AGLI

Recortes de Prensa     Lunes 28  Agosto   2000
#La envidia
Jaime CAMPMANY  ABC  28 Agosto 2000

#Los lingüistas
EDUARDO HARO TECGLEN El País 28 Agosto 2000

#La rentrée
M. VÁZQUEZ MONTALBÁN El País 28 Agosto 2000

#Críticos
Ramón PI ABC 28 Agosto 2000

#El descansito
Alfonso USSÍA ABC  28 Agosto 2000

#«Ternera», en la calle; Galindo, en la cárcel
Editorial La Razón 28 Agosto 2000

#El ex rector de la UPV denuncia la «miseria moral» de la sociedad vasca
MADRID. ABC 28 Agosto 2000

#Escandalosa impunidad del cabecilla «Ternera»
S. R. - Madrid .- La Razón 28 Agosto 2000

#Iturgaiz:"Arzalluz es un cadáver político que en su final va morir matando"
Bilbao Estrella Digital   28 Agosto 2000

#El Departamento vasco de Interior ordena a la Ertzaintza que extreme las medidas de seguridad
Bilbao Estrella Digital   28 Agosto 2000

#Los críticos del PNV desoyen a Arzalluz y piden una rectificación de su política
AURORA INTXAUSTI, San Sebastián El País 28 Agosto 2000

#La viuda de Lacalle afirma que continuará en el País Vasco
Redacción - Madrid .- La Razón 28 Agosto 2000


La envidia
Por Jaime CAMPMANY  ABC  28 Agosto 2000

Cuando el capitán tiene que recordar a los marineros que él es el capitán, malo, María. Lo menos grave que ese recordatorio indica es que los marineros se han olvidado de que el capitán es el capitán, y no hay escena más ridícula ni más patética que una autoridad, la que sea, un capitán, un director, un caporal o un prepósito, gritando que el jefe es él. En el momento en que uno tiene que decir a gritos, o sea, en público, «el jefe soy yo», es muy probable que haya empezado a dejar de serlo. Es inevitable sentir un poco de pena oír cómo Javier Arzallus tiene que recordarles a los disidentes de su disparatada manera de dirigir el PNV, que el presidente es él. «Donde hay capitán no manda marinero», y eso es verdad, pero sólo hasta el momento en que lo olvidan los marineros.

Lo que puede hacer Arzallus con los discrepantes es colgarlos, sujetos por los pulgares como hacían los capitanes de los barcos ingleses. O condenarlos a la pena de azotes. O buscar algún castigo más original. En los años inmediatos al fin de la Guerra Civil, hubo un gobernador en Valencia llamado Planas de Tovar, del que se cuentan anécdotas divertidas. A veces, entraba una visita a su despacho y hallaba a un señor de mediana edad arrodillado y de cara a la pared. Naturalmente, el visitante contemplaba el insólito espectáculo con curiosidad mezclada con cierto espanto. No podía apartar los ojos del penitente. Planas de Tovar tranquilizaba a la visita: «No se preocupe. Es un alcalde rebelde».

Javier Arzallus debería castigar a Iñaki Anasagasti y demás compañeros discrepantes y ponerlos de rodillas, de cara a la pared, con los brazos extendidos y las Obras Completas de Sabino Arana en las manos. Así, hasta que se les despellejaran las rodillas y se les cayeran, rendidos, los brazos. Ya se sabe, la letra con sangre entra. Los discrepantes estarían obligados a aprender de memoria la doctrina de Sabino Arana donde se explica que la autoridad política no se alcanza por sufragio mayoritario de los hombres, sino que desciende directamente de la mano de Dios a la cabeza del elegido, y en este caso del PNV no cabe duda de que el elegido por Dios es Javier Arzallus, y él conducirá al pueblo vasco a la independencia prometida.

Por tanto, la discrepancia de los descreídos discrepantes es probable que esté fundada en el pecado capital de la envidia. Dentro del PNV, hay quien mira con envidia a Arzallus, como Caín miraba a Abel, por ser preferido a los ojos de Dios. Quieren ocupar, no sólo su cargo, sino su puesto de privilegio como autoridad indiscutible. Y Javier Arzallus, que iba para jesuita, conoce perfectamente la enseñanza del Libro de la Sabiduría, donde se explica que la mezquina envidia jamás puede ser compañera de la sabiduría. «¿Pero qué tiene que ver aquí el Libro de la Sabiduría?». «Claro que tiene que ver, envidiosos discrepantes. Y además, está bien claro: que donde hay capitán no manda marinero». «En la frase hecha no se dice capitán, sino patrón». «Ya lo sé, pero eso de “patrón” es de Fraga».

Lo otro, lo de mandar a la mierda a Iturgáiz, no es una reacción de Arzallus ante la envidia de sus súbditos, sino contra la soberbia de sus adversarios. Iturgáiz tenía la ensoberbecida pretensión de esperar un argumento, pero, como diría Borges, recibe una digresión. En realidad, no merece otra cosa. Ni nosotros los periodistas tampoco. Estamos a sueldo de la Telefónica y del Gobierno. A mí me llaman todas las mañanas César Alierta y José María Aznar y me dictan lo que tengo que escribir ese día. A mis años, he tenido que aprender taquigrafía para no perder palabra del dictado. La consigna siempre es la misma: palo a Arzallus. Envidia, claro.

 

Los lingüistas
EDUARDO HARO TECGLEN El País 28 Agosto 2000

Unos matan; y otros, mientras, examinan desde el punto de vista lingüístico estos sucesos, crímenes, hechos, asesinatos, terrorismo, guerra, que algunos lamentan o sienten, pero no condenan; condenar, para parte de los lingüistas, es pronunciar esa palabra concreta y no otras que pueden parecer equivalentes, o sinónimos, o emparentadas, pero no son la palabra; y quien no la pronuncia es cómplice, conspirador, simpatizante. Los que matan siguen matando, las palabras siguen apareciendo en los discursos, pero algunos no dicen "alimañas", que lanzan los otros, lo cual les hace odiarse ferozmente.

