AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 16  Agosto   2000
#El miedo a Mayor Oreja
RAUL HERAS El Mundo 16 Agosto 2000

#LA OFENSIVA TERRORISTA DE ETA
Impresiones  El Mundo 16 Agosto 2000

#La propuesta-trampa del PSOE
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 16 Agosto 2000

#El cisma
Por Jaime CAMPMANY ABC 16 Agosto 2000

#Logomaquia
Por Ramón PI  ABC 16 Agosto 2000

#Viaje macabro
Por Edurne URIARTE ABC 16 Agosto 2000

#Otegi
ERASMO El Mundo  16 Agosto 2000

#El PNV y las amistades peligrosas
Lorenzo Contreras La Estrella  16 Agosto 2000

#Jueces de ida y vuelta
Editorial ABC  16 Agosto 2000

#Apología
Editorial El País   16 Agosto 2000

#El doble preso
Editorial El País   16 Agosto 2000

#Seco Serrano: «El terrorismo no tiene justificación nacionalista»
SAN LORENZO DE EL ESCORIAL. ABC   16 Agosto 2000

#¿Qué?
FÉLIX DE AZÚA El País   16 Agosto 2000

#PAÍSES VASCOS
TINO NOVOA La Voz de Galicia   16 Agosto 2000

#Reserva mental
Enrique de Diego Libertad Digital   16 Agosto 2000

#Aragón y Eta
Juan BRAVO La Razón  16 Agosto 2000

#Javier Guevara, ex parlamentario del PNV, ataca el acercamiento de su partido a EH
EFE Libertad Digital 16 Agosto 2000

#La Policía cree que ETA iba a atentar en Cataluña con el explosivo, de cien kilos, hallado en Huesca
MADRID. D. M. / J. P. ABC 16 Agosto 2000

#Terroristas callejeros ponen una bomba casera en el domicilio de Azurmendi
ABC 16 Agosto 2000

#«Iñaki y Joseba, hermanos como Dios manda»
Por Charo ZARZALEJOS ABC 16 Agosto 2000

#Rajoy: "la policía autónoma vasca no cumple con su obligación"
EFE Libertad Digital  16 Agosto 2000

#Cuando Rajoy se cayó del guindo
Por Julio Expósito Libertad Digital 16 Agosto 2000

#"No se puede negociar con el Euskonazismo", según Múgica
EFE Libertad Digital 16 Agosto 2000

#Se extiende el estudio del judeo-español en Israel
EFE Libertad Digital 16 Agosto 2000



El miedo a Mayor Oreja
RAUL HERAS El Mundo 16 Agosto 2000

Es la bestia negra del nacionalismo vasco en su conjunto desde que fuera nombrado ministro del Interior en el primer Gabinete de José María Aznar. Con ideas muy claras sobre cómo afrontar la lucha antiterrorista en los planos policial y judicial, Mayor Oreja ha conseguido que salga completamente a la luz la base política que ha hecho posible el mantenimiento de ETA desde su nacimiento, y que no es otra que la relación existente en cuanto a objetivos entre el movimiento abertzale radical y una parte, una buena parte, del Partido Nacionalista Vasco.

Si Arzalluz y su plana mayor le tienen miedo político no es por su «intransigencia» en cuanto al diálogo con los violentos, tienen miedo a que pueda convertirse en lehendakari y cortar desde el Gobierno vasco con todo el complejo entramado administrativo que ha hecho y sigue haciendo posible la financiación del relanzado proceso independentista desde las propias ubres económicas del Estado. Temen que el éxito político del titular de Interior en su tierra atraiga a las filas del PP y del constitucionalismo a una buena parte de esa burguesía y de ese empresariado que ha estado votando peneuvismo durante un cuarto de siglo creyendo ver en él la moderación y un camino de futuro para su propio pueblo, y que ha terminado encontrándose cara a cara con el negro agujero de las parabellum y el ronco respirar del coche bomba.

Si la solución a la violencia terrorista tiene que llegar desde la política, el máximo cambio que se puede experimentar es el de arrebatar el poder político a quien lo ha ostentado desde la llegada de la democracia, y ver qué ocurre con un nacionalismo que no maneje los fondos públicos, y con una Policía Autónoma que se aleje de las consignas y pueda cumplir sin complejos, ni fantasmas, con la principal tarea que tiene asignada cualquier Cuerpo de Seguridad: la defensa de la libertad de sus conciudadanos.

En ese gran cambio radica el gran miedo del PNV. Es verdad que existen otros miedos que afectan al PSOE o a Izquierda Unida. Miedos a que ETA se refuerce y crezca en ese posible escenario. Lo que ocurre es que Arnaldo Otegi tiene razón en una cosa: ya llevamos 25 años con las mismas fórmulas y no funcionan. Habrá que dejar que la democracia, en democracia y con urnas por medio, busque otros caminos para llegar a la paz.

LA OFENSIVA TERRORISTA DE ETA
Impresiones  El Mundo 16 Agosto 2000

Explosión controlada en Huesca
Los artificieros de la Guardia Civil, después de intentar desactivar la carga explosiva del automóvil abandonado por terroristas de ETA, procedieron ayer a su detonación en el término municipal de Benabarre, en Huesca. Las imágenes de la explosión fueron tan impresionantes como sus consecuencias: un gran hueco en el lugar en el que estaba situado el coche, una onda expansiva de más de 200 metros en los que quedaron esparcidos restos y daños en el suministro eléctrico de las masías de la zona. Son imágenes significativas del daño que podría haber causado. la barbarie de la banda terrorista. Queda la sensación ambigua de constar, de un lado, que el coche quedó averiado y, de otro, que la conductora fue recogida rápidamente por un motorista. Hay que esperar que las pistas halladas por la Guardia Civil ayuden a la detención de los miembros del comando.

Un fotógrafo en el Parlamento de Vitoria
En uno de los pisos francos hallados tras detener en enero a varios miembros del comando Vizcaya, se encontró un carrete de fotografías de Fernando Buesa, tomadas en el interior del Parlamento Vasco. Todo apunta a que el dirigente socialista, asesinado el 22 de febrero, había estado sometido a una especial vigilancia de ETA durante los meses precedentes. La policía sospecha que el fotógrafo es Aitor Cortázar, un etarra huido, aunque no consta su entrada en los registros. Tanto su posible presencia en el Parlamento, por lo que afecta a la seguridad, como la hipótesis de que un fotógrafo acreditado por algún medio abertzale pueda ser el autor deben ser investigadas. No hay que olvidar tampoco la polémica entre el PNV y el Gobierno sobre la información obtenida tras la detención del comando. Habría que explicar la valoración que se hizo del hallazgo y si se puso en conocimiento de la Ertzaintza, que custodia la Cámara vasca.

¿Alto el fuego? Más bien reconstrucción
El alto el fuego fue aprovechado por ETA para reconstruir sus comandos desde el punto de vista organizativo y con nuevos miembros no fichados, en gran medida procedentes de organizaciones juveniles del nacionalismo radical, como Jarrai. La dinamita que se ha utilizado en asesinatos y atentados fue también robada en Bretaña durante el alto el fuego. En la actualidad, cinco comandos parecen estar preparados en diversas comunidades autónomas para seguir con la actividad terrorista. Los problemas de identificación dificultan su persecución aunque las medidas preventivas y la acción policial darán lugar, antes o después, a nuevas detenciones. Sin embargo, la constatación de las actividades a las que se dedicaba ETA durante el alto el fuego deben llevar a reflexionar acerca de las solicitudes de generosidad, e incluso de compensaciones, que se hicieron entonces.

La propuesta-trampa del PSOE
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 16 Agosto 2000

Frente a la consigna del Gobierno «sangre, sudor y lágrimas» ¿quién no se dejaría seducir por una propuesta de diálogo, incluso de negociación, cualquier cosa con tal de impedir la muerte? Hay quienes, atenazados por el miedo y conscientes de su propio vacío reclaman «lo que sea». Por eso les ha sonado tan bien a algunos esa sesión parlamentaria sobre el País Vasco que le ha propuesto el PSOE al Gobierno. ¿No saldrá algo de ahí? En todo caso ¿qué puede tener de malo?

