AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 19  Agosto   2000
#El alarde del miedo
Jaime CAMPMANY ABC 19 Agosto 2000

#El imperio de la ley
Editorial ABC 19 Agosto 2000

#Interior se mueve; la justicia reacciona
Editorial La Razón 19 Agosto 2000

#EL GOBIERNO APUESTA POR EL CONSENSO ANTITERRORISTA
Editorial El Mundo 19  Agosto 2000

#La solución, Europa
Ignacio GORDILLO La Razón 19  Agosto 2000

#Carpetovetonia, mi nación
GONZALO MARTIN ESTESO El Mundo 19  Agosto 2000

#Huir del País Vasco
LUIS ANTONIO DE VILLENA El Mundo 19  Agosto 2000

#Ni por el foro
JAVIER ORTIZ  El Mundo 19  Agosto 2000

#Miedo
Por Ramón PI ABC  19  Agosto 2000

#Markina y la pesadilla
HERMANN TERTSCH El País  19  Agosto 2000

#"Hooligans"con hachas y serpientes
Abel Hernández La Estrella  19  Agosto 2000

#Firmeza y diálogo no son incompatibles
Editorial El País  19  Agosto 2000

#Un rayo de luz en Marquina
Juan BRAVO La Razón 19  Agosto 2000

#Oreja 'mueve ficha'
Editorial La Estrella 19  Agosto 2000

#Mayor convoca a todos los partidos para recuperar la unidad frente a ETA
CARLOS E. CUÉ, Madrid El País  19  Agosto 2000

#Emilio Guevara pide una rebelión ciudadana contra ETA y un cambio en la dirección del PNV
Redacción - Madrid .- La Razón   19  Agosto 2000

#Mosquera: "El que tenga miedo que abandone su cargo público"
Libertad Digital 19 Agosto 2000

#La Justicia acepta el recurso del Gobierno y suspende el homenaje al etarra Rementería
BILBAO / MADRID. Vp / ABC 19 Agosto 2000

#Encarcelados los tres detenidos por quemar autobuses en San Sebastián
Madrid, ABC 19 Agosto 2000

#La Universidad vasca exige el fin del nazismo proetarra
BILBAO. Vasco Press ABC  19 Agosto 2000

#Alemania se rebela contra el resurgir del nazismo
Redacción - Madrid.- La Razón   19 Agosto 2000







El alarde del miedo
Por Jaime CAMPMANY ABC 19 Agosto 2000

El terror es miedo, espanto, miedo en grado superlativo, y los etarras imponen a las gentes mediante el terror actitudes que están en contra de su voluntad. Dominan así a individuos de ánimo escasamente heroico, y sobre todo, a gentes miedosas o pusilánimes, y el señor alcalde de Marquina debe de ser un caso límite porque se nos ha ido de cámaras (no precisamente legislativas) y por la pata abajo, y se ha puesto de válgame Dios en cuanto la banda le ha pedido el Ayuntamiento para instalar allí la capilla ardiente de ese asesino sin entrañas. Claro está que homenajear a un asesino es matar de nuevo y de otra manera a la víctima, pero eso no lo ha tenido en cuenta Ángel Careaga, o Kareaga, cautivo, sin duda, de un miedo insuperable.

La víctima, una de las víctimas, es Miguel Ángel Blanco, abatido en una muerte anunciada, fría y salvaje. Esa manera de matar sólo la practican ya los cafres y algunos pueblos primitivos e inciviles. A Miguel Ángel Blanco lo mató el asesino Rementería peor que a un conejo, porque a los conejos se les da la oportunidad de correr, y Miguel Ángel Blanco estaba preso, sin defensa alguna y sin un resquicio para la escapatoria. No hay una forma más cobarde y ruin de matar a un ser humano. Y el asesino, uno de los asesinos, era uno de los criminales más despiadados de esa manada de hienas que es la ETA. Alguien ha llegado a decir que los cuatro etarras que iban en el coche que paseaba bombas por Bilbao habían sido asesinados. Bueno, asesinados por sí mismos.

Ángel Careaga o Kareaga, alcalde de Marquina o Markina, es un miembro del PNV, y se supone que encontró complacencia o resignación en su partido para ceder el Ayuntamiento de su pueblo para un acto tan degradante y repulsivo como el homenaje a un asesino y precisamente por asesinar. No es necesario hacer ningún esfuerzo de imaginación. El propio Javier Arzallus, el inefable Javier Arzallus, acaba de decir que cada cual honra a sus muertos como le parece. Cada cual, sí, pero no quien tiene la responsabilidad de administrar el Ayuntamiento, una Casa de todos que debiera ser ejemplo de convivencia legal de ciudadanos pacíficos, y no una fiesta de exaltación del crimen. Tal vez lo que haya querido decir Arzallus es que Rementería es también un muerto del PNV.

Claro está que el señor alcalde de Marquina o Markina no es precisamente el alcalde de Móstoles. Si a Marquina se hubiesen acercado los ejércitos de Napoleón lo más seguro es que hubiesen encontrado al señor alcalde en situación de que le cambiaran los dodotis. Esta es la grave y grande responsabilidad del PNV y de sus miembros: que se han atemorizado, «aterrorizado» sería la palabra justa, antes que los demás ciudadanos del País Vasco. La cesión vergonzosa del PNV ante los etarras sólo se explica por miedo insuperable. Es fácil imaginarse a Javier Arzallus tembloroso y azorado, como los pichones cuando ven al azor, o como los avestruces, que dice García Yebra que no meten la cabeza en la arena sino que se tienden sobre la tierra para camuflarse. Soldados de dos patas.

La diferencia esencial entre el gobierno autonómico o municipal del PNV y el Estado de Derecho radica en que ellos, los nacionalistas, soberanistas, secesionistas o separatistas, homenajean oficial y públicamente a los asesinos, y el Estado de Derecho procesa, juzga y condena al general Galindo. Quien no está con el Estado de Derecho está contra él. Más claro: quien no está con el derecho está con la barbarie. Pero yo creo que lo que le sucede al señor alcalde de Marquina o Markina no es que se halle alineado con la barbarie. Es algo mucho más sencillo, fisiológico, normal y cotidiano. Lo que le pasa al señor alcalde de Marquina o Markina es que se ha escagarruciado.

El imperio de la ley
Editorial ABC 19 Agosto 2000

La abyecta parafernalia preparada por EH en el Ayuntamiento de Marquina, con la miedosa complicidad del PNV, se ha visto frustrada. La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), a instancia de la Delegación del Gobierno, ha decretado la suspensión cautelar del acto de cesión de las instalaciones del Consistorio de la localidad vizcaína para dar homenaje al etarra Patxi Rementería, fallecido cuando preparaba la comisión de un crimen. Triunfan así el imperio de la Ley, el Estado de Derecho y la decencia política y quedan de nuevo en entredicho la coherencia cívica y moral y la lealtad institucional de los dirigentes del PNV.

Mientras el Gobierno vasco no ha adoptado ninguna iniciativa y, por el contrario, como ha reconocido el propio PNV, se había plegado por miedo a sus socios de EH al proyectado homenaje, ha tenido que ser el Ejecutivo central quien tome en sus manos la defensa del derecho y de la sociedad y la protección de los derechos y sentimientos de las víctimas del terrorismo. Constituya o no delito de apología del terrorismo, el acto de homenaje como «patriota» a quien sólo es un asesino a sueldo, es un desafío abierto a la legalidad constitucional que no puede ser tolerado, y menos en la sede de una institución oficial. La lucha antiterrorista incumbe no sólo al Gobierno sino a todas las instituciones y poderes democráticos y a la sociedad entera, a la que van dirigidos todos los crímenes etarras. Así lo ha entendido el TSJPV y, lamentablemente, así no lo han entendido los dirigentes del PNV, que vuelven a traspasar los límites de la dignidad. La estrategia terrorista se ha visto últimamente favorecida por el inmenso error político e histórico del pacto de Estella, donde la escalada asesina de ETA ha encontrado su genealogía y su oxígeno. De quienes cometieron el error depende su solución. Su confesado miedo debería hacerles reflexionar sobre la extrema peligrosidad de semejantes amistades.

La acertada iniciativa de Jaime Mayor Oreja de informar a los portavoces de las fuerzas parlamentarias sobre el estado de la lucha antiterrorista no entraña ningún cambio en la estrategia del Gobierno. No se trata de promover una nueva mesa de diálogo, sino de cumplir el deber del Ejecutivo de mantener informados a los grupos políticos. Tampoco entraña un cambio en la actitud hacia el PNV, frente al que el Ejecutivo mantiene su postura —la única respetuosa con el imperio de la ley y la decencia política— de no entablar un foro de diálogo con el PNV mientras no rompa el pacto de Estella y su acuerdo de gobierno en Vitoria con el brazo político de ETA. Es ésta una condición inexcusable que cuenta con el respaldo de la inmensa mayoría de la sociedad. El aislamiento democrático de ETA, que nunca debió romperse, fue la peor noticia para la banda. Con la suspensión cautelar de la indigna provocación de Marquina triunfa el derecho y pierde ETA.

Interior se mueve; la justicia reacciona
Editorial La Razón 19 Agosto 2000 

La iniciativa del Ministerio de Interior de desarrollar una ronda de conversaciones con los representantes de los Grupos Parlamentarios para abordar el problema de Eta es una buena noticia, y como tal ha sido acogida por los partidos democráticos. Especialmente esperada era la reacción del PNV, enfrascado en una dialéctica obsesiva con el Gobierno en los últimos meses, pero, por fortuna, el partido nacionalista ha aceptado la reunión, lo que tal vez sea significativo en su necesaria reconducción de interlocutores.

    Porque, en efecto, el PNV ha dedicado prácticamente dos años a relacionarse en una sola dirección: el frente «abertzale» en el que se encontraba con los representantes políticos de Eta. Ese camino unidireccional le alejó de forma decisiva de cualquier posible entendimiento con el Ejecutivo, hecho que se hizo dramáticamente patente cuando el «lendakari» Ibarreche propinó a Aznar el mayor gesto de desprecio político al limitarse a leer un comunicado escrito previamente a la reunión que ambos mantuvieron en La Moncloa, sin modificar una coma su posición, pese al largo encuentro.

    El PP vasco, por su parte, ha actuado con dignidad al negarse a acudir a los múltiples foros- trampa a los que le ha convocado Ibarreche. Porque esas reuniones sólo pretendían legitimar el diálogo que realmente buscaba el Gobierno vasco: con HB, que es su único valedor, aún, en el Gobierno de Ajuria Enea.
    Pero las voces discrepantes del PNV (la última, ayer, de Emilio Guevara, en un artículo de enorme patetismo, en el que critica ferozmente a Arzallus y a Eguíbar) crecen de forma imparable. De ahí que el PNV tenga que girar de posición, aunque sea a trancas y barrancas.

