AGLI

Recortes de Prensa     Martes 9 Enero 2001
#Guevara y Lizarra
Iñaki EZKERRA La Razón 9 Enero 2001

#La economía se hunde ahora en las autonomías
Miguel Ángel RODRÍGUEZ La Razón 9 Enero 2001

#El triunfo de Zaplana y Bono
Aureliano Ibarra Libertad Digital 9 Enero 2001

#El sucesor de Mayor Oreja
El Conspirador La Estrella  9 Enero 2001

#Luz de gas
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo   9 Enero 2001

#Encuentran el 'zulo' donde ETA encerró a Aldaya y Delclaux
EL MUNDO   9 Enero 2001

#La Audiencia revisa el viernes la causa contra la «trama política» de ETA
MADRID. Nieves Colli ABC  9 Enero 2001

#Sanz suspende la ayuda a Eusko Ikaskuntza hasta que revise la enciclopedia Auñamendi
DIEGO DELGADO PAMPLONA El Correo  9 Enero 2001

#Suprema iniquidad, saña suprema
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital
9 Enero 2001

#La desnacionalización del Estado
Dalmacio NEGRO La Razón  9 Enero 2001

Guevara y Lizarra
Iñaki EZKERRA La Razón 9 Enero 2001  

En el acto de adhesión al Pacto por las Libertades que se celebró el viernes en Bilbao, la Plataforma Libertad mostró también su «adhesión moral al discurso cívico e impecable de Emilio Guevara». No fue casual. Guevara es una referencia impagable por esclarecedora. Ahora cuando los nacionalistas se hacen las víctimas y te dicen que les estás criminalizando, puedes echar mano a Guevara y contestarles: «Miren, Guevara es nacionalista y nadie le criminaliza aunque no se comparta su filiación ideológica. ¿Ven ustedes cómo hay otra forma de comportarse en política que no es la de firmar pactos con Eta y poner precio a la libertad como si fuera un kilo de chistorra?».

    Guevara es el hombre que denuncia el totalitarismo del Gobierno Vasco, no sólo a Eta, y que acompaña al Foro Ermua en la manifestación por su compañero José Luis López de Lacalle aún sabiendo que iba a oír cosas que no le iban a gustar. Guevara ha ido adonde había dolor a dar la cara, no a hacer el cara, que es a lo que van otros. Guevara es una luz que no parpadea en la noche de Lizarra, en eso que Nicolás Redondo Terreros ha llamado «el bienio negro» del País VAsco.

    Uno respecto a Guevara tiene sus preguntas. Una de ellas es si de verdad haría un PNV demócrata si logra imponerse sobre su actual dirección o si haría un simple lavado de cara a ese partido para seguir con el Lizarra no explícito que tuvimos durante veinte años antes de Lizarra y que es el más peligroso a largo plazo porque no se le ve tanto el plumero. Las dos cosas son posibles pero el discurso de Guevara es, en efecto, «cívico e impecable». Y esto es lo que ha valorado la Plataforma Libertad situándose por encima de estrategias e intereses partidistas. ¿No es el nacionalismo -cabe preguntarse también- un credo intrínsecamente perverso o por lo menos «peligroso para la democracia y para todo», como lo describió Isaiah Berlin? Lo es, efectivamente, y de ahí que la adhesión de la Plataforma Libertad a Guevara no sea ideológica sino mora. De ahí que no sea una adhesión a una doctrina sino a un talante concreto.

    Guevara es hoy una referencia imprescindible como lo es Lizarra también aunque lo sea para mal. En las dos décadas que hemos vivido de ambigûedades, tretas, trampas y traiciones del nacionalismo a la democracia, éstas no tenían un vocablo que redondeara el concepto. Ahora el vocablo existe. Cuando alguien habla de dialogar con Eta es Lizarra. Cuando un alcalde paga a Uldalbiltza es Lizarra. Cuando una enciclopedia ensalza a Josu Ternera es Lizarra. Los conceptos no existen cuando no los atrapan las palabras. Gracias tanto a Guevara como a Lizarra hoy podemos hablar más claramente. Y esto es un paso.