Mayor Oreja y Zarzalejos rechazaron la idea y se lo explicaron a Rubalcaba y a Caldera: la sesión sería un regalo para el PNV y una demostración pública de la incapacidad de los demócratas que tanto regocijaría a ETA. Porque no habría una sola contribución efectiva para la paz, tan sólo apelaciones al «diálogo» huero y numerosas críticas a la única política posible que es la defensa democrática del Estado de Derecho a partir del mantenimiento del orden público y del funcionamiento de las instituciones (la alternancia en Vitoria, entre otras cosas).

Y yo me pregunto ¿acaso Rubalcaba y Caldera tenían en tan poco el talento político de Mayor Oreja y Zarzalejos como para pensar que el Gobierno podía llegar a aceptar su propuesta? Quiero creer que ésta ha ido dirigida a esa ciudadanía, urgida de soluciones, así como a la militancia socialista, necesitada de un rearme después del Congreso. Pero hay más: esta propuesta ha sido concebida por el PSOE (hay quien dice que en la reunión de Arzalluz y González) como una escenificación del gran pacto de Estado entre los nacionalismos y el Partido Socialista.

Porque el nuevo secretario general socialista sigue la rejilla o pauta o estrategia definida por Felipe González hace mucho tiempo según la cual a Madrid le corresponde el Estado y todo lo demás, según grados de conciencia histórica y cultural, a los nacionalistas o regionalistas. Esta era el Estado de las tres patas (centro, Cataluña y País Vasco) que podría ampliarse a cuatro o cinco (Galicia y Andalucía) o hasta diecisiete que es el sueño federalista. Con esta fórmula —tan sensible, tan respetuosa con las diversidades— pensaba González que su mandato no tendría fin. Le falló en el 96 al entenderse Aznar con los nacionalistas pero todo ha vuelto a su origen con la ruptura entre el PP y el PNV y con el debilitamiento de CiU y el envejecimiento de Pujol. Así que Rodríguez Zapatero deberá recomponer lo que nunca debió fallar, tan inteligente y audaz era.

Y ¿qué mejor ocasión que esta situación dramática que estamos viviendo para restaurar el entendimiento entre un árido estatal como el PSOE y los nacionalistas como una sesión parlamentaria en la que todas las contribuciones tuvieran el mismo tono de reproche al PP por sus concepciones unitaristas y de reivindicación del PNV como pieza imprescindible para la conquista de la paz en el País Vasco?

Se mirara por donde se mirara la sesión parlamentaria especial propuesta por Rubalcaba y Caldera tenía todo tipo de ventajas. Si la sesión llegaba a celebrarse los discursos de los representantes de CiU, BNG, EA, IU e incluso de CC serían un arropamiento para el PNV y todos ellos encontrarían en Rodríguez Zapatero el líder suave de formas capaz de sustituir a este presidente del PP que confunde la autoridad con el autoritarismo al rechazar de la forma como lo hace al PNV.

Esta sesión parlamentaria planteada por el PSOE sería una recuperación de aquella caída humillante que sufrieron todos los nacionalistas con motivo de la investidura y de forma muy especial el señor Anasagasti. El PSOE vendría a vengar la humillación que sufrió la representación nacionalista y por tanto él mismo, conductor de esta diversidad que define el ser colectivo español (Maragall dixit).

El cisma
Por Jaime CAMPMANY ABC 16 Agosto 2000

Es natural que Arnaldo Otegui trate de compañeros a los etarras y declare que no quiere terminar con los terroristas. Al fin y al cabo es uno de ellos, que fue investigado por la justicia por su presunta intervención en el secuestro de Javier Rupérez y en el tiroteo contra Gabriel Cisneros. Javier Rupérez fue devuelto por la banda, Dios sabe a costa de qué, y Gabriel Cisneros se salvó por reflejos y por picardía. En los careos de reconocimiento, ni Rupérez ni Cisneros pudieron o quisieron reconocerlo, y salió brincando y sonriendo de la sala del crimen. Ahora, Arnaldo Otegui es aliado político —al menos, político— de un partido como el PNV, que dice ser un partido pacífico, demócrata y cristiano, tres características que cada día resultan en él menos reconocibles.

Lo de «pacífico» parece muy dudoso, porque el PNV, bajo el caudillaje de Javier Arzallus, se arrima ahora más al bando de los violentos y los asesinos que al entendimiento con los dialogantes civilizados. Su empecinamiento en permanecer en el fracasado e invalidado pacto de Estella o Lizarra, sólo porque allí siguen los de Euskal Herritarrok, compromisarios y propagandistas de la banda etarra, es una prueba elocuente. Lo de democrático sólo es aceptable en el sentido en que los de EH, ese templo ilustre de la libertad, entienden la democracia. Precisamente, Arnaldo Otegui acaba de revelar que los etarras muertos en Bilbao por la explosión de la bomba que llevaban en el automóvil «creían que contribuían a la democracia con la lucha armada».

Si aliarse con los asesinos al través de sus auténticos representantes y participar en la democracia con la lucha armada son modos «cristianos» de entender la convivencia de los hombres, que venga Dios y lo vea. No quisiera exagerar, pero ahí tenemos los datos más que suficientes para concluir que el PNV, bajo la dirección y la égida de ese iluminado que es Javier Arzallus, está dejando de ser, por desgracia, un partido pacífico, democrático y cristiano. Representa el apoyo político al terror, y trata de imponer el retruque, por la fuerza y el crimen, el criterio de una minoría exaltada sobre una mayoría sosegada y laboriosa. Javier Arzallus se encuentra a un paso de convertirse en el representante solitario de Javier Arzallus y en el recadero de Arnaldo Otegui.

Las últimas declaraciones de Iñaki Anasagasti, portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados, en relación con el fracaso inocultable del pacto de Estella, reconocido por el propio Arzallus, suponen un enfrentamiento abierto con la posición oficial del partido, es decir, con su presidente. No parece imaginable que tales declaraciones las haya lanzado Anasagasti, precisamente en las vísperas de una reunión de la Directiva del PNV, a humo de pajas. Se supone que detrás de esas declaraciones se hallan personalidades importantes del partido. No son pocos los vascos que, dentro de su fidelidad al PNV, han tomado conciencia de camino emprendido por Arzallus y de la meta indeseable y peligrosa a la que conduce ese camino.

Es muy probable que el PNV se encuentre en un momento de cisma, más maduro que inicial. Sería un cisma provocado por los heterodoxos de la doctrina tradicional del PNV, pero declarado con la rebeldía de los ortodoxos ante una desviada y escandalosa orientación del viejo partido. Desde posiciones de poder ajenas al voto popular, es decir, a las fieles bases del PNV, dos dirigentes que jamás se someten a las urnas del voto universal, Javier Arzallus y José María Eguibar, imponen su criterio sobre aquellos que representan directamente a los votantes del PNV. Es formidable. Se trata del único «caudillaje» que, dentro de un partido, mantiene un mando personal por encima de los diputados electos y de la marioneta de un lehendakari sumiso.

Logomaquia
Por Ramón PI  ABC 16 Agosto 2000

SI no hubiera tanta sangre vertida, si no estuviéramos hablando con un telón de fondo de asesinatos, chantajes, secuestros, destrozos y odio, la logomaquia exhibida por el presidente del PNV, Xavier Arzalluz tras la reunión del Euskadi Buru Batzar (EBB), a propósito de si el PNV va a seguir en el Pacto de Estella o no, harían reír. Incluso El País, periódico serio y más bien barbudo, no ha podido reprimir un guiño al lector en el titular de su editorial («Firme ambigüedad») que pone de relieve lo grotesco de la situación.

«Arzalluz se resiste a enterrar el pacto de Estella pero lo declara invalidado» (La Vanguardia). «Arzalluz prefiere seguir en Estella, “invalidada” o “muerta”, antes que romper con EH» (ABC). «Arzalluz admite que el Pacto de Lizarra está “invalidado” pero rehúsa abandonarlo» (El Mundo). «El PNV declara que Lizarra no es válido pero sí sus principios» (El Periódico). Estos titulares de portada cuentan con fidelidad (aunque cada cual con su acento propio) la almendra de lo que el presidente del PNV dijo al final de la reunión del EBB. El Periódico, en uno de sus sumarios, dice que «el PP considera el gesto “insuficiente” y el PSOE ve un “paso significativo”». Eso también es bastante preciso.