    Naturalmente, Arzallus y los suyos venderán su asistencia a la convocatoria de Jaime Mayor bajo la excusa de que ellos siempre han estado dispuestos al diálogo sin exclusiones. Pero la realidad es que, al acudir, saben que van a un foro en el que sólo están los partidos democráticos, y ningún partidario de Eta será admitido. Con Eta y los suyos, el único diálogo que cabe es ver cuándo dejan de matar. Lo demás son fuegos de artificio, y caer en su trampa de debatir reclamaciones imposibles.

    La convocatoria de Jaime Mayor empieza a dejar, por tanto, las cosas en su sitio. El problema es Eta, y los que se someten a sus dictados pensando que pueden sacar beneficio político. La línea está trazada, y el PNV tiene una oportunidad de reincorporarse al lado de los demócratas, que es como decir enfrente de los asesinos y sus cómplices.

    Otro signo esperanzador fue ayer la fulgurante reacción del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, al suspender cautelarmente el acuerdo del Ayuntamiento de Marquina por el que los proetarras de HB habían logrado imponer, con amenazas y coacciones, que el Consistorio cediera sus dependencias para la capilla ardiente del etarra Rementería, muerto por la bomba con la que iba a matar a otros. La decisión de los jueces vascos, unida a la actuación de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que investiga posibles delitos en el acuerdo de Marquina, dan aliento al Estado de Derecho, vulnerado y menoscabado por la impunidad por la que se mueven los proetarras en el País Vasco.

EL GOBIERNO APUESTA POR EL CONSENSO ANTITERRORISTA
Editorial El Mundo 19  Agosto 2000

El ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, anunció ayer que iniciará en breve una ronda de contactos con todos los partidos parlamentarios para informarles de la marcha de la lucha antiterrorista y para recabar sus opiniones. El ministro ha incluido al PNV dentro de la relación de los partidos con los que desea hablar. El partido de Arzalluz se ha apresurado a anunciar que acepta la invitación.

Es una muy buena noticia. Siempre hemos sostenido que conviene no confundir las posiciones de partido con las institucionales. El PP puede seguir declarándose incompatible con la actual política del PNV, pero el Ejecutivo -que no representa al PP, sino a todos los ciudadanos- debe contar con la existencia de un partido que es el más votado en el País Vasco. Por lo demás, dialogar no es ceder. Por idéntica razón hemos criticado más de una vez la actitud del jefe de filas del PP del País Vasco, Carlos Iturgaiz, que no atiende las invitaciones que le cursa el lehendakari. El convencimiento de que la política de Ibarretxe es errónea no obsta para que se trate con el mayor respeto la institución que él encarna y representa.

El PSOE, que viene insistiendo desde hace semanas en la necesidad de abrir el diálogo antiterrorista al PNV, se ha apresurado a aplaudir la decisión de Mayor Oreja. Convendría, en todo caso, que no ayudara a crear falsas expectativas. El PNV debe recorrer todavía un largo trecho para llegar al terreno en el que puede asentarse el consenso de las fuerzas democráticas. Mientras no deje firme y tajantemente claro que da prioridad absoluta a la democracia, la libertad y los derechos humanos sobre la «construcción nacional», no habrá acuerdo posible. Ha dado algunos pasos en esa dirección, pero son aún muy insuficientes.

La decisión de sus munícipes de Markina de ceder el Salón de Plenos del Ayuntamiento para un acto de homenaje al etarra Patxi Rementería le ofrece una excelente ocasión para mostrar la firmeza de sus opciones de fondo. El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha intervenido con elogiable rapidez, suspendiendo cautelarmente la resolución, pero el problema político subsiste: el PNV debería instruir al alcalde y a los concejales nacionalistas de Markina para que revoquen su decisión. Y, si eso les atemoriza, que presenten la dimisión y sean reemplazados por otros que tengan el valor necesario.

Otro dato positivo es la decisión que adoptó la Consejería de Interior del Gobierno vasco ayer, prohibiendo una manifestación en Durango en la que se pretendía homenajear a otro de los etarras muertos.

Ibarretxe empieza a mostrar mano firme. Claro que Ibarretxe es Ibarretxe... y Arzalluz, Arzalluz.

La solución, Europa
Ignacio GORDILLO La Razón 19  Agosto 2000

Con motivo de la nueva escalada de atentados terroristas, el Gobierno, los políticos y todos los ciudadanos, menos los terroristas, buscan soluciones para acabar en España con el terrible problema del terrorismo. La sociedad española está ya harta de tanta violencia, de tanto dolor, de tanta muerte inútil. Cada vez que escucha que ha ocurrido un nuevo atentado (tiro en la nuca, coche bomba, ...) sólo le quedan fuerzas para condenar la acción violenta y a esperar el próximo atentado. Existe una cierta sensación de impotencia, de no poder hacer nada. Sólo condenar el hecho terrorista, manifestarse y guardar inútiles minutos de silencio. Es cierto, todos estamos contra el terrorismo pero a veces no sabemos cómo actuar contra el mismo. ¿Qué podemos hacer para que no vuelvan a producirse nuevos asesinatos? ¿Existe alguna solución?.

    Desde esta misma página hemos propuesto varias posibles soluciones para luchar contra la violencia terrorista. Hemos comentado la necesaria coordinación policial, la nueva colaboración internacional, la mejor tipificación penal de los delitos de terrorismo, la concesión de tercer grado penitenciario de la competencia exclusiva de los Jueces, la mejor protección a los testigos de los delitos relacionados con el terrorismo, el castigo del delito de apología de esas conductas, el acuerdo de todos los partidos políticos de no permitir bajo ningún concepto cualquier posibilidad de acuerdo o negociación con los terroristas ... Pero parece que estas medidas no son suficientes. Pocos son los días en que no se produce un nuevo atentado terrorista. Y lo cierto es que muchos terroristas, la mayoría, son detenidos, juzgados y, tras ser condenados, cumplen duras penas privativas de libertad en diferentes centros penitenciarios. Pero, casi de inmediato, aparecen nuevos terroristas, muchos de ellos muy jóvenes, casi adolescentes, pero con mayor grado de violencia si cabe. Y así pasan ya muchos años sin encontrar posible solución.

    Los que llevamos ya muchos años, más de veinte, aplicando la ley a los terroristas en algún momento llegamos incluso a pensar que ese tipo de conductas no desaparecerán nunca como tampoco nunca desaparecerán, a otro nivel, por ejemplo, los robos de vehículos. Y eso no se puede permitir en un Estado de Derecho.

    Sin embargo, hay que empezar a valorar la nueva situación de nuestro país dentro de Europa. España se encuentra actualmente en todas las Comunidades europeas, participa en todos los foros europeos, el súbdito español se empieza a considerar ya ciudadano europeo a todos los niveles. Incluso, en el ámbito económico, dentro de muy pocos meses tendremos el euro como moneda única. En el Parlamento europeo es muy importante la representación española, así como en los Tribunales de La Haya o Luxemburgo. La situación de España como país europeo es muy distinta a la de los años en que comenzaron las actividades terroristas de Eta. Entonces Europa era algo muy lejano para todos nosotros. Hoy no. Por todo ello, Europa debe tomar parte e implicarse en la lucha contra el terrorismo ocurrido en España o en cualquier otro país europeo. No se puede olvidar que son delitos cometidos por ciudadanos europeos, en territorio de un país perteneciente a la Comunidad europea. Y las víctimas son también, en la mayoría de las ocasiones, pertenecientes a alguno de los países que forman Europa.

    Ante la actual situación de violencia terrorista en España, no sirve con la condena del terrorismo por parte del Parlamento europeo. Es algo que ya todos damos por hecho. Son, una vez más, condenas simbólicas o innecesarias. Es necesario, además, acuerdos o convenios de colaboración policial y judicial en la lucha contra los terroristas. Pero es más, debería de estudiarse seriamente la posibilidad de que ese tipo de conductas como son los delitos de terrorismo (tiros en la nuca o coches bomba), al tratarse de delitos contra la sociedad, contra la humanidad, deberían ser juzgados por Tribunales Europeos, cumpliendo posteriormente las posibles condenas en prisiones de algún país de Europa. Previamente habría que declarar ciertas conductas como delitos de terrorismo y que fueran de la competencia de los órganos judiciales de Europa. El problema del terrorismo no es sólo un problema de nuestro país, es un problema de toda Europa. En cualquier momento, en cualquier ciudad de este Continente puede producirse un atentado terrorista y la Comunidad europea como tal debe de responder. No debe ser un problema de un solo país, sino de toda la Comunidad europea. Quizás pueda ser un importante camino para luchar contra el terrorismo el considerar dicho fenómeno no como un problema nacional sino como un problema europeo.

    Hay que ser realistas. España, ni ningún país constituido en un Estado de Derecho, puede luchar solitariamente contra terroristas que se entrenan en el extranjero, que portan armas compradas fuera de nuestro país y que, después de cometer los atentados, se refugian tranquilamente en países distintos al que actuaron. Necesitamos la ayuda de Europa a todos los niveles, ya sea legislativo, policial, político o judicial. Solos es muy difícil que podamos terminar con el terrorismo. Con la ayuda de Europa quizá fuese distinto. Sería de enorme importancia que el gobierno español implicase en la lucha contra el terrorismo etarra a los demás países de Europa. La implicación europea debería de ser total, desde la persecución de ese tipo de delincuentes en cualquier país hasta el enjuiciamiento de los mismos en el país en que fueron detenidos, conforme el principio de universalidad. El enjuiciamiento en lugar distinto al que delinquieron no debería suponer en ningún momento la más mínima pérdida de garantías constitucionales.

    El denominado espacio judicial europeo tendría desde ese mismo momento plena efectividad. La comunidad internacional sería, indudablemente, la más beneficiada. Ya no hablaríamos de terrorismo español o alemán por ejemplo, sino de terrorismo europeo o, mejor dicho, de terrorismo internacional.


Carpetovetonia, mi nación
GONZALO MARTIN ESTESO El Mundo 19  Agosto 2000

La etnia y la religión han sido históricamente dos de las razones mas poderosas para trazar fronteras. España es un Estado, como muchos otros, con comunidades que presentan, ciertamente, rasgos diferentes: costumbres, lengua, tradiciones, e incluso leyes; pero cuya homogeneidad étnica y religiosa, desde la expulsión de los moriscos, ha sido, hasta nuestros días, superior a la mayoría de los países de tamaño medio o grande. En cuanto al carácter nacional probablemente se parece más un burgalés a un vasco, que a un albaceteño.

