AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 2 Agosto   2000
#El barómetro catalán
Editorial ABC 2 Agosto 2000

#El mito del «diálogo» y la realidad del País Vasco
Impresiones  El Mundo 2 Agosto 2000

#Europa denuncia la dictadura en el País Vasco
Luis María ANSON de la Real Academia Española La Razón 2 Agosto 2000

#El PNV reclama su papel de víctima
Lorenzo Contreras La Estrella 2 Agosto 2000

#PP y PSOE frente a ETA
Editorial El País 2 Agosto 2000

#Ceguera
Ramón PI ABC  2 Agosto 2000

#El laberinto vasco
Pablo Sebastián La Estrella 2 Agosto 2000

#Deporte, política y nacionalismo
Editorial La Razón 2 Agosto 2000

#'Maketos' y moros
JUAN ARANZADI El País 2 Agosto 2000

#En complicidad con ETA
Enrique de Diego Libertad Digital 2 Agosto 2000

#No hay salida inconstitucional
Editorial La Estrella 2 Agosto 2000

#¿Condenados a matar?
Carlos SEMPRÚN MAURA La Razón 2 Agosto 2000

#«El nacionalismo pide pluralidad al Estado y la niega donde gobierna»
SANTANDER. Pablo Hernández ABC  2 Agosto 2000

#Los nacionalismos, en primera
Germán Yanke El Mundo 2 Agosto 2000

#El PSOE transmite al Gobierno su apoyo a la estrategia contra ETA pero no frente al PNV
JAVIER CASQUEIRO, Madrid El País 2 Agosto 2000

#El PSOE cree «inevitable» el anticipo electoral en el País Vasco ante la falta de liderazgo de Ibarretxe
BILBAO/MADRID. J. J. S. / G. L. A. ABC  2 Agosto 2000

#Pujol desafía a Aznar con una Ley para que la selección catalana juegue torneos oficiales
David Martínez - Barcelona .- La Razón 2 Agosto 2000

#Artur Mas muestra un sondeo de la Generalitat para avalar sus tesis sobre la negociación fiscal
BARCELONA. I. Anguera ABC  2 Agosto 2000

#Grupos radicales continúan sus ataques contra las entidades financieras en el País Vasco
San Sebastián/Bilbao La Estrella Digital 2 Agosto 2000

#La etarra huida podría pertenecer a Jarrai, usa el alias de «Mayder y es «morena y bajita»
MADRID. N. Colli / D. Martínez ABC  2 Agosto 2000


El barómetro catalán
Editorial ABC 2 Agosto 2000

La encuesta presentada ayer por la Generalitat de Cataluña sobre aspectos como la financiación autonómica, la política lingüística o los asuntos que preocupan a los ciudadanos de esa Comunidad Autónoma, más se antoja una herramienta para ilustrar determinadas acciones gubernamentales y lanzar la carrera de Artur Mas que un instrumento coherente para medir y analizar la realidad. No hay ni un solo dato del sondeo que entre en colisión con las líneas maestras del Ejecutivo nacionalista; ni un solo apunte crítico; ni una línea que afile la más leve contradicción entre la acción convergente y las percepciones de la mayoría de los encuestados. Trata el trabajo de ser una demostración empírica de la agudeza del Gobierno presidido por Jordi Pujol y de su perfecta conexión con las aspiraciones sociales, pero la escasa muestra, el sesgado tratamiento de los datos y la nada inocente estructura de los enunciados lo deja en un fracasado intento de dotar a las reivindicaciones de CiU de un fundamento «científico». De entrada, la distinción entre el origen geográfico, no ya de los propios encuestados sino de sus progenitores, y la conexión de estos detalles con el sesgo de las respuestas desprende un aire obsesivo que va más allá de las razones metodológicas. En cuanto a los planteamientos, la pregunta estrella de la encuesta ya lo dice casi todo: «¿Los dineros recaudados en Cataluña se deberían de quedar íntegramente en Cataluña?». Ante tan maximalista predicado, el 68 por ciento de los seiscientos encuestados en abril contestó que sí, porcentaje que bajó al 61,2 respecto a otras seiscientas personas dos meses más tarde. Con semejantes mimbres todo lo más que se puede concluir es que la prédica constante de Jordi Pujol y Artur Mas ha calado en un amplio porcentaje de la población, pero hasta eso sería pecar de optimismo dado el notable bajón de casi siete puntos que sobre el particular se registra en tan sólo dos meses. Y sin entrar en profundidades sobre los reequilibrios territoriales y la solidaridad, ¿de qué le sirve a la Generalitat emprender una vasta campaña para mejorar la imagen de Cataluña en el resto de España si, al tiempo, fabrica, financia y difunde esta clase de sondeos, destinados casi a la fuerza a acentuar tópicos?

Como no podía ser de otra manera, la valoración de la encuesta sobre la acción del Gobierno es positiva e incluso la política lingüística merece un aprobado alto, pese a la retirada del decreto del doblaje, la reducción de las cuotas de emisión en catalán de las radios y la descalificación judicial de las normativas sobre el uso de las lenguas en determinadas universidades. En ese benéfico panorama, la televisión autonómica es un paradigma de objetividad, Jordi Pujol el líder más valorado y el recurso presentado contra la liberalización de los horarios comerciales, un acierto, pues un 40 por ciento de los catalanes la juzga muy negativa.

Singularmente, la presentación de la encuesta coincide con la ofensiva emprendida por Mas para abrir de inmediato las negociaciones sobre la nueva financiación autonómica, que tendrá que entrar en vigor en 2002. Y como era de esperar, en el sondeo no se cuestiona a los encuestados sobre asuntos como la deuda de la Administración autonómica o todos aquellos aspectos que han provocado que dicha deuda ascienda a 1,4 billones de pesetas, según los datos del Banco de España. Todo, claro, es un asunto de voracidad fiscal del Estado frente a un esfuerzo económico de los catalanes que no tiene correlato, según las tesis convergentes, en inversiones o cesión de competencias, con los correspondientes recursos para llevarlas a cabo. Desde luego, la fabricación de esta encuesta no parece la mejor manera de empezar el debate sobre el nuevo sistema de financiación, sino un acopio de números de escaso contenido que más que apuntalar los argumentos convergentes y lanzar a Mas en la carrera por la sucesión de Pujol, siembran sobre ellos y él razonables reservas.

El mito del «diálogo» y la realidad del País Vasco
Impresiones  El Mundo 2 Agosto 2000

El obispo de San Sebastián hizo ayer, con motivo de la celebración de la festividad de San Ignacio, un llamamiento al diálogo. Se quejó monseñor Uriarte de que esté «casi congelado» y de la incomunicación que predomina en la vida política. Al término del mismo acto religioso, el lehendakari Ibarretxe pidió a los partidos «más flexibilidad». El obispo pide algo a lo que nadie, en principio, se puede negar pero él mismo sabe que no es exactamente ése el problema fundamental del País Vasco. El problema es que ETA mata reiteradamente y que trata de aniquilar a los adversarios políticos del nacionalismo. En estas circunstancias, hay que tener en cuenta que muchos de los que piden diálogo utilizan esa palabra como un eufemismo de lo que realmente quieren, que no es otra cosa que concesiones a ETA. Con la banda y sus colaboradores no cabe sino el estricto cumplimiento de la ley y el empeño de todos para poner a los delincuentes en manos de la Justicia. No hay, por tanto, que mitificar el «diálogo»; lo que hay que hacer es situarlo en sus justos términos. Aún más cuando Ibarretxe utiliza la invitación a la «flexibilidad» para criticar al PP y, lo que es más importante, para asegurar que la unidad contra ETA no es «suficiente», lo que debería llevar, según su planteamiento, a «generar un espacio en el que tengamos acuerdos básicos de convivencia mínimanente trabados». Los hay ya, no hay duda: la Constitución, el Estatuto y las instituciones del Estado de Derecho. Lo que se opone a la convivencia es la violencia de ETA y, si el «diálogo» y la «flexibilidad» son los instrumentos para ceder ante el terror y «trabar» otra realidad política, no son tales sino nuevas fórmulas de falsear la democracia. «Menos palabras», suele decir Ibarretxe. Pues eso, menos palabras vanas.

Europa denuncia la dictadura en el País Vasco
Luis María ANSON de la Real Academia Española La Razón 2 Agosto 2000

Tras los últimos atentados, la Prensa europea ha sido rotunda: no hay libertad en el País Vasco. El setenta por ciento de los vascos no se atreven a hablar abiertamente sobre sus opiniones políticas. En los pueblos, las elecciones sin cabinas y con los terroristas sentados tras las urnas y vigilantes, el voto no es libre. Las provincias vascongadas viven bajo la dictadura del miedo, expresión que acuñé en 1980 y que me valió un hermoso premio literario. Ahora los grandes diarios europeos hablan, ya como cuestión de hecho, de esa dictadura.

    Algunos además hacen de espejo y califican a Arzallus de cobarde. Y lo es: física y moralmente. Tiene miedo por él o por sus familiares pero lo tiene. Hace unas semanas el gran Zuloaga desveló en este periódico para la opinión pública el documento en que Eta amenazaba en 1995 a los dirigentes del PNV con darles un trato igual que a los concejales del PP o el PSOE - matarile, matarile - si persistían en actitudes españolistas y continuaban con el pacto de Ajuria Enea. Al grito de ¡sálvese quien pueda!, Arzallus se pasó a las filas etarras, fracturó Ajuria Enea y se instaló en Estella. Antes que nada, había que salvar el pellejo, que "estos etarras no se andan con chiquitas y son muy bestias". Y, a pesar de la caravana interminable de asesinatos y atentados fallidos, el PNV acongojado, con el canguelo bajado a los testes, la espalda servicial y la pierna genuflexa, no rompe con Estella, no se aparta de los que han convertido al País Vasco en una sangre sin fin que se derrama.

El PNV reclama su papel de víctima
Lorenzo Contreras La Estrella 2 Agosto 2000

En un rizo habilidoso, Javier Arzallus ha intentado sacar provecho de la relativa confusión en que se mueve el conflicto vasco. Ha dicho, en efecto, que ETA y el PP buscan lo mismo: "destruir" al PNV. Es el colmo del victicismo tradicional de los nacionalistas. Esta supuesta colusión de ambas fuerzas enfrentadas transforman al PNV en una fuerza benemérita que se sacrifica por la paz sin obtener los beneficios que merece, ni siquiera la gratitud de los testigos de su gesto.

Hace días opinó prácticamente lo mismo Jordi Pujol. El esquema de razonamiento es bien simple: el PNV, situado en la posición del intermediario o del árbitro que trata de separar a los contendientes, acaba recibiendo los golpes de uno y otro. Esta sacrificada tarea que recibe agravios por parte de quienes desean su desaparición es la servidumbre y la grandeza de todo pacificador desinteresado, que busca mantenerse en posiciones equidistantes de uno y otro.

Pero ese es el primer sofisma que aparece en el análisis de la situación. En efecto, hay que estar muy miope para no ver que el PNV no se mueve en actitud equidistante. Con uno de los contendientes, es decir, con ETA, se halla emparentado ideológicamente. Mal puede reclamar una posición de equidistancia quien comparte las razones de uno de ellos, aunque no participe de sus métodos.

