AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 13  Agosto   2000
#La tibieza del Partido Socialista
Editorial ABC 13 Agosto 2000

#¿Está el PSOE con Aznar o con Arzallus?
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 13 Agosto 2000

#Salvar el pellejo
FERNANDO SAVATER El País 13 Agosto 2000

#Rajoy: firmeza dialogante
Editorial La Razón 13 Agosto 2000

#Escandalosa impunidad
Editorial La Razón  13 Agosto 2000 

#Juego de patriotas
PEDRO J. RAMIREZ El Mundo 13 Agosto 2000

#Una bobada con trampa
Carlos DÁVILA ABC   13 Agosto 2000

#NO CABE AMBIGÜEDAD ANTE ESA BARBARIE
Editorial El Mundo  13 Agosto 2000

#Miedo
Pablo Mosquera -Secretario general de Unidad Alavesa.- La Razón 13 Agosto 2000

#Ya está bien
José María CARRASCAL La Razón  13 Agosto 2000

#Valientes gudaris
Pilar CERNUDA La Razón 13 Agosto 2000

#Entre la ficción y el abismo
Charo ZARZALEJOS ABC  13 Agosto 2000

#El PP reclama al PSOE la lealtad y la colaboración prometida en la lucha contra ETA
MADRID. Cristina de la Hoz ABC 13 Agosto 2000

#Mariano Rajoy: «La tregua sólo buscaba romper la unidad de los partidos democráticos y el rearme de Eta»
José Antonio VERA/Carmen MORODO.- La Razón 13 Agosto 2000

#Los violentos prosiguen con su campaña de terror y destrucción en el País Vasco
EFE Libertad Digital 13 Agosto 2000

#La colaboración ciudadana permite la detención de ocho proetarras
Redacción - Bilbao/Vitoria .- La Razón 13 Agosto 2000

#Una bomba casera explota en la casa de un guardia civil con su hijo dentro en Vitoria
P. G. / P. G. D, Vitoria / Bilbao El País  13 Agosto 2000

#Cuatro compañías de autobuses en el País Vasco suspenden el servicio por los ataques
BILBAO. ABC 13 Agosto 2000

#La madre del etarra «Pertur» afirma que la banda es un «grupo de fanáticos, mafiosos» y Aldekoa pide una tregua sin trampas
BUENOS AIRES. Efe ABC  13 Agosto 2000

#Los etarras muertos llevaban una placa falsa de un ertzaina
MADRID. Ep ABC   13 Agosto 2000

#LECCION DE TEORIA POLITICA
El Mundo  13 Agosto 2000

#Alemania reacciona ante el neonazismo
Editorial El País   13 Agosto 2000

#Plagio sangriento
Miguel MARTíN La Razón   13 Agosto 2000   
#Paradoja
MANUEL VICENT El País  13 Agosto 2000   

#Apoteosis de la apología del terrorismo en Bilbao
Redacción - Bilbao .- La Razón  13 Agosto 2000  
#Hablando de las Humanidades
Julio Hidalgo -Doctor en Ciencias de la Educación y Filología Clásica.- La Razón 13 Agosto 2000

La tibieza del Partido Socialista
Editorial ABC 13 Agosto 2000

La primera responsabilidad de los grupos políticos ante el fenómeno del terrorismo es adoptar criterios nítidos, estables y coherentes. Cuando se apela a la unidad de los demócratas frente al terror se debe esperar algo más que un manifiesto leído en público o una foto conjunta en torno a una mesa. Estas expresiones de concordia son necesarias porque escenifican una comunidad de valores imprescindible en una sociedad democrática y resultan muy reconfortantes a ojos de unos ciudadanos angustiados, pero no son suficientes para considerar que existe un acuerdo realmente político frente a la estrategia global del terrorismo. Por razones evidentes de representación electoral y responsabilidad institucional, Partido Popular y Partido Socialista son los grupos llamados a liderar de forma conjunta la respuesta a la crisis abierta por la violencia terrorista y la deriva soberanista del nacionalismo vasco.

Las palabras de José Luis Rodríguez Zapatero, nuevo secretario general del PSOE, apuntaban a un apoyo leal al Gobierno en la política antiterrorista y nada hay que objetar hasta ahora al cumplimiento de este concreto compromiso. Sin embargo, el PSOE no asume que esa política de firmeza frente al terrorismo comprende también una inequívoca oposición al Partido Nacionalista Vasco, patrocinador de una fractura social y política sin precedentes en el País Vasco. La hojarasca que produce la profusión de análisis, diagnósticos y declaraciones dejan a algunos fuera de la realidad y les anima a sustituir la responsabilidad por el voluntarismo y la audacia por el complejo. Esto es lo que parece sucederle a los dirigentes del PSOE, encerrados en una órbita sin rumbo definido dentro de la situación política vasca. Tan pronto cierran filas con el Gobierno, al que demandan reuniones urgentes para unificar criterios, como proponen por su cuenta y riesgo una reunión de todos los Grupos Parlamentarios, incluido el PNV, para aparentar la unidad frente a ETA. Así ha sucedido nuevamente después de la reunión de los interlocutores del PSOE con los representantes del Gobierno, celebrada el pasado jueves.

Como ya hiciera en el Parlamento Vasco, en el mes de mayo, con una imposible propuesta de «mesa de partidos», los socialistas vuelven a regalar al Partido Nacionalista Vasco un trato de normalidad política al invitarlo a una cumbre de Grupos Parlamentarios. Sin esperar un segundo, el representante del PNV, Iñaki Anasagasti, se apunta a la iniciativa porque para el PNV estas propuestas del Partido Socialista no le privan de nada y le dan mucho. No le obligan a abandonar el frente de Estella, suscrito con ETA y con HB, ni a renegar pública y solemnemente de sus acuerdos con la organización terrorista. Y le dan lo que más le gusta: la ocasión de denunciar la «intransigencia» del Partido Popular al negarse a dialogar, la esperanza de seguir confiando en que, antes o después, volverá a contar con el apoyo del PSOE para sostener el Gobierno de Vitoria y la oportunidad de trasladar a la opinión pública la idea de que sus alianzas no son tan inadmisibles cuando se le permite participar, como uno más, en reuniones de esta naturaleza.

Mientras tanto, la cúpula del PNV, por boca de Joseba Egibar, con mayor autoridad que Anasagasti para marcar la doctrina oficial del PNV, ratifica la vigencia del pacto de Estella y, sin ningún rubor, condiciona el diálogo con las fuerzas constitucionalistas a que se acepte la existencia de este frente nacionalista. Por tanto, no es al PNV al que se debe pedir que se defina, cosa que ya hace todos los días a favor de sus alianzas con la izquierda proetarra, sino al Partido Socialista, porque resulta muy preocupante y peligrosa esa distinción voluntarista entre la política del Gobierno contra ETA y la política de oposición al nacionalismo, para así apoyar la primera y desmarcarse de la segunda. Es preocupante, porque la segunda fuerza política del país demuestra una desorientación gravísima ante un problema, como la defensa de la Constitución y de la unidad nacional, que en cualquier otro país europeo no admitiría discusión ni matiz. Y es peligrosa, porque ofrece al nacionalismo un flanco por el que pueden debilitar al constitucionalismo, entendido no como suma de partidos no nacionalistas, sino como el proyecto inaplazable que se ha de recuperar para la sociedad vasca. Hoy por hoy, el nacionalismo vasco, por sus alianzas con la izquierda abertzale y proetarra, constituye un factor de desestabilización de la democracia española y esto justifica que una política de Estado contra el terrorismo se extienda a una oposición firme a la estrategia de las fuerzas nacionalistas.

En la inestabilidad notoria del Partido Socialista ante el nacionalismo vasco actúan como un lastre sus propias alianzas con fuerzas independentistas en otras Comunidades Autónomas, como Galicia o Baleares, y el afianzamiento de las tesis federalistas defendidas por Pascual Maragall. En ambas Comunidades se acordaron pactos de gobierno local o autonómico en los que el socialismo antepuso su afán de poder, para expulsar al PP, a su afección por la Constitución, rechazada expresamente por los nuevos socios de gobierno. La proclividad del socialismo por las alianzas con fuerzas nacionalistas, incluidas algunas situadas a la derecha del PP, son gravámenes suficientes para que el Partido Socialista no pueda ofrecer un proyecto nacional a la sociedad española. Las últimas elecciones generales demostraron que los ciudadanos supieron valorar los mensajes claros de José María Aznar en defensa del proyecto constitucional de una España unida y solidaria. Especialmente lo valoraron los ciudadanos vascos, que respaldaron el programa del PP con un caudal de votos sin precedentes, dejándolo a escasos 25.000 votos del PNV. El resultado fue una mayoría absoluta de 183 diputados.

El Partido Socialista debería valorar que la sociedad española no está para tibiezas ni debilidades y que no entiende su magnanimidad con un partido, el PNV, que ha pactado por escrito con una organización terrorista romper toda relación con los partidos no nacionalistas y sumarse a un frente separatista. Sería una lástima que el Partido Socialista estuviera pensando más en dejarse una puerta abierta para gobernar el País Vasco con el PNV, o para reencontrar un protagonismo perdido, que en colaborar lealmente en la defensa de la Constitución frente a la agresión continua del nacionalismo vasco. Pero, si así fuera, el Partido Popular y el Gobierno de José María Aznar ya saben por experiencia propia que los ciudadanos están más cerca de los firmes que de los pusilánimes.

¿Está el PSOE con Aznar o con Arzallus?
Por Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 13 Agosto 2000

La ofensiva etarra ha encontrado un aliado con el que seguramente no contaba: la pavorosa inconsecuencia no exenta de inmoralidad y estupidez de la oposición socialista que supuestamente respalda al Gobierno legítimo, pero al mismo tiempo reprocha severamente a Aznar que no "dialogue" con el PNV. Por qué hay que dialogar con el socio de ETA y sobre qué asuntos concretos, la oposición no se explica. Redondo Terreros dice los días pares que mientras el PNV siga formando parte del pacto de Estella contra la constitución y la nación españolas, no hay nada que hablar con Arzallus y su cuadrilla. Pero el resto del PSOE dice los días impares y "El Pais" subraya los domingos y fiestas de guardar que el Gobierno se niega al diálogo con el PNV como le piden todos los demás partidos. Por arte de manipulación informativa, y en coherencia con la inveterada cobardía intelectual de la izquierda ante el nacionalismo, el Gobierno aparece ante la opinión "progre" como el responsable de la escalada terrorista o por lo menos como un obstáculo para que disminuya.

¿Cuál es el pecado del Gobierno? Por lo visto, tomarse en serio lo que el PSOE dice sólo en broma. Actuar en consecuencia con lo que predican Redondo y Zapatero antes de que la Ejecutiva del PSOE venga a aprovechar las masacres para desgastar un poquito a Mayor Oreja y al Gobierno de Aznar. Entre los resultados de tan noble actitud no es el menos repugnante que el heroico Anasagasti salga de debajo de las piedras donde lo ha colocado la repulsa general su complicidad con el terrorismo y se ponga en jarras para increpar al Gobierno porque "no se pone las pilas" como le demanda la oposición. Si el espectáculo no diera asco, daría risa. Mucho decir que no hay diálogo posible con los asesinos para luego añadir que la primera obligación del Gobierno debería de ser la de abrazarse democráticamente con los cómplices y monaguillos del Pacto de Estella. A este paso el Gobierno no sólo deberá abstenerse, por elemental higiene moral, de tratar con Arzallus. Tambien deberá abstenerse, por higiene mental, de hablar con el PSOE. Por lo menos mientras no se aclare y decida de una vez si está con Aznar o con Arzallus.

Salvar el pellejo
FERNANDO SAVATER El País 13 Agosto 2000

Querido Asier:
Me dices en tu carta que estás muy asustado por la situación del País Vasco y sobre todo -reconoces francamente- por tu propio futuro en él. Te ves en peligro, ya que vives en una localidad pequeña de Guipúzcoa -¡qué bonita es, qué terrible!- y porque allí todo el mundo conoce tus nulas simpatías hacia el nacionalismo, que has expresado más de una vez de una manera estentórea que ahora te parece algo imprudente. Como para colmo eres euskaldún y giras habitualmente en ambientes próximos al patriotismo de metralleta, tu inquietud se ve aún más justificada. "¡Esto es la hostia!", me informas, con esa delectación muy del terruño por expresar siempre las demasías con refuerzo teológico: "¡Están matando a todo cristo!". Y luego me pides algún consejo para "salvar el pellejo". ¡El pellejo! ¡Cómo te comprendo! Cierto que el pellejo no es gran cosa, pero la mayoría de los humanos no tenemos otro de repuesto, beneficio del que disfrutan algunos reptiles y no poca gente famosilla que tú y yo conocemos. De modo que voy a intentar ayudarte, aunque no esperes que te resuelva satisfactoriamente el problema: ya sabes que soy aficionado a la filosofía, esa zona de aparcamiento griega de las preguntas sin respuesta. Y déjame que incurra en algunos meandros y digresiones, según el vicio de mi gremio.

Para empezar, estableceré que efectivamente estás expuesto a esas enfermedades poco frecuentes en la Europa occidental que son el tiro en la nuca o el coche bomba. ¡Calma, no te impacientes, déjame repasar los hechos! Ya sé que conoces de sobra semejante cosa, pero me interesa subrayar algo que para muchos no es tan evidente: tú sí que estás amenazado, mientras que otros no lo están. No es cierto que el terrorismo de ETA cuelgue como la espada de Damocles sobre todas las cabezas, sino que elige sus víctimas. El resto de la población lo siente muchísimo, por qué no vamos a creerles cuando lo dicen, pero "no es lo mismo ver morir que cuando a uno le toca", según la milonga de Borges. Sobre todo no es lo mismo ver morir y saber que a uno puede tocarle que estar seguro de que sólo puede tocarle a otros, pobrecillos. Yo, por ejemplo, compadezco mucho a los magrebíes y subsaharianos que se ahogan cuando las pateras se hunden en el Estrecho. ¡Esas mujeres embarazadas, esos muchachos desesperados! Pero, claro, pese a toda mi compasión, no dejo de recordar que yo no soy de los que tienen que viajar en patera en busca de una improbable prosperidad. Suspiro por ellos, pero no me quitan el sueño ni el apetito. Nunca espero verme en una triste almadía sobre las aguas traicioneras: esa desdicha es su destino, no el mío. También aquí, en Euskadi, hay quien viaja en patera y quien les compadece desde la orilla. Tú y yo estamos en la patera, amigo Asier, mientras otros lamentan nuestra suerte o incluso nos advierten de que nunca debimos embarcar...

Ahí tienes, por ejemplo, a Joseba Egibar, hombre compasivo fuera de toda duda. Para Egibar, el ministro Mayor Oreja es un "cobarde". A veces me cruzo por las calles de Donosti con Egibar, que pasea con su retoño de la manita, despreocupado como un jilguero. Todo un valiente. En cambio, otros donostiarras como Mayor Oreja, María San Gil o incluso algunos que no ejercemos ningún cargo político, tenemos que deambular entre escoltas y sobresaltos: ¡cosas de cobardes! Según Egibar, Mayor Oreja es "una bomba de relojería". Pues ya ves, a José Mari Korta se lo han llevado por delante poniéndole un Mayor Oreja en un coche a la puerta de su empresa y otro Mayor Oreja acaba de explotar en pleno barrio de Chamartín. ¡Qué bien hizo Egibar al advertirnos contra los peligros en que incurrimos padeciendo a tan nefasto ministro! Gran político este Egibar: y muy beneficioso para el País Vasco.

Es que en la privilegiada clase de los que no viajan en patera ocupan un lugar destacado los políticos nacionalistas. Por ello resulta comprensible que algunos de quienes no lo son intenten mimetizarse con ellos, según una estrategia de supervivencia convincentemente estudiada por los zoólogos darwinistas. Fíjate por ejemplo en el artículo del socialista navarro José Luis Uriz (EL PAÍS, 7 de agosto), escrito tras el asesinato de Juan Mari Jáuregui y titulado ¿El siguiente, yo? El señor Uriz se muestra especialmente inquieto porque ETA mate con el mismo celo a quienes se le enfrentan y a quienes desde la acera de enfrente le guiñan el ojo. El hombre creía haberse hecho un seguro de vida con algunos artículos en Deia y llevando al congreso del PSOE no sé qué ponencia sobre la reforma del marco institucional, pero ahora resulta que a lo mejor todavía sigue en peligro, como si no fuera heterodoxo y conspicuo denunciante del seguidismo al PP. ¡Qué desilusión! Para disimular un poco, Uriz se apresura a aclarar que el "yo" del título de su queja es genérico, y puede incluir también a colegas del PNV y EA, de la corriente Aralar de HB y hasta a algún dirigente de ETA "bueno", que a lo mejor los hay. No, majico, no: mucho escribir en Deia, pero no te lo lees. Allí dejó claro Otegi que ETA no va a atentar contra los políticos nacionalistas. Los hostigará, les quemará los batzokis, pero de momento no va a matarles. Ya llegará ese día, en cuanto dejen de serle útiles en la futura Euskadi independiente donde habrá que competir por el reparto del poder. Pero ahora "no toca", como diría el Honorable. ETA es abominable, y coherente: todos los que han elegido campo político no nacionalista están hoy en la línea de tiro, aunque hablen de diálogo hasta que la lengua se les seque en la boca. Los terroristas esperan que alguna vez llegue a "dialogarse" con ellos pero no buscando razones de buena voluntad sino clemencia.