Por eso los diferentes movimientos independentistas que proliferan en España recurren, además de a la lengua y al carácter colectivo, al pasado. Basan sus reivindicaciones en peculiaridades históricas de cierto territorio respecto al resto. Para ello se remontan a conveniencia a una época anterior en la que, supuestamente, una comunidad constituía una unidad lo suficientemente diferenciada respecto a las demás como para invocar hoy el Derecho a la autodeterminación. Este derecho, por supuesto, se ejercitaría tantas veces como fuera necesario hasta conseguir la independencia, momento a partir del cual no volvería a plantearse.

El nuevo Estado que muchos quieren construir entre España y Francia, Euskal Herria, ha de ser construido porque no ha existido jamás. Las argumentaciones históricas más lejanas para su justificación se remontan a época prerromana. Este mismo razonamiento es el que ahora yo propongo para las reivindicaciones históricas de mi país cuyas raíces nos remiten nada menos que al siglo IV a.C.

Las fuentes grecolatinas dividen la península en dos grandes espacios: los iberos en el sector mediterráneo y los celtas y celtíberos en el interior. Dentro de estas áreas distinguían diversos pueblos o tribus. Entre ellos están los vascos, pero también los layetanos, vacceos, galaicos, astures, cántabros, sordones, arévacos, pelendones, ilergetas, contestanos, etcétera.

Los carpetanos, pueblo de claras vinculaciones con el área indoeuropea occidental (básicamente celta), se extendían por gran parte de la parte oriental de la meseta: por el norte, hasta la Alcarria, por el oeste, hasta Toletum (Toledo) y por el sur, hasta las fuentes del Guadiana. Pueblo eminentemente pastoril, sus características lingüísticas, étnicas y socioeconómicas eran muy parecidas a las de los vettones, que ocupaban buena parte de la meseta occidental, desde el Duero hasta Mérida y desde Avila hasta la frontera portuguesa.

Mi madre es de Cuenca y mis abuelos paternos del norte de Toledo, es decir, mis ancestros pertenecen al antiguo territorio carpetovetónico, del mismo modo que los ancestros de Arzalluz o Egibar pertenecen al área de los vascos, tribu o pueblo que por la misma época quizá ocupara, más o menos, la extensión de los siete territorios que hoy se reivindica para Euskal Herria.

De este modo, siguiendo la teoría autodeterminacionista de los pueblos basadas en las diferencias históricas, a mí me hace ilusión remitirme al siglo IV a.C. y así reivindico la Construcción Nacional de la Carpetovetonia, nación con su solar natural en el territorio que comprende ambos lados de los montes Carpetanos, que los enemigos de mi patria han dado en llamar Sistema Central, en un intento más de borrar nuestra identidad nacional.

En un plano más serio, soy el primero en respetar y admirar las peculiaridades de todo tipo de las comunidades históricas. La Península posee uno de los desarrollos históricos más apasionantes, de encuentros y desencuentros, es verdad, pero del que no podemos avergonzarnos.

Si un territorio español, cualquiera que éste sea, se independizara se plantearían dos gravísimos problemas:

1. ¿Dónde se sitúan las nuevas fronteras?: Toda nación joven es, por naturaleza expansiva. Tras un hipotético triunfo de las tesis independentistas en el conjunto del País Vasco (en Alava no triunfarían en una votación libre) los gobernantes vascos reivindicarían al menos el Condado de Treviño, Navarra y los tres territorios vasco-franceses. El escenario más probable sería un País Vasco independiente a la vez que continuarían los atentados en Navarra y Madrid, con sucesivos referendos hasta que los navarros votaran su adhesión a Euskal Herria. Aprovechando que el elemento vasco es esencial en el nacimiento de Castilla podrían llegar a reivindicar, los territorios fronterizos con Burgos y La Rioja, provincia donde aparecieron los primeros textos escritos en castellano y vasco.

En Cataluña la situación se complica aún más. La Cataluña independiente tendría pretensiones permanentes sobre el País Valenciano, las Baleares, la zona aragonesa catalanoparlante fronteriza con Lérida y, fuera de España, el Rosellón. Todo independentista catalán que se precie habla de los Países Catalanes, más que de Cataluña.

2. ¿Quién es el siguiente?: Nadie concebiría en España que el País Vasco y Navarra pudieran autodeterminarse y no, por ejemplo, Cataluña. Si a Cataluña se le negara ese derecho, grupos independentistas llegarían a la conclusión que sólo mediante la lucha armada se consigue en España la autodeterminación. Por lo tanto, autodeterminado un territorio, se abre la caja de Pandora de los referendos independentistas. He aquí una posible primera lista por orden cronológico: Cataluña o, para ser más exactos, los Países Catalanes, Galicia y la Islas Canarias (con el apoyo marroquí). Tras ellas, todas las comunidades, no ya sin razón, y en función de las ambiciones políticas de cada presidente autónomo y/o de intereses económicos coyunturales, votarían en su parlamento regional el derecho de esa comunidad a ejercer también la autodeterminación de lo que quede de España. Con lo cual podríamos asistir a largo o medio plazo al nacimiento de algunos países más en la Península Ibérica: Andalucía (siempre subrayando su pasado como Al-Andalus con el apoyo de la población inmigrante de Marruecos, país que obtendría a cambio Ceuta y Melilla) Aragón, (Aragó ye nazió dicen los independentistas aragoneses) Asturias y Cantabria. También he conocido independentistas en Extremadura, pero creo que ésta, las dos Castillas, Madrid, La Rioja y Murcia seguirían, tras sus respectivas autodeterminaciones, unidas durante algún tiempo más. Pero si los nuevos estados obtienen un mayor éxito y prosperidad como países independientes que lo que quede de España, la tercera y última, espero, oleada de fragmentaciones, probablemente la provocarían los hoy escasos independentistas leoneses. Ellos quieren, hoy por hoy, formar una comunidad autónoma independiente de Castilla y León, pero en este supuesto escenario querrían la independencia total con innumerables problemas fronterizos entre ambos antiguos reinos, entre ellos la pretensión de algunos de la comarca de El Bierzo de unirse a Galicia. A León podría seguirles Extremadura. Y después Murcia, que como antiguo reino, reivindicaría ciertos territorios de la provincia de Albacete, al menos hasta Hellín. Con este panorama tendríamos consultas populares a nivel de pueblos y comarcas para determinar a qué nación se acaba perteneciendo. Semejante supuesto, no tan disparatado, es casi imposible que no genere enfrentamientos durante muchos años. De triunfar este proceso, ya no tendría sentido la denominación de España sólo para Madrid, Castilla y Castilla-La Mancha, que pasarían a denominarse simplemente Castilla. El territorio riojano, disputado por Euskal Herria, podría repartirse entre ésta y Castilla.

No soy nada nacionalista, ni español, ni castellano, ni siquiera carpetovetónico, pero creo que no podemos caer en el histórico e irreversible error de creer que la autodeterminación es, hoy al menos, un derecho para naciones como España o Francia. El remedio sería una pesadilla al lado de la terrible enfermedad que es hoy el terrorismo. La vía conciliadora siempre, pero ceder a una reivindicación semejante traerá, casi con seguridad, por muy civilizadamente que se quieran hacer las cosas, décadas de enfrentamientos, crisis de identidades, como individuos ycomo colectivo, y más atentados y más muertes, porque siempre habrá, en ambos bandos, minorías dispuestas a matar y morir por sus patrias.

Francamente, creo que sólo nuestra pertenencia a la Unión Europea, siempre y cuando ésta siga adelante en la integración y cohesión de sus miembros, puede refrenar los procesos periféricos. Si se sigue en muchas escuelas del País Vasco y otras comunidades presentando a España como país extranjero e invasor, sin el más mínimo respeto a la Historia y al presente, el proceso es irreversible. Habría que recordar que los hoy territorios vascos buscaron, desde la Edad Media, bajo la adhesión y protección de Castilla, un freno a las ambiciones territoriales de los reyes de Navarra.

Pero si todo va mal y España se deshace, a mi me hace ilusión Carpetovetonia.

Gonzalo Martín Esteso es profesor de Geografía e Historia.

Huir del País Vasco
LUIS ANTONIO DE VILLENA El Mundo 19  Agosto 2000

Se habla poco de ello, acaso porque no es alentador y porque tampoco parece políticamente correcto. Pero todos conocemos a vascos que se han ido de Euskadi porque no soportaban esa guerra, y porque si uno puede no cansarse de discutir, y de defenderse en el ámbito de la palabra, ante el terrorismo de todo género que hoy campea en Euskadi (entre la sonrisa cínica o la escondida hiel de casi todos los llamados abertzales) los demás parecen tan indefensos que la tentación de mandar todo al garete -me guardo las palabras duras- es absolutamente comprensible.

En 1997 conservé la carta de una lectora que estaba de acuerdo con un artículo mío -de entonces- sobre la indefensión de los no nacionalistas en Euskadi. Se trataba de una juez, nacida en Vizcaya, y con ocho años de trabajo en el Gobierno vasco -guardo su carta manuscrita- que se había ido a ejercer a un pueblo del sur de Andalucía porque «el ambiente en Euskadi es infernal».

Escrita en octubre de 1997 la carta la podrían firmar hoy Mikel Azurmendi o Jon Juaristi que, antes de ser director de la Biblioteca Nacional, creo que andaba considerando abandonar Bilbao. Todos son vascos -y euskaldunes, apostillaría el terrible Arzalluz- y ésos (los que alguna vez suspiraron por el nacionalismo vasco) son precisamente los que más quieren irse. Yo nada tengo que ver con el País Vasco -veraneé allí, de pequeño, como muchos madrileños que tampoco volvieron- pero declaro junto a todos mi cobardía, afirmando que si mañana me regalasen una casa en San Sebastián (ciudad preciosa) no querría esa casa. Ni regalada. Comprendo a los que se van. Pero también comprendo lo que ayer dijo Rosa Díez: «Si los que resisten se van, dentro de poco el lehendakari sería Josu Ternera...» Es cierto. ¿Pero qué hace ante las bombas, los incendios, las pistolas, la kale borroka y el borroka eguna, qué hace el demócrata ante esa barbarie? ¿Aguantar más? ¿Movilizarse a lo Gandhi? ¿Esperar resignado el pistoletazo o el coche bomba? ¿Cómo algún sector del PNV no se rebela ante tal estado de cosas? La democracia y la libertad tienen un límite: no pueden suicidarse. Contra Hitler hubo que luchar. El actual nazismo vasco -cerril y obtuso donde los haya- es más chico pero en nada distinto. ¿Qué tienen que hacer quienes no comulgan con la zarabanda nazibatasuna? ¿Qué opción les queda?

