AGLI

Recortes de Prensa     Domingo 20  Agosto   2000
#Pasarela
Alfonso USSÍA ABC  20 Agosto 2000  

#Marquina y el mal absoluto
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC  20 Agosto 2000

#Homenajeando a Joxe Patxi
PEDRO J. RAMIREZ El Mundo  20 Agosto 2000

#Antiterrorismo
Ramón PI ABC  20 Agosto 2000

#La buena noticia del diálogo
M. MARTÍN FERRAND ABC  20 Agosto 2000

#El miedo peligroso
ANTONIO GALA El Mundo  20 Agosto 2000

#Hernani: EH lleva el disparate a sus últimas consecuencias
Impresiones  El Mundo  20 Agosto 2000

#Más miedo que alma
AURELIO ARTETA El País 20 Agosto 2000

#El bochorno que no cesa
Editorial La Razón 20 Agosto 2000 

#Balance
Enrique CURIEL La Razón 20 Agosto 2000 

#Nota del Editor: La sinrazón
20 Agosto 2000 

#La Ertzaintza desarticula el 'comando Araba' y detiene a tres etarras
PEDRO GOROSPE, Vitoria El País 20 Agosto 2000 

#ETA mata a dos guardias civiles con una bomba lapa en Sallent de Gállego
AGENCIAS El Mundo 20 Agosto 2000 

#El Ayuntamiento de Hernani repite el bochorno de Marquina y nombra hijo predilecto al etarra Ruiz
Redacción - Bilbao / San Sebastián .- La Razón  20 Agosto 2000 

#Los proetarras atacan la vivienda de un dirigente nacionalista de Bermeo
BILBAO. Vasco Press ABC  20 Agosto 2000 

#Queman una entidad bancaria en Pamplona
El Mundo  20 Agosto 2000 

#José Luis Requero: «Lo fundamental es que el terrorista etarra le tenga miedo a la cárcel»
F. Velasco.- La Razón   20 Agosto 2000 

#CiU: un incierto futuro
Editorial ABC  20 Agosto 2000

#La pugna entre Mas y Duran para suceder a Pujol lleva a CiU a la crisis más grave de su historia
BARCELONA. María Antonia Prieto ABC   20 Agosto 2000

#OTRA VEZ EL RACISMO EN ALEMANIA
Editorial El Mundo    20 Agosto 2000

#"Si Brasil tuviera maestros, el español sería lengua obligatoria"
JUAN ARIAS, Río de Janeiro El País  20 Agosto 2000

Pasarela
Por Alfonso USSÍA ABC  20 Agosto 2000

Nada me han impresionado las imágenes de la llegada a Derio del féretro que contenía los restos mortales del frustrado asesino etarra Urko Guerricagoitia. La parafernalia etarra no cambia, y su escenografía fúnebre tiene mucho de nacionalsindicalista. Hileras de jóvenes con ikurriñas de serie, puños en alto y esfuerzo de griterío. Pero sí me ha llamado la atención la cutre indumentaria de los portadores del ataúd. Sandalias, pantalones cortos y camisetas perfectamente estudiadas desde el esnobismo de lo marginal. Estos cretinos se estudian más los peplos que Gunilla von Bismark las túnicas marbellíes. Para mí, que depositado el féretro en el cementerio de Derio, se marcharon de excursión con tortillada y fuego de campamento. Había una chica, con el bolso en bandolera y aspecto de sobacos cantarines, y entre la multitud, al fondo, adelantándose al revuelo dirigido de las «ikurriñas» —me sustento en las fotografías publicadas por ABC—, aparece la gorda de siempre con el puño alzado. Estalinistas de «camping». Sólo se echaba de menos la nevera portátil.

Estos cachorros del terror ignoran su calidad de modelos de pasarela. Visten ropa de diseño marginal, que en muchas ocasiones es más cara que la de Vittorio y Luchino o la de Javier Larrainzar. Hasta la falta de aseo está estudiada y medida. Para ser «abertzale» es imprescindible oler mal. El día que se bañan no salen de sus casas por temor a ser acusados de reaccionarios por sus compañeros de manada. Las modas son epidemias inducidas, y estos chicos no han superado las influencias del capitalismo colateral. En la moda, el capitalismo colateral se desarrolla en los mercadillos. Comparen las imágenes del entierro de un etarra de hace veinte años con las de ahora. Dos décadas atrás la moda marginal-revolucionaria exigía las camisas a cuadros, los pantalones vaqueros y las zapatillas de deporte. Ahora privan las camisetas con mensaje pectoral y lumbar, los pantalones cortos —los «shorts» de toda la vida en la Inglaterra colonial—, y las sandalias con los dedos fuera, muy dolorosas cuando los adoquines no están perfectamente encajados en una misma altura. Un adoquín mínimamente levantado, procura un tropezón con choque frontal del dedo gordo contra su borde que hace ver las estrellas al marginal más templado. Igual pasa con los peinados que con los vestidos. Hace veinte años, eran fundamentales las greñas y las melenas grasientas, en tanto que ahora lo que manda es el pelo arreglado, cortado al uno, y en el caso de las chicas, apurado a lo macho. Pero en nada se diferencian —excepto en su afán sanguinario— estos modelitos de la marginación revolucionaria con las chicas y chicos que pasean los nuevos diseños por la pasarela Cibeles o la Gaudí. El negocio es el mismo y la moda impera.

Reparen en Otegui y Permach. Se hablan por la mañana para no coincidir. La única diferencia es que Otegui gasta vaqueros «Levis» y Permach «Lois». Como Permach representa el ámbito doctrinal que establece su distancia sobre la masa, los lóbulos de sus orejas no conocen la monada del pendiente. Otegui, que debe procurar la cercanía y la plena identificación con la muchedumbre consumidora de la moda marginal, se adorna con una perlita el lóbulo de la oreja izquierda, y quizá —no puedo asegurarlo— haya prestado su ombligo a un «piercing» anillero. Pero nada es natural, ni improvisado. Los hay tan idiotas que se han tatuado con carácter definitivo el «presoak kalera» en el pecho o entre el tetamen. Cuando pasen los años, y los «presoak» estén en la puñetera «kalera» —es de esperar que tras cumplir íntegramente sus condenas—, no van a saber qué hacer con sus tatuajes, que cansa más un tatuaje permanente que una ascensión al monte Gorbea llevando la nevera portátil.

Vanidad y sólo vanidad. Por esta inclinación a la coquetería marginal, nada gusta más a los batasunos y herritarroques que el entierro de un militante. Se trata de sus pasarelas particulares, y combinan magistralmente su cutrez meditada con maestría de profesionales de la moda. Se distinguen de los jóvenes burgueses en que los últimos se hacen agujeros en los vaqueros, mientras que los marginales-revolucionarios no se atreven, porque al llegar a casa «amatxo» les da una tunda de «letxes». Pasarela «abertzale».

Marquina y el mal absoluto
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC  20 Agosto 2000

«No soy un héroe», dijo el alcalde de Marquina para explicar su conformidad con el homenaje al terrorista Rementería en el salón de actos del Ayuntamiento. Aceptaba así, de forma paladina, que él no puede oponerse sin riesgo grave a la voluntad de ETA. Porque quien manda aquí y en todo el País Vasco, es ETA. Arzalluz ha explicado el comportamiento del PNV local como el mejor modo de aminorar las tensiones y procurar un poco de paz.

El sistema que funciona en el País Vasco no es un proyecto de régimen totalitario, es una realidad totalitaria. No hace falta que el lendakari sea un etarra para que las connivencias y los compromisos personales y estructurales funcionen de acuerdo con el proyecto diseñado por HB/ETA.

Todo lo que está sucediendo en las provincias del Norte es lo que Hannah Arendt vio con extraordinaria finura en «Los orígenes del totalitarismo» cuando señala como una característica de éste la de ponernos frente a la creación de lo «a-sensato», ante la desaparición del sentido de la Historia, ante la aparición de una serie de tendencias del ser humano que nunca habrían podido ser imaginadas, concretamente la insensibilidad ante el crimen, y que ponen de manifiesto la existencia de «el mal absoluto» o «lo monstruoso», como prefirió llamarlo Castoriadis.

El País Vasco está siendo dominado por seres ¿humanos? entregados a una tarea histórica sin sentido empedrada de crímenes horrorosos de los que no se tiene conciencia. Es el lado Goulag y Auschwitz de nuestra condición. En vano algunos relativistas de la Historia tratarán de comparar estos comportamientos a los que han tenido personas y movimientos considerados primero terroristas y después liberadores: lo mismo da palestinos que israelíes. No caen en la cuenta de que cuenta la causa y la de los nacionalistas vascos no tiene redención, no es «la batalla de Argel».

Pero lo más inquietante no es sólo el comportamiento monstruoso del mundo etarra que ahora organiza un homenaje a alguien que ha muerto en plena preparación de un crimen sino a todo el mundo que acepta esta sinrazón, esta inversión de la moral. La complicidad con el mal absoluto de una ciudadanía tan amplia como las clientelas del PNV y EA y tantos tontos útiles fuera del País Vasco viene de la participación en las mismas motivaciones que explican aquél: la codicia, la envidia, el resentimiento, el odio, la inseguridad. Personalmente creo en la importancia del miedo como factor. «No soy un héroe», dice el alcalde de Marquina, pero a buen seguro su militancia en el PNV le lleva a compartir razones últimas de los etarras aun cuando no esté preparado para la asunción del «mal absoluto».

El Goulag y Auschwitz no necesitaban más verdugos que los precisos y las organizaciones partidarias eran una elite o vanguardia. Lo que hizo posible aquel mal absoluto fue la masa de los honrados ciudadanos que se resistían a identificar los gemidos de las víctimas y que achacaban a chamusquina vulgar el olor que salía de los campos de exterminio.

Nos cuenta el profesor Azurmendi, víctima de la limpieza étnica, mientras prepara las maletas para el exilio, que a él se le rebelaban los alumnos cuando criticaba la ausencia de libertades en la sociedad vasca. La existencia de ese alumnado es la prueba de la instalación del mal absoluto en las conciencias de miles de vascos. Desgraciadamente el eslogan «Vascos sí, ETA no» implicaba una división excesivamente generosa, poco rigurosa sociológica y políticamente. Son demasiados los vascos que han perdido el sentido del bien y del mal y prefieren no enfrentarse a ETA porque participan de algún modo de la sed de mal de ésta y porque están penetrados de esa nefasta creencia que consiste en que ceder a las exigencias de los más radicales es una forma de garantizar un mínimo de paz cuando, en realidad, es el mejor modo de cultivar el «mal absoluto».

Homenajeando a Joxe Patxi
PEDRO J. RAMIREZ El Mundo  20 Agosto 2000

Si mi pluma valiera tu pistola de capitán glosaría las mejores últimas palabras para un patriota: «Si te dicen que caí, me fui al puesto que tengo allí» y sólo añadiría, ante tu hacha victoriosa que traerá prendidas cinco rosas -las serpientes de tu haz-, que aquí se queda la clara, la entrañable transparencia de tu querida presencia, comandante Joxe Patxi.

