AGLI

Recortes de Prensa     Viernes 8  Diciembre  2000
#El sondeo manipulado de Ibarretxe
Impresiones El Mundo 8 Diciembre 2000

#La mascarada radical
Editorial ABC  8 Diciembre 2000

#Las cumbres callejeras de Niza
Editorial La Razón   8 Diciembre 2000

#Modesto pacto
Carlos DÁVILA ABC 8 Diciembre 2000

#Un pacto de Pero Grullo

Cesar ALONSO DE LOS RÍOS  ABC 8 Diciembre 2000

#PP, PSOE y el pacto antiterrorista
José María CARRASCAL La Razón  8 Diciembre 2000  

#Palabra y decisión
Editorial El Correo 8 Diciembre 2000  

#Los proetarras exportan la violencia a las calles de Niza
A.R., F.B., enviados especiales - Niza .- La Razón  8 Diciembre 2000  

#Colocan un artefacto en una delegación del «Diario Vasco»
SAN SEBASTIÁN. ABC  8 Diciembre 2000


El sondeo manipulado de Ibarretxe
Impresiones El Mundo 8 Diciembre 2000

El PNV debería apresurarse a convocar elecciones en el País Vasco. Un sondeo realizado por el Gabinete de Prospección Sociológica recoge que el 64% de los vascos está satisfecho con la gestión de su Ejecutivo, y que Ibarretxe es el único líder político que merece un aprobado. Además, avala la tesis de Arzalluz. En Euskadi no hay miedo. Una insignificante minoría dice haberse sentido amenazada por ETA o su entorno radical. Los vascos están más preocupados por la «división ideológica» (término equívoco donde los hay) y el precio de la vivienda que por la kale borroka. Estas conclusiones causarían asombro si no fuera porque son fruto de un encargo de la Lehendakaritza. Tiene razón Pablo Mosquera en instar al Gobierno vasco a que deje de considerar a los ciudadanos como menores de edad. Sus preguntas teledirigidas ofrecen respuestas de escasa credibilidad. ¿Qué mejor sondeo hay, señor Ibarretxe, que convocar elecciones?

La mascarada radical
Editorial ABC  8 Diciembre 2000

SIGUIENDO la estela abierta en las revueltas de Seattle, Washington, Melbourne o Praga con motivo de reuniones de foros económicos internacionales, una amalgama de grupos radicales de ultraizquierda se dio cita ayer en las calles de Niza con el muy medido objetivo de sembrar la violencia por las calles que acogen la Cumbre Europea. Este beligerante bloque antisistema —que alcanzó un contingente de unas 4.000 personas— estuvo formado por activistas antiglobalización, comunistas «revolucionarios», anarquistas, «okupas», independentistas catalanes, corsos, bretones o kurdos (que pertenecen a otro continente) y radicales del movimiento verde, entre otro buen número «células» de diversas tendencias y nacionalidades. Como era de esperar, los proetarras fueron parte principalísima de la refriega. La Policía francesa llegó a detectar a unos 400 partidarios de ETA que demostraron su destreza en la «lucha callejera». Son los que están más entrenados.

La variada adscripción ideológica de los protagonistas de las algaradas —que se saldaron con una veintena de policías heridos y decenas de detenidos— nos indica con claridad meridiana que este tipo de protestas «alternativas» poco tienen que ver con lo que se discute en la Cumbre de los Quince, sino que se ciñen al afán de protagonismo de sus autores. De hecho, las imágenes de televisión que llegaban a todo el planeta desde Niza se centraban en las barricadas, pintadas, barras de hierro, cócteles molotov, destrozos y actos de sabotaje de los alborotadores, que actuaron como sordina sobre la verdadera manifestación, la convocada por la Confederación Europea de Sindicatos y varios movimientos cívicos, que reunió a 60.000 personas en una pacífica marcha que reclamaba el «avance de la Europa social».

Un abismo separa los procedimientos de unos y otros. La protesta democrática, aquella que se vertebra en torno a organizaciones con fuerte implantación social y que persigue la solución de un problema o la conquista de una mejora, nada tiene que ver con el radicalismo de esos grupúsculos marginales que tienen la violencia como principal modo de expresión y cuyo único objetivo es generar un problema... para la Policía. Nada más. En realidad, cada algarada supone para ellos una afirmación de su marginalidad, la única manera de reconfortarse en su orfandad social. Y por ello no dudan en aprovechar cualquier foro internacional para hacerse oír. Como no tienen demasiado que decir, al final lo único que oye la sociedad es su violencia.

