AGLI

Recortes de Prensa     Sábado 6 Enero 2001
#El gran crimen de la transición
Martín-Miguel RUBIO ESTEBAN La Razón 6 Enero 2001

#Eta en Francia
Carlos Semprún Maura Libertad Digital  6 Enero 2001  

#El clero dicharachero
Enrique de Diego  Libertad Digital  6 Enero 2001  

#Perdón tardío
Editorial ABC  6 Enero 2001 

#¿Por qué PNV y EA dicen, ahora, que no habrá elecciones?
Impresiones El Mundo     6 Enero 2001 

#La fe católica y el nacionalismo catalán
M. MARTÍN FERRAND ABC   6 Enero 2001 

#El almuerzo del mesón"Chuchi"
Abel Hernández La Estrella  6 Enero 2001 

#Cuchipanda política en Fuenmayor
Lorenzo CONTRERAS La Razón  6 Enero 2001 

#Un artefacto de fabricación casera explota en una sede de la Seguridad Social en Tolosa
EFE, Bilbao El País   6 Enero 2001 

#El Gobierno deja en manos de la iniciativa privada la enseñanza del español en Taiwan
Alberto Rubio, e. especial - Taipei .- La Razón 6 Enero 2001 

#La enciclopedia Auñamendi dice que Navarra está en el «máximo grado de enajenación»
BILBAO EL CORREO 6 Enero 2001 



El gran crimen de la transición
Martín-Miguel RUBIO ESTEBAN La Razón 6 Enero 2001
 

La ya muy visible descomposición del Estado Nacional llamado España nunca ha tenido como catalizadores básicos a los Arzallus, Otegui, Gorka Agirre, Beiras, y demás patulea de politicastros mezquinos. La descomposición del Estado español no representa otra cosa que el más devastador efecto del régimen político oligárquico que se inauguró en la primavera de 1977. El deseo genuinamente oligárquico de que cada uno de los príncipes que constituyeron aquel consenso se llevase su parte de los despojos del Estado franquista, por perjudicial que ello fuese para el interés general y la pervivencia de la comunidad política, hizo que el Estado español se transformase en el Estado de las Autonomías, y que en virtud de esa locura jurídica que constituye el Título VIII de la Constitución de 1978 pasase a convertirse en un «Estado dinámico», dejando inquietantemente de ser un Estado estable.

    La labilidad y oscuridad intencionada con la que la Constitución marcó los techos competenciales de los «estados» autónomos (el nuevo régimen oligárquico necesitaba de los apoyos de las oligarquías vasca y catalana) conllevan necesariamente, como lógica culminación de este Estado «dinámico», la desmembración de España en estados independientes. Después de veinticinco años los distintos entes autonómicos ya han conseguido realizar por completo, merced principalmente a los distintos departamentos de educación y cultura, creaciones autóctonas de auténticos espíritus nacionales, claros sustitutivos del antiguo espíritu nacional español.

Las asociaciones por convenio que constituyen desde la Constitución la España actual deben dejar paso, si persiste la oligarquía política, a la independencia múltiple -ya nadie puede creer que esta cosa parará con las independencias vasca y catalana-, que es el resultado lógico, el destino archisabido, de esta descabellada evolución oligárquica. Es en la «estadidad asociada» de la España de las autonomías en donde está el fin de España, y no en las metralletas de Eta ni en las 
ampulosas declaraciones nacionalistas intempestivas. La esencia misma de la España de las autonomías se opone a todo status político permanente y perdurable. Más aún, un «parón» autonómico supondría un anquilosamiento inmediato del régimen, un estancamiento histórico de los intereses mezquinos de la oligarquía celtibérica. Lo que significa que el régimen necesita de la desmembración nacional para sobrevivir. Probablemente la sangrienta y visionaria Eta, máquina demovora, no llega a percibir en toda su profundidad hasta qué punto hace el juego político, en su aceleración, al proceso de este «estado dinámico». Claro, que Eta también constituye en sí otro elemento de la oligarquía «española».

    Para poder federarse las distintas autonomías que componen España sería menester primero desnacionalizarse de todo lo español. Pero la proyección hacia el futuro de esta desnacionalización artificial no puede ser otra que la desaparición de España. Si el ente «España» no hubiese existido antes de esa federación o asociación por convenio de estados autónomos, probablemente podía tener su futuro como producto superestructural de dicha asociación, pero su existencia real y palpable a lo largo de mil años, hace imposible su supervivencia en esa federación prepóstera.