La economía se hunde ahora en las autonomías
Miguel Ángel RODRÍGUEZ La Razón 9 Enero 2001

Dado que Luis Mariñas tuvo ayer la buena idea en «Los desayunos de TVE» de sentarnos en clase con Juan Velarde y que llenamos el bloc de apuntes, doy cuenta de que subrayé inquieto su alarma ante la deuda pública que están generando las comunidades autónomas.

    Resulta que el problema económico más preocupante de España no parece estar en el presupuesto que de la Administración Central -déficit 0-, ni en la dinámica de los mercados internacionales: está en el gasto de las autonomías.

    Vaya: ahora que cada cual hablamos nuestro idioma, tenemos nuestros propios equipos de salvamento, nuestras teles, nuestras enciclopedias, nuestras selecciones de fútbol y damos exclusiva información del tiempo que va a hacer en nuestro pueblo, va un profesor y dice que eso no debería hacerse a tan alto precio. Son ganas de fastidiar.

    La culpa la tiene el Gobierno, profesor. El señor Montoro será muy listo y me parece muy bien que usted lo alabe públicamente, pero atenta contra el regionalismo y el nacionalismo cuando se le ocurre plantear unos presupuestos sensatos y envidiables en todos los países de la U.E. No, no, eso del equilibrio presupuestario es una filfa pensada contra Lizarra y contra el pacto de Barcelona. Porque, a ver, aquí qué importa, ¿que los servicios públicos funcionen bien y baratos o que los rótulos del Xacobeo no estén en español? Lo primero es lo primero.

    Ya le digo al profesor: si piensa por un momento que las autonomías van a pensarse dos veces una política de austeridad, va listo; y si cree que el Gobierno central se va a poner bravo para exigírselo, lo lleva claro. Las autonomías nacieron con derechos pero sin obligaciones.

El triunfo de Zaplana y Bono
Por Aureliano Ibarra Libertad Digital 9 Enero 2001

En la España de las autonomías, los proyectos nacionales se convierten en prolijos esfuerzos de diálogo y consenso, en procesos florentinos. En el caso del AVE Madrid-Alicante o Madrid-Valencia, el rompecabezas no era menor: el Gobierno de la nación y cuatro autonomías en la mesa de negociación, ya que Rafael Arias-Salgado en una última decisión incluyó a Murcia en un proyecto propuesto e impulsado desde la Comunidad Valenciana. Bono sentó desde el principio sus reales: el AVE tenía que pasar por Cuenca y Albacete, para que la primera de las ciudades no viera pasar por enésima vez a su lado el tren del progreso. Aquello dio lugar a acusaciones de que se pretendía el tren del botijo. Bono se ha salido con la suya a cambio de hacer el recorrido tortuoso y perjudicar a Alicante, el destino más demandado por los usuarios y el trayecto más rentable para Renfe.

De todas formas, para la Comunidad Valenciana lo malo era no tener AVE y para Alicante la clave era tenerlo cuanto antes, aunque fuera con unos minutos más. La conexión con Madrid del Arco Mediterráneo y la vertebración interna en comunicaciones de ese espacio económico son palabras mayores. Se trata de uno de los proyectos más decisivos y aun históricos. Y haberlo desbloqueado es un triunfo para Eduardo Zaplana, tanto como para José Bono haber sacado adelante sus condiciones.

El sucesor de Mayor Oreja
El Conspirador La Estrella  9 Enero 2001

Al ministro de Interior sus colegas de Gobierno y de partido le quieren quitar la cartera. Bueno, cuando Mayor Oreja decida que se va a su nuevo cargo de candidato a lehendakari si el presidente vasco, Ibarretxe, decide convocar las elecciones en Euskadi. Algo que va para largo porque en Madrid no acaban de enterarse de lo que pasa en el País Vasco.