Quien recorre muchos kilómetros para manifestarse pertrechado con un completo arsenal de guerrilla urbana no tiene intención de protestar, sino de guerrear. Por eso estas actitudes no han de encontrar la comprensión o las miradas complacientes que aún hallan en parte de la izquierda, que intenta desbrozar un ideal donde sólo anida la maleza de la violencia. Y nada más.

Las cumbres callejeras de Niza
Editorial La Razón   8 Diciembre 2000

La Cumbre de la UE en Niza no se limita a las reuniones de los jefes de Estado y de Gobierno que se celebran estos días en el palacio de la Acrópolis. Las calles de la capital de la Riviera francesa acogen simultáneamente al menos tres cumbres alternativas, en forma de manifestaciones, protestas callejeras y disturbios de todo tipo.

    Se han dado cita en Niza decenas de miles de sindicalistas europeos, unidos todos ellos bajo la reivindicación de una verdadera Carta Europea de Derechos Fundamentales, pues consideran que el documento que la Cumbre tenía sobre la mesa no era más que una declaración de intenciones. Con ellos coinciden los representantes de las ONG y movimientos ciudadanos, que han reclamado en la calle una Carta social, donde la solidaridad sea más importante que el desarrollo meramente económico. Son los mismos activistas de los derechos humanos luchan contra la globalización económica y se han manifestado pacíficamente en las cumbres del FMI de Seattle y en la la OMC de Praga.

    También estuvo en Seattle y Praga un tercer grupo de activistas contra la globalización que, a diferencia de los anteriores, elevan la bandera de la violencia gratuita y la algarada callejera. Los «anti-sistema», es decir los anarquistas, trotskistas, «incontrolados», proetarras, independentistas varios y demás activistas reunidos bajo la mezcla de marxismo extremo, anarquismo y filoterrorismo son los que han convertido las calles de la quinta ciudad de Francia en escenario de un combate con la Policía. Al igual que en las citas anteriores, Niza es su ocasión de desfogarse mientras tratan de interferir en las reuniones de la Cumbre. De su actuación dan fe ya una veintena de policías heridos, muchos de ellos de gravedad, y las barricadas, comercios asaltados, locales en llamas que dejaron a su paso los activistas con la firmas de «Gora Eta» o «Acción Directa», dos grupos tristemente hermanados por el terrorismo.

    Por eso, aunque el enemigo «global» sea común, no se debe confundir la protesta social y callejera de ONG, de sindicatos y de otros grupos de personas preocupadas por impulsar mejoras en un mundo del que alertan, con razón, que es cada vez menos humano y solidario, con la bronca de quienes hacen de cada cumbre un campo de lucha, un laboratorio para ejercicios de guerrilla urbana.

    La caída del muro y el fin del comunismo en la ex URSS habían dejado sin referente a unos grupos que han encontrado un sucedáneo anticapitalista en cada reunión de dirigentes mundiales, sean banqueros o políticos. Es la lucha antisistema y una nueva estrategia que se justifica en la identificación en exclusiva del fenómeno de la globalización con el más feroz de los capitalismos. Pero, con todo, estos gritos, por violentos y estridentes que resulten, no aportan ni un grano de arena a la construcción de la nueva Europa unida, ni logran un mínimo avance para la necesaria solidaridad mundial. Lo que no saben los antisistema es que su violencia estéril es la guinda para adornar el pastel del sistema, y que las protestas pacíficas son las realmente eficaces para cambiar el mundo.

Modesto pacto
Por Carlos DÁVILA ABC 8 Diciembre 2000

A veces, las frases hechas son incluso ciertas. Un acuerdo malo es mejor que ningún acuerdo. Hay que matizar el adjetivo malo y, si se quiere, cambiarlo por el de posible. Pero dos cosas son seguras: que hay pacto y que éste es de vocación limitada, por no decir alicorto. Los negociadores Zarzalejos y Rubalcaba han debido de hacer encaje de bolillos para terminar en paz. O en tablas. Algunos nos preguntamos si para este viaje hacían falta unas alforjas tan grandes y pretenciosas. Los tres principios que han consensuado el PP y el PSOE son, más o menos, éstos: que el acuerdo va más allá —no se dice hasta dónde— del mero compromiso antiterrorista, que con el PNV y los comparsas «garaicoechistas» de EA no hay nada que hacer mientras no renieguen de Estella, y que —eso no se dice, pero se piensa— no pasa nada porque en el futuro se instale otro Gobierno distinto al nacionalista en el País Vasco.