¿Y José Mari Korta, que según cuentan sus próximos era abertzale? Por mucho que los nacionalistas quieran presentarle como una baja en sus filas, fue asesinado por ser un empresario vasco, de ésos que hace bien poco dejaron claro que no simpatizan con ninguna aventura soberanista y que pidieron respeto escrupuloso para el Estatuto y la Constitución. Y también lo mataron por no pagar la extorsión, como advertencia a tantos que siguen pagando todavía, empresarios, comerciantes, profesionales, etcétera... ¡hombre, pero si el impuesto revolucionario debería desgravar ya en la declaración de renta! De todas formas, no deja de ser indecente tanto énfasis en el abertzalismo del fallecido, sobre todo cuando también se proclaman muy abertzales los que le han matado a él y a muchos otros que no lo eran. Tanto en el caso de Jáuregui como en el de Korta se insiste lacrimosamente en que "amaban mucho a su país". ¿Qué quiere decir eso? ¿Que lo amaban más que José Luis López de Lacalle o que el subteniente Francisco Casanova? Albert Camus dejó escrito que él amaba demasiado a su país para ser nacionalista... Pero, además, eso del "amor al país" puede ser muy elogiable, pero no es ninguna obligación. Lo obligatorio es respetar a los conciudadanos, cumplir las leyes vigentes y defender las libertades democráticas mediante las cuales podrían ser modificadas. Los otros "amores" patrióticos vocingleros bien pueden ser patentes de corso para prebendas, cuando no coartada para crímenes.

Vuelvo a tu caso, amigo Asier: no creas que me he olvidado de ti. Pero resulta que no es fácil darte un buen consejo. No quieres ni oír hablar de marcharte de aquí, la solución más frecuente (y aún no veo a nadie pedir el "acercamiento" de todos los periodistas, profesores, empresarios o simples amas de casa que han tenido que irse para poder respirar en paz... por culpa, entre otros, de esos presos cuya proximidad tanto parece urgir). De modo que, aunque duela, sólo te queda un remedio: hazte cura. Ya sé, ya sé que siempre me has dicho que eres antifascista, antimilitarista y anticlerical, las tres razones por las que te opones al mal llamado MLNV. Si no te sientes capaz de una vocación tardía, por lo menos disfrázate de cura. Por poco que sea verdad lo de que el hábito hace al monje, lograrás esa inimitable mezcla clerical de repudio a la violencia y comprensión de los violentos. Para ambientarte, puedes leer una nota reciente de la secretaría del episcopado donostiarra en la que se condenaban los crímenes de ETA y también se explicaba lo indeseable de una solución policial del conflicto. Aprenderás a decir con unción "diálogo sin condiciones": nadie como un cura para vocalizar esa fórmula, desde que murieron Gielgud y Alec Guiness. Además, no hay mejor detente bala en Euskadi que una sotana: ETA ha matado a gente de todos los gremios, pero aún está por estrenarse con los curas... y no será por falta de ellos. Pero ponte sotana como es debido, eh, nada de clergyman. Don Miguel de Unamuno llevaba clergyman perpetuo y ya ves que acabaron echándole a la ría de Bilbao. Empuña el misal, cálate la teja (¡cuanto más antiguo, mejor, los vascos no datamos!) y que Dios te coja confesado. Que nos coja confesados...

Rajoy: firmeza dialogante
Editorial La Razón 13 Agosto 2000

Cuando mayor y más terrible resulta la escalada terrorista es cuando el Gobierno más debe esforzarse por mantener la cabeza fría, para que la máquina del Estado de Derecho pueda trabajar con eficacia frente al ataque mafioso. Así lo cree el vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, sólido defensor de la firmeza del Ejecutivo ante la situación creada por el terrorismo, en una amplia entrevista que hoy publica LARAZÓN. En ella expone de forma clara que Eta no puede marcar los tiempos, y que no es un buen camino dedicarse a analizar las posibles decisiones en torno a otra hipotética tregua que pueda adoptar la banda, porque nada bueno llega de los asesinos.

    Mariano Rajoy, reconocido como uno de los mayores valores del Partido Popular y de los Gobiernos de Aznar, también hace gala en este caso de su reconocida prudencia y huye de la tentación de las decisiones precipitadas: la respuesta del Estado de Derecho, que tiene que ser extraordinariamente firme, no debe buscar atajos en la lucha contra la banda ni resulta oportuno introducir ahora cambios legislativos. Tampoco cree, por muy fuerte que pueda llegar a ser la tentación tras un asesinato, que se deban precipitar operaciones policiales que no serían eficaces.

    Rajoy identifica a Arzallus como el responsable, en buena medida, de la situación del País Vasco, por su ruptura con los partidos que defienden la Constitución y el Estatuto y por su aventura soberanista. Porque, a juicio de Rajoy, se debe ayudar al PNV a salir del pozo de Estella y reconstruir la frontera entre los que matan y los que no, pero sólo con un PNV libre de ataduras será posible lograrlo. Y Arzallus no tiene, ni parece desear, esa libertad de acción que sería la única posibilidad de que las conversaciones propuestas por el PSOE tengan éxito.

    En todo caso, el diálogo es, para Rajoy, el principal medio para la acción política. Fue la propuesta electoral del PP para llegar a un Pacto de Estado que permita completar la modernización de España, cerrar el nuevo sistema de financiación y culminar el desarrollo del Estado de las Autonomías.

    El reto de situar a España en igualdad de condiciones con respecto a la Europa desarrollada no es simplemente económico. Rajoy lo sabe y busca en el consenso legislativo y social, y en la expansión del español y su cultura por el mundo, la fuerza que permitirá a España avanzar en el camino de progreso impulsado por los gobiernos del PP.

    Ésa es la línea, y políticos con la sensatez y la serenidad de Rajoy son fundamentales para aplicarla con éxito.  

Escandalosa impunidad
Editorial La Razón  13 Agosto 2000 

Para todos era previsible que el acto de morboso homenaje de las organizaciones filiales de Eta a sus «compañeros» víctimas de la bomba con la que iban a matar a otros se iba a convertir en una escandalosa apología del terrorismo. Para todos menos, según parece, para la Policía autónoma vasca, que, como es habitual, permaneció ciega ante la glorificación popular de esa banda de asesinos. Suponemos que el fiscal tomará nota de lo sucedido en Bilbao, que es un espantoso bofetón a las víctimas de Eta, y procederá en consecuencia; aunque, desgraciadamente, no se puede tener una fe indescriptible a que en esta ocasión, como en tantos otros precedentes, triunfe el Estado de Derecho.

    Porque el problema del País Vasco es la ausencia más clamorosa del respeto a la legalidad. No es sólo que una banda terrorista y mafiosa pueda actuar de forma criminal, porque hay muchos grupos de delincuentes que logran zafarse del acoso policial durante largo tiempo al moverse en la clandestinidad. Es que, además, los grupos de apoyo a estos delincuentes se mueven a sus anchas en las ciudades vascas como los pistoleros en el Far West, en un espectáculo de violencia continuada sin el más mínimo castigo. Y es, finalmente, que los grupos afines con cobertura política, se vanaglorian públicamente de su pertenencia al clan de los criminales, sin que ninguna autoridad sea capaz de plantarles cara. Más claro no lo pudo decir el ¿ex? etarra Otegui: «No estamos dispuestos a acabar con Eta».

    Eta y sus satélites están llevando al País Vasco a una situación prerrevolucionaria ante la pasividad cómplice del Gobierno vasco, a quien le está encomendada la salvaguardia de la Ley en su Comunidad Autónoma.
    Pero ya hace tiempo que quedó claro que si el Gobierno vasco no actúa no es porque no disponga de los medios, o no conozca la Ley. Es, evidentemente, por miedo. Por pánico a que los etarras vuelvan hacia ellos sus ojos, y les tomen como el próximo objetivo. Viven presos del pavor a la mafia que les aherroja, en un caso único de indignidad histórica.

Juego de patriotas
PEDRO J. RAMIREZ El Mundo 13 Agosto 2000

Ni el chaval de 13 años que responde a las iniciales de I.R. ni su compañero de 16 I.A. sabrán nunca si la costilla sanguinolienta, la mano seccionada del brazo y la víscera con forma de corazón que vieron caer del cielo -¡ahí va la órdiga!- cuando el lunes por la noche jugaban a la pelota en el bilbaíno alto de Miraflores, pertenecían a Joxe Patxi (Rementería) o a alguno de sus compañeros de comando, hechos picadillo por la bomba con la que ellos pretendían hacer picadillo tal vez a algún vecino, amigo o conocido de los dos chicos.

Es lógico que la dificultad de separar los escasos restos de cerebro de los montoncitos de serrín esparcidos en el lugar de los hechos haya complicado la labor de la comunidad científica que, sin duda, encontrará base para un apasionante estudio antropológico en el póster hagiográfico sobre Joxe Patxi desplegado el jueves en las calles de su pueblo. La galería de fotos con escuetos textos manuscritos resume bien sus atributos. El primero de todos es que era -con mayúscula y tres signos de admiración- «Markinarra!!!», o sea que había nacido allí, en Markina. El segundo, que era un «parranda zalea», es decir que le gustaba irse de farra; de ahí que posara abrazado a amigos y amigas delante de unos buenos potes de vino o de cerveza. El tercero, que nadie le ganaba en amor a la Real y al Athletic como bien prueba su imagen con dos equipos de negritos caboverdianos uniformados de rojiblancos y albiazules: también en el exilio, se puede hacer patria. De su vida, eso y poco más. Por supuesto no hay una foto con un libro, un instrumento musical o visitando un museo. De sus milagros sabemos por los sumarios de la Audiencia Nacional y los archivos policiales: participó en unos veinte atentados, asesinó al menos a cuatro personas, hirió como mínimo a otras siete y formó probablemente parte del comando que, al cumplirse el plazo, hizo arrodillarse a Miguel Angel Blanco y -¡pumba!- le mató como a un conejo.

Había hecho, pues, los suficientes méritos como para que los Otegi, Landa y compañía acudieran al tanatorio a hacer guardia junto a los luceros, embutidos en sus camisetas ajustadas de pandilleros de West Side Story -gente sin complejos, que dice el anuncio- y para que después de velar la amalgama de cartílagos, masa muscular y restos óseos recolectada en tres bolsas de plástico, así como las tres reliquias llovidas sobre el alto de Miraflores, lo ensalzaran como «compañero» y lo canonizaran como «patriota».

La patria de Joxe Patxi es un verde prado de la vieja Europa, estrechamente unido por la historia al resto de España, en el que habita una mayoría ansiosa de poder disfrutar en vida de la prosperidad que están acarreando la globalización, la moneda única, la revolución de las telecomunicaciones y los nuevos medios de transporte; y una minoría obsesionada con vallar lo invallable para recuperar lejos del mundanal ruido lo que el viento se llevó y encuadrar a la población en felices koljoses albaneses especializados en el reciclado de boñiga.

Para esa mayoría refractaria a la honda llamada del RH, España no equivale ni a la Guardia Civil -sustituida por la Ertzaintza- ni al recaudador de impuestos -el Concierto lo hace depender de la Hacienda vasca- ni al banco emisor de moneda -en poco más de un año la peseta será historia- ni a una determinada política exterior o de defensa -condicionadas cada día más desde Bruselas-; no, para gran parte de los habitantes de la patria de Joxe Patxi, España representa nada más, y nada menos, que la última esperanza de que llegue un día en que sus viviendas, farmacias y autoescuelas no sean quemadas, sus árboles no sean talados y sus caballos no sean pintarrajeados. La última esperanza de que los padres no tengan que llorar tras los féretros de sus hijos reventados por un coche-bomba y los hijos no tengan que amortajar entre los brazos a los padres desnucados por la nueve milímetros Parabellum.

España, el Estado, el derecho, la ley, la Constitución, el Estatuto son los únicos sinónimos de justicia y libertad que caben en la Euskadi actual. Al menos mientras unas docenas de joxe patxis sigan alimentando de sacrificios humanos el Gargantúa caníbal y estúpido en que han convertido el altar de su patria y una cúpula directiva del PNV, abotargada en sus taras morales, continúe convirtiendo el nacionalismo vasco en coartada de una infamia que la historia hermanará con las peores sevicias nazis.

En su última intervención pública Arzalluz criticó el «autismo» de ETA al asesinar al gobernador que más combatió a los GAL. Ahora ya sabe que en realidad el trabajo de Juan María Jáuregui en Aldeasa no era sino una tapadera para su labor como agente del Cesid, porque como todo el mundo sospechaba es en el interior de las botellas de whisky que se venden en los free-shops de América Latina donde se distribuyen las consignas para acosar a los patriotas errantes alejados de sus caseríos por la represión política. Al margen de lo desafortunado de la metáfora, ¿cómo es posible que el viejo burukide de burukides no se aplique a sí mismo el cuento? ¿Cabe mayor alejamiento de la realidad, mayor ausencia de contacto con el país cierto, el paisaje verdadero y el paisanaje auténtico que el de este PNV que contempla la concatenación de atentados, asaltos, destrozos y asesinatos con el pasivo desagrado de quien presencia una ilegal poda de esquejes?

Después de que Otegi se quitara la boina del último disimulo para adentrarse en la flagrante apología del terrorismo nadie ha oído siquiera matizar a Egibar el teorema oficial de que «el PNV necesita a EH y EH necesita al PNV». Y nadie lo ha oído porque está claro que para el viejo terrible -radicalizado en su senilidad, como ya le ocurriera a Telesforo Monzón- y para su obtuso monaguillo la doctrina del «motor nacionalista» se mantiene vigente aun cuando día tras día vaya demostrándose que su mecanismo de ignición sólo sirve para detonar coches-bomba con control remoto.

Como ha ocurrido con los colaboracionistas de la Francia de Vichy, tendrán que pasar varias generaciones para que el nacionalismo vasco pueda limpiarse el estigma con que le están contaminando sus máximos dirigentes. Es inaudito que la reacción de Román Sudupe, ofreciéndose como blanco alternativo a los asesinos de su amigo Korta, constituya la excepción y no la regla. Si los del PNV fueran demócratas antes que otra cosa albergarían en sus casas a los amenazados, organizarían en sus sedes homenajes a los mártires de los otros partidos y encabezarían suscripciones para reparar la propiedad dañada por la kale borroka. Se significarían, en suma, como paladines, como escudos vivientes de los derechos humanos y políticos de sus adversarios. No sólo no lo hacen sino que aceptan con alivio el ignominioso salvoconducto que en nombre de la revolución vasca les extiende el comisario Otegi y las burocráticas disculpas que suceden a la quema del batzoki de Legazpi, legitimando por pasiva todos los demás actos de vandalismo. El domingo 26 de febrero de 1995 el presidente del Gobierno Felipe González declaró a TVE, buscando quizá una legitimación de carácter retroactivo, que «si volviera a crecer el terrorismo no sería nada extraño que hubiera respuestas fuera del control legal». Afortunadamente, dándose ya con creces la premisa, todo indica que nos vamos a ahorrar la reincidencia en tan erróneo corolario. La actual entente entre PP y PSOE se circunscribe al aprovechamiento de todas las posibilidades legales para combatir a ETA y a sus colaboradores. Antes o después las Fuerzas de Seguridad y la Justicia encontrarán el hilván que permita llevarles a la nueva madeja de infraestructuras y complicidades. Podrá perder peones, torres y alfiles pero la democracia volverá a ganar la partida porque las leyes de la civilización humana, las reglas de la razón, de la geografía, de la historia y hasta de la física son sus inapelables aliadas.

Todo sería más sencillo con el PNV, pero también puede hacerse sin el PNV. Al menos sin este PNV, enhebrado por arriba en el dominó del oprobio. A medida que se acerque el debate clave del otoño será más patente que Ibarretxe sólo podrá prorrogar los presupuestos y encaminarse a unas elecciones anticipadas en primavera, en las que el Euskobarómetro de hace unos días auguraba ya cambios significativos. La existencia de un gobierno no nacionalista en Vitoria no zanjaría, por supuesto, el problema vasco, pero contribuiría a encauzarlo en una normalidad alejada del determinismo de los mitos y fantasías que han subyugado a gran parte de la población durante el último cuarto de siglo.

