AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 18  Agosto   2000
#La madre en llamas
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 18 Agosto 2000 

#El funeral del PNV
Editorial ABC 18 Agosto 2000

#MAS REPERCUSIONES DEL CONFLICTO VASCO
Impresiones El Mundo 18 Agosto 2000

#Un paso adelante
GERMAN YANKE El Mundo 18 Agosto 2000

#La diferencia
Alfonso USSÍA ABC   18 Agosto 2000

#La dictadura del miedo
Editorial La Razón 18 Agosto 2000

#Marquina: el juez tiene la solución
Juan BRAVO La Razón 18 Agosto 2000

#No "quemar" a Mayor Oreja
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 18 Agosto 2000

#Con Caín está él: Anasagasti
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 18 Agosto 2000

#La pavorosa epidemia del miedo
Por M. MARTÍN FERRAND ABC   18 Agosto 2000

#El PNV reconoce que permite el homenaje a Rementería por miedo a sus socios de EH
BILBAO. ABC   18 Agosto 2000

#El Tribunal Superior de Justicia suspende el acuerdo de Markina
EFE Libertad Digital  18 Agosto 2000

#La Fiscalía intenta evitar el homenaje a Rementeria e investiga si es delito
AGENCIAS El Mundo  18 Agosto 2000

#Azurmendi se ve obligado a abandonar el País Vasco por «plantear el diálogo»
MADRID / SAN SEBASTIÁN. ABC    18 Agosto 2000

#Los radicales suman otro cajero automático a la oleada de ataques contra entidades bancarias
Bilbao Estrella  Digital  18 Agosto 2000

#Guevara solicita un cambio "en todos los sentidos" en la dirección del PNV
EFE Libertad  Digital  18 Agosto 2000

#Uno de los jóvenes encarcelados por violencia callejera es coordinador de HB
EFE Libertad  Digital  18 Agosto 2000

#El trueque federalista
Valentí PUIG ABC 18 Agosto 2000

#Un museo de la Generalitat prepara una exposición sobre Convergència
Barcelona JORDI MARTÍNEZ  La Estrella   18 Agosto 2000




La madre en llamas
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 18 Agosto 2000 

Después de haber pasado por la estimulante experiencia de abandonar aprisa y corriendo un autobús de Tranvías de San Sebastián para librarse de arder por la construcción de la patria vasca, la santa madre de Iñaki Anasagasti ha confesado de manera políticamente incorrecta que no había pasado tanto miedo desde que en Septiembre de 1936 los falangistas le pelaron al cero. Desde la perspectiva subjetiva de la abnegada progenitora del portavoz peneuvista en el Congreso, las cosas han mejorado sensiblemente en su amada tierra. Hace sesenta y cuatro años tuvo que sacrificar su, se supone que hermosa cabellera, en aras de la sagrada causa sabiniana; hoy, en los albores del siglo XXI, lo que le exige el proyecto irrenunciable de soberanía de su pueblo es tan sólo la vida. Morir siempre es molesto, sobre todo cuando es en contra de la propia voluntad, pero hacerlo por asfixia o por cocción dentro del incendio de un vehículo del transporte público debe resultar particularmente desagradable. Es comprensible que Anasagasti se haya mostrado contrariado por la posibilidad real de que la autora de sus días fuese concienzudamente rostida por los «chicos de la gasolina». Dado que no hay mal que por bien no venga, este incidente le ayudará, sin duda, a comprender los sentimientos de tantas viudas y viudos, huérfanos y huérfanas, padres y madres de inocentes asesinados por esos mismos que han estado a punto de enviar a su aimachu al otro barrio en un auto de fe kaleborrokiano.

    De hecho, Arnaldo Otegi, que es un tipo muy listo y muy bien vestido, ya ha advertido que no cree conveniente que sus jefes etarras borren del mapa a nacionalistas porque se generaría confusión y podrían aparecer fisuras en el sólido bloque abertzale. Lo de la madre de Anasagasti ha sido el típico error de recorrido, aunque la reacción del afectado ha resultado en exceso visceral y bastante decepcionante. No se puede hacer una tortilla sin romper unos pocos huevos ni conseguir la independencia de Euskalherria sin que le frían alguna que otra madre a un jelkide. Se trata de los imprescindibles y mínimos daños colaterales que hay que asumir estoicamente. A los centenares de policías, guardias civiles, militares, parlamentarios, concejales, empresarios, periodistas y ciudadanos de toda edad, clase y condición, habrá que añadir por desgracia un par o tres de familiares en primer grado de líderes de la causa. Lo ideal sería, por supuesto, que las muertes violentas se circunscribiesen a los no nacionalistas, pero siempre se puede escapar una bala, una bomba o una lata de gasolina. Anasagasti tendría que ser más comprensivo y aceptar que la invalidación del Pacto de Estella es compatible con la incineración prematura de su anciana mamá porque los principios inspiradores del acuerdo que tiene su partido con ETA siguen vigentes. Así es el nacionalismo, qué le vamos a hacer. También nos gustaría a los constitucionalistas que no nos liquidasen, no te fastidia. El que algo quiere, algo le cuesta.

El funeral del PNV
Editorial ABC 18 Agosto 2000

Lo que le faltaba al PNV era montarle un funeral a Patxi Rementería, presunto asesino de Miguel Ángel Blanco. Los concejales de este partido —incluido el alcalde, Ángel Careaga— y de EA en el Ayuntamiento de Marquina aprobaron la propuesta de Euskal Herritarok de ceder el salón de plenos para organizar las honras fúnebres del etarra muerto en el barrio bilbaíno de Bolueta. El alcalde también se comprometió a evitar la presencia policial durante el acto y a facilitar los medios necesarios para su organización. De esta forma, la izquierda proetarra ha conseguido meter en las instituciones democráticas su campaña de homenajes a los etarras muertos, lo cual, además de un insulto a las víctimas del terrorismo, es coherente con la existencia de un frente nacionalista en el que está integrado Herri Batasuna. Este acto de apología terrorista, como tantos otros, quedará también impune desde el punto de vista penal y se celebrará ante la falta de mecanismos legales que deberían permitir la suspensión inmediata, en vía administrativa, de este tipo de decisiones, que son manifiestamente ilícitas.

Al margen de la discusión sobre su legalidad, el acuerdo del Ayuntamiento de Marquina es la fotografía del desmoronamiento del PNV. La Ejecutiva vizcaína de este partido se ha desmarcado de la actuación de sus concejales, pero, en vez de presionar para revocarla, la ha justificado por las amenazas recibidas desde Euskal Herritarok —¡qué contraste con la firmeza de los concejales populares y socialistas del País Vasco!— y por el deseo de evitar incidentes. En definitiva, pura y simple abdicación ante ETA, lo contrario de aquel objetivo imposible que anunció el PNV a bombo y platillo cuando firmó el pacto de Estella, consistente en atraer a la democracia al entorno de la organización terrorista. Al final, la izquierda proetarra se ha quedado donde estaba y el miedo a ETA ha puesto al PNV bajo su control, convirtiéndolo en un partido vulnerable a las presiones y a las coacciones y, por tanto, inhabilitándolo como formación responsable y capacitada para el gobierno de las instituciones. Éste ha sido el resultado de la estrategia soberanista en la que Arzalluz se ratificó el pasado lunes y que empieza a preocupar seriamente a algunos sectores nacionalistas que no quieren seguir siendo cómplices de la degradación social y política del País Vasco. La clave para los próximos meses es saber si el PNV será capaz de mantener —sin escisiones— al nacionalismo sociológico no militante en la aceptación de la convivencia política con Herri Batasuna, a pesar de los atentados de ETA, de la violencia urbana y de la falta absoluta de objetivos en una alianza nacionalista que sólo han rentabilizado la banda terrorista y su entramado «político».

