los encuestados estaría dispuesto a abandonar el País Vasco a causa de la situación creada por el terrorismo, se completa un aterrador cuadro de falta de libertades. Este debería ser el principal indicador para el PNV, el aviso de que sus días de ganar tiempo, de victimismo y demonización de todo lo que no sea seguir los postulados de Arzallus y Eguíbar, deben terminar. La táctica de echar balones fuera, de culpar siempre a los demás, de reponsabilizar a «los de fuera» de la mala gestión, tiene su límite y la demagogia termina por fracasar cuando el electorado comprende que, si el PNV lleva en el Gobierno desde el principio de la Transición, algo de responsabilidad debe tener en lo mal que van las cosas en el País Vasco.

    Extraordinariamente significativo es el hecho de que, en este ambiente de miedo generalizado, el principal castigo electoral sea para los proetarras que, según los autores del estudio, recogen así la respuesta de quienes les votaron creyendo que la tregua de Eta era cierta. Los datos electorales reflejan una realidad muy distinta al panorama político de 1998, cuando se votó en la últimas elecciones autonómicas. En aquel otoño, los votantes tenían en los carteles electorales una «tregua-trampa», una ilusión de paz y un PNV alineado con la Constitución y el estatuto. Hoy, Eta asesina indiscriminadamente y el PNV está junto a los proetarras en Estella. Razón más que suficiente para volver a pulsar a la opinión de los electores y dejar que sean las urnas quienes acaben con la crispación.

    El «euskobarómetro» confirma el cambio que (salvo Arzallus e Ibarreche) se advierte en el País Vasco. Un cambio que tiene sus orígenes en el Espíritu de Ermua, en el «Basta ya», que ha cristalizado con cada nuevo asesinato de la mafia etarra y ha llevado al empresariado vasco, que siempre estuvo junto al PNV, a decir en voz alta y clara que el Gobierno vasco y su partido deben romper de una vez con el mundo etarra y retornar al proyecto democrático que inspiran la Constitución y el Estatuto.
    El País Vasco se merece una alternancia en el poder, que abra las ventanas de Ajuria Enea y renueve el viciado aire de la dictadura del miedo impuesta por Eta y sus aliados de Estella.

ETA, el Gobierno y los demás
Abel Hernández La Estrella 29 Julio 2000

La escalada de ETA este verano no ha movido al Gobierno un milímetro de su actitud en relación con el problema vasco. Sigue impertérrito. El rosario ininterrumpido de atentados, combinando el coche-bomba y la bomba-lapa con el tiro en la nuca, dispersando los crímenes y el ruido del terror, empieza, sin embargo, a hacer mella en un sector de la opinión pública, que acusa al Gobierno de inoperancia o falta de eficacia en la lucha antiterrorista. Nada le podría venir ahora mejor a Jaime Mayor que un gran éxito policial.

El argumento del ministro del Interior es que ETA aprovechó la falsa tregua para reorganizarse y rearmarse en contra de la opinión de los ingenuos, que cayeron en la trampa, sobre todo el PNV, y que exigían entonces una política blanda de manos tendidas. Ahora estamos pagando las consecuencias. Esto parece indicar que si ETA aprovechó la ocasión para reconstruir su siniestra maquinaria es porque los servicios de inteligencia y de seguridad, contagiados por el ambiente apacible, bajaron la guardia, lo cual es responsabilidad del Gobierno.

La falta de coordinación entre los distintos servicios, sobre todo con la policía vasca, que últimamente ha intentado repararse, ha menguado, sin duda, la eficacia de las fuerzas de seguridad encargadas de esta complicada tarea de defendernos legalmente de los terroristas. La ruptura política entre el Gobierno de Aznar y el PNV de Arzalluz, después de que éste se uniera al carro soberanista de Estella, no ha ayudado, desde luego, a hacer frente coordinadamente a la barbarie.

No es extraño que, precisamente para luchar eficazmente contra el terrorismo, se alcen cada vez más voces pidiendo que, además de incrementar la eficacia policial, se tiendan puentes de diálogo, se tanteen acuerdos mínimos y se restablezcan objetivos comunes con el PNV, un partido de larga tradición democrática, con varias tendencias en su seno y que tímidamente, al compás de los atentados, va rompiendo trabajosamente pactos en los Ayuntamientos con los compañeros de viaje de ETA. Seguramente es hora de suavizar actitudes y no cargar desde el Gobierno cada crimen de ETA sobre los hombros del nacionalismo vasco sin matizaciones ni elegancia, como si se tratara de una burda campaña electoral.

Hasta ahora, las actitudes, por un lado y por otro, siguen fosilizadas, dejando a ETA que lleve la iniciativa y campe por sus respetos. El presidente Aznar se ha apresurado a comprometer al nuevo líder del PSOE en su política de firmeza, convenciéndole de que a largo plazo dará resultado. Mientras tanto, el PNV escudriña cualquier gesto de Rodríguez Zapatero a ver si descubre un indicio de distensión, un leve titubeo a favor del mantenimiento del "lehendakari" y del statu quo con apoyo socialista. Los
socialistas vascos se están convirtiendo en la niña bonita de la fiesta.

Podrían hacer discretamente de intermediarios. Cada nuevo crimen de ETA destroza una página de los planes políticos de Arzalluz-Egibar. Después de las víctimas, son los más perjudicados. La burguesía vasca ya ha alzado la voz exigiendo al PNV respeto escrupuloso a la legalidad vigente -Constitución, estatuto, concierto... - La Iglesia, más tímidamente de lo que debiera, también ha hecho sus advertencias. Dentro del PNV hay cada vez más partidarios de cambiar de rumbo y de dirigentes.

ETA acostumbra a golpear con más fuerza -es fácilmente comprobable desde la muerte de Franco hace 25 años- cada vez que el país da un importante paso adelante. Es el único consuelo. ETA no va a cambiar el rumbo de España.