Aquí lo hemos contado con precisión: si el PP insiste en que va a ganar las elecciones vascas y en que le quitará el poder al PNV, se comprende que el PNV quiera atrasar todo lo posible ese escenario ideal para el PP. Aunque lo cierto es que no está tan claro quién va a ganar, pero el hecho de que el PP y PSOE se presenten con un frente a la española en Euskadi está provocando una reacción similar en el País Vasco y nadie descarta la creación de un frente electoral nacionalista único con el PNV, EA y ciertos dirigentes de EH que están en contra de la violencia de ETA. Y claro, para concitar a todas estas fuerzas el PNV necesita tiempo.

Pero como en Madrid los dedos vascos se le hacen huéspedes, en el Gobierno y en el PP ya se están haciendo cábalas para ver quién es el sucesor de Mayor Oreja en Interior. El cargo lo quieren muchos, pero he aquí los candidatos que ya empiezan a sonar con mayor o menor intensidad. En primer lugar ahí está Javier Arenas, el secretario general del PP, que espera regresar al Gobierno (fue aspirante al puesto de ministro de la Presidencia y al de Portavoz en la última crisis del Gobierno). Mayor apoya a Arenas para que Arenas le secunde a él en todo hasta que se vaya a Vitoria de campaña y luego, a ser posible, en su candidatura a presidente del Gobierno para suceder a Aznar ¡cuando toque!, faltaría más.

Sin embargo hay más candidatos. Está Acebes, el titular de Justicia, que veremos cómo sale del pulso que le acaba de presentar el Tribunal Supremo. Pues si Acebes sale bien parado de esta operación política de largo alcance, podría pasar a Interior y situarse, también, en la lista de sucesión de Aznar. En este caso Aznar podría intentar una carambola muy espectacular: la de ofrecerle la paz y el Ministerio de Justicia a Ruiz Gallardón y de paso la presidencia de la Comunidad de Madrid a Pío García Escudero para que se vaya haciendo con el cargo con vistas a las próximas elecciones autonómicas madrileñas.

Está también el rumor de que el director general de la Guardia Civil podría aspirar al cargo, pero quizás con menos éxito, dada su pasión reciente por la alta velocidad. Aunque la gran sorpresa sería la llegada a Interior, desde La Moncloa, de Javier Zarzalejos, el hombre de Aznar para estos asuntos. Como se ve, hay muchos novios para una boda que aún no tiene fecha de celebración. Todo depende de las elecciones del País Vasco, y ésas están lejos de llegar.    Correo al Conspirador

Luz de gas
SANTIAGO GONZÁLEZ El Correo   9 Enero 2001

Nos están haciendo luz de gas. Hace quince días, el sargento O'Gibar, flor de la caballería, parecía dar por sentado el adelanto de las elecciones: «Creo que habrá que validar las posturas de cada cual en las urnas, conocidas las posiciones y decantadas las estrategias ... Cuando se decantan las posiciones como se están haciendo por parte de PP y PSOE -que han configurado ya un frente español como la copa de un pino y todas sus estrategias van en la misma deriva- igual ha llegado el momento de ir a validar cada uno de los proyectos en las urnas». En el principio era el verbo, ya se sabe. Otras figuras relevantes de su partido, como Anasagasti y Atutxa, coincidían en la previsión, al calificar la posición del Gobierno como «angustiosa» e «insoportable» y observar con lógica democrática, como lo hizo Anasagasti, que «no se puede gobernar contra el Parlamento».

