AGLI

Recortes de Prensa     Martes 26  Diciembre  2000
#La «escuela borroka»
JOSE L. LOBO. Enviado especial El Mundo 26 Diciembre 2000

#Del nacionalismo «científico» al terrorismo «liberador»
JOSE L. LOBO. Enviado especial El Mundo 26 Diciembre 2000

#Xabier Arzalluz, lanzador de memes
M. MARTÍN FERRAND ABC  26 Diciembre 2000

#Un pacto en el que nos jugamos España(1) La sorpresa que vino de la izquierda
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 26 Diciembre 2000  

#El Pacto y sus consecuencias
CASIMIRO GARCIA-ABADILLO El Mundo 26 Diciembre 2000  

#El guardagujas
FERNANDO LOPEZ AGUDIN El Mundo 26 Diciembre 2000  

#"La situación vasca es lo más parecida a la Alemania nazi"
LUIS R. AIZPEOLEA, Madrid El País 26 Diciembre 2000  

#Unidad democrática
Editorial El País  26 Diciembre 2000

#Víctimas del terrorismo se avergüenza del homenaje tributado por Gesto por la Paz a los terroristas
Libertad Digital 26 Diciembre 2000

#Un fuego provocado daña el mercado de Azkoitia y deja sin luz a los vecinos
SAN SEBASTIÁN EL CORREO 26 Diciembre 2000


La «escuela borroka»
La manipulación de los libros de texto y la presión a los profesores envenenan la enseñanza en el País Vasco
JOSE L. LOBO. Enviado especial El Mundo 26 Diciembre 2000


BILBAO/VITORIA/SAN SEBASTIAN.- Mediodía del viernes 15 de diciembre. La escena se desarrolla a las puertas de un instituto de enseñanza secundaria de una población próxima a Bilbao, en la margen izquierda del Nervión. Bajo un cielo plomizo que ya empieza a aclarar, apenas una docena de profesores, y otros tantos alumnos, se apiñan en silencio alrededor de una pancarta: «Paz para ser libres». La víspera, en Viladecavalls, a cientos de kilómetros de allí, una bomba de ETA ha reventado a Francisco Cano, un incauto concejal del PP que no acababa de acostumbrarse al rito cotidiano de husmear bajo el asiento de su furgoneta.

Pero esta mañana, aquí, nadie habla del atentado; ni siquiera un tibio calificativo de condena. Tan sólo cuatro palabras neutras, imparciales, («Paz para ser libres»), un anhelo que cualquier ser humano suscribiría. ¿Cualquiera? No, al menos, en este instituto donde conviven más de 500 alumnos y unos 70 profesores, hijos y nietos, muchos de ellos, de los inmigrantes castellanos, andaluces o extremeños que llegaron en aluvión al País Vasco hace tres o cuatro décadas.

Por eso resulta tan dolorosa la patética soledad del grupito que sostiene la tela garabateada, observado con indiferencia, cuando no ignorado, por cientos de compañeros que alborotan a una prudente distancia, en el patio o tras los ventanales de las aulas.

«Yo me niego a rendirme»

«Son muchos más los estudiantes y profesores que están en contra de los asesinatos, pero no se atreven a significarse porque tienen miedo. Hoy han preferido ir a tomar un café o un bocadillo, y cuando regresaban les he visto pasar de largo junto a la pancarta y mirar para otro lado». Koldo es uno de los profesores que no tiene miedo; o, mejor dicho, que se atreve a lidiar con él. «Yo me niego a rendirme, a ocultarme. Hay cosas que están bien y cosas que están mal. Y punto. Y si uno asesina a un ser humano y otros le jalean con un "¡Gora ETA!", eso significa que hay gente que piensa que, en determinadas circunstancias, matar puede estar bien».

«Si a los chavales no les inculcamos ahora una serie de valores, como el del respeto a la vida y a las ideas de los demás», añade este vasco y descendiente de vascos, «luego se incorporarán al mundo de los adultos creyendo que no hay cosas que estén bien o mal, porque todo depende: si mato por la liberación de Euskadi, entonces está justificado; si le pego fuego a un cajero o a un autobús, pero lo hago contra el Estado opresor español, también está justificado».

Koldo (prefiere ocultar su apellido porque «cualquiera de los alumnos que militan en Jarrai y están en la kale borroka [lucha callejera] se puede creer un héroe quemándote el coche o dándote un buen susto») recuerda con un poso de amargura lo sucedido en un instituto de los alrededores el pasado 22 de noviembre, al día siguiente del asesinato del ex ministro socialista Ernest Lluch: un profesor se atrevió a colgar un cartel contra el «nuevo asesinato terrorista» en un tablón de corcho donde se amontonaban las condenas a la detención del periodista Pepe Rei o las exigencias de puesta en libertad de varios miembros de AEK, la coordinadora de enseñanza del euskara. «Otro profesor, que milita en LAB [sindicato de la izquierda abertzale], se dio cuenta y puso al lado otro cartel que decía: "Ha muerto un responsable de los GAL". Entonces, el primero intentó arrancarlo, y casi acabaron a golpes. Fue lamentable», relata, todavía conmocionado.

«En cambio, la pancarta de "Paz para ser libres" tuvimos que pactarla entre profesores y alumnos y hacer un concurso de ideas, porque muchos se negaban, por puro miedo, a que pusiéramos "atentado" o "asesinato". Y yo ya estoy harto de no llamar a las cosas por su nombre, de callar la verdad, de medir siempre las palabras para no molestar a ésos a quienes les desconcierta que yo sea euskaldún y vasquista y, al mismo tiempo, condene la violencia de ETA. Así de simples y esquemáticos son sus planteamientos», sentencia.

«Esos» a los que se refiereKoldo bien podrían ser los miembros del colectivo estudiantil Ikasle Aberzaleak, que el pasado Día de la Constitución movilizó a más de 4.000 profesores y alumnos para que acudieran a clase y renunciasen a festejar la «imposición de la Constitución española»; o los del movimiento Euskalherrian Euskaraz, que anualmente difunde listas intimidatorias con los centros que ofrecen el modelo lingüístico A (enseñanza en castellano, con el euskara como asignatura) para presionar en favor de su supresión y de la implantación exclusiva en las aulas del modelo D (toda la enseñanza en euskara, salvo una asignatura de castellano); o los de la plataforma Sortzen-Ikasbatuaz, que denuncia la «brutal campaña de acoso y derribo contra el euskara y contra la enseñanza en euskara».