    La prueba de que este Régimen es enemigo de una sólida unidad nacional es el hecho de que ésta parece depender de la sola voluntariedad y el amor patriótico de las personas que ocupen eventualmente los puestos del gobierno de la nación, y no de los fundamentos teleológicos de este Estado. El hecho de que se tenga que llegar a un pacto político entre básicamente el PP y el PSOE para poner de algún modo coto a las sangrientas desmesuras del terrorismo independentista es la prueba del nueve de que en este Régimen en sí, como artefacto político de un consenso en el que todos tenían que salir ganando, no está asegurada la continuidad de España.

    Que yo sepa, sólo Fraga y Trevijano se dieron cuenta en su día de la naturaleza patricida de esta monarquía. Por eso Fraga «pecó» a sabiendas, con plena conciencia de lo que hacía, en tanto que Trevijano resistió la tentación.
 

Eta en Francia
Por Carlos Semprún Maura Libertad Digital  6 Enero 2001  

Desde la amenazante exigencia de “impuesto revolucionario” que ETA ha enviado al futbolista Vicente Lizarazu, la opinión pública francesa comienza a inquietarse. Es probable que las barbaridades proetarras en Bayona y Niza, también influyan. Se trata de un fenómeno nuevo. Hasta ahora, en efecto, los medios informativos, como los políticos y muchos intelectuales, consideraban con simpatía y benevolencia las actividades terroristas de ETA. Por cierto, jamás las califican de terroristas. Son nacionalistas, a lo sumo separatistas.

La corresponsal en Madrid del influyente vespertino “Le Monde”, Marie-Claude Deschamps, sólo se indigna ante un atentado de ETA --o más bien, se sorprende--, cuando las victimas son consideradas, por ella, de izquierdas y antifranquistas. Y se atreve a preguntar: ¿por qué matáis a vuestros camaradas? Porque el mito de ETA antifranquista persiste, 25 años después de la muerte del dictador.

Escritores como Gilles Perrault, gran admirador de espías y terroristas comunistas, no para de ensalzar la lucha heroica de los etarras y de tratar a las autoridades españolas de nazis, gestapistas y torturadoras (sobre la tortura habrá realizado sus prácticas en Argelia, cuando era oficial paracaidista). Otro caso: la escritora Florence Delay --que acaba de ser elegida para la Academia Francesa de la Lengua-- publicó hace unos años una novela en la misma onda de exaltación de ETA, y trató públicamente de fascistas a los editores españoles que se negaron a publicar su sarta de mentiras. Jean- Francois Revel se ha mofado en varias ocasiones de ésta comunista de salón, quien, como Viviane Forrester, presume de su izquierdismo exaltado en los cocteles.

Pero esto, y mucho más, no es nuevo. Ya Jean-Paul Sartre había exaltado a ETA porque asesinaba. Y ¡Viva el humanismo existencialista! Lo nuevo es que por fin se habla en la prensa de las violencias callejeras, menores que en España, pero en aumento en el País Vasco francés, y también de la extorsión de fondos organizada a gran escala por ETA, y hasta hace muy poco ocultada. Porque el caso de Lizarazu dista mucho de ser el único.

En este sentido conozco personalmente un caso, que no he visto relatado en ningún periódico, y por lo tanto mantendré el anonimato, por si las moscas. Sólo diré que un buen (no son muchos) galerista parisino, cenando en un restaurante vasco, en Burdeos, fue víctima de la explosión de una bomba, que le ha dejado medio ciego y semi sordo. No sería estrafalario suponer que el propietario vasco de ese restaurante vasco, se habría negado a pagar el maldito “impuesto revolucionario”. Ocurrió en Burdeos, mañana puede ocurrir en París, o en Bruselas, en donde haya restaurantes vascos.

Otros comerciantes y empresarios, en cambio, de Bayona, Biarritz o San Juan de Luz, pagan y callan. Como el Festival de San Sebastián, del otro lado de la frontera. Hay que tener muy presentes el hecho de que la “ayudas internacionales” a ETA, a través de los servicios especiales soviéticos, alemanes del Este, cubanos, libios, argelinos, etc, o han cesado totalmente o han disminuido mucho; y ETA necesita compensar esas pérdidas con nuevos ingresos.

Por lo tanto, la batalla anti ETA, también pasa por Francia. Y por Europa. Que el Parlamento Europeo, y personalmente su Presidente, Nicole Fontaine, haya distinguido y condecorado a ¡Basta Ya! se merece nuestros aplausos, desde luego, pero yo me pregunto si eso basta. Hay tanto sectarismo en la izquierda y la socialburocracia europea, que yo me imagino muy bien a tantos decir o pensar: ¿Qué más da? Nicole fontaine es de derechas, ETA de izquierdas, y el Parlamento Europeo un antro capitalista a las órdenes de Washington.

