AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 24  Agosto   2000
#¿Quién dijo rectificación?
Editorial ABC 24 Agosto 2000

#País Vasco: no habrá ningún nuevo foro
Impresiones El Mundo  24 Agosto 2000

#Morir por la retórica
GABRIEL ALBIAC El Mundo  24 Agosto 2000

#La triste propiedad de los muertos
M. MARTÍN FERRAND ABC    24 Agosto 2000

#El inmovilismo de Ibarreche
Editorial La Razón   24 Agosto 2000

#Ibarretxe-Egibar: ni un milímetro
Editorial El País   24 Agosto 2000

#Odio y malas ideas
EDUARDO HARO TECGLEN El País 24 Agosto 2000

#Irlanda, País Vasco, Córcega
EDUARDO HARO TECGLEN El País 24 Agosto 2000

#Arzallus impone silencio
Lorenzo CONTRERAS La Razón  24 Agosto 2000

#Ardanza y Jaime Mayor
Juan BRAVO La Razón 24 Agosto 2000

#Ibarreche se somete a Arzallus y exige que los proetarras estén en la nueva Mesa
Redacción - Bilbao .- La Razón 24 Agosto 2000

#Estallan seis artefactos contra objetivos empresariales en Guipúzcoa
EFE El Mundo  24 Agosto 2000

#Explotan dos artefactos en San Sabastián y una patrulla de la Guardia Civil en Irún es atacada con granadas
Redacción - San Sebastián .- La Razón 24 Agosto 2000

#Profesores de la UPV podrían abandonar el País Vasco por las amenazas radicales
Redacción - San Sebastián .- La Razón 24 Agosto 2000

#Ratificada la suspensión judicial del homenaje a un etarra en Hernani
A. URIONA, Bilbao El País 24 Agosto 2000

#Los proetarras utilizan las fiestas de Bilbao para financiar sus actividades
BILBAO. J. Pagola ABC  24 Agosto 2000

#Redondo: "Lo importante no es la construcción nacional, sino la falta de libertad"
EFE Libertad Digital  24 Agosto 2000

#Francia insiste en oponerse a la creación de una región vasca
PARÍS. Efe ABC    24 Agosto 2000

#Dos detenidos más, vinculados con el «Araba»
El Mundo  24 Agosto 2000

#Hombres invisibles
Juan Manuel DE PRADA ABC  24 Agosto 2000

¿Quién dijo rectificación? 
Editorial ABC 24 Agosto 2000

Con las propuestas del nacionalismo las cosas nunca son como parecen a primera vista, aunque muchas de ellas presenten, desde el primer momento, rasgos de esa mendacidad contumaz que se ha instalado en su práctica política. Josu Jon Imaz anunció en un periódico vasco no nacionalista que el lendakari estaba dispuesto a constituir una mesa de partidos sin HB, porque no respeta los derechos humanos. Antes de que semejante propuesta fuera asumida personalmente por Ibarretxe y confirmada por el PNV, muchas personas de buena fe —algunas muy incautas— vieron en ella la deseada rectificación, la ruptura formal por el Gobierno vasco de las relaciones con la izquierda «abertzale». Ni mucho menos. El anuncio funcionó como globo sonda para otear posibles alianzas en el complicado horizonte parlamentario que se le presenta a Ibarretxe en el mes de septiembre y, de paso, sembrar un poco de confusión. Pero esa propuesta, de efímera utilidad para el lendakari, era inasumible por el PNV, como se han encargado de confirmar Arzalluz y Egibar al establecer como condición de existencia de la mesa el respeto a los derechos humanos y a la libre voluntad de los vascos. Es decir, los que se integren en la mesa deberán aceptar la fórmula nacionalista del llamado conflicto vasco, en el que paz —respeto a los derechos humanos— y soberanía —respeto al ámbito vasco de decisión— van unidos de forma indisoluble.

Las intervenciones de Arzalluz y Egibar demuestran que la dirección del PNV no se ha movido de la disciplina pactada con HB y ETA en el acuerdo de Estella. No hay, por tanto, ningún dato que permita afirmar que el nacionalismo ha rectificado. Realmente ha sucedido lo contrario, porque en las dos ocasiones en que Arzalluz ha tenido que frenar aparentes disidencias o interpretaciones no autorizadas del guión —el artículo de Anasagasti en «Deia» y las palabras de Imaz en «El Correo», por ejemplo—, la respuesta ha sido mantener al partido en la misma estrategia frentista. Como era lógico, no podía faltar la demostración de sumisión a cargo de Ibarretxe, quien ayer mismo se desentendió de su colaborador Imaz —al final, responsable público de la última artimaña nacionalista— y se adhirió con entusiasmo servil a las instrucciones de Arzalluz y Egibar, reiterando su pobre discurso de «hablar con todos», para luego pactar con los de siempre. La consecuencia es que cuando en septiembre se abra el Parlamento vasco, Ibarretxe no tendrá absolutamente nada que ofrecer más que su propia desgracia como gobernante, humillado una vez más por los dirigentes de su partido y sin un proyecto político creíble para los ciudadanos vascos.

País Vasco: no habrá ningún nuevo foro
Impresiones El Mundo  24 Agosto 2000

Casi al mismo tiempo que se sabía que los terroristas de ETA cada vez atribuyen un papel más decisivo en la preparación de sus atentados a la trama civil del abertzalismo radical -a las huestes de HB, en consecuencia-, el lehendakari Ibarretxe precisaba -rectificando lo afirmado el pasado domingo por su portavoz, Josu Jon Imaz- que en el «nuevo foro para la paz» que quiere impulsar «no habrá exclusiones», es decir, que también invitará a HB a participar en él. Damos por supuesto que Ibarretxe sabe que, si convoca a esa reunión a los cómplices y justificadores del terrorismo, el PP no acudirá, y probablemente el PSOE tampoco, con lo que todo lo más que podría llegar a conseguir es una mala copia del Foro de Lizarra. Dicho de otro modo: está abortando la iniciativa incluso antes de haberla puesto en marcha. Se adivina detrás de esa rectificación la larga mano de Arzalluz y Egibar.

Morir por la retórica
GABRIEL ALBIAC El Mundo  24 Agosto 2000

Un banco emisor más un ejército: a eso llama nación el siglo XIX. Invento imprescindible: completado su ciclo de acumulación previa, las sociedades capitalistas, precisan acotar un mercado interior propio, sin el cual no hay economía mercantil. Moneda y ejército son los verdaderos blindajes fronterizos; los otros, las aduanas físicas, sólo consagran ese doble eje constituyente de los Estados modernos.

Claro está que no hay violencia sin consenso. Y la naciente burguesía inventa, a lo largo del siglo de sus revoluciones, a la nación como espacio simbólico. Induce sobre él mitologías bien trabadas que turnan su eficiencia según tiempos y necesidades. Aún a inicios del siglo XVIII, el Diccionario de autoridades se limita a dar, en castellano, una definición etimológica de nación como conjunto de gentes nacidas en un sitio; nacionalista, sencillamente, no existe en ninguna lengua latina hasta iniciado el siglo XIX; su origen es inglés y su primer registro data de la penúltima década del XVIII. La Revolución de 1789 trastrueca todo en el continente. Nación pasa a ocupar el altar del laico templo desertado por el dios antiguo. Sangre y lengua se apuntan como sus puntales retóricos. En su liturgia es articulada la nueva subjetividad ciudadana.
Pero la geometría exacta de un mercado nacional no la dan naturaleza, sangre o lengua; es un fugaz equilibrio de fuerzas inestables. Banco emisor y ejército. Una mente que tratara de fijar los trazados nacionales de Europa entre 1789 y 1945 se volvería loca. Las trascendentes entidades que a sí mismas se dan siempre bajo especies de intemporalidad, rara vez duraron más de unas pocas décadas: las que tardaba su mercado en ser devorado por otro o su ejército en ser vencido.