Avance «imparable»

Lo cierto es que, hoy por hoy, ambos modelos lingüísticos gozan de buena salud, aunque el A ha iniciado una senda de claro retroceso (ver gráfico). Josu, profesor en un colegio del barrio bilbaíno de Santutxu, asegura que el avance de la enseñanza en euskara es «imparable» incluso en zonas del País Vasco con abrumadora mayoría de castellanoparlantes, como las ciudades que se agolpan en la margen izquierda del Nervión, donde el modelo D ya se ha impuesto en el 70% de los centros de infantil y primaria.

«Muchos padres optan por ese modelo porque se identifican con las ideas nacionalistas, pero otros muchos lo hacen para no ser rechazados ni que les consideren vascos de segunda, y sobre todo para que sus hijos no tengan problemas de adaptación ni se sientan socialmente marginados en el futuro», afirma Josu, que sostiene que, al mismo tiempo, el Gobierno vasco reduce progresivamente la oferta de centros de enseñanza en castellano para empujar a los alumnos al aprendizaje en euskara.

«Una de las técnicas que emplea la Consejería de Educación consiste en ir eliminando el modelo A de las grandes ciudades», asegura, «porque sabe que nadie se va a marchar a un pueblo a estudiar en castellano. En Bilbao resulta ya difícil encontrar un instituto de bachillerato que ofrezca el modelo A».

Josu recuerda, con una pizca de ironía, que, de pequeño, la única ocasión en la que se hablaba euskara en su casa era «cuando reñían a la criada. Entonces era considerado un idioma bajo, de campesinos, y en los pueblos todo el mundo quería que sus hijos se educasen en castellano. Hoy, en cambio, el euskara está muy extendido, pero sólo en el campo de la educación, porque en la sanidad, en la administración o en los medios de comunicación su avance es mínimo».

Confrontación social

Los profesores que, a diferencia de él, no dominan el euskara, o simplemente los que no soportan más el asfixiante clima de confrontación social que se ha contagiado a las aulas, acaban abandonando el País Vasco. No hay datos oficiales, pero se calcula que cerca de 3.000 profesionales de la docencia se han marchado en los últimos 15 años. «Se van, sobre todo, los que no nacieron aquí y tienen un lugar de referencia fuera del País Vasco. O bien se quedan y se reciclan en los cursos de euskaldunización», puntualiza Josu. Casi el 70% del profesorado de la red pública está euskaldunizado, y cada año se liberan de la actividad docente un millar más para sumergirse en el aprendizaje del euskara.

Isabel es una de las que se fue. Y no precisamente por culpa del idioma. Vivió y trabajó durante 15 años en San Sebastián, y hoy da clases de euskara en un instituto de Navarra. «Un día antes de que mataran a Gregorio Ordóñez [el concejal del PP en San Sebastián asesinado por ETA en 1995], los de Jarrai organizaron una huelga en el instituto. Yo era entonces la jefa de estudios, y al día siguiente un grupo de alumnos me pidió permiso para ir clase por clase a pedir a sus compañeros que se unieran a un acto para condenar el atentado. Pero el director no se lo consintió. Las huelgas y las protestas sólo estaban permitidas si las organizaba Jarrai; no eran muchos, pero sabían moverse y armar ruido. Los demás alumnos, en cambio, apenas estaban organizados».

Iñaki Oyarzábal, escoltado por una discreta sombra que le sigue a todas partes, ha llegado hoy temprano a su despacho en el Parlamento vasco. La lluvia cae sin remilgos en Vitoria en esta fría mañana de diciembre, y, aunque muchos de sus paisanos ya se han echado a la calle para apurar sus compras navideñas, él prefiere echar un vistazo al voluminoso informe que acaba de llegar a sus manos: un análisis de los libros de texto que manejan los estudiantes vascos de 6 a 17 años.

«En algunos de ellos se inculca a las nuevas generaciones la idea de que el derecho de autodeterminación ya lo tienen conquistado», asegura el diputado del PP, que acusa a varias editoriales vascas de «introducir doctrina independentista en sus textos», y al Gobierno de Juan José Ibarretxe de «ejercer una verdadera censura» sobre los mismos.

La editorial Ibaizábal es uno de los blancos de sus críticas. En su manual de Filosofía para alumnos de 1º de Bachillerato, se afirma (página 339) que el Estatuto de Autonomía no es más que una etapa intermedia que permitirá «recuperar un derecho incuestionable del pueblo vasco y de los siete territorios históricos que conforman su cuerpo nacional: esto es, el derecho que tienen los vascos, sin intervención ajena, a su libre autodeterminación».

El informe que hojea Oyarzábal, elaborado por el Ministerio de Educación, asegura, entre otras cosas, que en los libros de Historia «Euskal Herria y España aparecen enfrentadas en una dicotomía sin un pasado común, sin establecer punto de unión alguno a lo largo de la Historia»; o que en algunos textos aparece ya «el concepto de País Vasco peninsular, por contraposición al País Vasco continental, que es el actual Iparralde o País Vasco francés».

«Es un secreto a voces», sostiene Javier, profesor de Magisterio en Vitoria, «que en el sistema educativo vasco se transmiten unos contenidos nacionalistas y adoctrinadores, y, por tanto, poco científicos». Y cita como ejemplo el libro de Conocimiento del Medio que su hija estudia en un colegio privado de la capital alavesa, que «ofrece una visión absolutamente imaginaria y mítica de la Geografía, con profusión de mapas de un ente jurídico inexistente: Euskal Herria».

En efecto, más del 75% de los libros de texto que se emplean en las aulas del País Vasco aluden a una entidad sólo recreada en el imaginario nacionalista: una Euskal Herria integrada por Alava, Guipúzcoa, Vizcaya, Navarra, Lapurdi, Zuberoa y Baja Navarra, las tres últimas en territorio francés.

Begoña Molero, profesora del Departamento de Didáctica de las Ciencias Sociales de la Universidad del País Vasco, defiende que, para la inmensa mayoría de los estudiantes castellanoparlantes, Euskadi «está formada por Alava, Guipúzcoa y Vizcaya, mientras que para los del grupo euskaldún el País Vasco lo integran siete provincias».

Molero ha llegado a esta conclusión después de entrevistar a 160 alumnos de entre seis y 14 años escolarizados en los modelos lingüísticos A y D. «La doble identidad español y vasco», afirma, «es la categoría más sobresaliente» en los niños de hasta 13 años. «Pero a partir de esa edad», concluye, «la identidad vasca cobra fuerza, y pasa a ser la más importante entre los de 13-14 años».