Cosas hemos visto, mío Cid, de las que no fablan las piedras...

El clero dicharachero
Por Enrique de Diego  Libertad Digital  6 Enero 2001  

Que los curas publiquen manifiestos y que haya plataformas de sotanas expresando sus opiniones como gremio, eso sí es un hecho diferencial, y no lo del Rh. Es una excepción cultural y religiosa que no contempla el derecho canónico. Sólo se da en la reserva espiritual del nacionalismo, o sea en Vizcaya. Ya es significativo que sólo sean firmantes de esa provincia: el localismo diocesano es sentimiento fuerte o tan fuerte como el nacionalista.

A tenor de lo expresado por estos ciudadanos firmantes en cuanto tal, aunque todos sean clérigos, podemos llegar a la infalible conclusión de que la mitad de los curas de Vizcaya son del PNV. La tesis del manifiesto de los 226 son, casi punto por punto, las de la ejecutiva del partido de Sabino Arana, aquel chico para quien había que ser nacionalista y católico (aunque de esto último no se enteren los abertzales batasunos y etarras).

Situarse como centro moral, en equidistancia entre víctimas y verdugos, es una inmoralidad. En cuanto a ética, los curas firmantes dejan mucho que desear. Poner en el mismo fiel de la balanza a las víctimas inocentes asesinadas de un tiro en la nuca o descuartizadas por traidoras bombas con los asesinos convictos y confesos que cumplen una sentencia justa --y aún benigna, por nuestro sistema penal-- después de un juicio con todas las garantías es un desquicie moral de grueso calibre, una ordinariez ética. Luego están las manipulaciones semánticas que ya no engañan ni a las beatas nacionalistas como la utilización del concepto diálogo con significado perverso de cesión de la víctima a las reclamaciones del verdugo, lo que convierte el sacrificio en inútil e incentiva el crimen.

Los curas vascos tienen mucha responsabilidad moral --la postura de la Conferencia episcopal es bien distinta-- en la larga serie de asesinatos que asola a aquella tierra y al resto de España. En el siglo XIX se llamaba trabucaires a los curas que se dedicaban a la política y se echaban al monte con la boina carlista para defender la santa tradición. Hay un lugar del mundo por donde no parece haber pasado la revolución liberal, por Vizcaya o, al menos, por la mitad de su clero.

Perdón tardío
Editorial ABC   6 Enero 2001 

Doscientos veintiséis sacerdotes de Vizcaya han suscrito un manifiesto en el que piden perdón a las víctimas del terrorismo y reclaman a ETA que deje de matar «por siempre jamás». El escrito también recoge planteamientos más habituales en el resbaladizo discurso de la jerarquía eclesiástica vasca. Se recuerda a las familias de los presos, se pide diálogo a las fuerzas políticas y se reclama a los medios de comunicación que ejerzan su actividad «poniendo en práctica vuestro código deontológico». Poco aportaría el comunicado si únicamente se hubieran reiterado estos mensajes, que, tras la aparente búsqueda de la concordia, siempre han rebosado filiación nacionalista y no poca comprensión con las causas «políticas» del terrorismo. Pero parece que con la marcha de monseñor Setién se ha ido también una parte de la ambigüedad del mensaje pastoral de la Iglesia vasca. Por eso, aunque sea tarde y busque conformar a todos, el manifiesto de los sacerdotes vizcaínos es el síntoma de un cierto cambio de actitud. Todavía falta que sus futuros análisis y admoniciones sobre la situación vasca separen definitivamente el amparo a las víctimas y la condena de la violencia de cualquier otro argumento. Así se evitará que trascienda la idea de que, para la Iglesia vasca, ETA no es la única responsable del verdadero problema vasco; de que en otros niveles del problema hay sujetos, sean políticos sean sociales, que no cumplen bien su cometido, por lo que los firmantes se ven en la obligación de recordarles que deben dialogar o, incluso, tratándose de los medios de comunicación, que deben someter su comportamiento profesional a su código deontológico. ¿Quiere esto decir que no lo están haciendo actualmente? ¿Son todos o sólo algunos? Y si son algunos, ¿cuáles? Metidos en juicios, mejor sería llegar hasta el final.