Querrían los alimañeros que los otros se fueran de un pacto que se llamó de Estella, pero los contrarios llaman a esa misma ciudad Lizarra; y en cambio querrían que regresaran a otra llamada Ermua, pero siempre que revisaran los acuerdos de Madrid y de Barcelona. Luego se dividen los lingüistas entre los que quieren elecciones generales, que probablemente perderían, y los que no las quieren, aunque volverían a ganarlas. Es cuestión de principios. Como el referéndum sobre la independencia: lo piden los independentistas, que saben que la mayoría estaría contra ellos, y no lo aceptan los que lo ganarían, porque la sola idea de convocarlo supondría aceptar la posibilidad de la independencia y eso va contra su vocabulario.

Pero ¿es una independencia o una autodeterminación? La ONU mantiene el derecho de autodeterminación para las naciones, pero ¿el País Vasco es una nación?, ¿qué es nación, qué es patria, territorio, país, autonomía, provincia, región? Y en éstas explota un coche, pero no produce el daño esperado. Unos diccionaristas dicen que lo hacen mal porque son los jóvenes que se han reclutado durante la falsa tregua. La tregua ¿existió, fue un alto-el-fuego, un armisticio, una trampa? Estos de ahora ¿son de Jarrai que han ascendido, vienen de la kale borroka? Lo que hacían antes ¿no era ya terrorismo? Pero no hay que confundir alboroto con terrorismo ni éste con atentado, magnicidio. ¿Es lo mismo matar a un subteniente que a Carrero Blanco? ¿Aprobó la izquierda lo de Carrero? Si la respuesta es sí, no está capacitada para condenar el terrorismo. Pero ¿de qué izquierda hablan?, pregunta la izquierda.

Los otros trufan coches, roban dinamitas, estudian itinerarios, vidas de personas. Hablan en vascuence, que ellos llaman euskera, y quizá el idioma primitivo, aunque muy refinado ahora, no tenga tantos matices. Cavan zulos, miran biografías, cobran impuestos, prueban las armas. Y matan.

La rentrée
M. VÁZQUEZ MONTALBÁN El País 28 Agosto 2000

A una semana del retorno de la casi normalidad laboral y política, el señor Arzalluz ha enviado a las tinieblas excrementales al representante del PP en Euskadi, señor Iturgaiz, y algunos socialistas han llamado franquista a Arzalluz, acusación arriesgada habida cuenta de que Arzalluz considera que una parte importante del PP es o franquista o, en el mejor de los casos, postfranquista. Tras el último atentado de ETA se emplazaron contactos entre los partidos políticos a ver si reanimaban el cadáver, es una metáfora, de algún espíritu consensuador, por ejemplo el de Ermua; pero ha ocurrido lo normal en los últimos tiempos, y es que en la semana previa a la reunión se insulten los emplazados y luego cuando se encuentran ya no les queda cara ni para la fotografía. Se está haciendo política pública y privada al borde del abismo.

Para la lógica interna de una política agresiva, en la que no parece posible el paso atrás, sólo tengo cuatro explicaciones, y empezaré por las dos más politólogas: o que el PP y los abertzales sean conscientes de que ha empezado un divorcio que no remedia ya ni el PNV y salga el sol por Antequera o que necesiten medir fuerzas para plantear otra vez la posibilidad de una negociación.

La tercera explicación sería orgánica, en el sentido unamuniano, porque ya es sabido que Unamuno percibió que los españoles nos regimos por órganos y tanto se les han hinchado los órganos a unos y a otros que nada escapa a la pulsión orgánica. Y la cuarta es la más posible, pero se parece al cuento de la lechera. Me explicaré. Agravados en Euskadi los factores de divorcio social y el cansancio por la tensión nacionalista, el PP opone una tensión equivalente para convertir el cansancio social en victoria de los populares en unas elecciones anticipadas. De producirse esas elecciones y perderlas el PNV, tendríamos un lehendakari popular o socialista y el abertzalismo perdería fuerza institucional explícita o implícita. Con esa pérdida de fuerza nos compraríamos un parque temático para el independentismo radical y con los beneficios podríamos adquirir una isla misteriosa y...

Críticos
Ramón PI ABC 28 Agosto 2000

ERA de prever y, naturalmente, ha ocurrido. El discurso de Xabier Arzalluz en la cena-mitin de Zarauz ya ha tenido ecos en los medios de comunicación de circulación nacional, y no sólo por los exabruptos (que fueron abundantes), sino también, y acaso sobre todo, por lo que significan para un partido político como el PNV, cuya militancia y cuyo electorado se nutren de una burguesía respetada y admirada en el resto de España durante muchos decenios por su sentido de la realidad, su afabilidad en el trato, su instinto para los negocios y su tesón y honradez en la actividad productiva, industrial y de servicios. Una clase media sólida y potente cuyo referente político es hoy un personaje al que resulta cada vez más difícil escuchar sin rubor, y cuya excusa máxima, en un esfuerzo por comprender, consiste en decir de él que se ha vuelto loco o algo parecido.

José Antonio Zarzalejos, director de ABC, escribe en un breve artículo titulado «Arzalluz o el fracaso»: «Sólo un político en fase terminal impone su autoridad a los discretísimos disidentes de su partido mostrando los galones capitanes; sólo un dirigente sin argumentos envía a sus adversarios “a la mierda”, y sólo un hombre reactivo y reaccionario veja a los medios de comunicación con adjetivos y valoraciones de vuelo tan rasante (...) Quizás en la enorme distancia entre lo que ha pretendido y lo que ha logrado se encuentre la frustración nuclear de un Arzalluz que ha puesto su inteligencia al servicio de una causa incivil».