MAS REPERCUSIONES DEL CONFLICTO VASCO
Impresiones El Mundo 18 Agosto 2000

Ese acto en pro de ETA debe ser prohibido

El consejero de Interior del Gobierno Vasco, Javier Balza, dice que no puede prohibir el homenaje a Rementería en Markina porque él carece de competencias para anular un acuerdo municipal; que eso sólo lo puede ordenar un juez. Dos objeciones a sus palabras. Primera: nada le impide denunciar el acuerdo municipal a la Fiscalía, ahora que ya se sabe que fue obtenido con coacciones y amenazas. Que sea la Justicia la que se encargue de anularlo, porque es nulo de pleno derecho. Y segunda: no se trata de que enmiende la plana al acuerdo municipal. Limítese a ordenar que intervenga la Ertzaintza en cuanto quede establecido que se está incurriendo en un flagrante delito de apología del terrorismo. En todo caso, no se rinda de antemano, si no quiere que todos deduzcamos que también él actúa condicionado por «presiones y amenazas», como los del PNV y EA de Markina.

El miedo no es un argumento político

«Los cargos políticos no somos héroes», dijo ayer el presidente del PNV de Vizcaya, Iñigo Urkullu, para justificar que el alcalde y los concejales del PNV y EA de Markina se rindieran ante «las presiones y amenazas» de HB y cedieran el Salón de Plenos del Ayuntamiento para el acto de homenaje al etarra Patxi Rementeria. En idéntica línea de razonamiento se han mostrado el propio alcalde de Markina y el presidente del PNV, Xabier Arzalluz. Tienen razón: a nadie se le puede forzar a ser héroe. Pero tampoco hay nada que obligue a nadie a convertise en villano. Cuando uno no puede desempeñar con la necesaria dignidad el cargo para el que ha sido elegido tiene expedita la vía de la dimisión. Quien no tiene posibilidad de expresarse con libertad siempre puede optar por el silencio. Lo que resulta inadmisible es que opte por refrendar lo que dice que detesta.

Mikel Azurmedi opta por irse del País Vasco

Mikel Azurmendi, miembro del Foro de Ermua y profesor de la Universidad del País Vasco, abandonará Euskadi el próximo día 23 tras el ataque que sufrió su vivienda en San Sebastián el pasado martes. Azurmendi, que ha sido hasta ahora profesor de Antropología en el Campus de San Sebastián de la UPV, dice que se ha visto sometido a un acoso agobiante y sistemático por sus opiniones políticas, y que, sencillamente, ya no aguanta más. Se da la circunstancia de que Azurmendi fue militante de ETA en los comienzos de la organización. La abandonó por desacuerdo con sus posiciones favorables a la lucha armada. Desde entonces, ha respaldado diversas causas defendidas por la izquierda, pero se ha mantenido distante del llamado «MLNV» y, por supuesto, de ETA. Su caso, desgraciadamente, es sólo otro más: quien no piensa como ellos, más vale que no abra la boca.

Un paso adelante
GERMAN YANKE El Mundo 18 Agosto 2000

Ahora es el profesor Mikel Azurmendi el que, según leo en la prensa, hace las maletas y se va a dar clases a los Estados Unidos. Comprendo muy bien que no soporte más tanta presión, tanta amenaza, tanto ataque de etarras y proetarras mientras el partido gobernante en el País Vasco mantiene el aberrante principio de que el futuro del país debe ser negociado con quienes acosan a Azurmendi y a tantos otros. Triste símbolo. Para el nacionalismo, la falta de normalidad no es otra cosa que la ausencia de unas condiciones en las que los violentos se sientan a gusto. Es decir, la normalidad no sería distinta del totalitarismo, del que, por cierto, terminarán siendo víctimas físicas como ya lo son intelectuales. Pero, mientras, los obstáculos para la normalidad son los atacados, los amenazados, todos aquéllos que, por la paradoja de defender las libertades individuales, se niegan a aceptar el chantaje.

No conozco mucho a Azurmendi, aunque admiro su trabajo intelectual y su valentía civil. Recuerdo que hice con él un viaje de vuelta desde Sevilla, en donde asistimos al homenaje al concejal del PP Jiménez Becerril y su mujer, asesinados por ETA, hasta el País Vasco. Nos acompañó hasta Madrid la viuda del juez Falcone, asesinado por la mafia italiana. Durante aquellas largas horas de conversación no podía dejar de preguntarme por qué aquellas dos personas arriesgaban su tranquilidad, e incluso su vida, por defender la única paz real, la que respeta la justicia y los derechos individuales. Triste país el que considera «inmovilistas» a quienes mantienen esta actitud. En el País Vasco, el partido gobernante llama «inmovilistas» a los que ETA quiere aniquilar, a los que se empeñan, hasta el punto de tener que esconderse de los asesinos o marcharse, en no arrumbar los derechos humanos. «Inmovilista» también a la resistencia civil contra el totalitarismo. Y no hay que olvidar que el reproche viene de un partido que ha convertido su bandera en la de la comunidad autónoma y su himno partidario en el oficial de todos los ciudadanos vascos. Sólo una suerte de dislexia política, es decir, la incapacidad de encontrar en el cerebro las palabras adecuadas, puede explicar que Manuel Chaves asegure que el PNV ha dado un paso adelante. En el País Vasco, los que dan de verdad un paso adelante terminan siendo las víctimas del terrorismo. El PNV no está, por el momento, con ellos. Prefiere mantener que vivimos bajo un «conflicto» político, propiciado por los inmovilistas, y que sería la causa de todos nuestros males. El único paso adelante eficaz, y razonable, sería el que condujera al PNV a colocarse del lado de las víctimas de esta barbarie, de los que caen asesinados por ETA y de los que tienen que huir porque ya no soportan más esta agresión totalitaria. Ese paso adelante que lleva a admitir que el único «conflicto» es el terrorismo de ETA y la actitud de quienes buscan otorgarle algún rédito.

La diferencia
Por Alfonso USSÍA ABC   18 Agosto 2000

El cuento es viejo, pero no me resisto a recordarlo de nuevo. Al niño le habían puesto deberes en el colegio. «Mañana os preguntaré la diferencia que existe entre tener una cosa en potencia o en realidad». El niño, como todos los que pueden hacerlo, recurrió a su padre, que, un tanto sorprendido, fracasó en la lección teórica. «Pero vamos a lo práctico, hijo. Pregúntales a tu madre y a tu hermana si se acostarían una noche con un hombre que les diera a cambio del polvete cincuenta millones de pesetas a cada una». El niño acudió a la vera de su madre, honesta y hacendosa, y le formuló la cuestión. La madre, chocada en un principio, respondió al fin. «Mira, hijo mío, la vida es muy dura. Yo no he engañado jamás a tu padre, al que adoro y respeto, pero tenemos una hipoteca, y en el fondo ¿qué significa eso una sola vez y con un señor tan generoso? Creo que sí lo haría». Su hermana fue menos remisa. «¿Por cincuenta millones de pesetas? Dime cómo, cuándo y dónde». El niño, finalizada la encuesta, informó a su padre de los resultados. «Las dos aceptarían, papá».

El padre analizó los efectos de la consulta en silencio. Cuando consideró que su análisis ofrecía la suficiente base para dar un veredicto definitivo, habló. Le temblaba la voz, pero no la idea. «Hijo mío, según tu informe, creo que puedo solucionar tu problema. Si tu madre y tu hermana aseguran que se acostarían con un señor por cincuenta millones de pesetas, tenemos en potencia, en estos momentos, cien millones de pesetas, que no son ninguna tontería. Pero simultáneamente, y en realidad, lo que tenemos es dos putas en casa».