Aunque el peso de la historia aún incline la balanza en el debe de la Iglesia vasca, es justo reconocer la claridad con que el manifiesto de los 226 sacerdotes vizcaínos pide perdón a las víctimas, por no haber estado cerca de ellas, y exige a ETA que deje de matar. Puede ser un punto de inflexión y, en cualquier caso, será motivo de reflexión y de debate, porque no faltarán quienes reprochen a los firmantes haberse desviado de la defensa tradicional de los «derechos» del pueblo vasco frente a la «opresión» del Estado central. Este debate dará la justa medida de la sinceridad de este manifiesto y de la voluntad de sus firmantes de mantener el nuevo mensaje en un entorno poco propicio a los matices. Conviene recordar que en la doctrina de Sabino Arana el nacionalismo era una muralla para la defensa del integrismo católico amenazado por la inmigración y la democracia liberal. Su lema «Jaungoikua eta Lagizarra» —Dios y las Viejas Leyes— lo dice todo, y su acrónimo —JEL— sirve de identificación a los líderes del PNV —«jeltzales»—. La simbiosis entre nacionalismo y religión nutrió un vínculo que ha servido de legitimación espiritual a los nacionalistas, para presentarse como valedores de la esencia vasca. Lo que rompía todos los esquemas, y más aún los evangélicos, era que ese vínculo llegara a dar cobertura a la violencia terrorista, si no en los efectos concretos de cada atentado, sí desde luego en las causas que la explicaban y disculpaban.

La Iglesia tiene la gran oportunidad de hacer valer su influencia en la sociedad vasca y, sobre todo, en el nacionalismo. Su concurso es imprescindible para el rearme moral de esta sociedad, necesitada de soportes y recursos que actúen como defensas frente al terrorismo y frente a algo más dañino aún: la cultura de la violencia instalada en un sector de la juventud vasca. Algo muy importante sucederá cuando la Iglesia vasca abandere la lucha por la paz sin más ambigüedades ni discursos políticos, poniendo por delante la intangibilidad absoluta de la vida humana y renegando de la equidistancia en la que durante tanto tiempo se lavó las manos.

¿Por qué PNV y EA dicen, ahora, que no habrá elecciones?
Impresiones El Mundo     6 Enero 2001 

Los partidos que -en absoluta minoría parlamentaria- gobiernan en el País Vasco dieron a entender antes de las vacaciones navideñas que la legislatura estaba concluida y que el Parlamento no se volvería a abrir porque Ibarretxe convocaría elecciones. Sin embargo, en la última semana, las declaraciones de los portavoces del PNV y EA han dado un giro en sentido contrario y aseguran que la convocatoria no es, ni mucho menos, inmediata. ¿Qué es lo que ha cambiado en tan poco tiempo? No, desde luego, la correlación de fuerzas en el Parlamento vasco, donde PSOE y PP siguen teniendo mayoría suficiente como para aprobar sus iniciativas y tumbar las propuestas del Gobierno. Ni tampoco la voluntad de estos dos partidos de continuar con su unidad de acción haciendo imposible en la práctica el respaldo parlamentario a la gestión de Ibarretxe. ¿Por qué, entonces, el lehendakari quiere seguir expuesto a semejante agonía que no hará sino acentuarse? La única posibilidad real que el PNV y EA tienen para continuar gobernando es que los diputados de EH vuelvan al Parlamento y se reedite el pacto que dio origen a la investidura de Ibarretxe. ¿Es acaso esto lo que, a la desesperada, intenta Xabier Arzalluz con tal de no someterse al veredicto de las urnas? Podría ser. Pero ello no haría más que incrementar la tendencia electoral descendente del PNV, que ya ha empezado a detectarse en las encuestas. Los nacionalistas vascos nunca han querido romper claramente con Estella y sus organismos, pero con EH fuera de las instituciones aún puede Ibarretxe mantener el paripé de su alejamiento de los amigos de ETA. Pero si vuelven a gobernar con los cómplices del terrorismo, es más que probable que la sociedad les haga pagar un coste muy alto.

La fe católica y el nacionalismo catalán
Por M. MARTÍN FERRAND ABC   6 Enero 2001

Del mismo modo que, según cuenta el Éxodo, una nube guiaba al pueblo de Israel por el desierto, el abad de Montserrat guía al pueblo catalán por entre los páramos del nacionalismo. A diferencia de Pablo, no le sirven los olivos para predicar la salvación de todos, judíos y paganos. Según anticipaba ayer «La Vanguardia», el abad de Montserrat, José María Soler, le ha hecho unas declaraciones al segundo canal de la televisión autonómica para su programa «Signes del temp» y el hombre de Dios, preocupado, nos previene: «Existe el peligro de un enfriamiento del catalanismo dentro de la Iglesia catalana». ¿Será el catalanismo, más que la fe, un ingrediente imprescindible para la salvación eterna de los catalanes? ¿Tenemos redención posible quienes no tenemos «ismo» que llevarnos al alma?