La Unión Europea no es sino la constatación del excesivo coste de ese ajedrez mercantil. La substitución de un artificio, la nación, productor, en dos siglos, del mayor exterminio de la historia humana, por otro artificio, transnacional éste, en cuyo desenlace nos movemos. La moneda nacional ha desaparecido ya y se extinguirá nominalmente en unos meses. La filiación patria de los ejércitos tiene los días contados. ¿Qué queda, en el espacio de la UE, de las naciones que inventó -o que soñó inventar- el siglo XIX? Sus leyendas. Un cascarón mitológico sin contenido.

Es la acerada ironía de la historia: los nacionalistas vascos matan -o mueren- hoy para ser nación en una UE que borra la nación: banco emisor, como ejército. ¿Vale, de verdad, la pena morir por la retórica? albiac@mundofree.com

La triste propiedad de los muertos
Por M. MARTÍN FERRAND ABC    24 Agosto 2000

Xabier Arzalluz, más taimado que astuto, es un maestro en el arte del disimulo. Es muy posible que en sus días de seminario leyera con atención al también jesuita Baltasar Gracián y recuerde que «hay que dejar que la mentira más grande y maliciosa oculte lo que parece malicioso». De no ser por el daño que su actitud y sus palabras generan, tanto entre sus próximos como en sus distantes, serían de admirar sus desahogos que, en una contemplación rigurosa, andan por el cinismo y, en otra más popular y asequible, podrían considerarse como evidencias de desvergüenza.

Las mentiras de Arzalluz, a diferencia de las más típicas y clásicas, no son la mera ocultación de la verdad a terceros de buena fe. Son, más dramáticamente, autoengaños: invenciones e infundios que le permiten estructurar una «ideología» que, pobre en sus orígenes —Sabino Arana—, se ha vuelto paupérrima en sus crispados usos y diversas aplicaciones. Por ejemplo, en el torrente de confusos disparates que el presidente del PNV le ha declarado al periódico catalán «El Punt», afirma —a propósito de los actos organizados por EH en homenaje a los terroristas recientemente muertos en Bilbao— que «cada uno entierra a sus muertos a su manera».

Ni quienes, en el límite del voluntarismo democrático, estamos dispuestos a defender que Arzalluz pueda decir y hacer lo que se le antoje, incluso demandar —a ser posible, sin eufemismos— la autodeterminación, tenemos que rechazar la idea del posesivo para los muertos. La muerte, cualquier muerte, es una desgracia que nos afecta a todos y que convierte a los difuntos en triste propiedad colectiva. No se me entienda mal; no trato, como la alcaldesa de Durango, de meter en un mismo saco «desde el asesinato de un edil (Jesús María Pedrosa) hasta la muerte accidental de dos vecinos miembros de ETA». No. Digo que los muertos, todos, son un mal común y que en el dolor por su desaparición están el principio moral y la posibilidad política de acabar con el actual y nada deseable estado de la cuestión. Otra cosa es que la conducta de unos merezca repulsa y condena y la de otros, las víctimas, le añada respeto al llanto.

Arzalluz, con este disparate moral sintomático de la pérdida de cualquier rumbo político, continúa el emprendido por el diputado general de Guipúzcoa, Román Sodupe, cuando, ante los restos del empresario José María Korta, dijo algo tan tremendo como «es uno de los nuestros». ¡Válganos Dios! Ya es triste tener que contar los muertos, pero llegar a clasificarlos —tuyos y míos— en razón de su pedigrí es renunciar a la condición de persona. Por eso me permito la licencia de utilizar a favor de mi tesis a Baltasar Gracián, nuestro particular Maquiavelo hispano: «Hay que saber utilizar la carta del desprecio». Arzalluz es un mero fenómeno retórico encumbrado sobre el miedo de sus portores.

El inmovilismo de Ibarreche
Editorial La Razón   24 Agosto 2000

El presidente del Gobierno vasco, Juan José Ibarreche, nos iluminó ayer con una nueva comparecencia de Prensa para decirnos que no está dispuesto a decirnos nada nuevo. Que ni él ni su partido se apean del Pacto de Estella; que ni él ni su partido están dispuestos a renunciar a su coalición parlamentaria con los cómplices de Eta; que, en suma, no están dispuestos a moverse un ápice de su «propuesta» de diálogo universal entre los partidos, incluidos entre éstos los democráticos y los aliados de una banda terrorista. El inmovilismo de Ibarreche, vestido con apariencia de ceremonial democrático, es ya una pesada carga para la democracia española.

    Es dramático observar que la ofensiva criminal de Eta, con asesinatos de políticos, de empresarios, militares y de guardias civiles, y con una violencia callejera que tiene amedrentada a la población vasca que el mismo lendakari dice representar, no desplaza a Ibarreche ni un milímetro de la línea dura de la dirección nacionalista, la marcada por Arzallus y Eguíbar. Es trágica su impermeabilidad a las voces que dentro de su propio partido le dicen cada día que es imposible cualquier relación, alianza o diálogo con los asesinos o sus representantes.
    Pero Ibarreche está llamado a ser un fracasado. No diremos que es una marioneta de Arzallus, porque nos tememos que piensa lo mismo que él. Está contagiado del fundamentalismo nacionalista, y no es capaz de quitarse esas orejeras ni siquiera cuando asesinan a su amigo, el empresario Corta.

    Sólo desde esa perspectiva, la de autoinmolarse como político en el ara nacionalista, se explica que proponga a los partidos en cuyas filas se acumulan ya dramáticamente los ataúdes de las víctimas de Eta, que se sienten a dialogar con quienes forman parte de las filas de sus asesinos. Y confiamos en que sea un ataque de buena voluntad la que ciega a Ibarreche. Porque, si fuéramos mal pensados, podríamos llegar a la conclusión de que él también está entre los que piensan que la forma de lograr sus objetivos políticos es doblegar, a base de asesinatos, a sus interlocutores, para forzarles una negociación con consecuencias de mayores logros soberanistas.

    Sin duda, Ibarreche no está entre ellos, pero secunda de una forma intolerable su política. Ni hace caso al PSOE, cuando tiende la mano al PNV, ni se da cuenta de los argumentos del PP, cuando le grita que para ellos, y para cualquier ciudadano honrado, no es posible participar en ningún foro, pacto, diálogo, negociación o contacto con quienes llaman «compañeros» a sus verdugos.

    Así, las esperanzas puestas por parte de la sociedad en que Ibarreche sería sensible a las llamadas para la reintegración de su Gobierno y de su partido en el terreno de los partidos democráticos, aislando a los violentos, se han vuelto a frustrar. Ni siquiera la rectificación táctica, que algunos analistas consideraban, se ha producido. Ibarreche sigue en Estella, sigue siendo el presidente de los nacionalistas impunes, frente a los no nacionalistas acosados, se mantiene en la cobarde equidistancia y repite como un robot la consigna del ámbito vasco de decisión, como si Corta, López de Lacalle, Jáuregui, o Pedrosa no hubieran sido vascos y no hubieran tenido derecho a decidir; como si Azurmendi, o Ibarrola, o Ladrón de Guevara, o Iturgaiz o Redondo no fueran vascos ni tuvieran derecho a pronunciarse.