El pasado 22 de octubre, el Parlamento vasco, con los votos del PP, el PSE-PSOE y Unidad Alavesa (UA), aprobó una proposición que insta a la Consejería de Educación a modificar algunos de los contenidos de los libros de texto de Bachillerato. Su objetivo es evitar que cale en los alumnos la imagen de un País Vasco «oprimido por los Estados español y francés».

Isabel Celaá, diputada del PSE-PSOE y una de las promotoras de la iniciativa, considera que «hay que cuidar las ideas que se transmiten a través de los libros de texto, porque aquí se mata por las ideas». Enriqueta Benito, de UA, eleva aún más el listón: «El sistema educativo», afirma, «es responsable total de la situación de violencia que se está viviendo en el País Vasco». Y Oyarzábal, del PP, pone la guinda: «Muchas de las causas que están llevando a los jóvenes a formar parte de la cantera de ETA guardan relación con los conceptos que enseñan en la escuela los profesores que militan en LAB o en HB, y que controlan el 25% de la representación sindical y una buena parte de las asociaciones de padres en los centros públicos».

Julián, profesor de Historia en un instituto de San Sebastián y vasco de adopción desde hace más de dos décadas (nació en La Mancha), no comparte tan dramático análisis, aunque admite que algunos colegas «utilizan las aulas como púlpitos para defender su ideología, ya sea abertzale o españolista». Pero, a renglón seguido, añade que «el papel del profesorado y su influencia en los alumnos está sobrevalorado. Si un chaval de 16 o 17 años acaba en la kale borroka habrá que buscar las causas en su entorno más inmediato, que suele ser la familia y la cuadrilla de amigos».

A un argumento similar, aunque desde posiciones nacionalistas, recurren Marije Fullaondo y Josu Ximenez, portavoces de Sortzen-Ikasbatuaz, el colectivo que agrupa a todos los sectores de la enseñanza pública en euskara. «En la formación académica de un alumno intervienen, desde los dos a los 16 años, más de 40 profesores, sin contar a los monitores de las actividades complementarias y extraescolares. ¿Puede alguien en su sano juicio afirmar que la influencia de un solo profesor, por muy abertzale que sea, será determinante en el desarrollo posterior del alumno?, se preguntaban en un artículo recientemente publicado en Gara, el diario del nacionalismo radical.

La semana pasada, sólo seis días después del modesto homenaje al concejal de Viladecavalls, Koldo volvió a desenrrollar su pancarta, la de «Paz para ser libres», en el instituto de la margen izquierda del Nervión. Esta vez por el guardia urbano de Barcelona Juan Miguel Gervilla, asesinado por dos pistoleros. Y sabe que no será la última. «Estuve a punto de tirarla a la basura cuando ETA anunció la tregua. Llegué a pensar que ya no la íbamos a necesitar más».

Del nacionalismo «científico» al terrorismo «liberador»
JOSE L. LOBO  El Mundo 26 Diciembre 2000

Abundan en los libros de texto que se estudian en el País Vasco las alusiones, casi siempre complacientes, al terrorismo y al nacionalismo. He aquí algunos ejemplos:

El RH negativo «El médico vasco Etxeberry se dio cuenta de que muchos vascos no tenían la proteína conocida como RH en la sangre (de ahí RH negativo) si se comparaba con los habitantes de otros pueblos (...) Las hipótesis de Barandiarán, Aranzadi y Echeberry, superadas sus limitaciones metodológicas, están siendo confirmadas por las investigaciones más modernas de afamados genetistas de hoy en día». [Editorial Gaiak/1º Bachillerato/Filosofía/Página 137].

ETA «Pregunta: ¿Crees que hay elementos particulares en el siguiente documento de ETA? Si piensas que, efectivamente, los hay, establece cuáles son las peculiaridades que aporta en el terreno político con respecto al resto de las fuerzas políticas: "ETA es un Movimiento Vasco de Liberación Nacional, creado en la resistencia patriótica, e independiente de todo otro partido, organización u organismo (...) No apoya, consecuentemente, la segregación o expulsión de los elementos extraños al país, en tanto éstos no se opongan o atenten contra los intereses nacionales de Euzkadi"». [Editorial Erein/2º Bachillerato/Historia/Página255].

Ajuria Enea «La firma del Pacto de Ajuria Enea sirvió como refuerzo de la política antiterrorista del Gobierno central, basada en el mantenimiento de medidas policiales y en el aislamiento político y social de HB». [Editorial Erein/2º Bachillerato/Historia/Página 308].

El himno vasco El himno oficial del País Vasco (Eusko Abendaren Ereserkia) no tiene letra, y está basado en una melodía popular de autor desconocido. Sin embargo, en el siguiente libro de texto se identifica el himno vasco con el del PNV: «Lee con atención el himno de Euskadi y apréndelo de memoria: "Viva y viva Euskadi/gloria y gloria/a su altísimo Buen Señor./Existe un roble en Vizcaya/viejo fuerte y sano,/él y como él/ su ley./Encima del roble tenemos/la cruz santa,/siempre nuestro lema/cantemos viva Euskadi./Gloria y gloria/a su altísimo Buen Señor». [Editorial Giltza/Enseñanza Primaria].

Pie de gráfico

¿CON QUIEN LIMITA ESPAÑA?.- Los libros de Geografía tampoco escapan a la visión nacionalista del País Vasco. En el mapa superior, la editorial Erein plantea un ente jurídico inexistente: Euskal Herria, integrado por Alava, Guipúzcoa, Vizcaya, Navarra y el País Vasco francés. A la izquierda, la comunidad autónoma tal y como es, según Anaya. Y, por último, el mapa de la editorial SM se ha anexionado Navarra.

Xabier Arzalluz, lanzador de memes
Por M. MARTÍN FERRAND ABC  26 Diciembre 2000

Los investigadores psico-sociales, tanto más cuanto más «progres», le llaman meme a la unidad de información cultural transmisible. Siguen así a Susan Blackmore que, recién traducida al castellano —«La máquina de los memes», Paidos— aspira a convertir en ciencia el análisis del meme, su transmisión y sus efectos. La publicidad, por ejemplo, antes de conocer a la Blackmore, vive del meme —¿quién refresca mejor?— y la política, decadente en las ideas, prospera en la simplificación de los memes de cada familia/partido en los que, según el viejo modelo de la pereza española, se troquelan los conceptos más sublimes para hacerlos calderilla con la que ganar elecciones, vender refrescos absurdos y mantener el entusiasmo de las grandes masas meme-dependientes.