El abad, para prevenir tan tremendo mal espiritual, aconseja la reconsideración, especialmente en la formación del clero y la preparación de quienes se entregan a la vida religiosa, del documento «Arrels (raíces) cristianas de Catalunya» que, se supone, deben ser raíces distintas de las de los cristianos de Úbeda, Sigüenza o Torrelavega. El cristianismo, como la fauna y la flora, es susceptible de adaptarse a distintas circunstancias ambientales. ¿Con mutaciones?

¿Tendremos salvación posible quienes no somos nacionalistas y que, entre las notas definidoras de la Iglesia —una, santa, católica y apostólica—, encontramos especial encanto en la tercera, en la que nos equipara y hermana a todos los seres humanos, desde Manila a Antofagasta, desde Oslo a Ciudad del Cabo, desde Roma a Sidney? Atribulado me deja el abad Soler con sus declaraciones al programa religioso del Canal 33 en las que también profetiza, seguramente con fundamento, que «en el futuro tendremos una Iglesia menos numerosa».

Hubo un tiempo insensato —nacionalcatólico por otra parte— en que la doctrina dominante, y dominadora, de la dictadura, bien amalgamada con la mayoría eclesial, trataba de impedir que los creyentes de Cataluña se rezaran un Ave María en catalán. Por el imperio hacia Dios, una quimera anacrónica y un imposible metafísico, trataban de «salvar», a un mismo tiempo, la Patria y nuestras almas. En esos días, la referencia de Montserrat, en cuanto denotaba rebeldía y oposición a la locura generalizada, tuvo sentido y hasta mérito. Vueltas las aguas a sus cauces democráticos tiene muy poco fundamento la prédica conjunta, simbiótica, de la fe y el nacionalismo. Con respecto a la primera es posible que resulte herético y, con relación al segundo, limita el censo potencial de unos y otros.

¿Será una virtud el catalanismo? Teologal no creo que sea, aunque, bien visto, hace falta mucha fe para perseverar en él, un invento del XIX, cuando el siglo es ya XXI. Cardinal tampoco parece y, si lo fuera, seguro que no anda por donde la templanza. Dice el abad que «somos cristianos y sabemos que la cruz es inseparable de la Pascua». Eso sí que es verdad: las alegrías y las penas viajan juntas y forman la misma unidad que el árbol con su sombra; pero, ¿por qué querrá el abad Soler añadirle peso a nuestra cruz española? A lo mejor es promesa.

El almuerzo del mesón"Chuchi"
Abel Hernández La Estrella  6 Enero 2001 

El primer almuerzo "secreto" del 2001, publicado en todos los periódicos con las fotos de sus protagonistas, ocurrió en la localidad riojana de Fuenmayor, tierra de buen vino. ¿Quién dio los cuartos al pregonero? Los comensales, como se sabe, fueron el máximo dirigente del PNV, Xabier Arzalluz, y los responsables de la lucha antiterrorista en tiempos de Felipe González, el ex ministro José Luis Corcuera y el indultado y astuto Rafael Vera, ambos pendientes de juicio por el uso o abuso de los fondos reservados. El extraño encuentro ocurrió en el mesón "Chuchi" y se prolongó cuatro horas, durante las cuales dieron cuenta de un sabroso cochinillo, bien regado de excelente rioja, y de todo político y periodista de Madrid que se les puso por delante. Trincharon que daba gusto. Fue una reunión de buenos amigos. Al que más se le notaba en la cara a la salida las delicias de la buena mesa era a Corcuera.

Uno de ellos se siente demonizado por el pacto con ETA y los otros dos por la guerra sucia contra ETA; pero entre ellos se entienden y maldicen a Aznar y a Zapatero por haber firmado el acuerdo por la libertad y contra el terrorismo. Los tres pretenden salvarse de la quema. Actúan medio a escondidas. No se fían ni de su sombra. El más listo de los tres es Vera. Los tres saben mucho más de lo que dicen y pugnan por salir del embrollo en que se han metido. Necesitan un exorcista. El cuarto comensal, que no acudió a la mesa, bien podía haber sido Felipe González, que tanto echa en falta Arzalluz en la política española y con el que de vez en cuando cambia impresiones consoladoras.