Ni por el foro
JAVIER ORTIZ  El Mundo 19  Agosto 2000

Dice el lehendakari Juan José Ibarretxe que tanto el Pacto de Ajuria Enea como el Foro de Lizarra se han visto superados por el desarollo de los acontecimientos y que sería necesario crear un nuevo espacio de diálogo. El propone abrir las puertas a un pacto que abarque a todos los partidos y que se fundamente -dice- «en dos pilares: el respeto a los Derechos Humanos y el respeto a las ideas de los demás y a la voluntad de la sociedad vasca».

Ibarretxe, que es un hombre cargado de buenas intenciones -lo creo sinceramente-, avanza esos puntos a modo de programa de mínimos.

En realidad, es de máximos.

Para empezar, habla de «dos pilares». De hecho son tres: una cosa es respetar los Derechos Humanos; otra, respetar las ideas de los demás, y otra más, respetar la voluntad de la sociedad vasca.

Por orden inverso. Cuando él habla de «respetar la voluntad de la sociedad vasca», plantea una doble dificultad. A los partidos de ámbito español, les reclama que reconozcan el derecho del pueblo vasco a decidir su futuro por sí solo. En otras palabras: el derecho a su autodeterminación. Y a HB le exige que acepte lo que la mayoría de la sociedad vasca prefiere en este momento, que es -nadie se engaña al respecto- mantenerse dentro de España. Ni los unos ni la otra están por la labor.

(Por cierto que ésa es una de las paradojas más chocantes de las muchas que presenta la realidad actual de Euskadi: están a favor del derecho de autodeterminación quienes perderían la votación si se celebrara un referéndum sobre la independencia, y lo rechazan de plano quienes la ganarían).

Segundo: tampoco va a lograr que todos los partidos se avengan a respetar las ideas de los demás. Para nada. El PP considera que el separatismo es intrínsecamente perverso, y no cesa de decir que mientras el PNV haga proclamas separatistas no quiere verlo ni en pintura. La dirección de HB, por su parte, justifica que haya quien mate a otros sólo porque piensan diferente: ha sido el caso, bien reciente, de López de Lacalle. Así que tampoco va a conseguir nada en ese terreno.

En fin, los Derechos Humanos. Si no se reconocen mutuamente ni la libertad de expresión, para qué seguir con el resto.

El Pacto de Ajuria Enea está más que superado. El Foro de Lizarra, tres cuartos de lo mismo. Vale.

Pero el empeño de Ibarretxe por encontrar otro ámbito de diálogo y de entendimiento entre todos es, aquí y ahora, del todo inútil.

Es muy sencillo: no se entienden porque están firmemente decididos a no entenderse.
http://www.mundofree.com/javier_ortiz/

Miedo
Por Ramón PI ABC  19  Agosto 2000

LA crónica del País Vasco de ayer fue la crónica del miedo. Del miedo, y de las consecuencias funestas para la colectividad si no se le hace frente. «El miedo se apodera del País Vasco» (La Vanguardia). «El PNV arropa al alcalde de Markina y no veta el homenaje a Rementeria» (El Mundo). «El PNV reconoce su temor a Herri Batasuna» (ABC). «El Gobierno usará todos los recursos legales para evitar el homenaje a Rementeria» (El País). «Arzalluz apoya al alcalde que permitió el homenaje a un etarra» (Diario 16). Estos son algunos de los titulares de portada de periódicos de circulación nacional. La historia es tan sencilla como tremenda: en Marquina, pueblo natal de uno de los terroristas que murieron reventados por el estallido de su propia bomba, los concejales de Euskal Herritarrok presionaron al alcalde y los concejales del PNV y de EA para que el Ayuntamiento fuera la sede de la capilla ardiente del etarra muerto. Y el alcalde (del PNV) y los concejales de los partidos llamados «nacionalistas democráticos», tras reconocer en público que eran objeto de coacciones, aceptaron la presión.

Paralelamente, otra noticia del miedo llegó ayer a las páginas de los periódicos: el profesor de Antropología de la Universidad del País Vasco, Mikel Azurmendi, ex miembro de ETA y ahora perteneciente al Foro de Ermua, anuncia que abandona el País Vasco como consecuencia de las presiones y amenazas de que es objeto.

La verdad es que entre la noticia de la concesión de dos licencias de telefonía móvil en Alemania a Telefónica, la subida del precio del dinero, la convención del partido demócrata americano y el drama del submarino ruso hundido con toda su tripulación dentro, la historia de Marquina, Azurmendi y el miedo no se ha presentado con grandes titulares, aunque no ha dejado de aparecer en las primeras páginas. En el interior, todos los diarios le otorgan el espacio que se merece, que es bastante, y varios le dedican un comentario editorial.

Diario 16 («En Euskadi falta coraje») dice que «el comportamiento medroso de Kareaga (alcalde de Marquina) contrasta con el de los concejales del PP y el PSOE, que viven, ellos sí, todos los días bajo la permanente amenaza del terror desde que ETA rompió la tregua. Saben que, ellos sí, son objetivos de los terroristas, lo que no sucede afortunadamente con los cargos del PNV y EA (...) Capítulo aparte merecen las declaraciones de Arzalluz, que ayer se permitía el lujo de criticar la falta de valentía de los socialistas. Siguiendo su razonamiento de que Kareaga ha evitado un mal mayor (...) se llegaría a concluir que hay que dejar hacer a ETA y a EH lo que quieran para no enojarles (...) Honrar a Rementeria en Markina, como permitir el acto de homenaje en Bilbao a los cuatro etarras muertos, es una afrenta a los demócratas».

«Miedo al miedo» es el titular del sarcástico editorial de La Vanguardia: «Patxi Rementeria (...) tendrá los honores de un “gudari” muerto por la patria (...) Kareaga, que fue amenazado y coaccionado antes del pleno, aclaró que él no es ningún héroe. El miedo se ha apoderado, asimismo, de los conductores municipales de autobuses (...) y el miedo ha impelido al antropólogo y profesor de la Universidad del País Vasco Mikel Azurmendi a anunciar que se marcha durante un año, harto de atentados, insultos, amenazas y agresiones. La angustia y el miedo anidan hoy en miles de hogares del País Vasco, en comercios que silenciosa y puntualmente pagan su mensual impuesto revolucionario (...) Incluso Xavier Arzalluz, máximo dirigente del partido que gobierna el País Vasco desde hace veinticinco años, mostraba ayer su comprensión hacia el alcalde de Markina, uno de cuyos concejales sufrió un síncope cuando se enteró de que tendría que dar su voto para que el patriota Rementeria gozara las honras fúnebres que merece su sacrificio. Pocos hoy en Euskadi recuerdan que a lo único que se debe tener miedo es al miedo mismo».

«El miedo no es un argumento político», titula El Mundo un breve comentario: «Cuando uno no puede desempeñar con la necesaria dignidad el cargo para el que ha sido elegido tiene expedita la vía de la dimisión. Quien no tiene posibilidad de expresarse con libertad siempre puede optar por el silencio. Lo que resulta inadmisible es que opte por refrendar lo que dice que detesta». Y bajo el título «Mikel Azurmendi opta por irse del País Vasco», en otro comentario breve dice que «su caso, desgraciadamente, es sólo otro más: quien no piensa como ellos, más vale que no abra la boca».

ABC («El funeral del PNV») diagnostica que esta historia abyecta «es la fotografía del desmoronamiento del PNV. La Ejecutiva vizcaína de este partido se ha desmarcado de la actuación de sus concejales, pero, en vez de presionar para revocarla, la ha justificado por las amenazas desde Euskal Herritarrok -¡qué contraste con la firmeza de los concejales populares y socialistas del País Vasco!- (...) En definitiva, pura y simple abdicación ante ETA».

Markina y la pesadilla
HERMANN TERTSCH El País  19  Agosto 2000

"Es que no sabéis, no sabéis lo crecidos que están ellos y lo achantados que estamos los demás". Nos lo contaba, en voz muy baja, casi susurrante, un amigo. Fue hace un par de semanas en el bar Naroki, allí junto a lo que queda de la que fuera en su día boyante fábrica de armas de La Esperanza. "Ni con amigos puedes. Sólo con amigos muy amigos. Y en familia mal porque cuando dices que no te gusta, que te da asco, le metes miedo en el cuerpo a la ama. Enseguida se pone a pensar que te va a pasar algo. Por supuesto que son nazis, pero es que están chulos, muy chulos". El Naroki es un bar que conozco bien, como todos los de Markina. Lo abrió un as de la cesta punta, Chino Bengoa, con lo que no se gastó en correrías de lo mucho ganado en frontones americanos.

Hay allí música y excelentes copas con limón frotado en los bordes del vaso. Pero de alguna cosa no se habla con el tono de los corredores de apuestas en la vecina Universidad de la Pelota, gran cantera de pelotaris. Se utiliza un susurro que evoca a Anna Frank en su escondite en Amsterdam mientras el paso marcial de las tropas alemanas martilleaba el pavimento. En Markina no hay invasores. Por no haber no hay ni Guardia Civil desde hace muchos años. "Me han llamado amigas diciendo que han tenido pesadillas esta noche. A todos nos duele la cabeza", me contaba ayer por teléfono una señora del pueblo que, sin embargo, considera que "hagan lo que hagan, los de aquí siempre estarán con los de aquí". Por eso, asegura, en el pueblo no hay quien levante la voz contra el homenaje a un asesino múltiple que tuvo un accidente cuando iba a matar a alguien. Muy al contrario que él, que mataba, los demócratas habríamos preferido verle vivo entrando esposado en la Audiencia Nacional para responsabilizarse de sus crímenes.

Mayo, otro pelotari de la generación anterior, abrió un bar junto al ayuntamiento. Murió a tiempo para no ver las pancartas y pintadas que esta semana han homenajeado al asesino junto a su casa. "Unos txoruas, trabajar es lo que deberían", solía decir cuando los más aventajados patriotas jovencitos del pueblo montaban una bronca por las calles, convencidos por la escuela y el ideario de formación del espíritu nacional de que sufren una insoportable opresión.