El intermediario es sospechoso de juego doble. Maneja dos barajas. Una le permite proponerse como factor indispensable para la paz. La otra le faculta para ofrecerse como abogado del malo de la película. Ejerce en el pleito una especie de tercería de dominio, porque al final siempre aparece como el gran sacrificado, que es el papel que ambiciona representar para apuntarse los méritos.

En un pleito normal, difícilmente sería aceptado como árbitro un personaje con intereses concretos en la acera de enfrente. Y, sin embargo, el PNV trata de serlo. De modo que si la parte que pone los muertos avisa de que dará pronto golpes eficaces a ETA y "su entorno", los suficientes para que tenga motivos para preocuparse, el árbitro pretendido se llama a parte agraviada. El árbitro, viene a decir, es sagrado.

Esta manera oblicua de reconocer que está con quien recibiría la respuesta policial (y se supone que también judicial) es precisamente el procedimiento para denotar que, en cuanto supuesto pacificador, practica un juego sucio. En consecuencia, pertenece al entorno de ETA, por más que ahora diga que ha roto con EH/HB y que los pactos de Lizarra ya no funcionan.

Pero esa pretensión no se sostiene. No basta romper acuerdos municipales si no denuncia la existencia de Udalbiltza o asamblea de electos municipales vascos. Tampoco vale decir que Lizarra no funciona porque ahora atraviese una etapa de letargo, de tal manera que, si cesan los crímenes, ahí están las instituciones abertzales para premiar a los falsos virtuosos que dejan de matar.

En resumidas cuentas, el PNV y su hermanastro EA, se autodelatan cuando amenazan querellarse con Aznar por haber dicho que Lizarra es fuente de violencia. Ahora resulta que el socio de Lizarra, al que pertenecen todos los proetarras, no es socio de los violentos. Que no se contamina. Y pese a no sentirse contaminado como tal socio, se da por aludido cuando se dirige al "entorno" de ETA una advertencia de guerra, ya que guerra es lo que hay.

El instrumento supuestamente pacificador que es Lizarra, en cuanto alternativa a lo que existe, es lo primero que se cuestiona en cualquier proyecto de negociación. O sea, cabe hablar, dialogar, pero sin pactos de Lizarra, que es la presunta alternativa ideada para que la paz, precisamente la paz, sea imposible. Y ello porque ETA contamina el instrumento, desacredita la alternativa y unifica al "pacificador" nacionalista con los creadores del terror. Un terror del que el PNV teme acciones que conduzcan a su propia destrucción como partido nacionalista. A ver cómo es esto posible sin que el directamente amenazado, en este caso el PNV, rompa con los amenazantes que pretenden destruirle.

PP y PSOE frente a ETA
Editorial El País 2 Agosto 2000

UNA CONDICIÓN para acabar algún día con la pesadilla terrorista es la existencia de un compromiso entre los partidos con posibilidades reales de gobernar de no ceder al chantaje de ETA. Hay más condiciones, pero ésa es previa. Vista desde el otro lado, la misma idea puede formularse diciendo que una condición para la perpetuación de ETA es la esperanza de que un cambio de Gobierno pueda abrir paso a la claudicación del Estado frente a su coacción. De ahí que, en un momento en que ETA despliega una ofensiva destinada a intimidar a todos los que no se plieguen a sus exigencias, sea necesario que el partido del Gobierno y el primero de la oposición, que representan a cerca del 80% del electorado, reafirmen su acuerdo básico en este terreno. Es lo que hicieron Aznar y el nuevo secretario general socialista la semana pasada, y lo que han reafirmado, tras el asesinato de Juan María Jáuregui, sendas delegaciones del Gobierno y el PSOE.

Uno de los objetivos esenciales del terrorismo es generar un clima de ansiedad y desmoralización. Frente a ello, es fundamental la unidad de los demócratas, pero también que los responsables políticos transmitan serenidad y firmeza. No es eso lo que reflejaron las advertencias contra ETA y su entorno lanzadas en tono amenazante por Aznar el pasado domingo en San Sebastián. Ojalá que sus palabras signifiquen, como insinuó el lunes el portavoz del Gobierno, que pronto habrá detenciones. Pero un presidente no amenaza, actúa; desde la legalidad. Aunque se comprenda la irritación, fue un claro error político. Tampoco fue un acierto, si se trató de un gesto deliberado, que el presidente del Gobierno evitara el encuentro con el lehendakari tras el asesinato de Jáuregui. Sería discutible en el caso de dirigentes del PNV u otra formación partidaria, pero mucho más lo es tratándose de un representante institucional. La relación entre el presidente del Gobierno y el lehendakari debe quedar a salvo en todo caso.

Rodríguez Zapatero ha debutado en este terreno con sensatez, poniendo siempre por delante el apoyo al Gobierno y sin caer en la demagogia de culpar de los atentados a la política del ministro del Interior de turno, como hizo el PP cuando estaba en la oposición. Responder con la misma moneda sería signo de un partido que no se considera próximo a gobernar. Lo que sí ha hecho el nuevo líder del PSOE es insistir en la necesidad de mantener la mano tendida hacia el PNV: el objetivo último debe ser su recuperación para el consenso democrático, y no sólo lograr su derrota en las urnas. Es un planteamiento lógico en un dirigente que llega, en la medida en que puede favorecer la rectificación de la dirección nacionalista --tan esperanzada en que el congreso del PSOE produjera alguna novedad-- o al menos reforzar las posiciones de quienes propugnan esa rectificación desde dentro del nacionalismo. Pero sería cerrar los ojos a la realidad no ver que la receptividad a tales ofrecimientos es nula. Al revés: Egibar y Arzalluz piden cuentas a los demás y les exigen que sean ellos los que rectifiquen.

Especialmente extravagante resulta que a estas alturas se permitan emplazar a los socialistas a definirse sobre si comparten la "vía policial" y a presentar una alternativa a Lizarra. La vía policial puede ser insuficiente, pero, desde luego, más lo es la de la impunidad: la de trasladar a los encapuchados entre los que recluta ETA sus pistoleros la idea de que lo que hacen es casi normal, consecuencia de un gravísimo conflicto no resuelto. Y si de activar la vía política se trata, la primera medida será retirar el paraguas objetivo que para el mundo de ETA supone mantener el Pacto de Lizarra una vez rota la tregua que lo hizo posible.

Por supuesto que es deseable recuperar al PNV, pero también es legítimo pensar que la rectificación sólo se producirá cuando se vea en la oposición. Es lo que ayer vinieron a decir Nicolás Redondo y otros dirigentes socialistas vascos: que no hay contradicción entre el objetivo de recomponer el consenso y la exigencia de elecciones. Al menos mientras sea Arzalluz quien pide explicaciones en lugar de darlas.

Ceguera
Por Ramón PI ABC  2 Agosto 2000

Me dan ganas de reproducir solamente, de los diarios de ayer, los titulares de las informaciones relacionadas con la situación del País Vasco y la responsabilidad que los medios de comunicación más importantes de España atribuyen al Partido Nacionalista Vasco. El ejercicio sería bastante revelador de la ceguera que impide a los dirigentes del PNV ver las cosas con un mínimo sentido de la realidad. Hagamos sólo una especie de muestra: El País: «El PNV asegura que no piensa cambiar de política pese al recrudecimiento del terrorismo». «El Ejecutivo vasco acusa a Aznar de hacer un desplante a Ibarretxe». «Iturgaiz propone un pacto para que los terroristas cumplan íntegramente sus penas». «Miles de ciudadanos se manifiestan en silencio en toda España contra la “barbarie” etarra». El Mundo: «Arzalluz compara al PP con ETA y dice que ambos buscan “destruir” al PNV». «Ibarretxe lamenta que Aznar le diera plantón». «Interior escolta de nuevo a ex altos cargos del PSOE». «ETA planeaba un secuestro». ABC: «Los etarras detenidos en Zaragoza tenían orden de preparar el secuestro de un empresario». «Los Ayuntamientos llaman a la unidad de los demócratas frente al terrorismo». «Gobierno y PSOE celebraron anoche su primera reunión contra ETA tras el asesinato de Jáuregui».

ABC hizo ayer un despliegue periodístico centrado en «otra» realidad vasca, la de un año de gobierno de Álava a cargo de fuerzas políticas no nacionalistas. Una larga y enjundiosa entrevista con Ramón Rabanera, diputado general alavés, y una información sobre cómo se llegó a esta situación («PP y PSOE consolidan la alternativa en Álava tras 20 años de gobierno del PNV»). Rabanera dice, entre otras cosas, que «en este año me han intentado quemar las dos academias y me han metido en la lista macabra de ETA (...) La gente del PP y del PSOE está defendiendo aquí la libertad de todos los ciudadanos, incluida la libertad de los ciudadanos nacionalistas moderados (...) Me gustaría mucho que el propio Arzalluz fuera candidato a lendakari por el PNV. Ya es hora de que sus teorías se debatan en las urnas». Parece claro que este reportaje está en la línea de lo que podríamos llamar la preparación para una victoria no nacionalista en las próximas elecciones autonómicas vascas.

El Mundo da una amplia información del mitin del PNV en Motrico, en cuyo transcurso Xabier Arzalluz dijo las cosas recogidas líneas más arriba, y otras más: «Respecto al emplazamiento del líder socialista para que el PNV abandone Lizarra, Arzalluz reiteró que este foro es un camino más en la búsqueda de la paz, y le conminó a presentar un proyecto de paz como alternativa. “El día en que me responda a esto Zapatero, veremos si podemos hacer algo con su partido o no”, apuntó (...) “Si este señor vuelve a reiterar las acusaciones de colaboración del PNV con la violencia, habrá que estudiar el tema para que demuestre lo que tenga que demostrar en los tribunales, por muy señor Aznar que sea. No puede acusar de cómplice de la violencia al PNV, no se lo vamos a permitir”, advirtió Egibar». Son dos apuntes, que me parecen más que suficientes para ilustrar cuánta ceguera nubla la visión de los nacionalistas del PNV.

Pero El Mundo da también (como ABC con el caso alavés) alguna buena noticia: «El ministro portavoz del Gobierno, Pío Cabanillas, explicó ayer que la advertencia de José María Aznar a los etarras cuando enunció que éstos tenían “motivos para preocuparse”, debe interpretarse en el sentido de que “hay que mantener la firmeza y, con los instrumentos del Estado de Derecho, habrá alguna alegría”. El titular de esta información es: «Cabanillas: “Habrá una alegría inminente”». ¿Deseo, o realidad? Esperemos que el tiempo nos dé la mejor respuesta.

La información que ofrece El País de las reacciones en toda España contra ETA cuenta, entre otras cosas, que el alcalde socialista de Santiago de Compostela, Xosé Sánchez Bugallo, percibe la ceguera que nubla la vista del PNV y EA: «El alcalde de Santiago (...) afirmó ante cientos de conciudadanos en la plaza del Obradoiro que espera que “el último asesinato cruel de ETA abra definitivamente los ojos” a las opciones políticas que mantienen pactos “incongruentes” con los que se abstienen de denunciar “clara y tajantemente” los asesinatos. Y advirtió a la banda de que las concentraciones demuestran la “firme resistencia contra el fascismo”».