    Si Ibarreche creyera en el ámbito vasco de decisión, convocaría elecciones para que los vascos decidiesen. Pero en lo que parece creer exclusivamente es cómo unir en una mesa, bajo su presidencia, a los verdugos y a sus víctimas, para que éstas, no sólo teman perder su vida, sino que también pierdan su dignidad. Pero creemos que está lejos de conseguirlo.
   

Ibarretxe-Egibar: ni un milímetro
Editorial El País   24 Agosto 2000

LO PEOR de lo que está pasando son los atentados de ETA, y lo segundo peor, los debates absurdos a que la ofensiva terrorista está dando lugar entre las fuerzas democráticas. Si Euskal Herritarrok (EH) tuviera la menor intención de dejar de apoyar a ETA ya nos habríamos enterado. Pero lo que dicen sus portavoces es, por ejemplo, que la Ertzaintza debe dejar de detener a los terroristas implicándose en "operaciones a las órdenes de políticos o jueces de Madrid contra vascos".

Es absurdo, por tanto, mantener, como hizo ayer Ibarretxe, que no hay que excluir a nadie del diálogo y, al mismo tiempo, que una de las condiciones para ser admitido en el mismo es el rechazo de la violencia. Ya se sabe que EH no la rechaza, sino que la considera un medio legítimo de coaccionar a la población; luego esa formación no podrá integrarse en ningún foro democrático de diálogo, incluyendo el propuesto por el lehendakari. Es ridículo seguir dándole vueltas a si EH debería -en condicional- estar o no estar presente.

El desmarque de Iñaki Anasagasti y otros dirigentes nacionalistas desencadenó la semana pasada una dinámica hacia la recuperación de la unidad democrática contra ETA. Mayor Oreja respondió retirando el veto al PNV para el diálogo, y el portavoz del Gobierno vasco, admitiendo el principio de un foro que sólo excluyera a quienes justifican la violencia. Demasiado para Egibar, que inició la contramarcha añadiendo como requisito la aceptación del llamado ámbito vasco de decisión: un principio nacionalista que podría ser objeto de debate, pero nunca condición para el mismo, porque es evidente que no todos los vascos consideran a Euskal Herria el marco prioritario, y mucho menos el único, para decidir sobre su futuro. A su vez, la andanada de Egibar dio a la dirección del PP argumentos para exigir una retirada formal de Lizarra como condición para restablecer el diálogo con los nacionalistas.

Se esperaba que el lehendakari, una instancia en principio por encima de los partidos, reencontrara ayer el hilo de la concordia. Pero si Egibar no retrocede ni un milímetro, Ibarretxe fue incapaz de desmarcarse ni esa distancia de la doctrina marcada por el portavoz del PNV. Todo lo contrario. Se remitió a su propuesta del mes pasado, anterior a la actual ofensiva de ETA y a los movimientos que la misma provocó en el nacionalismo ante la evidencia del fracaso de Lizarra. Su declaración indica que carece de la más mínima autonomía respecto a su partido; por si hubiera dudas, fue acompañada por la difusión de un comunicado del PNV en el que se subraya -parece un sarcasmo- su adhesión a la propuesta de paz del lehendakari, que ya rechazaron en su día socialistas y populares.

Aquella propuesta, que no fue remitida al PP, era un intento de hacer compatible el mantenimiento de la estrategia de unidad abertzale en torno al programa soberanista con la recuperación del consenso con al menos los socialistas. Aparte de lo irreal del planteamiento, ETA se encargó de dinamitarlo asesinando, horas después de que la Asamblea del PNV ratificase ese doble objetivo, a un concejal del PP en Málaga. Ha sido la ofensiva de ETA entonces iniciada lo que ha convencido a significados dirigentes nacionalistas de la necesidad de aterrizar de las fantasías de Lizarra. Ni ETA estaba dispuesta a retirarse, por grandes que fueran las concesiones que le ofreciera Egibar, ni EH a hacer una política que obligase a ETA a disolverse.

ETA mata en parte por inercia, pero, también por inercia, los dirigentes nacionalistas más comprometidos con la embarcada de Lizarra siguen haciendo como que no se han enterado del fracaso de esa vía. Tal vez porque después de haber llevado a su partido a aprobar por unanimidad el abandono de la tradición autonomista y democratacristiana, intuyen que la rectificación sólo sería posible con su retirada del escenario. Como se comprometieron a hacer si fracasaban. La única esperanza es que Anasagasti sea capaz de plantear en su entrevista con Mayor lo que se deduce de su reflexión por escrito sobre ese fracaso.

Odio y malas ideas
EDUARDO HARO TECGLEN El País 24 Agosto 2000

La madre de la guardia asesinada dice que, pese a ser creyente, tiene "odio y malas ideas". Es natural. Las creencias que tiene, y las contrarias, se han alimentado durante siglos de odios menos justos, razonables, comprensibles, que los suyos. Me parece más limpio que el asesinato sin odio cometido contra su hija y otro guardia. Un odio abstracto, genérico, sobre unas ideas de patria propia y ajena; un diseño de enemigos de lo que suponen que sería su redención. Poco a poco, los iluminados de esta antigua guerra han creado en sus iguales la idea de enemigos de raza y de patria. El odio no es sólo cuestión de esa cristiana, sino de todos los que se sienten amenazados, y no hay límites. El miedo engendra odio. La idea de guerra consigue que no haya inocentes: es la del misil sobre la ciudad o el coche de dinamita en la calle. Y estudiamos minuciosamente las palabras de los otros para ver si debemos odiar. Guerra semántica. En Durango hubo una distorsión oral muy estudiada por la cual se lamentan las muertes todas, y nuestro instinto de odio nos hace analizarlo de forma que vemos equiparadas "todas" las víctimas, y eso no puede ser: ellos son las alimañas, nosotros los héroes. Nos llevaron a su terreno. Ellos se creen irredentos y patriotas.

Quizá su manera de igualar los muertos sea una concesión que nos hacen. Pero no podemos conformarnos. Sobre todo, Aznar. Esgrime la no identidad del Estado de derecho con una banda de asesinos. Es un argumento sólido. Yo creo poco en el Estado de derecho: imperios, ni el de la ley. No se impera; no creo que las leyes sean justas, ni su aplicación. No se mata a un guineano en una comisaría: las fuerzas del orden no son ahí mejores que las de los conspiradores. Puede que peores. Pero quizá los culpables sean detenidos, procesados, condenados, encarcelados. Ésa es la diferencia.

No me abstraigo de la idea de que para muchos la independencia del País Vasco supone una religión, y que los que honran a sus muertos -que para nosotros son desgraciados asesinos- creen en su guerra. No digo estúpida: todas lo son. Siempre me han asombrado sus banderas, sus gritos, sus votos. Cuando digo "ellos" y "nosotros" indico un nosotros libre, sin banderas, sin racismos, sin otras nociones que las de igualdad -y fraternidad; y libertad-, sin regustos de patria y rey. Quizá estemos destinados a ser las víctimas. Lo prefiero, por lo que a mí respecta. Pero no por los demás. Me subleva cada muerte.