Éste de Zarzalejos es un comentario serio, como lo son los demás que aparecen ayer en los periódicos; pero en otros da la impresión de que no hay más remedio que deslizar algunas gotas de humor, o de sarcasmo, o de ironía, porque tratar a este hombre completamente en serio se hace demasiado duro de digerir. Así, en su editorial («Xabier Arzalluz, azote de disidentes»), El Mundo no puede reprimir cierta zumba: «Según él, el 60% de los medios de comunicación está controlado por el Gobierno de Aznar a través de una conjura secreta. Parece que, de todos modos, el mal remite: el pasado 18 de junio lanzó esa misma acusación en San Sebastián, pero entonces dijo que el control gubernamental era del 80% (...) El pasado 9 de abril (...) soltó una parrafada que bien podría servirle de lúcida autocrítica: “Hay personas que nunca se consideran responsables de nada”, dijo, retratándose, “y que se desvinculan olímpicamente, sin sombra de mala conciencia, de los efectos de sus acciones”. En efecto: eso es lo que hace él constantemente».

También Fernando Jáuregui, en Diario 16 («Aaggzalluz»), cubre con el caritativo manto del humor las desnudeces políticas del personaje: «Urgente, al PNV: Prejubilen a Arzalluz. Me doy golpes de pecho por haber dicho alguna vez que aita era necesario. Está a punto de contagiar su locura a su partido y a Euskadi (...) Si no anda con cuidado, la Historia dirá de él: ¿Arzalluz? Aaagg. O sea, Aaggzalluz. O algo así, pues». Que este periodista escriba eso tiene mucho mérito, porque no es que haya dicho «alguna vez» que Arzalluz era necesario, sino muchas: «Si Arzalluz no existiese, habría que inventarlo». ¡Cielos!

El País («El PP tacha de “lamentables” los insultos de Arzalluz» da una información a una columna, en el contexto de cuatro páginas, cuatro, dedicadas a la situación en el País Vasco. En esa información no se refiere sólo a la reacción de los partidos, sino también a las críticas del presidente del PNV hacia los críticos de su propio partido: «Citó concretamente a Joseba Arregi, José Ángel Cuerda y a los hermanos Guevara, pero no a Iñaki Anasagasti o al diputado general de Vizcaya, Josu Bergara, que también se han pronunciado por la ruptura con el Pacto de Lizarra. El diputado de Bienestar Social de Vizcaya y anterior secretario de la dirección del PNV, Ricardo Ansotegi, censuró en un artículo publicado ayer en Deia la falta de respuesta adecuada por su partido a los ataques recibidos recientemente por parte de HB».

Este artículo es precisamente el que destaca La Vanguardia («Nueva crítica de un ex dirigente peneuvista a la dirección del partido»): «Ricardo Ansotegi, afín al sector vizcaíno del PNV, como el propio Anasagasti, considera que a lo largo de este mes han sido muchos los “ataques por parte de la izquierda abertzale que no han tenido la correspondiente respuesta por parte de algún portavoz autorizado del Partido Nacionalista Vasco”. En su opinión, esta situación “produce una imagen de indefensión, cuando no de complicidad” (...) Por el contrario, Ansotegi sí advierte que hubo declaraciones de su partido -efectuadas por Joseba Egibar en un caso y por Xabier Arzalluz en otro- que daban la impresión de “desautorizar” la entrevista al portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, o replicar directamente el artículo de Iñaki Anasagasti con el título “tan hermanos como Caín y Abel”».

El descansito  
Por Alfonso USSÍA ABC  28 Agosto 2000

Como cualquier ciudadano español, Arnaldo Otegui es libre de ir a donde quiera y como desee. Es más libre que la mayoría de sus compatriotas, que no sienten esa libertad cuando visitan o viven en las Vascongadas. Otegui, después de asistir a los homenajes de cuatro asesinos, ha decidido descansar en la vecina Cantabria. Se ha paseado, blindado contra agresiones, por Comillas, Quijas y San Vicente de la Barquera. En la preciosa villa marinera barquereña tuvo que oír alguna precisión acerca de su familia estrictamente relacionada con su madre. No más de eso por cuanto la gente pacífica no sobrepasa los límites de la cordura ni desde la indignación. No se atrevió a sentarse en la concurrida terraza del tradicional bar «Samovy» de Comillas, propiedad de la muy querida familia de José Luis Caso, concejal de Rentería del Partido Popular asesinado por sus etarras antes de la llamada «tregua». Pero sí parece que lo hizo bajo los soportales de San Vicente y en una hostería de Quijas, donde almorzó rodeado de toda suerte de cordialidades. Allí, a la sombra de la bellísima torre de los Bustamante, que con toda seguridad habrá padecido en sus leales y viejas piedras la repugnancia de tan indeseable cercanía. En situaciones como ésta es cuando se entiende que los propietarios de hoteles, restaurantes y bares usen de su reserva del derecho de admisión.

Los más optimistas opinan que Otegui se ha dejado caer por la provincia de Santander para disfrutar de un merecido descansito. Los homenajes a los asesinos fatigan mucho más de lo que se cree. En el caso de Otegui con consecuencias dobles, porque además del homenaje en sí tiene que soportar la charla de su colega Permach, que además de un cabrón con pintas es un tostón de tío. Lo cierto es que en Cantabria los vascos son bienvenidos siempre que no lleven de mochila la sombra o la sospecha de la inmundicia. De ahí, que los pesimistas hayan relacionado la visita de Otegui con la solemne inauguración de algún «zulo», preparado en algún lugar y dispuesto para recibir a un comando de la banda. Con la cantidad de apartamentos que se están vendiendo últimamente por esta zona no es difícil que un par de ellos pase a pertenecer al entorno de esa gentuza. Y los indiferentes se han limitado a comentar lo que en un principio sonó a rumor y finalmente se confirmó: «Cuidado con los niños que parece que Otegui anda por aquí».