La sociología del miedo
Por Enrique de Diego Libertad Digital 29 Julio 2000

La encuesta de la Universidad del País Vasco muestra los efectos del terror en la sociología del miedo. Que un porcentaje significativo de los constitucionalistas y los votantes del PP desee abandonar el País Vasco es tan lógico como comprensible. Hace poco, un concejal del PP tras un atentado de esos que el PNV llama de baja intensidad decía que se sentía como un judío en la Alemania nazi. Una imagen gráfica: los judíos se exiliaban. Por supuesto, el terrorismo nacionalista de ETA es el espíritu de Auschwitz sólo que no pueden crear campos de concentración –reeducación-exterminio. Que a uno de cada tres jóvenes les gustaría vivir e otro lugar a igualdad de condiciones es el fracaso más profundo del nacionalismo: lo que provoca son unas intensas ganas de exilio. El exilio vasco es una realidad desde hace años. Que a Ibarretxe le suspendan es una consecuencia lógica de este panorama invivible, porque ese exilio interior que se acrecienta es la consecuencia lógica de una estrategia que se basa en asesinar y amedrentar a los discrepantes, y esa estrategia está avalada por el PNV en Lizarra, porque es el beneficiario último de la persecución a los no nacionalistas. Ibarretxe no puede convocar elecciones porque teme la pérdida del extenso pesebre nacionalista en las instituciones vascas. Mientras tanto ETA trata de eliminar votantes de la alternativa.

El País Vasco, sin libertad
Lorenzo CONTRERAS La Razón 29 Julio 2000  

Posiblemente el más preocupante aspecto de la encuesta realizada por la Universidad del País Vasco sobre la situación en Euskadi es la falta de libertad del ciudadano. Ese es el valor que más padece. El miedo es simplemente la causa. Lo fundamental es que sin libertad para que el ciudadano muestre sus opiniones en medio de la sociedad todos los demás valores democráticos se derrumban.

    Hasta ahora esa realidad se situaba en el terreno de la murmuración. Se decía y se repetía que la libertad había quebrado y que, en consecuencia, no cabía hablar de elecciones propiamente dichas. Apreciación que la estadística confirma a través de la citada encuesta.

    No debe extrañar que los nacionalistas vascos nieguen solvencia al dato transmitido. Les interesa más que a nadie desmentirlo. Incluso son capaces de sospechar que es una encuesta inducida por sus enemigos políticos. Difícil tienen llegar a tal conclusión con posibilidades de credibilidad. Eso de que los sondeos sean válidos sólo cuando resultan favorables es una actitud largamente desacreditada.

    La encuesta hace impacto en el corazón de la política nacionalista, descalifica al Gobierno de Ibarreche y cuestiona más que nunca los acuerdos de Estella/Lizarra. Ya no son los gobernantes de Madrid o relacionados directamente con Madrid quienes formulan un diagnóstico tan negativo. Ahora son los propios ciudadanos vascos, preguntados desde ángulos diversos, con respuestas sumamente hirientes, quienes examinan su propia situación y dan la interpretación auténtica propiamente dicha.

    Nombrar la verdad es el ejercicio cívico más valeroso que cabe realizar con mayores garantías de intolerancia por parte de quienes han de sufrirla. Porque la verdad se sufre cuando no forma parte de las costumbres políticas. Y el PNV y su gobierno se han fabricado hábitos de mendicidad. La mentira, la falsedad política tienen en el País Vasco treinta años de tradición. Desde que Eta socavó los cimientos de esa sociedad, la virtud de la sinceridad, de su honesta transmisión, ha dejado de adornar a los nacionalistas. Es un dato que los socialistas supuestamente renovados tras el XXXV Congreso del PSOE deberán tener en cuenta si quieren de veras establecer en el seno del País Vasco contactos útiles. Porque se supone que Zapatero no tardará en mantener conversaciones o diálogos con las autoridades nacionalistas. A fin de cuentas, por mucha que sea su sintonía con Aznar en materia de terrorismo, los socialistas han dejado ver su voluntad de entendimiento con las fuerzas nacionalistas vascas, sin perjuicio de admitir que los acuerdos de Estella/Lizarra representan el último y definitivo obstáculo para la verdadera solución

El Foro de Ermua cree «estremecedor» que un sondeo diga que el 15% de los vascos «se iría de su comunidad»
Redacción - Bilbao .- La Razón 29 Julio 2000

El presidente del Foro Ermua, Vidal de Nicolás, defendió ayer el «rigor académico y científico» de los datos del último sondeo conocido como «Euskobarómetro», según los cuales un 15 por ciento de los ciudadanos vascos estarían dispuestos a abandonar su comunidad autónoma, al tiempo que calificó de «estremecedor» tal diagnóstico.

    En declaraciones a Servimedia, Vidal de Nicolás aseguró que ese informe de la Universidad de País Vasco tiene «suficiente prestigio», y que sus resultados «no se improvisan de la noche a la mañana». De esta manera, rechazó frontalmente las críticas vertidas por el Partido Nacionalista Vasco al citado informe y tachó de «infamia» que el portavoz de la formación en el Congreso, Iñaki Anasagasti, asegurara que ese 15 por ciento de los que se quieren ir del País Vasco son los que escuchan «determinadas tertulias de radio». Según Vidal de Nicolás, el «Euskobarómetro» «refleja muy bien lo que se palpa en la calle, ya que esta sociedad vive atemorizada y aterrada».    

Falta de libertad
Sobre lo preocupante de este dato también se pronunció el secretario general del PSE-EE, Nicolás Redondo Terreros, quien considera que el «lendakari» Ibarreche «no se entera» de la falta de libertad que existe en el País Vasco y de que algo «no funciona bien» si hay tantos vascos dispuestos a abandonar su tierra por temor a Eta. El líder de los socialistas vascos también valoró los datos sobre intención de voto y afirmó que estos datos serían «mejores» para su partido si la encuesta se hubiese celebrado hoy, después de la celebración del XXXVCongreso Federal del PSOE.