Peridis, el dibujante de El País, publica dos viñetas tremendas: en ambas aparecen unos cuantos vascos agrupados alrededor de Arzalluz, que sostiene una boina enorme a modo de paraguas que los cobija a todos. Dice Arzalluz: «No sé de qué se quejan porque les maten un poco. No tienen más que hacerse nacionalistas y ponerse bajo nuestra protección». Y uno de los cobijados comenta: «El paraguas de Xabier es misericordioso». Gangsterismo puro se llama esta figura.

El laberinto vasco
Pablo Sebastián La Estrella 2 Agosto 2000

Todo parece indicar que la gran escalada de ETA pretende favorecer dos cosas en las que, curiosamente y de forma manifiestamente opuesta a la estrategia de ETA (y con sus respectivas maneras, una sangrienta y otra democrática de actuar), coinciden con algunos de los objetivos políticos el PP, y puede que a partir de ahora también de los del PSOE por culpa de los últimos atentados. Se trata de provocar en el País Vasco dos frentes políticos: nacionalista y españolista. y, en su defecto, la ruptura del PNV con dos alas: el duro de los halcones del Pacto de Estella, y el PNV de las palomas en favor de la ruptura de ese Pacto bajo presión del gobierno de Madrid.

El PNV debió romper con Estella, o con EH y HB al día siguiente de que ETA, tras el fin de la tregua, reanudara sus atentados. Pero no lo hizo y siguió con la esperanza de volver a la tregua y de conseguir la ruptura de EH/HB, mediante la condena de la violencia por parte de Otegui y los suyos, lo que tampoco consiguió, entre otras cosas porque Otegui está muy quemado desde la salida de la cárcel de la mesa de HB y desde el fin de la tregua. Y esta tardanza del PNV a la hora de romper con HB (similar al baile de Eusko Alkartasuna) está ayudando a la formación de los frentes políticos.

No le falta razón política al PP en su presión al PNV, pero sus maneras de pedir a Arzallus que se vaya de su partido y a Ibarretxe que se vaya de su gobierno no son ni políticas ni eficaces. Mas bien parecen pretender que nada se mueva para cocer a fuego lento a ambos dirigentes, a sabiendas que ETA no frenará en su escalada infernal.

Ahora el PP aumenta la presión sobre el PSOE para evitar que el PSOE pacte con EA y PNV un nuevo gobierno en Euskadi, y que el PP quede muy a la derecha y fuera de este pacto. Algo que tampoco quieren los de ETA porque el pacto del PNV con el PSOE impide la creación del frente nacionalista con el que sueña ETA, de ahí el último crimen de la banda contra un dirigente del PSOE.

Otra consecuencia de la tensión actual sería la ruptura del PNV de manera que los halcones se quedaran en el Pacto de Estella y las palomas se fueran hacia la Mesa de Madrid, por ejemplo. En ese caso los de ETA habrían conseguido agrandar su espacio social, lo que no es buena noticia para los demócratas.

La pregunta, en el momento actual, es la de ¿como conseguir el regreso del PNV al marco democrático e institucional previo al Pacto de Estella? No sólo con la ruptura con el entorno político  de ETA sino también con su regreso al marco del Estatuto de Guernica y al ámbito constitucional. En esa difícil labor tiene un papel importante el PSOE. Un partido que siente más la cuestión federal y que cuenta en sus filas con la poderosa federación catalana (la presencia de Pascual Maragall en la ultima manifestación de San Sebastián, fue un gesto muy especial).

El laberinto vasco sigue, pues, indescifrable y va a necesitar dosis de dolor, de paciencia y audacia por parte de los actores políticos de los que tanto espera la sociedad. Veremos como van las cosas y como discurre el verano. Un tiempo de descanso -si ETA lo permite- en el que todos líderes políticos implicados deberían de actuar y de parlamentar en pos de la unidad de todos ellos, frente a ETA y desde dentro del Estatuto y en el marco constitucional.

Y veremos, también, cuales son las medidas que adopta el gobierno de Aznar y que nos había anunciado y cual es la actitud del nuevo líder del PSOE, Rodríguez Zapatero. Ayer monseñor Uriarte pedía dialogo, pero Redondo Terreros desde el PSOE vasco pedía elecciones anticipadas recuperando una vieja estrategia que el PP acababa de enterrar. ¿Dónde estamos? Sólo ETA parece saber donde está.

Deporte, política y nacionalismo
Editorial La Razón 2 Agosto 2000

El problema de la legislación de determinadas Autonomías no estriba únicamente en su deseo de acometer aquellas competencias que están previstas por el ordenamiento legal, ya sea en la Constitución o en los Estatutos (que, como está establecido, son parte del cuerpo constitucional). El problema está en que esas Comuniodades Autónomas se encuentran en una persecución permanente de fisuras en el cuerpo constitucional para aprovecharlas y ampliar hasta la desfiguración las previsiones tácitamente planteadas por los fundadores del ordenamiento legal de la Democracia.

    Esta permanente tensión reivindicativa es difícil de sostener desde el punto de vista de la estabilidad política. Plantea un pulso sostenido, tras el que subyace el inconfesado (otras veces palmario) deseo de constituir de las partes del Estado un todo estatal. Es en esa perspectiva donde debe analizarse la última iniciativa de la Generalitat de Cataluña al refundir e impulsar la legislación deportiva en la Comunidad con la evidente intención de proyectar las selecciones deportivas regionales a un terreno «supraautonómico». O, por decirlo sin eufemismos, internacionalizarlas e independizarlas de las selecciones nacionales españolas.

    Como es habitual, el camino que emprende el gobierno nacionalista catalán es más sutil que su homólogo vasco, por lo que suaviza los términos de su ley, con objeto de que no sufra sanción de inconstitucionalidad ante el correspondiente recurso del Gobierno de la Nación. Pero aunque vista de seda el proyecto, la realidad es que lo que el Gobierno Pujol persigue es segregar el deporte catalán del conjunto del español, con las connotaciones simbólicas que este hecho tendría.

    Lo simbólico es, precisamente, la parte del león de la batalla permanente del nacionalismo. Se trata de rebajar hasta hacer irreconocible la identidad de la Nación española, de forma que permanezca únicamente como un cúmulo informe de personalidades diferenciadas. Esas personalidades (las nacionalidades) serían las reales, y el conjunto, un mero ente administrativo abstracto.

    Pero el nacionalismo olvida algún pequeño detalle. Para empezar, la historia común prolongada durante siglos. Y, para continuar, el statu quo internacional que se ha establecido trabajosamente y que ahora tiene unas reglas que dotan a las naciones desarrolladas de estabilidad.

    Los nacionalistas catalanes quieren recrear las reglas del juego, también con el deporte. Pero olvidan lo fundamental. Sus selecciones deportivas son partes de un todo, y pueden competir con otras partes. Lo que no es posible es que una parte compita simultáneamente con el todo. En el sueño nacionalista está un partido de fútbol entre Cataluña y España. Pero es metafísicamente imposible que España compita con una parte de sí misma.

'Maketos' y moros
JUAN ARANZADI El País 2 Agosto 2000

Maketo es el término despectivo con el que Sabino Arana y los nacionalistas vascos de la primera mitad del siglo XX designaban a los numerosos inmigrantes atraídos al País Vasco por una acelerada y brutal industrialización. Mejor dicho, se llamaba maketos a los inmigrantes pobres, a los trabajadores de otras regiones de España que llegaron masivamente para ser explotados de forma inmisericorde por la burguesía vasca, pues nadie llamó nunca maketos a los europeos ricos que, al amparo del mismo proceso de desarrollo capitalista, se establecieron en tierra vasca y estrecharon vínculos empresariales y familiares con los nuevos ricos nativos de inmaculado apellido euskérico.

La ideología del nacionalismo vasco anterior a la guerra civil postulaba que la diferencia entre vascos y maketos era de carácter racial: para Sabino Arana, la "invasión maketa" amenazaba la pureza racial, religiosa y moral del pueblo vasco, que necesitaba, para poder preservarla, la independencia política que supuestamente había tenido hasta la abolición de los Fueros. La derrota del nazismo y el consiguiente descrédito político y científico del racismo y de las teorías raciales silenció, tras la Segunda Guerra Mundial, las pasadas apelaciones abertzales a una supuesta raza vasca diferenciada desde la prehistoria hasta hoy, hizo pasar a primer plano los planteamientos etnistas que enfatizaban y exageraban las diferencias lingüísticas y culturales entre euskaldunes y "españoles" y difuminó la inicial maketofobia racista bajo un antiespañolismo de carácter étnico-político. Aunque todavía reaparezcan ocasionalmente --bajo la cobertura científica de ambiguos y muy discutibles estudios de ciertos sociobiólogos y genetistas de poblaciones--confusas referencias al Rh negativo y a otras supuestas diferencias genéticas de los vascos--, lo cierto es que raza y racismo han dejado de ser hace tiempo ingredientes ideológicos importantes del nacionalismo vasco. Lo cual no priva de interés a la reflexión sobre la genealogía del racismo sabiniano y de la figura del maketo como paradigma del "otro" para el nacionalismo vasco. Pues esa reflexión sobre los orígenes del maketo puede depararle una sorpresa a quien se indigna contra el racismo o el etnismo abertzale desde posiciones acríticas con el nacionalismo español. Suele creerse que el racismo ideológico-político (es decir, la discriminación jerarquizadora, en el terreno social y legal, entre distintos grupos humanos en virtud de sus supuestas características biológicas distintivas, supuestamente correlacionadas con sus capacidades intelectuales y morales) remite siempre necesariamente a teorías previas de carácter científico o pseudocientífico que constituyen su fundamento ideológico. El caso del racismo vasco, entre otros muchos que no vienen al caso, desmiente esa presunción y muestra que, de modo análogo a cómo son los nacionalismos los que crean las naciones (que no preexisten a aquellos), es el racismo el que crea las razas, unas razas que sólo llegan a adquirir reconocimiento científico como resultado a posteriori de la legitimación ideológica de una previa discriminación étnica.