Si estas visitas tan poco agradables sirvieran para que Otegui y los que le rodean tuvieran la ocasión de reflexionar, habría que subvencionarlas. Vascos y cántabros han sido protagonistas de la mejor vecindad durante siglos. Pero me temo que no hay capacidad para la reflexión en una mente tan sucia como la del protegido matón de Euskal Herritarrok. Ni capacidad ni vocación. Quizá se haya tratado de una visita turística, y ahí es donde creo que es oportuno matizar la rectitud de los comportamientos. Otegui es un español libre que acude a unos lugares de España. Nada de extraño hay en ello y cuanto mejor nos conozcamos entre los españoles, jamón serrano. Pero en el caso de Otegui las cosas cambian. Otegui celebra los asesinatos de sus compatriotas pacíficos, y ensalza, defiende y rinde homenajes a sus asesinos. Mientras Otegui no sea declarado culpable de apología del terrorismo por un tribunal de Justicia y condenado por ello, es un español libre. Pero también lo somos los demás para recibirlo o no en nuestras casas. Somos libres para darle o no de comer y de beber, para ofrecerle nuestra hospitalidad o para cerrarle las puertas. La libertad y la mansedumbre no pueden confundirse. ¿Por qué se le abren las puertas de los lugares públicos decentes? Otegui no está condenado en estos momentos, pero perteneció a la ETA, no se ha arrepentido de ello y hoy representa el disfraz político de los terroristas. ¿Merece la bienvenida?

Cada uno es libre de actuar como quiera y el cuerpo se lo pida. Pero cada día que pasa me reafirmo más en mi pesimismo. Nos matan, nos secuestran, nos chantajean, nos coaccionan y nos callan porque no reaccionamos. Nos dan de bofetadas en donde ya no tenemos ni mejillas, sino una superficie tumefacta de miedo podrido. Nos humillan porque, agarrados a no se sabe qué complejos, permitimos que lo hagan. Otegui, el canalla, se ha paseado por Cantabria gozando de la libertad que él niega en el País Vasco a los que no piensan como él. Y encima se ha ido bien comido, bien bebido y mejor descansado. No somos tan malos los que ellos llaman «españoles».

«Ternera», en la calle; Galindo, en la cárcel
Editorial La Razón 28 Agosto 2000

El Estado de Derecho es la definición política sustantiva de la organización de la sociedad democrática. Se basa en los valores de igualdad, solidaridad y legalidad, cuya expresión más comprensible es la última: el imperio de la ley.
    Sin embargo, en España, después de veintidós años de Constitución, podemos observar que se vulnera flagrantemente esta regla, porque se admiten excepciones que garantizan zonas de impunidad intolerables, sea por desidia de unos, por conveniencia política de otros, o por miedo de los demás.
    Entre los casos más lacerantes se encuentran los relacionados con la ofensiva anticonstitucional desplegada por determinados sectores políticos (que requiere un análisis aparte) pero, de forma aún más evidente, los podemos ver en la actuación impune de destacados terroristas o afines al terrorismo, que se mueven a sus anchas aprovechando un garantismo tan ingenuo como cobarde.

    Uno de los beneficiados por este desordenado orden legal es José Antonio Urruticoechea Bengoechea, alias «Josu Ternera». El personaje fue jefe probado de Eta en una de las etapas más sanguinarias de la banda terrorista, grupo al que ha pertenecido tres décadas. Durante su jefatura, Eta ha asesinado a decenas de personas, con atentados salvajes e indiscriminados que se han cobrado la vida, entre otras muchas personas, de una docena de niños. Pero «Josu Ternera», gracias a que la ley persigue a los autores materiales de los hechos, pero es dubitativa o impotente para enfrentarse a quienes ordenan estos actos, ha conseguido sortear la prisión. Pero no sólo eso. Para escándalo de los ciudadanos honrados, y alegría de quienes apoyan el terrorismo, «Ternera» ha llegado a formar parte de la indescriptible Cámara parlamentaria vasca; es miembro de su Comisión de Derechos Humanos; y ocupa el escaño que dejó vacío, tras recibir dos tiros en la nuca de un sicario de la misma banda de «Ternera», el dirigente del PP Gregorio Ordóñez.

    Por si esta situación resultara poco escandalosa, además, «Ternera» se permite encabezar manifestaciones públicas de apoyo al terrorismo; recibe homenajes en los que se le entregan los emblemas de Eta; y acude presuroso a la exaltación de los terroristas muertos. Es, en fin, un símbolo permanente de impunidad, ejemplo de terroristas y de quienes quieran serlo, bofetada insistente para quienes creen en el imperio de la Ley.
    Como contraste, un general de la Guardia Civil, Enrique Rodríguez Galindo, quien más se distinguió en la lucha contra Eta; quien luchó con el sólo apoyo de un puñado de hombres cuando más crecida estaba la banda, y más arrugada la sociedad; quien más defendió a los ciudadanos de esa lacra al llevar ante el juez a 110 de sus «comandos» asesinos, permanece calladamente en prisión.

    No es cuestión ahora de analizar la justicia o injusticia de esta situación, sobre la que la sentencia no cerró todas las dudas que hubiera debido, porque está claro que Galindo era un guardia civil que cumplía órdenes. Aún existen recursos. Pero es un contrasentido que Galindo esté en la cárcel por la acción del Estado de Derecho, y que «Ternera» esté en libertad, aprovechándose de la inacción del Estado de Derecho, para continuar con su apología, cuando menos, del terrorismo del que participó, en el que cree y al que apoya. Nos preguntamos a qué espera la Fiscalía para actuar, y para devolver un poco de dignidad al Estado de Derecho que debe defender.
   

El ex rector de la UPV denuncia la «miseria moral» de la sociedad vasca  
MADRID. ABC 28 Agosto 2000

Pello Salaburu, ex rector de la Universidad del País Vasco, denuncia en un artículo publicado ayer por el periódico «El Correo» el desconocimiento de la «ética» y las «normas básicas de convivencia» y la «miseria moral» de una parte del pueblo vasco. También pide a los políticos que sepan reconocer su error si, como a él mismo le ocurrió, se dan cuenta de que «no se pueden hacer negocios con quienes matan, amenazan o queman lo que se les pone por delante».

Pello Salaburu, que actualmente vive en Estados Unidos, asegura que los «salvajes asesinatos» perpetrados por ETA durante este verano, así como las amenazas a ediles y profesores «vuelven a mostrarnos las páginas más negras de nuestra propia vida, esas que en nuestra ingenuidad pensamos estaban siendo olvidadas poco a poco».