Los nacionalismos tienden al meme. Su concentración geográfica, su capacidad excluyente y sus distorsionadoras síntesis históricas caben en un meme —una chispa— mejor que en un tratado analítico —un gran incendio—. A partir de ahí puede decirse que lo peor del pacto que tienen suscrito el PP y el PSOE es su rótulo inicial, «Acuerdo por las libertades y en contra del terrorismo». Eso no es un meme, no es una unidad de transmisión y, además, resulta demasiado concreto y específico para resultar emocionante. Si decimos, meme clásico, «ya es primavera en El Corte Inglés», no decimos nada. Ni aún diciéndolo en enero o febrero; pero la acuñación, el meme, pasa de individuo a individuo, y hasta de generación en generación, hasta producirnos el incontenible deseo de acudir a una de las tiendas del triángulo verde y comprarnos una chaqueta. Especialmente si no tenemos necesidad alguna de una chaqueta nueva. Hay algo de virulento, de contagioso, en el meme.

Posicionarse contra la violencia que emana de ETA es un criterio moral y eso lo inhabilita para meme. Por el contrario, Xabier Arzalluz es un artista, un fino estilista del meme. La irracionalidad de sus propuestas, su lacónica exposición y la facilidad con que las proyecta hacen de ellos memes vertiginosos que: a) se incrustan en el discurso de sus conmilitones, partidarios y afines o b) instantáneamente generan la irritación de sus oponentes. El lendakari Ibarretxe es, si bien se mira, un cautivo de los memes de Arzalluz. La situación que vive su Gobierno es, a todas luces, insostenible; pero, meme va y meme viene, se sostiene.

Últimamente, especialmente después de escuchar las censuras de notables nacionalistas vascos como Emilio Guevara, tengo la sensación de que Arzalluz utiliza sus memes más abstractos, redondos y menos consecuentes para excitar, o provocar, a sus opositores. Él, la pasión tonante, precisa del acaloramiento en las respuestas de sus adversarios para no desentonar con el juego que pretende. El pacto PP-PSOE es un alarde frío de equilibrio constitucional y democrático y, para olvidarlo, el presidente del PNV se defiende lanzando memes radicales en todas direcciones para ver si puede meter uno en un ojo de Aznar, otro en uno de Zapatero y otro más en alguna instancia capaz de reaccionar, desde la Ley, ante sus últimos exabruptos. El tremendismo, en la política como en el toreo, se agota cuando ya no es capaz de irritar al espectador.

Un pacto en el que nos jugamos España(1) La sorpresa que vino de la izquierda
Por Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 26 Diciembre 2000  

En una serie de siete artículos, el editor de Libertad Digital analiza el Pacto por las libertades y contra el terrorismo firmado por el PP y el PSOE, respaldado ya por muchas fuerzas políticas o sociales y extraordinariamente bien acogido por la opinión pública, pero también esquinada y rabiosamente combatido por una parte de la izquierda y todo el nacionalismo. Del futuro del Pacto depende buena parte del futuro de España.

(1) La sorpresa que vino de la izquierda

Lo primero que conviene señalar en la existencia del Pacto es que ha venido por sorpresa. Casi nadie creía –yo tampoco- que el nuevo Secretario General del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, hiciera algo más que ganar tiempo ante su partido y ante la opinión pública cuando le propuso al Gobierno suscribir públicamente y por escrito un pacto contra el terrorismo que impidiera la utilización partidista de uno de los principales problemas españoles y que garantizase la eficacia de la respuesta institucional y social a los crímenes de ETA y a la estrategia separatista del Pacto de Estella, suscrita por PNV, EA e IU e indirectamente respaldada por CiU y BNG.

Sin embargo, deben reconocerse tres cosas y constatar dos más: Zapatero ha sido fiel no sólo a la idea del pacto sino a los contenidos nacionales y democráticos que debía asumir. Aunque Rubalcaba y Zarzalejos asuman la no pequeña gloria de la redacción y firma, son Aznar (con Mayor Oreja tras él, naturalmente) y Zapatero (con gente a su lado aunque no sepamos aún en calidad de qué) los que han dado cuerpo y sentido al acuerdo. Aznar ha demostrado a quien no lo quisiera creer que la lucha antiterrorista era y es para él algo mucho más importante que los réditos partidistas que pudiera obtener. El PSOE ha conseguido transmitir a la opinión pública que además de ser una fuerza política esencialmente centrífuga, con Maragall al frente de la dispersión “federalista asimétrica”, es decir, de la disolución nacional, y Felipe González dándole cobertura y respaldando la complicidad con los nacionalistas para ese mismo fin, también puede ser o volver a ser con Zapatero, como en los primeros ochenta con González, una fuerza centrípeta, que refuerce y no debilite o volatilice la cohesión nacional.

Las dos consecuencias de estos tres puntos son que Zapatero se ha convertido -o se convertirá, si el Pacto no naufraga- en un líder nacional, con posibilidades de suceder a Aznar en 2004, y que por esta misma variable Aznar va a tener que descubrir antes de lo que pensaba las cartas de la sucesión. Creo haber sido el primero en decir, precisamente en Libertad Digital, que “Aznar busca su Sagasta”. Lo ha encontrado quizá, pero una legislatura antes de lo que pensaba o de lo que quería. Ahora tiene a su alcance la posibilidad de no testar, con lo que Zapatero se convertirá en favorito para las próximas elecciones, o de designar delfín y sucesor, como máximo a un año, aunque la escenificación sea en el verano del 2002, tras el semestre de Presidencia Europea que le corresponde a España y con la que Aznar clausurará su periplo como primera figura de la derecha europea. Al menos el primero. Puede haber un segundo presidiendo la Comisión o regresando a un segundo plano de la actividad nacional. Plano que se convertirá en primero si la sucesión no es todo lo leal, sincera, ordenada y rápida que precisa el PP.