O sea, lo previsto. Un acuerdo modesto que al cantautor Gorka Knörr, secretario de EA, le parece «neofranquista». Todo un descubrimiento. Los únicos que pueden ampliar los efectos del pacto son los nacionalistas y ya lo están haciendo. Con expresiones como esta del citado o la negativa a «tomar café» de Anasagasti, el texto popular-socialista puede ir a mejor, y tener más beneficiosas consecuencias que las comprometidas por los redactores. Al nacionalismo lo que más le fastidia es el llamamiento de Aznar a los peneuvistas que quieran abandonar el abrazo imperial de Arzalluz. La apelación del presidente del Gobierno es una inteligente contradicción objetiva que busca agrietar la rigidez de los sucesores de aquel pobre orate que se llamó Sabino Arana. Otra cosa es que los llamados se sientan con fuerzas y ánimo para desatar la trampa secesionista del nacionalismo oficial. Y es muy dudoso que lo hagan.

Al final, las urnas dirán lo que quieran, pero el PSOE se tiene que preparar para lo siguiente. Si vienen mal dadas, los partidos nacionales tendrán que aplicar la legislación vigente en el País Vasco. O sea, toda la Constitución.

Un pacto de Pero Grullo
Por Cesar ALONSO DE LOS RÍOS  ABC 8 Diciembre 2000

DIJO Zapatero que las condiciones del PP al pacto antiterrorista eran de Pero Grullo, sin embargo ya no tengo dedos para contar los días que pasan. Las gentes comienzan a escandalizarse: ¿tendrán razón los que culpan a los políticos de que no se arregle el problema vasco? Preguntan los periodistas a Javier Arenas por la marcha de las reuniones y se muestra sombrío y exigente. Advierte que el Gobierno sólo llegará a un acuerdo si las partes se comprometen a una política coherente, y ya se sabe que para el PP eso significa aislar al PNV mientras éste siga vinculado a Estella.

A medida que pasan los días se va viendo que los compañeros de Zapatero no consideran que las condiciones del PP sean de Pero Grullo. De seguir así, el secretario general puede convertir la sonrisa y la ingenuidad en augurio de tensiones, como el frailecico que tiene la capucha caída mientras caen chuzos de punta. Ha calificado de «alarmista» a Aznar por hablar del peligro de secesión en el País Vasco. ¿A qué cree Zapatero que está jugando Arzalluz cuando dice que tiene los mismos objetivos que ETA y a qué juega ésta cuando sigue matando y obligando al PNV a seguir uncido a este pacto de tierra y de sangre si no es para conseguir la soberanía y llevar con las manos libres la limpieza étnica, la política de depuración de la que ya estamos viviendo anuncios estremecedores? Es posible que a Zapatero le parezcan también alarmistas Azurmendi y Juaristi y Vidal de Nicolás y Savater y la línea del ABC y la de este cronista que viene advirtiendo desde hace años sobre las consecuencias del asalto de los nacionalismos al Estado.

Zapatero se muestra optimista respecto a las reuniones del PP y PSOE aunque no dice una palabra sobre el contenido. Los populares, en cambio, aparecen desconfiados, pero dan pistas sobre la negociación. Después de las palabras admonitorias de Javier Arenas, Aznar descorrió la cortinilla al decir que se podría ampliar el acuerdo a aquellos miembros del PNV que lo deseen porque no comparten la política oficial de su partido. Algunos informadores, siempre interesados o simplemente torpes, han querido ver un juego cabalístico en lo que, a mi entender, es un claro indicador de la marcha de las discusiones.

