AGLI

Recortes de Prensa     Miércoles 20  Diciembre  2000
#Héroes de la libertad y monstruos del nacionalismo
Enrique de Diego Libertad Digital 20 Diciembre 2000

#Pujol queda en evidencia
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 20 Diciembre 2000

#Por el bilingüismo real
Editorial La Razón 20 Diciembre 2000

#El TSJC dictamina que la selectividad sólo en catalán es «discriminatoria»
Xiana Siccardi - Barcelona .- La Razón 20 Diciembre 2000

#La Justicia respalda a la profesora discriminada por examinar en castellano en una Universidad catalana
BARCELONA. J. Clotet ABC 20 Diciembre 2000

#El TSJC considera discriminatoria la selectividad en Cataluña
SALUD MUÑOZ. Corresponsal El Mundo 20 Diciembre 2000

#El Tribunal Superior de Cataluña califica de "discriminatorio" repartir los exámenes de selectividad en catalán
Madrid Efe La Estrella 20 Diciembre 2000

#El Tribunal Superior de Cataluña afirma que la Generalitat discrimina el castellano en la selectividad
LALI CAMBRA, Tarragona El País 20 Diciembre 2000

#Muera la inteligencia
Editorial El País 20 Diciembre 2000

#Pujol es coherente
Enrique de Diego Libertad Digital 20 Diciembre 2000

#Ni por ésas
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 20 Diciembre 2000

#Pena, penita, pena
Carlos DÁVILA ABC  20 Diciembre 2000

#Zapatero, encadenado
César ALONSO DE LOS RÍOS ABC  20 Diciembre 2000

#Lizarazu
Jaime CAMPMANY ABC  20 Diciembre 2000

#TRES MODOS DE RESPONDER A LA BARBARIE ETARRA
Editorial El Mundo  20 Diciembre 2000

#Las lentejas de la Historia
VICTORIA PREGO El Mundo 20 Diciembre 2000

#Las virtudes esclarecedoras del Pacto de Estella
IGNACIO SOTELO El País  20 Diciembre 2000

#Maragall, otro que sale del armario
Julián LAGO La Razón 20 Diciembre 2000

#Insistir y no ceder
Federico Jiménez Losantos
Libertad Digital 20 Diciembre 2000

#Marea salvadora
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 20 Diciembre 2000  

#Esquizofrenia en IU
Susana Moneo Libertad Digital
20 Diciembre 2000  

#El plazo
Juan BRAVO La Razón 20 Diciembre 2000 

#Pánico en las aulas
Lorenzo Contreras La Estrella 20 Diciembre 2000 

#Dos etarras matan en Barcelona al policía que los sorprendió cuando preparaban un atentado
ENRIQUE FIGUEREDO AGENCIAS El Mundo   20 Diciembre 2000 

#Protestas multitudinarias contra ETA en los tres campus del País Vasco
G. GASTAMINZA, San Sebastián El País 20 Diciembre 2000

#La Universidad de Barcelona veta unas conferencias de ¡Basta ya!
PERE RUSIÑOL, Barcelona El País 20 Diciembre 2000

#Profesores para la Democracia
20 Diciembre 2000

#La Universidad contra el fascismo
JOSÉ IBARROLA  JOSÉ MARÍA PORTILLO El Correo 20 Diciembre 2000

Héroes de la libertad y monstruos del nacionalismo
Por Enrique de Diego Libertad Digital 20 Diciembre 2000

En la imagen de un Policía Local tratando de ayudar a dos ciudadanos y dos terroristas asesinándole por la espalda se resume y media la distancia entre la civilización y la barbarie. Juan Manuel Gervilla es un héroe de la libertad y aún más de la civilización, que ha evitado otras muertes con su sacrificio. No pretendía ser héroe, sólo cumplía con su deber. La barbarie se caracteriza por una psicopatía capaz de horadar la tierra para buscar las víctimas para asesinar a quien tiene una disposición de servicio.

Tras intentar una masacre contra jóvenes estudiantes de periodismo y provocar este asesinato tan inútil e infame al mismo tiempo, la cuestión de fondo es la necesidad de estudios sociológicos, psicológicos y psiquiátricos capaces de desentrañar el proceso de formación de tales monstruos en el sistema educativo y en el medio ambiente social del nacionalismo vasco. Porque los terroristas que han asesinado a Gervilla lo hacen en nombre del nacionalismo, de ese que –desde Arzalluz a Pujol- se niega a estar del lado de las víctimas y sin equidistancias respecto a los verdugos y rechaza mostrarse con claridad a favor de la civilización frente a la barbarie nihilista y absoluta. Frescas están las declaraciones de Xabier Arzalluz en contra de la disolución de Eta, lo que –cuando no se ha perdido el sentido común y el sentido ético- se traduce porque no quiere que los asesinos de Gervilla dejen de matar, es decir quiere que sigan matando.

Cuando una sociedad produce los monstruos morales que han asesinado a Gervilla, mientras trataba de ayudarles a aparcar, es una sociedad enferma. Son monstruos del nacionalismo crecidos en una sociedad enferma de nacionalismo. Son los monstruos crecidos en políticas culturales, lingüísticas y de orden público promovidas por el PNV y por el gobierno de Ibarretxe. Son los monstruos crecidos en una ideología de odio parida por Sabin Arana y predicada con contumacia por Xabier Arzalluz.

Pujol queda en evidencia
Por Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 20 Diciembre 2000


"¿Cuántos muertos necesita Pujol?" -nos preguntábamos ayer ante la negativa de CiU a firmar el Pacto por la libertad y contra el terrorismo. No lo sabemos, pero ya tiene un muerto más en su debe político y un argumento menos para seguir sosteniendo al PNV. El asesinato del policía urbano de Barcelona es una tragedia que ha impedido una tragedia mucho mayor, pero pone de manifiesto la diferencia esencial, ética y política, que este atentado pone de manifiesto: un funcionario de uniforme arriesga y puede perder su vida defendiendo la de los demás en cualquier momento; mientras que el Presidente de la Generalidad de Cataluña no quiere arriesgar un poquito de su prestigio nacionalista -entiéndase, separatista- para que el derrota del PNV no afecte a sus propias siglas.

Mezquindad inútil. En cada muerto, en cada entierro, es más pesado el baldón que cae sobre los nacionalistas, tanto sobre los que están junto a ETA en Estella como sobre los que están junto a los que están en Estella. Pujol es hoy un político más desacreditado que ayer, pero menos que mañana. Porque mientras ETA mate y Pujol no esté frente a ETA -es decir junto al PP y el PSOE, que son las dos referencias políticas esenciales de la legalidad constitucional española, incluida la autonómica-, su partido estará cada vez más asociado al PNV y su Gobierno cada vez más aislado frente a un PP que empezará muy pronto a moverle la silla y un PSC que, si consiguiera aparcar el nacionalismo enloquecido de Maragall, estaría ya a las puertas de la Generalidad de Cataluña. Pero ya a Pujol lo único que lo salva es Maragall.

Pero que no se equivoque: cada crimen terrorista le deja menos margen de actuación. En su conciencia parece claro que caben muchos muertos. En su cuenta política es evidente que se están agotando los fondos. La ignominia no siempre es rentable. A veces, afortunadamente, resulta incluso ruinosa.

Por el bilingüismo real
Editorial La Razón 20 Diciembre 2000

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha sentenciado que es «discriminatoria» la normativa de los exámenes de selectividad que obliga a facilitarlos en castellano sólo a aquellos alumnos que desconozcan el catalán, algo que no garantiza el uso en libertad de ambas lenguas oficiales.

    La sentencia recoge la necesidad de que el bilingûismo sea una realidad en Cataluña, tal y como establece la ley, y supone un serio varapalo a los sectores que, más allá del sentimiento nacionalista y de la preocupación por extender esta lengua, se han servido de la política de normalización lingüística de la Generalitat para atacar con saña el uso del castellano y tratar de relegarlo como sea. El Tribunal Superior catalán se ha pronunciado en estos términos al desestimar el recurso interpuesto por la Universidad Rovira i Virgili (URV) contra el fallo de un juzgado de Tarragona, que declaró idónea a una profesora que fue apartada de las pruebas de selectividad por entregar exámenes en castellano a alumnos. La sentencia no puede ser interpretada como un ataque al catalán, sino la defensa del derecho de los estudiantes a examinarse en la lengua que prefieran, sin imposición normativa alguna que pueda cercenar su libertad. Ésa es la ley, y ésa es la garantía de la convivencia. Ése es el bilingüismo enriquecedor, que ha de potenciarse para beneficio cultural de España entera, sin sectarismos.

El TSJC dictamina que la selectividad sólo en catalán es «discriminatoria»
El tribunal desestima la apelación de la URV por los exámenes en castellano
El Tribunal de Justicia Superior de Catalunya (TJSC) desestimó el pasado 22 de noviembre el recurso de apelación que presentó la Universidad Rovira i Virgili contra la profesora del mismo centro Josefina Albert, al considerar que los argumentos alegados por la Universidad son «inconsistentes». El Tribunal dictaminó el pasado 13 de julio que la profesora Albert cumplía todos los requisitos para participar en la vigilancia de las pruebas de acceso, de las que fue excluida por haber entregado copias en castellano.
Xiana Siccardi - Barcelona .- La Razón 20 Diciembre 2000

El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ha desestimado el recurso de apelación interpuesto por la Universidad Rovira y Virgili (URV) de Tarragona contra la profesora de este centro Josefina Albert, porque los argumentos de la universidad son «inconsistentes», según el Tribunal.

    El pasado 13 de julio, el tribunal afirmó que la profesora Albert cumplía todos los requisitos de idoneidad para participar en la vigilancia de las pruebas de acceso a la universidad (PAAU), de las que fue excluida en 1998 por el rector de la URV, Lluís Arola. El tribunal recalcó «la inconsistencia de los argumentos alegados para criticar la sentencia apelada que debe ser íntegramente confirmada».

    La profesora Albert fue excluida de la vigilancia de las PAAU en 1998 ya que repartió a dos alumnos una copia de los enunciados de un examen en castellano. Según las «normas y recomendaciones» dirigidas a los presidentes de los tribunales de las PAAU, «si un alumno manifestase que tiene problemas en relación a un texto en catalán, se procurará aclarar verbalmente cualquier duda. Si aún así insistiera, se le facilitaría el texto en castellano en sustitución de la versión catalana para evitar que la duplicidad de textos pudiera favorecer a estos alumnos». Este hecho derivó en que la profesora Albert fuera excluida de las pruebas de acceso, lo que dio a un proceso judicial que concluyó con la inhabilitación del rector, por un periodo de ocho años, por prevaricación. Arola recurrió al TSJC en apelación, cuya sentencia ha sido dada a conocer estos días.

    El texto advierte de que «en ningún caso se ofrecerá la versión castellana por iniciativa del presidente», pero no se refiere en ningún momento a los profesores que vigilen el aula. Añade que las trabas de la normativa atentan contra los derechos del alumno y que «una cosa es que la URV garantice y fomente el uso de la lengua catalana y otra muy distinta es que imponga el catalán en su actividad de manera que excluya o limite el uso de la lengua castellana, como ha sucedido en este caso».

    La actuación de la profesora Josefina Albert consistió en entregar a un alumno que tenía problemas con la lengua catalana un examen en castellano, saltándose así la «normativa» del tribunal, por lo que el rector Lluís Arola prescindió de la participación de la profesora en las pruebas de 1999 alegando que ésta no cumplía los requisitos de idoneidad para participar en las pruebas.