Por tanto, lo primero que hay que señalar en el Pacto es que ha mostrado que en la izquierda –para sorpresa de los más pesimistas- hay todavía reflejos de tipo nacional y democrático. Aunque lo más evidente sea que en el PSOE –y por supuesto en el PCE- hay una línea muy poderosa que niega la idea de España y está dispuesta a someterse a cualquier nacionalismo, incluso o sobre todo el terrorista, también ha quedado claro que no sólo Francisco Vázquez, Rodríguez Ibarra o el socialismo vasco de la segunda generación (Redondo Terreros, Rojo, Javier Cruz) encarnan una idea de España identificada con la libertad sino que, en el fondo eso es lo que siente, aunque no lo articule con la nitidez debida, buena parte de los dirigentes y la mayoría de los votantes socialistas. Que esta sorpresa que vino de la izquierda de la mano de un tal Rodríguez Zapatero se deba al oportunismo o la muevan los principios es, políticamente hablando, lo de menos. A la larga será lo decisivo, pero, de momento, ha roto la parálisis democrática nacional y ha dinamizado la alternancia democrática, nuevamente atorada por la incomparecencia de una de las dos fuerzas nacionales. La izquierda ha resucitado cuando menos lo esperaba la Derecha. Resta por saber si está milagrosamente viva, es muerto viviente, o sea, un zombi, o bien, si estamos simplemente ante un fantasma.

El Pacto y sus consecuencias
CASIMIRO GARCIA-ABADILLO El Mundo 26 Diciembre 2000  

Hoy casi nadie duda en el País Vasco sobre la necesidad de adelantar las elecciones. Las declaraciones de Joseba Egibar a EL MUNDO 48 horas después de que Iñaki Anasagasti reconociera que la situación del Gobierno de Vitoria es «angustiosa» vienen a confirmar que, en efecto, algo se ha movido en el PNV desde que el líder del partido, Xabier Arzalluz, dijera, tan sólo hace unas semanas, que, si de él dependiera, mantendría a Ibarretxe otros dos años más.

La clave para interpretar ese giro copernicano no es otra que la firma del Pacto por la libertad y contra el terrorismo firmado por el PP y el PSOE el pasado 12 de diciembre.

Cada día que pasa se percibe con mayor claridad la importancia del Pacto, hasta el punto de que, uno de sus principales gestores reconoce que es «la iniciativa política más importante adoptada hasta ahora contra ETA». La virtud fundamental del acuerdo suscrito por Rodríguez Zapatero y Arenas en presencia del presidente Aznar es que marca una clara frontera entre los que quieren acabar con el terrorismo y los que siguen tendiendo puentes a los socios políticos de ETA.

Desde ese punto de vista tiene mucho mayor calado que los acuerdos de Ajuria Enea o de Madrid. En el pacto PP/PSOE no hay resquicios ni engaños sobre el hipotético trasfondo político del conflicto. Los dos partidos mayoritarios están de acuerdo en que dicho conflicto no existe: en el País Vasco el único obstáculo para ejercer la libertad y para lograr la paz es ETA.

Está claro, pues, que el PNV debería romper definitivamente con Lizarra y sus consecuencias (disolución de Udalbiltza) y aceptar el marco constitucional y estatutario para no quedar al margen del acuerdo. Pretender, como quieren algunos, eliminar el preámbulo del Pacto para conseguir atraer a los nacionalistas sería un grave error, sería tanto como vaciarlo de contenido, volver a reeditar Ajuria Enea pero con el inconveniente de que el PNV sigue pensando en la vigencia de los principios de Lizarra, aunque ETA haya roto la tregua y desatado una virulenta campaña de terror.

Ha sido, por tanto, el Pacto el elemento que ha puesto en marcha el gran cambio que se vislumbra no sólo en el País Vasco, sino a escala nacional.

El Pacto es el elemento que hace «insoportable» la situación del Gobierno vasco. La unidad de acción del PP y del PSOE en el Parlamento de Vitoria se ha visto tremendamente reforzada por el acuerdo de Estado entre las dos formaciones que aglutinan el 80% de electorado. Los llamados partidos constitucionalistas ya no sólo pueden impedir con sus votos que se apruebe el presupuesto (que Ibarretxe ni siquiera se ha atrevido a presentar), sino que, usando inteligentemente su mayoría, hacen propuestas de envergadura como el cambio de los estatutos de Euskal Telebista (lo que permitirá sustituir a su director general, que fue nombrado con los votos del bloque de Lizarra, incluidos los de EH); o de carácter simbólico, como la petición de que fuera retransmitido por la televisión autonómica el mensaje navideño de S.M. el Rey.

La próxima iniciativa será aún más contundente. Si antes no disuelve Ibarretxe el parlamento para convocar elecciones en marzo o en abril, PP y PSOE (con la aquiescencia de UA) propondrán en el Parlamento la modificación de la ley electoral para volver a situar en el 5% el listón para conseguir representación en los comicios autonómicos, quitándole así el caramelo de la boca a IU, cuyo líder, Javier Madrazo, sigue creyendo en Lizarra como la única solución al problema de la violencia.

Esa ofensiva de los partidos constitucionalistas, sustentanda firmemente por el Pacto, ha sido, pues, la clave para que Ibarretxe, muy a su pesar, no tenga ya más remedio que adelantar las elecciones. No hay que perder tampoco de vista lo que ha supuesto el Pacto para la consolidación del liderazgo de Zapatero en el PSOE. A partir de ahora, ningún líder de su partido podrá hacer propuestas antiterroristas que se aparten de las líneas maestras del acuerdo firmado con el PP. El secretario general del PSOE ha sabido olfatear a tiempo la trampa que le preparaban su antecesor González y la vieja guardia socialista, alentada por Pasqual Maragall desde el PSC, para romper las negociaciones con el partido del Gobierno en aras de un truculento llamamiento al diálogo de todas las fuerzas políticas, incluido el PNV.

Desbordado por los hechos y en un intento de falsear la realidad poco afortunado, Maragall ha atribuido la paternidad del Pacto al «espíritu de Ernerst Lluch». Los opinadores del Grupo Prisa, a los que el Pacto no acaba de gustar por lo que significa de refrendo de la política del Gobierno y de asentamiento del propio Zapatero, han hecho de la manifestación en protesta por el asesinato del ex ministro de Sanidad el «punto de inflexión» en lo que se refiere a la política antiterrorista. Para ese grupo, que coincide ideológica y estratégicamente con los que dentro del PSOE se oponen abiertamente al Pacto, el acuerdo sólo debería representar el principio de un largo camino que tendría como final la adhesión al mismo del PNV; es decir, un nuevo Ajuria Enea que, a corto plazo, posibilitaría un gobierno de coalición PSOE/PNV en el País Vasco.