Algo de esto le sucede al Partido Nacionalista Vasco. No han sabido nunca distinguir entre la potencia y la realidad, y a medida que avanza el tiempo, la diferencia se nubla aún más. Viven bajo un permanente nubarrón, cimarrón y húmedo, de sueños y realidades. En potencia tienen muchísimo. Un Estado soberano e independiente con Navarra y las tres provincias vascofrancesas integradas. Una asamblea de municipios, un pacto de Estella, el RH negativo, el cráneo reducido, el culo magro y enjuto, un idioma común que han resumido de siete dialectos, una Historia que se han inventado, Sabino Arana, la tía segunda de Zumalacárregui, las fresas silvestres del bosque de la tía Nekane recogidas por el abuelo Imanol, el astillero de traineras de Orio, los «batzokis», el «Deia», los concejales de Marquina, los saludos de Ramón de la Sota, varias marcas de chacolí, los mandos de la «Ertzaintza», el 40 por ciento de los acomodadores del campo de San Mamés, el 37 por ciento de los de Anoeta, las gallinas «goligorri» y las abejas autóctonas que fabrican una miel especial, el «lehendakari», el «Euskadi Buru Batzar», el «Aberri Eguna», el «Alderdi Eguna», Javier Clemente, las ventajas fiscales y un elevado porcentaje de militantes entre los que pasan los domingos en la isla de Santa Clara.

Tienen también, siempre en potencia, el Gobierno y control de las Vascongadas, el compañerismo con Euskal Herritarrok, Herri Batasuna y los comandos operativos de los chicos, la generosidad de «Jarrai» con sus bienes muebles e inmuebles, el pasado de Carlos Garaicoechea, el orgullo de saber que Adán y Eva —según los estudios de diferentes sabios— hablaron en el Paraíso en «euskera». Tienen algún obispo y bastantes curas, las mejores recetas del bacalao al pil pil, las cocochas de merluza y del «marmitako» de bonito de Motrico con patatas de Salvatierra. Tienen el perejil de Artiñano, la amistad del juez Navarro Estevan, el cariño de Margarita Robles y el apoyo incondicional de los parlamentarios kurdos. Tienen alguna bicicleta de Olano y una parte de la melena del Icón disecado del antepalco de San Mamés. Y por tener, también en potencia, tres de las seis estrofas que conforman el Himno de San Ignacio de Loyola, aunque si fuera por San Ignacio no tendrían ni un renglón. Y tienen, mientras gobiernen, la caja, que es lo único que les importa verdaderamente.

En potencia, tienen todo eso, que es una barbaridad. Pero en realidad, como demuestra el cuento, lo que tienen es una empanada mental como la copa de un tamarindo, y un lío del que, cada día que pasa, es más difícil salir por la culpa de un loco.

La dictadura del miedo
Editorial La Razón 18 Agosto 2000

El reconocimiento expreso por parte del alcalde de Marquina de que el Consistorio ha accedido a instalar la capilla ardiente de un etarra en el Ayuntamiento, como si de una personalidad ilustre del pueblo se tratara, por puro, ancestral e irrefrenable miedo a Eta y a su entorno explica de una forma gráfica el grado de perversión moral al que han llegado algunos sectores de la sociedad vasca.

    Esta sociedad, en su conjunto, está atrapada por el miedo. Algunos de sus hombres, con dignidad, luchan contra él y, aun sabiendo que se juegan cada día su vida, siguen defendiendo sus ideas en una valiente búsqueda de la libertad. Pero estas personas saben que las amenazas del terrorismo se cumplen en no pocos casos. Por ello, muchos otros que piensan así, prefieren esconderse o huir. Y otros más se rinden al miedo.

    Éste es el caso del alcalde Ángel Careaga, que ha dicho: «No somos unos héroes». En efecto: son unos cobardes. Cobardes con motivos, por supuesto, pero ello no les apea de su condición. Evidentemente, no le falta razón a Careaga para exponer de forma tan descarnada su cobardía. Ningún ciudadano, por sí sólo, puede enfrentarse a la delincuencia, revista la forma que se quiera. Y menos aún, cuando esta delincuencia es de caracter terrorista, con una banda armada en la clandestinidad, y con sus vanguardias callejeras paseando impunemente por las ciudades vascas.

    La responsabilidad de tal ejercicio de sumisión no es, por tanto, del sometido, que bastante tiene con llevar la carga de su propia indignidad. La responsabilidad es de los poderes públicos, a quienes se les paga por garantizar la seguridad, la protección, el bienestar de los ciudadanos a ellos encomendados.

    El Gobierno vasco tendrá alguna vez que tomar una decisión. O acepta su genuflexión humillante ante la dictadura del terror que imponen las falanges proetarras, o se enfrenta de una vez por todas a ellas sin aceptar ninguna quiebra de la legalidad (y el homenaje a un asesino, muerto por su propia arma criminal lo es).

    Al PNV no se le puede pedir un diagnóstico psicológico al estilo Arzallus sobre por qué sucede lo que sucede en el País Vasco, por qué los ciudadanos están inermes, y por qué sus agresores son impunes. Al PNV, como partido en el Gobierno, se le debe exigir que actúe. Porque de los polvos de los pactos con los proetarras (como en Estella) vienen estos lodos de incapacidad de actuación, de parálisis, de impotencia.

    El alcalde de Marquina, si tuviera dignidad, dimitiría hoy mismo. El lendakari Ibarreche, si tuviera dignidad, impediría el pornográfico homenaje a Rementería; y si fuera incapaz de hacerlo, dimitiría a continuación. Porque el homenaje al etarra es el triunfo del chantaje sobre el Estado de derecho, y sobre los valores de convivencia social. Pero parece que hay pocos héroes para denunciarlo. Los que lo hacen pueden perder la vida. Los que no lo hacen quieren conservar la suya a toda costa. A costa, principalmente, de su dignidad. Habrá que recordar, por eso, que si un gobierno autonómico es incapaz de cumplir sus obligaciones constitucionales, el Estado debe hacerlo subsidiariamente.

Marquina: el juez tiene la solución
Juan BRAVO La Razón 18 Agosto 2000 

Ante el escándalo que supone para un Estado de derecho y para una sociedad con un mínimo de valores que un etarra muerto en pleno intento de comisión de un delito sea homenajeado en un Ayuntamiento, llega a Juan Bravo una idea nada desdeñable. El juez encargado del caso podría evitar la sonada apología del terrorismo que está a punto de perpetrarse con una sencilla decisión: dictar que los restos del etarra Patxi Rementería sean trasladados directamente para su inhumación en el cementerio de Marquina, sin paradas previas en la capilla ardiente montada por los proetarras en el edificio del Consistorio. No sería la primera vez, recuerdan, que se ha tomado una decisión similar. El entonces juez de la Audiencia Nacional, Carlos Bueren, lo decidió cuando el entorno de Eta quiso un homenaje parecido con los restos de los etarras Lasa y Zabala. Las razones serían de suficiente peso para que ahora se volviera a actuar en el mismo sentido. Porque permitir el acto de homenaje en el Ayuntamiento de Marquina, cuando todo el mundo sabe que se ha impuesto por la fuerza de la amenaza, es, de forma pasiva, conceder un apoyo moral intolerable al terrorismo asesino.

No "quemar" a Mayor Oreja
Por Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 18 Agosto 2000

A medida que el PSOE va desvelando su juego, o mejor, sus tortuosas estratagemas en materia antiterrorista, empieza a verse el peligro de que la estrategia del PP, por bien intencionada que sea y por bien pensada que esté, corre dos peligros muy serios. El primero es el de llegar a las elecciones anticipadas como el adversario a batir, es decir, como si fuera el PP y no el PNV el que ejerce el poder político y el responsable de la reorganización y reforzamiento del terrorismo etarra. El segundo, que, en consecuencia, unos resultados electorales inevitablemente limitados y abocados a la coalición permitan al patológico entreguismo nacionalista del PSOE una recomposición del Gobierno de Vitoria sin que el PNV haya abandonado del todo, simplemente "congelado", el Pacto separatista de Estella.