Markina era un pueblo muy pacífico. Posiblemente sea esto lo grave. Mientras en las vecinas Ondarroa o Ermua, Elgoibar o Eibar los muy revolucionarios y valientes actos de quemar mobiliario público y amedrentar a personas son tradición desde principios de los ochenta, en Markina esto no pasaba. Aquí ha sucedido algo más grave. Entre los menos de 5.000 habitantes del pueblo ha cuajado la convicción de que la minoría que impuso el acuerdo municipal del miércoles en el ayuntamiento puede convertir su vida en un infierno. Y para qué soportar un infierno por evitar circunstancias que persiguen objetivos mítico-políticos que el caudillo del PNV considera ideales. No hay héroes, como bien resaltaba la patética figura de su alcalde Ángel Kareaga. No los hay cuando más se necesitan que es cuando la sociedad está enferma y está enferma porque algunos dirigentes han creído poder lograr fines profanos saltándose principios sagrados. Kareaga ha tenido al menos el supremo coraje de reconocer que tiene miedo y que actúa por miedo. En mi Markina de la niñez y de siempre, las gentes hoy se distinguen ya solo entre quienes reconocen tener miedo y quienes consideran que la vida es tener miedo. Después quedan los pocos que lo imponen. Muy pocos. Cabrían quizás en el Naroki. No se trata de meterlos allí para desnazificarlos. Estarían demasiado cómodos entre sí. Pero el estado de derecho tiene medios y debe aplicarlos. No sólo para que cada vez sean menos en Markina. Sino para que los markineses puedan hablar en voz alta y con dignidad en el Naroki y en el Mayo. Y en unos años puedan pensar que este miedo sólo era un mal sueño.

"Hooligans"con hachas y serpientes
Abel Hernández La Estrella  19  Agosto 2000

Ni patriotas ni nada. Son hooligans con hachas y serpientes. Con litronas de txakolí y cócteles Molotov. Los del otro equipo, los del otro bando, somos nosotros "los españoles". Parece mentira, pero son la primera generación del Estatuto, de la Constitución y de la democracia, trocados en hijos de la mentira y del odio. Salidos de las "ikastolas" y de las sacristías, son los últimos renuevos malditos del tronco común del nacionalismo vasco.

Nacidos en libertad, se dedican a matarla, fruto bendito de la concordia -pocas veces había hecho España un esfuerzo de concordia tan intenso como en la Constitución del 78- siembran a voleo, furiosamente, la discordia. Vieron la luz con el Estatuto del Autonomía -el más amplio y generoso de que nunca han disfrutado los vascos y quieren acabar con él. Tienen la cabeza llena de serrín y de sueños imposibles. Confunden la barbarie con la libertad, al villano con el héroe, al criminal con el benefactor del pueblo. ¿Quién ha engañado a esta parte descarriada de la juventud vasca? ¿Quién utiliza a estos muchachos de carne de cañón?

Llevan ropa y calzado deportivos. Las camisetas de cuello redondo "a la Otegi" les sirven con frecuencia de pancarta reivindicativa. Se divierten quemando autobuses y cajeros de banco. Les gusta salir de noche a destruir, agredir y amedrentar al vecindario. Disfrutan ocupando la calle, cambiándole el nombre, campando por sus respetos. Lo suyo es el matonismo en grupo. Como los "hooligans". En realidad, son una tribu urbana más, pero con el pelo de la dehesa. Han llegado del caserío al suburbio pasando por la "ikastola". Es la tribu urbana más infectada de política, de la peor política. En las ocasiones solemnes levantan el puño como imitándonos y gritan "Gora ETA" . Se sienten revolucionarios y son tan progresistas como los "neonazis" alemanes, borrachos de nacionalismo reaccionario y xenófobo. Son un peligro público, una tristeza.

Ahora se ha fusionado "Jarrai" con "Gazteriak" y ha nacido "Haika", el punto de referencia y de encuentro de estas bandas juveniles violentas, que convierten las fiestas en humo y litronas. Este domingo piensan manifestarse en Hernani (Guipúzcoa) bajo el lema "El reto de los jóvenes, la lucha hasta la victoria". ¡Pobres diablos! "Haika" tiene nombre de perra y es, si no hay quien lo remedie, el centro de reclutamiento de nuevos cachorros de ETA que se creen gudaris, vivero de comandos asesinos, perpetuación del odio y de la violencia, derivación lógica de las "identidades asesinas" de Malouf.

La condescendencia del Gobierno vasco con estos "cachorros" del nacionalismo, que llevan la violencia y el miedo a la calle, sirviendo con entusiasmo a los propósitos de ETA, hasta nutrirla, es uno de los datos incontrovertibles del problema vasco. Con la diligencia que requiere el caso, en pocas semanas se acabaría con la kale barroka. Para unos servicios de seguridad experimentados, es un movimiento fácil de controlar si hay voluntad política de hacerlo. En esto coinciden todos los expertos.

Lo del Ayuntamiento de Murkina (o Marquina) y el "homenaje" al terrorista Rementería no es más que la consecuencia de esta existencial ambigüedad del PNV, un partido con dos almas. Una de ellas -la que considera hijo suyo, aunque un poco descarriado, a este etarra muerto por sus propias armas- se la lleva el diablo. La otra procura darse todos los días golpes de pecho mientras reza por la "exaversión" de Arzallus. El caso es que, por primera vez, que uno recuerde, el PNV reconoce oficialmente desde los órganos de dirección que la equivocada atención de un alcalde peneuvista se debió a las amenazas y al miedo. O sea, que el alcalde de Markina no ha actuado libremente. ¿Qué libertad les queda a los que no son nacionalistas y ven cada día amenazadas su vida y hacienda?

Los antimilitaristas de la kale barroka y del MOC, que queman autobuses, cajeros y lo que se tercie, exaltan enardecidos al "soldado" Rementería. Y el PNV, que es la amorosa madre del cordero, se amedrenta y cede ante los hooligans de las hachas y las serpientes. Cede, cede y cede. No es Aznar sino sus propios hijos los que lo están devorando.

Firmeza y diálogo no son incompatibles
Editorial El País  19  Agosto 2000

FRENTE AL terrorismo no hay otra vía que la resistencia inteligente, cada cual cumpliendo con su deber: jueces, políticos, policías. Es lo que ayer hicieron diversas instancias con responsabilidad en ese campo. Ante el disparate de un ayuntamiento cediendo sus locales para homenajear a un terrorista muerto cuando intentaba matar, en una decisión que el propio alcalde ha achacado a la coacción ejercida sobre los ediles, se han movilizado quienes tenían la posibilidad de hacerlo para intentar anular esa decisión a todas luces ilegítima. Y el ministro del Interior, de acuerdo con el primer partido de la oposición, ha decidido convocar a los representantes de todos los grupos parlamentarios, incluyendo un PNV en el que cada vez son más y más potentes las voces críticas con Lizarra, a fin de intentar recomponer la unidad de las fuerzas democráticas contra el terrorismo.

El PNV ha mostrado su desacuerdo con la actitud de sus concejales de Markina, pero ni el Gobierno que preside en Vitoria ni el partido como tal han tomado ninguna medida en relación a esa actitud. El presidente del PNV de Vizcaya, Íñigo Urkullu, explicaba el jueves en el diario Deia que la decisión de los concejales se había debido a la "presión y coacción" de que habían sido víctimas por parte de personas que incluso se presentaron "en casa del alcalde y en el caserío de su mujer" y que tuvieron a todos los ediles "medio secuestrados en el Ayuntamiento", instándoles a "convocar un pleno". Ayer, ese mismo dirigente argumentaba que "el mal ya está hecho", para justificar su pasividad. También dijo que quizás "sería peor el remedio que la enfermedad". Sin embargo, ese argumento es el que ha llevado al nacionalismo y las instituciones que dirige a un continuo retroceso y al correlativo envalentonamiento de la minoría violenta, que ya considera un derecho vulnerar la ley y no democrática cualquier decisión que contradiga sus deseos.

No es cierto que no se pueda hacer nada. Por una parte, el Tribunal Superior del País Vasco acordó ayer la suspensión cautelar del acuerdo del pleno -adoptado con los votos de PNV, EA y EH- , en rápida respuesta al recurso contencioso-administrativo presentado ayer mismo por la Delegación del Gobierno en Euskadi. El recurso invocaba el artículo 66 de la Ley de Bases de Régimen Local, sobre extralimitación competencial. La Fiscalía de la Audiencia Nacional, por su parte, ha abierto diligencias para establecer si ha habido algún delito: de apología del terrorismo, colaboración con banda armada o amenazas.

La convocatoria del ministro Mayor Oreja a los grupos parlamentarios, incluyendo el del PNV, supone una rectificación inteligente de la actitud seguida hasta ahora por Interior, incluyendo la escasa receptividad hacia la propuesta del PSOE de contactos en el ámbito parlamentario. Es cierto que el PNV todavía no se ha salido de Lizarra, y que Joseba Egibar reprende a los que, como Iñaki Anasagasti, dicen que sería hora de hacerlo; pero la misma actitud de éste indica que la marea crítica ha llegado ya muy arriba, y no sería sensato ignorarlo. Seguir condicionando el diálogo -que no es lo mismo que el acuerdo- a la ruptura formal con Lizarra es posible que sólo favorezca hoy a los sectores más fundamentalistas del PNV. El hecho de que la reunión se haya planteado con los grupos parlamentarios significa, además, que el interlocutor será en principio Anasagasti, lo que hace más fácil la reanudación del contacto.

La iniciativa parece, por tanto, oportuna. ¿Es también acertada, coherente con la necesaria firmeza? El tiempo lo dirá, pero seguramente sí lo es. El PNV es un partido de tradición democrática que ha dado un paso equivocado: el de apostar por una vía de acercamiento al nacionalismo antidemocrático que excluía a la mitad de la población y suponía aceptar el chantaje de ETA respecto a la impugnación del Estatuto. Así lo consideran ya la mayoría de los nacionalistas que han criticado la deriva soberanista. Por otra parte, aunque lo que mueve a ETA es sobre todo el afán de garantizarse su continuidad organizativa, no es sólo una mafia; necesita un pretexto político, y ninguno tan precioso como que el nacionalismo democrático diga compartir unos fines (independencia e incorporación de Navarra y País Vasco francés) que, hoy por hoy, a la vista de los resultados electorales, sólo podrían alcanzarse mediante la coacción. ETA se considera legitimada para ejercerla.

Acabar con esa legitimación es condición necesaria, aunque insuficiente, para que ETA desista, y de ahí el interés por recuperar al PNV para el consenso democrático, que en la práctica sólo puede darse en torno al principio autonómico. Mientras no rompa definitivamente con Lizarra será difícil avanzar en acuerdos, pero hoy se favorece más una evolución en ese sentido desde el diálogo que desde el aislamiento.

Un rayo de luz en Marquina
Juan BRAVO La Razón 19  Agosto 2000

Una amigo de Juan Bravo, que es magistrado con larga experiencia y demostrado buen criterio, le llamó ayer por la mañana para comentarle, de manera elogiosa, lo publicado en esta sección bajo el título: «El juez tiene la solución». Y después, volvió a telefonearle para anunciarle que, finalmente, el acuerdo del Ayuntamiento de Marquina había sido suspendido cautelarmente. La Justicia, esta vez sí, no se ha quedado muda y parada ante lo que, a simple vista, parecía un desafuero y un escándalo para todos los españoles de bien, en especial para las víctimas del terrorismo. Uno de los grandes problemas que aquejan en la actualidad al País Vasco es el del permanente e impune incumplimiento de la Constitución y de las leyes que de ella se derivan. Los jueces y fiscales que trabajan en aquellas tierras tienen un difícil papel que cumplir. Cada vez con más frecuencia, aparecen sus nombres entre los objetivos de los «comandos». Por ello, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, con la decisión tomada ayer, ha ofrecido un rayo de luz en esa penumbra en la que los separatistas quieran mantener a aquella entrañable tierra española.