En esas «páginas negras» «hay militantes elevados a la categoría de héroes, víctimas y mártires por la causa de un pueblo; hay familiares, amigos y compañeros enrocados en la necrofilia y en el juego macabro; hay políticos empeñados en adorar a cuatro asesinos que estaban dispuestos a volar medio Bilbao» y «hay —afirma Salaburu en referencia a algunos dirigentes del PNV— otros políticos que no acaban de aceptar su responsabilidad por haber conducido a un partido centenario al precipicio».

El ex rector de la Universidad vasca apela a los que, como él, creyeron que con Estella se abría una nueva fase a que sean valientes y acepten «cuanto antes» la realidad. «Cuando se ve que no se pueden hacer negocios con quienes matan, amenazan o queman lo que se les pone por delante, hay que tener la valentía suficiente para aceptar cuanto antes la realidad: no se puede enredar al votante con mensajes cifrados, crípticos, ambiguos y contradictorios. Así no se puede jugar en política, y cuanto más tiempo se tarde en descubrir las cartas, los resultados serán más nefastos, tanto para el PNV como para las instituciones vascas».

«CHIVATOS»
Salaburu asegura que «este es un pueblo en el que abundan los chivatos que espían las costumbres de sus vecinos y en donde no faltan asesinos dispuestos a poner una bomba a un familiar. Un pueblo lleno de miseria moral y en donde muchos desconocen lo que son la ética o las normas básicas de convivencia».

Denuncia la impunidad con la que, en muchas ocasiones, actúan los violentos: «El que roba una cartera o se pasa de velocidad en la autopista es castigado. También quien quema una casa o le da un garrotazo al vecino. Pero no sucede así si se es del entorno de ETA, HB o EH». «Durante lustros hemos asistido a espectáculos intimidatorios de coacción previamente anunciados (...) Pero ni ha habido juez ni fiscal ni cuerpo de seguridad, entre los varios que tenemos en nuestro entorno, que haya sido capaz de impedir esa ilegalidad manifiesta y anunciada».

«Se señala con el dedo —sigue Salaburu— o con el bolígrafo, se realizan concentraciones cuyo único objetivo es amedrentar y asustar. Pero nadie, excepto las víctimas, se da por aludido: todo nos parece posible y aceptable, en nombre de la democracia, en esta sociedad enferma y empeñada en aceptar su trágico destino».

UN CAMBIO NECESARIO
Por su parte, el ex diputado general de Álava y afiliado al PNV, Emilio Guevara, considera que el PNV «oxigena» a ETA al decir que la pacificación exige nuevas fórmulas de solución o nuevos marcos jurídicos y cree que es imprescindible un cambio de estrategia pues, de lo contrario, el PNV está abocado a ceder la iniciativa al «llamado nacionalismo radical, violento y totalitario, cuya vanguardia es ETA».

A su entender, esta es la «lección» que debe aprender el PNV porque, según explica, «nos hemos montado en un tigre que no podemos dominar y que nos conduce a un escenario de fractura de la sociedad vasca, de crispación, de radicalización de posturas, en el que siempre llevan las de ganar los ultras de toda índole».

En un artículo que también publicó ayer «El Correo», Guevara critica la actitud que mantiene ante ETA la formación a la que pertenece y agrega que la organización terrorista y el MLNV son un «fenómeno puramente totalitario que utiliza el nacionalismo para disfrazar su real naturaleza y condición de movimiento sedicioso y antidemocrático».

«En determinados momentos trágicos les llamamos alimañas a los de ETA y lloramos por lo que hace, pero a renglón seguido, les oxigenamos desde el momento en que, al decir que la pacificación exige nuevas fórmulas de solución de las diferencias o nuevos marcos jurídicos, estamos legitimando los objetivos que ETA dice perseguir», explica.

 

Mientras el general Galindo, que detuvo 110 «comandos» de Eta, sigue en la cárcel, «Josu Ternera» encabeza actos de apoyo al terrorismo: ¿A qué espera el fiscal?
- El Estado de Derecho hay que aplicarlo, no sólo al general Galindo, héroe de la lucha contra Eta, sino también a los terroristas
- La opinión pública asiste indignada a la impunidad de quien fue jefe en una de las etapas más sanguinarias de Eta, que ahora encabeza los principales actos públicos de homenaje a la banda terrorista
Escandalosa impunidad del cabecilla «Ternera»
Tras participar en actos de apología del terrorismo, la opinión pública espera que el fiscal actúe contra el ex jefe de Eta
La opinión pública asiste indignada a la impunidad de quien fue jefe en una de las etapas más sanguinarias de Eta, que ahora encabeza los homenajes a la banda terrorista. Medios políticos consultados por LA RAZÓN se hacen una pregunta: ¿A qué espera el fiscal?
S. R. - Madrid .- La Razón 28 Agosto 2000

«Todo el agua de los ríos no bastaría para lavar las manos ensangrentadas de un asesino», escribía Esquilo hace 25 siglos. No ha sido necesario tanto tiempo para observar como el ex cabecilla etarra José Antonio Urruticoechea, alias «Josu Ternera», recuperó su libertad, para primero bailar sobre la tumba de las víctimas de Eta en la Comisión de Derechos Humanos y, segundo, observar a los que apoyan a la banda cómo gritan:«¡Eta, mátalos!».
    En mayo de 1996, «Josu Ternera» ingresó en la cárcel madrileña de Alcalá Meco tras ser extraditado por las autoridades francesas. Fue el responsable de la dirección política de la banda terrorista desde 1986 a 1991, un período especialmente sangriento, marcado por atentados tan horribles como los del cuartel de Vic (10 víctimas), Hipercor en Barcelona (21víctimas) o República Dominicana en Madrid (12 víctimas).