Ante la alternativa de perder el Gobierno y la mayoría, no cabe descartar en absoluto que el PNV ofrezca la presidencia de un Gobierno de coalición al PSOE o, más sutilmente, a un "independiente" que consagrara la marginación del PP del Gobierno Vasco. El Partido Popular se encontraría entonces preso de su razonable y necesario discurso de alternativa al nacionalismo, pero privado no sólo de dirigirlo, sino de participar en él. Puede parecer que esta posibilidad es demasiado rocambolesca, pero la viscosidad moral del nacionalismo es sólo comparable a su retorcimiento político. Nada le vendría mejor al PNV que pasar a un segundo plano dejando al PSOE en el Gobierno Vasco, al PP en la oposición y ellos, a la vez cobrando el sueldo oficial, manteniendo su clientela política y financiando la Udalbiltza, o sea, la estrategia conjunta con ETA.

Las campañas electorales empiezan a ganarse o a perderse en los discursos previos que los sustentan y en las expectativas que promueven. La idea de la alternativa no nacionalista en Vitoria es demasiado preciosa como para echarla sobre las espaldas de un solo candidato, de un solo partido y en una sola campaña electoral. Si las elecciones se ganaran sólo por superioridad moral, el PNV nunca habría llegado al poder. Convendría que el PP matizara su discurso, insisitiera en la política más que en los nombres, reforzara su equipo político en el País Vasco de forma sustancial, no diera por hecha la alianza con el PSOE y no descartara un resultado no demasiado bueno -solo una mayoría clarísima lo sería y, aun así, no bastaría por no ser absoluta- que le dejara sin alternativas después de haberlas propiciado todas.

Mayor Oreja es demasiado importante para "quemarlo" en una sola campaña electoral que sin duda batirá todas las marcas de la vileza. Bastante sacrificio personal arrostra ya el PP como para no pensar más allá del día siguiente. No se trata de retirar ahora su candidatura, pero sí de empezar a pensar un poco más lo que se dice y lo que se hace, de actuar con la generosidad que la causa merece, pero teniendo en cuenta que la situación política aconseja prudencia. Una mayor cautela en la estrategia de Mayor.

Con Caín está él: Anasagasti
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC 18 Agosto 2000

El artículo que publicó Anasagasti en «Deia» hace unos días podría merecer el calificativo de cúmulo de sofismas si no fuera tan burdo. ¿Por qué dedicarle, entonces, un comentario? Porque tiene el mérito de situarnos en el corazón de la inmoralidad del PNV y también en el de su tragedia como partido. Pero sobre todo nos puede ayudar a ver con claridad que la salvación de la sociedad vasca sólo será posible cuando ésta no identifique su futuro con el del PNV. Dice Anasagasti que Otegi y ETA son Caín y que Arzalluz y el PNV son Abel. Pero si piensan así él y la dirección de su partido, ¿por qué andan juntos con ellos en eso de la construcción nacional? Y es ahí, en la respuesta a esa cuestión por donde llegamos al fondo del problema, y ante eso Anasagasti se echa atrás y no contesta. Porque, de hacerlo, se le verían todas las vergüenzas al PNV... y a él mismo. Pero ya que él no puede, tendré que hacerlo yo. Es evidente que Anasagasti se siente molesto con la compañía de EH/ETA. No es cómodo moralmente andar con los que matan e incluso raya en una muy especial cobardía aguantar que maten a uno «de los nuestros» cuando eso de lo «tuyo» y lo «mío» es la base intelectual y política del nacionalismo. Duro debió ser para Anasagasti escuchar el relato que le hizo su ama cuando estuvo en un tris de morir por un atentado de la «kale borroka». E indecente su comentario al considerar que el suceso había sido especialmente grave si se tenía en cuenta que su ama había sido republicana...

Se siente sobrecogido Anasagasti por el hecho de que su partido vaya con tales compañías cainitas, a las que define como marxistas-leninistas o nazis según le interesa marcar las diferencias con el catolicismo y el carácter burgués del PNV o señalar las distancias con la sedicente condición democrática de éste. ¿Por qué se niega a admitir que los etarras salieron de una costilla del PNV, se embebieron después del leninismo y tercermundismo y con esa mezcla de racismo y totalitarismo son lo que son, esto es, una organización que necesita el terror para construir una sociedad basada en la discriminación étnica, negadora de las libertades, totalitaria y cargada de odio?

Lo escandaloso (aunque bien mirado, nada incoherente) es que el PNV tenga firmado un pacto con el brazo político de ETA sean más o menos prevalentes en ésta los elementos marxista-leninista o los nazis, y que no se apee de esa coyunda como acaba de repetir Arzalluz. ¿Por qué? Porque lo fundamental para el PNV (y de ahí la coherencia) es construir una sociedad vasca según los criterios del nacionalismo, objetivo para el que necesita a los bárbaros. Porque el PNV sabe que él solo, más EA, no puede cumplir esa tarea de la que depende su ser o no ser. También sabe que si decidiera enfrentarse a ETA con los partidos estatales, el problema vasco terminaría por resolverse pero entonces debería contentarse con administrar y compartir de forma periódica la autonomía que tiene el País Vasco.

Anasagasti cree que pone una pica en Flandes al llamar Caín a ETA/EH, cuando lo que hace es poner de manifiesto el error trágico de su partido y de Arzalluz al creer que podría dominar a los bárbaros. Así que ahora estamos asistiendo a la «lucha final» entre los dos nacionalismos por la dirección del proceso y, como se ve, la hegemonía se decanta hacia los más duros como suele ocurrir en este tipo de experiencias. Mientras ETA abre con el machete el camino de la selva, detrás va el PNV con gentes muy contentas como Egíbar y Arzalluz y con otras más doloridas como Anasagasti e, incluso, con algunos que denuncian lo erróneo del proceso, como Joseba Arregui. Y a veces, los que dirigen la marcha le pegan un tiro a uno de los que se niegan a caminar con el ritmo que ellos exigen. Entonces Anasagasti se duele más y traza una línea imaginaria y nada creíble entre ETA y el resto de los españoles, incluido el PNV. Pero no es así: él y su partido están con Caín. Porque éste y ellos son nacionalistas.

La pavorosa epidemia del miedo
Por M. MARTÍN FERRAND ABC   18 Agosto 2000

Ángel Careaga, alcalde de Marquina, a pesar de ser militante del PNV, no es nada ambiguo. Su miedo es unívoco y no admite interpretaciones. No seré yo quien le niegue a ese alcalde, ni a nadie, el derecho a acoquinarse; pero sí conviene ir revisando el largo muestrario de frases hechas que viajan, de costumbre, con el miedo, esa facultad que, con la envidia, ha servido siempre de catalizador para nuestras costumbres colectivas. «El miedo es libre», dicen; pero no es, ni por aproximación, cierto. El miedo es el color de la esclavitud porque sólo su sospecha encadena al hombre, le impide pensar con rectitud y obrar con coherencia. Tampoco es verdadero que «el miedo guarda la viña»; la deja sin racimos porque, descubierto el espantapájaros, no hay nadie para defenderla. Mal asunto este del canguelo que significa, entre otras debilidades morales, la quiebra de alguna de las patas en que se sustenta el Estado.

Se supone que, a cambio de los muchos impuestos que satisfacemos para acreditar nuestra condición de ciudadanos, el Estado —desde cualquiera de sus Administraciones— nos protege a todos de cuantos males colectivos resultan previsibles y nos alivia el dolor generado por los imprevisibles; pero, por lo visto, el Estado, a través de su Administración vasca, no le achica el pánico al muy achicado alcalde de Marquina. En las calles de su ciudad arde un pebetero a mayor gloria, y en singular recuerdo, del etarra Patxi Rementería. En el salón de plenos de su Ayuntamiento se instalará la capilla ardiente que honre las exequias de tan sanguinario miembro del «comando Vizcaya», nacido en el lugar.