Oreja 'mueve ficha'
Editorial La Estrella 19  Agosto 2000

El ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, ha planteado reuniones bilaterales con todos los grupos parlamentarios para hablar de la crítica situación actual del País Vasco, agravada este verano con la ofensiva etarra y el recrudecimiento de la violencia calllejera. Reuniones que han recibido conformidad por dichas formaciones, pero que adquiere una significación especial en el caso del Partido Nacionalista Vasco.

La relevancia del encuentro entre Gobierno y PNV viene marcada porque supone una plataforma para retomar un diálogo roto desde hace meses por estrategias partidistas, expresadas diariamente en declaraciones poco atemperadas, cuando no abiertamente provocadoras, por parte de los máximos responsables gubernamentales y de la formación fundada por Sabino Arana.

Mayor Oreja, respaldado por Aznar, ha promovido una política beligerante contra el PNV desde que esta formación firmó los pactos de Estella con EH, y, posiblemente, el que Arzalluz diera por invalidados dichos acuerdos por la ofensiva etarra, sea la causa principal para que el ministro del Interior anunciara la ronda de conversaciones con todos los partidos.

Encuentros, eso sí, que serán bilaterales y que, en consecuencia, no tienen el carácter institucional, ni su alcance, de la reunión en sede parlamentaria de todos las formaciones propuesta recientemente por el PSOE, que, por otro lado, ha mostrado su apoyo sin fisuras al Gobierno con el recrudecimiento de los asesinatos etarras y de la violencia generada en su entorno.

El anuncio de Oreja coincide con las actuaciones de la Delegación del Gobierno y de la Fiscalía de la Audiencia Nacional para neutralizar el homenaje a Patxi Rementería en Markina, y con la prohibición del departamento de Interior del Gobierno vasco de la manifestación, en Durango, favorable a otro de los terroristas, muerto cuando transportaba explosivos en un vehículo.

El diálogo entre Gobierno y partidos democráticos es una demanda social para aminorar el fatalismo que se ha instalado en la sociedades vasca y española ante la brutal escalada terrorista. La iniciativa de Oreja es plausible, además, porque puede suponer el inicio del reencuentro entre el Gobierno y el PNV, tan necesario para buscar soluciones que faciliten la resolución del sangrante conflicto vasco.

Mayor convoca a todos los partidos para recuperar la unidad frente a ETA
El ministro del Interior se reunirá por separado con los portavoces de los grupos parlamentarios
CARLOS E. CUÉ, Madrid El País  19  Agosto 2000

En contra de la tesis reiterada en las últimas semanas por el Gobierno de que es "inútil" hablar con el PNV, el ministro del Interior, Jaime Mayor, decidió ayer convocar a los portavoces de todos los grupos parlamentarios a reuniones bilaterales para analizar la situación de la lucha antiterrorista. El PNV adelantó que acudirá a la cita y aplaudió la iniciativa porque, dice, siempre ha apostado "por el diálogo". Los primeros en visitar al ministro serán los socialistas. El PSOE espera que, tras esta ronda bilateral, se pueda celebrar una reunión conjunta en el Parlamento como había propuesto.

La iniciativa de Mayor comporta un notable cambio de estrategia en cuanto a sus relaciones con el PNV y supondrá romper con la incomunicación que han mantenido en todos los ámbitos el PP y los nacionalistas vascos en los últimos meses. Hasta ahora, el Gobierno, y en especial el propio ministro, habían sostenido como condición previa a cualquier reunión que el PNV abandonara el Pacto de Lizarra. El lunes pasado, el presidente de este partido, Xabier Arzalluz, dijo que los atentados de ETA habían "invalidado" ese pacto, pero que los principios que lo habían inspirado seguían vigentes, por lo que el PP se mostró "decepcionado".

Sin embargo, y tras una conversación con los socialistas en la noche del jueves, Mayor decidió abrir esta ronda, que tiene previsto celebrar durante lo que resta de agosto y la primera semana de septiembre. Por parte del PNV, será su portavoz en el Congreso, Iñaki Anasagasti, quien acuda.

Y es precisamente Anasagasti el dirigente peneuvista que más crítico se ha mostrado en los últimos días con la permanencia de su partido en el Pacto de Lizarra, aunque fue inmediatamente desautorizado por el portavoz de su formación, Joseba Egibar. En un artículo publicado el pasado domingo por Deia, Anasagasti sostenía, que el PNV debe abandonar Lizarra "cuanto antes".

Satisfacción de los partidos
Todos los partidos con representación en el Parlamento, que habían apoyado la propuesta de los socialistas -rechazada por el Ejecutivo- de convocar una reunión conjunta en el Congreso sobre la crisis en el País Vasco, mostraron ayer su satisfacción por esta iniciativa de Mayor.

El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, calificó la decisión de "muy positiva" y dijo que, "en cierta medida", responde a la iniciativa que los socialistas habían planteado para intentar "reforzar y ampliar la unidad, el diálogo y el consenso entre las fuerzas democráticas".

También indicó que lo que está haciendo el PSOE en este asunto es "mantener una lealtad permanente y activa con el Gobierno en materia antiterrorista", y que iniciativas como la anunciada refuerzan esa posición. Zapatero dijo que esta apuesta supone la creación de un nuevo espacio de diálogo y pidió al PNV que se abra a este nuevo escenario. En su opinión, este partido se ha "movido algo" en sus posiciones, aunque aún de manera "insuficiente", informa Rafael Quirós.

Los socialistas confían en que estas reuniones bilaterales puedan sentar las bases para que finalmente se llegue a ese cónclave conjunto en el Parlamento que ellos habían propuesto y que el PP y el Gobierno llegaron a descalificar con dureza la semana pasada.

El portavoz de los populares, Rafael Hernando, lo calificó entonces de "una ocurrencia que no conduce a nada". Una vez que el ministro ha tomado la iniciativa de reunirse con los portavoces parlamentarios, aunque no sea en el Congreso, los dirigentes del PSOE creen que puede volver a tomar fuerza su iniciativa.

El PNV aceptó sin dudar la invitación y se comprometió a acudir a la cita. Los nacionalistas ya habían anunciado su disposición a debatir la semana pasada, cuando los socialistas propusieron el encuentro en sede parlamentaria. Ayer aprovecharon también para lanzar una pulla al PP: compararon su disposición a dialogar con Mayor con la negativa de Carlos Iturgáiz, líder del PP en Euskadi, a reunirse con el lehendakari, Juan José Ibarretxe.

Algo más duro se mostró el otro partido nacionalista que forma el Gobierno del País Vasco. La portavoz parlamentaria de Eusko Alkartasuna (EA), Begoña Lasagabaster, dijo que esta iniciativa "llega tarde", aunque anunció que acudirá a la cita con el argumento, también utilizado por el PNV, de que siempre ha "defendido la vía del diálogo". Lasagabaster mostró su confianza en que esta ronda sea útil para acercar las posiciones de todos los partidos y dijo que su formación aprovechará este encuentro para plantear la necesidad de "la defensa de los derechos humanos", así como la de hablar "de todo y con todos".

Izquierda Unida, que en las últimas semanas se había quejado amargamente de que el Gobierno no contara con ellos y se reuniera sólo con los socialistas para ofrecerles información en torno a la lucha antiterrorista, acogió con satisfacción la iniciativa de Mayor. Su portavoz en el Congreso, Felipe Alcaraz, confió, igual que los socialistas, en que esta ronda de consultas sea el "preludio" de una reunión conjunta en el Parlamento.

Ambigüedad del PNV
El portavoz del PP, Rafael Hernando, consideró "positiva" la nueva estrategia del Gobierno y confió en que el encuentro con el PNV sirva para que este partido "defina claramente cuál es su postura frente al terror" y salga de la "ambigüedad" en la que está instalado ahora. El objetivo de este tipo de reuniones, según Hernando, es conseguir "la unidad de los demócratas y el aislamiento social de los terroristas y de los violentos".

Otras formaciones, como Convergència i Unió, Esquerra Republicana de Catalunya o Coalición Canaria, también aplaudieron la iniciativa. CiU pidió al PP y al PNV que hagan "un esfuerzo por entenderse", mientras ERC anunció que le dirá a Mayor que él "es un obstáculo para la paz en el País Vasco".

Mayor Oreja abrirá su ronda de consultas con un nuevo encuentro con los socialistas. La fecha no está fijada, aunque lo más probable es que sea a mediados de la próxima semana. Las delegaciones de ambas partes serán, en principio, las mismas que ya se han reunido en dos ocasiones durante este verano: por el Gobierno, Mayor y Francisco Javier Zarzalejos, secretario de la Presidencia, y por el PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, Jesús Caldera, portavoz parlamentario y Nicolás Redondo, líder del PSE.

Emilio Guevara pide una rebelión ciudadana contra ETA y un cambio en la dirección del PNV
Se pregunta «por qué Arzallus no fue a Marquina a apoyar a su alcalde y a la rabia ciudadana»
El peneuvista Emilio Guevara expresó ayer, en un artículo publicado por el periódico «El Correo», la necesidad de cambio que encuentra en su formación política. Además, puso de manifiesto las discrepancias que tiene con la dirección de su partido y realizó un exhaustivo análisis de la situación política en la que se encuentra el País Vasco. En opinión de Guevara, «por el actual camino no vamos ni hacia la paz, ni hacia la construcción de una sociedad vasca democrática y próspera» por lo que cree que «es hora de que los verdaderos oprimidos de este pueblo nos rebelemos».
Redacción - Madrid .- La Razón   19  Agosto 2000

Por su interés reproducimos íntegramente el artículo de Emilio Guevara publicado ayer en el diario «El Correo»:
    «Hace veinte años el primer Parlamento vasco, que todavía carecía de sede propia, fue invadido cuando estaba reunido en el palacio de la Diputación Foral de Vizcaya, en una actuación profesionalmente lamentable de la Policía Nacional que se retiró después de haber “llevado” a los manifestantes de la empresa Nervacero al interior del edificio, y de no impedir después la entrada de una masa de líderes y de militantes radicales contrarios a la institución.