Carlos Garaikoetxea, el socio, también echó su cuarto a espadas y vaticinó el 28 de diciembre que este Parlamento no volvería a reunirse en febrero. Bueno, pues en vísperas de Reyes, volvió O'Gibar y nos dijo que su grupo parlamentario, el Séptimo de Caballería, está preparado para seguir la legislatura. Pretender un acercamiento a los designios de este chavalón a través de la confusa jerga en que se expresa es tarea tan inútil como poco apasionante. ¿Habrá querido descolocar a Anasagasti y Atutxa y gastar de paso una inocentada a Garaikoetxea? No se ve razón para ello; tampoco había una necesidad palmaria de dejar una vez más en evidencia al lehendakari, como si el pobre no tuviese bastante con lo suyo. ¿De dónde se habrá sacado este desprejuiciado mozallón que el lehendakari es un parlamentario más, que deberá tener en cuenta al Séptimo de Caballería a la hora de poner punto final a la legislatura? El lehendakari en esto es como el general Custer, se basta solo (o debería bastarse) para llevarnos a todos a un Little Big Horn ilusionante. ¿O era a Waterloo?

¿Quiere esto decir que no «se van a validar cada uno de los proyectos en las urnas» por usar la jerga que ha aprendido en la milicia nuestro bravo suboficial? Igual sí, igual no. Puede que toda esta farfulla no tenga otro objeto que estirar el tiempo para ver si ETA decide darnos otra tregua y revitalizamos el espíritu de Lizarra con los 150 millones que se les han caído a Sudupe y Bergara de los presupuestos. «Hay que enterrar cuanto antes la ficción de Lizarra», había dicho Anasagasti, pero seguramente no lo recordará llegado el caso, en amnesia parecida a la que sufren los diputados generales de Gipúzcoa y Vizcaya sobre sus nada lejanas promesas de congelar la financiación de Udalbiltza.

Encuentran el 'zulo' donde ETA encerró a Aldaya y Delclaux
La operación policial ha sido posible gracias a las confesiones de los dos colaboradores del 'Comando Donosti' expulsados ayer por el Gobierno mexicano
EL MUNDO   9 Enero 2001

MADRID.- Agentes de la Policía Nacional han localizado en una empresa de un polígono industrial de la localidad guipuzcoana de Irún un 'zulo' de ETA donde pudieron haber estado secuestrados el industrial José María Aldaya y el abogado Cosme Delclaux , según han informado fuentes policiales.

 El 'zulo', de pequeñas dimensiones, se encuentra oculto en un local contiguo a la empresa 'Puertas López', ubicada en el polígono industrial del barrio irunés de Ventas de la localidad fronteriza, donde se ha establecido un cordón policial.

Las fuentes precisan que la operación ha sido ordenada por la juez de la Audiencia Nacional Teresa Palacios, a raíz de las declaraciones realizadas por alguno de los dos presuntos colaboradores del 'Comando Donosti' Sagrario Yoldi Mujika, 'Mila', y su compañero sentimental, Francisco José Ramada Estévez, 'Vera', expulsados ayer por México a España.

Para localizar al zulo, la Policía ha trasladado al primero hasta la mencionada nave industrial, según ha podido saber EL MUNDO.

Cosme Delclaux fue secuestrado el 11 de noviembre de 1996 y liberado la madrugada del 1 de julio de 1997. Ese mismo día, pocas horas después, era liberado José Antonio Ortega Lara, el funcionario de prisiones que estuvo secuestrado. José María Aldaya permaneció secuestrado del 8 de mayo de 1995 al 14 de abril de 1996.

La Audiencia revisa el viernes la causa contra la «trama política» de ETA
MADRID. Nieves Colli ABC  9 Enero 2001

La Audiencia Nacional estudiará a partir del viernes los recursos presentados contra el procesamiento e ingreso en prisión de los miembros de Ekin, el «aparato político» de ETA, así como de los promotores de la campaña de desobediencia civil, dirigida por Ekin y puesta en práctica por varias organizaciones controladas por ésta con el fin de crear un «Estado paralelo» frente al Estado español.

La Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional celebrará el viernes la vista de los recursos presentados por las defensas contra la decisión del juez Baltasar Garzón de procesar y ordenar el ingreso en prisión de los miembros de Ekin y de otras organizaciones, controladas por ésta, que conforman el denominado «aparato político» de la banda terrorista ETA.

La decisión que adopte la Audiencia Nacional en este asunto es, según fuentes jurídicas, «muy importante», pues lo que el juez Garzón y la Fiscalía tratan de demostrar es que a ETA no sólo pertenecen quienes asesinan, los miembros del «aparato militar», sino también otras muchas personas que actúan desde una aparente legalidad.

Así, añaden, la lucha contra ETA no sólo consiste en desarticular «comandos» sino también en descubrir la financiación de la banda terrorista y su dirección política y social. «ETA -sostiene Garzón en una de sus resoluciones- constituye una estructura criminal compleja y con múltiples dimensiones encuadrada en la globalidad de un movimiento político-social que lidera indiscutiblemente \».

Desde principios de 1998, Garzón ha dirigido varias operaciones del Cuerpo Nacional de Policía que se han saldado con el desmantelamiento de parte del «aparato de finanzas»; el cierre del periódico Egin (esta decisión fue avalada por el mismo Tribunal que debe resolver los recursos relativos a Ekin. Entonces, consideró «constitucionalmente legítimo» el cierre de Egin por tratarse de «un medio de comunicación integrado en una organización ilegal»); el desmantelamiento de Xaki, el «aparato internacional» de ETA; y la desarticulación de Ekin y de las organizaciones dependientes de ésta para la ejecución de «desobediencia civil».

Las defensas han alegado que la actuación de los acusados es exclusivamente legal, política y ajena a la banda terrorista ETA.

Sin embargo, la documentación que el juez y el fiscal tienen en su poder acredita, según señala Garzón en una de las resoluciones ahora recurridas, «la simbiosis de ambas organizaciones, ETA y Ekin, convertidas en una sola pero con diferentes campos de actuación. La primera en el ámbito de la lucha armada. La segunda, por delegación de la primera, en el ámbito de la coordinación e influencia sobre las demás organizaciones sectoriales del entramado organizativo del MLNV y sus actividades tanto legales como ilegales, tales como la “kale borroka”, campañas de desobediencia civil, control de presos, relaciones internacionales o financiación del complejo siguiendo las directrices de ETA».

«DESDOBLAMIENTO»
Según las tesis del juez y del fiscal, los miembros del entramado político y social de ETA actúan siguiendo el principio del «desdoblamiento», mediante el cual «solapan la actividad oculta e ilegal con la abierta o legal». Existe, pues, una «doble militancia», de tal manera que los miembros de Ekin, Xaki, etcétera, actúan como «comisarios políticos» de ETA.

En las actas de algunas reuniones de Ekin mencionadas por el juez en sus resoluciones, se pone de manifiesto cómo esta organización controla políticamente y planifica actividades de organizaciones como EH, Gestoras o Jarrai, entre otras.

Sanz suspende la ayuda a Eusko Ikaskuntza hasta que revise la enciclopedia Auñamendi
La comunidad foral se encuentra en «el máximo nivel de enajenación», según el texto La entidad se excusa ante el presidente navarro
DIEGO DELGADO PAMPLONA El Correo  9 Enero 2001

El Gobierno navarro acordó ayer suspender sus ayudas y subvenciones a la Sociedad General de Estudios Vascos-Eusko Ikaskuntza- hasta que la entidad no corrija algunos de los contenidos de su enciclopedia Auñamendi referidos a la comunidad foral. El Ejecutivo de Miguel Sanz se plantea, incluso, rescindir el convenio de colaboración que mantiene con Eusko Ikaskuntza si no ve satisfechas sus solicitudes.

