AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 3 Agosto   2000
#El verano
Jaime CAMPMANY ABC 3 Agosto 2000

#Tensión
Ramón PI ABC 3 Agosto 2000

#Cinco días en Londres
Darío VALCÁRCEL ABC 3 Agosto 2000

#La teoría del viaje imposible
M. MARTÍN FERRAND ABC 3 Agosto 2000

#La guerra de todos
José Luis Manzanares La Estrella 3 Agosto 2000

#Gora Catalunya
Antonio SOLER La Razón 3 Agosto 2000

#El pregón en chino
José A. SENTíS La Razón 3 Agosto 2000

#Retrato robot de un mediador
Lorenzo CONTRERAS La Razón 3 Agosto 2000

#La escasa prudencia del concejal Areso
Impresiones El Mundo 3 Agosto 2000

#El PSOE asume que la "parálisis" del PNV e Ibarretxe le lleva a un acercamiento al PP
JAVIER CASQUEIRO, Madrid El País 3 Agosto 2000

#López Guerra: «El problema vasco es político, no penal»
El Mundo 3 Agosto 2000

#Atacada con artefactos incendiarios la vivienda del senador del PP en Guipúzcoa
A. INTXAUSTI, San Sebastián El País 3 Agosto 2000

#ETA compró armas en Alemania durante la tregua
BILBAO. ABC 3 Agosto 2000

#CiU quiere que Cataluña se pueda federar con la Comunidad Valenciana o las islas Baleares
Barcelona JORDI MARTÍNEZ  La Estrella  3 Agosto 2000

El verano
Por Jaime CAMPMANY ABC 3 Agosto 2000

En el verano, la política descansa y el deporte triunfa. Pero los etarras no descansan y nos están dando el verano. Dice Arzallus que la ETA y el PP se necesitan mutuamente. Bueno, la ETA, sí. La ETA necesita al Partido Popular para matar a sus concejales, uno a uno, sin solución de continuidad, en una dosificación fría e implacable. El Partido Popular también necesita a ETA, concretamente para comprobar la traición de Javier Arzallus a la democracia, al cristianismo y a la paz. Estoy hasta la coronilla de hablar de ETA y de los asesinos etarras. «Verano, violín rojo, barriguita de abeja, carro de manzanas maduras». Siempre que hablo del verano me acuerdo de esta oda elemental de Neftalí Reyes, más conocido como Pablo Neruda.

Estoy hasta el gorro de hablar de los cabrones de los etarras, y de escribir todo eso del goteo de sangre, el rayo que no cesa, con la muerte al hombro, los asesinos de la libertad, los mercenarios del terror, las hienas carniceras, el árbol y las nueces, ese árbol que da cabezas acribilladas, la bomba contra todos, viejos, mujeres y niños, vascos y no vascos, españoles de aquí o de allá. El verano en el Lago Maggiore es fresco y ancho. Y transparente. Los bosques se ven muy claramente a lo lejos, desde una orilla a la otra, casi podría contar sus ramas verde oscuro, y las ventanas de las casitas de los pueblos ribereños. Pasan motoras de pescadores y barquitos de velas latinas. Las primeras velas del Mediterráneo serían fenicias, digo yo. ¿Y las del lago?

Estoy hasta el último de mis pocos cabellos de tener que escribir sobre las hienas etarras, sobre esos mozos que viven de la muerte, que se alimentan de carroña, que creen que es gallardo y patriótico y heroico asesinar por la espalda. Dos tiros en la nuca, pim, pum, y ya está sembrada la patria de independencia. Flores de sangre sobre la tumba de aquel loco iluminado y arrepentido que se llamó Sabino Arana. «Cuando llegue el verano y el sol llame a la ventana de tu cuarto». Mi pobre amigo Paco Alemán Sáinz era el finalista perpetuo. Jamás ganó un premio importante, pero quedaba finalista en todos. Le gustaba poner a lo que escribía títulos largos y extraños, títulos al estilo de William Saroyan, «Cuando llegue el verano y el sol llame a la ventana de tu cuarto».

El verano, talle de espiga, pájaro nuevo, por las tardes da la sombra en la terraza de Levante y hay un soplo de céfiro blando, «dulce vecino de la verde selva, huésped eterno del jardín florido», vital aliento de la madre Venus, bueno, eso menos a menos, agua de aljibe y molineta era mi verano infantil, yo hacía biznagas para mi madre, verdeaba la uva y se abría en mieles el fruto de la higuera, ese gineceo clásico. Que les vayan dando mucha morcilla a los etarras. No nos van a matar a todos, y terminarán por matarse entre ellos. A Javier Arzallus sólo le falta que lo metan en el martirologio del «soberanismo». Joder y qué verano nos están dando los cabrones, verano de hacha y culebra. Verano, violín rojo, siesta de hamaca, cuaja el racimo entre los pámpanos. Y de pronto, la muerte en un disparo.

Estoy hasta los mismísimos de escribir las mismas cosas, las mismas impotencias, los mismos desahogos, las mismas condenaciones, las mismas paciencias inacabables. Aquí, en el Lago Maggiore, al pie de los Alpes, el verano trae tormentas, rayos y truenos, aguaceros largos y nocturnos, pero después amanecen los días radiantes, sol para todos, frondas limpias de verde oscuro, nemorosas atardecidas paseando bajo las coníferas, mirando cómo crecen las moras y los mirtilos. En el bosque, de vez en cuando, cae un viborezno desde una rama del verano, recién parido. Ya caen mordiendo. En el País Vasco, también.