    El número uno de Eta fue el ideólogo del paso del terror selectivo a acciones más indiscriminadas y del endurecimiento de la estrategia política de la organización tras las fallidas conversaciones de Argel. Es cierto que «Ternera» no dirigía directamente las actividades operativas de los «comandos» pero, según la justicia francesa, en el momento de su detención Urruticoechea asumió «las responsabilidades más altas en el seno de Eta militar».
    Poco tiempo estuvo en una cárcel española ya que «Ternera» fue puesto en libertad el 15 de enero de 2000. La Sala Segunda del Tribunal Supremo entendió que era «menester admitir que todo lo descubierto e intervenido en la empresa Sokoa, en cuanto a su relación con los acusados en la causa fallada por el Tribunal de París había sido objeto de valoración y enjuiciamiento por dicho tribunal, que ha condenado al señor Urruticoechea por el delito de tenencia ilícita de armas». En definitiva, recuperó su libertad y todos sus derechos como ciudadano y parlamentario vasco.   

Parlamentario en Vitoria
Tras salir de la prisión de Nanclares de Oca (Alava), afirmó que su intención en su nuevo estado era la de participar en «la construcción de Euskal Herria». «Nos corresponde hacer lo máximo que podamos para que dentro de poco sea una realidad y que todos podamos participar en la construcción de Euskal Herria». ¿Cómo? Nada más salir de la cárcel y al ser parlamentario de EH en Vitoria, «Josu Ternera» se integró en la Comisión de Derechos Humanos.

    Comenzaron los homenajes. En su localidad vizcaína natal, Miravalles, el pasado 13 de febrero, dos encapuchados entregaron al ex dirigente de Eta un objeto, consistente en el anagrama de la banda terrorista tallado en madera. Sus dos hijos Egoitz e Irati fueron testigos. Tras la danza de un aurresku, se comenzaron a escuchar gritos a favor del acercamiento de los presos etarras a prisiones del País Vasco. También se corearon gritos nacionalistas y, según una denuncia de la Fiscalía, algunas personas no identificadas dieron voces de exaltación de la actividad terrorista y se gritó «Eta mátalos», induciéndose así a la comisión de atentados terroristas mediante homicidio o asesinato, «los más de 800 que España viene sufriendo desde hace tiempo».
    La Audiencia Nacional tomó cartas en el asunto y llamó a declarar a los asistentes al acto. Cuando Urruticoechea declaró en relación con estos hechos ante el juez dijo que estaba tan emocionado que no se fijó en lo que le estaban entregando ni quién.

    El pasado 25 de agosto, en el Día Grande de las fiestas de Bilbao, navegaba una gabarra por la ría de la capital vizcaína. Desde la escalinata del Ayuntamiento y con la bandera española ondeando en la balconada, se podía observar como «Josu Ternera» gritaba desde la barcaza:«Ikurriña sí, española no».
    Cerca de doscientos proetarras aplaudían la presencia del ex cabecilla de Eta y coreaban otros gritos. «Gora Eta militarra» y «Eta, mátalos». Los uniformes negros de los «beltzas» (antidisturbios de la Ertzaintza) no se movían del consistorio vizcaíno para evitar que los violentos arrancasen a la roja y gualda del mástil. Tampoco pestañeaban al escuchar que cientos de proetarras les increpaban que «¡Hoy tú vas de negro, mañana tu familia!». La barcaza se retiró cuando las enseñas española e ikurriña eran retiradas del balcón.
    Medios políticos consultados por LA RAZÓN señalan que el Estado de Derecho hay que aplicarlo al ex dirigente de Eta por la impunidad con la que encabeza los principales actos públicos de homenaje a la banda terrorista.

Iturgaiz:"Arzalluz es un cadáver político que en su final va morir matando"
El dirigente popular vasco cree que muchos ciudadanos viven "al límite por la falta de libertad"
Bilbao Estrella Digital   28 Agosto 2000

El presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz, piensa que el presidente del PNV, Xabier Arzalluz, es un "cadáver político que en su final va a morir matando". En una entrevista con El Diario Vasco, Iturgaiz, estima que "en este país mucha gente vive al límite por la falta de libertad".

Iturgaiz también criticó que los nacionalistas definan el conflicto vasco como "político" y les acusó de no respetar la voluntad mayoritaria. El dirigente popular cree que Arzalluz se va a retirar y "no ha conseguido nada de sus objetivos. Por eso es más rupturista que nunca". En su opinión, en el PNV se debe producir un cambio de actitud y de personas, "un cambio generacional de políticos". Además, reiteró que "no habrá un diálogo normalizado entre PP y PNV mientras los nacionalistas continúen en Estella y el Gobierno vasco siga las pautas de este frente".

A su juicio, el PNV tiene una división entre los que quieren mantenerse dentro de este foro y los que quieren separarse de él, algo que debe "resolver en la oposición". Por esta razón, insiste en reclamar unas elecciones anticipadas para el Parlamento vasco. Sin embargo, cree que los nacionalistas no las convocan porque "empiezan a temer algo que va a ser una bola de nieve: van a perder las elecciones".

Además, señaló que la sociedad vasca está cansada "de que un partido que hace gala de ser democrático y centenario esté dando cobertura política a los que pegan tiros". Por eso, exigió al PNV que sea "claro y contundente" para definir si "está con los verdugos o está con las víctimas".

"Muchos viven al límite por la falta de libertad"
Iturgaiz criticó que los nacionalistas partan "de la base de que aquí hay un conflicto político, cuando lo que hay es un conflicto de libertad y normalidad democrática" e insistió en que "en este país mucha gente vive al límite por la falta de libertad" para que se produzca un proceso de normalización. Este proceso, a su juicio, debe permitir "construir país entre nacionalistas y no nacionalistas sabiendo que los únicos que no tienen sitio son los de la bomba-lapa".

Por último, Iturgaiz anunció que el PP todavía no ha decidio si Mayor Oreja será candidato a lehendakari. El dirigente popular puntualizó que no se decidirá hasta que no se convoquen las elecciones.