    El fallo del TSJC el 13 de julio de este año fue confirmar que la profesora sí cumplía estos requisitos, por ser profesor o catedrático de Universidad o de escuela universitaria y, además, ser la titular en la actualidad de alguna asignatura directamente relacionada con las que componen las pruebas.

    La URV, en su recurso de apelación, afirmó que Josefina Albert no es que careciera de estos requisitos «positivos», sino que «incurriera en motivos “negativos”». La exclusión de la profesora no se debió, según el Tribunal, al tipo de docente que podría haber sido excluido de las listas: el que no asista o no vigile durante la actuación de los tribunales, personas que no corrijan bien, y personas «no idóneas».

El Síndic apoya la normativa lingûística
El Síndic de Greuges, organismo catalán encargado de defender los derechos y las libertades de los ciudadanos y que también supervisa la actuación de la Generalitat de Cataluña, respondió el 31 de agosto de 1998 a la situación de la profesora de la Universidad Rovira i Virgili Josefina Albert.

    El Síndic de Greuges envió un comunicado a la asociación convivencia Cívica Catalana, en la que explicaba su postura sobre el caso de la profesora: «Señalaba en su escrito de queja que dicha actuación (de la URV) podía suponer una discriminación por razón de lengua, contraria al principio de igualdad reconocido en el artículo 14 de la Constitución. Dicha previsión responde a la aplicación de la Ley de Política Lingûística que establece que el catalán es la lengua propia de la educación en todos sus niveles».

La Justicia respalda a la profesora discriminada por examinar en castellano en una Universidad catalana
BARCELONA. J. Clotet ABC 20 Diciembre 2000

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) rechazó ayer el recurso de apelación presentado por la Universitat Rovira i Virgili (URV), con sede en Tarragona, contra una sentencia anterior que reconocía la idoneidad de la profesora Josefina Albert para participar en los tribunales de las pruebas de selectividad. Dicha docente quedó excluida el pasado año de esta tarea después que denunciase ante el Defensor del Pueblo el reglamento de esta Universidad, que prevé que únicamente los alumnos que demuestren incomprensión de la lengua catalana podrán realizar los exámenes de selectividad en castellano.

Ante esta sentencia, fuentes próximas al caso expresaron que se demuestra que Albert fue retirada de su cargo por haber expresado su opinión a esa institución, lo que calificaron de «motivaciones políticas». De hecho, el propio Defensor pidió, a raíz de la queja de la profesora, explicaciones al rector Lluís Arola por la supuesta vulneración de los derechos de los castellanoparlantes. La dirección de la URV mostró entonces su disgusto por la iniciativa de Albert.

Al margen de la consideración de aptitud de Albert, el TSJC califica de «discriminatoria» la actual normativa lingüística porque, a su juicio, no se garantiza de manera suficiente la igualdad de ambos idiomas. La sentencia, además, considera que la situación puede situar a los alumnos castellanohablantes en «una situación de inferioridad frente a los que deseaban disponer de los mismos enunciados en catalán». El fallo aduce que el principio de autonomía universitaria, esgrimido por los abogados de la Universidad, no son válidos, ya que «una institución debe salvaguardar y garantizar los derechos fundamentales».

En esta línea, el alto tribunal añade que «del mismo modo que las Administraciones Públicas no pueden desconocer la lengua propia de una Comunidad Autónoma, tampoco les es lícito limitar a los ciudadanos el uso del castellano por coexistir con otra lengua oficial».

Finalmente, la sentencia obliga a la Universitat Rovira i Virgili a hacerse cargo de los costes del proceso. La sentencia provocó ayer la satisfacción de Albert, quien expresó que no hubo razón alguna para excluirla de los tribunales de la selectividad.

El TSJC considera discriminatoria la selectividad en Cataluña
La norma vigente dicta que los exámenes sólo se repartan en catalán, a no ser que algún estudiante los reclame en castellano
SALUD MUÑOZ. Corresponsal El Mundo 20 Diciembre 2000

TARRAGONA.- El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) considera discriminatoria la normativa que obliga a repartir en catalán los exámenes de Selectividad y que establece darlos en castellano sólo a aquellos alumnos que desconozcan la lengua catalana.

Los fundamentos jurídicos de la instancia se argumentan en la sentencia, que desestima el recurso presentado por la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona contra el fallo que ya dictó un juzgado de Tarragona, que consideraba a la profesora Josefina Albert apta para formar parte de los tribunales de corrección de la selectividad. Albert fue excluida de los tribunales de corrección después de entregar copias de las pruebas en castellano.

La Sala de lo contencioso administrativo del TSJC estima que la normativa que obliga a entregar los exámenes en catalán no garantiza el uso de las dos lenguas oficiales en Cataluña.

Según el escrito del tribunal, la normativa dictada por el Consejo de Universidades de Cataluña coloca a los alumnos «que deseaban disponer de los enunciados del examen en lengua castellana en una situación de inferioridad frente a aquellos otros que deseaban disponer de los mismos enunciados redactados en lengua catalana, cuando unos y otros están ejerciendo un mismo derecho esencial reconocido en la Constitución y en el Estatuto de Autonomía de Cataluña».

Una imposición
En definitiva, estima la sala, la normativa esgrimida como argumento a favor por la universidad para apartar a la profesora de las pruebas, «no garantiza el derecho de cualquier alumno a solicitar la entrega de los enunciados del examen (...) en cualquiera de las dos lenguas cooficiales en Cataluña (...) sino que se le imponía la recepción de la redactada en catalán».

La ponente de la Sala, la magistrada María Luisa Pérez Borrat, arremete contra la universidad al asegurar que «no cabe argumentar» su decisión de apartar a la profesora en «el principio de autonomía universitaria, pues la universidad como Administración pública, tiene la misión de salvaguardar y garantizar especialmente los derechos fundamentales de los alumnos sin permitir que a estos se les coloque en una situación de inferioridad ante unas mismas pruebas en relación con otros alumnos por razones puramente lingüísticas».

Respecto a la profesora Albert, el escrito del TSJC ratifica la resolución del titular del juzgado contencioso administrativo número 1 de Tarragona, que anuló parcialmente el Reglamento de Usos Lingüísticos de la universidad, que resolvió a favor de la petición de la profesora Josefina Albert, tras la decisión de la Universidad de excluirla del tribunal de corrección de las pruebas de Selectividad de 1998 y 1999.

Al respecto, el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, afirmó anoche que no le «gusta» la sentencia del TSJC, aunque señaló que «hay de ser respetuosos con los jueces». Pujol añadió que el texto sólo tiene una cosa «positiva», ya que recoge que «ningún estudiante se había quejado» por la normativa.

El Tribunal Superior de Cataluña califica de "discriminatorio" repartir los exámenes de selectividad en catalán
Considera que la normativa que regula estas pruebas pone a los alumnos castellanohablantes en situación de "inferioridad"

Josefina Albert, apartada de las pruebas por la Universidad Rovira por entregar ejercicios en castellano, se muestra satisfecha con la sentencia
Madrid Efe La Estrella 20 Diciembre 2000

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña calificó ayer de "discriminatoria" la norma que obliga a repartir en catalán los exámenes de selectividad. Esta ley prevé facilitarlos en castellano sólo a aquellos alumnos que desconozcan la lengua catalana. La sentencia reconoce que esta práctica "no garantiza el uso normal y oficial de ambas lenguas". La alta instancia considera la normativa pone a los alumnos castellanohablantes en situación de "inferioridad".

La sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJC desestima en la sentencia el recurso de apelación interpuesto por la Universidad Rovira i Virgili (URV) contra el fallo del juzgado de Tarragona que declaró idónea a la profesora Josefina Albert para participar en el Tribunal de las pruebas de selectividad. Albert fue apartada por entregar exámenes en castellano a alumnos sin seguir la normativa.


El TSJC pone en tela de juicio la "normativa" que rige las pruebas de selectividad y que estipula que los exámenes deben ser entregados en catalán. Sólo prevé que se faciliten en castellano cuando el alumno demuestre que no comprende la lengua catalana ni el enunciado de las preguntas de las pruebas.


El tribunal aprecia que la exclusión por parte de la URV de la profesora en la participación de las pruebas de acceso a la universidad pudo tener como causa directa la queja que ella cursó ante el Defensor del Pueblo. Y cuestiona "la conformidad a derecho de la normativa" que rige las pruebas de selectividad.

La alta instancia considera que la Comunidad Autónoma de Cataluña debe "amparar, fomentar y normalizar el uso de la lengua catalana en todos los ámbitos y garantizar el uso normal y oficial del catalán y el castellano". Es decir, "garantizar el uso normal de ambas lenguas", puntualiza la sentencia.

Además, examina en la sentencia los acuerdos del Consejo Interuniversitario de Cataluña cuya aplicación llevó a la exclusión de la profesora en la participación de las pruebas de selectividad.


Dichos acuerdos establecen que los exámenes de acceso a la universidad se editarán en catalán. Y que se hará una tirada en castellano para los alumnos que hayan acreditado la exención de conocimientos de catalán.


Además, estipula que se adoptarán las medidas necesarias a fin de garantizar que ningún alumno se pueda sentir lesionado en sus derechos por esta decisión.


Acuerdos del Consejo Interuniversitario
Los acuerdos del Consejo Interuniversitario estipulan también que los profesores que no asistan o no vigilen en las pruebas; los que no corrijan correctamente y los no idóneos por no ser titulares o catedráticos serán excluidos de las listas para formar parte del tribunal de corrección de las pruebas de selectividad.

Teniendo en cuenta estos acuerdos del Consejo Interuniversitario, la Universidad Rovira i Virgili excluyó a Josefina Albert de las pruebas por vulnerar las normas y procedimientos establecidos. Albert decidió por su cuenta hacer fotocopias de la versión castellana de los exámenes y entregarlas a los alumnos durante las pruebas de 1998.

El TSJC relata en su sentencia que "con la normativa que se ha aportado a los autos y que se tuvo en cuenta en la organización y celebración de las pruebas no se respetó el necesario equilibrio entre los derechos y deberes de cada una de las partes".


Por tanto, el tribunal afirma que se colocó a los alumnos que deseaban disponer del examen en castellano "en una situación de inferioridad".


En la sentencia se recoge que la "normativa" aplicada "no garantizaba el derecho de cualquier alumno a optar por solicitar la entrega de los enunciados del examen para acceder a la universidad en cualquiera de las dos lenguas cooficiales de Cataluña".

Discriminación lingüística
El apartado que establece que el examen se dará en castellano "siempre y cuando esa comprensión fuera de tal entidad que no pudiera resolverse por los miembros del tribunal" es discriminatorio por razones lingüísticas, según la audiencia.

"Una cosa es que la universidad garantice y fomente el uso de la lengua catalana y otra muy distinta que imponga un uso de la lengua en su actividad" recoge la sentecia. Además añade "que se llega excluir o limitar en el ejercicio de su actividad el uso de la lengua castellana", asegura la sentencia.

El TSJC añade que la Universidad "debe fomentar y garantizar" el uso de la lengua catalana tal y como recoge la Ley de Política Lingüística. Pero "esto no le faculta para imponer una carga excesiva y desproporcionada a otros alumnos poniéndoles trabas en la entrega de los ejemplares en castellano".

Por estos motivos, el tribunal entiende que la profesora Josefina Albert no cometió un incidencia grave cuando decidió entregar exámenes en castellano a alumnos. Y que su actitud "resultaba plenamente acorde y respetuosa con los derechos de los alumnos", por lo que desestima el recurso de apelación de la URV, que tendrá que pagar las costas del proceso.