¿Qué quiso decirnos José María Aznar con esta aparente salida de tono? Nos invitó a entrar en la mesa de negociaciones y asistir a la discusión, justo en ese momento en que los representantes del PSOE están haciendo su discurso tradicional después de que la representación del PP haya dicho que la eficacia de la lucha antiterrorista pasa por el aislamiento del PNV mientras éste no cambie radicalmente de estrategia y abandone sus compromisos con HB/ETA. ¿Y cómo ha respondido a esto la delegación del PSOE? Ha dicho que piensa lo mismo pero que hay que dejar una salida a esa parte del PNV que no comparte las tesis de Arzalluz, que hay que apoyarla, que hay que procurar que el PNV dé un vuelco, como ya lo está haciendo en la práctica, que hay que conseguir que el PNV vuelva al redil democrático y se enfrente a ETA. Es en ese punto —digo— cuando Aznar descorre la cortinilla y nos mete en la reunión. Justo cuando la delegación popular está diciendo que, en efecto, sería deseable que el PNV rompa sus vínculos con EH-ETA y vuelva a los viejos compromisos con los partidos constitucionalistas, y que si de momento algunos miembros del PNV opuestos a Arzalluz lo desean, firmen junto a socialistas y populares el pacto antiterrorista.

En estas viene Rodríguez Zapatero y nos dice que el acuerdo está ya en la recta final. Y yo lo creo. No me quedan ya dedos en las manos y estoy contando con los de los pies los días que pasan. Entonces caigo en la cuenta de que estoy andando de cráneo.

PP, PSOE y el pacto antiterrorista
José María CARRASCAL La Razón  8 Diciembre 2000  

Una de las cosas que menos entienden los españoles es por qué PP y PSOE tardan tanto en firmar un pacto antiterrorista. Las condiciones se dan. Los dos partidos creen en la realidad de España como nación. Ambos aceptan las diferencias autonómicas. Ambos ponen la vida, la libertad y los derechos humanos por encima de todos los demás valores. Ambos creen que todas las diferencias pueden resolverse pacíficamente dentro del marco establecido por las leyes. Ambos rechazan que el fin justifique los medios. Ambos han sufrido en sus carnes la mordedura de la violencia. ¿Por qué, entonces, no han firmado ya un pacto antiterrorista?

    La primera explicación es más bien técnica: tienen distintas aproximaciones al problema y a la forma de resolverlo. Mientras el PP sostiene que no puede darse más tregua a los violentos ni tratar con los que tienen cualquier tipo de lazos con ellos, el PSOE prefiere una aproximación menos radical, dejando tendidos por lo menos algunos puentes al PNV. Pero estas son diferencias tácticas, que no guardan proporción con la magnitud del problema terrorista. Tiene que haber algo más, y sólo puede ser que ambos partidos piensan en las próximas elecciones y en el reparto de poder que salga de ellas. El PSOE teme que una línea dura en la cuestión vasca favorezca al PP, que podría alzarse con aquel gobierno y reforzar así su mayoría absoluta en el de la nación. Mientras el PP sospecha que los socialistas tratan de mantenerse en un punto medio que les permita más tarde reconstruir su coalición con el PNV, dejándoles a ellos con dos palmos de narices.

    Son precauciones legítimas por ambas partes, pero que no justifican la falta de acuerdo dado lo que está en juego. El problema vasco no es quién gobierna en Vitoria ni en Madrid, sino cómo atajar una violencia que amenaza la vida, libertad y derechos fundamentales de aquellos ciudadanos. Esto es lo que debe guiar la actitud de los partidos, no si consiguen más o menos diputados. Porque si se dejan guiar por meras consideraciones electorales están traicionando su papel en nuestra democracia. En una democracia, el principal cometido de los partidos no es obtener el poder. Es representar la voluntad de aquellos ciudadanos que desean ver organizarse la sociedad de acuerdo con un determinado programa. Y en lo que respecta al terrorismo, la voluntad de los votantes tanto del PSOE como del PP es unánime: no puede consentirse que unos pocos impongan por la violencia su modelo de sociedad a la mayoría. Que es lo que está tratando de hacer Eta, con el apoyo descarado de unos y disimulado de otros. Si Aznar o Rodríguez Zapatero tienen alguna duda al respecto, no tienen más que preguntar a sus seguidores. Sobre todo a los del País Vasco. Lo que oirán será tan claro como tajante: que se unan contra el terrorismo aunque se peleen en todo lo demás.