    Desde el Partido Popular, el secretario general, Javier Arenas, dijo que la sociedad vasca «está cada día más alejada» del PNV y del «lendakari» Ibarreche y reclama «cada vez más una alternativa que debemos construir entre el PP y el PSOE». Su compañero de partido, Carlos Iturgaiz, consideró que los datos del «Euskobarómetro» demuestran que los nacionalistas «están fracasando políticamente».

ETA asesina en Tolosa al ex gobernador civil de Guipúzcoa, Juan María Jáuregui
50 minutos después un coche ha hecho explosión muy cerca del atentado, en la localidad de Billabona – Dos hombres con una edad entre los 30 y 35 años han entrado en el bar donde se encontraba Jáuregui y le han disparado a bocajarro
AGENCIAS El Mundo 29 Julio 2000

BILBAO .- ETA ha matado en Tolosa (Guipúzcoa) al ex gobernador civil de Guipúzcoa, Juan María Jáuregui, que ha recibido dos impactos de bala en la cabeza pasadas las 11.30 horas. El político socialista ha fallecido a las 13.00 horas en la clínica de La Asunción de Tolosa.

El cadáver de Jáuregui ha sido trasladado al cementerio de Polloe de San Sebastián, en cuyo instituto anatómico forense se le está practicando la autopsia. La capilla ardiente con sus restos mortales será instalada a las 19.00 horas en la Casa del Pueblo de San Sebastián.

Previamente, a las 16.00 horas y en el mismo lugar, tendrá lugar una sesión conjunta de las ejecutivas del PSE y de los socialistas guipuzcoanos para analizar la situación y las movilizaciones a convocar en recuerdo del militante asesinado en Tolosa. Además, el Ayuntamiento de Tolosa celebrará un pleno extraordinario a las 17.00 horas para condenar el atentado.

Todavía con vida
El atentado se ha producido en el Café Frontón Beotibar, ubicado en la calle Avenida San Francisco, cuando dos personas se le han acercado y le han disparado dos tiros. Tras el atentado, Jauregui mantenía sus constantes vitales, por lo que ha sido evacuado al centro sanitario. Pero todo ha sido inútil.

Los terroristas que han perpetrado el atentado son dos hombres, de unos 30 ó 35 años y que miden entre 1,70 y 1,75, que han huído por carrera tras disparar contra su víctima.

Fuentes policiales han señalado que iban vestidos con ropa deportiva y que uno de los terroristas tiene perilla, mientras que el otro lleva una visera y ambos portaban gafas de sol.

Unos 50 minutos después del atentado, un coche ha hecho explosión muy cerca de Tolosa, en Billabona. El coche, un Renault 21 que ha quedado totalmente destrozado, había sido sustraído en Guipúzcoa en junio, según el Departamento vasco de Interior.

El portavoz del Gobierno Vasco, Josu Jon Imaz, ha señalado que todo apunta a que éste es el vehículo utilizado por los terroristas para huir.

Vivía en Chile
Este es el noveno atentado de ETA en las dos últimas semanas. Desde que los terroristas anunciaran el fin de la tregua, la banda ha llevado a cabo 15 atentados y Jáuregui es su séptima víctima mortal.

Jáuregui, que abandonó el País Vasco por decisión propia tras dejar este cargo en 1996, residía desde hace unos tres años en Chile y llevaba 15 días de vacaciones en Euskadi.

Jaúregui fue el último gobernador socialista en Guipúzcoa, y al término de su mandato solicitó personalmente abandonar el País Vasco al Ministerio del Interior. El propio Ministerio le buscó una salida laboral y comenzó a trabajar en la cadena de tiendas de aeropuertos Aldeasa, donde fue destinado a Canarias y permaneció allí unos meses.

Como resultado de su buena gestión, fue nombrado jefe de Aldeasa para Sudamérica y llevaba unos tres años residiendo en Chile.

Sin escolta
El delegado del Gobierno en Euskadi, Enrique Villar, ha señalado que el ex gobernador civil no llevaba escolta porque su residencia estaba fijada fuera de Euskadi. «No se si era un viaje atípico o estaba de vacaciones, yo no tenía conocimiento de que estuviera aquí», ha asegurado.

En este sentido, el delegado del Gobierno ha indicado haber hecho todo lo posible junto al Gobierno del PP «para sacarle del País Vasco donde corría un gran peligro».

Sin embargo, allegados del ex gobernador han explicado que habían pedido protección policial a la Ertzaintza cuando supieron que iba a llegar al País Vasco.

La policía ha reconocido este hecho y ha comentado que los familiares denunciaron la presencia de pintadas en la casa del ex gobernador unos días antes de que llegara al País Vasco, por lo que comunicaron a la Ertzaintza la necesidad de dotarle de escolta. El caso es que, cuando se produjo el atentado, Juan María Jaúregui no tenía ningún tipo de protección policial.

Los etarras Lorente y Pla planeaban asesinar al alcalde de Zaragoza, del PP, antes del martes
MADRID. J. Pagola / D. Martínez ABC 29 Julio 2000

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron ayer en Zaragoza a los etarras Aitor Lorente Bilbao y David Pla Martín, miembros «liberados» de la organización criminal, y localizaron el piso en el que se escondían en la capital del Ebro. A los capturados, de momento, se les considera autores del atentado perpetrado el pasado día 16 de julio contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Ágreda, en Soria. Los terroristas tenían previsto asesinar antes del 1 de agosto al alcalde de Zaragoza, José Atarés, del PP, que sustituyó a la presidenta del Congreso, Luisa Fernanda Rudi.