ABC titula su editorial «No es suficiente»: «El resultado de la reunión del EBB no debe inducir a confusión: el PNV no abandona el frente nacionalista ni pone fin al entramado de relaciones creado con la izquierda “abertzale” (...) Pero lo que también ha hecho el PNV es complicar aún más su posición en el concierto político vasco, pues las palabras de Arzalluz ni satisfarán a Herri Batasuna ni deberían confiar a las fuerzas nacionalistas (...) De la intervención de Arzalluz se desprende algo que no hay ambigüedad que lo oculte: la crisis de la estrategia soberanista conjunta con HB y ETA es un fracaso personal del propio Arzalluz y de Joseba Egibar».

La «brevería» de ABC de anteayer se titulaba «Que hable Arzalluz». El editorial de El Periódico de ayer se titula «Arzalluz habla»: "El gesto de la dirección peneuvista podía, ciertamente, haber sido más audaz, pero, al menos, da por muerto, aunque con otras palabras, el acuerdo con el brazo político de ETA y no desautoriza tajantemente al portavoz del PNV en el Congreso (...) El gesto de ayer no basta, pero puede ser el principio del camino de vuelta al consenso democrático. Que no se desperdicie».

«Arzalluz no cambia», titula su editorial La Vanguardia: «Ni rectificación ni marcha atrás (...) El pacto de Estella está muerto, según Anasagasti, pero no enterrado, sino sólo invalidado, según Arzalluz, porque los nacionalistas persisten en no rectificar lo que ellos mismos admiten que fue un error. En tales condiciones, sabido es que el PP persistirá también en su posición de no entablar ninguna clase de diálogo con el nacionalismo democrático vasco (...) Matizadamente distinta a la del PP es la actitud del PSOE, que ha mostrado interés en superar el obstáculo de Estella para reanudar un diálogo con el PNV, que considera imprescindible (...) Pero la contumacia del EBB sólo suministra argumentos al Gobierno para rechazar la iniciativa socialista».

El Mundo («Arzalluz no reconoce su error, lo que quiere es taparlo») considera que «el presidente del PNV se esconde tras la ambigüedad de sus palabras, que dejan abierta la puerta a seguir negociando acuerdos con EH e incluso a hablar con ETA (...) Resulta, por ello, bastante decepcionante la reacción de López Aguilar, portavoz del PSOE, que valoró como “un paso significativo” las manifestaciones de Arzalluz. Redondo Terreros discrepó de su compañero, calificando de “palabrería” lo dicho por el presidente del PNV».

En el editorial de El País no se alude a las reacciones de los partidos, pero la opinión que expresa se aparta, en esta ocasión, del criterio del portavoz del PSOE: «El reproche al PNV no es tanto haberse embarcado en esa aventura \ como haber persistido en ella una vez visto de qué se trataba (...) Egibar y Arzalluz desperdiciaron ayer una ocasión de rectificar».

Deia («¿Dónde está la alternativa?») persiste en la logomaquia del «contencioso vasco» y demás eufemismos: «Demonizar Lizarra y a quienes tratan de encontrar una salida al contencioso vasco sirve para sumar muchos votos en España y algunos en Euskadi. El problema radica en saber si los futuros administradores de esos votos sabrán hacer otra cosa que aplicar las conocidas y fracasadas recetas (...) Si Lizarra no vale, tendrán que explicar cuál es su alternativa».

El largo y muy enjundioso editorial de El Correo («Ceguera y desdén») acaba así: «Cada vez que \ se presentan como orgullosos dueños de sus propias decisiones evidencian que, en realidad, no son más que rehenes de una situación que ellos mismos han contribuido a crear. Una situación que sólo les permite decidir no decidir».

Viaje macabro
Por Edurne URIARTE ABC 16 Agosto 2000

No sabemos cuál era el destino de ese viaje macabro que los homenajeados de EH interrumpieron por carreteras de Huesca. Ignoramos hacia quién dirigían esta vez su sadismo y furia asesinas. Son tantos los que quieren matar, tan fuerte su pulsión asesina y tan enloquecido su odio por la sociedad...

Los testigos que vieron a la etarra al lado del coche que se vio obligada a abandonar la han descrito como una chica muy joven. Como muchos de los que la rodean en ese club del asesinato en el que han ingresado nada más abandonar la adolescencia. Jóvenes pero ya cargados de instinto criminal, chicos y chicas que han convertido el asesinato en su medio de vida, en su profesión. Jóvenes que ni siquiera han tenido tiempo de formar una ideología, que no conocen la historia de nuestro país, pero que no pestañean cuando dirigen la muerte hacia otro inocente más.

Y si pestañean, si la mano les tiembla antes de apretar el botón que destruya a cualquier ciudadano indefenso, en seguida se tranquilizarán porque recordarán que ellos no son unos meros matarifes, sino unos héroes homenajeados en el País Vasco, unos chicos a los que, como ha dicho Otegi, «no les gusta la violencia, pero no les ofrecemos otro camino para luchar por la independencia de Euskadi».

No son conscientes de que su viaje macabro se dirige lentamente a su fin, de que cada uno de sus coches bomba, cada una de sus balas, les han empujado en la mente de los ciudadanos hacia la cloaca de los asesinos sin escrúpulos, y ya nada ni nadie les podrá llevar al rincón de los ideólogos comprometidos. Odian tanto a la sociedad que no la ven. Pero la sociedad sí les ve. Observa los cien kilos asesinos que vuelan por los aires, mastica con serenidad su indignación y les espera.


Otegi
ERASMO El Mundo  16 Agosto 2000

Era joven, oscuro, atuendo deportivo. El secuestrado, en un mal sueño de una noche de verano del 79, en aquel barrio menestral, corrió gritando auxilio. El se irguió, separó las piernas, flexionó las rodillas, estiró los brazos, apuntó el arma, disparó. Cisneros, bañado en sangre, sintió, antes de caer desvanecido, que un muelle de su cuerpo se había roto. ¿Y ahora qué hace? Dispara palabras

El PNV y las amistades peligrosas
Lorenzo Contreras La Estrella  16 Agosto 2000

El PNV no se va de Lizarra, pero lo da por muerto. Éste podría ser el resumen de la actitud oficial de los nacionalistas ante el famoso pacto. Los principios, según Arzallus, siguen vigentes. Con su clásica ambigüedad, el PNV da por invalidado el esquema del acuerdo tripartito PNV-EA-EH, no su sustancia. Veinticuatro horas antes, el portavoz parlamentario nacionalista, Iñaki Anasagasti, escribía en Deia: "Ante los asesinatos de Jauregui, Korta y el militar, sólo cabe decir que ETA ha rematado Lizarra y, así como Ajuria Enea hizo su trabajo en su tiempo, Lizarra ya es historia". La consecuencia que de este análisis extraía Anasagasti es que "a Lizarra lo ha matado ETA y la cobardía de los dirigentes de EH".

PP y PSOE han lamentado tanta ambigüedad. Resulta que el PNV se ha quedado como encerrado en una estructura muerta. Y ahora no se sabe si ha roto con EH, que es lo que Anasagasti reclamaba. A tal efecto, decía: "Las cosas están ya muy claras y con gente sin energía oral no vale la pena actuar (...) Tratar de acariciar a la fiera es perder el tiempo".

El PNV recuerda la situación de esa tripulación rusa que ha quedado sumergida en el submarino accidentado y hundido. Ahí quedan, casi sin esperanza de rescate. Entre otras razones porque son ellos mismos, los nacionalistas, quienes tienen que liberarse a sí mismos de su envoltura ideológica.

Dentro de la barbaridad que representa enterrarse con los principios, la pirueta política del PNV ha sido hábito. En vez del clásico "sí, pero..." han utilizado el "no, pero sí" como fórmula de explicarse ante ETA. La organización terrorista sabe ya que la gente de Arzallus no se moverá en ningún sentido. La verdad es que para salir de su contradicción –aunque caiga en otra– al PNV le vino bien el artículo de Anasagasti en Deia. Con el pretexto de responder a su portavoz parlamentario, ahí está la nueva realidad. Ni con ETA ni sin ETA tienen sus males remedio. Ahora, cuando la banda perpetre sus nuevos asesinatos, ya no se podrá decir al PNV "salíos de Lizarra". Se ha decretado la defunción del pacto y no hay que romper formalmente con ETA ni con su entorno. Simplemente basta con entonar el réquiem.

Arzallus ha utilizado el término "congelación". Lo ha dicho como de pasada, pero sabía muy bien el concepto que empleaba. Lizarra, para él, es un pacto "hibernado" que algún día, con el mismo o con otro nombre, puede regresar a la animación.