Tensión
Por Ramón PI ABC 3 Agosto 2000

UNA de las cuestiones que suscitan más curiosidad respecto a la situación del País Vasco, en el momento político presente, es la posición del PSOE o, si se prefiere, del PSE-EE (PSOE), que es lo mismo, sólo que en su versión vasca. Nicolás Redondo Terreros, secretario general del PSE, se entrevistó con el lehendakari Juan José Ibarretxe, y las versiones que nos llegan de ese encuentro y de la actitud de los socialistas no son del todo coincidentes, como no lo son tampoco, al menos en el mensaje que llega al lector, las versiones de la homilía del obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte, pronunciada en Loyola con ocasión de la festividad de San Ignacio. El prelado se refirió al peligro de que «la cohesión social se está tensando peligrosamente». Si todos admiten que eso es un hecho, las interpretaciones de este hecho son las que ya no coinciden tanto. Esta tensión se debe, según unos, a unas causas, y según otros, a otras, incompatibles con las primeras.

En cuanto a los socialistas, El Mundo titula así: «El PSE-EE pide el adelanto de elecciones en Euskadi». «Redondo denunció la “paralización de las instituciones vascas” como razón que hace “inevitable y necesaria la convocatoria de elecciones”». Una idea similar es la que transmite ABC: «El PSOE cree “inevitable” el anticipo electoral en el País Vasco ante la falta de liderazgo de Ibarretxe». En cambio, El País lo que destaca es que «El PSOE propone al Gobierno que rectifique su estrategia con el PNV», y en el texto de esta información de portada dice que «la convocatoria de elecciones anticipadas en Euskadi es contemplada por el PSOE como una posibilidad, pero no como una prioridad. El principal objetivo, en su criterio, debe ser “recomponer la unidad democrática”, incluyendo en ella a los peneuvistas». Y en la información del interior explica que «para los socialistas, tampoco es una prioridad inobjetable que haya que anticipar las elecciones en Euskadi para solventar la actual situación, aunque sí entienden que una cita con las urnas podría clarificar el panorama y resultar incluso “higiénica”». Hombre, entre «higiénica» e «inevitable» hay, desde luego, cierto trecho. La verdad es que todos los diarios ofrecen una información fundamentalmente correcta de la rueda de prensa de Redondo, pero cada cual destaca lo que parece convenirle.

¿Qué opina Redondo del PNV? Pues también depende. El País cuenta que Redondo es partidario de un pacto contra ETA, pero «no un pacto “contra el nacionalismo, sino a favor del acuerdo, la complicidad y el pensar juntos”. Y con un “núcleo fuerte y poderoso” que luego “se pueda extender al resto de los partidos, incluido el PNV, porque el PNV ha dejado de ser imprescindible, pero es necesario”». (Diré entre paréntesis que este uso del término «cómplice» y sus derivados me parece una majadería: la complicidad sólo es predicable de una mala acción. Pero se conoce que queda imaginativo). Según esta versión, la impresión es más bien comprensiva hacia el PNV. Pero ABC y El Mundo prefieren destacar la respuesta de Redondo a Arzalluz: «“Yo estoy convencido de que Arzalluz cree que los ciudadanos vascos somos tontos (...) porque no puede decir una cosa y luego la contraria; no puede decir que el lendakari no tiene un acuerdo con HB, cuando Ibarretxe es lendakari con los votos de HB” (...) Agregó, en el mismo sentido, que cuando Arzalluz dice que ETA trata de hacer desaparecer al PNV, “se olvida de que hace cuatro días su partido firmó un acuerdo con ETA y que sigue manteniendo relaciones con HB”» (ABC).

Luego está la homilía de monseñor Uriarte. Mientras ABC y El País destacan que «Uriarte advierte de que “la cohesión social se está tensando peligrosamente”» (ABC), El Mundo prefiere titular que «Uriarte e Ibarretxe instan a dialogar a los partidos vascos», y Deia toma unas palabras de la homilía para titular su editorial: «Un gramo de esperanza». «Su mensaje es claro: hay que reactivar el diálogo para no caer en la indiferencia apática o el escepticismo resentido. La actual incomunicación es estéril (...) La fuerza bruta y la violencia, y el inmovilismo que conllevan, han demostrado durante décadas que no sirven para resolver el problema».

La cuestión, naturalmente, es identificar «el problema», por una parte, y, por otra, ver si con los asesinos y sus amigos se puede hablar de otra cosa que de cómo los unos dejan de ser asesinos y los otros sus amigos. También podríamos ir un poco más atrás: ¿Hay que dialogar sobre bases progresivamente próximas a los terroristas, gracias a hechos consumados que nadie «dialogó», como la firma del pacto de Estella o el acuerdo PNV-ETA, o hay que pararse en algún momento? O nos podemos hacer estas otras preguntas: ¿Quién está «tensando peligrosamente» la cohesión social en el País Vasco? ¿Los asesinos, o las víctimas? ¿Los que pisotean la ley, o los que la defienden?