Indignados y sobrecogidos, preocupados ante el riesgo de que el siguiente zarpazo desgarre a su ciudad, a su grupo político o a su gremio o profesión, es natural que entre tanto millones de españoles acogieran la inesperada lluvia de despojos que, adelantándose unos días a las lágrimas de las Perseidas, cayó el lunes sobre el barrio de Bolueta como la cara menos hosca de un verano plagado de desagradables alteraciones meteorológicas. Para los dos chavales del alto de Miraflores -para la muchacha que se apeó de una moto para echarse a llorar a pocos metros de distancia- aquello fue el susto de su vida, una desasosegante jugarreta del destino. El hombre de la calle hace un cálculo más prosaico: ese corazón volador ya no bombeará más sangre para que esa costilla astillada sirva de palanca para que esa mano amputada vuelva a empuñar el arma que permita a Joxe Patxi limpiarle a nadie el forro de la vida en su sanguinario juego de patriotas.        pedroj.ramirez@el-mundo.es

Una bobada con trampa
Por Carlos DÁVILA ABC   13 Agosto 2000

La pregunta no puede ser más que ésta: ¿quiere el PSOE que el PNV pierda las próximas elecciones? Afirmaba hace un par de meses Nicolás Redondo que su partido ya no creía «inevitable» que los nacionalistas gobernaran en el País Vasco. Lo decía muy gráficamente: «Hemos perdido ese complejo». Redondo es un político bastante coherente pero puede que en aquella aseveración se le fuera el patín y cambiara su deseo: el «nosotros», por la estricta realidad, el «yo»; es decir, que no todos en el PSOE piensan así, y que la herencia felipista es, también en este caso, francamente negativa. Hay muchos socialistas que siguen creyendo que sería un «desastre» que el PNV no mandara en Vitoria e, incluso, algunos lo expresan de buena fe: no es que no quieran que gane el PP, sino que se estremecen ante la posibilidad de que los peneuvistas no sean lo que, de forma muy cursi, se llama ahora: el «centro nuclear» de la vida en el País Vasco.

Por eso la pregunta es pertinente: ¿quiere la actual dirección socialista que el PNV pierda las próximas elecciones? Naturalmente que la interrogante se puede resolver con una respuesta simplona: «No —podría contestarse desde el socialismo—, lo que deseamos es ganar nosotros». Pero, desafortunadamente para el PSOE, ésa no es la cuestión, porque, hoy por hoy, sus expectativas electorales distan mucho de una victoria aunque sea por los pelos, como en el 86. Por tanto, hay que insistir: ¿quiere el PSOE de Rodríguez Zapatero que el PNV pierda las próximas elecciones? Sin ejercicios desmesurados de adivinación, hay que sospechar que no, que el PSOE aún está prendado de la «inevitabilidad» nacionalista, que tiene, salvando las distancias, la misma opinión que Julio Anguita, que se teme que un Gobierno sin el PNV favorecería a ETA.

La sospecha está fundada: ¿por qué si no esta nueva insistencia en una reunión de «todos juntos», incluido el PNV? Redondo ya la planteó en su ámbito territorial y aquello fue un fracaso morrocotudo porque, de antemano, se supo que el PNV no se iba a bajar de su monte particular, y que no dejaría la sociedad formada hace dos años con los terroristas de Otegi. La iniciativa de hace mes y medio no tenía sentido y ésta de ahora tampoco. Porque, ¿para qué? Si el PNV —siempre entusiasta de las declaraciones dialogantes— quisiera, de verdad, unirse otra vez a los buenos y abandonar a su desgracia a los malos, bastaría con que uno de sus orates, Arzalluz o el inefable (me como otros adjetivos), Egibar, formularan una declaración pública de regreso a lo que el PNV nunca debió dinamitar: el Pacto de Ajuria Enea; es más, sobra con que el PNV asegurara que ni coincide con ETA en los fines, ni coincide, lo cual es obvio, en los medios. Mientras tanto, ¿para qué?

Es una pena, es una vergüenza, pero ETA tiene atenazado en sus mortales garras, al PNV. Los dos suscribieron un acuerdo y la banda no se rebaja de ellos, ni, claro está, exculpa a su interlocutor de su cumplimiento. El PNV se comprometió a «volar» el famoso «marco jurídico» (otra memez para no decir Constitución y Estatuto), y ahí sigue. La reunión de Madrid que ahora patrocina el nuevo PSOE de Zapatero es, en consecuencia, una bobada sin interés alguno. ETA se ha lanzado a la guerra tan alentada por Otegi y le trae por un higo las manifestaciones solidarias de los partidos democráticos. Así lo ha dicho, con toda razón, la voluntariosa Rosa Díez: «En un lado con la lágrima, en otro con ellos». Parece que el PSOE, al que se le llena la boca de actitudes filantrópicas de apoyo «total» al Gobierno, le quiere hacer una pequeña jugada al tándem Aznar-Mayor. En política es legítimo intentar la recuperación del protagonismo y el prestigio perdidos, pero los demás no son precisamente los bobos de Coria (salvo algunos que sí lo son, naturalmente); los demás, ni tienen por qué acceder a una propuesta inútil, ni se encuentran en la precisión de abdicar de una política de firmeza que es, precisamente, la que ha hecho estallar las auténticas intenciones del PNV. Si éstos quieren fotos conjuntas, que manden a freír gárgaras el copioso álbum que guardan, conjuntamente, con los asesinos de Otegi. Por cierto, son sus «compañeros», no los míos.

NO CABE AMBIGÜEDAD ANTE ESA BARBARIE
Editorial El Mundo  13 Agosto 2000 Discuta sobre el editorial

La escena es lo bastante elocuente como para no precisar de mayores comentarios: Arnaldo Otegi en el estrado, discurseando a voz en cuello, con el emblema de ETA a sus pies, por si alguien tuviera dudas. Y, de sonido de fondo, una multitud que clama Gora ETA militarra!. «Estos jóvenes», clama Otegi homenajeando a los etarras que saltaron por los aires cuando transportaban una bomba, «entendieron que su contribución a la democracia pasaba por la violencia».

Lógica aplastante, la suya. ¿Cabe contribuir a la democracia disparando o poniendo bombas contra quienes han sido elegidos democráticamente en las urnas? ¡Y pensar que era éste el hombre en el que confiaban el PNV y EA para que hiciera el papel de «Gerry Adams vasco»!

Coincidiendo con la concentración proetarra de Bilbao, se produjeron ayer numerosos actos de violencia callejera en el País Vaso: un artefacto estalló de madrugada en el caserío del portavoz del PP en el Ayuntamiento de Durango, Juan José Gaztañatorre; otro artefacto incendiario fue lanzado en Vitoria contra la vivienda de un guardia civil; unos encapuchados quemaron un autobús en Santutxu; otros incendiaron una oficina de Correos también en Durango; varias estaciones de ferrocarril sufrieron desperfectos... Así hubiera sido tan sólo por ese acompañamiento tan esperado como inevitable de violencia ciega, el Gobierno Vasco debería haber prohibido el acto bilbaino de exaltación del terrorismo. Tanto más cuanto que era innecesario: si lo que querían era demostrar que HB apoya a ETA, y que ambas cuentan con muchos simpatizantes, no valía la pena que se molestaran en hacer nada. Ya lo sabíamos.

Lo que resulta en cualquier caso aberrante es que, estando así de claro todo, el PNV se empecine en seguir sentándose entre dos sillas. Otegi anunció que el partido de Arzalluz expresó su pésame a las familias de los etarras muertos. Un gesto de más que dudosa oportunidad política. Sobre todo cuando no se acompaña de una renuncia expresa a cualquier tipo de alianza o colaboración con HB y EH, en Lizarra o en donde sea.

Esa renuncia es la condición que el Gobierno ha puesto al PNV para que se restablezca el diálogo.

El PSOE insiste en que no es imprescindible que el PNV haga una declaración de ese género para que quepa realizar una reunión de las fuerzas democráticas. Y tiene razón. Podrían reunirse, sin duda. Pero lo que no podrían es llegar a ningún acuerdo. Porque, para fijar un terreno de entendimiento, lo primero que se necesita es deslindar los campos y establecer, sin sombra de duda, de qué lado está cada cual.

¿Está usted de acuerdo con estas opiniones? Aporte sus ideas en el foro abierto sobre cada editorial en la dirección: www.elmundo.es/diario/opinion

Miedo
Pablo Mosquera -Secretario general de Unidad Alavesa.- La Razón 13 Agosto 2000

Eta sabe lo que quiere. Alguien, desde su Olimpo, ha diseñado una estrategia macabra con dos escenarios: la sociedad presiona al Estado para que negocie; una chispa produce la reacción en cadena entre nacionalistas y constitucionalistas al puro estilo balcánico. El instrumento, siempre el miedo a sufrir atentados en cualquier lugar de España, individuales o colectivos. Al enfrentamiento civil donde Eta sería el referente de uno de los bandos.

    Miedo es la causa por la que las encuestas en el País Vasco, tantas veces, disfrazan la verdad. Por eso, resulta más dramática la de la UPV en relación con el estado de ánimo de la ciudadanía, cuando aseguran, los que se atreven a contestar al encuestador, que muchos quieren hacer las maletas y huir de lo que se avecina...

    Miedo a que la situación se ponga peor, con elecciones. Máxime si los votos de EH se trasladan al PNV y vuelven a ganar las elecciones. Pero tampoco es mejor una victoria constitucionalista con una sociedad dividida casi por la mitad y con algún territorio posiblemente decidido a luchar por su soberanía, con los jóvenes en la vanguardia. Miedo a un verano en el que las preguntas son: ¿quién será el próximo? ¿Dónde? ¿Cuántos comandos asesinos hay? ¿Cuántos jóvenes vascos, de los que se quedan y no piensan en marcharse, son de los suyos? ¿Qué estamos haciendo mal para que éste sea el resultado entre la juventud vasca, tras un proceso dramático y de autonomía como nunca hubo en el territorio?

    Miedo a no ser capaces de encontrarnos en algún lugar común, que no puede ser otro que, más allá de las palabras de condena y las manifestaciones, a las que Eta responde con el desprecio de su autismo, un pacto, que ya no puede ser por la normalidad, pues previamente tenemos que salvar la democracia en el País Vasco, y para ello, debemos unirnos sin fisuras contra el enemigos de todos. Miedo a la capacidad de regeneración de la propia Eta, donde una generación toma el relevo de la anterior, que ha sido capturada por la Policía o se ha cansado de la clandestinidad.

    En cualquier caso, el núcleo del problema vasco está ahí. En esa capacidad cultural del nacionalismo radical para enrolar a la juventud, hija de la democracia, a las puertas del tercer milenio.

    Miedo a descubrir la impotencia, la frustración y la inseguridad, de un sistema democrático que no puede asegurarle al ciudadano la paz.

    Miedo a que las gentes del Foro Ermua se cansen en su ejemplo de valentía, si no hay cambios en la sociedad y en sus dirigentes.

    El miedo es un sentimiento propio del ser humano; no hay razón para ocultarlo y menos para negarlo; pero hay que superarlo con dignidad y rebeldía.

    Para ello, nada mejor que las convicciones sobre el derecho individual a conquistar la libertad. En tal lucha son precisas dos condiciones: el ejemplo de los dirigentes y la escala de prioridades. Los que tienen capacidad para decidir, deben predicar con su propia actitud. Unidad, dejando a un lado las cuestiones personales y partidarias. Las elecciones sirven como instrumento de la democracia, pero, en este caso, previamente debemos apuntalar los pilares de la democracia. Éste debe ser el primer gran acuerdo. Para salvar la democracia necesitamos un estado fuerte, un Gobierno vasco, fuerte, quizá en estos momentos, de salvación, con la participación de todas las fuerzas democráticas comprometidas en la tarea de defensa del sistema contra el que van los atentados de Eta. Estos días me ha venido a la cabeza, la frase famosa de Churchill «Sangre, sudor y lágrimas». ¿Es esto lo que nos espera? 

Ya está bien
José María CARRASCAL La Razón  13 Agosto 2000

Ya está bien de comentaristas superfinos que cada vez que condenan los crímenes de Eta se creen obligados a condenar en la misma frase «la cerrazón del Gobierno Aznar». Ya está bien de comparar la negativa del PNV a romper su pacto con los asesinos con la negativa del PP a negociar con el PNV mientras mantenga ese pacto. Ya está bien de palabras, de reuniones, de comunicados que no se traducen en hechos y más bien parecen hojas de parra para disimular que no se hace nada. Ya está bien de buscar equidistancias entre víctimas y verdugos. Ya está bien de insistir en que debe facilitarse al PNV la reincorporación en el bloque democrático, cuando su portavoz acaba de decir que «el PNV necesita a EH, y EH necesita al PNV». Ya está bien de tirar la piedra y esconder la mano en cuanto toca a responsabilidades de lo que está ocurriendo en el País Vasco. Ya está bien de lamentar que «Eta ha matado a uno de los nuestros», y desentenderse cuando mata a uno de los otros. Ya está bien de jueces que miran a otra parte cuando se están cometiendo todo tipo de delitos ante la puerta de su casa. Ya está bien de pedir diálogo a todas las partes, cuando unos hablan con las pistolas y otros no pueden hablar. 

Ya está bien de invocaciones por la paz, cuando unos caen asesinados, otros asesinan y los terceros no acaban de decidirse a romper con los asesinos. Ya está bien de creer que la construcción nacional es una patente de corso para violar los más elementales derechos humanos. Ya está bien de lamentarse de la violencia que asola el País Vasco y de no hacer nada contra la violencia callejera, que es el arranque de todas las violencias. Ya está bien que los errores del PNV tengan que pagarlos quienes le decían que no se metiera por ese camino. Ya está bien de que el cabreo de la izquierda al ver que Mayor Oreja tenía razón tenga que pagarlo Mayor Oreja. Ya está bien de que los demócratas tengan que disculparse, esconderse, marcharse, mientras los totalitarios campean a sus anchas. Ya está bien de chulerías de jóvenes descerebrados, de soflamas de políticos visionarios, de pastorales melífluas buscando el punto medio, de lágrimas de cocodrilo de personas honorabilísimas, de amenazas en pancartas, pintadas y discursos, de apoyos directos e indirectos al terrorismo. Ya está bien de que unos señalen impunemente a los asesinos sus próximos blancos y de que otros desvíen luego al debate hacia otro sitio. Ya está bien.

    Si Eta tarda tanto en extinguirse, como hubiera sido lo lógico en un Estado democrático, es porque tiene muchos cómplices. En el País Vasco y fuera de él. Con la pistola, con la pluma y con la palabra. Todos ellos son igualmente culpables. Como decía Martin Luther King: «Quien acepta el mal sin protestar airada, inequívocamente contra él, está realmente cooperando con él». En este país hay muchos. No todos ellos ponen bombas.

Valientes gudaris
Pilar CERNUDA La Razón 13 Agosto 2000

Seguro que a los vascos que han sido valientes gudaris, valientes soldados nacionalistas, se les cae la cara de vergûenza al escuchar que ciertos batasunos llaman así a los etarras. Y no hablemos de lo que deben sentir por dentro los vascos decentes cuando escuchan a Otegui calificar como patriotas a los cuatro etarras que murieron al saltar por los aires el coche con el que pensaban realizar un nuevo atentado. Todos los días se producen declaraciones molestas, pero pocas provocan indignación. Las de Otegui colocan al dirigente de EH donde muchos sabíamos que se encontraba: en las filas de los que defienden el asesinato para alcanzar sus objetivos políticos. Sin embargo, hace apenas un año, se oían comentarios, en boca de gente cabal, sobre el sentido de la responsabilidad de Otegui como contrapunto al escaso que habían demostrado los miembros de la antigua Mesa Nacional de HB, entonces en prisión. Los «valientes gudaris» no sólo asesinan, también provocan algaradas en las calles vascas, destruyen el patrimonio vasco, obligan a los empresarios vascos a buscarse la vida lejos de su tierra, insultan a las madres vascas, queman negocios de gente vasca, y atemorizan a la mayoría de los vascos. ¿Patriotas? Patriotas son los que les plantan cara.

Entre la ficción y el abismo
Por Charo ZARZALEJOS ABC  13 Agosto 2000 

Cuando mañana, lunes, se reúna la Ejecutiva nacional del PNV, la dirección del partido liderado por Xabier Arzalluz tendrá que abordar una situación de auténtica emergencia política y de enorme convulsión social. Salvo que se hayan modificado sustancialmente los criterios de reflexión, no es difícil aventurar que, a la hora de buscar responsables, los nacionalistas no duden en atribuir culpas, por supuesto y en primer lugar, a ETA y a su demencial y cruel estrategia y, en segundo lugar, al inmovilismo del PP, y todo ello sin olvidarse del «seguidismo acrítico» que del partido del Gobierno hace el PSOE. Es fácil prever, si a la experiencia nos atenemos, que el PNV pueda colocarse a sí mismo como mejor espectador, como agente pasivo de lo que acontece en Euskadi, como felpudo al que sacuden todos o, para ser más exactos, al que sacude, por un lado, Arnaldo Otegi y, por otro, José María Aznar, con sus respectivas y distantes estrategias.

Con este hilo argumental ha sido con el que el PNV ha venido en los últimos tiempos sorteando los acontecimientos. La inexistencia de plazos perentorios le han permitido dilatar la toma de decisiones, pero el tiempo se va acabando y, en cuestión de semanas, el lendakari Juan José Ibarretxe tendrá que abrir el período parlamentario con el obligado debate sobre política general.

Para afrontarlo con un mínimo de condiciones, necesariamente el PNV tendrá que realizar algún movimiento pero, probablemente, no será un movimiento unívoco: no va a decir públicamente a Otegi que se han acabado sus ya muy maltrechas y cada vez más escuetas relaciones y sí hará un nuevo llamamiento al diálogo con la mirada y la esperanza puesta en los socialistas, con los que en ningún caso se buscaría un acuerdo político de fondo y si una mínima puesta en escena que sirviera para evitar la sensación de emergencia política y alejar del horizonte más inmediato un eventual adelanto electoral, que a día de hoy el PNV continúa descartando con el mismo voluntarismo con el que el PP confía en esas elecciones como primer paso para la solución del problema.

