AGLI

Recortes de Prensa     Jueves 28  Diciembre  2000
#ETA NO SERIA LO QUE ES... SIN EL PNV DE ARZALLUZ
Editorial El Mundo 28 Diciembre 2000

#Disolución
ERASMO El Mundo 28 Diciembre 2000

#El pasado que vuelve
José Luis Gutiérrez La Estrella  28 Diciembre 2000

#Madrazo gana, IU pierde
Susana Moneo Libertad Digital  28 Diciembre 2000

#Preocupación de todos, responsabilidad de todos
Ignacio Villa  Libertad Digital  28 Diciembre 2000

#Triunfo del pacto y elecciones decisivas
Enrique de Diego Libertad Digital  28 Diciembre 2000

#Justicia frustrada
Editorial El País  28 Diciembre 2000  

#Gemma Nierga, dialogante
Iñaki EZKERRA La Razón  28 Diciembre 2000  

#Torpedo Mayor
JOSEP RAMONEDA El País  28 Diciembre 2000

#Un mismo mensaje
Ramón PI ABC 28 Diciembre 2000

#Sutiles prisiones
José A. SENTÍS La Razón 28 Diciembre 2000

#Ajuria Enea, ese riesgo de Aznar
Lorenzo CONTRERAS La Razón 28 Diciembre 2000

#3. La contradicción nacional del PSOE
Federico Jiménez Losantos  28 Diciembre 2000

#Los mensajes trucados del PNV
Enrique de Diego 28 Diciembre 2000

#Cinco magistrados censuran al tribunal vasco por no ceder la sede para premiar al Foro Ermua
Bilbao EL PAÍS 28 Diciembre 2000

#El PSOE muestra su inquietud ante la interpretación de Mayor sobre el pacto
ANABEL DÍEZ  Madrid EL PAÍS 28 Diciembre 2000

#La profesora Edurne Uriarte era el objetivo de la bomba de ETA en la Universidad del País Vasco
BILBAO. Vp / ABC 28 Diciembre 2000

#Atentado sin víctimas contra la Tesorería de la Seguridad Social en San Sebastián
San Sebastián EL PAÍS 28 Diciembre 2000

#Juaristi: «Hay escritores en vasco y castellano que han callado y colaborado en la persecución»
Gregorio García Maestro - Madrid .- La Razón 28 Diciembre 2000

#El Camino de la Lengua Castellana inicia su recorrido por España
Libertad Digital  28 Diciembre 2000

#«ETA se perpetúa por el sistema educativo»
CARMEN GURRUCHAGA El Mundo 28 Diciembre 2000

#El bus de la solidaridad
CRISTINA CUESTA El Mundo 28 Dic2000


ETA NO SERIA LO QUE ES... SIN EL PNV DE ARZALLUZ
Editorial El Mundo 28 Diciembre 2000

Tras quince meses de tregua y cuando el terror empezaba a dejar de ser una pesadilla cotidiana para convertirse en sólo un amargo recuerdo, ETA reapareció el pasado 21 de enero en Madrid, asesinando al teniente coronel Pedro Antonio Blanco. Era la primera de las 23 víctimas que la banda se ha cobrado este año.

El siniestro balance cuantitativo justifica sobradamente la elección de ETA como enemigo del año por este periódico. El 81% de los españoles, como refleja hoy una encuesta del CIS, considera el terrorismo como el principal problema nacional y una tercera parte se declara afectada personalmente por la amenaza de los violentos. Pero hay además un aspecto cualitativo que merece la pena subrayar: la banda ha elegido selectivamente sus blancos entre los sectores sociales que más activamente reprueban sus métodos, le plantan cara o sancionan sus desmanes. Políticos del PP o del PSOE, jueces y fiscales, miembros de la Policía y de las Fuerzas Armadas e intelectuales y periodistas se han convertido en objetivo preferente de sus pistoleros.

No es ésta la etapa más sangrienta de ETA. Pero sí probablemente la más inquietante, ya que jamás sus crímenes habían contado con la complicidad estratégica del nacionalismo moderado. Una y otra vez, Arzalluz, Egibar y los principales dirigentes del PNV han sostenido públicamente que hay que pagar un precio político por la paz. No sólo eso, PNV y EA firmaron el Pacto de Lizarra, pactaron documentos con ETA y han mantenido -y probablemente mantienen- contactos secretos con la banda. Y no hay ni el menor propósito de rectificación. Ayer mismo, la Juntas Generales de Guipúzcoa, controladas por el PNV, aprobaron desbloquear una subvención de 64 millones de pesetas a Udalbiltza, la Asamblea de Municipios vascos surgida del Pacto de Lizarra, mientras los nacionalistas boicoteaban la creación de la Comisión de Víctimas de Terrorismo en el Parlamento de Vitoria. Hoy, Día de los Inocentes, es un buen momento para recordar la deuda que la sociedad española ha contraído con los que cayeron bajo las balas de ETA.

EN EL PUNTO DE MIRA. La complicidad del PNV con quienes pretenden cambiar el marco político bajo el chantaje de las pistolas se refleja también en sus propios órganos de expresión. Ayer, el diario Deia publicaba un comentario sobre José Luis Lobo, periodista de EL MUNDO, al que acusaba de «escribir con piel de hiena» en un trabajo sobre la educación en el País Vasco, recientemente publicado por este periódico, que calificaba de «carroña» y «veneno».

Como la reina malvada de Blancanieves, cuando a uno no le gusta la imagen que ofrece el espejo, siempre le resta hacer añicos el cristal. Pero el impecable reportaje de Lobo se limitaba a recoger estadísticas y testimonios personales y a citar extractos de textos oficiales, que Deia y Gara, que también -¡cómo no!- pone en la picota a nuestro compañero, ni desmienten ni rebaten.

Las acompasadas reacciones de los dos periódicos nacionalistas ilustran las tremendas dificultades de mantener una independencia intelectual en el País Vasco, que se puede pagar con la vida, como le sucedió a José Luis López de Lacalle, columnista de EL MUNDO.

LOS CUATRO FRENTES. Mientras exista ETA y miles de ciudadanos sientan amenazadas sus vidas por el mero hecho de no ser nacionalistas, no habrá libertad en el País Vasco, diga lo que diga Ibarretxe. Por ello, cobran extraordinaria importancia aspectos como la lucha policial contra la banda, las medidas legales para combatirla, la cooperación internacional y la movilización de los ciudadanos.

A lo largo de este año que acaba, se han hecho progresos importantes en estos cuatro frentes. Pero el gran reto para los próximos meses es, sin duda, la desarticulación de los comandos que siguen actuando en el País Vasco y en Barcelona. Interior no se debe limitar a estos objetivos. Tiene que redoblar además sus esfuerzos para capturar a la nueva cúpula de ETA, lo cual requiere probablemente intensificar la cooperación policial con Francia.

A menudo se dice que ninguna de estas medidas será suficiente si no hay una solución política al conflicto vasco. Es cierto. Pero esa solución no puede pasar por realizar nuevas concesiones a los nacionalistas, que siempre serían insuficientes. Lo que el Gobierno y los partidos democráticos deben hacer es aislar a los violentos y construir una alternativa política que se imponga a ese nacionalismo excluyente que lidera Arzalluz.

Los vascos van a ser convocados muy pronto a las urnas. De sus votos depende el refrendo del proyecto soberanista o la elección de un cambio que puede significar el comienzo del fin de ETA.

Disolución
ERASMO El Mundo 28 Diciembre 2000

El pretendiente Ibarretxe lo ha hecho posible. Las crisis prolongadas acreditan al menos la virtud profiláctica de explicitar la raíz y el motivo de las dolencias. En el Norte, el diluvio de palabras es ya infructuoso ante lo patente de las conductas, sublimes o fatídicas, y sólo resta llamar al pueblo soberano a manifestarse: héroes o villanos. Conjetura para un eslogan: Si tienes miedo, vota por correo.

El pasado que vuelve
José Luis Gutiérrez La Estrella  28 Diciembre 2000

Salvo que se trate de una treta más de Arzalluz oficiada por sus diversos y numerosos portavoces, las elecciones en el País Vasco están por fin a punto de ser convocadas si el lehendakari Ibarretxe se decide por fin a dar por concluida la situación auténticamente surrealista que vive su gobierno, por llamarlo de alguna forma. Un gobierno que no gobierna, que pierde votación tras votación en la cámara vasca, y que su actividad pública apenas se reduce a las comparecencias del propio Ibarretxe y la de su clon, el portavoz Imaz, cuando se trata de emitir algún pronunciamiento o deplorar el uso de la violencia con la boca pequeña, pues ya sabemos que, según quien manda en Euskadi, que no es otro que Xabier Arzalluz, para que caigan nueces- conseguir cosas de Madrid- es necesario agitar el árbol de Gernika- que ETA actúe-. Muy elocuente metáfora botánica la del señor Arzalluz, si señor.

Hemos visto por las declaraciones de Arnaldo Otegi que EH, o HB, ETA, están decididos a seguir impulsando y liderando el proceso de autodeterminación en el que irreversiblemente parecen embarcados todos, incluído el PNV, llamando a todos los partidos nacionalistas a reactivar el frente común de Lizarra/Estella.
Entretenida situación la que se avecina en el País Vasco, ciertamente.

Así, las elecciones previstas para la primavera próxima, ofrecerán un panorama ciertamente maniqueo, nacionalistas versus frente españolista, representado por los partidos nacionales, PP, PSOE y UA. Los comicios prometen ser apasionantes y, sin duda, los más transcendentales desde que se inició la Transición democrática española.

Vuelven, como vemos, los viejos demonios del pasado, los de siempre. Y también vuelven los análisis de lo sucedido en la legislatura última del último gobierno de Felipe González, arriesgado lance, ciertamente , tras lo que ha caído.
Miguel Angel Aguilar, conocido comentarista, ha realizado una exploración hemerográfica en la actuación de la AEPI, la Asociación de Escritores y Periodistas Independientes que tuvo tan relevante papel en la denuncia de los excesos de los gobiernos de González.

Se maravilla Aguilar del hoy pastueño y acomodaticio silencio de los entonces miembros de la AEPI con respecto a los gobiernos de Aznar, cuando tan severos y críticos fuimos en el pasado en momentos en los que a su juicio la libertad de expresión no vive ciertamente sus mejores momentos. Sin duda, los debates, las comparencias, el forcejeo plural en radios y televisiones fue mucho más intenso y vivo en los años de González que en estos tiempos de Aznar. No le falta razón.