Los compañeros de partido del alcalde medroso, igualmente pusilánimes, miran hacia otra parte. «No quieren saber nada», que es otra de las formulaciones clásicas del temor. Es decir, en un Ayuntamiento (pretendidamente) democrático, al que le tiemblan hasta los cimientos, se oficiará la ceremonia de ensalzar a un espectro de la violencia, a un protagonista del atentado contra la propia democracia que, para mayor simbolismo, saltó por los aires cuando, con otros como él, perpetraba un atentado contra gentes de bien, como es el santo y seña de ETA. La paz que merecen todos los difuntos ha de ser compatible con el respeto a los vivos. En el caso vasco, a los supervivientes.

El miedo de las personas puede llegar a ser muy grande, cerval; pero el de las instituciones no entra en el catálogo de un Estado avanzado y con pretensiones de grandeza. Algo falla, además de lo obvio, en el País Vasco, en donde el nivel de autogobierno que marca el Estatuto de Guernica faculta a un Parlamento, a un Gobierno y a centenares de Ayuntamientos a administrar su propio canguelo. A Careaga se le ha encogido el ombligo, vale. Nadie está obligado, ni aún siendo vasco y del PNV, a tener la fortaleza del acero. Pero no está solo en el trance. Asistimos a una epidemia.

El PNV reconoce que permite el homenaje a Rementería por miedo a sus socios de EH
BILBAO. ABC   18 Agosto 2000

Xabier Arzalluz y el propio alcalde de Marquina, Ángel Careaga, reconocieron ayer que el PNV ha cedido el Ayuntamiento para instalar la capilla ardiente del etarra Patxi Rementería por miedo ante las presiones de EH, su socio en el Pacto de Estella. Miembros de EH «visitaron» hace unos días a la mujer del alcalde en su caserío y tuvieron retenidos a los ediles nacionalistas en el Consistorio.

La decisión de los concejales del PNV y EA de adherirse a los votos de EH con el fin de ceder el salón de Plenos del Ayuntamiento de Marquina para instalar la capilla ardiente del terrorista Patxi Rementería ha provocado que, por primera vez, el partido de Arzalluz haya reconocido que en su formación política existe miedo a sus socios en el Pacto de Estella. Un reproche que se le ha venido haciendo a los dirigentes nacionalistas por parte de los partidos constitucionalistas pero que el PNV había negado. Pese a que los dirigentes nacionalistas reconocen ahora públicamente que las presiones de EH condicionan su actividad política, el Gobierno de Juan José Ibarretxe se mantiene con el apoyo en el Parlamento vasco de la coalición proetarra.

LA COMPRENSIÓN DE ARZALLUZ
Arzalluz se mostró en desacuerdo con la decisión de ceder la casa consistorial para homenajear al jefe del «comando Vizcaya» por el hecho de que este terrorista no era concejal. Pero dijo que sí entendía el apoyo de los ediles del PNV a la instalación de la capilla ardiente para favorecer un mínimo de paz en la localidad ante el clima de tensión creado. «Entiendo que efectivamente no hay ningún motivo para que ni el señor Rementería ni cualquier otro, salvo que hubiera sido por ejemplo miembro del Ayuntamiento como el señor Pedrosa -el concejal del PP de Durango asesinado por ETA-, pueda estar de cuerpo presente en el ayuntamiento». «No creo que tenga derecho a esa especie de honor», añadió en declaraciones a Radio Euskadi. Sin embargo, dijo comprender la actitud del alcalde peneuvista ya que se ha visto movido por los «deseos de un clima de paz».

Por si existía alguna duda, el propio alcalde de Marquina, Ángel Careaga, del PNV, dejó claro ayer los motivos que le llevaron a adoptar su decisión, ésto es, la coacción. «La presión que llevamos todos esta semana ha sido muy grande. Lo siento por el PNV, pero no soy un héroe», manifestó. Así, explicó que durante toda la semana habían intentado evitar ceder la casa consistorial y para ello había ofrecido como alternativa el uso de la casa de cultura. «Estuve reunido con la hermana de Rementería y con algún representante no sé si de Senideak o de HB y no aceptaron esa propuesta», añadió.

SE MAREÓ DE MIEDO
Asimismo, relató que en la noche del miércoles, «a sabiendas de la posición del partido, traté de hablar por teléfono con el teniente de alcalde para decirle que no se podía hacer y me quedé con el teléfono en la mano. Le había dado un mareo al conocer la decisión», explicó. En este sentido, reconoció sentir miedo porque «la situación es dura». En su opinión, «ni Patxi Rementería ni nadie de esos merece un homenaje», pero añadió que como en Marquina EH tiene apoyos, «allá el tipo de ritual que quieran hacerle». También reconoció que dejaría el cargo si pudiera.

Por su parte, el presidente de la ejecutiva vizcaína del PNV, Iñigo Urkullu, aseguró que las directrices impartidas por este partido a sus ediles de Marquina eran que «el pleno no debía celebrarse».

Urkullu , sin embargo, también justificó la actuación de los concejales del PNV por las presiones y coacciones que han sufrido y que incluso continuaron ayer, una vez tomada la decisión de ceder el ayuntamiento para la capilla ardiente del etarra, en un intento de los proetarras de que los nacionalistas no den marcha atrás.

El dirigente del PNV de Vizcaya comentó que los políticos «no somos héroes» para soportar «las presiones y las amenazas». «Por lo que me dicen, se ha llegado a ir a la casa del alcalde e incluso al caserío de su mujer en Berriatua y el pasado viernes estuvieron medio secuestrados en el ayuntamiento ante la presencia de un grupo de HB o de jóvenes afines instándoles a convocar el pleno».

«SUPEDITADO A LA COACCIÓN DE EH»
El presidente del PNV en Vizcaya también tuvo que reconocer, por primera vez, la supeditación de su partido a EH en el frente de Estella. Así, declaró que lo ocurrido en el Ayuntamiento de Marquina está «muy supeditado a la coacción de HB» y reclamó una reflexión en su partido sobre lo ocurrido. En este sentido, desveló que en el propio PNV de Marquina «hay gente que no entiende la decisión del ayuntamiento».

También EA admitió que su único concejal en Marquina apoyó la propuesta de EH de instalar en el ayuntamiento la capilla ardiente «por miedo y para preservar la paz social». Mientras, representantes de los partidos constitucionalistas coincidieron en señalar ayer que el alcalde y los concejales del PNV y EA no habían estado a la altura de las circunstancias por tomar decisiones condicionados por las amenazas de EH.

El Tribunal Superior de Justicia suspende el acuerdo de Markina
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha decidido suspender, de forma cautelar, el acuerdo adoptado en el Ayuntamiento de Markina por el que se cedía el salón de plenos para acoger la capilla ardiente del presunto terrorista Patxi Rementería. La Fiscalía, por su parte, ha abierto diligencias sobre este acuerdo.
EFE Libertad Digital  18 Agosto 2000

El TSJPV admite, en su resolución, que por parte del Ayuntamiento de Markina se ha dado un exceso de competencia en la medida en que el acuerdo plenario no se correspode con el ejercicio de ninguna de las competencias legalmente atribuidas en los ayuntamientos en materia de prestaciones funerarias.

Esta decisión responde a la iniciativa de la Delegación del Gobierno en el País Vasco que ha presentado este viernes un recurso contencioso administrativo contra el acuerdo del Ayuntamiento. El delegado del Gobierno en funciones y subdelegado en Guipúzcoa, Juan Antonio Foncillas, ordenó a la Abogacía del Estado la elaboración de este recurso y su presentación ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, en Bilbao. La sala de lo contencioso administrativo había admitido a trámite este recurso y finalmente ha decidido decretar como medida cautelar la suspensión del acuerdo del Pleno del Ayuntamiento de Markina.