Irlanda, País Vasco, Córcega
José A. SENTíS La Razón 24 Agosto 2000 

Estamos tan acostumbrados a analizar las características fisiológicas de nuestro ombligo que sería instructiva una ojeada alrededor para recordar de dónde venimos, y saber adónde vamos. Hay tres conflictos abiertos de caracter nacionalista-separatista en la Europa de la Unión. Irlanda, País Vasco y Córcega. Los tres son diferentes en su origen, pero tienen similitudes en su metodología. De alguno debemos aprender. Otros tendrán que hacerlo de nuestros problemas y de nuestros errores.

    Irlanda del Norte nos indica algunas de las características del futuro que no deseamos, pero que tememos. El caso del Ulster nada tiene que ver con el vasco, ya que mientras los nacionalistas de aquí añoran lo que jamás tuvieron, los de allí han mantenido una guerra ruidosa desde que dejaron de saber lo que eran. Pero el ejemplo sirve por una razón: cuando en el Ulster se ha llegado a un acuerdo de paz (ellos sí han mantenido una guerra) se ha descubierto que los «grupos armados» que mantenían el conflicto son, mucho más que políticos que ambicionaban un estatus organizativo, bandas profesionales que han aprovechado la fuerza de las armas para montar un entramado de intereses mafiosos. Ahora que la excusa política queda desplazada a un segundo plano, la guerra de clanes y de poder se hace más y más patente.

    Los norirlandeses están completando el ciclo del terrorismo moderno. Primero, se forman bandos (más bien bandas) con la excusa de un ideal político. Después, esas bandas luchan a cara descubierta por el poder en el marco de lo conquistado. Es una gran lección para los nacionalistas vascos, que van de la mano de la banda terrorista que les sirve de vanguardia, tal vez pensando que en el momento de consolidar su poder territorial podrán acallarla, y luego se encontrarán con que son las siguientes víctimas en esta guerra de cárteles, de gangs.


    Pero hay otros que nos siguen imprudentemente en el camino. El debate nacional en Francia es ahora Córcega. Si cito a Sami Naïr, y usted, lector, cambia el término «corso» por «vasco», le resultará especialmente iluminadora la reflexión de ayer mismo, en Le Monde:
    «Los nacionalistas corsos (...) reivindican el poder de legislar para afirmar una soberanía corsa en detrimento de la soberanía nacional. En lugar de renunciar explícitamente a la violencia y de denunciar a los autores, no deploran los atentados más que a toro pasado. O, más aún: condenan los asesinatos (...) mientras rechazan condenar a los asesinos». Para Naïr, el proyecto de autonomía corsa al estilo español no conducirá más que a que los nacionalistas que la gestionen sean, como aquí, «rehenes de los terroristas», que no descansarán hasta que esa autonomía acabe en independencia.

    Naïr le está viendo las orejas al lobo, y ya empieza a añorar, antes de perder, lo que yo: una nación como comunidad de los valores de igualdad, legalidad y solidaridad.

Arzallus impone silencio
Lorenzo CONTRERAS La Razón  24 Agosto 2000

No se ha evaporado ninguna ilusión porque no había ninguna ilusión que evaporar. En veinticuatro horas ha quedado definido el campo de posibilidades para la unión de los partidos democráticos frente al terrorismo. La oferta de Ibarreche dirigida a la constitución de un foro del que EH sería excluido ha sido desvirtuada por el portavoz y «alter ego» de Arzallus Joseba Eguibar. La estratagema ha sido simple: a cambio de condenar la violencia etarra debería aceptarse en la nueva mesa de diálogo el principio conocido como «ámbito vasco de decisión». En otras palabras, salvoconducto para EH por la vía de reconocer la sustancia medular de Lizarra.

    Lo contrario, de acuerdo con la operación del mismísimo Mayor Oreja, sería la resurrección de la mesa de Ajuria Enea. Y entonces Eguibar se alza con la gran objeción: Ajuria Enea, en cuanto foro, había muerto y muerto sigue. Pero, claro, puestos a extender certificados de defunción, ¿qué decir de Lizarra? ¿Es que Lizarra, invalidada según palabras del propio Arzallus, alienta todavía? Para el PNV oficial está visto que sí. Entre un espacio de diálogo de inspiración democrática y otro de naturaleza independentista, la elección para Arzallus y sus incondicionales es bien sencillo.

    Se van con los suyos, con los radicales de la bomba y la metralleta en nombre del soberanismo que late en la fórumla conocida como «ámbito vasco de decisión». Cuando el terrorismo arrecia y los argumentos «abertzales» pierden todo su sentido, Arzallus calla. Pero la recuperación de la voz es cosa de pocos días, en ocasiones de horas. Veinticuatro, por ejemplo.

    La teoría de que el PNV apunta signos de división es de poco consuelo. De ninguno más bien. Cuando Arzallus habla, los correligionarios observan religioso silencio. Arzallus sólo calla cuando habla Eta. El uno y la otra tienen la propiedad de sucederse en la cadena del mutismo. Porque Eta también calla de vez en cuando. Los silencios de la banda han sido históricamente significativos.

    Las voces discordantes del PNV se racionan sus intervenciones. Hablan e inmediatamente encuentran la réplica de la superior jerarquía. Y entonces, cuando procede que usen la dúplica, vuelven a abismarse en el silencio atemorizado.Nada de duplicar porque entonces aparece la polémica por arriba y eso son palabras mayores. Anasagasti podría decir algo ahora, pero se abstiene. Ha agotado ya su ración de discrepancia. Lo mismo que Emilio Guevara, Joseba Arregui y otros «michelines».

    No hay debate que valga. Los mensajes individuales se pierden en la niebla, en la bruma, como los pitidos del náufrago. No hay más penosa sensación de impotencia que organizar algún ruido seguido de sepulcral mutismo. El grito «¡a callar!» es lo único que se oye por encima de cualquier denuncia.

Ardanza y Jaime Mayor
Juan BRAVO La Razón 24 Agosto 2000

No le ha pasado desapercibida a Juan Bravo una trascendental información camuflada tras una crónica aparentemente mundana: la ofrecía ayer Carmen Rigalt en El Mundo. El ex lendakari Ardanza, reunido con otros vascos en Marbella, les sorprendió cuando replicó a las críticas nacionalistas de ritual contra Jaime Mayor, el ministro del Interior y «bicha» del PNV oficial. Ardanza dejó helados (es un suponer) a sus contertulios al afirmar que él vería con buenos ojos que Mayor Oreja accediera a la «lendakaritza» si aportara soluciones para frenar el desatino. Según Carmen Rigalt, Ardanza fue «rotundo». Imaginamos la cara de Arzallus al oírlo, pero la cuestión es que, aunque el líder del PNV dice que «gracias a Dios» no hay divisiones en su partido, la realidad es que las personas con cabeza más fría y con análisis más inteligente entre los nacionalistas saben ya que la línea de Estella ha sido un completo error, con consecuencias trágicas para muchos ciudadanos y para la sociedad vasca. Otra cosa es que el grupo de talibanes del PNV tenga sometidos bajo su bota a los disidentes. Es lo normal. Ellos también viven bajo la bota de Eta, a la que tienen un pánico indescriptible.