Otra cosa es analizar las causas que llevaron a aquel silenciamiento que, sin duda, tuvo mucho que ver con la equivocada percepción de Felipe González, que pensó que los miembros del denostado "sindicato del crimen" se convertirían en dóciles propagandistas de Aznar y su partido. Su falta de fe en la independencia de informadores y comentaristas fue su principal error. Aznar le estará eternamente agradecido.

Madrazo gana, IU pierde
Por Susana Moneo
Libertad Digital  28 Diciembre 2000

La estrategia Arzalluz le da resultados al PNV. No cabe duda de que su supuesta subida, según los datos del sondeo electoral que este jueves hará público el gobierno vasco, responde, y bien, a su intento de acaparar los votos que perderá HB. Su discurso radical con frases como “nunca pediré a Eta que se disuelva mientras haya un preso” y otras barbaridades por el estilo pueden dar su fruto

Pero el sondeo dibuja un escenario parlamentario en el que el PP y el PSE podrían gobernar, llevando a sus últimas consecuencias el pacto antiterrorista firmado en estos días. Sin embargo, no obtendrían mayoría absoluta. Seria necesario que HB no acudiera al parlamento o quizás contar con otros votos. Pero no cabe llamarse a engaños. Lo digo por si alguien pensara en IU. La trayectoria de esta coalición con un Llamazares rehén de Madrazo, que rubrica y corrobora no solo sus palabras, sino sus actitudes, hace pensar que seguirá con los nacionalistas vascos. También tendrán que pagar el favor que les ha hecho el Gobierno vasco. Pueden obtener más escaños al haberse rebajado de 5 a 3 el porcentaje necesario para la asignación de representantes.

El nuevo líder de IU, que rechaza que Madrazo dicte y él escriba, tiene en su cabeza un esquema equivocado. Dice que su electorado en el País Vasco es muy variado. Que va desde la clase obrera hasta los desengañados de HB. A ver cómo se las apaña para contentar a todos, a los asesinados y a los que apoyan a los asesinos.

Y además, debería preocuparse por lo que pueda pasar con su partido en el resto de España. ¿Cree, por ejemplo, que un andaluz puede comprender que se alineen con quienes han estado y pueden seguir estando con los que les asesinan?

Preocupación de todos, responsabilidad de todos
Por Ignacio Villa  Libertad Digital  28 Diciembre 2000

El último barómetro del CIS recoge una realidad social. El terrorismo es el problema que más preocupa a los españoles. Además es una preocupación que se ha disparado hasta diez puntos en este último mes. Ese es el dato que, sin duda, más destaca. Pero no pueden pasar desapercibidos otros que sitúan a los partidos y a los políticos en el disparadero.

Y es que los españoles, junto al terrorismo, les preocupa el enfrentamiento partidista y la pasividad e inoperancia de los políticos como las principales razones que impiden solucionar la lacra terrorista. Y al final es que la sociedad sabe lo que quiere, y sabe donde está la solución. En este sentido, el reciente Pacto firmado por el PP y el PSOE responde en parte a esta demanda social.

Los ciudadanos cultivan la paciencia y son también comprensivos. Pero exigen responsabilidad y trabajo a los políticos, muy acostumbrados a la atención permanente de los medios de comunicación, y poco conscientes de la necesidad de resultados más o menos inmediatos.

Las elecciones en el País Vasco serán la prueba de fuego. El PP y el PSOE pueden tener la oportunidad de gobernar juntos para solucionar la crisis vasca. También los ciudadanos vascos –muchos ellos descontentos– tienen la posibilidad de dar un giro a la política vasca.

Los políticos tienen la responsabilidad de la gestión, pero esa gestión la desarrollan gracias al voto ciudadano. Al final pues, es en el resultado electoral donde está la cuestión. Todos tenemos nuestra cuota de responsabilidad.

Triunfo del pacto y elecciones decisivas
Por Enrique de Diego Libertad Digital  28 Diciembre 2000

Cada vez son más claros de los indicios de la celebración de elecciones anticipadas en el País Vasco en marzo o abril. Toda vez que las mismas condiciones se daban en el debate de los presupuestos autonómicos, y estos fueron prorrogados, y en las dos mociones de censura en las que Ibarretxe quedó en minoría, parece obvio que la convocatoria inminente es una consecuencia directa del pacto constitucionalista de PP y PSOE, un triunfo del acuerdo.

Las próximas elecciones han de ser consideradas como decisivas y abiertas. Las encuestas ofrecen líneas de empate técnico, aunque el factor miedo las distorsiona: los constitucionalistas siempre obtienen mejores resultados que los indicados por los sondeos. Es conveniente precisar que las elecciones en el País Vasco no se producen nunca en igualdad de condiciones: en todo el territorio, pero de manera especial en muchos pueblos, la tiranía del nacionalismo alcanza niveles totalitarios. Será preciso que en todas las mesas electorales haya cabinas, aunque ello no evite la coacción cotidiana de quienes, en nombre del nacionalismo, se dedican a asesinar a los que no piensan como ellos. Esos, a los que en una de esas ingenuidades chocantes, la cadena televisiva Antena 3, tan próxima al Gobierno, presta sus informativos para que Otegui lance su propaganda.

Hecho el esfuerzo del acuerdo, ahora las energías deben volcarse en el País Vasco –con las medidas de seguridad que para ello sean necesarias. Parece claro que el voto a Izquierda Unida es una forma más de votar nacionalismo, de votar PNV y Eh; de votar Estella/Lizarra. De las urnas puede salir una alternativa constitucionalista o una reedición de la actual inestabilidad, inseguridad y escalada del terrorismo nacionalista. Si el nacionalismo se resquebraja -tras haber hecho una apuesta tan nítida de unidad de acción con los violentos- podría irse hacia una política de orden público de defensa de las libertades ciudadanas y hacia un debate interno dentro del PNV que condujera a posturas de moderación.

El PNV ha fracasado como partido capaz de asegurar el orden y la convivencia, pero el control mediático -como ha demostrado el director de la televisión vasca- es muy fuerte. La marcha hacia un acuerdo de coordinación de fuerzas entre el PP y Unidad Alavesa es uno de los datos menos comentados, pero más positivos. Lo que está en juego en las urnas del País Vasco no es sólo la constitución de un gobierno sino la misma libertad.

Justicia frustrada
Editorial El País  28 Diciembre 2000

LA AUDIENCIA Nacional ha podido juzgar y condenar a un integrante de la lucha callejera en el País Vasco, pero no ejecutar la condena de 16 años de prisión que le ha impuesto. Tras la celebración del juicio, el pasado día 15, el acusado decidió esperar el fallo escondido en Francia, sin que nadie se preocupara de impedírselo ante la posibilidad de una sentencia condenatoria. No es la primera vez que la justicia queda defraudada en un caso relacionado con el terrorismo, frustrando con ello a los ciudadanos.

El delito -incendiar en plena noche una sucursal bancaria con riesgo de quemar de paso a los vecinos del inmueble- es considerado como un acto de terrorismo por el actual Código Penal de 1995 y el condenado lo cometió cuando tenía 26 años, en compañía de otros tres encapuchados. Pero más grave que el delito lo es en este caso la burla que se hace a la justicia y el ridículo en que quedan los órganos de seguridad del Estado. Además, no tiene fácil explicación que estas cosas sucedan al tiempo que se endurecen las leyes contra el terrorismo y crece al rechazo social a ETA.

Si con la ley en la mano no pudo decretarse prisión preventiva contra el luego fugado, sí se podía y se debía haber adoptado alguna medida de seguridad que evitara su fuga mientras el tribunal decidía el fallo. No es la primera vez que algo así sucede, quedando la penosa sensación de que en algún ámbito del Estado -judicial o policial- las cosas no se han hecho bien. Y por eso resulta más lamentable que vuelva a suceder.

Gemma Nierga, dialogante
Iñaki EZKERRA La Razón  28 Diciembre 2000

La de Gemma Nierga es una de las doscientas firmas catalanas que han apoyado ese manifiesto «Por el diálogo, la paz y la libertad» que, a la vista de su contenido, es en realidad un manifiesto «A favor del Pnv de Arzalluz» y «Contra el Pacto por las LIbertades firmado por el PSOE y el PP». 

A mí me gusta que Gemma Nierga haya firmado ese papelote porque eso prueba que sabía perfectamente la trascendencia que tenían las palabras que pronunció en la manifestación de Barcelona por el asesinato de Ernest Lluch. Eso prueba que Gemma Nierga conocía de sobra el particular significado que el nacionalismo vasco y el coñazo de Madrazo atribuyen a la palabra «diálogo» y que no es otro que el de «claudicación ante el chantaje de Eta». Eso deja en ridículo, en fin, a toda esa extemporánea orden de caballería que salió en defensa de la damisela mediática alegando más o menos que «la pobre no sabía lo que decía» o que «lo dijo de buena fe y sin la menor malicia política».

    Francamente, no comprendo cómo Gemma Nierga no se indignó ante el escandaloso y ofensivo alarde de machismo que hizo toda esa turba de valedores, escuderos y pringaos al venirnos a decir, con otras palabras, que «a Gemma Nierga no se le podía pedir cuentas de esa frase porque todos sabemos que las mujeres son muy sensibles y no se enteran de la fiesta». Realmente nunca he visto a nadie ser defendido de manera tan insultante y tan humillante. Yo creo que las mujeres de este país deberían estar bastante enfadadas con Gemma Nierga. Si Gemma Nierga llega a ser un hombre, se habría dado por hecho que sabía lo que decía. Nadie le habría protegido desautorizándolo y dejándolo como un bocazas y un infeliz.

    Como no soy machista, nunca he creído que Gemma Nierga fuera ninguna de esas dos cosas. Es una mujer acostumbrada a hablar de política en un medio de comunicación muy concreto (ideológicamente concreto) y a tener por tertuliano al propio Ernest Lluch, que también sabía muy bien qué significado le daba al término «diálogo»: negociar con Eta. 