Mira que cruzarse el celo del Tribunal Superior del País Vasco ante la falta de «competencias funerarias» municipales... De haber dependido del PNV y de su sidecar de EA no habría sido necesaria ninguna aportación de fuera del país para que el acto hubiera sido un éxito completo. Cuando el reloj de la iglesia del pueblo marcara la hora establecida, los vecinos de Markina se habrían dirigido al salón de plenos del Ayuntamiento y, ante el ataúd que contendría la costilla astillada, la mano amputada y la víscera en forma de corazón llovidas sobre el barrio de Bolueta, hubieran escuchado a los líderes de EH glosar las virtudes cívicas de este Rementería que como jefe del comando Bizkaia contribuyó a la democracia cargándose al menos a cinco demócratas, incluido algún cargo electo.

Qué mejor sitio que la casa del pueblo para honrar a los asesinos de alcaldes y concejales. Máxime cuando, como en el caso de Markina, el salón de plenos incluye una gran inscripción en euskera que traducida significa que «las grandes obras se construyen piedra por piedra con esfuerzo». Ya se sabe: golpe a golpe, verso a verso, piedra a piedra, bomba a bomba.

Luego, cuando el féretro hubiera sido ya despedido por dantzaris y txistularis con su correspondiente aurresku de honor, y puesto que, según el dazibao hagiográfico desplegado hace unos días, el finado era un «parranda zalea», la parroquia se habría diseminado por los bares del pueblo chiquiteando y poteando en su memoria. Incluso los más tardíos en regresar a casa hubieran tenido una explicación irrebatible al colgar la boina: «Ya ves, homenajeando a Joxe Patxi...»

Como el alcalde Kareaga, una buena parte optaría por secundar a los más activos para «preservar la paz», es decir, para estimular la guerra de los tiros en la nuca, las lapas bajo el vehículo y los coches atiborrados de amosal que destripan familias para regocijo de la herriko taberna. Pero el doble lenguaje en el que tanto se esmeran ahora Arzalluz y los suyos -«la mentira es la verdad»- no lo inventó Orwell de la nada. Como tampoco la metáfora de la ciudad cuyos habitantes se van transformando dócilmente en rinocerontes surgió en el vacío de la campana neumática de la mente de Ionesco. Uno y otro tomaron buenos apuntes del natural en el paroxismo totalitario de la Alemania nazi y en ella están también los antecedentes de la conducta inicua y vomitiva del nacionalismo vasco que, mientras se pretende moderado, presta cobijo y amparo a las expresiones más brutales que emanan de su propio tronco.

Arzalluz, Egibar y la maruja de EA que llevan en el transportín son el trasunto de los Hindenburg, Papen y demás jerifaltes de la derecha alemana tradicionalista y reaccionaria que, ansiosos de moldear un nuevo orden, transigieron con la kale borroka de los camisas pardas, creyendo ilusamente que cuando la fiera hubiera servido a sus propósitos sería sencillo ponerla a buen recaudo. Ocurrió a la inversa y los que no fueron exterminados marcaron muy pronto el paso de la oca en los rallies de Nuremberg.

Todavía no hemos llegado a esa fase. Antes de que el TSJPV les resolviera el problema, los nacionalistas exhibían como mérito que en Markina se opusieron a que el comandante Joxe Patxi fuera declarado hijo predilecto de la villa. También es indiscutible -añadiría yo- que ninguno de ellos propuso el cambio de denominación del lugar: teniendo en cuenta que una de las pedanías del municipio se llama La Puebla de Bolívar, pues desde ahí emigraron los ancestros de don Simón, nada tan abertzale como plantear que en adelante todos los caminos de Euskalherria nos dirijan a Markina de los Libertadores.

Justo es reconocer que la vis provocadora de PNV y EA se ha arrugado últimamente con la sangre derramada. Pero como el propio Kareaga ha dicho, y todo un coro de urkullus no ceja de repetir, ellos tampoco son «héroes». O lo que es lo mismo, tampoco están dispuestos a convertirse antes de tiempo en tumbas. Pues bien, este es el triple re mayor del discurso nacionalista: repulsivo, repugnante, repelente.

Es repulsivo que se admita públicamente estar cediendo a la coacción de los pinches de cocina de los matarifes, que se pretenda compatibilizar tal vileza con el mantenimiento de un cargo público e incluso que se sugiera que ésa es la vía de la armonía ciudadana.

Es repugnante que sensu contrario se atribuya, nada subliminalmente, una insensata disposición al heroísmo a quienes fueron capaces de mantener su dignidad como seres humanos y representantes electos. Como si Gregorio Ordóñez, Miguel Angel Blanco, Fernando Buesa o Juan María Jáuregui no hubieran buscado otra cosa en la vida sino ascender por los peldaños de las vejaciones e incomodidades sin cuento hasta el altar del martirio. Sólo les queda presentar sus asesinatos como la culminación del anhelo natural de su fundamentalismo españolista.

Es, por último, repelente hasta la náusea que la cobarde necesidad de cohabitar la casa de Sabino con los destripafamilias del comandante Joxe Patxi pretenda ir acompañada de la farisaica virtud de la equidistancia. Arzalluz dijo literalmente el jueves que «ni el señor Rementería ni ningún otro, salvo que hubiera sido miembro del Ayuntamiento como el señor Pedrosa», tenía derecho a una capilla ardiente en el salón de plenos. O sea que si el «señor Rementería», además de asesino hubiera sido concejal, nada debería habérsele negado, porque las honras al «señor Pedrosa» -de nuevo la infame equiparación entre víctima y verdugo- no iban dirigidas al asesinado sino al edil.

Los juicios salomónicos de Arzalluz siempre terminan tronchando la frágil criatura de la libertad y los derechos humanos de aquella parte de los vascos que no suda como él. ¿Por qué en vez de recurrir en la campa nuestra de cada día a las bobadas de aldea sobre la ofensiva mediática del Gobierno no rebate esta descalificación moral convocando, organizando y presidiendo este domingo un homenaje a Juan María Jáuregui en Tolosa y el próximo otro a José Luis López de Lacalle en Andoain? Muy sencillo: porque el Pacto de Lizarra ha quedado «invalidado», pero «sus principios siguen siendo válidos». Así de claro: ahora me veis, luego no me veréis, pero después me volveréis a ver.

A este mesías no le sigue nadie por lo bien que se explica, sino por la voz de trueno con la que transporta algunas fantasías, primero inoculadas en un concreto meandro de la historia en el imaginario colectivo y ahora cotidianamente cultivadas desde un poder autonómico al que formalmente se le hacen ascos, mientras se exprimen sus competencias y recursos sin cuento. Es lógico que Arzalluz haya respaldado el acoquinamiento táctico del alcalde de Markina. ¿No les trasladasteis vosotros, oh burukide de burukides, el pésame oficial del partido a las familias?, habría podido espetarle en caso contrario Kareaga.

El mero hecho de que tanto el de Markina como los demás alcaldes y cargos peneuvistas se enteraran por el portavoz de EH, el etarra de paisano Arnaldo Otegi, de esa iniciativa de su partido (Sigue en página 4)

ya tiene un enorme significado político. ¿Cuál fue el sentido de la condolencia que los padres del comandante Joxe Patxi recibieron desde Sabin Etxea? ¿Lamentar que su hijo les hubiera salido tan criminal, sanguinario y desalmado como para que el destino hubiera terminado aplicándole el principio de que quien con bomba mata, con bomba muere? ¿O deplorar que ese mismo azar no hubiera mantenido indemne el mecanismo de ignición hasta que una vez concluido el trayecto de transporte del explosivo la ruleta rusa se hubiera puesto a girar delante del vehículo o la vivienda de otro ser humano, que a lo mejorde vasco no tenía ni siquiera el nombre?

Claro que un pésame es un pésame y punto. Claro que el PNV, como todos los obispos de las diócesis vascas, ha dado pruebas de sentir -y eventualmente condenar- todas las muertes, pero la ineludible pregunta de quién le ha inculcado el suficiente grado de estupidez a un muchacho como para llevarle a empuñar el hierro y dedicarse a descerrajar las sienes de sus semejantes en pro de un mito con tan escaso fundamento en el pasado como nula viabilidad en el futuro, debe sentar en el banquillo de los acusados tal vez al púlpito, pero sin ninguna duda a la escuela. Si no hubiera ningún otro, la revisión de los planes de estudios de las ikastolas y de los perfiles de quienes los imparten sería motivo suficiente para anhelar un gobierno no nacionalista en Euskadi.

Esa es la senda democrática que antes o después logrará abrirse camino, puesto que Arzalluz bloquea cualquier otra opción. La semana pasada Anasagasti, lógicamente compungido por la desagradable escena que le había tocado presenciar a su amatxo cuando viajaba en autobús, le puso el balón en el área, pero él se lo quitó de enmedio con un par de quiebros bizantinos y lo lanzó como siempre a la grada de la gramática parda.

Este es -todavía- el PNV que hay, aunque es cierto que la postura oficial pierde apoyos por momentos y la voz del viejo terrible ya no suena con la claridad y nitidez de antaño. Un timbre trémulo acompaña de tanto en tanto el reconocimiento de que su partido, y él en primer lugar, afrontan una etapa de «incertidumbre». Por muy fanático que sea no está aún lo suficientemente loco como para no darse cuenta de que cuando se escriba la historia, nada podrá borrar ni la vergüenza de las mentiras selladas con tinta en el Pacto de Lizarra, ni el oprobio de las verdades escritas con sangre que ha traído como secuelas. ¡Arzalluz y la «incertidumbre»! Dicen que el presidente Hindenburg, que también iba para padre de la patria y al que su hijo terminó enfangando con los nazis, se murió con la duda de si su entrega de la República de Weimar a Hitler le haría ser recordado como un monstruo o como un imbécil. Pero ambas cosas no son incompatibles.
pedroj.ramirez@elmundo.es

Antiterrorismo
Por Ramón PI ABC  20 Agosto 2000

DOS noticias relativas a la situación vasca y la lucha antiterrorista llegaron ayer a las portadas de los periódicos españoles: una es la decisión del Tribunal Superior de Justicia de aquella Comunidad Autónoma de suspender cautelarmente el previsto homenaje en el Ayuntamiento de Marquina al terrorista Patxi Rementería (que murió destrozado por su propia bomba); la otra es la iniciativa del Gobierno de abrir una ronda de conversaciones con los partidos políticos (entre ellos, el PNV) para luchar contra el terrorismo. El País y La Vanguardia prefieren destacar en sus portadas lo segundo, mientras que ABC, Diario 16 y El Mundo se inclinan por lo primero. Esto da una pista acerca de lo que cada cual considera más importante, o más urgente.

Pero además de estas dos, hubo otras noticias relacionadas con la situación vasca: «“Txillardegi” exige a ETA que reedite la tregua» (El Mundo); (este seudónimo es el de José Luis Álvarez Emparantza, uno de los fundadores de ETA que hoy aparece como escritor). «Los batasunos celebrarán bajo “cualquier circunstancia” los homenajes a los terroristas muertos en Bilbao» (ABC). «Los críticos del PNV piden el relevo de Arzalluz y Egibar por no plantar cara a los proetarras» (La Vanguardia). «Las policías francesa y española reactivan el control de fronteras» (El País). Son noticias que aparecen en todos los periódicos, así como fotografías del entierro, en Derio, de Urko Gerrikagoitia, uno de los terroristas reventados por su propia bomba: un entierro con «ikurriñas» alineadas, féretro llevado a hombros, una gran pancarta con el emblema de ETA. Podría decirse que fue un entierro solemne, si no fuera porque algunos portadores del ataúd andaban con sandalias y pantaloncillos cortos de esos llenos de bolsillos. Esta exhibición había sido prohibida por el Gobierno vasco, pero ya se ve el caso que los amigos de ETA hacen al Gobierno vasco, y también se ve cómo el Gobierno vasco, en estas cosas, se hace respetar.