La medida evidencia el malestar que algunos contenidos de la enciclopedia difundida por Internet han suscitado en las filas regionalistas. El secretario general de UPN y vicepresidente del Gobierno, Rafael Gurrea, criticó ayer que el texto sitúe a Navarra «en el máximo grado de enajenación» y que omita el calificativo de «terrorista» al referirse a José Antonio Urrutikoetxea, ‘Josu Ternera’.

El Gobierno navarro entiende que, además de «discutibles» desde el punto de vista histórico, varias de las «polémicas» afirmaciones aparecidas en Auñamendi podrían ser «vejatorias» para la comunidad foral. En consecuencia, estima que la difusión de dichos contenidos por una sociedad subvencionada por la Administración constituye un «agravio absolutamente innecesario, no sólo para los principios que defienden el Gobierno y el Parlamento navarros, sino fundamentalmente para la verdad».

El presidente de la Sociedad de Estudios Vascos, Juan José Goiriena, tuvo conocimiento de la decisión del Ejecutivo en una conversación telefónica con Miguel Sanz. El máximo responsable de Eusko Ikaskuntza se había puesto en contacto con el mandatario foral para transmitirle sus «excusas» y su «pesar» por la difusión de unos textos de hace 15 ó 20 años que debían haber sido actualizados, según relató Gurrea. El vicepresidente agregó que Goiriena también confesó a Sanz su «sorpresa» por el hecho de que se haya producido la publicación íntegra y sin revisión de la enciclopedia.

Sanz reclamó de su interlocutor una convocatoria urgente de la comisión de seguimiento del convenio y la rápida corrección de los contenidos de Auñamendi. Además, le hizo saber que mientras los textos no cuenten con la conformidad del Gobierno navarro, la subvención anual de 12 millones de pesetas a Eusko Ikaskuntza quedará congelada.

Suprema iniquidad, saña suprema
Por Federico Jiménez Losantos Libertad Digital
9 Enero 2001

No podemos decir que nos haya sorprendido la decisión de la sala Segunda del Supremo, a la que en el futuro se conocerá como la sala de los bacigalupos o de la prevaricación. De la prevarigalupación, si se admiten los neologismos, o del linchamiento del juez Liaño, si se impone la memoria de la víctima. También puede que en el futuro se refieran a ella como la salita de estar de Polanco, que es al que se rinde satisfacción con esta sañuda injusticia, con esta deliberada carnicería ciudadana y legal.

Para que nada falte en punto a doblez, para que no haya ignominia inédita, el magistrado Martínez Arrieta, ex-esposo de la actual señora de Liaño, la valerosa fiscal Márquez de Prado, no ha tenido el pudor de abstenerse, como había dejado creer días atrás, en una causa en la que por decoro, estando pendiente un lío más que mediano por la custodia de sus hijos, debería haberlo hecho. A la venganza empresarial y a la venganza política hay, pues, que añadir la venganza sentimental. Condenan a Liaño los amigos y colaboradores de Polanco, los jueces colocados en la poltrona por el PSOE y el ex-marido de la mujer del condenado.

La sala Segunda del Supremo ha mostrado, una vez más, suprema saña, suprema iniquidad y como tal pasará a la historia judicial española. No ha dudado en echarle un pulso al Gobierno y en usurpar la facultad del indulto como algo que no depende del ejecutivo sino del judicial. Monstruosa decisión. Ya está claro quién manda en España: el poder judicial, con el legislativo de paquete, asume la función ejecutiva y la pone al servicio del único poder real, o mejor, imperial en la España de 2001: el de Polanco. Aquí se puede matar y robar, secuestrar y cometer cualquier delito. Todo es indultable. Todo, excepto una cosa: pensar, sólo pensar en causarle alguna molestia al intocable Don Jesús merece la máxima pena. ¿Y qué es la máxima pena? Pues en España, en la España de Aznar, la del linchamiento civil. O sea, el Caso Liaño.