Pero la realidad no tiene nada que ver con los deseos de los que quisieron convertir a la periodista Gemma Nierga en una especie de tribuno del pueblo. La gestación del Pacto es muy anterior a la manifestación del 23 de noviembre en Barcelona.

El día 13 de noviembre, en el marco de las negociaciones que el PSOE y el Gobierno venían manteniendo desde el verano, los socialistas hicieron entrega a Jaime Mayor y Javier Zarzalejos de un documento que pretendía ser la base de un «pacto de Estado» contra ETA. Dos días después, el 15 de noviembre, Aznar invitó a cenar a Zapatero para discutir sobre la eventualidad de la firma de un acuerdo antiterrorista entre los dos grandes partidos nacionales.

Cuando se produjo el asesinato de Lluch, Zarzalejos y Pérez Rubalcaba (los grandes protagonistas de la negociación) llevaban ya un gran camino andado para la consecución de un pacto que finalmente vio la luz el pasado 8 de diciembre.

Ese mismo día por la mañana, antes de que las agencias de noticias dieran a conocer su contenido, Jaime Mayor habló por teléfono con el portavoz de CiU en el Congreso, Xavier Trías. El Gobierno era consciente de la importancia de la posición del principal partido de Cataluña respecto al Pacto.

Posteriormente, Aznar ha mantenido una larga conversación con Pujol en los funerales por el asesinato del policía Juan Miguel Gervilla.

El presidente de la Generalitat, y ese es otro de los revulsivos del Pacto, se encuentra en una situación complicada porque tiene que optar entre lo que considera interés general de España y lo que cree que es el interés de Catalunya y de su partido. Probablemente Pujol estaría de acuerdo en firmar ya el Pacto, pero su delfín Artur Mas y los dinosaurios de Convergencia se lo impiden. Consideran que la firma de CiU al lado de la del PP y el PSOE aislaría al PNV, lo cual no es cierto. Como bien ha dicho Emilio Guevara, el ex diputado general de Alava, un nacionalista de cuerpo entero que no ha perdido la cabeza, ni la valentía, en el PNV lo que hace falta un Motin del Caine para echar de sus filas a gentes como Arzalluz. El Pacto, y así debería entenderlo Pujol, no va contra los nacionalistas, sino a favor de los nacionalistas que anteponen la vida y la libertad a sus fines por legítimos que éstas sean. casimiro.g.abadilloel-mundo.es

"La situación vasca es lo más parecida a la Alemania nazi"
FRANCISCO LLERA
• DIRECTOR DEL EUSKOBARÓMETRO
LUIS R. AIZPEOLEA, Madrid El País 26 Diciembre 2000

Francisco Llera cree que la situacion vasca tiene claroscuros. La situación política es muy similar a la de la Alemania nazi, pero la sociedad se resiste porque es democrática y rechaza como nunca el terrorismo.

Pregunta . El lunes pasado, día 18, usted fue el último en abandonar el ascensor en el que ETA depositó una bomba que pudo acabar con su vida y la de muchos compañeros suyos de la Universidad del País Vasco (UPV), en Leioa. Todo apunta a que ETA busca una masacre. ¿Qué pretende con ello? ¿Tirar aún más piedras sobre su propio tejado?

Respuesta. La lógica del terrorismo es siempre la misma. El aumento de su intensidad es cuestión de oportunidad. Busca romper la mayoría social con la intimidación y el terror. Quiere ser un poder fáctico, marcar la agenda al irrumpir con espectacularidad en la vida política, con el objetivo de lograr el desistimiento de la población con el terror en sectores sucesivos de la ciudadanía. Quiere que la gente diga: "Que les den lo que quieran. Que esto acabe".

¿Cómo es posible que un grupo minoritario se plantee en serio que puede lograr el desistimiento por el terror de una población perteneciente a la Unión Europea?.
Viven en un mundo demencial y tratan de implantar sus pretensiones a través de la desesperación de la gente. Para ello se aprovechan de la falta de acomodo de los políticos a las reclamaciones de la población. Buscan su desorientación. Con el PNV lo han logrado. No hay que olvidar que la ruptura social vasca en dos bloques podía haber derivado en un desistimiento de la población. Pero ETA está logrando una reacción de coraje de la población que pide a los políticos que estén a la altura de las circunstancias.

¿Es que no lo están ante la ofensiva etarra?
El PNV, no. La situación ha empeorado. El sondeo del verano dice que estamos peor que en 1997. Entonces existía el Pacto de Ajuria Enea. ETA estaba muy debilitada. Hoy estamos mucho peor, porque la unidad democrática está rota. El PNV está más débil y hay fracturas sociales. Esta situación contrasta con una pulsión ética de la sociedad que no se ha roto, que es tanto o más moderada que antes. Rechaza el terrorismo como nunca. Además, por vez primera existe la posibilidad de una alternativa política plural que antes no existía. Estamos peor desde el punto de vista de la crispación social del terrorismo. Pero mejor desde la salud democrática. Hay claroscuros.

Usted hace unos días comparaba la situación de Euskadi con la de la Alemania del ascenso nazi.
Lo mantengo. Los nazis, aparte de desarmar éticamente a la sociedad y atemorizarla con la violencia, vampirizaron las redes sociales, dividieron a las fuerzas democráticas y consiguieron engañar a los ideológicamente más cercanos. En Euskadi, tenemos un movimiento nazi que atemoriza a la sociedad, que trata de pervertir la ética social, de deslegitimar la democracia, fracturar las mayorías y engañar a una parte de lo que antes era un sector democrático, como el PNV. Es lo más parecido a los años 30.

Pero el Euskobarómetro apunta un claro descenso electoral de HB.
El tiempo no pasa en vano. Entre 1987, que es cuando consigue su cota electoral máxima, y 1998, HB había perdido una cuarta parte de su electorado. Las discrepancias eran evidentes. La tregua, en 1998, les premia y recuperan a los disidentes. Es lógico que tras la ruptura de la tregua aparezca el desgaste. Ya se ven expresiones de disidencia en los ayuntamientos e irá a más. Contribuirá a la recuperación de la unidad democrática y la reacción social. La movilización es muy eficaz sobre HB. Lo demostró la revuelta de Ermua.