Ibarreche se somete a Arzallus y exige que los proetarras estén en la nueva Mesa
El «lendakari» se reafirma en su propuesta lanzada en julio a todos los partidos
El «lendakari» vasco, Juan José Ibarreche, reaccionó ayer con rapidez ante el aviso lanzado el día anterior por Javier Arzallus y anunció que no excluirá a nadie del nuevo foro de diálogo que pretende abrir con todos los partidos. Aunque el portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, anunció hace días que Ibarreche pretendía abrir un diálogo sin EH, Arzallus corrigió al lendakari asegurando que hay que respetar la decisión que tomen los vascos. Ibarreche se reafirmó en su propuesta del mes de julio.
Redacción - Bilbao .- La Razón 24 Agosto 2000

El «lendakari» Juan José Ibarreche aseguró ayer en Bilbao que ninguna de sus iniciativas «pretenderá nunca
excluir a nadie», al tiempo que se reafirmó en la propuesta de paz que remitió el pasado mes de julio a todos los partidos políticos vascos. Sin embargo Ibarreche también señaló que avalaba las recientes manifestaciones del portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, en las que planteaba la necesidad de un foro de partidos sin HB.
    Además, el presidente del Gobierno vasco ha afirmado que echa en falta que el PP en el País Vasco admita que el diálogo «es la única vía para la solución de los problemas». El lendakari recordó la propuesta que envió a las formaciones políticas en julio, subrayando los «principios» que contiene, entre ellos el rechazo a la violencia o el respeto a los derechos humanos, a las ideas de los demás y a la voluntad de la sociedad vasca, informa Vasco Press.
    «A partir de ahí cada uno tiene que situarse en relación con esos principios, pero ninguna iniciativa del lendakari pretenderá nunca excluir a nadie porque estoy absolutamente convencido de que sólo las iniciativas que pretendan integrar en cualquier momento, aunque no pueda ser en un primer momento, son las que pueden tener futuro», señaló.
    Para Ibarreche, «no es posible pretender poner iniciativas sobre la mesa que lo que pretendan es, en lugar de integrar, excluir» porque «la clave es establecer un proyecto de convivencia».
    Además, según indicó, «el portavoz del Gobierno dijo exactamente lo que yo he dicho hoy, avanzando a continuación en lo que pueden ser previsiones a futuro».
    En esta línea, insistió en que «las posturas del Gobierno vasco están perfectamente trasladadas por su portavoz y por el lendakari». Para Ibarreche es necesario que los partidos hablen y trabajen porque no todos están de acuerdo con los principios de su propuesta.
    «Me gustaría que nadie se autoexcluyera, que todos admitiéramos, como no puede ser de otra manera, que esto sólo tiene una solución: respeto y democracia».
    En su opinión, hay que «asumir el diálogo como un camino evidente» y en este sentido, ha subrayado que «echo en falta y se requiere también que el PP en Euskadi admita que el diálogo es la única vía para la solución de los problemas y se incorpore al diálogo con los demás y al diálogo también con el lendakari».
    Ibarreche se mostró convencido de que «hablamos una barbaridad en los medios de comunicación y luego hablamos muy poco entre nosotros y por eso la sociedad vasca comienza a estar un poco harta con razón de todos nosotros».
    Por su parte el PartidoNacionalista Vasco ratificó su apoyo al documento del «lendakari» Ibarreche, saliendo así al paso de «las diferentes informaciones aparecidas en los medios de comunicación» con una nota de dos párrafos.

Estallan seis artefactos contra objetivos empresariales en Guipúzcoa
Los radicales colocan bombas en dos barrios donostiarras – En ninguno de los ataques se han registrado heridos
EFE El Mundo  24 Agosto 2000

SAN SEBASTIAN .- Los radicales estrechan el cerco de violencia contra los empresarios vascos. Seis artefactos han estallado desde la pasada madrugada en Guipúzcoa. En todos los casos, el objetivo de los explosivos han sido intereses empresariales, aunque no se han registrado heridos.

El último incidente se ha registrado a las 16.00 horas. Agentes de la Ertzaintza han localizado a primeras horas de esta tarde en Irún un tercer camión dañado debido a la explosión de un artefacto cuyas características se asemejan a las de los colocados esta madrugada contra otros dos vehículos pesados de la empresa de transportes Olloquegui.

A las 14,00 horas los agentes han tenido conocimiento de que un camión estacionado en el aparcamiento de la empresa de transportes internacionales Decoexa, del polígono Soroxarta, había sufrido daños por la explosión de un artefacto colocado junto a él.

Por otra parte, esta mañana, especialistas de la Unidad de Desactivación de Explosivos de la Ertzaintza han procedido a la explosión controlada de un paquete sospechoso colocado en las proximidades de una empresa de la localidad guipuzcoana de Lazkao, ha informado el departamento vasco de Interior.

Explosión controlada en Lazkao
Representantes de la empresa Pingón de Lazkao han avisado a las 9,30 horas a la Ertzaintza de la existencia de un paquete sospechoso cerca de esta compañía, dedicada a la construcción de grúas y que cuenta con una plantilla de unos 50 trabajadores.

La oleada de atentados con artefactos de baja potencia comenzó la pasada madrugada. Cuatro explosivos estallaron, dos de ellos en Irún y los otros dos en San Sebastián, contra objetivos empresariales. Los primeros, adosados en dos camiones de la empresa navarra de transportes Olloquiegui, hacían explosión sobre las 4.00 horas, según el Departamento vasco de Interior.

El ataque contra los dos camiones de la empresa vasca se producía minutos antes de las 04.00 horas en la carretera nacional N-121, a su paso por Irún. Las explosiones no han alcanzado al vehículo de la Guardia Civil que en ese momento patrullaba por la zona, por lo que en principio se pensó que había sido un ataque perpetrado contra el vehículo policial.

Efectivos de la Ertzaintza han acudido al lugar y han cortado la carretera para retirar de la calzada los restos de metralla. Además, se investiga por si hubiera otro artefacto en esas inmediaciones.

Ataques en San Sebastián
Poco antes, la explosión de un artefacto en San Sebastián provocaba daños en un taller de fontanería y en varias oficinas ubicadas en las inmediaciones del barrio de Bidebieta de la capital donostiarra. Afortunadamente, no se han registado heridos. Hasta el lugar se han desplazado efectivos de la Policía Autónoma vasca, la Policía Nacional, y numerosas ambulancias.

La deflagración se ha producido a las 03.05 horas a la altura del número 12 del Paseo de Los Olmos del citado barrio donostiarra. La zona ha quedado acordonada.

Además, efectivos de la 'Ertzaintza' han hecho explotar esta madrugada un artefacto que estaba oculto en una mochila colocada en el paseo Ramón María Lilí del barrio de Gros de San Sebastián.

Minutos antes de las tres de la madrugada, un desconocido ha avisado a la Ertzaintza de la colocación de un artefacto explosivo junto a la oficina de Seguros Bilbao en el paseo Ramón María Lilí, junto al río Urumea de San Sebastián.

La policía autónoma ha acordonado la zona hasta que se han desplazado en desactivación de explosivos y han colocado un cebo para hacer explotar la mochila.

Este artefacto contenía un kilogramo y medio de explosivo, según fuentes del Departamento vasco de Interior.

También esta madrugada los radicales han lanzado 'cócteles molotov' contra una patrulla de la 'Ertzaintza' en el barrio de Intxaurrondo. En ninguno de los cuatro sabotajes se han registrado daños personales.