Anasagasti no llega a quedar como heterodoxo. Simplemente es una voz respetable del PNV, pero desde el círculo de los cabales hace por todos un ejercicio de honradez intelectual. Su crítica ha hecho posible la nueva ambigüedad de sus compañeros y con ella la gran trampa consistente en compatibilizar la no ruptura con el mundo lizarresco y la recuperación de un cierto nivel de diálogo con los partidos democráticos.

El PP se ha apresurado a no darse por satisfecho con la pirueta, pero ahora le costará más trabajo conservar la línea dura de su política. La clave de su resistencia la tiene el PSOE con la postura que adopte. Pero ya se conoce el giro dubitativo que la nueva dirección socialista imprime a su trayectoria en este punto.

Cabría imaginar la posibilidad de que el artículo de Anasagasti hubiese sido convenido con Arzallus. Si lo fuese, el portavoz parlamentario se habría excedido con el tono de sinceridad. La crítica que ha lanzado suena a auténtico alegato contra las relaciones peligrosas o inadmisibles. Y no cabe descartar que, de todos modos, el PNV haya optado por una ruptura a plazos. Ruptura con ETA y con su entorno, se entiende, o ruptura aparente, con un distanciamiento temporal simple.

Se habría perdido, en todo caso, una excelente oportunidad para el desenganche nacionalista.

Jueces de ida y vuelta
Editorial ABC  16 Agosto 2000

El binomio jueces-política ha resultado una combinación muy poco recomendable para la vida democrática de España y el crédito social de la Justicia. Esa mezcla de factores tan heterogéneos ha sido muy perjudicial por culpa de casos concretos de jueces que se han reincorporado a la carrera judicial después de cubrir una etapa política. Cabe ahora recordar que una de las primeras leyes aprobadas en la VI Legislatura fue la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Se estableció una «cuarentena» de tres años para el regreso de estos jueces a su plaza judicial y se reguló una causa de abstención y recusación para impedir que juzgaran hechos de los que hubieran podido tener noticia durante la ocupación del cargo político. Esta reforma revelaba un sentir general de recelo al viaje de ida y vuelta de los jueces entre la judicatura y la política. La Comisión de Estudios del CGPJ, como una de sus propuestas para la reforma de la Justicia, está analizando además ahora una modificación de la situación de estos jueces «de retorno», consistente en no mantenerles reservada la plaza, por lo que deberán concursar para reincorporarse a la actividad judicial. También se prevé que no puedan ser designados por el CGPJ para cargos de designación discrecional y que queden sometidos a una nueva causa de abstención y de recusación, basada en las manifestaciones públicas del juez o en las circunstancias que comprometan formalmente su independencia, imparcialidad y objetividad.

Estas prevenciones, justificadas, se quedaban cortas porque no contaban con aquellos jueces que, tras reingresar en la carrera judicial, se han creído legitimados para seguir participando en el debate político, sosteniendo posiciones parciales y enfrentadas a partidos o gobiernos. Con pocos días de diferencia, dos jueces, Margarita Robles y Joaquín Navarro, ex secretaria de Estado de Interior y ex senador socialista, respectivamente, hicieron demostración de que la toga no les marca impronta, coincidiendo ambos en la exhibición de sus filias por el nacionalismo vasco. Robles lo hizo con un artículo en el periódico «Deia» y Navarro con un libro sobre el País Vasco, en el que trata con peculiar estilo la tregua de ETA y la negociación con la banda.

Ambos casos son ejemplos claros de una conducta que rompe las normas no escritas de lo que debe hacer un juez para ser respetado. No es posible que quien sigue haciendo política —más aún, desbarrando en temas que requieren especial prudencia— pretenda ser tenido por un respetable jurisdicente, independiente e imparcial. Quien así se comporta transmite el modelo de un juez inidóneo para interpretar serenamente las leyes, vulnerable por sus prejuicios y condicionado públicamente por su ideología, quebrando los límites específicos que afectan justamente a su libertad de expresión. Ser juez es algo muy serio y alguno no se ha enterado.

Apología
Editorial El País   16 Agosto 2000

LA FISCALÍA del País Vasco ha presentado estos días varias querellas contra Arnaldo Otegi y otros miembros de Herri Batasuna por apología del terrorismo. La iniciativa tiene que ver con las expresiones utilizadas por esas personas en relación a los cuatro activistas de ETA muertos al estallar los explosivos que portaban. Ello ha reabierto el debate sobre el tratamiento judicial de ese tipo de comportamientos, de los que casi nunca se siguen efectos penales. Se ha planteado la posibilidad de reformas legales para evitar la sensación de impunidad que ese resultado provoca.

El nuevo Código Penal define la apología como la exposición pública de "ideas o doctrinas que ensalcen el crimen o enaltezcan a su autor". Sin embargo, sólo la considera "delictiva como forma de provocación" cuando pueda demostrarse que constituye una "incitación directa a cometer un delito". Esta fórmula es el resultado de debates sobre los límites de la libertad de expresión. Se argumentó que no era lo mismo opinar que amenazar, por ejemplo, cuando se grita "ETA, mátalos"; y que no es igual que quien así se expresa sea un particular o alguien que mantiene una relación, aunque sea política, con personas que, efectivamente, suelen matar.

De ahí esa fórmula que buscaba un equilibrio entre el respeto a la libertad de expresión y la contundencia contra las actitudes de aliento a la comisión de delitos. Pero los apologistas de ETA lo saben y suelen utilizar expresiones que no sean claramente de incitación, aunque sí de exaltación de la actuación terrorista.

De todas formas, son los jueces quienes deben apreciar si se producen o no los supuestos delictivos. En ese sentido, es acertado que la fiscalía intervenga; que los que lanzan bravatas expliquen al juez si estaban incitando a que ETA siga asesinando o no. Durante años, la ausencia de cualquier iniciativa de ese tipo contribuyó a crear el clima de impunidad en que se desarrolló la nueva generación de alevines de terroristas.

La impunidad de la minoría y el miedo de la mayoría se potencian mutuamente y constituyen la astmósfera más favorable para la reproducción generacional del fanatismo violento. Hay que combatir esa situación, pero no con interpretaciones forzadas de la ley o su reforma precipitada. Más urgente es acabar con el tratamiento deferente dado a los que disculpan a ETA en algunos medios públicos vascos que asumen acríticamente su discurso y hasta su terminología.

El doble preso
Por Carlos DÁVILA ABC 16 Agosto 2000

Pero, bueno: ¿es que alguien cree que Anasagasti escribió su artículo en «Deia» sin que Arzalluz lo supiera? Lo más que puede concederse es que Arzalluz no conociera el contenido de la entrega de su subordinado hasta que lo leyó antes de publicarse. Este hecho no desmiente del todo el reparto de papeles en el PNV, pero sí el de la ambigüedad calculada, aquel engendro retórico que hizo gracia en tiempos de Felipe González y que encubría y encubre, la mayoría de las veces, una absoluta incapacidad para salir del atolladero en que se suelen meter ciertos políticos.

Y el de Arzalluz es más oscuro que el porvenir de la Montalvo como atleta española en Sidney. Ahora Arzalluz se enfrenta a una doble maniobra de ahogo: por una parte, le tiene ETA agobiado con una llave de lucha grecorromana (el pacto de hace dos años) de la que no puede desembarazarse. Esta es una llave conocida, pero hay otra que empieza a percibirse con nitidez: Egibar, el que parece un escudero fiel, tampoco le deja moverse. Ayer mismo decía al cronista un experto seguidor de cuanto acontece dentro del PNV: «Arzalluz dio con el artículo de Anasagasti, una patada en el trasero de Egibar». Ha sido como un aviso, como una premeditada advertencia, de que hay algo que hacer para abandonar una senda que no lleva a ninguna parte. Si esta teoría de la «segunda llave» es cierta, resultará que en «Sabin Etxea» hay todavía más escisión —la palabra que más asusta a los nacionalistas, desde la de Garaicoechea en el 86—, de lo que parece.