Josefina Albert se muestra satisfecha con la sentencia
La profesora afirma que el fallo del tribunal acredita que no hubo razón para excluirla de las pruebas por entregar exámenes en castellano

La profesora de Literatura Castellana de la Universidad Rovira i Virgili (URV) de Tarragona, Josefina Albert, se mostró ayer muy satisfecha por la sentencia del Tribunal. Albert explicó tener "plena satisfacción" porque cree que el fallo acredita que no hubo razón para excluirla de las pruebas de selectividad tras entregar exámenes en castellano a alumnos sin seguir al pie de la letra la normativa que las rige.

Albert declaró que esta sentencia recoge que fue excluida por llevar el caso ante el Defensor del Pueblo.


Por tanto, "estoy contenta que condenen a la URV a pagar las costas de este proceso porque, según la sentencia, la universidad actuó mal", declaró Albert.


La sentencia recoge que la profesora no cometió una incidencia grave cuando decidió entregar exámenes en castellano a alumnos sino "todo lo contrario pues resultaba plenamente acorde y respetuosa con los derechos de los alumnos" por lo que desestima el recurso de apelación de la URV.


La URV presentó un recurso de apelación contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Tarragona que declaraba la idoneidad de la profesora, Josefina Albert, de participar como vocal en el Tribunal de corrección de las pruebas de selectividad.

El Tribunal Superior de Cataluña afirma que la Generalitat discrimina el castellano en la selectividad
Una sentencia da la razón a la profesora que se enfrentó a la Universidad Rovira i Virgili
LALI CAMBRA, Tarragona El País 20 Diciembre 2000

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) considera discriminatoria la normativa de la Generalitat que regula las pruebas de selectividad porque sólo prevé que se entreguen a los alumnos exámenes redactados en catalán y que únicamente se facilitan ejemplares en castellano cuando aquella lengua les resulte incomprensible. De esta forma, asegura el tribunal, se está colocando a una parte del alumnado en una situación de inferioridad ante un examen que resulta de vital importancia para su futuro académico, pues de la nota obtenida depende la elección de la carrera universitaria.

El TSJC realiza estas consideraciones en una sentencia notificada ayer por la que confirma otra que dictó el pasado mes de julio el Juzgado de lo Contencioso-administrativo número 1 de Tarragona, que declaraba apta para corregir exámenes de selectividad a Josefina Albert, profesora de la Universidad Rovira i Virgili de esa ciudad. Albert repartió en 1998 a los alumnos de esa universidad exámenes en castellano y acudió al Defensor del Pueblo para denunciar lo que consideraba una discriminación del castellano. El curso siguiente fue excluida de los exámenes y ahora el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña considera que esa decisión era injustificada y que fue una represalia de la Universidad por la actuación de la profesora.

El fallo de la sentencia dictada por la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJC no anula la normativa de la Generalitat, porque esa cuestión no había sido solicitada en el pleito, aunque sí cuestiona en términos muy duros esa regulación administrativa. "Una cosa es que la Universidad garantice y fomente el uso de la lengua catalana y otra muy distinta que imponga un uso de la lengua catalana en su actividad de tal manera que por las condiciones en que se realice llegue a excluir o limitar en el ejercicio de su actividad el uso de la lengua castellana, como ha sucedido", asegura la sentencia.

Dificultad añadida
Los jueces afirman que no es de recibo argumentar el principio de autonomía universitaria porque el uso de la lengua es un derecho fundamental y con la normativa de la Generalitat se obliga a los alumnos a "superar una dificultad añadida". La sentencia precisa que esa norma no garantiza el derecho del alumno a elegir la lengua, sino que "imponía" los exámenes redactados en catalán.

Pese a las consideraciones que contiene la sentencia, el consejero de Universidades e Investigación de la Generalitat, Andreu Mas-Colell, defendió ayer la vigencia de la normativa y la calificó de "justa" porque, en su opinión, no discrimina a los estudiantes castellanohablantes. El consejero explicó también que la normativa seguirá vigente y que la decisión judicial no tendrá ninguna consecuencia práctica. En ese sentido, explicó que el Consejo Interuniversitario de Cataluña se reunió ayer y acordó mantener la normativa al considerar que el ámbito de la sentencia se limita al litigio entre la profesora y la Rovira i Virgili. El consejero recordó también que el centro rectificó en su día porque Albert ya participó el pasado mes de junio en la corrección de los exámenes de selectividad. Mas-Collell aludió igualmente a una frase de la sentencia en la que se recuerda que no se tiene conocimiento de que ningún alumno de los que participaron en aquellas pruebas haya presentado una reclamación, aunque a renglón seguido el tribunal precisa que "ello no impide al tribunal que llegue a la conclusión" de que en la organización y celebración de las pruebas "no se respetó el necesario equilibrio entre los derechos y deberes de cada una de las partes" y que los alumnos que deseaban exámenes en castellano estaban en una situación de inferioridad.

Por su parte, Josefina Albert mostró su "plena satisfacción" por la sentencia porque avala que su actuación al repartir exámenes en castellano fue correcta y respetuosa con los alumnos. Albert recordó, además, que el TSJC condena a la Generalitat a pagar las costas del proceso. Contra la sentencia dictada ayer no puede presentarse ningún recurso ordinario.

Muera la inteligencia
Editorial El País 20 Diciembre 2000

EL DECANO de la Facultad de Periodismo de la Universidad del País Vasco, escenario del último atentado de ETA, expresaba ayer el sentimiento de muchos ciudadanos de esa comunidad al reclamar "el derecho a pensar y expresarnos en libertad sin por ello jugarnos la vida". En Euskadi se puede pensar cualquier cosa, incluso contraria a ETA, a condición de que no se exprese. Así, la organización que reclama dar la palabra al pueblo se la quita a tiros a quienes dicen algo que no le gusta oír. Por ejemplo, que poner una bomba en un ascensor de la universidad para asesinar a los profesores que no se pliegan es fascismo.

No se trata de una metáfora o una analogía. Como llevan años denunciando algunos de los profesores que han tenido que irse lejos, en Euskadi se está dibujando una cruz gamada en cuyo centro se encuentra ETA y que comprende también a sus cuerpos auxiliares de confidentes, justificadores y gentes que están en contra pero comprenden. Ya sólo en Euskadi se da esa combinación de coacción y silencio que ha definido a los fascismos del siglo XX.

La semana pasada hubo en los campus vascos concentraciones contra la "violencia de persecución" que hace que los profesores vigilados por los chivatos de ETA tengan que dar clase con escolta policial. Algo que ya no ocurre ni en los Balcanes. Esos confidentes han marcado con sus pintadas a profesores críticos con ETA o el nacionalismo, han quemado sus coches y asaltado sus despachos.

También es netamente nazi la intención de proyectar contra los demás aquello que se les reprocha a ellos: para ahuyentar la culpa. El mes pasado, una plataforma integrada por personas próximas a la llamada izquierda abertzale convocó una movilización "por la libertad de expresión". Era la respuesta a las movilizaciones que siguieron al atentado contra dos periodistas y su hijo de corta edad en San Sebastián. En el manifiesto de esa plataforma se acusaba a los demás de querer "imponer el pensamiento único" y acallar "las voces discrepantes", de promover la "eliminación" de los críticos y la "guerra sucia informativa", de intentar "atemorizar a los discrepantes", entre otras cosas.

Al colocar una bomba en la universidad han rendido un homenaje a quien en octubre de 1936 gritó en el paraninfo de la de Salamanca, ante el vasco Miguel de Unamuno: "¡Muera la inteligencia!".

Pujol es coherente
Por Enrique de Diego Libertad Digital 20 Diciembre 2000

La Declaración de Barcelona es un anexo de Estella/Lizarra. Sigue vigente. Es el apoyo a la tesis de Arzalluz de la construcción nacional y a la unidad de las fuerzas nacionalistas incluida la banda terrorista. Jordi Pujol es coherente al sentirse aludido porque participa del esquema del árbol y las nueces. Los que son incoherentes son PP y PSOE sugiriendo su firma. Le ponen en un compromiso. Es cierto que el pacto no es contra el nacionalismo. El preámbulo no va más allá de las verdades del barquero respecto a un error estratégico que Eta se encarga de intensificar con su incremento de la psicopatía hasta pretender una masacra de profesores y alevines de periodistas en la Universidad del País Vasco.

La cuestión es que la coherencia de Pujol plantea el inquietante interrogante de si existe un relativismo moral inherente al nacionalismo y una legitimación implícita de la violencia para imponer un canon tribal. Las tesis de Duran i Lleida, bien miradas, pertenecen al mismo mundo mental que Estella/Lizarra.

El recrudecimiento de la ofensiva terrorista en Cataluña se mueve en los parámetros comunes: son los constitucionalistas los que están en el punto de mira de los terroristas nacionalistas, mientras los nacionalistas no terroristas están seguros de no ser el objetivo. Así que, en cuestión de relación coste/beneficio, de síndrome de Estocolmo y de miedo la postura de Pujol es igualmente coherente. En materia de libertad, sin embargo, el nacionalismo catalán empieza a mostrarse regular tirando a malo.

Ni por ésas
FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS El Mundo 20 Diciembre 2000

Si Xabier Arzalluz no hubiera consagrado la desembocadura de su vida a la execración de lo español podría apropiarse ahora de uno de los seudónimos de Larra, el de Andrés Niporesas. Ninguno más adecuado para el político vasco, estadista vasco, caudillo vasco, patriota vasco, que cuando ponen una bomba vasca para volar la universidad vasca sigue unido a los terroristas vascos dizque confiando en un futuro vasco de paz vasca que administrarían los de la bomba vasca. Qué asco, pero qué vasco. Volar las universidades, dinamitar los centros de enseñanza superior, asesinar a los profesores y educar en el odio o en el terror a unos alumnos ya mayores de edad es el anuncio o la ratificación de una voluntad genocida que en las últimas décadas ha tenido tres manifestaciones: el integrismo islámico, el comunismo tercermundista y el nacionalismo ex comunista. 

Yo no sé cómo estos racistas tan arios, estos hijos putativos del criminógeno Sabino Arana se proclaman europeos cuando están proyectando un futuro que sólo se ha experimentado en las selvas camboyanas de Pol Pot, en los pelados riscos andinos de Abimael Guzmán o en las estribaciones del Rif, donde los integristas y las integristas asaltan las universidades de día blandiendo el Corán contra las minifaldas y los pantalones vaqueros y las dinamitan por la noche o pasan a cuchillo al claustro si los occidentalistas no se rinden a la enseñanza del Profeta. O de Lenin. Pocas cosas más significativas del delirio euskonazi que ésta de llevar el terror al interior de las facultades universitarias. Pocas aclaraciones más nítidas del futuro que anuncia el proyecto estellés de Arzalluz, Garaicoechea, Madrazo y la ETA que la dinamita en el alma mater. 

Ya saben todos los vascos alfabetizados lo que piensan de la educación superior estos vascos elegidos, mezcla de nazis y talibanes, empeñados en devolver a su pueblo a la condición de tribu. Y tribu a cuyos ídolos deben ofrecerse permanentemente sacrificios humanos. Decía enigmáticamente Freud que la sociedad se asienta sobre un crimen cometido en común. Los etarras y su aliado jefe, el jelkide imitador de Mussolini, dejan esas exquisiteces enigmáticas para judíos, liberales, intelectuales y demás gente echada a perder. Ellos, a demostrar quién manda y quién debe mandar sobre vidas y haciendas. Haciendas menguadas y vidas amenazadas. He ahí el futuro.