COMPLEJIDAD DEL PNV
A la hora de tomar decisiones, el PNV no sólo deberá contemplar la realidad que le rodea, las circunstancias objetivas que conforman la situación política sino que, además y sobre todo, su propia realidad interna. El PNV, como España, es uno y plural. Plural y disciplinado y, por eso, por su propia disciplina interna, por la compleja relación de fuerzas que se dan en su seno —se puede decir que sin Vizcaya el PNV no sería el PNV—, por la contundencia que da la unanimidad con la que se ha aprobado, de manera sucesiva, la estrategia diseñada por la actual dirección, sólo comparable a la necesidad que algunos sienten por liberarse de ella, obligan al partido de Arzalluz a adoptar posiciones tácticas y no decisiones estratégicas distintas a las ya adoptadas en las ultimas asambleas nacionales.

PREVISIONES ERRÓNEAS
Por estas mismas fechas, hace ya un año, tanto el PNV como el Gobierno sabían que ETA, cuando menos, había decidido reconsiderar su decisión de tregua, pero incluso durante el mes de septiembre del verano pasado, los nacionalistas no daban por cerrada la posibilidad de que la situación se pudiera reconducir. Pero los hechos comenzaron a hablar por sí solos. ETA rompió la tregua, iniciándose todo un rosario de asesinatos.

Ya antes del primer asesinato, desde los partidos de oposición al PNV aventuraban que este partido «no va a poder soportar un muerto», creyendo que la que fuera primera acción de ETA colocaría al PNV en situación imposible, tan imposible, decían, que no tendría más remedio que romper con EH. Esta previsión fue tan errónea como creer que en algún momento estuvo en la cabeza de los dirigentes nacionalistas formar un gobierno de coalición con el PSE. Tan errónea, en fin, como haber depositado en las movilizaciones surgidas por el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco las esperanzas de una Euskadi unida frente al terror y la intransigencia.

Todas las previsiones han fallado. Han fallado las previsiones de los no nacionalistas y, en especial, del Partido Popular, que en la anterior legislatura creyó haber avanzado de manera sustancial en el entendimiento que se quería histórico con el nacionalismo democrático. Y han fallado las previsiones de los nacionalistas, que creyeron que la tregua de ETA iba a ser reclamo bastante para que todos a una asumieran una receta de pacificación gestada en el más absoluto de los secretos e incluso de las deslealtades, tanto a quienes por entonces eran sus socios de Gobierno en el País Vasco, los socialistas, como hacia el Gobierno de España, cuyo presidente, de manera especial, se encargó de tejer con deferencias sin precedentes una buena relación personal con Xabier Arzalluz. Tan buena que aún dos días antes de que ETA anunciara su tregua, Aznar no quería dar crédito a los rumores porque ni haciendo un cálculo de perversión política podía creer que, después de las horas y mesas compartidas con Xabier Arzalluz, éste no cogiera el teléfono para decirle algo así como «me he tirado a la piscina». Aznar no recibió la más mínima información, pero las bases nacionalistas tampoco. Joseba Egibar, Gorka Aguirre y Juan María Ollora, auténtico artífice intelectual de la receta nacionalista, obtuvieron el «blindaje» de su propio partido de manera que sólo en caso de se produjeran avances o circunstancias relevantes informarían al resto de la dirección, que no a la militancia, de sus conversaciones con EH, EA y ETA. De manera oficial, los nacionalistas vincularon construcción nacional y paz.

«FASE RESOLUTIVA»
La tregua llegó sobre la base del acuerdo entre nacionalistas y sólo entre nacionalistas y después de la declaración de Estella, en la que la previsión de «la ausencia de violencia» se establece sólo en «la fase resolutiva»; es decir, en la fase final de un proceso hasta ahora inexistente y no en la fase inicial de diálogo previo y necesario para llegar a esa «resolución». Los hechos no necesitan argumentos y el acuerdo fue sólo entre nacionalistas y como no se estaba en la fase resolutiva, la reaparición de ETA no era un hecho que por sí mismo desbaratara todo.

Eso sí, para tomar aire ante las circunstancias, de manera periódica se han ido haciendo emplazamientos a EH para que condenara la violencia con gran asombro de Otegi y otros, que ya en las conversaciones habidas tanto con PNV y EA había quedado meridianamente claro que ellos no suscribirían documento alguno con el término condena. El PNV y EA lo sabían y la opinión pública también. Si el error inicial del nacionalismo no fue tanto el hablar con ETA como el avenirse a hablar con ellos sobre bases distintas a las estatutarias, este error se agrandó, se hizo inconmensurable, cuando ETA comprobó que el PNV resistía los muertos, sin dar portazo público y oficial al acuerdo de septiembre de 1998.

NO ENFADAR A LA BESTIA
ETA puso a prueba al PNV, pero el espíritu de Ermua no había sido indiferente y esa sociedad que en su momento inundó las calles y en medio de la exasperación aporreó locales de HB, era la misma que sintió indudable alivio con la tregua y que, tras su ruptura, no sólo comprobó que ETA había jugado con las cartas marcadas, sino que vio con incrédulo espanto cómo el principal partido del País Vasco, el mismo que había gestionado con indudables aciertos el Estatuto, el mismo que había tuteado a los sucesivos Gobiernos de España, el mismo que durante veinte años de Estatuto había alcanzado su esplendor político, era el mismo que trataba en sus discursos con más consideración a aquellos que ven en los muertos «expresiones del conflicto» que a los propios muertos.

Más allá de posicionamientos personales de muchos nacionalistas, la estrategia resultante ha sido la de no enfadar a la bestia y, en este empeño, el nacionalismo ha acabado por enfadar a todos los demás. «¿Es necesario para conseguir la paz el pacto de legislatura con EH?». «¿Es necesaria la exclusión política de los no nacionalistas para conseguir la paz?». Estas preguntas se las hizo en muchas ocasiones Fernando Buesa. ¿Era necesario?

Hace ya algunos años, el socialista Jesús Eguiguren explicó ante la Ejecutiva de su partido que no es que en el País Vasco hubiera menos nacionalistas, sino que los que no lo eran estaban cada día más irritados. Esa irritación ha ido a más y las elecciones demuestran que, cuando menos, el nacionalismo no gana terreno y para el PNV repetir resultados no es quedarse igual, sino perder. Y si pierde terreno, no lo pierde de manera exclusiva en el campo del nacionalismo, que ese es un campo fiel, sino en el campo de los moderados, de esos miles de ciudadanos que siendo y sintiéndose vascos asumen sin amargura alguna su condición de españoles, de los que durante veinte años han visto en el PNV a un «partido de aquí» que garantizaba determinados modos y maneras y que sabía combinar un discurso de insatisfacción con una política posibilista, y es esa percepción la que ha saltado por los aires; es ese, en términos ciudadanos, el camino desandado por el PNV desde septiembre de 1998. Tan desandado que se apela, sin la menor autocrítica, al recurrente argumento del CESID y/o los aparatos del Estado. Cuando la mitad de la ciudadanía siente la orfandad de sus responsables políticos y, además, ETA la emprende a asesinatos es fácil llegar a la conclusión de que efectivamente los no nacionalistas cada día están más irritados con quienes hoy ejercen el poder en el País Vasco.

ETA ES EL CONFLICTO
Pero la realidad vasca no se agota en los no nacionalistas cada día más enfadados. Hay, además, una Euskadi profunda y profundamente nacionalista a la que los asesinatos de ETA producen repugnancia y a la que nadie ni nada hará modificar la creencia de que si ETA existe es porque hay un «conflicto». Es el nacionalista Joseba Arregi el que ha escrito que en Euskadi «el conflicto es ETA; lo demás son problemas». Esta Euskadi profundamente nacionalista y, por lo tanto, con un profundo sentimiento de ser ajena a todo lo que suene a español, es tan real como la Euskadi enfadada con los nacionalistas.

Hasta hace dos años, estas dos realidades han convivido en lo que ha resultado ser pura ficción. Hasta hace dos años ETA —«no compartimos ni sus medios ni sus fines», llegó a decir Ardanza— unía a todos menos a los que la apoyaban y ha resultado que el repliegue temporal de ETA se ha llevado por delante la benéfica ficción de la convivencia articulada en torno al Estatuto, ahora denostado, paradójicamente, por quienes durante veinte años lo han gestionado con más aciertos que errores. ETA hoy tiene menos apoyo ciudadano que hace unos años, pero en términos estrictamente políticos hoy ETA tiene motivos para sentirse menos sola, menos aislada, porque se ha demostrado a sí misma y a los demás que no sólo puede matar, sino que después de veinte años resulta que el Estatuto no vale y que, al igual que hace veinte años, el pueblo vasco tiene pendiente su derecho a decidir qué quiere ser.

Ante esta situación, ¿qué hacer? Ante el marasmo político, el término «diálogo» parece haberse convertido en el tarro de las esencias. Con la perspectiva que da el tiempo, es opinión mayoritariamente compartida que el acuerdo PNV-PP de la pasada legislatura produjo, por encima de cualquier otro rédito, un importante efecto balsámico, aunque en el País Vasco las trifulcas entre Iturgaiz y Arzalluz fueran poco menos que permanentes. Euskadi, además de otras cosas, es tierra de paradojas y una de ellas es que aquellos que convinieron no dar cabida a los no nacionalistas, ni siquiera en las mesas de las Comisiones Parlamentarias, se conviertan en los abanderados del diálogo, que es precisamente lo que prevaleció hasta setiembre de 1998.

De entonces a ahora ha habido muchos intentos, pero ninguno ha llegado a tomar cuerpo. En este punto el PP se ha mostrado inflexible: la reflexión de que todo lo que sea hablar con el PNV sin que éste rompa con Lizarra es avalar la estrategia del partido de Arzalluz, ha llevado a los populares a que su presidente en el País Vasco, Carlos Iturgaiz, ni siquiera acuda a Ajuria Enea a decirle personalmente a Ibarretxe que no hay nada de qué hablar. Esta actitud popular no es compartida por el PSOE y ha permitido al PNV elaborar su discurso sobre el «inmovilismo» del PP como elemento tan negativo para la paz como la propia actitud de ETA. El discurso de la equidistancia ha sido decisivo para que el PP, además de enterrar muertos, se blinde en su estrategia. En paralelo, el discurso de la complicidad con los violentos lanzado contra el PNV ha encorsetado a este partido, que no dará un paso atrás ni para coger impulso.

SITUACIÓN CRÍTICA
La situación política vasca es hoy más crítica que en el peor de sus momentos. A estas alturas de la historia, se han tirado ya muchas salvas y se han pinchado muchos flotadores, incluido el flotador de la receta nacionalista, ese que hablaba de subir al monte para acompañar al valle de la democracia a los no demócratas. Agotado el argumento de la «pista de aterrizaje», esfumada la posibilidad de una Mesa de Partidos, queda por agotar el eslogan de «diálogo sin límites», cuya puesta en escena sólo sería una foto. La realidad es tan compleja, la sociedad vasca se siente tan abrumada y tan cansada, que lo que se impone no es tanto un «diálogo sin límites» que ni sus máximos defensores sabrían decir en qué consiste, como en un «diálogo inteligente» que conllevara la dignidad en las estrategias, todas ellas legítimas, y permitiera que los vascos nos pudiéramos mirar a la cara con la misma tranquilidad con la que lo hacíamos mientras duró la benéfica ficción generada en torno al Estatuto.

Hoy por hoy, la estrategia general es mantener cada cual la suya y dejar que el adversario la lleve al límite .Todavía las cúpulas dirigentes no se sienten al límite. No perciben el abismo y han optado por arriesgar. Por eso, el PNV no va a modificar su estrategia de fondo, ni el PP va a hablar con Arzalluz, ni éste con Aznar, ni ETA va a dejar de matar. Y como testigo de todo ello, una sociedad, la vasca, añorante de una ficción destrozada hace dos años en una casa de turismo rural en algún lugar de Euskadi.

El PP reclama al PSOE la lealtad y la colaboración prometida en la lucha contra ETA
MADRID. Cristina de la Hoz ABC 13 Agosto 2000

El secretario general del PP, Javier Arenas, mostró ayer su sorpresa por la propuesta socialista de no arrinconar al PNV y de contar con él por entender que es crucial en cualquier proyecto de pacificación. Arenas, que exigió a los socialistas «lealtad y seriedad», les exhortó además a que «defiendan lo mismo en público y en privado» y a centrar esfuerzos en la alternativa democrática.

Arenas defendió que populares y socialistas «tienen que colaborar con lealtad y centrar sus esfuerzaos en una alternativa democrática en el País Vasco» que pasa por una estrategia común de defensa del Estatuto de Guernica, de la Constitución y de la pluralidad de la sociedad vasca. En este sentido, el PP dice sentirse poco menos que traicionado tras las declaraciones efectuadas el pasado viernes por los miembros de la ejecutiva del PSOE Trinidad Jiménez y Juan Franciso López Aguilar, que defendieron que el PNV es crucial para cualquier proyecto de pacificación y debe participar en una reunión de todos los partidos con representación parlamentaria para abordar la escalada terrorista.

El secretario general del PP manifestó ayer su sorpresa por dichas declaraciones y reclamó de los socialistas «lealtad y seriedad». «Deben defender en público lo que defienden en privado»,esto es, explicó Arenas, que antes de tender la mano al PNV se le exija romper con el Pacto de Estella donde están «los compañeros patriotas de los etarras». «Está muy bien proclamar lealtad y colaboración -agregó- pero también hay que practicarlas».

«PURAS VULGARIDADES»
Gobierno y PP mantienen que es incompatible el diálogo con una fuerza política, el PNV, que «tiene un pie en Estella y otro en el Estado de Derecho» y creen que la sociedad vasca y la española en general «entiende y comparte que no se dialogue».

Arenas no dudó en calificar de «puras vulgaridades» y de «grave error» las declaraciones de Jiménez y de López Aguilar y dijo esperar que no haya un cambio de actitud y una nueva doctrina en este sentido por parte del PSOE. En todo caso, a pesar del evidente disgusto que impera en el Gobierno y en el PP, la intención es intensificar los contactos y estrechar aún más las relaciones con los socialistas, tanto en el ámbito nacional como en el vasco.

Por su parte, el secretario de Libertades Públicas del PSOE, Juan Fernando López Aguilar, replicó, en declaraciones a Europa Press, que el PSOE hace un «continuado ejercicio de lealtad», pero, matizó, «una cosa es la lealtad» y otra que un partido político con «vocación de Gobierno, en el sentido de responsabilidad», renuncie a «tomar la iniciativa» y potenciar cualquier encuentro.

Agregó que el PSOE hace un continuado ejercicio de responsabilidad, «como está a la vista de todos», y apoya de forma «incondicional» al Gobierno y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Además, aseguró que mientras que el PP da una respuesta negativa a sus propuestas, las reacciones del resto de los partidos han sido «favorables». «El que está aislado es el PP, despreciando una ayuda que es necesaria para que los ciudadanos vean que todas las fuerzas democráticas están unidas, como siempre, frente a este problema», aseguró. En cuanto a la exigencia del PP de que el PNV abandone Estella, López Aguilar señaló que los nacionalistas vascos han hecho ya «numerosas manifestaciones» con respecto a EH e incluso el presidente del Gobierno vasco, Juan José Ibarretxe, «ha dado por muerto» Estella.

Mucho más contemporizador y sosegado se mostró el próximo portavoz parlamentario del PSOE, Jesús Caldera, que señaló que su partido no pretende «atosigar» al Gobierno sino de que éste haga una reflexión y «evolucione de modo natural».

Precisó Caldera que la propuesta socialista es «bien intencionada» y que «el hecho de que no queramos entrar al debate lo demuestra». El portavoz parlamentario, interlocutor de su partido para cuestiones antiterroristas, subrayó a Efe la conveniencia de que el Ejecutivo «siga pensando y que pueda decidir con calma que ese es un buen marco de referencia para el inicio del diálogo».

BUENA SINTONÍA
En todo caso, fuentes de la dirección socialista han venido a reconocer que se extralimitaron en algunas de sus manifestaciones del pasado viernes. Para el PSOE es prioritario mantener una buena sintonía con el Gobierno en todo lo que afecta a la lucha antiterrorista y así se lo manifestó ayer Alfredo Pérez Rubalcaba al secretario general de la Presidencia, Javier Zarzalejos, con el que se puso en contacto telefónicamente para intentar limar asperezas.

Por su parte, Arenas aseguró que su partido no tiene en absoluto ninguna sensación de soledad y que la posición que defienden «es la que ha compartido el PSOE hasta el viernes y la que nos ha trasladado permanentemente».

Tras defender que al PP «no le hace falta cargarse de razón porque estamos sobrados de ellas», agregó que a pesar de las «desafortunadas» declaraciones de los dos dirigentes socialistas, «la pelota está en el tejado del PNV» y es a esta fueza política a quien corresponde optar por el camino de la democracia o por seguir de la mano de «los amigos y compañeros de los etarras».