Cinco días en Londres
Por Darío VALCÁRCEL ABC 3 Agosto 2000

Hay momentos en las crisis en que hay que decidir y jugarlo todo a una carta. No es, menos mal, el caso de España, sometida hace años a una guerra pequeña pero extremadamente cruel, con muertos escogidos y, en ocasiones, golpes de la peor clase de inteligencia. Pero era el caso de Inglaterra, amenazada de inmediata invasión, en mayo de 1940. La profunda, vívida descripción de «Cinco días en Londres», escrita 60 años después por un gran historiador americano, John Lukacs, rompe algunos tabúes y abre vías nuevas de interpretación. «Five days in London» (Yale University Press, 1999) trata de explicar con mayor sutileza esas jornadas y mostrar todo lo que la exhaustiva documentación revela. La complejidad no permite trazar caracteres simples, esquemas en blanco y negro. Winston Churchill no era el hombre impetuoso e inflexible que cuentan los manuales, sino un gran patriota lleno de dudas: una vez nombrado primer ministro, contó con Neville Chamberlain durante meses, en el gabinete de Guerra, de sólo cinco miembros; este último dio su apoyo leal a Churchill, hasta que un cáncer lo apartó del Gobierno y le mató en menos de un año. El teléfono de Churchill estuvo intervenido en 1938 por decisión de Horace Wilson, colaborador de Chamberlain, entonces primer ministro. Pero Chamberlain ignoraba la ilegal decisión de Wilson. En la crisis abierta por la dimisión de Chamberlain, el rey hubiera preferido a Halifax, pero acabó nombrando a Churchill. El pueblo británico, correoso, heroico, nunca grandilocuente, necesitaba un hombre decidido a dirigirle desde el borde del abismo a la victoria y lo encontró. Hitler sabía de lo que ese pueblo era capaz y por eso no quiso infligirle una derrota humillante en aquella primavera de 1940. Los generales Guderian y Rundstedt, jefes de la Wermacht en el norte de Francia, recibieron la orden de no acosar a la Fuerza Expedicionaria Británica, lo que permitió su reembarco en Dunkerque. ¿Por qué lo hizo Hitler? Porque buscaba, al comienzo de la guerra, alguna clase de acuerdo con Gran Bretaña, que permitiera a Alemania controlar Europa continental aunque los británicos mantuvieran su imperio. ¿Había en Hitler un subconsciente reconocimiento a Gran Bretaña, protagonista en 1918 de la victoria sobre el Káiser, madre de la república de Weimar que llevaría al nazismo? Hitler en todo caso cambiaría de opinión años después, y trataría de aniquilar a los ingleses con las V-1 cuando ya era tarde. Hoy parece claro que el general Guderian «pudo ganar la guerra en una mañana», pero Hitler lo impidió.

En el debate que precedió a la Segunda Guerra Mundial había un enfrentamiento por los hechos, ciegos en sí mismos, pero había también un gran debate de ideas. Las ideas dan vida a los hechos: Lukacs explica por qué ese enfrentamiento no se daba en los años 30 entre derecha e izquierda sino entre dos distintas derechas, tanto en Gran Bretaña como en Francia. También en este punto pueden hallarse paralelismos notables con la España del 2000.

Que ETA, en su juego perverso, quiere forzar una elección anticipada en el País Vasco y llegar a un gobierno PP-PSOE es algo evidente, que salta a la vista. Algunos dirigentes del PP, quizá conscientes de que es así, defienden una política del corto plazo, que ellos llaman pragmática. Sin encontrar que el otro planteamiento —la coordinación con el PNV— podría reportar a España otros beneficios, menores males. El PNV parece cansado de los desplantes de un partido con 183 diputados, frente a otro que tiene seis. Pero el nacionalismo vasco sigue siendo la primera fuerza de Euskadi. El mero juego de los números, a veces engañoso, puede llevar a un callejón sin salida. Sí, conviene leer «Cinco días en Londres»: las situaciones son del todo distintas pero los elementos determinantes —la inteligencia de los hombres, su buena información, su prudencia, su capacidad de decidir— siguen siendo los mismos.

La teoría del viaje imposible
Por M. MARTÍN FERRAND ABC 3 Agosto 2000

Tengo a la vista, encuadernada en un desvaído color fresa, la guía de verano de la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España. Veo, en la página 319, que a las 11,50 sale de Puente Viesgo un tren correo que, previsiblemente, llegará a Santander a las 13,08; pero —la decepción llega pronto— , la vía está convertida en un paseo; la estación, en un museo y la edición descolorida es de 1922. Haré el viaje en automóvil a pesar del penoso estado de la carretera Burgos-Santander.

Con los nacionalismos me pasa cosa parecida que con el ferrocarril de Ontaneda a Santander. Cuando la idea de una Unión Europea amplía la escasez de quince Estados y mientras el mundo se globaliza en todas las dimensiones de su entendimiento, me resulta cansado tomar la lupa y colocarla sobre el mapa para buscar el detalle de las nostalgias que se alimentan con el interés superviviente de quienes, asustados, buscan en lo inmediato lo que no se atreven a soñar en el horizonte.

Como España es la gran patria del retraso, estos nacionalistas nuestros cursan con más de un siglo de demora. No les negaré yo su derecho a sentir y ser como se les antoje del mismo modo que yo no quiero que nadie me impida mi derecho a escribir con pluma estilográfica; pero debemos reconocer ambos, en la plenitud y el ejercicio de nuestras respectivas identidades, que hay otros modos de estar en el mundo y de emborronar cuartillas. Lo que ya sería más cuestionable es que ellos y yo tratáramos de cambiar el ritmo del progreso ajeno imponiendo nuestros criterios antañones.

Por temprano que me levante y acuda al recuerdo de la estación de Puente Viesgo, no cambiarán mucho las cosas. El balneario sigue allí —muy bueno, según creo, para la gota y otros males articulares— , a orillas del Pas, pero ya no hay tren. Sólo queda el consuelo de pasear por el solar de la vieja vía y ver a los niños jugar en los columpios que han sustituido a las viejas señales ferroviarias. El PNV, CiU y demás formaciones que, aún siendo nacionalistas, son democráticas, pueden cocerse en el calor de su propio jugo, pero tienen poco sitio en el siglo XXI.