En plena ofensiva terrorista, el Cuerpo Nacional de Policía asestaba ayer un duro golpe a la banda terrorista ETA. A primera hora de la tarde de ayer procedía, en Zaragoza, a la detención de dos activistas de la organización criminal. Se trata de Aitor Lorente Bilbao y David Pla Martín. miembros «liberados», es decir, a sueldo de la banda. La captura se produjo, según ha sabido ABC de fuentes de la investigación, cuando los dos etarras, que en ese momento no portaban armas y sí documentación de identidad falsa, se encontraban en la calle Corona de Aragón en la puerta de un bar.

LOCALIZADOS DOS PISOS
Además de la detención de los dos «liberados», la Policía ha localizado también una vivienda que era utilizada por los terroristas como piso franco. A primeras horas de la madrugada de ayer, con el correspondiente mandamiento judicial, agentes de la Policía procedieron a registrar la vivienda, situada en la calle Jorge Cochi, del barrio de Las Fuentes, en la que se encontraron matrículas falsas y diversa documentación. Asimismo, al cierre de esta edición, la Policía descubría otro piso en la capital zaragozana y no se descartaba que pudiera encontrarse algún otro, así como alguna bajera donde los etarras podrían haber ocultado coches. La Policía se han incautado también de dos turismos que habían sido arrendados por los etarras en Zaragoza.

Entre la documentación intervenida se han hallado datos sobre seguimientos muy precisos al alcalde de Zaragoza, José Altarés, del Partido Popular, contra el que los terroristas tenían previsto atentar antes del próximo día 1 de agosto, según ha sabido ABC de fuentes solventes.

Los mismos medios señalaron que los ahora detenidos pueden haber sido los autores de la colocación del coche bomba que hizo explosión el pasado 16 de julio en la localidad soriana de Ágreda. El vehículo fue aparcado por los terroristas unos minutos antes de que estallara, ya que un cuarto de hora antes una patrulla de la Guardia Civil hizo una ronda alrededor del acuartelamiento y no detectó la presencia de ningún coche sospechoso. A pesar de los cuantiosos daños provocados por la deflagración, sólo resultó herida de carácter leve la esposa de un agente de la Guardia Civil. Las investigaciones se dirigen también a poder determinar la presunta participación de los arrestados en algunos de los atentados perpetrados por la banda tras ruptura de la tregua.

Esta operación ha sido fruto de una exhaustiva investigación llevada a cabo por agentes del Cuerpo Nacional de Policía. Ayer, el director general de este Cuerpo, Juan Cotino, se trasladó a Zaragoza para dirigir la actuación policial que, de momento, se ha saldado con la detención de Aitor Lorente Bilbao y David Pla Martín, que, al parecer, se habían establecido en la capital del Ebro hace unos dos meses.

El primero de ellos, en plena tregua de ETA, alquiló en dos agencias diferentes de Gerona dos furgonetas que fueron encontradas el 15 de abril en un garaje que ETA tenía arrendado en la localidad francesa de Anglet. Aitor Lorente, según las Fuerzas de Seguridad del Estado, fue la persona que alquiló un piso en la calle Santutxu, de Bilbao, en el que fueron localizados en diciembre de 1997 explosivos, pistolas y documentación de posibles objetivos de ETA.

El piso fue abandonado, en septiembre de ese mismo año, después de producirse un enfrentamiento entre la Guardia Civil y los miembros del «comando Vizcaya» Gaizka Gaztelumendi y José Miguel Bustinza, que resultaron muertos. La fotografía de Lorente Bilbao fue distribuida por el Ministerio del Interior el 2 de diciembre de 1999, después de que la banda terrorista anunciara el fin de su «tregua», junto a la de otros ocho etarras.

PORTAVOZ DE JARRAI
Por lo que respecta a David Pla, que fue portavoz de la organización juvenil Jarrai, está acusado de haber colaborado con el «comando Nafarroa» desarticulado por la Guardia Civil en 1994. A raíz de aquella operación agentes de la Benemérita registraron su domicilio en el barrio pamplonés de Ermitagaña, pero se encontraba ausente. Este grupo criminal estaba integrado, entre otros, por Julia Moreno Macuso «Bombi», detenida hace unos meses en el sur de Francia cuando iba a tener una cita, al parecer, con Soledad Iparraguirre «Anboto», responsable de los «comandos legales». Está también acusado de haber realizado captaciones para ETA en 1998. Varias de las personas que habían recibido cartas para integrarse en la banda fueron detenidas en una operación que, al parecer, provocó la huida a Francia del hasta entonces dirigente de Jarrai.

CONTROLES
La operación policial puesta en marcha en la capital aragonesa desde la noche del pasado jueves, y que al cierre de esta edición continuaba abierta, no despertó entre la población ninguna alarma, pese a que las salidas y entradas a Zaragoza permanecían controladas por fuertes dispositivos policiales. Sin embargo, la escalada terrorista desatada en las últimas semanas sí se vive en la capital con extrema precaución, no en vano, ETA ha elegido Zaragoza en muchas ocasiones como objetivo de sus más sangrientos atentados y como lugar estratégico para mantener una infraestructura en un lugar equidistante del País Vasco y Madrid.

Las llamadas de ciudadanos alertando sobre movimientos sospechosos de vehículos y personas que pudieran tener alguna relación con la banda se han multiplicado desde hace semanas, ocupando las centralitas de la Policía Local, Policía Nacional y Guardia Civil

Pujol equipara la estrategia de ETA contra el PNV con la del PP contra los nacionalistas
Cabanillas tacha de "barbaridad" la comparación y recomienda al presidente catalán "mesura"
Madrid EL PAÍS 29 Julio 2000

El presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, advirtió ayer al Gobierno de José María Aznar que sería una "mala solución intentar destruir" y marginar a PNV y EA, los partidos del Ejecutivo vasco, porque ETA ya actúa en esa línea estratégica al "estorbarle el nacionalismo democrático". Pujol mantiene que "si el nacionalismo democrático no existiese en el País Vasco, habría que inventarlo". El portavoz del Ejecutivo, Pío Cabanillas, se mostró sorprendido por la "barbaridad" de esta comparación de Pujol que rompe con su habitual "mesura". Y le recomendó: "A veces es mejor callarse".