De momento, ni Gobierno ni PP tienen previsto abrir una ronda de contactos con otras fuerzas políticas para tratar de cuestiones terroristas, tal y como ha reclamado, por ejemplo, IU, partidaria de una reunión de partidos que incluya al PNV.

En cuanto a la interlocución con el Ejecutivo de Juan José Ibarretxe, el dirigente del PP explicó que se mantendrán las relaciones institucionales con el Gobierno vasco y que no se descartan contactos con el Grupo Parlamentario vasco en cuestiones como los Presupuestos Generales del Estado pero que, en ningún caso, «habrá un diálogo fluido en cuestiones políticas de fondo».

Mariano Rajoy: «La tregua sólo buscaba romper la unidad de los partidos democráticos y el rearme de Eta»
Entrevista con el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de la Presidencia
El vicepresidente primero del Gobierno se ha quedado sin vacaciones. Recluido en La Moncloa en pleno agosto, a Mariano Rajoy le ha tocado el mes más malo de Eta de las dos últimas décadas. Porque diecisiete atentados son demasiados para sólo mes y medio y Rajoy, el gran triunfador de las elecciones de marzo tras Aznar, aguanta la escalada de terror «con la cabeza fría» y convencido de que «sólo desde la unidad y la firmeza», sin precipitaciones, se puede hacer frente al embate de Eta.
José Antonio VERA/Carmen MORODO.- La Razón 13 Agosto 2000

-Ustedes tienen la piel curtida de experiencias duras impuestas por Eta. ¿Entraba en sus peores previsiones que después de la calma tensa de la tregua viniese una escalada de terror como la de estos días?
    - Visto lo que sucedió después de que Eta decidiera volver a matar, después de lo que Eta calificó como tregua, el Gobierno se esperaba cualquier cosa.
    - En este contexto de actos de barbarie y asesinatos de manera casi continua, ¿qué valoración hace el Ejecutivo del alto el fuego? ¿Cree que sólo ha servido para el rearme de Eta?
    - La tregua no fue más que fruto de un acuerdo entre PNV, EA y EH con el que se buscaba provocar lo que efectivamente, al final, los dos primeros partidos hicieron, la ruptura del frente democrático. El PNV estaba entonces en el Estatuto de Guernica, estaba dentro del marco legal vigente, y lo que acordó con EH fue dar pasos en la línea de la autodeterminación y de la independencia.
    El segundo objetivo de Eta era tratar de ganar tiempo para salir de su situación de debilidad, provocada por la actuación de la ley y del Estado de Derecho. Ahí están hechos como el cierre de «Egin», el ingreso en prisión de la Mesa Nacional de HB, la liberación de Ortega Lara.... Todo eso afectó mucho a la infraestructura de Eta que se vio necesitada de buscar una fórmula para ganar oxígeno.
    - ¿Qué cree que busca ahora la banda terrorista?
    - Crear el mayor caos posible, generar división entre las fuerzas políticas e intentar poner nervioso a todo aquel que pueda.
    - Y frente a eso, ¿qué queda a los demócratas?
    - Hacer todo lo contrario de lo que pretende Eta que se haga. Es decir, hay que hacer un esfuerzo por mantener la unidad, dar el máximo apoyo a las Fuerzas de Seguridad del Estado y mantener de manera clara e inequívoca la política antiterrorista.
    En estos momentos, es básico mantener la cabeza fría y con absoluta firmeza la política antiterrorista que se ha venido practicando.    

Eta no va a ganar
De lo que no hay duda es de que es imposible que Eta, matando, consiga sus objetivos políticos dentro de un Estado democrático, civilizado y europeo. Por tanto, son momentos de hablar sólo de firmeza y de mantener la tranquilidad, aunque sea bastante difícil.
    - Desde sectores nacionalistas se está intentando crear polémica hablando de la ineficacia de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Es un mensaje que puede calar con facilidad en la opinión pública.
    - Estamos hablando de un tema que no es sencillo. No lo es desde hace treinta años. Pero la verdad es que cuando las cosas se hacían de manera conjunta, cuando había mayor claridad de posiciones políticas por parte de todos, se consiguieron éxitos importantes. En los años 96 y 97, había una estrategia conjunta basada en la unión de las fuerzas democráticas, la afirmación de la validez de la Constitución y el Estatuto como marco de convivencia, el esfuerzo para mejorar la eficacia policial en la lucha antiterrorista y la decisión de que no se podía negociar con Eta mientras no dejara de matar. Había criterios claros frente al terrorismo.
    Cuando el PNV cambió y se fue a Estella, y abandonó la idea de que el Estatuto era el marco de convivencia, se dificultaron las cosas. Dicho esto, hay que tener confianza en las Fuerzas de Seguridad del Estado, dejarlas funcionar profesionalmente y no tratar de forzar los acontecimientos.
    - Habrá actuaciones policiales cuando toque, sin precipitaciones.
    - Me parece conveniente insistir en que, a veces, para transmitir una determinada sensación se puede caer en la tentación de tomar decisiones que hay que adoptarlas en el momento que corresponde para que sean mucho más eficaces y útiles.
    - De sus palabras puede deducirse entonces que el Ejecutivo no adoptará ninguna medida distinta a las actuales por mucho que se prolongue en el tiempo la actual ofensiva etarra, ¿no?
    -A fecha de hoy, lo sensato es mantener la política antiterrorista. Confiar en la ley, insisto, y en el Estado de Derecho. Y también en el buen funcionamiento de las Fuerzas de Seguridad.
    - Descarta entonces someter siquiera a estudio la posibilidad de imponer el cumplimiento íntegro de las penas.
    - No soy partidario, ni el Gobierno tampoco, de poner en marcha una modificación normativa en ese sentido. No son momentos para grandes cambios.
    - Lo que es inevitable, y ustedes deben ser conscientes de ello, es que si el clima actual persiste, llegará el momento en que a la gente de la calle no le baste con acudir a concentraciones de repulsa y oír hablar de ese Estado de Derecho.
    - Yo a la gente de la calle, como la llama usted, le pediría que confíen en el Gobierno y en la ley, y que tengan presente que los atajos nunca son buenos en la lucha contra el terrorismo.
    - No hace ni dos semanas que quedaban en libertad dieciséis personas vinculadas con la violencia callejera. No son los primeros ni serán los últimos. Ahí está un Otegui campando libremente después de haber dicho cosas muy graves, y ahí están también los que salen a la calle lanzando amenazas de muerte. Se echa de menos quizás una mayor dureza en el ámbito judicial.
    - La ley y la aplicación del Estado de Derecho se ha producido. Tenemos en el pasado reciente acontecimientos que parecían impensables como el ingreso en prisión de la cúpula de HB. Ahora, la decisión de los fiscales de proceder contra el señor Otegui es sin duda oportuna porque sus declaraciones constituyen, a mi entender, delito de apología del terrorismo, como parecen también delito las amenazas de las concejalas de HB contra María San Gil. Aunque son los jueces los que tienen que aplicar la ley y no voy a ser yo, por tentaciones que tenga de hacerlo, quien diga cómo.
    - Hablando de declaraciones, ¿qué le parece la afirmación del señor Eguíbar de que el PNV necesita a HB y HB al PNV?
    - Es un disparate. La línea que se ha impuesto en el PNV, sobre la base de romper con los demócratas, abandonar la idea de que el Estatuto era el punto de encuentro e irse a Lizarra, fue la decisión de un sector de ese partido que entonces era mayoritario. Pero tengo la firme convicción de que hoy hay mucha gente en el PNV que no quiere eso.
    - ¿Cree que Arzallus es responsable de la actual situación?
    - Arzallus es el presidente del PNV y, por tanto, tiene responsabilidad en el cambio que se ha producido en su partido en estos dos últimos años. Un cambio que ha sido enormemente negativo para el conjunto del País Vasco.
    - Entonces, aires nuevos en la dirección peneuvista facilitarían el diálogo del Gobierno con este partido.
    - Supongo que sí. Pero lo que es evidente es que la recuperación de un clima de entendimiento con el PNV exige la voluntad por parte de éste de romper explícitamente con Lizarra y con otros instrumentos que son consecuencia de ese pacto, como la Asamblea de Municipios vascos, que no es de municipios sino de concejales nacionalistas. Lo que no estamos dispuestos a hacer, como tampoco lo estaba en el 96 el PNV, es a mantener ningún tipo de negociación con una organización terrorista. Un Gobierno de un Estado democrático, civilizado y europeo no puede hacerlo en ningún caso.   

Rectificación del PNV
- Imaginemos el escenario que tanto reclaman ustedes. El PNV se «baja del monte», rompe Estella y vuelve a la «orilla» de los demócratas. ¿Cree de verdad que eso haría a Eta dejar de matar?
    - Probablemente no, pero sería mucho más fácil luchar contra ella como hemos visto en los últimos años.
    - Son muchos los que detrás de las decisiones que han ido adoptando los dirigentes del PNV ven una forma de escabullirse para defenderse de los objetivos de Eta.
    - No quiero pensar que eso es lo que ha motivado sus posicionamientos. Hay muchas personas en el País Vasco, en toda España, que se encuentran en una situación muy complicada y que no están dispuestas a abdicar de sus principios a pesar de presiones y amenazas.
    - Un hecho objetivo es que la permanencia en Estella con EH garantiza impunidad.
    - HB y Eta han dejado ya claro que no se atentaría contra dirigentes del PNV. En cualquier caso, ahí está José María Korta, próximo a ellos, aunque fue asesinado por su cargo de empresario.   

Aviso al PSOE
- A pesar de las buenas formas, da la sensación de que el PSOE quiere jugar el papel de ser el bueno, el moderado... habla de abrir el diálogo con el PNV, hace la propuesta de una reunión multipartidista en el Congreso.... lo que da la imagen de dejar escorado a un lado a los nacionalistas y a otro a ustedes. ¿Cree en la lealtad que ofrecen los socialistas en esta cuestión?
    - Las posiciones de PP y PSOE son muy próximas. Hay diferencias mínimas y sería enormemente positivo que no fueran ni siquiera mínimas. Lo que quiere decir que no hay que aparecer todos los días en los periódicos planteando alternativas o diciendo que hay que adoptar medidas excepcionales o apuntando genialidades para abordar esta cuestión. Pero en fin, creo que los dos partidos tienen posiciones muy similares y eso es un buen dato.
    - El enconamiento de los vascos, esas imágenes que están llegando de enfrentamiento social, es quizás lo más preocupante, la llaga más difícil de suturar.
    - La verdadera división es la que hay entre los asesinos, y quienes les apoyan, y entre la inmensa mayoría que sólo quiere vivir democráticamente en paz. Y el Gobierno va a estar siempre, sin duda, con esa inmensa mayoría.
    - ¿Por qué Aznar hizo en Oropesa esas declaraciones que parecían aludir a la guerra sucia y que inevitablemente podían perjudicar las relaciones con el PSOE?
    - Se ha enredado mucho con esas declaraciones que sólo reivindicaban el cumplimiento de la ley en los límites de la Constitución como forma correcta de actuar.
    - Con el bagaje de más de cuatro años aplicando la misma política, y con los resultados actuales, el Gobierno, si hace examen de conciencia, ¿ve algún error? ¿cambiaría algo en su relación con el PNV?
    - En líneas generales, la política estaba y está bien diseñada. La distorsión se produjo cuando el PNV rompió el acuerdo entre la mayoría y cambió de bando y de discurso. Por eso, somos partidarios de mantener lo que hay y no hacer experimentos.
    - Por mucho que se especule de ello en círculos nacionalistas, el Ejecutivo no ve una nueva tregua, ¿no?
    - No quiero adelantar aconteci-mientos pero si de lo que se trata es de analizar qué decisiones puede adoptar Eta... no vamos por buen camino. No cabe esperar nada bueno de ella en estos momentos.
    - Rota la tregua, ¿ha habido algún contacto con el entorno de Eta por la vía que sea?
    - No, y si lo hiciéramos lo diríamos en público.
    - La negociación política con Eta, entonces, es capítulo cerrado.
    - Es que con Eta no se negocia. Un Gobierno no hace jamás negociaciones políticas con una banda terrorista.   

Prioridades para septiembre
- Demos también por cerrado el capítulo del problema vasco. ¿Qué prioridades se ha marcado el Gobierno desde septiembre a finales de año?
    - En lo que va de curso político se han presentado proyectos muy importantes como el de pesca, inmigración, las medidas de choque de la justicia, las liberalizadoras. Se ha iniciado también el diálogo territorial o el social y se ha renovado en tiempo record instituciones como el defensor del Pueblo o el consejo de RTVE. La primera parte de legislatura ha sido muy fructífera en lo que se refiere a actuación del Gobierno y va a seguir siéndolo en lo que resta de año. ¿Objetivos básicos? La aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para conseguir déficit cero, la nueva Ley de Estabilidad Presupuestaria, la reforma de la Ley de Inmigración, el Plan Hidrológico Nacional y el decreto de Humanidades. También queremos cerrar, en la medida de lo posible, los acuerdos en materia de reforma laboral y pensiones para incorporarlos a los presupuestos, bien directamente en el proyecto, bien vía enmienda.
    - El asunto del Reglamento del Congreso también está a punto para después del verano.
    - Sí, queremos tener las primeras conversaciones con el PSOE y con el resto de grupos en este primer periodo de sesiones.
    - Y de Humanidades, ¿han empezado ya a hablar con los nacionalistas?
    - Ya ha habido un primer contacto y la intención del Gobierno es retomarlos a partir de septiembre porque queremos aprobar el Real Decreto antes de final de año.
    -Visto lo visto, ¿confían en contar con el apoyo del PSOE y de Pujol en esa reforma?
    - Es un asunto de Estado y vamos a hacer el mayor esfuerzo posible. Pero nos gustaría que no sólo lo hiciese el Ejecutivo.
    - Hablando en términos generales, y con la experiencia de los meses iniciales de mandato, ¿Aznar podrá pasar a la historia como el gran estadista que fue capaz de sacar adelante esos ocho grandes pactos de Estado que prometió en campaña?
    - Bueno, ahí está el inicio del diálogo social, por ejemplo. Después de vacaciones queremos buscar acuerdos para fortalecer el pacto local, el pacto de la Justicia... Hemos recorrido ya una parte importante del camino y, por nuestro lado, no van a faltar ganas ni esfuerzos.
    Yo tengo confianza en que algunos consensos en temas importantes, que son enormemente necesarios, se puedan conseguir al final.
    - Un asunto difícil es el de RTVE. Se amaga con hacer algo, luego parece que se sigue estudiando....
    - Estamos hablando de un Ente público con una deuda muy importante, superior al medio billón de pesetas... y, por ello, tenemos la firme convicción de que lo único que no se puede hacer es no hacer nada porque dentro de cuatro años habría una deuda aún mucho mayor.
    En estos momentos, estamos estudiando seriamente distintas posibilidades y una de las que están sobre la mesa es la de su integración en la SEPI. Hemos pedido informes al Consejo de Estado sobre esas posibilidades que manejamos y espero que antes de finales de año haya ya una decisión definitiva. Siempre sobre la base de que creemos en el modelo de una televisión pública que se financie por una doble vía: publicitariamente y en base a los Presupuestos Generales del Estado. Pero lo que es evidente es que alguna decisión habrá que adoptar para que la deuda no siga creciendo y llegue el momento en que sea insoportable. Estamos ante un asunto complejo desde el punto de vista jurídico y tomaremos decisiones antes de fin de año.
    - Posibles divergencias en el seno del Gobierno pueden hacer el asunto aún un poco más complejo.
    - Hay absoluta unanimidad en que hay que actuar desde un objetivo fundamental que es doble: por una parte, terminar con la deuda e ir reduciéndola; por otra, fijar un marco estable y unas reglas de juego de cara al futuro.  

Financiación autonómica
-Otra cuestión pendiente, y compleja, es la negociación del nuevo sistema de financiación. Aunque uno tiene que notar al acudir a esa negociación como que el traje le queda más suelto que hace cuatro años. Las ventajas de la mayoría....
    - Nuestro objetivo sigue siendo lograr un acuerdo unánime y el Gobierno no acudirá en ningún modo con actitudes cerradas, aunque sí habrá un posición de partida, prefijada, algo lógico para abrir un debate. Pero siempre dispuestos a estudiar otras posibilidades.
    - A CiU le urge mucho empezar a hablar ya.
    - Bueno, la ley establece que el modelo de financiación debe aprobarse cada cinco años y el periodo actual termina el 31 de diciembre de 2001. Por lo tanto, el año que viene negociaremos con todos.
    - La posición prefijada a la que se refiere es el llamado «modelo Zaplana», ¿no? Es hablar de incrementar el 30 por ciento que ahora cede el Estado a las autonomías de los ingresos del IRPF y de transferir también una parte de la recaudación de los impuestos especiales.
    - Hombre es que técnicamente es más complejo poner en marcha la cesión de nuevos impuestos que incidir en los que ya sabemos cómo ha funcionado la cesión en la práctica. Es más fácil profundizar en lo que hay, aunque no quiero cerrar posibilidades ni hacer afirmaciones categóricas porque queremos oír a todos. Hacienda ya ha mantenido conversaciones con las Comunidades y es probable que después del verano haya una reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera.... Pero hay tiempo porque con que vaya en los Presupuestos de 2002 basta, es decir en los que se presentan en octubre de 2001.   

