AGLI

Recortes de Prensa     Martes 1 Agosto   2000
#El modelo alavés
Editorial ABC 1 Agosto 2000

#Las castas
ALFONSO USSÍA ABC 1 Agosto 2000

#Arzalluz: cómo hacer doctrina de la majadería
Impresiones El Mundo  1 Agosto 2000

#El «euskobarómetro»
Jaime CAMPMANY ABC  1 Agosto 2000

#Túnel oscuro
Ramón PI ABC  1 Agosto 2000

#Infusión de tila para Sabinetxea
M. MARTÍN FERRAND ABC  1 Agosto 2000

#Abertzales, en la trampa
César Alonso de los Ríos La Estrella 1 Agosto 2000

#Buen porte y buenos modales 
Manuel Martín Ferrand La Estrella 1 Agosto 2000

#El barco de los filósofos
GERMAN YANKE El Mundo 1 Agosto 2000

#Círculo
ERASMO El Mundo 1 Agosto 2000

#Aznar se fue a la guerra
EDUARDO HARO TECGLEN El País 1 Agosto 2000

#Al servicio del PNV
Enrique de Diego Libertad Digital 1 Agosto 2000

#Sangre y Fuego
Faustino F. ÁLVAREZ La Razón 1 Agosto 2000

#ETA no es autista
Germán Yanke Libertad Digital 1 Agosto 2000

#La palabra del presidente
Lorenzo CONTRERAS La Razón 1 Agosto 2000

#Múgica pide un «pacto sagrado» entre PP y PSOE para acabar con el «euskonazismo»
Efe - París .- La Razón 1 Agosto 2000

#Iturgaiz propone un pacto para que los terroristas cumplan íntegramente sus penas
AURORA INTXAUSTI, San Sebastián El País 1 Agosto 2000

#El etarra Lorente declara que ETA creó el 'comando' de Zaragoza durante la tregua
JOSÉ YOLDI, Madrid El País 1 Agosto 2000

#Rabanera: «El PP no tendría problemas en apoyar un gobierno socialista en el País Vasco: al fin y al cabo, yo gobierno gracias al PSOE»  
  VITORIA. J. J. Saldaña ABC  1 Agosto 2000

#Miles de ciudadanos se manifiestan en silencio en toda España contra la "barbarie" etarra
Madrid EL PAÍS 1 Agosto 2000

#La Prensa alemana llama «cobarde» a Arzallus y dice que «Euskadi no es libre»
Redacción - Madrid .- La Razón 1 Agosto 2000 




El modelo alavés
Editorial ABC 1 Agosto 2000

El gobierno de Álava por el Partido Popular cumple un año. Tras las elecciones locales del 12 de junio del pasado año, la suma de las formaciones no nacionalistas permitía a los populares, como fuerza más votada, acceder al gobierno de la Diputación alavesa y del Ayuntamiento de Vitoria. Después de largas negociaciones con el Partido Socialista, gracias a su apoyo y al de Unidad Alavesa, el PP ocupó la presidencia de ambas instituciones, con Ramón Rabanera y Alfonso Alonso como diputado general y alcalde, respectivamente. La salida de los nacionalistas de ambas corporaciones fue un acontecimiento histórico, rodeado de malos augurios sobre la estabilidad de la nueva situación. Sin embargo, los profetas del fracaso se equivocaron. El resultado de la convergencia de populares y socialistas en Álava ha sido un gobierno que ya cumple un año, que no presenta fisuras ni signos de debilidad y que ha asumido sus funciones con objetividad, sin represalias ni venganzas.

El gobierno popular de Álava marcó un hito en la historia del País Vasco, pero no sólo por lo que tuvo de novedoso. Fue un hito, sobre todo, porque demostró que las instituciones democráticas vascas no eran propiedades intransferibles de los nacionalistas. Por eso, este aniversario rompe, además, el tabú que instaló la transición democrática, que hacía inevitable que los nacionalistas, por una especie de derecho entre histórico y natural, tuvieran que gobernar el País Vasco en todo caso. Esa fue una de las consecuencias del chantaje terrorista sobre la población vasca, que confió en que la presencia dominante del nacionalismo en las instituciones —y hegemónica en todos los sectores de la vida social, cultural y económica— aplacaría las ambiciones de la banda terrorista. Lo que entonces no se sabía con tanta nitidez era que el nacionalismo moderado y democrático iba a acabar mutando su afección al Estatuto por la furia soberanista compartida con ETA y que esta opción descabellada iba a suponerle al PNV su máximo descrédito y a la banda terrorista su máximo poder de dirección y de control sobre el nacionalismo.

Ramón Rabanera, diputado general de Álava y, por esta razón, objetivo de ETA y de la «kale borroka», destaca en la entrevista que hoy publica ABC, que la moderación y la tolerancia han sido los criterios básicos de su política y lo que ha hecho del gobierno popular en Álava una muestra real de lo que puede significar para el conjunto del País Vasco la sustitución democrática del nacionalismo en Ajuria Enea. En términos económicos, la actividad industrial creció en Álava, durante los cinco primeros meses del año, un 2,3 por ciento por encima de la media de la Comunidad Autónoma vasca. Este es un síntoma inequívoco de que la prosperidad del País Vasco está ligada a la sensatez política y que la potencia económica de esta comunidad alcanzaría mayores cotas en una situación de estabilidad institucional que ahora no existe, como señalaron, con preocupación, los empresarios vascos.

Si esta estabilidad del modelo alavés de gobierno, basada en la lealtad a la Constitución y al Estatuto, es lo que atrae tanto a las inversores, también genera confianza y seguridad en los ciudadanos, incluyendo a aquellos nacionalistas que, como dice Rabanera, se sienten amenazados y no se identifican con el sectarismo de sus líderes, motivo que les empuja a trasladar paulatinamente a las urnas su voluntad de cambio, como se demostró en el incremento de votos para el PP en las generales del pasado 12 de marzo. La gestión política en las instituciones alavesas está desmontando una a una las grandes mentiras propaladas por el nacionalismo sobre el apocalipsis que se produciría si los no nacionalistas llegaran al poder en Ajuria Enea. Simplemente demostraría que también en el País Vasco rigen las reglas de la democracia y que las urnas son más fuertes que las balas.

Las castas
Por ALFONSO USSÍA ABC 1 Agosto 2000

Las sociedades gobernadas por la obsesión étnica terminan en el establecimiento de las castas. En México, esa realidad de exclusión y distancia, se manifestó en el arte popular. Los cruces de blancos, indios, negros y orientales, el mestizaje abierto y sin tapujos, creó en México una serie de estadios raciales perfectamente marcados. A la raza blanca se la conocía como «española», y hoy todavía, la abundancia de sangre española es lo que allí se denomina «tener papeles», es decir, ancestros y árboles genealógicos. En la alta sociedad mexicana es difícil entrar sin «papeles» y sin «lana», si bien el exceso de la segunda —el dinero—, procura la amnistía en el defecto de la primera. No obstante, aquella significación de las castas, todas ellas admitidas y respetadas por una ciudadanía nueva y sin raíces, se contempla hoy desde la magnífica pintura popular mexicana, que se inspiró en las castas para nacer un género y un estilo. El español ocupaba la cima de las castas, seguido del criollo, el americano hijo de europeos. Después de ellos, los mestizos, los mulatos, los zambos, las castizos, los moriscos, los albinos, los torna atrás, los ahí estás, albazarados, camujos, coyotes, cholos, jenízaros, lobos, tente el aire, no te entiendo, zambaigos y salta-atrás.

En el proyecto étnico y racista de los nacionalistas vascos no hay arte, y tienen más complicado el establecimiento de las castas. Allí, el blanco, el español europeo, ocupa un lugar secundario en la sociedad. Es el «maqueto», fórmula peyorativa para definir al que viene de fuera. Se la inventó el simple de Sabino Arena hace apenas un siglo, que no es nada. En México, el español, el criollo, el torna-atrás y el jenízaro mantenían relaciones normales, sólo marcadas por las diferencias socioeconómicas imperantes en aquellos tiempos. En el proyecto de Estado vasco, la normalidad se interpreta desde el exterminio. Sólo los euskaldunes puros podrán establecerse en la guinda de esa tarta. Así, un ciudadano con ocho apellidos vascos casado con una ciudadana que sólo presente cuatro de los primeros ocho, no podrán considerar a sus hijos «euskaldunes» puros, a no ser que la falta de pureza en la sangre se compense con una firmeza nacionalista en las ideas capaz de equilibrar el fallo. Así por ejemplo, mi habitual remitente Ramón de la Sota, que ostenta un apellido castellano, sería admitido como euskaldún por los ayatholas étnicos del nacionalismo sólo por sus ideas y probablemente, su dinero. A falta de «papeles», la «lana». Pero de establecerse el sistema de las castas, De la Sota —y cuando escribo De la Sota me ciño al simple ejemplo— pertenecería a la casta de los mestizos o mulatos, nunca de los vascos puros.