Jordi Pujol quiere jugar al fútbol con su propia camiseta y su hereu, Artur Mas, pretende lo que a mí me gustaría: declararse objetor de conciencia fiscal para hacer finalistas los impuestos y aplicarlos a causas justas, próximas y conocidas en olvido de las que las justifican. Juan José Ibarretxe intenta sobrevivir en un diseño, el de Sabino Arana, que ya era viejo cuando nació y ansía separarse de la patología violenta que acompaña su causa. Es igual. Todos han ido a esperar un tren en una estación que ya no existe y que, además no tiene sentido. Pretenden un viaje imposible por el solo hecho de haberse vestido de maquinistas y tener en la mano el farol y la banderola que son de rigor.

La guerra de todos
José Luis Manzanares La Estrella 3 Agosto 2000

No siempre son ejemplares las reacciones frente a los atentados terroristas. En ocasiones, en demasiadas ocasiones, se subrayan las particulares virtudes de la víctima o que ésta, precisamente ésta, era inocente. Se da a entender, de esa manera, que el atentado contra una persona desagradable en su trato con los vecinos o problemática en su lugar de trabajo no merecería tanta repulsa. O que la presunción de inocencia es algo relativo cuando se asesina a un militar, a un policía, a un juez o a un funcionario público. Como si la contribución profesional a la convivencia democrática justificara hasta cierto punto el tiro en la nuca. Con motivo del atentado en Málaga han vuelto a oirse declaraciones que insisten en la discriminación. A su tenor, el concejal asesinado vendría a ser casi inocente, ya que ostentaba un cargo público de escasa relevancia. Pronto se dirá sin ambages que, bien mirado, habrá que distinguir entre quienes hubiesen prestado servicios directos al Estado o la Administración Pública y los demás. Sólo estos últimos no serían culpables, ni siquiera remotamente, de las frustraciones de ETA.

El fenómeno podría responder al propósito de agravar la responsabilidad de la banda en algunos casos, pero abre una brecha en lo que debería ser una defensa cerrada de nuestra libertad, de nuestra dignidad, de nuestra solidaridad nacional y de nuestra democracia. Las diferencias se reducen mucho si se contempla a las víctimas como integrantes de un pueblo cuya Constitución quieren romper los etarras por la vía del terror. La resistencia sería imposible con una ciudadanía dispuesta a pagar cualquier precio para terminar con la pesadilla, aunque aquel incluyera la sumisión a la voluntad ajena, la desmembración de España y el abandono a su suerte de buena parte de nuestros compatriotas.

Valgan estas reflexiones para explicar la preocupación por unas recientes declaraciones atribuidas al Defensor del Pueblo andaluz. Se afirmaría en ellas -y entiéndase el uso del condicional como una concesión a la esperanza del desmentido- que Andalucía ha tenido ya un excesivo número de muertos en una guerra que no es la suya.

Si el Defensor sólo pretende destacar las preferencias terroristas por Andalucía como escenario de sus andanzas criminales, no le faltarán la comprensión y el apoyo del resto de España. Lo que no se entiende bien -y menos viniendo de un relevante cargo público- es que esta guerra no afecte por igual a todos cuantos rechazamos -cueste lo que cueste- el chantaje del miedo. Como si hubiera unas Comunidades más "inocentes" que otras. Puestos a clarificar las cosas, y no a desmentir simplemente la noticia, convendría saber qué propuestas se hacen para eludir los males de ese conflicto torpemente calificado de ajeno.

Gora Catalunya
Antonio SOLER La Razón 3 Agosto 2000

Lo que unos pretenden conseguir acarreando goma 2 y desgracia, otros lo hacen a golpe de decreto. Porque, además de unas instituciones, una bandera, una cultura, un idioma, un gobierno, una enseñanza, un parlamento, una sanidad y unos estatutos propios, no nos engañemos, ¿qué pretenden Eta, el PNV, EH o EA, cada uno a su modo? ¿Una independencia aislada, fuera de la Comunidad Europea? Quizá Eta sí, quizá ellos quieran un lugar al estilo Texas o Afganistán, con pena de muerte y fundamentalistas a ultranza. Pero los demás ¿qué quieren? ¿Embajadas, ejércitos propios? ¿Una economía fuera de los mercados internacionales?

    Una selección de fútbol. Eso es lo que quieren. En eso se resumirían las claves y los símbolos de la hipotética independencia o pseudo independencia, en una camiseta y en un himno cantado sobre un cuadrilátero de césped, porque todo lo demás, tarde o temprano, tendría que dirigirse hacia lo inevitable, hacia la globalización, el entendimiento y el mestizaje, que es hacia donde camina todo: a un mundo sin más fronteras que las de los símbolos. ¿Y qué mejor símbolo que una pelota rodando por la hierba? Así que alcanzados los topes autonómicos, Cataluña ha saltado a la cancha con un decreto bajo el brazo que la capacita para tener sus propias selecciones nacionales en todos los deportes. 

Cuando la realidad nos bombardea cada día con disparatados fichajes de estrellas internacionales, cuando el Barsa, mucho más que un club, alinea en sus filas a gente de cuatro continentes (y a veces a algún catalán) y el comercio ha roto todas las barreras, el nacionalismo se busca el ombligo a la par que le busca las cosquillas al gobierno central, que tiene un recurso de inconstitucionalidad planteado contra la norma que ahora el honorable Pujol se ha sacado de la manga. 