Pues ni por ésas. Ni ante la barbarie más atroz se baja Arzalluz del burro explosivo, aquel símbolo del estalinismo asnal que tan orgullosamente cantaba Alberti en sus años de meritorio soviético. Ni aun cuando están ya dinamitando la Universidad renuncia a predicar como futuro de paz este sendero luminoso del bombazo y tentetieso. Don Xabier Niporesas: adusto genio, negra figura, triste cardo de sepultura.

Pena, penita, pena
Por Carlos DÁVILA ABC  20 Diciembre 2000

El rector vasco Montero no habla a humo de pajas. No se fía de que la Policía Autónoma vaya a detener a los bandidos que han intentado volar su Universidad. Desde luego que con un jefe como ese desastre con piernas (el cerebro es otra cosa), Balza, no hay muchas esperanzas de que la Ertzaintza cumpla con su obligación. Hace poco que Balza se ufanaba —¡hay que ver qué hombre!— en que ETA no atentaba en el País Vasco «por la seguridad —decía el bodoque— que hay aquí». Un político que asegura cosas así horas antes de que ETA esté a punto de dinamitar toda una Universidad, tendría que estar ahora en la calle. O sea, destituido. Destituido o, quizá, acompañando a las dos centenas de «ertzainas» que se manifestaron ante el cuartel de la Guardia Civil de Galdácano gritando bellezas como ésta: «Que se vayan, se vayan, se vayan, que se vayan de una puta vez». Que se sepa, no hay noticias de que Balza haya intervenido para afear cariñosamente el comportamiento, insólito en un Cuerpo de Seguridad, de estos mandados suyos.

Los buenos, víctimas como Montero, Edurne Uriarte o el profesor Llera, no pueden estar con Balza hoy en otro lugar, en Guernica, donde Arzalluz e Ibarretxe se reúnen, presuntamente, para pedir la paz. Una paz con precio, claro, como ha dejado claro el pésimo e ininteligible cantautor, ahora secretario general de la decadente EA, Gorka Knörr, el precio de insistir en que los «principios de Lizarra siguen siendo válidos». Pujol no quiere firmar el Pacto de Madrid porque se queja de que el PNV haya sido marginado. La coartada no se sostiene. ¿Se puede estar con un Arzalluz que ya advierte que la ley no vale para nada? ¿Se puede andar de bolos con un sujeto que se vanagloria de que ETA está más fuerte que nunca? A no ser que Pujol afirme que no, que no se puede, habrá que creer que él piensa que sí; tanto, que dentro de unos días se va a entrevistar con el mismísimo Arzalluz. Si Carlos Cano no se hubiera partido en dos, cantaría hoy, al hilo de estas conductas, la copla más desgarrada. «¡Ay pena, penita, pena!».

Zapatero, encadenado
Por César ALONSO DE LOS RÍOS ABC  20 Diciembre 2000

¿Va a poder seguir defendiendo el Pacto Rodríguez Zapatero a pesar de la contestación que está teniendo en su propio partido y en los partidos nacionalistas? Éstos han hecho un bloque de solidaridad con el PNV y EA aunque reconozcan en privado y en público que el pacto de Estella fue un gran error. Es un error... pero nacionalista. Disculpable, por tanto. Pujol y Durán Lleida reconocen los vínculos del PNV con ETA pero no están dispuestos a criticar a su referente catalán. Saben que el independentismo escribe recto con líneas torcidas.

Los nacionalistas se admiten fisuras. El espíritu de las conversaciones de Barcelona está bien vivo. Son conscientes de que se necesitan porque están ante un reto tan difícil como es la conversión del Estado autonómico en una Confederación de Estados. Así que Pujol se traga el sapo de Estella, Durán se traga el sapo de Estella y Beiras tiene a sus correligionarios muy contentos por el idilio Arzalluz/Otegi. Ya puede decir Arzalluz que el PNV se identifica con los objetivos políticos de ETA, o que no pedirá la disolución de ésta mientras quede un solo etarra en las cárceles: el muy honorable Pujol y el bien probado democristiano que es Durán Lleida no pondrán su firma en un escrito que condena al nacionalismo «democrático» vasco. Porque lo importante para ellos es hacer saltar de una vez el corsé de la Constitución y los Estatutos. Nos lo acaba de recordar el Congreso de Unión Democrática de Cataluña: el objetivo del partido de Durán es crear un Estado Catalán. Por si lo habíamos olvidado.

Pero la oposición de los nacionalistas no es lo peor que podía sucederle al Pacto y, sobre todo, a Rodríguez Zapatero. Lo que afecta a la autoridad de éste es que una parte del PSOE considere que el Pacto es una trampa del PP. Es escandaloso que compañeros de Zapatero en la Ejecutiva, como son Blanco y López Aguilar, no se sientan solidarios con el texto del Pacto y propongan una nueva redacción. ¿A qué juega la dirección socialista? ¿Hay acaso un reparto de papeles? Pero si es así, ¿cómo quedaría la imagen de Zapatero? Se podía pensar que ciertas personalidades socialistas rechazaran el Acuerdo: González, por ejemplo, que ya había dejado clara su posición en artículo reciente de «El País», pero es difícil suponer un maquiavelismo que afecta a la propia autoridad del secretario general del partido. Es verdad que las críticas se dirigen al PP como si los socialistas que redactaron el escrito no tuvieran ninguna responsabilidad.

Estamos asistiendo a una rebelión de personalidades del partido socialista porque, según ellos, el Pacto aísla al PNV (socio imprescindible) y echa una mano al PP (enemigo necesario). De este modo se viene abajo toda la cultura de alianzas que viene manteniendo el PSOE desde el final del franquismo. Para González la solución política ha pasado siempre por el entendimiento de socialistas y nacionalistas de tal manera que España pagara territorial y culturalmente lo que ganaba el PSOE al impedir que la derecha pudiera acceder al poder.

Esto es lo que ha echado por tierra Zapatero al firmar el preámbulo del Acuerdo por las libertades. ¿Es consciente de ello? ¿Sabe hasta qué punto ha quebrado con la firma del Pacto toda una estrategia interiorizada por los socialistas?

Curiosamente, Pascual Maragall está desbordando a Pujol en su ofensiva contra el Pacto. Éste está maniatado por los votos del PP en el Parlamento catalán. Pero él, Maragall, está aprovechando el debate para definir el ámbito catalán de decisión. Busca una alternativa catalana que respete la vía nacionalista del PNV y de EA. Maragall es la punta de lanza de los nacionalismos. El líder que ha querido ser Llamazares.

Yo creo que la libertad de movimientos de la que hace gala Zapatero es sólo aparente. Desgraciadamente para todos le veo encadenado.

Lizarazu
Por Jaime CAMPMANY ABC  20 Diciembre 2000

En la lucha entre el fútbol y ETA, gana el fútbol. Lo que no han conseguido hasta ahora los guardias ni los políticos, puede conseguirlo el fútbol. La cúpula de mandos de los etarras ha dado un mal paso al extender el impuesto revolucionario y las represalias criminales a los futbolistas. El secuestro y la extorsión a los empresarios y el asesinato de militares, policías, jueces, periodistas o paisanos maketos en general no han puesto por ahora a ETA contra las cuerdas. Pero con el fútbol hemos dado, Sancho. Los estadios rebosantes y clamorosos pueden caer sobre la banda y dejarla aplastada en lo que se canta un aleví alavá. Lo que no han logrado ni san Ignacio, san Francisco Javier, san Fermín, que todo lo ve, ni otros santos del santoral o del martirologio puede lograrlo san Mamés.

Lizarazu es ese mozo vascofrancés que se hizo futbolista como tantos otros mozos vascofranceses o vascoespañoles y ahora juega en un equipo alemán de la Bundesliga, quizá el Bayern de Múnich, y en la selección francesa. Con la selección francesa ha sido campeón de Europa y campeón del mundo. Me parece que juega en el puesto que ahora llaman «carrilero», es decir, de defensa, pero que si a mano viene, mejor dicho, si a pie viene, corre por la banda y avanza por el pasillo lateral o «carril». Eso del carril es un concepto que ahora tiene mucho predicamento, no sólo en el fútbol posmoderno sino en la política municipal del tráfico urbano, el carril-bus. Herráez está ahora metido en eso.

El fútbol, como todo en esta vida y quién sabe si también en la otra, evoluciona, cambia, progresa. Cuando yo era cronista de fútbol y llevé la literatura a la crónica deportiva, el fútbol se jugaba de manera muy distinta a como se juega ahora. En aquellos años, la triangulación y el pase hacia atrás, por ejemplo, eran abucheados por el respetable, es decir, por la hinchada. Había que jugar hacia delante. Todo el fútbol era fútbol de ataque, hasta que llegaron los italianos con su «catenaccio», echaron el cerrojo a su portería e impusieron el fútbol de defensa. Apareció la figura del defensa central y además el «libero», un defensa suelto, que corría horizontalmente de derecha a izquierda, y viceversa, y que era el encargado de echar el «cerrojo».

Con eso del «catenaccio» se llenaron de equis las quinielas del «totocalcio». Cuando yo era corresponsal de Roma, un ticio se encontró una vieja quiniela en un cementerio. La recogió de entre los jaramagos, se la echó al bolsillo y rellenó un boleto aquella semana con los mismos resultados. Era una quiniela casi imposible, con once equis. Bueno, pues acertó y ganó no sé cuantos «miliardi» de liras. Desde entonces, yo me pasé unos años yendo todas las mañanas a los cementerios por ver si encontraba una quiniela vieja. Pero los espíritus no me fueron propicios, y no quisieron hacerme rico. Hasta que me cansé y dije que al cementerio fueran los muertos. No sé a qué viene todo esto del fútbol. Ah, sí, ya recuerdo. Que a Lizarazu le han mandado una carta los etarras.

El futbolista tendrá que pagar una fortuna como castigo por jugar al fútbol en la selección de un «país enemigo», que es como llaman a Francia. Y es que hasta hace poco estaban tan contentos con disponer de aquel refugio, y ahora se les ha torcido el carro en toda Europa y aún en todo el mundo, o casi. Y si Lizarazu no paga, ya se sabe. Muy desconcertados y desesperados deben de andar los etarras, por varias razones. Primera, que Arzallus está cada día más fuera de bolos. Segunda, que se echan encima a los franceses, malos enemigos. Y tercero, que como empiecen a extorsionar o a asesinar futbolistas, ETA puede acabar aniquilada por un ejército de hinchas, forofos y energúmenos de grada. A lo mejor, quien termina con ETA es Lizarazu.

TRES MODOS DE RESPONDER A LA BARBARIE ETARRA
Editorial El Mundo  20 Diciembre 2000

Setién y el contrapunto de Ruiz de Pinedo
José María Setién dejó de ser obispo de San Sebastián, pero no se resigna a dejar de influir en la vida política vasca con sus declaraciones. En una entrevista con Radio Euskadi, el prelado retirado solicitó ayer, «sin ambages», que el Gobierno dialogue con ETA y consideró que no es un impedimento que haya «pistolas encima de la mesa». Como hacía con frecuencia cuando estaba en activo, Setién presta una ayuda inestimable a los que defienden que la paz tiene un precio que la sociedad debe pagar. Incluso se permite echar mano de la ética para justificar el diálogo. ¿Es compatible la ética con el asesinato? Como contrapunto a estas manifestaciones, los concejales de EH en Vitoria y Balmaseda, el histórico Iñaki Ruiz de Pinedo y José Julián Pascual, dimitieron ayer. La salida de ambos, cansados de las justificaciones de la violencia, pone de relieve las dificultades para defender posiciones democráticas dentro de EH.