El proyecto es de imposible culminación, por cuanto la sociedad nacionalista vasca está impregnada de mestizaje español o maqueto. Los Pérez, González y Gómez deambulan por el nacionalismo y el terrorismo como Pedro por su casa. Así nos encontramos que la finalidad étnica y elementalmente racista del nacionalismo vasco carece de capacidad para dar el primer paso, a no ser que, inventada su Historia, se propongan inventarse también los ancestros y los apellidos. Ya lo hizo Luis Arana Goiri, el hermano listo del fundador tonto del nacionalismo, al cambiar el apellido de su mujer Aigüés por el de Eguaraz. El parlamentario González de Chávarri ha alcanzado un alto nivel de pureza étnica manteniendo de su González sólo la «G». Así, cuando firma G. de Chávarri es vasco puro, mientras que de hacerlo con su contenido completo, González de Chávarri, sería coyote, salta-atrás o no te entiendo, que es la casta más difícil de definir entre las mexicanas. Según los expertos, es un producto de mezclas tan complejas en sus progenitores que no se puede medir con precisión, si bien se atisba que es la consecuencia del cruce entre un mulato y un tente en el aire, que es a su vez el descendiente de tornas-atrás y española, cambujo e india, salta atrás y albarazada, jíbaro y mulata, albarazado y jíbara y cambujo y calpamula. Pues si sólo por un González se arman un lío como el anteriormente expuesto, ya me dirán ustedes adónde van los racistas del nacionalismo vasco con sus proyectos.

Porque como españoles —no olvidemos que los vascos son fundadores de España junto a los castellanos para defenderse de los navarros—, serían a un tiempo «euskaldunes y maquetos», y eso jamás lo podrán entender. Por eso matan a los que se lo recuerdan.

Arzalluz: cómo hacer doctrina de la majadería
Impresiones El Mundo  1 Agosto 2000

Ante la oleada de atentados de ETA y el asesinato continuado de dirigentes del PP y del PSOE, a Xabier Arzallus sólo se le ocurre equiparar al PP con ETA diciendo que se «necesitan» y se «alimentan», y preguntar al PSOE si apoya la «vía policial». Todos pretenden, según la alucinada visión de Arzalluz, la destrucción del PNV, lo que resulta vergonzoso cuando sus adversarios políticos son aniquilados mientras su partido, que pactó con ETA, sigue manteniendo acuerdos políticos con sus secuaces, todos a resguardo de las balas asesinas. La bajeza de esa impresentable equiparación de víctimas y verdugos va acompañada, como otras veces, de indigencia intelectual: sólo es capaz de balbucir majaderías totalitarias e incongruencias políticas. ¿O es que acaso el comportamiento de la Ertzaintza se ajusta a la burda oposición de Arzalluz entre la «vía política» y la «vía policial»?

El «euskobarómetro»
Por Jaime CAMPMANY ABC  1 Agosto 2000

ESE barómetro político que elabora dos veces al año la Universidad del País Vasco nos trae algunas preocupaciones y un consuelo. En el barómetro del terror, sube el número de asesinatos y atentados de la banda etarra, y en el barómetro político bajan los votos para Euskal Herritarrok, los representantes y cómplices parlamentarios de los asesinos. Claro está que una cosa no compensa a la otra. Nada compensa a los muertos. Pero, como digo, sirve de algún consuelo comprobar que cuando arrecia la violencia y crece el número de crímenes, hay gentes que se apartan en las urnas de los amigos políticos de ETA. Cada vez hay más gente en el País Vasco que ama la paz, que quiere la paz, y que se aparta de las soluciones de violencia criminal.

En el barómetro electoral la previsión del sondeo señala que Euskal Herritarrok pierde 3 escaños y Unidad Alavesa pierde 1. Estos son los únicos partidos que pierden escaños, y esos 4 escaños van a parar al Partido Popular. De esta manera los populares se situarían en los 20 escaños, sólo a uno de los 21 del Partido Nacionalista Vasco. Parece normal que el escaño perdido por Unidad Alavesa sea recogido por el PP. Pero es impensable que los votos de los tres escaños perdidos por EH hayan ido a parar al PP. Esa hipótesis de trasvase de votos no es defendible sin penetrar claramente en el terreno del absurdo. Tendremos que buscar otras explicaciones más verosímiles, porque el hecho resta: 3 escaños de EH caen en el PP.

Lo más probable es que esos votos que hasta ahora iban a la banda con disfraz parlamentario, o sea, a EH, se hayan trasladado a los partidos nacionalistas (o «soberanistas», como ahora dicen) aparentemente democráticos, es decir, PNV y Eusko Alkartasuna. Esos votos habrán compensado casi exactamente los que han sido trasvasados desde esos dos partidos al Partido Popular. Bienvenidos allí sean, porque eso quiere decir que la política del PNV en relación con el terrorismo ha terminado por desagradar profundamente a una parte de su electorado, tan profundamente que ha decidido abandonar esa novedad del «soberanismo» y las alianzas y complacencias con los representantes del terror y a veces con el terror mismo.

Tal vez por ahí pueda llegar el vislumbre de una solución para la crisis del País Vasco, que vive un verdadero estado de excepción. Sólo con anotar el dato de que el 15 por ciento de la población vasca, incluidos en buena parte los jóvenes, está dispuesto a abandonar aquellas provincias si en otros lugares de España se les ofrece una oportunidad laboral, comprenderemos que el hastío del terrorismo y el deseo de trabajar y vivir en paz es un instrumento formidable para luchar con ventaja contra el tiro en la nuca, la bomba frecuente, el impuesto revolucionario, el «kale borroka» o como se llame esa cabronada, y el constante zipizape político que con sus declaraciones y actitudes organiza cada lunes y cada martes ese orate llamado Javier Arzallus.

La circunstancia de que ese «euskobarómetro» haya sido elaborado por la Universidad del País Vasco, y no por un organismo dependiente del Estado, otorga al sondeo un especial valor de crédito para los desconfiados o los malévolos. El barómetro ofrece unos datos que deben ser aceptados como absolutamente fieles, al menos en cuanto al propósito e intención de los encuestadores. Si encontraran otro nombre menos superferolítico para designarlo, mejor, pero eso es un detalle menor, sin importancia alguna en la significación de las cifras que arroja el sondeo. O sea, que bienvenido sea el «euskobarómetro», el «euskosondeo» o la «euskoencuesta». Es decir, el «euskoconsuelo».

Túnel oscuro
Por Ramón PI ABC  1 Agosto 2000

FOTOGRAFÍAS de la manifestación de San Sebastián, bajo el lema «Basta ya. ETA no». Fotografías de José María Aznar saludando a José Luis Rodríguez Zapatero, y a la viuda de Juan María Jáuregui. Fotografías de María Isabel Lasa, viuda de la víctima de ETA, llorando abrazada al ataúd. Son todos ellos testimonios gráficos que aparecen en las páginas de los periódicos de ayer. No hay muchos editoriales al respecto, porque ya habían sido publicados la víspera. La Vanguardia sí lo publica el lunes («Firmeza ante ETA»), y entre otras cosas elogia la actitud del nuevo líder del PSOE, de quien dice que «mostró su capacidad para estar a la altura de las circunstancias en momentos tan difíciles para su partido y pese al poco tiempo que lleva en el cargo. Sus reflexiones, dirigidas al lehendakari Juan José Ibarretxe, cada vez más hundido en su desolada soledad, para que el PNV “abandone su dogmatismo” y se manifieste sin ambigüedades en “defensa de los herechos humanos, más allá de cualquier concepción política”, constituyen una clara toma de posición del líder socialista para que los partidos democráticos recuperen la unidad y el diálogo hoy tan maltrechos por el empecinamiento del PNV y EA».

ABC, en una brevería («Estreno dramático»), fija también su atención en el nuevo secretario general de los socialistas españoles: «El nuevo secretario general del PSOE ha estrenado su cargo entre el terror de la sangre socialista derramada por ETA. Y lo ha hecho con dignidad, entereza y sentido del Estado. Y también con la lealtad institucional prometida al Gobierno (...) José Luis Rodríguez Zapatero ha sabido estar, en su primera comparecencia pública, a la altura de lo que cabe exigir a un jefe responsable de la oposición. También ha acertado en la designación de las personas que han de representar y dirigir la política antiterrorista de su partido: Nicolás Redondo Terreros, Alfredo Pérez Rubalcaba y Jesús Caldera. Los terroristas y sus cómplices han de saber que en la lucha de la España constitucional contra ellos no va a haber fisuras ni disensiones. Ni siquiera en la disposición hacia el PNV, al que tienden la mano para que abandone las indeseables compañías, rompa el fracasado pacto de Estella y recupere la unidad de todos los partidos».

Efectivamente, Rodríguez Zapatero pidió a «aquellos que pueden estar inmersos en un túnel oscuro y sin salida que abandonen su dogmatismo e inicien el camino de retorno y demuestren de manera evidente sus convicciones democráticas y la defensa de los derechos humanos por encima de todo» (ABC).

«Aznar y Zapatero, hermanos de sangre» es el titular del editorial entre de El Mundo: «Cuando José Asenjo se libró de ser asesinado por ETA reaccionó acordándose del concejal del PP en su ciudad, José María Martín Carpena, que no había tenido la misma suerte. El hermanamiento que se produjo entonces entre socialistas y populares se ha vuelto a repetir en el País Vasco (...) Ese hermanamiento en las bases tiene, afortunadamente, su traducción en el liderazgo de ambos partidos (...) Ambos líderes coincidieron también en sus críticas al PNV. Es ya conocida la dureza con que Aznar juzga la cooperación política del PNV con el entorno proetarra que, además de la condena ética, hace que los terroristas alberguen esperanzas para sus imposiciones totalitarias. Rodríguez Zapatero pidió ayer al lehendakari que reflexione sobre su responsabilidad en la situación actual y exigió al PNV que abandone “el túnel oscuro en el que se encuentra” (...) PP y PSOE deben tener claro, y afortunadamente parece que lo tienen, que están obligados, con el PNV o sin él, a defender conjuntamente la pluralidad y los derechos individuales en el País Vasco».