¿Qué validez puede tener el pacto PP-PSOE en Euskadi si se tiene en cuenta que no está el PNV?
Es fundamental, desde el punto de vista democrático, el pacto de unas fuerzas que representan al 80% de la población y sobre las que pivota la gobernabilidad del país, incluidas Euskadi y Cataluña. Recupera el espíritu de Ajuria Enea. Es verdad que al comienzo no están todos. Pero están los principios. ¿Por qué no está el PNV?. Porque se ha salido del eje de la política. No está el soberanismo que pacta con los violentos, que no marca la frontera entre demócratas y no demócratas. Se ha autoexcluido.

¿Puede volver el PNV al autonomismo y al pluralismo?
Para eso tiene que deshacer la madeja de deslealtad con los partidos democráticos, y eso no se hace fácilmente con una finta retórica. Me temo que el cambio del PNV sólo es posible con un cambio de mayoría en Euskadi y con su pase a la oposición donde se cure de sus errores. Como le ha pasado al PSOE.

El Euskobarómetro señala un empate PP-PNV.
Hay un empate virtual que se puede saldar a favor del PNV en la medida en que concentre el voto nacionalista, o a favor del PP si concentra el voto moderado autonomista.

¿La búsqueda de todo el voto nacionalista explica el discurso radical de Arzalluz?
Arzalluz ha calculado que tiene poco que conseguir en el voto moderado. Su salida está en la búsqueda del voto nacionalista radical y crítico con la violencia. Esto explica el radicalismo de su discurso, aderezado con el victimismo y la imagen caricaturizada del PP y PSOE, a los que identifica con el franquismo. El pacto PP-PSOE le hace daño porque modera el discurso.

¿Ve posible y deseable un Gobierno PP-PSOE-PNV?
Estoy convencido de que Euskadi daría un gran giro hacia la pacificación si el Gobierno vasco pivotase sobre una gran coalición. Pero ahora no lo veo viable por la ruptura del PNV con el PP y el PSOE. Lo ideal es que el PNV cambiase y permitiese la gran coalición. Igual se puede llegar más tarde, después de un periodo de cierta ingobernabilidad, con un Gobierno débil que deje al PNV en la oposición. Podría haber un Gobierno PP-PSOE en minoría.

¿Qué efecto puede tener el pacto PP-PSOE de cara a las elecciones vascas?
Si se explica bien y se dividen el trabajo, las dos fuerzas pueden tener un enorme efecto movilizador y superar los prejuicios existentes sobre las carencias democráticas del PP en Euskadi.

¿A qué atribuye esos prejuicios, que ya no existen en el resto de España?.
A que el nacionalismo hegemónico ha identificado la derecha y lo español con el franquismo. El PP tiene poco más electorado que el que tuvieron la UCD y AP en 1977-79. Está en la sociología del País Vasco. A partir de 1979, una parte de ese electorado se fue al nacionalismo y ahora, tras la radicalización de éste, ha regresado. También incorpora a sectores juveniles, hartos del comportamiento del nacionalismo.

En el año 1989 se veía el final de la violencia tras la suscripción del Pacto de Ajuria Enea y la consiguiente reacción social. ¿Ahora estamos en el túnel?
En un escenario en el que las fuerzas democráticas reforzaban su estrategia, la ruptura de la unidad democrática, con el pacto del PNV con EH, ha significado un cambio de tendencia importante y abre una etapa de incertidumbre más o menos duradera. Pero el pulso de la sociedad sigue siendo tanto o más moderado que era y más resistente, incluso, al mensaje antiterrorista. Es un factor de esperanza. Nos falta que los Gobiernos recuperen mayor eficacia en la lucha contra ETA y al mismo tiempo que le ahoguemos por un reforzamiento de la mayoría democrática. Necesitamos un Ajuria Enea bis. Y el pacto PP-PSOE es el núcleo. El tiempo lo demostrará.

¿No cree que en el PNV se plantea un serio problema?. ¿Si gana, puede reafirmar su estrategia soberanista, y si pierde puede ir a la oposición y radicalizarse?
Hay una tercera posibilidad, que gane y no pueda gobernar. A Arzalluz le pueden salir bien las cuentas y ganar por llevarse votos de EH. Pero no habrá corroborado su política. Le pasa como a Felipe González, al final de su mandato, que era a la vez la solución y el problema. Sabía que en 1996 no debía ganar porque era insostenible su situación. Había una marea deslegitimadora que no iba a parar y arriesgaba valores democráticos.

Usted insiste en que la principal esperanza vasca es que la sociedad es democrática y moderada. ¿Cómo explica entonces la legitimación del terrorismo?
Porque el núcleo duro que apoya los principios de la guerra, los principios sabinianos, traspasa el núcleo duro de HB a otros sectores nacionalistas que los comparten. El nacionalismo es el único movimiento ideológico que no ha revisado sus principios. La socialdemocracia, el comunismo, la democracia cristiana y el liberalismo los revisaron. El nacionalismo no lo ha hecho y ahora dice que comparte unos principios que son los de ETA.

¿Por qué no hay, entonces, una rebelión en el PNV?
No es lo mismo el electorado que las bases, plurales, mayoritariamente inclinadas a la moderación y al autonomismo.

¿Cómo explica que ELA, con unos dirigentes que apuestan por un nacionalismo radical, sea el sindicato hegemónico vasco?
Por la estructura del país, por su corporativismo, con pequeñas empresas, controladas por el nacionalismo. Además, una cosa es el voto sindical y otra la organización, mas radical. Si hay un riesgo de fascistización es en el sindicalismo. Bajo una apariencia de unidad de acción hay una realidad de unificación entre ELA y LAB con un discurso fascistoide. Se atreven a decir que en España no hay democracia. Eso es fascismo.

¿Por qué no hay una rebelión en sus bases?
Se produjo en la Ertzaintza. ELA fue mayoritaria y hubo una rebelión. La mayoría se pasó en masa al sindicato profesional. No es impensable que suceda lo mismo en otros sectores.

Unidad democrática
Editorial El País 26 Diciembre 2000

SI EN la Nochebuena de 1999 el rey Juan Carlos apeló en su discurso a la lealtad como modo de resolver cualquier discrepancia política en el marco de la Constitución, este año ha hecho una llamada expresa a la unidad de las fuerzas democráticas en defensa del Estado de derecho frente a quienes siguen empeñados en destruirlo. Hace un año, por estas fechas, los violentos se aprestaban a retornar al asesinato y a la extorsión para intentar, una vez más, imponer su ideología a la sociedad al margen de los cauces constitucionales. Al cabo de un año, el rastro de dolor dejado tras de sí por los terroristas no puede ser más trágico: 23 nuevas víctimas de su vesania se han añadido en este periodo a las más de 800 contabilizadas a lo largo de su sangrienta historia. El Rey las ha recordado una vez más, reconociendo la deuda de gratitud que la sociedad tiene contraída con ellas.