Mucho antes de que Telesforo de Aranzadi ofreciera cobertura arqueológica, prehistórica y craneométrica a la "raza vasca" como descendiente in situ de la "raza pirenaica"; mucho antes de que una legión de antropólogos físicos europeos especularan sobre sus misteriosos orígenes y características; mucho antes de que Sabino Arana, sin conocimiento ni preocupación alguna por esos estudios antropológicos, fundamentara su ideología nacionalista sobre la raza y la religión de los vascos, la raza vasca era ya un constructor ideológico que había ido adquiriendo realidad social efectiva en el País Vasco desde el siglo XVI en virtud de una legislación foral que incluía algo muy parecido a una "ley de extranjería " calificada por Caro Baroja como "anticipo de leyes racistas". Tanto en Vizcaya y Guipúzcoa como en varias zonas de Álava y Navarra que conquistaron durante los siglos XV-XVI la hidalguía colectiva de todos sus pobladores, con los privilegios "igualitarios" consiguientes, se produjo un doble y complementario proceso socio-económico e ideológico. Las condiciones ecológico-demográficas y la estructura socio-económica del País Vasco durante el Antiguo Régimen hicieron que la sociedad vasca fuera durante cuatro siglos una sociedad cerrada, condenada a una fuerte emigración y decidida a conservar su precaria cohesión y su privilegiada situación en el marco de la monarquía española mediante el expeditivo procedimiento de impedir el establecimiento en su territorio de quien fuera "extranjero", es decir de quien no fuera hidalgo, cristiano viejo y limpio de sangre, como todos los vascos lo eran según la legislación foral. Para los ideólogos del particularismo foral vasco, hidalguía colectiva equivalía a nobleza universal: el fundamento ideológico de que todos los vascos eran nobles era la postulación de su común genealogía desde Túbal, primer poblador de España, de quien toda nobleza procedía, y el modo de probar esa genealogía hidalga era probar la descendencia de una Casa-Solar en tierra vasca, puesto que en ella todos los Solares eran nobles. La consecuencia, muy pronto sacada por los apologistas de los Fueros y de la nobleza universal vasca, no podía ser otra que la categorización del territorio vasco como un único Solar reivindicado como el origen de un único linaje, de una sola "gran familia" o de una sola parentela: en definitiva, como el suelo originario y nutricio de una comunidad de individuos y grupos vinculados entre sí por su descendencia de un tronco genealógico común, es decir, de una raza autóctona. Ése y no otro es el origen social e ideológico de la "misteriosa" raza vasca. Cuyo "otro" frente al cual se define aparece claramente dibujado en el modo como la legislación foral especifica las características del "extranjero" al que prohibe instalarse en tierra vasca: el "otro" es aquel que no puede probar la limpieza de sangre que a todo vasco se le presupone por el mero hecho de haber nacido en tierra vasca; es decir, aquel que no puede probar su condición de cristiano viejo y resulta sospechoso de tener mezcla de sangre mora o judía, es decir, de pertenecer a una raza impura. Ésa y no otra es la genealogía de la figura del maketo: el moro y el judío (y por derivación, el español nacido fuera del País Vasco, en tanto que sospechoso de tener sangre mora o judía y de no ser por tanto ni noble ni cristiano viejo ni limpio de sangre).

Lo que hicieron los vascos de los siglos XVI a XIX fue convertir en criterio de discriminación étnica lo que para el resto de los españoles era un criterio estamental de jerarquización social: la posesión de nobleza, la probanza de hidalguía. Y las implicaciones racistas de la legislación foral que sancionaba esa temprana discriminación étnica entre vascos y no vascos no eran sino una derivación del fundamentalismo católico-racista, antisemita y antimusulmán, en cuyo marco surgió y se desarrolló, desde los Reyes Católicos hasta el franquismo, la identidad nacional española. La etnicidad española, la autoconciencia diferencial de la nacionalidad española tiene sus raíces en el mito de la Reconquista cristiana frente al islam "invasor" y en la unificación político-religiosa del pueblo español bajo una Monarquía Imperial Cristiana sobre la base de un nacional-catolicismo xenófobo, excluyente de moros y judíos. En España, cuya unidad y cohesión nacional se cimentó inicialmente sobre la expulsión de los judíos y moriscos, el antisemitismo y, sobre todo, la configuración del moro (tanto el árabe como el musulmán) como el "otro" paradigmático y el enemigo eterno, han sido siempre ingredientes básicos, más o menos dormidos o despiertos, de la identidad nacional.

Y hasta el siglo XIX, hasta que la abolición foral, la industrialización y la emigración transformaron radicalmente la sociedad vasca, la etnicidad vasca no era sino españolidad al cuadrado: tan españoles eran los vascos (tan hidalgos, tan viejos cristianos, tan puros de sangre, tan libres de mezcla con moros o judíos) que hasta los españoles no vascos les resultaban sospechosos de impureza y se les impedía por ello instalarse en tierra vasca.

Hasta que la supresión de esa "ley de extranjería" racista que eran los Fueros permitió la libre instalación de españoles "impuros " en tierra vasca y provocó que los tradicionalistas vascos, convertidos en nacionalistas antiespañoles, estigmatizaran esa emigración como "invasión maketa", causante del aumento de criminalidad, la degeneración moral y el incremento de conflictividad en la sociedad vasca. Unas quejas que vuelven a oírse un siglo después en España, pero referidas ahora a moros, negros y demás extranjeros pobres, y salidas de bocas de españoles cuyos parientes quizá fueron estigmatizados, hace sólo una o dos generaciones, como maketos en el País Vasco. La reciente coincidencia de las declaraciones de Arzalluz sobre los "emigrantes", del pogrom racista de El Ejido contra los moros de origen marroquí y del incremento de la xenofobia en la Ley de Extranjería, sugieren que el común síndrome racista de nacionalistas vascos y nacionalistas españoles no es, en modo alguno, cosa del pasado.

Juan Aranzadi es escritor y profesor de Antropología de la UNED.

En complicidad con ETA
Por Enrique de Diego Libertad Digital 2 Agosto 2000

Según la máxima periodística que concede especial relevancia a lo novedoso, extraño y fuera de lo común, una de las noticias más destacadas sería que la ertzantza detuviera a un terrorista de ETA. La cuestión es de tal gravedad que casi ha terminado por considerarse normal. Incluso la polémica suele situarse en que el Ministerio del Interior no informa a la Consejería del gremio del gobierno vasco. ¿Para qué?

Esta inhibición de la ertzantza no es la consecuencia ni de la falta de medios ni de la falta de profesionalidad de sus miembros, sino de órdenes políticas emanadas del gobierno vasco y de la ejecutiva del PNV. Los sindicatos de la ertzantza han denunciado reiteradamente la existencia de esa consignas de inhibición para “no entorpecer el proceso de paz”. Eufemismo, cuya traducción más directa es no entorpecer la labor de los etarras y de los escuadristas de la “kale Borroka”. Y cuya consecuencia directa es dejar a los constitucionalistas desprotegidos e indefensos a merced de la violencia. El gobierno vasco participa en la sustancial restricción a la libertad que padecen los constitucionalistas, con patente riesgo para su vida.

Entre los fracasos del PNV uno de los más abrumadores es el del orden público, cojo partido de orden y vertebrador. Cualquier pacto político de los partidos democráticos pasa por que la policía autonómica imponga el imperio de la ley en las calles del País Vasco, como es su misión. Para eso cobran, ellos, sus mandos y los políticos nacionalistas que les embridan. Para eso pagan sus impuestos los constitucionalistas que sufren persecución, coacción y muerte. Salvo que esta inhibición, lamentada incluso por los sindicatos de la ertzantza, sea una mafiosa contrapartida al matonismo nacionalista. La solución policial es imprescindible: hay que detener a los asesinos y proteger a las posibles víctimas.

La pretendida equidistancia de Xavier Arzalluz es inmoral. Falsa porque no existe el punto medio de la virtud aristotélica entre la víctima y el verdugo. Y notoriamente contraria a la ética, porque Arzalluz y su partido tienen un pacto con los terroristas a través de su brazo político que, entre otras cosas, les inmuniza como objetivos de terror y señala a los demás como víctimas. Hacer política constitucionalista en Euzkadi es hoy una heroicidad. De que la normalidad no exista viven Ibarretxe y los cargos del PNV.

No hay salida inconstitucional
Editorial La Estrella 2 Agosto 2000

Desde que el nuevo secretario general del PSOE, José Luis Zapatero, se avino con el jefe del Gobierno, José María Aznar, a trabajar conjuntamente en favor de la solución del problema vasco -que es tanto como decir en favor de su pacificación social- se extiende cada día más la impresión de que la naciente "alianza" de los partidos de ámbito nacional está abriendo, al fin, un camino. Todos los síntomas permiten intuir que el objetivo a batir es ETA mediante una estrecha colaboración de los partidos y grupos democráticos y sobre la base de un sólido espíritu de reconocimiento de los derechos humanos dentro del actual marco constitucional. A las conversaciones ya iniciadas entre los líderes del PP y del PSOE, siguen esta semana las anunciadas conversaciones entre el jefe del Gobierno vasco, Juan José Ibarretxe, y el secretario general de los socialistas vascos, Nicolás Redondo Terreros, quien, para dar pistas sobre el signo de los futuros contactos, ha declarado que "no hay salida fuera de la Constitución".

En Azpeitia, con ocasión de la festividad de San Ignacio de Loyola, el jefe del Gobierno vasco, Juan José Ibarretxe, ha dado también a entender que los demócratas tienen que estar unidos, sin fisuras, contra la violencia. Su actitud de rechazo contra ETA parece menos matizada que en otras ocasiones por los tradicionales toques de  ambigüedad, lo que permite considerar la posibilidad de que, en medio de la actual carrera del terror emprendida por la banda terrorista, esté naciendo en efecto un nuevo espíritu de diálogo. Parece seguro que desde los partidos de ámbito nacional, PSOE y PP, se va a ir en los próximos días a buscar fórmulas de encuentro mútuo con la idea de impedir todo amago de marginación del nacionalismo democrático, y  siempre en el respeto de las relaciones institucionales y constitucionales.

Por mucho que, desde el PNV, sus dirigentes -Arzallus y Anasagasti- insistan en que ETA y PP se complementan en el proyecto de destruir al PNV, lo más correcto, por el contrario, en estos momentos es, en función de estos síntomas de contactos, pronosticar el nacimiento de un nuevo tiempo de diálogo y de comprensión que salve al PNV de esta ofensiva de ETA y garantice su integración en el grupo de partidos democráticos con cuyo entendimiento es únicamente posible llevar la paz al País Vasco. Frente a la impresión de que ETA está intentando, en efecto, crear serios problemas en el seno del PNV, se generaliza, por tanto, la otra impresión de que iniciativas como la capitaneada por Zapatero y Aznar contribuirán a garantizar al nacionalismo democrático los espacios que le correspondan en el diálogo general.

¿Condenados a matar?
Carlos SEMPRÚN MAURA La Razón 2 Agosto 2000

La nueva oleada de crímenes y atentados de Eta ha provocado una nueva oleada de infamias. Bueno, lo de nuevo es relativo, más valdría decir recientes. Como siempre Eta ha matado cobardemente, tiros en la nuca, coches bomba ante almacenes, bombas-lapa en coches para asesinar a políticos y a sus familias, que no siempre, menos mal, han logrado sus objetivos. Matan a quien sea, diputados y concejales del PP o del PSOE, transeúntes, clientes de almacenes, vascos partidarios de la paz... Matan en donde sea, en el País Vasco, en Málaga, en Soria, como ayer en Barcelona y mañana en cualquier otro lugar. Además, como lo señalaba certeramente Javier Marías no hace mucho, no sólo asesinan, sino que escriben, telefonean y pintan la casa del muerto para insultarle: «¡Que te jodan! ¡Cabrón! ¡Asesino!» Y ¡lo han matado! Este delirio de muerte supera cualquier razonamiento político y cualquier razonamiento a secas. Y, sin embargo, hay gente en la dirección actual del PNV que declara que la culpa la tiene el Gobierno debido a su mala política, únicamente «policial». Pero, vamos a ver ¿quién ha roto la tregua: el Gobierno o Eta? Y desde la oposición, desde Carrillo o Solé Tura o Anguita, se acusa al Gobierno y al PP.