Uno se niega a pensar que una dialogante profesional que comparte tertulia con Lluch es una incauta, una desinformada o -peor- alguien que «no las pilla». Yo creo que Gemma Nierga debía haber levantado la voz, como lo hizo en la manifa catalana, haber dialogado con nosotros y haber dicho que sí, que sabía muy bien lo que decía, a quién, cómo y dónde lo decía. Yo creo que la vejatoria y falsa inocencia de Gemma Nierga atentaba contra la dignidad de la mujer trabajadora. Por eso me gusta ver su firma en ese manifiesto tiñoso que demuestra que sus palabras no eran inocentes y lo que yo ya sabía: que no es boba.

Torpedo Mayor
JOSEP RAMONEDA El País  28 Diciembre 2000

Decía algún dirigente socialista en privado que las mayores resistencias al pacto antiterrorista las habían encontrado en Jaime Mayor Oreja. Desde que se firmó el acuerdo, el protagonismo político en la materia lo han tenido el presidente Aznar y Javier Arenas. Pero Mayor no ha aguantado mucho tiempo en segundo plano. En unas declaraciones a La Razón, el ministro explica su interpretación del pacto: "Uno de los objetivos principales del pacto es neutralizar la ofensiva política del nacionalismo, preludio de la ofensiva terrorista que padecemos". Mayor afirma, por tanto, que el acuerdo no es sólo antiterrorista sino antinacionalista. Y atribuye al nacionalismo la función de preludio de la ofensiva terrorista. Se supone que la ofensiva nacionalista a la que el ministro se está refiriendo es el pacto de Estella. Pero éste, antes de que llegara la ofensiva terrorista fue preludio de un año y medio de mal llamada tregua, para decirlo como el ministro. ¿Hay que valorar este atenuante? ¿Es legítimo vincular la apuesta del PNV por Estella con la ruptura de la tregua?

Mayor no es un dirigente cualquiera del PP. Es el ministro del Interior y potencial candidato a lehendakari. Su lectura pública del pacto puede ser considerada como una interpretación oficial del Gobierno. Y puede abrir el camino a todo tipo de especulaciones: ¿es la zancadilla de Aznar a Zapatero por haberse entrevistado con Pujol? En cualquier caso, lo importante es que obliga al PSOE a pronunciarse. Las razones y los tiempos que llevaron al PSOE a proponer el pacto y al PP a aceptarlo dejaban claro que aún con un objetivo común las motivaciones y las intenciones eran diferentes. El PSOE se verá forzado a concretar las diferencias. Sorprende que en una entrevista tan llena de prudencias y restricciones de juicio -sobre Pujol, sobre los jueces y fiscales de la Audiencia Nacional, sobre el propio Zapatero- el ministro lance un torpedo de esta envergadura.

Con su interpretación, Mayor da la razón a Pujol y a los demás nacionalistas catalanes que ven tras el pacto un proyecto político de rearticulación nacional. Y aprieta a Rodríguez Zapatero en el punto más sensible: la posición de los socialistas catalanes, que han aceptado el acuerdo haciendo de la necesidad virtud. El PP no deja un momento de respiro ni siquiera a sus aliados.

No vamos a perder el tiempo en estos discursos angelicales que piden que los partidos sean capaces de separar la lucha antiterrorista de sus intereses estratégicos y electorales. El PNV entró en Estella con la esperanza de conseguir dos objetivos a la vez: acabar con la violencia y avanzar en la llamada construcción nacional. Y ahora, intenta salvar los muebles de su fracaso manteniendo un discurso radical para hacer el pleno de los votos nacionalistas. Es perfectamente lógico que el PP incorpore a su estrategia antiterrorista el debilitamiento del nacionalismo y una cierta idea de reconstrucción nacional española que desde las movilizaciones contra el asesinato de Miguel Angel Blanco ha estado siempre presente en el discurso del ministro Mayor Oreja. Pero al convertir este argumento en clave interpretativa del acuerdo antiterrorista, Mayor lo que está haciendo es incorporar al PSOE a la estrategia global del PP. Y esto es lo que resulta difícil de digerir en términos de lealtad entre firmantes de un pacto. Todo pacto es un reconocimiento de la otra parte contratante.

"Es evidente", dice el ministro, "que el efecto del pacto es que los dos grandes partidos nacionales reaccionan ante una ofensiva política del nacionalismo en su conjunto". Mayor se acerca peligrosamente a la doctrina del choque de trenes nacionalistas. La grave responsabilidad del PNV en la crisis moral y política del País Vasco no autoriza a mezclar el nacionalismo del PNV con el de ETA, sin distinción alguna. El PSOE difícilmente podrá asumir como propia la interpretación de Mayor. Y si lo hace debilita su posición -reducido al papel de segundón-, pierde capacidad de interlocución en otras direcciones y abre una brecha con los socialistas catalanes. Que las lecturas del acuerdo no serían idénticas quedó de manifiesto desde el primer momento, cuando el PSOE insistía en las vías de diálogo, esta palabra que absurdamente el PP ha convertido en un tabú. Lo que ha hecho Mayor Oreja es provocar que emerjan ahora las diferencias que probablemente habrían surgido en campaña electoral. ¿Las aguantará el pacto? ¿O Mayor Oreja quiere simplemente demostrar que el pacto era innecesario, que bastaba con la lealtad incondicional de los socialistas a su política antiterrorista?

Un mismo mensaje
Por Ramón PI ABC 28 Diciembre 2000

La escandalera que quieren montar los nacionalistas vascos con las declaraciones del ministro Mayor Oreja obedecen a la necesidad del PNV de descalificar el acuerdo firmado inicialmente por el PP y el PSOE, y al que se han adherido ya otras varias organizaciones políticas, sindicales y cívicas. El ministro del Interior no ha hecho otra cosa que decir siempre lo mismo, y que voy a repetir en palabras de Jaime Ignacio del Burgo en su último libro, «El ocaso de los falsarios»: «¿Existe un conflicto entre España y el País Vasco? Rotundamente, no. Pero hay un conflicto, ciertamente, y un problema. ETA es el conflicto y el problema se llama Arzallus, pues él simboliza la existencia de un nacionalismo insolidario y excluyente, generador se quiera o no de agresividad y en el que se apoya ideológicamente la violencia criminal» (pág. 71).

Una cosa casi exacta fue la que Mayor Oreja dijo en sus últimas declaraciones hechas a TVE, y podemos encontrar lo mismo, con ligeras variantes, en otras muchas comparecencias en medios de comunicación. Salir ahora con que el acuerdo no va contra el terrorismo, sino que es una especie de «LOAPA bis», no sólo me parece una forma de distorsionar la realidad, sino que entra en abierta contradicción con el esfuerzo del PSOE y del PP por lograr que CiU se sume también, y hace del todo incomprensible la entrevista que el propio Mayor tuvo hace muy poco con Jordi Pujol. El mensaje es claro: si el nacionalismo prefiere compartir su estrategia y su destino con los asesinos y sus amigos por lo que tienen de separatistas, en lugar de hacer lo propio con los partidos parlamentarios por lo que tienen de democráticos, en esa medida el PNV, y cualquier otro partido nacionalista que así actuase, es un problema al que los demócratas han de hacer frente.

De todos modos, sabedor de que estamos en antevísperas electorales, y conocedor de las susceptibilidades que levantan estas cuestiones, sospecho que el ministro haría bien en repetirse literalmente, sin buscar formas originales de decir lo mismo.

Sutiles prisiones
José A. SENTÍS La Razón 28 Diciembre 2000  

La invocación del decano de los jueces de Bilbao a las sutiles presiones que recibió el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco para desistir de la cesión de su sede para la entrega del premio Carmen Tagle al Foro de Ermua es el mejor diagnóstico para describir la impotencia de los poderes del Estado para garantizar la vigencia de éste, al menos en una zona de España. Y es, la vez, el mejor argumento contra la legión de críticos de Jaime Mayor cuando expone -en entrevista clarificadora de Inmaculada Molina en estas páginas-, con una crudeza y una valentía impropias de la política políticamente correcta, que es preciso neutralizar la hegemonía del nacionalismo vasco. Porque las sutiles presiones para desarmar moralmente al Estado no proceden del terrorismo. Éste se mueve en la sombra, pero dista bastante de ser sutil. Es de tal grosería que, de no contar con su traducción en clave política, podría derrotarse con su propia violencia. Pero la otra es insidiosa, penetra en las conciencias, aletarga la rebeldía y somete las voluntades. Conozco a muchos que están encantados por sufrir sólo ese delicado acoquinamiento, porque, puestos a elegir, lo consideran un mal menor. Queda más fino acobardarse dulcemente y bailarle el agua al PNV, por si acaso esta sumisión genuflexa nos evita métodos más expeditivos. Lástima que sólo se logre con ello añadir la humillación a la guerra, sin evitar ninguna de ambas.

    Por eso, la forma de enfrentarse a la dictadura combinada del nacionalismo político y del terrorismo está tan polarizada entre los que quieren contar con el PNV como parte de la solución, y los que buscan una alternativa porque lo consideran la esencia misma del problema.

    El optimismo navideño que me embarga me hace pensar, sin embargo, que el propio hecho de que todo este debate (que no es entre violencia y libertad, sino entre miedo y libertad) sea cada vez más público demuestra que estamos más cerca de la solución. Porque las presiones, sutiles y de las otras, han levantado una alambrada de espino en el País Vasco. Han aherrojado a jueces, a periodistas, a empresarios, a intelectuales, a los ciudadanos que no se atreven a levantar la voz en un bar y a quienes miran para otro lado cuando ven a los matones de Eta huir de un atentado con las pistolas humeantes. Pero los más comprometidos de éstos luchan ya por romper las cadenas. Son los que entienden que por amueblada que esté la celda, los barrotes están detrás de las cortinas. Las sutiles presiones que atenazan a algunos son las sutiles prisiones de las que otros pugnan por evadirse.

    Una de las más hermosas ideas que salió de boca de Adolfo Suárez nos alertaba de que sólo había que tener miedo al miedo. No es por ponerme épico, pero en saber eso, y superarlo, radica la grandeza moral que conduce a la libertad.