PP y PSOE defienden con firmeza el pacto
La comisión de seguimiento del pacto PP-PSOE celebró ayer su primera reunión de la que salió un mensaje rotundo: el acuerdo no necesita legitimaciones externas porque ambos partidos son los únicos que pueden gobernar el país. Ambas formaciones respondían así a críticas de otros partidos, en las que se ponía en duda la legitimidad del acuerdo por no haber sido negociado con PNV, IU y CiU. Zapatero volvió a salir en defensa del pacto, lo cual tiene especial mérito teniendo en cuenta la oposición interna y externa que ha suscitado su postura. Los firmantes no se niegan a que los partidos minoritarios se sumen al texto. Todo lo contrario. Ayer volvieron a pedir reflexión al resto para que lo suscriban. Pero también dejaron claro que no están dispuestos a modificar lo fundamental. PP y PSOE han dado con ello una demostración de firmeza para hacer frente a ETA.

Alumnos: entre el idealismo y el miedo
Bajo el impacto de lo que pudo haber sido una tragedia si la bomba hubiera estallado en la Facultad de Periodismo de Lejona, miles de estudiantes se manifestaron ayer en el campus de la Universidad del País Vasco. Muchos de los alumnos -como ya sucediera en las calles de Barcelona tras el asesinato de Lluch- exhibieron carteles con el lema: «Diálogo». Una palabra que a fuerza de decirlo todo puede acabar por no significar nada. En este caso, «diálogo» servía para expresar una condena sincera del terrorismo pero también para pedir una negociación política sobre el futuro del País Vasco, que es lo que pretende ETA cuando mata. Bastantes estudiantes expresaron ayer ese deseo por el idealismo de resolver los problemas con palabras, pero otros salieron de las aulas con miedo a quedar marcados por su presencia en el acto. El hecho de pedir «diálogo» era una manera de hacerse perdonar por estar allí.

Las lentejas de la Historia
VICTORIA PREGO El Mundo 20 Diciembre 2000

Estaban corriendo el riesgo de embarrancar en medio de tanta discusión y tantas objeciones particulares, pero se han dado cuenta a tiempo y han decidido seguir adelante sin enfangarse en rencillas políticas que en nada favorecen a su propósito político ni al de quienes, sin haber suscrito el pacto, comparten sin embargo plenamente su espíritu y sus objetivos esenciales.

Había ya demasiado ruido en torno a un pacto que, de mantenerse en el tiempo, puede llegar a tener una dimensión histórica. Pero ese ruido estaba empequeñeciendo la magnitud de lo alcanzado, aunque parte de esa responsabilidad hay que adjudicársela precisamente, y a partes iguales, al Partido Socialista y al Partido Popular. Su terco empeño en presionar a Convergència i Unió para que se sumara al documento y aceptara sin rechistar el contenido de un preámbulo que colocaba a la coalición nacionalista catalana no sólo ante la indeseada tesitura de abandonar al PNV en un momento políticamente delicado para éste, sino ante la creciente y peligrosa soledad al que el abandono del nacionalismo vasco dejaría al propio nacionalismo catalán, ha tenido el efecto contrario al buscado: el pacto ha sido sometido estos días a examen crítico y a discusión intensa básicamente porque Jordi Pujol y los suyos se han visto obligados a defenderse al ataque y, tras ellos, todos los que desean reducir ante la opinión pública el calibre de un compromiso de semejante naturaleza entre los dos grandes partidos nacionales.

Por fin, sin el menor asomo de insolencia pero con esa cortesía y afabilidad propia de quien se sabe fuerte y hasta imbatible en el campo del respaldo popular, los dos partidos levantaron al unísono el pie del pedal con el que se estaba apretando a CiU y afirmaron su deseo de «dar tiempo a la maduración», lo que, traducido al lenguaje de la práctica, significa dejar en paz a Pujol para que, desde la aplastante certeza de su inobjetable posición democrática y de paz, conduzca sus operaciones políticas como mejor crea conveniente

La escena de ayer en el Congreso resultó tan insólita como significativa: dos adversarios políticos como Luis de Grandes y Jesús Caldera, hombres enfrentados hasta el último aliento en mil contiendas parlamentarias, componían un dúo armonizado en el que el uno comenzaba una frase que acababa rematando el otro mientras se miraban y asentían como si nunca en la vida hubieran hecho otra cosa que comprenderse y apoyarse.

Si siempre han sido conscientes ambos partidos de la fuerza política y social que, sumados, representan, ayer decidieron hacer exhibición de ella. Caldera y De Grandes estaban solos en la sala de prensa del Congreso, pero eran una multitud y ellos no dejaron de recordarlo: «Este pacto está más que legitimado porque representa a más del 80% de la ciudadanía española». Por eso, vinieron a decir, este acuerdo, que es de Estado, son lentejas. Pero no unas lentejas corrientes, sino unas lentejas históricas: quien quiera que las tome y quien no, que las deje, pero sabiendo bien lo que se juega en el envite.

Este acorazado que es el pacto PP-PSOE recuperó ayer su vertical y ha decidido continuar pausadamente su marcha sin atender las peticiones de que se detenga para negociar modificaciones en el documento que permitan que algunos discrepantes se sumen al acuerdo. No lo hará, aunque PP y PSOE están dispuestos a acoger a quien se sume a su espíritu. «No necesitamos legitimaciones, pero sí queremos compañía», dijeron sus portavoces. Llevarán azúcar, pero son lentejas.

Las virtudes esclarecedoras del Pacto de Estella
IGNACIO SOTELO El País  20 Diciembre 2000

Después de lo ocurrido en los dos últimos años, percibimos con mucha mayor clarividencia la situación en la CAV. Aunque el panorama que se divisa sea de extrema gravedad, siempre es bueno partir de la realidad, sin hacerse demasiadas ilusiones y sabiendo a qué atenerse. El Pacto de Estella ha tenido la virtud de enterrar no pocos errores y algunos prejuicios que nos tenían acogotados. Por lo pronto, ha puesto de relieve que es una simplificación insostenible la tesis de que el único problema al que nos enfrentamos en el País Vasco es la existencia de una banda terrorista que mata y extorsiona, silenciando un conflicto político muy real que consiste en que unos quieren la independencia y otros en ningún caso. Más complicado aún, entre los primeros los hay que la reclaman recurriendo a la violencia, mientras que los más pretenden conseguirla democráticamente. Los que prefieren permanecer en España forman la parte más homogénea, al defender el Estatuto la inmensa mayoría, pero, por si empeorasen las cosas, conviene no echar en saco roto a los pocos que lo rechazan visceralmente, dispuestos incluso a responder violentamente a la violencia de ETA.

Imposible negar un problema de violencia terrorista, en distintos grados, desde el tiro en la nuca y el coche bomba, a la extorsión y la llamada "lucha callejera". Lo decisivo es que todas estas manifestaciones de violencia forman un todo continuo que controla un solo grupo. De ahí que desde una estrategia dirigida a defender y consolidar las libertades no tenga demasiado sentido discernir entre ETA y sus aledaños, aunque la distinción tenga un contenido jurídico claro, al tratarse en el segundo caso de organizaciones legalmente reconocidas. Es éste un hecho de la máxima importancia que agrava enormemente el problema, al disponer los simpatizantes de ETA de una amplia red social que llega a incrustarse en las instituciones. La dirección de los comandos asesinos radica en Francia, pero en el País Vasco se encuentran la estructura financiera, la internacional y la política, como las detenciones del juez Garzón han puesto de manifiesto.

Durante mucho tiempo se había especulado sobre la forma en que esa red conecta o, por lo menos, tiene ramificaciones que entroncan con el nacionalismo democrático. Con Estella ha quedado claro que, en cuanto se asuma el rechazo de la violencia, todo el campo nacionalista queda integrado en un solo bloque. En consecuencia, no se puede desconectar el problema de la violencia del conflicto político, que es, justamente, lo que intentan los que con más ahínco recalcan las concomitancias en el interior del nacionalismo.

Al menos desde Estella, no cabe ya diferenciar tan sólo dos grupos: los violentos, que buscan con el terror una independencia que nunca lograrían con métodos democráticos, y los demócratas, defensores acérrimos de la Constitución y el Estatuto. El PNV, con el Pacto de Estella, si se me permite la expresión, "ha salido del armario" al declararse abiertamente independentista. Pese a que desde los tiempos de Sabino Arana la independencia haya flotado como el horizonte a alcanzar en un futuro indeterminado, en los últimos 20 años el PNV no lo había actualizado en su estrategia a corto o medio plazo. El PNV abandona una ambigüedad que le reportaba ciertas ventajas, al sumar los votos de los nacionalistas que se inclinan a la independencia con los de aquellos que se sienten a gusto con la autonomía, en el convencimiento de que era el precio a pagar por la pacificación. En último término, el pacto consiste en que los independentistas violentos dejen de matar a cambio de que los demócratas independentistas se unan al esfuerzo común de la "construcción nacional". Desde un punto de vista separatista, el pacto no es en modo alguno un desatino: por un lado, pondría fin al terrorismo, la mayor lacra que sufre el pueblo vasco, con lo que los votantes quedarían eternamente agradecidos y si, además a mediano plazo, con el entusiasmo que aportase la paz, se consiguiese de rebote la independencia, miel sobre hojuelas. Arzalluz podría haber pasado a la historia como el pacificador de Euskadi y luego como el "padre fundador de la patria".

El pacto fracasa porque ETA comprueba, primero, que, si deja de matar, desaparece sin dejar rastro. El poder se traslada paso a paso, pero irreversiblemente, de los asesinos a su brazo político, que empieza a encontrar gusto en la política institucional. Segundo, porque el respiro que da la tregua, lejos de volcar a un electorado agradecido en brazos del nacionalismo en cualquiera de sus tres opciones, sobre todo en los del PNV, artífice principal del pacto, dando incluso algunos votos más a IU, que también se había sumado a la búsqueda de un espacio de sobrevivencia, sirve más bien para que una parte creciente de la población vasca, sin la amenaza de la pistola, se atreva a distanciarse de la mitología nacionalista. De la reacción social ante el asesinato del concejal Blanco el PNV sacó la conclusión pertinente: los crímenes de ETA ya no favorecen, sino que desprestigian al nacionalismo en su conjunto, reforzando el campo constitucionalista. La prioridad absoluta para el nacionalismo es, por tanto, acabar con la violencia. Para ello había que convencer a ETA de que se podía avanzar más deprisa por la vía democrática, aunque luego los hechos, por lo menos a primera vista, no lo corroboraran.

El pacto de Estella ha tenido otro efecto de amplio alcance, y es que hace trizas el postulado de que un Gobierno del PNV sería el mejor antídoto contra ETA. Una autonomía tan amplia, que no es fácil encontrar parangón, y dos decenios de Gobierno nacionalista, lejos de haber satisfecho o diluido al nacionalismo radical, le han servido de caldo de cultivo, hasta el extremo de que retoña con mayor vigor en unas generaciones que, educadas dentro de la mitología nacionalista, han gozado de una amplia autonomía. Si las muchas concesiones de la mayoría al nacionalismo, lejos de aplacarle, sólo han contribuido a que crezca y se radicalice, y todo ello sin dejar de matar, se comprende que muchos estimen que la única alternativa posible es la llegada al Gobierno de uno no nacionalista que mejore la lucha antiterrorista y fortalezca la democracia. Estella deja, además, claro que un PNV independentista busca un fin de la violencia en condiciones que no aniquilen esta aspiración. Por ello sostiene la infalibilidad de la tesis de que no cabe una solución policial del problema de la violencia.