Pero da igual. Lo que importa, ya se ha dicho, son los símbolos. Y el símbolo catalán de CiU es ostensible.

Levantar murallas parece ser el afán máximo de los nacionalismos. Los hay que las quieren levantar con muertos y bombas y los hay que la levantan con mano izquierda, diplomacia y pelota. Siempre mejor, mucho mejor, lo segundo, pero no por ello menos ilustrativo sobre la cicatería un tanto miope de los nacionalistas. 

Es probable que Jordi Pujol tuviera previsto negociar el asunto de las selecciones catalanas en la presente legislatura con un PP enclenque y falto de mayoría absoluta. Sería uno de sus platos fuertes, una tarjeta de cambio de primer orden. De modo que al encontrarse con un PP con talante negociador pero con la sartén cogida por el mango, ha decidido que lo mejor es echarse al monte, al campo, al césped. Dar el primer chupinazo y ver por dónde sale el balón legislativo. Si la cosa prospera y España acude dividida a las competiciones oficiales, la cosa al menos servirá para que, ya seguro, nadie le coloque a la selección nacional (lo que quede de ella) el sello de favorito. A Camacho, a todos los camachos que hemos conocido y conoceremos, le arrorán mucha saliva y explicaciones sobre el fracaso. Algo es algo.

El pregón en chino
José A. SENTíS La Razón 3 Agosto 2000

El alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, es, sin duda, un buen tipo. Pero le he descubierto un defectillo, bien es verdad que perdonable. Se reconcome por la envidia. Así me lo imagino, consumido por el complejo de inferioridad ante las ciudades bilingûes, normalizadas ellas. A palos, pero normalizadas. Como Bilbao, ahí va, pués!, o Barcelona, osti tú. Por eso, ha tomado una magna decisión, aprovechando la pacífica efemérides de San Cayetano y la Paloma, que no son como la Diada ni como el Aberri Eguna, pero sí tienen un simbolismo autóctono, juguetón y festivo. Así, el buen alcalde ha tirado la casa por la ventana y ha decidido que las fiestas de los santos caniculares se anuncien en chino y en árabe. Lógicamente, don José María ha exigido que el multilingûismo sea respetado, por lo que también habrá una traducción al castellano, que es la lengua de Madrid, aunque también la compartan otras regiones llamadas Castilla.

    Creo que es una de esas iniciativas inteligentes que hay que celebrar. A fin de cuentas, las fiestas madrileñas se celebran en el barrio de Lavapiés, otrora cuna del casticismo bullanguero, del chotis achuchao y de las modistillas en las corralas, pero donde ahora se come cous-cous (en su traducción pied noir) y chop suey (cuyo significado tengo en la punta de la lengua). Y, claro, con esa gastronomía, con esas entrañables tiendas de productos orientales, con ese ambientillo de taller ilegal de tejidos, lo más natural es buscar un medio de comunicación universal. Frustrado el esperanto, queda la traducción multilingûe, como en la ONU.

    De ahí que don José María improvisara la solución salomónica, para que si Mahoma no va a la montaña de la integración, la integración vaya a la montaña de Mahoma, con Concha Velasco de pregonera.

    El futuro está ahí, queramos o no queramos verlo. En Lavapiés hay que hablar en chino o en árabe (al menos, mientras las minorías china y árabe no resuelvan sus pequeñas diferencias con la eliminación física de sus vecinos-competidores). En la construcción es diferente, porque, al menos en Madrid, basta con hablar castellano, aunque bien es verdad que conviene entender el acento cadencioso de nuestros hermanos del otro lado del Atlántico. Y en el servicio doméstico tenemos, entre otras, las facciones redondas y bellas de los ecuatorianos indios cara. Y así sucesivamente, hasta 225.000 que quieren papeles como los cruzados buscaban bulas, y muchos centenares de miles más que quieren cama y comida calientes, o, al menos, esperanza.

    El gesto de Manzano es precursor. China está en Lavapiés, desde donde nos mira con esa sabiduría distante que dice que el tiempo pasa, que las civilizaciones pasan, y que ser nacionalista es una solemne majadería, porque el mundo es un pañuelo.

Retrato robot de un mediador
Lorenzo CONTRERAS La Razón 3 Agosto 2000

Monseñor Uriarte, obispo de San Sebastián, sucesor de monseñor Setién, ha hecho un llamamiento al diálogo entre las fuerzas políticas vascas, en el bien entendido de que sus palabras trascienden el concepto de fuerzas legales y amplían la idea algo más allá. Al prelado le ha faltado ofrecerse expresamente como fuerza espiritual, aunque implícitamente no es difícil entenderlo así. En mi columna del 15 de julio, titulada «Bombas y negociaciones», hice alusión a la posibilidad de que Uriarte, que ya fue mediador en la primera negociación Eta-Gobierno, se esforzara en repetir su papel si ello fuese necesario. Ahora, en la Basílica de Loyola, en Azpeitia, ha exhortado a una «mayor flexibilidad por parte de todos», depositando en la palabra «todos» una gran carga de significación.

    Este acto religioso, celebrado un día después de la festividad de San Ignacio de Loyola, ha estado connotado de política pura. El «lehendakari» Ibarreche se contó entre las autoridades asistentes, fue recibido por Uriarte a la puerta del tempo y, sin duda, se ha beneficiado de la alta consideración de la Iglesia vasca en un momento político en que sufre como dirigente las consecuencias de la insostenible situación que viven las Vascongadas.