Ajuria Enea, ese riesgo de Aznar
Lorenzo CONTRERAS La Razón 28 Diciembre 2000

Nuevamente aparece la política general influida por la marcha de los acontecimientos en el País Vasco. Por la importancia y la índole de las declaraciones que se van sucediendo ya no admite dudas la pronta celebración de elecciones en aquella comunidad. El «lehendakari» Ibarreche, que parecía haber barajado alguna fecha de octubre del 2001, ha tenido que reconocer la pertinencia de convocarlas en enero con vistas a marzo o primeros de abril. Nada nuevo que no se haya expresado ya respecto a la perspectiva que se abre puede aspirar a un turno de consideraciones. En realidad, lo único serio que surge a primera vista es la remodelación del Gobierno Aznar como acontecimiento inaugural del año.

    Ya se sabe. Jaime Mayor Oreja se perfila como candidato a «lehendakari», salvo sorpresa mayúscula de última hora. Esto significa que queda vacante el cargo de ministro del Interior, uno de los más importantes, si no el que más, de todo el Gobierno. Delicada operación política la de sustituir al actual titular. Mayor Oreja ha estado siempre entre los miembros del Gobierno mejor cotizados por la opinión pública. Y al frente del departamento se necesita un personaje que dé su talla en el terreno de la imagen política. Cierto es que dada la aplastante presencia de Aznar en el conjunto del Gabinete, todo ministro nuevo lleva adosada a su tarea la proyección del dedo designador. De manera que la sustitución de Mayor Oreja viene a ser más de lo mismo por vía de transferencia.

    Pero un cierto carisma es lo que es. Y Mayor Oreja lo tiene. De ahí que ya esté funcionando la máquina de calcular nombres y personas. Luego, una vez que el actual ministro se sitúa en su nueva trinchera política, vendrán sugestivas circunstancias, sin que lo «sugestivo» excluya, por supuesto, lo dramático. Habrá llegado, como en el toreo, la hora de la verdad. Y nadie podrá negarle a la política de Aznar, el hombre que propulsa a Mayor Oreja, una mezcla de fe y audacia.

    Una política ambiciosa tiene ya su esquema. El todavía titular de Interior, en el palacio de Ajuria Enea, y, en el ministerio de la seguridad y el orden público, alguien que se corresponda miméticamente con él. Poco se piensa en que el proyecto no salga tal como está concebido y, por un azar adverso, Mayor Oreja quede varado en un mero papel de jefe de oposición derrotada. O acaso en ello se piense, y mucho, de modo que el destino político del aspirante a «lehendakari» incluya una buena dosis de riesgo y sacrificio. En todo caso la política de Aznar, pues de su protagonismo se trata, es valerosa y resolutiva, con un alto sentido de la apuesta. El peligro de que los deseos de Aznar coincidan con los de Eta, por razones evidentemente opuestas, tiene ya un nombre.

3. La contradicción nacional del PSOE
Por Federico Jiménez Losantos 
28 Diciembre 2000

En una serie de siete artículos, el editor de Libertad Digital analiza el Pacto por las libertades y contra el terrorismo firmado por el PP y el PSOE, respaldado ya por muchas fuerzas políticas o sociales y extraordinariamente bien acogido por la opinión pública, pero también esquinada y rabiosamente combatido por una parte de la izquierda y todo el nacionalismo. Del futuro del Pacto depende buena parte del futuro de España.

3. La contradicción nacional del PSOE

La firma del Pacto PP-PSOE por las libertades y contra el terrorismo ha provocado la reacción inmediata de las tres fuerzas políticas que desde hace tiempo vienen tratando de destruir la estructura nacional del Estado Español, para disolverlo en una supuesta federación de estados, cuya composición es tan vaga como sus fronteras y cuyo sistema político es imposible de definir e incluso de imaginar. Se sabe lo que quieren destruir. No se sabe lo que podrían construir porque, en rigor, no han tratado jamás de construir nada. Y además porque sobre el solar español la única construcción coherente desde hace muchos siglos se llama España. Lo demás sería, con toda seguridad, una sucesión de tribalismos enfrentados y confederaciones quiméricas que desembocarían en algo muy parecido a la antigua Yugoslavia. Porque el racismo, el totalitarismo, el salvajismo marxista-leninista y el fanatismo tribal de unas clases políticas a medio camino entre la secta y la mafia pueden observarse en la España actual, o en la anti-España, con la misma nitidez que en la Yugoslavia que estalló tras la muerte de Tito.

También se da en España el factor que realmente desencadenó la pulverización del Estado y la sucesión de masacres: la fragmentación del partido único, el comunista, en varios partidos comunistas de tipo nacionalista, que reprodujeron las costumbres totalitarias del comunismo titista a escala serbia, croata, eslovena, bosnia, macedónica o kosovar. En el caso español, el partido cuya fragmentación arrastraría consigo la de todo el Estado es el socialista, el PSOE.

Después de haberse presentado y en cierto modo haber significado formalmente durante los años ochenta y comienzos de los noventa, hasta el apogeo del 92, el partido que garantizaba desde la Izquierda la continuidad nacional frente a la fragmentación de la Derecha en nacionalismos, regionalismos, caudillismos y tribalismos varios, el Partido Socialista se ha revelado como una volcán de contradicciones, sometido por oportunismo político y vaciedad doctrinal a la identificación y posterior deglución por cualquier nacionalismo regional, que además tiene la tentación de encabezar.

No es la primera vez que el PSOE se une al separatismo para luchar contra la derecha democrática: ya lo hizo en 1934 con la Esquerra Republicana de Catalunya y el resultado fue la Guerra Civil. Ahora se reproduce esa alianza pero con una variación sustancial: que el nacionalismo catalán está dentro y no fuera del PSOE. Es Maragall, no Maciá ni Companys, el que encabeza, en calidad de proyectado heredero de Jordi Pujol al frente de la Generalidad de Cataluña, un vago proyecto confederal que no es sino el camuflaje o celofán de la proclamación del Estat Catalá. Lo que llama Maragall “federalismo asimétrico” equivale a la “República Federal Española” o Confederación de Pueblos Ibéricos que, con la lastimosa e injustificada exclusión de los celtas, ya intentaron los catalanistas durante la II República. Los celtas impusieron de nuevo, como es bien sabido, la unidad celtíbera. Este ibero barcelonés tiene, sin embargo, un respaldo mucho mayor en otros nacionalistas antiespañoles camuflados o crecidos dentro de las organizaciones del PSOE, tanto en la Comunidad Valenciana como en Aragón, en Galicia como en las Baleares.

Y esa contradicción del PSOE es la clave del futuro del pacto y también del futuro de España. O se termina con la tradición de pacto político y sumisión intelectual de la izquierda ante el nacionalismo, representada no sólo por los nacionalistas declarados, sino sobre todo por Felipe González y su generación, por “El País” y sus comisarios “progres”, por los que han hecho de la negación de la Historia de España su única bandera nacional, o es inevitable que la liquidación de la idea de España y la fragmentación organizativa del partido lo conviertan en la base teórica y real de la voladura del Estado Español.

Si el PSOE no rectifica su deriva teórica y política, el Pacto será una ocasión, acaso la última, perdida por la izquierda para seguir ocupando un papel esencial en la España de las libertades. Pero la inercia doctrinal es muy grande y el partido debe acometer una recuperación tanto doctrinal como organizativa de su condición nacional española. No es fácil que lo consiga porque ni siquiera es seguro que lo intente. Pero ahí está la clave de todo.

Los mensajes trucados del PNV
Por Enrique de Diego 28 Diciembre 2000

La encuesta del gobierno vasco es del gobierno vasco. Parece una contestación al Euzkobarómetro aunque incide en su línea fundamental: ascenso del voto constitucionalista y descenso del nacionalista, pero en sí lanza, sin excepción, los mensajes más favorables al PNV: 1. El PNV mantiene y aumenta su expectativa de votos y escaños; 2. PP y PSOE mejoran ambos en número de votos y escaños; 3. Bajan tanto EA como sobre todo Eh; 4. Mejora posiciones, merced al descenso al 3 % del listón de la representación, Izquierda Unida.

Las conclusiones del mensaje parecen claras: sólo el PNV es capaz de frenar la marea constitucionalista con lo que los nacionalistas –de manera especial los batasunos- han de concentrar el voto en la formación de Arzalluz, mientras IU actúa de quintacolumnismo contra los constitucionalistas. De paso se lanza un mensaje de responsabilidad a Otegi: deberá volver al Parlamento si no quieren ver a Mayor Oreja en Ajuria Enea.

La encuesta es tan abrumadora en sus sugerencias que parece trucada más allá del porcentaje de desviación que introduce el miedo y que hace inservibles las encuestas vascas. Cualquiera puede entender que en la situación existente en el País Vasco es un gesto de prudencia –a nadie se le exige el martirio- no responder al encuestador si se va a votar al PP o al PSOE. De hecho, dentro del desastre general de las encuestas españolas, las del gobierno vasco fueron especialmente erróneas en sus experiencias anteriores. De manera muy clara en las últimas elecciones generales donde auguraban “barrida” del PNV y hubo empate a escaños con el PP. Si se contempla una desviación del 20 por 100 a favor del voto constitucionalista seguro que nos acercamos más a la realidad. Es probable que estemos ahora ante un empate técnico. El reto para el PP es ser el partido más votado para que el PSOE no sienta su pertinaz tentación de sucumbir a los cantos de sirena del nacionalismo.

Además la suma de votos de PP y PSOE ha de llegar a la mayoría absoluta, porque votar IU es votar Arzalluz. Esas dos hipótesis, casi necesidades, para ir hacia una alternativa constitucionalista son las que se dedica a boicotear la encuesta oficialista, situando de paso a Javier Madrazo en el papel que le corresponde: en el de mamporrero del nacionalismo. Sin embargo, la encuesta, junto con el Euzkobarómetro, indica una cuestión importante: la barrera entre el voto nacionalista y el constitucionalista ha perdido el carácter tribal y religioso. Si PP y PSOE suben es porque el primero roba votos al PNV y los socialistas a IU, mientras si el PNV se mantiene o sube es porque roba votos de Eh.

La cuestión es que si desciende la coacción en los burgos podridos del nacionalismo, si es posible una campaña electoral con un mínimo de garantías, un porcentaje superior de votantes del PNV puede pasar al PP, incluso de votantes socialistas que ejerzan un voto útil a favor de Mayor Oreja, para que sea el más votado. También es interesante conocer los pormenores territoriales: la confluencia electoral de PP y Unidad Alavesa incrementará aún más la marginación del nacionalismo en Álava, lo que deja la construcción nacional en una quimera, en agua de borrajas.