Acierta el Rey al referirse al terrorismo que pervive entre nosotros, sordo al incesante clamor social que lo rechaza y ciego ante la realidad de una España democrática, plural y libre, como "fenómeno inhumano, expresión del fanatismo más cruel y negación de los derechos humanos y de los valores de libertad y convivencia". Y acierta también al requerir como condición imprescindible para acabar con él "el compromiso y la unidad de todas las fuerzas democráticas".

En contraste con esta realidad marginal pero de obvios efectos negativos sobre el normal funcionamiento de la vida política y social, el Rey ha resaltado la de una democracia que ha sabido encontrar las fórmulas de resolver muchos de los problemas históricos que han lastrado nuestra convivencia y que tiene por delante un futuro lleno de oportunidades. Quizá a las generaciones más jóvenes podrá parecerles algo triunfalista la reiteración sobre los logros de la democracia española, pero no ha habido en nuestro país un periodo tan largo de normalidad institucional y de convivencia social como el que ahora estamos viviendo. Es comprensible que Juan Carlos I, protagonista y testigo esencial de un periodo que ha coincidido con los 25 años de su reinado, valore esta conquista histórica de la sociedad española, que no es sino el resultado "de haber sido capaces de entender nuestra nación desde su pluralidad y a sus individuos como personas con derechos fundamentales que han de ser reconocidos y protegidos por las leyes", en palabras del propio don Juan Carlos.

El mayor acierto de las monarquías contemporáneas se mide por su capacidad para conectar con la vida cotidiana de los ciudadanos y con los valores de la Ilustración. Es lo que el Rey hizo en su discurso de Nochebuena; pero le faltó, para ser perfecta, incidir un poco más en la tragedia humana de la inmigración, otro de los grandes asuntos de nuestra época, sobre todo teniendo en cuenta que nuestro país fue emigrante hasta hace poco tiempo. Y es preciso recordarlo ahora que España aparece, afortunadamente para sus gentes, en el lado bueno del espejo.

Víctimas del terrorismo se avergüenza del homenaje tributado por Gesto por la Paz a los terroristas
Libertad Digital 26 Diciembre 2000

Un grupo de seis familiares de víctimas del terrorismo, entre ellas Teresa Díaz Bada, una de las habituales portavoces del Colectivo de Víctimas del Terrorismo, ha mostrado su "más profunda vergüenza" por el homenaje tributado el sábado en Bilbao por Gesto por la Paz a las víctimas en el que se leyeron, junto con los nombres de éstas, los de terroristas muertos.

En una carta que publica el Correo, estos seis familiares consideran "absolutamente degradante que, estableciendo una perversa equidistancia entre víctimas y verdugos, Gesto citara los nombres de unos cuantos terroristas al mismo tiempo que recordaba a nuestros padres, maridos, hijos o familiares asesinados por la locura terrorista".

A juicio de las víctimas firmantes de la misiva, "Gesto por la Paz se ha convertido en una mueca de Elkarri y, de tanto quedarse en el medio de todo, se ha situado en el centro de la infamia".

Un fuego provocado daña el mercado de Azkoitia y deja sin luz a los vecinos
Los grupos municipales, incluido EH, condenan el «reprobable acto de vandalismo callejero»
SAN SEBASTIÁN EL CORREO 26 Diciembre 2000

Un incendio provocado en la madrugada de ayer en Azkoitia causó el derrumbamiento de una cubierta del mercado de la localidad guipuzcoana, dañó la fachada y varios comercios y dejó a los vecinos sin suministro eléctrico durante más de una hora en plena Nochebuena. A las cuatro y veinte de la madrugada, desconocidos prendieron fuego a dos contenedores de basura ubicados en la plaza de la Ikurriña, justo al lado de uno de los laterales del mercado, según informó la Ertzaintza. Las llamas se propagaron a una cubierta del edificio y provocaron el desplome de parte de la techumbre y diversos daños en la fachada, que quedó ennegrecida.

El incendio afectó también a cinco comercios del interior de la plaza -dos carnicerías, una pescadería, una charcutería, y una tienda de electrodomésticos-, que sufrieron diversos daños materiales. El fuego destruyó asimismo una instalación de Telefónica y un transformador de luz adosados a la pared, lo que inutilizó los teléfonos de decenas de abonados de diversos barrios de Azkoitia y dejó sin suministro eléctrico a varias familias.

El rápido aviso de unos vecinos evitó que el fuego se propagase por todo el mercado, un inmueble de propiedad municipal y gran valor arquitectónico. Durante las labores de extinción, acometidas por Bomberos, Ertzaintza y personal municipal, fue necesario cortar la luz en toda la localidad durante más de una hora, aunque no hubo que desalojar ninguna vivienda.

La junta de portavoces del Ayuntamiento de Azkoitia, con la alcaldesa, Nerea Zubizarreta (PNV), a la cabeza, se reunió ayer a la una de la tarde para analizar el incidente. Los grupos municipales, incluido EH, condenaron «de forma contundente» el «incendio provocado», que calificaron de «reprobable acto de vandalismo callejero». El texto fue firmado también por representantes de PNV-EA, de la plataforma local Batera y del PSE-EE. La representante del PP no acudió al Consistorio.

Coche de un ertzaina
Horas antes, a las doce y media de la noche, radicales atacaron con ‘cócteles molotov’ la sede de los juzgados de Amorebieta, que ya ha sido objetivo de los violentos en ocasiones anteriores. Los atacantes arrojaron varios artefactos incendiarios contra el inmueble, ubicado en la calle Gregorio Mendibil, junto al Ayuntamiento de la localidad vizcaína. Según informó el Departamento vasco de Interior,el sabotaje provocó daños en la entrada del edificio y destruyó parte del mobiliario y del material informático del interior.

En Andoain, los violentos incendiaron poco después de las siete y media de la tarde del sábado el vehículo particular de un ertzaina, que resultó totalmente calcinado. El sabotaje tuvo lugar en la calle Ricardo Arregi, donde un grupo de radicales roció con líquido inflamable el automóvil y le prendió fuego. Las llamas, sofocadas por una dotación de bomberos, afectaron también a dos coches de las inmediaciones.

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