Los editoriales comentan las dos noticias principales, con unánime satisfacción, aunque con matices. He aquí una selección de estos últimos:

«Siempre hemos sostenido que conviene no confundir las posiciones de partido con las institucionales. El PP puede seguir declarándose incompatible con la actual política del PNV, pero el Ejecutivo -que no representa al PP, sino a todos los ciudadanos- debe contar con la existencia de un partido que es el más votado en el País Vasco (...) Convendría, en todo caso, que (la decisión de Mayor Oreja) no ayudara a crear falsas expectativas. El PNV debe recorrer todavía un largo trecho (...) (En cuanto al homenaje de Marquina) el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha intervenido con elogiable rapidez, suspendiendo cautelarmente la resolución, pero el problema político subsiste» (El Mundo, «El Gobierno apuesta por el consenso antiterrorista»).

«Frente al terrorismo no hay otra vía que la resistencia inteligente, cada cual cumpliendo con su deber: jueces, políticos, policías. Es lo que ayer hicieron diversas instancias con responsabilidad en este campo (...) La convocatoria del ministro Mayor Oreja (...) supone una rectificación inteligente de la actitud seguida hasta ahora por Interior (...) Es cierto que el PNV todavía no se ha salido de Lizarra, (...) (pero) el PNV es un partido de tradición democrática que ha dado un paso equivocado (...) Mientras no rompa definitivamente con Lizarra será difícil avanzar en acuerdos, pero hoy se favorece más una evolución en ese sentido desde el diálogo que desde el aislamiento» (El País, «Firmeza y diálogo no son incompatibles»).

«La iniciativa del ministro del Interior (...) es el primer síntoma del viraje que la opinión pública esperaba desde hace meses (...) La declaración de que el pacto de Estella está invalidado, efectuada recientemente por Xavier Arzalluz, no fue la rectificación exigida por el Gobierno, pero tuvo el simbolismo de un gesto conciliador que el Ejecutivo ha captado, de ahí probablemente la invitación (...) El problema fundamental y más urgente es aislar primero y erradicar después la violencia, terrorista y social, que hoy mismo campa desbocada por el País Vasco» (La Vanguardia, «Apertura al diálogo»).

«La acertada iniciativa de Jaime Mayor Oreja de informar a los portavoces de las fuerzas parlamentarias sobre el estado de la lucha antiterrorista no entraña ningún cambio en la estrategia del Gobierno. No se trata de promover una nueva mesa de diálogo, sino de cumplir el deber del Ejecutivo de mantener informados a los grupos políticos. Tampoco entraña un cambio en la actitud hacia el PNV, frente al que el Ejecutivo mantiene su postura -la única respetuosa con el imperio de la ley y la decencia política- de no entablar un foro de diálogo con el PNV mientras no rompa el pacto de Estella» (ABC, «El imperio de la ley»).

La buena noticia del diálogo
Por M. MARTÍN FERRAND ABC  20 Agosto 2000

Martinmorales —todojunto—, abajo a la derecha, es granadino, alpujarreño, y tiene en sus trazos un toque de la sabiduría pasota de Gerald Brenan sobre la pasión animada de Federico García Lorca. Este verano, dibujo va y dibujo viene, esta haciendo un análisis hondo y fino del problema vasco. Si yo fuera Jaime Mayor Oreja llevaría esas viñetas a las reuniones que prepara con los portavoces parlamentarios de todos los partidos democráticos —PNV incluido— para tratar de abundar en el consenso antiterrorista. La de ayer, por ejemplo, la de «El escaño-excusado», no era una pieza de humor gráfico, sino una verdadera radiografía del miedo que le sirve de esqueleto a la sociedad vasca de hoy.

La situación allí es tan difícil y compleja que veo en muchos diarios fotografías en que Mayor Oreja aparece despeinado. Tremenda tiene que ser la desazón que empuja al ministro del Interior a un desaliño impropio del hombre del Gobierno que más y mejor cuida su imagen pública. Ya sólo le falta gritar, o incluir un taco en su discurso, para acreditar en las formas la maldad que se acumula en el fondo de la cuestión.

Hasta ahora, en un ejercicio perseverante —¿contumaz?—, Mayor Oreja se había negado a dialogar con el PNV mientras la formación que, todavía, maneja Xabier Arzalluz como un teatro de guiñol, no saliera del pacto de Estella. No es que, necesariamente, rectificar acredite al sabio; pero si es inteligente, y oportuno, adaptar las actitudes políticas al estado de la realidad. La memoria, en política, no es una potencia del alma, ni una fuerza intelectual, ni un acercamiento a las enseñanzas de la Historia. Suele ser, casi siempre, el refugio en que se esconden las rabietas. Incluso las más justificadas. En las labores de Gobierno, la imaginación tiende a ser más útil y benéfica que la memoria. De hecho, especialmente en la vida política española, la memoria, cuando es buena y potente, se convierte en una forma de la descortesía y tiende a complicar la convivencia. La desmemoria, precisamente, fue la herramienta de la Transición.

José Luis Rodríguez Zapatero, al que se le ven buenas maneras, nació a su responsabilidad rectora del PSOE con la prédica del consenso antiterrorista entre todas —todas— las fuerzas democráticas. Mayor Oreja ha recogido la iniciativa y, de aquí a San Mateo, celebrará encuentros bilaterales con los portavoces parlamentarios. Es absolutamente necesario que quienes hacen «política» con pistola y dinamita adviertan claramente que los demócratas, sea cual fuere su posición en el espectro, están unidos en su rechazo y, por ende, suscriben el máximo rigor en la lucha legal y policial. El problema vasco ni es vasco ni es gubernamental. Es español y de todos cuantos aceptan, aunque sea con reparos, el marco en el que estamos. Martinmorales tiene materia para un nuevo gran dibujo.

El miedo peligroso
ANTONIO GALA El Mundo  20 Agosto 2000

"El miedo es natural en el prudente,/ y el saberlo vencer es ser valiente.» He ahí el buen programa de un vasco: Ercilla. Quien tenga miedo que renuncie a su puesto político. A nadie se le obliga a no temer: se le obliga a no simultanear miedo y deberes. No hay excusa. Se dimite antes que aceptar rendir un homenaje a unos cuantos asesinos caídos en su propio garrilito. Ningún tribunal tenía que decidirlo. Quizás el protagonista de cuanto sucede hoy en Euskadi, que se sale de un Estado de Derecho, sea el miedo. Es triste, porque da pretexto a decir que siempre lo fue. Una reacción, colectiva pero de uno en uno, lo desmentiría. Si aún es posible.

Hernani: EH lleva el disparate a sus últimas consecuencias
Impresiones  El Mundo  20 Agosto 2000  

Sin presencia de más concejales que los de su facción -tiene mayoría absoluta-, EH decidió ayer nombrar «hijo predilecto» de Hernani a Ekain Ruiz, uno de los miembros de ETA que murieron en Bilbao víctimas de su propia bomba. Acordó también, por supuesto, que sus restos sean alojados en el Salón de Plenos del Ayuntamiento. El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco debe obrar igual que en el caso de Markina, anulando de inmediato ese acuerdo municipal e instruyendo a la Ertzaintza y a las Fuerzas de Seguridad del Estado para que se obre según sus resoluciones. Es lamentable que los concejales de EH de Hernani busquen una prueba de fuerza con el Estado pero, si eso es lo que pretenden, no dejarán al Estado más remedio que demostrarles quién es más fuerte. La megalomanía de esa gente no tiene límites: han llegado a firmar un comunicado manifestando su pésame por la muerte de Ekain Ruiz «a todos los vecinos de Hernani», como si no supieran que buena parte del vecindario del pueblo no quiere ver a ETA ni en foto. Es gente realmente inasequible a la lógica. Ayer, sus congéneres de Bermeo no tuvieron el menor problema a la hora de firmar un comunicado en el que se condenaba el ataque sufrido por la vivienda de un concejal de EA. Eso, después de haber dicho docenas de veces que ellos no firman comunicados de condena «porque son inútiles». ¿Por qué éste, en concreto, no era «inútil»? ¿Por qué tampoco fue «inútil» el comunicado que emitieron a raíz del lanzamiento de un cóctel molotov contra el batzoki de Legazpi? Están dispuestos a cualquier cosa para que el PNV y EA no los dejen tirados. Sólo por eso, el PNV y EA deberían darse cuenta de la urgencia de romper cualquier lazo con ellos.

Más miedo que alma
AURELIO ARTETA El País 20 Agosto 2000

El mito de Protágoras (siglo V a.C.) cuenta una historia que todo ciudadano vasco, más aún que los demás, debería aprender desde la escuela. En él se viene a probar que no hay ciudad posible sin ciudadanos dotados de virtud política. Puede sobrevivir, es cierto, con que en ella sólo algunos conozcan la medicina o la música, porque esos pocos bastan para atender la salud o entretener el ocio de la comunidad entera. Pero como no todos posean el sentido del respeto y la justicia (que en eso consiste aquella virtud), sus habitantes se destrozarán entre sí y la ciudad estará perdida. Condición tan imprescindible para la vida en común no nos la entrega graciosamente la naturaleza, sino que la conquistamos sólo por la educación y el ejercicio. Por eso, a quien le falte, se le reprochará como un defecto culpable que ha de ser tratado como una enfermedad.

Bien, pues yo creo que la mortífera dolencia que aflige a la sociedad vasca revela la escasez de virtud política entre nosotros. Unos pocos, por carecer no ya sólo de respeto sino de mera humanidad, acosan y asesinan a sus vecinos con el aplauso de otros varios. Bastantes más, por faltarles el sentido de justicia, es decir, desdeñosos de la igualdad política que a todos nos vincula, se permiten atentar contra los derechos civiles del resto. Unos y otros pertenecen a esa clase de vascos mucho más ufanos de ser vascos que de ser ciudadanos y hasta de ser hombres. De modo que los más aquejados de tamaño narcisismo colectivo están dispuestos a acabar con cualquier otro ser humano (con mayor inquina cuanto más próximo) que no muestre la debida reverencia al vasco. Y los pacientes menos graves son todavía reacios a la sospecha de que un verdadero vasco pueda portarse con los suyos como un criminal y, en todo caso, proclives a disculpar a ese criminal por el hecho de ser vasco.

Así las cosas, aquí no existe una ciudad, porque no formamos una comunidad de hombres libres sino un conjunto de agresores y atemorizados. Por tanto, no hay política, y en su lugar está el miedo; pero distingamos. No es, por cierto, el miedo de todos a todos (como el del imaginario estado natural), pues en tal caso ya estaría superado. Si cada uno temiera al otro por igual, todos tendrían idéntico interés en librarse de este penoso sentimiento y hace tiempo que habrían firmado algún pacto de no agresión. Tampoco es el miedo de todos a uno solo, porque este uno resulta distinto según se mire. Los de allá tienen miedo del Estado (ya lo confesó el Sr. Egíbar: "temo más a España que a ETA") y de su fuerza legal. Los de más acá temen sobre todo a ETA, a sus tropas afines y a cuantos, por compartir sus principios y fines ilegítimos, consienten sus siniestros medios. Que este segundo grupo engrose cada día y sufra más miedo que el primero resulta bien fácil de entender: cualquier organización terrorista (dada su fuerza ilegal, arbitraria, salvaje) siempre es más temible que un Estado sujeto a la ley y que ha borrado de su código, por fortuna, los juicios sumarísimos y la pena capital.