Otros, tienen la caradura de condenar los asesinatos, pero no a los asesinos de Eta. Pobrecitos, estarían condenados a matar... ¡El colmo! Incluso desde el Congreso del PSOE, reunido para saber a quién le toca el gordo (fue Zapatero, allá ellos), pero nada más, porque ¿a ver dónde están las ideas, las propuestas, las alternativas, el programa? Pues, recordaré dos cosas a los socialistas, en relación con la tragedia vasca. La primera, discutible tal vez y discutida en todo caso, pero nada monstruosa, a mi entender, es que fue Enrique Múgica, ministro de Justicia, quien tomó la iniciativa de separar a los presos etarras en muy distintas cárceles. Y la segunda, la tremenda segunda, que ni la Justicia, ni la moral, ni la política, han zanjado aún, es aquello de los GAL, esos crímenes que tanto favorecieron a Eta. Es lógico y muy humano, que vitoreen a José Asenjo, que acaba de escapar milagrosamente a un atentado de Eta, con su mujer y su hija, además, pero ello no constituye una alternativa política, para avanzar hacia una solución pacífica en el País Vasco. 

Ante tanta infamia expresada y tanta hipocresía, me pregunto si, en el fondo, no celebran estos atentados, porque plantean graves y evidentes problemas al Gobierno. Con lo cual se harían, política y moralmente cómplices de dichos atentados. No estoy diciendo, en absoluto, que debido a los crímenes de Eta haya que cerrar ciegamente filas en torno al Gobierno y no criticar ninguno de los diferentes aspectos de su actividad gubernamental, sería absurdo. Pero, ante tal delirio de muerte, lo mínimo que se puede pedir a la oposición es que presenten alternativas políticas coherentes y realistas. No vamos a aceptar, por ejemplo, que contra su voluntad expresada en las urnas, Navarra o el País Vasco francés sean anexionados, porque así lo desea una minoría, que por importante que sea, es minoría de nacionalistas vascos. Ni aceptar la utilización chantajista de los crímenes de Eta. 

Pero el problema es de tal gravedad que supera las competencias del Gobierno, es toda la ciudadanía, empezando por los vascos, quien debe movilizarse por la paz, para arrinconar a los terroristas, para darles a entender que su terror no conduce a ninguna parte, sólo a matar inocentes. Son los navarros, en primer lugar, quienes tienen el derecho y el deber de afirmar que no son vascos, y que no se van a convertir en vascos, mediante el terror. Todo eso ya está dicho, mediante elecciones, manifestaciones campañas de prensa, el Foro Ermua, etcétera. Me parece imprescindible mantenerlo y ampliarlo, hasta en el seno de las propias familias vascas, en donde tan a menudo hay tres peneuvistas y un etarra, o simpatizante, pues hay que discutir y convencer en el seno de las familias, como en los Ayuntamientos, en todas partes. Claro, en las familias y núcleos socialistas y populares las cosas son distintas.

    Hay un aspecto también importante, y del que muy poco se habla, y es la necesidad de realizar una campaña de explicaciones fuera de España, concretamente en Europa. No nos llamemos a engaño, el nacionalismo vasco, en general, y Eta, en particular, gozan de muchas más simpatías de lo que se cree en España. Yo, desde París, lo constato a diario. Incluso cuando informan de los recientes atentados, muchas veces intentan justificarlos o «explicarlos»: pobrecitos están condenados a matar... Estoy harto de escuchar por radio y televisión las denuncias ante las torturas que sufrirían los presos etarras, la prohibición del vasco en sus escuelas, la dureza sectaria del Gobierno Aznar, una sarta de mentiras que parecen inspiradas por los propios etarras, y a veces lo son. 

No me refiero a la colaboración policial franco-española, sino a la necesidad de librar batalla por la verdad. El Gobierno, los erurodiputados, las embajadas, pero también, a nuestro nivel, los españoles que vivimos en el extranjero, tenemos que librar esa batalla. Convenceremos o no, pero no podemos contentarnos con que Mayor se entreviste con Chevenement. El terreno de esta batalla es obvio: la Europa, que a trancas y barrancas, se pretende construir, será la Europa de los derechos humanos, o será un monstruo más, y el terrorismo no forma parte de los derechos humanos, ni la anexión por la violencia de otros pueblos. La autonomía, en cambio, sí, a condición de que se decida democráticamente. La meta de la construcción europea es unir a los pueblos y no dividirlos. Por lo tanto, hay que hacer todo lo posible para que la repulsa al terrorismo no sea únicamente la voluntad de la mayoría de los españoles, sino también de la mayoría de los europeos, y que se exprese claramente. El terrorismo no tiene cabida ni en España, ni en Europa. Desde luego, no se trata únicamente de Eta, pero también, y ésta es una batalla ciudadana.

«El nacionalismo pide pluralidad al Estado y la niega donde gobierna»
SANTANDER. Pablo Hernández ABC  2 Agosto 2000

El catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Deusto Fernando García de Cortázar analizó en la UIMP las características de los discursos de Rey durante el curso «De Felipe V a Juan Carlos I: tres siglos en el camino hacia la modernidad». Repasó para ABC la función de estos discursos y algunas cuestiones candentes de la relación del nacionalismo con la Historia.

-¿En qué limites cree que se debe mover el Rey en sus discursos?

— Hay dos grandes etapas. Hasta la Constitución, él va despojándosede los poderes que tiene y va describiendo el sistema parlamentario que va a ser realidad después. Luego, en la Monarquía parlamentaria, lo que hace es exponer con un acento personal las opiniones del Gobierno.

— ¿Se han dado polémicas a raíz de esos límites?

— En caso de conflicto entre el Rey y el Gobierno ¿qué debe preponderar? En general, los constitucionalistas piensan que quizá no convenga regularlo porque la experiencia de estos veinticinco años no ha sido mala y el Ejecutivo jamás ha planteado problemas al Rey.

— Sobre el nacionalismo Kamen decía ayer que la mala fama de Felipe V no tenía fundamento histórico. ¿Es el de este Rey un caso único?

— Sería estupendo que el pluralismo que la Constitución se impone también fuera norma en las Comunidades Autónomas gobernadas por nacionalistas, pero ocurre lo contrario; el nacionalismo que está en el poder. el vasco y el catalán, pide pluralidad al Estado pero la niegan donde gobierna e incluso aplasta la disidencia. En lugar de interpretar la disidencia como algo rico que mejora la convivencia y la política, lo tratan como algo a eliminar. Bajo ese punto de vista, poco han fomentado una visión plural de sus propias Comunidades, sino que han dado la visión oficial de determinados actos. Entre ellos, la figura de Felipe V tiene una lectura oficial desde el nacionalismo catalán que se ha querido imponer y en buena medida se ha logrado.

— ¿Hasta que punto está distorsionada esta visión?

— Para hablar de la grandeza de Cataluña habría que remontarse a la Edad Media, con el siglo de oro de las letras y las artes catalanas. Sin embargo, el renacimiento industrial de Cataluña va a venir en el momento que van a poder comercial con América, que era privilegio de la Corona de Castilla y, precisamente por su inclusión dentro de España, le van a permitir realizarlo y, en cierta medida, acumular un capital que le va a ser fundamental para la gran industrialización del siglo XIX, y para el gran progreso de la historia contemporánea de Cataluña. Es decir, a Cataluña le viene muy bien lo que hace Felipe V.

— El nacionalismo ¿manipula la historia con fines políticos?

— La historia siempre ha sido una materia fácilmente manipulable y sobre todo desde los nacionalismos. Las naciones tratan de afirmarse a través de la historia, que está muchas veces mitificada, basada en un relato mítico, pero que es muy operativo en tanto que consigue esa especie de comunidad en torno a un pasado que es en definitiva el origen de la nación.

— Usted que es vasco y ya ha alertado en ocasiones sobre los nacionalismos, ¿cómo ve la situación en el País Vasco?

— El «euskobarómetro» acaba de hacer gráfico algo que ya sabíamos todos los vascos, la absoluta falta de libertad de todos nosotros. No se vive en una sociedad libre sino atemorizada y, en buena medida, encanallada. Yo creo que el problema del terrorismo es que no sólo niega las libertades, sino que probablemente crea un síndrome de Estocolmo, hace turbar el juicio y hace que a veces uno se ponga del lado de los asesinos y no de las víctimas. Creo que el Gobierno vasco debía ponerse más del lado de los que sufren y no hacer esas declaraciones que van contra cualquier sentimiento ético. Se trata de un desbordamiento moral y ético en el cual son culpables algunos partidos que se llaman democráticos. Habría que responsabilizar mucho más a todos los que nos toca ese desbordamiento. Se trata de una lucha clara contra el totalitarismo y una defensa de la libertad, en la cual se están escribiendo páginas heróicas de muchos ciudadanos vascos que debían ser presentados como ejemplos morales.

— ¿Cómo se podría paliar ese desbordamiento ético?

— Yo creo que la educación debía desempeñar esa función y desde las instancias nacionalistas no les preocupa eso, les preocupa la «construcción nacional», mucho más que la construcción de una sociedad pacífica, tolerante.

Los nacionalismos, en primera
Por Germán Yanke El Mundo 2 Agosto 2000

Los nacionalismos -el catalán y el vasco- aparecen hoy en las portadas de los periódicos. Para algunas cosas, y a pesar de las páginas especiales de verano, no hay vacaciones.

País Vasco

«EH obtiene planos municipales de trece sedes militares y policiales de Bilbao", se lee en la portada de EL MUNDO. El editorialista de este periódico afirma que no se trata de pedir al PNV, que gobierna en la capital vizcaína, incumpla la ley -fue un concejal de EH quien pidió la información urbanística- pero apunta dos consideraciones. La primera, que se debe comunicar a la Ertzaintza y a la Junta de Seguridad lo que se ha entregado a EH. La segunda, que se debían haber agotado todas las posibilidades además de tratar de neutralizar el uso indebido que EH pueda hacer de los documentos haciendo pública la petición y propiciando un debate social. Pero es un dato más en la política vasca.

ABC y Libertad Digital coinciden en destacar unas declaraciones de Nicolás Redondo en las que manifiesta que la incapacidad de Ibarretxe conduce a un adelanto electoral en el País Vasco. También hablaron ayer el obispo de San Sebastián y el ‘lehendakari’ en la celebración del día de San Ignacio. Con mala intención, y con error incluido, Diario 16 titula en primera que «el obispo de Bilbao pide diálogo con ETA y Rouco aboga por rezar». No era exactamente con ETA, además.

EL MUNDO, en una de sus impresiones, se refiere a la mitificación del diálogo: «hay que tener en cuenta que muchos de los que piden diálogo utilizan esa palabra como un eufemismo de lo que realmente quieren, que no es otra cosa que concesiones a ETA». Este diario aporta un apunte de la reunión del lunes entre representantes del PSOE y del Gobierno: «Mayor augura a los líderes del PSOE unos meses duros con más atentados de ETA».