El talante de los asesinos queda dramáticamente de manifiesto en cuanto se sabe quién era su última víctima. El País, bajo el titular «La última víctima de la banda inició su militancia política en ETA VI Asamblea», nos cuenta que Jáuregui «mantuvo su vinculación con ETA por poco tiempo, en unos meses que sus conocidos de entonces se sitúan a caballo entre 1969 y 1970 y que rodearon la celebración de la VI asamblea, la que terminó con la separación en dos ramas: ETA V y ETA VI». Tras una nueva escisión dentro de ETA-VI, «Jáuregui militó en el PCE y en Comisiones Obreras (CC.OO.) hasta mediados de los años 80, cuando los seguidores carrillistas en el País Vasco que se opusieron a la fusión con Euskadiko Ezkerra se aproximaron al PSE-PSOE. Ignacio Latierro, que ayer portaba a hombros en Legorreta el féretro de su amigo, estuvo al frente de este último paso en la evolución política de Jáuregui».

La corresponsal de la agencia Colpisa en Legorreta, Arantza Prádanos, cuenta que «el pueblo de Legorreta despidió a Jáuregui advirtiendo a ETA en “no olvidará”». Perfiles sombríos tienen estas informaciones, que parecen apuntar a una fractura civil, con odios enquistados. Ojalá que no sea así.

Infusión de tila para Sabinetxea
POR M. MARTÍN FERRAND ABC  1 Agosto 2000

El PNV tiene un «batzooki» en Bilbao, al que llaman Sabinetxea, en el que se reúnen, de Xabier Arzalluz abajo, los líderes de la formación. Ayer había disgusto en el «batzooki». Las palabras de José María Aznar tras su visita a la capilla ardiente en que reposaban los restos de Juan María Jáuregui, han excitado a los nacionalistas. «Son de querella», ha dicho Joseba Egibar. Curiosa gente ésta del PNV que se descompone antes con las palabras que con los disparos asesinos. La radicalización en la defensa del pacto virtual de Estella, hijo por mitades del miedo y el empecinamiento y caso límite de contumacia política, les ha hecho perder el sentido de la medida.

De hecho, y al margen del dramatismo que aporta la creciente lista de víctimas, las relaciones entre el nacionalismo vasco, que desde Estella tiende a ser uno, y los partidos democráticos de ámbito nacional se asemejan al juego de los barcos que los chavales practicaban en el colegio sobre papel cuadriculado. No les ofende el dicho, la clave del «disparo» dialéctico, sino el resultado. Cuando el Gobierno hunde un submarino o toca un acorazado, los nacionalistas se ponen de los nervios sin considerar que esa es la esencia del juego y, sobre todo, que los disparos de vuelta ya no son figurados y se llevan por delante a las personas. Casualmente, personas afiliadas al PP y al PSOE.

¿Qué beberán en Sabinetxea? Algún elixir alucinógeno debe de entrar en el menú para que se suscite tanto disparate. Si el nacionalismo arranca, como parece, de un exacerbado amor a la tierra propia, no debe ser muy difícil advertir que esa tierra y quienes en ella viven son, a corto plazo, la gran víctima de los planteamientos actuales.

Es muy posible que todavía no hayan nacido los españoles que tendrán la fortuna de asistir a la solución de este dramático problema; pero, cuando llegue tan deseado momento, esa solución llegará subida en un carro de tres ruedas: la de la cooperación internacional —que ni tan siquiera existía hace unos años—, la de la acción policial y la del diálogo. ¿Tiene algún sentido, que no sea el de la defensa infantil, el afán del PNV de encrespar y debilitar la hipótesis de ese diálogo? Una sola flecha, como enseña la lógica y predicó Sófocles, no puede dar en dos blancos distintos. ¿Tiene algún sentido que tampoco el Gobierno busque los vericuetos que conduzcan al diálogo? Porque tampoco una sola mirada puede seguir la trayectoria de dos flechas diferentes y simultáneas. El esbozo de la razón, tan difícil en el País Vasco, pasa por la serenidad. Los asesinos la destrozan, pero los radicalismos la alejan. Una infusión de tila pródigamente servida en Sabinetxea puede hacernos a todos mucho bien.

Abertzales, en la trampa
César Alonso de los Ríos La Estrella 1 Agosto 2000

Los abertzales moderados y los terroristas han caído en la trampa que les han tendido, de forma involuntaria, los que dicen que hay que dialogar, que hay que negociar, que no basta con la política policial, que hay que ensayar fórmulas nuevas. Han podido llegar a pensar que quienes mantienen estas posiciones representan una fuerza real en la sociedad española, con capacidad suficiente para influir en los partidos políticos y en el gobierno de Aznar.

Los Otegui y los Arzalluz han llegado a pensar que podrían encontrar en esta tendencia un aliado en la búsqueda de la autodeterminación. Estos españoles débiles, estos ciudadanos titubeantes, perplejos incluso han llevado a los firmantes del Pacto de Estella a la confusión por cuanto estos han llegado a pensar que los partidos nacionales no serían capaces de aguantar una ofensiva terrorista fuerte. Terminarían por hacer claudicar al PP, a los "españolistas".

¿Qué sucederá en el mundo abertzale si los partidos democráticos siguen manteniendo las posiciones a que les obliga la sensatez y la defensa del Estado de Derecho? A buen seguro, sucederá que las tensiones internas en el PNV irán caminando hacia la extenuación a medida que ETA vaya obligando a este partido a mayores enfrentamientos con las instituciones.

Una vez que el gobierno de Aznar y la sociedad española hayan aguantado el tirón de los asesinatos, las miradas se volverán no sólo al PNV sino a ETA misma porque comenzará a afirmarse el punto de vista según el cual ha fracasado el terrorismo. Se pasará de la idea actual del fracaso del gobierno a la tesis del fracaso del terrorismo. ¿Para qué habrá valido el pacto de Estella? ¿Qué ventaja habrá sacado el PNV de esta colaboración con el brazo político de ETA? ¿Y acaso ETA está más cerca ahora de sus objetivos independentistas que hace unos años?

El mundo abertzale está resultando cada vez más extraño a una gran parte de la sociedad vasca. La encuesta de la Universidad vasca revela que ésta repudia no sólo los procedimientos de los terroristas sino los objetivos independentistas. En definitiva, los nacionalistas han perdido el aura de la representación del país que tuvieron en otro tiempo y hoy se enfrentan al rechazo y al aislamiento.

Buen porte y buenos modales 
Manuel Martín Ferrand La Estrella 1 Agosto 2000

Según cuentan los cronistas habituales, José María Aznar y Juan José Ibarretxe evitaron encontrarse cara a cara cuando coincidieron en la capilla ardiente en que se honraron los restos de Juan María Jáuregui. Se comprende, pero de ahí a entenderlo media una larga distancia. Quiénes representan al Estado y a sus instituciones, ¿tienen el mismo derecho a la indignación y la rabia que cualquier hijo de vecino?.

Cabe, en esto, traer a cuento a Nicolás Maquiavelo: "A los hombres hay que acariciarlos o aniquilarlos; se vengarán ellos solos por las pequeñas heridas, pero no pueden hacerlo por las grandes; por lo tanto, la herida que le causamos a un hombre debe ser tal que no nos haga temer su venganza".             

Todos cuantos amamos la vida, la libertad y la democracia debemos ser, y somos, severamente críticos con ETA y con su entorno de amigos, cómplices y beneficiarios. Los asesinos no merecen piedad, pero sí inteligencia. Mucha. La solución policial al problema etarra sería deseable; pero, ¿es posible?. La experiencia -demasiado larga, demasiado dolorosa- responde negativamente a esa pregunta y, en consecuencia, no debe rechazarse visceralmente, como pide el cuerpo, ninguna vía que, aunque sólo sea teóricamente, conduzca a la esperanza de soluciones definitivas a tan odioso y crónico mal.

Tal y como están las cosas, la idea del dialogo produce una cierta repugnancia. Aun así, la razón invita a dialogar saltando por encima de los sentimientos y las emociones. Esa es la diferencia que marcan la política y la responsabilidad de quienes la ejercen frente al mundo estrictamente moral de los ciudadanos rasos. El PNV parece haber perdido el rumbo y el oremus. Anda encelado en el "error de Estella", pero ni se puede ni se debe suprimir al PNV de un plumazo. Tras él hay una gran cantidad de vascos, españoles en consecuencia, que se sienten legítimamente representados por él en los parlamentos de Vitoria y de la Carrera de San Jerónimo.               

Sin ninguna duda es más fácil contemplar el problema vasco desde un observatorio independiente que desde las filas del PP o del PSOE. La lista de víctimas de los dos grandes partidos nacionales es ya demasiado larga como para pedirle frialdad y sosiego a sus dirigentes; pero, vuelvo a citar a Maquiavelo, la grandeza del poder acarrea el dolor de su ejercicio. Es el peso de la púrpura. La actitud del PNV resulta irritante, y hasta provocadora, para el observador más frío. Y, ¿qué?. Entra dentro de la cuota de sapos que debe desayunarse quien, por delegación popular, ejerce el poder Ejecutivo en un sistema democrático. Más todavía cuando ese Ejecutivo está respaldado por la mayoría absoluta en el Legislativo.

En los libros de "Urbanidad" de los viejos planes de enseñanza se decía que "buen porte y buenos modales... abren puertas principales". Habrá que hacerles caso a tan anacrónicos manuales si queremos abrir la gran puerta del sosiego, la paz y el entendimiento democrático en el País Vasco. La rabia no cotiza en el mercado de la eficacia.