Explotan dos artefactos en San Sabastián y una patrulla de la Guardia Civil en Irún es atacada con granadas
Redacción - San Sebastián .- La Razón 24 Agosto 2000

Dos artefactos hicieron explosión esta madrugada en el barrio donostiarra de Gros en un breve intervalo de tiempo sin que se produjeran víctimas personales, según informó la Ertzaintza a Europa Press. A las 2:50 horas de hoy, DYA recibió una llamada alertando de la colocación de un artefacto explosivo en la calle Ramón María Lilí. En pocos minutos, la Ertzaintza procedió a acordonar la zona y sus artificieros hicieron explotar el artefacto. Según las mismas fuentes, se trataba de una mochila colocada junto a la puerta de una oficina de Seguros Bilbao. No hubo que proceder a desalojar las viviendas cercanas y no se produjeron daños personales, informó la Ertzaintza.
    En el mismo barrio, concretamente a la altura del Paseo de los Olmos número 12 y algunos minutos más tarde, hacía explosión otro artefacto sin que esta vez se produjera llamada alguna avisando de ello, comunicó la Ertzaintza. En este segundo atentado tampoco se registraron daños personales aunque sí quedaron dañados dos establecimientos ubicados en la planta baja, anunciaron las mismas fuentes.

Ataque con granadas a una patrulla de la Guardia Civil
Por otra parte, unos desconocidos han arrojado esta madrugada dos granadas al paso de una patrulla de la Guardia Civil en la localidad guipuzcoana de Irún, que no llegaron a impactar en el vehículo policial y no causaron heridos, informó el departamento vasco de Interior. El lanzamiento se produjo a las 3,30 horas, en el punto kilométrico 87,5 de la carretera nacional N-121, frente a la gasolinera de Puntxas, en el término municipal de la localidad fronteriza.
    Unos desconocidos lanzaron las dos granadas al paso del vehículo de la Guardia Civil, que impactaron en dos camiones que estaban aparcados en el estacionamiento situado frente a la gasolinera. Efectivos de la Ertzaintza acudieron al lugar y cortaron la carretera para retirar de la calzada los restos de metralla.

Profesores de la UPV podrían abandonar el País Vasco por las amenazas radicales
Redacción - San Sebastián .- La Razón 24 Agosto 2000

El catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad del País Vasco (UPV) y miembro del Foro Ermua, Francisco Doñate, advirtió ayer de que varios profesores de su universidad se están plateando marcharse al recibir amenazas del entorno radical.

    Así, estos docentes seguirían el camino emprendido por su compañero y miembro del Foro Ermua, Mikel Azurmendi, quien ha decidido abandonar el País Vasco ante los ataques de que ha sido objeto por sus ideas.
    En declaraciones a los medios de comunicación, Doñate manifestó que «a los que hemos hecho que una Universidad pueda ser presentada en el mundo, nos duele que personas prestigiosas estén planteando marcharse». No obstante, mostró su deseo de que sea una situación pasajera.

    Respecto a la decisión de Azurmendi de abandonar el País Vasco, el miembro del Foro Ermua dijo que, «cuando ha sido atacado en diversas ocasiones, su nombre pintado bajo dianas, a pesar de que es una persona luchadora, que en los años del franquismo estuvo en Eta, llega un momento en que uno se plantea si merece la pena seguir luchando por esta sociedad y por la universidad».
    En este sentido, apuntó que «cada día nosotros percibimos una sociedad más enferma, más compleja, entonces es cuando Azurmendi ha tomado la decisión de marcharse, no sé si de forma definitiva o temporalmente, espero que temporalmente».

    Doñate denunció que el País Vasco es la única zona de la Unión Europea «donde la libertad de expresión no existe para algunos de nosotros». El mundo de HB y del nacionalismo puede expresarse como quiera, pero el resto, los que no somos nacionalistas, tenemos coartada la libertad de expresión».
    En este punto, recordó a su compañero del Foro Ermua, José Luis López de Lacalle, del que dijo que «le mataron por pensar».
  

Ratificada la suspensión judicial del homenaje a un etarra en Hernani
A. URIONA, Bilbao El País 24 Agosto 2000

Como hizo con el caso del etarra Patxi Rementeria y el Ayuntamiento de Markina (Vizcaya) el pasado lunes, el Tribunal Superior de Justicia vasco ratificó ayer la suspensión del acuerdo del Ayuntamiento de Hernani (Guipúzcoa) de ceder su sede para el homenaje a un miembro de ETA: Ekain Ruiz.

La decisión judicial, más simbólica que real, puesto que los actos en honor de los dos terroristas fallecidos al estallarles su coche cargado de explosivos se celebraron el domingo sin que se utilizasen los consistorios, se fundamenta en la falta de competencia de una corporación municipal para acoger actos de este tipo.

Los tres magistrados del tribunal despacharon en unos minutos el asunto, puesto que es idéntico al de Markina. "Guarda una estrecha similitud, por lo que, en ausencia del personamiento de la parte demandada, no ofreciéndose nuevas cuestiones jurídicas ni distintos elementos de juicio a los entonces tenidos en cuenta, procede reproducir la fundamentación jurídica ya adoptada por este tribunal", dicen en su resolución de ayer, que a continuación calca su acuerdo anterior.

De esta manera, constata que el Ayuntamiento de Hernani, gobernado por EH con mayoría absoluta, incurrió en "exceso del ámbito competencial", ya que no está regulada su potestad para la instalación de capillas ardientes.

También como el pasado lunes, la corporación afectada no acudió a la vista. Por su parte, el abogado del Estado repitió los argumentos de la falta de competencia del consistorio y se refirió también al pago de los gastos del funeral de Ruiz, asumido por el consistorio de Hernani, que no se encuentran presupuestados.

EH de Hernani calificó ayer de "política" la decisión judicial de impedir la instalación de la capilla ardiente en el consistorio.

Los proetarras utilizan las fiestas de Bilbao para financiar sus actividades
BILBAO. J. Pagola ABC  24 Agosto 2000

El PP en el Ayuntamiento de Bilbao tiene previsto solicitar al alcalde, Iñaki Azkuna, del PNV, que se investigue el dinero que obtienen las «txoznas» (casetas instaladas durante la Semana Grande), en particular las que pertenecen a los grupos proetarras, así como el fin al que se destinan. Las «txoznas» abertzales sirven además de plataforma para la apología de ETA.

En el recinto festivo de El Arenal, junto al Ayuntamiento, y por donde durante la Semana Grande pasan miles y miles de ciudadanos, se concentran la mayoría de las «txoznas» controladas por las comparsas afines a los grupos del denominado Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV). Una de ellas, por ejemplo, está encabezada por una enorme pancarta con la palabra «amnistía» y de la barra cuelgan las fotografías de los pistoleros Patxi Rementería, Ekain Ruíz, Urko Gerrikabeitia y Zigor Arrambarri, muertos al explosionarles la potente bomba con la que pretendían provocar una matanza. En otra, situada a su lado, se despliegan al fondo las fotografías de numerosos presos de la banda. En ambas, como en otras muchas de la zona, proliferan las pancartas alusivas a los «gudaris» (soldados vascos), título que los proetarras dan a sus «héroes», ésto es, a los miembros de ETA. En otras se anima a los jóvenes a implicarse en la «borroka» (combate) bajo el lema «jotake» (tirar para adelante).