El Departamento vasco de Interior ordena a la Ertzaintza que extreme las medidas de seguridad
Crecen las amenazas de los radicales vascos por la "sumisión" de la Policía autonómica a los "políticos y jueces de Madrid"
Bilbao Estrella Digital  28 Agosto 2000

El Departamento vasco de Interior ha ordenado a los agentes de la Ertzaintza que "extremen precauciones" y aumenten las medidas de seguridad, tanto a nivel personal como cuando se encuentren patrullando, ante la oleada de amenazas y ataques que vienen sufriendo por parte de los radicales

En los últimos días, los jefes de operación de grupo de cada una de las comisarías de la policía autónoma comunicaron a los ertzainas que se mantengan alerta y aumenten la vigilancia, debido a la "complicada situación" que se está atravesando en el País Vasco.

La Ertzaintza ha sido objeto en las últimas semanas de numerosas críticas por parte de los diferentes colectivos que componen la izquierda abertzale, y sus patrullas han sido atacadas en varias ocasiones por radicales.

Tanto EH, como Gestoras pro Amnistía y Haika, han acusado a la Ertzaintza de actuar bajo las órdenes "de políticos y jueces de Madrid contra los vascos", en relación con el impedimiento por parte de los agentes de la Ertzaintza a que se instalaran capillas ardientes de presuntos miembros de ETA en ayuntamientos vascos, como Markina o Hernani.

Por su parte, el coordinador de la Mesa Nacional de HB, Joseba Permach, en un acto de homenaje celebrado en el cementerio de Derio al activita de ETA fallecido Patxi Rementeria, llamó "zipaios" a los miembros de la Policía autonómica y les acusó de seguir "la actitud sumisa que toda la vida ha mostrado el PNV".

Las críticas arreciaron con las operaciones policiales abiertas por la Ertzaintza contra el 'comando Araba' y, posteriormente, contra presuntos colaboradores del 'comando Vizcaya' de ETA, que se iniciaron tras el descubrimiento de un piso franco en el barrio de Rekalde de Bilbao.

Ante esta situación, las Jefaturas Provinciales de la Policía autónoma han trasladado a los agentes la necesidad de "extremar precauciones", tener más cuidado y "vigilar más".

Consejos prácticos

Entre los consejos que deben seguir los ertzainas cuando se encuentren trabajando es que las patrullas no permanezcan durante mucho tiempo paradas en el mismo sitio o en zonas demasiado abiertas, donde podrían ser un objetivo más fácil de ataques.

Respecto a las medidas personales, los agentes deben insistir en la inspección de sus vehículos particulares, y comprobar si están siendo objeto de seguimientos por parte de alguna persona.

Durante la noche del pasado miércoles, una patrulla de la Ertzaintza fue atacada con cócteles molotov en el barrio donostiarra de Intxaurrondo. El ataque se produjo a las doce menos diez de la noche, cuando desconocidos lanzaron cuatro artefactos incendiarios contra el coche oficial, en el momento en que éste circulaba por la calle Irurak.

Ninguno de los cócteles, que fueron lanzados desde un callejón, impactó en el vehículo y tampoco los agentes lograron ver a los autores del sabotaje que, de inmediato, se dieron a la fuga. Un comunicante anónimo asumió la autoría del ataque y destacó que su objetivo era "denunciar la actitud de la Ertzaintza, al tratar de impedir el merecido homenaje de este pueblo a los cuatro militantes muertos en Bolueta".

Un comunicante radical apunta que
la "sumisión" de los ertzainas es un obstáculo
para la construcción de Euskal Herria

Además, el comunicante vinculó esta acción a las últimas detenciones practicadas por la Policía autónoma y afirmó que "la sumisión a la hora de cumplir las directrices de la Audiencia Nacional es un obstáculo para la construcción de Euskal Herria".

Por último, indicó que, "de mantenerse estas actitudes de la Ertzaintza, éstas tendrán respuesta". El sábado por la mañana, varias furgonetas de la Ertzaintza fueron atacadas en Bilbao La Vieja en plenas fiestas de la capital vizcaína.

Un grupo de personas lanzó botellas y vasos contra los vehículos de la Policía autónoma, cuando éstos pasaban por el lugar. Los altercados finalizaron en el Casco Viejo bilbaíno, donde los ertzainas cargaron contra los alborotadores, con el resultado de dos agentes heridos y tres detenidos, que posteriormente fueron puestos en libertad

Los críticos del PNV desoyen a Arzalluz y piden una rectificación de su política
El ex diputado general de Álava dice que la estrategia de paz de la dirección legitima a ETA
AURORA INTXAUSTI, San Sebastián El País 28 Agosto 2000

No forman ninguna corriente orgánica, pero son voces lo suficientemente importantes en el seno del PNV como para que su presidente, Xabier Arzalluz, se haya dedicado reiteradamente a negar su representatividad y a apelar al principio de autoridad. Sin embargo, las reticencias expresadas por los críticos a la línea soberanista del Pacto de Lizarra es compartida por un colectivo mucho más amplio. Emilio Guevara, ex diputado general de Álava, desoyó las advertencias de Arzalluz y pidió ayer una rectificación de la línea política seguida, señalando que ni con la soberbia ni con el victimismo se resuelven los problemas.

Emilio Guevara reclamó ayer a la dirección de su partido, el PNV, que rectifique la estrategia sobre pacificación. "Estamos dando razón a la existencia de ETA", afirma en un artículo publicado en el diario El Correo. Según Guevara, la política que está siguiendo la formación que preside Xabier Arzalluz para alcanzar la paz está "haciendo pagar a los no nacionalistas un precio, sin tener siquiera la certeza y la garantía de que ETA y el totalitarismo antidemocrático desaparecerán definitivamente el día en que se firme ese supuesto acuerdo".

Contrario a que se aireen las discrepancias del partido en público, Arzalluz desautorizó crudamente el pasado viernes a las voces más críticas, a los que citó expresamente: los hermanos Emilio y Javier Guevara; el parlamentario vasco Joseba Arregi, consejero y portavoz del Gobierno autonómico con José Antonio Ardanza, y José Ángel Cuerda, ex alcalde de Vitoria. Sin embargo, y a pesar de su insistencia de que en el partido no hay problemas, se olvidó de otros dirigentes que en las últimas fechas han expresado en público sus reticencias al mantenimiento del PNV en el Pacto de Lizarra, como Iñaki Anasagasti; el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna; el ex lehendakari Ardanza o el diputado general de Guipúzcoa, Román Sudupe.