La subdelegación del Gobierno en Vizcaya solicitó a última hora del jueves al Ayuntamiento de Markina que le remita el acta del pleno en el que se tomó esa decisión. El consistorio, regido por el PNV, cuenta con un plazo de 20 días para remitir el acta del pleno, el mismo periodo en el que tendría que enviar el acta de la sesión a la subdelegación aunque ésta no la hubiera requerido. A través de esta vía, la delegación del Gobierno pretende impedir la instalación de la capilla ardiente de Rementeria. Existe otra posibilidad a fin de evitar este acto y que pasaría por que el juez que instruye el caso decidiera el entierro inmediato del presunto etarra. Esta circunstancia se dio a raíz del caso Lasa-Zabala. El juez que instruyó la causa ordenó su entierro inmediato, impidiendo así posibles homenajes póstumos del entorno terrorista a estas dos personas. Por otro lado, la Fiscalía de la Audiencia Nacional, a instancias del Fiscal General del Estado, Jesús Cardenal, ha abierto diligencias informativas para determinar si el acuerdo del Ayuntamiento de Markina por el que se cede el salón de plenos para acoger la capilla ardiente del presunto Etarra Patxi Rementería, es constitutivo de delito. Por este motivo ha reclamado dicho acuerdo al consistorio y la identidad de los firmantes de ese pacto que fue respaldado por los seis concejales del PNV, los cuatro de EH y el de EA. Con estos datos, la Audiencia Nacional tratará de determinar si hay posibles infracciones penales que sean competencia de este órgano judicial, con vistas a la interposición de una posible querella. Entre los delitos que se barajan y en los que podría haber incurrido la corporación municipal están: apología del terrorismo, colaboración con banda armada y amenazas o coacciones terroristas.

CAPILLA ARDIENTE EN EL AYUNTAMIENTO DE MARKINA
La Fiscalía intenta evitar el homenaje a Rementeria e investiga si es delito
La sala de lo contencioso administrativo admite a trámite el recurso del Gobierno para evitar el homenaje al presunto miembro de ETA
AGENCIAS El Mundo  18 Agosto 2000

MADRID/VITORIA .- La Fiscalía de la Audiencia Nacional, a instancias del Fiscal General del Estado, Jesús Cardenal, ha abierto diligencias informativas para tratar de determinar si el acuerdo alcanzado por la corporación municipal de Markina es constitutivo de delito, según han informado fuentes jurídicas.

Las mismas fuentes han explicado que, tras tener conocimiento de los hechos, el Fiscal General del Estado instó a la Fiscalía de la Audiencia a investigar los hechos. Por ello, el Ministerio Público, tras abrir diligencias informativas, ha reclamado al ayuntamiento de Markina el texto del acuerdo adoptado el pasado miércoles, así como las identidades de los firmantes de este pacto.

El citado acuerdo consistía en ceder el ayuntamiento para instalar la capilla ardiente del etarra Patxi Rementería, así como para realizar un homenaje a este terrorista. El acuerdo fue respaldado por los seis concejales del PNV, los cuatro de EH y el de EA.

Con estos datos, la Audiencia Nacional tratará de determinar si hay posibles infracciones penales que sean competencia de este órgano judicial, con vistas a la interposición de una posible querella. Entre los delitos que se barajan y en los que podría haber incurrido la corporación municipal están: apología del terrorismo, colaboración con banda armada y amenazas o coacciones terroristas.

Respuesta del Gobierno
Por otra parte, la sala de lo contencioso administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha admitido a trámite el recurso de la abogacía del Estado que solicita como medida cautelar la suspensión del acuerdo del Pleno del Ayuntamiento de Markina de permitir la realización de un homenaje en la sede del consistorio al etarra Patxi Rementeria.

La subdelegación del Gobierno de Vizcaya solicitó ayer el acta con el texto oficial del citado acuerdo, con el fin de poder determinar si existen vulneraciones del ordenamiento jurídico para lo que el consistorio tenía de plazo veinte días.

No obstante, para evitar que el trámite administrativo se prolongase demasiado y, teniendo presente que el Tribunal Supremo lo permite, la Subdelegación del Gobierno ha presentado esta mañana una demanda que acaba de ser aceptada por el Tribunal Superior de Justicia Vasco.

El delegado del Gobierno en funciones y subdelegado en Guipúzcoa, Juan Antonio Foncillas, ha ordenado a la Abogacía del Estado la elaboración de este recurso y su presentación esta misma mañana ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, en Bilbao.

Otra forma de impedir la instalación de la capilla ardiente de Patxi Rementeria en el Ayuntamiento de Markina sería que el juez que instruye el caso decidiera el entierro inmediato del presunto etarra.

Ya hay un precedente de esta posibilidad. El juez que instruyó el «caso Lasa y Zabala» ordenó su entierro inmediato, impidiendo así posibles homenajes póstumos del entorno terrorista a estas dos personas.

Azurmendi se ve obligado a abandonar el País Vasco por «plantear el diálogo»
MADRID / SAN SEBASTIÁN. ABC    18 Agosto 2000

El profesor de la Universidad del País Vasco, fundador del Foro de Ermua y ex militante de ETA, Mikel Azurmendi, que fue víctima el martes de un atentado fallido, se ha visto obligado a abandonar el País Vasco por «plantear el diálogo». Azurmendi -acompañado por otro profesor universitario, Aurelio Arteta- viajará la próxima semana a Estados Unidos, donde residirá durante un año.

Azurmendi, quien descubrió el pasado día 15 una bomba de fabricación casera junto a la valla exterior de su domicilio de la capital guipuzcoana que fue retirada por agentes de la Ertzaintza, explicó que se irá un año a Estados Unidos a partir de la próxima semana para dedicarse a un proyecto de investigación, decisión que, según dijo, adoptó antes del último ataque. El profesor de Antropología ejercerá su labor en una universidad de Nueva York, según el acuerdo al que ha llegado con la Universidad del País Vasco.

En su estancia en Nueva York, Azurmendi estará acompañado por Aurelio Arteta, catedrático de Ética de la Universidad Pública de Navarra que también sufre la presión de los proetarras. Arteta residirá en Estados Unidos durante los próximos seis meses.

«NO PUEDO VIVIR EN EL PAÍS VASCO»
«Me marcho porque en mi Facultad (Filosofía) no se puede vivir y no se puede tener una actividad crítica mínima ante el saber y el conocimiento», explicó Azurmendi, quien afirmó que sus compañeros docentes «lo tienen muy difícil si quieren ejercitar la libertad de cátedra. Y la prueba es que ya han claudicado muchísimos». «Yo me voy un año para reflexionar en otro sitio y hacer una investigación, sin que tenga que estar pensando siempre si se meten conmigo o si me amenazan», agregó en declaraciones a la agencia Efe.

Recordó, en este sentido, que durante la tregua de ETA alguien dibujó en la Facultad una diana de más de un metro de diámetro con su nombre, repartieron octavillas en su contra, tacharon el cartel de su despacho, escribieron la palabra «asesino» en la puerta e intentaron asaltarlo. Por este motivo, pidió a quienes defienden el diálogo como solución al problema de la violencia que le digan «con quién» debe dialogar él para evitar ser objetivo de los violentos.

«Me tengo que ir porque yo sólo he planteado diálogo, que es lo que he hecho siempre. Al igual que me fui de ETA antes del asesinato de Carrero Blanco, porque estaba en contra de la violencia y en favor del diálogo y de hacer un partido basado en las ideas», añadió. El miembro del Foro de Ermua subrayó que la tregua de ETA no fue un «momento de paz», sino un período «culminante de la “kale borroka”», durante el que hubo una «propaganda activísima del nacionalismo para hacernos creer que todo iba bien». Opinó, además, que el pacto de Estella «es un todoterreno cuatro por cuatro con las cuatro ruedas enganchadas al motor de ETA».