El almuerzo del mesón "Chuchi" no era, por supuesto, políticamente correcto. Eso explica que los tres amigos salieran del local cada uno por su lado. La foto era a todas luces comprometedora. ¿Qué diría ETA e incluso Otegi? ¿Qué cara pondrían Aznar y Zapatero? Eso sí que es diálogo duro y no el que pretendía el pobre Ernest Lluch, cuyo concierto de homenaje póstumo en San Sebastián ha acarreado tanto desconcierto. La verdad es que el organizador del mismo, el alcalde Odón Elorza, tampoco desentonaría en el almuerzo de Fuenmayor.

A Zapatero y Redondo les va a resultar difícil romper el vigoroso frente socialista partidario de entenderse con el PNV después de las elecciones de esta primavera. Es una de las pruebas de fuego para el nuevo dirigente del PSOE, que, como se ve, tiene sobre la mesa facturas de la perniciosa herencia vasca de Felipe González, cuya capacidad de maniobra es aún considerable.

Tanto a Xabier Arzalluz como a Felipe González y a los responsables de los GAL les conviene restablecer las relaciones entre los socialistas y los nacionalistas en el País Vasco, volviendo a formar Gobierno de coalición en Vitoria. Más que exorcismo, esto sería el bautismo en el Jordán para unos y otros tras las desgraciadas y contrapuestas aventuras pasadas. O sea, aquí no ha pasado nada. De eso se trata, además de disfrutar de la amistad y el buen vino zampándose un cochinillo y poniendo a caldo a los políticos y a los periodistas de Madrid.

Arzalluz quiere ver, antes de jubilarse, a todos los presos de ETA fuera de la cárcel, casi con tanto afán como Vera, Corcuera y demás compañeros mártires desean ver libres de la cárcel a los del GAL y verse ellos mismos sin la soga al cuello. Unos por otros. Borrón y cuenta nueva. Para eso tendrán que poner algo de su parte ETA y el Gobierno español, claro. Lo que se pretende, con buena fe y porque a la fuerza ahorcan, es en resumidas cuentas el gran armisticio. Si es posible, con buen vino. Una cosa parece cierta: el diálogo político, tan exigido y cacareado, vuelve a florecer sobre los manteles.

Cuchipanda política en Fuenmayor
Lorenzo CONTRERAS La Razón  6 Enero 2001 

No se le ha concedido apenas importancia a la cita que se dieron en Fuenmayor (La Rioja) Corcuera y Vera con Arzallus. Dos personajes devaluados del socialismo se reúnen con el principal líder político de Euskadi y antes, directamente o con su visto bueno, se da aviso a los periodistas. A la hora del mutis por el foro eligen tres puertas diferentes, acompañados de sus respectivos guardaespaldas. Y dejan flotando un mensaje de aproximación del PSOE al PNV desmadrado que es hoy el que existe. La interpretación que uno de ellos, Rafael Vera, da sobre el «suceso» es que se trata de una comida entre amigos. Y la actual dirección zapaterista no tarda en reaccionar para transmitir a la opinión la idea de que los dos sociatas se han movido por su cuenta, sin trasladarle al «ayatola» vasco ningún sentir que no fuese el exclusivamente personal de los interesados.

    Hasta cierto punto estamos ante una aclaración madrugadora que se expresa antes de que nadie haya tenido tiempo de pensar, en un «por si acaso» que encuentra en Rubalcaba, antiguo felipista intenso, su altavoz. O sea, que ni por casualidad hay aproximación socialista institucional al PNV ni a su líder. Otra cosa será lo que se piense fuera de este ámbito.

    Sin el menor inconveniente se puede admitir que el PSOE de Zapatero estaba ajeno al asunto. El ex presidiario Vera y el electricista Corcuera enlazan, eso sí, con Felipe González en la actitud amistosa con el nacionalismo vasco. A fin de cuentas el propio Vera fue uno de los grandes inspiradores de las negociaciones de Argel, con Eta. Sin embargo, tanto él como Corcuera fueron relacionados con las actividades de los GAL, ese tema que tanto eriza la sensibilidad de los peneuvistas.

    En medio de tan encontradas impresiones prospera una consideración: cuál pudiera ser el interés especial que recomendaba a medio camino de Madrid esta especie de cuchipanda política en territorio «neutral» para hablar de todo menos probablemente de la mala situación de la Real Sociedad de San Sebastián. Y, sobre todo, por qué ahora y con aviso a la Prensa. Se ha recordado oportunamente que hace medio año Felipe González se vio con Arzallus también.