En resumidas cuentas, en Euskadi reina el miedo unilateral de muchos a bastantes. Es el miedo a ETA y también a quienes no temen a ETA; el miedo de una parte de la población a otra parte, ésta sin duda menor, pero que disfruta de la ventaja añadida de haber accedido al gobierno. Porque esto es lo más trágico: que el Gobierno Vasco, como no nos defiende de ETA (sino que la ha convertido indirectamente, por socio interpuesto, en su aliada), acrecienta el miedo general a ETA y a sus secuaces. De ahí que lo inaguantable de esta situación estriba en ser indefinidamente prolongable. Puesto que no todos experimentan el mismo miedo ni en parecida cuantía, no todos sienten la necesidad de ponerle fin cuanto antes; al contrario, los unos obtienen su poder del mayor amedrentamiento de los otros.

Pero el ciudadano ha de saber que hay dos vías principales y a la par, una pública y la otra privada, para combatir su espanto. La primera es que, quien nos causa un miedo injustificable, acabe a su vez por tenernos un justificado miedo. Pues bien, hoy por hoy, a ETA no se lo meten ni los gestos o ruegos silenciosos de las gentes, ni las manifestaciones callejeras ni los comunicados de repulsa. Podrá sentir a lo más una cierta desazón, porque todo eso desmiente a las claras la falaz representación popular que se otorga, pero intuye que el temor persistente mina la resistencia ciudadana hasta su claudicación. A modo de prueba, hace sólo unos días la patronal vasca conminaba a los políticos a "encontrarse en algún punto, sea éste el que sea " ... Así que el único capaz de infundir miedo a ETA es quien puede hablar su mismo lenguaje de amenaza y dispone de los medios legales ¡ y legítimos ! para llevarla a cabo. En suma, las fuerzas policiales y los tribunales de justicia de la Comunidad Autónoma Vasca y de España. "Con guerreros de la fe -escribió Max Weber- no se puede pactar la paz; lo único que se puede hacer con ellos es neutralizarlos...".

Escandalizarse por esa sugerencia, poco menos que si fuera vergonzante blasfemia democrática, indica o una estratagema indecente o un escandaloso grado de desconocimiento acerca de la política, que sólo puede comenzar tras haber fijado quién y cómo ostenta el monopolio de la violencia legítima. Porque el vasco es, sin duda, un problema político: el de una sociedad cuya mayoría se resiste a aceptar por las buenas el proyecto etnonacionalista que se le ofrece y a la que algunos quieren doblegar por las malas. El problema vasco, pues, no se reduce al terrorismo, pero se mantiene hoy sólo gracias a ese terrorismo. Éste es más su causa que su consecuencia. Un "conflicto" que ni siquiera justificaría el recurso al tirachinas, tal es su déficit democrático de partida, se agranda y reproduce mediante el tiro en la nuca. Así que no hay solución policial al problema vasco, pero tiene que haberla para atajar cuando menos la incesante hemorragia que hoy constituye lo sustantivo de ese problema.

La otra vía -más personal, no menos urgente- para combatir el miedo es pertrecharse de razones que nos ayuden a dominarlo. Porque nuestro pecado colectivo no reside tanto en el miedo (es bueno que lo temible sea temido), como en la habitual falta de coraje para encarar al matón que nos lo produce. Y, a fin de prevenir esa cobardía, nada más recomendable que una sólida confianza en las propias razones contra las sinrazones contrarias. En esta cruenta y agotadora batalla no nos valdremos sólo de que nos ampara la ley, de que somos más que los otros o de que -llegado el caso- podríamos reunir mayor fuerza bruta que ellos. Ni condenaremos sólo los asesinatos, como si cada uno de ellos no viniera precedido de otras perversiones más cotidianas. Haremos valer ante todo y a cada momento nuestro mejor y más fundado derecho frente a sus pretendidos derechos; trataremos de probar la justicia de nuestra causa frente a sus inicuas reclamaciones. No digo que lleguemos así algún día a convencerles; digo que, al menos, perderemos miedo. Pues éstas son las condiciones mínimas de ese diálogo tan pregonado: que desaparezca el temor entre los interlocutores, que haya ideas razonables que intercambiar.

Claro que este último remedio entraña un esfuerzo de reflexión política y de rearme moral más costoso que el requerido para corear estribillos o exhibir las palmas blancas de las manos. Urbanidad o indiferencia, equidistancia, falso respeto o reserva "progresista", son en este país otros tantos rostros de esa cobardía que nos deja inermes ante la bestia y expuestos a sus engaños. El nihilismo que todo tolera es un caldo ideal para el terrorismo. En pleno descrédito de los valores, ¿por qué los democráticos han de ser superiores a los étnicos?; y, si todas las ideas civiles son legítimas (como repite el interesado o el necio), ¿quién habrá de molestarse en rebatir las ajenas o en afianzar las propias? También esta miseria forma parte del problema vasco, es decir, de la culpa vasca. La culpa criminal de algunos, la culpa política de bastantes...; sí, pero además la culpa moral de casi todos.  Aurelio Arteta es catedrático de Ética y Filosofía Política en la Universidad del País Vasco.

El bochorno que no cesa
Editorial La Razón 20 Agosto 2000 

Eta y su entorno han echado el resto en los funerales de sus militantes muertos por la deflagración de su propia bomba, destinada a asesinar a otros. Como consecuencia, han intentado montar abyectos homenajes a asesinos despiadados, como si fueran héroes. Han buscado «limpiar» su imagen, arropada del «calor popular», para que no quede ante la opinión pública (de algunos sectores vascos, porque el conjunto de los ciudadanos de España tiene claro que son unos criminales sin escrúpulos) la imagen de que quienes han muerto sólo son cobardes asesinos que matan por la espalda, con el tiro en la nuca o con el cobarde coche-bomba.

    Pero la serie de homenajes proetarras, que ayer tuvo otro bochornoso capítulo cuando el Ayuntamiento de Hernani nombró «hijo predilecto» a uno de los etarras muertos en Bilbao -no se puede caer más bajo en una villa de historia noble-, ha tenido la virtud de demostrar dos cosas: la primera, la desesperación en la que se mueve el entorno de Eta, que parece que se juega el todo por el todo en su intento de echar un pulso a la sociedad vasca y al conjunto del Estado. Y, en segundo lugar, la repugnancia que su actitud causa en la ciudadanía, incluida en ésta a los militantes honrados del PNV, hartos ya de que se les relaciones con el mundo del terror, tras las alianzas vergonzosas dictadas por su dirección con el mundo de HB y de Eta.

    Una parte de este sentimiento ha empezado a llegar a los dirigentes del PNV, y a sus representantes en el Gobierno vasco. Porque, por una parte, han aceptado acudir a una reunión con el ministro del Interior para acercar posiciones frente a Eta. Y, por otro lado, porque han empezado a «ponerse las pilas» en la lucha que le corresponde a la Policía autónoma contra el terrorismo, donde tiene las competencias, aunque hace a veces un uso limitado de ellas.

    Ayer, la Policía que dirige Balza hizo una operación contra el «comando Araba». Parece que sus resultados no son excepcionales, pero, en todo caso, demuestran que el Ejecutivo de Ibarreche empieza a darse cuenta de que la inacción contra Eta sólo produce su crecimiento y su envalentonamiento.

    Por último, los homenajes a los etarras muertos han tenido otra virtud: demostrar la sumisión de los cabecillas de HB, con Otegui y Permach al frente, a los designios de sus jefes de Eta.

Balance
Enrique CURIEL La Razón 20 Agosto 2000 

Finales de enero de 1996. En un restaurante próximo al Congreso de los Diputados, almuerzo con un buen amigo, militante del Partido Popular, ex ministro de Adolfo Suárez y de algún gobierno anterior. Conocedor de la «cuestión vasca». Hablamos sobre los resultados previsibles de las inminentes elecciones generales y de la segura victoria de Aznar. Pregunto ¿quien irá a Interior? Respuesta «Mayor Oreja». Le expreso mis dudas de que resulte la opción más inteligente. No parece que un vasco con ideas más o menos preconcebidas, que fue Delegado del Gobierno en Euskadi con UCD y que ha sufrido la dura experiencia, resulte la mejor decisión. Hace falta contemplar la intrincada sociedad vasca desde una cierta perspectiva y sin involucrarse directamente en la lucha partidaria, política y además ser el ministro responsable. La confusión de papeles puede ser un factor de agravamiento. Esos eran mis argumentos. La respuesta me sorprendió «sí, pero Jaime Mayor tiene ideas nuevas sobre como afrontar el problema de ETA».

    Tras cuatro años y medio y después de la semana trágica que nos ha hecho padecer ETA y con Markina como fondo, me atrevo a realizar un primer balance, consciente de que nado contra la corriente de una opinión pública que valora altamente la gestión de Jaime Mayor. Nada hay personal en el juicio. Al contrario, las escasas oportunidades que he tenido la ocasión de estar con él ha sido extraordinariamente amable, mas allá de lo que la simple cortesía demandaba. Pero el balance es negativo. Es más, estamos peor que nunca y lo más grave es que tengo la sensación de que no sólo no se cierra una etapa en la lucha por aislar a la organización asesina, política y policialmente, sino que se puede abrir un ciclo de quince o veinte años de violencia, terror, ruptura con los nacionalistas, inicios de una grave división interna en el Partido Nacionalista Vasco (PNV), síntomas de fractura social en el seno de la sociedad vasca, ausencia de una coordinación estable entre las fuerzas democráticas y la carencia absoluta de una estrategia política de salida del conflicto. Y para colmo se nos propone como solución y bálsamo de Fierabrás una nueva edición del sorpasso anunciando que la clave consiste en desalojar a Ibarretxe de Ajuria Enea utilizando a los socialistas como «compañeros de viaje». Podemos seguir satanizando a Arzalluz convirtiéndolo en el monstruo de las siete cabezas para consumo de la opinión pública de Almería, Lugo, Murcia o Zaragoza. Pero poco más. La cuestión pendiente es anterior a Arzalluz y lo cierto es que Mayor Oreja ha fracasado como ministro político. ¿Que Arzalluz se ha equivocado creyendo que Lizarra era la pista de aterrizaje de los violentos? Pues que inicie la salida y convierta la invalidez temporal en permanente. Pero será necesario que permitamos que se mueva.

    Se diga lo que se diga, no se quiso avanzar en la gestión de la tregua. Y algún día podremos hablar sobre ello y de las razones que, tras varios meses de dudas y reuniones del gobierno de Aznar con Euskal Herritarrok y ETA en Burgos y Suiza, respectivamente, aconsejaron al Presidente del Gobierno dar marcha atrás, preparar las elecciones generales, propiciar la detención en Francia de algunos de los «correos» de las conversaciones con desconocimiento del algún alto responsable del equipo negociador del Ejecutivo y filtrar a los medios de comunicación desde el Ministerio del Interior los nombres de algunas personas que eran puentes en el intercambio de impresiones. Es decir, realizar una voladura controlada de esos puentes para que no hubiera dudas acerca del fin de etapa. Luego ETA, para curarse en salud, también afirma que dicha tregua era una trampa. También podremos hablar del desconocimiento del gobierno acerca del comienzo de la tregua y de su alcance. Pero hoy, no toca.