Pujol se expresó ayer tajantemente en contra de la "estrategia de marginación, martilleo y de voluntad de destrucción" seguida por el Gobierno del PP hacia el PNV y EA al frente del Ejecutivo Vasco. Pujol señaló ayer en declaraciones al programa Buenos días, de RNE: "Me parece una mala solución intentar destruirlo o intentar dejarlo en situación de absoluta marginalidad porque, además, todo lo que sea romper posibles puentes de diálogo es, por supuesto, la estrategia de ETA. A ETA da la sensación de que le gustaría destruir o marginar al PNV. También el Partido Popular parece que va por esta línea".

El presidente de la Generalitat de Cataluña destacó que a ETA le estorba el PNV en la gran confrontación que busca porque representa para la banda terrorista "un elemento de moderación, de diálogo y de racionalidad que no le conviene".

Pujol reconoció que el Pacto de Lizarra no ha dado resultado y apuntó cierta esperanza hacia una futura solución: "Este tipo de conflictos, aunque conduzcan a veces casi a la desesperación, finalmente también se resuelven". Y puso como ejemplo el proceso de paz en el Ulster, con 40 años y unos 4.000 muertos a sus espaldas, aunque no lo equiparó totalmente a la situación en Euskadi.

Estas palabras de Pujol fueron muy mal digeridas ayer en el Gobierno de Aznar. El portavoz gubernamental apenas daba crédito a las frases que leía, al término del Consejo de Ministros, en los teletipos que le facilitaron los propios periodistas. Cabanillas, sobre la marcha, tildó esas manifestaciones de Pujol de "auténtica barbaridad".

El portavoz del Gobierno no alcanzaba a entender como Pujol, del que alabó su habitual "mesura" y control, había podido llegar a comparar las estrategias de ETA y el PP: "No se puede poner en la misma cesta a ETA y al PP. Iba a decir que me parece una salida de tono pero me parece una auténtica barbaridad". Y recalcó que a su juicio Pujol había cometido un "error muy serio".

El ministro, que releyó incrédulo las expresiones de Pujol antes de reaccionar, señaló que si algo demostraban "es que a veces es mejor callarse".

Cabanillas, sin embargo, no apreció ninguna novedad en la posición de ayer del lehendakari Juan José Ibarretxe. Rechazó que se pueda sostener con propiedad que el Gobierno sólo mantiene ante la situación en Euskadi una estrategia policial cuando lo que defiende a toda costa es la vigencia de la Constitución y el Estatuto, y aprovechó los datos del Euskobarómetro conocido el jueves para pedirle al dirigente vasco que tomara nota. "Esa sociedad tiene un Gobierno y ese gobierno no parece ser capaz de hacer frente a esa falta de libertad y a ese miedo", subrayó Cabanillas. El ministro indicó que no le extrañaba que la valoración del Gobierno vasco hubiese bajado tanto entre los consultados.

72 horas de cambio tranquilo
Sobre la posible falta de claridad o confusión en la primera toma de contacto del nuevo líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, con Aznar sobre este tema, Cabanillas optó por destacar ayer la importancia de la "interlocución y de la estabilidad". Luego demandó "coherencia, claridad de ideas y publicidad" en esos planteamientos. Y acabó por admitir que también el Gobierno debía dar algo de tiempo a Zapatero para saber si el PSOE sostiene en este asunto tesis ambiguas: "Llevamos 72 horas de cambio tranquilo, demos tiempo al tiempo. Apenas ha habido un diálogo de dos horas y algunas manifestaciones".

Continúa el acoso de ETA al PP con el lanzamiento de cócteles molotov contra la vivienda de otro concejal en Durango
BILBAO. I. Souto ABC  29 Julio 2000

En la madrugada de ayer continuó el acoso de ETA y su entorno a los concejales del PP en el País Vasco, con el lanzamiento de cócteles molotov contra la vivienda del edil de Iurreta Juan Manuel Micolta, situada en Durango, donde los terroristas intentaron matar el pasado miércoles con una bomba-lapa a otro concejal del PP y asesinaron a Juan María Pedrosa el mes pasado.

Los hechos ocurrieron a la una y cuarto de la madrugada, cuando el concejal del PP de Iurreta Juan Manuel Micolta Abrisqueta se encontraba durmiendo con su familia en su domicilio, situado en el municipio vecino de Durango. Un grupo de desconocidos lanzó varios cócteles molotov contra la vivienda, en la calle San Ignacio. Afortunadamente sólo se produjeron daños materiales en una persiana, un colgador de ropa y la fachada. Los cócteles no provocaron un incendio de importancia, como ha ocurrido en otras ocasiones, por lo que no fue necesaria la actuación de los bomberos.

El portavoz del PP vasco, Leopoldo Barreda, consideró ayer que se está produciendo una auténtica «ofensiva terrorista» contra los concejales de su partido que viven en Durango. «Hay una manifiesta pretensión -dijo- de cebarse con un colectivo de personas que están desarrollando una labor extraordinaria en el Duranguesado, tarea que los terroristas no les perdonan».

Precisamente el alcalde de Abadiño, Javier Uriarte, del PNV, había dicho el pasado miércoles, el día que ETA colocó una bomba lapa en el coche del concejal de dicha localidad y residente en Durango, Agustín Ramos, que estaba haciendo un gran trabajo por el pueblo.

Lo mismo dijeron concejales de Durango de otros partidos cuando fue asesinado el mes pasado Juan María Pedrosa y el acoso continúa. En Iurreta, municipio que antes pertenecía a Durango, el Partido Popular cuenta con dos concejales, Juan Manuel Micolta y Rafael Badía. Micolta, quien sufrió ayer el lanzamiento de los cócteles molotov contra su domicilio, es la segunda legislatura en la que ejerce como concejal del PP y su hija Ana fue también concejal del PP en Durango durante la pasada legislatura.