En todo caso, a quien ha dejado Arzalluz hecho un trapo es al pobre Anasagasti. A partir de ahora habrá que preguntarle: ¿A quién y qué representa en el Parlamento de Madrid? Es un guiñapo abofeteado que, sin embargo, se ha vengado, aunque muy a destiempo, del mucho desprecio que le produce Joseba Egibar. Este nítido colaborador de Otegi, el filoterrorista, está sosteniendo el pacto de Estella porque fue él quien lo construyó, de acuerdo, eso sí, con su jefe, y con una Asamblea de su partido, al que se presentó un proyecto con un doble atractivo para los reunidos; el de silencio, siquiera fuera parcial, de los pistoleros, y el más importante aún de la posibilidad de fabricar un país sólo para nacionalistas, para independientes, en suma. Eso puso caliente y a favor a un personal harto de asesinatos, secuestros y extorsiones, ahíto de ser único en su país, de ser sólo nacionalista.

Esta sociedad peneuvista no se atreve todavía a atizarle el último mamporro a Arzalluz, del mismo modo que la comunidad más influyente del País Vasco (desde banqueros, pasando por empresarios, a muchos profesionales varios) tiene miedo a arriesgar, no se cree aún la posibilidad de un Gobierno en el que no esté presente el Partido Nacionalista Vasco. Este país, tan subvencionado, acumula terror al cambio, que el dinero público —a eso hay que referirse— mude de manos. La clave la ha dibujado Joseba Arregi. El parlamentario de Vitoria, digamos disidente consentido, ha denunciado que el PNV se alió con Euskal Herritarrok y se alió, en definitiva, con ETA, porque se temió que tras el enorme movimiento popular de Ermua, después del asesinato de Miguel Ángel Blanco, se podía quedar sin el machito, sospechó que el nacionalismo, por esa vía, sería derrotado en breve tiempo. Esta es la clave.

Un concepto central del que no parecen haberse enterado muchos dirigentes del Partido Socialista; por ejemplo, López Aguilar, un nuevo ejecutivo con más ganas de micrófono que José María García, que le viene haciendo el juego al PNV. Redondo se ha puesto como una fiera y le ha venido a decir: «Cuando hables de «aquí», muchacho, por lo menos pregunta», pero a algunos colaboradores de Rodríguez Zapatero les ha entrado una prisa tal por derrotar a Aznar que cometen dislate tras dislate. No se sabe que este López Aguilar conozca otra cosa del País Vasco que no sea el bacalao al pil-pil, pero conviene recordarle que la doctrina oficial de su partido la lleva, naturalmente, su secretario general, y desde luego el mencionado Redondo, que todavía está asustado ante la intromisión estúpida de su nuevo compañero de Ejecutiva.

Volvamos al principio: Arzalluz tiene ahora dos problemas. ETA y Egibar.

Seco Serrano: «El terrorismo no tiene justificación nacionalista»
SAN LORENZO DE EL ESCORIAL. ABC   16 Agosto 2000

El historiador Carlos Seco Serrano dijo ayer a Efe que «los atentados de ETA no tienen ninguna justificación nacionalista, ni desde ningún otro punto de vista» en relación a los últimos actos terroristas realizados por la banda. Seco Serrano, que intervino ayer por la tarde en una mesa redonda que llevaba por nombre «La monarquía y el nacionalismo catalán», dentro del curso de verano de la Universidad Complutense sobre «Tres siglos de Borbones en España», añadió después de su participación que «ninguna reivindicación, por muy importante que sea, puede estar respalda por una estrategia o una táctica terrorista».

UNA INVENCIÓN
Asimismo señaló que «no puede justificarse una ideología en la violencia porque ésta sólo se justifica mediante razones y un procedimiento democrático, que ahora está perfectamente abierto» en España. El miembro de la Real Academia de la Historia puntualizó, además, que no es comparable el nacionalismo catalán con el vasco porque este último «es una invención». «El nacionalismo catalán tiene detrás una historia efectiva que respalda sus reivindicaciones, tienen una cultura, una historia, unas tradiciones políticas. En el caso vasco eso no existe: no existe un Estado vasco, una monarquía vasca, un condado vasco como fue el catalán, ni hay una historia que respalde las reivindicaciones del País Vasco», dijo.

El nacionalismo vasco es una «invención», señaló, y la diferencia con respecto al catalán es «sustantiva» ya que éste ha sido «siempre más abierto a la realidad en la que está inserto», mientras que «el vasco es la ruptura total». «Las razones en las que se basa el nacionalismo vasco de tipo histórico son una invención. El nacionalismo vasco tuvo simplemente a su favor un Fuero concedido por el Rey de Castilla, pero eso es una cosa muy distinta a lo que fue el Condado catalán, que fue eje del Reino de Aragón», agregó.

Seco Serrano dijo, además, durante la mesa redonda -en la que también participaron los historiadores Alfonso Baquer y Charles T. Powell junto a Rafael Guardans Cambó, nieto del que fuera presidente del la Lliga Regionalista- que hay que «trabajar» para que el resto de España «entienda» el nacionalismo catalán y para que Cataluña «no falsee» la Historia.

¿Qué?
FÉLIX DE AZÚA El País   16 Agosto 2000

Las frecuentes declaraciones públicas en favor del diálogo con PNV, HB o ETA (según la intensidad abertzale del declarante) pueden sugerir que tal es el problema: dialogar o no dialogar; sin embargo, las invitaciones a dialogar son como las invitaciones a circular con prudencia: ni unas ni otras tienen la menor influencia sobre el número de víctimas. Tanto en el País Vasco como en las carreteras, la causa eficiente de las muertes es, a imagen de Dios, incognoscible. Así que en nada va a influir la buena voluntad privada o pública. El buen comportamiento no impedirá ni una sola muerte. Los últimos asesinados por ETA han sido elegidos precisamente entre aquellos cuyo comportamiento era ejemplar para los nacionalistas vascos.

Quizá la imposibilidad del diálogo (que no su conveniencia) se deba a esa incógnita sobre la causa eficiente de tanto muerto. Para negociar es imprescindible conocer al negociador, pero nadie conoce a ETA. A la manera de las sectas religiosas destructivas, la banda carece de identidad y sus comunicados son un puñado de tópicos perfectamente triviales. Así que sólo cabe adivinar su capacidad dialogante a partir de sus actos; a saber, los de un grupo de presión que quiere privar de sus derechos a la mitad de la población vasca con el fin de constituir un dominio privilegiado para los "naturales" elegidos por el mando militar.

Si ya es difícil negociar con Heider y sus socios católicos (tan similares al PNV), los cuales sólo quieren privilegiar a los naturales austriacos frente a los inmigrantes pobres, ¿qué se ha de negociar con Otegi, cabeza pública del grupo represor cuya ideología es incomparablemente más reaccionaria que la de Heider?

Así que a los firmantes de peticiones de diálogo (en la última de las cuales, publicada por El viejo Topo, me ha sorprendido ver la firma de Bernardo Atxaga, que es un hombre sensato) hay que pedirles alguna precisión sobre la clase de grupos con los que se debe dialogar. ¿Es necesario o conveniente negociar con grupos de la extrema derecha nacionalista y xenófoba? Y si la respuesta es afirmativa, ¿qué es lo que debe negociarse? Sin esa aclaración, están invitando a un diálogo de carmelitas.

PAÍSES VASCOS
TINO NOVOA La Voz de Galicia   16 Agosto 2000

Euskadi tiene un grave problema que se retroalimenta con el de la violencia etarra. Se trata de la división de la población en dos comunidades con proyectos histórico-políticos diferenciados y, aún peor, cada vez más enfrentadas e incomunicadas. Esta es la peculiaridad de la denominada cuestión vasca, irresoluble si se intenta aislar alguno de los dos males. La expresión etarra del conflicto es fundamentalmente delictiva. Pero su sentido profundo es político. Y en esto tiene razón el PNV. Pero ocurre que actúa como el bombero pirómano, por su responsabilidad en la génesis, pervivencia y virulencia del problema. Es obligación de un partido democrático identificar problemas, articular soluciones y movilizar a la sociedad en su aplicación. Ninguna las ha cumplido el PNV, que, operando como un movimiento, ha alimentando el mito del pueblo único e irredento para asegurar su hegemonía. Y con ello ha nutrido a etarras y batasunos, sus hijos descarriados. Con los que ahora pugna por hacerse con el dominio del sector nacionalista. Una estrategia plausible para intentar socavar el apoyo social de ETA, pero de dudosa oportunidad en la actual coyuntura de radicalización social y política en Euskadi. El PNV optó en los 80 por promover un clientelismo disgregador y desaprovechó así una oportunidad histórica de pilotar la transición para vertebrar Euskadi. Ahora, cuando el PP ha sustituido al PSOE como portavoz del otro País Vasco con un discurso simétrico, por su exclusivismo, al de Arzalluz, el enfrentamiento corre el riesgo de enquistarse en el tejido social. Lástima que no tuviera un Bandrés o un Onaindía en su dirección.