Palabra y decisión
Editorial El Correo 8 Diciembre 2000  

El atentado fallido contra la sede de la delegación de ‘El Diario Vasco’ en Eibar constituye la última agresión que los profesionales de la prensa libre y distintos medios de comunicación han sufrido en Euskadi en los últimos meses. Este artefacto explosivo ha sido colocado a la entrada de la redacción eibarresa de ‘El Diario Vasco’, coincidiendo, además, con una campaña de desprestigio promovida por Euskal Herritarrok de Guipúzcoa contra dicho periódico. Esta campaña, desplegada a base de carteles y panfletos distribuidos en varias zonas de Guipúzcoa, contó incluso con publicidad inserta en el diario ‘Gara’, convocando concentraciones para el pasado martes ante una oficina del periódico en San Sebastián y ante la delegación de Eibar atacada ayer. El cínico sectarismo de los promotores de esta iniciativa, encabezados en la capital guipuzcoana por el coordinador de la Mesa Nacional de HB Joseba Permach, les llevó a reivindicar para sí la libertad de expresión y a precisar que su acción no iba en contra de los periodistas, sino en contra de la cabecera de su periódico; y ello semanas después de que dos periodistas donostiarras y su hijo pequeño estuviesen a punto de morir a manos del terror. Quienes dicen actuar para que «Euskal Herria tenga la palabra y la decisión» han vuelto a demostrar que en realidad su amenazante dogmatismo no puede soportar que en este país haya una voz distinta a la suya; no pueden soportar ver cómo a diario miles y miles de guipuzcoanos -miles y miles de vascos- deciden libremente leer ‘El Diario Vasco’ o informarse a través de cualquier otro medio de comunicación para ejercer así su derecho a la información.

Basta remitirse a los datos para comprobar que ‘El Diario Vasco’ se convierte, en Guipúzcoa, en uno de los periódicos de mayor aceptación social de Europa. Es prácticamente imposible hallar una publicación diaria con niveles de penetración superiores o semejantes en su ámbito de distribución. Por eso mismo, tan sólo una mente fanática y fascista, impotente ante las pautas de comportamiento de una sociedad democrática, podría interpretar ese hecho como contrario a la libertad de expresión. El ataque frontal contra ‘El Diario Vasco’ no constituye únicamente una agresión añadida a cuantas han sufrido ya otros medios de comunicación. Representa algo más que un acto de coacción, que pretende someter a profesionales del periodismo al dictado censor de la barbarie. El ataque es, ante todo, una afrenta para sus lectores y un desafío lanzado por la intolerancia con el propósito de poner a prueba, una vez más, los anhelos de paz y libertad de la inmensa mayoría de los ciudadanos vascos.

Los proetarras exportan la violencia a las calles de Niza
Los disturbios dejaron 45 detenidos, 16 de ellos vascos, y 20 gendarmes heridos
Más de un centenar de simpatizantes de Eta se enfrentaron ayer a la policía francesa cerca del Palacio de Congresos en el que a esa hora comenzaban a llegar los jefes de Estado y de Gobierno de la UE para reunirse con sus homólogos del Este de Europa al inicio de la Cumbre europea.
A.R., F.B., enviados especiales - Niza .- La Razón  8 Diciembre 2000

No fueron los únicos enfrentamientos registrados ayer en esta, normalmente, tranquila ciudad de la Costa Azul. A apenas quinientos metros, frente a otro cordón policial, grupos marginales y de activistas contra la globalización también mantuvieron un duro enfrentamiento con las fuerzas del orden. El resultado de estas algaradas fue de veinte policías heridos y cuarenta y cinco detenidos, de los cuales 16 son proetarras. Los agentes emplearon abundante material antidisturbios, como pelotas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, que en ningún momento lograron superar el férreo cordón policial establecido en los alrededores de la Cumbre, pero lograron que la mayoría de los comercios de Niza cerrasen sus puertas para evitar mayores problemas.

    Los enfrentamientos con los proetarras tuvieron lugar en la Avenida de la República. Aproximadamente dos centenares de ellos, la mayoría muy jóvenes, provocaron a la Policía arrojándoles piedras y, en algunos casos, hasta bolas metálicas de petanca.Durante la refirega fueron destrozados varios escaparates e incendiada la fachada de una entidad bancaria. Tras la carga policial, los proetarras retrocedieron hasta la Plaza de Garibaldi, en cuyo monumento colocaron una ikurriña, antes de dis- persarse por las calles de Niza.

    La violencia provocada por los grupos marginales durante la mañana hizo que se suspendiera la manifestación prevista para las dos de la tarde por la «Cumbre Europea de Ciudadanas y Ciudadanos», entre cuyos participantes se encontraba el ex presidente del Parlamento Europeo José María Gil Robles.