SUFRIR LA APOLOGÍA ETARRA
Así, por ejemplo, el pasado lunes, los ciudadanos que se concentraron frente a la Casa Consistorial de Bilbao para mostrar su repulsa por el asesinato de los guardias civiles Irene Fernández y José Ángel de Jesús tuvieron que soportar la proximidad, a escasos veinte metros, de esta parafernalia apologética del terrorismo.

El alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, se supone que con buena intención, ha decidido este año reducir el ruido durante estas fiestas de Semana Grande, limitando los decibelios de la música, a fin de evitar molestias a los ciudadanos durante la noche. Para ello, ha reducido las zonas festivas y han quedado excluidos, precisamente, los barrios de la ciudad «más moderados». Ello supone que los jóvenes que quieren seguir disfrutando la fiesta entrada la madrugada se vean forzados a dirigirse a la zona de El Arenal, donde se concentran las «txoznas» controladas por los grupos del MLNV aunque, lógicamente, también hay otras ajenas a la órbita proetarra.

De esta forma, no son pocos los jóvenes y adolescentes, no sólo del País Vasco sino de otras partes de España, e incluso extranjeros que, al final, no sólo consumen en estos recintos proetarras, proporcionando recursos a los grupos del MLNV, sino que, además, se someten a toda esa propaganda y apología del terrorismo.

ACTIVIDADES DESESTABILIZADORAS
Fuentes consultadas por ABC calculan que las organizaciones proetarra obtienen en las «txoznas» durante la Semana Grande de Bilbao varios millones de pesetas y sospechan que se destinan para «las actividades desestabilizadoras que habitualmente lleva a cabo el entorno de ETA». «Como no se ha investigado, no hay pruebas pero viendo las consignas con las que empapelan sus “txoznas”, tampoco es descabellado sospechar que parte del dinero vaya dirigido a apoyar la llamada “kale borroka”», comentan estos medios. Un hecho similar se produce en las que ubican estos grupos durante la Semana Grande de San Sebastián que precede a a las fiestas de la capital vizcaína.

Por su parte, el portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Bilbao, Antonio Basagoiti, afirma que es difícil saber con precisión la cantidad que obtienen las «txoznas» controladas por las comparsas próximas al MLNV, pero se muestra partidario de que se investigue tanto las ganancias como el destino que se les da, y así tiene previsto solicitarlo al alcalde, Iñaki Azkuna. «Habrá que investigar el dinero que ganan algunas de las comparsas y en qué se lo gastan, porque no hay más que ver las actitudes que tienen así como los elementos paraterroristas y la apología de los asesinos de ETA que despliegan en sus “txoznas”», declara Basagoiti a ABC. «Hasta ahora nunca se ha investigado», añade.

El portavoz del PP en el Ayuntamiento de Bilbao quiere precisar, sin embargo, que se trata de comparsas concretas, porque hay muchas otras con una única finalidad festiva y, desde luego, fuera de la órbita proetarra.

Antonio Basagoiti también se muestra partidario de que el Ayuntamiento de Bilbao elabore una normativa para regularizar la cesión municipal de estas «txoznas». En la actualidad no está reglamentado, sino que se actúa por una tradición que hace que la comisión de fiestas delegue en la coordinadora de comparsas.

ZONA DE IMPUNIDAD
Algunas de estas comparsas, las controladas por los proetarras, han venido exigiendo que durante las fiestas no haya presencia policial en el recinto festivo de El Arenal, lo que ha propiciado no pocos episodios de impunidad para estos grupos. Hace años fue brutalmente linchado un ertzaina y en las anteriores fiestas los vándalos apalearon a un policía municipal. A Antonio Basagoiti, concejal porque así lo han decidido miles de ciudadanos de Bilbao, le está vetado, por ejemplo, entrar en el recinto, situado a no más de diez metros del Ayuntamiento.

Basagoiti, no obstante, deja claro que la Semana Grande de Bilbao constituye, ante todo, «una fiesta abierta, que acoge con hospitalidad a quienes vienen de fuera para disfrutarla, radicalmente opuesta a esa otra imagen que algunos quieren dar en el recinto de El Arenal».

Redondo: "Lo importante no es la construcción nacional, sino la falta de libertad"
Nicolás Redondo ha mostrado su rechazo ante el cambio de actitud de Ibarretxe, afirmando que los votantes del PNV están "muy confundidos porque el nacionalismo ha adoptado la estrategia de los radicales".
EFE Libertad Digital  24 Agosto 2000

El secretario general de los socialistas vascos, Nicolás Redondo, considera "decepcionante" la actitud del lehendakari, Juan José Ibarretxe, y opina que en su propuesta de diálogo "hay una carga de proyecto nacionalista". En una rueda de prensa en Bilbao, Redondo se ha referido a las declaraciones efectuadas este miércoles por el lehendakari en las que insistió en que su propuesta de diálogo está basada "sobre dos grandes pilares: el respeto a los derechos humanos y a la voluntad que manifieste en cada momento la sociedad vasca" y, en referencia a HB, reiteró su voluntad de no excluir a nadie del diálogo.

El dirigente socialista considera que la postura del lehendakari "no tiene en cuenta la ofensiva de ETA" y se ha preguntado "cuánto vamos a tener que esperar los demócratas a que HB cambie de actitud" y se decida a condenar la violencia. Redondo ha reprochado a Ibarretxe que esté "más preocupado por no ofender a HB que por recuperar la unidad de los demócratas" e insistió en que "si se mezcla construcción nacional y pacificación" el conflicto no se resolverá.

El líder de los socialistas vascos se ha mostrado convencido de que en la actualidad existe un debate en el seno del PNV entre "quienes piensan que la arquitectura institucional de este país es válida" y los que sostienen un proyecto soberanista. En este contexto ha apuntado que el PNV puede pasar se de ser "un partido clave, a ser un partido lastre" porque “no sabe cómo cruzar el río sin mojarse”.

Nicolás Redondo opina que la situación que vive la ciudadanía vasca es "muy triste y muy difícil", y ha afirmado que "cuando la gente se tiene que ir es que hay algo que no funciona bien y que las instituciones deberían plantearse". "La preocupación de los vascos no es la construcción nacional, esa es la de los nacionalistas, lo verdaderamente importante para este país es la falta de libertad", concluyó.

Francia insiste en oponerse a la creación de una región vasca  
PARÍS. Efe ABC    24 Agosto 2000

La presidenta del partido neo-gaullista francés RPR, Michele Alliot-Marie, se mostró ayer «muy hostil» a la creación de un departamento vasco y subrayó que ello comportaría «un riesgo político» al «arrimar el ascua a la sardina de los separatistas de ETA».

«Hay un verdadero riesgo de que la creación de un departamento propio (en el País Vasco francés) constituya una fase previa del nacimiento de una euroregión vasca sobre unas base geográfica y étnica. Ello arrimaría, sin duda, el ascua a la sardina de los separatistas de ETA», aseguró Alliot-Marie en una entrevista que publicará mañana la revista «Valeurs Actuelles».

A juicio de la presidenta del RPR y diputada por los Pirineos Atlánticos, la banda terrorista nunca ha tenido la intención de poner fin a la violencia «a menos de obtener lo que reclama, es decir, la independencia total del País Vasco español que, por cierto, incluye el País Vasco francés, porque (...) para los nacionalistas, la siete provincias vascas no forman más que una».