Por último, a la vista de las declaraciones de Juan María Atutxa, queda la duda de si el PNV mantendrá como candidato a Ibarretxe o apostara, como coartada, por el actual presidente del Parlamento vasco, al menos dándole mayor protagonismo tras su pertinaz ostracismo.

Cinco magistrados censuran al tribunal vasco por no ceder la sede para premiar al Foro Ermua
La institución prefiere no molestar a algunos sectores antes que ejercer sus funciones, según los jueces
Bilbao EL PAÍS 28 Diciembre 2000
 
Cinco de los 12 magistrados que integran la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco han criticado en un voto particular la decisión de esta institución de negar su sede para la entrega del premio Carmen Tagle, instituido por la Asociación Nacional de Fiscales, al Foro Ermua. Por siete votos contra cinco, el Tribunal Superior rechazó ceder la sede argumentando que podría verse dañado el "crédito del Poder Judicial, su apoliticidad y su independencia". Los magistrados discrepantes creen que con la decisión tomada es cuando se puede generar "la apariencia de una actitud politizada".

"Es precisamente la negativa a ceder las dependencias judiciales para la celebración de un acto netamente judicial, lo que pudiera generar la apariencia de una actitud politizada del poder judicial", escriben los cinco magistrados en su voto particular, según informa Vasco Press.

Los firmantes del desacuerdo son Ana Iracheta, presidente de la Audiencia de Bilbao; Juan Pablo González, juez decano de Bilbao que denunció el martes que habían existido "sutiles presiones" a algunos de los magistrados para que votarán en contra de ceder la sede para el homenaje; Concepción Marco, presidente de la sección Tercera de la Audiencia de Bilbao; Antonio García, presidente de la Asociación Profesional de la Magistratura, e Idoia Uncilla Galán, juez de Vergara.

Los cinco sostienen que "no se aprecia impedimento alguno de orden jurídico para que la autorización se deniegue". Los firmantes añaden que el premio Carmen Tagle (instituido en recuerdo de la fiscal asesinada por ETA) "se concede a un colectivo ciudadano caracterizado por la defensa de las libertades y derechos más elementales y por el respeto más absoluto al marco constitucional y estatutario". Además, según los magistrados, no existe en este caso otro escenario o marco "más adecuado para la entrega del premio, cuando la galardonada es una entidad vasca y la sede lo es del Tribunal Superior de Justicia y de la Fiscalía del País Vasco".

Los siete magistrados que avalaron con sus votos la negativa a ceder la sede argumentaron por su parte que "el uso de las dependencias judiciales se calificaría de inmediato como el resultado de una actitud politizada del Poder Judicial, atribuyéndosele una adscripción o preferencia que dañaría, notoria y gravemente, los valores de su objetividad".

Los discrepantes replican que "la cesión de la sede judicial no compromete ni pone en tela de juicio en lo objetivo la independencia del Poder Judicial como Poder del Estado".

Y añaden: "La decisión [de negar la sede para la celebración del homenaje a Foro Ermua], producida en el marco de una sociedad fracturada y políticamente dividida, que es la que nos presenta e insinúa el voto de la mayoría, siempre vendría a ser tildada de interesada, proclive o afín a una determinada tendencia ideológica, fuesen cuales fuesen los términos de la solución adoptada".

Poder judicial débil
Los cinco magistrados creen que el veto a ceder la sede para el premio a Foro Ermua puede generar la apariencia de un Poder Judicial "débil, más preocupado de no molestar e incomodar a determinados sectores sociales y políticos que de ejercer, con libertad e independencia, sus funciones, sin otra adscripción que la que supone su vinculación a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico".

La negativa del Tribunal Superior a ceder la sede para el homenaje al Foro Ermua, porque existía "un riesgo, cuando menos aparente, hacia el exterior de que la Sala de Gobierno y el Poder Judicial se implicasen en una cuestión de esa naturaleza", según el argumento de los magistrados mayoritarios, fue aplaudida por los socios del Gobierno vasco, PNV y EA y por IU.

Rafa Larreina, de EA, señaló a Vasco Press: "Últimamente se están dando muchos premios, que son legítimos, a organizaciones que también son legítimas, pero son organizaciones que están contribuyendo al enfrentamiento en este país. El Foro de Ermua contribuye al enfrentamiento porque ha adquirido una posición política, que es legítima, pero es una realidad". Javier Madrazo, portavoz de IU, remachó: "Ha hecho bien el Tribunal en no dar cobertura a ese tipo de actos que serían interpretados como una cobertura política y partidaria. Es bueno que los Tribunales de Justicia queden al margen de ese tipo de dinámicas políticas. Me gustaría que los premios se otorgasen justamente a asociaciones que aglutinen a la pluralidad de la sociedad vasca".

Los cinco magistrados recuerdan en su voto discrepante que el premio Carmen Tagle instituido por la Asociación Nacional de Fiscales distingue a personas e instituciones que han destacado por la "defensa de valores universales, como la libertad, la justicia y la paz, cuya defensa y promoción nunca pueden ser consideradas partidistas, siendo obligación del poder judicial prestar su colaboración a quienes defienden e impulsan tales valores".

Los fiscales lo lamentan
La Asociación de Fiscales, mayoritaria en la carrera fiscal y de tendencia conservadora, hizo público ayer un comunicado en el que "lamenta la polémica suscitada" a raíz de la decisión de la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco de denegar el uso de su sede para entregar el Premio Carmen Tagle al Foro de Ermua, "porque se puede hacer una determinada valoración política del acto".

Los fiscales agregan que la decisión de la Sala de Gobierno no pueden entenderla "más que en el especial contexto en que se produce".

Tras constatar que la Asociación de Fiscales, "ni individual, ni colectivamente sirve a fines partidistas" y que desarrolla su función promoviendo la acción de la Justicia en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público, admite que sus actos pueden ser valorados desde el punto de vista político. "Hasta es posible", precisa el comunicado, "que diferentes tendencias políticas los valoren de forma diferente, cada uno en la que estime más acorde con sus ideas, pero también creemos que ello no debe limitar nuestra actuación".

La Asociación de Fiscales puntualiza que "se trata de la entrega de un premio dedicado a la memoria de Carmen Tagle, fiscal ejemplar que fue asesinada por ETA, y que ha sido otorgado en esta ocasión al Foro de Ermua, que, como es sabido de todos, se trata de un movimiento cívico de defensa de los derechos y libertades que nace como reacción al clima que van produciendo los asesinatos de ETA".

El comunicado concluye lamentando el no disponer de la sede del Tribunal Superior, porque sería su "ámbito natural", pero agrega que espera contar con otro lugar igualmente digno.

El PSOE muestra su inquietud ante la interpretación de Mayor sobre el pacto
Los socialistas niegan que haya acuerdo electoral con el PP para Euskadi
ANABEL DÍEZ  Madrid EL PAÍS 28 Diciembre 2000

El PSOE trasladará al PP su "inquietud" por la interpretación que Jaime Mayor, ministro del Interior, hace del pacto suscrito por los dos partidos contra el terrorismo y por las libertades que no incluye, al menos para el PSOE, acuerdo electoral alguno con los populares vascos. La declaración de Mayor al diario La Razón de que el pacto pretende "neutralizar al nacionalismo" fue criticada ayer desde varios frentes, pese a que Interior insistió en que el ministro no utilizó esos términos, sino "la ofensiva política del nacionalismo".

Las palabras del ministro suponen para el PSOE mentar la bicha de la que siempre han renegado, esto es, vincular el pacto para luchar juntos contra el terrorismo con un posible gobierno de coalición tras las elecciones en el País Vasco. Los socialistas no desdeñan ninguna posibilidad poselectoral, pero sólo la abordarán cuando se hayan celebrado los comicios y se conozca el resultado. "No quiero interpretar el desliz y el grave error del ministro como fruto de algún despecho por no haber estado en la cocina del pacto", dijo el secretario de organización del PSOE, José Blanco.

Los socialistas se alarmaron al leer las declaraciones de Mayor, lo que motivó que se produjera el primer chispazo entre ambas formaciones desde que firmaran el pacto. Los dirigentes consultados informaron de que pedirán al PP "por los cauces adecuados" que no vuelva a vincular el pacto con agresión al nacionalismo.

El cercano horizonte electoral en el País Vasco es la causa, a juicio del PSOE, de estas declaraciones de Mayor, y así lo expresó con rotundidad José Bono, presidente de Castilla-La Mancha: "Yo no soy nacionalista, pero el pacto no es para ir contra el nacionalismo y sólo desde una intención electoral malévola se puede interpretar lo que ha dicho el ministro en su calidad, seguramente, de candidato a lehendakari por el PP".

"Grave error"
Nada muy diferente señaló Blanco, quien en un primer momento habló de un "lapsus linguae" del ministro, ya que el pacto "sólo es para combatir al terrorismo y para unir a todas las fuerzas democráticas y, desde luego, lo que ha dicho ayuda poco a ese objetivo que no es en absoluto el de neutralizar o atacar al nacionalismo". Se trata, por tanto, "de un error grave", calificó Blanco.

"El acuerdo entre el PP y el PSOE es claro, transparente, dice lo que dice y no tiene más palabras que las que están escritas", agregó. Para Blanco, además de la vertiente electoral que intuye de las palabras del ministro, hay otro apartado que le preocupa especialmente de la entrevista. "No compartimos su interpretación de que el terrorismo tiene detrás un proyecto político; no, para nosotros solo representa barbarie y sinrazón".

El Ministerio del Interior matizó ayer las declaraciones de Mayor. Un portavoz del departamento explicó que la frase de la discordia se había extrapolado de una declaración más larga y matizada, por lo que el titular de portada del citado diario había quedado desvirtuado y no expresaba las verdaderas intenciones de las palabras de Mayor.

El ministro, a la pregunta sobre cuál era, a su juicio, la utilidad del pacto anti ETA, contesta: "Uno de los objetivos principales del pacto es neutralizar la ofensiva política del nacionalismo, preludio de la ofensiva terrorista que padecemos. Me parece muy bien que el Gobierno y el principal partido de la oposición pongan negro sobre blanco lo que por separado han dicho. El hecho de que hagan un diagnóstico formal y común respecto de lo que fue [el pacto] de Estella es la manera de neutralizar una ofensiva no sólo terrorista, sino política. Si la ofensiva terrorista va unida a una política, hay que saber neutralizar las dos. El valor del pacto es que es un instrumento para neutralizar una ofensiva política".