    Estamos débiles los demócratas porque se siguen cometiendo errores clamorosos. De pronto, antes de la semana terrible, Mayor y Aznar afirman que «por primera vez» se lucha contra ETA «desde la democracia». Zapatero pide aclaraciones. Pues está bien claro. Mayor Oreja, irresponsablemente, ataca al PSOE y a su nueva dirección, utilizando el GAL y preparando a la opinión pública para el juicio pendiente de fondos reservados. Quieren estar solos en la plaza, pero España no se lo merece.

Nota del Editor: La sinrazón
20 Agosto 2000 

Que aparezca "La Razón" al lado del "autor" es todo un contrasentido. Sigue, pensando sin malicia, con un profundo síndrome de Stockholm. Este mes ya ha recibido rapapolvos de plumas ilustres y no se apea del burro (sin ánimo de insultar).
 

La Ertzaintza desarticula el 'comando Araba' y detiene a tres etarras
La policía vasca halla explosivos y documentación en el registro de seis pisos en Vitoria

La Ertzaintza -policía autónoma vasca- desarticuló ayer el comando alavés de la banda terrorista ETA y detuvo a tres personas como presuntos integrantes. La operación se desarrolló en Vitoria con el registro de seis pisos donde se incautaron de varias granadas, así como documentación que está siendo investigada. Este golpe a la organización terrorista coincidía con el nombramiento como "hijo predilecto" de Hernani (Guipúzcoa) de Ekain Ruiz Ibarguren, uno de los cuatro etarras muertos al estallar el coche en el que transportaban material explosivo el pasado 7 de agosto. El pleno del Ayuntamiento, al que sólo acudió Euskal Herritarrok, acordó instalar en el consistorio la capilla ardiente.
PEDRO GOROSPE, Vitoria El País 20 Agosto 2000

La Ertzaintza asestó ayer en Vitoria uno de los golpes más importantes a ETA desde que la banda volvió a asesinar el pasado 21 de enero. La policía vasca, en una operación coordinada por la Audiencia Nacional que aún sigue abierta, desarticuló el comando Araba de la banda y detuvo a tres de sus presuntos integrantes, Esther Llorens Pérez, Zuriñe Lebrero Panizo (según las identidades difundidas por Gestoras pro Amnistía) y un hombre, cuyo nombre no trascendió. La Ertzaintza registró a lo largo del día de ayer seis pisos en la capital alavesa y se incautó de granadas tipo Mekar, artefactos explosivos dispuestos para su utilización y documentos de la banda y otro tipo de material que aún está siendo investigado. La policía autónoma deja abierta la posibilidad de nuevas detenciones.

Los primeros registros se practicaron de madrugada en el número 2 de la calle de Galicia y en los números 61 y 96 de la calle de Florida. El primer arresto, el de Zuriñe Lebrero, se produjo en uno de los dos primeros. Así lo indica el hecho de que a las nueve de la mañana cuando los agentes de la Ertzaintza entraron en el piso del 96 de la calle de Florida llevaban con ellos a la detenida, esposada y con la cabeza tapada con un jersey.

A la una del mediodía se inspeccionó otro piso en el número 15 de la calle de Heraclio Fournier y entre las dos y media y las tres de la tarde la Ertzaintza registró dos viviendas de la calle de Julian de Apraiz 10 y 7. Allí se detuvo a Esther Llorens Pérez, según las Gestoras. Ninguna de las dos tiene, al parecer, antecedentes. Los tres arrestados fueron conducidos a dependencias de la policía vasca, donde se encontraban anoche.

Esta operación puede estar relacionada con el material incautado por la Ertzaintza el pasado 10 de agosto en otro piso de la capital alavesa. En esa fecha, agentes de la policía autónoma entraron en una vivienda de la calle de Correría, de cuyo interior extrajeron un maleta. Esa operación, de la que el Departamento vasco de Interior no informó, sucedió al registro 24 horas antes en el municipio vizcaíno de Durango de dos pisos relacionados con Zigor Aranbarri Garamendi y Urko Gerrikagoitia Agirre, dos de los cuatro miembros de ETA que murieron el 7 de agosto en Bilbao al explosionar la dinamita que transportaban en un coche.

La operación eleva a siete las ocasiones en que se ha desarticulado el comando Araba desde que con ese nombre comenzara a operar a finales de los 70. La primera desarticulación se produjo en 1981, y la última contra un grupo al que la policía da ese nombre, en 1998, con la detención de Aitor Bores e Ignacio Crispin, entre cuyos objetivos estaba el asesinato de la parlamentaria de Unidad Alavesa Enriqueta Benito.

La de ayer es la operación más importante por número de detenidos contra activistas etarras desde finales de enero y la tercera contra la organización en Álava desde el final de la tregua. Las dos anteriores las desarrollaron los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. En esta provincia, ETA ha cometido este año dos asesinatos, el del portavoz socialista Fernando Buesa y su escolta, Jorge Díez, en febrero, y ha colocado sendas bombas contra la Caja Vital, el pasado julio.

Tres golpes policiales en ocho meses
EL PAÍS, Bilbao
La de ayer es la tercera operación policial contra comandos de ETA en Álava desde el final de la tregua en diciembre pasado. La primera se abrió después de que la Guardia Civil detuviese el 20 de diciembre a José María Novoa Arroniz cuando conducía una furgoneta hacia Madrid cargada con 950 kilos de explosivos. Otra furgoneta con 750 kilos de explosivos era localizada dos días después. Los otros dos miembros de su comando, el Basurde, Alicia Sáenz de la Cuesta e Igor Martínez de Osaba, conductor del segundo vehículo, huyeron. Los tres vivían en Vitoria.

En la vivienda de Martínez de Osaba, en la localidad alavesa de Ametzaga, a 30 kilómetros de Vitoria, el instituto armado encontraba el 23 de diciembre el arsenal del grupo: 30 kilos de dinamita de la robada por la banda en Bretaña (Francia), un subfusil, un fusil, tres pistolas y cinco granadas Mecar, munición y temporizadores.

La segunda operación correspondió al Cuerpo Nacional de Policía. El pasado 21 de julio, en lo que suponía el primer golpe a la banda desde que volvió a asesinar, los agentes descubrieron un piso franco en la calle de Federico García Lorca, muy cerca de dos de las viviendas registradas ayer. En ese piso, el comando legal (no fichado por la policía) formado por Diego Ugarte López de Arkaute, Luis Mariñelarena Garciandia y Asier Carrera Arenzana, que lograron huir, almacenaba 80 kilos de dinamita, parte de ella también del alijo francés, bombas-lapa, tres pistolas y un subfusil, entre otro material. El comando tenía información sobre cargos institucionales alaveses, como el alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso, o el diputado general alavés, Ramón Rabanera, ambos del PP. Ahora ha sido el turno de la Ertzaintza.

ETA mata a dos guardias civiles con una bomba lapa en Sallent de Gállego
La capilla ardiente será instalada en la Subdelegación de Gobierno en Huesca a las 13 horas
AGENCIAS El Mundo 20 Agosto 2000 

MADRID .- ETA sigue dispuesta a teñir el verano de sangre. A las seis y diez de la mañana, una bomba lapa colocada en los bajos de un vehículo de la Guardia Civil explotaba en la localidad oscense de Sallent de Gállego. Una agente ha resultado muerta en el acto, mientras que el otro ha fallecido nada más ingresar en el hospital de San Jorge, en Huesca, donde había sido trasladado.

El cuartel donde ha hecho explosión la bomba esta mañana ya había sido víctima de un intento de atentado por parte de ETA en agosto de 1997. En aquella ocasión los terroristas utilizaron un paquete bomba con diez kilos de amonal, de los que sólo llegaron a explotar unos tres, que causaron daños materiales y heridos leves.

La agente fallecida se llamaba Irene Fernández Pereda, de 32 años. El otro agente, José Angel de Jesús Encinas, fue trasladado en estado muy grave al hospital de San Jorge, en Huesca, donde acaba de fallecer.

Fuentes de subdelegación del Gobierno de Huesca han confirmado que la bomba explotó cuando los agentes se disponían a arrancar el coche para iniciar su patrulla. El vehículo estaba aparcado en la puerta del cuartel, en el centro de la pequeña localidad pirenaica.

El alcalde de la localidad oscense, José Luis Sánchez, ha declarado a Radio Nacional que la explosión se ha notado en todo el pueblo, y en la zona donde se ha producido el atentado se ha levantado una fuerte columna de humo. El coche, un Nissan Patrol, ha quedado completamente destrozado.

Con este atentado, ya son once las personas asesinadas por la banda terrorista desde el fin de la tregua, el pasado mes de noviembre.

«Desastre absoluto»
El alcalde de la localidad oscense ha declarado que el atentado supone «un desastre absoluto en un pueblo como el nuestro, y en cualquier acción de ETA».

Las autoridades tienen previsto instalar la capilla ardiente de los agentes en la Subdelegación de Gobierno en Huesca en torno a las 13 horas.

La consternación es palpable en Sallent de Gállego, donde sólo se escuchan palabras de elogio para los dos guardias civiles fallecidos.

El Ayuntamiento de Hernani repite el bochorno de Marquina y nombra hijo predilecto al etarra Ruiz
La mayoría de EH aprobó la instalación de su capilla ardiente en el consistorio guipuzcoano
El pleno del Ayuntamiento de Hernani (Guipúzcoa), gobernado por EH con mayoría absoluta, aprobó ayer permitir que se instale en el consistorio la capilla ardiente de Ekain Ruiz, uno de los cuatro presuntos etarras muertos el pasado día 7 en Bilbao al estallar una carga explosiva en el coche en el que viajaban. La sesión, en la que no tomó parte ningún edil de la oposición, se desarrolló con la única asistencia de siete de los nueve ediles de EH, quienes también nombraron hijo predilecto de la villa al etarra y convocaron una huelga general en Hernani para el día en el que llegue el cuerpo. El portavoz de Gestoras, Juan Mari Olano, aseguró que hoy el cadáver del etarra Rementería estará en el Ayuntamiento de Marquina .
Redacción - Bilbao / San Sebastián .- La Razón  20 Agosto 2000 

«Ir a manipular a España». Ningún periodista y fotógrafo pudo saber que ocurrió en el pleno celebrado en el consistorio de Hernani ya que un grupo de vecinos se lo impidió con gritos de «manipuladores». Tan sólo los redactores de los diarios proetarras Gara y Egunkaria pudieron ser testigos de cómo los ediles batasunos aprobaban una moción en la que se nombraba hijo predilecto de la villa al etarra Ekain Ruiz. También se daba el visto bueno a que el Ayuntamiento corriera con todos los gastos ocasionados por el fallecimiento de Ruiz y acogiese la capilla ardiente el salón de plenos. Asimismo se hizo un llamamiento a la población para que mientras dure el luto coloquen ikurriñas con crespones negros en los balcones y tomen parte en las movilizaciones que se organicen.
    El texto aprobado por el pleno, al que tuvo acceso Efe, traslada la solidaridad del consistorio hernaniarra a los familiares, amigos de Ruiz y a «todos los vecinos» del municipio y anuncia que el Ayuntamiento se unirá al homenaje que se le tribute el día que el cadáver llegue a Hernani.   
    El portavoz de la coalición PNV-EA en el Ayuntamiento de Hernani, José Antonio Rekondo, dijo, en una nota, que «no hay lógica alguna que justifique la instalación de los restos mortales» de Ruiz en el Ayuntamiento, al tiempo que criticó que se aproveche esta muerte para «homenajear la militancia en Eta».
   