El barco de los filósofos
GERMAN YANKE El Mundo 1 Agosto 2000

En una dictadura, o en su proyecto, los que piensan sólo sirven si obedecen. Si piensan por su cuenta, si se muestran críticos, insobornables, ajenos a la tribu o a la doctrina oficial, es mejor eliminarlos del escenario. En 1922, en plena represión en la Unión Soviética -aunque moderada teniendo en cuenta lo que habría de llegar después-, Lenin expulsó a muchos intelectuales disidentes en el famoso «barco de los filósofos». Los dictadores y sus aprendices totalitarios aceptan convencidos el principio de que los que no están con ellos están contra ellos (Mayakovski lo tradujo en aquella misma época a versos que desmerecían de su inteligencia: «Y aquél que con nosotros hoy no cante,/contra nosotros está»), y en el barco se fueron Berdiáyev, Bulgákov, Karsavin, Ilin y tantos otros... Poco después, por voluntad propia, se unieron muchos más a ese dramático pasaje.

En el País Vasco no hay, al menos todavía, «barco de los filósofos», pero parece que se afianza una suerte de transbordador invisible en el que unos son expulsados -algunos materialmente eliminados- y otros, si pueden, huyen despavoridos. Más significativo y lamentable aún que el dato reciente del alto porcentaje de los que se marcharían si pudiesen mantener su nivel económico en otro lugar me parecen las cifras de los que tienen miedo a exponer sus ideas o a participar de algún modo en la política vasca. Tiene razón Rodríguez Zapatero al utilizar, refiriéndose al PNV, la metáfora del túnel oscuro.

En eso ha quedado la murga de la «construcción nacional». Ya no se trata de construir nada, sino de colocar las botas propias de la tribu nacionalista sobre las tumbas o sobre los escombros. En eso ha quedado también la sentimental, y a menudo un tanto fatua, insistencia del nacionalismo en la «diáspora vasca». Ahora se huye de una violencia que se disfraza con los ropajes de la patria y del hartazgo soberano, valga la expresión, de un nacionalismo incapaz de defender el pluralismo y las libertades. No faltan oportunidades en el País Vasco, pero falta -y cada día más- aire para respirar libremente.

Conseguirán empobrecer Euskadi, pero no a los ciudadanos. En cada familia presente en la manifestación de repulsa al asesinato de Juan María Jáuregui, y las había muchas con niños pequeños en brazos, me pareció ver el empeño por dejar claro a sus hijos que, aunque se tuvieran que ir o decidieran quedarse, lo importante era tener siempre claro el mensaje de la pancarta («Basta ya. ETA no»).

«Ancha es Castilla», dijo un día Arzalluz ante las críticas de algunos. El tono demostraba que no quería reconocer lo que, desgraciadamente, es hoy Euskadi.

Círculo
ERASMO El Mundo 1 Agosto 2000

Alguien en algún lugar, acaso una casa de estudios, un recoleto caserío, quizá un monasterio, enarca una ceja e inicia la infernal rueda de los musolaris de la muerte, cadena de señas al comando y las herriko tabernas. Un gesto, una orden: han matado a un hombre, ha muerto un paisaje. Manifestaciones, pancartas, miles de buenas gentes a la calle. Ya Arzalluz calla. ¿Y ETA? Se siente importante.

Aznar se fue a la guerra
EDUARDO HARO TECGLEN El País 1 Agosto 2000

León Felipe salmodiaba: "Yo no ahueco mi voz para asustaros". Aznar, sí. Otra gente. Aznar ahuecó ayer su voz para asustar a los asesinos: "Aquellos que dan órdenes, los que las ejecutan, los que desde el entorno del terrorismo sirven para que la banda se regenere (...) tienen motivos para estar preocupados. Y espero que lo vean muy pronto". Qué pobreza política, qué derrota. Rodríguez Zapatero le pidió que use todas las "medidas, medios y recursos a disposición del Estado de derecho" para poner fin a la lacra del terrorismo. Pero, ¿qué ha hecho hasta ahora? ¿En qué ha pasado cuatro años y medio? Unos días antes, y habría podido evitar este último crimen. Hoy, y evitará el de mañana. La preocupación de los asesinos, ¿empezó ayer? Una situación de angustia como ésta puede precipitar a cualquiera, sobre todo si se siente responsable, al ridículo.

No deseo que Aznar anuncie las medidas que ya debía haber tomado, sino que sean reales y que acaben con la lacra, que se dice. Zapatero le propone que se hagan "dentro del Estado de derecho", no como algunos de su partido que trajeron estas desgracias: el recrudecimiento de ETA, el desprestigio de la democracia, la idea de que aquí hay bandas paramilitares como en Colombia o en Bolivia, la exaltación de los culpables encarcelados, la pérdida del sentido de muchos socialistas y demócratas, incluso en la izquierda, al creer en esa solución y en la pena de muerte: el desmantelamiento del partido y la inutilización de su mejor fuerza política, Felipe González.

Tampoco veo claro que haya de alienar su personalidad y ponerse al servicio de Aznar. Si el terrorismo consigue que se pierda la pluralidad, ¿qué nos quedará? El partido socialista no tiene que justificar su pasado, ni disimular lo que hizo: puede tener ideas y políticas, hasta de izquierdas. El mito de la unanimidad es imperial y franquista, y si el pensamiento se hace único, qué más da quién gane o gobierne.

("Identifíquese", me puede decir alguien en cualquier momento. Hay que llevar siempre los papeles encima, por si las nuevas medidas. Soy un veterano enemigo del terrorismo, del crimen político. Ya cuando lo de Carrero escribí "Peor que un error, es un crimen", volviendo del revés la frase cínica de cuando guillotinaron al ciudadano Enghien. Lo asumimos entre varios. No fue un error, pero quizá el éxito histórico y teatral de asumir algunos que era un camino. Y ahora cometen crímenes/errores).

Al servicio del PNV
Por Enrique de Diego Libertad Digital 1 Agosto 2000

La intensa, extensa, y trágica, pero no todo lo que desearía ETA, ofensiva terrorista no tiene como finalidad forzar una negociación. ETA definió el anterior escenario como una tregua-trampa y estableció su estrategia dentro del ámbito de la tribu nacionalista. Lo que suceda extramuros del nacionalismo, incluido el dolor, no le importa. Un objetivo era radicalizar y someter al PNV; otro utilizar el asesinato como elevación exponencial de su capacidad de coacción para mantener el nacionalismo en el poder y marchar todos juntos (y los que no, tiro en la nuca o bomba-lapa) por la construcción nacional.

La última década viene marcada por una progresiva rebelión de los ciudadanos vascos contra el imperio del crimen y contra el nacionalismo como fundamento totalitario subyacente. El nacionalismo para sobrevivir y sostener el amplio pesebre generado por las instituciones autonómicas precisa de un alto nivel de coacción, que impida la presentación de candidatos, el desarrollo normal de campañas electorales por los partidos constitucionalistas y el ejercicio libre del voto en extensas zonas de la geografía vasca. En muchos pueblos nunca se ha presentado candidatura alguna no-nacionalista por el evidente riesgo físico.

En la medida en que la rebelión social ha crecido, hasta situar en franco retroceso al nacionalismo en Álava o superarlo ampliamente en las ciudades en las últimas elecciones generales (el PNV sólo pudo ser el partido más votado en la ciudad número 14 del censo, Galdákano), el objetivo del terror -asesinato y clima de violencia callejera- se ha situado obsesiva y paranoicamente (el terrorista es un psicópata ideológico) en la eliminación física de los líderes de esa rebelión, los representantes democráticos del PP y del PSOE (de forma muy notoria en los asesinatos de Gregorio Ordóñez y Fernando Buesa). Para intentar forzar el exilio interior y exterior, la abstención cotidiana y en las urnas. Álava ha demostrado que el nacionalismo sin el poder entra en revisión y se modera.

Es obvio que muchos de los asesinatos han venido precedidos por campañas críticas hacia el asesinado o su grupo representativo por parte del PNV. ETA cree interpretar el subconsciente colectivo del nacionalismo, y especialmente de la madre de todo él, el PNV. José María Martín Carpena o Juan María Jáuregui no son asesinados en nombre de análisis de clase o del marxismo-leninismo, sino del nacionalismo. ETA se ha puesto al servicio del PNV, o de sus demonios familiares, como matonismo político al servicio de los intereses electorales de Arzalluz (independientemente de sus intenciones, aunque es obvio que la coacción etarra no se ejerce dentro del paraguas de Lizarra) y por ahora, en contraprestación, el PNV ha desactivado a la ertzantza como policía defensora de los derechos y libertades de las personas, de todos los contribuyentes vascos. Porque Ibarretxe vive de los impuestos de todos, también de los constitucionalistas.

Faustino F. ÁLVAREZ La Razón 1 Agosto 2000
Son éstos días de luto por la acción de los terroristas, son también días de fuego por la acción de los imprudentes o de los pirómanos empeñados en asfixiar ese ser vivo que es el planeta. Matar a un hombre, incendiar un bosque, son magnitudes distintas pero son acciones destructivas y uno piensa que para eso no hemos venido, si bien involuntariamente, a este mundo. La vida ajena tiene un escaso valor para los pistoleros de Eta que quieren exhibir su fortaleza tras la tregua-trampa, concepto acuñado por los expertos, si bien sigo echando de menos esa tregua porque, al menos, cada día que se ganaba era un día más para la vida (que siempre es provisional, paréntesis o tregua que depende de otras instancias a las que el hombre no tiene acceso; ni desvela el misterio ni le resultará jamás suficiente que los científicos hayan ordenado la secuencia del genoma como si se tratase de los planos para encontrar una mina de diamantes).