A los socialistas vascos les ha costado trabajo admitir que no cabe ya volver a la situación anterior a Estella. Sencillamente, porque la fractura no pasa sólo entre violentos y demócratas, sino que hay que tener en cuenta la otra línea divisoria, hasta entonces soterrada y que no se superpone sin más a la anterior, que diferencia independentistas de autonomistas. Hay independentistas violentos, pero también los hay demócratas, y estos últimos no encajan en los esquemas que suelen manejarse. Se puede muy bien ser demócrata y, como separatista, no identificarse con la Constitución ni con el Estatuto. Se puede perfectamente ser demócrata y, queriendo permanecer en España, exigir modificaciones sustanciales en la una y en el otro, siempre, eso sí, que se actúe por los cauces previstos. Incluso cabría muy bien discutir si quedan fuera o no del ámbito democrático la resistencia pacífica y otras formas de actuación insurreccional que no desemboquen en la violencia contra las personas y las cosas. No dudo, por mi parte, de que el día que se llegue a una solución del conflicto vasco, y ese día llegará más pronto que tarde, habrá sido preciso una amplia remodelación del Título VIII de la Constitución, que quedó obsoleto una vez trazado el mapa autonómico, que lo más suave que se puede decir es que fue poco acertado, junto con las modificaciones, entre otras muchas que resultarán necesarias, las que posibiliten que el Senado cumpla con la función específica de Cámara de representación territorial. El debate, planteado por el Partido de los Socialistas de Cataluña sobre la federalización de España, hace referencia clara a esta cuestión y no puede separarse de la problemática vasca; se explica que se mantenga en sordina. En suma, no cabe ni siquiera plantear una política realista para resolver el conflicto vasco mientras que se otorgue el predicado de demócratas únicamente a los defensores de la Constitución y del Estatuto. Después de roto el Pacto de Estella -quedó sin vigencia desde el momento en que ETA ha vuelto a matar, dejando al Gobierno nacionalista en minoría-, no cabe más que convocar elecciones para que el pueblo vasco decida. Pero esta vez el PNV va a las elecciones después de haberse declarado abiertamente independentista. Así como ETA ha comprobado que no existe si deja de matar, el PNV, si perdiese el Gobierno, podría experimentar la poca cosa que es sin el control de las instituciones. Se entiende que se resista a convocarlas, aunque al final no tenga otro remedio.

Un Gobierno no nacionalista dejaría bien claro la primacía de la lucha antiterrorista, con lo que ganaría en eficacia y sobre todo en apoyo social. Muchos vascos todavía en la ambigüedad podrían mostrar más abiertamente sus convicciones. Y no se diga que la reacción de ETA contra un Gobierno no nacionalista sería todavía más exacerbada de lo que es en la actualidad, porque ETA, como toda banda terrorista, actúa siempre al máximo de su capacidad de matar, y si, desesperada, se lanzara a acciones más precipitadas y peor preparadas, sólo lograría debilitarse aún más. Un Gobierno no nacionalista en el País Vasco, después de un periodo tan largo de dominio nacionalista, proporcionaría una eficacia renovada a la lucha antiterrorista -la alternancia es el don que vivifica la democracia-, a la vez que podría enraizar una nueva conciencia social, tal vez más democrática y menos agobiantemente nacionalista. Con la condición básica, que me temo no se cumpla, de que en la lucha desde las instituciones vascas contra la violencia no se arremetiese de paso contra el nacionalismo en bloque. El envite es muy fuerte, porque, de triunfar de nuevo el bloque nacionalista, por pequeña que sea la diferencia -y desde que ETA ha vuelto a matar se notan los efectos del miedo y un PNV que se ha declarado separatista conserva buena parte de sus votos-, el nacionalismo lo interpretaría como una señal inequívoca a favor de la independencia.

Ignacio Sotelo es catedrático excedente de Sociología.

Maragall, otro que sale del armario
Julián LAGO La Razón 20 Diciembre 2000

Del armario ha salido tanto personal que nos sentimos perplejos ante la profundidad de su fondo. De entrada nos congratulamos de tan numerosas salidas por lo que aportan a la clarificación sexual. Salir del armario supone un gesto de valor personal como el que ha tenido Jerónimo Saavedra, y antes Miquel Iceta, pero sobre todo es la confirmación de una evidencia: la existencia de un marco que permite el ejercicio de las libertades individuales. Con Franco ni Boris Yzaguirre hubiera salido del armario. También la política tiene su propio armario del que surgen, gracias a la excitación que produce determinados sucesos, quienes se ocultan en él. Así el pacto de las libertades y antiterrorista aporta la virtud de la definición. Merced al acuerdo PSOE/PP ya sabemos meridianamente quiénes estaban o quiénes no estaban dentro del armario. Para evitar más equívocos, sería conveniente recordar a dubitativos, modernos y, en general, cabreados con Aznar, que el pacto suscrito no ha surgido del «pensamiento único» popular sino del sentido de Estado del Partido Socialista.

    Sabíamos que fuera del armario se encontraba Arzallus, habíamos comprobado que Pujol le acompañaba en su solidaridad nacionalista desde la Declaración de Barcelona, no nos sorprendía lo que pudiera hacer Llamazares y sobre Maragall teníamos sospechas, fundadas sospechas, especialmente a partir de inventarse la coña del federalismo asimétrico. Ahora ya está claro que a Pascual I, el Asimétrico no le gusta el pacto inspirado por su secretario general socialista, a quien ha pretendido enmendar la plana con correcciones al texto consensuado por las que no ha pasado Zapatero.

    Dicho lo cual, el problema de fondo, del fondo del armario político del socialismo, claro, viene de atrás, y no es éste un chiste fácil. Durante el franquismo en Cataluña a Pujol, que entonces era banquero, se le identificaba con el nacionalismo capitalista; en el PSUC se agitaba la mixtura de la mala conciencia intelectual y el obrerismo inmigrante; y en el socialismo, aún no unitario, había un complejo cacao, sobre el que siempre se ha pasado de puntillas.

    Por un lado, estaba el españolismo del PSOE del sevillano González; por otro, la socialdemocracia anarcofederalista del PSC (Reagrupament) de Pallach y, finalmente, el socialismo nacionalista de extracción burguesa que nucleaba Reventós, lo cual suponía in terminis una pura contradicción. Por ejemplo, Narcís Serra, que estaba ligado a Reventós, compartía en aquella época despacho profesional con Miquel Roca, ya al lado de Pujol. Pues bien, de los dos, Roca y Serra, era éste último quien sostenía las tesis más nacionalistas y, por tanto, menos comprometidas con la izquierda.

    Desde entonces, en el PSC habitan dos almas de difícil conciliación que emergen con el pacto: la del socialismo y la del nacionalismo. Ya que ha salido del armario, Maragall debería quedarse fuera.

Insistir y no ceder
Por Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 20 Diciembre 2000

Tanto Izquierda Unida como Convergencia i Unió están dando síntomas de zozobra y debilidad para justificar su apoyo al PNV frente al Pacto antiterrorista de PP y PSOE. La situación de los nacionalistas catalanes es, paradójicamente, mejor que la de Izquierda Unida por una razón que tiene poco que ver con el terrorismo: los movimientos por la sucesión de Pujol, que libran Artur Mas y Duran i Lleida en clave nacionalista, impiden distanciarse claramente del PNV ante una opinión que es básicamente la del partido y no la de los votantes. Además, tanto el desplazamiento del PSC hacia el nacionalismo como el del PP hacia el catalanismo hacen que Convergencia sólo pueda afirmarse radicalizándose. Es una de las pruebas de que ceder ideológicamente ante el nacionalismo siempre acaba beneficiando al terrorismo. Pero Pujol tiene un problema y es que depende del PP para gobernar. O pacta o empezará a tener dificultades. Es cuestión de insistir y no ceder.

El caso de Izquierda Unida es más claro por otra razón bien distinta: el respaldo formal y por escrito que este miércoles van a brindar los sindicatos mayoritarios al pacto por las libertades y contra el terrorismo. No hay forma de explicar a ningún afiliado de izquierdas mentalmente bien constituido que lo que apoyan UGT y Comisiones Obreras no lo apoya Izquierda Unida. Peor aún: que IU apoye al PNV y ETA contra los sindicatos, que siempre han sido uno de los signos de identificación política de IU para pedir el voto. Cuando lo tenía, claro.

Como sucede en el caso de Convergencia, también aquí el PP y, sobre todo, el PSOE lo tienen relativamente fácil: insistir en que IU debe no sólo decir que ha salido de Estella, que no es verdad, sino demostrarlo uniéndose a los que luchan contra ese pacto, que es el pacto del terror, del separatismo y de la ignominia. No puede permitirse IU que Madrazo sea más importante para su identificación ideológica y política que Comisiones Obreras. Y es sólo cuestión de fuerza y de tiempo que, finalmente, la razón, siquiera la razón electoral, se abra paso. Pero hay que insistir y no ceder. Y firmarán, ya lo creo que firmarán. O lo pagarán demasiado caro.

Marea salvadora
Aleix VIDAL-QUADRAS La Razón 20 Diciembre 2000  

Cuando en los días que siguieron al asesinato de Miguel Ángel Blanco el mundo batasuno se encogía bajo la presión de la justa cólera ciudadana y las herrikotabernas tenían que ser defendidas por la Ertzainza, mucho más diligente entonces en este cometido que en proteger hoy a los demócratas de los ataques de Jarrai, surgió la ilusión de que por fin la pesadilla iba a terminar. Las buenas gentes vascas se sacudieron el miedo y plantaron cara al terror, e incluso la cúpula del venerable partido de Dios y de la Ley Vieja se apartó de Eta como de la peste, temerosa de ser engullida también por la ola incontenible de recuperación de la dignidad colectiva que la indignación popular ante el horrendo crimen había levantado. Fue un espejismo glorioso, una exaltación fugaz, que pronto se disolvería en la corrosiva contumacia de los nacionalistas supuestamente moderados, a los que faltó tiempo apenas se dispersaron los últimos manifestantes contra la barbarie para acudir en socorro de sus practicantes y de sus apologetas.

    El tan esperado y deseado pacto contra el terrorismo suscrito por el PSOE y el PP ha vuelto a hacer surgir la esperanza de muchos hombres y mujeres que en toda España se consumen de impaciencia y de impotencia después de cada nuevo atentado sangriento. Al igual que sucediera en el alumbramiento del espíritu de Ermua, aunque de manera más meditada, pausada y serena, el acuerdo de las dos principales fuerzas del arco parlamentario ha vertebrado la reacción saludable de las mejores energías de nuestra sociedad. Una vez presentado el impecable documento rubricado por Javier Arenas y José Luis Rodríguez Zapatero, se han sumado al mismo Coalición Canaria, Unidad Alavesa y Unión del Pueblo Navarro. Los dos sindicatos mayoritarios han anunciado ya su adhesión, llamada y señal para otras relevantes entidades e instancias cívicas de todo tipo que sin duda seguirán su valiente ejemplo muy pronto. Se está gestando así un amplísimo movimiento social de apoyo al pacto establecido entre Gobierno y oposición que invalida crecientemente la absurda acusación de excluyente que los detractores de esta higiénica iniciativa vocean en su frustrada irritación. Porque difícilmente se puede calificar de marginadora a una declaración que agrupa a más del ochenta por ciento de los votantes y a las dos primeras organizaciones de trabajadores de un país, y en la que sus impulsores han invitado a participar al resto de partidos democráticos.

    Jordi Pujol y Gaspar Llamazares insisten en mantenerse en la tibia pendulación entre el sentir abrumadoramente dominante de sus bases y su personal querencia por no romper amarras con la anticonstitucional Declaración de Barcelona y con la pestilente coyunda de Estella. Sin embargo, empiezan a percibirse síntomas de que la marea incontenible y salvadora de la unidad sin fisuras fraguada en torno a la Constitución de 1978 se los va a llevar por delante. Más les vale dar el paso antes de perderlo para siempre.
  