Peticiones de barones del PP
- Hasta el señor Lucas les ha dejado claro que no apoyará ningún modelo basado únicamente en el criterio de la población, algo que ha llegado a calificar de «inconstitucional». Éste es otro aspecto que puede dificultar el entendimiento incluso con sus «barones» territoriales.
    - En la actualidad se maneja el criterio de la población pero también se manejan otros como la insularidad, la pobreza relativa, la superficie. Conciliar los intereses de todos no es fácil, sin duda.... porque a las islas, por ejemplo, les interesa más lo de la insularidad que lo de la superficie. Los criterios son los que hay y, por eso, es fundamental que se haga un esfuerzo por parte de todos.
    - ¿La ronda de contactos de Aznar con todos los presidentes autonómicos les permite confiar en que habrá consenso?
    - Se constató que hay voluntad de diálogo.
    - ¿De las Autonomías socialistas también?
    - Confío en que sí. Es difícil ir a una negociación pensando de antemano que el contrario no quiere el acuerdo.
    - ¿Se siente el Gobierno defraudado por el nivel de cumplimiento de las Comunidades del compromiso de control de déficit? En este debate llama también la atención el hecho de que las más endeudadas sean precisamente las que tienen bajo su responsabilidad la gestión de más competencias.
    - En conjunto, las Comunidades cumplieron sus compromisos. Ahora, el Gobierno quiere ir a una situación de déficit cero y sería deseable que el esfuerzo no lo hiciéramos sólo nosotros porque sería menos útil. Es deseable que todos actuemos en la misma dirección.... Sí, es cierto que unas han cumplido más que otras... pero ya hemos dicho con claridad cuál es la vía adecuada para lograr llegar a un buen fin.
    - En el caso de Cataluña, se da una contradicción evidente entre su continua reivindicación de más financiación y la exigencia de traspasos y su posición en el ranking como la más endeudada. ¿Qué valoración se hace desde el Ejecutivo?
    - Ya he dicho que algunas han cumplido más que otras.
    - En un Estado autonómico con el nivel de desarrollo de la actualidad, ¿qué queda por hacer, si es que queda algo?
    - Por fortuna, no queda mucho, la verdad. Los grandes Estados de nuestro entorno como Austria o Alemania lograron también su descentralización y no están todo el día poniendo en tela de juicio el modelo vigente sino que han apostado por defender la situación de estabilidad existente. En nuestro caso, tras veinte años de modelo autonómico, hemos llegado a que, si en el 78 el gasto público de las administraciones autonómicas era cero, ahora es del 36 por ciento. Cifra muy superior al 25 por ciento de los landers alemanes, por ejemplo. Si algo queda pendiente es el traspaso de algunas competencias desde las Autonomías a las corporaciones locales, quienes han visto debilitada su posición notablemente. En su día, hicimos el pacto autonómico sobre lo que afectaba a competencias del Gobierno central, y me gustaría que fueran ahora las Comunidades las que dieran muestra de ser capaces de cerrar el pacto autonómico local.
    - ¿Y qué futuro puede esperar a los partidos nacionalistas en un modelo de Estado autonómico que tiene completo su desarrollo, y cuando han hecho de la reivindicación permanente causa básica de su existencia, y casi única?
    - Habrá que preguntárselo a ellos. Yo siempre digo que los nacionalistas tienen tres opciones: mantener el discurso de pedir más competencias, que podía tener algo de sentido en el pasado; convertirse en partidos como en Alemania la CSU, que es muy bávara pero que también defiende el modelo de Estado existente en su país; o ir a una situación disparatada como ha hecho el PNV en los últimos tiempos.   

Lucha contra tránsfugas
- En materia de lucha contra los tránsfugas, ya dieron muestras en la pasada legislatura de voluntad de combatir esta práctica. ¿Se estudia hacer algo más ahora en esa línea para reactivar de algún modo el pacto antitransfuguismo?
    - En mi etapa en el Ministerio de Administraciones Públicas, cuando preparábamos el pacto que, finalmente, promovimos, estudiamos todas las posibilidades y constatamos que se está ante un tema muy difícil porque el sistema parlamentario español es de mandato representativo, no imperativo. Por tanto, el concejal o alcalde hace con su acta lo que considera que debe hacer. Hay que reconocer que ese acuerdo que alcanzamos entonces ha producido efectos positivos y que las situaciones escandalosas de otros tiempos no se han repetido debido a que se han impuesto a los partidos criterios más severos. Estoy contento con los efectos del pacto. Pero también tengo que decir que no veo fácil modificar la norma. Lo hemos estudiado mucho y la única modificación contundente podría ser la expulsión de la corporación de la persona que fuera tránsfuga pero el Tribunal Constitucional ya ha dicho que, debido a ese mandato representativo, eso no es posible.
    - En cuanto a la prometida reforma electoral, cuando llegue el momento de afrontarla, ¿se actuará en el sentido de garantizar que en las elecciones locales gobierne siempre la lista más votada?
    - Tengo mis dudas de que eso sea bueno. Cuando hicimos el pacto local abordamos la reforma de varias leyes, entre otras la regulación de la moción de censura, lo que permitió celebrar el pleno de moción de censura de Melilla. Uno de los temas que planteamos entonces era el de ver si era bueno que el alcalde fuera elegido directamente o fuera el de la lista más votada... y no llegamos a la convicción de que esto último fuera lo mejor. Además, el mismo debate sobre la situación en las corporaciones locales puede trasladarse a los Parlamentos autonómicos o al nivel del presidente del Gobierno....
    La ley electoral, si se modifica, debe hacerse atendiendo al consenso máximo y no percibo suficiente acuerdo sobre la idea de que corregir la situación actual sea lo mejor. No es prioridad del Ejecutivo modificar en ese aspecto la ley electoral.   

Defensa del castellano
- Volviendo un momento atrás. Ya ha marcado antes el carácter prioritario que concede el Gobierno a la reforma de las Humanidades al anunciar que incluye esta cuestión entre las que quiere tener listas antes de 2001. ¿Qué legado cultural y en materia de defensa del castellano quiere dejar el señor Aznar?
    - El legado que quiere dejar el Gobierno en general es el de demostrar que el presidente dijo la verdad cuando anunció que esta legislatura iba a ser muy ambiciosa. Y los primeros pasos dados hasta ahora, y los objetivos marcados para después del verano, son prueba inequívoca de que tenemos la firme y decidida voluntad de hacer que estos cuatro años sean ambiciosos, y se aborden en ellos cuestiones complejas.
    Sobre lo que me preguntan en concreto, puede decirse que si España es primera potencia mundial en algo es en materia cultural... No somos, de momento, una de las grandes potencias económicas o industriales, pero sí somos una potencia cultural de primer orden. Y uno de los activos más importantes de nuestra cultura es, precisamente, el idioma español, que está en auge no sólo en Estados Unidos o América Latina, sino en muchos otros países.
    Por ello, en estos años vamos a hacer un gran esfuerzo de proyección de nuestra cultura a través del Instituto Cervantes, la Secretaría de Estado de Cooperación y los servicios que tiene en el exterior el Ministerio de Educación y Cultura. Y hay muchos otros campos para actuar como es el de la recuperación del patrimonio artístico español y el fomento de la actuación de nuestros creativos en el cine o el teatro. Pero si se me pide una prioridad, sitúo la atención al español porque es nuestro activo más importante en esta materia.
    - Mirando ya al principal partido de la oposición, ¿cree que con el 35 Congreso el PSOE inicia una etapa parecida a la que su partido abrió en Sevilla con aquel «congreso de la refundación»?
    - Es evidente que el PSOE inicia una nueva etapa que viene marcada por el hecho de que se han producido cambios muy importantes en su dirección. A partir de ahí, habrá que juzgarles según lo que hagan en los próximos meses y años. La opinión pública será la que lo haga.
    - En todo caso, por primera vez ustedes se encuentran con un líder de la oposición al que no podrán reprochar cosas del pasado, hablar de corrupción o de guerras sucias... Eso se lo pone más difícil.
    - No, porque el Gobierno no ha hecho eje de su actuación la crítica al PSOE sino la reivindicación de su gestión. Al PP no le han votado los españoles en la proporción que lo hicieron en las últimas elecciones por su discurso político frente a los socialistas sino por su gestión y por su programa. Ahora, nuestra única preocupación sigue siendo la de hacer las cosas bien.
    - ¿Podría ser interesante que el PP tomara nota en algo del proceso utilizado por los socialistas para elegir a su dirección?
    - No. Cada partido elige el sistema que mejor le parece. El PSOE cogió el camino de las primarias y luego otro sistema... No me posicionaré sobre el modo de elección de sus dirigentes que utilizan los otros partidos y me gustaría que a nosotros se nos respetara también nuestro modelo de organización interna.   

Relevo de Aznar
- Por mucho que les pese, esta legislatura, sobre todo a partir del próximo Congreso Nacional del PP, va a estar marcada inevitablemente por la sucesión de Aznar. ¿Preocupa eso?
    - En la agenda del Gobierno y del PP lo que menos preocupa es quién pueda suceder a Aznar dentro, nada más y nada menos, que de cuatro años. Fíjese usted si podemos tener eso ahora como prioridad.
    - En todo caso, pongámonos en la situación de un Zapatero que es, al final, el candidato a La Moncloa. ¿No llevaría cierta carrera de ventaja a un candidato del PP que parece que no se conocerá hasta el final de la legislatura?
    - Yo no lo veo así. Sea cual sea nuestro candidato será lo suficientemente conocido por la opinión pública española. Y estas cosas es mejor dejarlas siempre para el final.
    - Y de la sucesión de Fraga, ¿qué hay?
    - Igual que de la de Aznar en España. Dentro de mucho tiempo.
    -El ministro Piqué parece estar entrenándose para la carrera hacia la Generalitat catalana. ¿Considera que sería un buen candidato?
    - Sería un buen candidato, pero podría haber otros. Ahora mismo, le veo donde está y haciendo frente a un reto muy importante como es el de potenciar la presencia internacional de España. Y estoy seguro que lo hará igual de bien que en su anterior responsabilidad.
    - En este mandato también parece difícil que Aznar tenga en mente como meta el agotar la legislatura con el mismo gabinete. Ahí están una serie de ministros que parecen haber sido ubicados con vistas a su lanzamiento territorial en próximas autonómicas. Piqué y Cataluña, Matas y Baleares, lo ya anunciado de Mayor Oreja y el País Vasco...
    - Espero que no me mencionará a mí también en esa lista.
    - ¿Si usted quiere....?
    - No, no quiero. Lo único que tengo que decir sobre esta cuestión es que estamos hablando de algo para lo que falta mucho tiempo.
    - Ya por último, echemos un vistazo al panorama catalán y, en concreto, a sus relaciones con CiU. ¿Desean ustedes un pacto estable con Pujol en Cataluña? ¿Están intentando forzar algo en ese sentido?
    - Nuestra posición con CiU es la de que, puesto que la colaboración habida en la última legislatura dio tan buenos resultados tanto para Cataluña como para España, no hay ninguna razón para no tener un acuerdo como el de entonces. Pujol sabe que tendrá con nosotros el acuerdo que quiera, tanto aquí, en Madrid, como allí. Lo que es innegable es que hacer ensayos cuando las cosas han ido bien tiene muy poco sentido.
    - Nada más lograr su victoria en las generales, abrieron una vía de diálogo con CiU, y constituyeron algo así como unas comisiones de trabajo... ¿En qué ha quedado eso?
    -El diálogo con CiU es muy fluido en muchas materias.
    - Pero de pacto fiscal o mejoras de autogobierno, nada.
    - Bueno, hay conversaciones por parte de Administraciones Públicas, y yo mismo, con responsables de CiU... y hay también conversaciones por parte del Ministerio de Hacienda.... Es bueno que las haya.

Los violentos prosiguen con su campaña de terror y destrucción en el País Vasco
Los proetarras han recrudecido sus actos de violencia callejera en las últimas horas con ataques a viviendas de miembros del PP y de las fuerzas de seguridad del Estado, sedes bancarias, de Correos, autobuses y estaciones de tren. Ocho radicales han sido detenidos por la Policía Autónoma vasca.
EFE Libertad Digital 13 Agosto 2000

Un artefacto de fabricación casera ha hecho explosión en la mañana de este sábado en la vivienda de un Guardia Civil en Vitoria. El explosivo contenía tres bombonas de camping gas y material pirotécnico. La deflagración se originó a las 10,40 horas como consecuencia de la colocación de un artefacto en el rellano de la escalera junto a la puerta de un agente de la Guardia Civil en la calle Pablo Neruda de la capital alavesa. En el momento de la deflagración sólo se encontraba en el interior del piso un hijo de 17 años del agente, aunque no hubo que lamentar heridos. Los daños materiales han sido cuantiosos. Este es el tercer ataque a un miembro de las fuerzas de seguridad del Estado en esta semana.

Este no ha sido el único acto de violencia callejera de las últimas horas. En el barrio bilbaino de Santutxu, un autobús ha sido quemado por varios desconocidos. El conductor del autobús se hallaba fuera del vehículo, ya que se trataba del final de línea, cuando apareció un grupo de seis encapuchados que roció con gasolina el autobús y le prendieron fuego. Tres de los jóvenes han sido detenidos.

En la localidad vizcaína de Abadiño ha estallado un artefacto a la entrada del caserío del portavoz del PP en el Ayuntamiento de Durango, Juan José Gaztañazatorre. La explosión no ha provocado heridos ya que la casa se encuentra deshabitada aunque los daños materiales han sido cuantiosos. En Durango, alrededor de media docena de encapuchados han incendiado en la mañana de este sábado la oficina de Correos que ha sufrido importantes daños. También en Vizcaya, ha sido atacada la sucursal de la Caixa en Elorrio y ha obligado a desalojar a los vecinos. En Santurce, los proetarras han incendiado un autobús tras obligar a sus viajeros a abandonar el vehículo.

En Bilbao, cinco jóvenes de entre 19 y 23 años han sido detenidos como presuntos autores de la colocación de un artefacto casero en un cajero del BBVA. La colaboración ciudadana ha permitido estos arrestos ya que varios testigos pudieron ver la matrícula del coche en el que escaparon los jóvenes. Además, el joven de 17 años que pasó este viernes a disposición judicial por su presunta implicación en incidentes de violencia callejera en Vitoria ha ingresado ya en la prisión de Nanclares de la Oca (Álava), acusado de colaboración con banda armada. El menor fue detenido en la madrugada del miércoles en Vitoria por la Policía Municipal, por su presunta implicación con los incidentes registrados" esa noche en la capital alavesa, donde fueron atacadas la Academia de Enseñanza del diputado general de Álava, Ramón Rabanera (PP), y el domicilio particular de un Policía Nacional.

Por último, en Guipúzcoa, el objetivo de los radicales ha sido nuevamente una estación de Eusko Tren, en este caso, la de Eibar contra la que han lanzado en la madrugada de este sábado varios cócteles molotov. Uno de ellos ha caído al andén y otro ha impactado sobre el vagón de un tren.

La colaboración ciudadana permite la detención de ocho proetarras
Redacción - Bilbao/Vitoria .- La Razón 13 Agosto 2000

La Ertzaintza detuvo a tres de los cuatro jóvenes encapuchados que ayer incendiaron un autobús de la línea urbana de Bilbobús en el barrio bilbaíno de Santuchu, según informó la Policía Autónoma. Los otros cinco jóvenes fueron detenidos en Bilbao en la noche del viernes, tras un sabotaje perpetrado contra la oficina del BBVA situada en la calle Tomás Zubiría Ybarra de la capital vizcaína. La colaboración ciudadana hizo posible los arrestos, según informó la policía autónoma vasca. El ataque se produjo a medianoche, cuando explotó un artefacto de fabricación casera que provocó diversos daños materiales en la citada sucursal bancaria. Además, ayer ingresó en la prisión de Nanclares de la Oca, acusado de «colaboración con banda armada», el joven de 17 años que pasó el viernes a disposición judicial por su implicación en los incidentes de violencia callejera registrados el miércoles en Vitoria. El menor fue detenido en la madrugada del miércoles en Vitoria por la Policía Municipal.
    Ayer continuaba, a pesar de las detenciones, la «kale borroka» suscitada por HB dentro de la «jornada de lucha» por la muerte accidental de 4 etarras. Entre las acciones más significativas (ver ilustración), destaca el ataque contra el caserío del concejal del PP en Abadiano, Juan José Gaztañatorre, que se encontraba de vacaciones. Oficinas de correos, de seguros y entidades bancarias, amén de los habituales ataques a autobuses urbanos, fueron una vez más los objetivos de la violencia callejera de los acólitos de Eta.

Una bomba casera explota en la casa de un guardia civil con su hijo dentro en Vitoria
El terrorismo urbano comete en menos de una semana medio centenar de actos violentos
P. G. / P. G. D, Vitoria / Bilbao El País  13 Agosto 2000

El terrorismo urbano ha cometido medio centenar de ataques violentos contra personas y propiedades privadas o públicas en los cuatro últimos días. En esta campaña de violencia se ha detenido a 17 personas. De estos arrestos, los últimos se realizaron en Bilbao, tres ayer y cinco la noche del viernes al sábado. Ayer, el atentado de violencia callejera más grave se produjo en Vitoria, donde explotó una bomba casera elaborada con tres bombonas de cámping gas en el domicilio de un guardia civil. El hijo del agente, de 17 años, que se encontraba en la vivienda, salió ileso del ataque.