Reserva mental
Por Enrique de Diego Libertad Digital   16 Agosto 2000

La reserva mental es una figura de la moral que consiste en ocultar una parte sustancial de la verdad... para no mentir. Puede traducirse, en términos laicos, por subterfugio o excusa escapatoria, aunque entraña ciertos aspectos de hipocresía e incluso de inteligencia tortuosa. Es la mentira de los inteligentes y se considera, con razón o sin ella, a la Compañía de Jesús como la mejor escuela de la reserva mental, en la que es tan importante lo que se afirma como lo que se oculta. En chiste: un franciscano preguntó a su director espiritual si podía fumar mientras rezaba, y le dijo que no; un jesuita preguntó si podía rezar mientras fumaba, y se le permitió tal iniciativa edificante.

Sea por la conocida trayectoria jesuítica de Arzalluz o por cualquier otro motivo, el discurso del PNV abunda en la reserva mental, es casi la reserva mental permanente. Decir que Lizarra está invalidado pero no sus principios, es una reserva mental en estado puro. En sí, es una contradicción completa. La cuestión es que con reservas mentales resulta imposible el diálogo porque implica una voluntad de engaño. La Iglesia Católica admite la reserva mental, por ejemplo, para evitar el martirio. No es manifiestamente el caso, sino todo lo contrario. El artículo de Javier Guevara es una manifestación de claridad, como lo fue el anasagastazo. El problema de Arzalluz y Egibar es que ya no les entiende nadie con sus reservas mentales. Ocultan demasiado porque es demasiado inconfesable. El nacionalismo etnicista, por ejemplo, es un eufemismo de su esencia racista. ¿O es que el PNV sabiniano no es la extremaderecha vasca?

Aragón y Eta
Juan BRAVO La Razón  16 Agosto 2000

Los etarras deben pensar que Aragón es una tierra maldita para ellos. Agentes antiterroristas recordaban ayer a Juan Bravo que, tras la ruptura de la tregua-trampa, la banda ha sufrido tres serios reveses en esta Comunidad. Primero, fueron los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil los que, en una misión rutinaria y, a la vez, brillante, detuvieron una de las dos furgonetas que, con más de 1.700 kilos de explosivos, iban a constituir la macabra tarjeta de visita con la que los pistoleros pretendían anunciar, en Madrid, que volvían a las actividades criminales. Después, en una operación no menos brillante, fueron los agentes del Cuerpo Nacional de Policía los que consiguieron desarticular el «comando» que se estaba organizando en Zaragoza y detener a dos de sus integrantes. Y el lunes pasado, una avería en el automóvil que transportaba la bomba o el miedo de los etarras a topar con algún control de policial en Huesca, evitó lo que, según todos los indicios, iba a ser un gran atentado en algún lugar de Cataluña. Aragón, tierra española donde las haya y que ha sufrido los ataques de Eta, le trae ahora mala suerte a la banda. Que continúe.

Javier Guevara, ex parlamentario del PNV, ataca el acercamiento de su partido a EH
Guevara cree que el pacto de Estella "nunca valió", que fue "ideado, cocinado y firmado con nocturnidad" y que "nació muerto, inválido o como se le quiera llamar". Esta afirmación está contenida en un artículo de opinión publicado en "El Correo" y "El Diario Vasco".
EFE Libertad Digital 16 Agosto 2000

El ex parlamentario afirma que "el gran vicio de Lizarra" fue "pretender hacer nacionalismo, emprender un proyecto de nación prescindiendo del contexto social, marginando a la mitad de los ciudadanos que integran ese país que se quiere construir".

Guevara agrega que "Lizarra no vale, nunca valió, porque Euskadi no se divide entre nacionalistas y no nacionalistas. Euskadi, hoy en día, se divide entre demócratas y no demócratas. Y punto. El PNV, que nadie lo dude, estará al final, como siempre estuvo a lo largo de su centenaria historia, en el lado de quienes defienden los principios y la legitimidad democrática".

El artículo hace referencia a las declaraciones del portavoz de la ejecutiva del PNV, Joseba Egibar, sobre la necesidad mutua existente entre su partido y EH. "No necesitamos a EH para nada. Más bien nos sobra. Si somos nacionalistas, si queremos hacer nación, lo primero que tendremos que tener claro es que esa nación no se puede construir contra nadie. Debe hacerse con todos y para todos".

Guevara subraya que "necesitamos recuperar la unión de los demócratas. Necesitamos poner freno a esa peligrosa fractura social que se empieza a observar en la sociedad vasca". También hace un llamamiento para "retomar ese lugar de encuentro que fue el Estatuto de Gernika" y para "fortalecer, amparar y relegitimizar las instituciones nacidas del Estatuto".

La Policía cree que ETA iba a atentar en Cataluña con el explosivo, de cien kilos, hallado en Huesca
MADRID. D. M. / J. P. ABC 16 Agosto 2000

El Renault-19 abandonado el lunes en Benabarre, Huesca, contenía cien kilogramos de explosivos neutralizados ayer por la Guardia Civil y que, según las primeras investigaciones, ETA tenía previsto trasladar a Cataluña lo que confirmaría, tal y como adelantó ABC, que ya ha logrado reorganizar infraestructura en esta Comunidad Autónoma con el objetivo de atentar en la costa mediterránea.

La primera hipótesis que manejan los responsables de la lucha antiterrorista apunta a que los cien kilogramos que ETA trasladaba en el Renault 19 abandonado en la carretera N-230, tenían como destino Cataluña. Esta hipótesis se ve reforzada por el hecho de que el vehículo tenía placas falsas de Barcelona, correspondientes a otro vehículo de la Ciudad Condal, B-2159-H.

Se desprende de ello que los terroristas disponen de infraestructura en Barcelona ya que no se descarta que el Renault, en vez de constituir un coche bomba, transportara material explosivo con el que iban a confeccionar varios artefactos para lo que necesitarían pisos francos.

INFRAESTRUCTURA EN BARCELONA
También supondría que la banda cuenta con información recabada sobre el terreno relativa a posibles objetivos, aunque los medios de la lucha antiterrorista consultados por ABC precisan que no tendría por qué circunscribirse a Barcelona sino también al conjunto de Cataluña e incluso a toda la costa mediderránea, como hizo en 1991 y 1992 el «comando Ekaiz» de Urrusolo Sistiaga.

Todo ello confirmaría lo adelantado el pasado lunes por ABC, en el sentido de que los terroristas Aitor Lorente y David Pla tenían consignas de la dirección de ETA de extender su infraestrucrura no sólo a Zaragoza, sino a otros puntos de España, entre ellos Galicia y Cataluña, e incluso que ya la habían logrado crear en la Ciudad Condal. De hecho, Lorente alquiló en Gerona dos furgonetas encontradas en un garaje arrendado por ETA en el sur de Francia.

Según se supo ayer, sobre la una menos veinte de la mañana del lunes un vecino que circulaba por la carretera N-230 observó el Renault 19 estacionado en la cuneta y junto a él una mujer a la que ofreció ayuda. Esta le comentó que se había quedado sin batería pero que no se preocupara porque ya había avisado a un amigo que vivía cerca y pronto acudiría en su ayuda. Un segundo testigo declaró que había pasado por el lugar sobre las diez y media de la mañana sin observar el vehículo y ya de regreso, sobre las dos y cuarto de la tarde, comprobó que se encontraba abandonado y obstaculizaba algo el tráfico.

Las Fuerzas de Seguridad manejan la hipótesis de que al coche cargado con los explosivos precedía un vehículo «lanzadera» con al menos otro etarra y que entre ellos se comunicaban con teléfonos móvil. Al conocer la avería, el coche de apoyo recogió a la terrorista. No obstante, una vecina dijo ayer que había visto cómo un individuo recogía en una motocicleta a esta etarra que llevaba una mochila, probablemente con documentos que retiró del vehículo averiado.