«Callejón sin salida»
En opinión de Rekondo, el fallecimiento de Ruiz debe mover a todos a la «reflexión», aunque «sobre todo a aquellos que han orientado a Ekain y a otros jóvenes a este callejón sin salida que es Eta».
    Los restos mortales de los etarras Patxi Rementería, Ekain Ruiz y Zigor Aranbarri fueron entregados ayer a sus familiares, una vez que quedó confirmada judicialmente su identidad.
    Los cuerpos fueron sacados del Instituto Anatómico Forense de Bilbao y entregados a sus familias para que los inhumasen en sus localidades de origen. El cadáver del cuarto fallecido, Urko Gerrikagoitia, fue incinerado en el cementerio donde se le tributó un nuevo homenaje por la mañana, permitido por el Ayuntamiento de Bilbao, titular del cementerio de Derio.
    El cadáver de Gerrikagoitia fue sacado del depósito del cementerio a hombros por sus allegados, entre los que figuraba su hermano gemelo.
    El féretro, acompañado por decenas de personas con ikurriñas, fue conducido hasta las inmediaciones del crematorio, donde se había colocado una pancarta con el anagrama de Eta. Allí una joven bailó un aurresku (danza de homenaje) y varios bertsolaris (poetas orales) cantaron estrofas glosando la figura de fallecido.
    Finalmente el cadáver fue conducido al crematorio y posteriormente se formó una caravana de vehículos que se trasladó hasta Durango, la localidad natal de Gerrikagoitia.    
    El coordinador general de Gestoras Pro-Amnistía, Juan Mari Olano, tras recibir por la tarde en el cementerio de Derio los cuerpos de los tres etarras citados, anunció que el féretro con los restos mortales del jefe del «comando Vizcaya», Patxi Rementeria, será llevado hoy al Ayuntamiento de Marquina, a pesar de la prohibición del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. El dictamen del tribunal fue valorado de forma positiva por el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, quien afirmó que era «una buena expresión del Estado de Derecho». En el mismo sentido se pronunció el ministro de Administraciones Públicas, Jesús Posada, quien afirmó que «se había utilizado el procedimiento jurídico más adecuado». Los elogios del Gobierno contrastaron con el silencio de los nacionalistas que no quisieron valorar la medida del TSJPV.
    Sin embargo el Ayuntamiento de Hernani quiere repetir lo que no pudo evitar el Ayuntamiento de Marquina. Ayer por la tarde la familia del pistolero Ekain Ruiz tramitó que el cuerpo del etarra fuese llevado al crematorio de Rentería, donde fueron incinerados sus restos.
    El féretro del jefe del «comando Vizcaya» Patxi Rementeria será llevado previsiblemente a las dos de la tarde de hoy al Ayuntamiento de Marquina, mientras que el de Zigor Aranbarri será trasladado a la localidad vizcaína de Durango.

Los proetarras atacan la vivienda de un dirigente nacionalista de Bermeo  
BILBAO. Vasco Press ABC  20 Agosto 2000

El domicilio particular del presidente de la Junta Municipal de Eusko Alkartasuna de Bermeo, Juan Manuel Jaio, sufrió en la madrugada de ayer un atentado con un artefacto pirotécnico que causó importantes daños materiales. El ataque fue rechazado por todas las formaciones políticas presentes en el Ayuntamiento de esta localidad vizcaína, incluido Euskal Herritarrok,

Los hechos tuvieron lugar a las dos de la madrugada en el número 4 de la calle Astakasun Bidea de la localidad pesquera. El artefacto pirotécnico causó daños en el soportal del edificio, portal y la puerta de entrada del primer piso, así como desperfectos en dos coches estacionados en los alrededores.

Tras producirse la explosión, los vecinos del inmueble fueron desalojados para evitar daños personales y pudieron regresar a sus casas hacia las cuatro y cuarto de la madrugada.

Todos los partidos con representación en el Ayuntamiento de Bermeo —EA, PNV y EH— suscribieron un documento conjunto de rechazo por este ataque. El breve documento muestra la solidaridad y apoyo del consistorio con el representante de EA y se afirma que este tipo de acciones «sobran y no deben tener lugar el pueblo», porque interrumpen la vida en paz.

Además, el comunicado de la Corporación municipal señala que «el camino hacia la paz y hacia la plena libertad en Euskal Herria debe basarse en la cultura de la paz y en el diálogo».

COMUNICADO DE HB
Por su parte, Herri Batasuna, a pesar de que apoyó el documento consensuado en el Ayuntamiento, hizo público un comunicado en el que señala que «no aceptamos este tipo de acciones violentas y las denunciamos plenamente».

En la actualidad, el Ayuntamiento de Bermeo está compuesto por siete representantes de EA, seis del PNV y cuatro de EH. La Alcaldía recae en Eusko Alkartasuna que cuenta con el apoyo para gobernar de EH.

El alcalde, Juan Carlos Goienetxea, que también es presidente de Eusko Alkartasuna en Vizcaya, puso en duda que se trate de un acto propio de los grupos dedicados a la violencia callejera. En declaraciones a Radio Euskadi. Goienetxea no rechazó totalmente esa posibilidad, pero matizó que se trata de acciones «sin cabeza, sin ton ni son.

El alcalde de Bermeo recordó que su partido siempre denuncia este tipo de actos porque «el respeto a la paz, los derechos humanos y el dialogo son las vías de trabajo y este tipo de acciones hay que desterrarlas». «No queremos, principalmente, llevarlo al caso concreto de Juan Manuel Jaio, sino que lo que queremos es denunciar este tipo de actos aquí y en cualquier sitio», concluyó.

Por su parte, la presidenta de Eusko Alkartasuna (EA), Begoña Errazti, manifestó que, aunque la violencia del entorno radical haya recaído sobre un conocido militante de su partido, Juan Manuel Jaio, EA se siente igualmente agredida que cuando se ataca a un ciudadano cualquiera o a un bien público.

«Cualquier agresión a cualquier hombre y mujer de este país es una agresión contra EA, que defiende la resolución del conflicto a través del diálogo», añadió Errazti en declaraciones a la emisora navarra Net 21 Radio recogidas por Europa Press. En este sentido, Errazti se mostró satisfecha por la invitación realizada por el ministro de Interior, Jaime Mayor Oreja, para recomponer el consenso de los grupos democráticos que conforman el Congreso de los Diputados ante la última oleada de violencia y de asesinatos protagonizada por ETA. Errazti recordó que EA no faltará a esta cita y que seguirá apostando por el diálogo. Así, quiso recordar que su partido ha sido «el único que ha estado presente en todos los foros en los que se ha intentado hablar de pacificación».

Queman una entidad bancaria en Pamplona
El Mundo  20 Agosto 2000 

PAMPLONA.- Una sucursal de Caja Navarra ubicada en la calle Valtierra de Pamplona fue quemada la madrugada de ayer, por el lanzamiento de un cóctel molotov, según informó SOS-Navarra.

El fuego, que no afectó a los vecinos del inmueble, se declaró pasada la una de la mañana, y tuvo que ser sofocado por efectivos de bomberos que se trasladaron hasta el lugar de los hechos en escasos minutos.

En las últimas horas, además, han sido incendiados varios contenedores en Burlada, frente a la Residencia Landazabal y en Ronda Las Ripas, a las 2.47 horas y 6.12 horas, respectivamente, y en Cabanillas, a las 3.24 horas.

Por otro lado, el Partido Popular denunció ayer la aparición de varias pintadas amenazantes contra el portavoz de esta formación política en el Ayuntamiento de Bilbao, Antonio Basagoiti, que aparecieron ayer en el barrio de Txurdinaga.

Fuentes de la Ertzaintza confirmaron a Efe que se habían descubierto las pintadas en la ikastola (escuela de enseñanza en euskera) Begoñazpi, y que en ellas se puede ver el dibujo de una bomba explosionando junto al nombre de Antonio Basagoiti.

José Luis Requero: «Lo fundamental es que el terrorista etarra le tenga miedo a la cárcel»
Portavoz y vicepresidente de la Asociación Profesional de la Magistratura
El vicepresidente y portavoz de la asociación mayoritaria de jueces afirma que en una parte de la sociedad española, la vasca, no existe libertad y que los delitos relacionados con el terrorismo no deben juzgarse en el País Vasco.
F. Velasco.- La Razón   20 Agosto 2000 

Magistrado de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional, afirma sin dudar que ha sido un error incluir los delitos de terrorismo en la misma consideración que el resto de actividades ilícitas y que el Código Penal debe contemplar lo específico del fenómeno terrorista, no sólo en su vertiente criminal. En política judicial critica la política de nombramientos del Consejo General del Poder Judicial -su candidatura fue rechazada para presidente de Sala de la Audiencia Nacional- y considera imprescindible modificar de inmediato el sistema de elección de sus vocales. Confía en que el Pacto de Estado ofrecido por el ministro Acebes sea una realidad, pero duda de que el PSOE tenga voluntad de ello.
    -A la vista de los últimos acontecimientos ocurridos en el País Vaco, ¿hay que modificar el Código Penal respecto a los delitos de terrorismo?
    -Si se habla de apología del terrorismo, tal como está diseñada la apología en el Código Penal, es muy clara y restrictiva respecto a cuando tiene alcance criminal. Si al final todas las diligencias que se han abierto -por ejemplo, por las manifestaciones de Otegui- quedan en nada desde el punto de vista penal, eso querrá decir que habrá que modificar el Código Penal.
    -La legislación actual, ¿facilita, en cierta forma, cierta impunidad de quienes defienden o apoyan la violencia?
    -Lo que ocurre es que se ha metido al terrorismo en la misma consideración que cualquier otra actividad delictiva, cuando el terrorismo tiene un componente social y político muy importante. El Código Penal lo que tendrá que hacer es contemplar lo específico del fenómeno terrorista en su vertiente no sólo ya criminal del que mata o pone bombas, sino también de esa actividad política de apoyo, que en sí misma, al final, permite que esa actividad criminal o terrorista tenga un sustento.
    -Recientemente ha vuelto la polémica sobre el cumplimiento íntegro de penas para los terroristas
    -Para defender ese cumplimiento íntegro de penas lo que hay que hacer en primer lugar es una labor de sinceridad por parte del poder político y saber qué se quiere hacer con los terroristas una vez que estén condenados y en la cárcel, si se les quiere mantener para que cumplan íntegramente las pena o también se quieren reservar resortes que permitan en su día un final dialogado de la violencia y que permitan medidas de generosidad.
    En cualquier caso, lo fundamental es que el terrorista le tenga miedo a la cárcel, que piense que si va a cometer un delito puede salir de la cárcel después de muchos años. De lo que se trata es de que el Código Penal imponga respeto al terrorista.
    -¿Qué le pareció el acuerdo del Ayuntamiento de Marquina de ceder el Salón de Plenos para instalar la capilla ardiente del etarra Rementería?   