Desde que el pasado martes HB y Gestoras por Amnistía convocaran para el jueves una jornada de lucha, grupos de violentos encapuchados y bien organizados han atacado cajeros automáticos, autobuses, domicilios particulares, estaciones de tren y sedes de partidos políticos.

El atentado más significativo de ayer, contra la vivienda de un guardia civil, se produjo en el número 7 de la calle Pablo Neruda de Vitoria, a las 10.40 horas de la mañana, mientras el hijo del agente se encontraba solo. La explosión de las tres bombonas de camping gas provocó importantes daños materiales en el interior de la vivienda, en el rellano de la escalera y en una claraboya semicircular de aluminio que cierra, tres pisos más arriba, el hueco de la escalera. "Vi pasar una bola de fuego", relató el joven una hora después. Este ataque es el tercero que se produce en la capital alavesa en los últimos cuatro días contra las fuerzas de seguridad del Estado.

"Ha sido un milagro que el chico que estaba dentro haya salido con vida", explicaba tras el atentado un agente de la Guardia Urbana que llegó al poco tiempo de producirse el ataque. Al lugar de los hechos se acercaron miembros de la Ertzaintza, bomberos, Guardia Urbana, Policía Nacional y Guardia Civil, que estuvieron tomando huellas y evaluando los daños.

Contra el transporte
El sector más perjudicado en los últimos días ha sido el de transporte público. Se han quemado 16 autobuses y tres estaciones de tren. Ayer, poco después de las cinco de la tarde, y minutos antes de la concentración de HB en El Arenal bilbaíno, seis encapuchados quemaron el último autobús del día en el barrio de Santutxu de la capital vizcaína. El conductor del vehículo se encontraba fuera del él ya que era el final de la línea. Agentes de la Ertzaintza detuvieron una hora después a tres jóvenes acusados de haber participado en este atentado.

Ayer también se lanzaron bombas incendiarias contra la estación de Eusko Tren de Eibar (Guipúzcoa), la tercera atacada desde que empezó esta ola de terror. Entre los atentados de ayer destacan también una explosión en una cabaña abandonada de Juan José Gaztañatorre, concejal del PP de Durango (Vizcaya), y el incendio provocado en la sede de Correos de Durango.

La noche del viernes al sábado se cebó también con la banca. En Elorrio, a las once y veinte de la noche del jueves, fue atacada una sucursal de La Caixa, a la que rompieron los cristales, echando líquido inflamable en su interior y prendiendo fuego. El humo producido obligó a desalojar a los vecinos de las viviendas.

Poco después, a las doce menos veinte de la noche del jueves al viernes, un artefacto casero explotó en un cajero del BBVA en el barrio de Begoña, en Bilbao, causando daños escasos. Las patrullas de la Ertzaintza y Policía Municipal que acudieron al lugar fueron informados por varios testigos de que los atacantes habían escapado en una furgoneta. El vehículo fue localizado poco después por una patrulla de la Policía Municipal de Bilbao en Santutxu. Tras pedir apoyo, agentes municipales y ertzainas identificaron y detuvieron a cinco personas, de entre 19 y 23 años, como presuntos autores. Los cinco detenidos permanecen en dependencias policiales. El total de bancos atacados asciende a 17 en cuatro días. Desde 1990 se han atacado 390 oficinas del BBVA.

Por otra parte, a la una menos veinte de la madrugada de ayer en Galdakao, tres desconocidos colocaron un artefacto, compuesto por una garrafa de cinco litros de gasolina y tres petardos, frente a otra sucursal del BBVA. No lograron activarlo, ya que apareció una patrulla de la Ertzaintza.

El total de detenidos por los actos violentos de los últimos días asciende a 17 personas. Los cinco detenidos anteanoche en el barrio de Begoña en Bilbao y los tres detenidos por la quema de un autobús se encuentran en dependencias policiales. De las cinco personas detenidas en San Sebastián el jueves, dos han ingresado en prisión, dos han sido puestos en libertad y el último, un menor, fue entregado a sus padres.

Atacado por segunda vez el caserío de un edil del PP de Durango
A. URIONA, Bilbao
El concejal del Partido Popular (PP) de Durango Juan José Gaztañatorre sufrió ayer un nuevo ataque de los violentos. Por segunda vez en el plazo de un año, un artefacto casero explotó en un caserío que posee en la cercana localidad vizcaína de Abadiño, aunque los daños fueron de escasa importancia y afectaron únicamente a la puerta de entrada al inmueble.

El caserío, ubicado en un área rural aislada de Abadiño, cuyo acceso es dificultoso para quien no conoce la zona, quedó muy deteriorado el 22 de julio del pasado año a consecuencia de una bomba colocada por unos desconocidos. De hecho, desde entonces ha permanecido sin habitar, pendiente de una profunda rehabilitación. El ataque se produjo en la madrugada de ayer, a las 0.45, y, al encontrarse deshabitado, no causó ningún otro tipo de percance.

La violencia callejera prosiguió en esta zona de Vizcaya horas después. La oficina de Correos de Durango, situada frente al Ayuntamiento, quedó muy dañada tras haber sido incendiada por cinco encapuchados hacia la una de la tarde. Testigos de la agresión aseguraron que los violentos penetraron en edificio con porras, rompieron cristales, desalojaron a empleados y público y a continuación prendieron fuego al inmueble.

Comarca atacada
Estos dos actos de violencia callejera se producen en una comarca que está siendo especialmente atacada en los últimos dos meses por ETA y su entorno. Primero, fue el asesinato del edil del PP en Durango y compañero de Gaztañazatorre, Jesús María Pedrosa, el pasado 4 de junio, una acción terrorista que significó el inicio de la ruptura de los pactos municipales del PNV con Euskal Herritarrok, consumada esta semana con la invalidación del acuerdo en la localidad guipuzcoana de Ordizia.

Otro concejal popular estuvo a punto de perder la vida el 26 de julio en Durango. Agustín Ramos Vallejo, que vive en esta localidad, pero es edil en Abadiño, se salvó sólo gracias a la pericia de su escolta. Éste cumplió la rutina de mirar los bajos del coche de Ramos Vallejo y vio algo sospechoso, que resultó ser una bomba lapa.

Durango ha vivido, además, estos días con especial ánimo los frenéticos hechos recientes en el País Vasco. A falta de la confirmación oficial por el juez que se encarga de la identificación de los cadáveres, dos de los cuatro miembros de ETA que murieron el lunes en Bilbao al explotarles los explosivos que transportaban son naturales de Durango y el pasado jueves hubo una manifestación de simpatizantes de la izquierda abertzale que acabó con enfrentamientos con la Ertzaintza. Esta localidad vizcaína ha estado plagada desde entonces con carteles, ikurriñas con crespones negros y otras señales de duelo por los activistas etarras.

Cuatro compañías de autobuses en el País Vasco suspenden el servicio por los ataques  
BILBAO. ABC 13 Agosto 2000

Cuatro compañías de transporte urbano e interurbano de Vizcaya suspendieron en la tarde de ayer sus servicios ante el riesgo de sufrir ataques de grupos proetarras. Los servicios se reanudarán en la mañana de hoy. En los últimos cuatro días han sido quemados 16 autobuses con daños que rondan los 400 millones de pesetas.

Para evitar que los autobuses sufrieran daños y que el personal de las empresas de transporte fueran objeto de algún tipo de agresión, la Diputación Foral de Vizcaya decidió, a las seis de la tarde de ayer, suspender el servicio de las líneas de las empresas públicas de transporte colectivo Bizkaibus y Bilbobus. La medida se adoptó tras recibirse una llamada de amenaza de bomba. Los trabajadores que se encontraban en las cocheras que la empresa Bizkaibus tiene situadas en el barrio de Burtzeña abandonaron las instalaciones y los servicios de autobús se reanudarán en la mañana de hoy. También suspendieron sus servicios los Autobuses Vascongados y Eusko Tren,

En la madrugada de ayer, el caserío propiedad del concejal del PP en Durango Juan José Gaztañatorre, situado en el barrio Sagasta de Abadiño, fue objeto de un ataque cuando varios desconocidos colocaron un artefacto casero en la puerta de entrada. En ese momento la vivienda estaba vacía.Esta es la segunda vez que es atacada esta propiedad del concejal del PP de Durango, ya que el 22 de julio del pasado año una bomba causó daños importantes en el edificio, que en ese momento estaba arrendado a otra familia.

Además, en Vitoria, un artefacto hizo explosión junto a la puerta de la vivienda de un guardia civil sin causar heridos, aunque sí importantes desperfectos en la casa del agente. Las puertas de acceso a la vivienda de sus dos vecinos también resultaron afectadas. El artefacto estaba compuesto por tres bombonas de camping-gas y material pirotécnico. En la casa se encontraba un hijo del guardia civil, que no resultó herido Este es el tercer ataque contra el domicilio particular de un miembro de las Fuerzas de Seguridad del Estado que se registra esta semana en Vitoria.

VIVIENDA DESALOJADA
En Bilbao, un autobús fue quemado pocos minutos antes de las cinco de la tarde de ayer, en el barrio de Santutxu. El conductor declaró a Efe que se hallaba fuera del vehículo, ya que se trataba del final de línea, cuando apareció un grupo de seis encapuchados que se «liaron a martillazos con el autobús, lo rociaron con gasolina, después le tiraron dos botellas y le prendieron fuego».

El conductor pidió sin éxito a los encapuchados que le dejaran sacar la documentación del interior del autobús. Al lugar de los hechos se trasladaron dos dotaciones de bomberos y agentes de la Ertzaintza, que detuvieron a tres de los cuatro encapuchados.

En Durango un grupo de unas seis o siete personas prendió fuego a la sede de Correos, en la calle Sehar, tras obligar a los trabajadores que había en el interior a desalojar las oficinas. Las llamas causaron bastantes destrozos en la planta baja del edificio.

Además, en la calle Don Tello, de Elorrio, fue atacada una sucursal de La Caixa, a la que rompieron los cristales echando líquido inflamable en su interior y prendiendo fuego. El humo producido obligó a desalojar a los vecinos de las viviendas superiores. El cajero automático de la entidad registró daños de importancia.

CINCO DETENIDOS
Poco después, un artefacto casero hizo explosión en un cajero automático del BBVA en la calle Tomás Zubiría Ibarra del barrio de Begoña, en Bilbao, causando daños escasos. Las patrullas de la Ertzaintza y Policía Municipal, que acudieron al lugar fueron informados por varios testigos de que los atacantes habían escapado en una furgoneta.

El vehículo fue localizado después por una patrulla de la Policía Municipal de Bilbao en la zona de Maurice Ravel, en Santutxu. Tras pedir apoyo, agentes municipales y ertzainas identificaron y detuvieron a cinco personas, de entre 19 y 23 años, como presuntos autores de este ataque. Los cinco detenidos permanecen en dependencias policiales.

Por otra parte, en la calle Mugura de Galdácano, tres desconocidos colocaron un artefacto, compuesto por una garrafa de cinco litros de gasolina y tres petardos, frente a una sucursal del BBVA. Sin embargo, no lograron activarlo ya que la llegada en ese momento de una patrulla de la Ertzaintza provocó su huida.

Además, sobre la una y veinte de la madrugada de ayer dos desconocidos arrojaron sendos cócteles molotov contra la estación de EuskoTren de la localidad guipuzcoana de Eibar. Uno de los cócteles llegó al andén y otro alcanzó a un vagón de tren, que quedó ennegrecido en su parte exterior.

DOS EN PRISIÓN
El juez decretó ayer el ingreso en la prisión de Martutene de dos de los cinco jóvenes detenidos el pasado jueves en San Sebastián. Otros dos fueron puestos en libertad, mientras que el quinto arrestado, un menor de 15 años de edad, fue entregado a sus familiares. Los hechos por los que fueron arrestados ocurrieron en la noche del jueves, cuando varias personas alertaron de la presencia de encapuchados que portaban cócteles molotov en la Parte Vieja.

La madre del etarra «Pertur» afirma que la banda es un «grupo de fanáticos, mafiosos» y Aldekoa pide una tregua sin trampas  
BUENOS AIRES. Efe ABC  13 Agosto 2000

La madre de Eduardo Moreno Bergareche «Pertur», etarra que fue asesinado por sus propios compañeros hace 24 años, comparó a ETA con la mafia y el nazismo en una entrevista que publicaba ayer el diario «La Nación», de Buenos Aires. «ETA es hoy una banda nazi y mafiosa. En ETA, un pequeño grupo de fanáticos, mafiosos y nazis sigue creyendo que en este país no puede haber democracia», destacó. Asimismo, dijo que por la «ceguera obsesiva» de quienes dirigen ETA su hijo fue asesinado y hoy la «sociedad vive esta locura» de atentados y asesinatos casi a diario.
Recordó que su hijo fue asesinado cuando, en 1976, propuso que la organización debía disolverse para dar paso a la etapa de los partidos políticos y las instituciones democráticas. «Pertur» desapareció el 23 de julio de 1976, con 26 años de edad, tras ser visto por última vez en San Juan de Luz en compañía de los etarras Francisco Múgica Garmedia «Pakito» y Miguel Ángel Apalategui (Apala).

Marta Bergareche sostuvo que su hijo «era un ideólogo de izquierda» que «nos aseguró que jamás tocó una pistola», aunque destacó que su hijo «cometió una terrible insensatez» al incorporarse a ETA.

Tras recordar que en una de las últimas cartas, su hijo le escribió que «esto se ha convertido en un espiral terrible, todos sospechamos de todos», dijo que primero pensó que el joven fue asesinado por la Policía, pero autoridades francesas le confirmaron luego que lo mataron «sus propios camaradas, los que no querían dejar las armas», como hicieron con «muchos que quisieron salirse».

TREGUA AUTÉNTICA
Por otro lado, el histórico dirigente de HB Iñaki Aldekoa pidió ayer a ETA en un artículo publicado en el diario Gara «una tregua auténtica, sin condiciones, sin trampas, definitiva y verificable, no como la que terminó a principios de año, para poner fin a la serie de atentados políticamente rechazables e inconvenientes», que constituyen «un retroceso catastrófico». «En las guerras también hay límites a respetar, señaló, y la actual dinámica de atentados contra civiles desarmados o ajenos al conflicto es la mejor ayuda al «intento del Estado de enfrentar comunidades, que empezaría desde el nivel político hasta el social».

Aldekoa propone reconstruir Estella, «primer intento generoso de crear un espacio político», y que EH, «de una vez por todas, desde su autonomía, se esfuerce al máximo por convencer al resto del MLNV y muy especialmente a ETA de que tiene que detenerse la lucha armada y la violencia política».

Los etarras muertos llevaban una placa falsa de un ertzaina
MADRID. Ep ABC   13 Agosto 2000

Los cuatro etarras que murieron el pasado día 7 en el barrio bilbaíno de Bolueta mientras circulaban en un vehículo en el que transportaban explosivo llevaban consigo una placa de un agente de la Policía Autónoma Vasca falsificada, según fuentes de la lucha antiterrorista.

El vehículo en el que viajaban los cuatro activistas de ETA circulaba por el alto de Miraflores cuando estalló, causando la muerte a sus ocupantes, cuyos cuerpos quedaron destrozados.

Entre los restos calcinados del coche, la Ertzaintza encontró cuatro pistolas, dos de ellas de la marca Star, una Glock de 9 milímetros parabellum y una cuarta que quedó destruida. Además, apareció una placa de ertzaina.

Este hallazgo hizo suponer, en un principio, que uno de los muertos podía ser un agente de la Policía autónoma. Sin embargo, esta sospecha inicial fue descartada por los investigadores tras comprobarse que la placa de identificación no era auténtica.

Así pues, lo más probable es que alguno de los terroristas usara la placa para ocultar su verdadera identidad.

Tras la explosión del vehículo, la Ertzaintza ha procedido al registro de varios pisos. Uno de ellos en el barrio de Rekalde, alquilado hace un año por los presuntos terroristas. También ha procedido a realizar otros registros en viviendas de Durango y Vitoria.

LECCION DE TEORIA POLITICA
El Mundo  13 Agosto 2000
 

La teoría política del último comunicado de ETA -los empresarios son los enemigos económicos del pueblo- salió rápidamente a la calle. En lo que parece una lección básica de teoría política abertzale radical, se colocaron ayer en las calles de Bilbao carteles demonizando al empresariado y relacionándolo con los traficantes de droga. Para ellos, «dinero y poder». Para «tú y yo (los perjudicados)», sólo «control y represión». Un esquema sencillo para que nadie olvide de qué parte está cada uno.

Alemania reacciona ante el neonazismo
Editorial El País   13 Agosto 2000

LA BOMBA neonazi que hace tres semanas estalló junto a la estación de ferrocarril de Düsseldorf e hirió a 10 inmigrantes, la mayoría de ellos judíos, ha servido de detonante de un proceso político, jurídico y social que puede tener inmensas consecuencias, y no sólo para Alemania. Todo indica que estamos ante la mayor reacción institucional en décadas de un Gobierno europeo contra esa plaga que es el neonazismo. Durante demasiado tiempo se ha ignorado, trivializado o minimizado la creciente expansión, sobre todo entre sectores de la juventud, del culto a la violencia, del desprecio a los valores del Estado de derecho y la democracia y del odio xenófobo. Y no sólo en Alemania.