Avisada la Guardia Civil, los agentes comprobaron que el coche llevaba matrículas falsas de Barcelona, que coincidían con un vehículo de la Ciudad Condal. Sobre las cuatro y media comenzaron sus labores los expertos en desactivación de explosivos que, para ello, tuvieron que acordonar la zona y cortar el tráfico. La llegada de la noche aconsejó a los especialistas abandonar su tarea hasta las seis de la mañana de ayer.

Tras abrir el maletero, los agentes, pese a los intentos realizados con un robot, no pudieron lograr la apertura a distancia de la caja que contenía el explosivo, motivo por el que optaron por neutralizar el material con una explosión controlada, registrada a las once menos diez de la mañana de ayer y que destruyó por completo el vehículo. Antes, se desalojaron dos casas situadas en las proximidades y se interrumpió el servicio eléctrico de la zona para evitar daños. El coche quedó prácticamente desintegrado lo que ha dificultado las labores encaminadas a confirmar dónde había sido robado ya que es imposible determinar el número del bastidor. Tampoco se ha podido detectar posibles huellas de los terroristas.

No obstante, se sospecha que el robo pudo perpetrarse en Francia y, por tanto, se ha enviado una comunicación a las autoridades galas por si tienen entre sus listados de coches sustraidos un Renaul 19.

Desde que ETA rompió la supuesta tregua han proliferado los vehículos robados en Francia para después ser utilizados en atentados cometidos en España. Es el caso de las dos furgonetas bomba que la banda quería introducir en Madrid, el coche bomba que explosionó el 25 de junio en Guecho, cargado también con cien kilos de explosivo. y el que estalló el 16 de julio en el atentado contra la casa cuartel de Ágreda.

El vehículo hallado el lunes contenía cien kilogramos de explosivo y ayer se intentaba confirmar si era dinamita robada el pasado mes de septiembre en el polvorín de Plevin o cloratita.

EL MACABRO «CORREDOR»
Aragón ha formado parte del macabro «corredor» utilizado por ETA para enviar material y «comandos» a Cataluña, y también para replegarlos a Francia. Así, por ejemplo, tras la detención del batasuno Felipe San Epifanio, el resto de los integrantes del «comando Barcelona» huyeron a través de Zaragoza. Años antes, las Fuerzas de Seguridad detectaron en la capital aragonesa la presencia de Idoya López Riaño cuando pertenecía al «comando Ekaiz» que actuaba en Cataluña y el litoral levantino.

Pero la capital aragonesa también ha sido lugar de paso para «comandos» con destino a otras comunidades autónomas. Por ejemplo, el 7 de julio de 1987 la Policía detuvo en Zaragoza a los etarras Inés del Río Prada, Ángel Luis Hermosa Urra y el francés Jean Philippe Casabonne que tenían la orden de formar parte del «comando Andalucía».

La carretera donde fue encontrado el pasado lunes el Renault 19, la N-230, tiene su punto de origen en la localidad fronteriza de Viella y fue también utilizada el 21 de diciembre del pasado año por el «comando Basurde» para introducir desde Francia las dos furgonetas con 1.700 kilos de explosivo que ETA quería colocar en Madrid y que fueron interceptadas por la Guardia Civil cerca de Calatayud.

Terroristas callejeros ponen una bomba casera en el domicilio de Azurmendi
ABC 16 Agosto 2000

Terroristas callejeros colocaron ayer un artefacto explosivo de fabricación casera en el exterior del domicilio de Mikel Azurmendi, profesor de Antropología, integrante del Foro de Ermua y ex miembro de ETA. Azurmendi se percató de la existencia de un paquete sospechoso y alertó a la Ertzaintza, que procedió momentos después a retirar el artefacto.

Los hechos tuvieron lugar hacia las doce del mediodía, cuando el profesor de la Universidad del País Vasco se dio cuenta de que alguien había dejado un paquete sospechoso junto a la valla exterior de su domicilio, en San Sebastián. Fue entonces cuando alertó a la Policía autonómica vasca, que comprobó que se trataba de una bombona de camping gas con un cóctel molotov adosado a la misma. Efectivos de la Ertzaintza procedieron entonces a retirar el artefacto, sin que éste llegara a hacer explosión.

El Consejo Social de la Universidad del País vasco condenó el intento de atentado contra Mikel Azurmendi. «Esta acción contra un profesor universitario no es más que una muestra de la intolerancia de un grupo que trata de imponer sus criterios sobre el resto de la sociedad del País Vasco», señalaron fuentes del Consejo Social de la Universidad.

Igualmente, las mismas fuentes volvieron a criticar este tipo de actos contra miembros de la citada institución docente, que «es, precisamente, un espacio abierto a todo el mundo por su propia naturaleza», añadieron.

Se da la circunstancia de que Mikel Azurmendi abandonará en próximas fechas el País Vasco para irse a vivir durante un año a Estados Unidos, según un acuerdo al que ha llegado con la Universidad del País Vasco. Mikel Azurmendi reconoció hace unos días a ABC que su marcha se debe a la «insoportable presión» a la que se ve sometido en el País Vasco.

ENTREVISTA EN ABC
Precisamente, en una entrevista publicada por este periodo el pasado 12 de junio, el profesor de Antropología comentaba que ha habido momentos en los que ha dado clase como si fuera la última de su vida. Azurmendi explicó en la entrevista que «hay un montón de gente en este país que tiene que pensar todos los días en cómo hacer para no ser seguido, para no tener miedo, para ver si termina el día con su familia, sentado, cenando...»

Además, el integrante del Foro de Ermua denunció que en el País Vasco no hay ley y que el Gobierno autonómico mira para otro lado y se aprovecha de lo que pasa con el objetivo de «sacar beneficio para su construcción nacional». Mikel Azurmendi reclamó también la dimisión de un Gobierno que considera «casi ilegítimo» al haber tenido «una baza oculta», sus conversaciones con ETA, cuando se presentó a las últimas elecciones.

«Iñaki y Joseba, hermanos como Dios manda»
Por Charo ZARZALEJOS ABC 16 Agosto 2000

Ambos son nombres muy comunes en el País Vasco y no se corresponden necesariamente con personas de militancia o sentimiento nacionalista. En el caso del PNV, además de comunes, son en el caso que nos ocupa una referencia de estilos distintos y distantes, aunque luego se equivoquen en las sucesivas unanimidades que han venido presidiendo las últimas Asambleas Nacionales del que todavía es el partido mayoritario de Euskadi.

Ambos, Iñaki y Joseba, forman parte del paisaje político vasco y mientras, uno, Iñaki, ha sido el «embajador» del PNV en Madrid, bien ante el PSOE, bien ante el PP; Joseba, desde Euskadi y en Euskadi, ha ido madurando estrategias y tendiendo puentes hacia quienes siempre han despreciado las labores parlamentarias en Madrid.

Y así, en tanto Iñaki representa al PNV más urbano y posibilista, al PNV heredero de Irujo, Ajuriaguerra y Aguirre, amigos todos ellos del traje gris, del pacto con el que mande y de los cambios sin más convulsiones que las obligadas por las circunstancias; Joseba representa a ese otro PNV que no vivió en directo y en persona la transición española y que a día de hoy no puede evitar la nostalgia por tener más cerca a los «hermanos».

No cabe a estas alturas hablar de un PNV urbano y otro rural. En el País Vasco lo rural, en su concepción más profunda, hace años que no existe. Las localidades que en teoría podrían recibir el calificativo de «rurales», son localidades, sobre todo las guipuzcoanas, en las que, por ejemplo, el índice de lectura de periódicos es superior al de muchas ciudades españoles y el que menos estudios tiene es un título de Formación Profesional cualificada.

No vale hablar, al menos sin matices, de un PNV rural y otro urbano, pero si cabe hablar de un PNV cómodo en el Estatuto, que bien estirado da para mucho, que se sintió cómodo con el PSOE y encantado -sí, encantado- con el PP, y otro PNV distante a esas buenas relaciones y dispuesto a asumir riesgos políticos en la convicción de que al final «saldremos de esta». La socialista Rosa Díez fue la que dijo hace ya unos años que al PNV «siempre le salía todo gratis» y ahora Iñaki se da cuenta de que el «gratis total» ya no funciona, que ya no vale apelar a los 105 años de historia como certificado de supervivencia. El sentir de cerca, muy de cerca, la zarpa del ataque físico ha sido la gota que ha colmado el vaso, no el causante de sus reflexiones, que en el caso de Iñaki no son nuevas ni improvisadas por un ataque de rabia.