Con respecto al recrudecimiento de las acciones terroristas en España, Alliot-Marie señaló que se trata de «una violencia ciega y estúpida destinada a aterrorizar a la población y no sólo a presionar sobre el Gobierno de (José María) Aznar».

La presidenta del conservador RPR dijo sentir «tristeza e indignación» por los últimos atentados perpetrados por la banda terrorista.

Dos detenidos más, vinculados con el «Araba»
El Mundo  24 Agosto 2000

VITORIA.- La Ertzaintza detuvo el martes a otras dos personas en Vitoria, en el transcurso de la operación policial abierta para desarticular la infraestructura del comando Araba de la organización terrorista ETA.

La policía autónoma vasca confirmó ayer que, con estos dos últimos detenidos, a los que se suman los otros tres que ya han ingresado en prisión tras prestar declaración en la Audiencia Nacional, ascienden a cinco los detenidos en Alava en el dispositivo abierto el pasado fin de semana.

Los detenidos el martes en la capital alavesa, que permanecen en depedencias de la Ertzaintza a la espera de ser puestos a disposición judicial por su presunta relación con el comando Araba, son Mikel del Hoyo y Fernando Sáenz de Urturi, según informaron a Efe fuentes jurídicas y confirmaron las Gestoras pro Amnistía.

Asimismo, la operación abierta por la policía vasca en Alava se ha saldado con un total de ocho registros de inmuebles y la incautación de diverso armamento de ETA.

Por lo que respecta a la investigación que paralelamente la Ertzaintza abrió el pasado lunes en Vizcaya y Guipúzcoa, el Departamento vasco de Interior confirmó que los detenidos en estos dos territorios, que permanecen en dependencias policiales, ascienden a siete, mientras que una octava persona fue puesta en libertad tras su arresto.

Gestoras pro Amnistía informó que los siete detenidos son Agustín Villanueva, Alberto Pascual, Montse Simón, María Madalena San Juan, Ibon Beloki, Iker Garitaonandia y Fernando Elorriaga.

En este dispositivo policial, desarrollado a partir de la muerte de cuatro presuntos integrantes del comando Vizcaya al estallarles un coche bomba en el barrio bilbaíno de Bolueta el pasado día 7, se ha procedido también al registro de un total de 11 inmuebles.

Hombres invisibles
Por Juan Manuel DE PRADA ABC  24 Agosto 2000

Basta visitar cualquiera de las grandes ciudades estadounidenses para comprobar la verdad sobre esa presunta pujanza del idioma español en el mundo. Una vez contemplada esa verdad, cuando luego te hablan del auge de nuestra lengua en casa del tío Sam te entra la risa floja; también cuando lees que los candidatos a ocupar la poltrona de la Casa Blanca se esmeran por chapurrear en campaña unas palabrejas en un español ignominioso del que ha desertado la letra eñe. El español, en Estados Unidos, es el lenguaje de los siervos de la gleba, el dialecto que emplean los ejércitos de la miseria para comunicarse entre sí, la jerga de los parias; y mucho me temo que los jóvenes cachorros WASP que aprenden español en las universidades lo hagan por una especie de paternalismo colonial, por esa fascinación que entre los ricos despierta el exotismo de la pobreza. En Chicago, por ejemplo, se calcula que sobreviven tres millones de hispanos, confinados en barrios marginales que apenas conocen la salubridad, desempeñando los trabajos más ínfimos o abyectos. Los hispanos de primera generación que sobreviven en Chicago no hablan ni una pizca de inglés, o sólo cuatro verbos en infinitivo que los asemejan a los indios comanches de las películas; al amanecer, se suben a un autobús atestado que los lleva al centro, se esquilman en jornadas agotadoras y luego vuelven a su gueto al anochecer, con los labios sellados y las espaldas doloridas por el lumbago.

Son ciudadanos invisibles, hombres poseídos por el espíritu de mulas de carga que no existen para los políticos, salvo cuando se aproximan las elecciones. La democracia estadounidense sabe que, en período electoral, un hispano —ese objeto mostrenco— equivale a un voto. Una vez extinguido el lapso electoral, los hispanos vuelven a la oscuridad de los márgenes, a seguir desempeñando sus trabajos ínfimos o, si el fantasma de la prosperidad fácil ha hecho mella en ellos, a probar suerte en la delincuencia. Sobrellevan una existencia infrahumana, sin acceso a la cultura que enaltece el espíritu; con un poco de suerte, sus hijos lograrán salir del gueto en el que chapotean sus progenitores y acceder a un trabajo menos mísero que les permita pagarse un apartamentito en una zona decorosa de la ciudad. Para ello, habrán de renegar de sus orígenes. Nunca olvidaré la impresión lastimosa que me produjeron, durante mi estancia en Chicago, dos muchachas, hijas de mejicanos, que trabajaban como cajeras en una sucursal bancaria; yo quería convertir un cheque en moneda del imperio, y en el curso de la transacción surgieron palabras que mi inglés rudimentario no abarcaba. Yo entonces recurría al español, pero las mejicanitas se hacían las longuis, como si mi idioma —el mismo con que las habían amamantado, en la chabola de techo de uralita— les resultase ininteligible. Para convertirse en auténticas súbditas del imperio, para abandonar su estatuto de mujeres invisibles, habían tenido que renegar de su genealogía.

Ese destino de hombres invisibles y sojuzgados que los hispanos acatan en Estados Unidos podría repetirse aquí, a poco que nos descuidemos. En los vagones del metro, emboscados detrás de unos rostros somnolientos o herméticos, me encuentro todos los días a decenas, cientos de inmigrantes cabizbajos que repiten un itinerario de vagabundos en pos de trabajo. En sus facciones asoman las geografías de la miseria, el bronceado de la mugre, la tristeza cetrina de la postergación. Son seres apenas humanos, hombres invisibles a quienes un país próspero asigna un destino de bestias irredentas y los recluye en guetos impermeables a otro idioma que no sea el que se trajeron de sus regiones aborígenes. A veces los veo también congregados en los parques, a la salida del trabajo, como una multitud de cíngaros que hubiesen acampado sobre el césped, profanándolo de escupitajos y desperdicios. En sus ojos relumbra una peligrosa aleación de resignado odio; nos aborrecen porque somos sus amos, pero también acatan su designio subalterno. Cuando los veo derrengados sobre los asientos del metro, con las suelas de los zapatos desgastadas de patear solares o las manos encallecidas de empuñar una pala; cuando los veo despanzurrados en los jardines, misteriosos como un jeroglífico que nadie puede descifrar, me pregunto si vamos a permitir que su vida sea una mera supervivencia, como la de los hispanos en Estados Unidos.

Una regulación sensata de la inmigración no consiste tan sólo en restringir más o menos la entrada a los ejércitos de la miseria y en proveerlos de un documento que legitime su estancia entre nosotros. Hay que evitar que esos hombres sean confinados en guetos, hay que evitar su conversión en siervos de la gleba que sólo adquieren un estatuto vagamente humano a la hora de introducir una papeleta en una urna. Tenemos el ejemplo de los Estados Unidos, como paradigma de sociedad monstruosa, abultada de chancros en los que sobreviven hacinadas las razas malditas. Yo no quiero una sociedad atrincherada en su opulencia, asediada de hombres invisibles. Quiero una sociedad bien ventilada, sin lazaretos para leprosos.

 

Recortes de Prensa   Página Inicial