Pero es allí, en Alemania, donde por primera vez parecen unirse la voluntad política y la convicción de las fuerzas sociales de que es imprescindible salir al paso de un fenómeno que hoy supone probablemente la mayor amenaza para la convivencia en las democracias occidentales. El Gobierno del SPD y Verdes, la oposición de CDU y Liberales, los sindicatos y la patronal, los estados federados y los ayuntamientos han lanzado en las últimas semanas una masiva ofensiva política y legislativa para crear nuevos mecanismos de autodefensa de la democracia frente a las renovadas amenazas nazis. Entre las principales medidas podría estar la prohibición del Partido Nacionaldemocrático (NPD), al que ayer mismo le fue prohibida una manifestación ante el Tribunal Constitucional. Una comisión de expertos estudia desde esta semana la posibilidad de dicha ilegalización y en octubre presentará sus conclusiones a la conferencia de ministros del Interior, en la que participan el federal, Otto Schilly, junto a los de los estados federados.

Medidas legales de este tipo son difíciles en los Estados de derecho. Los nazis alemanes, como los miembros de ETA o de Euskal Herritarrok, son muy duchos en buscar protección en las garantías de unas constituciones que quieren destruir. Por eso nadie quiere arriesgar un proyecto de ilegalización que denegara el Tribunal Constitucional alemán y supusiera un triunfo político de dicho partido. Y no es desdeñable el argumento de los contrarios a dicha prohibición, que creen mejor controlado a este movimiento dentro de un partido legal que en la clandestinidad con aureola de resistencia al sistema.

Son muchos los países europeos en los que, alimentados por el miedo a la globalización, por el resentimiento social o por el nacionalismo, el racismo o la mitología etnicista, cada vez son más activos, más numerosos y más organizados los grupos neonazis. Y su disposición a recurrir a la violencia, como indican los servicios de información de las democracias europeas, aumenta día a día. Pero existe, además, otro factor que ha demostrado fomentar como pocos esta violencia del nazismo y la xenofobia, y es la falta de reacción social e institucional, que ha generado una percepción de impunidad para dichos actos que a la larga es insoportable para una sociedad democrática.

En Alemania ha sonado este verano ese "Basta ya" tan esperado por quienes han observado con creciente preocupación cómo el exceso de explicaciones sociológicas del fenómeno de la violencia fascista hacía olvidar la necesidad de su represión. El Gobierno socialdemócrata de Gerhard Schröder había prestado hasta ahora poco más interés a esta cuestión que los sucesivos gabinetes del cristianodemócrata Helmut Kohl. Las diversas reformas económicas que habían estado estancadas durante muchos años en Alemania eran su máxima prioridad. En muchas ha tenido éxito, y Schröder puede hoy hacer balances que sólo los más optimistas de su partido habrían augurado. Ahora puede enfrentarse con solidez y energía a un problema que en Alemania tiene unas inevitables connotaciones históricas especiales, pero que afecta a todos los países de nuestro entorno y, por supuesto, a España.

Acabar con la impunidad, y con la apariencia de la misma, es una de las claves en esta movilización para defender unos valores y unas leyes de convivencia que, algunos lo olvidan, ha costado mucha sangre, esfuerzos y sabiduría construir. Las democracias europeas, las más antiguas como la británica, la alemana surgida de las cenizas de la guerra y el nazismo, la española tan añorada tanto tiempo y que tanto costó edificar, pero también las jóvenes democracias en Europa Central y Oriental, merecen respeto y su defensa consecuente. Alemania puede estar asumiendo en ello un liderazgo que debe ser bienvenido.

Plagio sangriento
Miguel MARTíN La Razón   13 Agosto 2000   

La prohibición del estudio de las teorías de Darwin en los colegios y universidades de los Estados Unidos causó cierto revuelo intelectual. Quizá porque las autoridades educativas no supieron explicar que lo que realmente pretendían era impedir la justificación del nazismo.
    Hitler no fue otra cosa que un torpe plagario de las tesis darwinianas: todo su ideario político, expuesto en «Mi lucha», se limita a proclamar la supervivencia de los más fuertes a costa de los individuos y las razas inferiores que antes preconizó Darwin. Se atribuye casi al pie de la letra el argumento del biólogo inglés cuando escribe: «No debería olvidarse que el objetivo más elevado de la existencia humana es la preservación de las especies». Y lo exacerba a semejante extremo: «Esta preservación está vinculada a la rígida ley de la necesidad y al derecho a la victoria de los mejores y más fuertes en este mundo».

    Ciertamente, Darwin había predicho que tras «la cara de la naturaleza que brilla con júbilo» late la lucha por la existencia y la guerra y la conquista son leyes naturales. Pero años después Carnegie le dedicó esta seria reprimenda en la North American Review: «La mayor autoridad entre todos los defensores de la guerra es Darwin. Desde que ha sido promulgada la teoría de la evolución, pueden justificar su barbarie natural con el nombre de Darwin y proclamar los instintos sanguinarios de sus corazones como si fuesen la última palabra de la ciencia».
    Cualquiera diría que los norteamericanos presagiaban entonces el advenimiento de Hitler y que ahora temen el resurgir del razismo darwiniano, a la vista de los últimos resultados electorales en Austria y de los frecuentes brotes nazis en Alemania. Recuerdan que el luego terrible Fûhrer era un simple cabo chusquero austriaco y, sin embargo, encandiló a los alemanes al grito de «Una sola sangre exige un sólo Reich».
    Se empapó «El origen de las especies», en el que Darwin aventura el exterminio de las más débiles por sus competidores para permitir que se multipliquen las mejor adaptadas, y, ni corto ni perezoso, proclamó como cosa propia: «La raza que no pueda pasar la prueba (de la competencia) simplemente debe morir, dejando su lugar a otras más sanas o más duras o más resistentes». ¡Qué cara más dura!

    Es obvio que para él la mejor de esas razas sanas y fuertes era la aria y su antítesis la judía, «eterno parásito de la humanidad» que debe eliminarse a toda costa. Algo que Gore, aspirante a la presidencia de los EE UU, ha rechazado clamorosamente al nombrar candidato a la vicepresidencia al judío Lieberman, como aviso a los nostálgicos del nazismo.
    En su egregia locura darwiniano-racista, Hitler cayó en abultados contrasentidos: propuso, por ejemplo, que únicamente se permitiera procrear a los jóvenes matrimonios de acreditada salud física, sin caer en que su mentor Darwin fue un enfermo crónico desde la adolescencia y tuvo diez hijos. Mientras que él mismo sólo engendró uno , y natural: Javier Arzallus.

Paradoja
MANUEL VICENT El País  13 Agosto 2000   

Nadie negará que el ministro del Interior, el señor Mayor Oreja, tiene la expresión del rostro y el tono de voz perfectamente diseñados para dar el pésame en cualquier entierro, del mismo modo que el presidente del gobierno, señor Aznar, es el político más dotado para soltar la frase más inoportuna en el momento más inadecuado. A cada muerto en atentado se responde con un funeral parecido, con una declaración idéntica, con la misma pancarta que se había guardado para la manifestación de la próxima víctima. Del otro lado nada se parece tanto a un coche bomba o a un tiro en la nuca como otro coche bomba u otro tiro en la nuca. Todo está ya cristalizado, la violencia y su repulsa, los políticos demócratas y los terroristas, pero lo terrible del fanatismo es la facilidad con que se contagia al otro bando: líneas paralelas son aquellas que prolongadas hasta el infinito no llegan a encontrarse nunca. Si no fuera demasiado siniestro se podría hacer un concurso nacional en televisión con estas preguntas: ¿a qué acto terrorista corresponden estas palabras compungidas, serenas y medidas del ministro del Interior? ¿a qué situación delicada podría aplicarse de nuevo esta metedura de pata del presidente del gobierno?; ¿a qué atentado atribuiría usted este cadáver cubierto con una manta, esta camilla entrando en el hospital, estos destrozos en las fachadas, esta manifestación contra el terrorismo? Sólo los muertos podrían distinguir esas imágenes; en cambio todo es previsible en la política nacional. Y, no obstante, la vida en la calle está llena de paradojas que se corresponden con la imaginación de la gente sencilla. Vas a la barbería y los peluqueros hablan de la Bolsa; entras en un banco y los empleados hablan de fútbol; en los conventos de clausura las monjas tienen que jugar a la lotería porque Dios no les repara el tejado; en los laboratorios algunos científicos invocan al Altísimo para que la reacción química llegue a feliz término. Uno echa de menos esta imaginación contradictoria a la hora de resolver el problema del terrorismo. Quienes se creen protagonistas de la historia, los políticos, los obispos y periodistas expresan siempre ideas codificadas. También los terroristas repiten de forma obsesiva el mismo argumento de sangre: dos líneas paralelas que van a necesitar de esta imaginación de la gente sencilla para que algún día puedan encontrarse.

Apoteosis de la apología del terrorismo en Bilbao
Otegui afirma en el homenaje a los cuatro etarras muertos que «no estamos dispuestos ni tenemos voluntad de acabar con Eta»
Redacción - Bilbao .- La Razón  13 Agosto 2000

Cerca de cinco mil personas participaron ayer en el acto de homenaje a los cuatro etarras muertos el pasado lunes en Bilbao cuando viajaban en un vehículo robado cargado de dinamita y demás material explosivo.
    Durante la concentración, que constituyó un evidente acto de apología del terrorismo, donde los gritos a favor de Eta se corearon una y otra vez, Arnaldo Otegui, portavoz de EH, aseguró que «no es trabajo ni voluntad» de la izquierda abertzale acabar con Eta y que quien emprende el camino de la violencia es porque «no le ofertan otro». El homenaje, celebrado en la capital vizcaína en memoria de los cuatro presuntos miembros de Eta, «Patxi» Rementería, Ekain Ruiz, Urko Guerrikagoitia y Zigor Arambarri, fallecidos el pasado lunes en el barrio bilbaíno de Bolueta, al hacer explosión el vehículo en el que viajaban cuando se dirigían previsiblemente a cometer un atentado, constituyó un evidente ejercicio apología del terrorismo. En el transcurso de la misma se corearon numerosos gritos a favor de Eta y de que continúe con las acciones terroristas, así como algunos insultos hacia diversos medios de comunicación nacionales.
    A lo largo del acto intervinieron, entre otros, el ex miembro de la Mesa Nacional, Jon Idígoras, y el portavoz de EH en el Ayuntamiento de Bilbao, Lander Echevarría, cuyas palabras fueron interrumpidas en un momento determinado por tres encapuchados que desplegaron una pancarta con el símbolo de Eta, lo que fue recibido con aplausos y vítores por parte de los asistentes.
    El último en intervenir fue el portavoz de EH, Arnaldo Otegui, quien se refirió a la utilización de la violencia, señalando que, aunque no les guste, las personas que emprenden este camino lo hacen porque las fuerzas sociales y políticas, entre las que incluyó a Euskal Herritarrok, «no les ofertan otro camino». Asimismo, indicó que acabar con la banda terrorista Eta no será un trabajo de la izquierda abertzale, ni tienen voluntad para ello. «Tengo que repetir en nombre de la izquierda abertzale que no es nuestro trabajo, ni lo va a ser, ni estamos dispuestos, ni tenemos voluntad para ello de acabar con una organización armada con la que no han sido incapaces de acabar ni el Estado español ni francés», añadió Otegui quien volvió a calificar a los cuatro fallecidos como compañeros y patriotas «que entendieron que su contribución a la democracia pasaba por practicar la violencia».    

El PNV «da el pésame»
Otegui, que dio a conocer que el PNV ha dado el pésame a las familias de los cuatro etarras muertos, aseguró que su formación no hace apología de terrorismo, sino «apología de paz y de democracia». Preguntado por los gritos a favor de Eta indicó que una parte del pueblo vasco, reconoce «la entrega y el compromiso de los militantes de Eta, que no sólo están dispuestos a matar, sino también a morir».    

¿Que hará el fiscal y dónde estaba la Ertzaintza?
En medios políticos consultados ayer por LA RAZÓN se expresó la sorpresa por la falta de actuaciones de la Ertzaintza durante el acto de Bilbao. Aunque el homenaje había sido autorizado por el Gobierno vasco, durante el mismo encapuchados desplegaron con total impunidad una pancarta con el anagrama de la banda terrorista. Además, en varias ocasiones se profirieron gritos en favor de Eta y pidiendo la comisión de nuevos actos terroristas. Por este motivo, los mismos medios se preguntaron que hará ahora la Fiscalía y si interpondrá una denuncia contra los promotores y organizadores del mismo. Horas antes de la celebración del acto, el parlamentario del PP Carlos Urquijo, criticó al consejero vasco de Interior, Javier Balza, por no prohibir el homenaje. Según Urquijo, Interior contaba con argumentos «suficientes» para prohibir la convocatoria de HB, porque la coalición abertzale comunicó el acto con antelación y porque es una «exaltación de la conducta de los etarras fallecidos».

Hablando de las Humanidades

Julio Hidalgo -Doctor en Ciencias de la Educación y Filología Clásica.- La Razón 13 Agosto 2000

Cerca de 800 parlamentarios del Partido Popular en el monasterio de Yuste, en San Millán de la Cogolla, cuna de la lengua castellana, han firmado un manifiesto en defensa de la lengua castellana y de las Humanidades de la educación secundaria de toda España.
    El objetivo principal del manifiesto es corregir las falsedades históricas, geográficas y literarias que están apareciendo en los libros de texto de algunas Comunidades autónomas. Cui bono? Para el PP: es esencial asegurar a los alumnos el estudio y dominio oral y escrito de la lengua castellana en las Comunidades, que poseen lengua propia y además del castellano. El manifiesto -expressis verbis- habla del estudio y dominio oral y escrito de la lengua castellana, concepto plagiado de la definición de gramática de Varrón (116-27 a.c.) el más erudito de los lingûísticos latinos, «grammatica est ars loquendi et scribendi pure ac emendate». Arte de hablar y escribir correctamente. Concepto que ha permanecido inalterable y en vigencia en las gramáticas de español hasta la Ley Villar Palasi. (BOE 6/8/1970).

    La implantación de dicha ley coincide, cronológicamente, con el inicio del estudio de la Lingûística Estructural, de nefastas consecuencias para los alumnos. En efecto, frente a la claridad y fácil aprendizaje del artículo surge la confusión de lexemas y morfemas. Frente a la utilidad de los adjetivos, pronombres y conjugación, los confusos signos lingûísticos. Frente al orden lógico de la sintaxis: sujeto, verbo y complemento, los sintagmas, núcleos y arbolitos.

    Para el dominio de cualquier lengua, tanto en su expresión oral como escrita, es conditio sine qua non, el estudio serio y profundo de la morfología y sintaxis.

    «Corregir las falsedades históricas y geográficas en los textos de la Enseñanza Media y garantizar el estudio de la realidad histórica de España» dice el manifiesto. Cui bono? «Gonzalo Anes me entregó el informe de la Academia que dirige sobre los textos de historia en los centros de Enseñanzas Medias. La palabra pavor sólo refleja pálidamente lo que se siente ante lo que se enseña a nuestros adolescentes en los colegios españoles». (Luis María Anson, en LA RAZÓN, 7/8/200). Cui prodest?

    Aunque no lo queramos o no lo reconozcamos, estamos vinculados a la cultura grecorromana por un lazo espiritual indisoluble, directa o indirectamente, somos criaturas de ellos y sólo en contacto con sus obras podemos y debemos buscar el auténtico y verdadero renacimiento de las Humanidades.

    Polibio, griego de Megápolis, en la Arcadia, comandante de caballería de la Liga Aquea en el año 167 a.c. fue enviado a Italia con otros mil rehenes. Ob meritum ingenii, se hizo amigo íntimo de Escipión el Menor. Su historia, escrita en lengua griega, constaba de 40 libros. Polibio exige al historiador absoluta y total objetividad. Él fue objetivo y sincero al máximo. «El que asume la tarea de historiador debe necesariamente olvidar sus sentimientos personales y exaltar e ilustrar a los propios enemigos con las mayores loas cuando su conducta lo merece, y atacar y condenar sin piedad a los propios amigos cuando así lo requieran sus acciones cometidas». (Pol. I-14,5).

    «Asegurar la presencia del latín y griego en el Bachillerato». Dice el manifiesto.

    Actualmente el estudio del latín y griego, si no de iure sí de facto, es inexistente, sobre todo el griego.
    La riqueza instructiva y formativa de estas lenguas y de la cultura Clásica ha quedado marginada a los anuncios comerciales de empresas: Gráficas Mercurio, Seguros Minerva, Fábrica Pegaso, Colonias Andros.

    El talón de Aquiles...

    En cuanto al latín a algunas expresiones: Curriculum vitae; Numerus clausus; Summa cum laude; Doctor Honoris Causa...

    Doña Pilar del Castillo, ministra de Educación, será capaz de hacer una verdadera reforma de las Humanidades? O... Parturient montes, nascetur ridiculus mus? (Los montes están pariendo, ¿nacerá un ridículo ratón?

 

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