En El Correo, como tema de apertura, se lee lo siguiente: «Los empresarios presionan a PNV y PP para acercar posturas sobre la paz» El Correo cuenta, además, que ETA recurrió a traficantes alemanes para comprar armas durante la tregua.

Cataluña
Dejemos, aunque sea por poco tiempo, el «tema vasco». La Razón y ABC abren sus ediciones de hoy con «pulsos» de la Generalitat al Gobierno. En La Razón, el pulso es la aprobación de un decreto para fomentar la participación de las selecciones catalanas en competiciones internacionales, a pesar de estar pendiente de resolución un recurso del Gobierno sobre la materia.

En ABC, bajo una fotografía del consejero de Economía de la Generalitat, el titular dice que «Artur Mas, delfín de Pujol, reclama 'independencia' fiscal». El principal editorial de ABC comenta una encuesta hecha pública sobre la Generalitat que "más se antoja una herramienta para ilustrar determinadas acciones gubernamentales". El panorama es benéfico y el 68% a favor de que el dinero recaudado en Cataluña se quede íntegramente en Cataluña sirve para que Mas comience la campaña para reformar la financiación autonómica. Al editorialista no le parece el mejor modo de hacerlo.

La vida sigue
Para Villalonga, que hoy podrá conocer quizá la resolución de la CNMV sobre su caso (aparece hoy en las portadas de La Gaceta de los Negocios y La Razón). Para George Clooney que, según ABC, desata una «Tormenta Perfecta» en Barcelona. Para Chirac, del que EL MUNDO destaca que los verdes quieren su procesamiento y La razón que «no tolerará que Córcega rompa la unidad de Francia».

Para los asturianos también, a pesar de los líos: «nuevo pacto de guerristas y PP para reponer en Cajastur al presidente que depuso Areces». Para la Bolsa, que se «despierta» con los rumores de OPAS y adquisiciones de empresas (La gaceta de los Negocios). Y para los motoristas de Málaga: «El Ayuntamiento empezó a confiscar ayer las motos de quienes conducen sin casco»

german.yanke@el-mundo.es

El PSOE transmite al Gobierno su apoyo a la estrategia contra ETA pero no frente al PNV
En la reunión celebrada en Interior, populares y socialistas acuerdan reforzar las medidas policiales
JAVIER CASQUEIRO, Madrid El País 2 Agosto 2000

El Gobierno y el PSOE han pactado, en una reunión celebrada en el Ministerio del Interior la noche del lunes, trasladar a la sociedad española un mensaje de "firmeza y apoyo" mutuo en la estrategia a seguir frente a la violencia terrorista de ETA. Los cinco interlocutores que participaron en la cena, de 21.30 a 2 de la madrugada, también reafirmaron su confianza en los cuerpos de seguridad del Estado, a los que se dotará de más medios. Pero la delegación socialista aprovechó para expresar al Ejecutivo, de forma sincera, sus discrepancias. El primer partido de la oposición no comparte, sobre todo, la estrategia del Gobierno y el PP de acorralamiento al PNV, una formación que el PSOE quiere recuperar para la "unidad democrática".

El ministro del Interior, Jaime Mayor, futuro candidato a lehendakari, invitó a cenar en su departamento a los interlocutores del PSOE en asuntos de terrorismo. Mayor estuvo arropado en la parte gubernamental por el secretario general de Presidencia del Gobierno, Francisco Javier Zarzalejos, que fue en su día uno los interlocutores nombrados por José María Aznar para dialogar con ETA durante la tregua.

Por la delegación socialista acudieron el secretario general del PSE y también aspirante a lehendakari, Nicolás Redondo; el ex ministro de Presidencia, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el futuro portavoz parlamentario en el Congreso, Jesús Caldera, persona de confianza del nuevo secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero.

La cena se prolongó desde las nueve y media de la noche del lunes hasta las dos de la madrugada del martes. El peso del diálogo por parte del Gobierno lo encauzó Mayor. Hubo una conexión fácil, cada vez es más frecuente en estos contactos bilaterales. Oficialmente apenas se transmitió que esta reunión venía a desarrollar, con la misma buena sintonía, la primera entrevista que mantuvieron en La Moncloa, el pasado miércoles, el presidente del Gobierno y Rodríguez Zapatero.

Uno de los interlocutores más experimentados presentes en la cita subrayó que la charla fue "franca y sincera" y admitió que durante la misma se pusieron sobre la mesa todos los asuntos, incluso aquellos en los que el Gobierno y el PSOE mantienen serias discrepancias.

El Ejecutivo no expresó al PSOE ninguna oferta concreta. Ambas comitivas se limitaron a hacer un repaso general sobre la situación en Euskadi desde prácticamente todos los ángulos posibles. Hablaron también de reforzar las medidas de seguridad para los cargos electos del PP y el PSOE.

La ofensiva de terror emprendida por ETA -la banda ha cometido ya siete asesinatos desde la ruptura de la tregua- fue objeto de especial debate. Se constató, como primer acuerdo de partida, que tanto el Gobierno como el principal partido de la oposición deben trasladar a la sociedad que en este asunto no hay matices ni divergencias. A ambos les une la voluntad inequívoca de no ceder jamás al chantaje armado de la banda.

También se concluyó que es procedente dejar bien sentado un respaldo importante y público de ambos partidos a la entrega de las fuerzas de seguridad del Estado. Tanto desde el Gobierno como desde el PSOE se acepta que hay que mejorar la eficacia y los medios con los que trabajan estos cuerpos policiales. No hay reproches a su actuación. Al contrario. El PSOE, eso sí, concede en este ámbito al Gobierno cobertura para que haga posible que la lucha contra ETA mejore cuanto antes.

Las palabras de Aznar
Los portavoces gubernamentales no precisaron a sus interlocutores las actuaciones que el Gobierno podría tener en estudio para propinar un duro golpe a ETA, como insinuó Aznar el sábado en San Sebastián tras acudir a la capilla ardiente de Juan María Jáuregui, el ex gobernador socialista asesinado por dos pistoleros. Los socialistas están desconcertados por el sentido de la advertencia que hizo Aznar a la banda y a su entorno. Interpretan que, al anunciar que los terroristas tendrán "muy pronto" motivos de preocupación, el presidente, en realidad, sólo quería comunicar sus deseos de ánimo ante un momento tan crítico.

En cualquier caso, los representantes socialistas sí extrajeron la conclusión clara de que el Gobierno no comparte la propuesta lanzada el día anterior por el presidente del PP del País Vasco, Carlos Iturgaiz, sobre la posibilidad de pactar una reforma del Código Penal para que los terroristas cumplan íntegramente sus penas. La idea de Iturgaiz habría que entenderla como una iniciativa personal por la "tensión vital" que soporta diariamente en Euskadi.

Un miembro de la nueva Ejecutiva del PSOE próximo a Zapatero, con el que los interlocutores socialistas se reunieron en la mañana de ayer tras la cita nocturna en Interior, declaró que la propuesta de Iturgaiz rescata el "peor ideario beligerante del PP cuando estaba en la oposición y seguía la política del todo vale".

La reforma penal fue rechazada ayer públicamente por Nicolás Redondo, entre otras razones porque puede generar "incertidumbre". También la criticaron los portavoces del PNV, Joseba Egibar, y de EA, Gorka Knorr. Izquierda Unida tampoco la comparte. Pero la formación de Julio Anguita también se queja de su marginación en estos encuentros en la cumbre, y reclama al PNV que abandone ya el Pacto de Lizarra.

Sobre el PNV, Gobierno y PSOE tampoco tienen la misma opinión ni comparten estrategia. Coinciden en exigir a la formación de Xabier Arzalluz que se vaya de Lizarra. Pero lo que no acepta el PSOE es el acoso de los populares a la formación nacionalista vasca "para que salte por los aires" ni los recientes desplantes de Aznar e Iturgaiz a Ibarretxe. Para los socialistas, tampoco es una prioridad inobjetable que haya que anticipar las elecciones en Euskadi para solventar la actual situación, aunque sí entienden que una cita con las urnas podría clarificar el panorama y resultar incluso "higiénica". En todo caso, defienden que es más trascendente hablar de "la recomposición de la unidad democrática", incluyendo al PNV.

El propio Nicolás Redondo matizó ayer en Bilbao -tras suscribir la tesis de su compañero Ramón Jáuregui sobre la necesidad "inevitable" de convocar elecciones si persiste "la parálisis" del PNV, de las instituciones y del lehendakari- que el primer objetivo es "hacer un frente contra ETA". Pero no un pacto "contra el nacionalismo, sino en favor del acuerdo, la complicidad y el pensar juntos". Y con un "núcleo fuerte y poderoso" que luego "se pueda extender al resto de los partidos, incluido el PNV, porque el PNV ha dejado de ser imprescindible pero es necesario".

Redondo se reunió ayer mismo con el lehendakari Ibarretxe durante dos horas, según Europa Press. "No ha cambiado nada. Se mantiene el ámbito de confianza, pero discrepamos en todo lo demás", resumió el líder del PSE.

Jueces y fiscales no ven viables las penas íntegras para los terroristas
EL PAÍS, Madrid
Asociaciones de jueces y fiscales coincidieron ayer en advertir de que la propuesta del presidente del PP en el País Vasco, Carlos Iturgaiz, de modificar la legislación para exigir el cumplimiento íntegro de las condenas en casos de terrorismo puede chocar con el principio rehabilitador de la pena establecido en la Constitución. En general, unos y otros ven inviable una modificación de la legislación vigente. Sin embargo, algunos portavoces sugirieron establecer criterios claros de reinserción que, de no cumplirse, impidan la salida en libertad de los terroristas.

El presidente de la Asociación de Fiscales, Martín Rodríguez Sol, manifestó a Europa Press que no es jurídicamente viable modificar la ley porque negar los beneficios penitenciarios a los etarras sería contrario a la Constitución. Matizó, sin embargo, que la AF está a favor de endurecer las penas por terrorismo e incluso que éstas se cumplan íntegramente cuando no se muestren indicios que acrediten la posibilidad de reinserción, pero indicó que no se puede negar de salida ese derecho que está en la Constitución.

El portavoz de la Unión Progresista de Fiscales (UPF), Adrián Salazar, dijo que las soluciones que propone el PP vasco "no son positivas" en momentos de crispación: "Las penas ya son suficientemente duras, y lo que se debe hacer es tomar otro tipo de soluciones, como las policiales, pero no hay que cambiar la legislación".

Montserrat Comas, portavoz de la asociación progresista Jueces para la Democracia, también considera "suficientemente duras" las penas por delitos de terrorismo. Además, según Comas, los condenados por terrorismo ya están cumpliendo la mayoría de la pena en la cárcel, puesto que no reúnen los requisitos para acceder al tercer grado de tratamiento penitenciario que les permitiría pasar el último tramo de la condena en libertad.