Recordó, asimismo, que «los políticos de partidos nacionalistas, los curas y profesores que defienden a los chavales que están con capucha, así como los jueces que hacen el “chanchulleo” y les ponen en la calle no se ven afectados por este tipo de agresiones». Por el contrario, opinó que él se ha convertido en objetivo de los violentos por no ser nacionalista, ya que los radicales «van contra todos los que de alguna manera dicen que esto también puede ser España».

EL PADRE DE ARZALLUZ
A este respecto comentó que «el padre de Xabier Arzalluz hizo una guerra y luchó para que esto fuera España y defendió a España como un cargo importante en el municipio de Azkoitia». «Yo digo estas cosas -señaló-, pero también que si queremos que el País Vasco no sea España está en las manos de los ciudadanos».

Azurmendi manifestó además que «el nacionalismo es una organización de limpieza étnica, absolutamente detestable e infumable en esta sociedad», aunque reconoció que «no todos los nacionalistas son fascistas».

El profesor universitario rechazó dirigirse a las personas que colocaron el artefacto explosivo ante su domicilio, porque, según indicó, «jamás escucharían lo que yo les dijera, pues esa gente no escucha nunca».

REGRESARÁ EN OTOÑO
En declaraciones a ABC, Azurmendi afirmó que, durante su estancia en los Estados Unidos, no se olvidará «en absoluto» de España. Es más, el profesor universitario tiene previsto regresar en noviembre a presentar su próximo libro, un estudio sobre el nacionalismo en el País Vasco.

Vascohablante que ha publicado varios libros en vascuence, procedente de una familia rural, Azurmendi fue uno de los jóvenes de los años sesenta que entraron en una ETA escasamente activista. Pronto fue uno de los teóricos del grupo que evolucionó hacia el marxismo, rechazó expresamente el terrorismo y rompió con la banda. Exiliado en Francia, se integró en combativos grupos de izquierda que apoyaban a los inmigrantes españoles.

Formado en la estela de José Miguel de Barandiarán, Azurmendi ha escrito algunos libros indispensables para acercarse al drama de la modernidad vasca. «El fuego de los símbolos», «Nombrar, embrujar» o «La herida patriótica» son algunos de estos títulos.

Los radicales suman otro cajero automático a la oleada de ataques contra entidades bancarias
Esta vez 'le tocó' a una sucursal del Banco de Comercio en la localidad vizcaína de Durango
Bilbao Estrella  Digital  18 Agosto 2000

Un artefacto de fabricación casera hizo explosión en la madrugada de ayer en un cajero de una entidad bancaria en la localidad vizcaína de Durango. La explosión se produjo pasadas las tres de la madrugada y afectó a una sucursal del Banco de Comercio.

El artefacto estaba dirigido contra la sucursal ubicada en la calle Zumalacarregi, que sufrió daños materiales importantes en el cajero automático. Además la onda expansiva provocó la rotura de los cristales de un portal cercano.

No obstante, no fue necesaria la intervención de los bomberos ni hubo que lamentar ninguna desgracia personal.

Condena de Rentería
Por otra parte, el Ayuntamiento de Rentería, con la excepción de EH, condenó ayer el ataque llevado a cabo el pasado 10 de agosto contra una sucursal de la compañía de seguros Catalana Occidente, situada en la calle Viteri de la citada localidad guipuzcoana.

A través de una nota de prensa, el Ayuntamiento de Rentería calificó el ataque de "un nuevo espectáculo de fanatismo y de intolerancia" y a su vez, se solidarizó tanto con el propietario del local como con "los vecinos afectados ante el peligro existente".

Asimismo, el Consistorio hizo un llamamiento a la tolerancia y al fin de "estas acciones que en nada contribuyen a crear un clima de entendimiento y de paz en nuestro país".

"Estas acciones no hacen más que crispar aún más el ambiente y provocar desánimo y perjuicio a personas que lo único que desean es trabajar en paz", señaló finalmente el Ayuntamiento de Rentería.

Guevara solicita un cambio "en todos los sentidos" en la dirección del PNV
EFE Libertad  Digital  18 Agosto 2000

"¿Dónde estaban ayer Arzalluz, Egibar y los miles de afiliados que en febrero (en los funerales de Fernando Buesa) vinieron a Vitoria a apoyar a Ibarretxe y a protegerlo de unas simples peticiones de dimisión y de unos abucheos?", se pregunta Guevara. El ex diputado cree que debieran haber ido a Markina "a respaldar no sólo a un alcalde y a unos concejales, a los que no se puede exigir ninguna clase de heroísmo, sino también a una mayoría de ciudadanos que estarán viviendo la rabia y la desolación de quien se siente impotente y tiene que transigir con lo que en conciencia le repugna".

"¿Dónde están el orgullo, la fuerza, la determinación, la voluntad democrática y la fibra moral y ética del PNV y de EA?", interroga antes de afirmar que lo sucedido en Markina es "una prueba más; a añadir a las que cada día este verano de sangre, fuego y pólvora se vienen dando; de que el PNV necesita cambiar ya de dirección en todos los sentidos de la palabra".

Tras lo sucedido en Markina, el ex Diputado General alavés se pregunta si los miembros del PNV "vamos a ser capaces en el futuro de defender la opinión mayoritaria de los ciudadanos, cualquiera que sea ésta, cuando hoy una minoría nos atemoriza hasta el extremo de ceder a sus pretensiones por más aberrantes que sean; qué clase de paz se puede conseguir sobre la base del desistimiento, del miedo y de la renuncia a la propia dignidad". "Somos muchos, nacionalistas y no nacionalistas, los vascos que tenemos miedo, que estamos hartos de ese miedo, que no podemos soportar más ver a nuestro lehendakari y a uno de nuestros diputados generales llorando (en los funerales de José María Korta) mientras unos glorifican y otros entienden a los que causan el miedo y el llanto", manifestó.

Uno de los jóvenes encarcelados por violencia callejera es coordinador de HB
EFE Libertad  Digital  18 Agosto 2000

Eneko Z.A., de 21 años, uno de los jóvenes que ingresó este jueves en prisión acusado de intentar atentar contra un cajero automático en Pamplona, es el coordinador de Herri Batasuna (HB) en la localidad navarra de Vera de Bidasoa, según informa la Dirección General de la Policía. El juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo ordenó prisión incondicional para Eneko Z.A. y su primo Xabier R.A., que fueron detenidos en Pamplona el pasado lunes cuando supuestamente iban a atentar contra la entidad bancaria Caja Rural de Navarra situada en la calle Fuente del Hierro de Pamplona.

El juez, quien ordenó su ingreso en la cárcel de Alcalá Meco, les imputó un delito de terrorismo y otro de atentado contra un agente de la autoridad al que presuntamente agredieron cuando fueron sorprendidos preparando la citada acción. Además, el juez acusó a los dos jóvenes de un delito de tenencia de explosivos y aparatos incendiarios, que les fueron incautados cuando se produjo la detención.

Por otra parte, este viernes, el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo ha ordenado prisión incondicional para los tres jóvenes detenidos en la madrugada del pasado miércoles en San Sebastián acusados de diversos actos de violencia callejera. Los tres radicales, que han prestado declaración en la Audiencia Nacional van a ingresar en la madrileña prisión de Alcalá Meco. Las detenciones se produjeron después de diversos incidentes ocurridos en la Parte Vieja y el boulevard donostiarra, en los que se prendieron barricadas, se lanzaron cohetes contra la Ertzaintza y se intentaron quemar autobuses, uno de cuyos conductores fue agredido.