Los dos pistoleros de Eta detenidos en Zaragoza preparaban el asesinato inmediato del alcalde
Una mujer que formaba parte del comando logró huir. Uno de los detenidos es dirigente de Jarrai, lo que demuestra su implicación en la estrategia criminal
La Policía ha asestado un importante golpe a la infraestructura criminal que Eta ha organizado para cometer atentados tras la ruptura del supuesto «alto el fuego». A últimas horas de la tarde del jueves, agentes de este cuerpo detuvieron en Zaragoza a los presuntos etarras Aitor Lorente y David Pla en el interior de un vehículo alquilado con matrícula falsa, hecho que levantó las sospechas policiales. Según informaron a LARAZÓN fuentes antiterroristas, estos individuos habían montado toda una infraestructura en la capital aragonesa, ya que tenían alquilados con nombres falsos tres pisos que, a la hora de cerrar esta edición, estaban siendo registrados. Del comando formaba parte una tercera persona, una mujer que está huida.
J. M. Zuloaga/P. Villaverde - Madrid/Zaragoza .- La Razón 29 Julio 2000

El alcalde de Zaragoza, José Altares, era el gran objetivo de los etarras del comando desarticulado. Pla y Lorente disponían de datos muy avanzados para cometer el atentado. Los dos pistoleros tenían controlados los movimientos del alcalde, con abundante información sobre todas sus actividades. Lo tenían todo preparado para atentar contra él de forma inmediata.

    Los responsables de la operación policial trataban de determinar anoche si los detenidos en Zaragoza tienen alguna relación con los atentados que la banda ha cometido en las últimas semanas en diversos puntos de España, en Málaga, Madrid, y, en especial, con la acción criminal contra el cuartel de la Guardia Civil de la población soriana de Ágrega, dada la poca distancia que hay entre este pueblo y la capital aragonesa.

    Sin embargo, con respecto a este atentado, se sigue trabajando con la hipótesis de que pudiera haberse perpetrado por el mismo «comando» que colocó en los primeros días de julio un coche-bomba en el barrio de Neguri, dados que los vehículos utilizados en ambas acciones criminales habían sido robados en Francia.

    Las fuentes antiterroristas consultadas por este periódico no quisieron ofrecer muchos detalles sobre el desarrollo de la operación aunque, según ha podido saber LARAZÓN, una de las pistas principales que ha permitido llegar hasta los pistoleros ha sido el del alquiler de vehículos con identidades falsas.   

Robo de furgonetas
Precisamente, Aitor Lorente Bilbao fue identificado, en pleno «alto el fuego», como uno de los terroristas que alquiló en Cataluña dos furgonetas que no fueron devueltas y que después aparecieron en un garaje de una localidad del sur de Francia donde Eta las tenía escondidas. Todo parece indicar que estas furgonetas eran las que, en principio, iban a ser utilizadas en el atentado que con casi 2.000 kilos de explosivos pretendía cometer Eta en Madrid para certificar de manera macabra el fin de la «tregua».

    Según Vasco Press, Aitor Lorente presuntamente formaba parte de un comando satélite del «comando Vizcaya» de Eta, desarticulado en 1997 a raíz de la muerte de dos liberados en un enfrentamiento con la Guardia Civil en Bilbao.

    El 29 de diciembre de ese mismo año, la Ertzaintza descubrió un piso alquilado por Lorente en el barrio bilbaíno de Santutxu en el que se almacenaban 30 kilos de amonal, una pistola y documentación.

    El piso, al parecer, había sido utilizado por los miembros liberados Gaizka Gaztelumendi y José Miguel Bustinza, que resultaron muertos en el enfrentamiento con la Guardia Civil en la calle La Amistad, de Bilbao.

    La fotografía de Aitor Lorente Bilbao fue distribuida a principios de año por el Ministerio del Interior como posible miembro del «comando Madrid», junto con la de Julia Moreno Mancuso y la de Javier Abauza. La Policía sospechaba, en aquel momento, que Lorente Bilbao podría estar «montando algo» en España, sobre todo a raíz de que la Audiencia Nacional sospechase que el «comando Madrid» había permanecido en activo durante los meses que duró la tregua de Eta.

    Por su parte, David Pla Martín, natural de Pamplona, antiguo dirigente de Jarrai, está acusado de haber colaborado con el «comando Nafarroa» desarticulado en 1994.

    A raíz de aquella operación efectivos de la Guardia Civil registraron su domicilio en el barrio pamplonés de Ermitagaña, pero se encontraba ausente. Además, el 6 de abril del pasado año la Guardia Civil registró también el domicilio de unos familiares suyos en Madrid dentro de una investigación por amenazas a empresarios vascos.   

Captador de Eta
Está también acusado de haber realizado captaciones para la banda mafiosa en 1998. Varias de las personas que habían recibido carta para integrarse en la banda criminal fueron detenidas en una operación que, al parecer, provocó la huida a Francia del hasta entonces dirigente de las juventudes «abertzales».

    Utilizó su cargo como portavoz de esta organización para situar como objetivo directo a combatir a los medios de comunicación. Llegó a calificar a los periodistas como «perros de presa» y los acusó de «intoxicar, manipular y ocultar» información. En concreto, Pla aseguró que éstos tienen un «grado de responsabilidad extremo en la realidad que vive el País Vasco y son verdaderos regueros de gasolina sobre el conflicto, verdaderos mercaderes del sufrimiento y un obstáculo para la paz».

    Asimismo, tras el anuncio de tregua indefinida de Eta, animó públicamente a la juventud vasca a utilizar «todas las formas de lucha».   