    En su homilía, el prelado tuvo palabras como estas: «Dialogar no es claudicar». Por supuesto que no se metió en análisis sobre el fracaso del diálogo anterior, pero repartió las críticas entre unos y otros, lamentó especialmente el asesinato de Juan María Jáuregui y, algo en línea con monseñor Setién, hizo referencia al dolor de los presos etarras y de sus familiares. O sea, trazó el retrato robot del eclesiástico pacificador que se aviene con las partes enfrentadas e invoca algunas de sus respectivas «razones».

    No debe olvidarse que el obispo de San Sebastián, tío carnal de la señora Gorizelaia, abogada de Herri Batasuna, aportaría al nuevo diálogo el peso específico de su genuidad vasca. Su nombramiento para la sede donostiarra no fue causal ni remotamente ajeno a tales características.

    «Preparar futuros y mayores encuentros» ha sido una idea clave de la homilía. En la cobertura eclesiástica de Ibarreche, hacia quien Arzallus desplaza toda la carga de responsabilidades políticas y el gran desgaste de la situación, reside la intencionalidad del acto religioso de Loyola. Al borde del naufragio político, el «lehendakari» recibe la aproximación confortadora del báculo episcopal. Al Pontífice de Roma y a la Conferencia Episcopal Española le han correspondido expresar condenas mucho más rotundas del crimen etarra, sin términos medios que puedan sonar a explicación de sus últimas motivaciones, ya que no justificación.
   
La escasa prudencia del concejal Areso
Impresiones El Mundo 3 Agosto 2000

EL MUNDO informaba ayer de que EH había obtenido del área de Urbanismo del Ayuntamiento de Bilbao la información que en su día solicitó sobre 13 instalaciones militares y policiales. EH ha reaccionado, como no podía ser de otra manera, con el insulto. El concejal de Urbanismo, Ibón Areso, ha negado, con otro tono, que la información entregada sea «sensible» añadiendo que, en ese caso, la hubiera denegado aunque la ley le obligara a proporcionarla. Pero la Delegación del Gobierno en el País Vasco no piensa de la misma manera y considera que tendría que haberla rehusado por afectar a la seguridad del Estado. Las buenas intenciones que manifiesta el concejal nacionalista se deberían haber traducido en una mayor prudencia. Un debate público sobre la petición de EH, que posiblemente se habría llevado a cabo si el asunto hubiera estado en manos del alcalde, podría haber neutralizado las intenciones de la coalición abertzale.

El PSOE asume que la "parálisis" del PNV e Ibarretxe le lleva a un acercamiento al PP
El primer partido de la oposición pide a Interior que incremente la protección de sus cargos electos
JAVIER CASQUEIRO, Madrid El País 3 Agosto 2000

La nula reacción del PNV y del lehendakari, Juan José Ibarretxe, a los gestos de buena voluntad que se les ha brindado desde la dirección del PSOE -el último de ellos, durante el almuerzo que el martes compartieron Juan José Ibarretxe y Nicolás Redondo Terreros, líder de los socialistas vascos-, ha llevado al primer partido de la oposición a concluir que el posible regreso de los nacionalistas a la "unidad democrática", con el previo abandono del Pacto de Lizarra, es casi imposible. La "parálisis" del PNV en plena ofensiva terrorista de ETA y las beligerantes reacciones de sus dirigentes Xabier Arzalluz y Joseba Egibar hacen pensar al PSOE que cada día es más factible un futuro pacto poselectoral con el PP en Euskadi.

La durísima intervención política de Arzalluz el domingo en Mutriku (Guipúzcoa) increpando tanto a José María Aznar como al nuevo líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero; las amenazas del día siguiente de Egibar y la falta de conexión corroborada el martes, durante la comida que celebraron en Vitoria el lehendakari Ibarretxe y el líder de los socialistas vascos, Nicolás Redondo Terreros, han conducido a la nueva dirección de los socialistas a una dura conclusión: el PNV parece cada día más irrecuperable para reconstruir entre todos los partidos "la unidad y el consenso democrático" en la lucha contra ETA.

Esos datos y la constancia de que la situación vital de los cargos del PP y del PSOE en Euskadi es "mucho más que angustiosa" ante la proliferación de los atentados terroristas-siete asesinatos desde la ruptura de la tregua- han acercado más que nunca, en las últimas horas, a los socialistas y al Gobierno de José María Aznar. Las distintas entrevistas mantenidas recientemente entre Aznar y Zapatero, por un lado, y una delegación del PSOE con otra del Ejecutivo han ayudado a limar aristas entre populares y socialistas.

Mensaje al PNV
El PSOE, según fuentes de su Ejecutiva Federal, se encuentra ahora más cerca del PP que del PNV tras asumir que este partido y el lehendakari se niegan de plano a cuestionarse siquiera su presencia en el Pacto de Lizarra. Y, además, quiere que ese mensaje le llegue muy claro a Ibarretxe "después de tenderle la mano inútilmente en numerosas ocasiones". El PSOE exige al PNV, con la misma firmeza que lo hace el Gobierno central "pero sin insultos ni agresiones", que abandone el pacto soberanista -en el que los peneuvistas son socios de EH- antes de pretender cualquier alianza con los demás partidos democráticos. No obstante, ya se asume que la pretendida marcha atrás del PNV es, hoy por hoy, casi imposible.

Es significativa, en este sentido, la versión de la reunión entre Ibarretxe y Redondo que proporcionaban ayer fuentes de la Lehendakaritza. Desde la Presidencia del Gobierno vasco se consideran irrelevantes las divergencias entre ambos y se señala que incluso podrían ser un "acicate" para nuevos contactos. Se añade que las diferencias sobre la vía soberanista emprendida por el PNV en el Pacto de Lizarra no deberían resultar tan trascendentes porque desde esta formación nacionalista tampoco se ha reclamado nunca al PSOE que renuncie a su ideología.