    Entonces no disponíamos todavía de una Ertzaintza a la que acudir. Pero existía un partido con la suficiente determinación y con la debida capacidad de liderazgo para resolver el problema. En efecto, en muy poco tiempo vimos que los alrededores de la Diputación se llenaban de coches con afiliados del PNV dispuestos a protegernos a todos los parlamentarios. Y para la medianoche era ya un gentío el que, movilizado por el PNV, estaba fuera para defender a los legítimos representantes de este pueblo. Cuando quienes habían tomado el Parlamento vieron lo que pasaba, decidieron marcharse ordenadamente y dispersarse. Después, ya de madrugada, cuando los parlamentarios salíamos del palacio foral, entre ovaciones de aquellos afiliados, sentí una emoción que no olvidaré mientras viva. Tuve la conciencia y el orgullo de pertenecer a un partido con los principios democráticos muy claros y con el coraje y la fuerza necesarios para defenderlos y hacerlos efectivos. Han pasado veinte años. Tenemos los medios personales y materiales para defender la democracia y hacer respetar los derechos de los ciudadanos vascos, gracias precisamente a ese Estatuto de autonomía que en aquella noche en la Diputación foral vizcaína empezábamos a desarrollar. Sin embargo, ahora las escenas son muy diferentes.

    Febrero de este año 2000. Fernando Buesa y Jorge Díez son asesinados en Vitoria. Algunos ciudadanos, con justificación o sin ella, pero de forma pacífica, se manifiestan ante Ajuria Enea y piden la dimisión de Ibarreche. El sábado siguiente acuden a Vitoria miles de afiliados del PNV con Arzallus a la cabeza y, con una parafernalia y unos modos inaceptables, montan una manifestación de apoyo a Ibarreche, hiriendo los sentimientos de la familia y de los compañeros y amigos, y de muchos vitorianos entre los que me cuento. 16 de agosto de este año 2000. Ayuntamiento de Marquina, con el salón de plenos copado por militantes de EH. El alcalde y los concejales de PNV y EA sólo utilizan su mayoría para impedir el nombramiento de Patxi Rementería como hijo predilecto de Marquina. Aceptan que la capilla ardiente se instale en el salón de plenos, que el municipio aporte la megafonía y los medios materiales para el homenaje al fallecido, y pedir a la Consejería de Interior que la Ertzaintza no aparezca ese día por Marquina. Luego el alcalde se escabulle por una puerta. Al conocer lo sucedido, el EBB del PNV se desmarca totalmente y lo achaca tanto a la presión y a las amenazas que han sufrido el alcalde y los concejales como a la creencia de que con ello se calmaría el clima de tensión. Cuando he leído todo esto, he sentido una pena y una preocupación grandes por mi partido y por su futuro. ¿Dónde estaban ayer Arzallus, Egibar y los miles de afiliados que en febrero vinieron a Vitoria a apoyar a Ibarreche y a protegerlo de unas simples peticiones de dimisión y de unos abucheos? ¿Por qué no fueron ayer a Marquina a respaldar no sólo a un alcalde y a unos concejales, a los que no se les puede exigir ninguna clase de heroísmo, sino también a una mayoría de ciudadanos que estarán viviendo la rabia y la desolación de quien se siente impotente y tiene que transigir con lo que en conciencia le repugna? Será muy difícil o hasta imposible evitar cualquier tipo de atentado pero, ¿somos también impotentes para, al menos, impedir la glorificación de quienes atentan contra los derechos de los ciudadanos de este pueblo? ¿Dónde están el orgullo, la fuerza, la determinación, la voluntad democrática y la fibra moral y ética del PNV y de EA? ¿Qué líderes tenemos que ni siquiera saben defenderse y defender, tanto a los suyos como al conjunto de la ciudadanía, hasta donde se pueda, con todos los medios que la democracia ha puesto en nuestras manos? No sé, cuando escribo estas líneas, si en las próximas horas se logrará reconducir la situación. Ojalá sea así. Pero incluso en ese supuesto lo ya sucedido es una prueba más a añadir a las que cada día de este verano de sangre, fuego y pólvora se vienen dando, de que el PNV necesita cambiar ya de dirección en todos los sentidos de la palabra.

    ¿Qué tiene que seguir sucediendo para que nuestros burukides se den cuenta de que es imposible construir un proyecto político nacional democrático con quienes homenajean como soldados y patriotas a los que se han alzado contra la voluntad popular y son auténticos enemigos de este pueblo? ¿Cómo se puede confiar en quienes demuestran un infinito e insuperable desprecio por los más elementales valores y principios de una sociedad democrática? ¿Vamos a ser capaces en el futuro de defender la opinión mayoritaria de los ciudadanos, cualquiera que sea ésta, cuando hoy una minoría nos atemoriza hasta el extremo de ceder a sus pretensiones por más aberrantes que sean? ¿En qué manos va a terminar el nacionalismo vasco si las cosas continúan por el camino que han emprendido, y se niegan a rectificar algunos dirigentes del PNV capaces de afirmar que les da más miedo España que Eta, que el PNV y HB se necesitan mutuamente o que no desean la derrota de Eta y de su entorno? ¿Qué clase de paz se puede conseguir sobre la base del desistimiento, del miedo y de la renuncia a la propia dignidad?

    Somos muchos, nacionalistas y no nacionalistas, los ciudadanos vascos que tenemos miedo, los que estamos hartos de ese miedo, los que no podemos soportar más ver a nuestro “lendakari” y a uno de nuestros diputados generales llorando, mientras unos glorifican y otros “entienden” a los que causan el miedo y el llanto. Ninguno de nosotros es un héroe ni puede en solitario luchar contra el crimen y contra la imposición. Pero unidos somos muchos, una inmensa mayoría, y tenemos la razón y la fuerza de nuestro lado. Es hora ya de que los verdaderos oprimidos de este pueblo nos rebelemos y exijamos a quienes nos gobiernan que, en nombre precisamente de este pueblo, demuestren su determinación de acabar con esta locura sanguinaria, con tanto fuego, muerte y dolor. Y si no lo entienden, o no son capaces de hacerlo, que se vayan a su casa y dejen su puesto a otros. Porque, querámoslo o no, por el actual camino no vamos ni hacia la paz, ni hacia la construcción de una sociedad vasca democrática y próspera».

Mosquera: "El que tenga miedo que abandone su cargo público"
Libertad Digital 19 Agosto 2000

El secretario general de Unidad Alavesa, Pablo Mosquera, reprobó la actitud del alcalde de Markina por transigir, a su juicio, a la voluntad de los ediles de EH. "Exijo que todo aquel que tenga miedo, y que no sea capaz de tragarse el miedo con dignidad y con responsabilidad, por favor que deje los cargos públicos, porque no son tiempos de facilitar la labor a los terroristas ni a los fascistas que están contra el Estado de Derecho", dijo Mosquera.

En este sentido, opinó que si los políticos "escenifican el miedo no podemos esperar que los que están un poco más abajo recuperen la capacidad para luchar por la libertad". Consideró que es "prácticamente imposible" con la ley en la mano quitar a un ayuntamiento su capacidad de decisión y añadió que "lo más preocupante es el Estado de opinión generalizado que se está produciendo en el resto de España hacia el País Vasco". "Nos empiezan a llegar noticias de que los españoles están dispuestos a hacer algo así como darnos la independencia a los ciudadanos vascos para que dejemos de ser un problema", lamentó. Ante estos hechos, consideró que la clase política debería tomar "buena nota" y caminar hacia "una solución".

En este sentido, consideró que, "en septiembre de lo que deberíamos hablar es de cómo apuntalar el sistema democrático en el País Vasco antes de que seamos una comunidad maldita". "La clave podría estar en un gobierno amplio de mayoría para apuntalar la democracia, sin la necesidad de convocar elecciones, para que cuanto antes recuperemos esos cimientos básicos de la democracia que hacen que la gente no tenga miedo y que sus dirigentes cumplan con su obligación".

La Justicia acepta el recurso del Gobierno y suspende el homenaje al etarra Rementería  
BILBAO / MADRID. Vp / ABC 19 Agosto 2000

La Sala de lo Contencioso- administrativo del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco acordó ayer suspender cautelarmente el acto de homenaje a Patxi Rementería en las instalaciones del Ayuntamiento de Marquina, en respuesta al recurso presentado por la mañana por la Delegación de Gobierno pidiendo la anulación del acuerdo municipal suscrito por PNV, EA y EH.

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco decidió ayer suspender cautelarmente la ejecución del acuerdo adoptado el pasado día 16 por el Ayuntamiento de Marquina de ceder el salón municipal de sesiones para instalar en él la capilla ardiente del miembro de ETA Patxi Rementería.

La Sala de lo Contencioso-administrativo del TJSPV admite en su resolución que por parte del Ayuntamiento de Marquina existe «exceso de competencia (...) en la medida en que el acuerdo plenario impugnado no se corresponde, en apariencia, con el ejercicio de ninguna de las competencias legalmente atribuidas a las Corporaciones Locales en materia de prestaciones funerarias».

RÁPIDA ACTUACIÓN
La resolución añade que, «de llevarse a cabo la inmediata ejecución del acuerdo municipal recurrido, el interés legítimo invocado por la defensa de la Administración del Estado se vería privado del efecto útil que pudiera depararle la futura sentencia», por lo que, ante la inminencia de las exequias del fallecido Patxi Rementería, se justifica «el supuesto de especial urgencia en la adopción de la medida cautelar de suspensión solicitada».

La misma situación de peligro para el interés legítimo apreciada por el Tribunal, señala el escrito, permite que la medida cautelar de suspensión de ejecución del acuerdo municipal recurrido se haya realizado «inaudita parte» —esto es, sin oír a la parte que representaría los intereses del Ayuntamiento de Marquina—, pero se convoca a las partes a una comparecencia que se celebrará en la Sala de Audiencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco el próximo lunes, día 21.

La resolución judicial concluye diciendo en el auto, contra el que no cabe recurso alguno, que se notifique la decisión al Ayuntamiento de Marquina «para el cumplimiento de la medida cautelar acordada» y de la convocatoria del próximo lunes.

La respuesta del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, en forma de suspensión cautelar del acto-homenaje a Patxi Rementería, se produjo apenas unas horas después de que la Delegación del Gobierno en el País Vasco presentara ante este tribunal el recurso correspondiente en la Sala de lo Contencioso-administrativo. La solicitud del Gobierno se argumentaba sobre una presunta violación del artículo 66 de la Ley de Bases del Régimen Local, que hace referencia a la «extralimitación competencial».

Esta actuación de la Delegación de Gobierno en la Comunidad vasca fue respaldada públicamente por el vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, quien aseguró que se «identifica plenamente» con ella por considerar una «obligación democrática» intentar impedir que se instale la capilla ardiente de un presunto etarra en este Consistorio.