Igor Solana, identificado como uno de los asesinos de Martín Carpena
Igor Solana Matarranz es uno de los etarras buscados por las Fuerzas de Seguridad del Estado en la provincia de Málaga, según informaron fuentes de la lucha antiterrorista. Este presunto terrorista está siendo buscado junto a Gorka Palacios como uno de los integrantes del comando que está actuando en Andalucía y que acabó con la vida del concejal del PP José María Martín Carpena. Las fuentes consultadas explicaron que Solana Matarranz tiene antecedentes por haber formado parte con anterioridad de un comando de Eta, al igual que Gorka Palacios, a quien se acusa de haber pertenecido al «comando Larrano» y de haber participado en el verano de 1996 en la campaña de atentados que la banda terrorista llevó a cabo en Andalucía. Las Fuerzas de Seguridad han intensificado la búsqueda de los integrantes del «comando Andalucía», del que han identificado ya, al menos, a dos de sus integrantes, ambos fichados por su pertenencia a otros comandos de la banda terrorista.

El PP exige a Balza que explique las grabaciones a los vecinos de Guecho
La Ertzaintza les vigiló cuando criticaban al PNV
El parlamentario del PP en el País Vasco, Carlos Urquijo, ha exigido al consejero de Interior, Javier Balza, que explique el motivo por el que varios agentes de la Policía autónoma grabaron a los vecinos de Guecho que increpaban al alcalde peneuvista por el atentado fallido contra Pilar Aresti.
Jose A. Pérez - Madrid .- La Razón 29 Julio 2000

El parlamentario del PP vasco, Carlos Urquijo, criticó ayer que la Ertzaintza grabara en vídeo la concentración del pasado día 26 en Gecho en repulsa por el atentado de ETA contra la senadora popular Pilar Aresti y acusó al PNV de utilizar a este Cuerpo como una «policía de partido».

    Tal y como publicó ayer LA RAZÓN, diversos agentes de la Policía vasca grabaron a los vecinos que increpaban al alcalde del PNV en la localidad de Guecho, Iñaki Zarraoa, cuando protestaban por el intento de asesinato de la senadora del PP, Pilar Aresti.

    Según informa Ep, a raiz de esta información, Urquijo, en una pregunta parlamentaria dirigida al consejero de Interior, Javier Balza, pregunta acerca de las citadas grabaciones y recuerda que en la concentración se produjeron momentos de tensión entre los concentrados, al cruzarse gritos en contra y a favor del alcalde de la localidad, Iñaki Zarraoa, y de su partido, el PNV.

    Además, indicó que en las horas siguientes a la movilización, agentes de la Policía autónoma identificaron a algunos de los participantes en la misma, «advirtiéndoles que podían ser acusados de desórdenes públicos».

    A su juicio, estas actuaciones, que imputó al PNV, «empañan la trayectoria de la Ertzaintza», a la vez que pidió que se tenga «el mismo celo» en otro tipo de situaciones como, por ejemplo, «en perseguir a los autores de la salvajada ocurrida el lunes».

    «Creemos que eso no ocurre, y el comportamiento que observamos es bastante más relajado que el que demostraron en la concentración celebrada en Gecho. La responsabilidad de esas actuaciones hay que buscarlas en la dirección política de la Ertzaintza», señaló.

    Por este motivo, ha interpelado a Balza si «es práctica habitual de la Ertzaintza» grabar concentraciones de rechazo a ETA y si el Departamento de Interior ha presentado alguna denuncia contra alguno de los participantes en la de Getxo.

    También quiere saber si «es costumbre de su Departamento filmar y presentar denuncias contra quienes, desde el entorno etarra, se concentran frente a los domicilios de cargos públicos no nacionalistas para coaccionar y amenazar a estas personas y sus familias».

    En la información publicada ayer por este periódico se revelaba que varios vecinos se habían percatado de que agentes de la Policía vasca les grababan cuando increpaban al alcalde peneuvista. A consecuencia de ello, comenzaron a protestar a los autores de la grabación, que, ante los hechos, se retiraron y dejaron de «actuar».

    Estas grabaciones a personas que públicamente se manifiestan en contra del PNV o alguno de sus intereses a raiz de los últimos atentados terroristas ya se han dado en otras manifestaciones como la que se produjo con motivo del asesinato del ex parlamentario socialista, Fernando Buesa, según fuentes policiales.

    Además estas mismas fuentes aseguraron que las grabaciones son realizadas, preferentemente por el Departamento de la Brigada Móvil de la Ertzainzta o por la de Seguridad Ciudadana, hasta ahora dirigido por un agente que se vinculada al entorno de HB.

Morir matando
HERMANN TERTSCH El País 29 Julio 2000

Slobodan Milosevic se preocupa por su futuro y el de los suyos. En los últimos días ha dejado claro que considera fracasadas por el momento las gestiones para buscarse un exilio dorado en el que gozar de la fortuna que ha amasado como botín de la guerra y la extorsión sistemática a sus propios ciudadanos. Ni la Rusia de Vladímir Putin, ni siquiera sus amigos de la dirección comunista china parecen dispuestos a facilitarle un acomodo que impida su comparecencia ante el Tribunal para Crímenes de Guerra en La Haya y facilite una transición política pacífica, que con su presencia en Belgrado es imposible. Así las cosas, Milosevic está decidido a enrocarse y reestructurar la dictadura de cara a las nuevas condiciones. Dos mandatos más quiere estar Milosevic en el poder, con la esperanza de que durante los mismos escampe algo. Si no fuera el caso y las condiciones empeoran para él, ya tiene los medios sobrados para morir matando que es lo que muchos temen en Serbia que acabe haciendo tarde o temprano. De momento, se ha pergeñado una ley electoral a su medida para ganar las elecciones presidenciales y el jueves las convocó para el 24 de septiembre junto a elecciones legislativas y locales en Serbia. La nueva ley prevé que el presidente de la llamada Yugoslavia sea elegido directamente, no necesitará sino una mayoría relativa y no habrá mínimo requerido en la participación para otorgar validez a los comicios. Dicho de otra forma, aunque los serbios y montenegrinos boicotearan masivamente, como muchos anuncian, esta obscena farsa del día 24 de septiembre, a Milosevic le bastaría con los votos de su familia para seguir gobernando legalmente. Podría permitirse incluso el lujo de prescindir de los votos de sus guardaespaldas y protegidos.