    Terminó julio con un vasco de coraje, que hubo de trasladar su residencia a Chile, y que en un breve viaje de vacaciones fue víctima de la vileza. Desde la patria de Neruda, entre el colosal esqueleto de los Andes y el océano Pacífico, el País Vasco era, para Juan María Jáuregui, una lejanía muy íntima, una tierra para las raíces, para la nostalgia y para pensar, como siempre se hace en la emigración y en el exilio, que el paréntesis se puede cerrar en cualquier momento, cuando el regreso sea posible. Pero regresó para ser asesinado por individuos cuyas ideas, que jamás compartió, quiso al menos entender, para buscar caminos de paz. Palpita el verano en el Norte de España, después de un mes de numerosas lluvias el sol se ha asomado tras la niebla, y la luz se filtra desde el amanecer hasta que se hace un chorro, y preside el trabajo y el ocio, y hay respeto mutuo y ganas de vivir hasta que los asesinos disparan al corazón del día y a la nuca del hombre que es abatido sobre un charco de sangre sorprendida.

    El fuego, que también ha llegado porque algunos lo han traído, y grita con sus brazos locos en el centro, en el sur, en las Canarias, es una incómoda visita porque deja la casa y la pradera en cenizas. Tanto luchan un olivo o un roble para hacerse ciudadanos de pecho valeroso entre el viento y los hielos, tantos años sufriendo o sonriendo, y llega la cerilla, el cigarrillo, el interés inconfesable, quizá el puñetero instinto de destrucción, y vuela la madera a los infiernos, y la alfombra sonora que es cimiento para las raíces se convierte en arena, en tierra, en piedra de la que huye la vida. Nada resulta más desalentador que ver a un pueblo entero que, ante un cadáver, se pregunta y no encuentra respuestas, y después acude a la manifestación y a la protesta dolorido, resignado, pensando quién será la próxima víctima. Porque, como los bosques de tristeza y de nada, también el hombre, ante el golpe de hacha reiterado, tiende a pasar de la pancarta de protesta al paseo en solitario por el laberinto que es uno mismo, oscuras galerías mientras hay luz sobre los volcanes estúpidamente artesanales.

ETA no es autista
Por Germán Yanke Libertad Digital 1 Agosto 2000

"ETA es autista" ha dicho Xabier Arzalluz cometiendo así la indignidad de insultar a quienes padecen esa enfermedad. "ETA está en las nubes", dijo hace una semanas. "ETA no es consciente de que el proceso del País Vasco necesita plazos y ritmos". "ETA miente". Cuando quiere mostrarse más molesto, la compara, con imbecilidad supina y absoluta falta de ética, con el PP.

Cualquier cosa menos afirmar coherentemente que ETA, con la que el PNV negoció y pactó, es una banda asesina que quiere imponer su doctrina totalitaria por la fuerza. Pero ETA, que mata, ni mintió sobre el PNV, ni está en las nubes, ni ha dejado de ser consciente de que son precisos plazos y ritmos. Lo sabe muy bien y por ello ha atrapado al PNV en una espiral fascista que, aunque evidente, cuesta aceptar que haya anidado en una zona desarrollada de Europa Occidental. Arzalluz lo callará, o agitará su palabrería insultante y vana, pero no podrá ocultar que la red con la que ETA hace ahora de trapecista de la muerte, es el propio PNV.

La palabra del presidente
Lorenzo CONTRERAS La Razón 1 Agosto 2000  

«Tienen motivos para estar preocupados», ha sido el mensaje lanzado por Aznar a propósito del asesinato del ex gobernador civil de Guipúzcoa Juan María Jáuregui. El tema del País Vasco y de su conflicto, que es también el conflicto número uno de España, fuerza el comentario en esa dirección principal. Muy seguro debe estar el presidente del Gobierno cuando compromete su política en el sentido de proporcionar a Eta y su entorno grandes inquietudes. Esto, tal y como están las cosas, sólo puede significar acción policial eficaz y reforzada. Y lo inmediato es preguntarse una vez más si el problema del terrorismo etarra tiene solución por esa vía.

    Es curioso, pero alguna vez el mismísimo Arzallus ha admitido que esa solución existe. En el número de 14 de junio de 1992, en declaraciones a Isabel San Sebastián para Abc, el presidente del PNV decía textualmente: «Pienso(...) que es posible una derrota policial, pero que es mucho más conveniente para el cuerpo social, y desde luego para el vasco, el que termine de una forma dialogada».

    ¿Es ésta la actitud actual del dirigente nacionalista? Lo probable es que si pudiera borrar las palabras diría que jamás afirmó tal cosa. El hombre que hizo posible la entrada del PNV en el túnel de Estella/Lizarra ha dado abundantes muestras de opinar en sentido inverso al de sus palabras de 1992. También decía entonces que a Eta no le interesaba matar a ningún dirigente político «en general». Mucho ha cambiado la situación en ocho años. Sería interesante conocer el punto de vista rigurosamente actual de Javier Arzallus y ponerlo en relación con las palabras de Aznar tras su visita a la capilla ardiente de Juan María Jáuregui: «Aquellos que dan las órdenes, los que las ejecutan, los que desde el entorno del terrorismo sirven para que la banda se regenere, tienen motivos para estar preocupados. Y espero que lo vean muy pronto.

    Palabras importantes y posiblemente también temerarias. Aznar ha demostrado así que acepta el desafío. Y si la banda, como parece probable, multiplica sus atrocidades, ¿qué se le puede responder en breve tiempo?
    Un Gobierno avalado por la mayoría absoluta del cuerpo electoral tiende por lógica a estar muy seguro de su fuerza. Hay una fuerza política que avala, a su vez, la fuerza policial. Del mismo modo que la fuerza policial necesita complementarse con el rigor del Poder Judicial debidamente movilizado por el celo estimulador de los fiscales.

    Procede pensar que hay operaciones policiales pendientes de cierre. El ministro del Interior ha reconocido que el Gobierno pasa, desde el punto de vista del crimen etarra organizado, por una dura etapa. O sea, hay realismo en el planteamiento de la lucha por parte del Ejecutivo. Con esa premisa cabe depositar esperanza en la palabra del presidente.

Múgica pide un «pacto sagrado» entre PP y PSOE para acabar con el «euskonazismo»
Efe - París .- La Razón 1 Agosto 2000

El socialista Enrique Múgica denunció ayer lo que él denomina el «euskonazismo» de Eta, en una entrevista publicada por el diario parisino «Le Figaro». El Defensor del Pueblo cree que «la única salida para restablecer el respeto de la democracia» en el País Vasco sería un gobierno autónomo de coalición nacional contra Eta o la celebración de elecciones anticipadas en esa comunidad.

    «Eta se entrega a un verdadero euskonazismo», afirma el ex ministro del PSOE, cuyo hermano fue asesinado por la banda terrorista en febrero de 1996. La violencia se ha cobrado otras 800 vidas en 30 años, fruto de «la alienación racista de una minoría que sostiene que los vascos son diferentes y superiores y deben tener su propia nación», constituida por el País Vasco español y francés y Navarra, explica Múgica. «Estas ideas nacionalistas y totalitarias -continua- son alentadas por el mesianismo de Javier Arzallus», presidente de un partido, el PNV, «que fue moderado pero que desvarió del todo al entrar en el pacto de Estella con Herri Batasuna», el ala política de la banda Eta.

    Para Múgica, los Derechos Humanos se respetan «escrupulosamente» hoy en toda España, salvo en el País Vasco, donde «Eta los pisotea amenazando y matando y que vive en un verdadero estado de excepción».   

Pacto «sagrado» PP-PSOE
Para restablecer el respecto de la democracia, dice, la única salida sería la formación de un «Gobierno autónomo de unidad contra Eta», integrado por el PNV, el PSOE y el PP, o elecciones anticipadas autonómicas con la posibilidad de «una unión sagrada izquierda-derecha, es decir PSOE-PP». 
   
    Múgica, que califica al presidente del Gobierno español, José María Aznar, de «gran dirigente político serio y riguroso», asegura que, con excepción de las tensiones creadas por el nacionalismo vasco, España vive un periodo «sereno y equilibrado» y su sociedad es «una de las más tolerantes y liberales».

    Tanto «Le Figaro» como la mayoría de los diarios francesas informaron de la «campaña de verano» etarra. «Libération» le dedica su portada con el titular «Eta, la estrategia de la muerte». En su editorial, el diario izquierdista señala que la «indulgencia» del PNV en el poder, hacia los extremistas «rozaba la complicidad».

Iturgaiz propone un pacto para que los terroristas cumplan íntegramente sus penas
El líder del PP vasco dice que Arzalluz "es un cadáver político con los mismos objetivos que ETA"
AURORA INTXAUSTI, San Sebastián El País 1 Agosto 2000

El presidente del PP del País Vasco, Carlos Iturgaiz, cree que los partidos políticos deben pactar una modificación de la legislación para que los terroristas cumplan íntegramente las penas a que sean condenados. El incremento de la ofensiva etarra es lo que ha llevado al dirigente del PP a recuperar una vieja promesa electoral de su formación, convencido de que ahora tiene más posibilidades de suscitar un consenso que en 1996. Iturgaiz considera que los políticos deben perder el miedo a pasar de las palabras a los hechos para "aislar política y socialmente" a los terroristas y sus cómplices.