Esquizofrenia en IU
Por Susana Moneo Libertad Digital
20 Diciembre 2000  

Izquierda Unida está enviando dos mensajes a propósito del pacto contra el terrorismo firmado por PP y PSOE: que les quieren satanizar cuando les sacan el tema de Lizarra y que les han excluido sin darles opción. Grave error de fondo y de forma. IU estuvo en Lizarra, un pacto que todavía sigue en pie, por mucho que ellos y el PNV digan que no existe. Si es así, que firmen su defunción como firmaron su nacimiento, en vez de recordar machacona e inconvenientemente que el Gobierno, durante la tregua, negoció con ETA.

Hablan también de exclusión, cuando IU se ha alineado sistemáticamente con el PNV y sus posiciones de autodeterminación y reforma de la Constitución, y cuando las declaraciones de Javier Madrazo han sido coincidentes con las de Arzalluz. Más bien habría que hablar de autoexclusión. Sobre todo si, como dice Alcaraz, no hay voces discordantes en IU. Son una piña y tienen una posición unitaria.

Entonces, ¿asumen los planteamientos de Madrazo o no? La respuesta depende de a qué miembro de IU se le haga esta pregunta. Porque, en privado, algunos de la heterogénea lista que confeccionó Llamazares para ganar reconocen que Madrazo es un lastre.

Pero Gaspar le debe mucho y no va a reconocer tal cosa. Muy al contrario. En la esquizofrenia en la que se ve envuelta esta coalición, su líder asegura que tienen que atender a su electorado del País Vasco compuesto –según él- por la clase trabajadora, tradicionales de izquierdas y desencantados de HB. Quizá por eso no hay quién entienda los mensajes de IU.

Llamazares se queja de que no le han llamado a ninguna reunión, ni siquiera Rodríguez Zapatero, con quien sí ha intercambiado correctas misivas. Se verán probablemente a primeros de Enero, pero lo considera tarde. Y lo interpreta como parte de la presión que el PP ejerce sobre el PSOE. No hay nada como echar la culpa al de enfrente. Mensaje de perdedores.

El plazo
Juan BRAVO La Razón 20 Diciembre 2000   

El año pasado, por estas fechas, alguien del Ministerio del Interior reveló que un empresario vasco, que había estado secuestrado por Eta, acababa de pagar uno de los «plazos» que le había fijado la banda para completar el total de la cantidad acordada como rescate. Le dijeron entonces a Juan Bravo, que ese «plazo» era el penúltimo, por lo que, si el industrial no ha decidido otra cosa, habrá pagado ahora otra importante cantidad de dinero a los terroristas. En los últimos meses, los pistoleros han cometido un atentado, y han intentado otros, contra la familia Delclaux por haberse negado a entregar a la banda las cantidades que les habían exigido. Jb viaja estos días por las tierras norteñas y le han contado que son muchos los empresarios que, tras los últimos atentados, han cedido al chantaje del «impuesto revolucionario». Jaime Mayor Oreja está desarrollando una gran labor al frente del Ministerio del Interior, pero este asunto, el de la finanzas de Eta, figura en el debe de la lucha antiterrorista, aunque Juan Bravo no descarta que alguien decida ponerse las pilas.

Pánico en las aulas
Lorenzo Contreras La Estrella 20 Diciembre 2000 

ETA ha intentado volar con una bomba-chimenea colocada en un ascensor, un ala del edificio que ocupa la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad del País Vasco. Seguramente, según se piensa, proyectaba asesinar a alguien concreto. Y para consolidar ese objetivo no tenía inconveniente en llevarse por delante otras vidas, tal vez muy numerosas.

Desactivada la bomba a tiempo por una feliz casualidad, la intentona etarra ha producido de todos modos un enorme escándalo y una no menos enorme alarma. Si los terroristas son capaces de hacer eso, ¿qué no serán capaces de hacer?

Por motivos concretos todavía no aclarados, la banda quería acabar con una vida sin perjuicio de tirar al bulto. Un ascensor en un lugar público raras veces va vacío. Y, desde luego, no iba el terrorista de turno a armarse de paciencia hasta seleccionar a su víctima corriendo él mismo un riesgo de ser sorprendido con las manos en la masa.

En realidad, si no reparaba en la barbaridad añadida, en el ascensor y fuera de él, era porque con toda probabilidad una Facultad de Ciencias de la Comunicación, fábrica universitaria de periodistas, constituía ya de por sí un blanco generalizable.

Un crimen preparado con ese desprecio de daños conexos da idea del odio tercermundista acumulado por quienes cursan tales órdenes. Conforme pasa el tiempo, ETA va sumando a su nómina de víctimas nuevas zonas de la sociedad. Lo esencial para ella es que nadie pueda sentirse seguro.

Paralelamente cree, según los indicios, que todavía no ha golpeado suficientemente en el estamento periodístico. De ahí que haya elegido el "alma máter" de la profesión para infundir el miedo. Y si lo hace es porque sabe hasta qué punto sus barbaridades anteriores le han enajenado prosélitos en la juventud estudiantil. En otras palabras, que nada pierde porque en esa juventud desaparezcan prosélitos posibles.

La banda terrorista ha conseguido ya que los profesores acudan a clase con escolta, si es que acuden. Era y es esa imagen de pánico un desiderátum del activista y de sus "superiores jerárquicos". La inhibición de los ánimos y de las mentes está en marcha. El peor caldo de cultivo para la ciencia, para cualquier ciencia, ha sido creado.

No vale consolarse, pues, con la consideración de que ETA pierde potenciales adhesiones. Hace muchos años que la organización, parcialmente nacida en las aulas de institutos y colegios, ha dejado de hacer sus levas en los estratos docentes de la sociedad. Sus "caladeros" están en el paro y en la marginalidad muchas veces. Para pescar en otras aguas mínimamente ilustradas le bastan las ikastolas y, más que probablemente, los seminarios. En esos ambientes se aprende odio, abertzalismo e historia tergiversada. Las clases prácticas de toda esa mezcla de juventud infraculturizada está en la kale borroka y en la realidad embrionaria de lo que fue Jarrai y ahora es Haika. Son cursillos intensivos de adiestramiento. La doctrina la beben en Gara, si es que necesitan reconstituyentes diarios. No olvidemos tampoco la ambientación, el clima de las herriko tabernas y el "glorioso olor" de la dinamita, la gasolina y la sangre.

Ahora, con el pánico instalado en las aulas y los profesores con un pie en el retiro, cuando no en el exilio, el terrorismo etarra ocupa a plenitud un área que por definición cultura es cultura no le corresponde. ETA aparece personificada, indirecta y consecuentemente, por esa escolta que el catedrático necesita. El policía particular es como el anticuerpo que denuncia la presencia de un virus mortífero. Es la manera que la banda tiene de ir a la Universidad.

Dos etarras matan en Barcelona al policía que los sorprendió cuando preparaban un atentado
El coche abandonado por los terroristas contenía una olla con 13,5 kilos de explosivos - Los dos agresores han huido a pie por la Diagonal
ENRIQUE FIGUEREDO  AGENCIAS El Mundo   20 Diciembre 2000 

BARCELONA .- El guardia urbano Juan Miguel Gervilla Valladolid se ha cruzado en el camino de un comando de ETA en Barcelona cuando preparaba un atentado con 13 kilos de explosivos. El agente se ha dirigido al vehículo ocupado por los terroristas y éstos le han asesinado de dos tiros.

El vehículo de los agresores contenía 13 kilos de explosivos. Según la delegación del Gobierno, estaba preparado para hacer explosión al paso del vehículo de algún cargo público.

 El coche está ahora en manos de la Policía Científica, que confía en encontrar huellas dactilares que permitan identificar a alguno de los miembros del 'comando Barcelona', formado al parecer por tres personas, dos hombres y una mujer.

En el lugar del atentado se han encontrado dos casquillos de bala de calibre 9 milímetros parabellum.Todo indica, según fuentes policiales, que los disparos han sido realizados por el mismo terrorista, que era el que dialogó o discutió un momento con el guardia urbano asesinado. Los disparos, por ello, fueron realizados a bocajarro, a una distancia de un metro o menos.

La colaboración ciudadana vuelve a ser imprescindible en la investigación. Para cualquier información o sospecha que se quiera comunicar a la Policía, se ha habilitado un número de teléfono que funciona las 24 horas: 900 100 091

El precio de atender al avería de un coche
Juan Miguel Gervilla es la cuarta víctima mortal de la banda terrorista en Barcelona desde el fin de la tregua .

El suceso ha tenido lugar a la altura del número 650 de la calle de la Diagonal, en la esquina con la calle de Numancia.

Sobre las 7.50 horas de hoy la Policía recibió una llamada que alertaba de un forcejeo y un tiroteo en la avenida Diagonal. Efectivos del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) se dirigieron a la zona junto a miembros de los servicios sanitarios, que confirmaron la muerte del guardia urbano.

Según testigos presenciales, el coche, que podría estar averiado, se encontraba parado con los intermitentes puestos. Después de que el guardia urbano se dirigiera a los dos ocupantes del vehículo, uno de ellos le disparó dos tiros, uno en la cabeza y otro en el pecho, que le causaron la muerte en el acto.

Los dos individuos huyeron a pie, primero corriendo y luego andando, y podrían haber cogido el Metro.

La delegada del Gobierno en Cataluña, Julia García Valdecasas, ha declarado que «el agente ha sorprendido a los terroristas» y después de efectuar los disparos «los dos individuos salieron corriendo». La delegada ha afirmado que el agente «ha salvado muchas vidas en Barcelona».

13 kilos de explosivos
La munición encontrada en el interior del vehículo, un Fiat 1 matrícula B-5811-HW que fue robado en Esplugues a finales de la pasada semana, podría coincidir con la utilizada en el asesinato del ex ministro socialista Ernest Lluch.

La matrícula del vehículo estaba doblada y coincidía con la de otro coche propiedad de un vecino de Terrassa.

Después de que los artificieros del TEDAX provocaran una pequeña explosión para abrir el maletero, se encontró en su interior una olla a presión que, según fuentes de investigación, contenía unos 13 kilos de explosivos.

Capilla ardiente
Pasadas las 10.00 horas, el juez de guardia ha procedido al levantamiento del cadáver del guardia. La Diagonal se encuentra cortada desde la altura del tercer cinturón, lo que ha provocado un gran colapso circulatorio.

La capilla ardiente de Juan Miguel Gervilla quedará instalada hoy a las 20 horas en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona, después del Pleno extraordinario que realizará la corporación municipal para condenar el atentado, según han informado fuentes municipales.

Protestas multitudinarias contra ETA en los tres campus del País Vasco
El 'lehendakari' participó en la concentración de Leioa
G. GASTAMINZA, San Sebastián El País 20 Diciembre 2000

La conmoción que ha producido en el mundo universitario el primer atentado de ETA, que resultó frustrado, en el interior del recinto docente vasco era ayer palpable. Las concentraciones de protesta fueron multitudinarias en los tres campus de la Universidad del País Vasco. La constatación de que ETA había querido matar de forma indiscriminada ha extendido el miedo y la preocupación en la comunidad universitaria. El lehendakari se desplazó ayer a Leioa para mostrar la solidaridad de su Gobierno.