Libertad en el País Vasco
    -En este caso llueve sobre mojado. Hemos visto como se dedicaban calles y se nombraban hijos predilectos a terroristas, con lo que esa decisión del ayuntamiento no es novedosa. Desde el punto de vista jurídico esa decisión es nula, porque se ha reconocido que se adoptó bajo el miedo, bajo la intimidación. Desde el punto de vista político, evidencia que hay una parcela de la sociedad española, como es la vasca, donde no existe libertad. No se puede consentir que un ayuntamiento, un pueblo entero, sea tomado por una banda de delincuentes y se impongan de esa manera.
    -¿Piensas que en el País Vasco no existe libertad?
    -Eso es algo que tienen que decir los que viven allí. Cuando hay gente que todos los días tiene que mirar debajo del coche, mirar a izquierda y derecha del portal de su casa antes de salir, tiene que ir con escolta y muchos tienen miedo de expresar sus opiniones y se reconoce, como ocurrió en Marquina, que se actúa bajo el miedo, la coacción y la amenaza, eso quiere decir que allí no se está a gusto. Creo que hay -en el País Vasco- dos tipos de personas:Las que no se meten en nada y aquellas que tienen el valor y manifiestan sus opiniones y éstos sí que, probablemente, no tengan libertad.
    -Ante todos estos hechos, hablar de una posible desaparición de la Audiencia Nacional no parece que tenga sentido
    -Sería una irresponsabilidad si se diese el paso de suprimirla para materias de terrorismo. Creo que, desgraciadamente, este tipo de hechos -los relacionados con el terrorismo- no pueden ser enjuiciados por el juez del lugar, sino que tienen que ser trasladados a Madrid, para que los juzgue un tribunal especializado.
    -¿Por qué los jueces del País Vasco no pueden juzgar los delitos de terrorismo?
    -En primer lugar, por una cuestión de dispersión. Creo que es bueno que el Estado concentre todos sus instrumentos legales y de medios en un órgano bien dotado, bien protegido y especializado;y, por otra parte, porque, salvo que los jueces de allí estuviesen hiperprotegidos, existe más garantía de serenidad y acierto en los juicios si éstos se celebran en Madrid.......   

CiU: un incierto futuro
Editorial ABC  20 Agosto 2000

La pugna sucesoria en la coalición CiU tiene el benéfico efecto de ocultar debates mucho más intensos y polémicos, como el de la nueva articulación entre convergentes y democristianos y el análisis de las causas de la paulatina pérdida de votos. Entre los resquicios de esa batalla por ocupar el puesto de Jordi Pujol se atisba la falta de un modelo claro de coalición y el enfrentamiento entre los elementos más radicales de CDC y aquellos que en Unió abogan por suavizar las aristas de un mensaje anclado en la reivindicación permanente y en el subrayado constante de los elementos que, a juicio de los nacionalistas, separan a Cataluña del resto de España. Tras dos décadas de alianza, por primera vez se ha apostado claramente desde algunos sectores de CDC por la absorción de Unió, a la que no atribuyen otra condición que la de lastre. En el extremo opuesto, los democristianos consideran que el pacto de coalición no refleja la aportación histórica y electoral de su partido. Si a esa discusión se le añade que los democristianos apuestan por una colaboración con el Gobierno del PP; que podría pasar incluso por la presencia en el Consejo de Ministros, por enterrar definitivamente la Declaración de Barcelona y por ampliar la base del electorado reduciendo el esencialismo nacionalista, mientras que en CDC se sostiene todo lo contrario, se hace difícil considerar que la actual sea una crisis de crecimiento. En esas condiciones, el nombre del sucesor de Jordi Pujol vendrá determinado por el resultado de esos debates previos. Si Mas, habrán triunfado las posiciones más duras. Si Duran, la coalición habrá adoptado el pragmatismo que tan buenos resultados le ha dado en el pasado, aunque es más que previsible que uno y otro deban asumir concesiones que pueden alterar notablemente sus tesis a fin y efecto de despejar su carrera.

La ruptura de la coalición —el peor escenario tanto para CDC como para Unió— ni se contempla, aunque algunos dirigentes de uno y otro partido, en los momentos de mayor encono, han llegado a aceptar esa hipótesis como una de las salidas de la crisis. De momento, una fusión que, sin embargo, contemple espacios de independencia para ambos partidos es la «solución» en la que trabajan las direcciones de ambas fuerzas. Dicha fusión es la única fórmula que permitiría a Duran Lleida sustituir a Jordi Pujol y ser aceptado por Convergencia siempre que tenga posibilidades de capear el temporal de las próximas autonómicas con una victoria sobre Maragall. Si los sondeos electorales no le conceden una clara ventaja sobre el dirigente socialista, Artur Mas tendrá muchas más opciones, pero es probable que su designación sea el paso previo de la disolución de Convergencia i Unió.

La pugna entre Mas y Duran para suceder a Pujol lleva a CiU a la crisis más grave de su historia
BARCELONA. María Antonia Prieto ABC   20 Agosto 2000

Convergència i Unió, la coalición que nació hace 22 años y que gobierna de forma ininterrumpida en Cataluña desde 1980, tiene ante sí un futuro incierto para el que, de momento, sería insensato aventurar una predicción. Todos los caminos están abiertos, excepto el que conduce a una fusión entre las dos fuerzas nacionalistas que la integran, CDC y UDC.

Convergentes y democristianos han logrado sortear los numerosos problemas internos surgidos durante estas dos décadas de colaboración gracias al factor aglutinador que ha representado la figura de Jordi Pujol, pero ahora la coalición debe afrontar un proceso complejo: el relevo de su líder indiscutido. Además, lo hace en el peor de los escenarios, con un Pasqual Maragall pisándole los talones —no hay que olvidar que en las pasadas elecciones autonómicas, el líder socialista ganó a Pujol en número de votos—, una capacidad de influencia más bien escasa en Madrid y una frágil mayoría en el Parlamento catalán.

La batalla entre Convergència y sus socios de Unió por la sucesión de Jordi Pujol comenzó en el mismo momento en que el presidente de la Generalitat y líder de CiU comunicó a sus colaboradores que las de 1999 eran sus últimas elecciones, que en el año 2003 sería otro el encargado de batirse con el socialista Pasqual Maragall. Fue entonces cuando las maquinarias de ambos partidos se pusieron en marcha, resultando vanos los toques de atención o las desesperadas llamadas al orden de Pujol.

La actual dirección de CDC, defensora de las tesis soberanistas, se desvive por impulsar el liderazgo de Artur Mas, quien sustituirá a Pere Esteve como secretario general de Convergència a partir del congreso de noviembre para afianzarse, de esta forma, como el candidato natural a la sucesión de Jordi Pujol.

Pero las diferencias ideológicas y estratégicas entre CDC y Unió por lo que respecta a la incorporación de CiU al Gobierno, al acercamiento a ERC o al grado de nacionalismo de la coalición, así como las aspiraciones sucesorias del democristiano Josep Duran Lleida, complican la transición hacia el «pospujolismo».

OTRAS OPCIONES: MIGUEL ROCA
Puesto que Unió no está dispuesta a aceptar bajo ningún concepto que Mas sea el candidato en 2003, y dado que Convergència no tolerará que el cabeza de lista salga de las filas del socio minoritario, Jordi Pujol se reserva la posibilidad de adelantar las elecciones para optar a la presidencia de la Generalitat por séptima vez y evitar así una eventual ruptura de la coalición.

La crisis que se avecina tiene un final tan imprevisible que el sector moderado de Convergència, integrado por dirigentes históricos reacios al liderazgo de Artur Mas, presionan a Miguel Roca para que tome las riendas de la coalición y acepte el reto de enfrentarse a Maragall. En torno a Roca —al que Duran Lleida «fichó» recientemente como asesor de su consejería—, convergentes y demócrata-cristianos podrían llegar a un consenso, pero el histórico diputado, considerado en su día el heredero natural de Jordi Pujol, no quiere regresar a la actividad política.

En 1999, el que fuera uno de los parlamentarios más brillantes que han pasado por las Cortes, dejaba la actividad política para incorporarse a su despacho de abogado, hastiado de ser el eterno aspirante y consciente de que Jordi Pujol nunca le permitiría brillar con luz propia. Pero Roca todavía mantiene fidelidades en Convergència y sigue apareciendo como uno de los políticos más respetados por la opinión pública. En una reciente entrevista a Pere Esteve que publicó la edición catalana de ABC, el secretario general de CDC respondía con un lacónico «hablar de todo esto ahora no es razonable», a la pregunta de si contemplaba una candidatura de CiU a la Generalitat encabezada por Roca.

Y es que al margen de las disputas periódicas entre los dos socios de la coalición, en el seno de Convergència también se libra en estos momentos una pugna entre el sector más radical, liderado por el secretario general, Pere Esteve, y el moderado, que considera que la coalición tendrá más posibilidades de derrotar a Maragall si Josep Duran Lleida encabeza la lista en las elecciones de 2003. Si este sector —que, como Unió, se opone a un pacto de gobierno con Esquerra Republicana de Catalunya— traslada su malestar al congreso de noviembre, el liderazgo de Artur Mas nacerá tan débil que su carrera hacia la Generalitat estará llena de escollos. El propio presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, ha exigido «prudencia» a su partido para evitar llegar al congreso en una situación similar a la del PSOE.

POSICIÓN SIN FISURAS DE UNIÓ
Unió, en cambio, afronta su cónclave de diciembre con una absoluta unanimidad en torno al liderazgo de Duran. Partidario de la entrada de CiU en el Gobierno y contrario a colaborar con los republicanos en Cataluña —sólo la organización juvenil del partido discrepa de la línea oficial—, Duran vivió su momento de gloria durante la campaña de las últimas elecciones autonómicas.

Se dijo entonces que el líder de UDC fue uno de los principales artífices de la victoria de Jordi Pujol. Los elogios que recibió del presidente de la Generalitat y el hecho de se creara especialmente para él la consejería de Gobernación y Relaciones Institucionales —que se encarga de algo tan básico para los nacionalistas como es la proyección exterior de Cataluña—, alimentaron la creencia de que Pujol ya tenía «delfín».

Sin embargo, las informaciones sobre la supuesta financiación irregular de Unió y las presiones que recibió Jordi Pujol por parte de su partido, Convergència, llevaron al actual presidente de la coalición a corregir el rumbo y decantar la balanza a favor del conseller de Economía, Artur Mas, a quien el entorno familiar del President ya había señalado como «hereu».

SONDEOS FAVORABLES A DURAN
Los sondeos de opinión publicados periódicamente siguen situando a Duran Lleida como el dirigente de la coalición mejor valorado. Además, el líder de Unió se está forjando una imagen de político bien relacionado dentro y fuera de Cataluña. Desde que fue designado consejero de Gobernación y Relaciones Institucionales ha «fichado» para organismos relacionados con este departamento a personalidades tan opuestas como Miguel Roca, el ex alcalde comunista de Sabadell, Antoni Farrés, Felipe González, Butros Ghali, Abel Matutes o Francesco Cossiga. Desde Convergència, por supuesto, se ve con recelo su solidez política, labrada en sus tiempos como presidente de la Internacional Demócrata Cristiana, y sus contactos internacionales, de los que carece Artur Mas.

PUNTOS A FAVOR PARA MAS
Por contra, el consejero de Economía y portavoz del gobierno catalán, aunque es poco conocido entre los votantes catalanes, tiene un impecable perfil técnico y una imagen de político honesto que, por el momento, no se ha visto envuelta en ninguna confrontación importante. Bien relacionado con el sector más radical de Convergència, el mismo que coquetea con las tesis soberanistas e independentistas, en los últimos tiempos Mas ha procurado acentuar su perfil pragmático y técnico pero, aún así, no ha logrado convencer a los moderados de su partido.

Duran —que lleva años preparándose para presentar batalla por la sucesión de Pujol— y Mas están condenados a no entenderse y a verse únicamente como rivales. No hay que olvidar que el aspirante convergente ha llegado a decir en público que si Unió no se integra en Convergència, el candidato de CiU en el año 2003 deberá ser miembro del principal partido de la coalición.