    Esta vez con el Acuerdo por las libertades y contra el terrorismo como pieza de la discordia, dos ex altos cargos de Interior dan la sensación de sentirse ajenos a la política de Mayor Oreja, el vigente titular del departamento más polémico de toda la Administración. Corcuera, el ministro temperamental revientapuertas, perseguidor de delincuentes aunque no de todos, comparte cochinillo y vino riojano con el líder del nacionalismo vasco. Rafael Vera despliega en Fuenmayor sus inquietudes dialogantes.

Un artefacto de fabricación casera explota en una sede de la Seguridad Social en Tolosa
La Tesorería de la Seguridad Social de la localidad guipuzcoana ha quedado prácticamente destruida y ha tenido que ser desalojado el edificio de seis plantas donde se encuentra la sede
EFE, Bilbao El País   6 Enero 2001 

La sede en Tolosa (Guipúzcoa) de la Tesorería de la Seguridad Social ha quedado prácticamente destruida al hacer explosión un artefacto esta madrugada, han comunicado fuentes de la Ertzaintza.

No se han registrado desgracias personales pero tuvo que ser desalojado el edificio de viviendas, de seis plantas, en el que está ubicada la instalación atacada, situada en la calle Larramendi, han precisado las mismas fuentes.

La explosión del artefacto, al parecer de fabricación casera y colocado por desconocidos, se ha registrado a las 00:05 horas de hoy y ha afectado también a locales de otras empresas de la zona.

En torno a este atentado, Radio Euskadi ha informado que el número de viviendas cuyos ocupantes han sido desalojados asciende a 48.

Hora y media antes, aproximadamente, individuos asimismo sin identificar atacaron con artefactos incendiarios, en la localidad guipuzcoana de Rentería, cuatro cajeros automáticos de otras tantas oficinas bancarias y la oficina de una agencia de viajes, con el resultado de daños materiales cuya cuantía no se ha precisado.

El Gobierno deja en manos de la iniciativa privada la enseñanza del español en Taiwan
Cuatro universidades privadas, sin apoyo oficial, imparten clases de español a 1.500 estudiantes
El «Plan Asia», elaborado por el Gobierno para extender la presencia española en Extremo Oriente, no contempla ninguna actuación para promover la enseñanza del español en Taiwan, a pesar del interés demostrado en este país por nuestra lengua y cultura. Más de 1.500 jóvenes universitarios cursan estudios de español cada año en Taiwan sin ningún apoyo oficial. La apuesta del Ejecutivo de Aznar por el desarrollo de las relaciones con la República Popular de China tiene para las autoridades de Taipei una gran influencia sobre el olvido al que está condenada la isla.
Alberto Rubio, e. especial - Taipei .- La Razón 6 Enero 2001 

Cada año más de 1.500 jóvenes taiwaneses cursan estudios de filología hispánica en una de las cuatro universidades que tienen departamento de español. Y eso sin contar con innumerables escuelas de idiomas que dan clases de español. «Puede parecer un número insignificante, visto desde la distancia», asegura el profesor de la Universidad de Fu Jen, Leopoldo Vicente, «pero si tenemos en cuenta la población de la isla (22 millones de habitantes) es una cifra respetable».

    Además de la Universidad de Fu Jen, la de Tamkang -también cerca de Taipei-, la Providence University de Taichung y el Colegio Universitario de Wen-Tzao, en Kaohsiung, tienen departamentos que imparten cuatro años de lengua y literatura españolas. Todos son centros privados y no cuentan con ningún apoyo oficial por parte de España.

    No obstante, Leopoldo Vicente rompe una lanza por el Instituto Cervantes de Manila, el único que actualmente está en funcionamiento en la región del Pacífico: «No tenemos ningún vínculo oficial, pero cuando hemos necesitado material o cualquier tipo de apoyo, si ha estado en su mano, nos lo han dado».

El Cervantes de Manila
Lo cierto es que, al menos de momento, Taipei no entra en los planes del Gobierno para apoyar allí la promoción del español. Al Instituto Cervantes de Manila está previsto que se le sumen antes de 2002 los de Pekín y Tokio, además de una docena de Aulas Cervantes, la mitad al menos en China continental.

    El jefe de Gabinete del director del Instituto Cervantes, José María Martínez, no obstante, afirma que «estaríamos encantados» de que alguna universidad de Taiwán pudiera sumarse a la red de centros asociados al Cervantes que se pondrá en marcha a partir de enero.