Profesores y alumnos de la Universidad del País Vasco (UPV), acompañados del lehendakari, Juan José Ibarretxe, y el consejero de Educación, Inaxio Oliveri, se concentraron ayer para mostrar su indignación contra el intento de atentado cometido por ETA mediante la colocación de una bomba con tres kilos y medio de dinamita en un ascensor, presuntamente destinada a un profesor de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de Leioa.

La constatación de que la banda terrorista ha incorporado a la Universidad del País Vasco entre los objetivos de su ofensiva destinada a expandir el pánico ha provocado una mezcla de indignación y preocupación que ayer era palpable en el comunicado de condena, leído por el decano de la citada Facultad, José Manuel Susperregi, y en las declaraciones de los responsables universitarios.

Fuentes próximas a la policía autonómica corroboraron ayer que el atentado, frustrado por el aviso dado por el escolta de una docente que descubrió el paquete bomba, perseguía matar y atentar de forma indiscriminada contra profesores y alumnos de la facultad.

Los expertos en desactivación de la Ertzaintza, que quitaron el receptor conectado a la bomba, pudieron confirmar que el activador funcionaba perfectamente y la bomba hubiera explotado de haber recibido la señal desde el mando a distancia, si el paquete no hubiera despertado las sospechas del escolta de una profesora.

El atentado contra la Facultad de Periodismo se inscribe también en la ofensiva que tiene en el punto de mira a directivos y trabajadores de los medios de comunicación, a los que ETA considera enemigos del proceso de construcción nacional o instrumentos que desempeñan un papel clave en el conflicto.

Nuevos carteles
Carteles rotulados a mano y firmados por la organización juvenil Haika han aparecido estos días pegados en las paredes de distintos barrios de San Sebastián y reinciden en la ya conocida calificación de los periodistas como "terroristas de la pluma", "enemigos" y "mercenarios" que están al servicio del Ministerio de Interior. En algunos casos el panfleto finaliza con la consigna ¡Hormara! (Al paredón).

Miles de personas se sumaron ayer al paro de una hora y asistieron a las concentraciones de 15 minutos de silencio con las que la comunidad universitaria vasca quiso expresar su indignación por el atentado del lunes. El decano de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación, José Manuel Susperregi, destacó especialmente la gravedad del atentado por tratarse de "la primera vez que un centro de enseñanza es atacado por un artefacto que no discrimina, que tiene por objetivo a todos". El comunicado añade: "Como comunidad universitaria, integrada por alumnado, profesorado y personal de administración y servicios, exigimos nuestro derecho a pensar y expresarnos en libertad sin por ello jugarnos la vida. Exigimos libertad. Askatasuna".

Susperregi reconoció que la consecuencia más inmediata del atentado es la existencia de un "ambiente de preocupación", pero expresó su convencimiento de que "la normalidad se va a instaurar poco a poco". Y añadió que tras este episodio la universidad va a estar, al menos, más sensibilizada con la violencia porque "por suerte, se ha celebrado una concentración, pero", dijo, "hoy podíamos estar en muchos funerales".

El vicerrector del campus de Álava, Antonio Rivera, adelantó que se van a volver a "examinar" las condiciones de seguridad y especificó que las medidas internas están siendo revisadas: "Éramos conscientes de que nosotros, al igual que otros ciudadanos, somos objetivo del terrorismo". El comunicado que ayer se leyó tras la concentración en los tres campus de la UPV "agradeció" la profesionalidad de los servicios de seguridad internos así como a los agentes de la Ertzaintza encargados de la desactivación del explosivo.

La Universidad de Barcelona veta unas conferencias de ¡Basta ya!
PERE RUSIÑOL, Barcelona El País 20 Diciembre 2000

La Universidad de Barcelona (UB) ha negado el uso de sus aulas para un ciclo de conferencias organizado por la asociación Profesores para la Democracia que tiene como ponentes a tres integrantes de ¡Basta ya! —Carlos Martínez Gorriarán, Mikel Iriondo, ambos profesores de la Universidad del País Vasco, y Cristina Cuesta—, además de Consuelo Ordóñez, hermana de Gregorio Ordóñez, concejal del PP asesinado por ETA en 1995. Ante la negativa de la Universidad, los organizadores trasladaron el ciclo de conferencias, que se clausura hoy, al Colegio de Periodistas de Cataluña.

El rector de la UB, Antoni Caparrós, ha alegado problemas de forma para negar la cesión de las aulas para la celebración del ciclo de conferencias, que llevan por título Lengua, etnia y poder. La Universidad exigía a los organizadores que contrataran una póliza de seguro "para cubrir los daños que se puedan producir a personas o bienes con motivo de la celebración de las conferencias" y les imponía como condición la contratación de personal de seguridad "para evitar que se produzcan incidentes".

La primera edición de este ciclo de conferencias, celebrada el año pasado, tuvo que suspenderse ante la presión de decenas de estudiantes que boicotearon uno de los debates e impidieron tomar la palabra a los ponentes, que en aquella ocasión eran el entonces senador del PP Alejo Vidal-Quadras y los profesores Jon Juaristi, Ivan Tubau y Francesc de Carreras. La UB abrió un expediente sobre el boicoteo, pero Caparrós lo cerró meses después sin ninguna sanción.

Profesores para la Democracia
20 Diciembre 2000

Apreciado compañero:
         La Asociación "Profesores para la Democracia" tiene el honor de invitarle a su II Ciclo de Conferencias, que bajo el título
"Etnia, Lengua y Poder" se celebrará los días 18, 19 y 20 de diciembre de 2000 en la Sala de Actos del Colegio de
Periodistas de Cataluña, Rambla  Catalunya, 10,  de 19.30 a 21.30 horas, con el siguiente programa:

Día 18, lunes
Presentación: Francisco Caja, Presidente de Profesores para la Democracia
19, 30 h.  "El nacionalismo lingüístico en el País Vasco". Carlos Martínez Gorriarán: Profesor de la UPV y miembro destacado de la Iniciativa Ciudadana ¡Basta Ya!.
20, 15 h.  "Lengua y país en el nacionalismo vasco". Mikel Iriondo, profesor de la UPV y miembro destacado de la Iniciativa Ciudadana ¡Basta Ya!.
21, 00 h.Coloquio 

Día 19, martes:
Presentación: Francesc de Carreras, Catedrático de Derecho constitucional de la UAB.
19.30 "Lengua oficial y lengua propia: problemas constitucionales". Tomás Ramón Fernández, Catedrático de Derecho
Administrativo de la UCM.
20.30 Coloquio 

Día  20, miércoles:
Presentación:   Pedro Antonio Heras,  Profesor de Historia de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona
19,30 h. "Evolución de la concienciación ciudadana". Cristina Cuesta, Denon Artean y miembro destacado de la Iniciativa
Ciudadana ¡Basta Ya! y Consuelo Ordóñez, Presidenta de la Fundación Gregorio Ordóñez y miembro destacado de la Iniciativa Ciudadana ¡Basta Ya!
21. 00 Coloquio
        Esperando contar con su valiosa presencia, reciba un saludo

        Francisco Caja, Presidente de Profesores para la Democracia

La Universidad contra el fascismo
JOSÉ IBARROLA  JOSÉ MARÍA PORTILLO El Correo 20 Diciembre 2000

El grupo fascista ETA ha venido desde hace tiempo atacando a la Universidad vasca. Ha asesinado a profesores de la misma y de otras universidades, ha amenazado a otros muchos y ha ordenado palizas y ataques contra alumnos y trabajadores de la universidad. A ETA, al fascismo vasco, no le gusta la UPV, por eso debemos defenderla contra el fascismo. No está sola ETA en esa labor de acoso a la universidad, sino bien apoyada por grupos fascistas que actúan dentro de ella, en muchas ocasiones con la impunidad que ofrece el contar hasta con despacho y dependencias propias. Estos grupos fascistas han amenazado y atacado en otras ocasiones a personas dentro de la universidad, a las que consideraban enemigas de la patria, es decir, de su voz de mando, de su idea totalitaria de la patria. Tales mentecatos fueron capaces de interrumpir en un claustro al anterior rector, Pello Salaburu, y, sin embargo, no fueron capaces de sostener con él dos frases en euskera (e imagino que otro tanto les pasaría en español, o cualquier otra lengua). La misma ETA, que atenta contra la universidad porque no le cuadra en su idea fascista del abertzalismo, sigue escribiendo su nombre con notoria falta de ortografía. No les importa. Lo único que cuenta para ETA es doblegar a la sociedad, hacerle perder su libertad a fuerza de miedo y conseguir así lo que le niegan las urnas.

¿Y todavía debemos pensar en negociar y dialogar con los fascistas? ¿Realmente alguien cree sensatamente que existe algo que tratar con ellos? Si es así, que lo diga abiertamente y tenga el valor de escribirlo con toda claridad en su programa político, indicando a qué parte de libertad cree que debería renunciar la ciudadanía para complacer al fascismo. Si no es así, si entendemos que con el fascismo no cabe negociación, que la democracia debe vencer al totalitarismo sin hacerle la más mínima concesión, entonces también debe decirse públicamente, para que se enteren los fascistas. Este ataque a la universidad, los asesinatos que ETA lleva cometidos hasta la fecha, las palizas, las amenazas, las torturas y robos no van a aplacarse, en ningún caso, mientras haya alguien dispuesto a defender la idea de una negociación y diálogo con los fascistas. Al contrario, como estamos viendo, se incrementarán aún más.

Apelo por ello directamente a los líderes del nacionalismo vasco y a su militancia. La idea expresada cotidianamente por Arzalluz y Egibar, y sostenida en su acción de gobierno por el lehendakari Ibarretxe, de la necesidad y conveniencia de pactos con el fascismo vasco, es el mayor error que el nacionalismo vasco ha cometido a lo largo de su historia. Ha generado en el fascismo vasco, en ETA y HB, la esperanza de contar con un apoyo político considerable para su pretensión de imponer la ‘negociación’, esto es, la imposición de la ideología abertzale al conjunto de la sociedad. Puede que los nacionalistas entiendan que en esa eventual negociación podrían ir bien las cosas a su propia ideología. Si albergan esperanzas de construir un país en el que se niegue la ciudadanía por razones ideológicas, están en lo cierto. La pretensión de Arzalluz de negar el derecho de voto a diestro y siniestro se vería superada con creces. Pero si el nacionalismo concibe la sociedad vasca inescindiblemente unida a la democracia y la libertad, debe comenzar por expresar con total rotundidad que jamás negociará, ni fomentará negociaciones políticas con los fascistas.

Apelo también a Izquierda Unida. La tradición antifascista de la que proviene esta formación está chirriando ya de manera más que notoria con la actuación de Javier Madrazo y los actuales dirigentes de IU-EB, cuya militancia no debería consentir ni un día más que se mancille su pasado de resistencia al fascismo a través de la entrega negociada a ETA de parte de la libertad de la ciudadanía vasca. La negociación es el camino de quienes quieren volver a entregar el poder al fascismo, aunque no se exprese en nombre de la sacrosanta unidad de la España católica, pero sí de la no menos imbécil de la patria vasca. Quienes deberían haber sido los primeros en combatir al fascismo, se sumaron a un pacto con ellos en Estella y ahora, una vez abandonado ese pacto, proponen de nuevo la negociación y el diálogo con el Pinochet de por aquí.

Y una advertencia a la propia ETA. Os permitíais indicar en uno de vuestros infumables comunicados cuál debería ser la actitud de quienes escribimos en público: denunciar la opresión de Euskal Herria y repetir como papagayos los demás tópicos de vuestro discurso fascistoide. Pues bien, ya sabemos qué es lo que tenemos que hacer, exactamente lo contrario. Así es la libertad que odiáis y así es la Universidad vasca... La música militar nunca la supo levantar.

 

 

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