Para los socialistas, el almuerzo del martes sirvió para reafirmar que Ibarretxe, ante semejante ola de asesinatos por parte de ETA, "no tiene ahora nada que ofrecer excepto vaporosos llamamientos al diálogo, y está atado de pies y manos a Arzalluz y Egibar".

Ante tan oscuro panorama, la posición del PSOE sobre un posible anticipo electoral en Euskadi se enfrenta, por un lado, a los deseos expresados por numerosos dirigentes de la Ejecutiva Federal, incluido el propio Rodríguez Zapatero, de que esa "agenda" no debe ser ahora un "objetivo prioritario". Tesis que recordaba ayer Jesús Caldera, nuevo interlocutor con el Gobierno central sobre estos asuntos. Pero este punto de partida parece tropezar, en ocasiones, con la inquietud y la urgencia que manifiestan algunos dirigentes socialistas vascos, que reclaman ya, como hace el PP, el anticipo electoral. Ésta es la opinión de Javier Rojo y Ramón Jáuregui, y ha terminado por ser también la del propio Redondo Terreros.

Mientras tanto, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, regresaba el martes precipitadamente de Asturias para expresar al secretario de Estado de Seguridad, Pedro Morenés, su preocupación por la seguridad de los cargos electos socialistas. Reciente aún el asesinato de Juan María Jáuregi, el PSOE confía en que se dote de más medios y agentes a los cuerpos policiales para cubrir la vigilancia de sus dirigentes. 

López Guerra: «El problema vasco es político, no penal»
El Mundo 3 Agosto 2000

MADRID.- El vicepresidente del Consejo General de Poder Judicial (CGPJ), Luis López Guerra, aseguró ayer en la localidad madrileña de El Escorial, donde participó en un seminario, que el problema vasco «no es penal», en respuesta a la propuesta realizada por Carlos Iturgáiz de que los terroristas cumplan las penas complentas, sino político y «muy complicado».

«Creo que todos estamos de acuerdo en que es un asunto político muy complicado», precisó, y añadió: «Decir simplemente que aumentar o bajar las penas del Código Penal va a resolver la situación no me parece muy acertado, la solución debe ir por otro lado». López Guerra quiso dejar claro que «el problema del terrorismo es un aspecto gravísimo de la circunstacia vasca, pero no es toda la cuestión vasca».

En su opinión, endurecer las penas a los terroristas «es una cuestión de política criminal, ya que las dificultades del País Vasco no se reducen ni se centran en el tratamiento del terrorismo, sino que son asuntos que requieren que los interlocutores acepten la Constitución con un sentimiento de lealtad constitucional, y si eso se consigue el problema del terrorismo acabará siendo algo lateral».

«No se puede pensar que medidas penales pueden sustituir a medidas políticas, y estoy hablando de medidas políticas que afecten a todo el sistema, no estoy hablando de negociar con ETA», explicó.

Atacada con artefactos incendiarios la vivienda del senador del PP en Guipúzcoa
A. INTXAUSTI, San Sebastián El País 3 Agosto 2000

La vivienda del único senador del PP por Guipúzcoa, Gonzalo Quiroga, ubicada en el paseo de Miraconcha, de San Sebastián, fue atacada ayer por varios desconocidos con artefactos incendiarios. Sin embargo, sólo causaron unas pequeñas llamas en el felpudo que el propio afectado sofocó por sí mismo.

El suceso, según relató Quiroga, se produjo minutos antes de las cuatro de la tarde, cuando escuchó en el exterior un ruido de cristales. "Miré por la mirilla de la puerta y el felpudo estaba ardiendo", aseguró. El dirigente popular dijo que no vio a los autores del sabotaje y añadió que esta acción le ha producido "más cabreo que susto".

La presidenta del PP en Guipúzcoa, María San Gil, condenó "enérgicamente" el ataque, "que tiene el agravante de haberse producido impunemente y a plena luz del día en una zona céntrica de la ciudad". "Vivimos", agregó, "en un estado de excepción impuesto por los fascistas vascos". San Gil se preguntó: "¿Dónde están los ertzainas para proteger a sus ciudadanos y defender sus derechos?".

Por su parte, Quiroga lamentó que "determinados indeseables sepan perfectamente dónde vives y a qué hora estás o no". Añadió que "es lamentable que más de la mitad de la población esté siendo perseguida o señalada, ya que en estos momentos los nazis tienen desgraciadamente la sartén por el mango". También se refirió a las diferencias entre las distintas formaciones para llegar a algún tipo de consenso y lograr la pacificación. Así, recalcó que "el único enemigo en común es la banda armada y contra eso hay que estar unidos como una piña, por encima de las siglas".

Por otra parte, la juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios ha confirmado la puesta en libertad de 15 jóvenes acusados de haber participado en acciones de violencia callejera en Rentería y Oiartzun entre 1996 y 1999 al desestimar el recurso del fiscal. La única prueba existente en contra de ellos, aclaró, es una declaración de la que posteriormente se retractó uno de los propios imputados.

El testimonio citado lo realizó el cabecilla del grupo, que se encuentra en prisión, y no se considera suficiente para mantener a los 15 jóvenes encarcelados. Por ello la juez decretó su puesta en libertad al considerar que no existía riesgo de fuga.