Iturgaiz declaró ayer a este periódico que en la actual situación no sería descabellado conseguir pactar un cambio de las leyes entre las distintas formaciones políticas. "Está muy bien que coloquemos adjetivos calificativos tras los asesinatos, están bien las condenas, pero también habrá que hacer algo y pasar de las palabras a los hechos", enfatizó el presidente del PP.

Por esta razón, Iturgaiz propone a título personal al resto de los partidos democráticos acordar las modificaciones legales precisas de forma que los terroristas cumplan íntegramente sus condenas. [El máximo de cumplimiento efectivo que establece el Código Penal es de 30 años para las condenas que superen esa cifra].

Tanto a los terroristas como a sus cómplices, indicó Iturgaiz, hay que aislarles y para ello cree necesario poner en marcha todos los resortes del sistema democrático. "El terrorismo es un problema de Estado y por ello todos los partidos debemos ir juntos para adoptar las decisiones que nos defiendan de esa lacra", indicó. El dirigente popular se refirió a la campaña de atentados que está realizando ETA contra cargos públicos de su partido y del PSOE y dijo: "Los demócratas tenemos que defendernos de esta ofensiva brutal". Los terroristas, añadió, deben saber que "esta ofensiva no les va a salir gratis, ni barato y que los demócratas nos defendemos poniéndoles las cosas difíciles".

El cumplimiento íntegro de las penas por los terroristas condenados fue una de las principales ofertas que el PP introdujo en el programa electoral con el que José María Aznar ganó los comicios generales en 1996. Sin embargo, su situación de minoría en el Congreso y la falta de apoyo suficiente del resto de las formaciones frustró sus intenciones cuando se aprobó la reforma del Código Penal. En las elecciones generales del pasado mes de marzo, el PP se presentó ya sin esa propuesta en su programa.

Hoy, según Iturgaiz, hay más posibilidades que hace cuatro años de llegar a algún consenso. "Hay una comprensión mayor entre los diferentes partidos, sobre todo entre el principal partido de la oposición y el Gobierno. PP y PSOE tenemos que hacer algo, porque es lo que nos está demandando la sociedad", indicó.

No obstante, un alto cargo socialista avanzó ayer a Servimedia que esta iniciativa de Iturgaiz es "un gesto para la galería" y un "disparate", porque además las penas ya se están cumpliendo y escasos presos se han acogido a la reinserción por miedo a ETA.

El dirigente vasco del PP, sin embargo, fue más allá en su idea y dijo que si los socialistas presentaban algún tipo de proposición que contribuya al mismo fin el PP la apoyaría: "Las leyes tienen que permitir que la vida sea más cómoda para los demócratas y más difícil para los asesinos".

Apología del terrorismo
Iturgaiz es partidario de que se modifique también la ley en lo que se refiere a la figura de la apología del terrorismo y aludió a los jueces para recomendarles: "Tienen que ser conscientes de que las amenazas que hacen algunos dirigentes del entorno radical son, en muchos casos, una apología que está incitando a asesinar". Y ello, aseveró Iturgaiz, no puede ser gratuito para quien en definitiva está señalando a la próxima víctima de quienes aprietan el gatillo.

La unidad de los demócratas y la firmeza es, en opinión de Iturgaiz, más necesaria en estos momentos que nunca porque "no vale seguir dando cobertura a los asesinos, ni tener pactos o acuerdos con los cómplices de los verdugos", en palmaria alusión al PNV y EA.

Ya de vacaciones en Menorca, Iturgaiz declaró a Efe, tras asistir a la concentración silenciosa convocada contra el terrorismo frente al Ayuntamiento de Alaior, que el presidente del PNV, Xabier Arzalluz, "es un cadáver político que tiene los mismos objetivos que ETA".

El etarra Lorente declara que ETA creó el 'comando' de Zaragoza durante la tregua
Teresa Palacios ordena la prisión para los dos etarras por conspiración para asesinar
JOSÉ YOLDI, Madrid El País 1 Agosto 2000

El presunto miembro de ETA Aitor Lorente confesó ayer ante la juez Teresa Palacios de la Audiencia Nacional que ETA creó el comando que operaba en Zaragoza durante la tregua y que tenían como misión realizar labores de información, marcar objetivos, crear infraestructura para otros comandos de la banda terrorista y planear un posible secuestro.

La juez Palacios, a petición de la fiscal Blanca Rodríguez, ordenó el ingreso en prisión incondicional de los dos etarras por delitos de conspiración para el asesinato, pertenencia a banda armada y falsificación de documentos. Ambos quedaron internados en la prisión de Valdemoro (Madrid)

Los etarras pasaron ayer a disposición judicial y al estar incomunicados fueron asistidos por una abogada de oficio. David Pla se negó a declarar, pero Aitor Lorente admitió que alquiló en 1997 una vivienda en el barrio de Santuchu, de Bilbao, que fue utilizada por el comando Vizcaya, integrado en aquellas fechas por Salvador Gaztelumendi, Gaizka, y José Miguel Bustinza Yurrebaso. Ambos guardaban armas y explosivos en el piso y murieron en 1997 tras un enfrentamiento con la Guardia Civil.

Lorente afirmó que no sabía que en el piso de Bilbao había explosivos y que sólo le dijeron que tenía que alquilarlo a su nombre. A partir de ese incidente, el etarra huyó a Francia.

En 1999, durante la tregua, recibió la orden de ir a Zaragoza para crear un comando de información y estudiarse bien la ciudad. La orden, según Lorente, la recibió de Txapas, quien le presentó a Pla en Francia y con el que viajó a Zaragoza en noviembre de 1999, poco antes de que ETA rompiera la tregua.

La identificación de Txapas no es fácil, puesto que hay cuatro etarras que utilizan ese apodo. El que parece más probable es Fernando Biurrun Iñigo, de 42 años, y que huyó a Francia en 1980 e incluso fue objeto de un atentado de los GAL. Sin embargo, la policía recela porque hace tiempo que le ha perdido la pista y especula con la posibilidad de que la mención a Txapas haya sido un invento del etarra.

Según Lorente, Txapas les facilitó 500.000 pesetas y después recibieron en Zaragoza más dinero de otros enlaces, personas a las que no identificó.

El etarra declaró que el 4 de agosto se iban a volver a Francia, puesto que ellos tenían como misión ser una avanzadilla. La mujer que finalmente ha escapado llegó más tarde al piso y se iba a quedar en Zaragoza. El etarra, según fuentes jurídicas, identificó a la mujer como Mercedes Chivite.

La mayor parte de la documentación se la ha llevado Chivite, y sólo se encontraron unos planos con itinerarios y horarios relativos al alcalde de Zaragoza, José Atares, del PP, que es la base de la acusación de conspiración para el asesinato, y una agenda. También se encontró la nota dejada por Chivite, que sospechó que Pla y Lorente habían sido detenidos cuando no se presentaron a la cita de seguridad.

Según Lorente, no tenían ninguna relación con ningún otro comando, ni tenían armas, ni explosivos. El etarra ha negado en todo momento que tuvieran pensado asesinar al alcalde de Zaragoza, y también ha rechazado que hubiera participado en los últimos atentados en Ágreda (Soria) y en Madrid.

Rabanera: «El PP no tendría problemas en apoyar un gobierno socialista en el País Vasco: al fin y al cabo, yo gobierno gracias al PSOE»  
VITORIA. J. J. Saldaña ABC  1 Agosto 2000

Hace un año que Ramón Rabanera, presidente del PP en Álava, fue investido diputado general por este territorio con el respaldo mayoritario de las urnas, y el apoyo del Partido Socialista y de UA. Antes del primer aniversario del gobierno constitucional, ETA quiso acabar con su vida pero Rabanera hace balance de su gestión y afirma que «la alternativa al nacionalismo no sólo era posible sino que ha sido positiva».

Ramón Rabanera destaca que en Álava «se respira un ambiente diferente, de tolerancia y moderación» respecto al resto del País Vasco, y advierte al PNV que, ante la situación de «desgobierno», el enfrentamiento social «es un riesgo próximo».

— ¿La alternancia ha calado en Álava?

— No tengo la menor duda. Ha calado la moderación y la tolerancia con la que se ha actuado. Por eso, donde el Partido Popular creció más en las elecciones generales fue en Álava. La moderación y una buena gestión hacen que los ciudadanos estén a gusto con nosotros y, sobre todo, que se sientan a cobijo ante las aventuras que propician otros, como el Pacto de Estella.

— El temor expresado por Confebask ante el rumbo político no parece ir con los empresarios alaveses, que apuntan a un crecimiento industrial superior al del resto del País Vasco.

— Cuando Confebask hace unas críticas sobre la situación política y apuesta por el entramado institucional que nos hemos creado los vascos, apuestan por el sentido común. Se podría afirmar que lo podrían haber dicho antes pero, al hacerlo en este momento, demuestran un coraje y una valentía dignas de elogio.

LA CONFIANZA DEL EMPRESARIADO
— ¿Tiene datos que apunten a que las empresarios prefieren Álava, donde existe un gobierno constitucionalista?

— Un empresario lo que quiere, si tiene sentido común, es que haya una seguridad jurídica e institucional, porque es fundamental para levantar una nueva empresa. En Álava, saben que mientras esté el Partido Popular gobernando las dos instituciones mas importantes, el Ayuntamiento de Vitoria y la Diputación Foral, esa seguridad jurídica administrativa e institucional la van a tener. No hay duda de que es un valor añadido el que el PP esté al frente del gobierno.

— Los nacionalistas dieron a su gobierno seis meses de vida, ¿este aniversario demuestra que existe una alternativa al nacionalismo?