El trueque federalista
Por Valentí PUIG ABC 18 Agosto 2000

La conquista del nuevo Mundo fue a veces una simple entrega de abalorios, del mismo modo que el uso explícito de la terminología federalista trasladó numerosos votos del socialismo catalán a la candidatura de Rodríguez Zapatero en el reciente congreso del PSOE. Algunos analistas suspicaces ven en el trueque federalista la premonición de un quemar las naves —la usanza también de los conquistadores— para emprender a machetazos una marcha de los cien días hacia el corazón maltrecho de la unidad de España. Desde una perspectiva tan aciaga, Rodríguez Zapatero habría asumido una hipoteca más que desproporcionada. Ahí aparece la iniciativa doctrinal de Pasqual Maragall como una suerte de coágulo que llevaría al PSOE a consentir una hemiplejía histórica de España. A primera vista, no hay para tanto aunque en verdad cueste saber con exactitud cuales son los postulados federalistas del maragallismo.

Si alguien sabía de todo eso era Valentí Almirall, gran conocedor del federalismo suizo y de la constitución de los Estados Unidos. Siendo así, en su obra definitoria del catalanismo —publicada en 1886—, no habla de Estado federal sino de «Estado compuesto» precisamente «porque estamos en España (…) y aquí la palabra federalismo va unida al recuerdo de un período de incapacidad gubernamental y de miseria tales, que su posible retorno atemorizaría incluso a quienes más persuadidos estamos de la situación misérrima a la que hemos llegado». Positivista y a su modo precursor del 98, Almirall era de las mentes más bien preparadas del catalanismo emergente, abrumado por el desaliento causado por el pintoresquismo doctrinal de la Primera República.

A Almirall le cuesta recuperarse de aquella peripecia republicana y tarda un tiempo en reincorporarse a la dialéctica política, mudándose luego de Madrid a Barcelona, donde está germinando el catalanismo que bajó de la montaña con barretina. Ahí también tuvo sus desengaños y al final de su vida expresó un instante de adhesión al radicalismo de don Alejandro Lerroux. El inventor de la república federal y sinalagmática —es decir, por contratos bilaterales— había sido Pi y Margall, uno de los máximos exponentes de la fatal combinación entre la política y la fumistería intelectual. Para curarse de la fiebre federalista y de las fantasías ideológicas de Pi y Margall, a Valentí Almirall no le quedó más remedio que irse haciendo conservador.

Curiosamente, Lerroux iba a ser elegido diputado por Barcelona en una candidatura de Pi y Margall. Por lo menos, la historia siempre entretiene. Después de la monarquía electiva, el elemento recreativo se trasladaba a la república sinalagmática. Si a su regreso a casa Amadeo de Saboya dijo que creía haber hecho un viaje a la luna, la Primera República duró poco más de diez meses, con cuatro presidentes: la presidencia de Pi y Margall duró unas semanas.

El federalismo de Pasqual Maragall consiste en algo distinto, aunque sea de perfil borroso. No se trata de federar lo que ya está unido sino de hallar una fórmula de acomodación que sea lo más duradera posible y que no vaya a ser cuestionada un día sí y otro también. Es la cuestión permanente del catalanismo: el encaje de su idea de Cataluña en una idea de España. Otra cosa es que la fórmula de Pasqual Maragall sea acertada, si es que el diseño constitucional de 1978 no da ya cauce suficiente a la España plural, concretamente a Cataluña. En este aspecto, quizás todavía sea útil el consejo de Almirall al indicar un posible rechazo a las connotaciones caóticas del lenguaje federal aunque lo más posible es que el federalismo proyecte una indiferencia general.

Una de las páginas más exóticas de la historia de España refiere el deslizamiento de las intenciones federales hacia el cantonalismo, precisamente cuando gobernaba Pi y Margall. Intelectualmente ajeno al principio de autoridad, Pi hubiese tenido que organizar el desmantelamiento de los cantones. No va a ser por causalidad que el pimargallismo prolongue su influencia hasta los orígenes del anarquismo catalán. Es fácil percibir que el federalismo maragallista y la república federal del pimargallismo afortunadamente poco tienen que ver. A diferencia de Pi y Margall, el líder del socialismo catalán ni tan siquiera defendería la Internacional.

Las transacciones entre Rodríguez Zapatero y Pasqual Maragall van a tener consecuencias de mayor envergadura que la aplicación de la terminología federal a una hipotética reorganización del Estado. Al fin y al cabo, ahora lo importante es controlar el partido, aunque su organización sea nominalmente federal. En este aspecto, la idea pimargalliana de que el poder va de abajo arriba, por medio de federaciones sucesivas, de la menor a la más completa, resulta acorde con lo que se quiere escenificar en un congreso socialista pero es de menos uso cuando se trata de controlar la red jerárquica y operativa del socialismo. Si en el PSOE hay «barones», en el PSC-PSOE hay «capitanes». Eso no es una utopía sinalagmática.

Un museo de la Generalitat prepara una exposición sobre Convergència
El Museo de Història de Catalunya inagurará en septiembre una retrospectiva sobre el partido que lidera Jordi Pujol
Barcelona JORDI MARTÍNEZ  La Estrella   18 Agosto 2000

El Museo de Història de Catalunya -el más emblemático impulsado por la Generalitat- ha organizado una exposición para el mes de septiembre sobre el 25 aniversario de Convergència Democràtica de Catalunya. El hecho de que un museo de la Administración autonómica celebre un evento sobre el partido que gobierna ha levantado suspicacias, sobre todo entre los partidos de la oposición.

La muestra será inaugurada además el 11 de Septiembre, cuando se celebra la Diada de Catalunya. La dirección del museo pretende bajo el nombre 'Convergència Democràtica de Catalunya. 25 años de hacer política' una visión retrospectiva del partido fundado por Jordi Pujol en 1974.

La preparación de la exposición ha sido encargada al historiador Josep Maria Ainaud de Lasarte (Barcelona, 1925), de reconocido prestigio pero conocido también por su militancia en CDC: fue diputado en el Parlamento catalán durante la primera legislatura (1980-1984) y después concejal por CiU en el Ayuntamiento de Barcelona (1987-1990).

El evento coincide, por otra parte, con un cambio en la dirección del museo tras la sustitución del también historiador Josep Maria Solé i Sabaté por Jaume Sobrequés i Callicó. Sabaté dimitió harto de algunas críticas -hubo un artículo demoledor en la revista cultural 'L’Avenç'- que le acusaban de dedicarse más a su programa en Catalunya Ràdio que a la instalación que dirigía.

La Generaliat optó entonces por designar a un intelectual ajeno a CDC como es el socialista Sobrequés, al igual que había hecho Aznar con el ex ministro Enrique Múgica para el cargo del Defensor del Pueblo. Jaume Sobrequés, que ha sido también directivo del F.C. Barcelona bajo la etapa de José Luis Nuñez, está alejado de la dirección de los socialistas catalanes desde la caída en desgracia de Raimon Obiols.

El mismo PSC ha acogido con recelo su nombramiento, aunque no se ha atrevido a cuestionarlo públicamente. Los socialistas se han limitado a afirmar que hubiera sido mejor un candidato elegido por procedimiento público y transparente en vez de por una designación directa del conseller de Cultura, Jordi Vilajoana.

Respuesta del Museo de Història
El Museo de Història de Catalunya se ha defendido de las críticas por la exposición sobre Convergència recordando que ya se celebró recientemente otra sobre la historia del PSUC, aunque la comparación entre ambas fuerzas políticas son difíciles: CDC gobierna desde hace más de veinte años en Cataluña y el PSUC es un partido con pasado pero sin futuro.

La exposición omitirá, por otra parte, la obra de gobierno pero está por ver cómo abordará los temas más espinosos de la historia de Convergència, como el enfrentamiento entre Jordi Pujol y Miquel Roca o el fracaso de la misma 'operación Roca'.

 

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