Aunque Guevara ha sido el único en responder a "las habituales invectivas" de Arzalluz, otras personalidades del partido mostraron en privado su conformidad con su artículo. En él cuestiona la apuesta soberanista hecha por la dirección del partido y el abandono de la opción estatutaria. "Se dice que existe un conflicto político que no puede ser solucionado sino sobre la base del previo reconocimiento, antes incluso de iniciarse la mesa de diálogo y de negociación, de la soberanía de la sociedad vasca para decidir algo que ETA y su mundo tienen muy claro, pero en lo que el PNV sigue siendo ambiguo e impreciso". "Se insiste", agrega, "en una estrategia de pacto y de acumulación de fuerzas entre sólo nacionalistas. Se pide a ETA que deje las armas, pero se aplaude a Otegi porque al parecer ha salvado a Bilbao del fuego, mientras se insulta y se descalifica a los que discrepamos".

"Escenario de fractura"
En este sentido, critica las posturas ambiguas de los dirigentes de su partido. "En determinados momentos trágicos les llamamos alimañas a los de ETA, pero a renglón seguido les oxigenamos desde el momento en que, al decir que la pacificación exige nuevas fórmulas de solución de las diferencias o nuevos marcos jurídicos, estamos legitimando -lo queramos reconocer o no y sea nuestro propósito o no- los objetivos que ETA dice perseguir". Lamenta Guevara que se ligue la paz a un acuerdo político sobre una base soberanista y apunta que, "si no hay un cambio de estrategia, el PNV está abocado a ceder la iniciativa, tanto en ritmos como en contenidos, al llamado nacionalismo radical, violento y totalitario, cuya vanguardia es ETA".

Guevara afirma: "Nos hemos montado en un tigre que no podemos dominar, y que nos conduce a un escenario de fractura de la sociedad vasca". "Nunca desde 1979 este país ha estado tan carente de liderazgo y de cohesión", advierte, aunque cree que "todavía hay tiempo para reaccionar". Dice que hay que explicar que "ETA y el MLNV son un fenómeno puramente totalitario que utiliza el nacionalismo para disfrazar su real naturaleza" y sostiene que la organización terrorista sólo desistirá "cuando compruebe que todos los partidos y fuerzas democráticas de Euskadi, nacionalistas y no nacionalistas, forman un bloque unido en esa voluntad firme de defensa de la convivencia en paz y en libertad".

El ex diputado general de Álava aboga por un nacionalismo democrático compatible con la ética, el pluralismo, las políticas realistas y "la defensa firme del Estatuto de Autonomía". Por el contrario, advierte de que la ejecutoria de su partido quedará arruinada "si no acertamos a erradicar de nuestro país el mal que padece". "Nunca la soberbia ha sido buena consejera, ni el victimismo un buen remedio. Aún estamos a tiempo de elegir entre permanecer sordos y ciegos ante tanta evidencia, o asumir nuestra mayoritaria cuota de responsabilidad en el esfuerzo de transformar la situación. Hagámoslo así antes de que sea tarde", concluye.

La viuda de Lacalle afirma que continuará en el País Vasco
Redacción - Madrid .- La Razón 28 Agosto 2000

La viuda de José Luis López de Lacalle, asesinado por Eta el pasado mes de mayo, aseguró ayer que seguirá residiendo en el País Vasco, pese a las noticias de su entorno, recogidas por este periódico, que aseguraron que había decidido alejarse durante una temporada del País vasco después de recibir numerosas llamadas amenazantes de los proetarras.

    Mari Paz Artolazábal hizo especial hincapié en que ante el fuerte dolor que tiene que soportar desde que Eta asesinara a su marido en una cafetería de la localidad guipuzcoana de Andoain, «sólo quiero vivir mi vida con total discreción».

    José Luis López de Lacalle fue asesinado de dos tiros por la espalda el pasado siete de mayo cuando salía de desayunar en un bar de su municipio y había ido a comprar la prensa.

    Lacalle era, además de periodista, fundador del Foro Ermua, cuyos dirigentes reciben continuas amenazas, son increpados cuando salen a la calle y piden para los terroristas que «por lo menos lo pasen tal mal como ahora lo estamos pasando nosotros».

    El colectivo Foro de Ermua se convirtió en objetivo directo de Eta el pasado mes de febrero, cuando se trasladaron hasta el Parlamento Europeo, en Estrasburgo, para denunciar ante esta institución que la libertad en el País Vasco está reprimida por la amenaza y el chantaje político de Eta, que el nacionalismo es responsable del deterioro de la democracia, y que el ejercicio nacionalista del poder ha desprestigiado a las instituciones autonómicas.

    Por ello, a través de lo que se denominó «declaración de Estrasburgo», pidieron que el Parlamento Europeo condenase la política del Gobierno vasco incluida por el Pacto de Estella y solicitaron el amparo moral y explícito de la Unión Europea ante la falta de libertades públicas en el País Vasco, sobre todo para los no nacionalistas.

    La misma noche que volvieron de Estrasburgo fue atacado por proetarras el caserío de Vizcaya donde reside el escultor y miembro del Foro, Agustín Ibarrola, quien a pesar de haber luchado durante todas su vida por la libertad y la democracia -lo que le llevó a soportar diez años de prisión en la época franquista-, ahora está pasando uno de los peores momentos de su vida.

    Pero no sólo es este miembro del Foro Ermua el que soporta los ataques de los proetarras. La mayor parte de sus integrantes se ven obligados a vivir cada día con escoltas y a asumir fuertes medidas de seguridad, para evitar acabar como López de Lacalle.

    Aprovechando las vacaciones estivales, casi todos los integrantes del Foro Ermua han salido «huyendo» del País Vasco, y alguno, como el profesor universitario, Mikel Azurmendi, ya ha anunciado que se va de su tierra, en concreto a Estados Unidos, por las numerosas amenazas que recibe.

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