    Los detenidos son españoles, italianos y franceses y entre ellos figuran 16 vascos simpatizantes de organizaciones de apoyo a los presos de la banda terrorista ETA, según las fuentes consultadas. La Prefectura (Delegación del Gobierno) no pudo precisar si los vascos son del lado español o francés. Por otro lado, se mantiene el balance de veinte gendarmes y policías heridos leves durante los enfrentamientos con los manifestantes, que denuncian que «Europa no es una mercancía».

    Poco después, varios cientos de personas se agolparon ante la comisaría de Niza para pedir la liberación de uno de los jóvenes detenidos y también fueron disueltos con gases lacrimógenos. La Policía cargó con la misma arma contra otros activistas antiglobalización congregados en el Polideportivo de Niza, donde se han dado refugio desde ayer unas 2.000 personas procedentes de toda Europa, y varios españoles resultaron levemente heridos.

    También la Policía -más de 4.500 efectivos- está en alerta desde el miércoles para evitar que se desbordaran las protestas, lo que no lograron ayer, cuando tomaron la calle los combativos grupos, que relevaron a los más de 50.000 sindicalistas europeos que, en un clima festivo y pacífico, se manifestaron la víspera por una Europa más social, justa y solidaria.

    Por su parte, los líderes franceses, Jacques Chirac y Lionel Jospin, y el presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, condenaron enérgicamente los disturbios ocurridos. «Condeno los actos de violencia ocurridos. Ha habido alborotos graves y heridos entre representantes del orden público. Se han roto vitrinas y se han cometido otras acciones violentas», dijo Chirac, al término del encuentro de los líderes de los Quince con los de los trece candidatos a la adhesión a la UE y de Suiza. En rueda de Prensa, junto a Jospin y Prodi, el jefe de Estado francés recalcó: «condeno, y condenamos, estos actos, que son radicalmente contrarios a la tradición de nuestro país».

Colocan un artefacto en una delegación del «Diario Vasco»
SAN SEBASTIÁN. ABC  8 Diciembre 2000

Un grupo de desconocidos colocó ayer un artefacto explosivo de fabricación casera ante la puerta de la delegación de «El Diario Vasco» en Éibar (Guipúzcoa), aunque la bomba no llegó a hacer explosión, según informó el departamento de Interior del Gobierno vasco. Este acto se produjo un día después de la manifestación que convocó HB en San Sebastián contra este periódico.

Los hechos se produjeron sobre las ocho y diez de la mañana cuando una persona que trabaja en un local contiguo a la oficina del citado periódico guipuzcoano, en la torre de Untzaga, observó la presencia del artefacto. Seguidamente esta persona dio cuenta del hallazgo a la Ertzaintza, que envió una dotación.

Los agentes de la Policía autónoma que acudieron al lugar observaron que la bomba estaba compuesta por tres bombonas de camping gas, que no habían llegado a explosionar, al parecer, por un fallo en el mecanismo detonador, según las mismas fuentes.

Los ertzainas comprobaron que había una mancha blanca en la puerta de la delegación de «El Diario Vasco», que atribuyeron a una posible detonación del iniciador de la bomba, aunque este extremo no se confirmará hasta que concluya la investigación abierta por los especialistas en desactivación de explosivos.

Los agentes de la Policía autónoma vasca procedió a neutralizar el artefacto, sin que se registraran heridos ni daños materiales de importancia.

ATACADAS CUATRO FURGONETAS
En Vizcaya, concretamente en Erandio, se produjo otro acto de violencia callejera por parte de grupos de apoyo a la banda terrorista ETA. En esta ocasión, cuatro vehículos de la empresa Telefónica fueron atacados a mediodía de ayer con cócteles molotov. Dos de los vehículos quedaron completamente calcinados y otros dos parcialmente quemados, según informó la Ertzaintza.

El ataque se registró sobre las doce y media de la mañana de ayer. Los coches estaban estacionados en el parking del centro comercial «Macro» de Erandio y en el lugar se recogieron restos de cócteles molotov.

Este acto de terrorismo callejero hizo necesaria la intervención de los bomberos, que acudieron lugar de los hechos para apagar las llamas, que no afectaron ni a personas ni a más vehículos.

La Policía autónoma no ha procedido a la detención de ninguno de los responsables de los dos acto de sabotaje.

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