Bien sabe Iñaki que Joseba, desde siempre, no le quiere mucho y bien sabe Joseba que si por Iñaki fuera él no habría compartido merienda familiar y al aire libre con algún que otro dirigente de HB y su respectiva familia. Iñaki va a la campa al Aberri Eguna y aplaude, más bien adora, a Arzalluz, pero la experiencia le dice que una amigable copa con Pérez Rubalcaba o un paseo en torno al hemiciclo del Congreso con Rodrigo Rato, sin olvidar la Declaración de Barcelona, es la forma más eficaz de hacer y en la que mejor se reconoce y se mueve su partido.

Joseba nunca ha sido amigo de estas cosas, nunca les ha concedido la misma importancia ni les ha atribuido el valor de Iñaki. Con el apabullante argumento de la paz y la convicción de que «con estos -PSOE y, sobre todo, PP- no hay nada que hacer», Joseba es doctrina frente a Iñaki que sólo es «desahogo».

¿Puede un padre elegir entre dos hijos, máxime cuando los dos hijos le quieren por igual y estos a su vez tienen una prolífica descendencia? Ni Iñaki ni Joseba están solos, pero la familia de Iñaki, la vizcaína es muy superior en número y en poder a la familia de Joseba, la guipuzcoana. Y para sortear la trifulca, el padre hizo lo que tenía que hacer: acoger a los dos y que la suerte acompañe a todos, porque de aquí a finales de septiembre, que es cuando Ibarretxe -ahora el «ausente» es él- tiene su cita en el Parlamento vasco, pueden pasar muchas cosas como, por ejemplo, que la cocina funcione.

Y si esto llega a ocurrir, nombres como el del nacionalista Iñigo Urkullu, discreto pero gran jefe de la familia vizcaína, o el del «popular» Alfonso Alonso, alcalde de Vitoria, «el José Angel Cuerda del PP», según vaticinio nacionalista, van a merecer, quizás, especial atención. Con cocina y sin cocina, en la buena y en la mala suerte, Iñaki y Joseba son y serán hermanos como Dios manda.

Rajoy: "la policía autónoma vasca no cumple con su obligación"
El Gobierno cree que la Ertzaintza ha actuado con falta de diligencia durante los últimos actos de violencia callejera. El vicepresidente primero, Mariano Rajoy, ha calificado de grave para la lucha contra el terrorismo el cambio de actitud del PNV en los últimos dos años.
EFE Libertad Digital  16 Agosto 2000

El Ejecutivo no está "satisfecho" con la labor de la policía vasca "que tiene a su cargo el orden público y es un hecho que no cumplen con su obligación de manera diligente". Esta es la conclusión del vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, tras las últimas acciones de violencia callejera protagonizadas por jóvenes radicales. A juicio de Rajoy, "la responsabilidad es del Gobierno vasco" porque "no es normal que haya personas que puedan quemar autobuses y lanzar cócteles molotov contra bienes de particulares y de bancos". El vicepresidente ha recordado que "en cualquier otra ciudad española, esas personas serían detenidas, puestas a disposición judicial y lo normal es que ingresasen en prisión".

Rajoy, en declaraciones a la agencia Efe, también se ha referido a la postura del Partido Nacionalista Vasco con respecto a la vigencia del Pacto de Estella y ha apuntado que "el cambio del PNV, en los dos últimos años, (desde que rubricó ese documento) ha sido enormemente grave para luchar más eficazmente contra el terrorismo", por lo que ha considerado "de responsabilidad, dignidad y principios" plantear una alternativa a un partido "cuyo apoyo es el brazo político de una organización terrorista".

Desde esta perspectiva, el vicepresidente ha señalado que la solución es que haya un Gobierno vasco "distinto" formado por quienes "defienden valores no ya democráticos, sino propios de la sociedades con sentido de la moral y la dignidad". "Lo auténticamente antidemocrático y lo auténticamente peligroso es que no pudiera gobernar nadie más que el PNV", ha inistido.

Cuando Rajoy se cayó del guindo
Por Julio Expósito Libertad Digital 16 Agosto 2000

A estas alturas del partido o de la tragedia resulta sorprendente, por no decir otra cosa, que el Vicepresidente del gobierno se haya enterado de que la policía autonómica vasca no cumple con su deber y no detiene a incendiarios, gamberros, cogoteros, chulos, robaperas, criminales de mucha o poca monta, asaltantes y otras especies abertzales que actúan a su arbitrio en las calles del país vasco.

El fiel y discreto Rajoy debería estar al cabo de la calle y no dar muestras de tan pánfilo descubrimiento. Cualquier ciudadano, residente o paciente, que viva en el País Vasco o que lo haya visitado recientemente sabe que la policía autonómica no actúa porque le dicen que no lo haga e incluso si se lo dijeran es bastante dudoso que lo hiciera, dada la tradición de laxismo, insubordinación e insumisión que caracteriza a este cuerpo glorioso.

Pero no sólo son los ertzainas los que brillan por su ausencia en aquel conturbado lugar. ¿Qué hacen los jueces, guardias municipales, fiscales y demás familia? Pues miran hacia otro lado, como si la fiesta no fuera con ellos. Supongo que Rajoy lo sabe y si no lo sabe convendría que se fuera enterando.

En el País Vasco, el Estado de derecho es una ficción, las libertades una utopía y el orden público, una macana. Si las cosas siguen así no quedará autobús en circulación, banco o caja de ahorros practicable, contenedor de basura incólume, y concejal, del PP o del PSOE, vivo. Todas esas brutalidades, excesos, crímenes y animaladas no las van a resolver los ertzainas ni mucho menos sus jefes del PNV en caso de que quieran, que no querrán.

"No se puede negociar con el Euskonazismo", según Múgica
EFE Libertad Digital 16 Agosto 2000

El Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, advierte que a HB y a ETA "no se les puede hacer ninguna concesión porque el terrorismo etarra es en realidad euskonazismo, y con el nazismo no se puede negociar ni pactar nada". En una entrevista concedida al Faro de Vigo, Múgica, que se encuentra de vacaciones en Mondariz (Pontevedra), se refirió a los últimos atentados y dijo que "a ETA no hay que hacerle concesiones de ninguna clase".

"No se puede hacer ninguna concesión, porque el terrorismo de ETA es en realidad euskonazismo, me refiero al conjunto HB-ETA, y con el nazismo no se puede negociar ni pactar nada, hay que combatirlo desde la firmeza de la democracia". Múgica asegura asimismo que el hecho de que los nacionalistas no le votasen como Defensor del Pueblo "quiere decir que estoy en el buen camino".

Se extiende el estudio del judeo-español en Israel
EFE Libertad Digital 16 Agosto 2000

El estudio del judeo-español, lengua procedente del castellano medieval hablada por los sefardíes, se extiende por Israel. El próximo año lectivo se impartirán cursos específicos en varios colegios y universidades. Hasta ahora se estudiaba sólo en el Colegio Amalia de Jerusalén. En este centro es enseñada, entre otras personas, por la periodista israelí de origen turco Zelda Obviada.

La lengua hablada durante siglos por los judíos descendientes de los expulsados de España en 1492 se podrá estudiar el curso que viene en tres colegios de educación secundaria israelíes. Dos de ellos están en Jerusalén y el otro en Beer-Sheva, capital de la región del Negev (desierto del sur de Israel). La decisión se ha tomado en respuesta a las peticiones realizadas por los alumnos. Además, la Universidad de Tel Aviv ofrecerá, por primera vez, un curso de la lengua judeo-española el próximo año lectivo.

La Autoridad Nacional de la Cultura en Ladino (otro de los nombres que recibe el judeo-español) ha inaugurado esta semana un curso para enseñar esta lengua a maestros y coordinadores. Esta institución se creó a mediados de la década de los 90 por una resolución de la Knesset (Parlamento) y un decreto del Gobierno de Israel. Está presidida por el ex presidente de Israel Isaac Navón, y su vicepresidente es el “militante” sefardí Moshé Shaúl.

El ladino o judeo-español es una lengua que corría el riesgo de desaparecer, pues los jóvenes no suelen conocerlo. En la actualidad, en Israel lo hablan unos 300.000 adultos. Una de las persona que lo conoce pero no lo domina es el primer ministro israelí, Ehud Barak. La primera vez que se entrevistó con el presidente del Gobierno español, José María Aznar, le dirigió unas palabras en esta lengua.

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