La desnacionalización del Estado
Dalmacio NEGRO La Razón  9 Enero 2001

La revolución francesa politizó la Nación, una realidad histórica, transmutando el Estado Monárquico en Estado Nacional al poner aquella como sujeto político encarnación de la soberanía popular, en lugar del rey soberano por la gracia de Dios. La Nación ha sido el soberano hasta que la Democracia -que es, más que cualquier otro, un régimen de opinión- la sustituyó a su vez como soberano por la opinión pública: la soberanía de la opinión en lugar de la soberanía nacional. Y como abarca al pueblo como un todo, el Estado Nacional ha devenido Estado Social y Democrático de Derecho, cuyo soberano no es la Nación sino la opinión.

    Desnacionalizado así el Estado, se ha resuelto la querella de la representación, monopolizada por la burguesía.

Pues el Estado Democrático -una contradictio in terminis ya que Estado es mando-, cuyo soberano es la opinión pública, al desaparecer la Nación política y la histórica bajo el artificio constitucional que aglutina a la opinión, doctrinalmente no es oligárquico. Las constituciones, a partir de la mejicana de Querétaro y, sobre todo, la de Weimar, son metaleyes o superleyes igualitarias e igualadoras, homogeneizadoras, de las que deriva todo el ordenamiento jurídico, como explicó Kelsen. El patriotismo constitucional, que se nutre del igualitarismo democrático, ha sustituido al vinculado a la tierra y a la historia de los antepasados proyectado por las generaciones al futuro. Se ha cumplido la profecía y el temor de Tocqueville a que, en Europa, guiada la democracia por el espíritu del bienestar, prevaleciese la igualdad sobre la libertad como democracia de Estado, democracia formal y abstracta que no refleja formas de vida sociales, cualitativas, no estatales ni la libertad política

    El poder público depende siempre de la opinión. Y, al ser el Estado directamente el poder de la opinión pública soberana, es preciso darle cierta unidad a esta última, masificarla, consagrando mediante la Constitución, fuente del derecho, dogmas excluyentes del juego político de lo que se aparte de la opinión sacralizada como constitucional. El consenso en torno a esos valores sustituye al compromiso político, que presupone la libertad política sin condiciones previas. Pero la Nación, un hecho, no se discute; la Constitución, una convención, sí. De ahí la apelación a lecturas y relecturas de la Constitución, la proliferación de leyes para acomodarla a las realidades políticas, que los tribunales constitucionales -tribunales políticos- tiendan a sustituir a los ordinarios, etc.

    La razón de Estado, de suyo económica, se encuentra a sus anchas en el Estado Democrático, emanando la ética igualitarista utilitaria dominante, indiferente, neutral en todo lo que no sea economía. Más económico que político y jurídico, Estado de Bienestar desnacionalizado, cuyo espíritu es el de la vieja máxima ubi bene ibi patria, su política es «política» económica, perdiendo el Derecho la fijeza que da seguridad. Pues, al no ser 1a razón vital de la Nación histórica como un todo lo que unifica la actividad política. y la orienta al bien común, sino el espíritu de bienestar, como la economía más bien separa que vincula sustantivamente, los intereses económicos disueltos, sin lazo que los una, marchan cada uno por su lado. La política económica, como política social con que los gobiernos intentan unificarlos igualitariamente, ha hecho del Presupuesto el centro unificador de la actividad política en sustitución del bien común. El esqueleto del Estado, como llamaba Schumpeter al Presupuesto, es el único vínculo del abstracto patriotismo constitucional.

    Una función principal del Estado ha consistido en unir e incluso formar naciones. En el utilitario Estado Social y Democrático, la política es una guerra civil permanente entre una multitud fluctuante de poderes indirectos oligárquicos, movidos por la pasión igualitaria del interés a la conquista de derechos privilegiados. Marginada la Nación como realidad histórica concreta, la opinión reivindica derechos particularistas de grupos, incluso nacionalistas y étnicos. El desnacionalizado y economicista Estado Democrático es un factor principal de la desintegración de la nacionalidad.

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