Propuesta desaconsejable
Por su parte, el portavoz de la asociación judicial Francisco de Vitoria, José Luis González Armengol, considera "desaconsejable" una modificación legislativa que chocaría con el principio de la "finalidad rehabilitadora" contenido en la Constitución, pero en cambio, propugna el endurecimiento de las penas.

El portavoz de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), José Luis Requero, señaló que no están ni a favor ni en contra de la modificación legislativa, pero destacó la necesidad de una legislación "clara y consciente". Recordó que el cumplimiento íntegro de las penas formó parte del programa electoral del PP.

Arturo Beltrán, de la Unión Judicial Independiente, ve posible la propuesta de Iturgaiz si se aprueba democráticamente en el Parlamento y siempre que existan unos criterios claros de reinserción, "de tal manera que si los terroristas no los cumplen, entonces se desarrollen las condenas íntegramente".

El PSOE cree «inevitable» el anticipo electoral en el País Vasco ante la falta de liderazgo de Ibarretxe
BILBAO/MADRID. J. J. S. / G. L. A. ABC  2 Agosto 2000

La falta de liderazgo de Juan José Ibarretxe hace pensar a la dirección del PSOE que el adelanto de las elecciones en el País Vasco es «inevitable». Esta creencia se vio reafirmada ayer tras la reunión celebrada por Nicolás Redondo Terreros con Ibarretxe, que no hizo ningún planteamiento novedoso. PSOE y Gobierno acordaron el lunes reforzar la imagen de unidad frente a la escalada terrorista de ETA.
 

Gobierno y PSOE han reforzado su colaboración para hacer frente a la escalada del terrorismo -que juzgan «más preocupante» por la inestable situación del Gobierno vasco- tras la reunión «de trabajo» que, como adelantó ayer ABC, mantuvieron el lunes el ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, y el secretario general de la Presidencia, Javier Zarzalejos, con los nuevos interlocutores socialistas en materia de terrorismo: Nicolás Redondo Terreros, Alfredo Pérez Rubalcaba y Jesús Caldera.

En esta reunión, que duró cuatro horas y es prolongación de la celebrada la semana pasada por José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, se acordó profundizar en la colaboración desde la «lealtad mutua» y «compartir estrategias», según indicaron personas que participaron en la misma, aunque no quisieron facilitar detalles por «lo delicado» del asunto.

UN «NÚCLEO FUERTE» CONTRA ETA
La base estratégica de esta colaboración es el convencimiento compartido de que «tiene que existir un núcleo fuerte, poderoso y tranquilo que luego se pueda extender al resto de los partidos, incluido el PNV, porque el PNV ha dejado de ser imprescindible, pero es necesario», según explicó ayer Nicolás Redondo Terreros, secretario general de los socialistas vascos y miembro de la Ejecutiva federal. Ante la escalada de terrorismo de ETA y la previsión de que intentará nuevos atentados, agregó que el objetivo principal es hacer «que ETA sepa que estamos juntos para hacerles frente, en una posición activa de combate al terrorismo».

Aunque en la reunión del lunes no se analizó el escenario de un posible adelanto electoral en el País Vasco, PSOE y PP coinciden, según fuentes de ambas formaciones, en que serán «inevitables» -probablemente en el otoño- ante la debilidad del Ejecutivo autonómico y la falta de liderazgo del lendakari.

La Ejecutiva del PSOE mantiene el criterio de que la solución al problema del terrorismo no pasa por un adelanto electoral que, en todo caso, juzga secundario frente al «objetivo prioritario» que, según reiteró ayer Redondo Terreros, es «el de la paz, el de hacer un frente común frente a ETA», que traslade a los terroristas y a su entorno el convencimiento de que no conseguirán ningún objetivo político por la vía de las armas.

REUNIÓN REDONDO-IBARRETXE
Sin embargo, tanto el Gobierno como los socialistas echan en falta que Ibarretxe asuma el liderazgo que le corresponde como lendakari, carencia que, según fuentes socialistas consultadas por ABC, quedó de nuevo en evidencia durante el almuerzo que Redondo Terreros mantuvo ayer con Ibarretxe, quien no ofreció ningún planteamiento novedoso.

Ante esa parálisis institucional, y también para «echar un capote» a Ramón Jaúregui, portavoz en la Comisión de Interior, que reclamó el lunes el adelanto electoral -en contra del criterio oficial marcado por José Luis Rodríguez Zapatero, que prefiere no entrar en este debate-, Redondo Terreros declaró que, si no se corrige esa situación, el anticipo electoral será «inevitable y necesario».

Argumentó, en este sentido, «la parálisis a la que están sometidas las instituciones vascas, entre un PP que no puede o no quiere dinamizar esas instituciones, y un PNV con el lendakari enriscado en sus posiciones».

En cuanto al papel del PSE-PSOE, Redondo Terreros, que volverá a ser el candidato de su partido, rechazó que se le atribuya la condición de partido «puente» o «bisagra» y reclamó la de «actor principal y clave del escenario político vasco», proclamando que es el único capacitado, «por su capacidad negociadora y por su trayectoria», para llevar a cabo la «revolución de terciopelo» que, en su opinión, precisa el País Vasco.

EL «SUICIDIO» DEL PNV
Por otra parte, el dirigente socialista respondió a las críticas lanzadas ayer por el presidente del PNV, Xavier Arzalluz, al que acusó de mentir en sus análisis: «Yo estoy convencido de que Arzalluz cree que los ciudadanos vascos somos tontos, pero no lo somos; tenemos memoria y un grado de inteligencia para saber y comprender que Arzalluz miente, porque no puede decir una cosa y luego la contraria; no puede decir que el lendakari no tiene acuerdo con HB, cuando Ibarretxe es lendakari con los votos de HB». Agregó, en el mismo sentido, que cuando Arzalluz dice que ETA trata de hacer desaparecer al PNV, «se olvida de que hace cuatro días su partido firmó un acuerdo con ETA y que sigue manteniendo relaciones con HB».

Redondo Terreros recordó que fueron los socialistas quienes propusieron en el Parlamento vasco una discusión para crear una nueva mesa por la paz entre todos los partidos democráticos, basada en una «complicidad» que, según dijo, debería extenderse también al Ejecutivo autonómico.

El dirigente vasco, en declaraciones a «El Correo», opina que el PNV «se está suicidando políticamente» e insiste en la necesidad que tiene el nacionalismo moderado de «rectificar» y tomar plena conciencia, al igual que ETA y su entorno, de que «no hay salida fuera de la Constitución». Redondo advirtió que «antes o después, se impondrá la realidad y el PNV terminará por asumir que está perdiendo su apuesta».

No obstante, aclaró que no es «demasiado optimista con la actual dirección del PNV», a la que urgió para que «vuelva ya al Estatuto», porque el objetivo de los demócratas es «aislar a ETA, no al nacionalismo».

Pujol desafía a Aznar con una Ley para que la selección catalana juegue torneos oficiales
Crea un Tribunal Catalán del Deporte para poder hacer efectiva su propuesta
La Generalitat ha aprobado un texto único en el que se refunden las tres normativas de la Comunidad sobre materia entre las que se encuentra la Ley de Apoyo a las Selecciones catalanas, la Ley del Deporte de 1988 y la de Jurisdicción Deportiva. La nueva ley ha sido aprobada por la Comisión Jurídica Asesora. Lo que pretende el Gobierno catalán es «promover y difundir el deporte catalán en los ámbitos supraautonómicos y también la participación de las selecciones catalanas las competiciones oficiales».  
David Martínez - Barcelona .- La Razón 2 Agosto 2000

El Gobierno catalán ha vuelto a utilizar indirectamente la polémica Ley del Deporte de Cataluña para desterrar a su favor la Ley de Apoyo a las Selecciones catalanas, aprobada por el Parlamento autonómico en pleno extraordinario el año pasado con los votos en contra del PP.
    El Gobierno tiene pendiente de resolución un recurso de inconstitucionalidad contra esta Ley al considerar que la normativa sobre las Selecciones catalanas vulnera las competencias del Estado en materia de relaciones internacionales al prever la presencia de estas selecciones en competiciones «supraautonómicas».

    Ahora, la estrategia de la Generalitat, a la espera de ver resuelto el recurso en el Constitucional, ha sido la de aprobar mediante su Consejo Ejecutivo un nuevo texto que unifica la Ley del Deporte en Cataluña.
    De esta forma, el Gobierno catalán refunde las tres normativas de esta comunidad sobre esta materia entre las que se encuentran la Ley de Apoyo a las Selecciones catalanas, la Ley del Deporte de 1998 y la de Jurisdicción Deportiva.

    La Generalitat justificó ayer la nueva normativa unificada por la «competencia exclusiva» que mantiene en el campo del deporte y del ocio, como establece el Estatuto de Autonomía. Esta nueva Ley se ha aprobado de acuerdo con el dictamen emitido por la Comisión Jurídica Asesora, a través de un decreto firmado directamente por el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol y por el consejero de Cultura, Jordi Vilajoana.

    Pese a la existencia del recurso de inconstitucionalidad, la nueva Ley deportiva catalana mantiene como uno de los principios rectores de la política deportiva de la Generalitat «promover y difundir el deporte catalán en los ámbitos supraautonómicos y también la participación de las selecciones catalanas en todos estos ámbitos». Según estos términos Cataluña podría enviar equipos deportivos propios en competiciones internacionales.
    La normativa unificada también subraya que las federaciones deportivas catalanas «son las únicas representantes del ámbito federativo catalán» y tienen como función, según el texto, la «creación, el fomento y el impulso de las selecciones catalanas de las respectivas modalidades con la finalidad de participar en actos de cualquier ámbito de carácter oficial».

    Como consecuencia de la reunificación anunciada ayer por la Generalitat de la Ley del Deporte catalán también se crea un Tribunal Catalán para el Deporte, que se erige como un «órgano supremo jurisdiccional deportivo» para Cataluña, puesto que sustituye en sus competencias al hasta ahora denominado Comité Catalán de Disciplina Deportiva.
    Asimismo, la nueva normativa regulará todas las entidades deportivas, la organización administrativa del deporte catalán, la gestión de la educación física, la inspección deportiva y el régimen sancionador administrativo, así como la Comisión Antidopaje de Cataluña y la Comisión Contra la Violencia en Espectáculos Deportivos.
    La normativa sobre las selecciones catalanas ha suscitado a lo largo del último año la reacción de amplios sectores de la sociedad catalana consiguiendo reunir en un año cerca de 476.000 firmas a favor de que las selecciones catalanas participen en competiciones internacionales.
    La nueva normativa unificada recuerda que la Generalitat tiene la «competencia exclusiva» en el campo del deporte y el ocio, como establece el Estatuto catalán, y se recuerda la tradición deportiva de Cataluña.

Artur Mas muestra un sondeo de la Generalitat para avalar sus tesis sobre la negociación fiscal
BARCELONA. I. Anguera ABC  2 Agosto 2000

El consejero de Economía y portavoz de la Generalitat, Artur Mas, insistió ayer en el «maltrato» del Gobierno a Cataluña en materia de financiación con una encuesta elaborada por encargo de la Generalitat. El principal argumento del sondeo es que una amplia mayoría de los encuestados quiere que todo el dinero recaudado en Cataluña se quede en
la comunidad.