    La extensión de la enseñanza del idioma español en Extremo Oriente es una de los objetivos preferentes del Gobierno de José María Aznar para esta legislatura, según se desprende del «Plan Asia». Los responsables de la política exterior española estiman que el idioma es un instrumento fundamental para los objetivos del plan. Pero Taiwan, el país asiático donde existe mayor interés en términos porcentuales por el español, no está incluido en él. La decidida apuesta del Gobierno español por incrementar los intercambios con Pekín tiene, a ojos de las autoridades de la República de China, un efecto negativo en las relaciones bilaterales hispano-taiwanesas, que se mantienen en un nivel más que discreto, incluida la cooperación cultural y educativa.

    Martínez, sin entrar en consideraciones políticas, explica que «el Cervantes cuando toma la decisión de establecerse en algún sitio, lo hace exclusivamente en función del interés que tiene para la promoción del español. En el caso de China hay una demanda potencial de 40.000 estudiantes, una cifra similar a la de Japón». Y apostilla: «Tenemos que ir donde hace más falta».

    El español es, tras el inglés, la segunda lengua extranjera más hablada en la República de China. Y no es casual. Además del atractivo que ejerce la cultura hispánica en Asia, el interés por nuestro idioma tiene motivos políticos y comerciales: de la treintena de países con los que Taipei mantiene relaciones diplomáticas plenas, un tercio son iberoamericanos.

    El «olvido» de Taiwan por parte de España es un error, según el jesuita Fernando Mateos, para quien «aunque la China continental sea un país gigantesco, no hay que olvidar que Taiwan es una democracia y una potencia económica». Con más de 50 años de experiencia como profesor de español en China, Mateos cree que sería necesario aplicar eso de «a Dios rogando y con el mazo dando».
   
China: un objetivo aún por cumplir
Unos 700 estudiantes universitarios y 200 profesores son las cifras que arroja el español en China. Estos datos son más optimistas si observamos la demanda que existe. Por cada plaza disponible hay 60 solicitudes, lo que supone unos 40.000 estudiantes potenciales, sólo unos 20.000 menos que en Japón, que cuenta con 60.000 alumnos de español, aunque este país no posee el mismo volumen demográfico. Estas peticiones para aprender castellano todavía no se pueden atender. Por eso, para el 2001 el Instituto Cervantes prevé abrir dos aulas de español en las ciudades de Pekín y Nanjing. Es el primer paso para instalar más adelante un Centro Cervantes.

    De momento, en China, existen unos 5.000 licenciados superiores en español. No es un número amplio, pero es que para obtener esta titulación, se debe pasar un difícil examen, aunque, después pueden encontrar un empleo seguro. De todas maneras, es un buen punto de partida para difundir el español en China, que el año pasado incrementó un 66 por ciento el comercio con Iberoamérica. Ahora la prioridad del Instituto Cervantes es formar profesores nativos en este país asiático.

La enciclopedia Auñamendi dice que Navarra está en el «máximo grado de enajenación»
BILBAO EL CORREO 6 Enero 2001 

La enciclopedia Auñamendi, cuya inclusión en Internet ha sido financiada con 130 millones por el Gobierno vasco, señala en alusión a Navarra que «la región que siempre ha protagonizado el proceso cohesionista y de unidad política se encuentra hoy en el máximo grado de enajenación». «Navarra -agrega- se ha desnaturalizado en buena medida, aunque hoy se percibe claramente un fermento de concienciación nacional difuso por todo su suelo».

La misma publicación -editada por la institución cultural Eusko Ikaskuntza- propone solucionar el «problema político» de Euskadi «restableciendo el Estado de Derecho interrumpido unilateralmente en 1839» y reparando «los daños políticos ocasionados por diversas agresiones armadas con resultados que lesionan en lo vivo la unidad vasca». Así, plantea la necesidad de un «decreto derogando las leyes intrusas, restaurando los poderes públicos forales vascos».

En otro de sus artículos, la enciclopedia define al ex dirigente etarra y actual parlamentario José Antonio Urrutikoetxea, ‘Josu Ternera’, como «una personalidad política vizcaína». El texto explica que el representante de Euskal Herritarrok abandonó sus estudios para militar en ETA y que se le llegó a considerar como el ‘número uno’ de la organización, pero en ningún momento se le califica de terrorista.

«Vergüenza»
La presidenta del PP guipuzcoano, María San Gil, criticó ayer con dureza al Gobierno vasco por el apoyo económico prestado a la enciclopedia. San Gil calificó como una «vergüenza» que el Ejecutivo de Vitoria financie una publicación que «alabe a ‘Josu Ternera’» y «termine por tergiversar lo obvio». En declaraciones a ‘Radio España’, la concejala donostiarra subrayó la necesidad de denunciar públicamente «tropelías como ésta», aunque eso pueda acarrear «polémicas».

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