— Los resultados confirman que existe una alternativa estable de gobierno. Ahí están las impresiones de los empresarios; las inversiones que han llegado a Álava; los más de un millón de metros cuadrados que se han vendido este año a nuevas empresas, y el estudio realizado por el departamento de obras públicas para que las carreteras de Álava vuelvan a ser las mejores carreteras de España, así como el pacto fiscal que se consiguió con el Gobierno central. En estos meses, se ha demostrado que la alternancia no sólo era posible, sino que ha sido positiva para los intereses de los alaveses. Eso puede tener también un reflejo en el resto del País Vasco.

ZARRAOA, IMPRESENTABLE
— ¿Piensa que los empresarios respaldarían sin dificultad un pacto PP-PSOE en Ajuria Enea?

— Dentro del empresariado, habrá diferentes ideologías y pensamientos políticos, pero la alternancia es buena para los empresarios, los ingenieros, los abogados, los trabajadores y las amas de casa. En todo caso, el pacto nunca será rechazado.

— ¿Qué piensa del proceder del alcalde de Guecho, el peneuvista Iñaki Zarraoa?

— Políticamente y éticamente, Zarraoa me parece un señor impresentable. No se pueden comparar las actuaciones de ETA con las del Gobierno central. Me parece una irresponsabilidad tremenda. Todo eso lleva a que, cuando estás gobernado por irresponsables, se produzca mayor crispación en la sociedad y un enfrentamiento social como el que está ocurriendo estos días. En Guecho, hay mucha gente que piensa de diferentes formas, y al final todos, incluidos los propios nacionalistas, se sienten amenazados por ETA y desprotegidos por las autoridades del Gobierno vasco. Guecho es un buen ejemplo de hacia dónde puede llevarnos esta situación de desgobierno y los acuerdos que se mantenían con EH, incluido Zarraoa.

— ¿El pacto de Lizarra y los atentados de ETA están generando, además de la crispación, odio?

— No hay ninguna duda. Todo pacto que significa apartar o no contar con un 50 por ciento de la población significa crispación y enfrentamiento. El pacto de Lizarra nació con ese método. Incluso llegaron a hablar de quienes podían o no votar. Todo eso conlleva a la situación de crispación y de confrontación social que se vive, y hay unos responsables que son los que lanzaron a la piscina ese flotador y consideraron que era mejor plegarse al 14 por ciento de los votantes de EH que ir con el 50 por ciento restante de gente que no vota al nacionalismo.

 Estoy convencido de que a los responsables auténticos, los señores Arzalluz y Egibar, se les pedirán responsabilidades tarde o temprano dentro de su propio partido. Si en un momento determinado perdiera poder el PNV, donde hay mucha gente con sentido común pero que no se atreven a manifestar salvo aisladamente sus discrepancias con la actual dirección, serían más los que se incorporasen a esos disidentes, a los de los michelines que dice el señor Arzalluz.

MAYOR, EL CANDIDATO IDEAL
— ¿Esa fractura es ya insalvable en algunas zonas del País Vasco?

— Estamos ante el riesgo de que se cree esa fractura social, sobre todo en los territorios gobernados por el entramado nacionalista, donde los no nacionalistas se encuentran completamente arrinconados, postergados y amenazados. Por el contrario, el peneuvista moderado está mas cómodo aquí, en Álava, que no gobernado por el pacto de Estella. Nunca se podrá decir que la llegada del PP a las instituciones del territorio alavés ha significado sectarismo o intentar marginar a los que no pensaban como nosotros.

— ¿Confía en que Jaime Mayor Oreja, como candidato a lendakari, podría aunar el consenso entre las fuerzas constitucionalistas?

— Cuando se empezó a hablar de que el ministro de Interior podría ser candidato a lendakari, los nacionalistas intentaron hacer una descalificación tremenda de su persona y de su figura política, porque les preocupa que sea candidato. A mí, sin embargo, me gustaría mucho que fuera Arzalluz candidato a lendakari por el PNV. Ya es hora de que, de una vez por todas, ponga todas sus teorías a discusión en las urnas. Si fuera así, Mayor Oreja sería un magnífico candidato. No hay cosa que más le pueda doler a los dirigentes nacionalistas que un vasco, que hace alarde de ser vasco y que defiende lo que es lo vasco auténtico, no sea nacionalista. Eso para ellos es un pecado mortal.

APOYO A UN GOBIERNO DEL PSOE
— ¿Cedería el PP el cargo de lendakari al PSOE para dar la alternancia al nacionalismo?

— Eso lo decidirán los ciudadanos, pero estoy convencido de que si el País Vasco sigue en la situación que vivimos y Redondo Terreros, suponiendo que es candidato, resulta ser el más votado, el PP votaría a su favor. No habría el más mínimo inconveniente, al fin y al cabo, gracias a los votos del PSOE, conseguí ser diputado hoy hace un año. Nos estamos jugando mucho en las próximas elecciones autonómicas y los partidos que apostamos por la Constitución y el Estatuto tenemos que hacer un esfuerzo de entendimiento. Las veleidades que los dirigentes nacionalistas han realizado, esos documentos con ETA que, aunque los nieguen, están firmados con el anagrama de la banda terrorista, tienen que ser castigados en las urnas.

— Tras la renovación del PSOE ¿ve más factible un pacto de Estado en el País Vasco?

— Es positivo que Nicolás Redondo Terreros siga en el Comité Federal de Partido Socialista, porque va a ser una persona influyente en las decisiones a nivel nacional, y es una persona conocedora de la problemática del País Vasco y proclive a que la alternancia sea posible en el País Vasco.

— ¿El PNV ha sabido asumir su derrota en Álava?

— La mayoría del Partido Nacionalista alavés no participa de las ideas de Lizarra. Lo que pasa es que Arzalluz y Egibar lo tienen atado y bien atado y el PNV alavés no ha tenido nunca peso en el EBB, por eso están las cosas como están. Arzalluz en absoluto se acuerda del PNV alavés y de los alaveses. Al contrario, a los alaveses nos toma como traidores a su idea de soberanía nacional. Hemos visto, incluso, graves divergencias e incidentes en la elección del ABB que sonrojarían a cualquier demócrata. Ni con los apoyos de EH consiguió mantener el control de la Caja Vital, una cuota que ellos consideraban punto fundamental de retorno del nacionalismo en territorio alavés. Pienso que van a tardar muchísimo tiempo en recuperarse. El ciudadano alavés se ha enterado de hasta qué extremos de irresponsabilidad puede llegar el PNV.

EL PEOR MOMENTO
— ¿Es este el peor momento político que le ha tocado vivir?

— Pienso que sí. Ha podido haber otros con más atentados, que cuidado que es difícil, pero antes, frente a la violencia y el terrorismo, había una unión entre los demócratas. Ahora, el PNV ha preferido apostar por otro lado y todo eso hace que la situación política del País Vasco sea de las peores de su existencia.

— Si Ibarretxe no adelanta las elecciones, ¿apoyará la Diputación alavesa las próximas cuentas regionales?

— La situación actual es insostenible y el lendakari Ibarretxe tiene que tener la responsabilidad de adelantar las elecciones. Ahora, si eso no ocurriera, mientras el lendakari no cambie el marco jurídico-institucional, nosotros seguiremos siendo leales a lo que es el Estatuto de Autonomía, a las demás haciendas forales y a la hacienda común del Gobierno vasco que emana de la Ley de Aportaciones. Sería contradictorio que quienes decimos defender el Estatuto, lo incumpliéramos.

«ASUMO SER OBJETIVO DE ETA»
— ¿Se puede vivir en este país con una condena a muerte?

— Lo asumo. Estaba convencido de que, si había una ruptura de la tregua siendo diputado general por el PP, sería una de las dianas más apetecibles para el mundo de ETA. Desgraciadamente, el tiempo me ha dado la razón. En este año me han intentado quemar las dos academias y me han metido en la lista macabra de ETA, pero estoy muy satisfecho de como actúan, sobre todo, mi mujer y mis hijos, que son los que auténticamente lo pueden pasar peor. Además están todos esos concejales de los pueblos, que para mí son auténticos héroes. No reciben un duro y hacen una vida mucho más limitada que la que puedo hacer yo. Todos ellos me merecen el mayor homenaje. Mientras haya esa gente, que son muchos, la libertad va a estar más o menos asegurada. La gente del PP y del PSOE está defendiendo aquí la libertad de todos los ciudadanos, incluida la libertad de los ciudadanos nacionalistas moderados. Si alguna vez ese hipotético país independiente propiciado por el nacionalismo radical viniera, ellos no se iban a salvar de la acción violenta de estos salvajes.

Miles de ciudadanos se manifiestan en silencio en toda España contra la "barbarie" etarra
Las concentraciones, de cinco minutos, finalizaron con la lectura de textos de condena al terrorismo
Madrid EL PAÍS 1 Agosto 2000

En silencio, indignadas un día más porque ETA dejara un cadáver muerto a tiros en un bar, miles de personas volvieron a mostrar ayer en la calle su desprecio y repulsa a la violencia terrorista. En los grandes ayuntamientos y en cientos de pueblos, acudieron a mediodía, a pleno sol, a las plazas donde estaban convocadas breves concentraciones de rabia e impotencia, encabezadas por los representantes políticos del lugar. No hubo ni gritos ni pancartas. Fueron alcaldes y otros cargos quienes pusieron voz a la petición unánime de paz, en la que cupo desde el llamamiento a la unidad hasta la palabra "alimaña".