Más adelante, Mayor insiste en que el pacto es una reacción "ante la ofensiva política del nacionalismo en su conjunto" y remacha que es "una manera de neutralizar Estella, la ofensiva política", porque, agrega, "el terrorismo es siempre la expresión de un proyecto político, la punta del iceberg". De todo esto, el titular de portada de la entrevista sintetiza: "El pacto PP-PSOE pretende neutralizar el nacionalismo".

Estas matizaciones no frenaron la oleada de críticas a Mayor. La más contundente fue la del portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, para quien las declaraciones evidencian que el acuerdo "no es contra el terrorismo, sino contra las ideas, contra el nacionalismo democrático".

Un "contrafrente"
En la misma línea se expresó el portavoz del Partido Nacionalista Vasco, Joseba Egibar, para quien el pacto, "en esencia, supuso, supone y va a suponer lo que ha expuesto Mayor Oreja". A su entender, en la entrevista se "clarifican posiciones" y expresa claramente que el ministro "siempre creyó que había un frente nacionalista al que había que hacer un contrafrente".

También Gaspar Llamazares, líder de IU, arremetió contra el titular de Interior. "Mayor ha hecho una lectura dogmática del acuerdo y ha dejado claro que el objetivo del mismo son las elecciones autonómicas".

La profesora Edurne Uriarte era el objetivo de la bomba de ETA en la Universidad del País Vasco
BILBAO. Vp / ABC 28 Diciembre 2000

La profesora Edurne Uriarte era el objetivo de la bomba colocada el pasado día 18 por ETA en el ascensor de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la UPV, en el campus de Lejona. Los terroristas tenían perfecto conocimiento de los horarios de la profesora y llegaron a inutilizar un segundo ascensor para que sólo estuviera disponible el que contenía la bomba. El artefacto fue activado cuando la colaboradora de ABC entró en el elevador, pero un fallo evitó que estallara.

El artefacto estaba formado por tres kilos y medio de dinamita Tytadine, como la robada por ETA durante su supuesta tregua en Bretaña, y tenía un temporizador de la marca Coupatán, utilizado como sistema de seguridad por los miembros de ETA que la fabricaron. Asimismo, el artefacto disponía de una antena receptora de un mando a distancia para recibir la señal de activación de la bomba.

Según las conclusiones de la investigación realizada por la Ertzaintza, el artefacto fue activado a distancia en el momento en el que la profesora Edurne Uriarte y su escolta accedían al interior del ascensor. La docente y la agente de seguridad que le acompañaba escucharon un pequeño ruido, que era en realidad la explosión del detonador de la bomba. Por un fallo en el artefacto, el resto de la carga explosiva, formada por dinamita de gran potencia, no se llegó a activar.

OBJETIVO DEL «COMANDO VIZCAYA»
La profesora Edurne Uriarte había aparecido como uno de los objetivos del «comando Vizcaya» de ETA al menos en dos ocasiones a lo largo de este año. La primera vez fue el pasado mes de enero, cuando fue desarticulado por el Cuerpo Nacional de Policía, y la última en octubre cuando también el CNP capturó a dos miembros de este grupo terrorista. A raíz de que apareciera en la lista de objetivos de ETA, se le dotó de protección personal.

Miembro fundador del «Foro Ermua», Uriarte actualmente está próxima a la plataforma «Basta Ya» y es militante del PSOE. Profesora de Ciencia Política en la UPV desde 1987, es también columnista del diario ABC. Su tesis doctoral versó sobre «Los intelectuales vascos».

La bomba fue localizada sobre las diez menos diez de la mañana y, al parecer, fue colocada al menos media hora antes de que llegara Edurne Uriarte a la Universidad, donde tenía clase a las diez de la mañana, circunstancia que era conocida por los terroristas, ya que colocaron el artefacto con antelación suficiente para alcanzarla cuando subiera al aula. Para ello, además, inutilizaron el otro ascensor de la Facultad, de forma que sólo estuviera disponible el que contenía la bomba.

La Ertzaintza ha interrogado en los últimos días a profesores y alumnos que utilizaron el ascensor en las horas previas, para determinar el momento exacto en el que se activó la bomba. La conclusión a la que se ha llegado es que esta acción se produjo cuando la profesora y su escolta se disponían a subir a clase.

Edurne Uriarte, en declaraciones a ABC, ha afirmado que ETA quiso acabar con su vida por «ser un representante más del mundo intelectual». En su opinión, el atentado que la banda pensaba cometer contra ella forma parte de la campaña terrorista emprendida contra el mundo universitario y periodístico y, en este sentido, recuerda las acciones criminales cometidas contra José Luis López de la Calle, José Ramón Recalde, Aurora Intxausti y su marido y contra Ernest Lluch, a quien, a su juicio, lo asesinaron más por ser profesor de universidad que por su condición de ex ministro.

SEGUIR EN EL PAÍS VASCO
Edurne Uriarte señala que, tras el atentado, en ningún momento ha dado alojamiento en su mente a la idea de marcharse del País Vasco. «Si me fuera, me moriría de tristeza. Estoy muy apegada a esta tierra. Creo que hasta me lo he tomado bien dentro de lo que cabe. Soy una de las miles de personas que en el País Vasco sale casi todos los días de su casa pensando que puede ser objetivo de un atentado. Por eso, puedo decir que no me ha sorprendido el plan que ETA tenía contra mí. Albergaba, como otras muchas personas, ese temor».

Uriarte se siente muy satisfecha de las muestras de apoyo que ha recibido de sus amigos de la Universidad y del mundo intelectual, periodístico y político. También destaca las palabras de apoyo que «me han dado los ciudadanos de a pie. Ellos me han mostrado su indignación y, también, un cierto sentimiento de frustración porque tienen grandes deseos de participar activamente en la lucha contra el terrorismo y desearían encontrar más cauces para expresarse. Me han transmitido mucha fortaleza y espíritu de resistencia. Y eso reconforta».

Atentado sin víctimas contra la Tesorería de la Seguridad Social en San Sebastián
San Sebastián EL PAÍS 28 Diciembre 2000

Una potente bomba explotó ayer en el centro de San Sebastián sin causar víctimas. La deflagración se produjo a las 10.25 de la noche, en el número 13 de la avenida de La Zurriola, en la esquina con la calle Peña Igoñi, en el barrio de Gros. La bomba estaba colocada, según las primeras informaciones, en el interior de un edificio de la Tesorería de la Seguridad Social cuya puerta quedó arrancada. La zona suele ser muy transitada, ya que se trata de una gran avenida y la explosión se produjo enfrente de la entrada principal del Kursaal, el palacio de Congresos y Auditorio formado por dos cubos y diseñado por Rafael Moneo.

Sin embargo, debido a la hora y sobre todo al mal tiempo que ayer dominaba San Sebastián, la zona no estaba llena de gente y probablemente gracias a ello no hubo heridos. La cantidad de explosivo no había sido determinada oficialmente, pero todos los que pudieron escuchar la deflagración coincidían en que había sido de gran potencia.

La zona quedó muy afectada. Los cristales de la mayoría de los pisos superiores del edificio en el que está la Tesorería de la Seguridad Social y de otros colindantes quedaron destruidos. De hecho, el único herido leve que tuvo que atender la DYA, el servicio de asistencia vasco, fue una persona que se cortó con un cristal. El hecho de que quedaran tan afectados los edificios de alrededor, cuando la explosión, según las primeras informaciones, se produjo en el interior del edificio, da una idea de la potencia que debía tener el artefacto. Los vecinos, sin embargo, no tuvieron que ser desalojados.

Ante la previsión de que los terroristas pudieran haber colocado algún tipo de trampa y para realizar las oportunas investigaciones, la Ertzaintza, la policía autonómica vasca, acordonó una zona muy amplia alrededor del lugar de la explosión.

Juaristi: «Hay escritores en vasco y castellano que han callado y colaborado en la persecución»
El director de la Biblioteca Nacional hace balance tras siete meses en el cargo y dice que el País Vasco es un «páramo cultural»
Tras siete meses como director de la Biblioteca Nacional, el ensayista, poeta y catedrático Jon Juaristi hace un balance positivo de su primer trabajo en un organismo público. Pese a las constantes amenazas de Eta, Juaristi no se calla y ha denunciado, con nombres y apellidos, a los intelectuales y escritores vascos que «han callado y colaborado activamente en la persecución» emprendida por los nacionalistas radicales. El autor de «El bucle melancólico» está convencido de que el País Vasco se ha «convetido en un páramo cultural» y asegura que «se ha producido una gran catástrofe moral y un envilecimiento de la cultura». Pese a su condición de gestor, publicará pronto un poemario y dos ensayos.
Gregorio García Maestro - Madrid .- La Razón 28 Diciembre 2000

-Se suele decir que gestión y creación son dos ámbitos que no casan muy bien. ¿Cuál es el balance tras siete meses en el cargo?
    -Es verdad que un cargo como éste dificulta el oficio literario, pero tiene aspectos muy atractivos. Dejando de lado los aspectos administrativos y de gestión, en los que no tenía demasiada experiencia, hay cuestiones relacionadas con el libro y su conservación que me han servido. El balance es positivo. Tampoco es insatisfactoria mi gestión al frente de la Biblioteca. A pesar de esta relativa torpeza por la falta de práctica no he cometido errores muy graves.

    -En cualquier caso, usted concibe el cargo como una situación transitoria.
    -Sí. Me gustaría volver a escribir con cierta regularidad y quisiera jubilarme como catedrático de Filología Española en la Universidad del País Vasco, y que esto se aceptase como una cosa normal. No me gustaría ser un disidente allí.

    -¿Ve cercana esa posibilidad? ¿Cree que el terrorismo y el apoyo que recibe tiene un final cercano?
    -Yo creo que el fascismo nacionalista ya hace tiempo que ha perdido la batalla política. ¿Hasta cuando puede prolongarse esta agonía del terrorismo y del nacionalismo excluyente? El victimismo nacionalista cada vez engaña a menos gente. Además, el acuerdo entre el PP y el PSOE permite vislumbrar la posibilidad de una alternativa democrática para el País Vasco. Este hecho y la enloquecida carrera hacia el abismo del nacionalismo vasco en su conjunto resultan esperanzadores en la medida en que no arrastre al País Vasco. La situación es mejor que la que había hace 20 años, hay una mayor claridad y un juicio más exacto en la mayoría de la población acerca de lo que está ocurriendo.