El líder de Unió, que no quiere ni oir hablar de la fusión —«no podemos borrar 61 años de historia propia», afirman los democristianos— sabe que su única posibilidad pasa por diseñar un nuevo marco de relaciones con Convergència. En las negociaciones que desde hace semanas mantienen las direcciones de ambos partidos empieza a tomar fuerza la fórmula de la «federación». Mediante este sistema, los dos partidos mantendrían su independencia e identidad, pero las respectivas direcciones estarían coordinadas en todo momento, de forma que aumentaría el nivel de complicidad tanto por lo que se refiere a las estrategias, como a las personas. Sólo así, Duran puede llegar a ver culminadas sus aspiraciones.

En estas negociaciones también se discute cuál debe ser la aportación de Unió a las listas de la coalición. Hasta ahora, los democristianos sólo tenían reservado el 25 por ciento de los puestos en las candidaturas, de forma que sólo uno de cada cuatro candidatos era de la formación democristiana. Sin embargo, el crecimiento de Unió y la consolidación de Duran como uno de los rostros principales de la política catalana, desembocarán en un aumento de los porcentajes reservados al partido.

Aunque ninguno de los dos partidos lo desea, el proceso de sustitución de Pujol es tan complicado que la hipótesis de la ruptura no se puede descartar. En el PP de Cataluña siempre se ha confiado en una futura alianza con Unió, si bien esta formación no quiere saber nada de un experimento similar al de Unión del Pueblo Navarro. Precisamente, Duran se queja estos días de que un determinado sector de CDC está haciendo correr la especie de que UDC es «un submarino de Aznar» para desacreditarle ante el electorado nacionalista.

OTRA VEZ EL RACISMO EN ALEMANIA
Editorial El Mundo    20 Agosto 2000

Se multiplican las agresiones racistas en Alemania, particularmente en la comparativamente pobre ex RDA.

El propio Gerhard Schröder ha dado la voz de alarma. «No podemos admitir que en este país haya gente que sea insultada, golpeada y hasta asesinada en razón de su lengua, su religión o el color de su piel», ha dicho el canciller alemán, que defiende la ilegalización de las organizaciones neonazis y, en particular, del NPD.

Ayer estaban convocadas varias manifestaciones para honrar la memoria de Rudolf Hess, el siniestro lugarteniente de Hitler, que murió hace 13 años. La Corte Constitucional alemana las prohibió, pero a cambio aceptó que se celebre otra hoy en Hamburgo, pese a la oposición de los responsables policiales.

En todo caso, el auge de la violencia racista y xenófoba en Alemania no podrá ser neutralizado sólo a base de prohibiciones e ilegalizaciones desde arriba. O hay un fuerte movimiento en contra, surgido desde la propia base social, o no se logrará sino maquillar la realidad. Las manifestaciones en contra del racismo convocadas ayer en diversas ciudades de Alemania tuvieron una asistencia muy escasa. Apenas 2.500 personas desfilaron en Hamburgo, y fue la más nutrida. Entretanto, en Berlín se congregaban cerca de 30.000 jóvenes para reclamar la legalización del cannabis.

Muy diferente ha sido la reacción de la población de Noruega, donde los neonazis y racistas intentan suscitar un movimiento semejante. Allí, la extrema derecha sólo juntó ayer a unos cientos de seguidores. A cambio, hubo una masiva marcha ciudadana contra este nazismo de nuevo cuño.

Fantasmas históricos al margen, Alemania tiene un grave problema: hay demasiada marginalidad en la ex RDA. Demasiada desigualdad con la vieja RFA. Schröder ha reducido las inversiones igualizadoras, y lo está pagando. Y puede pagarlo aún más.


FRANCISCO MORENO • DIRECTOR DEL INSTITUTO CERVANTES EN BRASIL
"Si Brasil tuviera maestros, el español sería lengua obligatoria"
El catedrático de Lengua Española, Francisco Moreno, casado y padre de dos hijos, dirige desde hace dos años el Instituto Cervantes de São Paulo, centro que se ha convertido en clave para la introducción del idioma español en Brasil
JUAN ARIAS, Río de Janeiro El País  20 Agosto 2000

Autor de numerosas publicaciones en los campos de la dialectología, la sociolinguística y la metodología lingüística, además de la semántica y la lexicografía, Moreno se emociona al contar su experiencia con muchos profesores brasileños de español que dedican hasta cinco horas de incómodo viaje para realizar en el Instituto Cervantes en São Paulo un curso de perfeccionamiento de nuestra lengua. Y cómo tienen que regresar a sus casas por el mismo procedimiento, al carecer de recursos económicos para dormir en la ciudad.

Pregunta. ¿Por qué esta fiebre de español en Brasil?
Respuesta. Los motivos de que Brasil se encamine hacia el bilingüismo con el español son varios. En primer lugar está la creación y el desarrollo del Mercosur con todo lo que ello implica. La entrada de Brasil en los países hispánicos le asegura también una mayor presencia en el ámbito internacional.

Y la unión con España asegura a Brasil una unión más estrecha con la Unión Europea y sus mercados.
Sin duda, porque aunque Brasil es un país lo suficientemente importante como para poder tratar directamente con otras naciones de la Unión Europea, no cabe duda de que, a través de España, que es el país europeo con mayores relaciones con Latinoamérica, lo puede hacer mejor. Para todo ello, Brasil necesita utilizar además de su propia lengua, el portugués, también el español. Pero hay otros motivos por los que este país busca el conocimiento del español: en primer lugar, porque España se ha convertido en el segundo inversor en Brasil después de Estados Unidos y ya se habla de que en breve podría superarle. Y las instituciones culturales desean que esa fuerte presencia de España en Brasil no se limite al campo económico sino también al cultural. De hecho, una de las grandes inversiones de España en Brasil se está dando en el sector editorial donde las importaciones de libros españoles alcanzaron una cuota de mercado del 22%. España exportó en 1997 casi 12.000 millones de pesetas, en libros con un incremento del 500% en dos años.

O sea, que la fiebre que se advierte en Brasil por la lengua de Cervantes no se limita al aprendizaje de un idioma...
Y eso es quizás lo más importante: que en Brasil existe una gran curiosidad y simpatía por todo lo que significa la "cultura latina" y concretamente la española. Basta ver el espacio que dedican los medios de información, desde periódicos a cadenas de televisión, a todo lo español: cine, música, gastronomía, turismo... Sienten que están más cerca de la cultura latina que de la norteamericana, por ejemplo. Y a todo ello quiero añadir y resaltar la labor de cientos de profesores de español que trabajan en Brasil desde hace 10 años, y que ahora están recogiendo los frutos de su trabajo y amor por la lengua. A mí me emociona dar clases a muchos profesores que hacen enormes sacrificios para acudir a clases de perfeccionamiento del español. Es realmente admirable.

¿Cual es el mapa en el que se produce este interés por el español?
Para entender la importancia que puede tener para la difusión del español el hecho de que Brasil se convirtiera en bilingüe baste pensar que este país tiene una población de 162 millones de habitantes, de los cuales 50 millones son menores de 15 años. Son cifras imponentes. Sólo pensando en la ley aprobada por el Senado, aunque le falte su ratificación por el Parlamento, que prevé la enseñanza obligatoria del español en la secundaria, supondría que deberían estudiar español más de seis millones de alumnos para lo que serían necesarios más de 200.000 profesores.

¿Y si al final la ley no fuera aprobada con carácter obligatorio?
No cambiaría mucho, porque yo calculo que si las escuelas y colegios tuvieran profesores y material didáctico necesarios, más del 90% iban a escoger igualmente el español como segunda lengua extranjera. Este año en São Paulo, por vez primera, los alumnos en el examen de ingreso a la Universidad han escogido en su mayoría el español en vez del inglés como ocurría hasta ahora. El estudio del español en las escuelas ya es obligatorio en muchos Estados como el de São Paulo y el de Río de Janeiro. Sólo que no se cumple la ley por falta de profesores y de libros.

Entonces lo más urgente es la preparación de profesores y la creación de material didáctico. ¿Cuál puede ser en este caso la función del Instituto Cervantes de Brasil que usted dirige?
Justamente el Cervantes de São Paulo, dentro de su misión de promoción y enseñanza de la lengua española, es el único que se dedica a la formación de profesores y es el único que realiza su trabajo no sólo en la ciudad donde radica sino en todo el país. Aquí el Cervantes actúa no sólo en São Paulo sino también en Fortaleza, Porto Alegre, Amazonia y Belém. Y dentro de unos meses abrirá su nueva sede en Río de Janeiro. El Cervantes de Brasil es, además, el que más candidatos presenta para obtener el diploma de español como lengua extranjera. Sólo este año se han presentado 6.000 peticiones. Se presentan desde estudiantes hasta profesores, abogados y médicos. Juan de Valdés en el siglo XVI decía que en Italia estudiaban español "por gentileza y galanía". Hoy los brasileños estudian español por intereses económicos y por cultura.

¿Cuales son los proyectos inmediatos del Instituto Cervantes en Brasil?
Hasta ahora estábamos de prestado en el famoso Colegio Miguel de Cervantes, uno de los más prestigiosos de la ciudad, con 1.500 alumnos y más de 800 estudiantes nocturnos de español. Pero el Instituto ya ha comprado un local de mil metros cuadrados en el centro mismo de São Paulo donde en breve nos estableceremos. Allí todo será más fácil. Y nuestro propósito inmediato es contribuir a la preparación de profesores de español al mismo tiempo que pensamos crear planes curriculares para la enseñanza del español en Brasil, para que no tengan los alumnos brasileños que estudiar el español en libros pensados para los españoles o simplemente "adaptados" para ellos. Tienen que ser libros "pensados" para ellos teniendo en cuenta su cultura e idiosincrasia.

¿Cuáles son los mayores problemas con los que se tiene que enfrentar?
En el ámbito del Instituto Cervantes tengo que confesar que estamos recibiendo el mayor apoyo de Madrid donde ven en este Cervantes un punto clave para la introducción y difusión del español en un momento tan crucial para Brasil. Lo que no deben olvidar quienes deseen trabajar aquí como profesores o deseen editar libros de texto es que los sueldos de los profesores en escuelas y universidades públicas son muy bajos. Un maestro gana una media de 40.000 pesetas mensuales y un catedrático no llega a las 200.000. Por otra parte la capacidad adquisitiva de profesores y de alumnos suele ser muy baja por lo que les resulta muy difícil adquirir libros de texto o de consulta a los precios actuales y menos aún adquirir libros importados que suelen cuadriplicar el precio. Lo que equilibra sin embargo estos problemas es la gran masa de estudiantes de un país donde sólo ellos superan con creces a todos los habitantes de España, como también el hecho de que se trata de un país en pleno desarrollo económico.

¿Cómo podría el gobierno de Brasil favorecer la formación de profesores de español?
Sería oportuno que el Ministerio de Educación de Brasil permitiese a las universidades reconocer el DELLE Superior (Diploma de Español como Lengua Extranjera ) con el fin de que los titulados superiores, con la debida complementariedad pedagógica, pudieran recibir la habilitación para enseñar español en la educación básica. Del mismo modo, sería importante que la Administración de Brasil flexibilizara los trámites legales para que pudieran llegar profesores de español bien formados y debidamente cualificados y al mismo tiempo que Brasil reconociera los programas de Tercer Ciclo de formación de profesores de español en España que en la actualidad están cursando muchos brasileños.

Recortes de Prensa   Página Inicial