Alcaldes, presidentes autonómicos, políticos y ciudadanos de a pie secundaron la llamada de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), que había convocado al mediodía un paro de cinco minutos ante los ayuntamientos. Protestaban por el último asesinato, el del socialista Juan María Jáuregui, de dos disparos en la nuca en un bar de Tolosa. Doce atentados en menos de dos meses.

En muchos de los consistorios se celebraron previamente plenos extraordinarios de condena. La presidenta de la FEMP y alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, calificó el último asesinato de "barbarie criminal de alimañas" al final de la concentración a las puertas del ayuntamiento valenciano. Y dijo apoyar "con todo el corazón" a las Fuerzas de Seguridad del Estado.

Los representantes populares expresaron similares palabras de rechazo a la violencia y ánimo a las familias de las víctimas y a los perseguidos. Lo hacían al acabar las manifestaciones. En Barcelona. En Madrid. En Orense. En Ávila. En Toledo. En Melilla. En Guadalajara. En Palencia. En Ceuta. En Málaga... Por todo el país. Cientos de personas en cada ciudad, en muchos pueblos, que quisieron dejar testimonio de asco, hastío y unidad. Muchas concentraciones terminaron con aplausos de los asistentes.

El presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, acudió a la Puerta del Sol de la capital y dijo que "lo que tenemos que hacer toda la sociedad española es respaldar y apoyar al Gobierno de la nación en el difícil ejercicio de la responsabilidad de la lucha contra el terrorismo".

También en universidades, delegaciones del Gobierno, partidos y múltiples instituciones hubo paros de rechazo a los asesinatos de la banda terrorista ETA.

Otro argumento que se escuchó fue la exigencia al PNV y EA, socios en el Gobierno vasco, de que rompan todos los lazos con Euskal Herritarok, la única formación que no condena la violencia etarra. El alcalde de Santiago de Compostela, Xosé Sánchez Bugallo (PSOE), afirmó ante cientos de conciudadanos en la Plaza del Obradoiro que espera que "el último asesinato cruel de ETA abra definitivamente los ojos" a las opciones políticas que mantienen pactos "incongruentes" con los que se abstienen de denunciar "clara y tajantemente" los asesinatos. Y advirtió a la banda de que las concentraciones demuestran la "firme resistencia contra el fascismo".

Críticas a Lizarra
En Ávila, donde unas 500 personas se reunieron en la plaza del Mercado Chico, el portavoz socialista leyó un comunicado en el que se aseguraba que "el Pacto de Estella es el asidero más firme con que cuenta ETA para controlar el miedo y la política" y se insistía en que "lo más urgente es romper ese Pacto", por lo que exigió a PNV y EA -firmantes, con EH, en septiembre de 1998- "su salida inmediata".

El alcalde de A Coruña, Francisco Vázquez, defendió ante más de 200 coruñeses la necesidad de que todos los partidos se mantengan unidos contra ETA porque, "si hay esa unidad quedarán aislados política y socialmente, y será el principio del fin de estos cobardes criminales". Vázquez, del PSOE, indicó que hay que "mantener la serenidad" y apoyar la postura del Gobierno central. "La acción de la ley tiene que ser la respuesta ante estos atentados", afirmó.

Dolor en Vitoria y Pamplona
EL PAÍS, Bilbao
Tanto en Vitoria como en Pamplona se aprobaron ayer declaraciones institucionales de condena y se celebraron concentraciones por el asesinato el pasado sábado del ex gobernador civil de Guipúzcoa Juan María Jáuregui.

En Vitoria, el Ayuntamiento celebró un pleno extraordinario en el que se aprobó una declaración en "defensa de la paz y contra el terror" con la abstención de EH. El texto, leído por el alcalde, el popular Alfonso Alonso, expresa "el apoyo y la solidaridad" de los vitorianos con la familia de la víctima, con quienes, añade, "compartimos también el desprecio y la repulsa" por el crimen.

Tras la lectura, Alonso y toda la corporación, excepto los ediles de EH, se concentraron junto a otras 600 personas frente a la casa consistorial durante 15 minutos.

El Ayuntamiento de Pamplona también celebró un pleno extraordinario que, con la abstención de EH y Batzarre, aprobó una moción de condena del asesinato e instó a los ciudadanos a secundar las convocatioras de protesta. Tras el pleno, todos los ediles, menos los de EH y Batzarre, encabezados por la alcaldesa, la regionalista Yolanda Barcina, se concentraron durante 10 minutos junto a cientos de ciudadanos.

A la misma hora, y durante cinco minutos, los parlamentarios navarros y los consejeros del Gobierno foral se concentraron frente a la Cámara. El presidente del Parlamento navarro, el socialista José Luis Castejón, aseguró que "ETA ni siquiera respeta que haya vascos que no sean nacionalistas", mientras que el jefe del Ejecutivo autónomo en funciones, Rafael Gurrea, exigió a la banda que abandone las armas.

Francia condena "firmemente" el asesinato de Juan María Jáuregui
AGENCIAS, París 
Francia condenó ayer oficialmente el último asesinato, el sábado pasado, cometido por la banda terrorista ETA y reafirmó su apoyo a España en la lucha contra el terrorismo.

"Francia condena el asesinato del que ha sido víctima Juan María Jáuregui", declaró el portavoz adjunto del Ministerio de Asuntos Exteriores, Bernad Valéro. "Francia reitera, una vez más, su condena más firme del terrorismo bajo todas las formas" y "reafirma su apoyo a las autoridades españolas en la lucha contra el terrorismo", añadió. El ministro del Interior, Jean Pierre Chevènement, dijo sentirse "conmovido por este nuevo crimen horrible" y quiso "transmitir su simpatía al pueblo español en su lucha contra el terrorismo salvaje de ETA".

Por otra parte, un centenar de personas, en su mayoría funcionarios españoles en la UE, se concentraron ayer ante la sede de las instituciones comunitarias en Bruselas para expresar su condena al asesinato.

La Prensa alemana llama «cobarde» a Arzallus y dice que «Euskadi no es libre»
Los diarios europeos critican el papel del PNV
Uno de los principales periódicos alemanes, el Frankfurter Allgemeine Zeitung, se hizo eco ayer de la situación que atraviesa el País Vasco en un editorial en el que, entre otras cosas, asegura que es una Comunidad que « no forma parte de la Europa libre y democrática» y acusa a Arzallus de «cobarde».
Redacción - Madrid .- La Razón 1 Agosto 2000 

El diario más influyente de la Prensa alemana, el Frankfurter Allgemeine Zeitung, dedicó ayer uno de sus editoriales a la situación que atraviesa el País Vasco después de la dura ofensiva de atentados que la banda terrorista Eta está llevando a cabo.

    Entre otras afirmaciones, el mencionado diario asegura que «la Comunidad autónoma española no puede ser considerada ya como parte de la Europa libre y democrática», así como que «Eta coloca en sus listas mortales a todos los vascos que se reconocen partidarios de los partidos no nacionalistas». De esta situación, el periódico responsabiliza directamente a Javier Arzallus, del que dice que «ha guardado un cobarde silencio sobre los últimos asesinatos».

    El texto está firmado por Walter Haubrich y dice que «la Comunidad autónoma española Euskadi -País Vasco- no puede ser considerada ya como parte de la Europa libre y democrática. Más de dos tercios de los dos millones de personas que viven ahí han admitido abiertamente que tienen miedo a hablar sobre política, que no se atreven a hablar libremente. En las calles se asesina, y mientras los asesinos abandonan sin prisa el lugar de su crimen, cientos de espectadores se quedan inmóviles, petrificados. La organización separatista Eta coloca en sus listas mortales a todos los vascos que se reconocen partidarios de los partidos no nacionalistas. Los nacionalistas supuestamente moderados, que siguen argumentando en términos racistas, carecen de credibilidad como demócratas mientras mantengan su pacto con Eta y sus aliados. El líder del PNV que gobierna el País Vasco, el cínico estratega Arzallus, ha guardado un cobarde silencio sobre los últimos asesinatos. Su instrumento abúlico, el débil jefe del Gobierno vasco, Ibarreche, debería dimitir cuanto antes, sino quiere pasar a la historia como corresponsable de los asesinatos de Eta».   

En toda Europa
Siendo la más contundente, la Prensa alemana no es la única que se dedica a analizar la situación vasca. Varios periódicos europeos destacaban ayer en sus páginas artículos sobre el último atentado de la banda terrorista ETA
    Periódicos como «Le Figaro», «Le Soir» y «Financial Times» han destacado el carácter «absurdo» de que un partidario del diálogo con la banda, como era Jáuregui, hay sido la séptima víctima de ETA después de la ruptura de la tregua, en diciembre de 1999.

    Los tres periódicos recogen el estudio de la Universidad del País Vasco en el que se afirma que el 15 por ciento de los vascos prefieren irse de su tierra si no cambia la situación y que un tercio de la población prefiere no meterse en política por miedo a represalias.

    Además, el 71 por ciento cree que el Gobierno de José María Aznar no ha tenido un comportamiento positivo durante los 14 meses de tregua de ETA.

    «Financial Times» destaca además, que la patronal vasca, Confebask, ha empezado a hablar en contra de los «impuestos revolucionarios» de la banda terrorista y de su preocupación por las recientes explosiones de coches bombas en los barrios residenciales de Bilbao. En España las reacciones al último atentado se siguieron sucediendo. Por ejemplo, desde dentro del propio entorno de EH, donde el concejal Pachi Zabaleta, pidió ayer al PSOE que liderase un proceso de paz, al tiempo que exigió a la banda terrorista una nueva tregua.

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