Por su parte, el portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, aseguró ayer tarde que «el Ejecutivo no tiene competencias para anular la decisión municipal, algo que solo puede hacer el propio Ayuntamiento».

No obstante, según explicó ayer el presidente de la Asociación Profesional de Magistrados, Martínez Vares, la Ley de Bases de Régimen Local regula distintos procedimientos para que tanto las autoridades de las Comunidades Autónomas, como el Gobierno, puedan impugnar o suspender los acuerdos con las corporaciones locales si infringen el ordenamiento jurídico o atentan contra los intereses de España.

APOYO DEL PSOE A LA FISCALÍA
Paralelamente, la Fiscalía de la Audiencia Nacional abrió ayer diligencias informativas para determinar si la decisión del pleno del Ayuntamiento de Marquina constituyó o no un delito. En este sentido, el Ministerio Público solicitó al Consistorio de esta localidad vizcaína el texto del acuerdo adoptado el pasado miércoles y las identidades de los firmantes del mismo.

Si la Fiscalía lo considera oportuno, las diligencias podrían finalizar con la presentación de una querella. Entre los posibles delitos que se barajan se encuentran los de apología del terrorismo, colaboración con banda armada y amenazas o coacciones terroristas.

Esta línea de actuación de la Fiscalía fue apoyada «políticamente» por el PSOE, que a través del portavoz de Justicia del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados, Juan Fernando López Aguilar, consideró sin embargo que «es muy improbable» que las actuaciones tengan una condena, ya que la ley penal -dijo- «es limitada en estos supuestos». En cualquier caso, el dirigente socialista apostó por «agotar esta vía para arrinconar a los terroristas».

Encarcelados los tres detenidos por quemar autobuses en San Sebastián  
Madrid, ABC 19 Agosto 2000

El juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo ordenó ayer prisión incondicional para los tres jóvenes detenidos en la madrugada del pasado miércoles en San Sebastián acusados de diversos actos de violencia callejera, entre ellos la quema de dos autobuses urbanos, informaron fuentes jurídicas.

Los tres jóvenes, identificados como Txomin D.A., Arkaitz B. y Andoni Z. y naturales de la localidad vizcaína de Elorrio, fueron acusados de los delitos de estragos y daños terroristas y de lesiones, ya que el conductor de uno de los autobuses atacados fue agredido y resultó con fractura del tabique nasal.

Las fuentes consultadas explicaron que el juez aplicó el artículo 577 del Código Penal, referido a quienes, «sin pertenecer a banda armada, organización o grupo terrorista, y con la finalidad de subvertir el orden constitucional o de alterar gravemente la paz pública», cometan delitos entre los que están incluidos los de estragos e incendios.

Los hechos ocurrieron el miércoles en San Sebastián, cuando un grupo de proetarras prendió barricadas, quemó un cajero automático del Banco Guipuzcoano y varios contenedores y atacó dos autobuses.

LÍDER DE HB EN PRISIÓN
Por otro lado, Eneko Z.A., de 21 años, uno de los jóvenes que ingresó el jueves en prisión acusado de intentar atentar contra un cajero automático en Pamplona, es el coordinador de Herri Batasuna en la localidad navarra de Vera de Bidasoa, según informó ayer la Policía.

El juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo ordenó hace dos días prisión incondicional para Eneko Z.A. y su primo Xabier R.A., que fueron detenidos en Pamplona el pasado lunes cuando supuestamente iban a atentar contra la entidad bancaria Caja Rural de Navarra en la calle Fuente del Hierro de Pamplona.

El juez, quien ordenó su ingreso en Alcalá Meco, les imputó un delito de terrorismo y otro de atentado contra un agente de la autoridad al que presuntamente agredieron cuando fueron sorprendidos preparando la bomba.

Además, el juez acusó a los dos jóvenes de un delito de tenencia de explosivos y aparatos incendiarios, que les fueron incautados cuando se produjo la detención.

En el domicilio de Eneko Z.A. fueron encontrados varios listados de acciones de violencia callejera en las que pudiera haber tenido alguna participación.

La Universidad vasca exige el fin del nazismo proetarra  
BILBAO. Vasco Press ABC  19 Agosto 2000

El rector de la Universidad del País Vasco (UPV), Manuel Montero, manifestó ayer que el paquete bomba colocado el pasado martes en el domicilio del profesor Mikel Azurmendi, y que pudo ser desactivado por la Ertzaintza, supone un atentado «fascista» contra toda la comunidad universitaria y contra «lo que es la esencia de la Universidad que es la libertad de expresión».

El rector de la Universidad del País Vasco insistió en que el ataque contra Azurmendi, que ha decidido abandonar el País Vasco, fue «claramente un atentado fascista que quiere imponer el pensamiento único». Montero señaló que las amenazas a diversos miembros de la comunidad universitaria no son una novedad, pero que el hecho de que en esta ocasión se haya producido un intento de atentado «es lo que realmente nos resulta preocupante».

Sin embargo, el rector de la UPV quiso dejar claro que esta situación no sólo la padece la Universidad sino que es un proceso paralelo a lo que está ocurriendo en el conjunto de la sociedad. En este sentido, afirmó que los «fascistas» están «amenazando a toda la sociedad, a todos los demócratas. Yo creo que en esto la Universidad no constituye un caso en particular. La singularidad consistiría en que estas prácticas en la Universidad atentan contra algo que es fundamental y privativo de la Universidad» que es la libertad de expresión.

Manuel Montero añadió en otro momento que lo mejor que puede hacer la Universidad, además de condenar estos hechos y oponerse enérgicamente, es seguir cumpliendo su función, «la función de una institución cuya propia esencia se basa en la libertad de expresión. Yo creo que esa es la clave. La gran aportación de la UPV al País Vasco tiene que ser seguir cumpliendo su función».

El rector de la UPV consideró que se debe de reclamar a los partidos políticos democráticos «que hagan el esfuerzo de dejarse de dimes y diretes y que articulen una oposición neta a lo que son las prácticas fascistas».

ARTETA, SALIDA HABITUAL
El profesor Aurelio Arteta que es catedrático de la Universidad del País Vasco, puntualizó ayer que él se desplazará un cuatrimestre a una universidad de EE. UU., una práctica habitual en los docentes universitarios españoles y que, por lo tanto, su caso no es igual al del profesor Azurmendi, que se va un año a los Estados Unidos tras sufrir el acoso de los proetarras.

Alemania se rebela contra el resurgir del nazismo
Los medios de comunicación se unen al canciller Gerhard Schröder y emprenden una campaña en Internet para luchar contra el radicalismo de extrema derecha, fortalecido en los últimos meses
La ola de incidentes racistas a manos de jóvenes neonazis durante el verano ha sacudido las conciencias de los alemanes, que se han movilizado en masa contra la ultraderecha
Redacción - Madrid.- La Razón   19 Agosto 2000

La intención del ultraderechista Partido Nacionaldemocrático Alemán (NPD) de convocar hoy una concentración para conmemorar el aniversario de la muerte del lugarteniente de Adolf Hitler, Rudolf Hess, ha sido la gota que ha colmado el vaso, ya que durante todo el verano se han sucedido numerosos incidentes de posible motivación xenófoba protagonizados por jóvenes neonazis.

    A pesar de que el Tribunal Administrativo de Berlín ha prohibido esta concentración, los seguidores del NPD protagonizaron amagos de desfile en honor de Hess por toda Alemania, especialmente en el Este del país, antigua territorio germano-oriental.

    Ante el fortalecimiento de los neonazis y cabezas rapadas y el envalentonamiento de los radicales aglutinados en torno al NPD, los medio de comunicación más importantes de Alemania han decidido tomar partido y emprender su propia lucha contra el radicalismo de extrema derecha.

    El medio elegido por diarios tan prestigiosos como el Sûddeutsche Zeitung o el Die Welt ha sido Internet. Junto a la televisión ZDF, estos periódicos han sido los impulsores del lanzamiento de un proyecto cibernético, que bajo el nombre de «Netzgegenrechts.de» (red contra la derecha), pretende combatir la oleada de acciones de carácter xenófobo y racista que, con una violencia inusitada, está asolando Alemania durante los meses de verano.

    La web lanzada por los medio de comunicación germanos contiene ensayos, reportajes y artículos de periodistas de todo el país, con los que se intenta explicar el trasfondo y las causas últimas de la recientes manifestaciones ultraderechistas. A través de esta página, el usuario puede también acceder a otras muchas direcciones de Internet que anuncian distintas iniciativas puestas en marcha contra las ideologías xenófobas y racistas.

    Las manifestaciones y actos violentos derivados de estas ideologías neonazis han alcanzado unos niveles tan elevados que, incluso, el canciller Gerhard Schroeder aseguró ayer que el estado «no puede dejarse amedrentar por un par de cabezas rapadas enloquecidas». Sin embargo, el canciller agregó que en la lucha contra la ultraderecha toda la sociedad debe poner algo de su parte y subrayó la importancia de la educación en esta tarea.

    «Tiene sentido recordar insistentemente que la xenofobia es algo inmoral», aseguró el canciller. Además, Schroeder dijo que los incidentes de tipo xenófobo dañaban la imagen de Alemania. El discurso de Schroeder se ve reforzado por el trabajo de evaluación que llevan a cabo los responsables de Interior del Gobierno central y de los estados federales sobre la posibilidad de ilegalizar el NPD, uno de los grupos aglutinantes de los neonazis y cabezas rapadas más violentos de Alemania. Como medida de protección esta fuerza ultraderechista anunció ayer que renuncia a toda convocatoria de manifestación.    

El alcalde de Auschwitz autoriza una discoteca en el campo de exterminio
La decisión adoptada por el Ayuntamiento de Auschwitz de autorizar la instalación de una discoteca en uno de los talleres del campo de concentración en los que trabajaron y murieron más de un millón y medio de prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial ha causado una fuerte polémica en Polonia. El edificio fue, concretamente, un taller de teñido de cueros en el que trabajaban prisioneros usados como mano de obra esclava y también un depósito donde se clasificaban los bienes que les robaban y se empaquetaba el pelo de los condenados a las cámaras de gas. La autorización fue repudiada enérgicamente por gran número de organizaciones internacionales, pero no es la primera vez que un proyecto de construcción despierta la polémica alrededor del campo de concentración. En los últimos años se han erigido un aparcamiento, un monumento católico y un pequeño convento, mientras que un supermercado no pasó de proyecto. El alcalde, Adam Bilski, considera que la polémica «no tiene sentido» porque el edificio está alejado del centro del campo y porque, en su opinión, «no va a impedir el recogimiento de los que visiten Auschwitz». «La memoria de los muertos no puede interferir en los proyectos de una ciudad de 50.000 habitantes», añadió.

 

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