    -¿La clase política se está comportando a la altura de las circunstancias?
    -Más allá del PNV, de los otros partidos nacionalistas y de Izquierda Unida, la clase política del país está a la altura de las exigencias políticas y morales.

    -¿Cuál es el apoyo intelectual que recibe el nacionalismo radical?
    -Hay intelectuales de HB, pero el peso social se reduce al mundo de los simpatizantes de Euskal Herritarrok y de Eta. Es un mundo un poco cerrado respecto a la opinión pública española y parte de esta opinión es vasca. Es así porque se expresan en vasco y el circuito de difusión de sus obras es muy claro: son varias editoriales, y algunos periódicos como «Gara» y «Deia». En la Universidad están en varios departamentos y controlan varias editoriales.

    -¿Cuál es el grado de vitalidad de la cultura vasca en la actualidad?
    -Se ha producido una gran catástrofe moral en el País Vasco y un envilecimiento de la cultura. Esto es muy perceptible en la ausencia de solidaridad con los escritores que han sido perseguidos y en el silencio de un gran número de escritores, no sólo los que escriben en vasco sino también en castellano. Han callado e incluso colaborado activamente en esa persecución. Hay una serie de niveles de disuasión previos a la persecución abierta que han obrado de una forma terrible sobre los escritores disidentes. A un escritor no nacionalista le resultará casi imposible publicar en ciertas editoriales subvencionadas por el Gobierno vasco.

    -¿Se corre el riesgo de que el País Vasco se convierta en un páramo cultural de aquí a unos años?
    -Yo creo que ya lo es. Tiene muy pocos artistas, escritores y creadores que puedan desarrollar con tranquilidad su obra. Lo que campa a sus anchas es un rebaño fuertemente subvencionado por las instituciones en manos de los nacionalistas. Esto es así desde hace años. Cuando el nacionalismo llegó al Gobierno se dedicó a ocupar la sociedad vasca y ese ámbito de la cultura.

    -Más allá del ámbito del problema vasco, ¿los intelectuales de hoy están adocenados?
    -Se ha producido una oscilación en las posiciones del estamento intelectual. Hace 30 años parecía obligado que éstos tuvieran que pronunciarse sobre todo. Yo siempre he defendido que aquellos que no estén profesionalizados como políticos no deberían intervenir en política, pero eso no les excusa de adoptar unas posiciones morales ante la evidencia de la barbarie y del terrorismo. Por desgracia, esto no se da en muchos casos. Hay una tendencia a inhibirse. En ese sentido no me hago ilusiones del talante moral de los intelectuales, no es superior al de la media de los ciudadanos.

    -Ellos tienen más tiempo y leen más libros. Se supone que deberían tener una mayor capacidad crítica.
    -Sí, lo que pasa es que no se da de una forma tan mecánica. La acumulación de conocimientos y el discernimiento crítico y moral no van a la par siempre.

    -Los nacionalistas dicen que es usted el intelectual orgánico del PP.
    -Yo no soy del Partido Popular. Esa idea del intelectual orgánico está asociada a la idea de partido y de clase según el concepto gramsciano. Hay otras cualificaciones con las que me siento más afin. Pasolini hablaba del intelectual corsario, el que se adjudica una cierta patente de corso para intervenir en cuestiones públicas. Pero tampoco pertenezco a esta estirpe. Yo tengo unos ámbitos de preocupación como investigador bastante constantes. Voy a cumplir 50 años y haciendo una valoración restrospectiva puedo decir que en lo que he escrito hay una cierta coherencia.

    -¿Qué hay en común entre el Juaristi nacionalista de los 60, el izquierdista de los 70, el socialdemócráta de lo 80 y el Juaristi escéptico de los 90?
    -La preocupación por ciertos objetos de conocimiento y de estudio. También una línea constante en mis modelos intelectuales. En poesía he llegado a construir mi maestro con mayúscula a base de 5 autores que han influido en mí como poeta.

    -¿Se podría estancar la democracia en el bipartidismo?
    -No creo que la democracia derive hacia una fórmula bipartidista. Incluso en el seno de los dos partidos mayoritarios hay tendencias que con el tiempo pueden acabar dando lugar a opciones políticas diferenciadas. La sociedad española de ahora es más viva y plural. El ritmo político lo están imponiendo unas clases medias mucho más numerosas y cultas que antaño. Son unas clases medias con unos criterios políticos mucho más formados y exigentes.    

«Mi vida en Madrid es muy rica en el sentido afectivo e intelectual»
Es el intelectual que más daño ha hecho al nacionalismo radical vasco. Como él mismo dice, cerca de donde nace el veneno nace también el antídoto. Jon Juaristi (Bilbao, 1951) comenzó a estudiar Filología Románica en la Universidad de Deusto y de ella fue expulsado por alborotador. Criado en el seno de una familia nacionalista de antecedentes liberales, participó activamente en la lucha antifranquista y en la década de los sesenta ingresó en Eta. En los 80 militó en el PSOE y hoy dice que se considera un escéptico, «aunque los nacionalistas dicen que soy el intelectual orgánico del PP». Hoy está amenazado. Desde hace medio año vive en Madrid, pero no se siente un exiliado: «Hablar de exilio sería interiorizar la concepción nacionalista de que el País Vasco no es España», afirma. «En Madrid me encuentro muy bien. Paradójicamente, en el País Vasco sí he vivido un exilio interior, me he sentido mucho menos libre que aquí. Madrid ha sido siempre una ciudad cálida y acogedora, tengo muchos amigos y familiares. Y si me ataca la nostalgia no tengo más que llamar a algunos de ellos para ir al «txoko» y cantar «zortxikos» hasta las cuatro de la madrugada. La vida que hago en Madrid, dentro de las cautelas que tengo que tomar, es bastante normal y muy enriquecedora en el sentido afectivo y también en el intelectual».    

Saludar el año con un poemario y dos ensayos
Ha pasado de escribir libros a velar por ellos. Es la última paradoja en la vida de Jon Juaristi. Sentado en la médula del mayor depósito de libros del país, el escritor y catedrático en excedencia apenas tiene tiempo para leerlos. «Lo echo mucho de menos, más que escribir, porque antes que escritor soy lector. Pero procuro sacar algunas horas libres para terminar cosas que tengo pendientes». Una de ellas es la ampliación y revisión de su último ensayo, «El bosque originario», del que duplicará el contenido con material nuevo que ha encontrando en los fondos de la Biblioteca Nacional.
    En enero entregará a la editorial un ensayo sobre el tema de «la conciencia nacionalista» y en poco tiempo editará un poemario escrito en los últimos cuatro años. «Son poemas de los que me siento relativamente satisfecho. Al fin y al cabo, como poeta, sólo ejerzo en muy raros momentos de mi vida», asegura Juaristi. Entre sus referentes intelectuales cita a Julio Caro Baroja, Luis Michelena y Isaias Berlin.

El Camino de la Lengua Castellana inicia su recorrido por España
Libertad Digital  28 Diciembre 2000

La Iglesia de San Francisco de Ávila ha sido el lugar escogido por la Fundación Camino de la Lengua para inaugurar la exposición “Camino de la Lengua Castellana”. La muestra, que ha supuesto un coste de 10 millones de pesetas, permanecerá en la ciudad castellano leonesa hasta el mes de febrero y finalizará su recorrido por España en La Rioja, en la segunda mitad del mes de abril.

La exposición ha tratado de recorrer cada uno de los espacios que han sido vitales para el desarrollo del castellano. Seis enclaves emblemáticos como son San Millán de la Cogolla, Santo Domingo de Silos, Valladolid, Ávila, Salamanca y Alcalá de Henares.

Cada uno de estos lugares, partícipes en la gestación y expansión de nuestra Lengua, muestran en la exposción sus rasgos culturales más característicos; sus danzas, sus canciones populares y sus romances. Aunque la muestra va a recorrer buena parte de nuestro país, su objetivo primordial es establecer los instrumentos de comunicación necesarios para favorecer la proyección cultural de España en el extranjero. Para ello, se estudia la posibilidad de que la exposición “Camino de la Lengua Castellana” viaje a Sao Paulo, Estrasburgo, Bruselas y Nápoles.

«ETA se perpetúa por el sistema educativo»
CARMEN GURRUCHAGA El Mundo 28 Diciembre 2000

El filósofo, escritor y profesor de Filosofía Fernando Savater es un activo militante de los movimientos pacifistas en el País Vasco. Savater ha sido profesor en la facultad de Filosofía de Zorroaga, en el campus universitario de Guipúzcoa, una de las más complicadas y en la que eran muchos los profesores pertenecientes a la izquierda abertzale hasta el punto de que durante muchos años se le consideró un banco de pruebas para averiguar qué podía dar de sí el movimiento batasuno en el mundo estudiantil.

Fundador de ¡Basta Ya!, el colectivo ciudadano nacido a partir de la unión de un grupo de personas de la vida civil, de distinta procedencia (laicos y seglares, sindicalistas, empresarios, profesores y obreros) y a decir del propio Savater, «un poco anárquico». Les une «el rechazo al terrorismo criminal de ETA y el apoyo explícito al Estado de Derecho español hoy amenazado por un proyecto totalitario de secesión violenta».

Savater se ha convertido en el líder de esta iniciativa ciudadana en la que también participan, entre otros, Jon Juaristi, Cristina Cuesta, María San Gil o Rosa Díez.

Fernando Savater actuó como portavoz del colectivo ciudadano ¡Basta Ya! en el Parlamento Europeo al recibir el Premio Sajárov que concedió la Cámara de Estrasburgo a esta iniciativa en favor de la paz y del respeto a los derechos humanos. En su intervención, hizo una descripción de la situación que viven los no nacionalistas en el País Vasco, motivada, principalmente, por la falta de libertad.

Pregunta.- ¿Por qué han surgido y por qué han salido a la calle?
Respuesta.- Porque estamos convencidos de que cuando la democracia está en peligro, los ciudadanos no pueden refugiarse en su anonimato y esperar mansamente a que todo se resuelva en las altas esferas del poder político. También nos hemos movilizado en solidaridad con las víctimas del fanatismo ideológico asesino y también en defensa propia contra él.