Entre las acciones de sabotaje que supuestamente cometieron los jóvenes destacan el incendio en mayo de 1997 de una oficina de Hacienda, después de obligar a los empleados a abandonar las dependencias, y un hecho similar en una sede de Correos en enero de 1999. Ambas acciones se produjeron en Rentería y los daños materiales fueron cuantiosos.

ETA compró armas en Alemania durante la tregua
BILBAO. ABC 3 Agosto 2000

La banda terrorista ETA recurrió a intermediarios asentados en Alemania para abastecerse de armas y explosivos en el mercado clandestino de Europa del Este desde 1997 hasta marzo de 1999, en plena tregua. Al menos, 1.500 kilos de explosivos, 30 fusiles, 145 pistolas, un millar de detonadores, 240 granadas de mano y 24 minas anti coche fueron adquiridos mediante esta trama internacional denominada "gorris", según una información basada en documentos en poder de la policía francesa. La adquisición de armas por parte de la banda terrorista durante la tregua fue denunciada por ABC, que el 4 de abril de 1999 dedicaba un aplio reportaje al asunto.

En la operación estaban directamente implicados los dirigentes que han ordenado la actual ofensiva como Ignacio Gracia Arregi alias «Iñaki de Renteria» o «Gorosti», jefe del aparato militar, y Francisco Javier García Gaztelu alias «Txapote» o «Perretxiku«, actual responsable de los comandos «liberados», según se desprende de la documentación intervenida con motivo de las detenciones el 9 de marzo de 1999 a José Arizkuren «Kantauri» y otros cinco militantes de la organización terrorista.

Arizkuren había viajado a París para celebrar la víspera una reunión relativa a la compra de armas. Le acompañó su lugarteniente, Puy Lecumberri, como revela la cita entre ambos anotada el 7 de marzo en sus respectivas agendas personales. Asimismo, el detalle de los tratos con los «gorris» está especificado en un papel ocupado a Mikel Zubimendi, detenido junto a Arizkuren y Puy.

Según una información publicada ayer por «El Correo» y «El Diario Vasco», los investigadores creen que el documento, manuscrito en tres idiomas, inglés, euskara y español fue redactado con vistas a la reunión del 8 de marzo o durante su transcurso. Se trata de una sucesión de cifras, abreviaturas y palabras codificadas que ha sido descifrada gracias al cotejo con una lista similar encontrada con un disquete perteneciente a Iñaki Herrán y Jon Mirena San Pedro, miembros del aparato político e internacional detenidos el mismo día en París.

En este disquete intervenido, la Policía francesa conoció la trama internacional de adquisición de armas y en el que ETA adquirió entre 1997 y 1999 al menos 1.500 kilos de explosivos, 30 fusiles, 145 pistolas, un millar de detonadores, 240 granadas de mano y 24 minas anti coche. 

CiU quiere que Cataluña se pueda federar con la Comunidad Valenciana o las islas Baleares
La ponencia ideológica del próximo congreso reclama superar "el impedimento constitucional" que lo prohíbe
Barcelona JORDI MARTÍNEZ  La Estrella  3 Agosto 2000

Convergència Democràtica quiere superar el marco establecido por la Constitución de 1978 que impide la federación de comunidades autónomas, según el proyecto de ponencia que se debatirá en el próximo congreso del partido, convocado para el mes de noviembre.

El documento, al que ha tenido acceso "La Estrella Digital", asegura que "hay que superar el impedimento constitucional de federación de comunidades autónomas" aunque elude mencionar relaciones políticas y lo limita al marco cultural, educativo y económico.

Las actuales autonomías de Cataluña, Aragón, Comunidad Valenciana y Baleares formaron durante siglos el reino de la Corona de Aragón hasta su desaparición tras la Guerra de Sucesión de 1714. El texto no menciona el término de "Países Catalanes" pero es obvio que se refiere, sobre todo, a estas comunidades, y especialmente a Valencia y Baleares por razones de lengua común.

"Hay que superar -expone el documento- el impedimento constitucional de federación de comunidades autónomas, para que sea posible establecer libremente convenios de cooperación, especialmente de carácter cultural, educativo y económico, con la resta de territorios del Estado".

Cataluña, primero
La ponencia denominada "Cataluña, primero" ha sido elaborado por un equipo presidido por el consejero de Economía y portavoz del 'Govern', Artur Mas, y han participado también el titular de Presidencia, Joaquim Triadú, y el de Medio Ambiente, Felip Puig. Han formado parte, asimismo, destacados dirigentes del sector más nacionalista del partido como las diputadas autonómicas Rosa Bruguera y Mertixell Borràs.

El Parlamento catalán, de hecho, ya aprobó el pasado 21 de junio una resolución en esta línea -presentada por ERC- que contó con los votos a favor de CiU. El texto adoptado entonces insta al 'Govern' a "intensificar la colaboración ya iniciada con los gobiernos del País Valenciano, las Islas Baleares y Aragón con la firma de los convenios correspondientes".

La Cámara autonómica se refería, en concreto, a "la coordinación estable en materia de política económica, la aproximación de posiciones con relación al modelo de financiación autonómica, la interrelación de agentes sociales y económicos de estas comunidades autónomas y el fomento de valores culturales y lingüísticos comunes".

El IX congreso de CDC tendrá lugar en la localidad barcelonesa de Cornellà -cuyo alcalde por mayoría absoluta es el primer secretario del PSC, José Montilla- los días 10, 11 y 12 el próximo mes de noviembre. El encuentro debe servir para proyectar la imagen de Artur Mas como delfín de Jordi Pujol y redefinir las relaciones con Unió Democràtica, el partido de Josep Antoni Duran Lleida.


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