A los Estados de la UE les parece, por supuesto, "muy mal" que Milosevic abandone los últimos vestigios de pudor legalista y se disponga a defender su poder con una dictadura inequívoca. También han protestado, aunque hay que ver qué poco y qué calladamente, contra la intolerable condena a prisión por espionaje impuesta al periodista serbio Filipovic por un tribunal militar. Y contra el cierre general de medios de la oposición, la persecución de la disidencia en forma cada vez más estalinista y canalla o las nuevas leyes que equiparan en la práctica la crítica al poder con la traición al Estado. Pero el gran enfado de los Quince no ha impedido que a mediados de julio decidieran levantar gran parte de las sanciones impuestas en su día contra Milosevic, entre ellas el bloqueo de las cuentas bancarias en el exterior. ¡Qué excelsa coherencia!

Milosevic cuenta ahora, por tanto, no sólo con los fondos que logró esconder con éxito por los vericuetos financieros internacionales sino también con los localizados en su día. De aquí a septiembre podrá financiar con ellos algunas obritas de reconstrucción que inaugurará con pompa mitinera y una probablemente efímera, aunque siempre efectiva, mejora de la oferta en el mercado que tantos réditos electorales da. Al fin y al cabo, con el actual apoyo del 13% que le dan las encuestas, a Milosevic le sobra para ratificarse como caudillo en las urnas. Éstas no son las únicas ayudas que recibe del enemigo. Los dirigentes de la oposición serbia, a su cabeza Vuk Draskovic y Zoran Djindjic, no podrán ya nunca escapar a la responsabilidad histórica que recae sobre ellos al haber hecho inviable una oposición unitaria. Oportunidades tuvieron varias, pero las frustraron su ambición y egomanía enfermizas y su mezquindad política. Gracias a ellos sobrevivió Milosevic a su grave crisis en 1996 y gracias a ellos ha podido resistir en el año que ha seguido a la intervención militar internacional.

Las detenciones masivas de miembros de Otpor, el movimiento de oposición surgido precisamente como respuesta a la vergonzosa actitud de los líderes de la oposición, son un indicio de las formas ya abiertas que el régimen va a aplicar en esta su fase bunquerizada. La febril actividad legislativa represora es otro. Los serbios están, al parecer, condenados a sufrir bajo una brutalidad represora que no conocían desde los lejanos años inmediatamente posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Con la diferencia de que entonces los represores actuaban con el entusiasmo de quienes defendían una idea redentora que, pensaban, habría de llevar a una vida mejor. Ahora quienes se disponen a mantener indefinidamente a los serbios bajo un régimen de terror y miseria sólo se defienden a sí mismos y a sus privilegios de la ira que el sufrimiento, el abuso y la injusticia generan. Con todas las puertas cerradas a soluciones pacíficas, las violentas se hacen cada vez más probables en Montenegro y la propia Serbia, los serbios van a sufrir mucho todavía.

SÓLO SE UTILIZAN LOS TOPÓNIMOS EN CATALÁN
http://www.telebase.es/cervantina
Cervantina 29 Julio 2000

La disposición oficial de nombrar los lugares sólo en su versión catalana
viene de un acuerdo contra natura realizado en el Congreso de los Diputados
y por la imposición de la llamada Nueva Ley del Catalán, de 1998 que dice
textualmente en su artículo 18: Los topónimos de Cataluña tienen como única
forma oficial la catalana

Por tanto, los nombres de los lugares( poblaciones o accidentes geográficos)
se usan exclusivamente en su versión catalana en rótulos, mapas, libros,
etc. en toda la actividad oficial, tanto la del estado como la regional y
local. Por un mimetismo bobo, también están adoptando esta manera de nombrar
los lugares los medios de comunicación y otras gentes intelectualoides.

Se trata por tanto de la imposición absurda del monoligüismo catalán, que
atenta en primer lugar contra el sentido común. No es razonable, ni lógico
ni justo que desaparezca, como por encanto, la versión tradicional española
de los lugares que la Ortografía Española, elaborada por la RAE, recoge
minuciosamente en el apartado correspondiente.
Si se escribe en catalán, Catalunya, Girona, Lleida, Sant Boi ; en español
hay que poner, Cataluña, Gerona, Lérida, San Baudilio. Es tan elemental, que
hacer lo contrario es ridículo y ofende al oído ¿ Por qué cuando hablamos en
español decimos Londres y no London, como cuando hablamos en inglés?

Victor García de la Concha , director de la RAE afimó que LasCortes pueden
decir cuál es el nombre oficial de un lugar, pero no pueden decir que eso
sea español. Cito una anécdota ilustrativa" Cuenta Suetonio que en cierta
ocasión Augusto habló y utilizó una palabra , un término que, a juicio de
un gramático no era del latín correcto Y un adulador, de los que nunca
faltan junto al poder, de nombre Capitón, le espetó al gramático: "Desde
este momento, aunque la palabra que ha utilizado el César no es del latín,
pasa a serlo porque la ha utilizado el César" El gramático le reprende:
"Mientes, Capitón, mientes. César puede conceder la ciudadanía a las
personas pero no puede conceder la ciudadanía a las palabras" Por lo tanto
,- concluye el director de la RAE- la Cortes pueden decir que la
denominación oficial es A Coruña, Gasteiz....Pero no pueden decir que eso
sea castellano..

La Academia Gallega, Vasca y Catalana reclaman la aceptación por parte de
la Española de los topónimops gallego, vasco y catalán, basándose en la
nueva legislación al respecto. La Española ha respondido que sea cual sea
el topónimo que se pueda utilizar legalmente, nadie puede obligar a la
Real Academia Española a considerar esos topónimos como parte de la lengua
española.

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