P.- Usted dice que ETA es un fenómeno aislado.
R.- ETA es la principal culpable de la situación de terror que se vive, pero su perpetuación se debe a un clima política del que, en parte, son responsables las autoridades nacionalistas que gobiernan el País Vasco desde hace más de 20 años. Los etarras no son extraterrestres llegados para hacer el mal sino jóvenes educados en el fanatismo étnico.

P.- ¿A qué atribuye la aceptación ciudadana obtenida por ¡Basta ya!, muy superior a la de otros movimientos pacifistas?
R.- La mayoría de los que estamos en «Basta ya» somos veteranos de otros movimientos. No hubiéramos llegado a este si no hubiéramos pasado por otros que, en cierta medida, también prolongamos. Lo específico de ¡Basta Ya! es que no se trata de una protesta ética frente a la violencia sino de una afirmación política del Estado de Derecho y de la Constitución como la única solución que puede protegernos del crimen. Yo creo que es esta parte de afirmación política, de reconocimiento y no sólo decir lo que no queremos sino también lo que queremos, es lo que hace más característico a ¡Basta Ya!.

P.- ¿Otro motivo de ese éxito puede ser que mientras ¡Basta Ya! toma partido, los otros movimientos pacifistas no lo hacían?
R.- Gesto o el Foro Ermua han sido movimientos muy útiles y muy importantes. Lo que pasa es que tenían un tono más de rechazo ético de lo que no se quería que de afirmación de lo que se quería. Eso es lo que ha cambiado.

P.- Usted pedía el otro día, en Estrasburgo, ayuda a Europa para solucionar el problema del terrorismo, ¿es imprescindible?
R.- Estamos en Europa y Europa hoy es nuestro marco de referencia habitual y yo creo que Europa nos puede ayudar mucho. Una Europa concienciada de lo que ocurre en el País Vasco y, beligerantemente, a favor del Estado de Derecho español amenazado por el totalitarismo nacionalista, es muy positivo.

P.- ¿Y en ese sentido, el premio del Parlamento Europeo concedido a ¡Basta Ya! es un apoyo?
R.- El premio nos ha permitido ir, hablar, hacernos entender, hacernos escuchar, que lagente se conciencie de que existimos, de lo que pasa y, además, es un espaldarazo para continuar. Todos esos reconocimientos hace que mucha gente llame, quiera apuntarse.

P.- ¿Al final serán los propios ciudadanos vascos los que se liberarán de la bota terrorista?
R.- Espero que nos la quitemos los ciudadanos vascos y los del resto de España. Otra de las características de ¡Basta Ya! es que hemos intentado romper esa especie de aislamiento de que esto es un asunto de los vascos. Como ciudadanos vascos somos también ciudadanos de un Estado de Derecho y queremos que nuestros compatriotas se preocupen y no aceptamos esa división y esa separación radical entre la tribu de los vascos y el resto de los españoles.

P.- ¿Mientras el PNV siga gobernando en el País Vasco es más difícil el final de ETA?
R.- Es difícil por razones que el propio Emilio Guevara, militante del PNV, exponía en su artículo publicado estos días. Yo creo que una figura como Arzalluz o Egibar están fomentando la legitimación de lo que luego los terroristas convierten en violencia. Yo creo que será muy difícil hasta que no se vea que puede haber una alternativa no nacionalista política que puede gobernar e influir en la Ertzaintza y todo lo demás, hasta entonces mal lo veo.

P.- ¿La alternativa llegará en las próximas elecciones autonómicas?
R.- Soy muy malo con la bola de cristal, pero parece que puede ser, que el reparto de fuerzas lo permite y que harían muy bien los partidos no nacionalistas en buscar esa alternativa.

P.- ¿Qué balance haría usted de estos más de 20 años de Gobierno nacionalista en Euskadi?
R.- Desgraciadamente, la violencia no se ha erradicado, no se ha creado esa armonía entre las distintas fuerzas sociales, hay una separación cada vez mayor entre el nacionalismo y no nacionalismo, hay una agresividad intolerable hacia lo que se considera español tanto en el terreno educativo como en el informativo como en el político, y han sido incapaces de crear la Euskadi de todos.

P.- ¿El cambio social vendrá de un cambio en la educación?
R.- A mí me parece que sin un cambio en la educación es muy difícil que realmente haya una transformación social. Eso sólo no es suficiente porque la educación es una parte y nosotros nos educamos no sólamente en la escuela o en el instituto o en la universidad, sino también en la televisión o en la casa, pero yo creo que ese cambio educativo es básico.

P.- ¿Los nacionalistas tienen derecho a querer un Estado vasco independiente?
R.- Sí, por supuesto que pueden querer intentar crear un estado nuevo, aunque no lo haya habido nunca. Es un proyecto nuevo que lo pueden proponer. Lo que no pueden hacer es proponerlo como un derecho o como algo que existió y que alguien les ha quitado. No había existido nunca, no es un derecho sino que es un proyecto que hay derecho a proponer, pero no hay derecho a exigir que se cumpla.


El bus de la solidaridad
CRISTINA CUESTA El Mundo 28 Dic2000

Con el objetivo de recoger el premio Sajarov, un bus de dos pisos ha transportado por la vieja Europa a 70 ciudadanos vascos en búsqueda de reconocimiento y apoyo institucional. Este bus no era nada frívolo ni banal. Estas personas hubieran preferido no estar en él, ni el dinero ni la fama movían sus intereses.

De este grupo, 10 personas habían perdido a un familiar en atentado terrorista, todos los demás, a algún amigo o compañero. Más de 20 de estos ciudadanos viven rodeados permanentemente de escoltas para poder vivir, para poder representar las legítimas opciones no nacionalistas en el País Vasco, son concejales del Partido Popular y del Partido Socialista. Casi todos los ocupantes del bus han sufrido insultos, amenazas, pintadas de odio, agresiones, persecuciones, ataques a sus bienes y muchas otras atrocidades en una combinación macabra de posibilidades a la carta.

Colectivos de riesgo
La representación de los colectivos de riesgo era muy variada: Policía Nacional, Guardia Civil, Ertzaintza; representaban a los profesionales que también se juegan la vida por defender los derechos y libertades de los ciudadanos amenazados. Profesores universitarios a los que se les ha recomendado que no impartan sus clases porque no pueden garantizarles su seguridad. Escritores en permanente exilio como medida de autodefensa. Periodistas de pensamiento libre. Comerciantes que osaron identificarse con un lazo azul o intelectuales que se han atrevido a criticar las falacias ideológicas que alimentan al terrorismo. Pacifistas, y por lo tanto defensores de las libertades políticas, sindicalistas, oficinistas, funcionarios... con años de minutos concentrados contra la barbarie y kilómetros recorridos por una convivencia civilizada.

Todos unidos por un mismo patrón: defender el derecho a vivir y a opinar, organizar la resistencia cívica contra ETA y sus cómplices y perseverar en la lucha por un futuro sin imposiciones, sin odio. Gente de la calle anónima y valiente, que representa la libertad de opción y pensamiento desde este galimatías cruel en el que se ha convertido Euskadi.

Y allí llegamos contentos y desorientados. Deambulamos por pasillos laberínticos entre ciudadanos sonrientes y fuimos recibidos con buena educación, solidaridad e interés por políticos de todas las tendencias: socialistas, populares, liberales, verdes, radicales, nacionalistas, comunistas. Contamos nuestras vivencias cotidianas, cómo es el día a día de parte de la sociedad vasca dentro de la Unión Europea, a qué presiones, limitaciones y miedos nos vemos sometidos por discrepar de la ideología nacionalista y específicamente de su versión fundamentalista. Contamos historias de persecución e intimidación, de pérdidas irreparables y de miedo y elevamos desde la Europa de la Libertad, la Fraternidad y la Solidaridad, la reclamación de querer desarrollar una vida libre dentro de una sociedad libre de atavismos, de sectarismos, de terror.

Indefensión
Hablamos de lo indefensos que nos sentimos muchos en el País Vasco. Reivindicamos el derecho a no ser atacados, eliminados, discriminados. Compartimos espacios de reflexión y debate sobre lo que debe ser la Europa de los Derechos y Libertades. Sencillamente, fuimos tenidos en consideración como una pequeña pero muy ilustrativa representación social de lo que realmente pasa en Euskadi.

Ningún parlamentario europeo nacionalista vasco nos saludó. Lejos de la más elemental solidaridad personal y educación política se nos acusó de ¡sectarios! Intentaron, con poca fortuna, desprestigiar el reconocimiento que nos brindaba el Parlamento Europeo y salpicar con críticas surrealistas nuestra presencia y nuestra realidad.

Asistimos al acto de la entrega del premio Sajarov emocionados y agradecidos por los aplausos y la estimación de nuestra lucha cotidiana. Disfrutamos de las palabras de nuestro compañero Fernando Savater, que fue aclamado por la inmensa mayoría de la cámara. Recibimos el calor y el apoyo de las instituciones europeas en una lucha que también debe ser europea, como así recordó la presidenta de la Eurocámara, Nicole Fontaine, que dedicó el premio a todas las víctimas del terrorismo y se comprometió a seguir denunciando el absurdo y la injusticia de la imposición totalitaria de ETA y la quiebra de las libertades públicas y privadas en un estado de la Unión. Así de claro y de sencillo. Toda una lección de normalidad democrática y de defensa de los principios en los que se basan las instituciones europeas.

El bus cumplió su misión con creces: nos demostró que no estamos solos, nos dio esperanza y fuerza para seguir, consiguió reconfortarnos ante lo que desde aquí parece tan complicado y desde allí es una obviedad: que la defensa de los derechos y libertades de los ciudadanos son el mínimo común denominador de las democracias modernas y que ninguna opción política puede justificar su vulneración.

Nos hubiera encantado que los discrepantes con nuestra presencia en Estrasburgo se subieran al bus como una experiencia sociológica muy enriquecedora de conocimiento y comprensión social. Estoy convencida de que muchos prejuicios y barreras se hubieran desmoronado ante la cruda realidad si hubieran tenido la lucidez de dialogar primero con los que mejor conocen a ETA: sus víctimas.

Cristina Cuesta es militante pacifista

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