Artur Mas presentó ayer una encuesta hecha a medida para insistir en la mejora del sistema de financiación autonómica. Se trata de un sondeo realizado entre abril y junio de este año sobre seiscientas personas en cada oleada. El principal resultado de este encargo es que el 65 por ciento de los catalanes considera que todos los impuestos recaudados en esta comunidad deberían quedarse «íntegramente» en ella y que la Administración autonómica recibe del Gobierno un trato injusto. Pese al carácter económico del sondeo, la deuda de la Generalitat, cifrada por el Banco de España en 1,4 billones, no ocupa ni una sola línea del trabajo. Al tiempo, el consejero de Presidencia, Joaquim Triadú, aprovechó la presentación y los datos para contrarrestar la tesis de la oposición respecto a la inactividad del Ejecutivo catalán.

El consejero de Economía y número dos del Ejecutivo de Jordi Pujol pretendió con la encuesta añadir un nuevo argumento en una batalla que ha convertido en banderín de su campaña para suceder a Pujol al frente de CiU. El delfín designado por Convergència, que tendrá que disputarse la candidatura en las próximas autonómicas con el líder de Unió, Josep Duran Lleida, fue el encargado de hacer pública en 1998 la propuesta de pacto fiscal de la formación nacionalista, en una conferencia que lo confirmó como uno de los más serios candidatos a la sucesión. Del resultado de sus negociaciones para mejorar la financiación de la Generalitat depende en gran parte su futuro político.

El sondeo fue realizado por la empresa Line Staff, que habitualmente hace los estudios de opinión de Convergència, en dos oleadas, abril y junio de este año, sobre sendas muestras de 600 personas. En la primera de estas oleadas, semanas después de que se hiciera público un documento que cifraba en 1,3 billones de pesetas el déficit de la balanza fiscal entre Cataluña y el conjunto de España, el índice de encuestados a favor de administrar en esta comunidad todos sus impuestos alcanzaba el 68 por ciento, mientras que este porcentaje bajó al 61,2 por ciento dos meses después.

En este punto, Artur Mas destacó especialmente el acuerdo «entre los encuestados de padres catalanes y no catalanes, e incluso el 48 por ciento a favor entre los no nacidos en Cataluña» residentes en esta comunidad. El estudio contempla como elemento de segmentación la profundidad de las raíces catalanas de la persona, y divide las respuestas en cuatro grupos: catalán de padres catalanes, uno de los padres catalán y el otro no, catalán de padres no catalanes y no nacido en Cataluña.

Todavía en torno a esta cuestión, el sondeo preguntaba a continuación si «considera que Cataluña es una autonomía muy desfavorecida por el Gobierno central en cuestiones de financiación», apreciación con la que el 58,8 por ciento de los preguntados estaba de acuerdo.

HORARIOS COMERCIALES
El sondeo incidía también sobre la liberalización de horarios comerciales, que ha provocado un fuerte enfrentamiento entre CiU y el Gobierno. El 40 por ciento se muestra en contra del decreto, frente a un 34 por ciento a favor. Estas cifras fueron interpretadas por Mas como muy positivas, porque «los comerciantes sólo representan una pequeña porción de la población», lo que en su opinión demuestra un apoyo «no corporativista» a sus posturas y que la cuestión preocupa a una parte muy importante de la población.

Por otro lado, la encuesta analiza también cuales son las principales preocupaciones de los catalanes, que siguen centradas en los asuntos económicos, con el paro a la cabeza, seguidos por la inmigración y los problemas de seguridad ciudadana, especialmente los relacionados con la violencia doméstica y el terrorismo.

APROBADO A LA GENERALITAT
En el apartado de valoraciones políticas, el informe da un aprobado holgado al gobierno de Jordi Pujol, que obtiene puntuaciones por encima del 6 sobre 10 en su conjunto. Precisamente este fue uno de los aspectos más destacados por Triadú quien en la presentación del informe enfatizó «la valoración muy positiva de la Generalitat»

Respecto a las áreas de gestión de la Generalitat, su trabajo en cuestiones relacionadas con la lengua y la cultura es el que mejor puntuación obtiene, aunque también son los aspectos de la actualidad que menos preocupan a los catalanes.

Por contra, los problemas que más preocupan, creación de puestos de trabajo y seguridad ciudadana, coinciden con las áreas de gestión menos valoradas, aunque en ambos casos el gobierno catalán obtiene el aprobado.

Grupos radicales continúan sus ataques contra las entidades financieras en el País Vasco
Incendian un cajero automático del Banco de Vitoria en San Sebastián y colocan un artefacto en una sucursal del BSCH
San Sebastián/Bilbao La Estrella Digital 2 Agosto 2000

Las sociedades bancarias volvieron a ser ayer el blanco de los ataques de grupos violentos en el País Vasco. En San Sebastián unos desconocidos prendieron fuego a un cajero automático del Banco de Vitoria, mientras que en el municipio guipuzcoano de Oiartzun explotó de madrugada un artefacto casero colocado en una sucursal del Banco Santander Central Hispano.

Unos desconocidos atacaron en la tarde de ayer un cajero automático del Banco de Vitoria ubicado en la calle San Juan de San Sebastián, al que prendieron fuego provocando su destrucción, según informó la Ertzaintza a Europa Press.

El ataque se llevó a cabo a las cuatro de la tarde, cuando los autores hicieron un agujero en la parte superior del cajero por el que lanzaron líquido inflamable o un cóctel molotov que causó un incendio que calcinó el cajero. La Ertzaintza y los bomberos acudieron al lugar sofocando las llamas, que no se extendieron a locales anexos. 

Anteriormente un artefacto casero colocado en la puerta de una sucursal del Banco Santander Central Hispano de Oiartzun (Guipúzcoa) explosionó de madrugada sin causar daños, según informó la Ertzaintza.

El artefacto, que estalló sobre la una menos veinte frente a la entidad del BSCH ubicada en la plaza San Esteban, estaba compuesto por un aerosol y un petardo.

Prisión para colaboradores de ETA
Por otro lado, cuatro colaboradores de ETA ingresaron el lunes en prisión para cumplir una condena de seis años dictada por la Audiencia Nacional.

Así, I.E, natural de Larrauri y M.J.M., de Mungia, ingresaron en la prisión de Nanclares de Oca y A.Z. y J.A., de Bermeo, en la cárcel de Basauri, según informó Gestoras Pro-Anmistia mediante una nota de prensa.

Los cuatro fueron juzgados en 1996 acusados de colaboración con banda armada, motivo por el que I.E. estuvo de forma preventiva algo más de dos años en la cárcel y M.J.M. permaneció en prisión durante un mes.

La etarra huida podría pertenecer a Jarrai, usa el alias de «Mayder y es «morena y bajita»
MADRID. N. Colli / D. Martínez ABC  2 Agosto 2000

El miembro de ETA Aitor Lorente, detenido en Zaragoza la semana pasada, reveló en su declaración ante la juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios que la etarra huida que compartía con él y con David Pla el piso utilizado por el «comando» en la capital aragonesa responde al alias de «Mayder». Al parecer, se trata de una mujer «morena y bajita» vinculada a la organización proetarra Jarrai.

Cuando la Policía detuvo la pasada semana en Zaragoza a los miembros «liberados» (es decir, a sueldo) de ETA Aitor Lorente Bilbao y David Pla Martín, un tercer integrante del «comando», una mujer, huyó sin ser capturada. En su comparecencia ante la juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios, que se produjo anteayer, ninguno de los dos detenidos quiso identificar con nombre y apellidos a esta terrorista (Pla ni siquiera quiso prestar declaración).

INVESTIGACIÓN EN MARCHA
Sin embargo, según han informado fuentes de este Tribunal, Lorente dijo que su «nombre de guerra» es «Mayder» y que se trata de una mujer «morena y bajita». Son los primeros datos que se conocen sobre la etarra, que se encuentra en paradero desconocido y cuya identidad sigue siendo investigada por la Policía.

Fuentes de la lucha antiterrorista indicaron que la Policía sigue analizando las huellas de mujer que fueron halladas en el piso que el «comando» tenía alquilado en el barrio de Las Fuentes. Aún no se ha determinado la identidad de la etarra, pero todo parece indicar que se trata de alguien perteneciente al entorno de Jarrai. Uno de los dos detenidos, David Pla, fue portavoz de esta organización juvenil en 1999.

En su huida, «Mayder» se habría llevado gran parte de la documentación que el «comando» de Zaragoza guardaba en el piso, pero en él dejó una agenda y una nota para sus compañeros. Esa agenda ha sido el indicio que ha servido a la juez Palacios para acusar a Lorente Bilbao y a Pla Martín de un delito de conspiración para el asesinato pues, al parecer, contendría los nombres de posibles objetivos de la banda terrorista. También están acusados de pertenencia a banda armada y falsificación de documentos, delitos por los que ingresaron en la prisión de Valdemoro, en Madrid.

Según la declaración judicial prestada por Lorente el lunes, el «comando» recibió del cabecilla «Txapas» la orden de «estudiarse la ciudad» y recabar información que luego sería utilizada, dijo, por otros miembros de ETA para secuestrar a un empresario de Zaragoza. Lorente y Pla tenían planeado abandonar Zaragoza el próximo 4 de agosto, no así «Mayder», que debía seguir en el piso.

El etarra negó que fueran a asesinar al alcalde de la ciudad, José Atarés, así como que él y Pla fueran los autores de los atentados cometidos el pasado mes de julio contra la casa cuartel de Agreda (Soria) o en la madrileña Plaza del Callao. Lorente aseguró que formaban un «comando» de información y que no tenían ni armas ni explosivos.

En un principio, se pensó que «Txapas» podía ser el veterano miembro de ETA Fernando Juan Biurrun Iñigo, natural de Pamplona y en paradero desconocido desde mayo de 1980, hipótesis que ha sido descartada tras las últimas investigaciones.

EL CABECILLA GARCÍA GAZTELU
Lorente dijo «Txapas» para referirse a Francisco Javier García Gaztelu, cuyo verdadero alias es «Txapote» y que en la actualidad es el responsable del aparato de «liberados» de ETA. García Gaztelu formó parte del «comando Donosti» junto con el pistolero ya detenido y condenado Valentín Lasarte y está procesado como autor material del asesinato de Fernando Múgica,

Por otra parte, el miembro de ETA Esteban Murillo Zubiri, extraditado el pasado jueves por Holanda, prestará declaración el próximo día 17 en el Juzgado Central de Instrucción número cuatro de la Audiencia Nacional, del que es titular Carlos Dívar.

Ex miembro del «comando Nafarroa», Zubiri será interrogado en relación con el único hecho por el que Holanda ha concedido su extradición: el asesinato del policía Ángel Postigo en Pamplona en 1980.

Los miembros del «comando Nafarroa», entre ellos Murillo Zubiri, robaron a punta de pistola un coche que luego utilizaron para perpetrar el atentado. Los autores materiales del asesinato se refugiaron en casa de Murillo, que les prestó su coche.

 

Recortes de Prensa   Página Inicial